Guardamotor
Un guardamotor es un disyuntor magneto-térmico, especialmente diseñado
para la protección de motores eléctricos. Este diseño especial proporciona al
dispositivo una curva de disparo que lo hace más robusto frente a las
sobreintensidades transitorias típicas de los arranques de los motores. El
disparo magnético es equivalente al de otros interruptores automáticos pero el
disparo térmico se produce con una intensidad y tiempo mayores. Su curva
característica se denomina D o K.
Las características principales de los guardamotores, al igual que de otros
interruptores automáticos magneto-térmicos, son la capacidad de ruptura, la
intensidad nominal o calibre y la curva de disparo. Proporciona protección
frente a sobrecargas del motor y cortocircuitos, así como, en algunos casos,
frente a falta de fase.
Relé Térmico
Los Relés Térmicos son los aparatos más utilizados para proteger los motores
contra las sobrecargas débiles y prolongadas. Se pueden utilizar en corriente
alterna o continua.[1] Este dispositivo de protección garantiza:
optimizar la durabilidad de los motores, impidiendo que funcionen en
condiciones de calentamiento
anómalas.
la continuidad de explotación de las máquinas o las instalaciones
evitando paradas imprevistas.
volver a arrancar después de un disparo con la mayor rapidez y las
mejores condiciones de seguridad posibles para los equipos y las
personas.
Características
Archivo:Partes del rele [Link]
Partes del Relé Térmico
Archivo:Compensacion de [Link]
Principio de compensación de la temperatura ambiente
Sus características más habituales son:
Tripolares
Compensados
La curvatura que adoptan las biláminas no sólo se debe al calentamiento que
provoca la corriente que circula en las fases, sino también a los cambios de la
temperatura ambiente. Este factor ambiental se corrige con una bilámina de
compensación sensible únicamente a los cambios de la temperatura ambiente
y que está montad en oposición a las biláminas principales. Cuando no hay
corriente, la curvatura de las biláminas se debe a la temperatura ambiente.
Esta curvatura se corrige con la de la bilámina de compensación, de forma tal
que los cambios de la temperatura ambiente no afecten a la posición del tope
de sujeción. Por lo tanto, la curvatura causada por la corriente es la única que
puede mover el tope provocando el disparo. Los relés térmicos compensados
son insensibles a los cambios de la temperatura ambiente, normalmente
comprendidos entre –40 °C y + 60 °C.
Sensibles a una pérdida de fase
Este dispositivo provoca el disparo del relé en caso de ausencia de corriente en
una fase (funcionamiento monofásico). Lo componen dos regletas que se
mueven solidariamente con las biláminas. La bilámina correspondiente a la
fase no alimentada no se deforma y bloquea el movimiento de una de las dos
regletas, provocando el disparo. Los receptores alimentados en corriente
monofásica o continua se pueden proteger instalando en serie dos biláminas
que permiten utilizar relés sensibles a una pérdida de fase. Para este tipo de
aplicaciones, también existen relés no sensibles a una pérdida de fase.
Rearme automático o manual
El relé de protección se puede adaptar fácilmente a las diversas condiciones de
explotación eligiendo el modo de rearme Manual o Auto (dispositivo de
selección situado en la parte frontal del relé), que permite tres procedimientos
de rearranque:
Las máquinas simples que pueden funcionar sin control especial y
consideradas no peligrosas (bombas, climatizadores, etc.) se pueden
rearrancar automáticamente cuando se enfrían las biláminas.
En los automatismos complejos, el rearranque requiere la presencia de
un operario por motivos de índole técnica y de seguridad. También se
recomienda este tipo de esquema para los equipos de difícil acceso.
Por motivos de seguridad, las operaciones de rearme del relé en
funcionamiento local y de arranque de la máquina debe realizarlas
obligatoriamente el personal cualificado.
Graduación en “amperios motor”
Visualización directa en el relé de la corriente indicada en la placa de
características del motor. Los relés se regulan con un pulsador que modifica el
recorrido angular que efectúa el extremo de la bilámina de compensación para
liberarse del dispositivo de sujeción que mantiene el relé en posición armada.
La rueda graduada en amperios permite regular el relé con mucha precisión. La
corriente límite de disparo está comprendida entre 1,05 y 1,20 veces el valor
indicado.
Principio de funcionamiento de los relés térmicos tripolares
Los relés térmicos tripolares poseen tres biláminas compuestas cada una por
dos metales con coeficientes de dilatación muy diferentes unidos mediante
laminación y rodeadas de un bobinado de calentamiento. Cada bobinado de
calentamiento está conectado en serie a una fase del motor. La corriente
absorbida por el motor calienta los bobinados, haciendo que las biláminas se
deformen en mayor o menor grado según la intensidad de dicha corriente. La
deformación de las biláminas provoca a su vez el movimiento giratorio de una
leva o de un árbol unido al dispositivo de disparo. Si la corriente absorbida por
el receptor supera el valor de reglaje del relé, las biláminas se deformarán lo
bastante como para que la pieza a la que están unidas las partes móviles de
los contactos se libere del tope de sujeción. Este movimiento causa la apertura
brusca del contacto del relé intercalado en el circuito de la bobina del contactor
y el cierre del contacto de señalización. El rearme no será posible hasta que se
enfríen las biláminas.
Clases de disparo
Curvas de disparo
Los relés térmicos se utilizan para proteger los motores de las sobrecargas,
pero durante la fase de arranque deben permitir que pase la sobrecarga
temporal que provoca el pico de corriente, y activarse únicamente si dicho pico,
es decir la duración del arranque, resulta excesivamente larga. La duración del
arranque normal del motor es distinta para cada aplicación; puede ser de tan
sólo unos segundos (arranque en vacío, bajo par resistente de la máquina
arrastrada, etc.) o de varias decenas de segundos (máquina arrastrada con
mucha inercia), por lo que es necesario contar con relés adaptados a la
duración de arranque. La norma IEC 947-4-1-1 responde a esta necesidad
definiendo tres tipos de disparo para los relés de protección térmica:
• Relés de clase 10: válidos para todas las aplicaciones corrientes con una
duración de arranque inferior a 10 segundos.
• Relés de clase 20: admiten arranques de hasta 20 segundos de duración.
• Relés de clase 30: para arranques con un máximo de 30 segundos de
duración.
GUARDAMOTOR ELECTRICO
RELE
PULSADOR NORMALMENTE ABIERTO
PULSADOR NORMALMENTE CERRADO
PILOTO
MOTOR ELECTRICO
CONTACTO AUXILIAR
INTERRUPTOR DOBLE VIA