La columna vertebral (o espina dorsal) se extiende desde el cráneo hasta la cola.
Consiste en una cadena de huesos medios, no pares e irregulares, las vértebras, que
están articuladas entre sí de manera firme, aunque no rígida.
La columna sirve para enderezar el eje del cuerpo y contribuir de ese modo a
mantener la posición. También encierra y protege a la médula espinal y las estructuras
anexas dentro de un conducto central llamado canal vertebral.
Las vértebras presentan características anatómicas y funcionales que permiten dividir
a la columna vertebral en cinco regiones: cervical(cuello), torácica(tronco), lumbar,
sacra y caudal(cola).
Columna vertebral (Ca). 24. Vértebras cervicales; 42. 19. Vértebras torácicas; 42. 24.
Vértebras lumbares; 44. 1. Sacro; 44. 21. Vértebras caudales (coccígeas)
Los números de las vértebras que componen dichas regiones varían entre las especies
y, en un grado mucho menor, individualmente, lo que se expresa mediante una
fórmula vertebral:
Las vértebras se reconocen por ciertas características comunes a todas y
representadas por la vértebra tipo; esta es una estructura imaginaria que reúne las
características anatómicas comunes de las vértebras, es decir, un cuerpo, arco y
apófisis (procesos)
El cuerpo, un prisma casi cilíndrico, es el componente ventral básico de todas las
vértebras, al que se unen las otras partes. La extremidad craneal o cabeza de la
vértebra y la extremidad caudal o fosa vertebral se unen con las vértebras adyacentes
por medio de discos fibrocartilaginosos intervertebrales que en general son convexos y
cóncavosrespectivamente. El cuerpo, está algo aplanado en su superficie dorsal, que
da hacia el canal (o conducto) vertebral; puede presentar ventralmente una cresta
mediana.
Del cuerpo se destaca dorsalmente el arco vertebral (arco neural). El cuerpo y el arco
delimitan el foramen vertebral (agujero vertebral), que junto con el de las otras
vértebras constituye el canal vertebral.
El arco vertebral(también arco neural), cubre la superficie dorsal del cuerpo de la
vértebra y con sus dos porciones laterales y ventrales, lospedículos del arco vertebral
y dorsal, las láminas del arco vertebral,forman el foramen vertebral; los forámenes
vertebrales se alinean para constituir el canal vertebral, que contiene a la médula
espinal, sus envolturas, los segmentos neurales, vasos sanguíneos, ligamentos, tejido
graso y tejido laxo.
Craneal y caudalmente las bases de los pedículos presentan muescas, las escotaduras
vertebrales craneal o caudal, respectivamente, cada una de las cuales forma con la
incisura de la vértebra siguiente y así sucesivamente, el agujero intervertebral; por
estos agujeros salen los nervios espinales de la médula espinal desde el canal
vertebral. A veces un agujero vertebral lateral extra perfora el pedículocerca del
agujero intervertebral.
Las láminas son placas que completan el arco vertebral, uniéndose entre sí en la parte
media, en la base de la apófisis espinosa.
Cada vértebra presenta varias eminencias o procesos; en las vértebras se distinguen:
- Una apófisis espinosa, eminencia no articular, impar, y que se proyecta
dorsalmente al arco vertebral en el plano mediano; varía considerablemente en
cuanto a dimensiones, forma y dirección de las distintas vértebras. Proporciona
inserción a músculos y ligamentos.
- Dos apófisis transversas que se proyectan lateralmente a partir de la base del
arco vertebral; constituyen la unión del arco y el cuerpo.
Las apófisis transversas están horadas por los forámenes transversos, que en
las primeras seis vertebras dan paso a la arteria y vena vertebral y a un plexo de
nervios simpáticos. Las apófisis transversas de la séptima vértebra cervical
carecen de foramen transverso, excepto en el cerdo.
- Cuatro apófisis articulares, dos craneales y dos caudales que emergen craneal
o caudalmente a la raíz de la apófisis espinosa. Presentan superficies articulares
adaptadas a las de las vértebras adyacentes, y las superficies restantes son
rugosas para recibir los ligamentos y músculos.
- Dos apófisis mamilares, solo en las vértebras torácicas caudales o en las
lumbares craneales, entre las apófisis articulares craneales y las apófisis
transversas.
En algunas especies animales se han desarrollado también:
- Dos apófisis accesoriasque se encuentran solo en las ultimas vértebras
torácicas (carnívoros y cerdo) y en todas las vértebras lumbares (carnívoros)
entre las apófisis articulares caudales y las apófisis transversas.
Vértebras lumbares II y III, visión dorsal izquierda (ca). 2. Cuerpo de la vértebra; 3. Extremidad
craneal – Cabeza de la vértebra; 4. Extremidad caudal – Fosa de la vértebra; 10. Canal vertebral; 11.
Espacio interarcual; 12. Foramen intervertebral; 13. Incisura vertebral craneal; 14. Incisura vertebral
caudal; 17. Apófisis espinosa; 19. Apófisis costiforme; 20. Apófisis articular craneal; 21. Apófisis
articular caudal; 22. Apófisis accesoria; 23. Apófisis mamilar
Vértebra cervical IV, visión craneal derecha (Bov). 2. Cuerpo de la vértebra; 3. Extremidad
craneal – Cabeza de la vértebra; 4. Extremidad caudal – Fosa de la vértebra; 5.Cresta ventral; 6.
Arco vertebral; 7. Pedículo del arco vertebral; 8. Lámina del arco vertebral; 9. Foramen
vertebral; 13. Incisura vertebral craneal; 16. Surco para el n. espinal; 17. Apófisis espinosa; 18.
Apófisis transversa; 20. Apófisis articular craneal; 21. Apófisis articular caudal; 26. Tubérculo
ventral; 28. Foramen transverso; 29. Tubérculo dorsal.
En los mamíferos domésticos y en casi todos los demás mamíferos hay siete vértebras
cervicales. Las dos primeras (las más craneales), el atlas y el axis, están muy
modificadas con el fin de permitir el movimiento libre de la cabeza.
La I vértebra cervical se denomina atlas. Esta vértebra es atípica en cuanto a forma y
estructura; carece de cuerpo y apófisis espinosa.
Tiene la forma de un anillo óseo compuesto por un arco dorsal(arco vertebral en esta
vertebra) con un tubérculo dorsalen su cara dorsal, y su cara ventral formando el
techo del foramen vertebral; y un arco ventralcon un tubérculo ventral en su cara
ventral, y su cara dorsalforma el piso del foramen vertebral. Este anillo óseo emite
desde su masa lateral en cada lado una ancha apófisis transversa, también
denominada ala del atlas.
La cara ventral del ala está excavada por la fosa del atlas.
Cerca de su borde craneal, el ala del atlas está perforada por el agujero alar (foramen
alar), que en el carnívoro este foramen esta reemplazado por la incisura alar. Al
costado del foramen alar se abre el agujero vertebral lateral. En el borde caudal del
ala del atlas se ubica el agujero transverso (foramen transverso), en bovinos no está
presente.
En el arco ventral y cranealmente, se encuentran las superficies articulares craneales
(fóveas articulares craneales) que se articulan con los cóndilos occipitales del hueso
occipital. Caudalmente y en el plano mediano está la fóvea para el diente para la
articulación con la apófisis odontoides de la segunda vértebra cervical, el axis; en
ambos lados y lateralmente se encuentran las aplanadas superficies articulares
craneales, para la unión con las apófisis articulares craneales del axis.
Atlas, visión caudodorsal (Ca). 2. Masa lateral, parte lateral del atlas; 3. Ala del atlas
(proceso transverso); 5. Incisura alar; 8. Superficie articular caudal; 10. Fóvea para el diente;
11. Tubérculo ventral; 12. Arco dorsal; 13. Tubérculo dorsal.
El axis es la vértebra más larga. La función principal de la segunda vértebra cervical es
asegurar los movimientos giratorios de la cabeza.
Su cuerpo en general es cilíndrico y el sector ventral presenta una nítida cresta
ventral. Su extremo craneal presenta el proceso odontoides (diente), el cual varia en
forma según la especie.
La cara articular ventral del diente, convexa, es recibida por la fóvea del diente en el
atlas. A cada lado se continúa sobre el extremo craneal del cuerpo del axis. Esta
superficie planiforme, la superficie articular craneal es para articularse con la
superficie articular caudal del atlas.
El arco vertebral emite una apófisis espinosa alargada cráneo-caudalmente que varía
de forma según la especie. En todas las especies de mamíferos domésticos existe una
correspondiente y nítida incisura vertebral caudal. La apófisis espinosa de los
carnívoros y equinos se continua con las apófisis articulares caudales con sus
superficies articulares, mientras que en el cerdo y el bovino estas últimas constituyen
superficies independientes.
Las apófisis transversas se encuentran perforadas en su base por un agujero
transverso (foramen transverso), por el que transitan la arteria, vena y el nervio,
intervertebrales.Solo en los carnívoros se encuentra unaincisura vertebral craneal. En
las demás especies restante este espacio se encuentra cerrado por un puente óseo
hacia el agujero vertebral lateral.
El diente es el eje alrededor del cual gira la primera vértebra cervical, y a través de ella
toda la cabeza.
1
Axis, visión lateral (Ca) 1. Superficie articular craneal (Apófisis articular craneal); 2.
Incisura vertebral craneal; 3. Incisura vertebral caudal; 4. Foramen transverso; 5. Diente
del axis (apófisis odontoides); 6. Apófisis espinosa; 7. Apófisis articular caudal; 8. Apófisis
transversa; 9. Cuerpo (cresta ventral)
Axis, visión lateral izquierda (Eq) 1. Arco vertebral; 2. Foramen vertebral lateral; 3.
Incisura caudal; 4. Foramen transverso
Los cuerpos de las vértebras cervicales tercera a séptima van disminuyendo de
longitud a medida que se avanza hacia la zona caudal; en su superficie ventral hasta la
quinta vértebra presentan una fuerte cresta ventral, la que a partir de la sexta
vertebra es poco manifiesta o inexistente.
En la mayoría de las especies de mamíferos domésticos las apófisis espinosas son
bajas, con forma de cresta o tubérculo, y van aumentando en altura en dirección
caudal; en el equino solo la séptima vertebral cervical la presenta.
Las apófisis transversas y las apófisis articulares siempre están bien desarrolladas. Las
apófisis transversas con excepción de la séptima vértebra cervical, son perforadas en
su base por un agujero transverso.
El conjunto de las aberturas vertebrales individuales a ambos lados de la columna
cervical constituye un canal transverso continuo para albergar a la arteria vertebral, la
vena vertebral y el nervio vertebral.
En su borde libre las apófisis transversas presentan un tubérculo ventral, en craneal, y
un tubérculo dorsal, en caudal (vertebras bicúspides). Generalmente están unidos por
una cresta ósea. En equinos y caninos, la apófisis transversa está dividida en una
cúspide craneal y una cúspide caudal.
1
2’
Tercera vértebra cervical (C3) (Bov) 1.
Apófisis espinosa; 2. Apófisis articular
5 craneal; 2’. Apófisis articular caudal; 3.
3’ Extremidad craneal; 3’. Extremidad
caudal; 4. Apófisis transversa – Tubérculo
ventral; 4’. Apófisis transversa –
Tubérculo dorsal; 5. Foramen
6 transverso; 6. Cresta ventral
El tubérculo ventral de la sexta vertebral cervical es reemplazado en forma
característica por una lámina ventral. Las apófisis articulares craneales o caudales
están bien desarrolladas y por lo general ocupan una posición horizontal y presentan
superficies articulares aplanadas.
Dicha lamina ventral presenta en el equino un tubérculo craneal y un tubérculo caudal
(tricúspide).
Los arcos de las vértebras presentan las incisuras vertebrales craneales y caudales
que, con las vertebras antecesoras y sucesoras, crean amplios agujeros
intervertebrales.
Sexta vértebra cervical, vista craneal (Eq)
Sexta vértebra cervical, vista caudal (Bov) 1. Extremidad caudal – Fosa vertebral; 2. Foramen
vertebral; 3. Arco vertebral; 4. Apófisis articulares caudales; 5. Apófisis articulares craneales; 6.
Apófisis transversa – Tubérculo dorsal; 7. Apófisis transversa
5 – Lámina ventral; 8. Foramen
transverso; 9. Apófisis espinosa.
2
3 4
6
8
1
Apófisis transversa –
Tubérculo dorsal
sversa – Lámina 7
on tubérculos
La séptima vértebra cervical presenta
características especiales. Es una vértebra
de transición hacia la región torácica.
La distingue la ausencia de cresta ventral
(excepto en el perro), la presencia de una
apófisis espinosa saliente, aún en el
equino, de allí que se denomine vértebra
prominente. Las apófisis transversas están
sin dividir, es de tamaño reducido y
normalmente no poseen foramen
transverso (excepto en el cerdo)
En el borde caudal del cuerpo de la vértebra se encuentran las fóveas costales
caudales, que con fosa articular de la primera vertebra torácica forma una cavidad
cotiloidea para la cabeza de la primera costilla.
1
2
7
Séptima vértebra cervical, vista craneal (Eq)
Séptima vértebra cervical,
Vértebras vista (Ca)
cervicales caudal (Bov)
1. Ala del1.atlas;
Extremidad caudal – Fosa vertebral; 2. Fóveas
costales caudales; 3. Foramen
2. Proceso espinosovertebral; 4. Arco vertebral; 5. Apófisis articulares caudales;
del axis; 3.
Apófisis transversa;
Ligamento7. nucal;
Apófisis
4.espinosa
Proceso espinoso de
la primera vértebra torácica; 5. Lámina 5
ventral del proceso transverso en la C6 3 4 4
6
Debido a las funciones que deben cumplir en los herbívoros y en el cerdo, sus
vértebras han desarrollado largas apófisis espinosas para la inserción de la
desarrollada musculatura del cuello y la cabeza.
Además, como parte de la columna vertebral, las vértebras torácicas tienen dos
funciones: transmiten el peso corporal hacia los miembros torácicos y, junto con las
costillas, dan inserción a los mm. costales torácicos y de la espalda.
Las vértebras torácicas están conectadas con las costillas por articulaciones y coinciden
con ellas en número.
Las vértebras torácicas por lo general, coinciden en su estructura básica y posee en las
siguientes características comunes:
- Hasta la mitad de la columna vertebral los cuerpos de las vértebras están poco
desarrollados, pero luego aumentan de tamaño y entonces muestran una
cresta ventral; son cuerpos cortos con extremos aplanados.
- Las apófisis articulares de las vértebras torácicas craneales solo son
reconocibles como superficies articulares planas.
- Las fóveas articulares craneales se encuentran situadas craneodorsal a la base
de la apófisis espinosa y en sentido tangencial con respecto al arco vertebral;
las fóveas articulares caudales también se encuentran en la base de la apófisis
espinosa, sagital al arco vertebral.
- Craneal al cuerpo de la vértebra se encuentran las incisuras vertebrales
craneales, algo planas, mientras que las incisuras vertebrales caudales son más
profundas. En el equino, las incisuras caudales también pueden convertirse en
forámenes a partir de la cuarta o quinta vértebras torácicas.
- Las altas apófisis espinosas de las primeras tres a cuatro vértebras torácicas
son la base ósea de la región de la cruz (región interescapular). Las vértebras
craneales, además, están ligeramente inclinadas en sentido caudodorsal. Sin
embargo, las vértebras torácicas posteriores, así como las vértebras lumbares,
se inclinan en dirección craneodorsal.
La vértebra con posición perpendicular al eje de la columna suele recibir el
nombre de vértebra anticlinal o vértebra diafragmática, y es el lugar de
transición donde ocurre el cambio en la inclinación de las apófisis espinosas; en
el caballo T16 es la vértebra anticlinal; en el bovino es T13 y en el perro T10.
Los procesos espinosos se ven en las últimas vértebras torácicas del perro.
- Las apófisis mamilares solo están desarrolladas en las vértebras lumbares y
lumbares, y hasta a vértebra anticlinal se ubican cerca de la parte craneal de las
apófisis transversas. Caudal a la vértebra anticlinal se acercan a las apófisis
articulares con las que se funden en las apófisis mamilo articulares.
- En algunas especies, incluido el perro, las últimas vértebras torácicas poseen
otras apófisis, apófisis accesorias, que se originan en la parte caudal del arco
para superponerse sobre la vértebra subsecuente.
- Los cuerpos de las vértebras torácicas presentan las fóveas costales craneales
y fóveas costales caudales, estas superficies articulares se completan entre
vértebras sucesivas formando las cúpulas costales, en cada una de las cuales se
adapta la cabeza de una costilla.
La última vértebra torácica (dependiendo el número en cada especie) se
caracteriza por la ausencia de las fóveas costales caudales.
- Las apófisis transversas son cortas, gruesas y presentan una superficie lisa, la
fóvea costal transversa, para articular con la cara articular del tubérculo de la
costilla. La fóvea se va reduciendo hacia caudal y se aproxima a la fóvea costal
craneal con la cual termina por unirse.
Vértebra torácica T8, visión derecha y caudal (Eq) 15. Foramen vertebral lateral; 20.
Fóvea costal craneal; 21. Fóvea costal caudal; 22. Fóvea costal transversa
7
4 5
3
Vista lateral izquierda de las tres últimas vértebras torácicas (Eq) 1. Cuerpo; 2. Fóveas
costales craneales y caudales; 3. Fóvea costal transversa; 4. Apófisis articulares craneales;
5. Forámenes intervertebrales; 6. Apófisis mamilares; 7. Apófisis espinosas.
Se reconoce la primera vértebra torácica por sus características de transición con las
vértebras cervicales.
Tiene un cuerpo ancho y plano dorsoventralmente. Cranealmente posee una cabeza
semejante a la de una vértebra cervical y caudalmente una fosa vertebral, algunas
veces más profunda que la de
cualquier otra vertebra torácica. A
cada lado existen dos fóveas
costales caudales y una cresta
bien marcada ventralmente.
El proceso espinoso es más corto
que en las vértebras siguientes.
Los procesos articulares craneales
son grandes y se hallan alejados.
Primera vértebra torácica, vista caudal
(Eq)
Se diferencian de las torácicas por su mayor longitud y por la forma más homogénea
de su cuerpo. Carecen de las superficies articulares (fóveas costales) para las costillas;
las apófisis espinosas son más bajas, y por lo general están inclinadas hacia
craneodorsal.
Los cuerpos de las vértebras, especialmente en bovinos, tienen un desarrollo
importante y tanto en sus extremidades craneales o cabezas de las vértebras como
sus extremidades caudales o fosa de las vértebras presentan solo superficies
articulares planas.
Los arcos vertebrales encierran un canal vertebral bien amplio para albergar la
intumescencia lumbar de la médula espinal.
Las apófisis espinosas por lo general tienen la misma longitud y están inclinadas
cranealmente.
Las apófisis transversas, son muy largos y con aspecto de costilla, toman el nombre
particular de apófisis costiformes; son las estructuras salientes de las vértebras
lumbares. Se trata de estructuras muy anchas que en los carnívoros y el cerdo están
orientadas hacia cráneoventral, mientras que en los rumiantes y el equino son
horizontales.
Como particularidad, en el equino las dos últimas apófisis costiformes se articulan
entre ellas mediante superficies articulares intertransversa, estableciéndose
articulaciones intertransversa. También lo hace la última vértebra lumbar con la
primera vertebra sacra a partir de los procesos costiformes y las alas del sacro
(articulación intertransversa lumbo-sacra)
Las apófisis costiformes y espinosas, así como la bien desarrollada cresta ventral,
brindan amplias zonas de inserción a las musculaturas del cinturón pelviano, el
abdomen, el tronco y la pelvis.
Las apófisis articulares craneales se funden con las apófisis mamilares, para formar las
apófisis mamiloarticulares, esto sucede en bovino y canino. En el equino las apófisis
mamilares son independientes. El perro además presenta apófisis accesorias
caudalmente sobre las incisuras vertebrales caudales.
Vértebras lumbares, vista lateral izquierda (Ca) 1. Apófisis mamilar; 2. Apófisis
accesoria; 3. Apófisis espinosa; 4. Apófisis costiforme; 5. Cuerpo; 6. Disco intervertebral
Segunda vértebra lumbar, vista caudal (Eq)
Ultima vértebra lumbar, vista caudal (Eq)
Las vértebras sacras se fusionan entre sí constituyendo una pieza ósea impar
denominada sacro, con osificación también de los discos intervertebrales. El sacro de
los carnívoros consta de tres vertebras, en equino y rumiantes está formado por cinco
piezas óseas.
El hueso sacro es un hueso de forma triangular, aplanada dorso-ventralmente.
Por lo general tiene tres caras:
La cara ventral es lisa, y ligeramente cóncava y forma
el techo de la cavidad pelviana.
Presenta en la parte media, los cuerpos de las
vértebras sacras; la línea de soldadura intervertebral
se llama línea transversa, y está más marcada en los
animales jóvenes.
Cara ventral o cara pelviana: A los lados de los cuerpos se encuentra una
depresión longitudinal donde se abren los forámenes
sacrales ventrales, que junto con los forámenes
sacrales dorsales, representan a los forámenes
intervertebrales de otras regiones de la columna;
conducen al canal vertebral, llamado canal del sacro.
Presenta sobre la línea media a las apófisis espinosas,
inclinadas caudalmente, cuyo desarrollo varía con la
especie: es discontinua en el equino, en donde la
soldadura no alcanzó a incluir a los procesos
espinosos; en el bovino es continua por la soldadura
total de dichos procesos. Este conjunto de apófisis
constituye la cresta sacral mediana.
A cada lado la cresta sacral mediana está acompañada
Cara dorsal: por un surco ancho donde se abren los forámenes
sacrales dorsales. Existe un relieve medial y otro en
lateral de estos orificios dorsales: el medial es la
cresta sacral intermedia, formada por los vestigios de
las apófisis articulares (en bovinos esta cresta está
muy desarrollada) y el lateral es la cresta sacral
lateral, que se forma por la unión de los vértices de las
apófisis transversas.
Las partes laterales del sacro están constituidas por la
unión de las apófisis transversas. La apófisis transversa
de la primera vertebra sacra es la más desarrollada, y
forma una expansión llamada ala del sacro.
Caras laterales: En la superficie dorsal del ala del sacro se halla una
cara articular para el hueso ilion (articulación sacro-
iliaca), la que por su forma se denomina cara
auricular. Dicha superficie está rodeada por relieves
de inserción ligamentosa (permite la inserción de
ligamentos sacroilíacos) cuyo conjunto es la
tuberosidad sacra.
En el plano craneal el sacro presenta una ancha base, la base del sacro. La base del
sacro presenta la extremidad craneal (cabeza) para la articulación con la última
vértebra lumbar (articulación lumbosacra) junto con la incisura vertebral craneal, y el
borde craneal del arco vertebral de la primera vértebra sacra.
En el borde ventral, una saliente del cuerpo de la primera vértebra sacra es el
promontorio.
Del arco se eleva dorsalmente la apófisis espinosa, en cuya base se encuentran las
apófisis articulares craneales poco desarrolladas. A los lados se observan los bordes
craneales del ala del sacro, que en el equino presentan una cara articular para el
proceso costiformes de la última vértebra lumbar.
En el plano caudal, el vértice del sacro es la parte que articula con la primera vertebra
caudal. Se ve en él la abertura caudal del canal del sacro, y dorsalmente a esta las
pequeñas apófisis articulares caudales.
Vértebras sacras (Ca) A. Sacro vista ventral. B. Sacro, vista dorsal; C. Sacro, vista craneal. 1.
Promontorio; 2. Cara auricular; 3. Forámenes sacrales ventrales; 3’. Forámenes sacrales dorsales;
4. Apófisis espinosas; 5. Apófisis articulares rudimentarias; 6. Canal del sacro; 7. Cuerpo.
Las vértebras caudales disminuyen paulatinamente de tamaño hasta el extremo óseo
de la cola y al mismo tiempo van perdiendo las características de una vértebra: el
cuerpo, los arcos y las apófisis vertebrales. La ultima vértebra caudal solo conserva la
forma de un reloj de arena.
En las vértebras siguientes a la primera, el arco vertebral no se cierra dorsalmente y el
canal vertebral queda reducido a un surco.
Existen apófisis hemales paramediales en la cara ventral del cuerpo de las vértebras
en bovino (segunda y tercera) en carnívoros (quinta a octava). Estas apófisis pueden
cerrarse en un arco, arco hemal. Este arco constituye un canal vascular que aloja a la
arteria caudal media.
Vértebras caudales (Ca) D. Vista dorsal, E. Vista craneal. 4. Apófisis espinosa; 8.
Apófisis transversa; 9. Arco hemal; 10. Apófisis articular craneal
Primera vertebra caudal, vista caudal (Eq)
Segunda vértebra caudal, vista caudal (Eq)
En los cuadrúpedos la columna vertebral representa una cuerda horizontal resistente y
flexible que interviene en la estática y la dinámica del animal. No es rectilínea,
presentando dos curvaturas, presentando dos curvaturas en el plano horizontal:
Curvatura cervicotorácica, convexa ventralmente, comprende la mitad caudal
de la región cervical y el comienzo de la región torácica.
Curvatura toracolumbar, convexa dorsalmente, involucra gran parte de la
región torácica y la región lumbar. Esta curvatura es mayor en los carnívoros,
que, en los equinos y rumiantes, donde la región lumbar es rectilínea.
Desde el punto de vista descriptivo, la columna vertebral presenta una cara dorsal, dos
caras laterales, una cara ventral y el canal vertebral.
La cara dorsal esta elevada por los procesos espinosos. En la región cervical, falta en el
atlas, se desarrolla en el axis como una cresta, y luego aumenta muy poco hasta la
última vértebra cervical, donde es más prominente. Llegan a su altura máxima en las
primeras vertebras torácicas (región interescapular). En la región lumbar, las alturas se
mantienen a un nivel casi constante, mientras que en la región sacra decrecen hacia
caudal, para desaparecer en el comienzo de las vértebras caudales.
La cara lateral presenta a los procesos transversos. En la región cervical son alargados
cráneo-caudalmente, divididos en dos tubérculos o más y atravesados en su base por
foramen transverso, para el paquete vasculonervioso vertebral. En región torácica son
más corto y tiene fóveas costales transversas. En la región lumbar alcanza su máximo
desarrollo, son los procesos costiformes. En la región sacra forman las partes laterales
del sacro. En la región caudal decrecen en tamaño para desaparecer en las ultimas
vertebras de la cola.
Excepto en la región caudal, a lo largo de esta cara se observan los forámenes
intervertebrales para el pasaje de los nervios y vasos espinales; estos orificios están
formados por la unión de la incisuras vertebrales contiguas. En la región torácica del
bovino, y también del equino, los forámenes perforan los pedículos del arco vertebral:
forámenes vertebrales laterales. Ventralmente a los forámenes intervertebrales se
observa en la región torácica, las cúpulas costales formadas por las fóveas costales de
dos vértebras sucesivas.
La cara ventral está constituida por los cuerpos vertebrales. Presenta en la línea media
una cresta saliente en la región cervical y comienzo de la región torácica. En la región
caudal del bovino y de los carnívoros se ven los procesos hemales.
El canal vertebral resulta de la suma de los forámenes vertebrales; se extiende desde
el atlas hasta las primeras 4 o 5 vertebras caudales. Está ocupado por la médula
espinal y sus anexos, la que origina los nervios espinales que pasan por los forámenes
intervertebrales.
Las vértebras más craneales de la serie tienen los ejes de las apófisis articulares
orientados tangencialmente a una circunferencia imaginaria centrada en el foramen
vertebral: Patrón cervical
Mientras las más caudales, en cambio, tienen los ejes de las apófisis articulares
orientados radialmente: Patrón lumbar.
La vértebra diafragmática es aquella cuyas apófisis articulares craneales responden al
patrón cervical, y las apófisis articulares caudales al patrón lumbar. Se trata de una
vértebra “bisagra” en la que se centran movimientos de flexión, extensión y lateralidad
de la columna vertebral.
Las vértebras se unen por sus cuerpos y por sus arcos vertebrales. Las primeras
reciben el nombre de articulaciones intercentrales y las segundas como articulaciones
de los arcos vertebrales o interarcuales.
Las articulaciones intervertebrales combinan sínfisis entre los cuerpos vertebrales y
articulaciones sinoviales entre las apófisis articulares craneales y caudales.
Es la llamada sínfisis intervertebral. Son articulaciones cartilaginosas, donde los discos
intervertebrales son los principales medios de unión.
Las superficies articulares son los extremos craneal y caudal de los cuerpos vertebrales.
En la región cervical son una cabeza fuertemente convexa y una fosa vertebral
profunda. La convexidad disminuye en la región torácica y en la región lumbar son
superficies casi planas. Las vértebras caudales tienen sus extremos articulares
convexos.
Entre las superficies articulares se interpone un disco de fibrocartílago que adhiere
íntimamente a las mismas. Este disco intervertebral posee un núcleo pulposo, rodeado
por un anillo fibroso. El núcleo ocupa una posición ligeramente excéntrica. Está
contenido a presión y escapa cuando se presenta la oportunidad.
El anillo fibroso consta de fascículos circundantes de tejido fibroso que pasan
oblicuamente de una vértebra a otra, y en casi todas las especies se fusiona con placas
cartilaginosas que cubren los huesos.
Cuando el núcleo recibe carga, esta presión se irradia equitativamente en toda su
circunferencia y el anillo fibroso y los ligamentos que se adhieren a él, dorsal y
ventralmente, son sometidos a mayor tensión.
Desde el punto funcional, el anillo
fibroso , denso, es responsable de la
fortaleza del disco como medio de
unión. El núcleo pulposo, blando, actúa
como elemento amortiguador en los
movimientos de la columna vertebral.
En las regiones cervical, torácica y
lumbar son discos cóncavos-convexos.
En la región caudal bicóncavos.
Faltan en la articulación atlantooccipital
y atlantoaxoidea; en las articulaciones
intersacras el disco intervertebral se
osifica, formando una sinostosis.
Son muy delgados en la parte media de la región torácica, más gruesos en las regiones
cervical y lumbar y mucho más gruesos en la región caudal.
La fragmentación del anillo puede permitir que el núcleo escape (la que genera una
hernia de disco), por lo común en la dirección del canal vertebral, en donde, de
manera directa o indirecta, puede presionar sobre la médula, las raíces de los nervios y
los vasos que los acompañan.
Otros medios de unión, además de los discos intervertebrales son los ligamentos
longitudinales.
A. Ligamento longitudinal dorsal: Transcurre sobre el piso del canal vertebral,
desde el diente del axis hasta el hueso sacro; se inserta en los triángulos
rugosos de la cara dorsal de los cuerpos vertebrales, donde es más estrecho y,
en los bordes dorsales de los discos intervertebrales, donde es más ancho.
Tomas así un aspecto de un “reloj de arena”
B. Ligamento longitudinal ventral: Se observa en la cara ventral de las vértebras;
se extiende desde la región media del tórax (T8), donde inicia como una cinta
delgada, hasta el sacro donde termina ensanchándose. Se inserta en las crestas
ventrales de las vértebras y bordes de los discos intervertebrales.
Mas cranealmente, en la región cervical y las primeras vertebras torácicas esta
remplazado por el m. largo del cuello.
Las sínfisis intervertebrales individualmente tienen poca movilidad, no así el conjunto.
Las articulaciones interarcuales (entre apófisis articulares) son articulaciones
sinoviales, de género planiforme, que se observan en la región cervical, torácica y
lumbar. En el sacro las apófisis articulares están osificadas, formando sinostosis. En la
región caudal quedan limitadas a las primeras vértebras.
El medio de unión, la cápsula articular, es amplia y elástica en la región del cuello,
donde el movimiento es muy libre; en la región torácica y lumbar son estrechas y
fibrosas.
Los ligamentos elásticos interarqueados que llenan los espacios dorsales entre los
arcos y las vértebras sucesivas pueden considerarse accesorios a estas articulaciones:
A. Ligamentos amarillos (o interarcuales): Son dos cortas membranas, derecha e
izquierda, por cada espacio interarcual; completan dorsalmente el cierre del
canal vertebral. En el cuello son amarillos y elásticos, en la región torácica y
lumbar son fibrosos y blancos.
B. Ligamento interespinoso: Cierra los espacios entre las apófisis espinosas. En el
cuello son cintas estrechas, elásticas; en la región torácica y lumbar son dos
láminas de tejido fibroso, unidas en el plano medio por una capa de tejido
conectivo, que se inserta en los bordes de las apófisis espinosos contiguas.
Estos ligamentos impiden un desplazamiento dorsal de los cuerpos vertebrales.
Ventralmente se confunden con los ligamentos amarillos, y dorsalmente con el
ligamento supraespinoso.
C. Ligamento supraespinoso: Une los extremos dorsales de las apófisis espinosas
de las vértebras torácicas y lumbares. En la región craneal, desde el occipital
hasta la segunda o tercera vértebra torácica, se encuentra modificado para
formar el ligamento nucal. En el sacro se confunde con los ligamentos sacro-
iliacos dorsales.
7
8
9
Ligamentos cortos y largos de la columna lumbar, corte sagital. 1. Ligamento
supraespinoso; 2. Ligamento interespinoso; 3. Ligamentos amarillos; 4. Ligamento
longitudinal dorsal; 5. Ligamento longitudinal ventral; 6. Arcos vertebrales; 7. Canal
vertebral; 8. Forámenes intervertebrales; 9. Cuerpo de la vértebra.
El ligamento de la nuca siempre se encuentra tenso por todo el peso de la cabeza, y así
disminuye la carga de la musculatura de la cabeza y el cuello.
Es un aparato suspensorio de la cabeza y el cuello en los cuadrúpedos, que coopera
con los músculos extensores de dichas regiones. Su desarrollo y potencia se
corresponde con la longitud del cuello y el tamaño de la cabeza.
Posee dos porciones, una funicular y una laminar, formadas en gran parte por tejido
elástico.
Porción funicular o cuerda del ligamento nucal: Está constituida por dos cintas
íntimamente unidas.
Porción laminar: Es un tabique mediano que separa a los músculos dorso-
laterales del cuello en derecho e izquierdos. Consta de dos membranas unidas
por una capa de tejido conectivo laxo.
(Bo). 1. Ligamento supraespinoso; 2. Ligamento nucal; 2.1. Porción funicular; 2.2. Porción
laminar.
El ligamento de la nuca en los rumiantes esta mejor desarrollado que en el caballo. La
parte funicular se halla claramente dividida en dos mitades laterales, que se origina en
la cresta occipital externa y se inserta en las apófisis espinosas de las vértebras de la
región interescapular. Caudalmente se continúa como ligamento supraespinoso.
La parte laminar es más gruesa y está formada por una porción craneal y otra caudal.
La parte craneal es doble y nace en craneal a las apófisis espinosas de las vértebras C2
a C4 y penetra desde su origen ventral en forma de abanico en la porción funicular. La
parte caudal de la porción laminar es una sola y transcurre desde las apófisis de las
vértebras C5 a C7 hacia la apófisis espinosa de la T1.
(Eq). a. Bolsa subligamentosa nucal craneal; b. Bolsa subligamentosa nucal caudal; c. Bolsa
subligamentosa supraespinosa; 1. Ligamento supraespinoso; 2. Ligamento nucal; 2.1.
Porción funicular; 2.2. Porción laminar.
En el caballo el ligamento de la nuca está formado por la porción funicular y la porción
laminar, ambas de desarrollo par. La porción funicular comunica la cresta occipital
externa, después de ligarse con la lámina de la nuca a la altura de la tercera vértebra
cervical, con la apófisis espinosa de la T4, en la que se inserta. Desde aquí el ligamento
supraespinoso, par, se prolonga sobre las apófisis espinosas hasta las apófisis
homónimas del sacro.
La lámina de la nuca se inicia en a apófisis espinosa del axis y en los tubérculos
dorsales de las vértebras cervicales siguientes, así como en las apófisis espinosas de las
ultimas vértebras cervicales y penetra caudalmente en forma de abanico en la porción
funicular de la nuca, para finalmente instarse en la apófisis espinosa de la T1.
Debajo de la lámina de la nuca, entre la región interescapular y la 2da (3ra) vértebra
torácica se encuentra la bolsa subligamentosa supraespinosa. Como bolsas
inconstantes se conocen la bolsa subligamentosa nucal craneal a la altura del atlas y la
bolsa subligamentosa caudal a la altura del axis.
(Ca); 1. Ligamento supraespinoso; 2.1. Porción funicular.
En el perro el único ligamento largo desarrollado es la porción funicular, que nace en la
apófisis espinosa del axis y se inserta en la apófisis espinosa de la primera vértebra
torácica, para desde ella confundirse con el ligamento supraespinoso.
En el perro la porción laminar es muy débil, apenas indicada por un tabique de tejido
conectivo laxo.
Las uniones de las costillas con las vértebras son articulaciones que permiten la
ampliación y el estrechamiento del tórax. Las costillas presentan dos articulaciones con
las vértebras.
A. Articulación de la cabeza costal: Formada por la unión de la cabeza de las
costillas con los cuerpos de las dos vértebras adyacentes y el disco
intervertebral. La articulación presenta dos cápsulas articulares independientes
debido a la existencia de dos cavidades articulares separadas.
Los refuerzos de estas cápsulas son el ligamento radiado de la cabeza de la
costilla, que va desde la superficie ventral de la cabeza de una costilla hasta los
cuerpos de dos vértebras adyacentes. Entre dos cabezas costales enfrentadas
se ubica el ligamento intercapital; este se origina en el surco de la cabeza de la
costilla y se comunica del lado opuesto, cubierto por el ligamento longitudinal
dorsal.
B. Articulación costotransversa:
Es una articulación
cartilaginosa en la que se unen
las superficies articulares del
tubérculo costal con la apófisis
transversa homologa.
Esta articulación consta de una
sola cápsula articular, y esta
reforzada por el ligamento
costotransverso, que nace en
la apófisis transversa y termina
en la parte no articular del
tubérculo.
El ligamento del tubérculo de
la costilla cruza la articulación
dorsalmente, y está unida a la
vértebra, por encima de la
superficie articular costal y
sobre el cuello d la costilla.
Ligamentos de las articulaciones de las costillas (Ca) a. Ligamento
supraespinoso; b. Ligamento longitudinal dorsal; c. Ligamento longitudinal
ventral; 1. Ligamento intercapital; 2. Ligamento radiado; 3. Ligamento del
tubérculo de la costilla; 4. Ligamento costotransverso.
En los equinos existen las articulaciones intertransversas lumbares, que son
sinoviales, existentes entre las apófisis transversas (costiformes) de las vértebras L5 y
L6, y también frecuentemente entre L4 y L5. Esta articulación se ve reforzada por los
ligamentos intertransversos, entre las apófisis transversas de las vértebras lumbares.
En la articulación lumbosacra, la última vértebra lumbar, con inclusión del disco
intervertebral, se articula con el hueso sacro. Las apófisis articuladas son apoyadas en
el aspecto funcional por el ligamento iliolumbar, refuerzo que en el caballo es
complementado por la articulación intertransversa lumbosacra, que es la unión
sinovial entre las apófisis transversas de la vértebra L6 y el ala del sacro.
4
2
5 1
Articulaciones de las vértebras lumbares (Eq) 1. Ligamento longitudinal ventral; 2. Ligamento
iliolumbar; 3. Ligamentos intertransversos; 4. Articulación intetransversa lumbar; 5.
Articulación intertransversa lumbosacra.
Las articulaciones de la columna vertebral con el cráneo permiten los movimientos de
la cabeza. Desde el punto de vista funcional se las puede dividir en una unión articular
craneal entre la primera vértebra cervical (atlas) y el hueso occipital [Articulación
atlantooccipital] y otra caudal entre la primera y la segunda vértebra cervical
[Articulación atlantoaxial]
Es una articulación sinovial, de género condilar, que realiza principalmente
movimientos de flexión y extensión en el plano sagital, es decir, el movimiento de
inclinación de cabeza con el que el ser humano expresa asentimiento.
Las superficies articulares que intervienen son 1) Las fóveas articulares craneales del
atlas, 2) Los cóndilos correspondientes del hueso occipital. Se constituyen así dos
cavidades articulares, derecha e izquierda, con una capsula articular propia. En los
carnívoros y rumiantes ambas cavidades siempre se comunican ventralmente,
mientras que en el equino lo hacen a veces, en edad avanzada.
La capsula articular está reforzada por dorsal y ventral por ligamentos
atlantoocipitales y lateralmente por ligamentos laterales; la cavidad articular se
localiza en ventral y lateral del foramen magno, y, por lo tanto, de la médula espinal;
no por dorsal.
A. Membrana atlantooccipital dorsal: Es una lámina fibrosa dispuesta desde el
arco dorsal del atlas al borde dorsal del foramen magno. Completa en este
lugar, el techo del canal vertebral.
B. Membrana atlantooccipital ventral: Va del arco ventral del atlas hasta la
escotadura intercondílea, cerca del borde ventral del foramen magno.
C. Ligamentos laterales: Son uno derecho e izquierdo, van desde el borde craneal
del ala del atlas, hasta el proceso yugular del occipital.
Es una articulación sinovial, de genero trocoide, en la cual a partir de movimientos de
rotación alrededor del eje longitudinal, se produce la rotación del atlas sobre el axis;
como el movimiento de meneo de cabeza que para los seres humanos implica
negación.
Las superficies articulares que interviene son: 1) Las superficies articulares caudales y
la fóvea odontoidea del atlas, 2) El proceso odontoides (diente) y las superficies
articulares craneales del axis. Estas superficies articulares no están íntimamente
adaptadas una a la otra, de forma que solo están en contacto unas zonas muy
limitadas en un tiempo determinado.
[El diente es un segmento de cilindro con una cara ventral siempre articular. La cara
dorsal, en cambio, es rugosa en los ungulados para la inserción de ligamentos
interóseos. En el perro es articular, y el vértice de este es el sitio de inserción de los
ligamentos interóseos]
Todas estas superficies articulares están cubiertas por una capsula articular común,
con lo que se forma una cavidad articular única, la cual es lateral y ventral a la médula
espinal.
Todos los mamíferos domésticos cuentan con un refuerzo colágeno fibroso de la
cápsula aportado por ligamentos periféricos: Se encuentran por fuera de la
articulación.
A. Membrana atlantoaxial dorsal: Representa a los ligamentos amarillos que se
extienden entre los arcos vertebrales de dos vértebras sucesivas.
Une el arco dorsal del atlas con el borde craneal del arco del axis. Completa el
espacio interarcual entre ambas vértebras.
B. Ligamento atlantoaxial dorsal: Es un ligamento interóseo modificado, que se
extiende desde la apófisis espinosa del axis hasta el tubérculo dorsal del atlas.
C. Ligamento atlantoaxial ventral: Solo en equinos y rumiantes, en donde
constituye un refuerzo de la articulación. Une el tubérculo ventral del atlas a la
cresta vental del axis.
Occipital
Axis
Atlas
Articulaciones del atlas y axis (Eq). 21. Articulación atlantooccipital; 22. Cápsula articular;
23. Membrana atlantooccipital ventral; 24. Membrana atlantooccipital dorsal; 25. Ligamento
lateral; 26. Articulación atlantoaxial; 27. Cápsula articular; 28. Membrana atlantoaxial
dorsal; 29. Ligamento atlantoaxial dorsal; 35. Membrana atlantoaxial ventral.
Ligamentos interóseos: Son internos, por ejemplo, para mantener el diente del axis
firme. Están apoyados en el piso del canal vertebral.
D. Ligamento transverso del atlas: En carnívoros. Es una cinta fribrocartilaginosa
que une las partes laterales del atlas, pasando dorsalmente al diente. Completa
la fóvea del diente del atlas, conformando una circunferencia articular dentro
de la cual rota el diente
E. Ligamento del vértice del diente: En carnívoros y rumiantes; no existe en
equinos. Está formado por fibras extendidas desde el vértice del diente hasta la
porción basilar del hueso occipital por dentro del agujero magno.
F. Ligamentos alares: Solo presentes en el canino y suidos. Son dos, y se extienden
desde el borde lateral del diente hasta los cóndilos occipital.
G. Ligamento longitudinal del diente: Presente en bovino y equino. Es muy fuerte
y compensa la ausencia del ligamento transverso en estas especies. Se inserta
en la superficie dorsal, rugosa del diente y en el área craneal a la fóvea del
diente.
Articulaciones del atlas y axis (se ha eliminado el arco dorsal del atlas), visión dorsal (Can).
21. Articulación atlantooccipital; 22. Cápsula articular; 23. Ligamento lateral; 26. Articulación
atlantoaxial; 27. Cápsula articular; 31. Ligamento transverso del atlas; 34. Ligamentos alares;
Articulación del atlas y axis (se ha eliminado el atlas), vista dorsal (Bov). 21. Articulación
atlantooccipital; 22. Cápsula articular; 24. Membrana atlantooccipital dorsal; 25.
Ligamento lateral; 26. Articulación atlantoaxial; 27. Cápsula articular; 30. Membrana
tectoria; 32. Ligamento longitudinal del diente; 33. Ligamento del vértice del diente.
Gracias al ligamento transverso del atlas, se impide que el diente pueda ser movido
hacia el canal vertebral, y paralelamente, en caso de ausencia del ligamento nucal, se
protege de daños mecánicos a la médula oblonga del encéfalo como centro vital.
El rango de movimiento de una articulación aislada es pequeño, pero la suma de los
movimientos de todas ellas es considerable, permitiendo movimientos de flexión,
extensión, inclinación lateral, rotación y circunducción.
No todas las regiones tienen la misma movilidad; se aprecian movimientos de
circunducción en el cuello y en la cola. El de rotación es notable en la articulación
atlantoaxoidea. La región lumbar posee principalmente movimientos de flexión y
extensión. La menor movilidad se observa en la región torácica. La región sacra es
inmóvil.
La amplitud de movimiento es proporcional al espesor de los discos intervertebrales, a
la amplitud de las cápsulas articulares y a la complacencia de los ligamentos
intervertebrales.
Estos pueden separarse en dos divisiones según su posición e inervación. La división
epiaxial está situada dorsalmente a la línea formada por los procesos transversos de
las vértebras y recibe su inervación desde las ramas dorsales de los nervios espinales.
La división hipoaxilal se ubica ventralmente a los procesos transversos y recibe su
inervación de las ramas ventrales de los nervios espinales; incluye a los músculos de las
paredes torácica y abdominal.
Bajo este título se agrupa funcionalmente a un conjunto de músculos, más o menos
complejos, que poseen cuatro características en común:
1. Su ubicación topográfica es el surco o gotera vertebral, que tiene por límites:
En medial a las apófisis espinosas de las vértebras y por lateral a las apófisis
transversas de la región lumbar, a las costillas en la región torácica y a las
apófisis transversas en la región cervical.
2. Son extensores de la columna vertebral
Aquellos situados más profundamente, en contacto con las vértebras muestran una
disposición segmentaria o metamérica, y son músculos cortos. Los más superficiales
son más potentes y largos, y esta división es menos aparente.
3. Están inervados por las ramas dorsales de los nervios espinales.
4. Están sujetos por la hoja profunda de la fascia toracolumbar, que se extiende a
lo largo de toda la región lumbar y torácica.
En todos ellos los orígenes son caudales y las inserciones, craneales.
____________________________________
Región lumbar:
M. transverso espinoso
A nivel de la región lumbar (caudal a la
vértebra diafragmática) la musculatura
M. larguísimo
epiaxial se encuentra mayormente
fusionada, constituyendo el músculo
erector espinal, el cual está fuertemente M. iliocostal
sujetada por la hoja superficial y profunda
de la fascia toracolumbar.
Este representa el origen común de los m. iliocostal, m. larguísimo, m. semiespinal y m.
espinal.
En craneal de la vértebra diafragmática, en la región torácica, el erector espinal se
divide en tres columnas musculares, que de medial a lateral se denominan:
A. M. transverso espinal
B. M. larguísimo
C. M. iliocostal
Cada columna muscular se encuentra en su propia celda muscular constituida por
tabiques que emite la hoja profunda de la fascia toracolumbar; estos se insertan las
apófisis transversas y en las costillas.
Origen La cresta sacral media
Apófisis espinosas lumbares
Los haces musculares del m. erector Apófisis mamilares
espinal se originan de: Cresta ilíaca
Tuberosidad sacra
Tuberosidad coxal
Apófisis costiformes
Región torácica – Columna lateral
Sistema muscular más lateral, y que presenta solamente fibras largas que en su mayor
parte se extienden sobre cuatro vértebras aproximadamente.
Sus tendones son segmentarios y discurren craneoventralmente.
Músculo Origen Inserción Función
Fija y estabiliza la
Cresta iliaca – Ala columna vertebral
del ilion y apófisis Cara lateral de las en las regiones
Porción lateral del lumbar y torácica.
músculo, dorsal a transversas costillas
lumbares Colabora con la
las apófisis extensión de la
transversas columna o, si
lumbares actúa
unilateralmente,
Apófisis Bordes caudales de las la flexiona
transversas costillas lateralmente.
Lateral a la porción
lumbares Dado que desplaza
torácica del m.
caudalmente las
larguísimo.
costillas, colabora
Apófisis con la espiración.
transversas de las Apófisis transversa de la
primeras v. C7
No existe en la
torácicas
región del cuello
Columna intermedia
Es el músculo más largo del cuerpo ya que se extiende desde los huesos sacro e ilion
(m. erector espinal) por todo el dorso y el cuello hasta la cabeza (cresta nucal –
occipital). Sus fibras discurren segmentariamente y craneoventralmente.
La estructura de este músculo es particularmente fuerte en la región lumbar, en la que
está cubierto por la fascia toracolumbar.
Según sus inserciones se reconocen los m. larguísimos: Lumbar, torácico, cervical, del
atlas y la cabeza.
Músculo Origen Inserción Función
Cresta iliaca – Ala del Se continúa con el m.
Integra al músculo erector ilion y cresta sacra larguísimo torácico
espinal en su porción más
media
medial
Dos inserciones: Fija y estira la
1) Lateral: columna
Extremo dorsal vertebral; si
El extremo craneal del
de las costillas actúa
músculo se encuentra
flaqueado por el m. Continuación del m. 2) Medial: Apófisis unilateralmente
larguísimo cervical (por larguísimo lumbar mamilares (v.
flexiona la
medial) y por los mm. torácicas y
columna
larguísimos de la cabeza y lumbares) y
atlas (lateral) apófisis lateralmente
transversas de
“M. espinocosto- v. torácicas Eleva e inclina
transverso” hacia los lados
el cuello
Apófisis transversas de Apófisis transversas de
Ubicado entre el m. las ultimas 4 0 5 v.
las primeras 5 u 8 v. Eleva e inclina
larguísimo torácico y el m.
torácicas cervicales
espinal y semiespinal hacia los lados
torácico la cabeza.
Apófisis transversas de
las primera v. torácicas Ala del atlas
y ultimas 4, 5 o 6 v.
Falta en el canino
cervicales
Apófisis transversas de
las primera v. torácicas Apófisis mastoides del
Existe en equino y bovino,
y ultimas 4, 5 o 6 v. temporal
fusionados con el m.
larguísimo del atlas. cervicales
En caninos se encuentra
solo.
Además de la continuación más o menos directa, el m. larguísimo cervical se asocia
estrechamente con el m. esplenio.
Músculo ubicado entre el hueso occipital y la región interescapular, en la región
dorsolateral del cuello.
Se ubica sobre los músculos largos del cuello.
Músculo Origen Inserción
Porción funicular del
Está ausente en el canino. ligamento nucal. A través del Apófisis transversas de las
En bovinos y equinos tiene una ligamento supraespinoso en primeras 3 o 5 v. cervicales
posición ventral
las apófisis espinosas de las
primeras v. torácicas.
Cresta nucal del occipital y
“ apófisis mastoidea del
temporal
Tiene una posición dorsal
Columna medial
Los músculos de la columna medial forman el plano profundo de la musculatura larga
del cuello y del dorso. Este grupo muscular mantiene su estructura embrionaria
segmentada, permaneciendo en su posición más profunda directamente adosados al
esqueleto y discurriendo de vértebra en vértebra.
Estos músculos rellenan los espacios existentes en los arcos vertebrales entre las
apófisis espinosas y las apófisis transversas.
Los músculos de la columna medial discurren de apófisis espinosa en apófisis espinosa
(sistema espinal) o bien lo hacen en dirección oblicuocraneal, desde las apófisis
transversas hacia las apófisis espinosas (sistema transversoespinal)
Comprende los siguientes músculos: Semiespinales, multífidos y rotadores.
Es lateral y se encuentra íntimamente asociado al músculo espinal. Toman origen
desde las apófisis mamilares y/o apófisis transversas para insertarse en las apófisis
espinosas.
Músculo Origen Inserción
De forma independiente en
las apófisis mamilares y Porciones dorsales de las
Se continua como parte cervical discurre sobre la cara lateral apófisis espinosas.
del m. semiespinal
del m. espinal.
Se fusiona con el m. espinal
torácico, siendo el m. espinal y
semiespinal torácico
- -
Se fusiona con el m. espinal
cervical en Car y Bov.
No existe en Eq.
Más importante músculo de la Se dispone dorsomedialmente. Se dispone ventrolateralmente.
nuca y principal extensor de la
cabeza. O: Fascia toracolumbar y O: Apófisis articulares caudales
apófisis transversas de v. de v. cervicales
Dividido en dos porciones: torácicas. I: Hueso occipital, lateral al m.
I: Hueso occipital digástrico del cuello.
A él se fusionan lateralmente
los m. larguisimo y el m. Excepto en el bov, posee varias
esplenio. inserciones tendinosas.
Músculo Origen Inserción
Se encuentran en un plano más
profundo. Apófisis mamilares, Apófisis espinosa de 2 o 3
Se extienden desde el sacro
transversas o articulares vértebras precedentes
hasta el axis, en dirección
dorsocraneal y se reconoce un
multífido lumbar, torácico y
cervical.
Son bandas musculares largas y cortas, profundas a los multífidos en la región torácica
craneal, donde solo aparecen, ya que más caudalmente la forma y posición de las
superficies de las apófisis articulares no permiten los movimientos de rotación de la
columna.
Músculo Origen Inserción Función
Apófisis espinosa de 1 Rotan la parte
Apófisis transversa vértebra anterior, pero craneal de la
saltando un segmento. columna
Apófisis espinosa de torácica. La
Apófisis transversa una vértebra acción bilateral
Estos se disponen inmediatamente estabiliza la
profundamente a los
anterior. columna.
músculos rotadores largos.
Músculos profundos de la espalda (Bo). 1. M. erector espinal; 2. M. Iliocostal; 3. M.
Iliocostal lumbar; 4. M. Iliocostal torácico; 5. M. Iliocostal cervical; 6. M. Larguisimo; 7. M.
Larguísimo lumbar; 8. M. Larguísimo torácico; 9. M. Larguísimo cervical; 10. M. Larguísimo
del atlas; 11. M. Larguísimo de la cabeza; 12. M. Espinal. 20. M. Digástrico del cuello; 21. M.
Complejo (M. semiespinal de la cabeza)
Músculos profundos de la espalda (Eq). 12. M. Espinal; 22. M. Multífidos
Músculos profundos de la espalda (Can) 13. M. Espinal Torácico; 14. M. Espinal Cervical; 17.
M. Semiespinal torácico; 18. M. Semiespinal cervical.
Esquema de las capas superficial e intermedia de los músculos del tronco (Eq).
Esquema de los músculos profundos del cuello (Can).
Las arterias encargadas de la irrigación de los músculos, las articulaciones y las
vértebras derivan directa o indirectamente de los siguientes vasos:
La aorta torácica corre caudoventralmente a los cuerpos de las vértebras para entrar
en el abdomen por el hiato aórtico del diafragma. Continúa como la aorta abdominal
en compañía de la vena ácigos.
En la a. aorta torácica se originan arterias segmentarias que se denominan aa.
Intercostales dorsales, las cuales se ubican en los bordes caudales (surco costal) de
cada costilla; y que terminan anastomosándose con arterias intercostales ventrales de
la arteria torácica interna y su rama musculofrénica, completando de esa manera asas
arteriales dentro de los espacios.
Las aa. Intercostales antes de incorporarse en las costillas desprenden ramas
espinales, cada una de las cuales se introducen a través del correspondiente agujero
intervertebral en el canal vertebral, y da ramas a la médula espinal. Y también se
distribuyen entre los músculos transverso espinal, larguisimo e iliocostal.
La a. aorta abdominal, que sigue hacia caudal, como continuación de la a. aorta
torácica, emite aa. Lumbares que da ramas para la irrigación del m. erector espinal.
El tronco braquiocefálico nace del arco aórtico y
discurre en dirección craneal. Su función es la
vascularización de los miembros torácicos, del
cuello y la cabeza.
Arteria aorta
En carnívoros y el cerdo, la arteria subclavia
izquierda se origina directamente en el arco
aórtico.
La arteria subclavia lleva sangre hacia el
miembro torácico y hacia estructuras del cuello
y de la unión cervicotorácica. De las ramas más
importantes, la primera es la arteria vertebral
que corre craneodorsalmente, hundiéndose
entre los músculos más superficiales y luego
pasa a través sucesivos agujeros transversos
desde la C6 hasta C1.
En su camino por la columna vertebral, se
desprenden algunas ramificaciones que irrigan los músculos epiaxiales más profundos,
así como el contenido del canal vertebral.
La segunda rama mayor, el tronco costocervical, proporciona las primeras arterias
intercostales dorsales y la arteria cervical profunda, la cual asciende por el cuello
dentro de la musculatura cervical dorsal superficial a la que irriga. Esta se pega al
ligamento nucal.