Tesis Renan PDF
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SANTIAGO DE CUBA
CENTRO DE ESTUDIO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
“MANUEL F. GRAN”
Santiago de Cuba
2013
UNIVERSIDAD DE ORIENTE
SANTIAGO DE CUBA
CENTRO DE ESTUDIO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
“MANUEL F. GRAN”
Santiago de Cuba
2013
PENSAMIENTO:
José Martí:
Carta a María Mantilla
Cabo Haitiano-9 de Abril, 1895
DEDICATORIA:
A los que propiciaron las críticas, sugerencias, acuerdos y desacuerdos que han permitido
el desarrollo de esta investigación.
requerimientos que condicionan la esencia y existencia humana, que va por un camino inevitable a un
mayor envejecimiento poblacional, demandante de una atención humanista. Su estudio permitió compilar
atención comunitaria en los procesos socio-asistenciales de salud por los profesionales del sector,
profesionales salubrista y como campo su gestión. El objetivo: la elaboración de una estrategia para la
Esto trasciende a todo tipo de gestión formativa en salud en la que se signa la gerontogeriátrica.
ÍNDICE
TEMARIO Pág.
INTRODUCCIÓN 1
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
La comprensión del desarrollo de una cultura en salud en la práctica socio-asistencial en pleno ejercicio de
la profesión en comunidad y con ella la gerontogeriátrica en y por los profesionales de la salud, para
necesaria que cualquier sociedad, estado o país debe asumir, producto del inevitable envejecimiento
poblacional al que se asocian múltiples problemas de salud, junto a la creciente incertidumbre planetaria
(Morín:1999) en relación con la esencia y la condición humanas (Fuentes: 2009), en este mundo por
demás globalizado. Procesos que demandan de una atención espiritual, donde la sensibilidad, el amor, el
existencia del humano, donde adquieran protagonismo todos los implicados (Fuentes: 2012) y se tengan
Para enfrentar lo anterior, en las más variadas literaturas y fórums políticos, económicos, sociales y
científicos se trata amplia y frecuentemente el lugar que ocupa el logro de competencias profesionales y
humanas con el desarrollo de una cultura en salud, incluyendo la gerontogeriátrica para el buen progreso
2010, Verdecia: 2011) y local (García Tamayo: 2012) existen inconformidades con la eficiencia, eficacia,
efectividad y espectatividad con el logro de una formación de los profesionales de la salud, para el
cumplimiento de los objetivos que las diferentes sociedades se han trazado (carta de Ottawa e informe
Es por lo anterior que en casi todos los países entre los que Cuba se incluye, se producen procesos de
salud y para la sociedad en sentido general, bajo las más diversas denominaciones, como son:
Sin embargo, siguen siendo las instituciones formadoras de profesionales del nivel superior -entre ellas las
2009), transformación y revolución de la cultura, dentro de las que se incluye la cultura en salud y con ella
la gerontogeriátrica, en lo que median diferentes procesos, entre los que adquieren significación la gestión,
la cual puede desarrollarse durante la formación postgraduada, continua y permanente de los profesionales
Siendo así, para su desarrollo se demanda asumir un pensamiento donde se tenga en cuenta la ontología,
Enfoque Holístico Configuracional y Dialéctico (Homero Fuentes: 2009-2011) enfatizando en los aspectos
países latinoamericanos y sus regiones, si queremos sobrevivir en este mundo, debemos partir de nuestra
propia cultura, insertándola a la cultura universal. Esto hace necesario sustentar los contenidos de las
ciencias de la salud, como los de la gerontogeriatría que se desarrollan en y desde las universidades
médicas, en una posición humano cultural. Se tenga en cuenta por tanto, la esencia y la existencia
humanas en su vínculo con las necesidades y potencialidades espirituales del contexto, para que la
En ese sentido, el sistema de salud, desde los inicios de la década del ochenta del pasado siglo ha
intentado desarrollar la atención integral al adulto mayor, en varios subprogramas, cuyo desarrollo tiene
universidad del adulto mayor, las casas de abuelos y los hogares de ancianos. Sin embargo esto aún es
insuficiente para satisfacer las demandas de la población que envejece aceleradamente con sus patologías
entre otras, a las que tienen acceso todos los profesionales de la salud graduados. A pesar de dichas
oportunidades, esta formación es insuficiente en el propio ámbito comunitario de actuación; por tanto en la
totalidad del proceso formativo también se hace necesario el desarrollo de la cultura gerontogeriátrica con
Ese proceso de desarrollo cultural debe estar encaminado a fomentar estrategias de gestión más
procedimientos desde una posición humano-cultural y espiritual para ese fin y relacionada con la cultura
específica en salud, desde la formación del profesional de la salud en pleno ejercicio comunitario, para que
Holística Configuracional y Dialéctica que asumen desde el 2000, se relacionan también aquí la formación
del profesional de la salud con las categorías de configuraciones, dimensiones, eslabones y estructuras de
relaciones y en consecuencia de lo anterior, se asumen para esta investigación los eslabones didácticos de
prevención, curación y rehabilitación, en relación con las labores socio-comunitarias del profesional de
En paralelo con todo lo anterior es prudente señalar que casi la totalidad del país está inmersa en la III
Estos profesionales, desde el propio proceso formativo, han de influir en la promoción, prevención,
asistenciales y han de tener en cuenta los aspectos socio-espirituales. Dichos procederes además de ser
que como contenido de su proceso formativo, son categorías pedagógicas en la didáctica específica de
Partiendo de lo anterior, en las investigaciones realizadas mediadas por la observación a los procesos
currículos, existen insuficiencias en el desempeño del profesional de la salud para el logro de la excelencia
en tales resultados, por lo que se hace necesario influir en los procesos formativos de postgrado para el
desarrollo de la cultura salubrista por todos y para todos, desde una posición humano-cultural que
caracterice lo espiritual.
Las insuficiencias se evidencian a partir del análisis realizado fundamentalmente por los procedimientos
mencionados (ver anexos) para la recolección de los datos en el contexto en que se desarrolla el
investigador, desde donde se han detectado entre otras, las siguientes manifestaciones externas como
diagnóstico fáctico:
• Limitada solución de los problemas que se presentan en relación con el envejecimiento y la longevidad
atención gerontogeriátrica.
Esto se concreta en que el nivel de vida, la calidad de vida, el bienestar social relacionados con un
envejecimiento saludable y una longevidad satisfactoria no sean aun los adecuados y resume en sentido
general que existen Insuficiencias en la atención social gerontogeriátrica en los procesos socio-
asistenciales de salud en comunidad por los profesionales de la salud, lo que limita la satisfacción
espiritual trascendente a los diversos problemas de salud en la atención comunitaria , que constituye
Profundizando en el estudio y buscando las causas que pudieran explicar las manifestaciones anteriores
en la revisión de documentos (ver anexos, análisis de documentos), entre los que se encuentran los
planes y programas de estudio - con un enfoque hermenéutico- emerge al siguiente diagnóstico causal:
• Limitaciones teóricas que vinculen los contenidos de la cultura salubrista y la espiritualidad con la
Todo lo anterior permitió develar un deficiente desarrollo de una cultura socio-asistencial manifestada en la
labor comunitaria de los profesionales de la salud en relación con los aspectos espirituales, que limita su
cultura socio-asistencial en los procesos formativos del profesional de la salud y la gestión formativa en el
Es así que esta realidad sentida y justificada, reflejada en los problemas de salud que ocurren en los
individuos que envejecen o sobrepasan los sesenta años de edad y que puede depender de las
insuficiencias en lo formativo en su vínculo con la comunidad y la cultura específica, donde se muestra que
para contribuir a solucionar los problemas de salud y sus demandas no quedan solo en el campo de la
salud, lo que justifica entonces esta investigación, que implica no solo tener en cuenta una didáctica propia,
Como el desarrollo cultural socio-asistencial de salud en la labor comunitaria desde la esencia y existencia
humanas solo se puede llevar a cabo en un espacio de construcción de significado y sentido que deviene
proceso social de desarrollo cultural mediante la formación, es entonces que del problema develado
puede desarrollarse en diferente niveles formativos que van desde la formación inicial hasta la formación
teóricos y metodológicos para relacionar un enfoque didáctico integrador entre la cultura en salud y su
desarrollo, a través de una gestión desde la condición humana, en su esencia y existencia, que
Teniendo en cuenta entonces, que el objeto develado necesita una transformación que condicione el
objetivo:
Siendo así y con el sustento de que todos los procesos formativos son gestionables se decide delimitar
Es entonces que desde la fundamentación epistemológica y metodológica del objeto y el campo, emana la
gerontogeriátrica en lo particular para la formación postgraduada, pero en pleno ejercicio del profesional en
la comunidad donde labore, desde una posición humano-cultural en el proceso de formación socio-
rehabilitación en una dinámica que se desarrolla entre todos los implicados en el proceso.
Lo anterior implica una reconsideración teórica del mismo para configurar el sustento epistémico de un
trascienda de los procesos de pertinencia, optimización e impacto en: lo docente, lo asistencial, lo científico
investigativo y lo administrativo y se desarrollen competencias profesionales, pero también humanas, que
Así la hipótesis muestra que si se aplica una estrategia de gestión formativa socio-asistencial en
comunidad para los profesionales de la salud, sustentada en un modelo de gestión formativa socio-
Las tareas científicas desarrolladas desde la posición holística, compleja, configuracional y dialéctica se
precisan en correspondencia con los distintos eslabones de la investigación (H. Fuentes: 2009):
gerontogeriatría en comunidades.
profesionales de la salud.
comunitario.
5. Elaborar una estrategia de gestión formativa socio-asistencial en comunidad para los profesionales
de la salud.
Contramaestre.
histórico-lógico en el abordaje histórico tendencial del objeto y el campo, análisis-síntesis que transita
Métodos científicos para la construcción del saber empírico como son: observación, descripción,
hermenéutico-dialéctico.
La significación y aporte teórico está en la abstracción de un nuevo sistema de relaciones para gestionar
el desarrollo del proceso de formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud, desde lo
ámbito comunitario, aplicable a la cultura gerontogeriátrica, como a cualquier otra formación cultural.
La significación y aporte práctico está en la propuesta y aplicación parcial de una estrategia de gestión
salud.
la salud.
La estructura del informe se organiza en: introducción, tres capítulos, conclusiones y recomendaciones, los
que se corresponde con los eslabones y las tareas del proceso investigativo desarrollado. Se añaden
Introducción
Se aborda la necesidad de una cultura socio-asistencial en salud, que desarrolle además de competencias
profesionales, competencias humanas, mediadas por las intervenciones en la comunidad donde laboren
satisfactoria. Por estar esto relacionado al desarrollo social, se parte del estudio histórico para comprender
su esencia y proyección, así como un mejor desarrollo cultural socio-asistencial del profesional de la salud.
comunidad, desde presupuestos teóricos como los de González R. (2006), Otero Haydee (2008),
Hourruitinier P. (2004), Alvares C. (1998), Fuentes H. (2009) y Estrabao A. (2006), entre otros, con un
Los sustentos también están en considerar y asumir las competencias más generales del profesional de la
salud (la prevención, la promoción, la curación y la rehabilitación de la salud), que como contenidos del
proceso formativo devienen categorías de la didáctica de la salud, las que se desarrollan en lo asistencial,
lo docente, lo científico investigativo y lo administrativo como componente (Fuentes: 2008) inherente a ese
proceso formativo para que sea pertinente, óptimo, impactante y de existencia (Estrabao: 2006), por ello
Es prudente significar que el investigador para la caracterización epistémica del objeto y el campo parte de
la cultura gerontogeriátrica desarrollada por la humanidad, que le permite introducirse en aspectos más
generales y esenciales relacionados con la salud, ya que al que envejece (cualquiera sea su edad) y al que
Es por ello que los presupuestos teóricos actuales permiten la fundamentación del proceso de formación
socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud y su gestión, para mostrar las insuficiencias en
lo asistencial respecto a la atención gerontogeriátrica relacionada con los aspectos espirituales. Lo que
trasciende a cualquier problema de salud, pues se reitera que a los individuos que pasan de los 60 años le
Es entonces que para adentrarse en el campo especifico, mediante un estudio histórico lógico se tuvo en
cuenta un conjunto de criterios a partir de los referentes teóricos y praxiológicos de salud y otros que se
Santiago de Cuba (UO-SC) por autores como Homero F. (2002-2011), Clemente: (2010), Verdecia: (2010)
y Pacheco C. (2011) entre otros, quienes han contribuido a desarrollar una pedagogía de la educación
superior, aspectos que constituyen puntos de partida para mostrar indicadores, entre los que se
encuentran:
comunidad.
La historiografía revisada (Ver Anexo-I) permitió periodizar el estudio y develar antecedentes históricos en
el desarrollo socio-asistencial de una cultura en salud que se relaciona con la gerontogeriatría. Es así que
se determinan períodos para develar una tendencia, relacionada con la Revolución Cubana de 1959 sin
despreciar los antecedes, siendo consecuente con el proceso revolucionario desde la última mitad del siglo
III. Del 2000 hasta la actualidad: desarrollo cultural relacionado a la atención social, aún insuficiente
Los indicadores asumidos y develados tienen alguna forma de manifestación en dichos períodos,
comunitaria del profesional de la salud, aspectos que permitieron fundamentar el objeto y el campo, a la
vez que constituyen premisas que condicionaron precisar epistemológicamente a los mismos.
En enero de 1959 Cuba estaba constituida por una población de aproximadamente cinco millones de
habitantes, con una esperanza de vida al nacer entre los 45-50 años de edad, además ocurrió un éxodo de
profesionales que provocó que el Estado tomara un conjunto de medidas en todos los órdenes,
especialmente en el sector educacional, entre ellas las reformas universitarias, donde una fue la formación
masiva y abreviada de médicos para enfrentar mediante diferentes formas interventoras los males legados
de épocas anteriores, que casi no se relacionaban con el envejecimiento poblacional, pues a pesar de
existir personas de más de 60 años esto no se percibía como un problema social y mucho menos de salud.
Eso explica el no reconocimiento para desarrollar una apropiación plena de una cultura gerontogeriátrica,
que condicionara la atención espiritual, a pesar de que en el mundo se viene desarrollando y gestando en
otros contextos.
mediadas por las intervenciones asistenciales, pero no destinadas específicamente a los aspectos
Se significa que la pertinencia para con una cultura gerontogeriátrica en el desarrollo socio-asistencial por
no constituía un problema social y mucho menos de salud; su índice según estudios realizados no
sobrepasaba el 4%, lo que conformaba una población joven con pirámides poblacionales estrechas en sus
cúspides, pero en el mundo se venían dando pasos relacionados a otros contextos, lo que constituye
asistenciales en vínculo con lo educativo habían sido introducidas por Anderson y Cowan (Ver Anexos- I),
Estos referentes históricos condicionaron que en ese período prácticamente no se gestionara el desarrollo
era necesario que los procesos se destinaran en consecuencia, pues la prioridad y los intereses eran la
solución de otros males, pero por su fundamental visión biologisista eran insuficientes en la atención a los
aspectos espirituales.
II. De 1982-1999: (reconocimientos de la atención socio- comunitaria de salud sin énfasis en
los aspectos espirituales)
En la década de los ochenta muchos países comenzaron a percibir que sus poblaciones estaban
envejeciendo inevitable y aceleradamente, en especial los llamados del primer mundo, lo cual constituyó
una preocupación de sus gobiernos. Cuba a pesar de no incluirse en este grupo, ha tenido múltiples logros
sociales en la esfera de la salud que condicionaron que la expectativa de vida al nacer fuera elevándose,
edades tempranas y disminuyera el índice de natalidad entre otras, logros que aún sin hacer énfasis en los
Por razones y motivos como los anteriores, muchos países en la asamblea especial sobre envejecimiento
en las Naciones Unidas (celebrada en Viena: 1982) donde Cuba participó, proponen y aprueban un plan de
acción, evaluado posteriormente y que rige “normas” para la atención a la población geriátrica (ver anexos),
formativa en Cuba, inicia a partir de su participación en Viena. Entonces se comienzan a crear salas y
servicios de geriatría en varios territorios y hospitales del país (ejemplo en el Hospital “Ambrosio Grillo” de
Santiago de Cuba), previos cursos gestionados con estos fines en la ciudad de la Habana.
Alrededor del año 1987 se gradúan los primeros especialistas en la capital, trasladándose esta formación a
otros territorios, entre ellos, Santiago de Cuba de forma institucionalizada a finales de la década de 1990.
Se inicia además la introducción de temas de gerontogeriatría con la creación en Cuba del Médico de
Familia en la década del ochenta, pero de forma muy aislada. Luego se incrementan en los programas de
la especialización de Medicina General Integral (MGI) que también comienza en el mismo período.
Se inicia así el desarrollo de los conceptos de prevención, promoción, curación y rehabilitación como
competencias a desarrollar en los profesionales de la salud durante sus procesos formativos. Para cumplir
la salud, pero con escasa pertinencia con el envejecimiento poblacional y mucho menos en relación a sus
cuestiones espirituales.
Como colofón, surge en el periodo, el Programa de Atención Integral al Adulto Mayor, así como la llamada
Universidad del Adulto Mayor. (Clemente: 2007-2010, García Tamayo: 2007-2012) pero con algunas
con poca generalización y sistematización, además de una limitada proyección formativa comunitaria.
Una de las primeras medidas relevantes que se aplicó fue comenzar la formación de especialistas en
Gerontología y Geriatría en 1985. Accionar que no fue suficiente para enfrentar la problemática, pero
constituyó un privilegio cubano sobre todo para encaminar la formación socio-asistencial en la labor
Una decisión sabia y necesaria para enfrentar ese reto fue la fundación de la Sociedad Cubana de
Geriatría y Gerontología en 1987, que constituyó un punto de partida para gestionar el postgrado y la
docencia en once servicios de geriatría en el país también merece destacarse, pero centrada en una
formación que si bien contribuyó al desarrollo de esa cultura estaba algo distanciada de la atención
formativa en la comunidad y de la esencia y la condición humanas como es asumida por este investigador,
a esa atención, es condicionado a nivel mundial, nacional y local por el inminente envejecimiento
poblacional que comienza a demandar un proceso saludable y una longevidad satisfactoria. En Cuba
además ocurren otros acontecimientos socio-salubristas relacionados, como la instauración de los círculos
de abuelos, las casas de abuelos, la creación de los grupos municipales para la atención al individuo de la
tercera edad, entre otros que fueron trazando pautas para la atención espiritual al gerónte en la comunidad.
Esas instituciones eran atendidas por médicos generales, trabajadores sociales, psicólogos entre otros,
que a pesar de estar estimulados en la atención al paciente geriátrico, el envejecimiento como proceso
que comienza mucho antes de los 60 años de edad era poco atendido como un proceso que mientras más
o menos saludable sea, así será más o menos satisfactoria la longevidad, como dijera Martí: ..."Cuando no
se ha cuidado del corazón y la mente en los años jóvenes, bien se puede temer que la ancianidad sea
desolada y triste"...
Por otro lado en el periodo, se comienza la formación del Médico General Básico (MGB), iniciándose
gestiones formativas en relación con los contenidos de la cultura gerontogeriátrica, profundizándose en las
Una cuestión importante a señalar es que en este periodo, la década del noventa constituyó una etapa de
crisis en todas las esferas del país, cuyos avatares muchos han sufrido en todos los sentidos, por un lado
gerontogeriátrica, se deterioran las intervenciones asistenciales de los profesionales de la salud para con la
sentido general la apropiación de la cultura en la sociedad y aunque es la década en que la Universidad del
Adulto Mayor tiene un empuje (Clemente: 2007, 2010 y García Tamayo: 2012) y se crean algunas salas y
servicios de gerontogeriatría como la del Hospital en Contramaestre, merma además la atención espiritual
y la sensibilidad humana.
No se puede dejar de mencionar la II Revolución Educacional que en esa época fue sentando las bases
labor comunitaria que desarrollan estos profesionales en su práctica asistencial, como un medio de
Otra cuestión a la que no se le puede negar su influencia es la revolución científico-técnica en este periodo,
que comienza a tener auge en nuestro país, fundamentalmente con la aparición y desarrollo de la época
digital y los programas lógicos educativos, así como el desarrollo de las TICs (Tecnología de la Informática
salud. Estos avances tecnológicos condicionaron por otro lado una tendencia a la deshumanización en
salud.
III. Del 2000 hasta la actualidad: (desarrollo cultural en relación a la atención social, aún
insuficiente en los aspectos espirituales)
A partir del 2000 ocurre en Cuba la III Revolución Educacional, esta vez focalizada a la educación superior,
materializada en salud pública primero con el programa Revolución en la APS destinado a una
remodelación de los policlínicos comunitarios en policlínicas generales integrales con nuevas atenciones,
incluyendo las urgencias médicas, los estudios endoscópicos, las salas de fisioterapias entre otros.
Se precisó gestionar entonces un conjunto de cursos y diplomados para enfrentar este proceso, lo que
condicionó el diseño y la oferta de maestrías de amplio acceso para la Atención Primaria de Salud (APS),
constatando que le faltaban sustentos teóricos y praxiológicos que vincularan la formación al pleno ejercicio
profesional en la asistencia comunitaria, así como su relación con los aspectos espirituales, el decoro, la
salud pública con las creaciones de las Sedes Universitarias Municipales (SUM) en el 2003, luego en el
2004 con la fundación del Proyecto Policlínico Universitario (PPU), en las cuales este investigador fue
diferentes hasta los que en ese momento se venían efectuando y por tanto en condiciones históricas-
sociales y culturales concretas y diferentes, lo que trajo consigo transformaciones profundas en los
programas y los planes de estudios, con las creaciones de los llamados “nuevos modelos pedagógicos”
que adolecen de una concreción didáctica propia que vincule la formación del profesional con las
El estudio histórico lógico devela a manera de resumen una tendencia que transcita de una etapa de no
permite transitar hacia nuevos estadíos en la gestión formativa del profesional de la salud, sustentados en
investigativos de maestrías y doctorados por más de 20 años de experiencia del CeeS-UO/SC, en relación
con la pedagogía de la educación superior. Así se tienen como referentes fundamentales, investigaciones
de los doctores Homero Fuentes (2000-2009), Eneida Catalina Matos Hernández (2005-2008), Jorge
Montoya (2006-2009), Silvia Cruz (2004-2007), Clara Suárez (2004-2007), Yarihtza Tardo (2008), Lorna
Cruz (2008), A. Estrabao (2007), Clemente (2010), Verdecia (2011), entre otros.
comunidad.
Siendo así, se aborda un proceso formativo como totalidad y sus procesos como partes, desde el
paradigma sistémico, con una mirada en ocasiones sistémico estructural funcional y en otra holístico-
configuracional. Ambos acercamientos, como dos teorías de un mismo paradigma según plantean autores
como Cruz, Fuentes y Montoya (2006), nos permitirán comprender con un enfoque hermenéutico (Fuentes:
2009-2011) el objeto, sin ser ecléctico. Estos presupuestos posibilitaron transitar por juicios, razonamientos
sistematizar experiencias.
Al considerar el desarrollo cultural formativo en comunidad por el profesional de la salud como un proceso
social que ha de desarrollarse desde las instituciones formadoras del nivel superior y su extensión a la
comunidad mediante intervenciones asistenciales de salud que promuevan, prevengan, curen y rehabiliten,
hay que considerar y asumir que es un proceso que también ha de preservar, desarrollar, difundir (Fuentes
H: 2008), crear, transformar y revolucionar la cultura universal, nacional y regional, consecuente con una
salud.
Es así que considerando la concepción martiana de que “...Educar es preparar al hombre para la vida...”, y
asumir a Martí, como un defensor de la divulgación de los temas relacionados con la salud, y que
concientizó claramente que tanto el conocimiento individual como colectivo en temas de salud, son de
necesidad vital para el hombre y los pueblos, cuando señaló:“…deberían darse cátedras de salud,
consejos de higiene, consejo prácticos, enseñanza clara y sencilla del cuerpo humano y su naturaleza, sus
elementos, sus funciones, los modos de ajustar aquellas a éstas, y ceñir éstas a aquellas, y encontrar las
fuerzas y dirigirlas bien, para que no haya después de repararlas…” (O.C.t-8 p: 298-29), entonces su
influencia se hace más necesaria y evidente en la medida en que las sociedades tienen un mayor
envejecimiento y desarrollo, pero la pertinencia, la optimización y el impacto con que dicho proceso se
condición de la naturaleza humana. Esto al decir de Fuentes H. (2009) no se logra de manera espontánea
El desarrollo actual e incluso perspectivo de una sociedad que envejece y padece en su espiritualidad, de
una buena calidad de vida o de áreas de servicios para la atención en la comunidad, genera una necesidad
social porque es un problema social. Estos problemas en gran medida encuentran solución mediante la
labor comunitaria de los profesionales de la salud, los cuales deben estar preparados integralmente con
competencias profesionales pero también humanas para acometer dicha solución, lo que aún puede ser
El vínculo entre la formación en salud por los profesionales de la salud y la labor socio-comunitaria a través
procesos que en el seno de dicha formación continuada han de desarrollarse, los que a su vez repercuten
en los procesos sociales. Sin embargo esto puede perfeccionarse en la atención a la espiritualidad, al
bien definidos los motivos, el interés no es suficiente y la necesidad no se hace consciente en una gran
mayoría, por lo que las gestiones encaminadas al desarrollo de esos procesos en el ámbito socio-
Organización Mundial de la Salud (OMS) fundamentalmente en 49.o consejo directivo, 61.a sesión del
comité regional, Washington, D.C., EAU, del 28 de septiembre al 2 de octubre del 2009, donde se deja
claro un plan de acción sobre la salud de las personas ..., incluido el envejecimiento activo y saludable (ver
que aun tiene dificultades para su desarrollo en la atención de la espiritualidad, la dignidad y la sensibilidad
humana, cuando se plantea “...las instituciones de educación superior deben producir, por propia iniciativa,
las necesarias transformaciones para convertirse en los referentes de los cambios que las sociedades
reclaman y que deben gestarse en el consenso de sus propias comunidades, respondiendo a la urgencia y
Lo anterior implica una necesaria interacción permanente del desarrollo cultural socio-asistencial-formativo
del profesional de la salud con la comunidad mediado por su labor en ejercicio donde, con una conducta
preñada de sensibilidad espiritual y amor, proporcione una respuesta a las demandas del individuo, la
ideologías, creencias, costumbres, valores y principios. Esta respuesta determina el grado de pertinencia
que ha de alcanzar dicho proceso y debe ser incrementado permanentemente, teniendo en cuenta el
vínculo universidad-comunidad, lo que demanda, por la problemática social develada una prioritaria
atención que es perfectible si se logra tener en cuenta también la apropiación de la cultura salubrista en las
Es desde lo anterior que las acciones de gestión que se realicen para el desarrollo cultural socio-
asistencial por el profesional salubrista en su labor comunitaria, carecen por un lado de un verdadero
sentido si no son anticipadoras de los escenarios futuros de actuación y por otro si no manifiestan su
intención de modificar la realidad vigente en relación a la esencia y existencia del humano, cuestiones aún
Asumiendo desde los postulados de Homero Fuentes (2009), la formación socio-asistencial en comunidad
de la cultura en salud por el profesional salubrista como proceso de la universidad médica, esta ha de
transformación y revolución de esa cultura, mediado y desarrollado además en la dinámica de los procesos
Siendo así, se considera la formación socio-asistencial por el profesional de la salud en la comunidad como
un proceso cultural y a sus procesos por su propia naturaleza social, como procesos conscientes que se
desarrollan en la relación que se establece entre la conciencia social y la conciencia individual, como
labor asistencial comunitaria visto como proceso, se comprende de manera esencial como un todo
integrado por otros procesos, los que en sus relaciones revelan las cualidades de dicho proceso y su
haciendo que la formación adquiera un carácter propio y singular en el propio ejercicio comunitario del
profesional de la salud. Cada uno de estos procesos como parte del todo, adquiere significación en el
contexto según las condiciones históricas concretas donde se desarrolle, las cuales a su vez se expresan a
Es decir, las propiedades y cualidades del todo están dadas por las relaciones entre los procesos que se
dan en el todo; lo mismo ocurrirá para cada proceso en el que las regularidades entre sus componentes o
configuraciones determinen las propiedades de cada uno, como demuestran los estudios correspondientes
a la educación superior efectuados por el CeeS/UO/SC. Estas cuestiones pueden recibir mayor atención de
Desde los referentes teóricos y epistemológicos asumidos, se considera que en la tríada: preservación-
tanto la preservación como el desarrollo, son sólo posibles a través de su difusión, lo que permite asumir
que es precisamente, la difusión de esa cultura, uno de los componentes más dinámicos y síntesis de los
dos primeros, mediante la cual los profesionales de la salud pueden contribuir a la apropiación de dicha
Es entonces que el proceso para el desarrollo cultural formativo socio-asistencial en comunidad en los
también humanas, que permitan actuar y contribuir en los logros que se demandan; el envejecimiento
saludable y una longevidad satisfactoria, los cuales están determinados por la relación entre categorías
presentes en el objeto.
determinado que cumple condiciones establecidas y depende de la estructura interna del proceso. Las
funciones de cada proceso dependerán de su naturaleza y de su estructura más interna y que en esta
Así también se puede hablar de un proceso formativo para el desarrollo cultural socio-asistencial en
comunidad de los profesionales de la salud que como un todo, ha de estar conformado por un número de
componentes que a su vez son procesos (gestión, Investigación, extensión, docente, académico,
asistencial, gerencial,) dependientes de categorías funcionales denominadas como tales, pues las
funciones propias de cada componente del sistema dependerán de los valores que éstas tomen y de cómo
se relacionen, constituyendo las funciones socio-laborales que aún pueden perfeccionarse en el ejercicio
de la profesión en la comunidad.
Por otro lado, si se tiene en cuenta que esto ha de desarrollarse a través de lo docente, lo asistencial, lo
investigativo y lo gerencial, se puede asumir y colegir con Homero Fuentes (2009) que son éstas las
vínculo con lo holístico configuracional, donde la prevención, promoción, curación y rehabilitación son
categorías que además de ser competencias de todo profesional de la salud, son configuraciones que
develan conocimientos, habilidades, valores y valoraciones profesionales y humanas a la vez que son
Además desde la concepción holística compleja configuracional y dialéctica asumida, todos estos procesos
para el desarrollo del proceso formativo socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud como un
estructura de relaciones.
Lo anterior también hace que la gestión para con el desarrollo de una cultura en salud en un proceso
formativo socio-asistencial desde el ejercicio comunitario, se asuma como una totalidad, donde se
investigativo para que pueda ser pertinente, óptima e impactante mediante la prevención, promoción,
curación y rehabilitación, pero tomando las potencialidades y necesidades del contexto, desde una cultura
que tenga en cuenta la esencia y la condición humana, para que pueda ser eficiente, eficaz, efectivo y de
calidad. Sin embargo esto puede tenerse más en cuenta en la formación del profesional de la salud en
La posición desde la esencia y la condición humana, por tanto humano cultural y socio-cultural (Fuentes H.
2009) también está en la necesidad de que los implicados tengan un alto compromiso social, profesional y
humano relacionado con la espiritualidad, la sensibilidad, el decoro y la dignidad. Este compromiso puede
(que también es perfectible, como se verá en capítulos posteriores) para que el trabajo del profesional de la
salud pueda trascender y hacerlo todo con un infinito amor, en cuya formación aún se puede influir.
Estos profesionales han de ser capaces y poseer una consecuente conciencia ética, y una gran
sensibilidad espiritual, respecto a la dignidad humana, empatía, asertividad, respeto a las creencias y a las
cultura en salud de la humanidad que incluye: la ciencia, la tecnología y el arte. Con lo anterior se estaría a
tono con los sueños de José Martí cuando quería que la ley fundamental de todos los cubanos fuera el
Otra cuestión que determina esa posición es tener en cuenta en el propio proceso formativo comunitario,
que los implicados en él y del propio contenido tiene en su centro al hombre donde tanto el sujeto que
estudia y se forma, como el objeto que se estudia para transformarse, son por naturaleza biológicos,
ecológicos, sociales y espirituales. Esto puede priorizarse más para el desarrollo socio-asistencial del
Así los problemas de salud en una sociedad que envejece y sus demandas, más las influencias externas
para satisfacerlas como expresión de las necesidades de la sociedad, han de tener su incidencia en
diferentes aspectos del proceso de formación como son la formulación de los objetivos; la estructuración, la
perfeccionar.
Los procesos vistos, también se asumen estrechamente relacionados y necesariamente determinados por
el desarrollo socio-cultural y asistencial para el profesional de la salud con una posición más holística; por
tanto al decir de Fuentes. H (2010)…“un proceso de formación motivado, que desarrolle la comprensión,
tenerse en cuenta el vínculo entre la formación y las intervenciones asistenciales que se desarrollen para la
prevención, promoción, curación y rehabilitación de la salud en la comunidad donde laboren con tales
competencias y funciones, se asumen los referentes teóricos y praxiológicos de tales intervenciones, para
Es así que con ese sustento, se hace un acercamiento más esencial para proponer soluciones que
permitan contribuir al mejor desarrollo socio-asistencial en salud gerontogeriátrica para solventar las
Conviene partir de develar que en las investigaciones realizadas por ejemplo, por, Rudolf Virchow, en
Alemania, al investigar una epidemia en los distritos industriales de Silesia, tan temprano como en 1847 ya
enunciara que “…El remedio que recomiendo es el de la prosperidad, educación y libertad, los
cuales sólo se pueden desarrollar sobre las bases de una democracia completa y sin
restricciones…”. Resulta este, entonces, un enunciado válido para sustentar el desarrollo socio-cultural
formativo en la asistencia comunitaria de la salud, que tenga en cuenta el decoro y la dignidad humana.
Por otro lado, en correspondencia con otros investigadores, se considera que el concepto original de
promoción de la salud se usa por primera vez en 1945 por el médico historiador Henry E. Sigerist, cuando
definió las cuatro grandes tareas de la medicina como: 1) la promoción de la salud; 2) la prevención de la
esfuerzos coordinados …entre la educación y los médicos con ese fin, cuestiones válidas que permiten
asumir la formación en salud en su carácter socio-asistencial comunitario con las competencias básicas de
todo profesional de la salud, que aún no quedan lo suficientemente claras en la teoría para permitir
Desde otro presupuesto como es el informe Lalonde se asume que aún en la actualidad “…Las vastas
sumas de dinero que se han estado gastando tratando las enfermedades han podido gastarse mejor
previniéndolas...”. Así dicho informe establece algunas estrategias, entre las que se encuentra la de
promoción de salud que se dirigía al cambio de los estilos de vida, donde dentro de sus acciones
propuestas incluían programas educacionales dirigidos tanto a las personas como a las organizaciones y a
la generación de recursos adicionales, lo que a pesar de estarse haciendo en el contexto estudiado, puede
ser perfectible en la propia labor comunitaria del profesional de la salud que también es formativa,
Otro presupuesto teórico que se tiene en cuenta es lo planteado en la primera Conferencia Internacional
sobre la Promoción de la Salud celebrada en Ottawa el día 21 de noviembre de 1986 donde se emite una
carta dirigida a la consecución del objetivo "Salud para Todos en el año 2000." En esta carta se toman
como punto de partida los progresos alcanzados como consecuencia de la Declaración de Alma Ata sobre
la atención primaria, el documento "Los Objetivos de la Salud para Todos" de la OMS, y el debate sobre
Sin embargo, ninguno de los presupuestos anteriores deja clara una concepción teórica ni metodológica
concreta con carácter socio-asistencial desde la esencia y existencia humana, que encamine la praxis
formativa en comunidad que se requiere para lograr dichos objetivos, lo que ha acarreado que pasados
El amplio concepto de la promoción de la salud de la Carta de Ottawa (ver anexos) es consistente con el
concepto epidemiológico de las intervenciones asistenciales que hoy han de desarrollarse al considerar
todos los factores causales, tanto los generales como los específicos, pero el investigador considera que
puede profundizarse más en la esencia y la existencia humana al no ver develada una atención espiritual.
Ello conduce a reorientar las estrategias para que sean más efectivas en la labor comunitaria asistencial de
Por otro lado se puede considerar que en los referente anteriores, si bien queda claro un reconocimiento
rehabilitación de salud en la comunidad. Se aplican desde que el hombre se agrupó y se preocupaba por
obtener experiencias sistematizadas de conceptos que luego serían transmitidos y aplicados de generación
Es entonces que con el objetivo de acometer el proceso formativo en pleno ejercicio profesional en
acerca de la salud y de la enfermedad, domine y aproveche en el trabajo asistencial diario las técnicas
salud. Lo que no quiere decir que se apropie de una didáctica de otros niveles educacionales (como está
ocurriendo) más formales, sino que tenga en cuenta la necesidad de una didáctica propia con enfoque más
Teniendo en cuenta todo lo anterior se asume que la formación destinada al desarrollo cultural socio-
todos sus procesos y en toda su extensión, asumiendo además la gestión con un carácter holístico
Se parte entonces de que los modelos históricos de gestión que se han manejado en la educación
superior, definidos dialécticamente en términos de gestión para la eficiencia económica, gestión para la
eficacia pedagógica, gestión para la efectividad política y gestión para la pertinencia e impacto de la cultura
latinoamericana de la gestión educativa en el ámbito nacional e internacional (Estrabao A.: 2006). Esto
comunidad.
En ese sentido, en la literatura revisada no se han encontrado referentes teóricos ni praxiológicos que se
pesar de estar bien definido que la didáctica como proceso demanda ser gestionada en su totalidad y en
sus partes, esto trae discusiones, por lo que se requiere un acercamiento a los fundamentos epistémicos
Así se asume desde los resultados investigativos del CeeS “Manuel F Gran”, que todo proceso formativo,
visto desde la didáctica general para la educación superior está configurado en los eslabones de diseño,
dinámica, resultados y evaluación, y es prudente considerar que cada uno de estos eslabones requiere
comunitaria, a partir de asumir dicha formación como un sistema de procesos de carácter consciente, de
naturaleza holística, compleja, configuracional y dialéctica, que tiene que ser visto de forma
las influencias económicas, políticas, ideológicas, espirituales, culturales y religiosas del individuo, la
Asimismo se partirá como hasta ahora de asumir las funciones fundamentales de dicho proceso formativo y
Por otro lado las estrategias de gestión a partir de la integración de los procesos destinados al desarrollo
de una cultura socio-asistencial en salud, asumiendo desde H. Fuentes (1998-2009) se han de valorar
según los procesos de pertinencia, impacto y optimización de su gestión para satisfacer las necesidades de
salud de una sociedad que inevitablemente envejece y padece, con lo que se da respuesta a las
Se observa además que el término gestión aparece en la literatura especializada a partir de la década del
noventa del pasado siglo, primero en el mundo empresarial y adaptado al mundo universitario,
comunidad para los profesionales de la salud se asume como el conjunto de acciones integradas para
lograr el objetivo de formar personal con competencias profesionales y humanas para que influyan en el
logro de sus demandas a cierto plazo. Es desde aquí que gestionar el proceso como totalidad es
en el CeeS/UO/SC se ha utilizado el Modelo Holístico Configuracional, el cual parte del reconocimiento del
carácter humano-cultural y por tanto consciente y ético de dicho proceso que se desarrolla en la
universidad a través de las relaciones de carácter social que se establecen entre sus participantes, con el
propósito de preservar, desarrollar, difundir, crear, transformar y revolucionar la cultura acumulada por la
humanidad, dando respuesta con ello a las demandas sociales (Fuentes H: 1998-2009). Es importante
tener en cuenta lo anterior en la formación del profesional de la salud en su trascendencia comunitaria, con
“Esto - al decir de Fuentes “… posee una profunda significación no sólo en el plano teórico, sino en el
práctico, ya que en las relaciones establecidas entre las configuraciones en los diferentes procesos,
(Fuentes H.: 2009) y por tanto la sensibilidad espiritual, el altruismo, la autoestima y la dignidad humana.
Otra consideración necesaria está en que los procesos de gestión formativa no son idénticos, lo que está
relacionado con su estructura y las funciones (desde lo sistémico estructural funcional) o con sus
configuracional y dialéctico) que este proceso tenga en el ámbito del territorio y región donde se encuentre
insertada, siendo consecuente con el enfoque humano cultural develado por Fuentes (2009) en sus
estudios sobre una universidad humano cultural. Esto puede hoy tenerse más en cuenta en la formación
Se necesita así para una buena gestión, establecer una estrategia, ésta a partir de la definición que ofrece
E. Gutiérrez (1999), se define como “…un patrón o modelo de decisiones inspirado en una visión
proactiva, que tiene premisas y requisitos; que a partir de las regularidades que se dan en el proceso, y a
través de métodos y procedimientos, permite definir y lograr objetivos a largo plazo de carácter
trascendente y asignar recursos, lo que posibilita alcanzar la visión y desarrollar la misión…”.
Es desde lo anterior que en la gestión estratégica o en una estrategia para la gestión y en la gestión
formativa socio-asistencial del profesional de la salud propiamente dicha en comunidad, es necesario una
visión proactiva, como mirada de futuro que implica desarrollar capacidades para el cambio y la
transformación, sin olvidar las realidades presentes y flexibles ante los posibles escenarios, sin apego
exagerado a la tradición, pero consecuente con el contexto, que es constante y trascendente, lo cual
constituye al decir de Estrabao (2006) “...una idea básica en la que se sustenta toda la estrategia de una
Desde el análisis epistemológico del proceso de formación socio-asistencial en comunidad del profesional
gerontogeriatría. En tal sentido para el diagnóstico que se concreta, desde el materialismo dialéctico, se
Es entonces que por diferentes procedimientos (ver anexos) entre los que se encuentran las encuestas a
sistematización de experiencia, se develan las siguientes manifestaciones que potencian las dificultades e
insuficiencias:
esencia y la condición humana desde los presupuestos que se asumen, mermando la sensibilidad
humana en el trato al paciente, el respeto a la dignidad del mismo, a sus creencias e ideología, lo que
se muestra en la insatisfacción sustentada en las entrevistas y las encuestas expuestas en los anexos
y que está relacionada con las insuficiente atención espiritual, que emana no solo de los profesionales
los aspectos biológicos y ecológicos y cuando atienden las cuestiones psicológicas, estos dejan fuera
la espiritualidad en su vínculo con lo que cada individuo es, sabe, hace y cómo conviven, su ideología,
sus creencias, además apenas se tiene en cuenta su actividad en cuanto a cómo se comunican, lo que
ellos conocen, sus valoraciones ante determinadas situaciones de salud, ni sus acciones
transformadoras, y ello merma en ese sentido la sensibilidad espiritual y la ética humana, así como el
Cuando son atendidos, se es poco sensible con los compromisos del individuo que envejece o está
envejecido en su contexto de desarrollo y se focalizan para lo que el que atiende, está comprometido
los individuos.
una sensibilidad comunicativa hacia la actividad humana y profesional del paciente en su entorno y en
humana como debe ser realmente asumida, apartándose de ese modo de los aspectos espirituales.
Numerosas consultas observadas en la atención al individuo que sobrepasa los sesenta años, casi
solo se focalizaron al cuándo, cuánto y qué comió, qué enfermedades padece y qué tratamiento es
impuesto, cómo se conduce físicamente y si es o no independiente en sus labores de conservación
(alimento, baño otros cuidados materiales). Esto se manifiesta más, cuando se restringe la atención
gerontológica a valoraciones por la escala de evaluación funcional que más se usa en Cuba, la cual
consta de 13 ítems, (ver anexos) donde se resume la valoración geriátrica, y a pesar de ser aprobada
por el Ministerio de Salud Pública, no aborda la sensibilidad y especificidad de los aspectos espirituales
mencionados.
También cuando se usa la escala de Katz y Lawton así como la de Brody para medir grado de
dependencia poco se tiene en cuenta la esencia y la existencia del humano como totalidad (ver
anexos).
En y durante la comunicación, los que atienden al paciente que envejece o está envejecido muchas
veces se comportan poco empáticos y resilientes, en muchas ocasiones se tiene un solo sentido,
donde hay un solo emisor y el atendido se comporta como receptor solamente. (Así hemos visto
expresarles “Haga solamente lo que yo le oriento y le digo, nada más, que somos los capacitados para
eso”).
profesionales recién graduados fundamentalmente, ya que en su mayoría por sí solos, no son los
suficientemente independientes para resolver los problemas más comunes y cotidianos en su esfera de
cuenta en la labor asistencial individual y social por los profesionales de la salud y cuando se intenta
negativamente la sensibilidad humana, el amor, la flexibilidad, la ética, entre otros aspectos, por lo que
no satisface a cabalidad las expectativas espirituales de pacientes individuales y la comunidad en su
conjunto.
En muchas oportunidades los profesionales no son capaces de tener independencia creativa para
resolver problemas de salud en la comunidad donde laboran, y esperan ser orientados por instancias
superiores que trazan por otro lado acciones y estrategias descontextualizadas, lo que trasciende a
aspectos espirituales.
quedando demostrado en los anexos donde se expone además el número de estos especialista en
Cuba y el territorio en que se investiga, así como el número de instituciones destinadas a esas
Todo lo anterior se concreta en que el nivel de vida, la calidad de vida y el bienestar social de los individuos
que envejecen y pasan de los sesenta años de edad no sean los adecuados y permite que se resuma en
sentido general, que en el contexto donde se desarrolla el investigador existe una insuficiencia en la
atención socio-asistencial en los procesos de salud por los profesionales de la salud, lo que limita la
en la comunidad
Revolución Educacional de la Educación Médica Superior (EMS), la formación del profesional de la salud
se ha extendido a nuevos contextos de la (APS) controlada, fiscalizada y guiada por los policlínicos
comunitarios, personalizada en sus funcionarios docentes (subdirector docente, profesores del grupo
básico de trabajo (GBT) “metodólogos” y otros) y asistenciales (directores de áreas, subdirectores de
asistencia médica, grupos multidisciplinario de atención a los diferentes programa de salud, entre otros).
Estos han de garantizar la formación del profesional de la salud en todos sus niveles.
En correspondencia con la caracterización y sustentos teóricos hasta aquí asumidos sobre el desarrollo
socio-asistencial en salud en la labor comunitaria del profesional de la salud como proceso y sus procesos
a desarrollarse en la comunidad y asumiendo los resultados de los estudios del CeeS (Estrabao: 2006) en
vínculo con los presupuestos referentes a las intervenciones asistenciales en salud que permitieron
procesos y su caracterización actual, lo que permite un acercamiento a la causas que condicionan las
deficiencias asistenciales :
formativa de los profesionales salubristas, y a pesar de estar en el discurso aún los recién-graduados
carecen de habilidades asistenciales sensibles con la espiritualidad del ser humano en la labor actual
desarrollo de la misma; pero también otros especialistas desde cuya cultura puedan influir en satisfacer
las demandas de salud, mediante intervenciones asistenciales, que no son suficientes en pleno
formativos y por otro lado los programas de formación de los diferentes especialistas no desarrollan
asistencia comunitaria.
revolucionar la cultura socio-asistencial en salud en pleno ejercicio comunitario a los que pueden
prestársele una mayor atención en su vínculo con los demás procesos en comunidad, pues a pesar de
hacerse por los residentes de la especialidad (geriatría y gerontología), así como los maestrantes
(longevidad satisfactoria) y más reciente aún, en tesis doctorales como la de Clemente (2010) y
Verdecia. (2010) poco se vinculan con la formación del profesional de la salud en pleno ejercicio
tienen un sustento teórico propio desde lo humano-cultural que devele una didáctica específica que
asistencial en salud en pleno ejercicio del profesional en el seno de la comunidad, lo que hoy no es
suficiente y es apreciado por las insuficientes intervenciones de los profesionales, que deberían ser
pertinentes a las demandas de una sociedad que inevitablemente envejece y padece además de
En ese sentido a pesar de hacer extensión universitaria a la comunidad, esta no se hace mediante una
pedagogía en consecuencia, que tenga en cuenta aspectos didácticos propios, cuando más se trata,
se traslada sin sustentos científicos una didáctica descontextualizada al asumir la pedagogía de la
Tampoco las intervenciones que se hacen, tienen un suficiente vínculo con la esencia y la condición
humana desde los presupuestos que asume este investigador que retroalimente la sensibilidad
gestión del los profesores encargados de desarrollar esos contenidos en la labor comunitaria, y a
suficientemente desarrollada.
uno de los profesionales de la salud para que en todo su accionar comunitario concienticen la
formación en salud con sustento socio-asistencial que tenga en cuenta en la labor comunitaria lo
para el desarrollo socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud por los profesionales, lo
que en la actualidad no es suficiente. Esto queda develado cuando se muestra la ínfima relación que
existe cuando en Cuba hasta el año 2012 solo había 266 geriatras y en Contramaestre, solo uno
actualmente para una población que pasa del 17% de personas mayores de sesenta años en relación
con la población total. Por otro lado las instituciones destinadas a la atención gerontogeriátrica solo
alcanzan para atender alrededor de 100 ancianos; se le presta insuficiente atención política al
En lo que se ha venido develando, existen dificultades que evidencian un insuficiente desarrollo cultural
desempeño profesional y humano en solventar las demandas de una sociedad que envejece. Así no se
ha visto, ni teórica ni metodológicamente acercamiento que integre de manera holística la formación socio-
asistencial en salud del profesional en comunidad en relación con la esencia y la condición humanas ni
como cualquier otro aspecto cultural en salud como proceso, demanda establecer la interacción más
directa entre los implicados y por tanto se concretan los supuestos de salud, de una planificación de los
contenidos que se desarrollan a partir del reconocimiento de su realidad, desde la cultura y la espiritualidad
de los implicados, como expresión del contexto en unidad con la sistematización de la cultura universal, lo
En otras palabras, que se desarrollen en labor y práctica comunitaria sus capacidadades transformadoras
humanas en lo socio-asistencial dadas en su saber, hacer, ser y convivir, que se expresen en la actividad
su autoestima, autonomía, independencia, sensibilidad humana, entre otros aspectos, que requieren de
Lo anterior muestra que no se es todavía lo suficientemente consecuente con la praxis comunitaria del
profesional del la salud y sus potencialidades formativas, lo que se concreta en las deficiencias develadas
luego de hacer un análisis hermenéutico de los métodos utilizados para la obtención de los datos primarios.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, el autor se permite plantear que las deficiencias e insuficiencias
develadas son una expresión particular de la cultura salubrista en general, específicamente en lo referente
En consecuencia con el enfoque hermenéutico el investigador, luego del análisis realizado en los apartes
anteriores, asociados a los métodos para la obtención del dato primario, arriba a las causas que le
explican las manifestaciones fácticas lo que se identifica y se concreta con el diagnóstico causal develado
Todo lo expuesto permitió develar un deficiente desarrollo de una formación socio-asistencial en salud en
los profesionales del sector en la práctica comunitaria como modalidad de formación postgraduada
saludable y una longevidad satisfactoria. Esto muestra una contradicción epistémica dada entre el
desarrollo de la cultura socio-asistencial en los procesos formativos del profesional de la salud y la gestión
desarrollo a través de una gestión desde la condición humana, que desarrolle competencias encaminadas
a una correcta intervención socio profesional desde la formación del profesional de la salud en ejercicio
comunitario.
La utilización del método histórico lógico permitió determinar los antecedentes en el proceso formativo del
formación de competencias profesionales y también humanas, que se logró periodizar. Esto permitió
introducirse en aspectos más generales y esenciales relacionados con la salud, ya que al que envejece y el
que sobrepasa los sesenta años de edad le es inherente cualquier problema de salud.
El análisis histórico permitió develar una tendencia para transitar hacia nuevos estadios en la gestión
existencia del humano, que aún es insuficiente en los aspectos espirituales y poco contextualizados hacia
comunidad relacionadas con la gerontogeriatría desde el punto de vista ontológico, epistemológico, lógico,
humanas, donde se tengan en cuenta las necesidades y potencialidades espirituales del contexto que
El diagnóstico realizado permitió determinar las principales insuficiencias de la formación del profesional de
gerontogeriatría en particular.
El análisis crítico de la situación actual para el desarrollo socio-asistencial en salud en comunidad revela la
necesidad de contribuir a un proceso formativo del profesional de la salud pertinente con el logro de un
envejecimiento saludable y una longevidad satisfactoria que trascienda a la apropiación de dicha cultura en
compromiso, flexibilidad, trascendencia y amor, con gran sensibilidad espiritual en los contextos de
abstracción y la generalización fue posible analizar y sintetizar que los problemas relacionados con una
cualquier problema de salud, lo que permite pensar en una propuesta teórica más abarcadora y
Introducción
Se desarrolla y fundamenta el modelo de gestión para la formación socio-humanista-asistencial del
labor y práctica comunitaria, que luego pueda ser concretada en cualquier proceso formativo. Se
reconsidera la labor asistencial, en las condiciones del trabajo en comunidades y los requerimientos de un
Los sustentos teóricos y metodológicos de la propuesta han sido asumidos desde la teoría general de
sistema, con una mirada que integra lo holístico, complejo y dialéctico con lo sistémico-estructural-
Esto permite asumir un pensamiento complejo en la clara comprensión del proceso de formación socio-
en la labor asistencial en el ejercicio de esa profesión en la comunidad, que exprese la relación entre lo
asistencial y lo socio-humanista.
la labor comunitaria del profesional de la salud, son funciones socio laborales que se han de desarrollar en
dichos profesionales y que han de ser potenciadas por una cultura socio-humanista que requiere una
Para entender lo anterior se parte entonces de considerar al proceso de formación socio-asistencial del
2. Una totalidad por su carácter holístico, asumido desde la teoría general de sistema, ya que es un
proceso totalizador que se desarrolla en el propio ejercicio comunitario del profesional de la salud,
mediado por una práctica asistencial continua, dada en la actividad cognoscitiva, transformadora,
3. Consciente, por desarrollarse en la relación que se establece entre la conciencia social y la conciencia
individual con una intencionalidad que requiere una sistematización formativa de la cultura socio-
como valores más universales que guíen la sensibilidad espiritual, el respeto al otro en sus creencias,
4. Integrado por procesos que son considerados como configuraciones, dimensiones, eslabones y
posgraduada continua y permanente del profesional de la salud, que le permitan mejores desempeños
ser competencia de todo profesional de la salud, son núcleos de contenidos generales y esenciales a
desarrollar en la didáctica de dicha profesión. Estos están vinculados a sus funciones socio-laborales
5. Constituido por los eslabones de diseño, dinámica, resultados/evaluación y gestión, que se dan en su
totalidad e integralidad para su desarrollo como proceso didáctico y que a la vez son procesos
sociales, resultando entonces un proceso formativo en y desde la educación superior, mediado por la
asistencial con carácter humanista del profesional de la salud, como aquel que de modo
consciente se desarrolla a través de un sistema de carácter social que se establece entre los sujetos
clima formativo adecuado, el talento humano competente y motivado que comprenda, sistematice y
generalice la cultura en salud, donde se signifiquen los aspectos sociales, existenciales y esenciales de
determinados objetivos.
La gestión en este como en otros casos, se tiene como un eslabón intermedio entre la planificación del
proceso y los objetivos concretos que se pretenden alcanzar en la formación del profesional de la salud
en los escenarios donde labora en el seno de la comunidad, que también es formativo en el contexto
A partir de esa posición y tomando en cuenta las características propias del campo donde se inscribe
desarrollar a través de un complejo sistema de carácter social para que se desarrollen también: lo
postgrado. Ello ha de tenerse más en cuenta en los programas de estudios para la formación
individual y social del profesional de la salud que se forma en pleno ejercicio comunitario, capaz de
como totalidades complejas y realidad del contexto social y profesional donde se convive en múltiples
profesionales, entre otras, lo que potencia su carácter socio-cultural y humanista totalizador, según los
valores contextuales.
8. Por otra parte, en el proceso de la dinámica es donde se ha de establecer la interacción entre los
implicados y por tanto se han de concretar los supuestos culturales que se desarrollen, a partir del
reconocimiento totalizador de su realidad, desde la cultura de los implicados como expresión del
comunidad, sustentado en las potencialidades humanas de ser, saber, hacer y convivir en relación con
9. Relacionado con una pedagogía social como aquella destinada a la formación de y en la comunidad
en sentido general, cuando se asume que una de las misiones del profesional de la salud es la
intervención asistencial en el seno de la sociedad y lograr que esta última participe también desde su
de salud y autogestione las vías para lograrlo. Así recordamos y asumimos a Martí cuando expresó
“… con un tanto de atención, cada cual puede ser un poco médico de sí mismo” (O. C. t 23 p 266),
10. Este proceso ha de tener implícito fomentar y desarrollar un respeto a la vulneración de los derechos
humanos en relación con su cuerpo y su honor, los cuales se identifican con el derecho a la vida, a la
e imprescriptibles, vinculados con los ideales deseados como muestra de los valores fundamentados
en las necesidades del ser humano, mediado por el compromiso y la flexibilidad. En fin, tener respeto y
amor por encima de todas las cosas al decoro y la dignidad del hombre.
gerencial), como la acción y efecto de formar conocimientos, habilidades, valores y valoraciones que
solventar los problemas de salud en su propio espacio formativo de postgrado, que sea continuo y les
En ese sentido es la actividad cuyo objetivo es descubrir y desarrollar las potencialidades y capacidades
formativo, para que sea entonces más satisfactorio. Es una actividad educativa que se orienta a
Ella está integrada por dimensiones tanto teóricas como prácticas, pero con mayor peso de las segundas y
posee un carácter marcadamente laboral, no sólo dado por sus contenidos técnicos, sino también porque
prepara a los profesionales de la salud para insertarse dentro de determinadas relaciones humanas en el
trabajo comunitario.
Pero lo anterior requiere para su desarrollo, una sistematización en el propio quehacer comunitario del
profesional de la salud, asumida como “una categoría pedagógica que define esto con un carácter de
González (2009).
Así, puede develarse una categoría esencial que expresa la contradicción entre la formación, controlada
por el centro de educación médica superior y sus dependencias docentes asistenciales, que tiene un
Esta categoría está condicionada además por la relación formativa y dialéctica que se desarrolla entre lo
Esa categoría distingue el humanismo que ha de tener el profesional de la salud con el paciente, los
familiares y la comunidad, configuración que garantiza además el desarrollo de una cultura socio-
intencionalidad, cuando se tenga en cuenta la esencia y la condición humanas desde los presupuestos
asumidos, que condicionó proponer una definición de salud -*. Plasmada en el texto publicado por el autor y
En esa definición se considera que la salud no es solo el pleno bienestar bio-psico-social del individuo con
ausencia de enfermedad, sino también un bienestar ecológico y espiritual, en estrecha relación con las
potencialidades humanas de ser saludable como lo aptitudinal, saber sobre los problemas que la dificultan
procedimental, más el convivir como la capacidad del ser humano a adaptarse al medio social,
económico, político, ideológico, espiritual, ecológico y cultural en que se desarrolla, para estar en equilibrio;
sin separase de su actividad cognoscitiva sobre los problemas que entorpezcan o faciliten bienestar del
ser humano, unido a la comunicación sobre las condiciones de la que dependa el buen vivir (digno y
decoroso), para condicionar las valoraciones correspondientes que permitan las transformaciones de la
realidad en aras de un adecuado nivel de vida. En lo que hay que tener un compromiso con las
sensibilidad, el complimiento de la palabra empeñada, el secreto y la identidad entre otras cualidades, pero
con flexibilidad que signe la empatía, el respeto a las opiniones y conductas ajenas, la inteligencia
emocional, la asertividad, la resiliencia y el consentimiento informado, entre otras, para que pueda
entonces trascender las condiciones de bienestar, y hacerlo todo con un infinito amor que encierre la
autoestima y el altruismo.
salud está en asumir dicho desarrollo como un proceso que transcurre en el tiempo y en el espacio donde
se transforman las potencialidades humanas a través de estadíos sucesivos de desarrollo, que propicien
niveles superiores en las cualidades de salud y por tanto de bienestar en relación con la esencia y la
condición humana, donde resultan factores decisivos la complejidad de los sujetos y del ámbito
comunitario en que se desarrollan, la falta de sensibilidad o de respeto hacia el otro, todo lo cual reclama
de una ética y una sensibilidad espiritual, así como capacidad para el desarrollo de un humanismo en la
consideraciones son comprensibles para la formación de los profesionales del campo de la salud que
Lo anterior condiciona, por tanto, una cultura socio-humanista-asistencial del profesional de la salud,
entendida como aquel conjunto de conocimientos que garantice considerar el bienestar en el ser humano,
que además de dinámico condicione una salud desde la concepción, el nacimiento y hasta la muerte, dada
así por una mejor calidad de vida, que no está identificada con el mayor o menor tiempo vivido, sino con
que lo vivido sea cada vez más satisfactorio, procesos en los cuales se siguen y se demandan sucesivos
salud que se desarrolla en la propia labor comunitaria de ese profesional, en relación dialéctica con la
examinar o intentar penetrar en la esencia y la existencia humanas, para un mejor desempeño, sustentado
en conocimientos, habilidades, valores y valoraciones en relación con la condición del humano, donde se
salud se identifica, entre tanto con la incorporación de contenidos relacionados con la cultura en salud a
desarrollarse en la propia labor asistencial comunitaria y que incluye la promoción, prevención, curación y
rehabilitación.
Lo anterior devela que la labor asistencial junto con las demás funciones socio-laborales del profesional de
la salud (docente, científico investigativa, y gerenciales) para que tenga pertinencia, optimización e
impacto, tiene que ser socio-humanista, pero a la vez la labor asistencial de ese profesional condiciona la
Es entonces que la sistematización que se define es una configuración que constituye la síntesis de la
relación entre dos configuraciones identificadas con la apropiación de la cultura asistencial en salud y la
Fig.2.1.2
comunitaria del profesional de la salud, como aquella que se ha de realizar en el propio ejercicio de ese
profesional en el seno comunitario, contextualizado en el quehacer cotidiano, no solo del médico general
básico, sino también del rehabilitador social, del enfermero y enfermera, del psicólogo de la salud y los
Por otro lado, lo anterior solo puede ser alcanzado por una práctica en la asistencia comunitaria del
En este caso, es el medio de ejercer el arte salubrista conforme a sus reglas, es una forma de
adiestramiento en el ejercicio profesional comunitario, que al ser un modo o método observable por
alguien, es un ejercicio que puede ser guiado por cierto tiempo bajo la dirección de un docente. Estos
docentes pueden de ser: los profesores del Grupo Básico de Trabajo (GBT), los metodólogos, los
Lo anterior condiciona entonces una práctica asistencial formativa del profesional de la salud,
configuración que incluye la práctica preventiva, promotora, curativa y rehabilitadora de salud, que a en la
medida que se ejecutan también son formativas porque en ella se sistematiza la cultura y se desarrolla
también una autoformación, guiada y orientada por docentes que pueden ser clínicos, obstetras, pediatras,
psicólogos, licenciados en rehabilitación social y ocupacional, fisioterapeutas, entre otros, fiscalizados por
profesional de la salud requiere de un trabajo a desarrollar en la propia comunidad por ese profesional,
entendido dicho trabajo como el esfuerzo necesario para suministrar bienes o servicios de salud mediante
el trabajo físico, mental o emocional para beneficio propio o de otros, que puede ser remunerado o gratuito
esfuerzo humano aplicado a la obtención o mantenimiento de un logro, que en este caso es la salud del
salud, como configuración que no solo ha de ser orientada por los administrativos sino también por los
docentes en estrecha vinculación, y en un equilibrio que distinga los asistencial como elemento inseparable
comunitaria solo es posible con una práctica asistencial formativa y el trabajo comunitario del
sus funciones socio-laborales que garantiza una formación constante y continuada de posgrado que está
en relación contradictoria con la segunda, determinada esta por sus funciones: preventivas, promotoras,
curativas y rehabilitadoras, que además son los núcleos de contenidos en la didáctica de salud que
socio-humanista y asistencial de esos profesionales, pero donde ese trabajo se significa en las labores
Por otro lado, la práctica asistencial formativa y el trabajo comunitario del profesional de la salud han
conjunto de procesos para la pertinencia, la optimización, el impacto y la existencia, así como para: lo
docente, lo asistencial, lo científico investigativo y lo gerencial, relacionados todos entre si por alguna forma
de interacción, dada por el conjunto de elementos que se identifican por las relaciones de significación
dentro de límites establecidos, las que determinan una organización y aportan coherencia a dicha gestión
Fig.2.
1.4
La gestión en este caso se tiene como un eslabón que condiciona la planificación del proceso y los
objetivos concretos que se pretenden alcanzar, comprende los procesos de planeamiento, conducción,
seguimiento y evaluación de un conjunto de decisiones y acciones, con el fin de buscar la solución a los
problemas de salud comunitaria que se presenten y al mismo tiempo para lograr determinados objetivos de
una organización, que en este caso se identifica con la formación socio-humanista-asistencial del
profesional de la salud, instituida en los escenarios comunitarios donde se labora, la cual también es
En otras palabras es posible afirmar que la práctica asistencial formativa y el trabajo comunitario del
profesional de la salud, solo pueden ser logrados cuando medie una gestión que las garantice, pero que
tenga un carácter formativo que condicione la formación posgraduada continua y permanente de ese
profesional en pleno ejercicio social y comunitario de su profesión, que ineludiblemente ha de ser una
como configuración es síntesis de dos configuraciones que son: la práctica asistencial formativa y el
trabajo comunitario del profesional de la salud, confiriéndole al proceso desde la unidad de análisis
postgrado del profesional en la comunidad, lo que sustenta una especificidad pedagógica y didáctica que
Así se devela como categoría fundamental en la modelación del proceso de formación socio-humanista-
desarrollar en la práctica del ejercicio asistencial en la comunidad y en el trabajo comunitario que realice
el profesional de la salud, lo que permite por tanto una formación en el contexto comunitario, que requiere
ser gestada.
tradicional de competencia para la prevención, promoción, curación, y rehabilitación de salud que requiere
necesariamente una profundización formativa humanista en la propia atención que se le brinda al paciente,
de incluir un humanismo en general desde la esencia y la existencia humanas, incluye aquel que emana
directamente de la atención al paciente, los familiares y la comunidad que puede estar dado en el respeto,
La relación dialéctica develada entre lo asistencial y lo socio-humanista, conlleva por otro lado que se
forme un profesional de la salud para un mejor trabajo en el contexto donde está laborando a través del
permite proponer una transformación del proceso de formación socio-asistencial en la comunidad de los
comunitaria posgraduada, constituyendo esta gestión, una actividad de postgrado que propicia que el
profesión.
mediante las dos categorías develadas, queda entonces demostrado que la sistematización formativa
humanista.
competencias esenciales del profesional salubrista identificada con la promoción, prevención, curación y
rehabilitación, definidas de manera tradicional en los contenidos formativos del profesional de la salud, que
además de venirse formando desde el pregrado, se continúan ejercitando en el trabajo comunitario una vez
graduado dicho profesional, pero en la que tiene que existir necesariamente una profundización de la
cultura socio-humanista, pues su profesión es ejercida en el trabajo con los humanos en interacción
socio-comunitaria. Humanos sensibles, con determinadas creencias religiosas u otras, con ciertas
ideologías, que requieren un nivel de vida decoroso, con cierta identidad por su cultura e idiosincrasia, que
aman a otros y a sí mismos, que son amados y necesitan ser amados; demanda en fin, respeto a su
dignidad .
Es entonces que la atención necesaria desde lo socio-humanista y por tanto la necesaria profundización de
propio trabajo comunitario, lo cual demanda una formación posgraduada continua y permanente, que en
los profesionales de la salud se da en el propio ejercicio de su profesión, mediado por una práctica
Por otra parte se deduce de lo anterior una dimensión socio-cultural en la sistematización formativa
puede derivar la relación dialéctica entre lo asistencial y lo socio-humanista, que distingue además la labor
asistencial del profesional de la salud de otros profesionales en relación con la esencia y la existencia del
De esta manera se puede revelar del modelo una relación esencial que como abstracción expresa los
Por otro lado en la práctica asistencial formativa se ha de tener presente la formación continua y
permanente del profesional de la salud una vez graduado y en la consideración de que esta se desarrolla
en el propio ejercicio comunitario de su profesión, que también demanda ser gestada y que ha de estar
condicionada por los profesores del GBT, o sea los: Jefe de GBT, clínicos, médicos generales integrales
(MGI), obstetras, psicólogos, pediatras y otros, quienes tienen que gestionar este tipo de formación
postgraduada, fundamentalmente en los profesionales recién graduados, que cuando egresan como
médicos generales básicos (MGB), rehabilitadores sociales (RS), psicólogos, enfermeros u otros, van a
prestar asistencia en la comunidad y tienen que seguir una formación y superación continua y permanente
En ese sentido se fundamenta que la práctica asistencial del profesional de la salud sigue siendo ilimitada
Lo anterior condiciona y potencia entonces otro par dialectico dado entre la práctica asistencial formativa
y el trabajo comunitario del profesional de la salud, ya que la práctica se da en el trabajo y donde una
permite ir configurando la otra. Ese par dialectico se sintetiza entonces como se expresó anteriormente en
la gestión formativa asistencial social y humana del profesional de la salud, lo que condiciona la
Lo anterior permite significar una modalidad en la formación postgraduada del profesional de la salud,
donde radica lo pedagógico y lo didáctico del modelo que se está proponiendo, ya que devela la formación
en el ejercicio comunitario de ese profesional, dirigida por los GBT, quienes tiene la responsabilidad de
Esto devela así, una segunda relación esencial del proceso de formación socio-humanista-asistencial del
trabajo comunitario.
Ambas relaciones esenciales reveladas que a la vez expresan los movimientos y transformaciones en el
abstracción más esencial que deviene modelo de gestión formativa socio-humanista-asistencial del
profesional de la salud en el ámbito comunitario (ver Fig.2.1.6), en el cual se devela que el desarrollo
dirigida y gestada por los profesores de los GBT en la formación de los recién egresados, que demanda
Por otro lado las relaciones develadas pueden condicionar regularidades en su comportamiento para lo
cual es oportuno hacer algunas reconsideraciones que subyacen en la modelación que se está develando
y que potencian también el sustento epistémico para la posterior propuesta estratégica; y es que queda
claro que desarrollar una cultura socio-humanista-asistencial en el profesional de la salud implica que la
formación de las funciones específicas de ese profesional, identificadas con las docentes,
Por otro lado en ella subyace una gestión humano-cultural para la formación del profesional de la
lograr que los profesionales de la salud profundicen en los contenidos en su propio ejercicio profesional en
comunidad, dado en una correcta administración y dirección del proceso, a través de una adecuada
organización.
Lo anterior entonces se relaciona dialécticamente con una gestión para la dinámica del desarrollo
acciones para lograr un adecuado espacio de construcción de significado y sentido que se dé entre los
dimensión socio-formativa con los dos tipos de gestión develadas para la formación, y la dimensión
socio-cultural como síntesis de la gestión humano cultural y la gestión para la dinámica consideradas, las
cuales constituyen condiciones esenciales que subyacen en el modelo de gestión formativa socio-
Es entonces que a partir de las reconsideraciones teóricas develadas y que devienen sustento epistémico,
se puede proponer una estrategia de gestión formativa que desarrolle lo asistencial y lo humanista en
el propio ejercicio comunitario del profesional de la salud como significación práctica de dicha modelación.
Se defiende entonces la hipótesis de que si se aplica una estrategia de formación socio- asistencial en
salud en plena labor comunitaria a partir de las relaciones y regularidades que emanan de la modelación
que parta de la concepción de premisas y requisitos culturales y espirituales relacionados con las
con el trabajo comunitario. Ello permite la construcción de un conocimiento científico, así como la
definición y logro de objetivos con carácter trascendente, posibilitando el cumplimiento de los objetivos
estratégicos como intencionalidad a través del desarrollo de los subprocesos que lo contienen. Estos
comunitaria de ese profesional, como relación necesaria y trascendente, al ser expresión del desarrollo de
su cultura consecuente con el carácter humano y cultural de la formación socio-asistencial, todo lo cual
está sustentado en el desarrollo contextual y universal de una gestión formativa asistencial social y
humana de ese profesional, que es síntesis de la práctica asistencial formativa y del trabajo
profesionales y humanas de forma continua y permanente en el propio ejercicio comunitario del profesional
Fig.2. 2.1
En esta estrategia al decir de Fuentes H (2012) “…se establece una ruptura con la tendencia de trasladar
los modelos de estrategia empresarial a las instituciones de carácter social, pues se parte de considerar
que las empresas se fundamentan en la búsqueda de beneficios, lo cual condiciona todo el planteamiento
en la determinación de la misión, la visión y los objetivos, mientras que en instituciones de carácter socio-
comunidad del profesional de la salud) …se desarrollan sobre la base de la contradicción entre preservar,
desarrollar, difundir, crear, transformar y revolucionar la cultura…” en salud, lo cual constituye una premisa
una flexibilidad que logre dar respuesta a las crecientes demandas de salud en el propio desarrollo
contextual comunitario de esta cultura, para insertarse en la construcción de la cultura universal, a su vez
la salud al desarrollo de los procesos que en ella se dan, particularizándose en la región y el territorio
donde esta se inserta, singularizándose para un contexto comunitario determinado en relación con el
centro de educación médica superior dado y en sus entidades docentes-asistenciales de la comunidad,
(policlínicos, consultorios del médico de la familia, casas de abuelos, hogares de ancianos, salas de
fisioterapia, entre otros) en correspondencia con las premisas y requisitos que prevean tanto el actual
desarrollo como los escenarios futuros en el pleno ejercicio de los profesionales de la salud en la
comunidad.
Se parte entonces de concebir esta estrategia a partir de la elaboración de una serie de procedimientos
relacionados dialécticamente y que tienen su sustento en las relaciones esenciales del Modelo de Gestión
Lo anterior posteriormente se concreta en el diseño de estrategias particulares coherentes con los niveles
concebidos para cualquier contexto, en tanto su aplicación se hace específica a partir de los
del profesional de la salud en la comunidad, que a su vez tiene su sustento y se sintetiza en los valores
humanos y asistenciales, los que son síntesis de las premisas y los requisitos que garantizan la práctica
asistencial formativa y el trabajo comunitario como proceso esencial del desarrollo de la cultura socio-
Fig.2. 2.2.)
Fig.2. 2.2.
Los valores humanos y asistenciales, entonces, son condicionados por las premisas dadas y los requisitos
diseñados en la estrategia de gestión que se requiere, pero esta al mismo tiempo condiciona y enriquece
2.3
Por eso estas premisas y requisitos se constituyen en antecedentes de los valores humanistas y
asistenciales, los que a su vez condicionan la práctica asistencial formativa y el trabajo comunitario del
profesional de la salud, constituyendo par dialéctico que se sintetiza en un proceso de gestión formativa
asistencial, social y humana del profesional da la salud, que determina como cualidad la cultura socio-
Las premisas en este caso se identifican con las circunstancias que presuponen a la cultura socio-
asistenciales y humanistas, estas pueden ser personales, pero en este caso deben estar basadas en
del profesional de la salud en cada instante de su labor comunitaria, expresión sintética de las tradiciones y
posible asumirlas como un estadio estático; por el contrario, a cada momento se enriquecen con los
requisitos culturales.
Por otro lado, reconociendo y asumiendo que las premisas representan los condicionamientos que
desde su análisis pueden influir positiva o negativamente en la dinámica de dicho desarrollo, condicionar
1. La relación entre los procesos (docente, asistencial, científico investigativo, gerencial o cualquier otro)
contexto histórico concreto y espiritual donde ejerce su profesión, mediante la práctica asistencial
didácticas –García Tamayo 2012- para el desarrollo de una cultura socio-humanista-asistencial del
7. La resistencia al cambio.
En caso de que las valoraciones de las premisas al aplicar la estrategia de gestión propuesta sean
Asumiendo que los requisitos son condiciones que se imponen al diseño y aplicación de la estrategia en la
formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud, y que deben lograr lo anteriormente
planteado, se exponen algunos ejemplos que necesariamente serán enriquecidos por los participantes en
el contexto comunitario donde se desarrolle la estrategia para dicho proceso, lo que le confiere carácter
la salud han de reflexionar sobre los aspectos contextualizados referentes a los problemas
relacionados con la esencia y la existencia del humano, para poder desarrollar una dinámica en la
comunidad y de esta manera poder actuar de modo estratégico mediante el ejercicio del profesional de
Los docentes han de estar preparados para desempeñarse como orientadores del proceso de
formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud y ser poseedores de una gran
sensibilidad humana, una alta espiritualidad y una gran disposición para respetar el decoro y la
dignidad humana. Esto implica que los discentes los reconozcan como guías y ejemplos del proceso
Los implicados deben estar positivamente dispuesto para asumir esta estrategia como medio didáctico
y en pleno trabajo comunitario de ese profesional, sobre la base de una comprensión precisa de sus
laboriosa, sobre todo teniendo en cuenta que no es muy común que el GBT cumpla su verdadero papel
de orientador docente y por tanto tampoco está el discente suficientemente preparado para una
participación más activa e independiente en el proceso. Con esto deberá enfrentarse entonces, la
resistencia al cambio.
Las reflexiones profundas por parte de todos los implicados del contexto en el que se desenvuelve el
podrían diseñarse las actividades para que se interactúe con el contexto para el desarrollo del proceso.
Por otro lado, reconociendo que los requisitos se dan en unidad dialéctica con las premisas en tanto que
tales premisas se transforman en interacción con los requisitos y estos as u vez se convierten en premisas,
como expresión de la unidad y la contradicción constante, es posible reconocer que la gestión formativa,
asistencial, social y humana del profesional de la salud es una expresión cultural en desarrollo, que a
Es necesario resaltar que las premisas no se varían a voluntad pues constituyen condicionamientos
históricos y culturales, mientras que los requisitos se imponen desde dentro para lograr los nuevos valores
salud requiere. Ello es consecuente con la idea de que la estrategia misma transforma los valores a partir
enfoque proactivo las transformaciones en todos los ámbitos en que se aspira a hacerlo, desde la
Desde esta estrategia entonces se posibilita dinamizar la contradicción entre las premisas y requisitos a
salud en la comunidad, como categoría que expresa la sucesión intencional en los cambios culturales en
salud, al estar dinamizada en dicha dialéctica, lo que necesariamente ha de garantizar la formación socio-
coherencia de esta estrategia con la concepción científica holístico configuracional, que permite
comprender a la gestión develada como totalidad, posibilitando a su vez sustentar esta estrategia.
Se aplican entonces en este primer estadio de desarrollo entre las premisas y requisitos culturales
Posteriormente, es posible diseñar la macroestrategia como segundo nivel estratégico, desde la relación
contradictoria entre la valoración del entorno, comprendida como aquellas potencialidades y necesidades
para el desarrollo del proceso de formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud,
trabajo comunitario que también son formativos y que significa no un diagnóstico de información, sino una
La valoración del entorno de hecho es la contextualización cultural y espiritual y por otra parte, las
asistencial en el ámbito comunitario; esta última como expresión de las relaciones esenciales que se
establecen al interior de dicha gestión y que por tanto ambas permiten predecir el comportamiento futuro
de este proceso particular desde sus relaciones internas. (Ver Fgu.2. 2.4.)
Fgu.2. 2.4
La valoración del entorno permite estimar los factores espirituales y de sensibilidad humana -tanto externos
como internos- que inciden en el cumplimiento del objetivo estratégico para la formación socio-asistencial
del profesional de la salud en pleno ejercicio en la comunidad, a partir del análisis del contexto comunitario
donde se desarrolla el proceso y las regularidades que se dan en la gestión formativa socio-humanista-
asistencial.
Esta valoración ha de incluir el estudio de los factores de caracteres políticos, ideológicos, religiosos
espiritualidad desde la esencia y la condición humana, factores estos, que están presentes e
inevitablemente inciden sobre la acción del proceso de formación socio-asistencial del profesional de la
salud en la comunidad.
De igual modo, es necesario valorar aquellas entidades docentes y asistenciales que brindan servicios de
salud individual y social en el contexto comunitario, como son: el centro de educación médica superior en
su labor extensionista, el policlínico, el consultorio del médico de la familia, las casas de abuelos, los
hogares de ancianos, los centros de atención secundaria de salud, las agrupaciones gubernamentales y no
gubernamentales, instituciones religiosas y todas las demás; con el objetivo de identificar ventajas y
Por otra parte, no es posible dejar de considerar las restantes dependencias universitarias o centros de
investigación que brindan servicios y que guardan relación con la formación socio-asistencial en comunidad
del profesional de la salud, dejando al descubierto las ventajas y desventajas que se revelan en ello.
Esta valoración del entorno también ha de considerar los factores internos de la universidad médica y de la
no médica en los que puede apoyarse para lograr el objetivo estratégico, así como aquellas áreas donde el
La contradicción entre la valoración del entorno y las relaciones y regularidades del modelo de
gestión formativa, asistencial y humana del profesional de la salud como referente esencial y obligado
de esta estrategia.
Ese objetivo estratégico permite que se precisen los procesos que conforman la formación socio-asistencial
en comunidad del profesional de la salud (procesos de pertinencia, optimización e impacto y los procesos
de existencia de la propia formación), pero en ella están implícitas como dimensiones el compromiso con la
salud y las tradiciones salubristas, la voluntad de transformación, que conlleva la necesaria mirada
prospectiva y la capacidad o posibilidad de cambio, como la mirada futura con carácter proactivo, que
implica desarrollar capacidades para la creación, la transformación y la revolución, sin olvidar las
realidades presentes, flexible ante los posibles escenarios, constante y trascendente, sin exagerada
Consecuentemente, en este segundo estadio de desarrollo las categorías que se constituyen en pares
en una dialéctica contradictoria son la valoración del entorno y las relaciones y regularidades del
categoría que expresa el objetivo estratégico y el camino a través del cual se desarrolla la formación socio-
En este momento se transita a un tercer nivel de concreción que trasciende de la valoración de los
entornos y el modelos de gestión, al permitir concebir las políticas y las relaciones específicas y
del profesional de la salud, en una dialéctica entre las prácticas asistenciales formativas y el trabajos
comunitarios del profesional de la salud, que se expresan en acciones concretas y las regularidades que
2.5
de la formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud, desde el análisis del entorno
comunitario, se expresa en políticas, que en su dialéctica con las relaciones específicas para cada
Esta dialéctica entre las políticas y las relaciones específicas para cada subproceso propician el
aseguramiento de los eslabones de este subproceso, en tanto las políticas como acciones encaminadas a
su ejecución, se dirigen a posibilitar la consecución temporal y la calidad de las tareas inherentes a cada
eslabón del proceso, las cuales a su vez se expresan como síntesis en acciones concretas de la
comunitario se garantiza desde la integración de los diferentes subprocesos (que pueden ser el posgrado,
gerencial, por otra) que componen la microestrategia, cuyas relaciones de espacio y tiempo propician la
coherencia de todo el proceso al permitir que se diseñen de manera coordinada las acciones de los
diversos subprocesos desde la coherencia con la política institucional, lo que garantiza la articulación
Para lograr esta interrelación temporo-espacial, los eslabones de los diferentes subprocesos deben
diseñarse en unidad con las políticas que de manera horizontal se desarrollen en la formación socio-
asistencial en comunidad del profesional de la salud y deberán ser reguladas por la instancia de mayor
nivel de decisión en dicha formación, como concreción de la integración entre la formación cultural socio-
ámbito comunitario.
práctica asistencial formativa comunitaria y del trabajo comunitario del profesional de la salud, así como las
políticas que han de expresarse, relacionarse y corresponderse con las regularidades de esa gestión, que
a su vez conducen a las acciones que finalmente permiten implementar la estrategia, a través de los
profesional de la salud, como resultado de la relación que se establece entre las premisas y los requisitos,
que como ya se ha planteado en párrafos anteriores de este mismo epígrafe es contentivo de los valores
humanistas y asistenciales.
Desde esta perspectiva nuevamente se es consecuente con la idea de que la estrategia misma transforma
asistencial en comunidad del profesional de la salud, a partir de los valores humanos y asistenciales
contextuales existentes, en tanto está presente la voluntad de cambio y desarrollo, con lo que se logra
potenciar el enfoque proactivo, las transformaciones en todos los ámbitos formativos en el ejercicio
De este modo, es posible considerar que en el tercer estadio de desarrollo, la contradicción se revela entre
las políticas y las relaciones específicas del subproceso, relacionada éstas últimas con el modelo, siendo
objetivo más general y primordial del que se derivan los objetivos específicos de cada subproceso y el
camino para lograrlo son las acciones resultantes de la relación dialéctica entre las políticas, las relaciones
del modelo, que a partir de un enfoque sistémico caracterizan la formación socio-asistencial en comunidad
fueran asistenciales, docentes, investigativas o gerenciales; sino que está presente en todo el proceso, por
lo que permite la retroalimentación y la valoración del grado de cumplimiento de los objetivos, al transitar
por la valoración de los resultados en la integración de los diversos procesos, a través de las políticas
formativas. Todo ello propicia valorar las transformaciones de la formación socio-asistencial en comunidad
del profesional de la salud en la gestión formativa socio-humanista-asistencial en salud en el ámbito
cuando se precisan el objetivo estratégico fundamental y esencial y los objetivos específicos de cada
que sustenta el modelo. Esta propuesta de evaluación permite por tanto la retroalimentación de todo el
proceso y la valoración del grado de cumplimiento de los objetivos, al valorar la pertinencia, la optimización
y el impacto.
Las políticas y regularidades especificas se expresan en acciones concretas que son valoradas desde las
expectativas trazadas en primera instancia en los objetivos estratégicos y específicos y, en última instancia
carácter de microestrategia que se expresa en esa matriz, en la cual se relaciona la sucesión de eslabones
método, que a pesar de tener un carácter general ha de aplicarse en dependencia de las características de
dialéctico considerado...
profesional de la salud en la labor comunitaria, a partir de las categorías y del par dialéctico
Estos son los procedimientos de carácter esencial que se aplican en el primer estadio de desarrollo entre
las premisas y requisitos culturales que se identifican con carácter de intencionalidad en la formación socio-
En la evaluación de la estrategia el par dialéctico que se revela está dado entre las políticas
delimitan las políticas de cada subproceso y que deben ser desarrolladlas desde el nivel superior de
decisión y asesoría de la institución (el consejo superior, los profesores del GBT, los subdirectores
docente y el médico que labora en la propia comunidad, entre otros) y la sucesión de eslabones de los
diversos procesos.
Lo anterior ha de garantizar la valoración del desempeño de los implicados en la gestión formativa socio-
estrategia, logrando la necesaria retroalimentación como vía efectiva para rectificar su curso.
Nuevamente se regresa la gestión formativa asistencial, social y humana del profesional de la salud
valoración, lo cual se concreta en la aplicación de la estrategia, en tanto los indicadores serán expresión de
la relación entre las categorías que caractericen los procesos que ocurren en el interior de la formación
Por tanto los criterios de evaluación presentes en la estrategia de gestión para la formación socio-
precisan aquellos resultados esperados para cualquier proceso formativo de carácter social y humanístico
en salud.
Sin embargo es oportuno aclarar que lo anterior no significa que el reconocer un número de criterios de
evaluación constituya un constructo estático e invariable, en tanto en el desarrollo funcional del proceso de
formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud es posible considerar otros criterios
de carácter más específico, cuya efectividad dependerá por una parte de la intencionalidad cultural
comunitaria del profesional de la salud en coherencia con las relaciones estructurales en la cultura
contextual.
La estrategia entonces como instrumento destinado al trabajo de transformación y búsqueda de un
de la salud, conlleva la implantación de un sistema de gestión que estará destinado a todos aquellos
gestores sobre los cuales recaen estas tareas de transformación y gestión y que no están imbuidos de la
conceptualización teórica requerida. Por ello el documento de la estrategia incluirá las bases teóricas en las
ámbito comunitario en su calidad de instrumento para la gestión de cada uno de sus diferentes
relaciones de coordinación y de colaboración entre las diferentes instancias no subordinadas entre sí.
Las estrategias particulares han de incorporar entonces la cooperación y la colaboración con las restantes
entidades docentes asistenciales de salud (hospitales, policlínicos, consultorio del médico de familia,
hogares de ancianos, casas de abuelos, entre otros), universidades (médicas y no médicas) y centros de
estudio e investigación, tanto de la universidad como de otras instituciones del territorio, de la región y del
culturales, entre otros). Estas relaciones deberán mantener integralmente la preservación, desarrollo,
revolución contextual y universal como un proceso totalizador que no depende de una o algunas esfera de
Se puede decir entonces que esta estrategia tiene como rasgos fundamentales:
El carácter proactivo, que implica desarrollar potencialidades y capacidades socio-humanístico-
El hecho de ser expresión y guía de las transformaciones trascendente que emana de las
La flexibilidad, ya que es adaptable ante las posibles situaciones en los diferentes contextos que
humana.
El autodesarrollo que se garantiza por la autorregulación intrínseca que tiene lugar entre las
La sistematización, no solo por tener como eje la configuración aquí sustentada como
sino que también organiza como un sistema la cultura comunitaria dada en valores humanistas y
asistenciales que se han venido sustentando en los contextos formativos, que no solo dependen
comunitario, y por tanto de la propia práctica asistencial y trabajo en la comunidad del profesional
de la salud.
Es holística, por asumirse como una totalidad, al tener en cuenta un proceso de formación socio-
asistencial del profesional de la salud en comunidad que depende de todos los factores implicados,
Es compleja, por el entramado de relaciones entre las categorías que sustentan los diferentes
Es dialéctica, por las relaciones contradictorias que se dan en el propio proceso de desarrollo de
Por otro lado si se quiere resumir los procedimientos tenemos entre ellos:
del profesional de la salud y para una gestión formativa asistencial social y humana de ese
asistenciales.
II. Valoración del entorno como diagnóstico estratégico en relación a las regularidades del modelo
III. Determinación de las principales alternativas estratégicas teniendo en cuenta los subprocesos de la
objetivos específicos para cada uno de los procesos(ej. pertinencia optimización e impacto)
Es importante destacar que tales procedimientos de esta estrategia expresan en sí mismos la relación
dialéctica entre los diferentes niveles y no se identifican con una sucesión lineal de los mismos, sino con
diferentes estadios de desarrollo, donde su aplicación evoluciona en un espiral dialéctico que se establece
Fig.2. 2.6
Fig.2. 2.7
Eso condiciona entonces que la estrategia es el centro que con significación práctica, condiciona el
gestión formativa, asistencial, social y humana del profesional de la salud como medio de lograrlo, mediado
Fig.2. 2.9
Conclusiones del capítulo-2
En el capítulo que concluye se aborda un modelo novedoso en la gestión formativa socio-asistencial del
Es así, que se definen cada una de las categorías y se le determinan sus contradicciones, lo que permitió
asistencial del profesional de la salud como síntesis de la relación que se establece entre las dimensiones
humanista-asistencial en la labor del profesional en la comunidad que emana como síntesis de una
salud, develando una dimensión socio-cultural por un lado, relacionada dialécticamente a una
dimensión socio-formativa por el otro, que emana de la práctica asistencial formativa y del trabajo
comunitario del profesional de la salud que constituyen síntesis también a la sistematización develada,
desde una gestión formativa asistencial, social y humana del profesional de la salud.
Las relaciones entre todas las configuraciones anteriores garantiza el desarrollo de la formación socio-
asistencial en la comunidad del y por profesional de la salud, en relación dialéctica con una gestión para el
desarrollo de competencias en profesionales de la salud desde una gestión humanística cultural en la que
se tiene en cuenta la esencia y la condición humana, que devela un modelo de gestión formativa socio-
Seguidamente y en correspondencia con la modelación teórica develada a la vez que constituyen sustento
epistémico del investigador, se propone una estrategia de gestión para la formación socio- asistencial en
salud que deviene en significación práctica de esta investigación, la cual está concebida en tres niveles
identificados con: Primer nivel de esencialidad cultural socio-humanista en salud, Segundo nivel de
Para lo anterior se parte de determinar premisas y requisitos que condicionaron valores para el desarrollo
de una cultura socio-humanista-asistencial del profesional, para luego precisar la valoración del entorno
como diagnóstico estratégico en relación a las regularidades del modelo, de donde parten los objetivos
estratégicos.
permite trazar pautas (políticas) teniendo en cuenta las relaciones, es así entonces que se toman acciones,
se implementa la estrategia y se valora con un proceso evaluativo que transita por toda ella.
Es con todo lo anterior que se pretende contribuir a solucionar la contradicción epistémica inicial. Para
poder disminuir las insuficiencias que limitan la intervención asistenciales comunitarias del
En el capítulo se hace una valoración científica del modelo y la propuesta estratégica de gestión socio-
policlínicos docentes universitarios correspondientes a las áreas América-I y América-II del municipio de
Contramaestre en la provincia Santiago de Cuba, en su vínculo con la de la filial de ciencias médicas del
territorio (FCM-C), como gestora fundamental de los procesos formativos en el contexto donde se
investiga.
Teniendo en cuenta que los datos primarios para esta investigación se obtienen a partir de la satisfacción
Siendo así y consciente de que el modelo y la estrategia son inherentes a la cultura socio-humanista-
asistencial en comunidad para la formación del profesional de la salud en sentido general en pleno ejercicio
problema de salud sobre los que se quiera educar, tanto a cualquier profesional del sector como a la
Se hace por tanto una aplicación parcial de dicha estrategia como ejemplificación del funcionamiento de la
misma, consecuente con el modelo teórico develado y con los procedimientos estratégicos propuestos;
paralelamente se valoran los resultados por diferentes métodos como son: talleres de socialización,
Siendo coherente con la problemática social en relación a la cultura gerontogeriátrica, el diagnóstico fáctico
y el causal, que permitió develar el problema investigativo, así como la determinación del objeto a
transformar y la delimitación del campo junto a la inconsistencia epistémica, desde los presupuestos
epistémicos asumidos y la hipótesis planteada, fue posible retomar las premisas e imponer los requisitos
Se asumen las configuraciones didácticas de problema, objeto, objetivo, contenido, resultados y método
su profesión en la comunidad donde laboran. Se valoraron sus planes de estudio y programas de las
Fue posible determinar que los contenidos para la atención espiritual individual y social en la comunidad
vinculado a la sensibilidad humana, el amor, la dignidad y el decoro en relación con la cultura socio
contextuales positivos o negativos (Anexo-estrategia-), y para ser coherente con el enfoque humano
cultural en que se sustenta la investigación, se partió de los valores más universales de compromiso,
Es entonces que los valores analizados están en relación con los presupuestos socio-humanístico-
asistenciales en comunidad desde la esencia y la existencia del humano; en tal sentido, la gestión socio-
humanista-asistencial en el ámbito comunitario donde laboraban estos profesionales que permitiera al
En ese sentido la práctica asistencial formativa y el trabajo comunitario del profesional de la salud, estaba
poco identificados con la esencia y la condición humana relacionada con el envejecimiento poblacional
humano y así su actividad no estaba acorde con la problemática develada para lograr un envejecimiento
saludable y una longevidad satisfactoria. Cuando en algunos casos particulares se atendían las cuestiones
gerontogeriátricas con sus diversos problemas de salud, la sensibilidad ante los aspectos espirituales tenía
ciertas limitantes.
Estos y otros valores se comenzaron a transformar con los requisitos impuestos, a partir de los cuales los
(desde los presupuestos asumidos) por el desarrollo de una cultura socio-humanista-asistencial en salud,
particularizada en este caso a la salud gerontogeriátrica en su propia labor comunitaria, mediada por el
ejercicio de su profesión.
Eso permitió, para seguir desarrollando dicha transformación estratégica, ir determinando el objetivo
desde la valoración del entorno, lo que consistió, sin apartarse de los intereses políticos, ideológicos,
desarrollar competencias profesionales pero fundamentalmente humanas pertinentes a una cultura socio-
Lo anterior permitió que desde la cultura y la espiritualidad de los implicados se valorara mejor el entorno.
Para hacer un diagnóstico más esencial en el contexto referido, se consideraron los escenarios posibles
para desarrollar el proceso de formación socio-asistencial del profesional de la salud en plena labor
garantizar una adecuada salud, identificando factores internos y externos que frenaban o estimulaban el
El entorno considerado como un sistema de relaciones y condiciones externas e internas para desarrollar
gerontogeriátrica en pleno ejercicio profesional, sobre el que se aplicó la estrategia como el medio en que
se desarrollara el proceso y orientara hacia el futuro de la misma fue integrado por (Anexo -estrategia-)
los círculos de abuelos, la universidad del adulto mayor, el puesto de trabajo, la comunidad, los
consultorios del médico de la familia, entre otros, como las visitas en el hogar y las intervenciones
asistenciales comunitarias.
Siendo así, se determinó que el proceso de formación socio-asistencial en comunidad para los
social y económico caracterizado por ser un municipio altamente poblado, con más de 105 000 habitantes,
con un envejecimiento poblacional de un 17% lo que lo ubica en el GEP-III, bajo índice de natalidad, con
alta incidencia de enfermedades crónicas no trasmisibles, entre otros, siendo por lo demás un territorio
eminentemente agrícola, habitado por personas con ideología diversa, multicultural, con diferentes
creencias religiosas, con un amplio movimiento migratorio, con una gran sensibilidad espiritual,
En el municipio está instituida una filial de ciencias médicas con un claustro de profesores suficiente para
enfrentar el proceso, con múltiples escenarios que se interrelacionan, distribuida en las siguientes sedes e
Un hogar de ancianos.
Las anteriores dispone del personal suficiente y la tecnología para desarrollar el proceso; en tal sentido se
cuenta con un escenario probable y optimista donde a pesar de existir barreras contamos con
voluntades y un capital humano con nivel de responsabilidad, con capacidad y potencialidades para
desarrollar el proceso.
profesionales de la salud relacionados con la gerontogeriatría, así como insuficiente explicación socio-
gerontogeriátrica con carácter social y humano, pues poco se observaban las cuestiones
espirituales en relación con la esencia y la existencia del humano que envejece o ya envejecido; lo
anterior dificultaba el desarrollo de las dimensiones empíricas y teóricas para el desarrollo de la cultura
En el macroentormo:
Desde lo político y por supuesto desde el discurso se retoma el “concepto” dado por Fidel Castro
en el acto por el Primero de Mayo del 2000, cuando expresó el concepto de: Revolución “…es
igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es
emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos …es defender valores en
De igual forma se consideraron los lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba
atención al adulto mayor. Todo lo anterior devino fortalezas para la aplicación de la estrategia.
Desde lo económico, la precaria economía del país propia de las circunstancia y acentuada por la
de que se puede envejecer con salud y vivir de modo satisfactoria en la edad geriátrica, en ese
estrategia.
Desde lo social, el esfuerzo y los logros del estado cubano en el mantenimiento de indicadores de
salud con lo que se intentan potenciar el bienestar biológico, ecológico, social y espiritual de la
sociedad en su conjunto y entre los que se encuentra el interés por mantener el programa de
atención integral al adulto mayor, así como la preocupación de las sociedades de geriatría en
y el desarrollo estratégico.
revolución del conocimiento en el que se tenga en cuenta la esencia y la condición humana. Cuya
insuficiencia fue considerada como una amenaza potencial que es necesario revertir.
En el mesoentorno.
Atención limitada por las organizaciones políticas, de masas y gubernamentales a los aspectos
entre otros con un envejecimiento saludable y una longevidad satisfactoria, así como su poca
vinculación con los procesos formativos de los profesionales de la salud, además del limitado
Número creciente de maestrantes en las diferentes maestrías de amplio acceso relacionadas con
potenciar los procesos formativos entre los que se encuentra la formación socio-humanística-
estrategia a partir del curso 2010-2011 y que vienen condicionados por las tendencias educativas
actuales, lo que permitió que los implicados en el proceso formativo negociaran los contenidos en
En el microentorno.
microentorno, como se verificara con la aplicación de las encuesta y las entrevistas, por lo que puede
aseverar el autor que el desarrollo de una cultura socio-humanista en salud gerontológica en el ámbito
comunitario como modalidad de posgrado para la formación continuada y permanente de los profesionales
de la salud es insuficiente. Esto constituyó factor suficientemente ilustrativo de dificultades para que ésta
En relación con lo anterior se determinó un objetivo estratégico general, no de forma lineal y consecutiva
sino en relación dialéctica con el entorno y las regularidades, dependiente del modelo en relación con
las premisas y los requisitos, así como con los valores humanistas-asistenciales, cuyo objetivo se
saludable y una longevidad satisfactoria, preparado mediante un proceso formativo donde se desarrolle
pertinencia optimización e impacto para revertir las valoraciones negativas y potenciar las positivas y con
determinado precisar las necesidades y potencialidades contextuales para actuar conforme a un enfoque
humanístico cultural, donde se tenga en cuenta el respeto al honor y la dignidad del hombre que envejece
o esta envejecido, e incluye velar por la vida, la integridad personal del individuo y la sociedad, la libertad,
la intimidad, la imagen, los sentimientos, las ideología; en fin tener en cuenta una salud que no solo
depende de los factores biopsicosociales, sino también ecológico y espirituales, en relación a sus
en el texto que se adjunta a esta investigación y que forma parte de la misma -1 , estimulando y creando
primeramente patrones motivacionales individuales y luego compartidos para ser coherentes con la
existencia del humano, ante todos los que estuvieran implicados en el desarrollo del proceso.
Es así que desde la motivación lograda por el autor en el transcurso de la investigación y la propuesta
estratégica, se trazaron acciones y criterios de medidas, que fueron ejecutados por los colegas motivados
con anterioridad y se controlaron por los investigadores, en constatación de las fechas de cumplimiento
Fue necesario desarrollar la motivación en relación a los aspectos docente (D), asistencial (As), científico
investigativo (CI), administrativo (A), gerencial (G) y evaluativo (E); mientras se efectuaba la planificación,
organización, ejecución y control en cada uno de estos proceso (Ver anexo estrategia)
Los resultados a esperar fueron parcialmente evaluados durante la aplicación de la estrategia y al final de
Se motivaron los profesionales, así como otros relacionados con la formación hacia las
Partiendo de que esta investigación se inserta a un proyecto llevado a cabo por un equipo cuyo trabajo se
dirige a la formación gerontogeriátrica del profesional de la salud, se han realizado varios talleres de
socialización en diferentes contextos, lo que constituye a la vez una triangulación, entre los que se
encuentran: taller en la FCM de Palma Soriano, provincia Santiago de Cuba, en la FCM de Contramaestre
en la misma provincia (ver anexo-validación), así como en la sede municipal de la universidad pedagógica
en dicho territorio.
Se muestra entonces que se realizaron varios, donde uno de los más importantes fue el segundo de los
anteriormente mencionado por haberse realizado en el propio contexto donde se desarrolla el investigador,
en este participaron másteres en ciencias de la educación superior, cuyos resultados investigativos son
tributarios a esta investigación, tutorados además por el autor de este informe; en ese espacio fue también
lanzado y presentado el libro que como parte de esta investigación se adjunta, sobre el cual se emitieron
Fue partícipe de este encuentro un grupo multicultural y diverso, integrado por: médico(a) s, enfermera(o)
s, psicólogo(a) s, pedagogo(a) s, filósofo(a) s, entre muchos más, entre los que se incluyeron profesionales
superior, representantes de las organizaciones políticas y de masa del territorio y directivos docentes y
asistenciales del sector salud. Este taller en específico tuvo una relevancia social, al ser apoyado por los
Los talleres compartían el objetivo general de valorar y enriquecer los aportes fundamentales de la
investigación. Se logró en fin, reunir a diferentes grupos de especialistas de los diferentes contextos
vinculadas con dicha temática. Asimismo se tuvo en cuenta su grado científico o títulos académico y su
categoría docente.
Al computar los datos acerca de las mencionadas características de los especialistas convocados se
verifica que tienen una amplia experiencia científico-metodológica en la formación de los profesionales de
la salud y otros en otras esferas formativas. Este elemento constituyó un aspecto esencial por el nivel
crítico-valorativo aportado por los mismos, como contribución importante al perfeccionamiento de las
propuestas investigativas.
Los objetivos específicos de los talleres estuvieron dirigidos a validar y enriquecer el modelo teórico y la
estrategia develada en el capítulo anterior para lo cual se tuvieron en cuenta los siguientes indicadores:
investigador. Los participantes en busca de una comprensión más eficiente plantearon interrogantes (un
promedio de 5 preguntas por taller) que fueron respondidas por el aspirante. Ello facilitó la interpretación
Por tanto, los procedimientos metodológicos permitieron arribar a los siguientes resultados:
ontológicos, lógicos, praxiológicos y axiológicos, permitió declarar que la tesis se inscribe, desde
con las esencialidades del proceso objeto de estudio, ya que a partir de las relaciones esenciales
funciones se logra articular con la propuesta teórica que se presenta y a posiciones específicas
educación médica superior, como una modalidad formativa de postgrado, aunque también puede
El enfoque asumido en la modelación teórica así como la deducción genética, como métodos para
embargo, al explicar desde sus contradicciones esenciales un proceso social a través del método
revelan en tanto unidad dialéctica. Esta valoración se tuvo en cuenta para el perfeccionamiento del
modelo propuesto.
Ámbito Comunitario se consideró desde las categorías develadas como un aporte fundamental a la
profesional, trascendente incluso a las intervenciones asistenciales comunitarias como una forma
contextos, fundamentalmente a otras carreras de las ciencias sociales que como tal tienen al
intencionalidad en un contexto socio-cultural dado, que son en última instancia las competencias
pertinencia, optimización e impacto, que permite su vínculo con los procesos docente, asistencial,
Se consideraron efectivos los procedimientos estratégicos propuestos ya que desde los resultados
del proceso de formación socio-asistencial no solo del profesional de la salud sino también de la
comunidad.
Se valoró que los procedimientos se construyen sobre la experiencia y la cultura establecida para
desarrollará el proceso.
permitirá continuar demostrando la validez de los mismos en tanto constituyen una dinámica
existentes.
Los juicios y valoraciones aportados por los implicados en los talleres permitieron la reflexión grupal que
igual modo se reconoció la viabilidad y factibilidad de los mismos, así como la pertinencia y novedad de la
Constituyeron otra forma de valoración, los resultados presentados en diferentes contextos de ciencias y
eventos donde igualmente se discutieron en talleres, como fueron: la preparación científico metodológica
de los docentes de la FCM-C y las diferentes aéreas de salud en el territorio, conferencias magistrales en
relación con el método clínico epidemiológico, talleres provinciales “universidad 2010 y 2012, eventos de
aplicación a los implicados en los grupos de salud mental en relación con la rehabilitación del alcoholismo.
Criterios de expertos.
Otro procedimiento utilizado para validar los resultados de la investigación fue el criterio de experto, para
Dra. Adela Fong Estrada: Médica, Especialista de Primer Grado en Medicina Interna, de Segundo
Grado en Geriatría y Gerontología, MSc. en Longevidad Satisfactoria, Jefa del servicio de Geriatría y
Dr. Orlis Gámez Morgado: Profesor Instructor, Especialista de primer grado en Medicina General
Integral, Especialista de primer grado en Geriatría y Gerontología, Jefe del servicio de Geriatría del
hospital de Contramaestre.
Los criterios vertidos de casi la totalidad de los expertos fueron favorables a los resultados de la
Triangulación.
Otra técnica realizada para valorar la investigación y sus resultados y que además los potencia, fue la
alentadores, el autor estima no agotar en el acápite, por considerar suficiente los talleres de socialización
abordados, pues muchos de los entrevistados participaron en los mismos y la valoración que partió de los
diferentes talleres de socialización constituyen en sí misma una triangulación.
proceso formativo socio-asistencial del profesional de la salud. Se aplica la misma de manera parcial a
grupos de profesionales de los policlínico docente universitario correspondiente al área América-I y II del
Los resultados científicos tanto de la modelación teórica como la práctica, se corroboran en talleres de
socialización con especialista, criterio de experto y triangulación, entre otras técnicas, obteniéndose
asistenciales comunitarias de salud y su relación a la gerontogeriatría, así como el trabajo comunitario del
profesional de la salud a ese tipo de atención realizado a través de la aplicación del método histórico
lógico, permitió abordar la caracterización ontológica, epistemológica, praxiológica, lógica y axiológica del
profesión como objeto y la gestión para el desarrollo socio-asistencial en salud como campo en el mismo
ámbito comunitario.
En ese sentido, con el análisis histórico lógico en relación con la gerontogeriatría, que inicialmente codujo a
la determinación de los antecedentes de dicho proceso formativo referente a una cultura socio-humanista-
asistencial en salud para la formación posgraduada del profesional del sector en comunidad, que
de salud, permitió plantear unos periodos, para develar una tendencia histórica en la evolución y desarrollo
del proceso formativo que se aborda como objeto, pero que aún es insuficiente en el tratamiento de
profesional de la salud.
El abordaje de las concepciones teóricas para la formación socio-asistencia del profesional de la salud en
comunitario.
envejecimiento saludable y una longevidad satisfactoria que trascienda a la apropiación de dicha cultura en
el ejercicio de la profesión en plena labor comunitaria, teniendo en cuenta los valores más universales de
educación superior, así como una salud que no solo dependa de aspectos bio-psico-sociales sino también
El diagnóstico realizado permitió determinar las principales insuficiencias y deficiencias de la formación del
trascendente a todo y cualquier tipo de atención a problemas de salud en la comunidad, y que necesita en
tal sentido una transformación, para la cual se determino entonces actuar en la gestión para el desarrollo
Lo anterior marcó pautas para desarrollar una modelación que explicitó desde la teoría un proceso
formativo en consecuencia y sustentó una estrategia para gestionar dicha formación, trascendente a las
Por otro lado se enfatiza que en el proceso investigativo quedo develado que los problemas relacionados a
cualquier problema de salud, lo que permitió al investigador pensar en una propuesta teórica más
abarcadora.
asistencial del profesional de la salud en pleno ejercicio comunitario, que emana de la relación entre la
dimensión socio-cultural con la dimensión socio-formativa de una sistematización formativa socio-
Esta sistematización se desarrolla desde una apropiación de la cultura asistencial en salud y una
profesional de la salud, en la que se tiene en cuenta la esencia y la condición humana, que potencia un
comunidad, que depende -como se planteo anteriormente- de una profundización de la cultura socio-
profesión.
Por otro lado esa sistematización muestra la necesidad de una práctica asistencial formativa y un trabajo
socio comunitario en el ejercicio de su profesión, categorías que constituyen entonces un par dialectico que
se sintetiza en la gestión formativa asistencial social y humana del profesional de la salud como el medio
para lograr la intención develada, esto condiciona y significa una configuración más esencial que revela lo
Es entonces que las relaciones dialécticas anteriormente explicadas, permitió develar en su movimiento
comunidad del profesional de la salud en su propio ejercicio como modalidad de postgrado a gestarse por
dada en que:
Es con este modelo, el cual tiene como sustento epistémico las relaciones dialéctica que se dan entre las
categoría que lo configuran que se sustenta una estrategia de gestión para la formación socio-asistencial
en salud en el ámbito comunitario que deviene significación práctica de esta investigación, concebida en
tres niveles identificados con: Primer nivel de esencialidad cultural socio-humanista en salud, Segundo
Para lo anterior se partió de determinar premisas y requisitos que condicionaron valores humanista
asistenciales para la formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud, desde una
gestión formativa asistencia social y humana del profesional de la salud, mediado por la
como diagnostico estratégico en relación a la regularidades del modelo, de donde parten los objetivos
estratégicos.
(docente, asistencial, científico investigativo y administrativo) lo que permite trazar pautas (políticas),
teniendo en cuenta las relaciones, es así entonces que se toman acciones y se implementa la estrategia
Es con todo lo anterior que se pretende contribuir a solucionar las contradicciones, para poder disminuir
las insuficiencias que limitan las intervenciones asistenciales en comunidad que luego se aplica al
enfoque humanista teniendo énfasis en los aspectos espirituales. Se aplica la misma de manera parcial a
Los resultados científico tanto de la modelación teórica como la práctica se corrobora en talleres de
socialización con especialista, criterio de experto y triangulación, entre otras técnicas, obteniéndose
en (1) el interés de los profesionales de la salud y personal relacionado por el desarrollo de una cultura
humanista-asistencial pertinente con una población que envejece y sus demandas; y (2) la incentivación de
contextos.
Es entonces que de las relaciones entre configuraciones, dimensiones y eslabones como la integración
como sustento epistémico las relaciones dialéctica que se dan, lo que sustenta a la vez una estrategia de
gestión para la formación socio-asistencial en salud, que se operacionaliza a través de los procedimientos
evaluación en la comunidad.
RECOMENDACIONES
Promover otras investigaciones que revelen la esencia del proceso de formación socio-asistencial en
comunidad para el profesional de la salud a partir de la experiencia científica de esta investigación, en los
diferentes contextos comunitarios donde se puedan realizar acciones de formación con sustento socio-
Extender la interpretación de las relaciones esenciales del modelo de gestión formativa socio-humanista-
formación posgraduada continua y permanente del profesional de la salud que a la vez ha de ser
Integrar los recursos humanos y materiales indispensables para la paulatina inclusión al plan de estudio
carreras del perfil social, profundizar en la modelación teórica y las inconsistencias que aun no satisfagan
el proceso de formación socio-asistencial en comunidad del profesional de la salud para que puedan
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