100% encontró este documento útil (7 votos)
4K vistas164 páginas

Manual Jardinería Formación para El Empleo PDF

Este documento presenta las nociones básicas de jardinería. Explica la importancia de planificar el jardín teniendo en cuenta las necesidades individuales y el terreno disponible. Además, destaca la necesidad de realizar el mantenimiento y conservación adecuados para evitar el caos y asegurar que el jardín perdure como tal. Por último, ofrece consejos sobre cómo medir el terreno, diseñar un plano y organizar un jardín desde cero, teniendo en cuenta aspectos como la escala, la forma del terreno y los elementos

Cargado por

Mauricio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (7 votos)
4K vistas164 páginas

Manual Jardinería Formación para El Empleo PDF

Este documento presenta las nociones básicas de jardinería. Explica la importancia de planificar el jardín teniendo en cuenta las necesidades individuales y el terreno disponible. Además, destaca la necesidad de realizar el mantenimiento y conservación adecuados para evitar el caos y asegurar que el jardín perdure como tal. Por último, ofrece consejos sobre cómo medir el terreno, diseñar un plano y organizar un jardín desde cero, teniendo en cuenta aspectos como la escala, la forma del terreno y los elementos

Cargado por

Mauricio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

 Edita: EDITORIAL CEP S.L.

C/ Dalia nº 20. Polígono El Lomo


28970 Humanes de Madrid (Madrid)

Tlf. 902 108 209


Edición: octubre 2010

ISBN papel: 978-84-6810-836-0 / ISBN pdf: 978-84-681-4561-7


Depósito Legal: M-44058-2010
Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta
obra sólo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la
ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, [Link]) si necesita
fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra

Imprime: PUBLICEP LIBROS DIGITALES S.L.


C/ Violeta nº 19. Polígono El Lomo
28970 Humanes de Madrid (Madrid). Tfl. 91 609 4176
Índice

MÓDULO ÚNICO: NOCIONES BÁSICAS DE JARDINERÍA

TEMA 1. INTRODUCCIÓN A LA JARDINERÍA ..............................................................................7

- Introducción a la jardinería ..........................................................................................................................9

- Arreglo, conservación y mantenimiento de jardines ....................................................................................9

LO QUE HEMOS APRENDIDO ............................................................................................................................55

TEMA 2. ARREGLO, CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE HUERTOS ................................57

- Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos..................................................................................................59

LO QUE HEMOS APRENDIDO ............................................................................................................................79

TEMA3. ARREGLO, CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DEL CÉSPED ..................................................81

- Arreglo, conservación y mantenimiento del césped ..................................................................................83

LO QUE HEMOS APRENDIDO ............................................................................................................................99

TEMA 4. PROBLEMAS EN LOS JARDINES PROVOCADOS POR PLAGAS Y ENFERMEDADES ......101

- Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades........................................................103

LO QUE HEMOS APRENDIDO ..........................................................................................................................115

TEMA 5. CATEGORÍAS DE PLANTAS ......................................................................................117

- Categorías de plantas ..............................................................................................................................119

LO QUE HEMOS APRENDIDO ..........................................................................................................................139

TEMA 6. SISTEMAS DE RIEGO........................................................................................................................141

- Introducción ..............................................................................................................................................143

- Sistemas de riego ....................................................................................................................................143

LO QUE HEMOS APRENDIDO ..........................................................................................................................149


TEMA 7. OTRAS FUNCIONES ATRIBUIBLES A LOS JARDINEROS ..........................................151

- Otras funciones atribuibles a los jardineros ............................................................................................153

LO QUE HEMOS APRENDIDO ..........................................................................................................................159


MÓDULO ÚNICO.
Nociones básicas de Jardinería
TEMA 1. Introducción a la jardinería
TEMA 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos
TEMA 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped
TEMA 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades
TEMA 5. Categorías de plantas
TEMA 6. Sistemas de riego
TEMA 7. Otras funciones atribuibles a los jardineros

OBJETIVOS:
„ Estudiar las funciones de los jardineros en lo relativo al arreglo y conservación de huertos
y césped
„ Conocer las principales plagas que pueden asolar los jardines y cómo combatirlas
„ Estudiar los distintos sistemas de riego

CRITERIOS DE EVALUACIÓN:
„ Debes aprender a reconocer las categorías de plantas
„ Debes conocer las herramientas necesarias en la profesión de jardinero
„ Debes saber todo lo relativo al mantenimiento de los huertos y el césped
TEMA 1
Introducción a la jardinería. Arreglo,
conservación y mantenimiento de jardines
„ Introducción a la jardinería
„ Arreglo, conservación y mantenimiento de jardines

OBJETIVOS:
„ Aprender los requisitos imprescindibles para el arreglo y mantenimiento de los jardines
„ Conocer el calendario de plantaciones
„ Estudiar las plantas perjudiciales a los alérgicos
„ Conocer los tipos de abono y cómo aplicarlos
Tema 1. Introducción a la jardinería

INTRODUCCIÓN A LA JARDINERÍA
A la hora de crear un pequeño jardín, es fácil que, con la misma parcela, diez personas lleguen a diez soluciones
distintas para transformarla en un jardín ideal. Por lo tanto, lo que hace que un diseño de jardín sea "bueno" es algo muy
personal, sólo la solución que toma en cuenta las necesidades individuales de cada uno y se adapta a sus ideas de belleza
puede considerarse buena.

Algunos jardines parecen haber evolucionado por sus medios, sin intervención alguna de parte de sus cuidadores, pero
en la mayor parte de los casos esa evolución es consecuencia de una planificación cuidadosa. Los jardines "naturales" de
este tipo suelen estar trazados en torno a un marco sólido, pero deliberadamente disimulado. Con frecuencia se trabajará
a partir de un jardín ya creado (aunque si daremos en este tema unas notas de cómo crear un jardín desde un principio),
por tanto si no se les da un cuidado especial y continuo se podría producir el caos en nuestros jardines, con presencia de
malezas y crecimiento incontrolado de la hierba, los árboles y los arbustos, y el jardín dejaría entonces de existir como tal.
La otra cara de la moneda es que algunos jardines quedan perjudicados por un exceso de planificación y son
innecesariamente complejos o prolijos. En otras palabras, parecen un diseño de "mesa de dibujo", que suele consistir en
formas geométricas que guardan poca relación con la naturaleza del terreno o las necesidades reales de su dueño. Por lo
tanto, el plan es fundamental.

Todos los jardines son una creación personal y cada uno planteará problemas distintos y necesitará de una planificación
y plantación, arreglos y mantenimiento distintos, según las necesidades de su cuidador. Pueden adoptarse muchos temas,
desde la incorporación de materiales con reminiscencias japonesas, hasta el uso de sólo uno o dos colores.

Trabajar sin plan y sin unas nociones sobre como conservar y mantener nuestro jardín, es como intentar hacer un cuadro
sin una idea clara del tema, de los medios expresivos o los colores que quieren utilizarse. Por lo general, los jardines sin
planificación resultan decepcionantes, así pues en este tema intentaremos dar todas las ideas, consejos y guías para que
la creación, el mantenimiento y conservación de nuestro jardín sea un trabajo divertido y gratificante.

ARREGLO, CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE JARDINES


Antes de pasar a tratar los temas que nos ocupan de mantenimiento, conservación del jardín, etc. vamos a dar una
nociones básicas de cómo crear y organizar un jardín desde un principio, ya que se nos puede dar el caso de llegar a una
institución y pedirnos que creemos un jardín que, por pequeño que sea tiene que llevar un cierto orden y diseño, además
de la consabida vistosidad.

Lo primero que hay que hacer para medir el jardín es medirlo en pasos. Esto le dará una idea aproximada de su tamaño
y lo ayudará a establecer una escala apropiada. Elija una escala que le permita hacer todo el plano en una sola hoja de
papel milimetrado. Por ejemplo, 1:100 (1 cm = 1 m) para un jardín mediano, y 1:50 (2 cm = 1 m) en el caso de un jardín
pequeño.

Siempre y cuando la forma del jardín sea razonablemente sencilla, por ejemplo rectangular o cuadrada, la medición será
fácil. Si el terreno tiene una forma más irregular, entonces su medición requerirá mayor habilidad, pero de todos modos, con
el equipo correcto, no resulta difícil.

La medición o topografía plantea un obstáculo para muchas personas, porque tiene un aura mística, pero no se deje
desanimar porque no es tan difícil. No obstante, antes de comenzar asegúrese que no existe ya un plano del lugar. Por
ejemplo, el plano de la propiedad puede figurar en la escritura o en el registro y entonces podrá fotocopiarlo y hasta

Editorial CEP 9
Jardinería

ampliarlo a una escala determinada. Aun así le advertimos que aún cuando tenga este plano, haga por lo menos una
medición física en el terreno para comprobar su exactitud, ya que algunos planos antiguos pueden no ser exactos.

Una vez que haya decidido la escala, empiece por medir y pasar a escala el contorno del edificio. No olvide incluir las
ventanas, las múltiples puertas que pueda tener, los espacios ocupados, zonas de bancos para las innumerables visitas que
se puedan hacer a la institución, etc. En la mayor parte de los edificios de este tipo, los muros son rectos y los rincones
están en ángulo recto: si no es así, el trabajo es más complejo. Una vez dibujado el edificio, utilice sus líneas como base a
partir de la cual medir los límites y los rincones del jardín.

Suponiendo que no exista ningún plano, será necesario reunir un equipo básico antes de comenzar. Obviamente,
necesitará una cinta métrica. Para jardines medianos a grandes, necesitará una de treinta metros. Para un jardín pequeño,
bastará con una de tres metros.

Le resultará útil tener una cantidad de varas o estacas para marcar el terreno y también algunas hojas grandes de papel
milimetrado compatible con la cinta métrica. También necesitará un lápiz de dibujo y una goma, así como una brújula.
Cuando se trate de un jardín con formas más complicadas, necesitará un par de compases grandes para delimitar los
rincones del plano. También le será útil una superficie dura sobre la cual colocar el papel de gráfico: una mesa de jardín
resulta ideal como el centro de operaciones.

Después de terminar el plan preliminar o de inspección, se inicia la parte más excitante e importante del diseño del jardín.
El primer paso es revisar la lista confeccionada antes para recordar las características que desea incluir en su jardín ideal.
El paso siguiente es colocar una hoja de papel de calco sobre el dibujo topográfico (para protegerlo, porque tal vez haga
varios intentos antes de alcanzar la solución correcta).

Después de haber medido y estudiado el jardín, y haber decidido cuáles son las características que desea incluir, puede
hacer el plano.

Comience a planear las diversas características sobre el papel de calco. En otras palabras, haga un plan "funcional"
sencillo, refiriéndose todo el tiempo al mapa topográfico de base. Si es posible, permita que los elementos se pongan en su
lugar natural: por ejemplo, es probable que la principal zona de descanso con bancos para las visitas se prefiera al sol, de
modo que si el edificio mira a la umbría y tal vez haya un árbol alto otro edificio adyacentes que quita aun más la luz, la
zona de descanso tendrá que apartarse de la casa e internarse en el jardín. Tal vez se haya destinado un rincón como zona
de juegos para los niños, pero el mapa le muestra que es un sector húmedo y anegadizo, de modo que tampoco en este
caso es una zona apropiada para su propósito original, pero sería perfecta para un estanque.

Por razones de comodidad el jardín de hierbas de condimento tendrá que estar cerca de la cocina, etc (en caso de que
vayan a ser usadas por la cocina de la institución) que ya se comentará más adelante. Los diversos elementos constituyen
un rompecabezas gigante y es necesario moverlos y trasladarlos hasta que sienta que todo está en su lugar correcto.
Después habrá que relacionar las diversas zonas con senderos, césped, etc.

Después de haber tomado las decisiones básicas, podrá pasar a los detalles. Otra hoja de papel de calco reemplaza a
la del plano funcional, que se mantiene a mano como referencia. Ahora tendrá que dibujar con mayor exactitud y a escala
sus ideas de contorno, para asegurarse de que todo ello funciona y puede acomodarse dentro de la zona destinada a jardín.
Es una buena idea cortar modelos de papel a escala para cosas tales como zonas para sentarse, una zona de césped, una
fuente, etc., y así poder moverlos de un lado al otro sobre el papel de calco hasta que quede satisfecho con las posiciones
que ocupen: entonces puede dibujarlas.

10 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Si el espacio lo permite, los senderos tendrían que tener el ancho suficiente como para acomodar a dos personas que
caminen juntas o incluso puede pensarse en dos sillas de ruedas que puedan encontrarse en el sendero y tengan que pasar
a la vez.

El análisis del sitio o dibujo de estudio es el resultado de todas las observaciones realizadas cuando se ha medido el
lugar. Muestra zonas de sombra, sol, la orientación, información sobre vistas y vientos predominantes. Si es pertinente,
debería agregar el tipo de suelo y el ph.

Hasta el momento, sólo hemos estado trabajando sobre el papel, pero una vez que nos pongamos manos a la obra
necesitamos establecer un orden de trabajos. Es necesario distinguir que trabajos pueden realizarse en un momento dado
y que otros no, igualmente debemos tener claro que trabajos deben realizarse previamente a otros debido a que si se
realizan posteriormente, se producen trastornos, deterioros en lo anterior hecho, etc. estos criterios podrían ayudarnos a
establecer un cierto orden en el proceso de construcción y plantación de nuestro jardín. Por ejemplo, es absurdo plantar
una pradera y que después tengan que venir los fontaneros a instalar el sistema de riego, con la consiguiente apertura de
zanjas, hoyos para las arquetas, etc., destrozando y pisoteando la pradera recién plantada o sembrada.

De esta forma, vamos a organizar un orden de trabajo para que le sea útil a la hora de realizar sus trabajos o arreglos
en el jardín: (los puntos no serán numerados, pero se van a colocar por estricto orden de realización)

- Limpieza del terreno del jardín de aquellos elementos que estorben para su construcción, como escombros,
material de obra, malas hierbas, etc.

- Repaso de las plantas existentes en el terreno, si las hubiera, eliminando unas, cambiando de sitio otras,
podándolas, etc.

- Movimiento de tierras, dando al terreno la forma que deseamos que tenga el jardín definitivo, abriendo zanjas para
el drenaje si fuera necesario, dejando hueco para los lugares donde se quiera colocar un estanque, si fuera el caso,
etc.

- Realización de todas las obras en las que intervengan albañiles, electricistas, etc.

- Preparación del terreno para la plantación, cavándolo, estercolándolo, rastrillando y afirmando su superficie.

- Replanteo del plano del terreno, señalando en éste donde van los árboles, arbustos, setos, etc.

- Apertura de los hoyos precisos para las plantas principales (como árboles, arbustos, trepadoras, etc.) y las zanjas
para setos.

- Trasporte de las plantas al jardín.

- Plantación de las plantas principales y de los setos.

- Colocación de las bocas de riego, aspersores, etc.

- Plantación de las plantas menores, como vivaces de flor, flores de estación, cactus y carnosas pequeñas, plantitas
de sombra, y en general las plantas pequeñas o delicadas.

- Desde el primer momento iremos regando todo a fondo conforme lo vayamos plantando. Además habrá que ir
haciendo operaciones complementarias de la plantación como podas, recortes, etc.

Editorial CEP 11
Jardinería

- Colocación de estatuas, columpios o cualquier otro elemento no vegetal para evitar así estropear la pradera que
posteriormente se plantará.

- Plantación o siembra de la pradera, que debe ser siempre lo último que hagamos en el jardín, ya que a partir de
ese momento y hasta que arraigue ésta, hay que procurar que haya el menor pisoteo en el jardín.

Qué queremos quitar y qué es lo que necesitamos

El primer paso esencial para establecer un plan es hacer una lista de las cosas que sobran en nuestro jardín y de lo que
se necesita en el mismo. Esto es lo que pone en movimiento las ruedas del diseño. Anote todo: sus preferencias, los
diferentes usos a los que se destinará el jardín: por ejemplo, si será una zona de juegos para niños o una zona para
sentarse. No deje nada sin precisar. Se trata del jardín que tiene a su cargo y querrá sacarle el máximo provecho, utilizando
el espacio del que disponga para lograr el mejor efecto posible.

Una vez que haya hecho su plan empezará a emerger una idear general que puede cristalizar ciertas ideas imprecisas
previas, relacionadas con la forma y el estilo del jardín. Confeccionemos una lista de control...

- Prado

- Pavimento

- Patio

- Rocalla

- Estanque

- Zona de juegos infantiles

- Zona de recepción

- Zona de poco trabajo

- Colecciones de plantas

- Un posible invernadero

- Zona de huerto

- Área utilitaria

El juego de los colores

Pocos son los colores que chocan en la naturaleza, pero no intente combinar algunos, tales como el naranja y el rosado,
o el anaranjado y las tonalidades lilas o malvas. También tenga mucho cuidado con flores de color amarillo oscuro y el rojo,
cuyas combinaciones pueden ser demasiado fuertes.

Si las plantas florecen al mismo tiempo, se debe procurar tenerlas bien separadas o separarlas con colores pálidos o
neutros, como blanco o marfil. Encuentro que el color blanco es muy útil para separar grupos de plantas de fuertes colores
contrastantes, ya que combina con todo.

Otra solución, si le es necesario plantarlas muy juntas, es elegir plantas que florezcan en diferentes épocas del año. El
objetivo debería ser combinar plantas de colores contrastantes o armónicos.

12 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Para saber que color se complementa con otro se puede tomar como guía un espectro cromático. El espectro cromático
comprende los tres colores primarios -rojo, azul y amarillo- con los colores secundarios que se obtienen mezclando los
colores primarios entre sí. En el espectro, todos los colores complementarios están enfrentados: el rojo, por ejemplo, se
complementa con el verde, el azul con el anaranjado, el amarillo con el violeta y así sucesivamente. Cuánto más próximos
estén los colores en el espectro cromático, mejor armonizan.

Las diferencias entre colores contrastantes y armonizantes es que básicamente, los colores contrastantes crean un
efecto más pronunciado y hasta violento en algunas ocasiones, como azul y anaranjado. Los colores armónicos crean una
atmósfera más sutil y relajada.

Para manejar muchos colores en un cantero (trozo de huerta) se los puede ordenar en una secuencia progresiva, a lo
largo de él. Se empieza por un extremo con blanco y amarillo pálido y se avanza hacia colores más fuertes como
anaranjados, rojos, escarlatas y carmesíes. Esto da un efecto de arco iris que muchas personas encuentran agradable.
Quizás no haga falta decir pero lo recordamos nuevamente que cuando se agrupan plantas por su efecto de color debe
asegurarse que todas florezcan al mismo tiempo. De todas maneras, las plantas de follaje tienen una estación interesante
muy larga, por lo que no presentan problemas.

Hay ciertos principios básicos, comunes a todos los buenos diseños, ya sean de jardín, arquitectónicos o de cualquier
tipo, y en el caso que nos ocupa es preciso considerarlos para que los arreglos de nuestro jardín sean exitosos. Estos
principios básicos podrían ser los siguientes:

Simplicidad

Ésta es muy importante, sobre todo cuando el espacio es limitado. Es verdad que, en la medida de lo posible, habría
que incorporar elementos sorpresa, pero no si con ellos se logra un jardín excesivamente recargado. La simplicidad debería
presidir todo el proyecto, desde el plan general hasta la elección de los materiales duros y las plantas. Los proyectos
complicados no producen un sentimiento de serenidad. Además harán parecer aún más pequeño cualquier jardín. De este
modo podremos eliminar del jardín que estemos tratando todo aquello que quede ostentoso y sustituirlo pos elementos
mucho más sencillos.

Unidad y Armonía

Estos dos elementos resultan a veces difíciles de lograr en el diseño de jardines. La armonía es en cierta forma subjetiva,
un poco como la belleza, y depende mucho del ojo que la planifica. No obstante, en sentido general es posible alcanzar
unidad y armonía entre un elemento y otro o entre un grupo de plantas y otro dentro del propio jardín y, lo que es igualmente
importante, entre el jardín y su entorno inmediato o arquitectura adyacente.

Con estos dos elementos bien conjugados se puede lograr que un jardín sugiera una extensión de la casa, o al revés,
ofrece la sensación de que tanto la casa como el jardín se diseñaron juntos, el resultado será mucho más logrado. Es
posible lograr la unidad y armonía entre la arquitectura adyacente y el jardín, mediante la elección de materiales que son
comunes a ambos. En la construcción de senderos o muros del jardín pueden usarse ladrillos o piedras similares a los del
edificio. Se puede repetir en diferentes lugares ciertas plantas de forma, color o textura características. Esto dará unidad y
ayudará a que el jardín sea un sistema cohesionado. Los esquemas de plantación en los que los colores armonizan son
mucho más descansados que aquellos donde los colores contrastan. Algunos contrastes son buenos, pero no cuando se
convierten en una sucesión de golpes visuales.

Editorial CEP 13
Jardinería

Equilibrio

Hay muchos jardines desequilibrados, tanto desde el punto de vista de la estructura como del color. Cualquier artista que
planifica un cuadro empieza basándose en la consecución del equilibrio correcto de ambos aspectos, (¿qué hacemos
cuando planificamos un jardín, sino pintar un cuadro tridimensional?). Procure evitar dar énfasis sólo a un lado del jardín o
a un extremo u otro. Cuando se trata de mantener el equilibrio, los jardines con una pendiente que atraviesa la vista principal
son especialmente difíciles. Los rasgos del lado más alto siempre dominarán los del lado más bajo. Si la nivelación no es
practicable, entonces es preciso que las características del lado más bajo sean mayores o más altas o tengan mayor
impacto para lograr un equilibrio mejor.

También es muy importante el equilibrio de color. Hay que evitar los colores brillantes o vibrantes en el extremo más
alejado de la vista. Estos colores achicarían el jardín y tal vez estén en desequilibrio con los colores pastel utilizados en el
centro del jardín o cerca de la casa. Por lo general, el mejor equilibrio se consigue cuando los colores van enfriándose a
medida que se alejan, hasta que por fin sólo quedan blancos suaves, azules, grises y verde oscuro en el extremo más
alejado del jardín. El equilibrio de color es un elemento importante en el diseño de jardines.

Movimientos de tierra

Dentro de los arreglos que se pueden realizar el jardín debemos hablar de los movimientos de tierra. Con este trabajo
podemos conseguir arreglar zonas del jardín que por la diferencia de altura entre la zona más alta y más baja pierdan tierra
a la hora del riego, para allanar zonas elevadas no deseadas, para distribuir mejor las zonas del jardín, para dar gracia al
jardín y producir nuevas perspectivas, realizando montículos que rompan un poco con demasiados planos llanos que
puedan dar un aspecto soso al jardín, para tapar vistas indeseadas, etc.

Al mover tierras se debe distinguir claramente entre las capas superiores de buena calidad, que no suelen alcanzar una
profundidad de más de 50 cm, siendo lo normal unos 20-30 cm, y las capas inferiores de peor calidad. De esta manera no
debemos cometer el error de sustituir por un movimiento de tierra, una tierra arable por una de peor calidad proveniente de
capas inferiores.

Si hay que variar la configuración del terreno, por ejemplo, al hacer un hoyo para realizar un estanque, etc., siempre
guardaremos, amontonándola en los márgenes del jardín, la tierra vegetal superficial de buena calidad con vistas a su
posterior reutilización. Una vez que se haya finalizado el movimiento de tierra, esta capa vegetal se colocará recubriendo el
terreno movido, para volver a tener la tierra de buena calidad en la capa superior.

Hay que tener en cuanta que al amontonar las tierras vegetales, se debe procurar que los montones no tengan
espesores superiores a 1,50 ó 2 metros cuando tengan que permanecer en el montón durante varios meses. Esto se
aconseja debido a que la tierra vegetal el un material vivo, cuyas bacterias y demás microorganismos que hacen fértil esa
tierra, necesitan oxígeno para vivir. Si los montones se hicieran muy altos, el oxígeno de las capas más profundas se
enrarecería y podrían morir muchos microorganismos, mermando la fertilidad de las tierras.

Debe producirse una ordenación de las capas de tierra que vayan a colocar, de forma que los materiales peores, como
pueden ser las arcillas y las rocas, se coloquen en los lugares más profundos. De esta forma conseguimos que la calidad
de las tierras vaya decreciendo de arriba abajo. Otra precaución que hay que tener en cuenta es que hay que procurar que
los terraplenes se formen por capas sucesivas, de forma que se pueda ir compactando poco a poco el terreno. Si no se
hiciera así, podría ocurrir que en un futuro de produjeran hundimientos de esas capas de tierra.

El estudio de los movimientos de tierra es importante porque puede constituir una partida muy considerable del
presupuesto del jardín.

14 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Nivelación

Encontrar y establecer los niveles puede resultar algo problemático. Sin embargo, en los jardines pequeños siempre hay
maneras de establecer de forma aproximada las diferencias de nivel. Mencionaremos dos:

Un nivel de burbuja -como los que se usan en albañilería- colocado sobre un trozo de madera recto y de longitud
conocida. proporcionará una indicación de elevación o caída mediante el sencillo expediente de medir el espacio que se
separa del suelo y el propio suelo. Este procedimiento puede repetirse en toda la longitud del jardín; cuando se reúnan los
datos obtenidos se conocerá el desnivel total del terreno.

También pueden utilizarse las cercas valladas, siempre y cuando estas pertenezcan al tipo de valla que se fija por
secciones y asciende o desciende según lo haga el suelo. Una simple medición de los "escalones", bien en la parte superior,
bien en la inferior, dará al sumarse, la medida aproximada del desnivel.

Existen tres métodos para calcular desniveles en un plano inclinado:

Si se mide la diferencia de altura entre la parte más alta y la más baja de los paneles (A, B y C) y se suman, se obtendrá
la caída aproximada en la zona D, siempre y cuando las partes superiores de los paneles estén derechas:

La diferencia de altura entre B y A es la caída de nivel medida en una distancia de 3 m:

Utilice un nivel de burbuja colocado en una superficie rígida, asentada sobre tacos que se introducen en el suelo hasta
que sus partes superiores estén a la misma altura. Repita el procedimiento para establecer el declive de toda la pendiente.

Aquí se utiliza el mismo método para medir una pendiente más acusada. A + B es = al desnivel del terreno sobre X:

Editorial CEP 15
Jardinería

Si el jardín que se planifica consistirá principalmente en árboles, arbustos y hierba, no es probable que sea necesario
precisar estas diferencias de relieve y se puede dejar el suelo con sus desniveles originales. Por otro lado, si el suelo tiene
pendiente y usted desea incluir zonas de pavimentación y un césped llano, esto significa la inevitable inclusión de escalones,
rampas y, muy posiblemente, muros de contención. En este caso es esencial tener alguna idea al menos de las diferencias
de nivel, para calcular la altura de los muros para las terrazas y la cantidad de escalones que puede necesitar incluir en el
plano.

Triangulación

Cuando se trata de formas más complejas suele usarse la triangulación; esto suena muy impresionante, pero es
simplemente un método de medición que utiliza una serie de triángulos con base en las líneas de los muros de la casa y
cuyos vértices establecen límites y rincones. Con este método se utiliza un par de compases (ver diagrama). Las mediciones
de control secundarias, que son diagonales, pueden ratificar la exactitud de la medición. Esto proporciona la oportunidad de
revisar las mediciones y controlar que los puntos de encuentro estén donde deben estar y modificarlos si no es así.

La triangulación también puede situar otros elementos del jardín, tales como árboles y senderos existentes. Y ya que
estamos en eso: cuando fije la posición de los árboles no olvide indicar su altura, porque esto influirá después en la elección
de lo que va a plantarse debajo.

Cuando se trata de un jardín heredado no es necesario incluir en el plano aquellos elementos que no se desean
conservar, pero tenga mucho cuidado con los árboles que no desee. Tal vez no pueda elegir conservarlos o eliminarlos si
la autoridad local ha emitido una orden de conservación. Antes de talar cualquier árbol asegúrese de esto: no hacerlo, podría
crearle problemas legales.

Aparte de las características y elementos tangibles que pueden existir en el jardín, considere también los elementos
menos tangibles, como por ejemplo las zonas de sombra, aquellas que a veces se anegan o están permanentemente
húmedas, las zonas secas, las que tienen riesgo de escarcha y la dirección de los vientos más habituales. Piense también
en como podrían afectar su jardín las características del entorno, como por ejemplo los árboles ajenos cuyas copas asoman
en su terreno, los altos muros de la casa contigua, los paisajes agradables y desagradables.

Poder medir en escala en el sitio, utilizando cualquiera de ambos métodos o una combinación de los dos, significa tener
un diagrama dentro del diagrama porque cuando se llevan al plano los rincones es preciso que aparezcan en el lugar
correcto del papel.

La triangulación es un método utilizado para trazar la posición de diversos elementos en el jardín, así como los limites
de formas irregulares. Para establecer la posición de cualquier punto, mida la distancia desde ese punto a dos puntos
separados de la casa. Después, utilizando un par de compases, dibuje arcos desde los dos puntos de radios que
correspondan a las dos distancias medidas reducidas a escala. Mida siempre la altura de todos los árboles.

Calendario de plantaciones

A la hora de realizar los arreglos en el jardín, la plantación de diferentas elementos del mismo es algo importante a tener
en cuenta, ya que nos puede surgir en cualquier momento, para rellenar huecos que han quedado en el jardín, por muerte
de alguna de las especies existentes en este, por cambio de alguna de ellas a otra parte del jardín etc.

Los distintos tipos de plantas tienen diferentes preferencias en cuanto a la época de plantación. Algunas de estas
exigencias se deben a la especie o a la clase de planta de que se trate (por ejemplo, las palmeras prefieren los trasplantes
en verano), pero en general se debe a la forma en la que vienen preparadas de los viveros; una misma especie de árbol

16 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

servid a raíz desnuda deberá ser trasplantada en pleno invierno si fuera el caso y en cambio servida en maceta o contenedor
podrá trasplantarse en cualquier época del año, salvo en días de fuerte insolación, vientos cálidos, temperaturas altas, etc.

A continuación se indicarán las plantaciones que pueden realizarse en las diferentes estaciones del año:

Trasplantes de primavera

Árboles.

Arbustos. Se exceptúan los árboles y arbustos servidos a raíz desnuda.

Trepadoras.

Setos.

Plantas tropicales.

Vivaces de flor.

Plantas de estación de esta época.

Praderas de semillas o de esqueje.

Trasplantes de verano

Plantas tropicales.

Palmeras grandes.

Las restantes plantas del apartado anterior solo se podrán trasplantar si son jóvenes, están en maceta o contenedor bien
preparado y sin raíces fuera y si el verano no está demasiado caluroso.

Trasplantes de otoño

Árboles.

Arbustos.

Trepadoras.

Setos.

Plantas tropicales.

Vivaces de flor.

Plantas de estación de esta época.

Praderas de semilla. Las praderas de esqueje también pueden plantarse en esta época en climas cálidos, pero
tardan mucho más en cerrar que si se plantan en primavera, porque si las plantamos en otoño, la parada invernal
interrumpe su proceso de crecimiento, manteniéndolas varios meses paradas, sin acabar de cerrar, y se puede dar
lugar al crecimiento de malas hierbas entre mata y mata, sin obtener la alfombra verde deseada.

Editorial CEP 17
Jardinería

Trasplantes de invierno

Árboles y arbustos a raíz desnuda, imprescindiblemente. También se podría hacer con cualquier otro tipo de planta,
aunque no estén a raíz desnuda, si no estamos en un lugar de inviernos crudos, con peligro de heladas, de vientos frío, etc.

Preparación del terreno

Lo primero que debemos hacer para obtener un terreno apto para la plantación es labrar las tierras a una profundidad
de unos 30 cm. Esta labor debemos hacerla en otoño, si es posible, ya que de esta forma la lluvia y el hielo meteorizarán
las tierras y en primavera serán más fáciles de trabajar. A este proceso se le llama entrecava.

El siguiente paso a realizar es la fertilización de las tierras. Este trabajo consta de dos partes: primero se aporta materia
orgánica (estercoladura) y luego se abona el suelo con abonos minerales. Ambas operaciones se explicarán con más detalle
más adelante.

Después de fertilizar las tierras se debe dar paso a la limpieza del terreno. Tendremos que eliminar de la capa superficial
del terreno todas las piedras de excesivo tamaño, las malas hierbas, eliminándolas de raíz, etc.

Una vez que hemos terminado con todas las operaciones anteriores, la superficie del terreno se ha quedado desigual,
con pequeños montículos y depresiones que dificultan el proceso de plantación. Así debemos igualar el terreno mediante
un rastrillado.

Abonado previo a la plantación

Dentro de este pequeño apartado hablaremos del abono orgánico a base de estiércol o turba, el abonado mineral a base
de nitrógeno, fósforo, potasio, hierro, etc., y de las enmiendas o correcciones de la acidez del suelo.

ESTERCOLADURA

ABONADO MINERAL

CORRECCIONES DE TERRENOS ÁCIDOS O ALCALINOS


ABONADO

ABONOS ORGÁNICOS
De cuadra
De vaca
De oveja y cabra
Estiércoles animales
Gallinaza
Palomina

Turba
Restos vegetales Turba negra
Turba rubia o clara

Compost de basuras de población

18 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Estercoladura

El estiércol será el abono base a la hora de la plantación. Éste debe ser preferiblemente de cuadra y debe estar
descompuesto y viejo, para que no sea demasiado fuerte. Lo debemos emplear distribuido por el terreno y muy mezclado
con la tierra. También se puede utilizar el estiércol de cabra, gallinaza o el de palomina, pero han de tenerse especiales
precauciones con éstos, pues son demasiado fuertes y esto puede perjudicar a las plantas. Si usáramos estos debemos
usarlos secos (nunca frescos) y después de haber sido fermentados en montones en los que estén alternadas capas de
estiércol con capas de tierra. Estos abonos van mejor en tierras arcillosas y calizas que en tierras arenosas.

Las dosis de estiércol que pueden emplearse son extremadamente variables, según la calidad de la tierra, del origen del
estiércol, de si éste está fresco o fermentado, húmedo o seco, etc. A parte de la estercoladura general que se incorpora a
la superficie del terreno se aconseja poner en los hoyos de árboles, arbustos y en zanjas para setos, mezclándolo bien con
la tierra que ha de llenarlos las siguientes cantidades:

- En hoyos de árboles de deben incluir 10 Kg. de estiércol.

- En hoyos de arbustos, 3 Kg. de estiércol.

- En las zanjas para setos, 3 Kg/metro lineal de estiércol.

Abonado mineral

El abonado mineral de la plantación no se hace de forma general por todo el jardín, sino que debe emplearse una
fórmula o mezcla concreta de ellos en partes específicas del mismo, allí donde se necesite. Esto es así por que los
diferentes componentes de los abonos minerales, como pueden ser el nitrógeno, potasio, fósforo, etc. tienen funciones
distintas y complementarias. Por ejemplo, el nitrógeno estimula el crecimiento, el verdor, el desarrollo foliar, etc., el fósforo
favorece el desarrollo de las raíces, la floración y la maduración de semillas y frutos, el potasio interviene en la fotosíntesis
y la fructificación, vigoriza los tallos herbáceos, etc. Así no deberá abonarse de igual forma un bosquete de sombra que un
arbusto cuyo valor decorativo esté en su follaje, etc.

Enmiendas o correcciones de terrenos ácidos o alcalinos

Las plantas que viven generalmente, en terrenos cuyo ph (medida de la acidez), oscilan entre 4 o 4,5., son plantas de
tierras muy ácidas en las que viven bien las azaleas, las calas, las gardenias, hortensias, rododendros, etc. Por otro lado
pueden vivir con ph en torno a 7,5 e incluso 8, que son tierras alcalinas apropiadas para caléndulas, geranios, petunias,
gerberas, ipomeas, guisante de olor, etc. estos son casos algo extremos, siendo el ph óptimo para la mayoría de las plantas
entre 6 y 7.

Si notamos que la tierra del jardín que tenemos a nuestro cargo es marcadamente ácida (entre 4,5 y 6), tendremos que
escoger especies que le vayan bien a ese tipo de suelo o encalar el terreno para corregir su acidez, subiendo el ph hasta
valores de 6,5 o 7. Para realizar el encalado del terreno emplearemos cal de construcción o bien piedra caliza molida que
extenderemos y enterraremos bien en el terreno varias semanas antes de la plantación.

Si por el contrario lo que tenemos para trabajar es una tierra alcalina (de ph 7 a 8), tendríamos que acidificarla
ligeramente, aportando unos 100 Kg/área de turba rubia o clara, que suele tener un ph en torno a 3 y 5 o aportando azufre
o fertilizantes con abonos acidificantes como por ejemplo, el sulfato amónico.

Editorial CEP 19
Jardinería

Principales abonos orgánicos

Los principales abonos orgánicos los vamos a dividir en estiércoles animales, restos vegetales y compost. A continuación
comentaremos algunas características de ellos:

Estiércoles animales

Éstos se dividen a su vez en:

- De cuadra (ganado caballar): es importante que no esté expuesto a sol ni a lluvia. Debe usarse bien
fermentado, nunca fresco. Este abono es de acción rápida.

- De vaca: Es de acción más lenta y más duradera.

- De oveja y cabra: Es un abono fuerte. Debe usarse muy descompuesto (fermentado), no fresco y debe
mezclarse bien con la tierra para no quemar las plantas. Este abono es de acción bastante rápida.

- Gallinaza: Es un abono fuerte. Tiene aproximadamente un 20 % de materia orgánica y algo de nitrógeno,


fosfórico, potasa, cal, etc. debe usarse muy fermentado y mezclado con la tierra, e incluso puede usarse
disuelto en agua. Es de acción rápida.

- Palomina: Aproximadamente 30 % de materia orgánica, con características similares a gallinaza, pero con algo
más de nitrógeno. Va mejor en tierras arcillosas y calizas. Es un abono de acción rápida.

Restos vegetales

- Turba: son restos vegetales parcialmente descompuestos en yacimientos pantanosos. Dentro de la turba
podemos diferenciar dos tipos:

- Turba negra: de ph 5-7, es rica en nitrógeno y calcio.

- Turba rubia o clara: de ph 3-5, pobre en nutrientes.

Tienen un mínimo de materia orgánico del 60 % y un máximo de humedad del 50 %.

Compost de basuras de población

Es un producto obtenido por fermentación controlada de residuos orgánicos. Tiene una composición muy variable,
con un 25 % de materia orgánica como mínimo. Tiene una población microbiana útil para el suelo. Puede presentar
problemas de alcalinidad y de residuos plásticos y tiene un límite máximo de humedad del 40 %.

Cómo aplicar los abonos

Lo más importante es conocer las características de nuestro terreno, para poder corregirlo así de una forma más segura
y acertada. Si fuera posible, tomaremos muestras de suelo y las enviaremos a un laboratorio o fábrica de abonos en lo que
hagan análisis de suelos, de esta forma averiguaremos la textura del suelo, su contenido en caliza, su acidez o alcalinidad
(ph), riqueza en materia orgánica, en fósforo, nitrógeno, etc., si es o no salino, etc.

- Si tenemos un suelo de textura demasiado arenosa o arcillosa, incrementaremos las dosis de estiércol.

- Si tenemos tierras calizas podemos poner más énfasis en la turba y podremos reducir el uso de abonos como el
nitrato amónico cálcico y otros similares, por ejemplo, que contienen caliza.

20 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

- Si tenemos tierras alcalinas aportaremos turba rubia y si fueran ácidas evitaremos utilizar este tipo de turba.

- Si tenemos tierras pobres en materia orgánica incorporaremos mucho estiércol.

- Si son pobres en nitrógeno, forzaremos las dosis de abonos nitrogenados, etc.

Es preferible utilizar estiércoles muy descompuestos (fermentados) y evitaremos o rechazaremos los frescos y los que
tienen un exceso de paja.

Son preferibles los abonos minerales granulados o el polvo, ya que así es más fácil su distribución.

No usaremos la turba como un sustitutivo del estiércol sino como un abono orgánico ácido, recomendable en los casos
anteriores.

Una vez decidida el tipo de abono a emplear y la dosis de aplicación ésta no se hará de cualquier manera. Lo primero
que haremos será una pequeña prueba para ver la distribución que debemos aplicar en una pequeña zona del jardín. De
esta manera veremos si nos quedamos largos o cortos, si los gránulos han quedado distribuidos de forma homogénea por
el terreno, etc.

Si aplicamos abono mineral, éste se repartirá a voleo, a mano o bien con máquinas abonadoras. Si son superficies
pequeñas las que tenemos que abonar, se puede aplicar disuelto en el agua de la regadera. Una vez que se ha añadido el
abono puede pasarse un rastrillo o regar un poco para que los abonos sean ligeramente enterrados y puedan realizar mejor
su función.

Plantación

Cuando se construye un edificio, los arquitectos prestan mucha atención a los cimientos que más tarde sostendrán toda
la construcción aunque luego, una vez terminada ésta, esos cimientos no se vean ni luzcan nada. Esto mismo ocurre en la
plantación de un jardín; debemos dedicar una especial atención a los cimientos que sostendrán las plantas (además de su
función de alimento para las mismas) que no es otra cosa que tierra o suelo del propio jardín si fuera posible.

Al considerar la plantación de un árbol, tan importante es que el árbol elegido esté sano, bien conformado, etc., como
que el suelo donde se va a instalar y que le va a servir de soporte, apoyo, medio de desarrollo toda su vida y que le va a
nutrir, sea el adecuado.

Antes de ceñirnos a dar las nociones básicas de las normas de plantación para los diferentes tipos de plantas del jardín
debemos considerar algunos factores importantes como los siguientes:

Cálculo de la tierra necesaria para la plantación

La tierra que se va a aplicar puede ser tierra del propio jardín que se haya amontonado previamente de diferentes
movimientos de tierra del mismo al hacer el hueco de un estanque, zanjas para meter cableado o tuberías, etc., pero
siempre ha de usarse la capa de tierra de mayor calidad.

El cálculo para saber que cantidad de tierra que necesitamos es muy sencillo, ya que si se trata de extender una capa
uniforme de, por ejemplo, 25 cm, en una superficie determinada, bastará con multiplicar ésta en metros cuadrados (m2) por
0,25 y obtendremos los m3 necesarios. El espesor de esta capa de tierra va, normalmente, entre 20 y 40 cm, aunque lo más
usado es de 20 a 25 cm de espesor.

Editorial CEP 21
Jardinería

Características físicas del suelo

Desde el punto de vista físico, las tierras son buenas o malas según la proporción en que los elementos que las
constituyen estén combinados. Los principales componentes del suelo desde el punto de vista físico son los siguientes:

- Arcilla: las arcillas se caracteriza por tener partículas con un diámetro menor de 0,002 mm.

- Limos: los limos tienen sus partículas comprendidas entre 0,05 y 0,002 mm de diámetro.

- Arena: se caracteriza por tener partículas con un diámetro comprendido entre 2 y 0,05 mm. esta se subdivide a su
vez en arena muy gruesa, cuando el tamaño de sus partículas es de 2 a 1 mm, arena gruesa con un diámetro de
1 a 0,5 mm, arena media con un diámetro de 0,5 a 0,25 mm, arena fina con un diámetro de 0,25 a 0,10 mm y arna
muy fina de 0,10 a 0,05 mm de diámetro.

- Caliza.

- Humus.

Los tres primeros son elementos minerales prácticamente estables y los encontramos de diversas formas según la
evolución geológica de las rocas madres que dieron origen a se suelo. El humus, en cambio no es estable, es una sustancia
viva que proviene de la descomposición de la materia orgánica del suelo por los organismos que en él existen como
bacterias, hongos, gusanos de tierra, larvas de insectos, etc.

Una proporción aceptable entre estos elementos puede ser la siguiente, que corresponde en la clasificación internacional
de suelos al suelo franco:

- Del 30 al 50% de arena.

- Del 30 al 50% de limo.

- Del 0 al 20% de arcilla.

Las tierras que tienen más del 20% de arcilla resultan demasiado arcillosas pudiendo asfixiar por exceso de agua a las
plantas que estén contenidas en ese suelo o incluso pueden producir daños como la rotura de las raíces de las mismas en
caso de sequedad del terreno. Si tuviéramos tierras excesivamente pesadas (es decir, arcillosas) se pueden mejorar a base
de añadir 2-3 m3/área de arena de río (es importante que sea arena de río y no de cantera). Las tierras que pasan del 80%
de arena también pueden dar problemas por la pérdida de agua y nutrientes por precolación. De todas formas, en tierras
excesivamente arenosas podemos mejorar su estructura añadiéndoles unos 100 Kg/área de turba, incluso algo de tierra
arcillosa.

De todas formas la estructura del suelo franco, con los porcentajes anteriormente mencionados no es lo ideal para todas
las plantas, cada tipo de planta ornamental tiene un substrato adecuado para desarrollarse, cada planta tiene un equilibrio
ideal.

Además de estas proporciones es conveniente que tenga:

- Más del 5% de materia orgánica.

- Menos del 2% de carbonato cálcico total.

22 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Características químicas del suelo

Existen 19 elementos químicos importantes en el suelo: boro, calcio, carbono, cobre, hidrógeno, hierro, magnesio,
manganeso, aluminio, cloro, molibdeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo, potasio, azufre, zinc, silicio y sodio; cuya diferente
cantidad de cada uno de ellos y combinación es objeto de necesidad para unas plantas y otras.

Otro aspecto importante químicamente para los suelos es el ph (el ph es el grado de alcalinidad o acidez del suelo) .
Este se mide en una escala de 0 a 14. cuando el valor e igual a 7 el suelo es nutro. Un ph menor de 7 sería una tierra ácida
y mayor de 7, básica. Este factor influirá en la elección del material vegetal y, en consecuencia del aspecto del jardín. Casi
todas las plantas suelen vivir en tierras que tengan un valor de ph entre 4 y 8. la inmensa mayoría prefieren un suelo neutro
o ligeramente ácido con un ph en torno al 6-7. pero podemos encontrar plantas acidófilas que viven mejor en tierras ácidas
con ph de 4 como las azaleas, rododendron, calas, camelias, hortensias, gardenias, castaños, etc. o plantas más basófilas
con ph superiores a 7 como la tradescantia, la zebrina la hiedra, el geranio, las petunias, las capuchinas, las caléndulas,
los tejos, el boj, las sabinas y enebros., los pinos y la mayoría de las coníferas.

Afortunadamente, la información del ph de nuestro suelo puede conseguirse mediante un equipo de pruebas muy barato
y de uso sencillo. Puede enviar una muestra de suelo a algún lugar cercano dedicado a la horticultura, donde por una
pequeña cantidad le proporcionarán un informe minucioso de sus características y estructura.

Por otra parte, a veces lo único que se necesita es una inspección visual. En cierta medida, las plantas de los jardines
adyacentes o de la campiña cercana le indicarán el ph local. Por ejemplo, los rododendros, las azaleas, los pinos, los abedules y
retamas, indicarán suelos ácidos, mientras que los tejos, los cornejos, el viburno. el arce, etc., indican la presencia de caliza, como
ya hemos mencionado anteriormente. Por supuesto, esto es sólo una regla general.

Otro de los aspectos importantes químicamente en un suelo es el poder de retención del agua, el tipo de arcillas, la
cantidad y calidad de la materia orgánica, la interrelación entre la arcilla y el humus.

Es importante tener en cuenta que tanto los aspectos físicos como químicos están interrelacionados y que la reacción
de un suelo depende de las interrelaciones propias de ambos factores.

Adaptación de las plantas

Todas las plantas jóvenes que han de ser plantadas necesitan un proceso de adaptación para acostumbrarse a sus
nuevas condiciones de vida, y evitar así el cambio drástico.

Dimensiones de los hoyos y zanjas necesarias para la plantación

En relación a las dimensiones de los hoyos y zanjas necesarios para la plantación, seguiremos el siguiente cuadro
en función de lo que queramos plantar:

Para palmeras y árboles muy grandes: 120x120x120 cm


o hasta 150x150x150.
Para árboles grandes: 100x100x100 cm.
Para árboles jóvenes y plantas tropicales grandes: 60x60x60 cm.
Para arbustos, trepadoras y plantas similares: 40x40x40 cm.
Para vivaces de flor y similares: 20x20x20 cm.
La sección nominal de una zanja para seto debe ser de: 40x40 cm.

Editorial CEP 23
Jardinería

Siempre que sea posible es conveniente abrir los hoyos en otoño, con la máxima anticipación posible respecto al
momento de plantar. De esta forma la tierra del hoyo colocada en sus bordes podrá experimentar los efectos de las
lluvias que las meteorizarán y la mejorarán (este método se podrá hacer en pocas ocasiones, ya que lo normal es que
se plante nada más hacer el hoyo).

Distancia entre los hoyos de plantación

Las distancias que hay que guardar se hacen teniendo en cuenta al futuro del jardín, en el futuro desarrollo de las
plantas. De esta forma evitamos que en un futuro el jardín esté tan enmarañado que no aprecien las plantas por
separado o que podamos pecar de un espacio demasiado amplio y el jardín nos de la sensación de desnudez. Las
distancias mínimas a respetar con respecto a las viviendas son la mitad que las que damos para las plantas entre sí.

Hay que tener en cuenta los cables eléctricos, las farolas, los balones, voladizos y cornisas, etc.

Con respecto a los arbustos en alineación o seto, para la distancia entre hoyos tenemos que tener en cuenta el
tiempo mínimo en que queremos que nuestro seto esté tupido, ya que según esto separaremos más o menos las plantas.

Debemos considerar el desarrollo horizontal de las plantas, ya que cuanto mayor sea este mayores deberán ser las
distancias (estas a la larga salen más económicas ya que al espaciarlas más tendremos que colocar menos plantas).

Para los grupos de vivaces hay que tener en cuenta que son muy variadas tanto en alturas como en tamaños y
diámetro de la mata, al mismo tiempo que la velocidad de crecimiento también es muy variable. En el caso de vivaces
lo más frecuente es plantar entre 9 y 16/m2.

Multiplicación de plantas

Dentro de este apartado hablaremos de los diferentes métodos que están a nuestro alcance para sacar el mayor partido
a las plantas de nuestro jardín.

Acodos

Acodo común

Por este método de propagación se estimula a que el tallo produzca


raíces, de manera que la nueva planta se forme cuando el tallo aún sigue
unido a la planta madre y nutriéndose de ella.

Algunos arbustos, tales como Forsythia suspensa y Jazminum


nudiflorum, a menudo se acodan por sí mismos naturalmente; un regalo
para el jardinero, que puede levantarlos con muchas raíces fuertes ya
formadas, separarlos de la planta original y plantarlos en el lugar elegido.
Otro grupo que se acoda por sí mismo en forma natural es el de las zarzas
y brezos, tanto sus tipos cultivados como los ornamentales. Los extremos
de los tallos de estas plantas se arquean y enraízan en el suelo.

Para tener éxito con la forma más simple de acortamiento, es necesario elegir ramas jóvenes, vigorosas y flexibles,
preparar los acodos en el momento adecuado y preparar el suelo en el lugar del acodamiento con suficiente turba y
arena para estimular a que el tejido que ha quedado expuesto produzca un sistema reticular sano y fuerte. Al tallo elegido
se le ha de practicar una muesca o un corte oblicuo hasta la mitad, a la altura de la unión de la hoja y a unos 30 cm del

24 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

extremo del tallo (ver dibujo inferior). Tratar la superficie del corte con hormonas de arraigue. Mantener el corte abierto
en forma de cuña utilizando para ello una estaca que sostenga el tallo en posición.

Acodar el tallo de manera que el área de corte toque el suelo, y poner el brote que emerge de la superficie en
posición recta, para que adopte la forma de planta. Se ha de regar durante la época seca y mantener libre de malezas.
Los claveles pueden ser acodados de la misma manera, y la mejor época es en verano después de la floración.

Acodo en serpentina

Los mismos principios se siguen en este método, pero si se trata de jazmines, clematis o cepas se ha de acodar en
distintas partes de manera que produzcan un buen número de plantas nuevas.

Bulbos y tubérculos

Las especies bulbosas se pueden reproducir a partir de semillas, pero algunas variedades como narcisos, tulipanes,
gladiolos, lilas, dalias y demás bulbosas familiares, han de ser propagadas en forma vegetativa (cualquier parte o propiedad
de la planta que no está asociada a la floración. Un brote vegetativo no produce flores, como tampoco lo hace una planta
juvenil), si queremos obtener la variedad exacta o un ejemplar idéntico a la planta madre. Aparte de los esquejes tiernos
(que se comentarán un poco más adelante) utilizados para reproducir dalias, los métodos principales para reproducir plantas
bulbosas son la división y el aprovechamiento de hijuelos.

Reproducción a partir de semillas

Pese a ser una de las formas más útiles para lograr especies bulbosas, generalmente pasan de 3 a 5 años antes de
lograr una planta capaz de florecer. Se han de sembrar al aire libre tan pronto como las semillas estén secas, en unos
surcos de 6 mm de profundidad y a 15 cm de distancia entre cada uno. Si la cantidad de semillas a sembrar es pequeña,
se recomienda usar una bandeja que ha de situarse luego en un armazón propagador o en un invernadero. El tiempo
de germinación varía, algunas veces se produce al año de la siembra. En todos los casos, no hay que molestar las
semillas durante un año después de la germinación. A partir de ese momento podrá trasladar los plantones a su lugar
definitivo.

Hijuelos

Estos son bulbos secundarios que se producen alrededor de los bulbos "maternos" durante la estación de
crecimiento. En verano, después de la floración, se levanta los bulbos y se planta los hijuelos en un cantero destinado
a ese propósito y se los deja por uno o dos años, hasta que hayan alcanzado el tamaño adecuado para florecer. Este
método se usa para los narcisos, tulipanes, jacintos y para la mayoría de las plantas bulbosas más pequeñas como el
muscari. La bola de nieve (galanthus) se puede multiplicar de la misma manera, pero el momento ideal es después de
la floración, cuando aún conservan follaje verde.

Algunas azucenas, entre las que se incluyen Lilium tigrinum, L speciosum y Enchantment, forman hijuelos en las
axilas de las hojas; en el punto de unión entre hoja y tallo. Éstos se pueden recoger en verano, almacenar en un lugar
seco durante el invierno, y sembrarlos en primavera como cualquier otra semilla (dejando una distancia de 5 cm entre
uno y otro y a una profundidad de 2,5 cm) en una bandeja para que se desarrollen como bulbos adultos.

Bulbillos

Los gladiolos y el azafrán crecen a partir de bulbillos. Después de la floración, y en cuanto han formado un nuevo
bulbillo para el año entrante, se marchitan. Se forman abundantemente en torno al bulbo madre, y se pueden sacar en

Editorial CEP 25
Jardinería

otoño, cuando se arranca la planta. Hay que almacenarlos en un lugar seco y fresco y sembrarlos en primavera en una
bandeja con compost para macetas. Pasarán dos años antes de que puedan florecer.

Escamas

Las liliáceas conforman una familia muy grande y en cierto sentido variada, por lo que no todas se reproducen de la misma
manera. El bulbo de una azucena está formado por un gran número de escamas carnosas unidas por la base. De cada bulbo
se pueden sacar algunas de estas capas (si está dispuesto a sacrificar el bulbo madre, puede quitar casi todas las escamas
para lograr mayor número de plantas). Hay que levantar la planta una vez que el tallo se haya secado totalmente. Arranque las
escamas y plántelas en bandejas con compost de turba y arena o colóquelos en una bolsa de polietileno con la misma mezcla.
Enraízan mejor a una temperatura de 15-18°C, aunque no es esencial. Cada cetáfilo formará un pequeño bulbo nuevo en la
base, a partir de ese momento se pueden colocar en bandejas y se los deja crecer. Tardarán dos o tres años en florecer.

Tubérculos

Las dalias se reproducen a partir de tubérculos carnosos, que se recogen y almacenan durante el invierno y se
pueden plantar en recipientes con compost turboso en primavera o directamente debajo de la superficie de la tierra a
mediados de primavera, de manera que cuando salgan los primeros brotes ya no se verán amenazados por las heladas.
Las dalias se reproducen, a veces, por medio de esquejes tiernos, pero también se pueden dividir los racimos de sus
tubérculos cuando están en estado latente y formar así varias plantas. Para realizar la división se ha de usar un cuchillo
bien filoso para asegurar que cada parte -y si son muchas tanto mejor- tenga una corona de tallos fuerte (punto de unión
entre el tallo y los tubérculos). Se han de espolvorear los cortes con sulfuro o benomyl para evitar que se pudran.
Finalmente se plantan de la manera usual.

El caso del Iris

Estas, y otras plantas, que crecen a partir de rizomas (tallos horizontales) se dividen en verano después de la
floración, pero la técnica es un poco diferente. Levante el cepellón y divídalo con la mano. Luego, elija los rizomas
jóvenes y fuertes, de unos 10 cm, cuidando que cada posea un buen abanico de hojas y muchas raíces fibrosas fuertes.
Tire los que tengan raíces agotadas. Puede recortar las hojas hasta la mitad para reducir la pérdida de humedad y la
resistencia al viento. Entierre los rizomas hasta dejar a la vista apenas un trozo.

Los rizomas de las plantas perennes se pueden dividir a mano o en porciones.

Las divisiones de lirios deben tener un rizoma joven y hojas.

26 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Los rizomas de las plantas perennes (organismo vegetal que vive tres años o más) se pueden dividir a mano en
porciones. Las divisiones de lirios deben tener un rizoma joven y hojas.

División de plantas

Producir nuevas plantas por la división de una planta ya formada es una de las técnicas de propagación más directas.
En su forma más simple, una división es la separación del cepellón o división de una mata, fuertemente implantada, en
nuevas piezas perfectamente equipadas para empezar una nueva vida por su cuenta. Las partes divididas serán plantas
completas, provistas de tallos, yemas y raíces; diferencia significativa con otros métodos de propagación. Los métodos
utilizados varían en detalles según el tipo de crecimiento de la planta en cuestión. Aquí tenemos los casos más importantes:

TIPOS DE PLANTAS

PLANTAS HERBÁCEAS PERENNES


PLANTAS DE ROQUEDAL
HIERBAS
PLANTAS ACUÁTICAS
PLANTAS DE INVERNADERO
ARBUSTOS
FRUTALES

Plantas herbáceas perennes

La mayoría de las plantas herbáceas, aunque no todas, forman grandes cepellones en pocos años, y a medida que
pasa el tiempo, el centro del cepellón se deteriora y no florece bien. Vale la pena, entonces, dividirlas cada tres o cuatro
años, replantando las partes jóvenes y vigorosas que se habrán extraído de los extremos del cepellón. Por lo general,
este trabajo se hace en otoño -especialmente si se trata de asters y de heleniums- para que tengan mejores
oportunidades de lograr una buena reimplantación cuando, a principios de primavera, salen los brotes nuevos.

Las plantas que florecen temprano, como los doronicus, pyrethrums y prímulas, no hay que dividirlas hasta que
acabe la floración. Algunas plantas herbáceas no forman cepellones que se pueden dividir. Para ellas habrá que buscar
otro método de propagación; para las anchusas y los eregiums, por ejemplo, es ideal el esqueje tierno; para lupinos y
los tan populares delphiniums, lo ideal es plantar semillas.

Plantas de roquedal

Aparte de las familiares ocupantes de los macizos florales de perennes se pueden multiplicar cómodamente por
división. Muchas plantas de roquedal forman alfombras que arraigan a medida que se extienden, que se pueden
arrancar y dividir. Además, algunas, como siemprevivas y saxífragas forman plantones hijos con sus propias raíces, que
se pueden cortar para cultivarlos por separado.

Estas plantas jóvenes de roquedal conviene cultivarlas durante un año en macetas de 9 cm sobre mantillo al que se
ha añadido gravilla para ofrecer la clase de compost abierto que prefieren.

Hierbas

Las hierbas ornamentales, tales como phalaris y miscanthus y la familiar hierba pampa (Cortadepia), forman terrones
que se pueden dividir igual como las plantas herbáceas, aunque la hierba pampa no arraiga demasiado bien.

Editorial CEP 27
Jardinería

Producir nuevas plantas por la división de una planta ya formada es una de las técnicas de propagación más directas.
En su forma más simple, una división es la separación del cepellón o división de una mata, fuertemente implantada, en
nuevas piezas perfectamente equipadas para empezar una nueva vida por su cuenta. Las partes divididas serán plantas
completas, provistas de tallos, yemas y raíces; diferencia significativa con otros métodos de propagación. Los métodos
utilizados varían en detalles según el tipo de crecimiento de la planta en cuestión.

Plantas acuáticas

Muchas de las plantas que crecen en o junto a los estanques pueden tratarse de modo semejante entre mediados
de primavera y principios de verano, ya sean acuáticas auténticas, como Iris pseudacorus y typha (juncos), o de ciénaga,
como prímulas y lysichitum. En el propio estanque pueden sacarse las plantas oxigenadoras, tales como myriophyllum
y elodea, desde mediados de primavera hasta principios de verano, que se limpian de malezas y otros materiales no
deseados, se divide y se devuelven al agua, donde pronto volverán a arraigar de nuevo.

Los nenúfares (nymphacea) crecen a partir de grandes tubérculos que pueden partirse en primavera. Levántelos y
límpielos antes de dividirlos con un cuchillo. Cada parte ha de tener algunos tallos vigorosos y algunas raíces.

Plantas de invernadero

La división también es un modo cómodo de multiplicar un buen número de


plantas de invernadero. Una de ellas es el popular chlorophytum, otra la clivia
de flores anaranjadas. Es la única manera de reproducir la variedad "Laurentii",
de márgenes amarillos, de Sanseviera trifasciata de tal manera que conserve su
color. Todas las divisiones recientes de plantas de invernadero se habrían de
mantener calientes y húmedas hasta que hayan tenido tiempo de arraigar
suficientemente por su cuenta.

Las bromeliáceas, tales como aechmea, neoregelia y otras parientes de la


piña tropical o ananás, forman vástagos alrededor del "vaso" originario, que se
marchita después de florecido. Se los puede cortar y plantar por separado.

Arbustos

Se suelen multiplicar mediante semillas o esquejes, o incluso injertos, pero algunas forman chupones. Se trata de
tallos que brotan directamente de las raíces: symphoricarpos es un ejemplo notable; Rhus typhina y yuccas son otros

28 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

tantos. Es cosa sencilla arrancar alguno de esos chupones con raíces, cortándolos cuidadosamente de la planta madre
con un cuchillo afilado y plantándolos donde más convenga.

Frutales

Entre las plantas frutales más populares, las frambuesas también producen chupones. En otoño se pueden arrancar
chupones sanos y con buenas raíces, para plantarlos y que den nuevos sarmientos .

Esquejes

Para la propagación se utilizan muchos tipos diferentes de esquejes. Se pueden escoger de tallos, hojas, brotes o de
raíces de plantas maduras; no obstante, todas son formas incompletas, ya que carecen de algunas de las partes necesarias
para su subsistencia. Es trabajo del propagador empujarlas para que echen raíces o brotes que les permitan crecer y
defenderse por sí solas. Cuando alcanzan su pleno desarrollo, estas plantas reproducidas por esquejes serán réplicas
exactas de la planta madre.

Esquejes de tallos

Una gran variedad de arbustos, plantas perennes, árboles, plantas alpestres y de maceta se pueden reproducir por
medio de esquejes de tallos, de los cuales existe una gran variedad. Conocidos como esquejes blandos, semileñosos y
leñosos, se les distingue por la dureza del tallo, lo cual depende de la etapa del desarrollo en la que se encuentran y de
la época del año en que son escogidos para echar raíces. Cuando los brotes empiezan a crecer con fuerza y ya
aparecen las raíces por la parte inferior del tiesto, retírelos y plántelos en tiestos de 9 cm, en un compuesto que contenga
turba. Se ha de mantener la temperatura hasta que la planta esté plenamente establecida. A partir de este momento,
puede iniciar su adaptación al medio exterior, poniéndola en un lugar más fresco hasta que logre aclimatarse a lugares
más fríos.

Los esquejes basales tiernos de dalias se han de tratar con hormona de arraigue, y luego se insertan en compost
de arena y turba. Las dalias arraigadas en primavera producirán plantas de gran tamaño que florecerán en el verano del
mismo año.

Propagación con humidificador

Este sistema es particularmente útil para el crecimiento de esquejes de arraigo lento, tales como las
siemprevivas. Esta unidad consiste en una bandeja propagadora o armazón dotado de un sistema de cables en la
base, que aportan el calor necesario. Dispone también de un sistema humidificador que periódicamente expulsa una
fina llovizna sobre los plantones. Esto evita la pérdida de agua a través de las hojas, lo cual favorece el
enraizamiento.

Echar raíces en agua

Los esquejes de tallos tiernos de plantas de interior, tales como el nometoques y la tradescantia, se pueden
poner a enraizar en agua, colocándolas en un alféizar protegido, durante los meses de primavera y verano. Corte
un brote de unos 7-10 cm de largo, justo debajo de un nudo, quíteles las hojas inferiores y póngalas en un jarrón
pequeño con la cantidad de agua suficiente para cubrir la parte del tallo que ha dejado desprovisto de hojas y
agregue un poco de carbón vegetal para mantener el agua en buen estado. Cuando las raíces ya tengan unos 2,5
cm de largo, plántelos en tiestos individuales.

Editorial CEP 29
Jardinería

Esquejes de hoja

Este es un método práctico para reproducir ciertas plantas de invernadero, pero necesitan una temperatura de unos
18-23ºC y mucha humedad para enraizar. Los hay de dos tipos. Para reproducir saintpaulias (violeta africana) y
peperomias se utilizan las hojas con sus tallos. Se han de separar de la planta madre con un cuchillo filoso, luego
introducir el tallo en hormona de arraigue y plantar en una mezcla de arena y turba.

Las hojas de Begonia rex, sin tallo, se extienden sobre una superficie de arena v turba una vez que se le hayan
practicado incisiones en las nervaduras, en el envés de la hoja. Se sujeta la hoja con unos cantos. Las nuevas plantitas
brotarán de los cortes. Las hojas de streptocarpus y de gloxinias se introducen en forma perpendicular, quitándole la
mitad superior a la hoja para reducir la pérdida de humedad. Una vez que han enraizado, trasplantarlas en tiestos con
un compuesto de turba.

Si se desea, se puede cortar la hoja del streptocarpus en varias secciones, cada una de las cuales formará una planta
nueva.

Las secciones se insertan verticalmente en una tierra de turba y arena para esquejes.

Esquejes con hoja y tallo

Estos esquejes son una sección del tallo con la yema axilar de una hoja. Los de hiedra y de clematis se cortan de
brotes nuevos, en primavera. El corte superior se hace por encima de la yema y el inferior, a unos 19 mm por debajo de
la hoja. Hay que reducir los pares de hojas de clematis a una sola. Sumergir la base en hormona de arraigue en polvo;
insertar el tallo en compost para esquejes dejando sólo la hoja a la vista y finalmente regar. El lugar ha de ser templado
y húmedo, pero ocasionalmente es necesario cierta ventilación. Cuando hay señales de crecimiento, esto indica que la
planta ya ha arraigado y ya puede trasplantarse en un tiesto y comenzar el proceso de adaptación a la intemperie. Este
proceso puede llevar entre unas pocas semanas a varios meses.

Los esquejes de camelias deben ser semileñosos y deben cortarse a finales del verano. Esta planta no echa raíces
con facilidad, pero responde si se le brinda una temperatura de 18ºC por la base. Los esquejes de brotes jóvenes de
Ficus elástica y de dracanea se pueden enraizar en primavera. El ficus o gomero necesita el soporte de una caña
después de haber enrollado la hoja naturalmente grande, y sujetado con una banda de goma.

Esquejes de raíz

Una de las formas más sencillas y seguras de reproducir algunas plantas es por medio de esquejes de raíz,
cosechados a mediados de invierno. Si se trata de una planta pequeña, se puede arrancar de la maceta y cortar algunas
secciones; una planta grande, en cambio, puede tener raíces muy cerca de la superficie, de manera que removiendo un
poco de tierra se pueden obtener porciones. Las raíces jóvenes y vigorosas crecerán mejor. Se han de plantar en un
compuesto para esquejes que tenga una proporción igual de arena y de turba.

No necesitan calor artificial.

Las raíces más gruesas, tales como las de la anchusa o eryngium, deben ser del diámetro de un lápiz; las más
delgadas como la Phlox paniculata ha de tener un diámetro de 3 mm. Las secciones de raíces han de mantenerse
húmedas dentro de una bolsa de polietileno. Los esquejes se preparan dentro de casa.

Las secciones de raíces más gruesas han de ser de unos 5 cm de largo, y en el extremo inferior, hacer un corte
sesgado para identificar cuál de los extremos se enterrará. No hay que utilizar hormonas para raíces, sino que hay que

30 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

espolvorear con captan o benomyl para evitar que se pudran. Realizada esta operación, inserte cada sección en
compost para esquejes dejando una distancia de 5 cm entre cada una.

Las raíces delgadas, como las de flor, deben colocarse horizontalmente sobre el compost dejando una distancia de
2,5 cm entre cada una y recubrir con una capa de compost. Tan pronto como hayan enraizado, pasarlos a un semillero,
pero aquellas que han sido cultivadas en un armazón propagador, se dejarán en su sitio hasta el otoño.

Esquejes de yemas

Es un tipo de esqueje del tipo de yema de hoja que se utiliza para propagar cepas frutales o plantas ornamentales.
Necesitan el aporte de calor por la base, 21ºC. Es necesario cortar un tallo bien leñoso de un año de edad y de un largo
de 2,5-3,5 cm. El corte superior se hará por encima de una yema y el inferior se hará entre dos yemas. Deje un solo
brote en el extremo, corte el otro, y coloque el esqueje vertical en el compost.

Otra alternativa es la de cortar secciones de unos 3,5 cm de largo con una yema en el centro y cortar algo de madera
en el lado opuesto y plantarlo horizontal en compost, dejando sólo a la vista la yema. Esperar a que haya arraigado bien
y cambiar a un tiesto, a principios de primavera. (No hay que dejarse engañar por la aparición de los primeros brotes.)
Hay que ayudar a la planta con un tutor, esperar a que alcance un tamaño adecuado antes de trasladarla a la intemperie.

Despuntes

Este tipo de brotes se usan para propagar claveles, desde mediados hasta finales de verano. Sólo es necesario
arrancar el extremo de un brote joven, dejando dos o tres pares de hojas maduras, después de haber eliminado las
inferiores. Se han de plantar en tiestos de 9 cm, llenos de arena, y colocarlos en un armazón propagador cerrado y
húmedo.

Ventilar completamente después de tres semanas y cuando han enraizado con fuerza trasplantarlas en tiestos
individuales con un compost de turba.

Esquejes tiernos

Estos esquejes se cortan mayormente en primavera y a principios de verano, cuando


los tallos son todavía tiernos. Parea echar raíces, necesitan una temperatura de unos
13°C. Si se trata de arbustos o de alpinas, conviene cortar esquejes de los tallos tiernos
que salen a los lados, pero si se trata de una planta perenne es preferible cortar un tallo
basal (situado en la base o extremo inferior) de unos 5 cm que ya tenga un crecimiento
más maduro en la base (como se observa en el dibujo).

Se han de escoger esquejes de plantas sanas, mientras estén firmes y llenos de agua, y se elegirá el momento más
fresco del día para hacerlo. Bastará colocarlos en una bolsa de polietileno para que no se marchiten.

Para separarlos de la planta, se ha de hacer un corte limpio para que sane


rápidamente. Los esquejes de arbustos deben tener unos 7,5 cm de largo y los de
alpinas unos 2,5-3,5 cm. Se han de quitar las hojas inferiores; de lo contrario quedarían
enterradas y sé pudrirían, y luego se cortan justo por debajo de un nudo.

Introduzca el extremo en un recipiente con hormonas de arraigue en polvo,


sacúdalos para quitar el exceso de polvo. Finalmente, plántelos en un compuesto que
sea una mezcla de spaghnum y arena gruesa o grava, en un recipiente de plástico o en
una bandeja de 5 cm de profundidad.
Editorial CEP 31
Jardinería

Afirme los esquejes con delicadeza y riéguelos con una regadera con flor y colóquelos en un lugar templado (13-15°C)
y húmedo. Un propagador eléctrico o un banco dotado de un sistema de calefacción por cables en su base aportan la
temperatura necesaria; si se ha puesto a echar raíces muchos esquejes puede ser muy útil una unidad de propagación.

Este tipo de esquejes también se adapta a un alféizar protegido. Hay que cubrir los receptáculos con polietileno para
retener la humedad, pero se habrá de ventilar cada tanto para eliminar la condensación. Asegúrese que el polietileno no
esté nunca en contacto con las hojas del esqueje (fragmento de tallo, raíz u hoja que se destina a la multiplicación de
nuevas plantas). Para que la operación sea un éxito, los esquejes tiernos han de recibir calor y humedad pero no en
exceso, de lo contrario se echarían a perder. Use recipientes limpios y un compuesto esterilizado y tenga siempre la
precaución de quitar toda hoja muerta en cuanto la descubra.

Cuando los brotes empiezan a crecer con fuerza y ya aparecen las raíces por la parte inferior del receptáculo,
retírelos y plántelos en macetas de 9 cm, en un compuesto que contenga turba. Se ha de mantener la temperatura hasta
que la planta esté plenamente establecida. A partir de este momento, puede iniciar su adaptación al medio exterior,
poniéndola en un lugar más fresco hasta que logre aclimatarse a lugares más fríos.

Esquejes leñosos

Estos esquejes se arrancan a finales de otoño o a principios de invierno, eligiendo aquellos brotes que correspondan
al año en curso y que para la época ya ha de haber lignificado. Elija piezas de 15-23 cm de largo, y córtelos justo por
debajo de una yema, y. si el brote es tierno, corte por encima de una yema terminal.

Los esquejes han de ser enterrados hasta la mitad o las 2-3 partes de su longitud en una zanja en forma de V, al aire
libre y en un lugar del jardín bien drenado y protegido. Se ha de echar un poco de arena fina en el fondo de la zanja para
estimular el crecimiento. Cubrir con tierra y afirmar bien; si la helada a aflojado alguno de los ejemplares, habrá que
afirmarlos nuevamente: en caso contrario no enraizarán. Los esquejes leñosos se pueden enraizar en un compost que
contenga mitad de arena y mitad de turba y se colocan en un almácigo cubierto o en tiestos protegidos en un invernadero
templado.

Este último método es esencial para la wisteria y la higuera. Los esquejes que han enraizado en la intemperie no
deberán ser removidos hasta el siguiente otoño, manteniéndolos bien regados y libres de malezas.

Los esquejes leñosos se plantan al aire en surcos de arena en forma de V en un lugar bien protegido.

Esquejes de grosellas

Al tomar esquejes leñosos de estas plantas frutales hay que quitar todas las hojas, dejando sólo unos tres o cuatro
brotes para que puedan producir nuevas matas a partir de un tallo corto y limpio.

Esquejes semileñosos

Estos esquejes se cortan a mediados de verano y a principios de otoño, y son tallos más firmes que ya van
adquiriendo una consistencia leñosa. Han de ser de unos 5-10 cm de largo, excepto el caso del brezo, que tendrá que
ser de unos 2,5-5 cm de largo. Los esquejes de coníferas deberán ser de un mínimo de 13 cm y su base debe ser de
color marrón leñoso. Los esquejes semileñosos se preparan de la misma manera que los tiernos, pero no es necesario
aportarles calor para que echen raíces.

Se han de insertar en un compost que contenga una mezcla de arena y turba, en bandejas o en tiestos, utilizando
un palo para hacer los hoyos, luego se afirman y se riegan. Otra posibilidad es plantarlos sobre una capa de compost

32 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

para esquejes, dejando una distancia de 7,5 cm entre cada uno, y cubrirlos con cristal o polietileno. A una temperatura
de 18°C, echarán raíces con mucha rapidez; algunos, como el eleagnus, no brotarán si no disfruta de esta temperatura.

1.- Se desprende un esqueje semileñoso de conífera conservando parte de la corteza del tallo.

2.- Este desgarramiento de la corteza se debe recortar con un cuchillo afilado.

3.- Un esqueje de hoja de violeta africana perfectamente arraigada; se puede apreciar la nueva plantita.

4.- Plantitas que se han desarrollado a partir de esquejes de hoja de una peperomia.

Algunos esquejes semileñosos echan, raíces en unas pocas semanas, otros tardan varios meses; todo depende del
tipo, del momento en que fueron escogidos y de la temperatura que han recibido. Cuando ya han enraizado, se han de
trasplantar en tiestos y luego se ha de iniciar el proceso de adaptación al medio exterior. Aquellos que han crecido en
armazones protegidos quedarán allí hasta la siguiente primavera, cuidando de que no se sequen.

Muchos esquejes de arbustos se cortan arrastrando parte del nudo de la planta madre. Se retocan un poco los
bordes de este desgarramiento y se inserta el esqueje de unos 13 mm en un compuesto de las características que
hemos mencionado.

ESQUEJES

ESQUEJES DE TALLOS
ESQUEJES DE HOJA
ESQUEJES CON HOJA Y TALLO
ESQUEJES DE RAÍZ
ESQUEJES DE YEMAS
DESPUNTES
ESQUEJES TIERNOS
ESQUEJES LEÑOSOS
ESQUEJES DE GROSELLAS
ESQUEJES SEMILEÑOSOS

Semillas

Las semillas representan la forma más económica y, por lo general, más fácil de crear nuevas plantas. Este es el método
que también usa la naturaleza. Las semillas de plantas resistentes por lo general se siembran directamente en el jardín al
aire libre, pero las plantas más delicadas exigen una siembra previa en un tiesto o bandeja reproductora dentro de un
invernadero, en un sistema que pueda aportar calor artificial o en un alféizar bien resguardado.

Antes de explicar las técnicas de sembrado, es conveniente saber algo acerca de las semillas en si; particularmente qué
es lo que las hace germinar. Una semilla contiene el germen de una nueva planta, con su primera raíz y su primera yema
y la reserva alimentaría suficiente para nutrirla en las primeras fases de la vida, dentro de la capa protectora de la semilla.

Para que una semilla germine, ha de recibir humedad, oxígeno y suficiente calor e, inmediatamente después, luz para
aportarle la energía que necesita para elaborar su alimento. Si la humedad no puede penetrar la capa de la semilla, la
semilla no brotará; tampoco lo hará si la tierra está encharcada o demasiado compacta, dado que el aporte de oxígeno sería
insuficiente.

Editorial CEP 33
Jardinería

El calor también ha de ser suficiente para que el proceso químico dentro de la semilla se vea estimulado y comience el
crecimiento. Todos estos factores trabajan de forma conjunta para movilizar las reservas almacenadas dentro de la semilla
y de las cuales depende hasta tanto se formen las hojas y raíces. Se han de cubrir todas estas necesidades si se quiere
obtener un crecimiento sano. Algunas semillas recubiertas de capa dura (los guisantes de color oscuros, por ejemplo)
germinarán mejor si les producimos un pequeño corte del lado opuesto a la yema, de modo que la humedad pueda penetrar
sin dificultad. Muchas semillas de árboles y de arbustos necesitan un tratamiento de frío antes de que germinen.

Hay unos cuántos consejos útiles para la recolección de semillas:

- Deben ser viables, esto es, deben contener suficiente vida para germinar dadas las condiciones necesarias.

- Las semillas marchitas no germinarán nunca. (tampoco hay que recoger semillas de plantas enfermas).

- Cuánto más pequeña sea la semilla más pronto perderá sus poderes germinativos. El momento de recolección es
crucial. Hay que recoger solamente aquellas vainas o semillas plenamente desarrollas.

Por lo general, la época para hacerlo es el verano o el otoño, aunque algunas ya están en su punto antes de éste tiempo.
Hay que cortar todo el fondo que encierra semillas en un día seco y antes de que caigan a tierra. Extiéndalas sobre una
hoja de papel o de cartón para que ninguna se pierda, y póngalas en un invernadero fresco y aireado o en cualquier otro
sitio apropiado para que se puedan secar. Todas aquellas que puedan explotar, como las de amapolas, han de ser colocadas
en cajas sin tapa.

Herramientas y equipo necesario para el esquejado

Herramientas necesarias

No necesita tener un gran número de herramientas costosas para comenzar a propagar. De hecho, las técnicas menos
ambiciosas requieren sólo unas pocas. Si compra herramientas, que sean de buena calidad, especialmente cuando se trate
de cuchillos. Un cuchillo para injertos debe estar diseñado para este propósito y de un acero de buena calidad para que no
se oxide y dure mucho tiempo. Cómprese también una piedra de afilar, para mantenerlo bien afilado. Muchos propagadores
prefieren usar un escalpelo o bisturí para cortes en tallos tiernos.

Le harán falta un buen número de recipientes y de bandejas. Los de plástico son más fáciles de mantener limpios. Los
recipientes más útiles son los de 7,5 y 9 cm. Las bandejas serán de 5 cm de profundidad para semillas y de 7,5 cm para
esquejes y plantones. El plantador es esencial. Por lo general es de fabricación casera. Se elige un palo de unos 15 mm de
grosor y se le da forma chata en la punta. Una tablita de madera servirá para levantar los plantones, pero lo más útil son
los tenedores viejos. Para los acodos aéreos necesitará musgo de tipo sphagnum, hojas de polietileno, rafia para los injertos
y bolsas de polietileno para recoger los esquejes y mantenerlos húmedos hasta el momento de ser usados. Muchas semillas
y esquejes pueden adaptarse a las condiciones de un alféizar soleado, pero para las plantas más exigentes, es necesario
tener un propagador eléctrico que pueda alcanzar una temperatura de unos 21°C, si se desea que florezcan a principios de
primavera. Un invernadero pequeño o un armazón propagador son superiores al alféizar de una ventana porque contribuyen
a lograr plantas más fuertes.

Para sembrar en el jardín (y para plantar esquejes leñosos) se hacen necesarios una cinta métrica y una cinta de jardín.
De lo contrario, los surcos saldrán de cualquier manera. Un rociador manual es esencial para dar humedad a los esquejes
y plantones y es recomendable tener otro para usar solamente con fungicidas o insecticidas. Finalmente, es necesario tener
hormona de arraigue en polvo (o en liquido si lo prefiere) para que las raíces agarren mejor.

34 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Tierra

Las necesidades de un propagador en lo referente a tierras y fertilizantes no son muchas afortunadamente, pero de
necesitarlos, siempre debe optarse por los productos de buena calidad.

Una de las mejores maneras de asegurar que las semillas germinen bien es usar un buen compost para semilleros.
El compost se realiza amontonando mezclas orgánicas. El abono, además de mejorar la estructura del suelo,
proporciona nutrientes de un modo equilibrado. El compost bien maduro es de color castaño oscuro, se desmenuza, es
agradable de manejar y su olor es también característico, olor a bosque. Esto garantiza que la cubierta protectora de las
semillas, retenga la humedad y se abran correctamente, con la cual se favorecen las condiciones para la germinación y
los nutrientes necesarios -fosfatos en particular- para que los plantones tengan un buen comienzo.

Una vez que los plantones han brotado bien, se hará necesario entresacar y añadir una cantidad adicional de
nutrientes. Si las plantas en cuestión son rododendros, camelias o brezos, ha de elegir las tierras con sumo cuidado.
dado que estos y unas pocas plantas más no se ajustan con suelos alcalinos. Ha de procurar entonces tierras ácidas o
ericáceas, que no contienen arcilla.

Los esquejes responden mejor en un suelo que contenga una mezcla de arena y turba en partes iguales. Si va a
prepararlo por sí mismo, ha de comprar un musgo sphagnum de buena calidad y arena bien fina. No habrá ningún
problema siempre y cuando la arena sea lo suficientemente gruesa como la que se necesita para propagación.
Asegúrese de que esté limpia y que provenga de un lugar que no pueda contener semillas. Aquellos esquejes -
especialmente de claveles- enraízan con mayor rapidez en arena pura, pero una vez que hayan enraizado habrá de
ponerlos en un suelo con más nutrientes.

En lo referente al riego, debe descartar la idea de que el agua acumulada del techo del invernadero es la ideal. Sin
duda es blanda, pero podrá acarrear enfermedades, esporas y semillas. Una medida sabia, es usar agua limpia de la
canilla, dado que los plantones son muy sensibles. Los rododendros, Prímulas obconica y P. Malacoides entre otras, no
se sentirán muy felices si las riega con agua de la canilla, porque es alcalina, por lo tanto ha de recoger agua de lluvia
para ellas, lo más limpia posible y la almacenará en un recipiente provisto de tapa.

La poda

La poda es una de las actuaciones más importantes de la jardinería. Hoy, al revés que sucedía antaño, se poda poco o
apenas se hace. Pese a ello se obtienen floraciones bellas como antes y con formas mucho más armoniosas. De todas
formas, se debe hacer una poda de limpieza en otoño, para eliminar las partes estropeadas, que son la que precisamente
podrían traer las enfermedades. Por otra parte debemos controlar el desarrollo o la forma del sujeto para que exista un
equilibrio. Por todo ello se debe hacer una poda de este tipo al menos cada 3 ó 4 años. Una buena poda suele acrecentar
la vida de la planta y , además le dota de una mayor vistosidad y un mayor vigor. En la relación que hacemos a continuación,
nos detendremos en la poda de los arbustos de manera general así como en los árboles. Se hará una especial mención a
la poda que se debe realizar en los rosales, como planta más típica de los jardines.

Evidentemente la poda es un tema complejo del que se suelen tratar capítulos completos en los manuales al uso. En
nuestro caso, para este temario de oposición, basta con conocer las tareas generales que se deben realizar en las plantas
y las distintas épocas en los que las podas son beneficiosas.

Editorial CEP 35
Jardinería

Podas de arbustos y rosales

En primer lugar nos vamos a aproximar a la poda de los arbustos y de los rosales como los principales elementos de un
jardín. Con posterioridad nos aproximaremos a la poda de los árboles.

Arbustos

Los arbustos florecen generalmente en verano y por ello pueden podarse en invierno. En esta categoría se
encuentran especies que deben podarse bastante. Por el contrario hay arbustos que florecen sobre la madera del año
precedente, por ello no deben tocarse en invierno porque podremos arruinar el florecimiento de la primavera. En estos
habrá que podar inmediatamente después de la floración. Muchos arbustos no necesitan poda o necesitan muy poca
poda. Otros florecen en abundancia y mejor si se les poda bien. La acción más importante que se ha de tener en cuanta
es la de realizar siempre la poda por encima de la yema dirigida hacia el exterior del arbusto.

Las especies de estos tipos que hemos mencionado reciben por lo general una poda ligera, de equilibrio, muchas
veces bastando solo con quitar las ramas marchitas.

Los setos por su parte, deben ser podados con frecuencia para evitar que la base se desnude. Por ello hay que
controlar un crecimiento de 20 ó 30 cm por año. Se debe distinguir entre poda y desrame. La poda consiste en cortar
las ramas grandes (en invierno para las que son caducas) y el desrame se limita al follaje y las ramitas. La poda se
realiza con la podadera o con las tijeras. En aquellas especies que tengan un crecimiento rápido, la poda debe realizarse
más de una vez al año, durante su vegetación.

Los arbustos viejos toman a veces formas poco armoniosas y producen muy pocas flores, para devolverles el vigor
que tenían antes hay que realizar un desmoche severo, el cual les permitirá recuperar y renovar de nuevo su maderaje.
El desmoche siempre se limita a las partes elevadas del arbusto.

Rosales

Los rosales, las plantas de jardín por antonomasia, tienen diferentes versiones de los distintos especialistas en
relación a lo que deben ser sus podas. La llamada poda clásica se realiza en la segunda quincena de marzo en las zonas
de climas templados. Si se realiza la poda cuando hace mucho frío, los renuevos brotarán y se helarán irreversiblemente.
La poda corta consiste en cortar las ramas por encima del sexto o quinto nudo. La poda larga se realiza sólo con los
sujetos más vigorosos para compensar ese exceso de fuerza y crecimiento. El nudo por encima del cual hemos cortado
dará vida a una nueva rama. Por ello es fundamental elegir bien cual será ese nudo para que de una orientación buena
al arbusto, así como para que le dota de armonía en su crecimiento.

La época del año para podar mejor los rosales es a principio de la primavera (al menos en la mayoría de los rosales)
aunque en las regiones muy frías esta poda se realiza en Navidad como veremos a continuación. En cualquier tipo de
rosal hay que cortar primero las ramas muertas o secas así como las que están enfermas. También se deben acortar los
tallos más débiles y los larguiruchos así como los que crecen en una dirección que no es la deseada. Hay que tener en
cuenta siempre que cuanto más dura sea la poda más fuerte será el crecimiento después.

La poda de Navidad de los países nórdicos tiene cada vez más aceptación en España. Se basa en el hecho que
durante los meses fríos la savia no ha subido aún a las ramas y por lo tanto está disponible para formar los nuevos tallos.
El brote además no se realiza porque la poda se ha hecho demasiado pronto. Efectuar esta poda en enero suprimiendo
las ramas que estén ramificadas dos veces y cortar las que sean mas largas. Así se obtendrá un rejuvenecimiento de
los rosales. La poda de los rosales trepadores son un caso especial, ya que debemos distinguir varios tipos: los que son
ascendentes se deben cortar en la misma época que los otros rosales, a finales de marzo, suprimiendo si es posible las
36 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

ramas viejas para favorecer nuevos tallos. Las largas ramas nuevas se conservan casi enteras, pero las ramas
secundarias se acortan en 3 o 4 yemas. Los rosales que no son ascendentes florecen sobre la madera del año pasado,
por lo que se deben podar en verano cuando se pasen las flores. Hay que tratar de eliminar la madera vieja y de
favorecer las ramas nuevas. Los rosales de gran desarrollo y los rosales botánicos casi no se podan, salvo que haya
problemas con su extensión. Solamente se limpian suprimiendo las ramas secas o las que presenten un peor aspecto.

La poda se debe realizar en bisel. Cortando las ramas un cm por encima de la yema. Si se corta muy ceca o muy
lejos la nueva rama puede desarrollarse mal. Es fundamental realizar un corte limpio, con una podadora bien afilada que
de un tajo seco. A veces es la hojas de las tijeras la que puede transmitir enfermedades a las planta. Para evitar estas
cosas, antes de iniciar la poda es importante pasar un mechero por las hojas para desinfectar.

Podas de árboles

La principal noción que se debe tener a la hora de podar unos árboles es la de ser firme en los cortes y emplear un
material de corte bastante rígido, duro y afilado, para concluirla por completo y no dejar heridas abiertas en la superficie de
los árboles. Es primordial sobre todo cortar las ramas muertas pues son la principal fuente de llegada de plagas y
enfermedades. Los árboles, comparados con los arbustos casi no necesitan poda.

De todas formas, los árboles jóvenes necesitan un poco de poda para darles equilibrio en su crecimiento y también los
árboles que necesitan un cuidado especial por una enfermedad o porque han padecido algún daño. Las ocasiones más
propicias para la poda de un árbol son cuando se ha dañado una rama o cuando crece por donde uno no quiere. Lo más
importantes es hacer una poda correcta para no producir más daño. El mejor útil sin duda es una sierra de podar manual o
de gasolina.

Hay que seleccionar cuando el árbol es aún joven las ramas mejor colocadas para que se conviertan en ramas gruesas
y perfeccionar la forma cada año para mantener el equilibrio. Los manuales de poda de frutales son complicados pero, pese
a ello, para obtener unos resultados satisfactorios dentro de lo que es un jardín no destinado al consumo industrial, unos
cuantos puntos a seguir con suficientes. Se trata fundamentalmente de dirigir la savia hacia los órganos de fructificación.
Los árboles de tronco alto se deben limpiar cada invierno suprimiendo las ramas muertas o enfermas que constituyen un
foco de enfermedades, además no se deben dejar nunca en el suelo, siempre es mejor quemarlas.

Hay que aclarar el ramaje cuando sea muy denso ya que al árbol le puede faltar aire y luz. El aclarado debe realizarse
con sierra al principio del invierno y las heridas se deben tapar con una masilla especial, cuyo poder cicatrizante ayude a la
planta a impedir la llegada de parásitos.

Los árboles de hueso deben tener también una poda simplificada que consiste en limitar el número de brotes principales
y acortar ligeramente los brotes laterales. Cada tres o cuatro años se debe rejuvenecer la madera cortando dos o tres ramas
principales para que aparezcan nuevos brotes.

El problema de la salinidad del agua y el suelo

La escasez de agua de riego con la que se cuenta en algunas ocasiones, como en años de sequía, etc., trae como
consecuencia un deterioro de la calidad de las aguas y el suelo, dando aguas salinas, duras o calizas y un suelo de pero
calidad también.

Los umbrales de tolerancia de las plantas a la salinidad no son rígidos, sino que varían según las circunstancias, por
ejemplo, dependen en buena medida de la riqueza del suelo en materia orgánica.

Editorial CEP 37
Jardinería

La materia orgánica tiene un gran poder de retención de agua por lo que permite una mayor disolución de las sales
solubles existentes en el terreno. Por tanto, los suelos ricos en humus resisten una mayor salinidad porque a igualdad de
peso ocupan mas volumen y pueden retener más agua.

Los fertilizantes también tiene una influencia en la salinidad del suelo; el nitrato amónico, el sulfato amónico, la urea y el
cloruro potásico tienden a incrementar la salinidad del suelo, por lo que deben ser usados con mucha prudencia si
encontramos problemas de este tipo en el jardín que tenemos a nuestro cargo, reduciendo su uso al mínimo y prefiriendo
siempre varias aportaciones ligeras a una abundante. Este inconveniente no lo presentan el superfostafo y el fosfato
potásico pudiendo ser utilizados en el lugar de los anteriormente mencionados.

A continuación vamos a dar unas nociones sobre qué hacer frente al problema de la salinidad.

Antes de plantar

1. Incrementar todo lo posible la permeabilidad del suelo mediante labores profundas de desfonde, creación de un
sistema de tubos de drenaje que favorezca el desagüe de riegos y lluvias arrastrando las sales, etc.

2. Tras realizar el punto anterior, efectuar lavados del terreno con varios riegos especialmente abundantes y lentos,
de esta forma, intentaremos arrastrar las sales a una mayor profundidad.

3. Efectuar abundantes aportaciones de estiércol o turba negra mezclándolos bien con la capa superior del suelo de
cara a que mantenga mejor la humedad.

4. Si no pensamos plantar en un espacio largo de tiempo, este puede aprovecharse cultivando especies
desalinizantes como la hierba de las Bermudas que crea una pradera cuyas raíces van reduciendo paulatinamente
la salinidad del suelo. Este proceso tiene la inconveniencia de que es muy lento.

5. Cambiar la fuente de suministro de agua de riego si es ella la causante del problema.

6. Elegir las plantas en el jardín que manejamos entre especies resistentes a la salinidad

En un jardín ya plantado

1. Labrar y entrecavar con frecuencia y profundamente las zonas del jardín, donde sea posible.

2. Efectuar abundantes aportaciones de estiércol o turba negra.

3. Regar abundante y lentamente para lavar la capa de suelo en que están las raíces. De esta forma arrastraremos
las sales a la mayor profundidad posible.

4. Regar el suelo evitando mojar el follaje y las flores.

5. Mantener siempre el suelo con algo de humedad, para que las raíces no se encuentren en ningún momento en un
medio totalmente seco.

6. Evitar o reducir al mínimo el uso de los fertilizantes que tienden a salinizar el suelo.

7. Intentar sustituir las plantas que estén muy deterioradas o muertas por otras más resistentes.

38 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Plantas resistentes

La clasificación que se ha mostrado es algo elástica. La resistencia de diversas especies de un mismo género puede
variar mucho. Por tanto si encontramos datos referentes a una especie en concreto no debemos extrapolarlos a otras
especies del mismo género.

El clima también influye en la resistencia. De varias plantas de la misma especie que se encuentran situadas en diversos
suelos de salinidad semejante, resultan más resistentes las que se encuentran en zonas de climas más frescos. De la
misma forma, una planta situada en un suelo con una determinada salinidad sufrirá más sus efectos durante las épocas de
calor y sequía. Por esta razón, es aconsejable que efectuemos nuestros análisis de tierra y agua en la época del año más
desfavorable.

Plantas sensibles a la salinidad

Abelia grandiflora.

Abies balsamea.

Acer saccharum.

Culantrillo o adiantum.

Alnus glutinosa.

Aguileña, guanta de dama o aquilegia.

Madroño o Arbutus unedo.

Esparraguera plumosa o Asparagus plumosa.

Azalea indica

Bauhinia purpurea

Berberis thunbergii

Coronados o callistephus

Camelia o Camellia japonica.

Cotoneaster congestus.

Clavel de floristas o Dianthus caryophilus.

Brezo o Eric glacilis.

Fagus grandiflora.

Gardinia grandiflora.

Godetia.

Hiedra o hedera helix.

Hedera canariensis.

Editorial CEP 39
Jardinería

Hibiscus rosa-sinensis.

Acebo o Ilex aquifolium

Kalanchoe.

Árbol de Júpiter o Lagestroemia indica.

Guisante de olor o Lathyrus odoratus.

Árbol de las tulipas o Liriodendon tulipifera.

Magnolia grandiflora.

Mahonia aquifoliu.

Aguacate o Persea gratissima.

Celindo o philadelphus coronarius.

Picea galuca.

Pitósporo o Pittosporum tobora.

Podocarpus macrophyllus.

Pseudosuga manziesii.

Rododendro o Rhododendron simsii.

Rosa sp.

Salix purpurea.

Spiraea vanhouttei.

Tilia cordata.

Trifolium sp.

Verbena.

Durillo o Viburnum tinus.

Plantas resistentes a la salinidad

Aloe.

Ajenja marítima o Artemisia maritima.

Esparraguera o Asparagua sprengeri.

Salados o Atriplex halimus.

Bouganvillea.

Buplerum fruticosum.

40 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Cactus y plantas crasas, en general.

Callistemon viminalis.

Farolillos o Campanula medium.

Carissa grandiflora.

Uña de león o carpobrotus.

Cereus.

Palmito o Chamaerops humilis.

Crisantemo o crysanthemum indicum.

Cineraria maritima.

Hierba de las bermudas o Cynodon dactylon.

Daphne mezereum.

Dracaena indivisa.

Drosanthemun o uña de gato.

Árbol del paraíso o Eleagnus angustifolia.

Evónimo o Euonymus japonicus.

Gazania nivea.

Gleditsia triacanthos.

Hydrangea macrophylla.

Juniperus chinensis.

Lampranthus.

Lolium perenne.

Lycium halimifolium.

Messembryanthumum.

Moreras o Morus.

Myoporum pictum.

Nerium oleander.

Pplantago crassifolia.

Poinsettia pulcherrima.

Quercus robur.

Editorial CEP 41
Jardinería

Robina pseudoacacia.

Salix alba.

Yucca alaifolia.

El problema del agua

En este punto pretendemos dar algunas recomendaciones para aprovechar mejo el agua de riego de que disponemos.

Hay épocas en las que el agua escasea y no podemos utilizar todo el agua que queramos para regar el jardín, debido
a las restricciones que pueden imponer algunos Ayuntamientos. De esta forma es muy importante aprender a aprovechar
mejor la poco agua que podamos ofrecer a las plantas del jardín que cuidamos, asegurándoles al menos la imprescindible
para su supervivencia. Además, hay que tener en cuenta que en épocas de sequía las plagas constituidas por insectos
xilófagos, es decir, que comen madera, se acentúan, por verse reducido el movimiento de savia por falta de agua.

Lo primero que debemos hacer es seleccionar las plantas que necesitan más protección con respecto al agua, para
concentrar, sobre todo en ellas el poco riego posible.

Debemos hacer un inventario de los ejemplares cuya salud y vigor tenemos que tratar de mantener a toda costa. Por
ejemplo, es menos problemático que lleguen a secarse arbustos o unas vivaces en flor por falta de riego pues generalmente
su muerte no perjudica a las restantes plantas y, además son más fáciles de sustituir que los grandes árboles.

Dado que el problema causado por la sequía consiste en el desequilibrio entre lo mucho que el follaje transpira en esas
épocas y lo poco que las raíces beben, ciertos ejemplares importantes pueden ser defendidos pulverizando sus copas con
productos antitranspirantes, generalmente a base de parafinas.

Algunas medidas a tomar

1. Mantener el terreno bien labrado y mullido, mediante entrecavas frecuentes a 20 ó 25 cm de profundidad. De esta
forma, esa capa superficial del suelo, estando firmemente pulverizada evite que las reservas de agua del subsuelo
suban por capilaridad y se evaporen.

2. Formar un alcorque alrededor de cada árbol, manteniéndolo siempre bien labrado y limpio de malas hierbas. Si el
árbol está sobre césped el alcorque no debe ser más grande de un metro de diámetro, pero si está en tierra libre,
puede ser mayor.

3. Debemos eliminar todas las malas hierbas para evitar que éstas compitan con las plantas del jardín en el consumo
de agua.

4. Acolchar el terreno libre recubriéndolo con alguna materia vegetal que lo aísle de los rayos del sol, reduciendo así
la evaporación del agua que hay en el suelo. Esto pude hacerse con paja de cereales, turba, pinochas, bagazo de
caña e azúcar, hojas de césped trituradas o cortezas de árbol. Además de ahorrar agua reducen las malas hierbas.

5. No emplear fertilizantes ya que éstos vigorizan las plantas y de esta forma necesitan más agua. Además si el agua
es escasa éstos pueden producir quemaduras.

6. En épocas de sequía debemos eliminar todos los frutos de las plantas ornamentales pues aunque adornan en éstas
épocas son inútiles y consumen mucha savia. Si tenemos en el jardín árboles frutales conviene clarear los frutillos
cuando estos son pequeños para que los restantes puedan desarrollarse mejor.

42 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

7. Procuraremos recortar el césped más alto que durante la primavera y el otoño en estas épocas de falta de agua
para evitar que pierda demasiada humedad.

8. Vigilar la aparición de plagas que suelen atacar a los árboles debilitados por la sequía. Las plagas más frecuentes
son los ataques de barrenillos, pequeños escarabajos que penetran en los troncos, etc.

Normas para el riego

1. No regar nunca en horas de calor y mucho menos en días de vientos cálidos. Además de derrochar agua
inútilmente, pueden quemar o cocer las hojas y las flores. Si no tenemos más remedio que regar de día, debemos
hacerlo dejando la manguera en el suelo un rato bajo cada árbol o arbusto para que el agua cuele en profundidad
y no se evapore. Para árboles y arbustos convienen riegos espaciados y abundantes mientras que el césped los
prefiere frecuentes y ligeros.

2. Si se riega por aspersores o usando una manguera, sólo se podrá hacer al atardecer o por la noche para evitar una
mayor evaporación del agua. En lugares donde por su clima o por el tipo de césped que se emplea este es
propenso a enfermedades producidas por hongos es mejor regar al amanecer que al atardecer.

3. Los taludes o laderas deben regarse con una lluvia fina o dosis ligeras para evitar que el agua no se desperdicie al
escurrir.

4. Para evitar regar cuando el suelo no lo necesita porque tiene suficiente humedad, es aconsejable aprender a
distinguir cuando ésta se va quedando seca. Esto pude hacerse cogiendo un puñado de tierra y probando si se
desmenuza y no forma una bola, aunque hay que tener cuidado de si el terreno es arcilloso o arenoso.

5. Si nos es posible haremos una instalación de riego por goteo.

6. Es preciso aprender a detectar los primeros síntomas con que las plantas nos advierten de que la escasez de agua
les está empezando a perjudicar. Podremos observar que las hojas comienzan a perder su turgencia y se van
poniendo lacias. Cambian su color habitual por un tono más oscuro, más grisáceo o más azulado, según los casos
los márgenes de las cosas se van curvando, doblando o volviéndose sobre sí mismos o comenzando a caer
algunas hojas.

A continuación, se va a incluir un listado de especies vegetales que soportan las sequías y las épocas estivales en las
que desciende el volumen de precipitaciones y el aumenta el calor:

z Árboles

Acacia dealbata

Acacia farnesiana

Acacia retinoides

Acer monspesullanum (acer de Montpellier)

Ailanthus glandulosa

Alnus cordata

Casuarina equisetifolia

Editorial CEP 43
Jardinería

Catalpa bignonioides

Caltis australis.

Ceratonia siliqua

Cercis siliquastrum.

Eleagnus angustifolia.

Ficus elástica

Ficus nitida.

Ginkgo biloba

Gleditsia triacanthos.

Morus alba.

Olea europaea.

Quercus ilex.

Rpbina pseudoacacia.

Tamarix gallica.

Tilia tomentosa

Ulmus pumila.

z Coníferas

Araucaria excelsa.

Tetraclinis articulata.

Cedrus atlantica.

Cupressus arizonica.

Cupressus sempervirens.

Juniperus sp.

Pinus sylvestris.

Pinus canariensis.

Pinus halepensis.

Pinus pinaster.

Pinus pinea.

Taxux bacata.

44 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Thuja orientalis.

z Arbustos

Abelia grandiflora.

Atriplex halimus.

Berberis.

Buxus.

Colutea arborenscens.

Cornus paniculata.

Crataegus.

Cytisus laburnum.

Genista.

Laurus nobilis.

Lavandula.

Mahonia aquifolium.

Myrtus communis.

Pistacia lentiscus.

Rhamnus cathartica.

Rosmarinus ofocinalis.

Ruscus aculeatus.

Spartium junceum.

Viburnum opalus.

Viburnum tinus.

Vitex agnus-castus.

z Plantas tropicales

Palmeras como Phoenix, butia, Livistonia, etc.

Palmitos como Chamaerops humilis.

Plantas crasas como Agave americana, Aloe arborescens,

Aloe saponaria, Sedum, Crassunuata.

Cactus de muy diversas especies.

Editorial CEP 45
Jardinería

Dracaena draco.

Euphorbia millii.

Yucca aloifolia, etc.

z Trepadoras

Bignonia unguis-cati.

Bougainvillea.

Campsis radicans.

Ficus pumila o repens.

Lonicera japonica.

Passiflora caerulea plumbago capensis.

Senecio macroglossus.

Tecomaria capensis.

z Setos

Atriplex halimus.

Buxus.

Cupressus sempervirens.

Euonymus japonica.

Ligustrum.

Myrtus communis.

Rosmarinus officinalis.

Snatolina chamaecyparissus.

z Tapizantes

Aptenia cordifolia.

Carpobrotus edulis.

Cerastium tomentosa.

Hypericum calycium.

Sedum sexangulare.

Sedum spurium.

46 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

z Plantas de flor

Ajuga reptans.

Alyssum saxitile.

Anthemis.

Arabis.

Calendula.

Campanula.

Centaurea.

Cerastium tomentosum.

Cineraria maritima.

Dianthus.

Gazania splendens.

Helianthemum.

Iberis sempervirens.

Iris rizomatosu.

Lavandula.

Linaria cymbalaria.

Potentilla

Tritoma uvaria.

Verónica.

Plantas perjudiciales para los alérgicos

Es importante conocer las plantas que producen molestias a las personas alérgicas.

Lo normal es que los proyectistas de jardines no se preocupan por este problema, de forma que si lo que tenemos a
nuestro cargo es un jardín ya creado, debemos saber que plantas tendremos que eliminar en su caso por esta causa. Por
otro lado, si nosotros somos los creadores del jardín, no está de más saber que plantas no debemos incluir en el mismo,
para evitar los problemas mencionados anteriormente.

La inmensa mayoría de las plantas que causan la polinosis son anemófilas, es decir, que diseminan sus granos de polen
mediante el viento. En cambio, las plantas que deben ser polinizadas por insectos, las llamadas entomófilas, producen
granos de polen de mayor tamaño y peso, incluso a veces pegajosas, que en raras ocasiones producen alergias, aunque
como en todo, podemos encontrar excepciones.

Editorial CEP 47
Jardinería

El hecho de que las plantas que polinizan los insectos son menos alérgicas es una suerte para los jardineros, ya que las
plantas de flores vistosas, que son las que se suelen usar en jardinería, han desarrollado sus pétalos y han ido tomando brillantes
coloridos para atraer a los insectos y lograr que estos las ayuden en su fecundación. Por otro lado, tenemos la desventaja de
que si podemos encontrar otras plantas no apreciadas en jardinería por sus flores pero si por su follaje que son de tipo anemófilas
y por tanto mucho más alérgicas.

A continuación se citará una lista que incluye las especies ornamentales más utilizadas en España que producen alergias
polínicas y/o dermatitis por contacto:

z Dentro de las coníferas

Calocedrus.

Chamaecyparis

Cupressus.

Juniperus.

Thuja.

Abies.

Cedrus.

Larix.

Picea.

Pinus.

Tsuga.

Taxus.

Cryptomerya.

Sequoia.

Taxodium, etc.

z Dentro de especies frondosas

Acer negundo

Acer pseudoplatanus.

Falso pimiento.

Aliso (Alnus glutinosa).

Abedul (Betula alba)

Carpe (Carpinus betulus)

Casuaina equisetifolia.
48 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

Árbol del paraíso (Eleagnus angustifolia).

Acacia o mimosa longifolia.

Algarrobo (Ceratonia siliqua).

Acacia de tres espinas (Gleditsia triacanta)

Falsa acacia (Robian pseudoacacia).

Haya (Fagus sylvatica)

Roble (Quercus robus).

Encina (Quercus ilex).

Castaño (Castanea sativa)

Castaño de indias (Aesculus hipocastanuim)

Morera de papel (Broussonetia papyrifera).

Morera blanca (Morus alba)

Oliva (Olea europaea).

Serbal (Sorbus aucuparia).

Álamo blanco (Populus alba).

Chopo del Canadá.

Sauce llorón (Salix babylonica).

Tilos.

Olmos.

Plátanos de sombra.

z Dentro de los arbustos

Bola de nieve (Vivurnum opalus).

Euonymus europaea.

Lluvia de oro (Laburnum anagyroides).

Celindo (Philadelphus coronarius).

Pacífico (Hibiscus rosa-sinensis).

Altea (Hibiscus syriacus), etc.

Editorial CEP 49
Jardinería

En cuanto a las excepciones que comentamos al principio con respecto a las plantas de flores vistosas tenemos como
alérgicas las siguientes: gladiolos, jacintos, tulipanes, caléndulas, margaritones, geranios, petunias, claveles, violetas,
dalias, etc.

Con respecto a las gramíneas solo mencionaremos los plumeros o Cortaderia selloana, ya que el gran grueso de las
gramíneas suele usarse formando praderas que se cortan frecuentemente, lo que hace que generalmente no de tiempo a
que produzcan polen.

Después de leer esta infinita lista de especies, uno no debe desanimarse y pensar que no se puede colocar nada
aparente en el jardín, sino que lo que hay que hacer es pedir opinión sobre la lista a un alergólogo, algo relativamente
sencillo si se trabaja para algún centro sanitario y él nos puede orientar mucho mejor sobre las especies que provocan
mucha más alergia con respecto a los pacientes que acuden al centro. También se puede pedir un estudio a fondo en los
departamentos de Alergología de la Seguridad Social de la ciudad en cuestión. En estos centros nos pueden dar a conocer
que pólenes alergénicos abundan en cada época del año, cuales son su frecuencia y abundancia relativa, etc.,pudiéndose
esbozar unos calendarios polínicos muy orientadores, pues con ellos se sabe que plantas son más perjudiciales para el
público en cada momento.

Plagas y enfermedades de los jardines

La idea de incluir este punto en el tema que nos ocupa, surge de la observación del progresivo abandono de los jardines
tanto públicos como privados en España, con un empobrecimiento de especies, como consecuencia de este abandono y un
estado deplorable en muchos de los casos. El poco cuidado en la elección de especies y la falta de tratamientos
fitosanitarios y culturales adecuados en el cuidado del jardín, ha generado un incremento considerable de los organismos
dañinos que encuentran en el debilitado verde ornamental un lugar idóneo para su desarrollo.

Las especies características socio-culturales de los jardines, hacen que los planteamientos sobre la sanidad vegetal
sean radicalmente distintos de los empleados en el medio agrario. En estas superficies, que están sometidas a un empleo
intensivo por parte de las personas, se encuentran distribuidos árboles aislados o en pequeños grupos, matorrales, plantas
herbáceas y frecuentemente una cubierta de césped. Todo este conjunto forma un biotipo artificial que es preciso mantener
impecable.

En este punto se va a hacer referencia a los aspectos sanitarios generales de las especies vegetales de los espacios
ajardinados en general (entrando dentro de éstos, las instituciones sanitarias), problemas concretos y sus formas de
resolución en cada caso.

Para una mejor comprensión de la sanidad vegetal en los jardines, se comentarán conceptos básicos sobre los agentes
dañinos, sus tipos y modo de interacción con las plantas, causas de su aparición en los espacios ajardinados, etc.

También se comentará en este punto, de forma específica, los principales problemas de origen biótico, como animales,
microorganismos, plantas nocivas, etc., y abiótico, como el clima, el suelo, etc., en diferentes plantas, proponiendo sistemas
de control para cada uno de ellos.

Definiciones de conceptos básicos

El término plaga engloba a todos los animales que pueden causar daños en las plantas, como vertebrados (aves,
roedores, etc.), moluscos, insectos, ácaros, etc. no suele ser difícil su identificación debido a su gran tamaño y a los
síntomas que provocan en las plantas, que suele estar relacionado con su modo de alimentación (comedores de hojas, de
madera, raíces, etc.) o con alguna otra faceta de su actividad biológica, como por ejemplo, las galerías que producen los

50 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

topos en el jardín o las bolsas que teje la procesionaria del pino para protegerse del frío. A veces el daño es meramente
estético quedando poco o nada afectada la sanidad de la planta.

La invasión de una planta por una plaga se denomina infestación.

El término enfermedad agrupa a organismos como los hongos, virus, bacterias, etc., responsables directa o
indirectamente, de perturbaciones en el metabolismo de las plantas. Pueden originar en ellas pudriciones, clorosis,
malformaciones, alteraciones del crecimiento, tumores, etc.

Plantas nocivas

Cuando un vegetal desarrolla la capacidad de vivir en competencia con otro se convierte en una planta parásita,
semiparásita o invasora.

Las plantas parásitas son capaces de vivir a expensas de otras y necesitan de vegetales vivos de los que toman agua,
elementos minerales, etc., (éste es el caso de las cúscutas, que no tienen clorofila). Las plantas semiparásitas son
parecidas a las anteriores, pero estas si poseen clorofila, por lo tanto, si pueden generar sus propios hidratos de carbono
con el agua y los nutrientes que toman de la planta a la que parasitan (planta huesped). Un ejemplo de este tipo de planta
nociva puede ser el muérdago.

Las plantas invasoras (que cuando son herbáceas se llaman también malas hierbas), no tienen capacidad de parasitar,
pero crecen en lugares donde viven otros vegetales y compiten con ellos por la luz, el agua y los elementos minerales del
suelo. En ocasiones, esta competencia no daña directamente la planta del jardín, pero el efecto estético es muy negativo.

Agentes no bióticos

Además de las plantas nocivas, existen otras alteraciones de las plantas de jardín debidas al ambiente que las rodea,
como el clima y el suelo. En este caso, los problemas nos los pueden presentar las heladas, granizadas, los vientos secos,
etc., y por parte del suelo, los encharcamientos, carencia de elementos nutritivos, etc. el hombre también puede ayudar a
este deterioro del jardín mediante la compactación del terreno por el tránsito de vehículos o por pisoteo continuado,
selección incorrecta de especies, etc.

Todos estos factores hacen que la vegetación de estos lugares, tan importantes para el embellecimiento de nuestro
entorno y la salud mental y física de las personas, sobreviva en condiciones particularmente difíciles. Por ello debe
concedérsele una atención sanitaria particular e intensiva.

Factores desencadenantes de la aparición de plagas y enfermedades en los jardines

Un primer factor pueden ser las podas mal realizadas que propician la penetración de los hongos en las heridas sin
cicatrizar. Un equivocado riego del jardín puede alterar el equilibrio radicular, haciendo que las plantas sean presa potencial
de los hongos del suelo. La plantación de especies que ya están sometidas a parásitos y que pueden contagiar el resto del
jardín. Todos estos actores favorecen de forma directa la acción de los parásitos sobre las plantas.

Factores ejecutores

En este punto se consideran los agentes dañinos propiamente dichos, que son los responsables directos del perjuicio
que se observa.

Hay que saber que la acción de un agente no es aislada, sino que los resultados que se aprecian son consecuencia de
la acumulación de factores que propician su actuación y cuyos resultados son los que se detectan. De esta forma, si

Editorial CEP 51
Jardinería

queremos resolver el problema de raíz debemos averiguar cual ha sido la primera causa que ha originado la aparición del
agente final.

Otro punto a tener en cuenta, es saber diferenciar entre lo que es normal en el ciclo vegetativo de la planta y aquello
que no lo es. Por ejemplo, los pinos sufren una defoliación natural entre la primavera y el verano que no se debe confundir
con el daño producido por un agente nocivo defoliador.

Por último, hay que tener en cuenta que las especies vegetales, como todos los seres vivos, tienen una longevidad
determinada. Cuando llega el final de su vida están debilitados y son más propensos a padecer los males típicos de
ejemplares en decadencia. En estos casos pueden ser atacados por hongos de la madera, las termitas, etc.

Métodos de control

Los métodos de tratamiento, se clasifican en preventivos y terapéuticos según el momento en que se empleen.
Hablamos de prevención, si lo que se pretende es evitar la aparición del agente. Si dicho agente ya esté produciendo daños
y queremos eliminarlo hablaremos de tratamiento terapéutico.

Manejo del suelo

Una de las medidas más eficaces para evitar la aparición de daños en las plantas es el correcto manejo del suelo.

Antes de iniciar el diseño del jardín se deberá contar con un análisis de suelos y aguas del espacio a ajardinar para
averiguar las condiciones de partida y no incorporar así plantas erróneas al jardín que se debilitarán y serán más
susceptibles de ser atacadas por insectos, etc.

Si lo que se quiere plantar son árboles y arbustos, este análisis no debe limitarse tan solo a las capas superficiales
sino que implicará también a aquellas más profundas a las que se supone que pueden llegar las raíces. Deberá
conocerse también la existencia de capas inferiores de arcillas, o roca madre que pueden provocar asfixias radiculares
y anclaje defectuoso de los árboles.

En algunas ocasiones, es imprescindible mejorar las características físicas y químicas del terreno tanto antes de
iniciar la plantación como durante su permanencia en el jardín con procesos como el subsolado, mullido, aireado,
enmiendas, drenajes, etc. todo esto depende de las plantas que se pretenden introducir y las condiciones edafológicas
previas.

La fertilización debe ajustarse a los requerimientos de cada especie en cada una de sus etapas vegetativas
(floración, foliación, fructificación, etc.) y al estado sanitario en el que se encuentran en ese momento. También hay que
considerar las características físicas, químicas y biológicas (lombrices, etc.) del suelo en que están emplazados, ya que
influyen en el comportamiento de los diversos componentes del abono empleado.

Manejo del agua

Hay que tener en cuenta que el aporte de agua ha de ser regular y adecuado a las necesidades de cada planta. Si
manejamos riegos automatizados, esta condición puede ser difícil de conseguir. Para que esto no produzca problemas,
lo mejor es agrupar las especies según sus necesidades hídricas y mantener una correcta planificación del sistema de
riego. Si el riego es manual este problema no se plantea, ya que se puede dar a cada planta la correcta cantidad del
agua necesaria.

Si se realiza un riego excesivo de las plantas, se pueden producir numerosos problemas en el jardín. El principal es
el encharcamiento del terreno, que puede acarrear asfixia radicular, anclaje defectuoso de los árboles y ello implica el

52 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

riesgo de desplome por acción del viento. Otro problema puede ser que se acentúe la sensibilidad de las plantas a
cambios en los aportes externos de agua, etc.

Hay que hacer un estudio de las características edáficas de textura y estructura del suelo, ya que para suministrar
una misma dosis de agua a una planta, el caudal a emplear será diferente en un suelo arcilloso que en uno arenoso.

Hay que tener muy en cuenta la calidad del agua de riego, estudiando factores como el contenido en sales, el pH,
etc., en especial cuando el agua venga de acequias, pozos, etc.

Manejo de la vegetación

Se debe tener en cuenta en cuanto a la selección de especies y la manipulación de plantas y semillas que el empleo
de especies y variedades adaptadas a las condiciones medioambientales del espacio en cuestión y cuya calidad esté
contrastada, hace a los vegetales menos proclives a sufrir problemas sanitarios.

Se debe considerar la posibilidad de emplear especies que, de forma natural, se encuentren en el entorno, ya que
al no ser su medio ideal, puede ser más débil y más susceptible a padecer el ataque de alguna plaga. Si se pretende
conseguir un enriquecimiento en la variedad de espacies dentro del jardín, hay que evaluar las consecuencias
económicas que supondrá el mantenimiento de las especies exóticas en buen estado sanitario.

El material vegetal, bien en el lugar de adquisición o en su recepción de destino debe ser inspeccionado
cuidadosamente con el fin de evitar el empleo de planta o semilla portadora de agentes perjudiciales.

Si tenemos que suprimir plantas o partes de ellas por problemas sanitarios se deben llevar inmediatamente a
vertedero y si es posible deben quemarse.

La existencia de zonas no cuidadas en el jardín, supone una importante vía de entrada para algunos agentes como
hongos, ácaros e insectos, con los consiguientes peligros de reinfestación y/o reinfección para el espacio ajardinado
controlado. Por ello se debe tratar de localizar y destruir los focos de proliferación de estos animales y no almacenar
restos vegetales en las inmediaciones del jardín.

Si tenemos muy en cuenta todos los puntos mencionados será más difícil que el jardín que llevamos a nuestro cargo
sufra el peligro de plagas y otros males y enfermedades.

Tratamientos

Si nuestro jardín todavía no ha sido colonizado por una plaga u otro agente nocivo, en muchos casos se hace
necesario aplicar productos fitosanitarios con carácter preventivo. Estos también pueden resultar eficaces en el control
de enfermedades cuando las plantas ya están instaladas y no es posible modificar ninguno de los factores mencionados
anteriormente. También son útiles en el caso de aquellos organismos patógenos polífagos, como algunos Nemátodos,
que pueden dañar a diferentes especies del jardín.

Las labores culturales de tratamiento son todas aquellas operaciones que se realizan en el suelo o en la planta con
el fin de mantener el medio lo más equilibrado posible. Aquí se incluyen los riegos y abonados, las enmiendas físicas y
químicas, las podas, saneamientos, cirujía arbórea y el reciclado del material vegetal deshechado.

Existen otros sistemas de tratamiento como el empleo de cajas anidaderas para aves y para murciélagos
(predadores naturales de insectos, etc.) o trampas con feromonas para el mantenimiento del as poblaciones de insectos
por debajo del nivel de daños. Estos sistemas están restringidos a casos muy concretos que deben ser evaluados con
precisión pues de lo contrario, pueden resultar totalmente ineficaces.

Editorial CEP 53
Jardinería

En ocasiones deben usarse tratamientos químicos, al no tener en cuanta los métodos preventivos. Los tratamientos
químicos tienen la gran ventaja de que tienen una gran efectividad en un corto espacio de tiempo. En general deben ir
acompañados de abonados, para favorecer una rápida mejoría de las plantas.

Es muy importante prestar mucha atención a la hora de seleccionar un tratamiento químico terapéutico, ya que un
tratamiento mal efectuado puede resultar totalmente ineficaz. Esto puede ocurrir por una incorrecta dosificación del
producto, incumplimiento de los plazos de seguridad, inadecuada lección del producto, etc.

Saneamiento

El saneamiento consiste en: la eliminación de parte o de la totalidad de los vegetales implicados, según sea el tipo
y la gravedad del problema. Hay que tener en cuenta que si se suprime una planta completa se debe efectuar también
el destoconado (eliminación del tocón incluida la raíz), tanto para evitar molestias si se pretende reemplazar la planta
eliminada por otra, como para sustraer del suelo residuos que puedan contener parte de los agentes dañinos o generar
otros nuevos.

La desinfección o renovación de la tierra donde han estado viviendo las plantas infectadas, especialmente en el caso
de que el problema se haya localizado en las raíces.

Estas labores resultan especialmente recomendables ante algunas plagas y enfermedades cuando otros sistemas
no dan resultado o la zona afectada no tiene posibilidades de recuperación, evitándose así en gran medida nuevos
ataques al individuo en cuestión o a sus congéneres.

54 Editorial CEP
Tema 1. Introducción a la jardinería

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 1

Æ Todos los jardines son una creación personal y cada uno planteará problemas distintos y necesitará de una
planificación y plantación, arreglos y mantenimiento distintos, según las necesidades de su cuidador. Pueden
adoptarse muchos temas, desde la incorporación de materiales con reminiscencias japonesas, hasta el uso de sólo
uno o dos colores.

Æ El primer paso esencial para establecer un plan es hacer una lista de las cosas que sobran en nuestro jardín y de
lo que se necesita en el mismo. Esto es lo que pone en movimiento las ruedas del diseño. Anote todo: sus
preferencias, los diferentes usos a los que se destinará el jardín: por ejemplo, si será una zona de juegos para niños
o una zona para sentarse.

Æ La tierra que se va a aplicar puede ser tierra del propio jardín que se haya amontonado previamente de diferentes
movimientos de tierra del mismo al hacer el hueco de un estanque, zanjas para meter cableado o tuberías, etc.,
pero siempre ha de usarse la capa de tierra de mayor calidad.

Æ Si las plantas florecen al mismo tiempo, se debe procurar tenerlas bien separadas o separarlas con colores pálidos
o neutros, como blanco o marfil. Encuentro que el color blanco es muy útil para separar grupos de plantas de fuertes
colores contrastantes, ya que combina con todo.

Æ Al mover tierras se debe distinguir claramente entre las capas superiores de buena calidad, que no suelen alcanzar
una profundidad de más de 50 cm, siendo lo normal unos 20-30 cm, y las capas inferiores de peor calidad.

Editorial CEP 55
Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

56 Editorial CEP
TEMA 2
Arreglo, conservación y mantenimiento de
huertos
„ Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

OBJETIVOS:
„ Conocer las diferencias entre el huerto y el jardín
„ Estudiar las clases de semillas
„ Aprender la recolección de los cultivos
„ Aprender las variedades en los tipos de siembra
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

ARREGLO, CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE HUERTOS

Introducción a la horticultura

Uno de los cambios más importantes en la jardinería de los últimos veinte años ha sido el resurgimiento del cultivo
casero de hortalizas. Actualmente ha desaparecido la creencia de que el cultivo de hortalizas es patrimonio exclusivo de los
pobres o de los campesinos ya que ha comprendido que la producción casera supera a las verduras compradas en los
supermercados en tres aspectos esenciales. En el presente temario hemos creído conveniente dedicar un apartado
genérico al huerto, dentro de la especialidad de los jardines. Resulta evidente que un buen jardinero que se precie de serlo
debe conocer las características más importantes de los huertos, así como su cuidado y mantenimiento. A lo largo de este
tema nos vamos a aproximar al conocimiento de los cultivos hortícolas, es decir, aquellos cuya siembra, cuidado y recogida
se realizan en el marco del huerto. El término huerto, en sentido amplio del término, comprende tanto los caseros o
familiares, como los comerciales.

El cultivo hortícola se caracteriza por producir tres tipos de plantas, fundamentalmente; estas son las hortalizas
(leguminosas, crucíferas, solanáceas, umbelíferas, liliáceas, quenopodiáceas, cucurbitáceas y compuestas), los frutales
(rosáceas, rutáceas, grosulariáceas y moráceas) y las hierbas aromáticas.

La horticultura conlleva el trabajo exhaustivo del terreno durante tres estaciones al año (primavera, verano y otoño). El
invierno, pese a que tiene menor exigencia, también tiene su labor. En la zona templada (donde se inscribe la Península
Ibérica), lo mejor para el terreno del huerto es cubrirlo con algún cultivo, ya que así se evita la erosión del suelo y se retiene
los elementos nutrientes del mismo sin que la lluvia los arrastre. Durante las heladas, es fundamental romper los terrones
del suelo para que el hielo penetre y los desmenuce. En esta época del año se deben cavar los surcos y bancales del huerto
una vez extendida una capa de compost por encima.

En enero se siembran en cajones las semillas de cebolla y de puerro y se las guarda en lugar caliente al interior. Las
cebollas de este tipo maduran pronto y se secan bien para guardarlas durante todo el invierno. Las semillas de patata, por
su parte, se ponen en cajas dentro de un invernadero. En los huertos es posible, además, plantar arbustos o árboles durante
todo el invierno siempre que el terreno no esté demasiado helado o húmedo. A finales de febrero ya se presienta la llegada
de la primavera y se inicia ya la siembra de semilla.

En primavera, no se debe acelerar el proceso del cultivo hortícola. La manera ideal de plantar las semillas es sobre el
terreno regado. Se las deposita sobre tierra lo más seca posible y se riega a continuación. Existen multitud de tareas que
se pueden realizar en el huerto y lo mejor es ir citándolas por orden cronológico: lo primero es comenzar sembrando algunas
patatas tempranas en la primera semana de marzo, en especial si es posible proteger los plantones contra las heladas
tardías. Se pueden sembrar al mismo tiempo se siembran berros, lechugas, cebollas, guisantes, rábanos, espinacas y
nabos. En la parte dedicada a las plantas aromáticas hay que levantar, dividir y volver a plantar numerosas hierbas
perennes y sembrar semillas de otras.

Existen dos maneras de apresurar el crecimiento al comienzo de la primavera: una es con vidrio o plástico, ya que se
obtienen buenos resultados extendiendo una lámina grande de plástico transparente por encima de una parcela de terreno
labrado y se la sujeta con algunas piedras. El plástico evita que penetre la lluvia y deja que el sol caliente la tierra. Al cabo
de dos semanas se quita el plástico, se riega y se coloca de nuevo. En cuanto empiezan a brotar los plantones y comienzan
a desarrollarse se quita el plástico de día y se coloca por la noche, evitando las heladas. Después de que las plantas hayan
endurecido durante una o dos semanas se quita el plástico definitivamente. La otra manara de acelerar el crecimiento es

Editorial CEP 59
Jardinería

iniciarlo en el interior, dentro de semilleros de cajón. De todas formas no es necesaria ninguna protección para obtener
excelentes resultados incluso en los climas más fríos. Las hortalizas de mayor consumo como los puerros, las coles, las
patatas y las cebollas se desarrollan bien sin ninguna protección. Pero en climas fríos no es posible cultivar especies como
el maíz, los melones, las calabazas, calabacines, pimientos o berenjenas sin haberlas sembrado antes o sin haberlas tenido
al cubierto. El mes de abril es el de la siembra de la mayor parte de las especies. Una de las cuestiones más importantes
es la de observar las distintas plantas para que éstas no se aglomeren en exceso. Así mismo es necesario estar pendiente
de quitar las malas hierbas que también aprovechan el sol tibio de primavera para comenzar a brotar descontroladamente.

En el mes de mayo todo se sigue sembrando de manera sucesiva. Hay que aclarar las matas con una escarda pero
evitando las horas centrales del día para no atraer a las moscas, durante este periodo es muy importante estar pendiente
de los árboles frutales por si hubiese plagas.

En el verano ser recogen los frutos que se han sembrado durante el otoño así como las patatas y lechugas tempranas,
y las cebollas criadas en invernadero. En cuanto a plantar y sembrar no hay que descuidarse, pues durante esta época del
año se debe dar una siembra sucesiva (lechugas, rábanos, zanahorias, nabos, guisantes, remolacha, etc.) el mes de julio
es el de mayor abundancia, aunque también es el de mayor peligro de plagas. Es importante no dejar ningún terreno
desocupado en verano así como no descuidar el riesgo durante estos meses secos. En julio se pueden recoger las
zanahorias, remolacha, cebollas, nabos, etc. Se deben recoger todos los guisantes y las judías y no dejar que maduren en
la planta. Así mismo se deben atar las tomateras a estacas. Las principales labores de agosto son escardar y recolectar. La
poda de los frutales también se debe realizar en este mes. Los pepinos y calabacines se deban arrancar para que la planta
no pare de dar fruto.

El otoño es la época por excelencia de la recolección. Una vez retirado el fruto del trabajo de todo el año, tan sólo queda
arrancar las plantas marchitas y cavar y remover el terreno, para prepararlo para las siguientes siembras.

El huerto y el jardín: generalidades

El huerto debe organizarse en un lugar bien soleado y aireado del jardín. No es aconsejable la sombra que le puedan
proporcionar los arbustos o los árboles, aunque estos últimos representan una buena protección contra el viento. En su
lugar, se pueden emplear las mamparas de material plástico, de color verde o castaño, que se venden en los comercios de
diferentes medidas.

Es bastante útil en los huertos trazar a través de él un enlosado que facilite el paso de la carretilla cuando el terreno se
encuentra mojado. Las losas de piedra o de otro material son preferibles a la grava, ya que esta requiere cuidados para
evitar que se levanten las capas inferiores de tierra. Si son necesarias las campanas protectoras de vidrio o de plástico, de
deben situar en una zona bien soleada, preferiblemente junto a una pared que pueda devolver los rayos de sol; es
recomendable ubicarlas orientadas al sur o al oeste. De todas formas, en el apartado c. de este mismo capítulo, nos
detendremos con mayor atención en los elementos de protección y en las campanas.

No se debe olvidar la instalación en las cercanías del huerto de una toma de agua, bien sea un pozo o un grifo, ya que
es penoso tener que acarrear el agua o llevar una manguera por todas partes y por encima de las plantas.

La tierra sobre la que vamos a ubicar el huerto es un elemento bastante complejo. Si examinamos con una lupa muestras
de tierra tomadas en distintos lugares del jardín, de un camino o en el bosque, nos daremos cuenta de que la misma palabra
designa realidades muy distintas por su color, composición, densidad o capacidad para retener el agua. De hecho, todas
estas muestras poseen analogías y propiedades similares, pero en distintas proporciones. Por ejemplo, cada terrón retiene
el agua, pero el terrón del bosque contiene, más agua que el del huerto o el del jardín.

60 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

Cuando se separan los componentes de un terreno disolviéndolo en agua, por ejemplo, se aprecia la presencia de tres
componentes:

- Arena gruesa

- Arena fina y limos

- Arcilla, que queda en suspensión

A continuación hemos realizado un pequeño gráfico que indica la composición tipo de un terrón de arena disuelto en
agua:

En primer lugar, las verduras pueden recolectarse en el momento en que están más tiernas y más sabrosas en lugar de
tener que esperar una producción máxima, como hace el horticultor profesional. También pueden llevarse a la mesa
verduras, tales como el maíz dulce, judías o espárragos, una o dos horas después de haberlas recolectado, lo cual puede
significar una nueva experiencia gustativa. Por último, se pueden cultivar verduras difíciles de encontrar y sembrar
variedades más sabrosas que las que normalmente se cultivan con fines comerciales. Sin embargo, el ahorro no es el
principal motivo para muchos de los que cultivan una parcela de hortalizas; es un trabajo extra que constituye una afición
saludable y proporciona una agradable sensación al cultivar para uno mismo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx Humus xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
Agua y arcilla en suspensión
wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww

/////////////////////////////////////////////////////// Arena fina y limo /////////////////////////////////////////////////////////

Arena gruesa

8888888888888888888888888888888888888888888888888

La temperatura del suelo: la lucha contra las heladas

Es importante conocer una serie de nociones generales sobre la temperatura del suelo. El calor se transmite, como bien
sabemos, por conducción, por convección o por irradiación. Hay muchos factores que influyen en la temperatura del suelo
ya hasta pueden hacerla variar. La humedad del aire es una de ellas, otras son la cobertura vegetal, que cuanto más densa
es, más cantidad de calor absorbe. La humedad del suelo: cuanto más húmedo está, más calor hay que aportarle; el agua
es la materia que requiere más cantidad de energía. Si se teme una helada, hay algunos métodos para atenuar sus
consecuencias si no se dispone de un medio de calefacción cubierto.

Uno de los métodos más interesantes es el de aumentar la irradiación atmosférica, formando una nube de vapor sobre
el suelo para evitar que se enfríe; dicha nube se provoca pulverizando agua encima de las plantas. También se debe regar
las plantas de antemano para que el agua se hiele sobre las hojas y forme una película protectora sobre los tejidos vegetales
hasta que el termómetro suba por encima de los 0° C.

También se debe limitar la irradiación calórica del suelo cubriendo las plantas con una lona de cultivo a razón de 17g/m2
o 30 g/m2. Si se apisona el suelo alrededor de los cultivos se permite la conservación del calor del terreno. Este método,
evidentemente, es tan solo eficaz con heladas suaves.

Si pese a todos los esfuerzos, la plantación se hiela parcialmente hay que regarla: es el sistema de la bomba de calor;
el agua pierde un grado al enfriarse en contacto con la planta, y ésta gana dicho grado. Estos métodos, de todas formas,
no son sino correctores y conviene crear con anticipación un medio ambiente que proteja la plantación.

Editorial CEP 61
Jardinería

Las principales cosechas se suelen hacer en verano, en condiciones climáticas ideales; los cultivos no necesitan
entonces abrigo, aunque tal vez sí protección contra las tormentas de lluvia o granizo. Para alcanzar un estado avanzado
de cultivo y producir en el momento óptimo, conviene sembrar lo antes posible y a menudo en condiciones climáticas aún
difíciles: en marzo o abril.

Para prevenir que las plantas sufran las heladas de primavera o los aguaceros de este tiempo, se emplean diversos
equipamientos que varían en función del tamaño del huerto y el presupuesto con el que se cuente. Entre estos métodos,
que se verán con detenimiento en el apartado dedicado al cuidado del cultivo, destacan las películas no tejidas, los
semilleros, las campanas, los túneles de plástico y los invernaderos de cristal.

Las semillas

TIPOS DE SEMILLAS

Semilla polinizada
Semilla híbrida Fi
Semilla capsulada
Semilla desinfectada
Semilla empaquetada al vacío
Semilla germinada
Semilla aprovechable
Semilla de cosecha

Semilla polinizada

La mayoría de las variedades de los catálogos son de tipo "convencional" o "estándar". No se ha realizado ninguna
hibridación especial, por lo que generalmente es la más económica. Recuerde, que las nuevas variedades son más
caras que las viejas.

Semilla híbrida Fi

Variedad producida por un cruzamiento de dos progenitores de raza pura. Sus características principales son su
mayor vigor y uniformidad en su altura, forma, etc. y por ello un híbrido F1 es, a menudo, una buena compra a pesar de
su elevado precio. Presenta un inconveniente: todas las plantas tienden a madurar al mismo tiempo, lo cual es bueno
para el profesional pero no para el aficionado.

Semilla capsulada

Semilla recubierta con arcilla u otro material para facilitar su manipulación. Es útil para semillas muy pequeñas ya
que se pueden sembrar bastante espaciadas y disminuir así, o eliminar, la necesidad de aclareos. A menudo los
resultados son decepcionantes ya que al suelo que rodea las semillas debe mantenérselo uniformemente húmedo -si se
mantiene demasiado seco o demasiado húmedo, la germinación será escasa.

Semilla desinfectada

Semilla cubierta con un fungicida o con un fungicida-insecticida antes de que el horticultor lo empaquete.

62 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

Semilla empaquetada al vacío

Semilla envasada en bolsas al vacío. Estas semillas se conservan viables más tiempo que las empaquetadas según
el método corriente.

Semilla germinada

Semilla germinada por el cultivador y enviada en bolsas impermeabilizadas. Esta semilla debe plantarse
inmediatamente.

Semilla aprovechable

A menudo sobran algunas semillas después de la siembra. Casi todas las variedades pueden aprovecharse para el
año siguiente.

Semilla de cosecha

Es una tentación aprovechar las semillas de las hortalizas que han formado vainas pero en la mayoría de los casos
no es aconsejable. Los híbridos F1 producirán plantas menos vigorosas y pudiera ser que las coles sean el resultado
de un cruzamiento y produzcan plantas sin ningún valor. Los guisantes, las judías y las cebollas son excepciones -
muchos cultivadores de cebollas campeonas insisten en emplear sus propias semillas.

Compra de semillas

Observar los paquetes en los centros de jardinería o leer los catálogos de semillas en invierno constituye uno de los
placeres de la horticultura. Los paquetes de semillas están garantizados y existen normas respecto a la pureza y la
capacidad de germinación, pero aun así se debe escoger cuidadosamente. Haga su pedido con tiempo a un distribuidor
acreditado y compruebe si la variedad es apropiada para su huerto.

Cierre con firmeza los paquetes y colóquelos en un frasco con tapa a rosca. Pegue una etiqueta con la fecha de
vencimiento y las variedades. Coloque el recipiente en un lugar fresco, seco y oscuro. No guarde paquetes abiertos de
semillas capsuladas ni de semillas desinfectadas de un año para otro.

Cava

Generalidades de la cava

No se debe tratar de cavar y hacer un semillero en una sola operación. Es apropiado que se cave durante un período
seco a finales de otoño o a principios de invierno si proyecta sembrar o plantar en primavera. Excave una zanja de unos 45
cm de anchura a una profundidad de una azada (altura de la pala) en la parte anterior de la parcela y transporte la tierra a
la parte posterior. Extienda compost sobre la superficie de la zanja para enriquecerla de humus (ver Rotación de cultivos).

A continuación, empiece a cavar la parcela; transporte la tierra de una franja de suelo de 10 a 15 cm de anchura a la
zanja anterior. Repita esta operación sucesivamente hasta formar la zanja final que llenara con el suelo extraído de la
primera. Es recomendable llevar a cabo una doble excavación cada tres años para romper la capa compacta que pueda
haberse formado debajo de la capa cavada. Esto requiere trabajar el fondo de cada zanja con una horquilla de jardín antes
de verter la tierra de la franja adyacente.

Elija una pala apropiada a su altura y fortaleza. Mantenga limpia la hoja.

Editorial CEP 63
Jardinería

Elija el día apropiado. El suelo no debe estar ni helado ni saturado. Si es posible, escoja un período de tiempo sereno
cuando no se prevea que llueva por lo menos durante algunas horas.

Empiece poco a poco. En el primer día bastan unos treinta minutos sino está acostumbrado a un ejercicio fuerte. Hunda
la pala verticalmente, no inclinada. Las malas hierbas anuales no ofrecen resistencia puesto que se doblan fácilmente; sin
embargo, deben arrancarse las raíces de las malas hierbas perennes.

Deje el suelo aterronado: las heladas descompondrán los terrones durante el invierno. No eleve nunca el subsuelo a la
superficie: la arcilla, la cal o la arena estropean la fertilidad.

Las herramientas de huerto y jardín

Existe un grupo de herramientas que son imprescindibles. En materia de jardinería se debe observar cierto clasicismo;
nada suple a la experiencia y los métodos de cultivo, de riego y sobre todo las herramientas, no han evolucionado tanto
como para exigir un cambio completo de los materiales.

La pala de puntear está destinada a remover la tierra, aunque es una herramienta que también es bastante útil para
excavar, cortar el césped y para transportar la tierra, si el modelo es cóncavo. Se debe elegir siempre larga y fina, con mango
cómodo y sólido.

La pala dentada deriva de la anterior y permite trabajar más fácilmente los terrenos duros o pedregosos. Sus dientes
deben ser sólidos y con buena punta. Cuando se gasta es más práctico cambiarla que afilarla.

La azada es otro elemento indispensable en el arsenal del jardinero. Sirve para binar (trabajar superficialmente el suelo)
y escardar (cortar las malas hierbas). Lo más sencillo es, en principio, hacerse con una azada más bien grande y con otra
más pequeña para poder alcanzar a todas las partes del jardín por inaccesibles que estas parezcan.

La horquilla puede a veces sustituir a la azada y además sirve para nivelar el terreno y preparar el trabajo del rastrillo.
Debe tener tres o cuatro dientes para avenar bien los terrones.

El rastrillo es bastante eficaz para alisar la tierra antes de plantar, quitar los guijarros de la superficie y retirar las hojas
secas o el césped cortado. El rastrillo pequeño sirve para preparar los tiestos de siembra u las jardineras, con sus cinco
dientes curvados, tiene múltiples aplicaciones.

Otros elementos de principal interés para el jardinero son el cordel y las estacas, pues sin ellos es imposible trazar una
línea recta de plantación. Para evitarlo, se emplean el cordel y las estacas. Los trasplantadores son instrumentos sencillos
y necesarios. Suelen ser más útiles los de acero que los de madera, se limpian mejor y duran más.

La cucharilla, que se emplea para recoger espárragos, sirve para otras tareas como extraer las malas hierbas. El
escardillo sirve para trabajar superficialmente la tierra, en cierto modo como la azada, y para trazar surcos. Algunos modelos
tienen una horquilla de dos dientes. El rastrillo desmalezador también llamado arado de reja corta, es parecido a una azada
provista de una lámina móvil; permite quitar las malas hierbas sin demasiado esfuerzo.

En ocasiones, hay que recurrir a una herramienta más pesada, como el pico, que sirve para arrancar las raíces leñosas,
desenterrar piedras o sencillamente, abrir un agujero. Su uso requiere gran prudencia. Mencionemos también la pala de
jardín o de albañil, que sirve para todo aquello para lo que no basta la pala de puntear. Son bastante necesarias también
las herramientas de corte para la poda y cultivo de flores, por ello son esenciales una buena navaja y una podadera (tijeras
de podar) de cada uno de los tres tamaños, pequeña, mediana y grande.

64 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

De las herramientas para el riego mencionemos la regadera, las mangueras de varios tipos, los instrumentos de riego
por goteo. Otros elementos son los de transporte de entre los que destaca, sin ninguna duda, la carretilla.

El mantenimiento de las herramientas es un punto bastante importante y dice bastante de un buen jardinero. Hay que
quitarles, tras cada uso, la tierra húmeda que puede oxidarlas, hay que cepillarlas con cepillo duro de alambre y mantenerlas
siempre bien engrasadas y afiladas durante el invierno. Lo mejor es habilitar algún espacio donde tenerlas todas colocadas
por conceptos (picos con picos, palas con palas...) que esté cubierto y ventilado y, siempre que sea posible, claro está, bajo
llave.

Los pulverizadores son otros elementos bastante útiles dentro de la jardinería actual. Los más corrientes son los de
mochila, que funcionan manualmente: el jardinero bombea sin cesar para obtener un suministro constante, tienen una
capacidad de 15-50 l y permiten circular libremente entre las plantas. Son fundamentales para dar los herbicidas y fumigar
en general. Para las extensiones grandes se emplea un pulverizador de mochila con bomba a motor. Con una capacidad
mínima de 20 l, permite trabajar con las manos libres. El problema es que es bastante pesado y se necesita ayuda para
cargarlo a la espalda o bien una mesa alta en donde apoyarlo y cargarlo desde ella, también se trata de un aparato bastante
ruidoso.

Cuidado del cultivo

Cultivar verduras con éxito requiere tiempo, esfuerzo y habilidad. La destreza del horticultor reside en efectuar cada
labor en el momento oportuno, aunque nunca debe exagerarse. Así, si considera uno de los cultivos más sencillos, por
ejemplo el humilde rábano, es evidente que deberá aclarar las plántulas relativamente pronto, ya que en caso contrario
éstas no prosperarán adecuadamente. Algunas semanas más tarde cosechará las plantas para emplearlas en la cocina,
pero si retrasa demasiado esta labor las raíces estarán leñosas y huecas. En cultivos menos resistentes es mucho más
importante efectuar estas labores en el momento apropiado; riegue para evitar la marchitez foliar, coseche las judías aunque
tenga en exceso, pulverice contra el pulgón negro y elimine las malas hierba antes de que se conviertan en un problema.

CUIDADO DEL CULTIVO

Aclareo
Transplante
Almacenamiento
Desherbaje
Nutrición
Riego
Acolchado
Pulverización
Protección
Recolección

Aclareo

Las semillas no germinarán si la superficie del suelo forma una capa similar a una costra, a consecuencia de una intensa
lluvia seguida de vientos secos. En esta situación riegue copiosamente, para conservar la superficie absolutamente blanda,
hasta que haya tenido lugar la germinación.

Aunque, con frecuencia, se recomienda sembrar espaciadamente, por lo general, las plántulas quedan demasiado
próximas y es necesario efectuar un aclareo. Debe realizarse tan pronto como las plantas sean lo bastante grandes para

Editorial CEP 65
Jardinería

manipularse; demorar la operación significará plantas altas, delgadas y débiles que nunca se recuperarán completamente.
Presione, con una mano, el suelo que rodea a la plántula no deseada y con la otra arránquela. Si las plantas están
demasiado juntas para poder realizar esta técnica, simplemente despunte la que no desee y deje las raíces en el suelo.

Después del aclareo fije el suelo alrededor de las plántulas restantes y riegue abundantemente. A menudo, el aclareo se
realiza en varias fases, antes de alcanzar el espaciamiento final.

Transplante

Trasplantar implica trasladar las plantas a su ubicación permanente. El origen de estos trasplantes puede ser diverso;
plántulas obtenidas en el semillero del huerto, compradas a un proveedor fiable o cultivadas en el invernadero en macetas
o en cajones de compost. Es muy tentador emplear como trasplantes las plántulas resultado del aclareo de una hilera
superpoblada; sin embargo debe recordar que el trasplante no es apropiado en todas las hortalizas. Es muy recomendado
en la mayoría de las coles, aceptable en algunos cultivos populares tales como las judías y los guisantes, y categóricamente
no recomendable en muchos otros como la lechuga y los cultivos de raíz. Infórmese antes de efectuar esta operación.

Riegue las plántulas y el lugar donde vaya a plantarlas el día antes de realizar el trasplante. Emplee un desplantador
para colocar las plantas a la misma profundidad que en el semillero o en la macera. Fije el suelo alrededor de las plantas y
riegue para asentar las raíces.

El trasplante es un momento crítico en la vida de la planta. Es muy perjudicial un suelo frío y húmedo, así como las
heladas para las verduras no resistentes. Riegue si hay un período de sequía después de plantar y proteja las plantas de
los pájaros.

Almacenamiento

La mayoría de las verduras del huerto familiar se consumen poco después de arrancarse o recolectarse, y en realidad,
este es el momento ideal para emplearlas. Casi todas las hortalizas pueden conservarse durante algunos días o incluso una
semana en el frigorífico, pero si cultiva en cantidad habrá veces que deberá almacenar a largo plazo. En el caso de las judías
siempre hay una producción excesiva de golpe y es mucho mejor recolectarlas cuando están tiernas que alargar el período
de cosecha hasta que estén duras y fibrosas. Las raíces de cultivos principales generalmente se arrancan en otoño para
almacenarse en el interior como acodos entre arena o turba (raíces de remolacha, zanahorias, etc.) o en sacos (papas) en
un garaje o cobertizo protegido de las heladas. Es posible dejar que el huerto actúe como almacén de verduras en el caso
de algunas raíces: colinabos, chirivías y nabos pueden arrancarse cuando se precisen.

En la época de la prerrefrigeración se inventaron métodos de almacenamiento a fin de poder disponer de un suministro


invernal de verduras. Las judías y los guisantes se secaban y luego se desvainaban. Las cebollas y las coles se colgaban
en bolsas o se extendían sobre bandejas. Las judías trepadoras se salaban, las cebollas y las raíces de remolacha se
encurtían en vinagre.

No obstante, el almacenamiento a largo plazo se ha transformado completamente gracias al freezer. Es el método de


almacenamiento ideal de muchas verduras, incluyendo las frondosas que no pueden conservarse satisfactoriamente por
ningún otro método. La rutina es blanquear, enfriar, secar y a continuación congelar. Algunas verduras deben blanquearse
durante algunos minutos antes de congelarse. Esto implica sumergirlas en agua hirviendo: unos 100g por 0,75 litros de
agua. Llevar de nuevo y rápidamente el agua a la ebullición y dejar que transcurra el tiempo necesario para que se
blanqueen. Luego se sumergen inmediatamente en agua helada. La finalidad de esta operación es destruir los agentes que
podrían malograr a las hortalizas y conservar el color y su sabor. Después del blanqueamiento, seque completamente y
congele. Emplee bolsas de plástico para congelar, cajas u otros recipientes, y extraiga tanto aire como pueda antes de

66 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

sellarlos. Para ello llene casi completamente los recipientes rígidos y expulse el aire antes de cerrar las bolsas de
congelación. Consuma los vegetales congelados dentro de los nueve meses.

Desherbaje

Las malas hierbas constituyen una amenaza para el huerto y por ello deben controlarse. Aparte de dar al huerto un
aspecto desagradable, compiten por el espacio, los nutrientes, y pueden hospedar a plagas o enfermedades. El problema
de las malas hierbas no se soluciona con una sola operación; existen numerosas tareas a realizar. La primera empieza
antes de la siembra. Al cavar, elimine todas las raíces de las malas hierbas anuales invirtiendo totalmente cada palada de
suelo. Si ha descuidado el terreno o la parcela de hortalizas y ésta se ha convertido en un mar de hierba y de otras malas
hierbas, su problema es importante.

Lo mejor es pulverizar el cuadro con glifosato antes de preparar el suelo; siga las instrucciones cuidadosamente. De
todas formas, aunque elimine las malas hierbas antes de sembrar o de plantar, siempre aparecerán malas hierbas
adicionales entre las plantas en crecimiento. La técnica básica para mantener el problema bajo control es escardar; debe
realizarse periódicamente para mantener de forma constante un control de las malas hierbas anuales y para privar de
nutrientes las partes subterráneas de las perennes. Escardar puede ser más perjudicial que beneficioso si no es un experto;
no penetre a más de 1,25 cm de profundidad.

También debe considerar los productos químicos, si bien deben emplearse con sumo cuidado puesto que no distinguen entre
las malas hierbas y las hortalizas. Emplee Weedol para quemar las malas hierbas que crecen entre las plantas; pinte las hojas
de las malas hierbas perennes con glifosato. Antes de usar estos productos lea siempre las instrucciones y las precauciones a
considerar y marque la regadera "herbicida"; no la emplee para otros fines.

Nutrición

Anteriormente, el problema residía en escoger entre estiércol o fertilizante, pero en la actualidad se sabe que ambos son
vitales y uno no puede sustituir al otro correctamente. El papel de la materia orgánica es hacer que el suelo sea lo bastante
bueno para soportar un cultivo sano y vigoroso. La finalidad del fertilizante es proporcionar a las plantas suficientes
nutrientes para que alcancen su desarrollo completo.

Hay algunos nutrientes vitales: nitrógeno para el crecimiento foliar, fósforo para el desarrollo radicular y potasa para
consolidar la resistencia a la enfermedad y a malas condiciones ambientales. Este grupo se precisa en cantidades
relativamente grandes y los fertilizantes compuestos contienen estos tres productos. Encontrará información respecto al
contenido de nutrientes en el paquete.

Uno de los usos más importantes de los fertilizantes compuestos es proporcionar un "abonado de fondo" antes de la
siembra o de la plantación. Se emplea una forma granular o en polvo, y antiguamente la favorita era Nitrophosca Azul
especial.

Existen algunos, tales como Nitrophosca Permanet, formados completamente a base de compuestos orgánicos y
minerales. Los cultivos que tardan un poco en madurar precisan uno o más "abonados superficiales" durante el período de
crecimiento. Puede emplearse un abono en forma de polvo o granular, pero debe evitar que entre en contacto con las hojas.
Es mejor que emplee un fertilizante soluble tal como Vigor Humus H-70, el cual se diluye y luego se aplica mediante una
regadera.

El abonado foliar es una interesante técnica a emplear cuando el abonado radicular no es efectivo. Es útil cuando el
suelo no es muy profundo y después de una plaga o una enfermedad, la respuesta es rápida y se restablece la actividad
radicular; aplique Hortrilon o Vigor Humus H-70. Alternativamente puede emplear Multiveg.
Editorial CEP 67
Jardinería

Los tres elementos mayoritarios (nitrógeno, fósforo y potasa) no son los únicos elementos vitales. El magnesio se precisa
en cantidades moderadas y otros (manganeso, hierro, molibdeno, boro, etc.) se requieren en cantidades trazas. El
estercolado añade algo al suelo; un exceso de cal y la anegación lo inmovilizan. Si anteriormente su cultivo mostró
deficiencias emplee Multitonic alrededor de las plantas.

Riego

Una sequía prolongada puede dar lugar a una cosecha pobre o incluso malograrla completamente. Si a este período de
sequía le sigue uno de lluvias intensas los tomates y las raíces se partirán. La solución es un riego adecuado, arte que debe
aprender. Desgraciadamente, por lo general el riego se trata muy brevemente en la mayoría de los libros de horticultura. La
razón es sencilla; anteriormente apenas existían sequías veraniegas y muchos horticultores eran capaces de cultivar con
éxito su huerto sin ningún tipo de riego, excepto el de pulverizar alrededor de los trasplantes. Sin embargo, muchos libros
de horticultura americanos explican ampliamente diversas técnicas de riego. Sin una irrigación adecuada muchos cultivos
darán resultados negativos en un clima seco.

En primer lugar, hay que incorporar al suelo la cantidad adecuada de materia orgánica; esto aumentará la capacidad de
retención de agua. Luego debe cuidar que los 12 cm superficiales del suelo estén completa y uniformemente húmedos pero
sin estar anegados, en la época de la siembra o de la plantación.

Por último, efectúe un acolchado a finales de primavera. Tendrá que hacer todo esto para asegurar un buen reservorio
de humedad en su suelo; el resto depende del tiempo. Si se presenta un período de sequía prolongado deberá regar,
especialmente, los tomates, los pepinos, los calabacines, las judías, los guisantes, los apios y las cebollas. La regla consiste
en regar el suelo copiosamente y completamente cada siete días si el tiempo es seco durante el período crítico. Este período
abarca desde la floración hasta el completo desarrollo de las raíces en las judías y los guisantes, y desde la fase de plántulas
hasta la madurez en los cultivos de hoja. Añada 9 litros por metro cuadrado cuando riegue completamente y riegue
preferentemente por la mañana antes del mediodía o por la tarde. Acuérdese de regar lentamente y junto a la base de las
plantas. Con frecuencia, se emplea una regadera pero en realidad con una manguera la tarea es menos tediosa. Uno de
los métodos de riego más efectivos, consiste en emplear un tubo perforado y situarlo horizontalmente entre las hileras.
Sencillo... pero caro.

En las zonas donde hay un determinado número de plantas grandes a tratar, es mejor emplear una técnica conocida
como punto de riego. Esta requiere introducir una maceta vacía o formar un hoyo junto a cada planta. El agua se añade a
la maceta o al hoyo. La causa principal del malogro o del fracaso de las bolsas de cultivo se debe a que se riegan siguiendo
la misma técnica que se emplea en el huerto. Conservar el compost de una bolsa de cultivo con la humedad conveniente
requiere una técnica diferente, y debe seguir las instrucciones del fabricante cuidadosamente.

Acolchado

El acolchado es una forma de abonado durante la estación. En primavera, extienda una capa de 1,25-2,50 cm a base
de turba, compost descompuesto o mantillo de hoja entre las plantas jóvenes, una vez que éstas estén establecidas. Antes
de esto, cultive y riegue la superficie para asegurar que esté húmeda, carente de malas hierbas y desmenuzable. El
acolchado reducirá la pérdida de agua, aumentará el contenido de nutrientes, mejorará la estructura del suelo y suprimirá
las malas hierbas.

Pulverización

Los que afirman que nunca precisan pulverizar son mentirosos, afortunados o bien cultivan escasos vegetales. Las
plagas y enfermedades atacan tanto a las plantas maduras como a las débiles; la resistencia y el vigor no producen más

68 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

inmunidad a las plantas que a la especie humana. Debido a esto, tenga siempre preparado un atomizador y un pulverizador
de amplio espectro tal como Multiveg.

Protección

Los que escriben sobre temas hortícolas tratan, por todos los medios, de convencer a los horticultores de que las
campanas son tan vitales en el huerto como una rastrillo, escarbar o la línea del huerto. Muchas verduras pueden sembrarse
o plantarse más rápido en un suelo protegido y esto permite una cosecha temprana, en una época en la que los precios de
los comercios todavía son altos. Los cultivos poco resistentes, tales como las berenjenas y los pimientos pueden cultivarse
con éxito en zonas desfavorables durante el invierno, y las verduras frondosas están calientes a pesar de las lluvias y las
heladas. Estas ventajas son resultado de la capacidad del vidrio o del plástico de proteger las plantas del viento o de la
lluvia, y de aumentar la temperatura del aire y del suelo que rodea a las plantas. A pesar de todas estas ventajas menos del
20% de los horticultores posee una campana.

El apogeo tuvo lugar en siglos anteriores, cuando los horticultores profesionales colocaban pesadas campanas sobre
las plantas cultivadas en semilleros, para obtener verduras fuera de estación para el consumo de sus amos. La versión
actual de la antigua campana es el recipiente de plástico transparente sin fondo o parte inferior; una sencilla campana de
fabricación casera.

Si decide comprar varias campanas, su problema será elegir. Algunas reglas le ayudarán a elegir acertadamente; debe
tener la misma altura que el tamaño esperado de las plantas, puesto que las hojas no deben tocar las paredes laterales.
Campanas en forma de tienda de campaña para las plantas pequeñas y campanas en forma de granero para las mayores.
Elija el plástico por su ligereza, seguridad y precio; escoja el vidrio por la claridad, duración, máxima retención del calor y
resistencia al derribamiento.

La campana ondulada PVC es excelente para todos los fines. Si desea cubrir zonas grandes con aros de alambre y con
una cobertura de polietileno. Uno de los inconvenientes de esta cobertura es que se deteriora con los años.

En todos los casos se precisa ventilación; aumentándola al incrementar la temperatura ambiental. La ventilación puede
proporcionarse dejando huecos entre las campanas, no dejando los extremos abiertos. No es preciso retirar las campanas
antes de regar; el agua baja corriendo por los lados y penetrará en el suelo.

Asegúrese de que las campanas están bien sujetas al suelo y limpie el vidrio si está sucio. Cuando las condiciones
meteorológicas sean propicias puede retirar las campanas. Antes de realizar esta operación aumente la ventilación durante
algunos días para aclimatar a las plantas.

A continuación incluimos una serie de imágenes de campanas de protección de los huertos, desde las más sencillas,
que podemos fabricar en nuestro pequeño taller hasta otras de corte industrial que podemos adquirir en los establecimientos
especializados en jardinería y horticultura:

Editorial CEP 69
Jardinería

Recolección

La cosecha de verduras de tamaño miniatura no es económica para el agricultor, pero es cuando son más sabrosas y
tiernas. No todas las verduras precisan cosecharse en una etapa temprana; el sabor de las coles, las berenjenas, los apios,
etc. no disminuye al aumentar el tamaño.

En algunos cultivos, tales como las calabazas, los pepinos, los guisantes y las judías es esencial cosechar
periódicamente puesto que la producción cesará si se dejan unos pocos frutos maduros o vainas en la planta. Arrancar las
vainas sin cuidado puede dañar los tallos de los guisantes; estirar o arrancar las raíces tirando del follaje puede dejar parte
del cultivo en el suelo. Antes de iniciar la recolección de una verdura lea las instrucciones apropiadas, a veces es posible
que el método no sea tan lógico como uno imaginaba.

Rotación de cultivos

No debe cultivar una hortaliza en el mismo sitio año tras año. Si lo hace, es probable que surjan dos problemas. En
primer lugar, las plagas del suelo y las enfermedades que prosperan en el cultivo aumentarán regularmente y podrán
alcanzar proporciones epidémicas. En segundo lugar el cultivo continuado de una misma hortaliza puede conducir a un
70 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

desequilibrio en los niveles de nutrientes del suelo -por lo general, la mayoría de las hortalizas crecen mejor en un suelo en
que se ha cultivado anteriormente una cosecha completamente diferente.

La solución está en efectuar una rotación de cultivos. En el siguiente esquema se presenta un plan estándar de tres
años. A veces se usa una franja de un extremo de la parcela para cultivos permanentes (espárragos, ruibarbo, etc.) y se la
deja excluida del plan. No todos pueden o desean practicar la rotación de cultivos y, por desgracia, desestiman toda idea
de rotación. Es mucho mejor seguir un método rutinario muy sencillo -raíces este año, una hortaliza superficial al siguiente
y después de nuevo un cultivo de raíces...- con la condición de que si una hortaliza da mal resultado un año, nunca debe
cultivar a continuación otra que pertenezca al mismo grupo.

Año 1 Año 2

Año 3 Año 4

Raíces

Remolacha - zanahoria -endibias - patata - chirivía - papa - salsifíes -escorzonera.

- No abone.

- No abone con cal.

- Rastrille un fertilizante general aproximadamente dos semanas antes de sembrar o plantar.

Coles

Brécol - col de Bruselas - col coliflor - col enana - colirrábano - rábano - colinabo - nabo

- Añada estiércol.

- Descompuesto o compost en abundancia en la época de la cava si el suelo es deficiente en humus.

- Abone el suelo con cal, a menos que tenga la certeza de que ya es alcalino.

Editorial CEP 71
Jardinería

- Rastrille un fertilizante general aproximadamente dos semanas antes de sembrar o plantar.

Otras

Berenjena - judía - pimiento - apionabo - apio - pepino - escarola - acelga - puerro - lechuga - calabaza - cebolla -
guisante - espinaca - maíz dulce - tomate.

- Añada estiércol.

- Descompuesto o compost en abundancia en la época de la cava.

- Abone el suelo con cal únicamente si tiene la certeza de que es ácido.

- Rastrille un fertilizante general aproximadamente dos semanas antes de sembrar o plantar.

Semilleros

Muy pocas hortalizas se cultivan en el huerto o parcela a partir de material enraizado. Las raíces de estos transplantes
están desnudas o rodeadas de un terrón de tierra -algunos ejemplos son el espárrago, el ruibarbo, la alcachofa, y algunas
hierbas-. Existen otras hortalizas, especialmente las poco resistentes al frío como los tomates y las berenjenas, que primero
se cultivan en un invernadero y luego se transplantan al huerto cuando las condiciones son apropiadas. Sin embargo, la
mayoría de las hortalizas se siembran directamente en el huerto donde van a crecer o bien cuando son plántulas se
transplantan a otro lugar donde crecerán hasta alcanzar la madurez. En cualquier caso es preciso un semillero.

Aunque se suele empezar a principios de primavera, debe esperar a que el suelo esté en condiciones apropiadas ya
que, si bien la superficie habrá empezado a cambiar de color, bajo esta delgada capa todavía estará húmedo. Camine por
la parcela: si la tierra se adhiere a sus botas todavía está demasiado húmedo.

En primer lugar debe romper mediante un cultivador manual o una horquilla de jardín los terrones que levantó con la
cava de invierno y que el viento y la helada han descompuesto parcialmente. Rompa enérgicamente los terrones grandes
y nivele más o menos la superficie - no hunda la horquilla o el rastrillo más de 15 cm de profundidad ya que se expone a
levantar el estiércol y el compost que enterró cuando efectúo la cava. Si la superficie todavía es muy irregular y aún hay
terrones, repita la operación con la herramienta en posición vertical. El siguiente paso consiste en aplicar una capa de
fertilizante sobre el suelo. No es aconsejable dejar esta capa sobre la superficie puesto que el abono concentrado puede
dañar las raíces diminutas de las semillas en germinación. Para evitar este peligro, trabaje el fertilizante con la parte
superficial del suelo mediante un arado manual. Ahora ya puede preparar el semillero. En estos últimos años han cambiado
las costumbres; el método tradicional consistía en pisar la superficie, para consolidar los niveles inferiores y aplastar
cualquier terrón que hubiese quedado, y finalmente rastrillar la superficie lisa.

En la actualidad no se aprueba este método porque se ha demostrado que daña la estructura del suelo; por ello, siga el
nuevo procedimiento. Rastrille la superficie y emplee el apero -no sus pies- para llenar los hoyos y romper los montones.
Recoja los escombros y las piedras pequeñas. Cuando haya finalizado esta operación, rastrille de nuevo para nivelar y
uniformar el semillero dejando su superficie migajosa. Estas migas no deben ser demasiado pequeñas: una lluvia intensa
provocaría la formación de una capa nociva sobre la superficie de un suelo arcilloso sedimentario recién preparado. Lo ideal
es una superficie con la consistencia de migas gruesas -más grandes que una semilla- ya que requiere menos cuidados
para producir un buen "cultivo" (estructura migajosa).

Una de las características más importantes de los cultivos hortícolas es la utilización de semilleros o recipientes para
plantar las semillas de algunas especies (como es el caso de la cebolla o el apio, por ejemplo) hasta que aparecen los

72 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

primeros plantones, luego, una vez brotados en los pequeños recipientes (que han pasado las estaciones más frías en los
invernaderos o en almacenes rurales al abrigo de las temperaturas extremas) se trasplantan al terreno directamente. Cada
una de las especies tiene unas fechas concretas para los trasplantes y para su sembrado en el semillero. A continuación,
para simplificarlo, hemos incluido un cuadro en el que se reflejan los periodos anuales de siembra, trasplante (en el caso
de necesitarlo) y recolección de las principales especies cultivadas en el huerto.

Calendario del cultivo hortícola:


Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Sept. Octub. Novbre. Dicbre.
Apio R S S S T T R
Calabacín S S R
Cebolla S S R
Coliflor S S R S R
Espinaca SR SR SR SR SR SR SR SR SR SR SR SR
Guisantes S R S
Habas S R S
Judías S R
pintas
Judías S S R
verdes
Lechuga SR SR SR SR SR SR SR SR SR SR SR
Nabos S S R
Patatas T T R R R R
Puerros SR T R R
Tomates S S T T R R
zanahorias S S R R

Claves: [R] RECOLECCION, [S] SIEMBRA, [T] TRASPLANTE

Siembra

La regla básica consiste en no sembrar pronto, ni demasiado profundo, ni demasiado denso. Es importante sembrar en
el momento apropiado. Los calendarios le indicarán cuándo, pero las características de su terreno y el clima determinan el
momento. Las semillas germinarán cuando las temperaturas sean altas para iniciar el crecimiento -las semillas en un suelo
helado y húmedo no germinarán-.

Señale la hilera de plantación mediante una cuerda larga y tensa. Forme el surco, a la profundidad recomendada según
la hortaliza a sembrar, con un bastón, un desplantador o el borde de una azada. Toque el suelo del fondo del surco: si está
seco, riéguelo poco a poco con la regadera. Siembre las semillas, tan espaciadas como pueda, a lo largo de la hilera. No
lo haga directamente del paquete; coloque algunas semillas en la palma de la mano y espárzalas poco a poco con los
dedos. Las semillas pequeñas deben mezclarse con arena antes de la siembra.

Después de la siembra, cubra las semillas colocando nuevamente la tierra poco a poco con la parte superior de un
rastrillo. Si no tiene práctica, es mejor que se olvide de los libros de texto y que coloque nuevamente la tierra con sus dedos.
Apriétela suavemente pero no la riegue. Si el tiempo es seco cubra la superficie con un periódico. La reciente técnica de
siembra fluida le permite obtener hortalizas tempranas. Las semillas se dejan germinar en el invernadero sobre un papel
húmedo y luego se mezclan con un material parecido a la gelatina, basado fundamentalmente en una pasta de papel de
empapelar carente de fungicida. Esta mezcla viscosa se hecha en un pulverizador de plástico y luego se vuelve a colocar
la boquilla.

Editorial CEP 73
Jardinería

Variedades en los tipos de siembra

Siembra secuencial

Algunas verduras, tales como la lechuga y el rábano, no pueden almacenarse para su uso posterior. Para evitar
excesos en un período y carestía en otros es necesario sembrar unas pocas hileras cada varias semanas. Para los
horticultores que no deseen tal molestia, existen unos paquetes de semillas mezcladas. La mezcla de variedades de
maduración temprana y tardía permite, realizando una sola siembra, un largo período de cosecha.

Siembra intercalar (intersiembra)

Se trata de una técnica útil y de doble finalidad. Implica mezclar la semilla de un cultivo compacto y de crecimiento
rápido tal como el rábano o la lechuga Tom Thumb con la de un cultivo de maduración lenta como la chirivía o el perejil.

Las plántulas de lechuga o de rábano salen rápidamente y marcan la hilera; una ventaja importante en la época de
escardar. Aclare en forma corriente ambos cultivos; el rábano o la lechuga se recolectarán mucho antes que el perejil
haya alcanzado la etapa del desarrollo en la que precisa el espacio ocupado por las plantas de crecimiento rápido.

Cultivo intercalar

Es un método más hábil que la siembra intercalar, para emplear al máximo el terreno utilizado para un cultivo de
crecimiento lento, tales como las coles de Bruselas, los puerros, las chirivías, etc., se siembra una hilera de un cultivo
que se recolectará en verano, antes de que el cultivo principal precise espacio.

Entre los cultivos intercalares populares se destacan el rábano, los guisantes tempranos, las zanahorias tempranas,
la espinaca y la lechuga enana. Asegúrese de que la hortaliza intercalada no constituye un problema por sí misma,
haciendo que el espacio entre las hileras sea demasiado estrecho para permitir el paso con facilidad. Si es necesario,
ensanche la distancia recomendada entre las hileras del cultivo principal si proyecta sembrar un cultivo intercalar.

Cultivo trampa

Aunque los planos de rotación de cultivos parecen atractivos y hábiles en el papel, en la práctica pueden dejar parcelas
de suelo. El bróculi sprouting purpúreo finaliza su período productivo a principios o mediados de primavera; los guisantes
tempranos lo terminan a finales del verano. La solución es el cultivo trampa.

Cultive la zona con la horquilla después de retirar las plantas y nivele la superficie con el rastrillo. Siembre un cultivo de
maduración rápida como las cebollas de primavera, el rábano, la lechuga enana, la escarola, la raíz de remolacha, los nabos
o las judías verdes. El cultivo trampa se habrá recolectado antes de la época de la cava otoñal y no habrá destruido el plan
rotacional (ver Rotación de cultivos).

Modalidades de siembra y cultivo

El rehundido

Práctica que se realiza en suelos enarenados tras la poda de formación, con el fin de favorecer la formación de un
mayor número de raíces, y que consiste en cubrir la parte inferior de la planta con arena. El rehundido es una variante
del aporcado que se lleva a cabo doblando la planta, tras haber sido ligeramente rascada, hasta que entre en contacto
con la tierra, cubriéndola ligeramente con arena, dejando fuera la yema terminal y un par de hojas.

74 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

El tutorado

Es una práctica imprescindible para mantener la planta erguida y evitar que las hojas y sobre todo los frutos toquen
el suelo, mejorando así la aireación general de la planta y favoreciendo el aprovechamiento de la radiación y la
realización de las labores culturales (destallados ,recolección, etc.). Todo ello repercutirá en la producción final, calidad
del fruto y control de las enfermedades. La sujeción suele realizarse con hilo de polipropileno (rafia) sujeto de una
extremo a la zona basal de la planta (liado, anudado o sujeto mediante anillas) y de otro a un alambre situado a
determinada altura por encima de la planta (1,8-2,4 m sobre el suelo). Conforma la planta va creciendo se va liando o
sujetando al hilo tutor mediante anillas, hasta que la planta alcance el alambre. A partir de este momento existen tres
opciones:

1) Bajar la planta descolgando el hilo, lo cual conlleva un coste adicional en mano de obra. Este sistema está
empezando a introducirse con la utilización de un mecanismo de sujeción denominado "holandés" o "de perchas",
que consiste en colocar las perchas con hilo enrollado alrededor de ellas para ir dejándolo caer conforme la planta
va creciendo, sujetándola al hilo mediante clips. De esta forma la planta siempre se desarrolla hacia arriba,
recibiendo el máximo de luminosidad, por lo que incide en una mejora de la calidad del fruto y un incremento de la
producción.

2) Dejar que la planta crezca cayendo por propia gravedad.

3) Dejar que la planta vaya creciendo horizontalmente sobre los alambres del emparrillado.

Destallado

Consiste en la eliminación de brotes axilares para mejorar el desarrollo del tallo principal. Debe realizarse con la
mayor frecuencia posible (semanalmente en verano-otoño y cada 10-15 días en invierno) para evitar la pérdida de
biomasa fotosintéticamente activa y la realización de heridas. Los cortes deben de ser limpios para evitar la posible
entrada de enfermedades. En épocas de riesgo es aconsejable realizar un tratamiento fitosanitario con algún funguicida-
bactericida cicatrizante, como pueden ser los derivados del cobre.

Deshojado

Es recomendable tanto en las hojas senescentes, con objeto de facilitar la aireación y mejorar el color de los frutos,
como en hojas enfermas, que deben sacarse inmediatamente del invernadero, eliminando así la fuente de inóculo.

Riegos

En cultivo en suelo y en enarenado el establecimiento del momento y volumen de riego vendrá dado básicamente
por los siguientes parámetros:

- Tensión del agua en el suelo (tensión mátrica), que se determinará mediante un manejo adecuado de tensiómetros,
siendo conveniente regar antes de alcanzar los 20-30 centibares.

- Tipo de suelo (capacidad de campo, porcentaje de saturación).

- Evapotranspiración del cultivo.

- Eficacia de riego (uniformidad de caudal de los goteros).

- Calidad del agua de riego (a peor calidad, mayores son los volúmenes de agua, ya que es necesario desplazar el
frente de sales del bulbo de humedad).

Editorial CEP 75
Jardinería

Los fertilizantes

Los de uso más extendido son los abonos simples en forma de sólidos solubles (nitrato cálcico, nitrato potásico,
nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato monoamónico, sulfato potásico, sulfato magnésico) y en forma líquida
(ácido fosfórico, ácido nítrico), debido a su bajo coste y a que permiten un fácil ajuste de la solución nutritiva, aunque
existen en el mercado abonos complejos sólidos cristalinos y líquidos que se ajustan adecuadamente, solos o en
combinación con los abonos simples, a los equilibrios requeridos en las distintas fases de desarrollo del cultivo.

El aporte de microelementos, que años atrás se había descuidado en gran medida, resulta vital para una nutrición
adecuada, pudiendo encontrar en el mercado una amplia gama de sólidos y líquidos en forma mineral y en forma de
quelatos, cuando es necesario favorecer su estabilidad en el medio de cultivo y su absorción por la planta.

También se dispone de numerosos correctores de carencias tanto de macro como de micronutrientes que pueden
aplicarse vía foliar o riego por goteo, aminoácidos de uso preventivo y curativo, que ayudan a la planta en momentos
críticos de su desarrollo o bajo condiciones ambientales desfavorables, así como otros productos (ácidos húmicos y
fúlvicos, correctores salinos, etc.), que mejoran las condiciones del medio y facilitan la asimilación de nutrientes por la
planta.

En relación a los fertilizantes y a los tipos de abono, vamos a incluir a continuación un apartado dedicado
íntegramente a estos elementos.

Tipos de abono

Abono con estiércol

El abono marca el inicio de la temporada hortícola. En otoño o a principios de invierno extienda 5,5 kg por metro
cuadrado de abono orgánico sobre la superficie del suelo destinado a cultivos de hortalizas que no sean raíces ni coles.
Pero si todo el terreno es deficiente en humus puede enriquecerse con estiércol descompuesto o compost viejo.

Actualmente el abono animal es escaso y la turba es cara y biológicaniente inactiva. La solución reside en fabricar la
máxima cantidad posible de compost empleando desperdicios de la cocina y del huerto. Para acelerar la fermentación de
estos desechos emplee un activador de la producción de calor e impida que este escape del montón de compost y que la
lluvia penetre.

Olvídese de los cuentos de nuestras abuelas respecto a la utilidad de la cal y la nocividad de la tierra: prescinda de la
cal y añada un poco de tierra en el montón de compost. Trascurrido cierto tiempo, hunda con la pala la capa de materia
orgánica bajo la superficie antes de empezar la cava. Es esencial que realice esta rutina de abono de modo que cada año
se enriquezca una franja de la parcela hasta que todo el campo quede tratado. Su función es mejorar la estructura migajosa
de la tierra y aumentar la capacidad de retención de agua y de nutrientes.

Abono con cal

La adición de estiércol y fertilizantes químicos, junto con una cosecha abundante, tiende a aumentar la acidez del
terreno. No abone con cal anualmente como una rutina; si sigue el plan estándar de rotación de cultivos efectúe este abono
únicamente en la franja de terreno destinada a coles. Esto supone una adición de cal cada tres años.

En la actualidad no es necesario calcular la cantidad adecuada de cal. Mediante un sencillo medidor de ph puede
conocerse el grado de acidez, y de este dato, junto con el tipo de suelo en cuestión, usted determina la cantidad a aplicar.
Esta oscilará entre 270-820 g por metro cuadrado -según los expertos es preferible el carbonato cálcico a la cal hidratada-

76 Editorial CEP
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

Si no quiere tomarse la molestia de analizar el suelo, emplee 270 gramos por metro cuadrado. Es muy importante elegir el
momento más apropiado para efectuar esta operación.

Si no ha añadido materia orgánica al suelo, esparza la cal sobre la superficie recientemente cavada -no la mezcle con
la parte superficial-. Si ha añadido estiércol posponga la adición de cal hasta mediados de invierno. Este abono no debe
aplicarse simultáneamente con los fertilizantes químicos o los estiércoles. Estos últimos deben efectuarse el mes anterior o
el posterior a la aplicación de la cal.

Editorial CEP 77
Tema 2. Arreglo, conservación y mantenimiento de huertos

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 2

Æ La horticultura conlleva el trabajo exhaustivo del terreno durante tres estaciones al año (primavera, verano y otoño).
El invierno, pese a que tiene menor exigencia, también tiene su labor.

Æ El huerto debe organizarse en un lugar bien soleado y aireado del jardín. No es aconsejable la sombra que le
puedan proporcionar los arbustos o los árboles, aunque estos últimos representan una buena protección contra el
viento.

Æ Existe un grupo de herramientas que son imprescindibles. En materia de jardinería se debe observar cierto
clasicismo; nada suple a la experiencia y los métodos de cultivo, de riego y sobre todo las herramientas, no han
evolucionado tanto como para exigir un cambio completo de los materiales.

Æ No debe cultivar una hortaliza en el mismo sitio año tras año. Si lo hace, es probable que surjan dos problemas. En
primer lugar, las plagas del suelo y las enfermedades que prosperan en el cultivo aumentarán regularmente y
podrán alcanzar proporciones epidémicas. En segundo lugar el cultivo continuado de una misma hortaliza puede
conducir a un desequilibrio en los niveles de nutrientes del suelo -por lo general, la mayoría de las hortalizas crecen
mejor en un suelo en que se ha cultivado anteriormente una cosecha completamente diferente.

Editorial CEP 79
Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

80 Editorial CEP
TEMA 3
Arreglo, conservación y mantenimiento del
césped
„ Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

OBJETIVOS:
„ Conocer las características generales del césped
„ Aprender las alternativas que hay en la plantación y colocación del césped
„ Estudiar cómo preparar el terreno antes de la plantación de césped
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

ARREGLO, CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DEL CÉSPED

Características generales del césped

Tratar de una manera profunda el tema del césped y el de las praderas requeriría por sí mismo un volumen entero y
completo, tal y como los que algunas editoriales han publicado en los últimos años.

El césped se crea mediante la siembre de semillas o la plantación de esquejes de un determinado número de especies
de la familia de las gramíneas, empleando muchas veces una mezcla de ellas y a veces una única especie. También se
puede combinar con otras especies distintas como las leguminosas. Según la cantidad que se emplee en estas mezclas,
así como según las proporciones, así será la calidad de la pradera y la resistencia a un clima o a otro.

La principal función y la principal característica del césped es su resistencia a las pisadas. Las alfombras de este material
no suelen formar, además, ninguna extensión monótona de color verde. Las margaritas y el diente de león han tomado
desde hace mucho tiempo grandes partes de las superficies con césped. La alfombra verde de césped como jardín
ornamental se ha introducido al igual que las rosas en todos los jardines de instituciones públicas y privadas. Esta moda
surgió desde varios motivos: las pequeñas parcelas en los barrios periféricos de las grandes ciudades ganan, mediante este
truco, algo de amplitud y generosidad. Además desde el punto de vista mental, es beneficioso la existencia de praderas de
césped a la vista de los trabajadores de las oficinas y de todas las personas en general.

Una zona de césped de la forma y el tamaño adecuados, en el sitio correcto, puede obrar maravillas en un jardín,
proporcionando un marco espléndido para las flores y un aire señorial y pacífico a la casa. Los céspedes también
constituyen una importante zona para toda clase de juegos para niños y adultos, barbacoas y baños de sol. Pese a todas
estas ventajas, el césped es probablemente la parte más maltratada del jardín. Nos ocupamos de sembrar, abonar, regar y
cuidar las plantas, pero en la mayoría de los jardines las plantas de hierba que forman el césped no reciben ninguno de
estos tratamientos. Cortar el césped es el único cuidado regular que reciben todos los céspedes, y habitualmente es una
tarea que equivale a pasar la aspiradora por la alfombra.

Imagínese qué aspecto tendría una hilera de coles o lechugas después de haberles cortado las hojas por la mitad una
vez por semana durante toda la temporada de crecimiento. Serían unas plantitas lamentables, especialmente si el suelo no
se hubiera preparado ni abonado antes. Esta analogía no es del todo acertada, porque las plantas de hierba deben cortarse
con regularidad para formar una alfombra tupida de césped, pero cabe destacar que para que se mantenga sana y vigorosa,
incluso la hierba necesita atención. Sin el tipo de cuidados anuales que iremos viendo más adelante, el césped pronto se
llenará de malas hierbas y se verá invadido de hierbas anuales y musgo, que desaparecerán enseguida en la época de
sequía. Un examen minucioso a la mayoría de céspedes suburbanos mostrará que este es el caso más común.

En todo el mundo hay unas 10000 clases conocidas de hierbas diferentes, pero muy pocas se usan para formar
céspedes. Deben ser capaces de soportar cortes frecuentes y formar la densa cubierta verde característica de los buenos
céspedes. Así como las mejores marcas de té y café son mezclas, los céspedes más satisfactorios son una combinación
de varios tipos de hierba. Las especies empleadas dependen del propósito para el que se ponga el césped, y este tema
también lo trataremos más adelante en detalle. Los céspedes han derivado de las praderas de forrajes y heno segadas, y
aunque muy artificial, son una comunidad de plantas por derecho propio. A menos que sean recién plantadas, las praderas
de hierbas de forraje varían de una región a otra, e incluso las recién plantadas muy pronto se verán invadidas por especies
de hierbas nativas de cada zona. En menor medida ocurre lo mismo con el césped de jardín, a menos que se siga una
rigurosa rutina de cultivo. En un césped corriente esto importa poco, pero en un césped ornamental de alta calidad siempre
debe tenerse en cuenta.

Editorial CEP 83
Jardinería

Alternativas para el césped

Semillas o panes

Antes de preparar el terreno, se ha de pensar en la forma en que se plantará el césped. Hay dos alternativas principales:
los panes y las semillas. Si el costo no es un obstáculo, o si se desea césped en un instante, se emplean panes de césped.
Sin embargo, si dejamos de lado estas consideraciones, nos encontraremos con que los sembrados tienen más ventajas.
La siguiente tabla muestra los méritos de ambos métodos.

Semillas

- Semillas (a favor):

 Muy baratas.

 Fáciles de sembrar.

 Se puede elegir una mezcla de semillas para un propósito específico, ya sea resistencia al uso, tolerancia
a la sombra o césped de alta calidad ornamental.

 Las semillas se pueden comprar de antemano y plantarse cuando las condiciones sean favorables.

- Semillas (en contra):

 Lentas para producir una alfombra que se pueda pisar con regularidad.

Panes

- Panes (a favor):

 Una vez puesto, se aclimata enseguida y se puede pisar.

- Panes (en contra):

 Muy caro: los panes de buena calidad pueden costar cuatro veces más que el césped en semillas.

 No es fácil de plantar bien.

 Muchos céspedes proceden de terrenos viejos o sitios sin cuidar y pueden contener hierbas indeseables.

Velvet bent grass

Hay una tercera alternativa, que consiste en usar trozos pequeños de tallos de velvet o creeping bent grass. Estos tallos
se desparraman sobre el terreno y se los cubre con una delgada capa de tierra. Desde entonces hasta que arraiguen y
crezcan bien, no deben secarse o el resultado podría ser un fracaso total. Además este césped arraiga superficialmente, se
extiende, se desarraiga con facilidad y es resistente a las sequías. Los esquejes para plantar suelen ser escasos en los
viveros. Sin embargo en condiciones ideales de fertilidad y humedad del suelo pueden formar una capa aterciopelada de
césped mullido, de gran atractivo visual.

Mezcla de semillas

Existen varias mezclas de semillas de hierba para propósitos específicos. Se dividen en tres grupos: resistentes al uso,
tolerantes a la sombra y de hoja fina. A menos que uno quiera un césped fino, principalmente para uso decorativo, los

84 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

resistentes al trasiego son la mejor elección. Todos tienen ballico perenne, paja de centeno, como elemento básico de
crecimiento resistente, y cañuela Chewings y crested dogstail y a veces también hierba de tallo duro de las praderas.

Uno mismo puede idear una mezcla personal, pero para espacios pequeños no es muy práctico y es aconsejable
comprar una mezcla bien probada y lista para sembrar de un proveedor responsable. Para quienes realmente desean
hacérselo todo solos, una mezcla muy recomendada es la siguiente:

4 partes de paja de centeno S23

4 partes de cañuela

2 partes de crested dogstail

Si la zona a cubrir tiene sombra, una mezcla adecuada sería:

5 partes de hierba de tallo duro de las praderas

3 partes de hierba de tallo blando de las praderas

2 partes de cañuela roja

Hay muchas buenas mezclas comerciales de céspedes finos, y en todas hay cañuela chewings con un poco de brown
top bent. Una mezcla recomendada serían estas dos hierbas en una proporción de 8 a 2. No se fíe de las mezclas baratas
de "césped fino", pues muchas veces contienen tanto crested dogstail como hierbas perennes que enseguida prosperarán
a costa de los céspedes de hoja fina, a menos que se cuide y se corte bien.

Tiras de césped

Para quienes no quieren tomarse la molestia de sembrar, o dudan de su capacidad de hacerlo bien, en algunos países
hay disponibles rollos de césped. Parecen rollos de papel y tienen la simiente adherida a la superficie. Después de preparar
el terreno, se desenrollan las tiras de césped, se cortan al tamaño necesario y se fijan con una delgada capa de tierra. Este
método es más caro que la siembra directa, pero probablemente sea más conveniente para un jardín pequeño.

Siembra

Las semillas de hierbas para césped se pueden sembrar casi en cualquier época del año, excepto en invierno, pero los
momentos óptimos son entre fines de verano y comienzos de otoño, y en primavera. El otoño es probablemente la mejor
época, ya que se puede esperar lluvia como para mantener el suelo húmedo y todavía quedan bastantes semillas de hierbas
silvestres alrededor para impedir la invasión de gorriones u otras aves que comen semillas. En las zonas donde el otoño
suele ser frío y lluvioso, se recomienda plantar en primavera, pero en lugares más cálidos a veces la primavera resulta
demasiado seca y entonces puede ser necesario algún tipo de irrigación.

Las semillas de hierbas son entre pequeñas y muy pequeñas, y son muy, muy livianas. Lo ideal, entonces, es elegir para
la siembra un día sin viento. Asegúrese de que el suelo está húmedo, aunque la capa más superficial pueda estar seca en
el momento de rastrillar el sembrado.

Marque la zona con cuerdas a 1 m de distancia para crear franjas.

Siembre en ambas direcciones para conseguir una difusión uniforme de la semilla.

Rastrille suavemente la superficie.

Editorial CEP 85
Jardinería

Nuestro propósito consiste en plantar semillas con la densidad suficiente para que el terreno se cubra lo más pronto
posible de césped que pueda competir con las malas hierbas. Pero en una plantación demasiado densa los plantones se
pueden pudrir en la base o sucumbir a otras enfermedades. Si el suelo es fértil y ha sido limpiado de hierbas varias veces.
30 g por metro cuadrado serán suficientes. En suelos más pobres pueden hacer falta
hasta 90 g. Para unas condiciones normales en el jardín, se recomiendan 60 g para
obtener una buena producción de plantones.

Para plantar zonas extensas conviene usar una máquina de plantar, o sembrar al
voleo con movimiento de vaivén, como se hacía a la antigua usanza con el cereal.
Marque el suelo con cuerdas paralelas estiradas a un metro entre si. Separe varias
montoncitos de 30 g de las semillas que haya elegido, luego busque una caña o un
palo de 1 m para marcar un metro cuadrado al comienzo de una de las franjas.
Disperse las semillas lo más uniformemente posible, después marque el siguiente
metro cuadrado, y así siguiendo. Cuando todo el césped esté sembrado, rastrille
suavemente la superficie con brazadas largas y firmes. Algunas semillas todavía
quedarán a la vista después de rastrillar, pero habrán quedado bastantes cubiertas, y
las que hayan quedado en la superficie también germinarán si el suelo está lo bastante
húmedo.

Donde se sepa que los pájaros son un problema, sea porque se comen la simiente
o porque se revuelcan en la tierra seca, será necesario algún tipo de protección. Varias
mezclas comerciales tienen un tratamiento con repelentes no venenosos para los
pájaros, pero no se puede confiar en que esto garantice protección total. Pueden
diseminarse varas finas y livianas sobre el terreno recién sembrado hasta que
empiece la germinación, o si no, también está el antiguo recurso de las cuerdas negras
extendidas sobre varillas. Use cordeles o cuerdas reforzados con nylon para que no
se rompan fácilmente y puedan atrapar un pájaro si se enreda entre sus patas.

Siembre en ambas direcciones para


Marque la zona con cuerdas a 1m Rastrille suavemente la
conseguir una difusión uniforme de la
de distancia para crear franjas. superficie.
semilla.

Declives y terrazas

Idealmente, la superficie de un césped debe ser lisa, pero no es necesario que sea
horizontal. En efecto, cuando el sitio lo permita, un declive suave puede quedar muy
bonito. Una zona grande de césped puede incluso ser ondulada, pero las curvas deben
ser lo bastante suaves para que la cortadora de césped funcione bien.

En los jardines con declives pronunciados conviene hacer terrazas o escalones para
que la superficie de césped sea más horizontal. Si se quiere hacer terrazas, primero
hay que quitar la cubierta superficial del suelo (unos 10 ó 15 cm). Después rastrille el

86 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

manto inferior de tierra y nivélelo según sus deseos y, una vez terminado, apisone bien
fuerte. Vuelva a poner la cubierta superficial y vuelva a apisonar. Si es necesario, se
puede hacer un pequeño muro de contención antes de volver a colocar la cubierta
superficial y ahorrar trabajo para la próxima terraza. Rastrille bien para dar un acabado
fino. Por fácil o difícil que haya sido el trabajo, el resultado final debe ser una superficie
lisa de terreno fértil y bien drenado, listo para cubrirse de césped.

- Pasos a seguir:

1. Quite los cascotes y ladrillos que hayan dejado los albañiles, retire la
cubierta superficial del suelo y manténgala apartada.

2. Rastrille el manto inferior del suelo al nivel deseado. Estire cuerdas para
marcar las partes inferior y superior de las terrazas.

3. Transfiera tierra de la parte superior para obtener dos niveles


horizontales. Vuelva a poner el mantillo, apisónelo y rastrille.

Un césped en desnivel puede quedar muy atractivo en un jardín grande, aunque


dificulta un poco el trabajo de la máquina de cortar el césped. En los jardines con un
desnivel demasiado acentuado se pueden hacer terrazas para que la zona sea más
transitable.

Forma y tamaño

La forma y el tamaño del césped están muy determinados por los del jardín, aunque en general no somos lo bastante
audaces para explotar la situación hasta el final. Con demasiada frecuencia una zona de césped es cuadrada u oblonga,
cuando una forma curva o irregular sería más satisfactoria y fácil de segar. Las curvas suaves distraen el ojo hacia la
distancia y pueden crear la ilusión de un espacio mayor.

En jardines de forma irregular se puede agregar carácter o disimular formas inconvenientes con senderos, márgenes o
parterres curvados. Una curva suave, creará la ilusión de espacio en un jardín ancho y corto. Unos árboles o unos arbustos
ayudarán a disimular un jardín largo y estrecho.

Por lo general, cuanto mayor sea la zona de césped, será más efectiva, suponiendo que esté complementada y
contrastada con parterres y canteros bien planificados y bien plantados. El césped más extenso puede resaltarse con la
presencia de algún pequeño árbol florífero o una conífera, una mata de hierbas de las pampas o un cantero de flores, pero
el efecto de un césped reducido se pierde si se le da el mismo tratamiento y se verá bastante sobrecargado.

La zona de césped muy pequeña, digamos, menor de 3 x 3 m, puede tener un aspecto bastante mezquino, y cuando el
jardín es muy pequeño, se puede optar por una zona pavimentada o por plantas alternativas como el tomillo o la camomilla
en vez del césped tradicional.

Hierbas como césped

Aunque desde hace mucho el uso de hierbas para céspedes es una tradición, hay otras plantas que pueden cubrir el
suelo de verde. Son particularmente útiles en los jardines muy pequeños, donde una zona muy reducida de césped quedaría
fuera de lugar. Varias de estas plantas son aromáticas al pisarlas, y tienen una textura muy agradable.

Editorial CEP 87
Jardinería

Un césped de manzanilla es particularmente bueno en zonas pequeñas, donde el suelo es seco y arenoso. Igual que el
tomillo, sus hojas aromáticas forman una atractiva cubierta en el suelo.

El tomillo silvestre (que se vende como Thymus serpyllum o T. drucei) también da una cubierta que sólo necesita una
poda anual después de la floración.

La Camomilla ha tenido sus devotos durante siglos. Es una planta que hace una alfombrilla, con hojas estrechas como
de helecho y flores blancas parecidas a las margaritas. La mejor variedad que conviene obtener es "Treneague", que florece
muy rara vez, y requiere pocos o ningún corte. Prepare el suelo para césped, pero si hay arcilla o un barro pegajoso que
permanece muy mojado en invierno, mezcle con arena gruesa la capa superficial del suelo, en una proporción de un cubo
de 4,51 por cada metro cuadrado, y concluya cubriendo el suelo con una capa de 2 ó 3 cm de arena. Ponga las plantas a
unos 25 ó 30 cm entre sí y quite las hierbas con regularidad hasta que las plantas se extiendan.

Si el suelo se seca muy rápidamente y usted tiene pocas ganas de ocuparse del mantenimiento del césped, el trébol
blanco u holandés puede dar una hermosa cubierta verde que no se pondrá parda, ni siquiera en los veranos más secos,
una vez que esté bien establecido. Por lo general las semillas se pueden obtener en una semillería para agricultores bien
provista, aunque quizá no se pueda comprar pocas cantidades. Unos treinta gramos por metro cuadrado serán suficientes.
Rastrille el suelo sembrado para hundir las semillas. Los cortes serán innecesarios durante el primer año, pero desde
entonces en adelante deberán hacerse una o dos veces después de la floración.

El trébol hace una cubierta muy verde de fácil mantenimiento, pero necesita un suelo alcalino para prosperar.

Los panes

Los panes de césped tienen variada procedencia, pero se pueden clasificar vulgarmente en tres grupos: el primero es
la hierba natural de los prados o las colinas, a menudo retirada en panes cuando se hacen los cimientos de un nuevo
edificio; el segundo es hierba del mismo origen, pero mantenida corta y tratada con herbicidas para quitar la mayoría de las
malas hierbas; y el tercero es hierba sembrada a propósito como césped.

Casi todos los panes más baratos y más fáciles de encontrar pertenecen al primer grupo. Debido a que no tiene
demasiados hierbajos, proporciona la base para un buen césped resistente al uso. Sin embargo, debe fertilizarse, tratarse
con herbicidas y cortarse con regularidad. El segundo grupo queda mas bonito una vez puesto, pero es caro, y
probablemente no valga la pena comprarlo a menos que sea sólo un poco más caro que el primer grupo de panes. También
en este grupo encontramos el finísimo césped de hoja fina de Cumberland o sea marsh turf. Este se usa para cubrir greens
y céspedes de la mejor calidad. Necesita un suelo muy bien drenado y cuidados especiales, y no se recomienda para el
jardín común. El tercer grupo proporciona los panes de mejor calidad, pero es mas caro que los otros y por lo general es
mas difícil de obtener. Sólo será mejor que los grupos primero y segundo si ha sido bien tendido y, a menos que el vencedor
especifique el tipo de hierbas que lo componen no vale la pena pagar un precio habitualmente tan alto. Los panes son
ideales para proporcionar césped al instante y todos los grupos (excepto el de Cumberland) responderán bien al tratamiento
de rutina y formarán una buena capa de césped en poco tiempo.

Los panes suelen cortarse a máquina en gran escala y por lo tanto tienen un grosor uniforme, habitualmente entre 2,5
y 4 cm. Ya sea que estén cortados a mano o a máquina, están disponibles en franjas de 0.30 X 1 m, de modo que es fácil
calcular cuantos necesitamos para cubrir una superficie.

Si no vamos a colocarlos dentro de las 24 horas de haberlos comprado, es mejor dejarlos horizontales y mantenerlos
húmedos hasta que el terreno esté listo. Si los panes quedan apilados demasiados días la hierba se puede amarillear, la

88 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

pila se calentara en el centro y el calor matará tanto las hojas como las raíces. Lo ideal es poner los panes antes de que
transcurra una semana desde su adquisición.

Cuándo colocar los panes

El mejor momento para poner panes es el otoño, o entre fines de invierno y principios de primavera, cuando se forman
nuevas raíces que crecen vigorosas. Sin embargo, se pueden poner panes casi en cualquier época del año, excepto cuando
el terreno está helado o hay mucha sequía. La preparación del terreno es la misma que para sembrar semillas (ver Siembra)
aunque no es necesario rastrillar la superficie hasta un grado tan fino. Si es posible, prepare el suelo con una semana o
más de anticipación y aplique una capa de fertilizante siguiendo las instrucciones del fabricante.

Asegúrese de que los panes tienen una medida uniforme. A veces los panes cortados a mano varían y eso puede influir
en el nivel final. Si sólo algunos panes son un poco más anchos, se les puede rebajar la tierra y las raíces con una pala
afilada. Si hay muchos más gruesos, habrá que encajarlos. Una caja para panes debe medir 0,30 x 1 m y debe poder abrirse
para deslizar el pan en su interior. La profundidad debe ser un promedio del espesor de los panes, habitualmente entre 2,5
y 4 cm. Ponga el pan en la caja con las raíces hacia arriba y deslice una pala afilada u otra herramienta de corte por el borde
de la caja, para quitar las raíces y la tierra sobrantes.

Hasta aquí se da por sentado que la superficie es cuadrada o rectangular. Si fuera curva, redonda u ovalada, empiece
por marcar el perfil y ponga la primera hilera de panes siguiendo el perfil. Cada pan se curvará un poco a los lados, y para
que quede bien tal vez sea necesario recortar algún trozo sobrante. Los últimos panes, los del centro, habrá que cortarlos
a medida para que calcen. Si la zona de césped es un circulo o un óvalo muy pequeño, tal vez sea mejor poner los panes
bien alineados y luego recortar los bordes. Marque los bordes curvados y córtelos con una pala de media luna.

Además de proporcionar un sendero sobre el suelo ya preparado y rastrillado, el uso de un tablón afirmará los panes
una vez puestos. Si no tiene un tablón, apisone con el dorso de la pala. También se puede pasar el rodillo, aunque no es
imprescindible. Si quedara alguna grieta entre los panes después de ponerlos, debe rellenarse. Use una mezcla de turba y
arena y póngala bajo la superficie con la ayuda del dorso del rastrillo.

Póngales un tablón encima y ponga la segunda hilera, trabándola como si fuera de ladrillos.

Editorial CEP 89
Jardinería

Pase el rodillo en una dirección y en otra para alisar los panes.

Barra la superficie para levantar las hojas aplanadas del césped.

90 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

Finalmente, use una pala de media luna para recortar los bordes.

Cuidados posteriores

Es esencial que los panes recién puestos no se sequen, y los riegos deben hacerse con regularidad si prevalecen
condiciones de sequía. Panes puestos en otoño no requerirán ningún corte hasta la primavera siguiente, pero un césped
instalado en panes en primavera necesitará su primer corte al cabo de 3 ó 4 semanas. A la hierba debe dársele tiempo para
crecer bien, para que eche hojas y raíces, de modo que no la corte demasiado cuando se está estableciendo. El primer
corte debe ser sólo un "corte de puntas"; después vaya bajando paulatinamente las cuchillas de la cortadora en cortes
subsiguientes.

Preparación del sitio

Si hemos de instalar un césped desde el principio, será necesario considerar los siguientes puntos. La zona elegida
debe, si es posible, estar a cielo abierto. En el peor de los casos, no debe tener más de medio día de sombra durante el
verano. La hierba crecerá a la sombra, pero para hacer un césped realmente bueno se han de usar mezclas especiales de
semillas. Aún así, la hierba a la sombra pierde su textura y soporta mal el pisoteo.

Un césped, una vez puesto, es probable que dure toda la vida, o al menos, muchos años, de modo que conviene
proporcionarle un buen comienzo. Si la capa superficial del suelo tiene mucho yeso o arena, debe enriquecerse durante la
preparación. Una vez que el sitio haya sido nivelado, y antes de apisonarlo y rastrillarlo, aplique una capa de entre 3 y 5 cm
de espesor de turba de musgo y mézclela con unos 10 ó 15 cm de suelo. Un compost para jardines bien estacionado,
estiércol, o restos de lúpulo pasados por un tamiz de 1 cm también se pueden usar.

Incluso en los suelos más ricos vale la pena aplicar un fertilizante general sobre la turba antes de rastrillar. Se
recomienda emplear unos 60-90 g de fertilizante general por metro cuadrado, o bien, un fertilizante especial para céspedes,
empleado de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Si el lugar está nivelado y tiene buen drenaje, rastrille una capa
de tierra de unos 15 cm, reduciendo los terrones lo máximo posible. El paso siguiente consiste en agregar turba o fertilizante
tal como se recomienda más arriba, y luego apisonar firmemente. Rastrille toda la zona para obtener una buena superficie
de cultivo para sembrar o poner panes.

Esta preparación se puede efectuar casi en cualquier época del año, siempre que el suelo no esté mojado ni embarrado.
Sin embargo, los suelos calcáreos o arcillosos se preparan mejor en otoño y se dejan reposar después de rastrillarlos, para
que las heladas del invierno deshagan los terrones. Durante la primera temporada seca a finales de invierno o principios de
la primavera, rastrille la superficie, apisónela, y vuelva a rastrillar. Los suelos más ligeros se preparan mejor en verano para
plantar o poner panes a finales del verano o principios de otoño.

Editorial CEP 91
Jardinería

- En un terreno con buen drenaje rompa los terrones con una horquilla y apisone bien con los talones (1).

- Rastrille varias veces el terreno en todas direcciones, quitando piedras grandes o basuras (2). Una semana
después de haber plantado aplique fertilizante (3). Rastríllelo. (4).

Al cabo de algunos meses, un césped puede haber crecido de forma irregular. Desparramar suelos alternativos de
estiércol, arcilla o barro arenoso mejorará la superficie.

92 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

Mantenimiento del césped

Cuando los plantones tienen entre 2,5 y 4 cm de largo, es una buena idea darle al césped un ligero toque de rodillo.
Esto ayuda a afirmar las plantitas y estimula la ramificación desde la base. Unos días después de que el césped haya sido
rodado, dele un corte suave. Ajuste la máquina a 2,5 cm y asegúrese de que las cuchillas están bien afiladas y firmes. Corte
regularmente a esta altura durante los primeros cinco meses; después, si el césped ha de ser ornamental de alta calidad,
baje las hojas a la posición correcta (más adelante veremos la sección de cortes).

Durante este primer período, las hierbas de hoja ancha pueden convertirse en una molestia. Es mejor no emplear
herbicidas mientras el césped sea demasiado joven y las hierbas puedan quitarse a mano. Divida la zona en franjas de un
metro de ancho y trabaje en cada franja con un azada o un viejo cuchillo de cocina, quitando todas las hierbas. Vigile la
aparición de hierbas de tallo duro y hoja ancha si l mezcla es de hoja fina y quítelas también.

Idealmente, debería utilizarse un buen compost para macetas, pero una buena tierra de jardín, mezclada a partes
iguales con turba y arena pasada por un tamiz de 0,6 cm será igualmente eficaz. La capa debe tener entre 1 y 2,5 cm de
espesor, debe escurrirse por el césped con la ayuda del dorso del rastrillo, y se añadirá más para cubrir los desniveles. Si
el césped crece lentamente, especialmente después de un invierno muy frío, aplique al mismo tiempo algún tónico para el
césped. También es buen momento para volver a sembrar cualquier zona desnuda.

Sistemas de drenaje

Si es posible, siempre conviene preparar el suelo varios meses antes de lo necesario, ya que entonces habrá tiempo de
que aparezca cualquier plantón de hierba y se lo podrá quitar con un azadón o un herbicida. Si se van a poner panes, hay
menos necesidad de esto, ya que los panes impiden la germinación de cualquier hierba anual, y las hierbas perennes que
puedan aparecer entre los panes quedarán debilitadas y acabarán muriendo a causa de los cortes regulares.
Editorial CEP 93
Jardinería

Tal vez el lugar que ha elegido para el césped esté muy mojado, o incluso inundado. Los buenos céspedes no tolerarán
estas condiciones y puede ser desagradable caminar por esa superficie. Si estas inundaciones ocurren sólo durante los
inviernos lluviosos, es mejor no pisar el césped hasta que se haya secado en primavera. Si de todos modos tiene que
caminar por el césped durante el invierno, o si está empapado durante la mayor parte del año, entonces se hace necesaria
la instalación de algún tipo de drenaje.

Cave zanjas de 45 cm de profundidad. Las Cuando haya rellenado las zanjas de gravas o
zanjas laterales deben unirse a la principal en caños cubra las uniones con una laja plana, para
un ángulo de 60°. evitar bloqueos.

Si no hay desagüe, construya un sumidero a 1,8 m


de profundidad. Cubra las paredes de ladrillos y
llénelo de piedras grandes.

Los drenajes más eficaces tienen un diámetro de 5 a 7,5 cm, y son tubos de terracota dispuestos un extremo contra el
de otro, a través del terreno a una profundidad de entre 30 y 45 cm y con un suave declive a una acequia o un desagüe.
Para lugares menos empapados se puede usar grava o piedras o escombros en vez de los tubos, para rellenar zanjas de
entre 30 y 45 cm de ancho y alto a una profundidad de unos 15 cm de la superficie del suelo, que se cubrirá con el terreno
original bien apisonado.

Puede darse el caso de que sea imposible darle salida a un sistema de drenaje. La única alternativa en ese caso es
poner un césped sobreelevado, con una capa de entre 8 y 15 cm de grava o piedras, y por encima una cubierta de tierra de
8 cm de espesor.

Con demasiada frecuencia, el terreno destinado a un nuevo jardín está lleno de escombros sobrantes de la construcción,
y esto entraña bastante trabajo adicional. Lo más grueso, como trozos de ladrillos, terrones endurecidos de cemento o
costras de pintura, hay que quitarlo. Sin embargo, es habitual que lo más nocivo para un nuevo césped sean los montones
de polvo y escombros (cal, arena, yeso) que cubren por completo un suelo originalmente fértil. Esto suele ocurrir con más
frecuencia en terrenos arcillosos que han sido nivelados con una topadora. Cuando sea posible, esa capa de desperdicios
debe quitarse o mezclarse con la tierra, con la ayuda de una horca o una pala.

94 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

Cuando el sitio es muy grande y está demasiado lleno de materiales de desperdicio es mejor comprar tierra fértil para
cubrirlo todo y darle al césped un medio adecuado. Después, rastrille el suelo con una horca para asegurarse de quitar los
escombros o trozos de cemento que hayan quedado cerca de la superficie. Si esto no se hace, la delgada capa que los
cubra se secará enseguida y el césped sufrirá en épocas de sequía.

Problemas de las praderas de césped

Todos los céspedes plantados en jardines, tanto los de reciente implantación como aquellos ya establecidos durante un
lapso de tiempo, pueden sufrir fundamentalmente tres tipos de problemas: las enfermedades por hongos parásitos, las
malas hierbas y otros problemas de importancia puntual que son, por lo general, bastante más fáciles de combatir como
son las plagas de vertebrados e invertebrados a las que , a continuación, vamos a dedicar el siguiente apartado.

Enfermedades

Al comenzar este apartado hemos de hacer hincapié en una serie de aspectos tales como los tratamientos preventivos
correctos que son los que evitarán la aparición de muchas anomalías que se pueden presentar. Por otra parte, en caso de
aparición de algún foco de enfermedad es primordial la detección rápida y la identificación del problema lo más fiablemente
posible. Lo ideal sería siempre contar con denominaciones de laboratorio debidamente contrastadas. El manejo cuidadoso
de las herramientas es también imprescindible para evitar las propagaciones de las enfermedades al resto de la pradera de
césped.

Siempre se recomienda a los jardineros a acudir a un laboratorio de análisis fitopatológico para la determinación del
agente que propicia la enfermedad. De todas formas, el control de los hongos en las praderas se puede abordar de forma
preventiva y de forma curativa según se indica a continuación.

Sistemas preventivos

Los primeros sistemas que vamos a indicar son los llamados culturales, es decir, aquellos tales como las limpiezas
de las máquinas y el afilado de las cuchillas de las segadoras. La variación de la altura de corte según la época del año
es otro aspecto preventivo bastante interesante. De esta manera, en verano la longitud a la que se debe dejar el césped
es la mínima permitida para cada especie y en invierno la máxima. La altura de corte se debe modificar gradualmente.
Otro sistema preventivo es la fertilización adecuada para la época del año y el tipo de césped. Otra es la de no regar en
exceso, especialmente en los lugares que tengan un drenaje defectuoso. Por último, es recomendable recoger los restos
de la siega, sobre todo en las zonas donde exista riesgo de aparición de focos de enfermedades.

La elección de las especies y variedades que entren en la composición de la paradera debe adecuarse a las
condiciones de la zona ya las enfermedades que se pueden presentar. Actualmente existen en el mercado mezclas de
semillas adaptadas a sombra, escasez de agua, pisado por los humanos... etc.

En la instalación del césped se necesitan aplicar fungicidas de forma preventiva. En el momento de la siembra o
durante el tepes o implantado es muy necesario cuando se cubre la semilla con mantillo de baja calidad o con humus
de lombriz sin desinfectar. Para estos tratamientos se empleará una mezcla de Mancoceb 64% y Carbenzadima 8% a
una dosis de 0'3 g/m2. se darán dos pases: uno cuando el césped alcanza el tamaño de 2 cm y el otro a los 10 ó 15 días
del primero.

Sistemas terapéuticos

Si se presenta un ataque de hongos en la pradera se deberá seguir el siguiente proceso:

Editorial CEP 95
Jardinería

En primer lugar hay que identificar a primera vista el agente casual con verificación mediante análisis de laboratorio.

En segundo lugar se aplicarán funguicidas específicos o de amplio espectro y sistémicos o penetrantes, según las
características del ataque. Los productos mencionados alternados con Benomilo 50% pueden dar buenos resultados
siempre que se actúe rápidamente desde el momento de la detección de los primeros síntomas. Se debe tener en
cuenta, sin embargo, que la respuesta ante cada funguicida depende del agente contra el que va dirigido.

Hierbas nocivas

Las hierbas nocivas son todas aquellas que no intervienen en la composición ornamental del césped; son las que se
denominan generalmente como malas hierbas. Pueden ser especies monocotiledóneas (Gramíneas) o dicotiledóneas
(llamadas malas hierbas de hoja ancha). La forma de combatirlas en cada caso es diferente.

Otras plantas que pueden invadir el césped son los musgos. Aparecen en condiciones de elevada humedad invadiendo
las zonas sombreadas y compactadas de la pradera cuando tiene aporte deficitario de nutrientes. Para combatirlos se
deber{a favorecer el crecimiento del césped mejorando el drenaje, aumentando la fertilidad, incrementando la acidez del
suelo y favoreciendo la penetración de la luz y la aireación recortando adecuadamente los árboles y los arbustos que
producen la sombra.

Para el control de las malas hierbas de hoja ancha y estrecha se establecen las siguientes normas generales:

- En la implantación del césped, habrá que dejar en barbecho antes de la siembre, eliminando al final las malas
hierbas que se hayan configurado, de forma manual o con herbicidas totales y no residuales. Suele ser
recomendable dar algún tipo de riego antes del control para favorecer la nascencia de las que, hasta ese momento,
no hubieran germinado. Se recuerda que la aplicación de herbicida debe efectuarse en periodo de actividad
vegetativa, a ser posible adicionando un abono foliar que la incremente el movimiento de savia y por ello la
traslocación del producto a toda la planta.

También se pueden emplear semillas de calidad contrastada que no lleven incorporados propágulos de malas
hierbas.

- Con el césped ya implantado, hay que evitar las malas hierbas porque producen calvas. Estas calvas también están
producidas por enfermedades, plagas o cualquier agente raro. Hay que mantener el césped correctamente
abonado, regado, segado, aireado y escarificado, puesto que muchas de estas especies no son competitivas con
las propias del césped o no soportan los cortes sistemáticos, quedan controladas simplemente con la correcta
ejecución de tales labores.

Hemos de aplicar periódicamente herbicidas selectivos o desherbar manualmente a fin de controlar los invasores
ocasionales.

En el caso de que se haya producido una infestación de malas hierbas será necesario aplicar herbicidas más o menos
selectivos según las características de las especies a controlar. El desherbado queda restringido a los casos en que la
superficie sea reducida.

Se debe considerar que en la composición de un césped de gramíneas no deben intervenir especies dicotiledóneas,
como por ejemplo el trébol, pues resultarían afectadas por los tratamientos químicos contra las hierbas nocivas de hierba
ancha. De igual manera en el caso poco frecuente en nuestro país de praderas dicotiledóneas las gramíneas se
comportarán como mala hierba por lo que podrán intervenir en la composición original del césped.

96 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

Plagas

Las plagas más importantes que se pueden encontrar en las praderas de césped son las derivadas de la
sobreabundancia de la población de lombrices de tierra o de larvas de insectos himenópteros del género Agriotes, dípteros
del género tipula o diversos coleópteros.

Los daños producidos por los animales vertebrados como topos o topillos, por los animales domésticos y por las
personas también se han de tener en cuenta, aunque son más fácilmente controlables. Otros problemas derivan de las aves
que se comen las semillas al plantar el césped, así como las hormigas que se llevan los granos de semillas a sus
hormigueros. La mejor manera de luchar contra ellas es esparcir algunas semillas antes del plantado para descubrir los
hormigueos y destruirlos con insecticida o con cebos a base de Hidrometilnona. También se puede esparcir alguna semilla
envenenada con algún insecticida. La aparición de un excesivo número de lombrices o de larvas de Tipula en la superficie
puede ser síntoma de abuso de riego o deficiente aireación del suelo. En tales casos salen al exterior para buscar el aire
que necesitan.

Lombrices de tierra

Cuando se padece este tipo de plaga no se debe buscar jamás una eliminación total de las lombrices, ya que las
poblaciones controladas son beneficiosas para el suelo. Se debe buscar la disminución a niveles en los que su actividad no
dañe la estética y el manejo de la pradera (los montículos que forman producen irregularidades superficiales).

Los tratamientos se realizan cuando se observan los signos de actividad, mediante pulverización dirigida al suelo,
con Carbaril al 85% de riqueza disuelto en agua. Suelen ser suficientes las aplicaciones a principios de primavera y a
mediados de otoño y siempre que previamente se observen daños.

Después de cada aplicación si no llueve, se debe dar un buen riego.

Larvas de insectos

Las tipulas, unos insectos dípteros pueden causar daño a las praderas mal drenadas sobre todo después de un
otoño húmedo. Las larvas se alimentan de las raíces y las bases de los tallos de las gramíneas que componen la
pradera. Se detectan por la aparición de corros de hierba amarillenta o marrón en verano.

Las larvas de otros insectos que viven en el suelo, si bien, son menos frecuentes, pueden causar daños similares a
los de las anteriores pues también se alimentan de raíces de las gramíneas. La aparición de pequeñas manchas de
hierba marchita amarillenta o parda delata su presencia.

Todas estas larvas precisan control sólo cuando la población es elevada; ello se consigue mediante tratamientos
insecticidas dirigidos al suelo. Así, antes de plantearse la ejecución de uno de estos tratamientos se debe realizar el
conteo de la cantidad de individuos por m2 presentes en el césped donde aparecen los daños. Para ello, se sigue el
siguiente procedimiento:

1.- Diluir 30-40 cc de un insecticida piretroide en 4 l de agua y regar con esta mezcla una superficie de 1 m2 de la
pradera.

2.- Esperar unos 10 minutos y contar el número de larvas de insectos que han salido a la superficie.

3.- Si el número contabilizado es mayor de 20 por m2, conviene efectuar el tratamiento.

Editorial CEP 97
Jardinería

Cuando se controlan larvas que se alimentan en superficie no se debe regar inmediatamente después del
tratamiento. En el caso de las que se sitúan por debajo de la capa superficial se debe incorporar el producto con un riego
de 10 a 15 l de agua m2.

Agentes bióticos y otros problemas de las praderas de césped

En las praderas se pueden presentar otras alteraciones resultantes de alguna actuación incorrecta en el manejo del
césped. Así por ejemplo:

La aparición en primavera-verano de manchas irregulares de color pajizo en toda la superficie, indican riego insuficiente.

Si se dan corros o líneas de hierba clorítica que finalmente muere, indican fitotoxicidad producida por algún producto
químico, frecuentemente herbicida, mal empleado. Los corros de hierba amarillenta también pueden tener su origen en la
orina de los animales domésticos, principalmente perros y en la acumulación de sales hasta niveles de toxicidad para el
césped; la diferencia entre ambos tipos de daños se encuentra en el borde de la mancha: en el primer caso el círculo de
hierba periférico adquiere color verde intenso y crece rápidamente.

La aplicación de fertilizantes en césped mojado o en dosis excesivas produce quemaduras en las hojas. Las bandas de
pradera de diferente intensidad de color pueden indicar la falta de uniformidad en la aplicación de los fertilizantes.

El pisoteo o el paso de vehículos por la hierba helada produce daños que se manifestarán con el deshielo o al inicio de
la etapa vegetativa: manchas de hierba de color pardo con la huella del agente que produjo el daño.

Zonas donde el crecimiento del césped es escaso y difícil pueden indicar la presencia de piedras o vertidos de obra en
las capas subsuperficiales del terreno.

Los rebrotes de raíz de ciertos árboles y las semillas de especies que germinan fácilmente producen los problemas ya
comentados en apartados anteriores.

98 Editorial CEP
Tema 3. Arreglo, conservación y mantenimiento del césped

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 3

Æ El césped se crea mediante la siembre de semillas o la plantación de esquejes de un determinado número de


especies de la familia de las gramíneas, empleando muchas veces una mezcla de ellas y a veces una única
especie.

Æ Antes de preparar el terreno, se ha de pensar en la forma en que se plantará el césped. Hay dos alternativas
principales: los panes y las semillas. Si el costo no es un obstáculo, o si se desea césped en un instante, se
emplean panes de césped. Sin embargo, si dejamos de lado estas consideraciones, nos encontraremos con que
los sembrados tienen más ventajas.

Æ Existen varias mezclas de semillas de hierba para propósitos específicos. Se dividen en tres grupos: resistentes al
uso, tolerantes a la sombra y de hoja fina.

Æ Si hemos de instalar un césped desde el principio, será necesario considerar los siguientes puntos. La zona elegida
debe, si es posible, estar a cielo abierto. En el peor de los casos, no debe tener más de medio día de sombra
durante el verano. La hierba crecerá a la sombra, pero para hacer un césped realmente bueno se han de usar
mezclas especiales de semillas. Aún así, la hierba a la sombra pierde su textura y soporta mal las pisadas.

Æ La aparición en primavera-verano de manchas irregulares de color pajizo en toda la superficie del césped, indican
riego insuficiente

Editorial CEP 99
Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

100 Editorial CEP


TEMA 4
Problemas en los jardines provocados por
plagas y enfermedades
„ Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

OBJETIVOS:
„ Diferenciar los tipos de insectos que pueden dar lugar a problemas en los jardines
„ Conocer los daños que provocan los ácaros en los jardines
„ Saber los métodos de control que existen contra las distintas plagas de los jardines
Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

PROBLEMAS EN LOS JARDINES PROVOCADOS POR PLAGAS Y ENFERMEDADES

Insectos

Defoliadores

Los huéspedes habituales de estos defoliadores, suelen ser casi todas las plantas de jardín. Muchas especies de
insectos se alimentan de las hojas y otros órganos de frondosas tanto arbóreas como arbustivas y herbáceas de hoja plana.
Se les puede considerar plaga si sus poblaciones aumentan hasta producir defoliaciones intensas.

El aparato bucal de estos insectos es masticador, por lo que con su actividad alimentaria
producen diversos tipos de daños que pueden ayudar a la identificación del agente. Suelen
ser insectos que tienen una sola generación anual y el estado (que puede ser larvario y/o
adulto) en que suelen producir los daños suele durar pocas semanas.

Los órdenes de insectos que pertenecen a este tipo son los siguientes:

- Coleóptera (escarabajos en general): suelen atacar a chopos, olmos, alisos,


sauces, mimbreras, eucaliptos, etc.

- Lepidóptera (mariposas en general). El estado en que dañan a las plantas es larvario.

- Hymenoptera (falsas orugas): que pueden atacar rosas, sauces, encinas, aligustres, rododendron, árbol del amor,
etc.

Daños

Los daños más graves que producen estos insectos defoliadores son el perjuicio del aspecto estético de la planta a
la que atacan. También puede disminuir el vigor de la misma, si la intensidad de la defoliación es grande, dependiendo
de la época en la que se produzca y dependiendo también del estado sanitario previo de la planta.

Elementos de diagnóstico

Los elementos de diagnóstico pueden ser la aparición de hojas totalmente devoradas o solo comidas en alguna o en
ambas de sus caras (a este efecto se le llama esqueletonización o esqueletización). También pueden observarse
galerías bajo la epidermis foliares, márgenes comidos, etc. a veces pueden verse abrigos enroscados o las hojas
pegadas de forma característica. Es posible encontrar nidos tejidos de seda para refugiarse.

Métodos de control

Suelen ser sobre todo métodos curativos, con productos de choque pulverizados puntualmente sobre las plantas.
Una vez detectados los primeros daños se debe actuar con rapidez y con solo una aplicación, si se coge a tiempo puede
ser suficiente para vencer la plaga. Si creemos que ha podido producirse la reproducción del agente atacante, se puede
repetir el tratamiento a los quince o veinte días después del primer tratamiento.

De forma preventiva se puede realizar un tratamiento de invierno al año siguiente de la aparición de la plaga antes
del momento previsto para la eclosión de las puestas o la reactivación de las formas hivernantes. Se pueden pulverizar
aceites amarillos sobre los troncos y las ramas. Hay que tener en cuenta que estos aceites son tóxicos para las plantas,
de forma que solo deben usarse si la planta todavía no ha entrado en estado vegetativo (todavía no ha echado las yemas

Editorial CEP 103


Jardinería

etc.). si la planta ya ha comenzado a mover la savia y las yemas ya están hinchadas es mejor utilizar aceites blancos
que son mucho menos tóxicos para las plantas. Otros productos que son eficaces son los que contienen piretroides.

Perforadores de troncos y ramas

Los huéspedes habituales de estos insectos sueles ser los chopos, los alisos, sauces, mimbreras, diversas rosáceas, el
castaño de Indias y otros árboles y arbustos de hoja ancha.

Estos insectos son xilófagos, es decir, comedores de madera, y producen deformación de la madera muerte de ramas
o de árboles jóvenes y en muchos casos puede debilitar la estructura del ejemplar o de sus ramas, pudiéndose producir
roturas por el viento. Estos insectos prefieren pies o ramas jóvenes de especies de maderas blandas. Pueden excavar sus
galerías debajo de la corteza o en zonas internas. Perforan ramas, troncos e incluso raíces. Dependiendo de la edad de la
planta en cuestión, su estado sanitario y la intensidad del ataque, los daños pueden ser subsanables o no.

Daños

Las galerías que excavan provocan la disminución de la resistencia mecánica de pies o ramas.

Los orificios que producen al penetrar en el árbol, unidos a la exudación de sabia consecuente, son lugares propicios
para la proliferación de hongos y bacterias, pudiendo provocar pudriciones.

Cuando la planta afectada logra cicatrizar las heridas sueles quedar abultamientos y rugosidades en la corteza,
devaluando la condición estética del mismo.

Elementos de diagnóstico

En el exterior de la corteza se pueden observar restos de serrín, exudaciones y a veces, restos de exuvio que deja
la mariposa al finalizar su etapa de crisálida.

Por debajo de la corteza se pueden apreciar las galerías que excavan las larvas.

El tamaño de las virutas de serrín y la zonas del ejemplar donde aparecen los daños son elementos que hay que
tener en cuenta para la identificación del causante.

Métodos de control

Ya que muchos de estos insectos son plagas de vivero, es muy importante controlar el estado de los árboles a su llegada
al punto de destino. Hay que examinar bien la corteza de las plantas que lleguen de vivero a nuestro jardín en toda la longitud
del tronco y en las ramas para comprobar que no hay grietas ni restos de serrín. También es importante verificar que las
raíces se encuentren en buenas condiciones. Si se encuentran restos de larvas, huevos, etc., se procederá a su destrucción
mecánica o química.

Los árboles deben mantenerse sanos con aportes de agua suficientes y con abonos adecuados a sus necesidades.

La eliminación de árboles afectados por estos insectos y la corta y quema de ramas afectadas, contribuye al control
preventivo en árboles sanos.

Si aparece algún ataque de estos insectos se llevarán a cabo medidas terapéuticas. En todos los casos en necesario
identificar primero cual de los agente es el que está actuando, ya que sus ciclos biológicos y por tanto los tratamientos
son diferentes.

104 Editorial CEP


Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

Barrenillos

Los huéspedes habituales para las diversas especies de coleópteros que denominamos barrenillos son muchas
frondosas arbóreas y arbustivas, como castaños, arces, fresnos, alisos, hayas, chopos, encinas, algunas rosáceas,
especies resinosas como pinos, enebros, además de olivos, lilos, carpes, abedules, avellanos, robinas, olmos y almendros.

Estos son insectos xilófagos (comedores de madera), cuyas galerías producen daños graves en los árboles incluso
pudiéndoles originar la muerte. Suelen ser parásitos oportunistas, es decir, que precisan que los árboles que colonizarán
tengan un flujo de savia débil; estos pueden ser ejemplares viejos o atacados por algún agente. Algunos de estos insectos
pueden tener varias generaciones al año y si encuentran las condiciones propicias para su reproducción pueden resultar
fulminantes.

Daños

Aunque los imagos pueden perjudicar en las copas por su alimentación, los daños más importantes son los que se
dan por colonización en la zona subcortical para excavar las galerías de reproducción de los adultos y de alimentación
de las larvas, pudiendo producir la muerte. Normalmente solo son capaces de colonizar pies de flujo de savia débil, por
lo que afectarán a aquellos en que se estado de salud no sea bueno.

Elementos de diagnóstico

En las copas se pueden observar ramillas o ramas completas marchitas. Los brotes tronchados pueden descubrir a
los imagos alimentándose de ellas.

En la corteza podemos observar las exudaciones de goma o de savia y la presencia de pequeñas perforaciones con
o sin serrín nos pueden dar una pista de por donde han penetrado en los troncos y las ramas. Si descortezamos con
cuidado estas zonas podremos descubrir galerías, larvas, etc.

Su aspecto en general puede parecer decaído y marchito si se encuentra en un estado de ataque avanzado, cuando
los insectos ya han colonizado la madera.

Métodos de control

Solo se puede luchar eficazmente contra estos insectos de forma preventiva. En general se tratará de mantener los
árboles en buen estado vegetativo, con agua y nutrientes adecuados a sus necesidades, evitando la plantación de
aquellas especies poco adaptadas al medio que tenemos en el jardín. Es importante eliminar del jardín los restos de
podas y plantas enfermas, con el fin de evitar focos de infección indeseados.

Si encontramos la presencia de escolítidos en la corteza se tendrá que pulverizar inmediatamente la totalidad del
árbol con algún producto como el Alfacipermetrin. Como el tratamiento químico no se puede considerar totalmente
efectivo, si no observáramos mejoría deberemos cortar el ejemplar enfermo a fin de proteger a todos los demás que se
encuentran en el jardín.

Tigra del plátano de sombra

Este insecto que ataca a los plátanos de sombra, es un insecto parásito de esta planta. Es un chinche monófago que
se alimenta mediante picaduras en las hojas de su huésped para absorber sus jugos.

Editorial CEP 105


Jardinería

Daños

Estos insectos producen un debilitamiento paulatino de las plantas a las que atacan, ya que al chupar sus jugos
celulares disminuyen su capacidad fotosintética, quedando debilitados y predispuestos a los ataques de otros agentes.
Si los ataques son muy fuertes se puede producir la defoliación prematura de las hojas.

Los orificios que realizan las hembras para la oviposición son nuevos puntos de penetración de otras enfermedades.

Las deyecciones de estos insectos puede cubrir las hojas de tal forma que impidan el intercambio gaseoso a través
de los estomas.

También se produce un daño estético a amarillearse las hojas por motivo del ataque de estos agentes.

Elementos de diagnóstico

Aparecen punteaduras clóricas en el haz de las hojas que corresponden a los puntos donde el insecto ha producido
la picadura. Al principio de los ataques estas punteaduras se encuentran en la zona basal del nervio de la hoja
distribuyéndose por el resto de ella, pudiendo tornar la hoja completamente de color pardo-amarillo. El follaje pierde su
brillo y se mustia.

En el envés de las hojas se pueden observar los insectos más o menos agrupados, blanquecinos o negruzcos, según
el estado en el que se encuentren, también sus mudas y sus excrementos (unos puntitos brillantes y negros).

Métodos de control

Aunque estos insectos tienen enemigos naturales, en jardines es necesario hacer tratamientos insecticidas
terapéuticos. Los productos que se pueden emplear deben contener Acefato, Alfacipermetrín o Deltametrin. Y deben
aplicarse mediante pulverización a la totalidad del árbol y la época más adecuada para hacerlo es en primavera, cuando
las hojas son todavía pequeñas o en octubre contra los adultos que todavía no han comenzado la hibernación.

Moscas blancas

Éstas pertenecen al orden Hemiptera y suelen utilizar como huéspedes plantas de tejido tierno como las begonias,
dalias, geranios, ponsetias, cóleos, fresias, cinerarias, primaveras, salvias, etc., que se encuentren en lugares abrigados,
cálidos y húmedos.

Tanto los adultos como las larvas producen daños debido a que son chupadores de los jugos de las plantas y además
se consideran vectores de virus.

Las larvas viven fijas en las hojas, protegidas por una secreción cérea parecida a la de algunas cochinillas y producen
gran cantidad de melaza. Son plagas importantes en el medio agrario, pero también pueden producir daños graves en
plantas ornamentales situadas en lugares protegidos que mantengan buenas condiciones de temperatura y humedad.

Como ya hemos dicho anteriormente, son animales que segregan melaza, que es un líquido azucarado que producen
algunos Hemípteros, como las moscas blancas, cochinillas y pulgones, entre otros, y lo excretan. Las gotitas se depositan

106 Editorial CEP


Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

sobre los objetos que están debajo de los insectos dándoles un aspecto brillante. Esta sustancia resulta rápidamente
colonizada por las fumaginas o negrillas, que son hongos que recubren con una capa negruzca la superficie sobre la que
crecen. Estos hongos no son parásitos pero dificultan la penetración de la luz del sol hasta las hojas y el intercambio de
gases que necesita la planta.

Daños

Estas moscas reducen el crecimiento de la planta, decoloran las hojas y se produce la caída prematura de éstas si
el ataque es intenso.

Pueden transmitir enfermedades virales a sus huéspedes.

Dentro de los daños podríamos incluir los efectos negativos de las negrillas comentados un poco más arriba.

Elementos de diagnóstico

Los adultos se pueden observar revoloteando en grandes cantidades o agrupados en el envés de las hojas por la
parte superior de la planta. Las ninfas y larvas en forma de pequeñas escamas aplastadas por el envés. Los adultos son
inquietos y vuelan en cuanto se les molesta.

Las plantas aparecen débiles y decaídas y en sus hojas aparecen decoloraciones puntuales.

La melaza da un aspecto brillante al principio y luego negruzco.

Métodos de control

Una vez que se detecta su presencia, la mejor forma de controlarlo es la lucha química contra los adultos. Da buenos
resultados el Diacinon y el Fenitrotion. Las aplicaciones de estos productos deben hacerse por la mañana temprano
cuando los adulos permanecen quietos en las hojas.

Procesionaria del pino

Los huéspedes habituales son todas las especies de pino y cedros.

Las orugas de este Lepidóptero suelen aparecer entre finales de verano y principios de otoño, según la climatología del
lugar. Hasta la primavera tiene tiempo de desarrollar todos sus estados larvarios, momento en que descienden al suelo para
enterrarse e iniciar el proceso de crisalización. A comienzos del estado larvario, las orugas se sitúan en la mitad inferior de
la copa, para avanzar hacia arriba según se acerca el invierno, ya que esa zona es más soleada.

Daños

Los daños que producen son defoliaciones, que afectan poco a su estado sanitario cuando no son
muy intensas, aunque estéticamente resultan muy negativas, urticarias en personas y animales
domésticos, que es el principal problema en cuanto a los jardines se refiere.

Elementos de diagnóstico

Son visibles los mechones de acículas secas en las primeras etapas del estado larvario, producidas por el tipo de
alimentación de las orugas, que roen las hojas en vez de comerlas completamente.

También son característicos los bolsones de seda en las copas a partir del inicio del estado larvario (septiembre y
octubre).

Editorial CEP 107


Jardinería

Métodos de control

Se pueden utilizar tratamiento químicos, pulverizando las copas de los árboles. Si las copas son accesibles y no hay
muchas bolsas se puede hacer un tratamiento dirigido directamente a la bolsa. Los tratamientos se recomiendan
hacerlos cuando las orugas son jóvenes para facilitar las operaciones, al no ser necesario aparatos que alcancen la
altura total de la copa. Se asegura la eficacia del tratamiento, al ser más sensibles las orugas jóvenes. Si el tratamiento
no funciona se puede repetir sin que sea demasiado tarde.

Estos trabajos se pueden realizar mientras los bolsones no se encuentren en las guías terminales, para así no
comprometer el crecimiento en altura del ejemplar.

Si lo que tenemos son árboles de copa baja se puede recurrir a la corta de las ramas donde se encuentran los
bolsones. Este tratamiento debe realizarse en los meses de octubre y noviembre, ya que si se aguarda a diciembre hay
que tener especial atención a las urticarias.

Si lo que tenemos son árboles con copas altas se pueden eliminar los bolsones mediante tipos de escopeta y
perdigón a fin de que las orugas, desprovistas de su nido protector, mueran por efecto de las bajas temperaturas. Este
proceso solo se puede realizar en la época más fría del año, para que de resultado. Son imprescindibles los permisos y
precauciones del manejo de armas. Tampoco se debe disparar a los bolsones que se encuentren en una guía del árbol.

Si nada de esto funciona se puede cercar con un plástico rígido el tronco y rociar con algún producto a base de
piretroides o aplicar algún pegamento de desecación lenta a una sección del fuste para que las orugas se queden
pegadas cuando bajen de las bolsas.

Barrenillos y perforadores de coníferas

Se alimentan de madera de los pinos principalmente aunque también se pueden encontrar sobre otras coníferas. Las
galerías que excavan y las perforaciones que realizan producen la muerte de brotes y en ocasiones de los pies completos.

Son parásitos que se aprovechan de pies de planta que se encuentre débiles por algún motivo, ya que si no fuera así,
el flujo de resina que se produce en los orificios de entrada seria suficientemente intenso para impedir el acceso de los
insectos.

Daños

Si la fase es leve, se limita a la fase de alimentación en las copas y la muerte de los brotes puede ser superada por
el árbol. Si el ataque progresa y los insectos consiguen colonizar la capa inmediata a la corteza, el árbol puede morir
más o menos rápidamente.

Elementos de diagnóstico

El las copas se pueden observas brotes secos si el ataque es de escolítidos. Se pueden observar decoloraciones de
las acículas que más tarde viran a un color marrón rojizo.

En los troncos se pueden ver los signos de las perforaciones de entrada de los escolítidos, en forma de grumos de
resina o restos de serrín, en la corteza de los árboles.

Métodos de control

Selecciones las especies que se deseen emplear en el jardín de forma que no se vean sometidas al debilitamiento
que pueda producir el ataque de este insecto.

108 Editorial CEP


Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

Mantener los árboles vigorosos y en buen estado sanitario, regándolos y abonándolos según sus exigencias.

Destruir o tratar con insecticidas los restos vegetales para evitar la multiplicación de estos perforadores.

Tratar químicamente fustes y copas.

Si estamos en un caso de ataque grave y aparecen árboles secos o en proceso de desecación, se deben cortar de
inmediato y trasladar a vertedero para quemar.

Cochinillas

Estos insectos pertenecen al género Homóptera y son huéspedes de casi todas las plantas de jardín. Se alimentan de
los jugos de las plantas mediante su aparato bucal picador-chupador, debilitándolas. Pueden asentarse sobre yemas, hojas,
ramas, tallos, troncos y raíces. Secretan una melaza sobre la que crecen hongos de tipo fumagina.

En alguna fase de su ciclo biológico tienen formas inmóviles que permanecen fijas en la planta y que se protegen con
estructuras especiales segregadas por el propio insecto, a veces son como escamas, de diversos colores, otras son masas
algodonosas o vistosos caparazones, etc.

Pueden aparecer sobre hojas, troncos, frutos o raíces, según la especie dañina.

Daños

Debilitan la planta al absorber sus jugos, pudiendo ocasionar la muerte de ramas


incluso de pies completos.

Las negrillas que crecen sobre la melaza que segregan tienen los mismos efectos
que los que ya se han comentado en el caso de las moscas blancas y contribuya al ya
mencionado debilitamiento.

Las protecciones que general las formas inmóviles, las negrillas que van asociadas
a estos insectos y las decoloraciones y deformaciones de las hojas deterioran el valor
ornamental de los huéspedes.

Elementos de diagnóstico

Decoloraciones y deformaciones de las hojas por el efecto fitotóxico de la savia de estos parásitos.

La planta en cuestión puede aparecer débil y decaído.

Se pueden observar las negrillas crecidas encima de las melazas, cuyo efecto ya se ha mencionado en diversas
ocasiones.

Se pueden visualizar las típicas estructuras de protección en diferentes partes del árbol.

Métodos de control

La forma de lucha más eficaz es la terapéutica con productos químicos antes de que se produzcan niveles de
infestación. Se han observado buenos resultados con los productos que tienen materia activa Metil-pirimifos, clorpirifos
o algún producto fosfatado (diazinon, fenitrotión, fentoato). Estos tratamientos deben ir dirigidos contra larvas y fases
móviles, que son los individuos más sensibles. Además de esto se puede aplicar algún fungicida a base de cobre para

Editorial CEP 109


Jardinería

luchar contra las negrillas. Si esto se aplica con productos mezclados, es necesario comprobar su compatibilidad ya que,
frecuentemente, el cobre es incompatible con muchos de los abonos de aplicación foliar.

Es importante controlar las posibles reinfestaciones, puesto que el control absoluto de este tipo de insecto es muy
difícil, de forma que será necesario repetir los tratamiento cada uno o dos años.

Pulgones

Estos insectos pertenecen al orden de Hemiptera y utilizan como huéspedes


casi todas las plantas de jardinería, como cedros, rosas, hiedras, etc.

Estos insectos, al igual que las cochinillas, tienen aparato bucal picador-
chupador y se alimentan de los jugos celulares de las plantas produciendo
diversos tipos de daños. También emiten melaza, por lo que suelen verse a su
alrededor hormigas que las aprovechan. Pueden ser vectores de enfermedades
de origen viriótico, esto significa que al producir la picadura a la planta son
capaces de transferir virus a estas.

Prefieren los tejidos tiernos como las yemas, hojas, brotes, etc, y suelen ser
gregarios pudiéndose encontrar en grandes cantidades sobre el vegetal.

Daños

Los daños que provocan son similares a los producidos por las cochinillas. Los pulgones también pueden producir
daños estéticos el ser capaces de enrollar y deformar las hojas, tallos tiernos y flores. Algunas formas agallas sobre las
plantas.

Elementos de diagnóstico

Se pueden observar manchas cloríticas en puntos de picaduras.

Podemos encontrar estructuras especiales cuando producen agallas.

Deformaciones de hojas, brotes y capullos.

Se puede observar un debilitamiento, incluso muerte de las partes afectadas.

Las hojas y corteza de la planta o los objetos que se sitúan debajo de ella aparecen con puntitos brillantes que
pertenecen a las gotitas de melaza que producen. Además se pueden ver a las negrillas que crecen sobre esta melaza.

Pueden aparecer hormigas por toda la planta, que siguiéndolas nos llevarán hasta los pulgones, el los tejidos tiernos
que encontraremos con coloraciones verde, pardo y negro.

Métodos de control

Los métodos de control que podemos utilizar son similares a los de las cochinillas, pero teniendo en cuenta que estos
insectos, los que tratemos en este punto, tienen varias generaciones anuales y los tratamientos químicos han de
repetirse varias veces a lo largo del período vegetativo de las plantas. De esta forma, lo normal es dar un pase cada tres
semanas o un mes aunque siempre es conveniente controlar su presencia y grado de ataque de tratar.

110 Editorial CEP


Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

Ácaros

Estos son artrópodos pertenecientes al grupo Arachnidae.

Pertenecen al grupo de las arañas y tienen un aparato bucal chupador y se


alimentan de los jugos de sus huéspedes.

En condiciones naturales están controlados por insectos y otros ácaros


depredadores de modo que los tratamientos insecticidas muy intensos pueden
favorecer el desarrollo de esta plaga al eliminar sus enemigos naturales.

Su modo de alimentación, perforando las hojas para absorber sus jugos celulares producen un descenso en los niveles
de clorofila y un incremento en la evaporación a través de las hojas. Los ataque s a las plantas se ven agravados por su
gran capacidad reproductiva, provocando una extensión muy rápida de la plaga.

Les gusta las condiciones de sequedad ambiental unida a temperaturas cálidas.

Daños

Debilitan a las plantas, por el descenso de los niveles de clorofila, etc., con caída prematura de las hojas.

Producen daños estéticos por decoloración, perdida de brillo, deformación, etc.

Elementos de diagnóstico

Clorosis en las hojas y puntitos amarillentos o pardos.

A veces tejen telarañas que se aprecian al tacto.

Se puede ver a los propios ácaros desplazándose por la planta.

Las erinosis y agallas producidas por algunos de ellos delatan su presencia.

Métodos de control

La lucha contra estos es básicamente terapéutica. Se puede actuar colectando y quemando los órganos afectados antes
de que se propaguen con exceso. También se pueden utilizar acaricidas, y no se aconseja mezclarlos con otros productos
fitosanitarios.

Pueden encontrarse algunos insecticidas con actividad acaricida más o menos potente que se pueden emplear de forma
preventiva en el jardín cuado se hacen los tratamientos contra insectos. No se deben emplear contra los ácaros
exclusivamente para no matar a los insectos que los depredan.

Animales no artrópodos

Caracoles y babosas

La presencia de estos animales en el jardín produce daños de consideración,


sobre todo en plantas herbáceas, su actividad cesa con las frías temperaturas del
invierno y con la sequedad excesiva.

Editorial CEP 111


Jardinería

Topos y topillos

Las galerías que excavan y las toperas que forman alteran el aspecto estético del jardín, desnivelando el suelo,
descalzando plantas y ocasionando daños en las raíces. Los topos se consideran insectívoros y los topillos herbívoros.

Se puede luchar contra estos mamíferos mediante la colocación de cepos en las galerías, con gases asfixiantes,
inundando las galerías o destrozándolas mecánicamente. No deben usarse indiscriminadamente cebos envenenados contra
estos animales por posibles efectos negativos en la cadena trófica. Consultar los más adecuados.

Contra los topos también podemos actuar controlando las lombrices de tierra pues son parte de su dieta.

Animales de compañía

Los perros y los gatos, tan abundantes a veces por abandono de estos, ocasionan daños directos en las plantas que
emplean para marcar su territorio con los orines. Los agujeros que excavan, los caminos que trazan con su paso continuo,
pueden deslucir las características ornamentales del jardín. Con respecto a los gatos, hay que tener en cuenta que utilizan
los árboles para afilarse las uñas, pudiendo causar daños estéticos e incluso heridas peligrosas para la supervivencia del
árbol o el arbusto.

No se conocen métodos eficaces para mantener a los perros y gatos al margen de las zonas ajardinadas pero se puede
aconsejar acotar su estancia en el jardín o proteger con cercas individuales las plantas o sectores que necesiten más
cuidado.

Acción antrópica

Especialmente en el caso de zonas ajardinadas de acceso público, como es el caso, las personas desconsideradas
producen daños irreparables, como la rotura de árboles jóvenes y arbustos, pisoteo y arranque de flores, grabado de
cortezas de los árboles, etc.

El paso continuado de maquinaria, vehículos e incluso el mismo paso de personas, produce apelmazamiento del suelo,
que puede producir asfixia radicular. Si esto ocurriera deben realizarse trabajos manuales de aireación.

Para nuestra desgracia no existen sistemas eficaces y selectivos contra esta "plaga". Lo mejor es educar en el respeto
por el espacio común, vigilar adecuadamente su actividad y dotar a los jardines de zonas de juegos para los más pequeños,
desviando así su atracción, pasos y zonas de bancos para los más mayores, etc.

Podas

Si son inadecuadas originan graves daños a las plantas al ocasionar heridas que dan lugar a pudriciones posteriores
y ataques de insectos que se ven atraídos por el flujo de savia y por el debilitamiento que acompaña a las drásticas
reducciones de copa que suelen ser la costumbre en España.

Si la planta a tratar no indica otra cosa, las podas deben limitarse a las de formación, respetando siempre los rodetes
de inserción a las ramas y desinfectando la herida convenientemente. Para una correcta cicatrización, la herida de poda
no debe superar los 5-8 cm de diámetro.

El manejo poco cuidadoso o inadecuado de las herramientas que se utilizan en la poda pueden dañar gravemente a
las plantas, produciendo heridas de difícil cicatrización y que corren el peligro de convertirse en vías de penetración de
agentes dañinos.

112 Editorial CEP


Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

Productos fitosanitarios

Si utilizamos productos fitosanitarios, hay que evitar los daños que estos pueden producir por sobredosificación de
los mismos, por aplicación en estados fenológicos sensibles, como el brote de las yemas, etc. se pueden producir
quemaduras, desecación, moteado, clorosis etc., de las hojas y otras lesiones en la corteza de ramas jóvenes.

Plantación inadecuada

Cuando se realizan hoyos pequeños o poco profundos se pueden ocasionar problemas de falta de arraigo y
descalzado de plantas.

Si no se compacta bien el terreno sobre el cepellón, pueden quedar bolsas de aire que harán que se sequen las
raíces.

Se deben emplear mezclas de tierra adecuados para el ejemplar para favorecer su correcto arraigue.

En la base de los hoyos de plantación se instalará un drenaje que evite encharcamientos perjudiciales para las
raíces, etc.

Editorial CEP 113


Tema 4. Problemas en los jardines provocados por plagas y enfermedades

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 4

Æ Los huéspedes habituales de estos defoliadores, suelen ser casi todas las plantas de jardín. Muchas especies de
insectos se alimentan de las hojas y otros órganos de frondosas tanto arbóreas como arbustivas y herbáceas de
hoja plana.

Æ Los pulgones pertenecen al orden de Hemiptera y utilizan como huéspedes casi todas las plantas de jardinería,
como cedros, rosas, hiedras, etc.

Æ Los huéspedes habituales para las diversas especies de coleópteros que denominamos barrenillos son muchas
frondosas arbóreas y arbustivas, como castaños, arces, fresnos, alisos, hayas, chopos, encinas, algunas rosáceas,
especies resinosas como pinos, enebros, además de olivos, lilos, carpes, abedules, avellanos, robinas, olmos y
almendros.

Æ Las galerías que excavan los topos y topillos y las toperas que forman alteran el aspecto estético del jardín,
desnivelando el suelo, descalzando plantas y ocasionando daños en las raíces.

Æ Los perros y los gatos, tan abundantes a veces por abandono de estos, ocasionan daños directos en las plantas
que emplean para marcar su territorio con los orines.

Editorial CEP 115


Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

116 Editorial CEP


TEMA 5
Categorías de plantas
„ Categorías de plantas

OBJETIVOS:
„ Aprender a diferenciar las distintas categorías de plantas de jardinería, sus características
y variedades
„ Conocer las variedades de plantas recomendadas para centros de jardín en función del
espacio disponible
Tema 5. Categorías de plantas

CATEGORÍAS DE PLANTAS

ACUÁTICAS
ALPESTRES
ANUALES
ÁRBOLES Y ARBUSTOS FRUTALES
BIENALES

C AT E G O R Í A S D E P L A N TA S
BROMELIÁCEAS
BULBOSAS
Cactáceas suculentas
OTRAS Dalias
Guisantes de olor
Helechos
HIERBAS
HORTALIZAS
PERENNES
PLANTAS DE FLOR EN MACETA
PLANTAS DE MACETA FRONDOSA
ROSALES
SARMIENTOS FRUTALES
TREPADORAS

Acuáticas

Las plantas típicamente utilizadas para bordes como la typha, butomus, y sagittaria se dividen en primavera lo mismo
que las plantas anuales utilizadas para canteros; los Iris pseudacorus y otros lirios se dividen después que han florecido.
Las semillas de las primulas están maduras a finales de verano, momento en que hay que sembrarlas. Los tubérculos
acuáticos (nymphaea) se pueden dividir en primavera, pero cada parte ha de conservar tallos fuertes.

También se pueden reproducir por semillas cuando éstas están maduras y en un armazón propagador. Las plantas
flotantes del tipo stratiotes suelta hijuelos en verano. Las plantas oxigenadoras tales como la elodea y myriophyllum se
pueden dividir desde principios a finales de primavera, tengan o no raíces, ya que estas aparecerán inmediatamente en el
agua.

Editorial CEP 119


Jardinería

Alpestres

Muchas plantas alpestres (tanto las naturales como las creadas por los especialistas) tales como la aubrieta, flox,
aquilegia y leontopodium ("edelweis") se obtienen a partir de semillas sembradas en la intemperie (en macetas) en los
meses de invierno. Las gencianas se sembrarán más tarde, a finales de primavera. Las plantas rastreras del tipo antennaria,
campanula, lewisa y tomillo se pueden dividir en primavera. Varios tipos de estas plantas se pueden multiplicar por esquejes:
los esquejes tiernos de la aethionema, aubrieta y verónica se plantarán durante la primavera; los semileñosos de flox y
helianthemum se plantarán desde finales de primavera o a principios de verano; los leñosos en otoño (en armazones
propagadores para aubrieta); los esquejes de hojas de ramonda, hoberlea y lewisia desde principios de primavera a
principios de verano. Los hijuelos de saxifraga y sempervivum son fáciles de enraizar y brotan sin dificultad.

Anuales

Todas estas plantas se obtienen a partir de semillas, pero la época y los métodos de siembra varían.

Anuales resistentes

Éstas (entre las que se encuentran las nigellas, clarkias, linums y caléndulas) se siembran en la intemperie a principios
de primavera en el lugar definitivo, ya sea en canteros o en surcos para esquejes. Las más resistentes (por ejemplo, la
caléndula, godetia y girasol) se pueden sembrar in situ entre principios y finales de otoño para que florezcan a principios de
primavera. Muchas plantas anuales resistentes se pueden sembrar en macetas, en las mismas épocas y florecerán en
invernaderos sin calefacción.

Anuales semirresistentes

Plantas tales como ageratum, salvia escarlata y tagetes se siembran en tiestos o bandejas desde mediados de invierno
a principios de primavera, después se las planta espaciadamente en otra bandeja o en macetas independientes para lograr
plantas de macizo o decorativas. Se ha de plantar el antirrhinus de crecimiento lento y la begonia semperflorens a mediados
de invierno; la mayoría de las plantas anuales semiresistentes (tales como la lobelia, nicotina, salvia, petunia, nemesia,
mesembryanthemum, cosmos) se plantan en un armazón cubierto de vidrio, entre finales de primavera y principios de
verano; las plantas de crecimiento rápido tales como las zinnias se plantan a mediados de primavera.

Árboles y arbustos frutales

Las especies que nacen directamente de semillas (entre los cuales se encuentra el quercus y el aesculus), se deben
sembrar directamente en la tierra, en tanto otras especies(sorbus, malus y prunus) se han de ver sometidos a un tratamiento
de frío para salir del estado latente. Tipos selectos de Acer platanoides "Drummondii" y Acer palmatum han de ser injertados
en un buen patrón, en primavera. El Ailanthus y el Rhus typhina (zumaque) se reproduce por esquejes de raíces que se
pueden plantar a principios de primavera.

Los esquejes leñosos se han de cortar a principios de invierno. Los álamos y los sauces pertenecen a este grupo.

Las coníferas crecerán a partir de semillas que se plantan al aire libre en primavera, pero ciertas variedades -de formas
poco corrientes, enanas o de diferente color de hoja- se reproducen por injertos que han de realizarse a principios de
primavera en un invernadero si se trata de pinus, picea o chamaecyparis; a principios de otoño se pueden reproducir tipos
tales como la picea, juniperus y chamaecyparis, pero a partir de esquejes semileñosos que se colocarán en armazones.

Los árboles frutales cultivados (manzanos, perales, ciruelos, cerezos, membrillos, etc.) son todos híbridos, por lo tanto
han de reproducirse vegetativamente. Por lo general, se realizan injertos de sujetos compatibles en primavera o injerto de

120 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

yemas entre principios y finales de primavera. Los arbustos frutales, tales como los groselleros negros, rojos y uvas espinas
se reproducen en el exterior a partir de esquejes duros, a finales de otoño hasta mediados de invierno. Se han de dejar
yemas en la parte de la zarza que se entierra, para que se formen renuevos el año siguiente.

Bienales

Alhelíes (cheriantus), nomeolvides (myosotis), margaritas dobles (bellis) "Canterbury bell" (Campanula medium) como
también otras plantas, se obtienen de semillas sembradas a la intemperie en un cantero o armazón para fríos en primavera
al igual que las coníferas; en verano se trasladan de lugar hasta que se formen plantas maduras las cuales se replantan en
su lugar definitivo para que florezcan la primavera siguiente.

Bromeliáceas

Las plantas ornamentales de la familia de la piña, tales como la aechmea, neoregelia, vriesia y la propia ananás se
obtienen a partir de semillas sembradas en un armazón propagador cubierto de vidrio. La época de siembra es a principios
de primavera. También se pueden procrear a partir de hijuelos enraizados a finales de primavera y que se forman al pie de
la planta madre (que morirá después de florecer).

Bulbosas

Las especies naturales de plantas bulbosas se pueden obtener a partir de semillas. Es preferible plantarlas en
recipientes a la intemperie no bien se han madurado las semillas. Muchas de las bulbosas de jardín, sin embargo, son
híbridos; por lo tanto, se multiplican en forma vegetativa; las bolas de nieve (galanthus) se reproducen a partir de bulbillos
que aparecen después de la floración; los azafranes, a partir de cetéfilos y en primavera; los muscari se reproducen por
bulbillos en primavera; los tulipanes a partir de bulbillos y a finales de otoño (hay que observar con atención para que no se
deterioren a causa de enfermedades). Los narcisos nacen de bulbillos, en verano, y los gladiolos lo hacen en cetáfilos y de
bulbillos en otoño. Otras plantas (Lilium tigrinum, L. Speciosum y Enchantment) se reproducen por bulbillos que surgen en
las axilas de las hojas que pueden ser recogidos y almacenados en invierno. La época de siembra de estos será la
primavera. Los tubérculos de eranthis (acónito invernal) se pueden dividir a finales de verano.

Otros tipos

Cactáceas suculentas

Los cactus se reproducen generalmente por semillas sembradas en un armazón propagador cubierto de vidrio, desde
principios de invierno hasta mediados de primavera (por ejemplo, la rebutia, chamaecereus, ephiphylum, opuntia).

Editorial CEP 121


Jardinería

Para propagar la rebutia, hay que usar sus hijuelos. Los cactus de
Navidad y Pascua (schlumbergera y rhipsalidopsis) enraízan fácilmente a
partir de dos o tres esquejes de yemas debajo de un vidrio, durante el
verano.

Las plantas suculentas, echeveria y sedum, se reproducen por semillas


que se pueden sembrar desde mediados de invierno hasta mediados de
primavera. Las plantitas que se forman de las hojas de los bryophyllum, se
pueden poner en macetas y brotarán muy pronto.

Se puede lograr un kalanchoe por medio de esquejes de hoja o de tallo,


desde primavera hasta finales de verano. Los sempervivums resistentes se
pueden dividir en primavera; otra alternativa es arraigar hijuelos en verano.

Dalias

Las dalias enanas se pueden obtener de semillas de buena calidad, en un lugar templado, desde finales de invierno a
mediados de primavera. Pero las que son de cultivo, han de reproducirse en forma vegetativa.

Los cepellones de tubérculos se pueden dividir y plantar en primavera, garantizando que cada parte cuente con un buen
brote, como mínimo. Los esquejes basales de tallos tiernos se escogen a finales de invierno y comienzan a brotar la
primavera siguiente.

Guisantes de olor

Se reproducen por semillas que pueden ser plantadas en tiestos a mediados de otoño, o en armazones propagadores
al aire libre en invierno; en un invernadero sin calefacción en primavera o directamente sembradas en la tierra en los meses
de primavera.

Helechos

Todas las especies se pueden reproducir por esporas (el equivalente a las semillas de las flores) cuando estas están
maduras y ha de ser en un invernadero. Otras plantas, tales como adiantum, aspelium, phyllitis y pteris, que forman macizos
de raíces, se pueden dividir a principios de primavera; las especies resistentes, a la intemperie, y las demás en un
invernadero. Los hijuelos que nacen de las frondas del asplenium bulbiferum enraizan rápidamente.

Hierbas

Este grupo está formado por una gran variedad de plantas anuales, bienales y perennes que se multiplican por diferentes
métodos. La mayoría (por ejemplo, cebollinos, perejil, eneldo e hinojo) se pueden reproducir por semillas, al igual que las
demás plantas anuales (aunque el perejil es bienal). Las semirresistentes, como la albahaca, reciben el mismo tratamiento.
Los cebollinos se pueden multiplicar por división del macizo de raíces. La menta se reproduce por esquejes de raíces o por
porciones enraizadas de una colonia ya existente. El tomillo y la mejorana enraízan a medida que se van expandiendo, por
lo tanto se pueden cortar porciones ya enraizadas para formar plantas nuevas. Para lograr matorrales de salvia y romero
hay que cortar esquejes en verano.

Hortalizas

La mayoría se reproducen por semillas, del mismo modo que otras plantas anuales. Zanahorias, remolachas, lechugas
y chirivías, todas resistentes, se sembrarán en surcos al aire libre, en su lugar definitivo, necesitando su correspondiente

122 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

espaciado a tiempo. Tomates, pepinos, maíz dulce, pimientos y apio, todos ellos de tipo tierno, reciben el mismo tratamiento
que las plantas semirresistentes; esto es, se plantan en un lugar reparado y luego, cuando el peligro de heladas ha pasado,
se plantan en el exterior. Col, coles de bruselas y plantas similares, se siembran en canteros al aire libre y luego se las
trasplanta en surcos hasta que maduran. Los guisantes de tipo francés y los calabacines se siembran en tiestos o bandejas
cubiertos por cristal y luego se trasladan al exterior, o se siembran directamente afuera cuando ya han pasado las heladas.
Las papas y las alcachofas, se reproducen por medio de tubérculos; los espárragos a partir de sus raíces suculentas o de
semillas en canteros especiales. Las raíces tuberosas del ruibarbo se pueden dividir en primavera; cada corona debe contar,
al menos, con un brote fuerte.

Perennes

Las plantas que se utilizan para canteros, tales como el helenium, achillea y delphinium, por lo general se multiplican
por división de macizos ya existentes, o dividiendo porciones enraizadas bien vigorosas de algún lugar del cantero. Este
procedimiento se realiza preferentemente en primavera; las plantas que se dividen cuando están en estado latente en
invierno corren el riesgo de no arraigar. Las plantas de floración temprana tales como el doronicum y pyrethrum se dividen
preferentemente después que han florecido. La mayoría de las plantas perennes se pueden reproducir por semillas
sembradas en recipientes o canteros en la intemperie en los meses de primavera, momento en que se trasladan a surcos
preparados especialmente. Quedarán aquí hasta que llegue el momento de plantarlas en su lugar definitivo. Otro grupo
(amapolas orientales, echinops, eryngium,anchusa y phlox) se reproducirán de esquejes de raíces en un armazón
propagador durante los primeros meses de invierno. Las peonías herbáceas, se reproducen por divisiones de tubérculos
que tengan buenos brotes, en los meses de primavera.

Pasarán uno o dos años hasta que se recuperen y florezcan. La alstroemeria de raíces suculentas se pueden arrancar
y dividir a mediados de primavera. Esta planta se resiente con los cambios. Los lirios se han de dividir después de la
floración, a principios de verano, y así se lograrán nuevas plantas o se revitalizarán las existentes. Se ha de usar secciones
del rizoma bien enraizado con un buen despliegue de hojas sanas. Otro grupo (por ejemplo, delphinum, lupinos, crisantemos
y pyrethtum) se pueden reproducir por esquejes de tallos tiernos. Hay que protegerlos debajo de un cristal y elegir los
esquejes de buenos ejemplares.

Plantas de flor en maceta

Muchas de estas plantas (por ejemplo, la cineraria, calceolaria, varias prímulas,


schizanthus y salpiglossis) se reproducen por semillas. La época de siembra varía
según el tipo y la época en que queremos que florezcan. Las cinerarias se siembran
en primavera si queremos que florezcan en invierno; las prímulas en verano si
deseamos su floración en primavera, o en primavera si esperamos su floración en
verano.

Las begonias tuberosas se pueden reproducir por semillas o por esquejes de tubérculos, a mediados de primavera. Las
fuchsias enraizan fácilmente a partir de esquejes tiernos o semileñosos, en un lugar templado, desde principios de
primavera a finales de verano. Las variedades denominadas geranium (pelargonium zonal o real), generalmente se
reproducen por esquejes semileñosos, cubiertos por cristal. La época ideal es el verano. No obstante, algunas variedades
se reproducen por semillas sembradas en algún momento entre el verano y la primavera. Los esquejes de hoja es lo que
más se usa para reproducir violetas africanas, streptocarpus y gloxinias. Las clivias del tipo lirio forman macizos de raíces
que se pueden dividir en primavera.

Editorial CEP 123


Jardinería

Plantas de maceta frondosa

La grevillea, el jacarandá y el eucaliptos se reproducen por semillas, en un lugar templado, desde el invierno a la
primavera. El coelus también se reproduce de semillas de buena calidad, aunque la forma más corriente es a partir de
esquejes tiernos, plantados en primavera o en verano. Algunas especies, tales como la aglaonema, forma macizos de raíces
que pueden ser divididas; la fittonia se expande, por lo tanto también se puede dividir, preferentemente en primavera, o
enraizar a partir de esquejes de hojas, en verano. El chlorophytum forma hijuelos en los tallos florecidos en verano, los
cuales pueden ser enraizados en tiestos pequeños. El ficus elástica se puede reproducir a partir de esquejes tiernos o, de
hojas, en primavera. Las plantas que echan guías se reproducen por acodo.

La monstera se reproduce a partir de esquejes de tallos o de hojas, desde mediados de primavera a mediados de
verano. Las poinsetias se reproducen por esquejes tiernos que han de ponerse a enraizar en primavera, y los hijuelos se
pueden poner a enraizar en un invernadero durante la primavera y verano, o recurrir al acodamiento también en la misma
época. Los hijuelos de la Saxifraga sarmentosa pueden ser enraizados en tiestos pequeños como las freseras.

Rosales

Las rosas de cultivo -la rosa híbrida de té, las floribundas, miniaturas, arbustos y trepadoras- se reproducen por injertos
de yema en algún momento entre la primavera y el verano. Las rastreras se pueden enraizar a partir de esquejes leñosos.
La época preferente es a principios de invierno y el lugar ha de estar al aire libre. Las especies de rosas que se reproducen
de semillas deben ser sembradas en primavera, en un lugar al aire libre: probablemente difieran en algo de la planta madre.

Algunos jardineros enraízan esquejes leñosos de las rosas híbridas de té y luego los injertan en un buen patrón para
lograr plantas más fuertes.

Sarmientos frutales

Zarzamoras, frambuesas y otras zarzas se reproducen por medio de acodos, durante los meses de verano. Los
frambuesos corrientes nacen de guías enraizadas, que hay que cortar de plantas libres de virus. Han de plantarse en
invierno. Las freseras forman hijuelos en sus guías en verano, que se pueden enraizar en pequeños tiestos colocados junto
a la planta madre. Se pueden separar de la planta madre cuando han enraizado bien. Hay que procurar no usar plantas
atacadas por virus. Los melones reciben el tratamiento de plantas anuales reproducidas por semillas en primavera, y
trasplantadas más tarde a un armazón propagador al aire libre.

Trepadoras

Las plantas trepadoras anuales tales como la eccremocarpus, Thunbergia alata y la


ipomea, se reproducen por semillas, de la misma manera que las plantas
semirresistentes anuales. Las especies leñosas (excepto las variedades cultivadas) se
pueden reproducir por semillas, en un invernadero, desde principios a finales de
primavera. Los esquejes de distinto tipo reproducen con más rapidez un mayor número
de plantas y se logra con ello réplicas exactas de la planta madre. Las clemátides se
reproducen por esqueje de yema cortados a finales de primavera o a principios de
verano.

Han de estar cubiertas por cristal o acodadas en la intemperie desde mediados de primavera hasta el verano. Para
reproducir loniceras (madreselvas), se plantan esquejes semileñosos a finales de primavera o a principios de verano, en un

124 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

armazón propagador en otoño o por acodamiento entre la primavera y finales de verano. La wisteria se reproduce por acodo
en verano o por esquejes leñosos plantados debajo de cristal a finales de otoño.

Plantas recomendadas

En este apartado, vamos a colocar una descripción de las especies recomendadas para ubicar en el jardín del centro,
en función del espacio del que se disponga.

En todas ellas vamos a detallar tres niveles de información, tal y como se ve en el siguiente cuadro:
Nombre Común
Nombre Científico
Tipo de riego que necesita

 Para franjas de tierra de 30 a 40 centímetros de ancho por 60 centímetros de largo como mínimo, son adecuadas
las siguientes especies:

1. Calistemon o Escobellón rojo

Callistemon lanceolatus

Bajo

2. Guayabo Fresa

Feijoa sellowiana

Alto

3. Kumquat o Naranjo chino

Fortunellla margarita

Alto

4. Níspero o Míspero

Eriobotrya japonica

Medio

5. Sauco

Sambucus nigra

Alto

6. Trueno

Ligustrum japonicum

Medio

Editorial CEP 125


Jardinería

7. Aralia

Aralia schefflera

Medio

8. Cotoneaster

Cotoneaster pannosa

Medio

9. Huele de noche

Cestrum nocturnum

Medio

10. Lantana

Lantana camara

Medio

11. Mirto

Myrtus communis

Medio

12. Obelisco

Hibiscus rosa-sinensis

Alto

13. Rosal

Hibiscus sinensis

Alto

14. Piracanto

Pyracantha coccinea

Bajo

15. Campanilla

Hintonia latiflora

Medio

126 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

16. Cola de perico

Cassia alata

Medio

17. Jara

Senecio salignus

Bajo

18. Nance

Byrsonima crassifolia

Bajo

19. Retama norteña

Cassia tomentosa

Medio

 Para franjas de tierra de 40 a 75 centímetros de ancho por 90 centímetros de largo como mínimo, son adecuadas
además de las especies mencionadas anteriormente, las siguientes:

1. Orquídea

Árbol de Primavera

Bauhinia variegata

Medio

2. Bauginea o pata de vaca

Bauhinia blakeana

Medio

3. Eugenia o Cerezo de Cayena

Eugenia uniflora

Medio

4. Duranta o Floripondio

Datura arborea

Alto

Editorial CEP 127


Jardinería

5. Guayabo

Psidium guajava

Medio

6. Jaboticaba

Myrciaria javoticava

Medio

7. Rosa laurel

Nerium oleander

Medio

8. Cítricos

Citrus spp.

Medio

Lima

Citrus limetta o bergamota

Medio

Limón

Citrus aurantifolia

Medio

Naranjo Agrio

Citrus aurantium var amara

Medio

9. Magnolia

Magnolia grandiflora

Alto

10. Plátano

Musa paradisíaca

Alto

128 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

11. Tuya o Thuya

Thuja occidentalis

Bajo

12. Atmosférica

Lagerstroemia indica

Medio

13. Buganvilla

Bougainvillea spectabilis

Medio

14. Granado

Punica granatum

Medio

15. Plumbago

Plumbago capensis

Alto

16. Amole

Polianthes tuberosa

Bajo

17. Ayoyote

Thevetia ovata

Bajo

18. Codo de fraile

Thevetia peruviana

Medio

19. Guayabillo rojo

Lasiocarpus ferrugineus

Medio

Editorial CEP 129


Jardinería

20. Huele de noche arbórea

Cordia morelosana

Medio

21. Lluvia de oro mexicana

Cassia hintonii

Medio

22. Retama

Tecoma stans

Medio

23. Parotilla

Lysiloma spp.

Bajo

24. Vara dulce

Eysenhardtia polystachia

Bajo

 Para franjas de tierra de 75 a 120 centímetros de ancho por 1,40 metros de largo como mínimo, son adecuadas
además las especies mencionadas anteriormente, las siguientes:

1. Arrayán

Psidium sartorianum

Medio

2. Capulín

Prunus serotina

Bajo

3. Cedro blanco

Cupressus lindleyii

Bajo

4. Ciprés

Cupressus sempervirens

Medio

130 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

5. Durazno

Prunus persica

Alto

6. Enebro

Juniperus guatemalensis

Medio

7. Sacalaxochitl o Jacalasuchil Plumeria alba

Medio

8. Liquidambar

Liquidambar styraciflua

Alto

9. Litchi

Litchi sinensis

Alto

10. Lluvia de oro

Laburnum anagyroides

Bajo

11. Mezquite

Prosopis juliflora

Bajo

12. Mimosa o Acacia

Acacia dealbata

Medio

13. Morera

Morus alba

Medio

14. Paraíso o Bolitaria

Melia azedorach

Bajo

Editorial CEP 131


Jardinería

15. Yuca

Yucca spp

Bajo

16. Ébano

Caesalpinia sclerocarpa

Medio

17. Guayanbillo blanco

Thouinia acuminata

Medio

18. Mancuernilla

Stemmadenia palmeri

Medio

19. Amapilla

Tabebuia chrysantha

Medio

20. Ozote

Ipomoea intrapilosa

Bajo

21. Rosamarilla

Cochlospermum vitifolium

Medio

22. Senna

Senna recemosa

Medio

 Para franjas de tierra de 1,20 a 2 metros de ancho por 2,40 metros de largo como mínimo, son adecuadas además
las especies mencionadas anteriormente, las siguientes:

1. Aguacate

Persea americana

Alto

132 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

2. Araucaria

Araucaria excelsa

Medio

3. Ciruelo

Prunus ceracifera

Bajo

4. Colorín

Erythrina caffra

Bajo

5. Clavellina

Ceiba aesculifolia

Medio

6. Copal ó Papelillo

Bursera spp

Bajo

7. Ficus

Ficus benjamina

Medio

8. Fresno

Fraxinus uhdei

Medio

9. Galeana

Spathodea campunulata

Medio

10. Guamuchil

Phithecellobium dulce

Bajo

Editorial CEP 133


Jardinería

11. Jacaranda

Jacaranda mimosaefolia

Medio

12. Mango

Mangifera indica

Alto

13. Palmeras:

Datilera

Phoenix canariensis

Medio

Real

Roystonea oleracea

Medio

Washingtonia

Washingtonia filifera

Medio

14. Pino

Pinus spp.

Medio

15. Primavera

Roseodendron donell-smithii

Medio

16. Roble

Quercus spp.

Bajo

17. Rosa-morada

Tabebuia rosea

Medio

134 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

18. Sicomoro

Platanus occidentalis

Medio

19. Tabachín

Delonix regia

Medio

20. Grevilea

Grevillea robusta

Medio

21. Olivo

Olea europaea

Bajo

22. Acacia persa

Albizia julibrissin

Medio

23. Anona

Annona longiflora

Medio

24. Ceiba-orquidea

Chorisia speciosa

Medio

25. Cedro Rojo

Cedrela odorata

Medio

26. Cóbano

Swietenia humilis

Medio

Editorial CEP 135


Jardinería

27. Flama china

Koelreuteria paniculata

Medio

28. Habillo

Hura polyandra

Medio

29. Majahua

Hibiscus tiliaceus

Medio

30. Palo verde

Parkinsonia aculeata

Bajo

31. Pino-helecho

Podocarpus gracilis

Medio

32. Tepezapote

Platymicium trifoliolatum

Medio

33. Tempesique

Syderoxilon

Medio

 Las siguientes especies además de las anteriores, son adecuadas básicamente para espacios abiertos, sin
construcciones, pavimentos ni instalaciones cercanas:

1. Alamillo

Populus tremuloides

Medio

2. Ahuehuete

Taxodium mucronatum

Alto

136 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

3. Álamo Blanco

Populus alba

Alto

4. Arce Real

Hacer platanoides

Alto

5. Camichín

Ficus padifolia

Medio

6. Casuarina

Casuarina equisetifolia

Bajo

7. Ceiba

Ceiba pentandra

Medio

8. Chicozapote

Achras zapota

Medio

9. Eucalipto

Eucalyptus globulus

Bajo

10. Hule

Ficus elastica

Alto

11. Laurel de la India

Ficus nitida

Medio

Editorial CEP 137


Jardinería

12. Pirul

Schinus molle

Bajo

13. Sabino de los ríos

Salis bomplandiana

Alto

14. Sauce Llorón

Salis babilonica

Alto

15. Salate

Ficus cotinifolia

Alto

16. Zapote Blanco

Casimiroa edulis

Medio

17. Bolitaria

Sapindus saponaria

Medio

18. Parota

Enterolobium cyclocarpum

Medio

19. Tepeguaje

Lysiloma acapulcensis

Bajo

20. Tescalame

Ficus petiolaris

Bajo

138 Editorial CEP


Tema 5. Categorías de plantas

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 5

Æ Muchas plantas alpestres (tanto las naturales como las creadas por los especialistas) tales como la aubrieta, flox,
aquilegia y leontopodium ("edelweis") se obtienen a partir de semillas sembradas en la intemperie (en macetas) en
los meses de invierno.

Æ Las rosas de cultivo -la rosa híbrida de té, las floribundas, miniaturas, arbustos y trepadoras- se reproducen por
injertos de yema en algún momento entre la primavera y el verano.

Æ Las dalias enanas se pueden obtener de semillas de buena calidad, en un lugar templado, desde finales de invierno
a mediados de primavera. Pero las que son de cultivo, han de reproducirse en forma vegetativa.

Æ Los guisantes de olor se reproducen por semillas que pueden ser plantadas en tiestos a mediados de otoño, o en
armazones propagadores al aire libre en invierno; en un invernadero sin calefacción en primavera o directamente
sembradas en la tierra en los meses de primavera.

Editorial CEP 139


Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

140 Editorial CEP


TEMA 6
Sistemas de riego
„ Introducción
„ Sistemas de riego

OBJETIVOS:
„ Aprender la frecuencia en el riego y los distintos factores para establecerla
„ Diferenciar los sistemas de riego, sus ventajas e inconvenientes
„ Saber cuál es la mejor hora de riego
Tema 6. Sistemas de riego

INTRODUCCIÓN
Dentro de las necesidades básicas de cualquier planta debemos afirmar que las mismas se pueden encontrar tanto en
el aire, así ocurre en el caso del carbono, como en el agua, que proporciona hidrógeno y oxígeno. Pero el agua no juega
sólo este papel de proporcionar elementos sino que también tiene las siguientes funciones:

- Es parte de las células puesto que un 80% de las plantas está formada por agua.

- Transporta elementos del suelo a las hojas para ser procesados, lo que conocemos como savia ascendente.

- Transporta elementos orgánicos complejos de las hojas a otras partes de las plantas, lo que se conoce como savia
descendente.

De esta manera, tras lo anteriormente expuesto, podemos decir que el punto clave en jardinería es la administración de
agua. Lo que decide el éxito o fracaso del jardín, por lo tanto, es el tratamiento que el jardinero haga de él.

Las raíces, como cualquier otra parte de las plantas, necesitan respirar. Las raíces necesitan oxígeno por lo que no basta
con evitar mantener la planta anegada sino que debemos procurar utilizar un substrato poroso. Es en este caso donde entra
en juego el concepto de drenaje. Decimos que un substrato drena bien cuando no se mantiene empapado durante largo
tiempo, es decir, tiene un gran número de poros grandes que absorben la humedad.

Un sustrato muy poroso requiere un mayor número de riegos por cuanto no es capaz de almacenar tanta agua.

SISTEMAS DE RIEGO

Frecuencia en el riego

Dentro de lo que entendemos como frecuencia en el riego debemos hablar de lo que se denomina regar con el
calendario o a fecha fija, es decir, regar en un determinado momento sin tener en cuenta las necesidades de la planta. Como
es fácil de adivinar, este sistema es un sistema inútil por cuanto dependiendo del tipo de planta unas necesitarán una
frecuencia de riego distinta de otras.

De lo afirmado anteriormente, podemos deducir que existen distintos factores a la hora de establecer la frecuencia de
riego. Entre ellos encontramos los siguientes:

- Tipo de especies que componen el jardín.

- Tipo de suelo.

- Época del año.

- Climatología de la zona.

En general, se pueden establecer las siguientes recomendaciones de riego:

- En invierno si la lluvia no es suficiente, establecer riegos de apoyo o mantenimiento cada 20 ó 25 días.

- En los meses de marzo, abril y mayo se darán los riegos en días alternos.

- En verano el riego será diario aumentando el tiempo de riego en función del calor.

Editorial CEP 143


Jardinería

- En el mes de septiembre, sobre todo, la primera quincena requiere la misma frecuencia que el mes de junio. En los
restantes meses de otoño, se regará con la frecuencia de dos veces por semana, interrumpiendo en caso de lluvias.

Debemos tener en cuenta que aumentar la frecuencia de riego implica un descenso en el crecimiento, un desarrollo
superficial de las raíces, debilidad general de la planta y mayor sensibilidad a cambios climáticos.

Hora de riego

La mejor hora para regar es la primera de la mañana, ya que si se riega por la tarde o por la noche el agua permanece
largo tiempo ahogando las raíces, sin ser utilizada.

En el caso del césped, se ajustará el programador para que termine al alba, justo antes de que salga el sol.

La calidad del agua

Es importante saber qué contiene el agua para poder establecer la filtración correcta y de esta forma conseguir el Ph
adecuado para las plantas.

En muchas plantas el Ph óptimo está alrededor del 6,5 por lo que en aguas que contienen sal marina o un exceso de
carbonatos y bicarbonatos, flúor o boro dicho estado se puede solucionar para obtener un agua buena para el riego. En el
caso del cloro la solución es sencilla por cuanto se evapora con rapidez. En este supuestos se suelen llenar depósitos y
dejarlos abiertos y en reposo durante 24 horas para que el cloro se evapore.

Sistemas de riego

La selección del sistema de riego requiere un estudio previo para poder establecer el más adecuado a la zona verde a
tratar. La evolución es la siguiente:

- En un primer momento realizamos un estudio previo de la zona verde elegida, esta etapa comprenderá en primer lugar el
estudio del terreno así como el de su holografía, localización, tipo de suelo y drenaje; en segundo lugar el estudio de las
plantas de la zona, sus tipos y localización; en último lugar tenemos el estudio de la climatología y el agua, su caudal y
presión. De esta forma obtendremos una descripción completa del entorno en el que se va a desarrollar el trabajo.

- El segundo paso lo conforma el diseño y la selección del sistema. En función del estudio previo se diseña y
seleccionan los útiles y accesorios necesarios como pueden ser tuberías, válvulas, programadores... También se
estudiará la ubicación más idónea del sistema.

- El tercer paso será la instalación del sistema seleccionado lo que requerirá una serie de trabajos como zanjado,
conexiones de agua...

- Por último se llevarán a cabo las distintas pruebas y ajustes que nos ayudarán a conocer los pequeños fallos que
no se deben pasar así como la programación del sistema

Riego con aspersores

En el riego por aspersión el agua se aplica a los cultivos en forma de lluvia mojando la
totalidad de la superficie, de esta forma el gasto de agua es menor.

Los aspersores es un sistema de riego que tiene un alcance superior a 6 metros por lo
que tiran el agua de 6 metros en adelante, según tengan más o menos presión y según sea
el tipo de boquilla.

144 Editorial CEP


Tema 6. Sistemas de riego

Los aspersores pueden ser:

a) Móviles, se acoplan al extremo de una manguera y se van pinchando y moviendo de un lugar a otro.

b) Emergentes, son los que se levantan del suelo cuando se abre el riego y cuando se para, se retraen.

En un chalet, la presión habitual da para levantar 3 ó 4 aspersores y 8 ó 10 difusores.

Aspersor Móvil

Riego con difusores

El riego con didifusores es parecido al de los aspersores pero más pequeños. Los difusores siempre son emergentes.

Los difusores tiran el agua a una distancia de entre 2 y 5 metros, según la presión y la boquilla que utilicemos. El alcance
se puede modificar abriendo o cerrando un tornillo que llevan muchos modelos en la cabeza del difusor.

Se utilizan para zonas más estrechas, por lo que los aspersores los utilizamos para regar superficies mayores de 6
metros y los difusores para superficies pequeñas.

Riego subterráneo

El riego subterráneo es uno de los métodos más modernos. Se está usando incluso para césped en lugar de aspersores
y difusores en pequeñas superficies enterrando un entramado de tuberías.

Se trata de tuberías perforadas que se entierran en el suelo a una determinada profundidad, entre 5 y 50 cm. Según sea
la planta a regar, en las hortalizas, las tuberías estarán menos enterradas que en los árboles y si el suelo es más arenoso
o arcilloso también influirá a la hora de establecer la profundidad a la que colocar las tuberías.

Las ventajas del riego subterráneo son las siguientes:

- Es más estético.

Editorial CEP 145


Jardinería

- Se pueden utilizar aguas residuales depuradas sin la molestia de malos olores.

- Las tuberías duran más por no darles el sol.

- Existe menos pérdida de agua por no estar expuesto al aire.

- Las malas hierbas son menos porque la superficie se mantiene seca.

El principal inconveniente y que hace que haya que estudiar bien antes si ponerlas o no, es que se atascan los
puntos de salida del agua. En particular, por la cal. Si el agua es caliza, no se recomienda el uso de riego subterráneo.

Las raíces también se agolpan en las tuberías. Para evitarlo se usa herbicida.

Riego por goteo

El riego por goteo consiste en aportar el agua de manera localizada justo


al pie de cada planta, para ello contamos con los goteros o emisores. Éstos
pueden ser integrados en la propia tubería, de botón, que se pinchan en la
tubería.

Lo goteros que se pinchan resultan más prácticos para jardineras o zonas


donde las plantas estén más desperdigadas y se pincha ahí donde se
necesiten.

Las ventajas del riego por goteo son las siguientes:

- Se mantienen un nivel de humedad en el suelo constante, sin encharcamiento.

- Ahorra agua.

- Con el riego por goteo se puede aplicar fertilizantes disueltos y productos fitosanitarios directamente a la zona
radicular de las plantas.

- Se pueden usar aguas ligeramente salinas, ya que la alta humedad mantiene las sales más diluidas. Si se usa
agua salina, se debe aportar una cantidad extra de agua para lavar las sales a zonas más profundas por debajo
de las raíces.

146 Editorial CEP


Tema 6. Sistemas de riego

El inconveniente más típico en el riego por goteo es que los emisores se atascan fácilmente, especialmente por la cal
del agua. Precisa un buen filtrado si el agua es de pozo y agua cuando menos caliza, mejor.

Cintas de exudación

Las cintas de exudación son tuberías de material poroso que distribuyen el agua de forma continua a través de los poros,
lo que da lugar a la formación de una franja continua de humedad, que las hace muy indicadas para el riego de cultivos en
línea.

Humedecen una gran superficie y son especialmente interesantes en suelo arenoso.

Se pueden utilizar en el riego de árboles.

Las presiones de trabajo son menores que las de los goteros. Esto hace necesario el empleo de reguladores de presión
especiales o microlimitadores de caudal.

Las cintas de exudación se pueden atascar debido a las algas y a los depósitos de cal, sobre todo, en las aguas calizas.
Es importante por lo tanto , aplicarlas tratamientos de mantenimiento.

Microaspersores

Los microaspersores son preferibles para textura arenosa porque cubren más superficie que los propios goteros
tradicionales, por ejemplo, se pueden utilizar para regar frutales.

Este sistema de riego es idóneo para macizos de flores, rosales, pequeñas zonas, etc.

Riego con manguera

El riego con manguera supone tenerla en la mano muchas horas. Para el césped es evidente que es el peor sistema.
Además no se consigue una buena uniformidad, a unos sitios les cae más agua que a otros, lo cual no beneficia al césped.

Automatización del riego

Todos los sistema de riego anteriormente vistos son susceptibles de ser automatizados. Para llevar a cabo la
automatización de los sistemas de riego se suelen emplear los siguientes elementos:

- Programadores de riego con los que programar los periodos de riego, semanal, diario, también se puede programar
las distintas zonas que se van a regar como la duración del riego en cada una de ellas.

- Las electroválvulas permiten controlar el paso del agua por las canalizaciones, de esta forma, conectadas a un
programador abren o cierran el sistema de riego aunque también pueden ser cerradas y abiertas manualmente.

- Sensores de lluvia que permiten detener el riego cuando llueve.

Editorial CEP 147


Tema 6. Sistemas de riego

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 6

Æ Dentro de lo que entendemos como frecuencia en el riego debemos hablar de lo que se denomina regar con el
calendario o a fecha fija, es decir, regar en un determinado momento sin tener en cuenta las necesidades de la
planta

Æ Un sustrato muy poroso requiere un mayor número de riegos por cuanto no es capaz de almacenar tanta agua.

Æ El riego subterráneo es uno de los métodos más modernos. Se está usando incluso para césped en lugar de
aspersores y difusores en pequeñas superficies enterrando un entramado de tuberías.

Æ En el riego por aspersión el agua se aplica a los cultivos en forma de lluvia mojando la totalidad de la superficie, de
esta forma el gasto de agua es menor.

Editorial CEP 149


Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

150 Editorial CEP


TEMA 7
Otras funciones atribuibles a los
jardineros

„ Otras funciones atribuibles a los jardineros

OBJETIVOS:
„ Conocer los deberes que en general tienen los jardineros, desde el punto de vista de la
vigilancia y cuidado de los jardines
„ Aprender los conceptos básicos en materia de jardinería
„ Estudiar la limpieza y reparación de las vallas
„ Saber cómo debe pintarse una valla
Tema 7. Otras funciones atribuibles a los jardineros

OTRAS FUNCIONES ATRIBUIBLES A LOS JARDINEROS

Limpieza y vigilancia de jardines

Otra de las labores que normalmente deberá acometer el personal encargado de los jardines será la limpieza de los
mismos, así como el mantenimiento de la limpieza en las zonas externas del centro de trabajo siempre dentro de la
superficie vallada perteneciente al mismo. Las zonas ubicadas al exterior de las superficies valladas serán responsabilidad
de los equipos de limpieza municipales. Por otra parte, se requerirá al personal de jardines la vigilancia de los exteriores del
centro durante el día, principalmente en lo referente al cuidado y buen uso de los jardines y de la zona de aparcamientos
si la hubiere.

Actitudes y valores

El personal encargado de los jardines basará su misión en reforzar las siguientes actitudes y valores:

- Honestidad.

- Trabajo en equipo.

- Espíritu de servicio.

- Respeto a la naturaleza.

- Uso adecuado de los recursos.

Deberes

Desde el punto de vista del cuidado, la limpieza y la vigilancia, el jardinero deberá:

- Mantener los espacios físicos interiores y exteriores del centro en condiciones adecuadas de limpieza.

- Promover en forma permanente la Campaña de Limpieza así como la participación de la comunidad a la misma.

- Mantener limpio el jardín y las áreas adyacentes, así como vacías las papeleras y en buen estado de conservación.

- Mantener los jardines en óptimas condiciones y armonía para proporcionar una ambientación agradable.

- Cuidar del buen estado del mobiliario del jardín, es decir, bancos, fuentes o instalaciones infantiles si las hubiere.

- Conservar y mejorar el paisajismo existente en los jardines.

- Prohibir el uso indiscriminado del jardín o del mobiliario y evitar la presencia de animales domésticos.

- Realizar en forma permanente programas de reforestación y poda de árboles. Realizar control de plagas en
espacios interiores, utilizando productos que no afecten y ocasionen molestias al usuario.

- Brindar servicios en eventos institucionales y culturales de forma voluntaria.

Nociones básicas que se deben tener

De cara a una realización eficaz de las tareas de limpieza y vigilancia de los jardines pertenecientes al centro de trabajo,
han de conocerse bien una serie de conceptos básicos:

Editorial CEP 153


Jardinería

- ÁRBOL.- Ser vivo, también denominado sujeto forestal cuyos beneficios al entorno urbano son la producción de
oxígeno, el mejoramiento al clima, su aportación a la imagen urbana y al paisaje, el ser hábitat de fauna
complementaria y el ser parte del ciclo ecológico del entorno urbano.

- ÁRBOL EN ESTADO RIESGOSO.- Sujeto forestal que presenta condiciones desfavorables para mantenerse
equilibrado y por razones inherentes a su desarrollo natural o provocado, tiene riesgo de caída.

- ÁRBOL PATRIMONIAL.- Sujeto forestal que por sus características, longevidad y valor paisajístico, requiere
cuidado especial para su salvedad y conservación, requiere determinación específica por los vigilantes.

- ARBUSTO.- Arbolillo con una altura máxima de 4 metros en su mayor punto de desarrollo.

- ÁREA DE CONSERVACIÓN ECOLÓGICA.- Áreas del territorio municipal que por su carácter ambiental constituye
un valor específico.

- ÁREA VERDE.- Toda superficie que presenta en su composición árboles, pasto, arbustos o plantas ornamentales.

- DAÑO AMBIENTAL.- Se refiere a la alteración negativa que sufre cualquier área, que en su estado normal y de
forma activa o potencial, genera un beneficio ambiental para los seres vivos de su entorno.

- ESTADO FITOSANITARIO.- Estado de salud que guarda cualquier planta en lo que a afectación de plagas,
enfermedades o daños provocados por el hombre se refiere.

- FLORA EN ESTADO SILVESTRE.- Plantas que habitan en estado silvestre en cualquier área natural.

- FLORA URBANA.- Conjunto de plantas que habitan en zonas urbanas, analizando desde el punto de vista de la
diversidad. Su característica principal es que cuenta con una gran cantidad de elementos introducidos.

- FORESTACIÓN.- Plantación de árboles, arbustos u ornamentales en cualquier espacio de nueva creación para
área verde.

- IMPACTO AMBIENTAL.- Cualquier efecto causante, producto de acciones de diversos tipos provocadas por el
hombre en el ambiente y que producen un impacto a los recursos naturales.

- IMPACTO URBANO.- Conjunto de fenómenos físicos e intangibles resultado de acciones de edificación y operación
de giros comerciales industriales y de servicios que actúan en el territorio municipal y que suelen ser dañinos al
medio ambiente.

- MANUAL DE OPERACIONES.- Documento donde se especifica los lineamientos que manejará la Dirección de
Parques y Jardines para el cuidado y mantenimiento de las áreas verdes.

- PODA.- Acción de retiro de ramas o follaje de las plantas.

- PODA DE BALANCEO.- Retiro de ramas o partes del árbol que desarrollaron fuera del contexto típico de su forma
y que están en riesgo de desgajar o de provocar la caída del árbol.

- PODAS DE DESPUNTE.- Generalmente son preventivas y se aplican cuando la planta es joven para controlar su
crecimiento.

- PODA DE FORMACIÓN O JARDINERA.- Son recortes que normalmente se realizan de la manera frecuente en
espacios de hoja perenne para configurar o mantener la altura deseada.

154 Editorial CEP


Tema 7. Otras funciones atribuibles a los jardineros

- PODA DE REJUVENECIMIENTO O SEVERA.- Es una poda drástica que se aplica a árboles sobremaduros para
retirar gran parte de su follaje, con la finalidad de propiciar follaje nuevo. Debe realizarse con profundo conocimiento
de la época y la especie.

- PODA SANITARIA.- Remoción de ramas y partes afectadas por secamiento, enfermedades, plagas o daños
mecánicos.

- REFORESTACIÓN.- Repoblación de árboles, arbustos y ornamentales en áreas donde ya existían o se presupone


su existencia.

- SITIO DE VALOR PAISAJÍSTICO O AMBIENTAL. - Porción del territorio municipal que cuenta con una agrupación
de elementos con características fisonómicas o naturales de valor paisajístico, cultural o histórico.

- SETO.- Toda especie herbácea, arbustiva o arbórea, utilizada para delimitar alguna área principalmente ajardinada.

Limpieza y reparación del vallado

Es labor del jardinero el buen mantenimiento y la reparación de los vallados de los jardines. Los vallados realizados en
materiales perecederos (madera, cañizo, etc.) deben ser sustituidos cuando no reúnan unas condiciones mínimas de
estética y funcionalidad. Por su parte, las vallas de piedra o de ladrillo deben mantenerse limpias y arregladas.

Con el tiempo, las paredes de los jardines se ensucian y pueden llegar a albergar mohos completamente antiestéticos.
El clima y la humedad propia de los jardines atacan en gran medida las paredes, que, por lo tanto, necesitan de aislamiento.
No se pueden abandonar sobre todo las de ladrillo, ya que una vez que la humedad y el hielo penetran en una pared,
pueden deteriorarla más rápidamente de lo que por lo general se supone.

La película verde que a veces aparece en las paredes está formada por algas que son plantas primitivas. También crece
musgo en la forma de matas o montículos. Ambos se instalan en paredes húmedas y de escasa circulación de aire. Las
algas y el musgo no dañan las paredes pero son bastante antiestéticos sobre todo en paredes pintadas o enlucidas. Las
paredes se pueden tratar con alguicidas comerciales para matar las algas y el musgo, en particular antes de pintar la pared.
Si no se trata, la pintura de la pared se desconchará. Por ello, es necesario aplicar el alguicida siguiendo las instrucciones
y manteniéndolo alejado de las plantas.

Si no se va a pintar la pared, se ha de emplear un alguicida hortícola de alquitrán oleoso concentrado con fenoles. Puede
aplicarse con aspersor de jardín a presión, pero no se debe permitir jamás que tome contacto alguno con las plantas. Se
deben aplicar siempre estos productos siguiendo las instrucciones, una vez que los musgos y las algas estén muertos,
puede pasarse a limpiar la pared, raspándola y aplicando agua y detergente.

Por otro lado, si lo que se desea es pintar la pared del jardín, no se debe emplear esmalte, ya que no dura demasiado
al exterior. Se debe emplear pintura para albañilería de exteriores. Los tipos de pintura más duraderos son los que contienen
arena fina, con base de cemento.

Existe una auténtica variedad de colores, para las paredes de jardín y , sobre todo, existe una gran variedad de blancos,
cremas y grises, que son los colores más recomendados y los que tienen más éxito. Se pueden pintar con un pincel de 15
cm de ancho o con rodillo apropiado; y aplicarse directamente a la obra vista, al cemento o al enlucido. En cualquier caso,
antes de pintar una pared con pintura para ladrillo es preciso para que ésta se adhiera, limpiar y raspar el musgo y las algas
con una espátula. La pared después debe tratarse con algicidas y cepillarse con un cepillo duro, esta acción matará los
restos de hongos, musgos y algas.

Editorial CEP 155


Jardinería

Si existe una superficie pintada que está en buenas condiciones se necesita poco trabajo. En cambio, si está llena de
desconchones debe rascarse toda entera y tratarla con un sellador. Hay que emplear también esta solución si la superficie
a tratar es muy absorbente o porosa.

El mortero que traba los ladrillos también puede llegar a deteriorarse después de un tiempo, dependiendo de la edad de
la pared y de las condiciones climáticas locales. Debe repararse o la pared se dañará con rapidez y la humedad y las
heladas la afectarán. Se debe raspar el mortero viejo hasta 1 ó 2 cm de profundidad y se ha de llenar de nuevo. El mortero
apropiado para reparar las juntas consiste en una parte de cemento y seis partes de arena de obra. La reposición debe ser
refractaria al agua de lluvia de modo que presione el mortero en forma de uve. Nunca se debe olvidar inspeccionar el remate
de la pared y reemplazar los ladrillos deteriorados, ya que un mal remate también permite que la pared absorba humedad.

Si en el vallado existen elementos de hierro forjado, puertas de jardín, vallas de hierro etc. hay que mantenerlas pintadas
para prevenir el óxido. Normalmente se emplea pintura antióxido, antes de una capa de esmalte o bien se puede preferir
una terminación de esmalte martillado. Sólo se necesita una capa gruesa de esa pintura aún si la superficie está oxidada.

En superficies oxidadas debemos raspar el óxido con un cepillo de púas de alambre. Una mano de esta pintura evita la
oxidación y se puede encontrar en cualquier tienda especializada.

La forma más rápida de tener límites o de obtener pantallas es mediante las vallas. Pueden existir varios tipos de vallas,
que el jardinero debe elegir en función de la necesidad. Las vallas sólidas son las que dan una mayor privacidad. No son
tan buenos paravientos como los setos ya que no dejan circular el aire y causan turbulencias, en particular en espacios muy
expuestos. Si este no es un problema, las vallas sólidas constituyen buenos soportes para las trepadoras. Las vallas
cerradas de madera se construyen in situ, están dotadas de una estructura sólida de madera, aunque no son baratas. La
valla se hace con listones verticales u horizontales; los verticales se fijan a listones soportados por postes mientras que los
otros directamente a los postes.

Las vallas prefabricadas a menudo se construyen de tiras de alerce pulidas. Este tipo de vallas en paneles con habituales
y se pueden conseguir de distintos tamaños. Son comparativamente más baratas que las vallas sólidas. Las vallas de
cemento consisten en paneles de este material, calzado en canales también de cemento para soportar postes. No son
demasiado atractivas para jardines, sin embargo, estos paneles con terminaciones ornamentales se pueden emplear en
centros de carácter moderno.

Las vallas abiertas dejan filtrar el viento y por ello son mejores protectores que las otras. No producen sensación de
claustrofobia lo que es un punto a considerar en jardines pequeños. Dentro de estas vallas, destacan las de alambrado, que
se venden en rollos y se pueden conseguir galvanizadas o de plástico pintado; la res de galvanizado o cubierta de plástico
es más duradera que la de alambre. La ventaja de este tipo de vallas es que es más barata y fácil de colocar que las otras.
Se pueden conseguir hasta una altura de 1,80 m y son soportes perfectos para las plantas trepadoras. Las vallas de estacas
puntiagudas suelen tener una medida entre 1 y 1,20 m de altura. Las estacas son listones estrechos verticales que pueden
ser redondeados o puntiagudos en el remate, y se colocan espaciándolos 7,5 cm. No son muy caras y vienen en conjuntos.
Pueden ser pintadas de blanco o tratadas con preservador para madera de color natural.

Las vallas de estacas distanciadas consisten en estacas verticales separadas de madera, vinculadas por arriba y por
abajo con alambre galvanizado. Se pueden adquirir en rollos de entre uno y dos metros. son bastante baratas y fáciles de
colocar y se emplean a menudo de forma temporal mientras crecen los setos convencionales. Los postes y listones son
apropiados cuando se quiera dar un aire campestre al jardín. Quedan muy bien tanto pintados de blanco como tratadas con
un preservador de maderas hortícola de color natural.

156 Editorial CEP


Tema 7. Otras funciones atribuibles a los jardineros

De cara a la conservación y a la reparación de la madera, hay que decir que es fundamental tratarla de forma regular
con pintura o preservante porque si no puede estropearse. Una vez que penetre la humedad la pudrición se instala y se
extiende. De esta forma hay que tratar la madera cada dos o tres años dependiendo del clima local.

Preservantes para madera

Es esencial tratar la madera con preservante hortícola. Esto se debe hacer si se cultivan plantas en la valla, en el
enrejado o en cualquier otro lugar, ya que este producto no las daña. Evite los preservantes que desprendan emanaciones
dañinas como por ejemplo la creosota, que tan solo se emplea si no hay plantas en las proximidades. Estos productos
pueden emanar vahos durante varios años después de aplicados en particular cuando hace calor, produciendo daños a las
plantas circundantes.

Puede emplear preservantes hortícolas para madera como los que contienen fungicida orgánico. Estos no destiñen y
como son al agua, los utensilios con los que se aplican se lavan bien. Para preparar la madera antes de la aplicación de los
preservantes, hay que limpiar las algas y los mohos con un cepillo duro. Aplique el preservante con pincel cuando la madera
esté seca. Hay que tratar, si es posible, ambos lados de la valla.

Pinturas

Si vamos a pintar en madera natural se debe aplicar una pintura selladora, después una primera mano y luego una
pintura plástica para exteriores.

Si lo que se va a pintar son elementos ya pintados, deben tratarse de la siguiente manera: se lija bien mediante una
lijadora eléctrica para acelerar el trabajo si es posible. Si la pintura está en buenas condiciones sólo se necesita un lijado
superficial, sin embargo, hay que asegurarse de que se quita por completo las algas y la suciedad. Debe extraerse la pintura
desconchada y si llega hasta la madera, se ha de retocar con sellador. Después, debe aplicarse una segunda mano y la
pintura final.

Hay que asegurarse de que la madera está completamente seca. Para mantener las vallas y los cerramientos en buenas
condiciones, hay que pintar cada tres años.

Pintura de microporos

Este tipo de pintura posee pequeños poros que permite que se evapore la humedad de la madera, por lo tanto, la
humedad no se queda en la capa de pintura, como sucedería en las pinturas corrientes. Si permaneciera la humedad, ésta
puede provocar que se pudra la madera, la pintura se abombe, se quiebre o se pele. Esto no sucede con la pintura de
microporos.

La aplicación de este tipo de pintura se hace directamente sobre la madera, aunque los fabricantes recomiendan que
se emplee antes un preservante.

Cómo reparar las vallas viejas

Algunos tipos de vallas son difíciles de reparar y es mejor reemplazarlas a no ser que se tengan los suficientes
conocimientos de carpintería. Los postes que antes se estropean son aquellos que están más cerca del suelo húmedo.
Ahora es fácil reutilizar los postes que se han podrido en la base, reemplazando esta parte por una pieza de metal, que se
inserta en la tierra. Hay que tratar los postes prestando especial atención a las plantas, con preservantes para la madera.
Las bases de los postes deben introducirse en preservante durante varias horas.

Editorial CEP 157


Tema 7. Otras funciones atribuibles a los jardineros

 LO QUE HEMOS APRENDIDO: tema 7

Æ El personal encargado de los jardines basará su misión en reforzar las siguientes actitudes y valores:

- Honestidad.

- Trabajo en equipo.

- Espíritu de servicio.

- Respeto a la naturaleza.

- Uso adecuado de los recursos.

Æ De cara a la conservación y a la reparación de la madera, hay que decir que es fundamental tratarla de forma
regular con pintura o preservante porque si no puede estropearse. Una vez que penetre la humedad la pudrición
se instala y se extiende. De esta forma hay que tratar la madera cada dos o tres años dependiendo del clima local.

Æ Es labor del jardinero el buen mantenimiento y la reparación de los vallados de los jardines. Los vallados realizados
en materiales perecederos (madera, cañizo, etc.) deben ser sustituidos cuando no reúnan unas condiciones
mínimas de estética y funcionalidad. Por su parte, las vallas de piedra o de ladrillo deben mantenerse limpias y
arregladas.

Æ Si se va a pintar en madera natural se debe aplicar una pintura selladora, después una primera mano y luego una
pintura plástica para exteriores.

Editorial CEP 159


Jardinería

# ANOTACIONES
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................
....................................................................................................................................................................................................

160 Editorial CEP

Common questions

Con tecnología de IA

La importancia de seleccionar el momento adecuado para aplicar tratamientos químicos en el control de plagas en jardines radica en la necesidad de maximizar la efectividad del control y minimizar el daño al entorno. Aplicar tratamientos en el momento correcto puede reducir la intensidad y frecuencia de infestaciones, ya que muchas plagas tienen ciclos de vida específicos y períodos del año específicos cuando son más vulnerables . Además, es crucial considerar factores como la climatología, ya que ciertas condiciones climáticas pueden afectar la efectividad de los pesticidas o incluso causar daños adicionales si se aplican en condiciones inapropiadas . Una aplicación inadecuada, ya sea por dosificación incorrecta o selección de producto inapropiado, puede resultar ineficaz y no solo no controlar las plagas, sino también perjudicar la salud de las plantas o del ecosistema . Por tanto, el momento de aplicación debe ser cuidadosamente planificado para asegurar que coincide con la presencia y vulnerabilidad de las plagas específicas a combatir .

Las plagas en los jardines no solo causan daños visuales, como la pérdida de hojas o alteraciones estéticas, sino que también tienen impactos más profundos en la salud de las plantas y el ecosistema del jardín. Las plagas pueden reducir el vigor de las plantas al causar defoliaciones intensas, debilitando su capacidad fotosintética y haciéndolas más susceptibles a enfermedades . Además, algunos insectos como la Tigra del plátano de sombra debilitan a las plantas al chupar sus jugos celulares, disminuyendo su capacidad fotosintética y predisponiéndolas a otros ataques . Los daños estructurales subterráneos, como los causados por topos y topillos, pueden afectar las raíces al desnivelar el suelo y descalzar plantas, lo que puede resultar en problemas de estabilidad y suministro de nutrientes . Por otro lado, algunas plagas, como los insectos defoliadores, contribuyen a la aparición de enfermedades al crear aberturas que facilitan la entrada de patógenos .

El enfoque para controlar xilófagos en jardines incluye la vigilancia continua del estado fitosanitario de las plantas y la implementación de tratamientos fitosanitarios y culturales adecuados. Es vital seleccionar cuidadosamente las especies vegetales para evitar que se conviertan en un lugar propicio para el desarrollo de plagas. Además, es esencial seguir un plan de mantenimiento de jardines, lo cual implica la poda sanitaria para eliminar partes afectadas que puedan atraer xilófagos .

La instalación de sistemas de drenaje en jardines es crucial porque ayuda a evitar problemas de encharcamiento que pueden dañar el césped y las plantas al causar asfixia radicular y proliferación de hongos . Además, un drenaje adecuado previene la compactación del suelo, lo cual permite un mejor crecimiento de las raíces y mejora la absorción de nutrientes . En terrenos con problemas de drenaje, se deben excavar zanjas profundas y usar gravas para facilitar el flujo adecuado del agua . Drenajes deficientes pueden generar manchas de césped amarillento por acumulación de agua, que a su vez propician la aparición de malas hierbas y enfermedades .

Los métodos vegetativos y sexuales son dos formas distintas de reproducción en plantas perennes. En la reproducción vegetativa, las plantas se multiplican mediante divisiones o acodos, lo que permite obtener réplicas exactas de la planta madre. Este método es útil para plantas que forman cepellones o rizomas, como el iris, que se pueden dividir después de la floración . Otro ejemplo es la planta de siempreviva, que forma hijuelos que se pueden separar y cultivar por separado . En contraste, la reproducción sexual implica el uso de semillas, proporcionando mayor variabilidad genética. Plantas alpinas como la aubrieta y la aquilegia se siembran a partir de semillas en invernadero . También, las anuales resistentes como clarkias y caléndulas se siembran en exteriores . A diferencia del método vegetativo, la reproducción sexual requiere de floración y permite variedad genética, mientras que la vegetativa es más rápida y conserva las características de la planta madre .

El momento óptimo para preparar suelos calcáreos o arcillosos para la siembra es cuando el suelo no está ni helado ni saturado de agua. Es ideal elegir un período de tiempo sereno y evitar las lluvias, de modo que el suelo se mantenga lo más seco posible . Esto permite que, al trabajar el terreno, los terrones se descompongan de forma natural con las heladas durante el invierno, mejorando así la estructura del suelo . Además, preparar el suelo cuando está seco facilita la formación de una estructura migajosa adecuada para la siembra .

El método de reproducción más adecuado para Calaquoe es por esquejes. Los esquejes son una técnica efectiva de propagación ya que permiten producir nuevas plantas a partir de partes de plantas ya existentes, asegurando que las plantas resultantes mantengan las mismas características que la planta madre . La facilidad de este método radica en la capacidad de los esquejes para desarrollar raíces rápidamente cuando se les proporciona un entorno húmedo y cálido, aumentando así las probabilidades de éxito en la propagación . Además, el uso de hormona de arraigue en polvo puede mejorar aún más el enraizamiento de los esquejes .

Plantas alternativas al césped tradicional, como el tomillo o la camomila, ofrecen ventajas significativas en jardines muy pequeños. Estas plantas aromáticas forman una atractiva cobertura del suelo, son de bajo mantenimiento y requieren poda mínima. Por ejemplo, el tomillo silvestre solo necesita una poda anual post-floración . Además, estas plantas son capaces de crecer bien en suelos secos y arenosos, lo cual es ideal en espacios pequeños donde el césped por sí solo podría no prosperar adecuadamente . El trébol y otras plantas similares también se establecen de manera más rápida, manteniendo su verdor incluso en condiciones de sequía, lo que las hace más resistentes a factores ambientales adversos que un césped tradicional .

Para disimular un jardín largo y estrecho, es efectivo utilizar parterres curvados o senderos que introducen curvas suaves, creando la ilusión de un espacio más amplio y variado . Además, plantar árboles o arbustos en puntos estratégicos puede ayudar a romper la monotonía del espacio y disminuir la sensación de longitud . Estos elementos no solo enriquecen el diseño sino que también ofrecen puntos focales que distraen la vista de la forma inconveniente del jardín.

También podría gustarte