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Trabajo Pillo Sistema Abc

El documento describe el análisis ABC, un método de clasificación de inventario basado en el principio de Pareto. El análisis ABC permite identificar artículos que representan la mayor parte del valor total del inventario y requieren diferentes niveles de control. Los artículos se dividen en Clase A (80% del valor, 20% de artículos), Clase B (15% del valor, 30% de artículos) y Clase C (5% del valor, 50% de artículos).

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Trabajo Pillo Sistema Abc

El documento describe el análisis ABC, un método de clasificación de inventario basado en el principio de Pareto. El análisis ABC permite identificar artículos que representan la mayor parte del valor total del inventario y requieren diferentes niveles de control. Los artículos se dividen en Clase A (80% del valor, 20% de artículos), Clase B (15% del valor, 30% de artículos) y Clase C (5% del valor, 50% de artículos).

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N° 01

El análisis ABC es un método de clasificación frecuentemente utilizado en gestión de inventario. Resulta


del principio de Pareto.

El análisis ABC permite identificar los artículos que tienen un impacto importante en un valor global (de
inventario, de venta, de costes...). Permite también crear categorías de productos que necesitaran
niveles y modos de control distintos.

Ejemplo aplicable a la gestión de stock:

"Clase A" el stock que incluirá generalmente artículos que representan el 80% del valor total de stock y
20% del total de los artículos. En esto la clasificación ABC es una resultante del principio de Pareto.

"Clase B" los artículos que representan el 15% del valor total de stock y 30% del total de los artículos.

"Clase C " los artículos que representan el 5% del valor total de stock y 50% del total de los artículos.

Además de los datos cuantitativos se deben tener en cuenta aspectos como:

Escasez de suministros,

Plazos de reposición,

Caducidad,

Índice

1 Historia

1.1 Método Clasificación de Inventario ABC


1.2 Ejemplo

1.2.1 Controles para las zonas de la clasificación

1.2.2 ¿Cómo realizar la clasificación ABC?

2 Véase también

3 Referencias

4 Bibliografía

Historia

Wilfredo Pareto fue un sociólogo y economista italiano quien en 1897, afirmó que el 20% de las personas
ostentaban el 80% del poder político y la abundancia económica, mientras que el 80% restante de la
población (denominada "masas") se repartía el 20% restante de la riqueza y de la influencia política. Este
principio es susceptible de aplicarse a muchos entornos, dentro de los cuales cabe destacar el control de
calidad, la logística (de distribución), y la administración de inventarios. En el control interno de stock,
este principio significa que unas pocas unidades de inventario representan la mayor parte del valor de
uso de los mismos.

En toda organización se hace necesaria una discriminación de artículos con el objetivo de determinar
aquellos que por sus características precisan un control más riguroso.

Método Clasificación de Inventario ABC

La Clasificación ABC es una metodología de segmentación de productos de acuerdo a criterios


preestablecidos (indicadores de importancia, tales como el "costo unitario" y el "volumen anual
demandado"). El criterio en el cual se basan la mayoría de expertos en la materia es el valor de los
inventarios y los porcentajes de clasificación son relativamente arbitrarios.

Muchos textos suelen considerar que la zona "A" de la clasificación corresponde estrictamente al 80% de
la valorización del inventario, y que el 20% restante debe dividirse entre las zonas "B" y "C", tomando
porcentajes muy cercanos al 15% y el 5% del valor del stock para cada zona respectivamente. Otros
textos suelen asociar las zonas "A", "B" y "C" con porcentajes respectivos de los inventarios del 60%, 30%
y el 10%, sin embargo el primer caso es mucho más común, por el hecho de la conservación del principio
"80-20". Vale la pena recordar que si bien los valores anteriores son una guía aplicada en muchas
organizaciones, cada organización y sistema de inventarios tiene sus particularidades, y que quién
aplique cada principio de ponderación debe estar sumamente consciente de la realidad de su empresa.

El análisis ABC es un método de clasificación frecuentemente utilizado en gestión de inventario. Resulta


del principio de Pareto. El análisis ABC permite identificar los artículos que tienen un impacto importante
en un valor global (de inventario, de venta, de costos). Permite también crear categorías de productos
que necesitaran niveles y modos de control distintos.

Ejemplo aplicable a la gestión de stock:

"Clase A" el stock que incluirá generalmente artículos que representan el 80% del valor total de stock y
20% del total de los artículos. En esto la clasificación ABC es una resultante del principio de Pareto.
"Clase B" los artículos que representan el 15% del valor total de stock y 30% del total de los artículos.
"Clase C " los artículos que representan el 5% del valor total de stock y 50% del total de los artículos.
Además de los datos cuantitativos se deben tener en cuenta aspectos como:

• Escasez de suministros,

• Plazos de reposición,

• Caducidad,

• Costo por roturas o daños a las existencias

El valor de consumo anual se calcula con la fórmula:(Demanda anual) x (coste de artículo por unidad).

A través de esta categorización, el gerente de suministro puede identificar puntos claves de inventario y
separarlos del resto de los artículos, especialmente a aquellos que son numerosos pero no rentables.

Ejemplo

El gráfico anterior ilustra la distribución de las ventas anuales de un Comercio de Estados Unidos en el
2011 para todos los productos que fueron vendidos al menos una vez. Los productos se clasifican
comenzando con los volúmenes de ventas más elevados. De 17 000 referencias:

• Los primeros 2500 productos (15 % principal) representan el 70 % de las ventas. • Los siguientes 4000
productos (siguiente 25 %) representan el 20 % de las ventas. • Los últimos 10 500 productos (último 60
%) representan el 10 % de las ventas.

Políticas de gestión de inventario

Las políticas basadas en el análisis ABC aprovechan el desequilibrio de las ventas delineado por el
principio de Pareto. Esto implica que cada artículo debería recibir un tratamiento ponderado que
corresponda a su clase:

• Los artículos A deberían ser sometidos a un estricto control de inventario, contar con áreas de
almacenamiento mejor aseguradas y mejores pronósticos de ventas. Las órdenes deberían ser
frecuentes (órdenes semanales o incluso diarias). En los artículos A, evitar las situaciones de faltas de
existencias es una prioridad.

• Los artículos B gozan del beneficio de una condición intermedia entre A y C. Un aspecto importante de
esta clase es la monitorización de una potencial evolución hacia la clase A o, por el contrario, hacia la
clase C.

• La orden de los artículos C se realiza con menos frecuencia. Una política típica para el inventario de los
artículos C consiste en tener solo una unidad disponible, y realizar una orden solo cuando se ha
verificado la venta real.
Este método lleva a una situación de falta de existencias después de cada compra, lo que puede ser una
situación aceptable, ya que los artículos C presentan tanto una baja demanda con un mayor riesgo de
costos de inventario excesivos. Para los artículos C, la pregunta no es tanto ¿cuántas unidades
almacenamos?, sino ¿debemos siquiera almacenar este artículo?.

Repartir los artículos en las clases A, B y C es relativamente arbitrario. Esta agrupación solo representa
una interpretación bastante directa del principio de Pareto. En la práctica, el volumen de ventas no es la
única métrica que mide la importancia de un artículo. El margen, así como el impacto de las situaciones
de faltas de existencias en la actividad del cliente, también deberían influenciar la estrategia de
inventario. El principio de Pareto existe desde hace más de un siglo y el análisis ABC ha estado en el
sector desde hace varias décadas. Estos conceptos proporcionan ideas interesantes sobre la cadena de
suministro, pero creemos que en cierta medida no logran adoptar un método moderno en que el
software pueda automatizar el conjunto de la gestión de inventario. Por ejemplo, en lo que se refiere al
pronóstico de la demanda, herramientas como nuestro motor de pronóstico de inventario pueden
pronosticar indiferentemente artículos de clase A, B y C sin ningún esfuerzo adicional una vez que los
datos históricos han sido introducidos en el sistema.

Controles para las zonas de la clasificación

Control para ZONAS "A" Las unidades pertenecientes a la zona "A" requieren del grado de rigor más alto
posible en cuanto a control. Esta zona corresponde a aquellas unidades que presentan una parte
importante del valor total del inventario. El máximo control puede reservarse a las materias primas que
se utilicen en forma continua y en volúmenes elevados. Para esta clase de materia prima los agentes de
compras pueden celebrar contratos con los proveedores que aseguren un suministro constante y en
cantidades que equiparen la proporción de utilización, tomando en cuenta medidas preventivas de
gestión del riesgo como los llamados "proveedores B". La zona "A" en cuanto a Gestión del Almacenes
debe de contar con ventajas de ubicación y espacio respecto a las otras unidades de inventario, este
Control para ZONAS "A", estas ventajas son determinadas por el tipo de almacenamiento que utilice la
organización.

Las ventajas son determinadas por el tipo de almacenamiento que utilice la organización.

Control para ZONAS "B" Las partidas B deberán ser seguidas y controladas mediante sistemas
computarizados con revisiones periódicas por parte de la administración. Los lineamientos del modelo
de inventario son debatidos con menor frecuencia que en el caso de las unidades correspondientes a la
Zona "A". Los costos de faltantes de existencias para este tipo de unidades deberán ser moderados a
bajos y las existencias de seguridad deberán brindar un control adecuado con el quiebre de stock, aun
cuando la frecuencia de órdenes es menor.

Control para ZONAS "C" Esta es la zona con menor número de unidades de inventario, por ende un
sistema de control diseñado pero de rutina es adecuado para su seguimiento. Un sistema de punto de
orden que no requiera de evaluación física de las existencias suele ser suficiente.

¿Cómo realizar la clasificación ABC?

La clasificación ABC se realiza con base en el producto, el cual expresa su valor por pieza de tiempo
(regularmente anual) de las ventas de cada ítem i, donde: Di = Demanda "anual" del ítem i
(unidades/año) y vi = Valor (costo) unitario del ítem i (unidades monetarias/unidad) Valor Total i = Di * vi
(unidades monetarias/año)

Antes de aplicar el anterior ejercicio matemático a los ítems es fundamental establecer los porcentajes
que harán que determinadas unidades se clasifiquen en sus respectivas zonas (A, B o C).

Luego de aplicarse las operaciones para determinar el valor de los artículos, se procede a calcular el
porcentaje de participación de los artículos, según el valor (suele usarse también en cantidad,
"participación en cantidad"). Este ejercicio se efectúa dividiendo el valor de cada ítem entre la suma total
de la valorización de todos los ítems. Luego se precede a organizar los artículos de mayor a menor según
sus porcentajes, ahora estos porcentajes se acumulan. Por último, se agrupan teniendo en cuenta el
criterio porcentual determinado en la primera parte del método. De esta manera quedan establecidas
las unidades que pertenecen a cada zona. EJEMPLO DE APLICACIÓN DE LA CLASIFICACIÓN ABC La
compañía RF presenta los siguientes datos relacionados con el inventario de artículos

Los criterios porcentuales respecto a la "valorización" son:

Ítems Clase A = 74% del total de las ventas Ítems Clase B = 21% del total de las ventas Ítems Clase C = 5%
del total de las ventas El paso siguiente es generar la valorización total de los inventarios (demanda anual
* valor del artículo).
El siguiente paso es determinar la participación porcentual, y esta se acumula. Luego se ordena de
mayor a menor porcentaje del valor total.

Por ejemplo: porcentaje del valor total del ítem 1 = $150.000.000 / $2.388.110

Luego se ordena de mayor a menor, según el porcentaje del valor total y se acumula el porcentaje.

Por último se agrupan teniendo en cuenta el criterio definido:

Costo por roturas o daños a las existencias.1

Véase también

Inventario

Principio de Pareto

Indicador clave de rendimiento

Referencias

Análisis ABC de Ventas de Productos mediante un Diagrama de Pareto

Gestión de Stocks de Demanda Independiente José Pedro García Sabater. Editorial Universidad
Politécnica. Valencia, 2004. Página 26.
Bibliografía

Alfaro Giménez, José (2009). Economía de la empresa 2. ISBN 978-84-481-6984-8.

Categorías:

FinanzasAdministración de la cadena de suministroInteligencia empresarial


N°02

La clasificación de inventarios ABC es una técnica para segmentar las referencias de productos del
almacén según su importancia en tres categorías (A, B y C), siguiendo un criterio (por ejemplo su valor de
inventario) y basándose en el principio de Pareto o regla 80/20, según la cual un pequeño porcentaje de
las referencias serán responsables de la mayor parte de los objetivos globales del almacén (valor de
inventario, facturación, beneficios, etc.). Esta clasificación ayuda a tomar decisiones y priorizar los
recursos del almacén hacia los productos que más impacto tienen en los objetivos globales (los del
grupo A), en lugar de focalizar esfuerzos y recursos por igual en todos los productos, lo que resultaría
contraproducente con los artículos de menor importancia (grupo C).

El análisis ABC para clasificar el inventario está recogido en el conjunto de buenas prácticas del modelo
SCOR.

Análisis ABC

El análisis ABC consiste en aplicar el principio de Pareto o regla 80/20 para segmentar entidades
(productos, clientes, proveedores, etc.). Típicamente se aplica en el ámbito del almacén para clasificar el
inventario según su importancia. Aunque se pueden seguir diferentes criterios (según cada almacén y
tipos de mercancía que manejen), un criterio típico es el valor de inventario de cada referencia,
calculado como su demanda anual multiplicada por su coste unitario. Después, se ordenan de mayor a
menor y se agrupan según el porcentaje que representan respecto al total. Así, los porcentajes típicos
resultantes serán:

Categoría A: En torno al 20% de las referencias representan aproximadamente el 80% del valor del
inventario (regla 80/20).

Categoría B: En torno al 30% de las referencias representan aproximadamente el 15% del valor del
inventario.

Categoría C: En torno al 50% de las referencias representan sólo el 5% del valor del inventario.

Estos porcentajes son orientativos, y variarán en cada caso, según el sector de negocio, características
del almacén, niveles de rotación, etc. Lo principal es entender que un pequeño porcentaje de las
referencias representa la mayor parte del valor del inventario, formando la categoría A, y a las que
tendremos que aplicar controles de inventario más estrictos y asignar mayores recursos.

Por ejemplo, los productos de categoría A serían los indicados para las mejores zonas del almacén y más
próximas al área de expedición, utilizando sistemas de almacenaje automáticos como miniload o la
preparación de pedidos automática mediante dispensadores automáticos Disban H. Mientras que
productos de categoría C podrían ser almacenados en zonas menos óptimas del almacén con sistemas
de almacenaje focalizados en maximizar el aprovechamiento del espacio, como los pasillos elevados.
El análisis ABC deberá ser actualizado periódicamente, puesto que, dependiendo de tendencias de
mercado, ciclos de vida de los productos, etc., con el tiempo habrá referencias que promocionen a una
categoría superior mientras que otras decaerán hacia una categoría inferior.

Aunque el concepto de clasificación de inventarios ABC parezca sencillo, en la práctica puede ser
necesario utilizar múltiples criterios de categorización. Por ejemplo, fechas de caducidad, tiempos de
reposición de mercancía, importancia de los clientes, etc. También puede ser necesario realizar un
análisis más detallado, como el análisis ABC/XYZ.

El análisis ABC es típico en la clasificación de inventarios, pero también es aplicable en otros ámbitos. Por
ejemplo, el principio de Pareto también se cumplirá si realizamos un análisis de clientes, de forma que,
en general, un 20% de los clientes representarán un 80% de nuestra facturación, formando la categoría A
de clientes. De igual forma, se puede aplicar a proveedores, empleados, procesos, etc. El análisis ABC es
una herramienta que ayuda a diferenciar lo esencial de lo menos importante. Puede ser utilizado para
detectar cuellos de botella en la aplicación de la teoría de las restricciones o identificar lo que no es
esencial en la implantación de filosofías de gestión Lean.

Control de inventarios ABC

Una vez realizado el análisis ABC sobre el inventario y habiendo quedado éste clasificado en las tres
categorías A, B y C, se toman decisiones de gestión de la cadena de suministro basándose en dichas
categorías. Entonces, se establecerán estrategias de control de inventario diferentes en función de la
importancia de las diferentes mercancías. Es por esto por lo que el análisis ABC aplicado al inventario se
llama a veces control de inventario selectivo.

En un mundo ideal, todos los productos que almacenáramos tendrían la misma demanda y la misma
rentabilidad y, por tanto, los gestionaríamos por igual. Pero en la práctica un pequeño porcentaje de las
referencias son responsables de la gran parte de las ventas y de los beneficios. Por tanto, no resulta
lógico que dediquemos a todas las referencias por igual el mismo nivel de recursos (económicos,
personal, niveles de stock, frecuencia de reaprovisionamiento, espacio de almacenaje, tareas de
manutención, recuento de inventario, etc.). Así que deberemos aplicar estrategias de gestión y control
de inventario más estrictas a la categoría A, mientras que se aplicarán sistemas más simples y que
requieran menos tiempo y personal de almacén a la categoría C.

Categoría A
Los productos de la categoría A son los más importantes para el negocio, típicamente un 20% de las
referencias representando el 80% del valor. Por tanto, deberán destinarse recursos para que su control
de inventario sea más exhaustivo y con conteos cíclicos más frecuentes.

Puesto que problemas en stock de productos de categoría A tendrán un gran impacto en el negocio,
deberán realizarse esfuerzos en evitar situaciones de falta de stock y en combatir el inventario fantasma.

Para la preparación de pedidos, será recomendable que el slotting favorezca las referencias de categoría
A. Además, es especialmente ventajoso implantar sistemas de almacenaje automatizados que agilicen al
máximo la preparación de pedidos. En el caso de cargas paletizadas, mediante almacenes automáticos y
con el sistema radio shuttle Sherpa, logrando así una máxima densidad de almacenamiento a la vez que
se optimizan las tareas de manutención. En el caso de cargas medias y ligeras, se puede recurrir al
sistema miniload y a la dispensación automática Disban H, que permiten la preparación de pedidos
automática a alta velocidad.

Categoría B

Los productos de la categoría B tienen una importancia moderada, intermedia entre la categoría A y la
categoría C. Típicamente serán en torno al 30% de las referencias, constituyendo el 15% del valor.

Es importante hacer un seguimiento de los productos B, puesto que algunos estarán próximos a
promocionar a la categoría A, mientras otros estarán próximos a decaer hacia la categoría C.

La preparación de pedidos puede agilizarse mediante el sistema guiado por luz de ATOX Soluciones
Tecnológicas para operaciones pick-to-light. En combinación con el transporte por rodillos inteligentes,
se minimiza los desplazamientos de los operadores de picking, obteniendo un gran rendimiento incluso
aunque el slotting de los productos de categoría B sea menos ventajoso por favorecer a los artículos A.

Categoría C

Los productos de la categoría C son relativamente poco importantes. Típicamente representarán en


torno al 50% de las referencias pero constituyendo sólo un 5% del valor. Son productos de poca
rentabilidad. Será incluso cuestionable si compensa mantener stock de algunas de estas referencias.
No compensa dedicar una gran cantidad de recursos a su control de inventario, puesto que los costes de
almacenaje y los costes operativos podría superar fácilmente la baja rentabilidad de estos productos.

Con objeto de rentabilizar al máximo el almacén, es recomendable utilizar sistemas de almacenaje de


ATOX diseñados a medida para optimizar el espacio de almacenamiento, como los altillos y los pasillos
elevados.

Análisis ABC y la Long Tail

El origen del análisis ABC, que se deriva del principio de Pareto, se remonta a los años 50, y se
incorporaría a los sistemas de producción de la época en Japón, expandiéndose internacionalmente en
las décadas posteriores de la mano de las filosofías occidentales de control de calidad y de los sistemas
de producción japoneses orientados a la eficiencia.

Los mercados tradicionales estuvieron durante mucho tiempo basados en la producción en masa,
lanzando productos con ciclos de vida largos. Pero en las dos últimas décadas la situación del mercado
global ha cambiado drásticamente, debido en buena parte a la evolución y modernización de la logística
y a la explosión del comercio electrónico.

Actualmente, los ciclos de vida de los productos son mucho más cortos y las variaciones en las
demandas más impredecibles. Pero esto también ha permitido que surjan nuevos modelos de negocio
que apenas unos años eran inviables.

Así, las principales compañías de comercio electrónico que lideran las ventas online hoy en día ofrecen
cientos de miles e incluso millones de referencias. Muchas de ellas son parte de la Long Tail y quedan
dentro de la categoría C según un análisis ABC clásico. Es decir, analizados de forma individual, dichos
productos presentan una baja rentabilidad. Pero teniendo en cuenta los objetivos globales, aportan un
gran valor de negocio puesto que ofrecer un extenso catálogo de productos desempeña un papel clave
en la adquisición y fidelización de clientes. De hecho, una buena parte de las ventas de estas compañías
corresponden a referencias que no se encuentran habitualmente en stock en tiendas físicas.

Por ejemplo, puede que haya productos C que, desde el punto de vista del valor del inventario, podría
incluso considerarse que no resulta rentable disponer de su stock. Pero pueden ser accesorios para
productos de alto valor de categoría A, que los consumidores compran a menudo de forma conjunta. En
casos como estos, disponer de esos productos de categoría C evita que los clientes se vayan a la
competencia a comprar también el producto A.

Pero, ¿cómo se consigue hacer rentables los almacenes con tantas referencias diferentes, muchas de
ellas con muy poca cantidad de stock? Uno de los pilares en las nuevas cadenas de suministro es la
optimización de los almacenes. Aquí es necesario optimizar tanto el espacio de almacenamiento como el
rendimiento de las tareas de manutención. Ésta es una de las razones por la que ATOX Sistemas de
Almacenaje diseña y fabrica una amplia gama de sistemas de estanterías metálicas, que permiten
aprovechar al máximo el espacio de almacenamiento, y que se combinan con las automatizaciones de
ATOX Soluciones Tecnológicas para agilizar las tareas de manutención y minimizar los costes operativos
de los almacenes.

Por ejemplo, los pasillos elevados diseñados y fabricados por ATOX a medida de cada almacén se pueden
combinar con tramos de transportadores de rodillos con espirales de descenso, lo que permite
maximizar el espacio de almacenamiento en altura sin renunciar a la agilidad en la manutención,
favoreciendo la rentabilidad de los productos de categoría C.

Son muchos más los ejemplos donde las soluciones de almacenaje ATOX contribuyen a la rentabilidad de
los almacenes: estanterías dinámicas diseñadas a medida para inventarios WIP en plantas de fabricación,
almacenes autoportantes con transelevadores para grandes centros de distribución, dispensadores
automáticos Disban H para la preparación de pedidos automática a muy alta velocidad, guiado por luz
para la optimización del picking mediante operaciones pickt-to-light, etc.

El sistema de transporte por rodillos trabaja de forma coordinada con el resto de automatizaciones
ATOX, reduciendo drásticamente las distancias que los operadores de picking han de recorrer, actuando
también a modo de sorters para la clasificación automática de mercancía.

Además del almacenamiento y de la preparación de pedidos, los almacenes de comercio electrónico han
de destinar recursos a la logística inversa como parte fundamental de su modelo de negocio. Pensemos,
por ejemplo, cómo en los años recientes han proliferando las ventas online de ropa y calzado, en las que
las devoluciones, que se esperan sean frecuentes, son ofrecidas como servicio gratuito para el
consumidor. Optimizar las tareas del personal del almacén es clave aquí, con soluciones como el guiado
por luz de ATOX (que gracias a su versatilidad permite también operaciones put-to-light) y los
transportadores por rodillos inteligentes que integran sensores y desviadores.
En un futuro, a medida que maduren las tecnologías que permitan aplicar internet de las cosas a las
cadenas de suministro con eficacia, llegaremos a disponer de trazabilidad y controles de inventario en
tiempo real, y se aplicarán técnicas de inteligencia artificial y machine learning para realizar
clasificaciones de inventarios mucho más sofisticadas y precisas.

También le puede interesar:

Análisis ABC/XYZ

Principio de Pareto o regla 80/20

Optimización del picking más allá del slotting

Long tail

Modelo SCOR

Inventario fantasma

N°03

y Joffrey Collignon, Joannes Vermorel, February 2012

La optimización del inventario en la cadena de suministro, un análisis ABC es un método de


categorización de inventario que consiste en la división de los artículos en tres categorías, A, B y C: Los
artículos pertenecientes a la categoría A son los más valiosos, mientras que los que pertenecen a la
categoría C son los menos valiosos. Este método tiene como objetivo llamar la atención de los gerentes
hacia los pocos artículos de importancia crucial (artículos A) en lugar de hacia los muchos artículos
triviales (artículos C).

Priorización de la atención de los gerentes

La optimización del inventario es crítica para poder mantener los costes bajo control dentro de la cadena
de suministro. No obstante, para poder aprovechar al máximo los esfuerzos de los gerentes, resulta
eficaz concentrarse en los artículos que cuestan más al comercio.
El principio de Pareto establece que el 80 % del valor de consumo total se basa solo sobre el 20 % de los
artículos totales. En otras palabras, la demanda no está distribuida uniformemente entre los artículos:
los que más se venden superan ampliamente a los demás.

El método ABC establece que, al revisar el inventario, una empresa debería **clasificar los artículos de la
A a la C**, basando su clasificación en las siguientes reglas:

Los artículos A son bienes cuyo valor de consumo anual es **el más elevado**. El principal 70-80 %
del valor de consumo anual de la empresa generalmente representa solo entre el 10 y el 20 % de los
artículos de inventario totales.

Los artículos C son, al contrario, artículos con el menor valor de consumo. El 5 % más bajo del valor de
consumo anual generalmente representa el 50 % de los artículos de inventario totales.

Los artículos B son artículos de una clase intermedia, con un valor de consumo medio. Ese 15-25 % de
valor de consumo anual generalmente representa el 30 % de los artículos de inventario totales.

El valor de consumo anual se calcula con la fórmula: (Demanda anual) x (coste de artículo por unidad).

A través de esta categorización, el gerente de suministro puede identificar puntos claves de inventario y
separarlos del resto de los artículos, especialmente a aquellos que son numerosos pero no rentables.
Ejemplo de eCommerce

Image

El gráfico anterior ilustra la distribución de las ventas anuales de un eCommerce de Estados Unidos en el
2011 para todos los productos que fueron vendidos al menos una vez. Los productos se clasifican
comenzando con los volúmenes de ventas más elevados. De 17 000 referencias:

Los primeros 2500 productos (15 % principal) representan el 70 % de las ventas.

Los siguientes 4000 productos (siguiente 25 %) representan el 20 % de las ventas.

Los últimos 10 500 productos (último 60 %) representan el 10 % de las ventas.


Este ejemplo se acerca bastante a la situación Pareto canónica.

Políticas de gestión de inventario

Las políticas basadas en el análisis ABC aprovechan el desequilibrio de las ventas delineado por el
principio de Pareto. Esto implica que cada artículo debería recibir un tratamiento ponderado que
corresponda a su clase:

Los artículos A deberían ser sometidos a un estricto control de inventario, contar con áreas de
almacenamiento mejor aseguradas y mejores pronósticos de ventas. Las reórdenes deberían ser
frecuentes (reórdenes semanales o incluso diarias). En los artículos A, evitar las situaciones de faltas de
existencias es una prioridad.

La reorden de los artículos C se realiza con menos frecuencia. Una política típica para el inventario de
los artículos C consiste en tener solo una unidad disponible, y realizar una reorden solo cuando se ha
verificado la venta real. Este método lleva a una situación de falta de existencias después de cada
compra, lo que puede ser una situación aceptable, ya que los artículos C presentan tanto una baja
demanda con un mayor riesgo de costes de inventario excesivos. Para los artículos C, la pregunta no es
tanto ¿cuántas unidades almacenamos?, sino ¿debemos siquiera almacenar este artículo?.

Los artículos B gozan del beneficio de una condición intermedia entre A y B. Un aspecto importante de
esta clase es la monitorización de una potencial evolución hacia la clase A o, por el contrario, hacia la
clase C.

Repartir los artículos en las clases A, B y C es relativamente arbitrario. Esta agrupación solo representa
una interpretación bastante directa del principio de Pareto. En la práctica, el volumen de ventas no es la
única métrica que mide la importancia de un artículo. El margen, así como el impacto de las situaciones
de faltas de existencias en la actividad del cliente, también deberían influenciar la estrategia de
inventario.

La solución de Lokad

El principio de Pareto existe desde hace más de un siglo y el análisis ABC ha estado en el sector desde
hace varias décadas. Estos conceptos proporcionan ideas interesantes sobre la cadena de suministro,
pero creemos que en cierta medida no logran adoptar un método moderno en que el software pueda
automatizar el conjunto de la gestión de inventario. Por ejemplo, en lo que se refiere al pronóstico de la
demanda, herramientas como nuestro motor de pronóstico de inventario pueden pronosticar
indiferentemente artículos de clase A, B y C sin ningún esfuerzo adicional una vez que los datos
históricos han sido introducidos en el sistema.

N°04

Qué es el método ABC de inventarios? Características y beneficios principales

SGA Guías de Software ¿Qué es el método ABC de inventarios? Características y beneficios

Uno de los mayores problemas en los sectores de logística es la distribución y el control dentro del
almacén. Para ello, existen diferentes tipos de estrategias para el almacenamiento de productos o
mercancías. Uno de ellos es el método ABC para inventarios.

¿Quieres conocer más sobre este método de organización? Conoce todos los detalles a través de nuestro
post.

Qué es el Método ABC para inventarios?

El Método ABC, también denominado Ley 80-20 o Regla de Pareto o distribución A-B-C, es un método
muy útil que agiliza los procesos de almacenamiento de mercancías en pequeñas y grandes empresas.
Pero además, este método es una herramienta de análisis de inventarios muy útil para los trabajadores
del sector logística y transporte, que entre otras tareas, se encargan de la organización y gestión del
almacén. El Principio de Pareto fue descrito por el economista y sociólogo Vilfredo Pareto, y especifica
una relación desigual entre entradas y salidas. Es decir, su principio se basa en: el 80% de las
consecuencias se derivan de 20% de las causas.

Esta estrategia nos permite identificar los artículos que tienen un impacto importante en nuestro valor
global (de inventario, de venta, de costes...). Y además, crear categorías de productos que necesitan
niveles y modos de control distintos.

Con este análisis de lo que se trata es de lograr un mayor control y segmentación sobre el inventario y
priorizar con el fin de focalizar hacia dónde tenemos que centrar nuestros esfuerzos, por ejemplo, a la
hora de saber cómo ordenar un almacén. Para ello, las empresas de logística y almacenes, cada vez más
buscan software de gestión de almacenes (SGA) capaces de llevar a cabo la metodología ABC de
inventarios de la forma más fácil y ágil posible.
Clasificación del método ABC para inventarios

Con el método ABC, las existencias del inventario se pueden dividir en tres tipos diferentes: clase A, clase
B, y clase C. A continuación detallamos los distintos sectores de clasificación ABC:

Clase A: Suelen ubicarse los productos más importantes y por ello, reciben más atención que las otras
zonas. Por lo general representan el 80% del valor de consumo anual de la empresa, y el 15% de todas
las unidades del inventario.

Clase B: Se trata de los segundos artículos de consumo medio. Normalmente son los productos que
representan el 15% del valor del consumo anual y representan el 30% o 40% del total de los artículos en
el inventario. Aunque no reciben tanta atención como los de la clase A, sus existencias y costes se
controlan de manera constante.

Clase C: En esta zona encontramos los productos menos importantes, y que por lo tanto necesitan
poca supervisión. Representan el 5% del valor total de consumo y entre el 40% o 50% del valor total de
los artículos del almacén.

Ventajas y beneficios de utilizar el método ABC de inventarios

¿Estás planteandote implementar esta estrategia de organización logística? Por si todavía no lo tienes
claro, estas son las principales ventajas del método ABC para almacenes:

Almacenes fáciles de gestionar

Las empresas que utilizan el análisis ABC en el almacén dan una prioridad de espacio a los SKU que se
mueven de forma más ágil. Esto permite a los trabajadores encontrar, seleccionar y empaquetar
rápidamente los elementos que tienen un movimiento rápido. Otra de las grandes ventajas, sin duda
alguna, es que la gestión del inventario ABC en el almacén reduce el costo de la mano de obra y aumenta
la productividad.

Mayor control

Utilizar el método de inventario ABC otorga a la empresa un mayor control sobre el inventario que
almacena. Una empresa de logística puede utilizar los costos anuales de los bienes vendidos (COGS, por
sus siglas en inglés) como su base para la clasificación del método ABC para las existencias de los
elementos de la clase "A" (identificados por tener un mayor COGS anual) y las existencias de los
elementos de la clase "B" y “C” (identificados por tener un menor COGS anual). También, una empresa
podría utilizar el consumo anual como base para las acciones de clasificación de los elementos de la
clase "A" debido a su mayor uso y de los elementos de la clase “C” a causa de su menor uso. De esta
forma, almacenar una mejor combinación del inventario permite a una empresa controlar el exceso de
oferta y el desabastecimiento de los SKU más importantes.

metodo abc inventarios

Reducción de costes

Debido a que el método de inventario ABC hace uso de la ley de Pareto, las empresas pueden
centrarse en la contención de los costes del 20% de los elementos que componen el 80% del gasto anual
de las empresas. Una vez que la empresa ha determinado qué elementos caen en cada categoría ABC,
ésta puede establecer iniciativas de reducción de costes a nivel de SKU. Estas iniciativas pueden incluir la
reducción del tiempo de entrega de los SKU, o reducir los niveles de stock de seguridad, así como
negociar precios reducidos con los proveedores.

Servicio mejorado

Una de las mayores ventajas viene de la mejora en los niveles de servicio al cliente y el cumplimiento
con los pedidos. El análisis ABC ofrece a las empresas de logística información para abastecerse de los
elementos correctos de inventario. Si una empresa utiliza la demanda del cliente como su base para el
análisis, terminará almacenando una mejor combinación de los elementos que los clientes necesitan.
Cuando las empresas tienen el inventario correcto en el momento adecuado, reducen los pedidos
pendientes y los pedidos en cartera. Esto supone un impacto positivo en el servicio al cliente, y por lo
tanto le da una ventaja competitiva a las empresas que utilizan esta estrategia de segmentación

N°05

CLASIFICACIÓN DE INVENTARIOS

La clasificación es una de las mejores medidas de control interno de inventarios, dado que de aplicarse
correctamente puede permitir mantener el mínimo de capital invertido en stock, entre muchos otros
beneficios.

CLASIFICACIÓN ABC

Vilfredo Pareto fue un sociólogo y economista italiano quien en 1897, afirmó que el 20% de las personas
ostentaban el 80% del poder político y la abundancia económica, mientras que el 80% restante de la
población (denominada "masas") se repartía el 20% restante de la riqueza y de la influencia política. Este
principio es

susceptible de aplicarse a muchos entornos, dentro de los cuales cabe destacar el control de calidad, la
logística (de distribución), y la administración de inventarios. En el control interno de stock, este principio
significa que unas pocas unidades de inventario representan la mayor parte del valor de uso de los
mismos.

En toda organización se hace necesaria una discriminación de artículos con el objetivo de determinar
aquellos que por sus características precisan un control más riguroso.

La Clasificación ABC es una metodología de segmentación de productos de acuerdo a criterios


preestablecidos (indicadores de importancia, tales como el "costo unitario" y el "volumen anual
demandado"). El criterio en el cual se basan la mayoría de expertos en la materia es el valor de los
inventarios y los porcentajes de clasificación son relativamente arbitrarios.

Muchos textos suelen considerar que la zona "A" de la clasificación corresponde estrictamente al 80% de
la valorización del inventario, y que el 20% restante debe dividirse entre las zonas "B" y "C", tomando
porcentajes muy cercanos al 15% y el 5% del valor del stock para cada zona respectivamente. Otros
textos suelen asociar las zonas "A", "B" y "C" con porcentajes respectivos del valor de los inventarios del
60%, 30% y el 10%, sin embargo el primer caso es mucho más común, por el hecho de la conservación
del principio "80-20". Vale la pena recordar que si bien los valores anteriores son una guía aplicada en
muchas organizaciones, cada organización y sistema de inventarios tiene sus particularidades, y que
quién aplique cada principio de ponderación debe estar sumamente consciente de la realidad de su
empresa.

CONTROLES PARA LAS ZONAS DE LA CLASIFICACIÓN

Control para ZONAS "A"

Las unidades pertenecientes a la zona "A" requieren del grado de rigor más alto posible en cuanto a
control. Esta zona corresponde a aquellas unidades que presentan una parte importante del valor total
del inventario. El máximo control puede reservarse a las materias primas que se utilicen en forma
continua y en volúmenes elevados. Para esta clase de materia prima los agentes de compras pueden
celebrar contratos con los proveedores que aseguren un suministro constante y en cantidades que
equiparen la proporción de utilización, tomando en cuenta medidas preventivas de gestión del riesgo
como los llamados "proveedores B". La zona "A" en cuanto a Gestión del Almacenes debe de contar con
ventajas de ubicación y espacio respecto a las otras unidades de inventario, estas ventajas son
determinadas por el tipo de almacenamiento que utilice la organización.

Control para ZONAS "B"

Las partidas B deberán ser seguidas y controladas mediante sistemas computarizados con revisiones
periódicas por parte de la administración.

Los lineamientos del modelo de inventario son debatidos con menor frecuencia que en el caso de las
unidades correspondientes a la Zona "A". Los costos de faltantes de existencias para este tipo de
unidades deberán ser moderados a bajos y las existencias de seguridad deberán brindar un control
adecuado con el quiebre de stock, aún cuando la frecuencia de órdenes es menor.

Control para ZONAS "C"

Esta es la zona con mayor número de unidades de inventario, por ende un sistema de control diseñado
pero de rutina es adecuado para su seguimiento. Un sistema de punto de reórden que no requiera de
evaluación física de las existencias suele ser suficiente.

¿CÓMO REALIZAR LA CLASIFICACIÓN ABC?

La clasificación ABC se realiza con base en el producto, el cual expresa su valor por unidad de tiempo
(regularmente anual) de las ventas de cada ítem i, donde:

Di = Demanda "anual" del ítem i (unidades/año)

vi = Valor (costo) unitario del ítem i (unidades monetarias/unidad)

Valor Total i = Di * vi (unidades monetarias/año)

Antes de aplicar el anterior ejercicio matemático a los ítems es fundamental establecer los porcentajes
que harán que determinadas unidades se clasifiquen en sus respectivas zonas (A, B o C).
Luego de aplicarse las operaciones para determinar la Valorización de los artículos, se procede a calcular
el porcentaje de participación de los artículos, según la valorización (suele usarse también en cantidad,
"particiapción en cantidad"). Este ejercicio se efectúa dividiendo la Valorización de ada ítem entre la
suma total de la valorización de todos los ítems.

luego se precede a organizar los artículos de mayor a menor según sus porcentajes, ahora estos
porcentajes se acumulan. por último, se agrupan teniendo en cuenta el criterio porcentual determinado
en la primera parte del método. De esta manera quedan establecidas las unidades que pertenecen a
cada zona.

N°07
N°08
N° 08

Clasificación de Inventarios. Sistema ABC.

Logística

INTRODUCCIÓN

El propósito de un sistema de clasificación de inventarios es establecer el nivel de control adecuado para


cada grupo de artículos: semanal, mensual, trimestral, etc.

EL SISTEMA ABC

El sistema ABC de control de inventarios divide la lista de artículos en tres grupos, según su valor:

El 10-15% serán artículos A y constituyen aproximadamente el 75% del capital circulante.

Los artículos B representan aproximadamente el 25% de las referencias, y el 20% del capital circulante.

Los artículos C, son el 65% restante y representan aproximadamente el 5% del capital.

Gracias a este sencillo sistema, usted puede elegir el nivel de atención y el sistema adecuado de gestión
que debe darle a cada uno de los artículos de su inventario. De este modo conseguirá un importante
ahorro económico, además de una mejor gestión de un tiempo que ya no tendrá que invertir en
productos que apenas aportan valor añadido.

EJEMPLO

Supongamos que disponemos de la siguiente tabla. En ella tenemos el código, los niveles medios de
inventario y el valor unitario de los diferentes productos de un almacén.
Vamos a intentar asignar a cada artículo su clase siguiendo la clasificación ABC en función del valor total
medio del inventario en euros.

PASO 1. CÁLCULO DEL INDICADOR DE REFERENCIA

En primer lugar, el problema que nos encontramos a la hora de abordar el problema es que la tabla de
datos solamente nos ofrece el nivel medio de inventario y el valor unitario en euros. Así pues
necesitamos, antes que nada, calcular la utilización anual. Para ello solo tenemos que insertar una
tercera columna con el producto de las dos primeras. Le pedimos a nuestra hoja de cálculo que nos
ordene los datos de mayor a menor, basándose en esta nueva columna y obtenemos lo siguiente:

PASO 2. RELATIVIZACIÓN RESPECTO AL CONJUNTO.

Seguidamente, añadimos dos nuevas columnas en las que calculamos el porcentaje con respecto a la
utilización anual total y también el porcentaje total acumulado.

Con esta información ya podemos clasificar el inventario.

PASO 3. AGRUPACIÓN POR BLOQUES.

Para terminar, si miramos la columna de porcentaje acumulado vemos que los tres primeros productos
suman una cifra algo inferior al 75% del capital circulante, mientras que a partir del cuarto excedemos el
80%. Así pues, solamente podemos clasificar los artículos WQ12, CQ23 Y BR24 como productos tipo A.

Siguiendo la cuenta desde aquí, el noveno producto, P39, excede el 95%. No obstante, ya que el exceso
ni siquiera llega al medio punto porcentual es mejor curarnos en salud y cerrar con el grupo de
productos tipo B.

El resto serian productos tipo C.

PASO 4. REPRESENTACIÓN GRÁFICA


Por último, podemos ilustrarlo perfectamente en la conocida Curva de Pareto. Este tipo de diagrama,
también conocido con el nombre 80-20, muestra como el 80% de la eficiencia o responsabilidad recae
sobre únicamente el 20% del inventario, lo cual deja el otro 80% en un plano casi trivial.

CONCLUSIONES

Lo más importante de la clasificación ABC está en el hecho de que no todos los elementos de un sistema
de inventarios requieren el mismo tipo de atención. El conocer esto nos permite realizar una gestión del
tiempo mucho más eficiente, lo cual suele ir acompañado en una mejora de los beneficios de nuestro
negocio.

Para los productos de tipo A se suelen utilizar modelos de revisión continua, mientras que para el resto
es más habitual el uso de sistemas de revisión periódica. Ambas modelos tendrán su propia entrada en
este blog.

Autor: Raúl Barbera

N°09

El sistema de control A B C nos muestra como manejar el inventario de acuerdo con la clasificación de
prioridades,ésta puede realizarse de tres diferentes formas;de acuerdo al costo de unitario,de acuerdo al
costo total de existencia y de acuerdo al orden de requerimientos sin tener presente el costo.

Cada una de ellas serán ampliadas más adelante,observando que en cualquiera de las tres se subdivide
en los grupos A,B,y C.

Esta técnica se utiliza especialmente en:Gestión de stock, análisis de productos, análisis de ventas,
análisis de clientes, entre otros

Este sistema pretende que el costo y el manejo del inventario disminuyan.Además puede proporcionar
una rotación de inventario más frecuente incremento en las ventas y reducción de sistemas de trabajo
que disminuirán costos.
Para la clasificación de los artículos dentro del análisis ABC pueden observarse varios aspectos:

Valor anual en dinero de las transacciones para un artículo.

Costo unitario.

Escasez del material utilizado para la fabricación de ese artículo.

Disponibilidad de recursos, fuerza de trabajo e instalaciones para producir el artículo.

Tiempo necesario de obtención.

Requerimientos de almacenamiento para un artículo.

Costo de escasez del artículo.

Volatilidad del diseño de ingeniería”.

El análisis ABC puede observarse con un solo criterio o con múltiples.En el primer caso se separan los
artículos en tres grupos de acuerdo a su consumo anual: A Elevado, B intermedio y C bajo.Siendo “A” el
20%,que representa el 65% del consumo anual, “B” el 30% que representa el 30% de los artículos y el
25% del consumo anual y “C” el 50% que representa el 10% del consumo anual.Sin olvidar que estos
porcentajes no son constantes en todas las empresas.

Con este método pueden identificarse los artículos de mayor impacto en el costo total de
inventarios.Para observar el costo de inventario es conveniente hacerlo de acuerdo a los artículos del
grupo A, determinando un análisis cuidadoso de decisiones de cantidades a solicitar, en que momento
pedirlas y poder así realizar pronósticos.

Se tendrá mayor atención en los artículos de más importancia pero número menor (A) y menor en los
menos significativos, aunque puede llegar a pasarse muchas cosas por alto.

En el segundo pueden observarse puntos diferentes a tener en cuenta además de los costos, algunos de
ellos son:disponibilidad, obsolescencia, grado de sustitución y urgencia del artículo.Este último es quizás
uno de los más importantes ya que por ello puede incurrir en el incremento de costos, ya que la premura
en la entrega de un pedido puede llevar a comprar donde se encuentre primerosin importar otros
factores.

El procedimiento se debe seguir en estos pasos:

Distribución de consumo en dinero y las categorías asociadas.

Establecer categorías de carácter crítico, discriminando estas así I, II, III;esta clasificación se hace
intuitiva e implícitamente.El I podría ser aquellas que no tienen sustitutos, los III son de menor
importancia y los II son el punto medio entre unos y otros.

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abc-1-2

N°11

SISTEMA ABC

El proceso que consiste en dividir los artículos de tres clases, de acuerdo con el valor de su consumo, de
modo que los gerentes puedan concentrar su atención en los que tengan el valor monetario más
alto.Para llevar a cabo el control de inventarios, es frecuente recurrir al sistema de clasificación
ABC, que distingue entre los artículos en función de su valor económico para la empresa. Lo
normal es que cualquier empresa, especialmente las manufactureras, mantenga una gran
cantidad de elementos inventariados. Sin embargo, sólo una parte de ellos son tan valiosos que se los
debe controlar muy cuidadosamente

El principio que rige al modelo ABC es que cada categoría o clase requiere distintos niveles de
control. Mientras mayor sea el valor económico de los materiales inventariados, mayor será
el control. Para aplicar el sistema ABC el primer paso consiste en determinar el valor económico de
cada categoría de elementos. Este valor se obtiene multiplicando el número de unidades almacenadas
de un artículo por su precio. Posteriormente se clasifican los artículos por orden decreciente con
respecto a su valor. Por ejemplo, el 10% superior se podrá incluir en la categoría A, el 30% siguiente en la
categoría B y los restantes en la C. Este resultado es orientativo pero no está muy lejos de la realidad. El
siguiente paso consiste en establecer niveles de control para cada categoría. Los artículos A deben
tener un control más estrecho. Es necesario reducir las existencias en la medida de lo posible, esto
da como resultado mejores estudios de la demanda, sistemas de inventarios continuos y mejores
políticas de compras. Sin embargo, para los elementos de las categorías B y C la mera observación
puede ser un método de control válido.Se pueden emplear modelos periódicos de inventarios para
cada una de éstas categorías.

Por otra parte, la metodología pretende:Mejorar las condiciones de trabajo y la moral del
personal. Es más agradable y seguro trabajar en un sitio limpio y ordenado.Reducir gastos de tiempo
y energía.Reducir riesgos de accidentes o sanitarios.Mejorar la calidad de la producción.Mejorar la
seguridad en el trabajo.Se basan en gestionar de forma sistemática los elementos de un área de
trabajo de acuerdo a cinco fases, conceptualmente muy sencillas, pero que requieren esfuerzo y
perseverancia para mantenerlas.

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