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Temas abordados
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Temas abordados
Tororoi cabecirrufo
(Grallaricula cucullata) de los bosques del Parque Nacional Natural «Cueva de los Guácharos» en Huila.
Aves
5. Aves
Los muestreos de las comunidades de aves son útiles para diseñar e implementar
políticas de conservación y manejo de ecosistemas y hábitats. Además, aportan
información técnica para la identificación de comunidades que necesitan protec-
ción e información científica para el desarrollo de estudios en biogeografía, siste-
mática, ecología y evolución.
Las aves poseen una serie de características que las hacen ideales para inventariar
gran parte de la comunidad con un buen grado de certeza y así caracterizar los ecosistemas
y los hábitats en que residen. Algunas de estas características son: (modificado de Stotz
et al. 1996).
· Comportamiento llamativo. La gran mayoría de las aves son diurnas y muy acti-
vas. Además, casi todas se comunican con sonidos (cantos y llamados) que pue-
den ser detectados a muchos metros de distancia.
· Son el grupo animal mejor conocido. Hay una gran cantidad de libros con
ilustraciones de casi todas las especies presentes en Colombia, lo que per-
mite hacer identificaciones confiables en el campo. También se dispone de
abundante información sobre la ecología y distribución geográfica. Recien-
temente está en circulación la versión en castellano de la “Guía de las aves
de Colombia” (Hilty y Brown 1986 versión traducida al castellano 2001),
textos regionales como “Aves del Parque Nacional Natural los Katíos”
(Rodríguez 1986), “Guía de las aves de la Reserva Natural Laguna de Sonso”
(Álvarez – López 1999); “Aves del valle de Aburra” (SAO 1997) y “Aves de la
sabana de Bogotá” (ABO 2000).
5.1 Métodos
Para caracterizar de forma rápida las co- cumentadas todas las especies registradas
munidades de aves de una localidad, el con algún tipo de evidencia física (ejem-
Grupo de exploración y Monitoreo Am- plar, tejido, foto, video o sonido), de ma-
biental (GEMA) del IAvH, ha diseñado una nera que su presencia puede ser constata-
propuesta metodológica que permite, en da por diferentes personas y revalidada en
cinco días de trabajo intensivo en cam- diferentes periodos de tiempo.
po, obtener una buena aproximación so-
bre la composición de las especies. La in- La propuesta metodológica que se pro-
formación recopilada de esta manera pone a continuación consta de cuatro ac-
sobre las comunidades de aves, tiene un tividades que aunque independientes son
gran valor al ser comparable con la de complementarias:
otras regiones o de la misma en distintos
periodos de tiempo. A) Recopilación de información
B) Registros visuales y auditivos
Uno de los aspectos más importante de esta C) Grabación de las vocalizaciones
propuesta metodológica es que deja do- D) Captura con las redes de niebla
Esta actividad debe repetirse por lo menos Cada detección debe tener cierta infor-
cinco días en cada tipo de paisaje o hábitat, mación asociada y para cada individuo
aunque el número de repeticiones puede se deben medir determinados atributos
variar según el comportamiento del clima o (ver cuadro siguiente “Atributos registra-
la complejidad del área de estudio. dos en las observaciones”), algunos de
los cuales pueden variar de acuerdo con
El esfuerzo de muestreo se mide en horas
los intereses personales y las preguntas
totales de detección (visual y auditiva) por
que se hayan formulado en la investiga-
distancia total recorrida. Para calcularlo,
se debe registrar diariamente la distancia ción. Sin embargo, hay que tener en cuen-
recorrida y la hora de inicio y hora final ta y registrar la información básica que
de detección. En caso de suspender el constituye un registro biológico (ver
muestreo por lluvia u otro factor que lo capítulo 1). En el anexo 5.1 se sugiere un
afecte, es necesario anotar la hora de sus- formato para la toma de datos de campo
pensión y reinicio de la actividad. y algunos códigos utilizados.
Nota: Es muy importante que la información tomada en el campo sea escrita en lápiz o tinta china
(rapidógrafo), pues de esta forma se garantiza que no se borre. Además, debe ser consignada en una libreta
de campo o en formatos especiales para la toma de datos. Para facilitar el trabajo y maximizar el tiempo del
observador, en campo se puede hacer uso de una grabadora de periodista. De cualquier manera, la informa-
ción debe ser transcrita a papel.
Gran cantidad de valiosa información se ha perdido por no tener en cuenta estas recomendaciones.
Sustrato: hábito vegetativo, parte o forma individuo observado. Puede tener los siguien-
de crecimiento de una planta donde se de- tes valores: a) semillas; b) frutas; c) insec-
tecto el individuo. Puede ser: a) arbusto; b) tos pequeños; d) insectos grandes; e)
árbol; c) epífitas; d) enredadera; e) liana; f) vertebrados pequeños; f) vertebrados gran-
palma, g) borde de bosque. des; g) carroña, h) néctar.
· Estructura social: forma de asociación del · Maniobra de forrajeo: movimiento utili-
individuo detectado con otros individuos. zado para alimentarse, puede tomar dife-
Puede tomar diferentes valores: a) solita- rentes valores: a) colgado: colgarse boca
rio cuando un individuo no está asociado abajo con las patas agarradas por debajo
a ningún otro; b) pareja: macho y hem- de la percha; b) vuelo sostenido: recoger
bra de la misma especie que andan jun- alimento manteniéndose estático en un
tos; c) grupo coespecífico: asociación de sitio con las alas en movimiento; c) per-
individuos de una misma especie que pue- secución: perseguir la presa mediante un
den o no estar emparentados, cuyo nú- vuelo continuo; d) remoción de hojas: re-
mero supera a los individuos de una ni- mover hojas con el pico para buscar ali-
dada de dicha especie y que se desplazan mento; e) picoteo: recoger el alimento
y explotan recursos alimenticios juntos; mediante picoteos; f) introducir pico: in-
d) grupo mixto: asociación de individuos de troducir el pico en el sustrato extendien-
diferentes especies que se desplazan y ex- do el cuello; g) abrir sustrato: abrir o des-
plotan recursos alimenticios al mismo tiem- garrar el sustrato con el pico para buscar
po; e) grupo familiar: asociación conforma- alimento; h) agacharse: extensión com-
da por individuos emparentados, cuyo nú- pleta del cuerpo, cuello y patas hacia aba-
mero supera a la pareja, y puede tomar jo manteniendo la posición sobre la per-
diferentes valores de acuerdo con el nú- cha; i) estirarse: extensión completa del
mero de parientes que componen una uni- cuerpo, cuello y patas hacia los lados man-
dad familiar para una especie dada; f) ban- teniendo la posición sobre la percha; j)
dada: grupo coespecífico que se presenta en empinarse: extensión completa del cuer-
grandes números por lo general difícilmente po, cuello y patas hacia arriba mantenien-
contables; g) colonial: conglomeración de in- do la posición sobre la percha; k) brincar
dividuos generalmente de una misma espe- a los lados: brincar sin mover las alas ha-
cie que se encuentran en un instante dado y cia los lados de una percha para obtener
se mantienen en un lugar definido prolon- alimento; l) brincar arriba: brincar hacia
gados periodos de tiempo, por lo general aso- arriba sobre una percha para obtener ali-
ciados a periodos reproductivos. mento ; m) salida aérea: volar desde una
· Tipo de registro: forma de detección del percha para tomar alimento en el aire; n)
individuo. Puede ser: a) visual; b) auditiva; salida a recoger: volar desde una percha
c) visual y auditiva. para tomar frutos al vuelo; o) salida a
· Actividad reproductiva: se relaciona con el sustrato: volar desde una percha para to-
comportamiento reproductivo del individuo mar alimento sobre un sustrato; p) des-
registrado, puede ser: a) construcción de cender: volar desde una percha hacia el
nido; b) cuidado parental en el nido; c) ali- suelo para capturar una presa.
mentación de polluelos; d) volantones con · Sustrato de alimentación: se refiere al lu-
sus padres; e) asamblea de cortejo (lek): re- gar de donde toma el alimento el individuo
unión de individuos pertenecientes a una detectado. Puede tomar diferentes valores:
misma especie y sexo, que se agrupan en un a) suelo; b) follaje; c) tronco y ramas gran-
instante dado, con el objetivo de atraer in- des; d) ramas medianas y pequeñas; e) aire;
dividuos del sexo opuesto con fines f) agua.
reproductivos. · Comentarios: cualquier otra información
· Alimento: tipo de alimento que consume el que considere pertinente e interesante.
Cada ave registrada debe ser descrita con ción sobre tamaño, forma, postura, colo-
el mayor detalle posible para lograr iden- ración, canto y comportamiento. Para des-
tificarla. Es importante recoger informa- cribir la coloración y patrones de un ave
Realización de grabaciones
Nota: Todas las grabaciones que realice son valiosas, aunque no sean de buena calidad. Muchas veces el
único registro que se tiene de determinada especie proviene de una grabación de no muy buena calidad.
* Precaución: Este procedimiento es muy útil para identificar algunas especies, pero hay que aplicarlo con
moderación, pues en exceso produce en el ave un gasto de energía innecesario y puede perturbar o incluso
interrumpir las actividades y los patrones naturales de su conducta al generar tensiones (estrés) no justifica-
bles. Se desconoce el efecto de estos disturbios en la dinámica poblacional.
· Mantenga el equipo limpio, seco y con baterías na grabación. Entre más cerca esté del ave, mejo-
nuevas. res son los resultados.
· Utilice casetes de buena calidad. Trate en lo po- · Trate de generar el menor ruido externo posible.
sible de comprar los mejores casetes que encuen- Por ejemplo, en vez de sostener el micrófono en
tre. Recuerde que en ellos se está grabando infor- la mano trate de utilizar un soporte para el mis-
mación muy importante y que deben durar mu- mo. Esto puede ser un bastón de soporte, con una
chos años. horqueta en la punta, en la cual se coloca el mi-
crófono. Así mismo, es recomendable que el ca-
· Tenga en cuenta el tipo de casete que utiliza la ble que une al micrófono con la grabadora sea lo
grabadora. No todos los casetes son aptos para suficientemente largo para alcanzar a apoyarse
todas las grabadoras. sobre el suelo, de ésta forma se reduce el ruido
que la persona genera con el movimiento del cuer-
· Antes de salir al campo, revise que la grabadora po. Igualmente, sea consciente del ruido que us-
esté funcionando adecuadamente. ted realiza, la fricción de la ropa sintética, el mo-
vimiento de los pies y del cuerpo pueden llegar a
· Después de cada día de trabajo, revise las graba- estropear grabaciones formidables. Trate en lo
ciones críticamente para buscar la manera de posible de utilizar ropa de algodón, saque de los
mejorarlas. bolsillos las monedas, llaves o envueltos de papel
celofán (dulces o cigarrillos).
· Documente verbalmente cada grabación, no
dude en hablar en exceso, en ocasiones informa- · Tenga en cuenta que aunque la calidad del equi-
ción elemental queda excluida del registro por po de grabación es importante, la técnica es aún
ser breve. más. Un sistema de grabación con los mínimos
requerimientos y especificaciones, en manos de
· Haga varias grabaciones de cada individuo, pri- una persona competente, resulta en óptimas gra-
mero teniendo en mente grabar su vocalización baciones; mientras que un excelente equipo ope-
sin importar demasiado la calidad. Luego vaya rado con técnicas inadecuadas, puede producir
acercándose paulatinamente hasta lograr una bue- grabaciones de muy mala calidad.
Nota: con seguridad muchas de las grabaciones realizadas en campo puede quedar sin determinar por algún
tiempo. Para facilitar su identificación, en el banco de sonidos se pueden comparar con recopilaciones
comerciales existentes para casi todas las familias del neotrópico. Un listado de las guías sonoras publicadas
que incluyen especies colombianas se presenta en el Anexo 5.2.
Numero de disco (o CD): número conse- Corte o “track”: región de audio determi-
cutivo asignado a cada disco compacto que nada en un disco compacto donde se en-
contiene ejemplares catalogados en el ban- cuentra una vocalización catalogada.
co de sonidos.
Las vocalizaciones no identificadas (sin determinación taxonómica) también deben quedar documen-
tadas.
Ventajas Desventajas
La mayor ventaja es poder tener las aves en la La principal desventaja que presentan las re-
mano, lo que permite: des de niebla es que sólo capturan las aves
a) identificarlas con facilidad; que se estrellan en su área de intercepción,
b) medirlas y registrar información morfológica, es decir, entre el suelo y los dos metros de
ecológica, fisiológica, poblacional y genética, altura; en consecuencia, se obtiene una lista
entre otras; parcial de las especies de un determinado
c) liberarlas sin ningún daño; hábitat o localidad, pues no se capturan las
d) obtener evidencia física de los registros (ejem- aves de hábitos de vuelo a mayores alturas.
plares, fotografías, tejidos, muestras de sangre, Aunque existen métodos para colocar las re-
entre otras), en caso de decidir colectarla.
des a otras alturas y estratos de vegetación,
éstos han demostrado ser engorrosos y poco
Otra ventaja del trabajo con redes es que se pue-
eficientes.
den detectar algunas especies difíciles de regis-
trar con otros métodos.
Los muestreos realizados con redes de abiertas por dos días consecutivos en
niebla por los ornitólogos del GEMA, cada estación; pasado este tiempo se
consisten en la instalación de 200 a 400 colocan en un nuevo lugar, ya que la tasa
metros de redes dentro del hábitat, tipo de capturas disminuye. De acuerdo con
de bosque de interés, o unidad de paisa- la heterogeneidad interna de la unidad
je, a lo que se denomina una estación de paisaje, se realizan dos o tres estacio-
(Figura 5.3). Las redes se mantienen nes de muestreo.
Recomendación: Es necesario que las redes se manejen con mucha responsabilidad para no causar ningún
daño. Por lo tanto, el trabajo con éstas requiere de cierta experiencia y uso y manejo cuidadosos, pues pueden
llegar a ser una trampa mortal para las aves
· Una vez estirada la red, cada persona debe · Las varillas o palos sobre los cuales se va a
ordenar los ojales (Figura 5.4) de acuerdo abrir y templar la red deben clavarse per-
con su secuencia en los tensores laterales y pendicularmente al terreno. Deben estar fir-
verificar que en ambos extremos el primer mes y no deben quedar doblados, para esto
ojal de la secuencia sea el mismo, lo que se puede utilizar pita o cuerda con el objeto
permite abrir la red sobre las varillas o palos de hacer tensión hacia fuera que ayude a
sin que existan torsiones en los tensores sostener las varillas o palos en su sitio y tem-
longitudinales (o guías). plar la red.
A B C
Medidas morfométricas:
Longitud del pico o culmen total se mide Altura del pico se mide desde la parte infe-
desde el comienzo de la parte córnea del pico rior de la mandíbula hasta la parte superior de
en la parte frontal del cráneo, en línea recta la maxila a nivel de las narinas.
hasta su punta.
Longitud del tarso se mide desde la parte Longitud del ala se mide desde la “muñeca” (es
inferior al comienzo del tarso, antes de la sa- decir, donde nacen las plumas primarias y se de-
liente ósea parecida al tobillo, hasta la parte tecta una pequeña saliente) hasta la punta de la
frontal de la última escama completa que da pluma primaria más larga con el ala cerrada.
la vuelta al tarso, justo antes del comienzo de
la mano y dedos.
Para todas las medidas morfométricas se utiliza un calibrador, sin embargo, para las dos últimas es más
cómodo utilizar una regla. Se debe medir lo más exacto y preciso posible, incluso hasta décimas de
milímetro.
Hábitat donde fue capturado. Ver “Atribu- cos o plásticos, marcar con pinturas es-
tos registrados en las observaciones”. peciales o cortar un pequeño borde de una
de las rectrices.
Recaptura: indica si un individuo ha sido
capturado más de una vez. Hay varias for-
Comentarios: campo para registrar cualquier
mas de marcaje para evidenciar si un in-
comportamiento o característica especial del
dividuo ha sido capturado y liberado. Por
ejemplo, se pueden colocar anillos metáli- individuo.
Coloración de las partes blandas o suaves: de piel como en los gallos, guargüeros).
color del iris; del pico si es necesario tanto Peso: ver atributos registrados para las aves
de la maxila como de la mandíbula y capturadas.
comisuras); de las patas (si es necesario de Sexo: se determina examinando las gónadas
los tarsos, dedos y palmas) y color de las áreas (testis u ovarios) del ejemplar. Puede ser a)
desnudas (como alrededor de ojos, crestas macho; b) hembra; c) indeterminado, cuan-
do aún después de examinar las gónadas no solo habría trazas de esta adheridas a la
se identifica con certeza el sexo. piel que esta sobre la quilla; b) poca: tra-
Tamaño de las gónadas (largo y ancho): zas de grasa adheridas a la piel que está
generalmente se mide el tamaño de la gónada sobre la quilla y la línea media de pterilios
izquierda pues es la más desarrollada. En el (corredor donde nacen las plumas) de la
caso de los ejemplares hembra y de estar pre- espalda; c) abundante: grasa visible en
sentes, se debe medir (largo y ancho) del casi todas las zonas de corredores de
(los) folículo(s) más desarrollado(s), así como pterilios y trazas en otras partes del cuer-
el diámetro de huevos en formación. po; y d) muy abundante: grasa visible,
Coloración de las gónadas: descripción de abundante y fácilmente removible, incluso
los colores que presentan las gónadas. puede escurrir de la piel y ésta puede que-
Contenido estomacal: descripción del con- dar pegachenta.
tenido hallado en el buche, esófago y estó- Estado de osificación del cráneo: descrip-
mago (proventrículo y molleja) del ejemplar. ción del proceso de neumatización o pro-
Se debe anotar también cuando esté vacío. ceso por el cual se forma una segunda capa
En el Anexo 5.6 se encuentra una guía para de hueso, separada ligeramente por espa-
realizar estudios más detallados de los con- cios o aire de la primera capa, junto con
tenidos estomacales. el desarrollo de pequeñas columnas de
Cantidad de grasa subcutánea: nivel de hueso entre ambas capas. Esta medida se
grasa subcutánea presente en cada ejem- puede presentar en porcentajes relativos
plar colectado. Puede tomar diferentes va- de osificación (entre 0% y 100%) o pue-
lores: a) sin grasa: ausente o tan poca que de tomar los siguientes valores:
Muestra de tejidos: se debe indicar si se to- Número de colector: número asignado por
maron muestras de tejidos para la extracción el colector a cada ejemplar. Generalmente
de ADN y de qué órganos fueron tomadas. consta de las iniciales del colector y luego
Por lo general, se toman muestras de múscu- un número consecutivo.
Número de catálogo: acrónimo y número
lo, hígado y/o corazón. Además, es necesario
asignado a cada ejemplar para ingresar a una
anotar el medio en el cual fue colectado el
colección ornitológica.
tejido que puede ser un buffer especial o alco- Comentarios: cualquier otra información
hol al 96%. En el Anexo 5.7 se proporcionan que sea útil como la presencia de
las instrucciones básicas para la toma y trans- ectoparásitos, si se guardaron muestras óseas
porte de las muestras de tejidos. u otra observación adicional acerca del
ejemplar colectado.
Los registros biológicos obtenidos con las muestreo, riqueza (diversidad alfa), la
metodologías expuestas anteriormente composición de especies, abundancia
para aves, buscan caracterizar la relativa, singularidad y recambio (diversi-
biodiversidad a diferentes escalas geográ- dad beta) e identificar ensamblajes
ficas. Los análisis y las pruebas que se pre- ecológicos amenazados para dar una
sentan más adelante permiten establecer aproximación del estado de conservación
principalmente, la representatividad del del área estudiada.
Tabla 5.1 Unidades de muestreo en campo y pruebas aplicadas a las muestras para el análisis de datos de aves
Observaciones y
Redes Prueba y análisis
grabaciones
Unidad de
muestreo en 2 x 400 m-ed/4h/2días 4-5km x 4h x 4 días
campo
Caracterizar las comunidades de aves es- las especies de especial interés, como re-
tudiadas, es decir, conocer su composi- gistros con nueva distribución geográfi-
ción y aspectos de su estructura, permite ca o registros taxonómicos de importan-
evaluar cómo se reemplazan y se com- cia.
plementan entre sí las comunidades de
localidades o regiones diferentes. Abundancia relativa. La frecuencia de de-
tección de cada especie es utilizada como
Composición de especies. La identidad índice de abundancia relativa. El estima-
de las especies registradas en un muestreo do de la abundancia permite encontrar
y la información asociada a estas, permi- las especies que están determinando di-
te evaluar varios aspectos de interés de la ferencias o igualdades entre una comu-
nidad y otra.
avifauna registrada. Se deben identificar
Los rangos de abundancia que se deter- rrido pero registrado más de tres
minan para cada especie al final de cada veces del total de muestreos.
muestreo, se obtiene según los criterios · Rara. Registrada menos de tres veces
utilizados por Parker (1991), con algunas durante todos los recorridos de muestreo
modificaciones:
Recambio de especies. Con base
· Abundante. Registrada en todos los
en la lista de especies registradas en cada
recorridos de observaciones y gra-
localidad, se puede hacer el análisis re-
baciones dentro de hábitat apro-
piado en números mayores a dos gional y de recambio de especies, lo que
individuos por km de recorrido hace referencia a comparar qué tan si-
· Común. Registrada en todos los milares son varias localidades en cuanto
recorridos dentro de hábitat apro- a su avifauna se refiere. Para esto se utiliza
piado en números menores a dos el índice de complementariedad (Capí-
individuos por km. de recorrido tulo 7), que estima la proporción de cam-
· Poco común. Registrada no en to- bio entre las comunidades en los dife-
dos los recorridos y menos de dos rentes lugares (Colwell y Coddington
individuos por kilómetro de reco- 1994).
Localidad: Colombia; Departamento de Nariño. Margen izquierda aguas arriba del río Rumiyaco. Territorio indígena Kofán. Coordenadas: 00° 30'
07'’N - 77° 13' 43'’ W Hábitat: Bosque maduro; con algunas partes de bosque entresacado y bosque secundario alto. Altitud: 700 - 1500 msnm
Misión: promover, coordinar y realizar investigación que contribuya a la conservación y uso sostenible de la biodiversidad en Colombia
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN DE RECURSOS BIOLÓGICOS ALEXANDER VON HUMBOLDT
No. Género Especie Sexo Hábitat Estrato E. social Registro A. reproductiva Alimento Sustrato Maniobra Hora Fecha Altitud Comentarios Edad
57 Platypsaris minor U B SD S O A A 09:40 19/09/98 700 Consumió una polilla y un fruto Juv
Alimento: semillas = S; frutas = F; insectos pequeños = IP; insectos grandes = IG; vertebrados pequeños = VP; vertebrados grandes = VG; carroña = C; néctar
= N.
Maniobra de forrageo: colgarse = CO; vuelo sostenido = VU; persecución = PE; remover hojas = RH; picotear = PI; introducir pico = IP; abrir sustrato = AS;
agacharse = AG; estirarse = ES; empinarse = EM; brincar a los lados = BR; brincar arriba = BA; salida aérea = SA; salida a recoger = SG; salida a sustrato =
SS; descender = DE.
Sustrato de alimentación: suelo = S; follaje = F; tronco y ramas grandes = T; ramas medianas y pequeñas = R; aire =A; agua = G
Aves
113
Manual de métodos para el desarrollo de inventarios de biodiversidad
Anexo 5.2
Procedimientos técnicos utilizados en el Banco
de Sonidos Animales para la edición
de vocalizaciones de aves
Viviana Caro Ramírez
Preedición
El audio de las cintas de casete análogas es convertido en señal digital, para poder ser
almacenado en el computador. Allí se trabaja con un programa de edición de audio llama-
do ProTools®, que permite separar las grabaciones de campo en secciones o regiones,
teniendo en cuenta la calidad auditiva, la extensión de los sonidos, y la información verbal
contenida en la grabación.
Por último, el contenido auditivo de todos los cortes es interpretado para identificar
cuando es posible hasta especie el ave que canta y registrar los demas atributos para
cada uno.
Es importante anotar que durante este proceso, las grabaciones originales no su-
fren ningún tipo de alteración o cambio en su estructura, con el fin de conservar la
información auditiva original grabada en campo. En algunas excepciones, cuando
existen ruidos que son demasiado fuertes (golpe de un micrófono o ramas, entre
otros), éstos se remueven para escuchar las grabaciones digitalizadas y así evitar
ruidos con volúmenes altos que afecten el oído. En procesos posteriores donde las
grabaciones tengan fines comerciales u otro uso diferente al de información auditiva
de campo, se realizan procesos de edición y/o restauración, para remover ruidos
de fondo y mejorar la calidad auditiva de la grabación.
Edición
Este proceso es utilizado en las grabaciones que van a ser publicadas en guías auditivas:
una vez obtenidos e identificados los cortes, se seleccionan las mejores grabaciones por
su calidad auditiva y/o de mayor valor científico (sea por su rareza o corresponder a
ejemplos inéditos). Los cortes escogidos son cargados en ProTools® (versión 5.1) para
realizar la edición definitiva.
Durante este proceso se elige la porción del corte que va a ser incluido en el producto
final, teniendo en cuenta factores tales como la calidad auditiva de la vocalización dentro
del mismo corte, la no presencia de cantos de otras aves que posean igual intensidad que
el ave de interés, y una duración suficiente en el tiempo de la banda (track) en el disco
compacto (un minuto aproximadamente). Muchas veces las grabaciones no cuentan con
estas condiciones ideales y deben ser sometidas a un proceso de restauración.
Restauración
En términos generales, el concepto de restauración en audio se asocia con el uso de
técnicas y procedimientos para optimizar la calidad y condiciones originales de una
grabación. Asimismo, este proceso puede incluir la remoción de contaminantes auditivos
(ruidos) que se encuentran en la misma, para así mejorar la calidad de la grabación que
se va a publicar.
Las grabaciones de campo usualmente requieren restauración, debido a que las condi-
ciones en que se realizan, no son óptimas. Factores como el agua, ruido inducido por
el viento, sonidos de otros animales, etc., comúnmente contaminan los sonidos de inte-
rés, haciendo necesaria la aplicación de un proceso de restauración que reduzca el
efecto de los contaminantes. Para realizar este proceso se recomienda el uso del pro-
grama Matlab®, una herramienta que permite un grado de análisis y procesamiento de
señales de audio más completo que otros programas de reducción de ruido similares.
Masterización
Aunque generalmente el concepto de masterización es utilizado para referirse a los
procesos finales que se le realizan a un producto musical antes de ser replicado en masa
para salir al mercado (Butterworth-Heinemann 1997). En el caso de publicaciones de
guías auditivas con vocalizaciones de aves, este concepto se enfoca más a la parte de
postedición, creación de fades (sección de audio donde el volumen aumenta o disminu-
ye de forma gradual), e igualación de niveles de los cantos procesados, ya que las
demás herramientas como son los procesos dinámicos, ecualización, etc., afectan la
composición espectral, temporal, e intensidad de los distintos componentes del canto.
Por último, se utiliza Masterlist CD® para ordenar las vocalizaciones tal como van a apare-
cer en el producto final. En este punto se escucha cada uno de los cortes y se ajusta su nivel
(en decibeles) para que al escuchar el producto de principio a fin, el oyente perciba un
volumen homogéneo entre corte y corte. El proceso se realiza con referencia al oído
humano, ya que hay vocalizaciones más agudas que otras, que no necesitan el mismo nivel
AMÉRICA México
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Argentina
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13. Hardy, J.W. 1991. Voices of the Birds of the Galápagos Islands. ARA Records Nro. 4, Gainesville,
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Order Columbiformes, Family Columbidae. ARA Records Nro. 14, Gainesville, Florida,
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30. Krabbe, N., Moore, J.V., Coopmans, P., Lysinger, M. y Ridgley, R.S. 2001. The Birds of Highland
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31. Lindblad, J. 1968?. Mitt gröna paradis: Fåglar och däggdjur från Guyanas urskogar. Bonniers. Sven
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33. Moore, J.V. 1995. Bird Songs and calls of Lake Tahoe. Astral Sound Recordings, San José, California,
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Disc Makers, Fremont, California, U.S.A..
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38. Moore, J.V. y Lysinger, M. 1997. The Birds of Cabañas San Isidro: Ecuador. Cassette 1 of 2. Disc
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41. Ross Jr, D.L. 1992. Voices of the Cloud Forest. Library of Natural Sounds. Cornell Laboratory of
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43. Schulenberg, T.S. 2000. Voices of Andean Birds: Birds of the Cloud Forest of Southern Peru and
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44. Schulenberg, T.S., Marantz, C.A., y English, P.H. 2000. Voices of Amazonian Birds: Birds of the
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45. Schulenberg, T.S., Marantz, C.A., y English, P.H. 2000. Voices of Amazonian Birds: Birds of the
Rainforest of Southern Peru and Northern Bolivia. Volume 2: Toucans (Ramphastidae)
through Antbirds (Thamnophilidae). Library of Natural Sounds. Cornell Laboratory of
Ornithology, Ithaca, New York, U.S.A..
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48. Straneck, R. 1990. Canto de las Aves del Noroeste: Selva y Puna. Editorial L.O.L.A..
49. Straneck, R. 1990. Canto de las Aves de Misiones I y II. Editorial L.O.L.A..
50. Straneck, R. 1990. Canto de las Aves Pampeanas I y II. Editorial L.O.L.A..
51. Straneck, R. 1990. Canto de las Aves Patagónicas: Mar-Meseta-Bosques. Editorial L.O.L.A..
52. Straneck, R. 1990. Canto de las Aves de las Serranías Centrales. Editorial L.O.L.A..
53. Vielliard, J. 1995. Vozes de Aves da Caatinga / Aves do Parque Nacional Serra da Capivara. Río
de Janeiro, Brasil.
54. Vielliard, J. 1995. Canto das aves do Brasil. Jacques Vielliard, CNPq – UNICAMP. Río de Janeiro,
Brasil.
55. Whitney, B.M., Parker, T.A, Budney, G.F., Munn, C.A. y Bradbury, J.W. 2002. Voices of New World
Parrots. Library of Natural Sounds. Cornell Laboratory of Ornithology, Ithaca, New York,
U.S.A..
Localidad: Colombia, departamento de Huila, municipio de Acevedo, PNN Cueva de los Guácharos. Sendero entre la
cabaña de visitantes Andaquí y la cueva de lo Guácharos.
Coordenadas: 1°37’5,5”N. 76°6’22,6”W. Hábitat: Bosque Alto Andino. Altitud: 1800-2000 m
Fecha: Noviembre 25-Dic 7 de 2000.
No. Fecha Familia Género Especie Peso Sexo Edad PICO Tarso Ala Cola Parche Grasa Muda Plum. Rec. Comentario
Campo LP AP AnP incuba.
2 26-Nov-01 Trochilidae Doryfera ludoviciae 6,9 M Juv 31,5 2,2 4,9 3,8 52 31 0 0 0 r
5 27-Nov-01 Trochilidae Adelomyia melanogenys 4 U Ad 17,9 1,6 4,3 5,6 52 0 0 CA g No tenía cola
Anexo 5.4
Preparación de una piel de estudio en aves
Socorro Sierra y Sergio Córdoba
Antes de preparar una piel de estudio, es importante anotar que este es el tipo de
montaje de especímenes más ampliamente utilizado en ornitología, y representa la
base de casi toda la taxonomía a nivel de género, especie y subespecie. Un ejem-
plar adecuadamente montado permite que se puedan realizar en él, casi todas las
medidas morfológicas que son importantes en taxonomía y en muchos casos en
ecología; así como preservar sus colores durante mucho tiempo si ésta es tratada
con cuidado y se le da mantenimiento. La importancia de una piel está directamen-
te ligada con la calidad de datos que la acompañen. Datos erróneos o mal regis-
trados pueden hacer que un ejemplar sea virtualmente inútil para usos científicos,
por lo cual la calidad de estos es más importante que su cantidad. Sin embargo,
entre mayor información y datos de alta calidad acompañen al ejemplar, su utilidad
puede ser mayor, incluso pueden ayudar a contestar preguntas que aún no se han
formulado.
Para preparar una piel de estudio de manera adecuada es necesario contar con:
una hoja de bisturí o escalpelo de buen corte, tijeras grandes y pequeñas, pinzas
sin punta y sin garras (también sirve tener una pequeña espátula), hilo de algodón
(resistente), agujas para coser, algodón, una vara o palo delgado y resistente, una
balanza de resorte (pesola) y borax. Esto constituye un equipo básico de prepara-
ción. Además es aconsejable tener aserrín fino para su uso durante la preparación
de la piel.
· Registrar los colores de partes suaves (iris, pico, patas, partes de piel desnu-
da) del ejemplar en vivo. Si aún no los ha registrado y el ave ha muerto
recientemente, hágalo de inmediato, teniendo en cuenta de anotar que fue-
ron hechos en un ejemplar ya muerto, y que algunos de los colores pueden
haber cambiado. (ver atributos registrados para ejemplares colectados)
1. Antes que todo, coloque un poco de algodón por el pico hasta llegar a la garganta
del ejemplar para prevenir que las plumas se mojen con algún fluido interno.
2. Cuidando de no romper la piel, externamente quiebre los húmeros (el hueso del ala
más cercano al cuerpo) del ave, agarrando entre el dedo índice y el pulgar la mitad del
húmero; luego, ejerza suficiente fuerza sobre una superficie limpia y lisa.
3. Separe las plumas del vientre para poder ver despejada la quilla y el vientre, inclu-
yendo la zona cloacal. Realice una incisión en la piel (no muy profunda, sólo la
piel) desde la parte más alta de la quilla hasta la cloaca.
4. Comience a separar la piel del cuerpo, tratando de agarrar con los dedos uno de
los bordes cortados y separe con suavidad el cuerpo del ejemplar, ayudándose con
el dedo o las pinzas sin punta o la espátula, de tal manera que la piel desprenda sin
romperse y no suelte plumas. Comience a desprender dirigiéndose hacia los costa-
dos del ave en búsqueda de los muslos. Trabaje en un sólo lado del ave a la vez.
Utilice aserrín fino para espolvorearlo sobre la carne desnuda cada vez que crea
necesario (no se preocupe por utilizarlo con frecuencia o en demasía) durante todo
el proceso de preparación, para evitar que las plumas se peguen a ésta y evitar que
se desprendan.
5. Una vez haya llegado a uno de los muslos, continúe desprendiendo la piel cercana a
éste hasta que quede prácticamente libre de piel a su alrededor. Luego, empuje la
rodilla y el muslo hacia adentro (en dirección al cuerpo, ayudándose al sostener la
pata desde el exterior) hasta que quede visible para que le permita continuar remo-
viendo la piel de la pata hasta llegar más abajo (en algunos casos no es necesario
llegar aún hasta el tobillo del ave). Corte el músculo y el hueso (el tibio tarso) justo
debajo de lo que parece ser una “rodilla” sin cortar la piel para que quede separado
el cuerpo con una parte del muslo, de lo restante de la pata.
6. Con la pata que ya se encuentra separada del resto del cuerpo, y que aún tiene
unida piel, continúe retirando la piel con cuidado para no romperla, hasta llegar
justo arriba del “tobillo”, articulación que muchas aves puede reconocerse ya que
allí termina la parte emplumada, y comienza la piel o escamas. Una vez allí, retire
los músculos del tibio-tarso, incluyendo los tendones, y corte (puede ser con el
bisturí o las tijeras, sin embargo tenga especial cuidado de no cortar la piel), dejan-
do el pedazo de hueso limpio de carne, pero manteniendo su integridad ósea.
Colóquele un poco de aserrín y devuélvalo ahora limpio a su sitio, halando con
suavidad de los dedos y la pata.
8. Ahora, comience a separar la piel que aún está adherida al cuerpo, comenzando
por la zona pélvica. Retire la piel de los costados, primero un lado y luego el otro,
evitando que la piel quede muy estirada y se rompa. Cuando la piel esté relativa-
mente suelta a ambos lados del ave, puede intentar continuar separándola del
cuerpo por la espalda, sin embargo si esto no es posible, déjela así.
9. Una vez la piel esté relativamente suelta de los costados de la pelvis, agarre la base de
la cola entre los dedos pulgar e índice. Mueva ligeramente la cola hacia arriba y hacia
abajo hasta que sienta algo como una “bisagra”, la cual es la parte final de la colum-
na del ave y corresponde al pigostilo (últimas vértebras fusionadas que sostienen las
plumas de la cola). Ahora, teniendo en cuenta esta “bisagra”, corte con tijeras la parte
muscular y vértebras desde adentro del cuerpo, justo arriba de la cloaca. Empiece
desde arriba, cortando primero la parte del abdomen inferior, justo debajo de los
huesos púbicos (no corte estos huesos), y en dirección a la parte anterior a la bisagra
(debe cortar las vértebras justo delante de esta bisagra para evitar que se desprendan
las plumas de la cola). Cuando corte las vértebras tenga mucho cuidado de no cortar
10. Ahora, libere el resto del cuerpo de la piel de la espalda en dirección a los hom-
bros, halando suave y firmemente con los dedos.
11. Avance hasta llegar a los hombros del ave. Si es necesario, también libere parte de
la piel de la quilla en dirección al cuello para que queden libres los hombros,
halando de nuevo suavemente. Adelante la piel de tal forma que pueda ver la piel
liberada ya de ambos hombros, avanzando un poco su desprendimiento en las alas
y parte del inicio del cuello, de tal forma que pueda haber un espacio libre entre
éste y los hombros. Tenga cuidado de no adelantar mucho la piel de las alas, ya
que puede desprender plumas de las alas.
12. Recuerde que en el paso 2 habíamos quebrado los húmeros de las alas. Avance la piel
hasta justo delante de este quiebre y corte sólo los músculos del antebrazo (los del
húmero) por donde éste estaba quebrado. Primero un lado y luego el otro para de esta
manera liberar las alas del cuerpo.
13. Ahora, avance en la liberación de la piel, la cual en estos momentos sólo debe estar
alrededor del cuello, halando de nuevo suavemente con los dedos hasta llegar a la
base del cráneo; retire todas las membranas que aún puedan impedir la liberación
posterior de la piel del cráneo. Una vez allí, es necesario pasar la piel alrededor del
cráneo sin romperla. Para ello, coloque los dos dedos pulgares adelante del cráneo,
sobre la piel desnuda, pero en la posición donde quedan los ojos, y empuje la piel con
firmeza en dirección a los pulgares, ayudándose con los dos dedos índices, que deben
estar hacia la base del cráneo. Si al intentarlo adecuadamente aún siente mucha
resistencia de la piel, puede ser que éste no pase y se raje. Tenga cuidado y evalúe la
situación.
14. Una vez haya logrado pasar parte de la piel por encima del cráneo, avance con su
liberación también en la parte inferior, justo delante de la unión de la mandíbula
con el cráneo. Sea cuidadoso en este punto ya que debe retirar la piel de los oídos,
la cual se encuentra metida y aferrada fuertemente en las cavidades auditivas. Para
retirarla, agarre la piel de nuevo don firmeza y hale suavemente para que salga la
piel de éstas (parecen como unas pequeñas bolsas de piel).
15. Una vez liberados los oídos, avance la piel hasta justo delante de los ojos por
arriba, cuidando de avanzar al mismo nivel por debajo de la mandíbula.
16. Ahora, se encontrará con una membrana transparente que le permite ver el ojo,
pero que aun mantiene sostenida la piel al mismo. Corte con cuidado esta mem-
brana para liberarlo, teniendo en cuenta de no cortar la piel del párpado. Corte
todas las membranas que están allí, incluyendo una membrana blanquecina (la
membrana nictitante), dejando limpio los alrededores del párpado.
17. Corte todas las membranas alrededor del globo ocular para liberarlo de su cavi-
dad, y extráigalo empujándolo desde atrás, sin romper su integridad y evitando
mojar y manchar las plumas y el cráneo con líquido del mismo.
19. Corte las membranas de la parte inferior de la mandíbula que la unen con la piel,
hacia la base del pico y de los bordes de la mandíbula para que libere la lengua.
Ahora, empuje la lengua hacia atrás hasta donde comienza el cuello y retire el
algodón que quedó en la garganta desde el inicio de la sesión de preparación.
20. Ahora, es necesario cortar la articulación del cráneo con el cuello, para lo cual
puede realizar un corte en la parte trasera del cráneo justo donde comienza éste,
pero antes de donde el nace el cuello. De esta manera quedará el cuerpo total-
mente liberado de la piel del ave.
21. En estos momentos ya tendrá libre el cráneo, el cual es necesario arreglar para
sacar el cerebro y parte de los músculos de la mandíbula para evitar que estos se
pudran y dañen la piel. Para ello, corte con tijeras finas el paladar del ave, y poco
más adentro, desde abajo, teniendo como referencia la mitad de la placa ósea que
separa las dos cavidades oculares, sin sobrepasar la mitad de ésta. No corte la
mandíbula, sólo el paladar.
22. Teniendo como referencia la parte interna del cráneo, a nivel de la base de la mandí-
bula y en dirección hacia la parte trasera del cráneo, corte los músculos y huesos que
encuentre allí, pero sin dañar la integridad de la unión de la mandíbula con el cráneo.
Haga lo mismo en el otro borde interno. Ahora, retire los pedazos de músculo y hueso
hasta llegar adonde está el cerebro, y retírelo también. Para esto puede ayudarse
empujándolo desde la parte frontal donde ya está realizado el corte del paladar.
23. Limpie totalmente la sangre y las membranas de la cavidad del cráneo, así como la carne
que se encuentre en exceso alrededor de la unión de la mandíbula con el cráneo. Ahora,
primero espolvoree aserrín para que se seque cualquier humedad restante, y luego, si es
necesario, aplique algo de bórax dentro del cráneo y músculos restantes que sostienen la
mandíbula para “envenenar” y secar la piel. Termine pasando un algodón para secar y
recoger el exceso de aserrín y bórax, incluyendo trazas de sangre que aún permanecen en
el cráneo y las cavidades oculares. En este momento, ya está el cráneo limpio.
24. Haga dos bolas de algodón que sean compactas y de tamaño similar al tamaño de
los ojos reales del ave, y colóquelas en las cavidades oculares.
25. Ahora es tiempo de empezar a devolver la piel por encima del cráneo para cubrirlo
como en su posición inicial. Si la piel está muy seca es posible que se rasgue, así que
para lograr devolverla adecuadamente, toda la piel de la cabeza y el cuello debe estar
lo suficientemente húmeda para que ceda y sea manipulable. Si esto no es así, será
necesario humectarla con un algodón empapado con agua, cuidando no aplicar
demasiada agua. Ahora, vuelva a realizar el mismo procedimiento de tal forma sin
que la piel avance sobre el cráneo sin dificultad.
26. Una vez tenga parte de la piel devuelta sobre el cráneo, avance hasta que sea
visible el pico desde la parte externa (es decir donde están las plumas visibles);
sujete el pico y hale lentamente pero con firmeza para que termine de pasar el
cráneo por la piel del cuello. Una vez esté completamente pasado el cráneo, siga
halando con firmeza pero cuidando no rasgar la piel, especialmente la del cuello,
pues puede desprender la cabeza, y que todas las plumas de la cabeza, incluidas
las del frente del cráneo, vuelvan a estar en la posición original. Si no tiene espe-
cial cuidado para realizar éste paso, corre el riesgo de que la cabeza quede con
pliegues de piel y plumas desarregladas, impidiendo ver las cejas o detalles de
marcas del plumaje importantes en su frente.
27. Arregle las dos bolas de algodón de los globos oculares en su sitio, de tal manera
que empujen un poco la piel de los párpados y estén nuevamente los “ojos” en su
“sitio” original, de forma que permita, a la vez, ver adecuadamente cualquier anillo
ocular o zona desnuda alrededor de los ojos. Esto lo puede hacer empujando las
bolas de algodón desde atrás con la espátula o pinza sin garra, ya sea por el
paladar, manteniendo abierto el pico un poco, o a través del “túnel” de piel del
cuello.
28. El siguiente paso consiste en arreglar las alas. Tome lo que quedó del hueso húmero
de las alas. Una por una, agarre nuevamente el húmero y hálelo para que queden
expuestos el hueso y la piel que recubren el antebrazo por la parte interna. Termine de
liberar la piel hasta la unión donde el húmero se junta con los huesos radio y ulna, es
decir lo que parece un “codo”, no avance mucho ya que puede desprender las plumas
de vuelo del ala. Suelte con cuidado parte de la piel de la parte superior de tal forma
que queden expuestos parte de los músculos del antebrazo.
29. Retire los tendones y músculo de esta zona sin cortar ninguno de los huesos (que muchas
veces son delgados y frágiles) y sin desprender la piel con ayuda de tijeras. Déjelos limpios
y aplique un poco de aserrín y si es necesario bórax. No devuelva el ala aún, déjela en ese
estado y repita el mismo procedimiento de los pasos 28 y 29 en la otra ala.
30. Aliste una aguja con hilo, y pásela por el medio de los dos huesos ya limpios (entre
el cúbito y la ulna) de una de las alas. Amarre uno de sus extremos hacia el “codo”.
Con el hilo restante diríjase a la otra ala y pase nuevamente la aguja entre los otros
dos huesos del ala contraria. Aquí es necesario amarrar de nuevo hacia el “codo”,
pero es necesario dejar un pedazo de hilo entre amarre y amarre, de una longitud
igual a la distancia que existe entre los “omoplatos” (escápulas) del ave. Muchas
veces ésta distancia parece muy corta, pero no lo es. Asegúrese que los nudos que
realizó no se corren ni suelten para que se mantengan en su sitio. Ahora sí hale
suavemente las alas desde afuera para que se ubiquen de manera que parezca
natural en su sitio
31. Diríjase ahora hacia la cola. En esta ha quedado un poco de carne, y el hueso del
pigostilo que sostiene las plumas de la cola y la glándula uropigial (esta es una
glándula que contiene principalmente sustancias grasas, y se ve como una bolsa
pequeña con punta de color amarillo). Es necesario extraer esta glándula y quitar el
exceso de carne para que no se pudra y pueda causar con el tiempo el desprendi-
miento de cola. Para extraerla es necesario voltear el pequeño muñón de hueso
pigostilo y separar la piel de la espalda, hasta dejarla expuesta la glándula, cuidan-
do de no excederse, pues inevitablemente puede desprender las plumas de la cola
o hacer que la piel de esta zona se rasgue. Corte la glándula justo encima del
hueso (cuidado! no corte el hueso). Termine de quitar el exceso de carne alrededor
del hueso, teniendo siempre el cuidado de no cortar nada de piel ni de llegar a
desprender las plumas de la cola. De nuevo utilice aserrín y un poco de bórax, y
devuelva la cola a su posición original. Finalmente, coloque la piel como está en
un lugar limpio y seco mientras realiza el siguiente paso.
32. Ahora, es necesario tener a mano un palo delgado, con punta en uno sus extre-
mos, resistente y firme que sea más largo que el ave y cuyo grosor, en general, no
sea mayor que el tarso del ave. Sobre este palo envuelva, siempre en la misma
dirección, láminas delgadas de algodón, una sobre otra, ajustándolas mientras
gira el palo, hasta tener una estructura de algodón compacto con forma de cono.
Esta estructura debe ser tan larga como el cuerpo extraído del ave, incluyendo el
cuello. La parte donde se acusa el cono se asemeja al cuello, y debe distribuirse
hacia el extremo provisto de punta; en tanto que la parte más gruesa del cono debe
ser similar al grosor del cuerpo extraído, nunca menor.
33. Es necesario ahora, introducir este cuerpo de algodón dentro de la piel del ave.
Para ello puede primero introducir una cánula por el pico del ave, que pase por el
cuello hasta que sea visible por la parte interna de la piel, de manera que sirva de
guía. Introduzca el cuerpo por la parte interna de la piel para que entre desde el
“túnel” del cuello en dirección al pico, teniendo en cuenta que la parte delgada del
cono, donde está la punta del palo, entre primero. Guiado por la cánula, deslice el
cono hasta que la punta salga por el pico. Una vez allí, extraiga la cánula. Sujetan-
do la cabeza del ave, clave la punta del palo en la base interna del cráneo al nivel
del nacimiento de la maxila, entiérrelo firmemente en su sitio. El palo no debe salir
del cráneo, ni atravesar el pico.
34. Acomode la piel restante del ave sobre el cono de algodón, de manera que la piel lo
envuelva y cubra. Arregle y acomode la posición de todas las plumas para que estén
libres sobre la piel y ninguna haya quedado volteada, especialmente las ubicadas en
la parte ventral. Termine de acomodar el cono de tal manera que las plumas tanto del
cuello como de las alas se ubiquen en su sitio. Para esto es necesario, a veces, mover
las alas por fuera para que queden a igual distancia a cada lado y acomodar la piel de
cuello, cuidando que quede a una distancia a como era en vivo. Muchas veces,
aparentemente, la piel del cuello se ha recogido demasiado, pero no olvide que la
mayoría de las aves tienen el cuello doblado y parecen tenerlo más corto.
35. Es necesario volver a alistar aguja e hilo para coser la piel y cerrar la abertura del
vientre, para lo cual se requieren unas pocas puntadas hechas de adentro de la piel
hacia fuera. Empiece haciendo una puntada en la parte alta de la abertura, lo más
cerca hacia el pecho del ave, agarrando sólo la piel desnuda desprovista de plumas.
Realice otra puntada, siempre de adentro hacia afuera, justo en frente y en el borde
opuesto de la anterior. Después de cada puntada no ajuste con fuerza el hilo, déjelo
ligeramente ajustado por ahora, de manera que sea visible sobre el cono de algodón,
ya que el ajuste final se lleva a cabo terminadas todas las puntadas requeridas. Luego
vuelva a pasar otra puntada al lado contrario, un poco más abajo de la primera
puntada, dejando 1 cm de distancia. Continúe cosiendo de tal forma que el hilo y las
puntadas efectuadas formen un zigzag. Avance la costura hasta que llegue a la parte
inferior de la apertura en el bajo vientre, y deténgase cuando esté cerca a la piel de la
cloaca. Una vez allí, haga una punta en un uno de los bordes de la piel de la cloaca
y pase el hilo por debajo del palo, para luego realizar la última puntada en frente de
la anterior. Esta puntada es con el fin de que la cola del ave no quede suelta y pueda
estar más cerca al cuerpo, como en el ave original.
Ahora sí hale el hilo lentamente pero con firmeza, ajustando y cerrando la abertura
paulatinamente hasta que no ceda más. Para hacer esto, con una mano sostenga
el ave por el palo, y con la otra hale, acerque los bordes y ajuste el hilo. De esta
forma las plumas, finalmente, cubren por completo el algodón y vuelven a su posi-
ción inicial cubriendo el vientre como en el ave inicial. Revise que la cola esté en la
posición adecuada, si no lo está, acomódela; si es necesario coloque una nueva
puntada amarrándola al palo. Finalmente, amarre firmemente el hilo al palo justo
debajo de donde termina la piel de la cloaca, y corte el hilo sobrante.
37. Ahora hay que amarrar con hilo los tarsos, uno sobre el otro, en forma de equis (X)
sobre el palo. Tenga en cuenta antes de amarrar los tarsos, que las patas estén
libres y que no estén entorchadas sobre su propia piel. Cuide que la X quede en un
mismo plano; las patas deben verse en una posición “naturalmente relajada”, in-
cluidos los dedos.
38. Arregle y organice la posición de las plumas de toda el ave, de forma que sean
observables los patrones de plumaje y coloración naturales que presenta el indi-
viduo, de forma semejante a cuando estaba vivo. Arregle y “peine“ las plumas
teniendo en cuenta colocar primero los “caminos” donde nacen grupos de
plumas en su sitio. Esto puede hacerlo con la ayuda de las pinzas sin garras,
acomodando primero los grupos de plumas, tal como en las del cuello, la
espalda y los flancos; luego, de forma más individual arréglelas de manera
que parezcan en su posición “natural”.
Si en el vientre, una vez cerrada la piel, hay plumas unas por debajo de otras,
pase la pinza por debajo del grupo de plumas que necesitan pasar al frente
hasta que logre acomodarlas en su sitio. Si son pocas las plumas que se en-
cuentran torcidas en su base, con la pinza tome individualmente cada pluma
por el raquis, o base, y desdóblela hasta que se acomode en su posición natu-
ral. Si después de todos los intentos es imposible acomodarla, considere,
incluso, arrancarla.
lo cual implica que ésta sea un poco más larga que el tamaño del cuerpo del ave
y al menos igualmente ancha. Es necesario realizar una perforación pequeña en la
lámina para crear un orificio a cierta distancia del borde, que se usará como la
parte superior de la “capa” por donde se introduce el pico, y que esté centrado con
respecto a lo que serán los lados. La distancia al borde que se debe dejar corres-
ponde a la distancia que sea necesaria mantener para que al doblarse ese extremo
de la capa de algodón hacia la parte de en frente del ave, ésta alcance a cubrir la
parte superior del pecho del ave ya arreglada. Una vez realizado este orificio,
retome el ave e introduzca el pico de la misma por el pequeño orificio. Deje caer lo
restante de la capa sobre la espalda del ejemplar halándolo muy suavemente para
que mantenga todo el arreglo desde la cabeza hasta el final de la espalda, inclui-
das las alas en su posición y que continúen “alisadas”. Luego coloque al ejemplar
de nuevo sobre una superficie limpia y seca. Ahora doble el extremo corto que
quedo de la capa, hacia el pecho del ave de tal manera que halándolo suavemente
sobre la garganta y parte superior del pecho mantenga dichas plumas en su posi-
ción y continúen “alisadas” sin doblarse.
40 Doble hacia adentro uno de los extremos de los bordes de la capa de algodón que
sobresalen por debajo del ejemplar, hasta colocarlo sobre el vientre del mismo. Se
debe halar muy suavemente, pero lo suficiente, especialmente a nivel de la parte
superior del ala, para que ésta ajuste en el costado de manera adecuada y también
continúe en su sitio, y que la restante parte de algodón termine también por cubrir
un poco más de la mitad del vientre. Retire el algodón en exceso que se pase de
este punto sin soltar el arreglo de algodón que ya dejó puesto. No suelte el ave por
ningún motivo de la posición actual en la que se encuentra. Ahora realice lo mismo
con el otro extremo de la capa de algodón que aún sobresale por debajo del
ejemplar en el lado contrario hasta ajustar el ala de ese costado, y termine por
pasar lo que queda de la capa de algodón sobre el espacio de vientre que todavía
no está cubierto y además sobre la anterior capa de algodón ya puesta. Permita
que el borde de algodón se “pegue” al algodón ya existente en el costado contra-
rio al avanzarlo al menos hasta ese punto. Retire el exceso de algodón sobrante.
Revise de nuevo el ajuste de la capa de algodón especialmente en la parte final del
cuerpo e inicio de la cola. Si es necesario utilice otra capa de algodón muy delgada
en este punto para que ajusten las puntas del ala y las plumas del bajo vientre.
Finalmente revise y arregle de ser necesario las plumas de la cola para que éstas
estén en su posición natural.
42. Por ultimo, no deje el aire libre el ejemplar expuesto a hormigas, moscas u otros
animales; si requiere transportarlo, póngalo dentro de una caja o recipiente limpio,
con la espalda hacia abajo.
No. No. catálogo No. Iris Género Especie Mandíbula Maxila Patas Sexo Largo A.n. Color Osif. G. Tejido Medio Comentarios
campo colector Gon. Gon. Gonadas Craneo Subcut.
1 IAvH-11822 AMU-100 Rojo vinotinto Henicorhina leucophrys Blanca grisacea negro Café oscuro, H 3,6 3 Blanco OS S MCH B Anillo ocular naranja
palmas amarillas
3 IAvH-11824 AMU-102 marron Doryfera ludoviciae negra negra negras, M 2,1 2 Blanco OS A MCH B
palmas blancas
6 IAvH-11826 AMU-104 Marron Myadestes ralloides negro negro Negras, M 1,9 1,9 Blanco NOS S MH B
palmas crema
11 IAvH-11825 AMU-103 marrón Adelomyia melanogenys Negro negro Negras, M 1 1 Blanco SOS S MC B
palmas crema
15 IAvH-11827 AMU-105 Café Masius chrysopterus Base blanca grisacea, Negro Negras, M 6,1 5,3 Derecha blanca, SOS S H A Se lo comió un tucán
resto negro Palmas amarillas izquierda gris en la red
20 IAvH-11828 AMU-106 Marrón Adelomyia melanogenys Negro Negro Negras, M 1,6 1,5 Blanco NOS MA C A
palmas crema
23 IAvH-11829 AMU-107 Marron Leptopogon rufipectus Base naranja claro, Negra Negras, Preservado en Liquido
resto negro palmas crema
35 IAvH-11833 AMU-111 Café Myadestes ralloides Naranja claro Naranja Café claro, M 4,4 3 Blanco OS S MCH B
claro palmas crema
48 IAvH-11835 AMU-113 Café Haplophaedia aureliae Hueso Cuerno Oliva, M 2 1,3 Blanco SOS S HC B
palmas amarillas
No. De Campo: número de campo de las capturas en redes del ejemplar colectado.
No. Colector (Número de Colector).
No. Catalogo (Número de Catálogo).
Estado de osificación del cráneo (Osif. Craneo): osificado = OS; semiosificado = SOS; no osificado = NOS. Esta medida también se puede presentar en porcentajes relativos de
osificación (entre 0 % y 100%).
Cantidad de grasa subcutánea: Sin grasa = S, Poca = P, Abundante = A, Muy Abundante = MA
Muestra de tejidos: músculo = M, hígado = H y/o corazón = C
Medio: Buffer = B; Alcohol = A
Aves
Anexo 5.6
Preservación de contenidos estomacales de aves
Carolina Fierro y Felipe Estela
El método utilizado fue diseñado originalmente por Servat (1993) y consiste en montar
cada tipo de fragmento encontrado en el contenido estomacal en una placa de labora-
torio; a cada fragmento se le asigna un código que relacione la identificación del frag-
mento y la especie por la que fue consumida. Con este método se crea una colección
de referencia que permite una identificación más confiable al comparar los contenidos
con fragmentos anteriormente identificados.
En Colombia este método se utilizó por Rocha et al. (1996), analizando contenidos esto-
macales de aves del Pacífico. La colección creada durante este trabajo se encuentra en la
colección de entomología de la Universidad del Valle en Cali y permanece en perfecto
estado de conservación.
Este método puede ser utilizado en todo tipo de vertebrados y también para preservar
regurgitados y excrementos principalmente de aves.
Metodología
1. Se abre el estomago del ejemplar y se extrae el contenido estomacal, raspando
las paredes internas del estomago. Es conveniente abrir también el esófago, molleja
e intestinos para buscar otros fragmentos ingeridos.
2. El contenido estomacal es vaciado en una caja petri con alcohol al 70%, y luego
se filtra sobre un papel filtro.
3. Cuando la muestra está seca se extiende sobre una caja petri, a la cual se le ha
puesto por debajo una cuadrícula de papel milimetrado, para cuantificar el área
del contenido.
4. Se cuantifica el área total (mm2) de la muestra teniendo en cuenta la forma de los
fragmentos. Por ejemplo cuando una partícula tiene forma cilíndrica, su superfi-
cie es equivalente a tres veces el área registrada; si el fragmento está doblado, el
área real de la partícula es igual a este valor multiplicado por dos (Peraza 2000).
5. Luego se separan los diferentes fragmentos según la recomendación de Kleintjes
& Dahlsten (1992) para las partículas de artrópodos. Las partes identificadas
deben ser igualadas aproximadamente al número de insectos presentes en cada
muestra, por ejemplo, dos mandíbulas de Lepidoptera es igual a una larva, tres
patas de Cicadidae es igual a una cicada.
6. Se identifican todos los fragmentos posibles y se registra el área (mm2) de cada
uno dentro de la muestra, también se registra el área (mm2) de la muestra que no
fue identificada.
7. Posteriormente se escoge un fragmento significativo e identificado de cada tipo y
se adhiere con colbón en la placa de acrílico. El fragmento pegado en la placa
debe ser numerado consecutivamente sin importar la especie o la localidad don-
de fue colectada. Se deben pegar todas las clases de fragmento identificados y
una muestra del material no identificado.
Se usan placas de acrílico con ocho perforaciones. Para el montaje se pega la
placa a un portaobjeto y sobre este y en cada perforación se pegan los fragmen-
tos, finalmente se pone otro portaobjeto sobre la placa para proteger el montaje.
Para cada especie se utiliza una placa, al analizar un nuevo individuo de la misma
especie se continúa llenando la misma placa si aún tiene espacios vacíos, cuando se
termina la placa se continua en una placa nueva. De esta forma se tiene una mues-
tra de la diversidad de la dieta de cada especie en placas consecutivas.
8. Cuando la placa está llena, se etiqueta adecuadamente y se cubre con una placa
portaobjetos (Figura 5.6.1).
Cada placa tiene un código consecutivo al igual que cada fragmento. Estos
dos números se relacionan en la base de datos con la información obtenida
del análisis del contenido estomacal y con los datos del ejemplar analizado
(especie, localidad, fecha de captura, etc.).
9. El material no montado se guarda en un frasco, debidamente etiquetado, para
posibles análisis futuros.
Figura 5.6.1 Ejemplo para las etiquetas de la colección de referencia de los contenidos estomacales de aves
Finalmente se crea una tabla de datos con la información cuantitativa y cualitativa de los
contenidos estomacales, los otros datos del espécimen y los códigos creados para cada
fragmento analizado (Figura 5.6.2).
Localidad Código Código Código Género Especie Área total Nombre del Área del Descripción del Identificación del
placa fragmento ejemplar muestra fragmento fragmento fragmento fragmento
(mm2) (mm2)
SFF Iguaque 25 CE-IAvH 234 12058 Aglaiocercus kingi 48 Coleoptera 5 cabeza negra achatada Scarabeidae, Scarabaeinae
SFF Iguaque 25 CE-IAvH 235 12058 Aglaiocercus kingi 48 Coleoptera 15 elitros café oscuro
SFF Iguaque 25 CE-IAvH 236 12058 Aglaiocercus kingi 48 Coleoptera 1 cabeza Staphyllinidae
SFF Iguaque 26 CE-IAvH 237 12086 Coeligena torquata 18 Himenoptera 18 pata y abdomen Ponerinae
Figura 5.6.2 Ejemplo de la tabla de datos para los contenidos estomacales revisados
Anexo 5.7
Breves metodologías para la toma y transporte
de muestras de tejidos para ser utilizados en estudios
moleculares
Juan Diego Palacio Mejía
El interés de todo método para la toma y transporte de tejido biológico para ser utilizado
con fines moleculares es conservar la integridad del ácido desoxiribonucleico (ADN).
Esta es la molécula en la que está codificada la información de cada individuo y es
universal en todos los grupos biológicos. En las últimas décadas han sido desarrolladas
múltiples técnicas que utilizan como materia prima el ADN. Estas técnicas son de mucha
ayuda en todas las disciplinas biológicas. Debido a la creciente utilidad del ADN, en la
actualidad se han conformado colecciones biológicas para conservar tejidos de los
cuales esta molecula puede ser extraída.
El ADN es una molécula de característica proteica lo que la hace muy frágil a la mani-
pulación. Con el fin de aprovechar los esfuerzos de colecta que se realizan en el país
para diferentes propósitos, este anexo incluye una serie de procedimientos generales
para colectar y transportar tejidos biológicos para propósitos moleculares con muy poco
esfuerzo logístico y económico.
En términos generales, la mejor manera de evitar todos los factores que causa deterioro del
ADN es el frío. De las diferentes opciones de refrigeración, el nitrógeno liquido es la mejor,
porque proporciona temperaturas de alrededor de -160°C, a las cuales no hay actividad
biológica que degrade los tejidos. Para colectar en nitrógeno líquido es necesario disponer
de un tanque apropiado en el cual las muestras pueden permanecer por varias semanas en
campo. Otra opción es el hielo seco que puede ser transportado en neveras de icopor y
proporciona temperaturas de -70°C, sin embargo su durabilidad es de pocos días. El hielo
convencional sólo proporciona seguridad por algunas horas.
Tejido vegetal
5 gramos de hojas jóvenes pero maduras, libres de enfermedades, epífitas y otros cuer-
pos extraños que contaminen la muestra, son la mejor fuente de tejido vegetal para la
extracción de ADN. A las hojas seleccionadas se les debe retirar la nervadura central
Tejido de vertebrados
Casi cualquier tipo de tejido de vertebrados es útil para la extracción de ADN. Los
mejores resultados se han obtenido con sangre, hígado, músculo, piel, corazón y cere-
bro. La elección depende del tipo de acceso que se tenga al individuo. Si son ejempla-
res sacrificados se pueden tomar muestras de hígado, músculo y corazón. Si no es
posible el sacrificio se puede recurrir a muestras de biopsias de músculo, piel o sangra-
dos. Como último recurso existe la posibilidad de tomar muestras de plumas o pelo. La
cantidad puede variar entre 1 y 5 gramos. Estas muestras deben ser transferidas a tubos
plásticos de 2 ml los cuales deben contener tres terceras partes de solución de lisis (0.1
M de tris, 0.1 M de EDTA, 0.01 M de NaCl y 0.5% de SDS). Esta solución debe cubrir
el tejido. También pueden ser utilizados alcoholes como el etanol entre el 70 y el 90%.
Tejido de insectos
5 gr de individuos o partes de insectos pueden ser conservados en tubos plásticos de
centrífuga de diferentes volúmenes que contengan 10 gr de silica gel. También pueden
emplearse alcoholes como el etanol entre el 70 y el 90%. Por fortuna muchos insectos
en su etapa adulta tienen poca concentración de agua lo que favorece la conservación
del ADN, en algunos casos, incluso sin necesidad de tratamientos. Para estados
inmaduros, el método más apropiado es colecta en etanol.
En todos los casos es necesario tomar información asociada al ejemplar en una libreta
de campo y marcar muy bien los recipientes que contengan el tejido. El valor de la
muestra está directamente relacionado con la cantidad de información asociada a ella.
Anexo 5.8
Procedimiento para establecer muestras de 20 registros
en aves
A partir de la base de datos genere una lista donde aparezca el número de campo, la fecha, el método por
el cual fue registrado el individuo, la especie, si el individuo fue recapturado o regrabado, la altitud y la
localidad (Figura 5.8.1).
Figura 5.8.1
Seleccione por medio de filtros (consultar Anexo 7.3) los individuos que fueron registrados más de una vez,
es decir los que tienen una X en la columna recaptura/regrabado (Figura 5.8.2).
Figura 5.8.2
Estos serán eliminados de los análisis para no contar dos veces el mismo individuo (Figura 5.8.3).
Figura 5.8.3
Una vez eliminados estos registros se puede eliminar la columna de recaptura/regrabado y añadir una
nueva que se llame muestra. Ordene los datos por fecha, método y localidad (Figura 5.8.4).
Figura 5.8.4
Una vez ordenados los datos de esta forma se procede a obtener las muestras para análisis al asignarle a
cada registro un número. A los primeros 20 registros asígneles el número 1, a los siguientes el número 2 y
así consecutivamente (Figura 5.8.5).
Figura 5.8.5
Se debe tener en cuenta que cada vez que haya un cambio en la fecha, el método, la localidad o la altitud
en los registros, se asigna un nuevo número para designar una nueva muestra. Realice esto sin importar
que en la anterior muestra no se hayan completado los 20 registros (Figuras 5.8.6, 5.8.7,5.8.8, 5.8.9).
Figura 5.8.6
Figura 5.8.7
Figura 5.8.8
Figura 5.8.9
Cuando cada registro esté numerado y así asignado a una muestra se elabora la matriz de especies versus
muestras (Anexo 9.4), para luego generar las curvas de acumulación de especies (Anexo 7.3).
To ensure the quality and utility of audio recordings, researchers should maintain equipment in good condition, use high-quality tapes, and ensure the tape matches the recorder type . They should also perform daily assessments to improve recordings, document verbal context extensively, and create multiple recordings of individuals, focusing on clean close-ups . Organizing recordings by enumerating cassettes and noting precise locations on tapes further increases their future utility . Such careful preparation ensures that recordings serve as effective tools for species identification and habitat monitoring .
The advantages of using mist nets include the ability to handle birds directly, which allows detailed biometric measurements and assessments of health and condition . However, mist nets are less effective in dense tropical forests where physical obstruction by vegetation limits their efficacy compared to auditory methods . Mist nets require more time and effort, as exemplified by a survey in the Amazon where it took 54 days to achieve results comparable to 7 days using auditory surveys .
Ornithological sound banks support bird species identification by providing archives of species vocalizations, aiding researchers in recognizing songs in the field . They help train individuals to improve their identification skills, act as a reference for rare or elusive birds, and support conservation by identifying species presence in habitats affected by environmental changes . Additionally, these recordings can be used in playback techniques to attract and study elusive or visually hidden species in their natural environments .
Distinguishing between visual and auditory detections is crucial because many bird species in tropical regions are either visually cryptic or reside in dense vegetation, making them hard to observe directly . In these environments, over 30% of species may only be identified through their vocalizations . Effective inventories thus rely on combining both detection methods to achieve comprehensive species lists and understand the complete avifauna present . This dual approach mitigates the limitations each method might have individually, ensuring a more accurate assessment of biodiversity .
The use of bird vocalizations significantly enhances the process of inventorying avifauna in tropical regions by allowing researchers to detect species that are otherwise difficult to observe visually due to dense vegetation . Over 30% of bird species were only registered by their vocalizations in specific surveys because auditory signals travel over greater distances than visual ones . This method is highly efficient and enables a comprehensive and representative list of species, crucial in dense habitats like tropical forests .
Ornithological collections play a vital role in enhancing understanding and conservation by providing tangible references for species identification, monitoring population changes, and facilitating ecological studies . Collections allow for historical comparisons, guiding conservation priorities and research efforts. Institutions like the Instituto Humboldt support these endeavors by maintaining extensive databases that help track species distribution and status within Colombia's diverse ecosystems . These collections also direct field collection efforts towards underrepresented or unrecorded species, aiding comprehensive biodiversity assessments .
The playback technique influences bird behavior by eliciting responses from birds when they hear recordings of their species, often causing them to approach the sound source . This is effective in detecting species that are hard to spot visually. The extent of response depends on the species and the time of year, with some bird families, like Formicariidae and Troglodytidae, responding rapidly to playback, while others, such as Rhinocryptidae, require more extended periods . Such behavioral alterations make playback an invaluable tool in field studies for surveying cryptic species but can also disturb natural behaviors if overused .
Maintaining high standards in sound recording practices contributes to lasting benefits by preserving high-quality data that supports long-term ecological monitoring and allows for precise species identification . High-quality recordings facilitate accurate species inventories, vital for assessing biodiversity changes over time. They're also crucial for conservation efforts, guiding management actions with reliable data . Meticulous recording practices, such as using quality equipment and properly documenting each session, ensure that this data remains a valuable, undistorted resource for future research and comparison .
Sound libraries offer strategic advantages by archiving bird calls, facilitating field identification through auditory learning, and enhancing surveys where visual methods are limited . Unlike physical specimens, sound libraries can be shared globally with ease, extending their outreach and utility. They're particularly beneficial in tropical forests where visibility is reduced, allowing researchers to detect and document rare or inconspicuous species efficiently . These auditory resources also complement specimen collections by providing behavioral and ecological context not evident from physical samples alone .
The ethical considerations of using playback methods include the potential stress and behavioral disturbance caused to birds when repeatedly exposed to recordings . Playback might interfere with natural activities like mating, feeding, or territory defense, which can have ecological ramifications if overused or too frequent . Ethical research requires balancing these ecological effects against scientific gains, using playback judiciously to minimize negative impacts and ensure that any research is conducted within ethical and legal frameworks that prioritize animal welfare .