El estudio del comportamiento humano es muy importante porque propicia la comprensión del
universo emocional de una persona. El estudio de una persona puede llevarse a cabo desde
distintos puntos de vista teniendo en cuenta que el conocimiento científico es interdisciplinar. Sin
emebargo, en el universo, existen otros seres vivos que también pueden ser objeto de estudio.
Entendiendo la neurobiología del comportamiento
De esta forma, la psicobiología se conoce como neurología del comportamiento. ¿Qué es la
neurobiología del comportamiento? Es la ciencia que estudia no solo el comportamiento de las
personas sino también, los patrones de comportamiento de los animales. Desde este punto de
vista, la neurobiología pone una atención especial en los mamíferos y en las aves, especies que
tienen la capacidad de observar y de aprender.
Un pasaje hacia el análisis de procesos mentales
La psicobiología es una ciencia que ensalza el valor de lo experimental como criterio de verdad,
de esta forma, el estudio del comportamiento se centra en los procesos mentales. Toda ciencia
tiene un método concreto y unos objetivos que cumplir. ¿Cuáles son las metas de la psicobiología?
Es la ciencia que no se limita únicamente a describir la conducta sino que también, pretende
abordar el asunto de una forma más global para ofrecer una explicación fundamentada de dichos
comportamientos.
Psicobiología y conductismo
Como ciencia, la psicobiología también tiene algunos puntos en común con otra escuela
psicológica: el conductismo, ciencia que también pone una atención especial en el estudio de la
conducta humana. El conocimiento científico incorpora algunas leyes que tienen un valor universal,
es decir, una norma puede servir para explicar fenómenos de un mismo tipo.
De acuerdo a esta capacidad de análisis del comportamiento, la psicobiología también tiene la
capacidad de predecir algunos comportamientos a modo de causa y efecto. La explicación de la
conducta se expresa a través de conceptos biológicos.
Psicobiología como el análisis del ser humano
Desde el punto de vista
humano, la psicobiologia estudia la conducta humana como propiedad biológica. De esta forma,
también analiza la adaptación al medio y la evolución de la especie. El factor de la selección natural
de la especie también está integrado en el estudio de la psicobiología. De esta forma, la
psicobiología también analiza cómo la genética influye en el comportamiento humano.
Lo cierto es que conocer la causa última de las actitudes de una persona requiere del estudio
interdisciplinar puesto que cada ciencia que tiene como objeto de estudio el comportamiento
humano, desde su punto de vista, puede enriquecer a nivel de comprensión.
Psicología experimental
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La psicología experimental es una disciplina científica que considera que los fenómenos
psicológicos pueden ser estudiados por medio del método experimental. Se refiere al
trabajo realizado por los que aplican métodos experimentales para el estudio del
comportamiento y de los procesos que los sustentan. Los psicólogos experimentales
emplean participantes humanos y sujetos animales para el estudio de un gran número de
temas, incluyendo, entre otros: sensación y percepción, memoria, conocimiento,
aprendizaje, motivación, emoción, procesos de desarrollo, psicología social, junto con el
soporte neural de todos ellos.[1]
Índice
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1 Método experimental
2 Escuelas psicológicas
3 Historia de la psicología
4 Referencias
5 Enlaces externos
Método experimental[editar]
El método experimental implica la observación, manipulación, registro de las variables
(dependiente, independiente, intervinientes, etc.) que afectan un objeto de estudio. En el
caso específico de la psicología, es posible describir y explicar dichas variables en su
relación con el comportamiento humano y, por consiguiente, también predecir sus
modificaciones.
Los psicólogos experimentales están interesados, en conocer el comportamiento de un
“individuo”, manipulando dentro del laboratorio los factores que puedan afectar o influir en
la vida. Usan instrumentos de precisión y exigen un alto grado de control y medición. Por
ello, realizan experimentos en humanos; pero, sobre todo, en animales. El uso de animales
es más frecuente ya que permite, no sólo explicar la conducta del hombre por medio de la
inferencia, sino porque permite que el investigador pueda disponer de ellos en cualquier
momento y bajo cualquier circunstancia. Además, hay ciertos experimentos que no pueden
hacerse en humanos por razones éticas que lo prohíben. Sin embargo, cabe destacar que, en
algunos países, la investigación con animales tiende a disminuir, debido a las protestas y
críticas de los ecologistas y protectores de animales.
Escuelas psicoló gicas[editar]
El término psicología experimental se refiere más a una clasificación de la psicología en
términos metodológicos y no en términos sustantivos. Por lo tanto, cualquier escuela o
corriente psicológica que utilice el método experimental es considerada parte de la
psicología experimental, independientemente de las consideraciones epistemológicas sobre
su objeto de estudio. Áreas como la percepción, la memoria, el aprendizaje y la cognición
han sido estudiadas tradicionalmente con el método experimental.[2]
Historia de la psicología[editar]
En su obra Elementos de psicofísica (1860), el psicólogo alemán Gustav Theodor Fechner
intentaba demostrar, a través de datos experimentales, la relación entre magnitudes físicas y
sensoriales. No fue sino hasta muchos años después, en 1879, cuando Wilhelm Wundt
fundó el primer laboratorio de psicología experimental.
Wundt comenzó a medir los tiempos de reacción en pruebas de complejidad variable,
donde intentaba identificar los componentes psíquicos internos y a descubrir también las
leyes que rigen la dinámica de la psique. Wundt y sus ideas de la psicología dominaron en
el ámbito académico hasta los inicios del 1900, cuando los métodos introspectivos y el
concepto de estudiar la psique de manera científica fueron echados a un lado, por la
imposibilidad de explicar fenómenos tales como el pensamiento sin imágenes.
Por esos mismos años, el alemán Hermann Ebbinghaus dirigió una monumental
investigación sobre la memoria que implicaba el recuerdo de largas series de sílabas sin
sentido, lo cual sentó un precedente para las generaciones futuras de psicólogos
especializados en el aprendizaje.
Se comenzaron a hacer experimentos de laboratorio con animales, para intentar dotar a la
psicología de un rigor científico.
Esto orientó metodológica y conceptualmente al estadounidense Edward Lee Thorndike en
sus experimentos con gatos. Más tarde, el estadounidense John Broadus Watson, fundador
del conductismo, definiría psicología como ciencia del comportamiento —externo,
observable— mas no de la mente y, por lo tanto, excluyó a los fenómenos psíquicos
internos como objeto de estudio y a los métodos introspectivos como técnica para
estudiarlos.
La corriente de la psicología que se encarga del análisis de las modificaciones
en la psiquis y en la conducta a través del tiempo es la psicología del
desarrollo. Esta disciplina abarca el periodo que comienza con el nacimiento del
individuo y finaliza con su fallecimiento, estudiando los diversos contextos para
explicarlos en función de la persona.
En la historia de la psicología del desarrollo se pueden distinguir cuatro grandes
fases históricas. Una primera etapa se lleva cabo entre el siglo XVIII y
mediados del siglo XIX, donde se realizan distintas observaciones que suponen
los primeros esbozos de esta disciplina. La segunda fase ya contempla la
concepción de la psicología del desarrollo como una entidad que debe tener
independencia, con el objetivo de determinar similitudes entre los menores de edad
y quienes transitan la adultez. En la tercera etapa señalada por los especialistas, la
psicología del desarrollo logra consolidarse, mientras que la cuarta incluye su
expansión con la revisión de sus postulados teóricos y la creación de otros nuevos.
A la hora de hablar de este tipo de psicología tenemos que dejar patente que
muchos han sido los autores que han contribuido al desarrollo de la misma o que
han ejercido un papel fundamental en la historia de aquella. Este sería el caso, por
ejemplo, de Sigmund Freud que estableció la teoría psicoanalítica.
En concreto dicha teoría la aplicó a la sexualidad infantil sobre la que expuso que se
conforma por cinco etapas diferentes: la fase oral que es la del primer año de vida,
la fase anal que alcanza hasta los tres años, la fase fálica que va hasta los 5 o 6 años,
el periodo de latencia que llega hasta la pubertad y finalmente la fase genital.
Si Freud ejerció un papel fundamental dentro de la psicología del desarrollo no fue
menos el que llevó a cabo el suizo Jean Piaget quien ha pasado a la historia por su
teoría psicogenética. Con esta se centra más exclusivamente en el desarrollo
intelectual que, según aquella, se divide en cuatro periodos diferentes: el
sensoriomotor que es hasta los 2 años, el preoperacional que va de los 2 a los 7
años, el operacional concreto que llega hasta los 11 años y el operacional formal que
alcanza hasta la fase adulta.
Henri Wallon con sus teorías sobre el desarrollo de lo que son los procesos
psicológicos, Lev Vygotsky que estudió el desarrollo sociohistórico, Lawrence
Kohlberg que hizo lo propio con el desarrollo moral o James Fowler con el
desarrollo espiritual fueron otros de los autores más importantes dentro de lo que
es la psicología del desarrollo.
Psicología de la personalidad. Ciencia que intenta entender el comportamiento del ser
humano en el mundo. El estudio de la personalidad es abordada desde distintas
perspectivas, cada una de las cuales presenta argumentos significativos, de todo que
probablemente ninguna de ellas sea más importante que otra, dado que todas contribuyen a
la comprensión última de lo que es la personalidad.
Contenido
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1 Orígenes de las teorías de la personalidad
o 1.1 Teoría
o 1.2 Personalidad
o 1.3 Historia
2 Objeto de estudio
3 Objetivos
4 Características
5 Métodos de estudio
6 Temas de estudio
7 Fuentes
Orígenes de las teorías de la personalidad
Las teorías de la personalidad cumplen un papel muy importante en la psicología.
Teoría
Teoría viene de la palabra griega theoria la cual se refiere al acto de ver, contemplar o
pensar respecto a algo. Teoría es, según lo define el diccionario de la lengua española,
conocimiento especulativo ideal, considerado independientemente de toda aplicación, como
también es el conjunto de leyes y reglas sistemáticamente organizadas, que son la base de
una ciencia y sirven para relacionar y explicar un determinado orden de fenómenos. Una
teoría de la personalidad es por consiguiente, un sistema organizado de creencias que ayuda
a entender la naturaleza humana.
Los datos y las experiencias pueden ser explicados de muchas formas y las personas de
culturas y antecedentes variados formulan una amplia variedad de explicaciones, es por ello
que existen varias teorías de la personalidad.
Personalidad
Se remonta a la historia humana antigua. La conciencia acerca del "yo" y del mundo existió
con probabilidad antes de la reflexión deliberada, la filosofía y la ciencia. Con el transcurrir
del tiempo, conforme las personas comenzaron a reflexionar sobre sus ideas, la filosofía se
desarrolló como un modo de entendimiento y de expresión.
Historia
Galeno asignó a cada tipo de persona un fundamento biológico basado en los cuatro fluidos
corporales de la época; así el entusiasmo del sanguíneo, se atribuía a la fuerza de la sangre,
la tristeza al melancólico y era fruto a la sobreactivación de la bilis negra, la irritabilidad
del colérico al predominio de la bilis amarilla, y la apatía y lentitud del flemático a la
influencia de la flema.
En las modernas teorías de la personalidad responden a métodos científicos cuyo objetivo
es determinar a través de las respuestas habituales y específicas los conceptos básicos que
definen los tipos y los rasgos, como también las basadas en la constitución corporal. Estos
modelos observacionales asignaban diferentes rasgos de personalidad a los sujetos
dependiendo de su pertenencia a distintas categorías definidas por características físicas.
Ernst Kretschmer, que diferenciaba entre leptosómicos, pícnicos y atléticos (delgados,
gruesos y fornidos). Más tarde William Sheldon, partiendo de preceptos teóricos distintos
llegó a una clasificación paralela, si bien llamó a sus tres grupos: ectomórficos (leptosomo),
endomorfo (pícnico) y mesomorfo (atlético).
Hasta hoy, Sigmund Freud, es el mas influyente teórico de la personalidad, este abrió una
nueva dirección para estudiar el comportamiento humano. Según Freud, el fundamento de
la conducta humana se ha de buscar en varios instintos inconscientes, llamados también
impulsos, y distinguió dos de ellos, los instintos cocientes y los instintos inconscientes.,
llamados también, instintos de la vida e instintos de la muerte.
Objeto de estudio
El objeto de estudio de la psicología de la personalidad se centra en los procesos
psicológicos existentes de la persona y la identificación de los principales subsistemas que
la constituyen.
Objetivos
Descripción fiable y útil de las personas en base a sus características físicas y psicológicas
(a partir de la observación de la conducta).
Predicción fiable de las diferentes formas de comportarse de las personales (diferencias
individuales) en una misma situación o situaciones similares.
Predicción, una vez identificado el patrón de conducta y actitudes de la personalidad, de
cómo o bajó que condiciones se adquiere y mantiene dicho patrón de conducta.
Explicación a partir de la identificación de aquellos factores personales y situacionales
determinantes de la conducta, de cómo y por qué se modifica y puede modificarse el
comportamiento de las personas.
Para comprender el significado de psicología clínica es importante que primero
establezcamos el origen etimológico de las dos palabras que dan forma al término.
Así, el primer vocablo, psicología, emana del griego donde podemos apreciar que
está conformado por la unión de dos partes claramente delimitadas: psyche, que es
sinónimo de “alma”, y logia, que puede traducirse como “estudio de”.
Por otra parte, la segunda palabra, clínica, también procede del griego. En concreto
sus antecedentes se encuentran en el término kline que es equivalente a “cama”.
La psicología clínica se encarga de la investigación, la evaluación, el diagnóstico,
el pronóstico, el tratamiento, la rehabilitación y la prevención de las cuestiones que
afectan a la salud mental. Se trata de una rama de la psicología que atiende las
condiciones que pueden generar malestar o sufrimiento a las personas.
La psicoterapia y el asesoramiento psicológico son dos de las principales
prácticas de esta disciplina, cuyos orígenes se remontan a 1896 de la mano de
Lightner Witmer. Durante las primeras décadas del siglo XX, la psicología
clínica se centró en la evaluación psicológica; sin embargo, a partir de la Segunda
Guerra Mundial, los esfuerzos se encaminaron hacia el tratamiento de los
pacientes.
Es importante distinguir entre la psicología clínica y la psiquiatría, ya que los
psiquiatras cuentan con autorización legal para la prescripción de medicamentos.
Por otra parte, cabe destacar que la psicología clínica tiene cuatro orientaciones
teóricas primarias: la psicodinámica, la humanista, la cognitiva
comportamental y la terapia familiar.
No obstante, hay que seguir ahondando en la materia para poder determinar que
actualmente la psicología clínica tiene muchos campos de estudio. Así, entre los
mismos nos encontramos con la psicología social, la psicología comunitaria, la
neuropsicología clínica, la psiconeuroinmulogía o la psicooncología.
Esta última podemos determinar que es una disciplina, a medio camino entre la
medicina y la psicología, que toma como punto de partida el descubrimiento de un
cáncer a una persona. A partir de ese mazazo se analizan las relaciones que se
establecen entre el enfermo y su entorno, el tratamiento, el estado de salud o los
comportamientos.
Todo ello da lugar a que se establezca que, a través de este tipo de psicología, no
sólo hay que tratar al paciente sino también a su familia, que hay que incentivar en
todo momento la dignidad de aquel, que hay que promover lo que es la autonomía
del mismo y también que es fundamental el cuidar todos los aspectos del entorno
porque influyen en su recuperación.
La psicología educativa es una rama de la psicología cuyo objeto de estudio
son las formas en las que se produce el aprendizaje humano dentro de los
centros educativos. De esta forma, la psicología educativa estudia cómo aprenden
los estudiantes y en qué forma se desarrollan.
Cabe destacar que la psicología educativa aporta soluciones para el desarrollo de
los planes de estudios, la gestión educativa, los modelos educativos y las
ciencias cognoscitivas en general.
Con el objetivo de comprender las características principales del aprendizaje en la
niñez, la adolescencia, la adultez y la vejez, los psicólogos educacionales elaboran y
aplican distintas teorías sobre del desarrollo humano, que suelen ser consideradas
como etapas de la madurez.
En este sentido, Jean Piaget ha sido una importante influencia para la psicología
educativa, gracias a su teoría respecto a que los niños pasan por cuatro diferentes
etapas de capacidad cognitiva durante su crecimiento, hasta alcanzar el
pensamiento lógico abstracto al superar los once años de edad.
El desarrollo moral de Lawrence Kohlberg y el modelo de desarrollo infantil de
Rudolf Steiner son otros aportes claves en el desarrollo de esta psicología.
No obstante, además de todos estos autores citados tampoco se puede pasar por
alto el hacer referencia a otras grandes figuras que también dejaron su profunda
huella en la psicología educativa. Este sería el caso, por ejemplo, de la educadora y
psiquiatra italiana María Montessori que consiguió dar un giro fundamental a la
pedagogía a principios del siglo XX.
En concreto dicha fémina planteó su propio método pedagógico, que tiene su
apellido, en el que establecía que cuatro son los pilares que posee
fundamentalmente. Estos son el adulto, la mente de los niños, el ambiente de
aprendizaje y los periodos llamados sensibles en los que cualquier pequeño está
más preparado o receptivo a adquirir nuevas habilidades.
Asimismo también es interesante recalcar el papel ejercido en la psicología
educativa por el filósofo estadounidense William James, la psicóloga Ann Brown
que se especializó en lo que son los instrumentos de la memoria, el pedagogo
francés Alfred Binet o el psicólogo ruso Lev Vygotski que es conocido como el
“Mozart de la Psicología”.
Los psicólogos educacionales tienen en cuenta las distintas características y
capacidades de cada persona. Estas diferencias se potencian con el constante
desarrollo y aprendizaje, y quedan reflejadas en la inteligencia, la creatividad,
la motivación y la capacidad de comunicación, por ejemplo.
Es importante subrayar que en concreto la motivación adquiere un papel
fundamental en esta psicología que nos ocupa. Y es que es fundamental para que el
aprendizaje tenga lugar. en concreto se considera que en ella influyen desde el nivel
de interés que tenga la persona en cuestión hasta la voluntad que tiene la misma de
proceder a realizar una tarea pasando por las creencias que posee o las aspiraciones
que tiene en esta vida y que desea lograr.
Existen, por otra parte, numerosas incapacidades posibles en los niños en edad
escolar, como el trastorno por déficit de atención y la dislexia, entre muchas
otras.
Del griego psico- (“alma”, “actividad mental”) y -logía (“estudio”), la
psicología es la ciencia encargada del estudio de los procesos mentales en sus
tres dimensiones: cognitiva, conductual y afectiva.
Mientras, por su parte, el vocablo industrial nos encontramos con el hecho de que
tiene su origen etimológico en el latín. En concreto, está conformado por la suma
de tres partes: el prefijo indu– que es equivalente a “en el interior”, el verbo struo
que puede definirse como “fabricar o construir” y el sufijo –ia que es indicativo de
cualidad.
Con el tiempo, la psicología se dividió en diversas ramas y especializaciones. La
psicología científica, por ejemplo, es aquella que busca medir lo mental de
forma cuantitativa y establecer vínculos entre lo psicológico y lo físico.
La psicología social (estudia cómo los procesos psicológicos determinan la forma
en que funciona la sociedad y cómo los procesos sociales inciden en la psicología
humana), la psicología educativa (analiza el aprendizaje humano), la
psicología del deporte (encargada del comportamiento durante la actividad
deportiva), la psicología del desarrollo (los cambios conductuales a través del
tiempo), la psicología infantil (el comportamiento del niño) y la psicología
jurídica (los fenómenos psicológicos que inciden en las conductas jurídicas) son
otras de las ramas.
La psicología industrial, por su parte, es la disciplina que se encarga de la
selección, la formación y la supervisión de los trabajadores para mejorar la eficacia
en el trabajo. Esta especialización, por lo tanto, analiza el comportamiento humano
en el ámbito de la industria y los negocios.
No obstante, dentro de la propia psicología industrial nos encontramos con
diversas ramas que tienen como objeto de estudio y de trabajo cuestiones
diferentes pero igualmente importantes en el ámbito laboral. En concreto, está la
psicología de selección de personal, la llamada psicología organizacional y
finalmente la ergopsicología. Esta última es la que gira en torno al diseño de
mobiliario para oficinas y empresas que tenga en cuenta las necesidades y
capacidades del trabajador en sí.
Para llevar a cabo sus tareas, la psicología industrial suele dividir a las personas
según sean trabajadores, administradores o consumidores. De esta forma, puede
prestar atención a las particularidades de sus comportamientos de acuerdo al
objetivo que tienen dentro del mundo comercial.
Muchas son las cuestiones que de manera general y profunda se estudian en el
campo de la psicología industrial. De esta forma, por ejemplo, nos encontramos
con aspectos tales como el análisis del trabajo, la adaptación de lo que es el trabajo
al trabajador y el aspecto contrario, es decir, la adaptación del trabajador a su
puesto de trabajo.
Para poder estudiar esos tres campos fundamentalmente se hace necesario, por
tanto, que los profesionales de este tipo de psicología también tengan como pilares
fundamentales de su tarea cuestiones tan relevantes como las actitudes, las
conductas, la dirección de la supervisión, la motivación, los problemas psicológicos
que de manera general se dan en la industria o la mencionada selección
profesional.
La psicología industrial surgió tras la Segunda Guerra Mundial, para
encargarse del bienestar en el trabajo y para estudiar las motivaciones y las
relaciones interpersonales dentro de las organizaciones.
Al recopilar información sobre la denominada psicología social, uno puede
advertir que esta disciplina comenzó a ser desarrollada a principios del siglo XX
en territorio estadounidense. Se trata de una rama de la psicología que gira en
torno al supuesto de que hay procesos de índole psicológica que determinan el
modo en que funciona la sociedad y la manera en la que tiene lugar la interacción
social. Estos procesos sociales son los que delinean las características de la
psicología humana.
La psicología social examina la determinación mutua entre un individuo y su
entorno social. Así, esta ciencia investiga los rasgos sociales del comportamiento y
el funcionamiento mental.
Para la gran mayoría de expertos y estudiosos de la Psicología Social, sin lugar a
dudas, el padre o uno de los antecesores de la misma es el sociólogo francés
Auguste Comte. Una figura que, entre otras cosas, planteó lo que se dio en llamar
moral positiva y que se centraba tanto en lo que era el papel del hombre en la
sociedad y en la cultura como en lo que son los fundamentos biológicos del mismo
en materia de conducta.
No obstante, también se establece en esa categoría de antecedente y pionero de esta
disciplina que nos ocupa a Karl Max, un intelectual alemán, que planteó una serie
de elementos que luego serían fundamentales en aquella. En concreto, desarrolló
conceptos referentes a las influencias que el individuo tiene tanto de tipo cultural
como institucional, material o técnico.
A todo ello podemos añadir el que en concreto los que se consideran constructores
de esta Psicología Social son tres estadounidenses: George H. Mead, Floyd Henry
Allport y Kurt Lewin, que era polaco pero que acabó nacionalizándose
norteamericano.
Un psicólogo este último que destaca por ser el fundador de la llamada Psicología
Social Moderna, por contribuir de manera palpable y notable a lo que es el
desarrollo de la Psicología de la Gestalt (corriente de la Psicología Moderna) y por
crear lo que se conoce con el nombre de Teoría de Campo.
Una teoría aquella que expone, entre otras cosas, que es algo imposible el intentar
conocer y entender el comportamiento del hombre fuera de lo que es su entorno.
Pueden mencionarse diferentes abordajes dentro de la psicología social, como el
psicoanálisis, el conductismo, la psicología posmoderna y la perspectiva
de los grupos.
El psicoanálisis entiende a la psicología social como la rama que examina las
pulsiones y represiones colectivas, que tienen su origen en el interior del
inconsciente individual para condicionar lo colectivo e influir en lo social.
El conductismo, por su parte, considera a la psicología social como el estudio de
la influencia social, por lo que centra sus esfuerzos en observar y analizar el
comportamiento del sujeto respecto a la influencia del entorno o de otros.
Para la psicología posmoderna, en cambio, la psicología social se encarga de
analizar los componentes que intervienen en la diversidad y la
fragmentación social.
Por último, según la perspectiva de los grupos, cada conjunto de individuos
constituye una unidad de análisis con identidad propia. Por lo tanto, la psicología
social estudia los grupos humanos como un punto intermedio entre lo
social y despersonalizado y entre lo individual y particular.
La psicología ambiental es el estudio del comportamiento humano en relación con el medio ambiente
ordenado y definido por el hombre. Es un relativamente nuevo campo de la psicología, pero desde 1960 hay
estudios y el trabajo en este ámbito de la psicología. La mayoría de estas obras se originó en el
reconocimiento de los problemas ambientales como la contaminación, que comenzó a tomar protagonismo en
las oficinas jurídicas.
Esta preocupación social ha justificado vastas operaciones de propaganda y la aparición de movimientos
sociales ligados a las estrategias conservacionistas. El hito más importante (la Conferencia de Río) constituye
un buen ejemplo de este hecho. Sin embargo, este tipo de iniciativas están atravesadas por algunas falacias y
portentosos elementos de retórica de alcance indefinido. Tal es el caso del concepto clave de "desarrollo
sostenible", que es retomado (del Informe Burtland) como lema en este conferencia, y sobre cuyo alcance y
contenido existen más que divergencias.
Historia
El psicólogo Kurt Lewin (1890-1947) fue uno de los primeros en dar importancia a la relación entre los seres
humanos y el medio ambiente. Su objetivo era determinar la influencia que el medio ambiente tiene sobre las
personas, las relaciones que establecen con él, la forma en que las personas actúan, reaccionan y se
organizan como el medio ambiente.
De acuerdo con la psicología ambiental, el medio ambiente se puede definir como: todos los contextos en que
el sujeto (por ejemplo, casas de vivienda, oficinas, escuelas, calles, etc.)se pueda desarrollar actuando más
sobre el comportamiento del grupo que en el comportamiento individual.
Esta rama de la psicología principalmente presenta cinco principios que han de tenerse en cuenta a la hora de
cualquier intervención o la investigación sobre la base de esta industria:
Tener en cuenta que el hombre es capaz de modificar el ambiente.
Es necesario estar presente en todos los contextos del ambiente día a día.
Considerar a la persona y el medio ambiente como una entidad única, de habitación.
El individuo actúa en el medio ambiente y el medio ambiente afecta a la persona.
Una investigación o intervención de este tipo debe siempre llevarse a cabo con la ayuda de otras
ciencias.
Existen intentos de contribuciones. De Castro (1994), por ejemplo, ha mostrado el interés de la teoría de
acción razonada para la explicación de la conducta humana en relación con el reciclaje del vidrio.
Anteriormente, Yates y Aronson (1983) o Dennis y otros (1990) intentan aplicar esquemas basados en la
teoría de la disonancia cognitiva al ahorro energético, y Staats y otros (e.p.) desarrollan un modelo inspirado
en la teoría de los dilemas sociales para el estudio de conductas relacionadas con el efecto invernadero.
Estos trabajos (y otros que pudieran citarse) muestran la pertinencia de conocimientos psicológicos y sociales
para abordar problemáticas medioambientales que, hasta el momento, son objeto sólo de soluciones técnicas
o costosas campañas de propaganda.
La problemática
Para la Psicología Ambiental, de acuerdo con De Castro, dos son los retos en relación con el medio natural:
en primer lugar, avanzar en el conocimiento de la influencia del comportamiento humano sobre el medio
natural, y, en segundo lugar, incorporar al contexto de la producción científica de la Psicología la información
sobre la que se basa en la actualidad la gestión ambiental. Habría que añadir, además, el esfuerzo de los
investigadores en Psicología Ambiental por superar la dispersión de conocimiento que produce la variedad de
problemas ambientales objeto de estudio. Ello debe ser tenido en cuenta en los programas de Psicología
Ambiental en los nuevos planes de estudio.
Como variable independiente, el ambiente es tratado en un triple nivel de consideración: ambiente natural;
ambiente construido o fabricado; y ambiente social y conductual.1
El ambiente natural es básicamente conceptualizado en el sentido de la influencia del ecosistema en
la respuesta molar de los individuos, como por ejemplo: la percepción del ambiente geográfico, así como las
actitudes ante el paisaje;
El ambiente construido se conceptualiza a su vez a distintos niveles: ambientes de características
fijas, relativamente permanentes, como los edificios; semifijas, relativamente fáciles de alterar, como por
ejemplo muebles o decoración; o finalmente a través de características fácilmente modificables como
luminosidad, color, temperatura; climas sociales, atmósfera social, características de los escenarios...
El ambiente social y conductual incluye cinco áreas: espacio personal; territorialidad, intimidad,
hacinamiento y ecología del grupo pequeño.
Una segunda forma de manipular el ambiente es considerándolo como variable dependiente, es decir
averiguar los efectos de la conducta sobre la calidad del ambiente: conservación de la energía,
comportamiento no contaminante, planificación familiar, son ejemplos de la vida cotidiana.
Procesos psicológicos en la relación individuo – medio ambiente
Entre el individuo y el entorno existe una relación dialéctica, y en la compleja interdependencia que se
establece entre ellos, intervienen procesos psicológicos, que reflejan esta interacción sujeto – medio ambiente
y regulan a través de la unidad de lo cognitivo y lo afectivo, la conducta del individuo con relación a este. A
continuación serán objeto de análisis algunos de estos procesos.
Leer más: http://www.monografias.com/trabajos92/la-psicologia-ambiental/la-psicologia-
ambiental.shtml#ixzz56rmSPNbC
La ciencia dedicada a analizar las características de los procesos mentales y la
forma en que estos influyen en el comportamiento recibe el nombre de psicología.
Forense, por su parte, es un adjetivo que menciona lo vinculado al foro, en el
sentido de un tribunal.
La psicología forense, por lo tanto, es la rama de la
psicología cuya finalidad es colaborar con los
magistrados que deben resolver un proceso judicial.
Los psicólogos forenses se encargan de recolectar y
estudiar datos psicológicos que sean útiles en el
marco de un juicio.
Estos expertos deben tener conocimientos de Derecho para llevar a cabo sus
tareas de manera correcta y poder trabajar en conjunto con abogados, fiscales y
jueces. Así un psicólogo forense puede convertirse en perito y dar testimonio como
experto en un juicio, haciendo su aporte a la Justicia.
Es importante resaltar la necesidad de que el psicólogo forense conozca los
conceptos y las reglas del sistema jurídico del país en el que se desempeña; la falta
de comprensión de alguno de los puntos fundamentales de la justicia puede derivar
en que lo excluyan del proceso tras haber perdido la credibilidad frente al juzgado.
Existen diversas cuestiones que la psicología forense puede analizar para ayudar a
un juez. Una de las más habituales refiere al estudio de la condición mental de
un acusado para determinar si comprendía la acción que supuestamente cometió y
sus consecuencias. Si un hombre es acusado de asesinato, un psicólogo forense
puede señalar si el individuo, en el momento del hecho, era consciente de lo que
estaba haciendo.
Con respecto a la formación necesaria para dedicarse a la psicología forense,
algunas de las opciones son la psicología organizacional, la social y la clínica,
aunque resulta fundamental para la práctica pericial contar con conocimientos
teóricos y experiencia probada en evaluación psicológica por medio de
instrumentos de la psicopatología, proyectivos y psicométricos.
La psicología forense también puede informar
acerca del tratamiento que debería recibir un condenado. El juez, de este modo,
contará con mayores herramientas para determinar cómo se ejecutará la pena.
Es importante entender que la psicología forense puede explicar la conducta de una
persona y brindar esa información a un tribunal, pero no tiene la capacidad ni la
facultad para defender, querellar o juzgar a un individuo.
El tribunal suele esperar del psicólogo forense respuestas a cuestiones legales muy
específicas relativas al caso, y el lenguaje en el que deben estar expresadas
es el legal. En otras palabras, al juez, los abogados y el jurado no les interesa
conocer el estado de salud mental del acusado desde un punto de vista meramente
científico sino, por el contrario, consecuencias directas que pueda generar en el
proceso judicial, los límites que pueda llegar a establecer a la hora de interrogarlo
y sentenciarlo.
La psicología forense se encuentra a menudo en el foco de diversas controversias,
especialmente cuando se usa para eximir a un criminar de la culpa asegurando
que no era consciente de sus actos. Si bien cuando los hechos lamentables no nos
tocan de cerca es común que los seres humanos nos interesemos por los misterios
de la mente, nadie quiere ver al asesino de su hijo quedar en libertad porque la
ciencia lo declare inimputable.
Esto no significa que los psicólogos forenses tiendan a buscar razones para
justificar el accionar de los acusados; si no existiera esta rama de la psicología, el
sistema no podría impartir justicia equitativamente y actuaría en contra de
los principios de igualdad que intenta promover. Además, en algunos casos, los
profesionales de esta disciplina aportan información que vuelve más severos los
cargos.
La psicología del deporte es la rama de la psicología que estudia los procesos
psíquicos y la conducta del hombre durante la actividad deportiva. Esta
ciencia aplicada busca conocer y optimizar las condiciones internas del deportista
para lograr la expresión del potencial físico, técnico y táctico adquirido en el
proceso de preparación.
Los primeros acercamientos entre la psicología y el deporte consistían en
consultas de los entrenadores a los psicólogos, donde presentan descripciones de
conductas durante las competencias en búsqueda de consejos para lograr el
autocontrol de los deportistas. Sin embargo, con el tiempo, la psicología del
deporte avanzó y hoy ya se considera que la interacción entre el psicólogo y el
deportista es algo básico.
De esta forma, el psicólogo del deporte ayuda al competidor a controlar el estrés,
que produce una desorganización emocional y conductual que puede afectar su
rendimiento. Por otra parte, intenta pasar de la expectativa de éxito (cuando el
deportista siente que su habilidad está directamente asociada a la victoria
deportiva) a la expectativa de eficacia (para que las acciones y los movimientos
técnicos ocupen su atención y sentimientos).
Pero no sólo eso, además el psicólogo deportivo, que se encarga de asistir tanto a
atletas como a entrenadores y equipos, también lleva a cabo la dotación a aquellos
de diversas técnicas que les sirvan para entrenar lo que son las llamadas
habilidades sociales. En este sentido, trabajan con lo que es la concentración, el
control de la ansiedad o los miedos y la confianza.
Para ello, este profesional de la psicología no sólo trabaja con sus pacientes a nivel
de consultorio sino también en lo que son las instalaciones donde ellos practican su
deporte tales como las canchas o los gimnasios.
Existen dos grandes perspectivas de la psicología del deporte: la desarrollista y la
terapéutica. Por otra parte, según su aplicación, esta psicología puede dividirse
en psicología del deportista, psicología y counseling del coach y counseling de
dirigentes.
Tan importante es actualmente la psicología que estamos abordando que en el caso
de España existe lo que se conoce como Federación Española del Psicología del
Deporte (FEPD). En la década de los años 80 tiene su origen este mencionado
organismo que tiene como objetivo el fomentar y coordinar el trabajo de las
distintas asociaciones existentes que giran en torno a aquella.
En concreto, en dicha Federación se trabaja en ámbitos tales como la psicología del
rendimiento deportivo, la psicología del ejercicio y la salud, la psicología de la
iniciación deportiva, la psicología del arbitraje y juicio deportivo, la evaluación en
psicología del deporte y el aprendizaje motor.
Un total de diez asociaciones son las que actualmente ejercen como miembros de la
citada Federación y juntas desarrollan anualmente diversos eventos para
promocionar el trabajo que se realiza en el ámbito de la psicología del deporte
como sería el caso de diversos congresos.
Cabe destacar que un buen diagnóstico para la psicología del deporte aparece
vinculado a la utilidad que representa tanto para el atleta como para el equipo y
para la institución a la que pertenece.
Concepto de psicología animal
A semejanza de la psicología humana, la psicología animal estudia el
comportamiento de los animales, incluyendo el humano.
Con inicio en los estudios de la evolución de Darwin, con su teoría
sobre la existencia de rasgos evolutivos no sólo físicos sino también
psíquicos, se empezó a estudiar el tema en un sentido
antropomórfico.
John Watson (1878-1958) realizó muchos experimentos en animales,
en laboratorio, para estudiar su conducta en base a causas y efectos
8estímulos y respuestas) dando lugar al conductismo, aplicable
también a la conducta humana, que podía aprenderse mediante
premios, que estimulaban su realización, y castigos, que las evitaban.
Uno de los fundadores de la Etología, que estudia el comportamiento
animal en su propio ambiente, fue Konrad Lorenz (1903-1989) y se
dedicó a estudiar tanto el comportamiento instintivo o innato en
mayor medida, y el adquirido, en menor profundidad, para ver el grado
de influencia en la conducta, de la herencia y del aprendizaje.
La Etología se sustenta en procesos neurofisiológicos, para explicar
la conducta animal, en la que intervienen especialmente factores
musculares que posibilitan el movimiento, y mecanismos nerviosos,
integrando actividades instintivas (que son las que aparecen en todos
los individuos de la especie de igual edad y sexo, por ejemplo las
aves que juntan ramitas para construir sus nidos), con mecanismos
de coordinación.
Cuando la acción se orienta a un objetivo se denomina apetencia,
siendo los inductores de ella intraespecíficos de la especie, como el
marcado del territorio, y solo para ellos; o interespecíficos para
varias de ellas, como ocurre con la agresividad para defender la
propiedad de una presa.
El aprendizaje animal puede hacerse por ensayo y error, o por
imitación. Este último aprendizaje solo ocurre en animales más
evolucionados.
Los factores ambientales también influyen en la conducta animal,
pues los obliga a adaptarse al medio.
Los avances en este campo no se detienen, pues aún falta mucho por
descubrir en torno a lo que los animales pueden comprender. Por
ejemplo, la metacognición (tener conciencia de nuestros propios
pensamientos) era impensada en el pasado no tan lejano. Sin
embargo, en la universidad de Búfalo, el especialista en psicología
comparada David Smith, afirma a través de sus investigaciones, que
ha comprobado el proceso metacognitivo en delfines y en monos
macacos