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Cosmovisión Oriental: Claves y Comparaciones

La cosmovisión oriental se caracteriza por creer en un Absoluto impersonal que es la fuerza subyacente del universo, una historia cíclica de renacimientos sin principio ni fin, y que el propósito de la vida es escapar del sufrimiento a través de perder la identidad personal en la nada. Difieren de la visión cristiana de un Dios personal creador, una historia lineal con un inicio y fin determinados por Dios, y la posibilidad de una relación personal con Dios más allá de esta vida.
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Cosmovisión Oriental: Claves y Comparaciones

La cosmovisión oriental se caracteriza por creer en un Absoluto impersonal que es la fuerza subyacente del universo, una historia cíclica de renacimientos sin principio ni fin, y que el propósito de la vida es escapar del sufrimiento a través de perder la identidad personal en la nada. Difieren de la visión cristiana de un Dios personal creador, una historia lineal con un inicio y fin determinados por Dios, y la posibilidad de una relación personal con Dios más allá de esta vida.
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¿Qué es una Cosmovisión Oriental?

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Michael J. Vlach, Ph. D.


Junio 22, 2005

Para la mayoría de los cristianos, la mentalidad oriental es mayormente un misterio.


Reconocemos unos pocos símbolos como el Yin Yang y nos echamos una risita cuando
leemos la sabiduría de Confucio en una galleta de la fortuna. Pero el surgimiento de la
cosmovisión oriental en nuestra sociedad no es asunto de risa. Aunque estuvo dormida en
occidente por muchos años, la influencia de las religiones orientales despegó a mediados de
los años 1960s cuando los Estados Unidos relajaron sus leyes de inmigración y el acceso a
las ideas orientales se hizo mucho más accesible a través de la tecnología. Hoy, hay casi un
millón de hindúes y casi dos millones de budistas practicantes en los Estados Unidos. Más
estadounidenses que nunca están interesados en las religiones orientales. Como profesor de
un curso de religiones comparativas, he notado que más estudiantes se están intrigando con
el pensamiento oriental; algunos practican el hinduismo, el budismo, e incluso el
shintoismo en alguna medida.

¿Qué significado tiene esto para los cristianos? Como ha señalado correctamente Nancy
Pearcey en su libro La Verdad Total, la promoción de la cosmovisión cristiana implica más
que solo la promoción de la filosofía cristiana – también implica la refutación de las
cosmovisiones no cristianas. Esa es la razón por la cual los cristianos debiesen tener un
entendimiento básico del panteísmo oriental.

Los Elementos Básicos de la Cosmovisión Oriental

Aunque cada religión oriental tiene sus propias creencias distintivas que la separan de las
otras, hay suficientes elementos comunes entre estas religiones, lo que nos permite hablar
de una “cosmovisión oriental.”

El Absoluto: Según la cosmovisión oriental, “Dios” o “el Absoluto,” es una fuerza


impersonal que funciona como el fundamento de todo ser. El Tao en el taoísmo es un
misterioso poder cósmico impersonal que está presente en todas las experiencias. Entonces,
importante en la filosofía oriental, es la aseveración de que el Absoluto es un ser
impersonal que invade el universo. También, este Absoluto no tiene relaciones con los
seres humanos. Esto contrasta totalmente con la visión cristiana de que Dios está separado
de Su creación, y al mismo tiempo, involucrado en ella; Él es también un ser personal que
desea una relación con la gente.

La Historia: En el pensamiento oriental la historia es cíclica. Es como una rueda que gira
de manera interminable. El universo no fue creado en algún punto inicial; de modo que no
tiene principio ni fin. Los humanos, también, se hallan perdidos en un casi interminable
‘ciclo de renacimientos’ o reencarnaciones en los que viven y mueren repetidamente. Esto
es contrario a la visión cristiana de que la historia se mueve de manera lineal; Dios creó el

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mundo en un momento específico, y la historia se dirige a la culminación ordenada por
Dios.

El Propósito de la Vida: La cosmovisión oriental es pesimista con respecto a la vida,


afirmando que la vida tiene que ver fundamentalmente con el sufrimiento. La gente sufre
debido a las ansias físicas y apegos que tienen. La solución a este problema es escapar de
estos apegos y ansias obteniendo la moksha, que significa ‘liberación.’ El alcance de la
liberación es producto de perderse uno mismo y su identidad en el Brahma impersonal
(hinduismo) o el Nirvana (budismo). Como una gota de lluvia que llega a ser absorbida por
el océano después del impacto, así debes esforzarte por perderte en la realidad impersonal.
El cristianismo, por otro lado, aunque enfatiza los aspectos negativos de la caída, también
es optimista porque Jesús nos libera del pecado y la muerte. Incluso la misma creación se
dirige hacia la restauración. También, aunque es parte de una comunidad que adora, toda la
gente aún retiene sus identidades individuales a lo largo de la eternidad.

La Vida después de la Muerte: Las religiones orientales creen en la reencarnación. De


modo que el alma o las partes inmateriales de una persona vuelven a nacer en algún otro
objeto o persona. El principio cósmico que determina el destino de uno en la próxima vida
es el karma. Si acumula deuda kármica en esta vida, nacerá en un estatus inferior en su
siguiente vida – quizá como un animal o un humano con un estatus social inferior. Si hace
bien en esta vida negando sus deseos, puede ascender en la siguiente vida – quizá de una
mujer a un hombre o de una casta inferior a otra superior. Para los pocos únicos que
finalmente se libran de todos los apegos y ansias, el ciclo de renacimientos puede ser roto y
sucede una fusión eterna con el Brahma o el Nirvana. El cristianismo, sin embargo, rechaza
la reencarnación puesto que la Escritura dice, “Y de la manera que está establecido para los
hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Heb. 9:27). La gente tiene
solo una vida, y la muerte nos trae a todos a un juicio cara a cara con el Creador.

La cosmovisión oriental ofrece una visión global de la realidad, pero es una perspectiva
falsa. Hoy los cristianos debiesen conocer los elementos básicos de la cosmovisión oriental
como un medio para alcanzar de manera amorosa a aquellos que se hallan perdidos en sus
garras.

______________________________

Michael J. Vlach, Ph.D. es profesor adjunto de Filosofía, Ética y Religiones Comparativas


en el Southeast Community Collage en Lincoln, Nebraska. También es el fundador de
[Link] un sitio web vanguardista dedicado a las noticias y la
información relacionada con la teología cristiana.

Traducción de Donald Herrera Terán, para [Link]

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