Señor aquí estoy, para ser tu
animador
El animador es aquel que asume su historia a partir de este llamado y vocación, que recibe como invitación, y
que, al responder generosamente, el Espíritu le da talentos para llevarlo a cabo. Jesús nos confía un grupo de
personas para que a través nuestro vayan encontrándose más con él, para descubrir el Evangelio y juntos como
Iglesia anunciarlo. Por eso nuestro rol como animador es muy importante, no por ser mejor que el resto sino porque
Jesús nos lo pide. Al igual que hizo con Pedro, Juan, Santiago, Felipe, Tomás, los primeros apóstoles, Jesús nos llama
para animar comunidades que anuncien a otros lo bueno y grande que es seguir a Jesús.
Comenzá este momento agradeciendo por tu camino como animador, que aparezcan rostros y momentos de tu
camino hecho como animador. Cerrá los ojos y hablale a Jesús. Después empezá con las preguntas...
1. Un camino como animador que es con Jesús...
Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a doce, a los que
les dio el nombre de Apóstoles, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los
demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan,
hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe,
Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo
entregó.
Jesús subió a la montaña con algunos de la zona de Galilea, algunos que no tienen nada
de especial. Simplemente eran trabajadores, hacían sus cosas, y al llamado de Jesús
respondieron sin dar mucha vuelta: “Sí Señor, yo te sigo” y se pusieron en camino. El animador
Seguramente si estamos acá es porque alguna vez respondimos “sí” al querer ser animador. es testigo,
más que
Si prestamos atención al Evangelio Jesús los llamó para que estuvieran con él, hay una maestro. Si
razón. Los Apóstoles van a tener que recordar esto toda su vida. No solo los llamó para que es maestro
sean Apóstoles y anuncien la Palabra a aquellos que no la conocen, sino que es en virtud
también los llamo para pasar tiempo a solas con Él. de que es
testigo y si
Si nos olvidamos de que para poder animar a un grupo tengo que es testigo es
primero dejarme animar por Jesús todos los días, mi tarea de los días Sábado
porque va
pierde sentido. Si no escucho al Maestro no voy a poder ser su testigo.
realizando
¿Recordás cómo fue el momento que te invitaron a ser animador? ¿Cuales un camino
eran tus motivaciones para querer serlo? como
discípulo
¿Crees verdaderamente que Jesús quiere enseñarte, animarte, modelarte
todos los días?
¿Tenés un momento de Oración a solas? ¿Cómo son?
Los días Sábados leemos junto con el grupo el Evangelio ¿y vos? ¿Logras tener un momento para
escuchar a Jesús en su Palabra y ver que te dice?
2. Jesús nos llama a querer, a formar, y a anunciar a Jesús en un grupo...
“Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de
Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó
y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. El les dijo: «¿Qué comentaban por el
camino?». Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió:
«¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!». «¿Qué cosa?», les
preguntó. Ellos respondieron: «Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en
obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo” (...) “Cuando llegaron cerca del pueblo
adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: «Quédate con nosotros,
porque ya es tarde y el día se acaba». El entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan
y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y
lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: «¿No ardía acaso nuestro
corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» En ese mismo
momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén” Lc 24, 13
Los discípulos habían perdido a su maestro, estaban perdidos, caminaban pero sin rumbo, su Pastor no estaba.
Jesús se pone a caminar con ellos, los ve tristes y les pregunta el por qué. Conversan, les explica, y de pronto el
camino vuelve a tomar sentido, no quieren dejar de caminar con él, su corazón está en llamas: “Quédate con
nosotros”. Comió con ellos, se quedo en el pan, y los discípulos, siendo de noche, salieron a anunciarlo.
Sí, acompañó. Conoció, guio, dio ejemplo a todos y a cada uno de sus discípulos, hoy te elije para que hagas lo
mismo en tu grupo. Cada día te vuelve a llamar.
¿Realmente conoces a tu grupo? ¿te gustaría conocerlo más? ¿Dedicas tiempo a que esto pase?
Cada uno de los que conformar el grupo es importante y distinto... ¿Cuantas veces vemos al grupo en su
totalidad sin frenar en cada uno de ellos?
¿Podes darte cuenta cuando algo le pasa?
A veces simplemente hace falta un abrazo, una charla... ¿Estás para esos momentos?
Es muy lindo tenerlos presentes todos los días en la oración ¿Rezas por cada uno de ellos?
3. Un llamado a ser animador junto con otros...
“Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que
realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El Espíritu da a uno la sabiduría para
hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; a otro, la fe, también el mismo Espíritu. A este se le da el
don de curar, siempre en ese único Espíritu; a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de
juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas. Pero en todo
esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.” 1 Cor 12, 5
Un equipo de animadores es un grupo llamado por Jesús, con un objetivo común: siendo testigo del amor de
Dios hacer el grupo conozca más y más a Jesús. Además de tener el mismo objetivo cada uno tienes roles distintos,
dones del Espíritu distintos. Poniendo cada uno lo suyo, juntos nos complementamos. Este equipo de animadores se
esfuerza por escuchar al otro, atacar los problemas y decidir por consenso.
Juntos crecemos, no nos atacamos. Acá no hay competitivismo, individualismo o rivalidades internas. Un
buen equipo garantiza un logro general, con un crecimiento personal de cada integrante.
Jesús me llama a mí para a ser animador porque quiso y porque me ama, y es un llamado
compartido, no camino solo.
Pensá quienes son los otros animadores que te acompañaron este año. Pensá y
agradece por cada uno de sus dones.
¿Cuáles son mis dones? Si no se te ocurre ninguno es mentira...
¿Crees que tienen un objetivo común? ¿Se percibe cada sábado y cada reunión?
¿Cómo son tus vínculos con el resto de los animadores? ¿Fomento el buen trato?
4. El animador esta llamado a tener una coherencia de vida
“Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer
para heredar la Vida eterna?». Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los
mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra
a tu padre y a tu madre». El hombre le respondió: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud». Jesús lo miró con
amor y le dijo: «Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo.
Después, ven y sígueme». El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.” Mc 10
17-22.
Este Joven seguro había visto a Jesús hacer algún milagro o lo había escuchado por alguna parte. Quedo
entusiasmado y quería conseguir verdaderamente aquello que Jesús había estado predicando: la vida eterna. Para
eso el joven va a tener que renunciar a muchas cosas y transformar su vida, no se trata simplemente de cumplir
algunas normas.
“¿Por que me llamas bueno? Solo Dios es bueno” Jesús es claro, sabe cada una de
nuestras debilidades y nos enfrenta a ellas: “ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres.
Después, ven y sígueme”
El te elige tal cual sos, pero para seguirlo en esta hermosa propuesta de ser
animador tenemos que cambiar, crecer, madurar, y trabajar día a día para ser ejemplo,
guía, testigo, alfarero que modela un grupito. Solo en Él lo logramos.
Jesús le pide transformar su vida, para seguirlo va a tener que dejar cosas atrás. ¿Cuanto te cuesta
dejarlo todo? ¿Qué cosas no van de la mano con el ser animador?
¿Reconoces tus debilidades? Nombralas y pensá qué haces con ellas día a día.
¿De que modo puedo trabajar esos aspectos en los que tenés que crecer?