1.
Investigue acerca de la teoría de la mano invisible de Adam Smith, padre de la ciencia
económica, explíquela en dos párrafos y deduzca conclusiones al respecto.
La teoría de la mano invisible es una metáfora que señala a la economía de mercado
como herramienta con capacidad para alcanzar el bienestar social máximo mientras se
busque el propio interés. Esta teoría fue elaborada por el economista Adam Smith.
Sostiene que la libre competencia es la mejor manera de funcionar de la economía, ya
que las posibles contradicciones y problemas sistemáticos que las leyes del mercado
crean pueden tener solución por “la mano invisible” del sistema.
De esta manera, Smith indicaba que el papel del mercado es básico y fundamental y que
cuanto menos control político o gubernamental exista en las economías, más fácilmente
estas encontrarán sus caminos y el máximo bienestar. Según su ideario, el juego natural
ejercido por la demanda y la oferta es suficiente para el alcance del equilibrio de la
economía y la fijación natural de los precios.
CONCLUSIONES
Deduciendo conclusiones al respecto de las visiones filosóficas que se perciben en el
marco analítico de Smith, no se puede sostener que Smith pensaba que las acciones
impulsadas por el egoísmo llevaban inexorablemente al beneficio común. La influencia del
método de Newton pone en cuestión la posibilidad de que Smith creyera en leyes
inexorables. Su análisis incorpora el concepto de principios conectores, y es en este
contexto que funciona la mano invisible. Smith elaboró un sistema abierto.
En La teoría de los sentimientos morales hay continuas referencias a la mano invisible
como expresión de la voluntad de Dios, no como principio conector del mercado. La única
referencia que se podría interpretar en el sentido usual se refiere al comportamiento de la
clase terrateniente y a las consecuencias de su egoísmo, no a la dinámica de los
mercados. Smith usa ese mismo ejemplo en La riqueza de las naciones, sin mencionar la
mano invisible, pero refinando el argumento.
La segunda referencia a la mano invisible, como algo distinto de la mano de Dios, se
encuentra en La riqueza de las naciones, bajo dos supuestos fundamentales para que
puedan funcionar los principios conectores que se expresan a través de la mano invisible.
Aunque en ese pasaje ya hay una idea más elaborada de mercado, lo relevante es la
creación del valor agregado, y trata de la riqueza de una nación, no del mercado.
Se puede pensar que hay una ruptura conceptual entre ambas obras. No obstante, Smith
elaboró un plan de trabajo ambicioso, en el que las dos obras no eran independientes,
sino parte del proyecto que no logró concluir. Una lectura atenta muestra que examinó
dos niveles éticos: la ética individual en la primera, y sus consecuencias para la ética de la
justicia en la segunda. En ambas adoptó el mismo método de análisis: ir de lo particular a
lo general. Así como pasó de la ética individual a la ética de la justicia, en su obra
económica partió de los precios para llegar a la riqueza de las naciones.
Existe una tensión entre ambas obras, pues en la primera expresa una idea más optimista
de la persona humana y en la segunda observa que la corrupción moral es más
manifiesta. Smith resuelve esta tensión recurriendo a la idea de Dios, que concede al
hombre la razón, con la cual este puede superar su egoísmo, ser agente creador del
bienestar general y aumentar la riqueza de su nación.
Por último, no se puede sostener que en la concepción integral de Adam Smith la mano
invisible es equiparable al mercado, que como un demiurgo coordinaría los actos egoístas
individuales para llevar en forma inexorable al bienestar común.
ENTREGA PREVIA SEMA
2.Investigue en torno a la teoría objetiva del valor de la mercancía y la teoría subjetiva del
valor de la mercancía.
Teoría subjetiva del valor
Si las cosas tuvieran valor porque las deseamos estaríamos aceptando la teoría subjetiva
de valor, Son los hombres los que crean “el valor”, “los valores no son, sino que valen”
decía Lotze. Este valor dependerá de que los hombres nos hagamos conscientes de las
cualidades de un objeto o acción. Sólo cuando somos conscientes de ese valor es cuando
el bien u acción adquiere valoración, prueba de esto para los subjetivistas es que mientras
no seamos conscientes de una cualidad X de un bien u acción, no valoraremos esa
cualidad (piensen por ejemplo en el poco valor que el carbón tenía antes de la revolución
industrial). De hecho, sobre un objeto pudiera haber tantas cualidades como ideas de
utilidad en la mente de los hombres. El concepto de “valor” sólo se mueve en el plano
intelectual. Cualidad y utilidad no pueden ser separadas: para que algo sea útil tiene que
tener cierta cualidad que sirva para satisfacer una necesidad. El ejemplo del sello de
correos es ampliamente utilizado: ni el papel ni la calidad del dibujo son las que hacen al
sello tener valor, sino que es sólo la subjetividad del filatélico lo que otorga valor a ese
sello: las cosas no son valiosas por ellas mismas sino por la relación que mantienen con
nosotros.
El subjetivismo se limita a la validez al sujeto, que es aquel que conoce. Juzgamos según
nuestro entendimiento sólo en consideración a nuestra realidad especifica (ambiente,
entorno y posición social). Partiendo de aquí, algunos autores relacionados a la “Escuela
Austríaca” definen el valor como “ese estado subjetivo de orden sentimental que hace
referencia al objeto, en cuanto éste posee la capacidad de suministrar una base efectiva a
un sentimiento de valor” (Fondizi, ¿Qué son los Valores?,2001). El valor de cualquier cosa
estaría en relación directa con la capacidad de atender a nuestras demandas de placer.
Esta visión aceptaría que la moral y ética puedan ser diferentes para diferentes personas,
pues lo “que es de valor” para unos, lo que atiende a sus demandas de placer puede no
serlo para otros. Dado que el valor parte de la subjetividad del placer, los “objetivos de
valor” irán cambiando según estos vayan siendo alcanzados
Teoría objetiva del valor
Si las cosas las deseamos porque tienen valor estaríamos aceptando la teoría objetiva de
valor. El valor se encuentra en la realidad exterior, existe independientemente de que las
personas seamos conscientes de este, si son descubiertos o no es irrelevante. Un
diamante tendrá siempre valor por sus cualidades objetivas de dureza, brillo y
transparencia, independientemente de que las personas seamos conscientes de estas
cualidades o dejen de ser útiles para nosotros. Los valores son descubiertos, no
atribuidos por nosotros a las cosas; podemos descubrir la esencia de los valores de la
misma forma que podemos aislar un color del espectro, ya que los valores no se ven
afectados por nuestra subjetividad.
Si las cosas las deseamos porque tienen valor estaríamos aceptando la teoría objetiva de
valor. El valor se encuentra en la realidad exterior, existe independientemente de que las
personas seamos conscientes de este, si son descubiertos o no es irrelevante.
“Es un hecho singular que la certeza subjetiva es
inversamente proporcional a la certeza objetiva” (Bertrand
Rusell).-