OFENSAS CONTRA EL ESPÍRITU SANTO
Existen dos tipos de personas que pueden ofender al
Espíritu santo, uno de ellos son los incrédulos, aquellos
que no conocen de Dios y los otros somos nosotros, los
creyentes, quienes sabemos, conocemos y sentimos al
Espíritu santo. Hoy aprenderemos las ofensas que existen
en contra del Espíritu santo.
Ofensas cometidas por los incrédulos:
Resistir a Espíritu santo: El Espíritu santo quiere enamorar el corazón de los
incrédulos, pero cuando ellos no ceden, aun cuando saben de su existencia, cuenta
como ofensa contra Él (hechos 7:51).
Insultar o hacer afrenta al Espíritu santo: Cuando el incrédulo se rehúsa a aceptar a
Jesús, también rechazando el amor de Dios, es un insulto a la deidad (hebreos
10:29).
Blasfemar al Espíritu santo:
Blasfemar es cuando maldecimos
o negamos al Espíritu santo, este
es un pecado imperdonable
(Mateo 12:31-32).
Ofensas cometidas por los
creyentes:
Contristar al Espíritu santo: Este
significa hacerlo sentir triste o
angustiarlo; cuando dejamos que
cualquier cosa no semejante a Él
entre en nuestro corazón (efesios
4:30-31).
Mentir al Espíritu santo: Le
mentimos cuando le prometemos
algo y al final no lo cumplimos,
como nuestro tiempo, dinero o
servicio (hechos 5:3).
Apagar al Espíritu santo: Cuando
somos incrédulos y muy carnales
apagamos el fuego que hay en
nosotros del Espíritu santo (1
Tesalonicenses 5:19).