EL PAGARÉ.
(Tomado del libro de Títulos Valores Bernardo Trujillo Calle).
Su estudio se asemeja en parte al de la letra de cambio, dada la similitud
existente entre estos.
CONCEPTO
Es un instrumento negociable, en la medida que quien lo suscribe se reconoce
deudor de otra persona por cierta suma de dinero, no es otra cosa que un título
de contenido crediticio, acto unilateral encaminado a producir efectos
jurídicos.
Una persona, el suscriptor, se obliga en forma directa para con otra, llamada
acreedor o beneficiario, a pagar una cierta cantidad de dinero en una fecha
determinada. Como puede observarse, el pagaré no es un mandato u orden de
pago, sino un reconocimiento de la deuda, una promesa de pago.
CLASES
A. PAGARÉS SINGULARES Y PLURALES.
Se habla de pagarés singulares y plurales, teniendo en cuenta el número de
personas que los suscriben. Pagaré singular cuando hay un solo otorgante y
cuando nos referimos a pagarés plurales estamos en el caso de varios
otorgantes del mismo grado o sea pagarés emitidos bajo la modalidad prevista
en el artículo 623 del Código de Comercio.
B. PAGARES PRENDARIOS.
Son aquellos pagarés cuyo pago está respaldado con prenda, que puede ser
con tenencia o sin tenencia, prenda que puede recaer sobre bienes muebles de
diferente naturaleza, simple y llanamente cuando el pago del pagaré está
garantizado con prenda, se habla en la terminología bancaria y comercial de
pagarés prendarios, porque llevan además de las cláusulas rutinarias del
pagaré, las que tienen que ver con la determinación de la prenda y el
cumplimiento de todos los requisitos que las normas establecen para su
perfeccionamiento.
C. PAGARÉS ORDINARIOS Y ESPECIALES.
Se habla de pagarés ordinarios cuando el otorgante del pagaré no asume
ninguna obligación de darle una destinación a la suma prestada, o sea hay
libertad de inversión.
Pagarés especiales, caracterizados porque el destinatario del crédito no tiene
libertad para intervenir, sino que tiene obligación de destinarlo a un
determinado propósito, obviamente basado en un crédito dirigido,
generalmente créditos para el fomento de determinadas actividades o sectores
económicos.
Los intereses difieren de los rutinarios u ordinarios.
REQUISITOS DEL PAGARÉ.
El pagaré debe reunir los requisitos generales de todo título valor y los
especiales del título. En este sentido, la mención del derecho de que incorpora
y la firma de quien lo crea. La firma del creador es la firma del emisor u
otorgante del pagaré. Requisitos especiales contenidos en el artículo 709 del
Código de Comercio.
1. PROMESA INCONDICIONAL DE PAGAR UNA SUMA
DETERMINADA DE DINERO.
Lo que caracteriza fundamentalmente al pagaré, y lo diferencia de la letra de
cambio, es que contiene una promesa, a diferencia de la letra que contiene una
orden.
El pagaré implica que quien lo otorga asume el compromiso directo, hace la
manifestación expresa, declara su voluntad de pagar, por eso se llama
promesa; promesa no en el sentido precontractual, sino promesa por el
significado en que se expresa la voluntad, de que quien emite el título se
compromete, se declara deudor directo o se obliga a pagar.
Pero la promesa debe ser incondicional, unilateral, irrevocable,
impersonal, en el sentido que quien otorga el pagaré, quien lo suscribe no
puede supeditar el nacimiento de su obligación, ni su exigibilidad a eventos
futuros e inciertos, o porque señalar el momento en que nace la obligación
cambiaria no está reservado a la autonomía de la voluntad, pues la leyes quien
dice cuando nace y se extingue. Nace en el momento en que se suscribe el
título y se entrega; y se extingue por prescripción o por caducidad o cuando
sucede cualquier otro evento extintivo de las obligaciones.
La promesa incondicional de pagar está dirigida a satisfacer una prestación en
dinero, por eso los pagarés son títulos valores de contenido crediticio, pues
imponen pagar. Así, lo único que puede exigir el beneficiario del pagaré es
dinero y nada más. La cuantía de lo que se puede exigir y en consecuencia de
lo que se está obligado a pagar debe ser determinada, precisa, en tanto que la
cuantía no esté sujeta a dudas o sea indeterminada. Por ello se advierte que
debe ser promesa incondicional de pagar suma determinada de dinero.
Esta exigencia tiene que ver también con el carácter ejecutivo de los títulos
valores, puesto que las obligaciones, para que presten mérito ejecutivo, tienen
que ser expresas, claras y líquidas.
B. NOMBRE DE LA PERSONA A QUIEN DEBE HACERSE EL PAGO.
C. INDICACIÓN DE SER PAGADERO A LA ORDEN O AL
PORTADOR.
Este requisito tiene que ver con la ley de circulación de los pagarés. La
comisión revisora del Código de Comercio consagró la posibilidad expresa de
que el pagaré pudiera ser al portador, de tal suerte que entre nosotros es tan
válido un pagaré a la orden como al portador. Sobre estas dos formas nos
remitimos a lo dicho sobre títulos valores a la orden y al portador.
D. FORMA DE VENCIMIENTO.
No trae el Código de Comercio reglas particulares sobre la forma de
vencimiento para los pagarés, así que deben aplicarse las posibilidades que en
materia de letras trae el mismo Código en el artículo 673. En consecuencia el
pagaré puede ser a la vista, a fecha cierta, a día cierto, determinado o no, con
vencimientos ciertos y sucesivos.
El Código de Comercio trae en cuanto a vencimiento para las letras las formas
a tantos días vista, pero no siendo el pagaré una orden, podría pensarse que es
incompatible con el pagaré la forma de vencimiento a tantos días vista. La
regla general es que nuestro ordenamiento mercantil por no contener normas
especiales sobre formas de vencimiento del pagaré, en consecuencia, serían
aplicables al pagaré las formas de vencimiento propias de la letra de cambio.
Pero, si bien es cierto la letra de cambio es título valor modelo y en lo no
previsto para un título se aplican las disposiciones de la letra de cambio, hay
que entenderlo siempre y cuando esas normas sean compatibles con la esencia
del título y obviamente si se parte del supuesto que la letra debe ser presentada
para la aceptación y a partir de la aceptación se cuenta el plazo, pues es una
institución propia de la letra o de algunos títulos valores destinados a ser
aceptados. En los títulos valores que no son órdenes esa forma de vencimiento
no es compatible.
NATURALEZA DEL SUSCRIPTOR DEL PAGARÉ
Conforme con el artículo 710 del Código de Comercio el otorgante de un
pagaré se equipara al aceptante de una letra de cambio, Esta norma nos dice
nada más y nada menos que cuando se trata de pagarés, el mismo que lo emite
es el directo obligado, es el principal obligado; de tal manera que cualquier
acción de cobro que se dirija contra el otorgante del pagaré, será una acción
cambiaria directa, que como sabemos está llamada a prescribir en tres (3)
años contados a partir del vencimiento del título (artículo 789 del Código
de Comercio). Al equipararse la situación del otorgante del pagaré al
aceptante de una letra, todo lo que se predique del directo obligado en la letra
de cambio debe aplicarse del otorgante de un pagaré.
VI. REMISIÓN A LAS DISPOSICIONES DE LA LETRA DE CAMBIO.
Manda el artículo 711 del Código de Comercio que son aplicables al pagaré,
en lo conducente, las disposiciones sobre la letra de cambio. Reitera el Código
un principio, varias veces comentado, en el sentido de que la letra es el título
valor modelo y en consecuencia, lo no previsto en un título valor en particular
debe recurrirse a las normas de la letra; pero esta norma advierte de nuevo que
en lo pertinente, o sea en lo que es compatible con la naturaleza del pagaré.
Dicha disposición nos plantea el saber qué disposiciones de la letra de cambio
serían aplicables al pagaré.
a) En primer lugar, en lo tocante con la moneda, y la posibilidad de que tenga
o no intereses, o que está sujeto a una tasa de cambio como lo prevé el artículo
672, es perfectamente aplicable al pagaré, es decir, puede tener pactados
intereses o puede estar estipulado en divisas extranjeras.
b) También sería aplicable al pagaré el artículo 673, el cual prevé las formas
de vencimiento de la letra, con la salvedad hecha en cuanto a la forma "a
tantos días vista", por las razones examinadas, pues esa forma no es
compatible con el pagaré, porque el mismo artículo 711 que estamos
comentando dice que son aplicables en lo conducente o en lo pertinente, o sea,
no parece lógica la forma de vencimiento "a tantos días vista".
c) Serán aplicables al pagaré las reglas que tienen que ver con el pago, en
especial las relativas a la presentación del título para el pago, la persona que lo
debe presentar, el lugar de presentación, etc.
d) Serán igualmente aplicables al pagaré las disposiciones de la letra de
cambio que tienen relación con el protesto, valga decir, el pagaré será con
protesto en la medida que se pacte, si no se acuerda es sin protesto.
Será aplicable todo lo relativo al protesto por falta de pago; en consecuencia,
el pagaré podrá ser protestado bancariamente cuando se presenta por conducto
de un banco para su pago, y de no suceder éste, podrá recurrirse al protesto
notarial, el cual debe levantarse cumpliendo con los requisitos establecidos en
el artículo 706 del Código de Comercio.
e) No tienen relación con el pagaré las normas de la letra de cambio que se
ocupan de la aceptación, porque repetimos el pagaré no es una orden, sino una
promesa de pago de una determinada suma de dinero.
f) Las acciones derivadas del pagaré serán directas, si se dirigen contra el
otorgante del pagaré, y serán de regreso cuando se dirigen contra el endosante
o los endosantes o los avalistas y el endosante. Y seguramente de reembolso,
cuando la acción la dirige un obligado de regreso contra otro obligado de
regreso, pues en esta materia no hay diferencia, tal vez con la reiteración de
que mientras en la letra de cambio el emisor o creador es obligado de regreso,
en los pagarés el creador, emisor u otorgante de la promesa no es un obligado
de regreso sino un obligado directo.
VII. LA LLAMADA "ACELERACIÓN DEL PAGO" EN EL PAGARÉ.
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La aceleración del pago es una figura consentida en algunos títulos valores,
consistente en la posibilidad o facultad que tiene el acreedor del título para
exigir o solicitar el importe del mismo antes de que venza. Esta situación sólo
se aplica a los pagarés a plazo, mas no a la vista, por razones apenas obvias.
La aceleración del pago puede darse en dos casos: a. Cuando se ha estipulado
con el deudor una cláusula especial que se inserta en el título valor; y b.
Cuando se producen determinadas circunstancias prescritas por la ley (Código
de Comercio, artículo 780 ordinal 3º, situaciones que hacen necesaria la
acción cambiara antes del vencimiento del título.
El primer evento se denomina aceleración convencional del pago y el segundo
aceleración forzosa del pago.
B. ACELERACIÓN CONVENCIONAL DEL PAGO.
Este tipo de aceleración del pago se da cuando en forma expresa el deudor del
pagaré y el tomador del mismo acuerdo en el texto del instrumento que en
caso de que se den determinados hechos estipulados, el tomador o tenedor del
pagaré queda plenamente autorizado para dar por extinguido el plazo
concedido al deudor para el pago y exigir el importe del pagaré junto con los
intereses moratorios. En tal sentido, los hechos que dan lugar a la aceleración
del pago pueden ser:
1) En el otorgamiento de un pagaré, en el que se han pactado abonos parciales
a capital e intereses, seguros, comisiones por estudio y vigilancia del crédito,
etc., la mora en el pago de alguno de estos dará lugar a exigir por la vía
judicial el pago total de la obligación o de la parte no pagada.
2) Cuando el acreedor tiene conocimiento de que el deudor ha sido
demandado en forma conjunta o separada en proceso ejecutivo.
3) La disolución de la persona jurídica si es deudor es una sociedad, una
asociación sin ánimo de lucro, o una fundación; y también la muerte real o
presunta, cuando se trata de una persona natural deudora. Cuando se da el
acaecimiento de estos hechos, el tenedor del pagaré puede perfectamente
dirigirse contra el deudor y exigirle el pago; en caso de que se niegue a
hacerlo puede iniciar contra él las acciones cambiarias del caso, sin necesidad
de que se dé la 'declaración de extinción anticipada del plazo, pues esta
circunstancia se ha previsto expresamente en el título.
C. ACELERACIÓN FORZOSA DEL PAGO.
El ordinal 3º del artículo 780 del Código de Comercio indica las
circunstancias en que es posible llevar adelante la acción cambiaria. Éstas son:
Que el girado o aceptante sean declarados en quiebra o en estado de
liquidación; que se abra contra el deudor en forma espontánea o forzosa
concurso de acreedores, lo cual es aplicable esto último solamente para
deudores que no son comerciantes; o que se encuentren en notoria insolvencia.
Ahora bien, el artículo 488 del Código de Procedimiento Civil consagra
tres elementos importantes para que una obligación se pueda demandar
ejecutivamente, a saber: El que ésta sea clara, expresa y exigible. En este
último elemento, como se trata de una aceleración del pago forzosa antes de
que se produzca el vencimiento de la obligación, es indispensable para que la
misma se considere exigible (tratándose de estado de liquidación y el proceso
concursal), que estas situaciones sean declaradas judicialmente.
Los demás casos en los cuales la ley no prevé expresamente una declaración
judicial al respecto, como es el caso de la notoria insolvencia o cuando el
deudor ha disminuido o desmejorado sus cauciones, es indispensable que se
lleve a cabo la declaratoria de extinción anticipada del plazo, mediante un
procedimiento verbal contemplado en el Código de Procedimiento Civil.
VIII. DIFERENCIAS ENTRE PAGARÉ Y LETRA DE CAMBIO.
Entre la letra y el pagaré se pueden establecer pocas diferencias, porque como
hemos advertido ambos son títulos valores de contenido crediticio, es decir,
imponen pagar sumas de dinero. La diferencia radica en cuanto a las personas,
porque en un principio el Código prevé que en la letra intervienen un librador,
un librado y un beneficiario, en cambio en el pagaré sólo hay necesidad de dos
personas: El otorgante y el beneficiario. Empero esta diferencia ya se está
perdiendo, en la medida en que la ley permite la presencia de letras giradas a
cargo del mismo emisor o a favor del mismo, con lo que las tres personas se
reducen a dos.
Otra diferencia radica en que el pagaré es una promesa y en cambio la letra es
una orden. En la letra, quien emite manda a otro a pagar, en el pagaré no
sucede así, porque la persona que lo otorga se compromete a pagar
directamente.
Existiría otra diferencia, en lo que toca con la institución de la aceptación,
porque la letra, como es una orden, tiene toda una serie de regulaciones que
hacen relación con dicha figura, en cambio el pagaré, como es una promesa,
está excluido de todas las reglas sobre la aceptación.
161.) ¿Que es el pagare?
El pagaré es un título valor que contiene una promesa de pago de una cantidad determinada en
unas fechas determinadas, es decir su cumplimiento se ve proyectado en el tiempo.
162.) ¿Que debe contener el pagare?
Denominación de pagaré en el texto del título valor.
Promesa de pago, estableciéndose el importe concreto.
Vencimiento, momento del pago.
Lugar y fecha de la emisión del pagaré.
Nombre y firma del firmante.
Nombre y domicilio del tenedor.
Lugar de pago. ·
Firmante o emisor: persona que realiza la promesa de pago y emite el pagaré.
Tenedor: persona a quien se debe realizar el pago.
Endosante: tenedor que transmite el pagaré.
Endosatario: persona a cuyo favor se realiza el endoso.
163.) ¿Que otros requisitos debe cumplir el pagare?
La promesa incondicional de pagar una suma determinada de dinero.
El nombre de la persona a quien deba hacerse el pago
La indicación de ser pagadero a la orden o al portador.
La forma de vencimiento.
164.) ¿Que diferencia hay entre el pagare y la letra de cambio?
A diferencia de la letra de cambio, en el pagaré el librador (persona que emite el pagaré) y el
librado (persona a la que va dirigida la orden de pago) son la misma persona.