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U3 Saludcolectiva

Este documento presenta la unidad 3 sobre enfermería en la salud colectiva. Analiza los valores y dimensiones éticas importantes para el trabajo con colectivos, como la filosofía, ética, libertad y dignidad de las personas. También cubre temas como el desarrollo comunitario, autogestión de la salud y cuidados transculturales. El objetivo es que los profesionales de enfermería brinden cuidados integrales y de calidad a las personas y sus comunidades.

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U3 Saludcolectiva

Este documento presenta la unidad 3 sobre enfermería en la salud colectiva. Analiza los valores y dimensiones éticas importantes para el trabajo con colectivos, como la filosofía, ética, libertad y dignidad de las personas. También cubre temas como el desarrollo comunitario, autogestión de la salud y cuidados transculturales. El objetivo es que los profesionales de enfermería brinden cuidados integrales y de calidad a las personas y sus comunidades.

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Licenciatura en Enfermería (IAPP)

Asignatura: Salud colectiva

Unidad 3
Enfermería en la salud colectiva

Autoras:

Aurora García Piña


Ana Laura Pacheco Arce

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

Introducción de la unidad
Enfermería en la Salud Colectiva

El conocimiento de las ciencias humanísticas como la filosofía y la ética cobra vital importancia en la
formación de la enfermería y comprenden el sistema de creencias de nuestra disciplina, que incluye la
búsqueda del conocimiento de manera permanente. Por lo tanto, los valores estudiados por la axiología
son expresiones que deben utilizarse conjuntamente con el equipo de salud y específicamente para
preservar y cuidar la vida de cada una de las personas que solicitan un cuidado integral por parte del
profesional de enfermería, con la finalidad de que este se desempeñe con valores y principios éticos
que le permitan tener un mayor acercamiento y compromiso emocional con el paciente, con el fin de
darle un cuidado de calidad.

En la presente unidad se analizan los valores y dimensiones éticas para el trabajo ante la colectividad
que supone el conocimiento y ejercicio de la libertad en diversos grados; también se abordará el
desarrollo comunitario y la autogestión para la salud, como sistemas de autoayuda, autoorganización y
autogobierno del individuo. Y por último se abordan los cuidados transculturales, el rol para brindar
cuidados, ya sea por acomodación, remodelación, o rediseño de las acciones emprendidas por parte
del profesional de enfermería, quien estará en todo momento educando conforme a la cultura de la
población y favoreciendo la autogestión del cuidado a la salud para que se vea reflejada en el
desarrollo de la comunidad.

2
Ana Laura Pacheco Arce

Objetivo de la unidad
1. Analizar la importancia de los valores y dimensiones éticas de la enfermería hacia los
colectivos, con la finalidad de que el profesional de esta área desempeñe su papel como
aquel que brinda cuidados integrales y, por lo tanto, un servicio de calidad.

2. Analizar las decisiones y acciones de cuidado con base en el modelo de M. Leininger y la


propuesta de Nola J. Pender, los cuales te permitirán ofrecer un cuidado individual y holístico
en las necesidades de la persona, familia y colectivos en su fase de vida-salud.

Temas
 Valores y dimensiones éticas para el trabajo ante la colectividad
 Desarrollo comunitario
 La autogestión para la salud
 Las decisiones y acciones de los cuidados transculturales

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

Tema 1. Valores y dimensiones éticas para el trabajo ante la colectividad

Dentro de la formación de Enfermería cobra vital importancia el conocimiento de las ciencias


humanísticas, como la filosofía y la ética; la primera comprende el sistema de creencias de nuestra
disciplina e incluye la búsqueda del conocimiento de manera permanente, abarca tres aspectos: la
preocupación por aprender a conocer, el ejercicio de los valores humanos y las creencias que tiene el
individuo sobre la existencia del ser; la ética, por su parte, aborda el conocimiento profundo de las
acciones humanas, ligadas siempre a la realidad de vida de la persona, esto supone, además el
conocimiento y ejercicio de la libertad en diversos grados donde la rectitud va orientada según las
relaciones humanas respecto a su dignidad, tener presente el respeto y reconocimiento de la persona.

Existen muchas clasificaciones de los valores, según el autor o el sistema filosófico con el que se
catalogan, pero consideraremos cuatro ámbitos particulares de algo valioso o de relevancia axiológica
(Méndez, 1985):

La ética que estudia los valores éticos, que tipifican qué es lo


bueno

La estética que se encarga de observar esa belleza que hace feliz


al espíritu apreciando la naturaleza como un todo y que fluye a
través de nosotros

La religión que se refiere a lo espiritual

La economía que se refieren a lo material

Un código de ética hace explícitos los propósitos primordiales, los valores y obligaciones de la
profesión. Tiene como función tocar y despertar la conciencia del profesionista para que el ejercicio
profesional se constituya en un ámbito de legitimidad y autenticidad, en beneficio de la sociedad, al
combatir la irresponsabilidad en la práctica profesional, sin perjuicio de las normas jurídicas plasmadas
en las leyes que regulan el ejercicio de todas las profesiones.

Por lo tanto, la ética como dice Savater (2000):

“… es una reflexión que cada uno de nosotros debe hacer sobre su propia libertad

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Ana Laura Pacheco Arce

puesto que cada uno de nosotros, conoce y debe conocer más que a nadie a un sujeto,
UNO MISMO, ya que desde el punto de vista de la libertad, podemos ver los efectos de lo
que hacen los otros, pero no estamos dentro de ellos para determinar cuáles son sus
objetivos, sus intenciones, su buena o mala fe, en cambio si estamos conscientes del interior
de nosotros mismos; el juicio ético deberá ser sobre nuestra propia plenitud, sobre nuestra
propia excelencia como seres humanos. Naturalmente ese juicio ético versa sobre nuestra
actitud o nuestra acción como seres humanos en relación con otros ya que no somos seres
aislados”

ºAsí, el estudio de la ética se hace indispensable


para la enfermería, ya que a partir de esta ciencia que
sustenta los principios universales del bien, válidos en
Cuidado de
enfermería cualquier circunstancia que tiene como objeto de estudio
los actos humanos, pueda ejercerse una práctica
profesional basada en actos conscientes, libres y con
rectitud moral.

Es importante señalar que el concepto de persona se


centra en el carácter social y relacional del ser personal,

Saber Hacer por eso no es posible existir aisladamente sin el contacto

Ser
Enfermería

Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce,


profesora de Carrera Asociado “C”
Filosofía Ética
con otras personas, así, en nuestra disciplina
dedicada al cuidado, debe entenderse y
Busqueda del
atender a la dignidad, no solo de la persona o conocimiento
Realidad de
paciente, sino también de su familia y núcleo vida
social en el que se desenvuelve, sobre todo en Sisatema de
Creencias
virtud de sus relaciones mutuas. Conocimiento
de las
acciones
Por lo que desde nuestra disciplina  Aprender a conocer humanas
debemos recurrir a la ética y filosofía para  Ejercicio de los valores humanos
 Creencias sobre el ser
reconocer la naturaleza y sentido de lo Libertad y
respeto
humano, ya que todos conformamos parte de

Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce, Profesor de Carrera Asociado “C

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

la misma sociedad, afrontando nuestra vida en común con los otros, con la posibilidad de intervenir
socialmente a partir de la responsabilidad que cada uno elige y le toca según su ubicación social, pues
cada uno de nosotros: piensa, ama, teme, habla y muchas cosas más, por lo que, todos en el conjunto
de deseos, sentimientos y espíritu, damos y nos dan.

Lo anterior va conformando la esencia de lo que es y nos hace ser humanos, y la humanidad, como
también dice Savater (2000), “es la matriz social”, es decir, nacemos por segunda vez en el seno de la
comunidad humana, por lo tanto, la ética se encarga del sentido de la vida con libertad para ser y
hacer con una visión en donde todos puedan ejercer derechos y obligaciones, fomentando la
convivencia durante todo el ciclo vital.

Pues bien, después de haber aclarado de manera general el papel de estas ciencias debemos
preguntarnos:

o ¿Qué es un valor?

o ¿Cuáles ejerzo todos los días?

o ¿Qué valores aplicamos diariamente en el cuidado a nuestros pacientes, en nuestra casa o


con nuestros amigos?

o ¿Por qué hablar de valores en enfermería?

o ¿Cuál es la naturaleza del cuidado de enfermería?

La calidad de valioso-valores trata de una


VALORES Todo aquello que contribuye al
enriquecimiento del ser humano disposición o capacidad adquirida, por el ejercicio
y el aprendizaje, de hacer lo que es moralmente
bueno, la virtud es una cualidad de la voluntad
que supone un bien para uno mismo o para los

Comportamiento demás. Y en esto se distingue una virtud de


cualquier otra disposición habitual, por ejemplo la
salud, la fuerza física, la inteligencia y la vida

El valor está insertado dentro de una de las


propiedades máximas de la persona: el bien; así,
todo lo valioso es bueno, aunque no todo lo bueno
Comunicación Convivencia es valioso. El bien puede ser considerado, en
nuestra opinión, de dos modos:

Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce, profesora de Carrera 6
Asociado “C”
Ana Laura Pacheco Arce

a) Como una tendencia hacia el deseo de ser.

b) En cuanto a la perfección de darse un valor a sí mismo.


En el primer caso, el deseo proviene de una imperfección, lo que se quiere, se desea porque no se
tiene. A la vez, el deseo expresa una tendencia hacia una plenitud: lo que se quiere, se desea, porque
el deseoso anhela ser mejor. Por tanto, el bien perfecciona, de algún modo, al ser que experimenta el
deseo. Lo que se desea, se presenta como el bien por excelencia, por ende, este bien excelente, es el
valor.

La enfermería tiene que ver con la existencia de los seres humanos, por lo tanto no es casual que
durante su formación cursen asignaturas que apuntan hacia el conocimiento integral del mismo,
tratando de que lleguen a valorar sus necesidades bio-psico-sociales, su respuesta y adaptación al
ambiente, las amenazas a su salud y las intervenciones para mantenerla o recuperarla, a veces en esta
compleja y agotadora tarea se pierde de vista el objetivo de la ética y la filosofía; vale la pena recordar
que: la práctica de enfermería es la expresión del conocimiento, el cuidado es el eje central, el objeto
de estudio de la disciplina que requiere de ser investigado para generar una práctica del cuidado
basado en teorías que lo sustenten para que sea autónomo y de calidad, por lo tanto, la disciplina
maneja el conocimiento de enfermería o ciencia de la enfermería y la ciencia de enfermería es el
cuerpo de conocimientos ganado a través de la investigación que guía nuestra práctica.

Por lo tanto,
es importantísimo
Social Biológico incluir en la
formación de
Enfermedad enfermeras
elementos
Muerte acerca de los
Salud valores y el
humanismo, este
Vida último nos
permite
Psicológico Espiritual
reflexionar y
velar porque el

Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce, Profesor de Carrera Asociado “C
hombre sea
humano y no inhumano o “bárbaro” es decir, fuera de su esencia, por lo que en este sentido son los

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

valores los que expresan la esencia del hombre y a la vez lo van enriqueciendo históricamente con las
creaciones de la cultura, la civilización y la humanización. En concreto, los valores como la libertad, la
paz, igualdad, justicia, amor, entre otros, debieran estar presentes en todos los actos que enfermería
realice para poder afirmar que esta es una ciencia y un arte del cuidado integral y comprensivo dirigido
a la persona, familia y comunidad, considerando el entorno donde se desenvuelven, todo ello para
promover o restablecer la salud.

Por lo que la enfermera debe reconocer que los valores son


la forma de resistirse al conformismo respecto a eso que existe y
que suponemos que no podemos cambiar, que es proveniente
de los impulsos dominantes del mismo ser humano, ya que los
valores son una fuerza directiva de acción que dan sentido y
significado al ser para dar y reconocerse así como reconocer a
los demás, provienen de la historia de la vida del sujeto, por su
reflexión personal, vivencia, convivencia y aceptación del
testimonio a juicio de otros, por lo tanto, la posesión del valor
Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce, Profesor
de Carrera Asociado “C
debe satisfacer alguna de las más hondas exigencias del
individuo, ya que casi siempre surgen en momentos de crisis.

Los valores que podría mencionar en este momento podrían ser muchos, pero solo citaré un ejemplo
de la posesión del valor para su aplicación.

Debemos tener presente la dignidad de la persona, ya que el trato debe ser igualitario y no por ser
blanca o negra, hombre o mujer, pobre o rico, indio o “gente de razón”, sino solo como semejante. La
dignidad es no juzgar a nadie por nada que esa persona no haya hecho o no pueda remediar, por lo
tanto, se juzgará por lo que sí hace, reconociendo también sus capacidades y no su linaje, procedencia
o buena o mala familia, etc. “La dignidad es considerar a cada individuo como alguien proyectado
hacia un futuro de acciones y de libertad y no simplemente, condicionado por la necesidad, la
tradición y la genealogía” (Méndez, J., 2006)

“Solo otros seres humanos como nosotros pueden rescatarnos de la insignificancia reconociendo
nuestra dignidad de seres pensantes que se saben mortales, esa es la base de la dignidad
humana” (Savater, F., 2000).

La ética sirve para reflexionar sobre los valores e intentar potenciarlos al máximo y de ahí parte otro
de estos: la tolerancia, que significa la disposición dentro de ciertos límites a aquello que no nos gusta,
esta radica en no presionar, hostigar o marginar de alguna manera a quien crea algo que a nosotros no

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Ana Laura Pacheco Arce

nos gusta o parezca incómodo, desde luego que como todos los valores, debe tener límites para ser
llevada a cabo, ser real y eficaz.

De estos planteamientos se deriva el hecho de que los conceptos de nuestra disciplina deben ser
claros para todos los que nos dedicamos a ella, así como la integración de ciencias como la filosofía y
la ética, necesarios para incrementar nuestro paradigma, ya que el pensamiento se conforma como un
acto del

ser que se esfuerza por recordar la existencia, en


donde no basta con la información científica y técnica
que se nos da en la escuela, sino también un
conocimiento amplio de los valores humanos que
debemos reconocer y practicar en nosotros mismos y
para los demás, es decir, la honestidad, respeto,
dignidad, valentía, responsabilidad, y sobre todo el
amor. Traducido en autoestima y también en
autocrítica, el amor al trabajo, a lo que hacemos, a la
gente, a la familia, al ambiente y a todo lo que nos Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce, Profesor de
Carrera Asociado “C

rodea.

De aquí que no basta con la salud del cuerpo, sino también del alma, del espíritu y la mente en
equilibrio con su ambiente, ya que esto puede provocar otros males como: la injusticia, ignorancia y
soberbia, motivo por el cual, el reconocimiento de todos estos elementos forman parte de la reflexión
que en un primer momento nosotros como profesionales de la salud debemos hacer para nosotros
mismos con franqueza, para poder afirmar la premisa de otorgar salud a nuestros pacientes, ya que
estos deben ser considerados como un todo de manera holística, respetando su cosmovisión, su
entorno, su modo o estilo de vida, conociendo incluso su filosofía de vida y también el contexto social,
económico y político en que se desenvuelven. Solo así podríamos decir que la enfermería otorga un
cuidado integral basado en conocimientos científicos y técnicos, con un enfoque humanístico.

Por lo tanto, enfermería debe ampliar también su concepción de la asistencia y fomento de la salud
de los colectivos, un mayor conocimiento de la persona, ampliar su concepción de la vida en una
dualidad con la salud y a la enfermedad con la muerte, ya que es en estos hechos donde el cuidado
de enfermería debe volcarse no solo para el enfermo, sino también para el sano, pues la vida y la salud
son también valores, aunque en algunos casos estén determinados por las condiciones, estilo, potencial

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

y calidad de la vida, elementos que desde el punto de vista filosófico se unen a la ciencia para respetar
la vida.

Cuidar de la vida, según Collière (1992), se convierte en un principio fundamental a partir de buscar
la vida, luchar por vivir, vivir en plenitud y aceptar la terminación de la vida. La enfermera profesional
debe asumir el compromiso de cuidar de la vida como un arte, es decir, con sentimientos sin lo cual no
sería posible existir, este arte se inserta en el contexto de la vida cotidiana y no de la enfermedad ni de
la lucha en contra de la muerte, ya que parte de la premisa de favorecer, cuidar la vida para que
permanezca y sea firme, se desarrolle o disminuya y acabe con tranquilidad y paz.

Los cuidados de enfermería representan entonces un todo, un trabajo permanente y continuo donde
se desarrolla el ingenio, la creatividad, la organización de los recursos, principalmente con relación al
estilo de vida, por ejemplo: los cuidados del cuerpo y los cuidados alimentarios para asegurar la
continuidad de la vida y permitir así atravesar las diferentes etapas, no solo en un transcurrir del tiempo
sino con calidad de vida.

De ahí que el significado de la vida para enfermería implica tres etapas: ser cuidado, cuidarse y
cuidar, todo va unido, por lo tanto cuidar es movilizar y estimular todas las capacidades potenciales de
vida ya existentes, para despertarlas y desarrollarlas, reforzar y compensar las capacidades que todavía
no se han desarrollado y cuando aparece la vejez, cuidar, estimular, fortalecer las capacidades que
disminuyen, que se debilitan o que se agotan y también compensar las capacidades alteradas o
perdidas.

Los cuidados de enfermería, por lo tanto, deben acompañar a esas grandes etapas de la vida, y no
solo a la enfermedad, ya que los tratamientos solo se dirigen a los efectos nocivos que las causan, es
decir, se puede vivir sin tratamiento, pero no se puede vivir sin cuidados, curar no puede reemplazar al
cuidar, ya que debe haber un enfoque anticipatorio al daño.

Entonces, la naturaleza de los cuidados dependerá de la finalidad que se propongan asegurar,


según lo que sea necesario despertar y desarrollar de las capacidades físicas, afectivas, mentales y
sociales del individuo para asegurar la continuidad de la vida, mejorar su calidad, evitar los riesgos y
daños.

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Ana Laura Pacheco Arce

Por todo lo anterior, considero


Solidaria que la enfermera es responsable
Responsable de su propio desarrollo profesional
Confidencialidad y debe considerar que en esta

Veracidad época de rápidos cambios en


Física todas las áreas de la sociedad, del
Rectitud
Psicológica conocimiento y de la tecnología,
Honradez
Esiritual debe poseer una actitud de
Acertividad aprendizaje constante para toda
Sociocultural
Actualizada la vida, donde no solo es
Competente necesario conocer sino hacer y ser

Cálida para poder convivir con otros seres


humanos, por lo que la evaluación
Respetuosa
de las acciones realizadas debe
Fuente: Archivo personal de la Mtra. Ana Laura Pacheco Arce, Profesor de
Carrera Asociado “C ser motivo de una revisión diaria,
con honestidad, justicia y amor
para que los beneficiarios de nuestro cuidado mediante evidencias confiables puedan tener los
resultados que desean, es decir, dar a los demás lo que deseamos para nosotros mismos y cumplir con
la llamada profesionalización de enfermería.

Es necesario que el pensamiento enfermero transforme el futuro de los escenarios de la enfermedad


a los de la salud, no basado en la compasión, sino en la observación y la experiencia para valorar el
entorno del ser humano, comprenderlo y cuidarlo en toda su integralidad, considerando todos los
componentes de la persona, es decir, lo físico, intelectual, emocional y espiritual actuando c on valores
humanos en sus competencias profesionales.

Es así que el saber y el hacer de la enfermería debe reconocer a la ética y a la filosofía para orientar
su objeto de estudio hacia el cuidado y satisfacción de las necesidades que de la vida y salud de la
persona se desprenden con una visión integral donde lo biológico, psicológico, social, cultural y
espiritual están en un mismo nivel, tanto para cuidar al sano como al enfermo y no solo para dedicarse
a curar o tratar enfermedades, sino para valorar y cuidar la vida humana.

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

Tema 2. Desarrollo comunitario

El desarrollo comunitario es eminentemente una acción educativa, ya que procura modificar l as


actitudes y prácticas que se oponen al mejoramiento social y
económico, fomentando actitudes que favorecen dicho
mejoramiento los objetivos inmediatos del desarrollo comunitario
consisten en aumentar el número de alfabetos, con primaria y
secundaria terminadas, mejorar la producción agrícola, la salud
pública, la nutrición, etc.

"El desarrollo comunitario ocurre cuando hay desarrollo de


capital humano, o sea, fomento al protagonismo de la
Fuente: archivo iconográfico SUA-ENEO
comunidad y aumento del capital social –capacidad de
articulación de los actores y organizaciones de los tres sectores". (Schlithler, 2004).

En el plano material de la cultura, “desarrollo” significa equipamiento técnico, civilización y


desenvolvimiento económico; en el “espiritual”, implica evolución cultural, desenvolvimiento de la
organización social y ampliación de los horizontes científico, filosófico, artístico, de la vida misma, etc. El
término “subdesarrollo” ha sido aplicado a los países que exhiben un nivel de vida sumamente bajo y
que se refleja en el ingreso per cápita, en la salud, en la alimentación, en la cultura, en la vivienda, etc.

El desarrollo de la comunidad es un complejo proceso, integrado por fases o etapas sucesivas, con
una dirección determinada, destinadas a alcanzar una serie de objetivos prefijados. Con el fin de
organizar las acciones se proponen las siguientes etapas:

Etapa inicial:
o Capacitación
o Motivación y promoción
o Estudio de la comunidad
o Planeación con el consentimiento de la comunidad
o Considerar aspectos culturales de la comunidad

Etapa de realización:

o Organización

o Coordinación de recursos

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Aurora García Piña

o Orientación y dirección

o Control y supervisión a través de equipos de trabajo

o En los programas participan: la comunidad, los técnicos, municipios y el Estado.

Etapa final:

o Evaluación

o Integración institucional

Un esquema de trabajo de la comunidad de manera organizada, es el que propone uno de los


autores clásicos de la “salud comunitaria” (Hernán, 1988)

En este esquema se puede observar la participación de la comunidad y la manera organizada en


que se discutirán las tareas por equipos de trabajo, o bien de reuniones, pero, sobre todo, considerar la
urgencia del problema, las posibilidades de solución a base de recursos existentes y la actitud de los
habitantes de la comunidad para la aceptación del cambio de los problemas planteados.

Consejo o Identificación del problema


comité comunal

Ampliación y jerarquización

Considerando las investigaciones,


ideas y opiniones de:

Grupos Planteamiento Discusión a nivel


Técnicos
minoritarios y acción de los grupos

Cabe señalar que los grupos pueden conformarse para los fines que convengan, por ejemplo, de
centro de madres adolescentes y clubes de adultos antialcohólicos.

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

En zonas rurales se complica el trabajo; sin embargo, se


pueden organizar por pequeñas tareas, con la finalidad de
desarrollar la comunidad, dando respuesta a problemas de
saneamiento ambiental, higiene personal, incluir los programas
del Sistema Nacional de Salud vigentes, tanto en las zonas rurales
como urbanas.

Finalmente, señalar que los principales actores del equipo de


Fuente: archivo iconográfico SUA-ENEO salud para coordinar y desarrollar estas actividades son:
trabajadores sociales, educador sanitario, educador o promotor de la salud, por supuesto, el pro fesional
de enfermería general y el médico.

Las acciones de las enfermeras sanitaristas son:

o Valorar las necesidades de salud-vida de las personas, familias y colectivos.

o Conocer y manejar las normas de salud frente a la comunidad.

o Identificar problemas y jerarquizarlos.

o Realizar plan de atención con base en los modelos teóricos de la disciplina.

o Promover estilos de vida saludables, autocuidado y autogestión.

o Realizar llenado de documentos administrativos que demuestren su objetivo de trabajo.

o Diseñar programas y políticas en materia de salud.

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Aurora García Piña

Tema 3. La autogestión para la salud

La autogestión de la salud es una corriente de pensamiento crítico compleja y se relaciona con


independencia, autoayuda, autoorganización, autogobierno. Este término tiene que ver con la gestión
directa y la propiedad equitativa de una empresa autoorganizada por sus propios trabajadores, e n
otras palabras es un método de acción social.

Ejemplo de ello es la asociación ciudadana Sumendi, surgida en 1986 sin fines lucrativos para
promover la autogestión de la salud, contra una medicina que mitifica a la ciencia, se vende a las
multinacionales, nos trata de forma paternalista (cuando no autoritaria). Ante la confusión de muchas
terapias “alternativas”, acientíficas, esotéricas, consumistas y sin compromiso social, reivindicamos una
nueva cultura de la salud desmedicalizada donde cada persona, grupo o comunidad busquen
maneras de vivir diversas, interdependientes y cada vez más autónomas, ecológicas, gozosas y
solidarias, es decir, ver la salud individual y colectiva desde lo integral, global, complejo e
interdependiente

El modelo biomédico (imperante hoy en día en la industria sanitaria y en la medicina oficial)


pretende hacernos creer que todas las enfermedades son de origen físico o biológico (incluso las
mentales). En contraste de este modelo existe otro mucho más integral que nos dice que desde que
nacemos hasta que morimos nos influyen para bien o para mal infinidad de factores que se pueden
clasificar en tres grupos: físicos (alimentación, ejercicio, ambiente...), psicológicos (autoestima, estrés,
autocontrol...) y sociales (familia, educación, política, etc.). Es el modelo biopsicosocial o socio-
ecológico.

Aunque este modelo más integral y comprometido es apoyado por la inmensa mayoría de los
especialistas en salud colectiva, en la práctica apenas se le tiene en cuenta, ya que la industria
farmacéutica presiona muchísimo condicionando la investigación, y así los esquemas no cambian y a
los profesionales de la salud se nos ha inculcado un modelo biomédico o biologicista que nos cuesta
cambiar; seguimos soñando con esa píldora mágica que aliviará esta o aquella enfermedad intratable.

En 1975 Iván Illich hizo una crítica radical a la medicina oficial. La medicina oficial expropia la salud
de la gente a través de la medicalización de la vida, es decir, desde que nacemos hasta que morimos
cada vez más expertos pretenden ocuparse de más facetas de nuestra vida: concepción y
anticoncepción, embarazo, nacimiento, crianza, adolescencia, sexualidad, problemas personales,
prevención, curación, menopausia, vejez e incluso la propia muerte. (Palomar, 2002)

Esto no implica que no necesitemos profesionales de la salud: serán necesarios en muy diversas

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

circunstancias; pero Illich sostiene que debe haber un equilibrio entre lo que podemos hacer por
nosotros mismos (autonomía) y lo que nos viene dado de fuera en forma de bienes o servicios
(heteronomía).

Sin ir más lejos, después de más de 100 años de existencia todos deberíamos haber aprendido a usar
las aspirinas de una forma racional y autogestionaria, y no siempre es así. Todavía miles y miles de
personas mueren por hemorragias gástricas causadas por la aspirina. (Palomar, 2002)

Nuestro organismo es una unidad cuerpo mente maravillosa que tiene infinidad de recursos: internos
y externos. Aprender a aprovecharlos hoy en día es más fácil debido al desarrollo de numerosas
ciencias y al mayor acceso que tenemos a las diversas culturas del planeta de las que podemos
aprender mucho.

El cuerpo se autorregula, crece sabiendo ya desde la primera célula en el vientre de nuestra madre,
su sabiduría inconsciente es imparable y más tarde alcanzamos la consciencia, lo cual nos hará incluso
más poderosos. Miles de millones de células sabiamente coordinadas en órganos, aparatos y sistemas
armoniosamente integrados entre sí. Aún ignoramos mucho de este funcionamiento fantástico, pero se
conoce que nuestro cuerpo produce innumerables sustancias para su mantenimiento, autodefensa y
regeneración: proteínas, hormonas, enzimas, neurotransmisores, etc.; origina por sí mismo casi todos los
elementos que necesita para hacer frente a los estímulos y retos que la vida nos depara: excitantes,
sedantes, analgésicos, lubricantes, hidratantes, laxantes, protectores solares, antiinflamatorios,
antisépticos, antibióticos, antivíricos, antioxidantes, antitrombóticos, etc.

Como el resto de la naturaleza, nuestro cuerpo tiene unos límites, una capacidad de aguante y no
podemos dilapidar sus recursos sin dejar de sufrir consecuencias más o menos serias. En la antigua
Grecia existía la diosa de la salud, Higia, que simbolizaba el arte de vivir con digna salud, manteniendo
el patrimonio orgánico y aprendiendo a restablecerse cuando uno enfermaba. (Palomar, 2002)

Muchas veces ignoramos las “señales” que el cuerpo nos manda y ocultamos los síntomas con
pastillas, hierbas, actitudes negativas etc. ¿Y si simplemente probáramos a escuchar a nuestro cuerpo?
Pues descansaríamos más, comeríamos menos, viviríamos más relajados y seguramente nos
regularizamos de manera natural; sin embargo, hacerlo en esta sociedad de consumo es casi
subversivo, es como transgredir una ley no escrita que nos empuja a consumir más y más bienes y
servicios (sean estos oficiales o “alternativos”, que para el caso es lo mismo...). Alienados por la sociedad
de consumo que nos genera falsas necesidades, casi sin darnos cuenta que les hacemos el juego a los
negociantes de la salud.

No hay panaceas para los problemas del ser humano, muchas veces solo el esfuerzo, la constancia y

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Aurora García Piña

el aprendizaje combinado con nuestro instinto, inteligencia y, sobre todo, nuestro sentido común (que
supone desalinearse), conforman una digna alternativa autogestionaria y anticonsumista que puede
contribuir a aumentar nuestros poderes o capacidades, la dignidad de la gente y de los pueblos.

En el aspecto psicosocial, cada persona puede hacer mucho por sí misma para cambiar su vida,
como parte de la comunidad se pueden hacer muchas cosas en común para construir una sociedad
más justa, ecológica y solidaria. De nada sirve quejarnos, patalear o resignarnos. Los humanos somos
(cuando nos lo proponemos) inteligentes, intuitivos y solidarios.

Ya hay mucha gente en marcha; infinidad de colectivos y algunos movimientos sociales laboran
cotidianamente local y/o globalmente para cambiar una sociedad en la que persisten aún
innumerables injusticias y problemas planetarios. En una sociedad donde la crisis del valor esfuerzo está
provocando diversos problemas de salud individual y colectiva, es una prioridad desperezarse, entrenar
la voluntad y globalizar la solidaridad.

Algunos ejemplos que podríamos enumerar para actuar ya en los tres aspectos de la salud: físicos,
psicológicos y sociales, desde hacerse vegetariano (o mejorar nuestra dieta), hacer ejercicio regular,
trabajar en lo que queremos, hasta apuntarse a una asociación, apoyar una buena causa, iniciar un
proyecto digno (por pequeño que este sea), pasando por conocernos a nosotros mismos, mejorar
nuestro autocontrol y relaciones interpersonales. El umbral del tercer milenio es un buen pretexto para
retomar las riendas de nuestra vida. (Palomar, 2002).

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

Tema 4. Las decisiones y acciones de los cuidados transculturales

La situación actual se caracteriza por valores y estructuras sociales en continuo proceso de cambio,
se generan requerimientos personales y sociales, nuevas necesidades de salud ante aspectos como la
migración, tasa de natalidad, maternidad, paternidad etc., estas en ocasiones no pueden ser
autosatisfechas, por tanto se requiere de cuidados culturales profesionales.

Por lo anterior, se reafirma en el presente escrito el cuarto nivel del esquema del “sol naciente” de
Madeleine Leininger, el cual se refiere al tipo de cuidados que brinda el profesional de enfermería, ya
sea para mantener-negociar, adecuar o rediseñar los cuidados de las personas, familias y colectivos.
Cabe hacer mención, como lo refiere Vásquez (2002), que pueden presentarse limitaciones, tales como
el privilegio de la tecnología, la orientación curativa y escaso cuidado por parte del equipo de salud;
así como las imposiciones del sistema de salud.

Según Madeleine Leininger (Marriner, 1998) el cuidado de la salud tiene semejanzas y diferencias de
acuerdo con su contexto cultural. El cuidado transcultural, exige tener una relación empática con las
personas y comunidades, comunicarse con habilidad en los diferentes escenarios y adquirir
conocimiento cultural; estos elementos permiten identificar las diferencias y similitudes del cuidado y
ofrecer acciones sensitivas y competentes desde la perspectiva cultural identificadas y compren didas
para que las enfermeras sean eficientes al asistir a las personas, ofreciendo un cuidado culturalmente
congruente.

El conocimiento cultural en enfermería implica que para proveer el cuidado cultural, la enfermera
debe asumir un modelo de práctica profesional centrada en la aplicación de cuidados integrales y
holísticos, desmarcada del modelo biomédico, para ello debe tener ciertas habilidades que faciliten la
competencia cultural con el mismo.

Además implica el respeto por las diferencias culturales, sensibilidad para entender cómo estas
influyen en las relaciones con las personas y habilidad para ofrecer estrategias que mejoren nuestros
encuentros culturales de acuerdo con las necesidades. En otras palabras, la enfermera debe identificar
de quien cuida aquellas prácticas y valores dignos de mantener y promover el bienestar y condiciones
de vida adecuadas para la conservación de la salud.

Dentro del esquema del sol naciente se menciona que existen cuatro niveles de interacción entre
nuestro ambiente, aspectos sociales, religiosos, instituciones y el profesional de enfermería.

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Aurora García Piña

NIVEL 1
Representa la visión del mundo y los sistemas
sociales

NIVEL 2 Individuos, familias, grupos e instituciones de


salud encuentran significado de los cuidados

NIVEL 3
Equipo de salud identifica cuidados culturales
universales y multiculturales

NIVEL 4
Cuidados enfermeros: preservación,
acomodación y remodelación

El nivel cuatro determina el nivel de las acciones y decisiones de los cuidados enfermeros, es ahí
donde se desarrollan los cuidados culturalmente congruentes y se conceptualizan en tres formas, con el
fin de guiar juicios para decisiones y acciones.

La conservación o mantenimiento de los cuidados culturales consiste en el uso de prácticas de


atención sanitaria cultural, la enfermera acepta y es complaciente con las creencias culturales de la
persona, por ejemplo: té para dolor de estómago, que la persona refiere como beneficioso en el
pasado.

La adecuación o negociación de los cuidados se refiere a que el profesional de enfermería planea,


negocia y acomoda las preferencias culturalmente específicas de la persona, por ejemplo, en los
alimentos, vestido, descanso etc. Es importante señalar que la comunicación es una habilidad que
debe brindarse como seres empáticos, además de validar información. La negociación es un proceso

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

de colaboración en el que se reconoce que la relación enfermera-persona cuidada es recíproca y que


existen diversas formas de salud-enfermedad, vida-muerte, así como tipos de tratamientos.

El enfermero intenta establecer un puente entre su perspectiva científica y la perspectiva cultural de


las personas.

Por ejemplo, si la visión de la persona indica que algunas acciones o conductas no influyen de forma
adversa sobre su estado de salud es cuando se negocian ambas perspectivas, es decir, se pueden
combinar la medicina tradicional y occidental, como: reducir la dosis de una medicación
antihipertensiva por remedios derivados de hierbas puede ser perjudicial, o bien, de acuerdo con la
creencia, en el caso de mujeres americanas, a quienes les gusta su aspecto corporal grande, se
pueden molestar si les proponemos bajar de peso; los sijes ortodoxos no se cortan el pelo, lo que puede
entrar en conflicto con la necesidad de afeitar la piel para determinadas intervenciones médicas
(Kozier, 2008).

En cuanto a la reestructuración o rediseño de los cuidados culturales, es importante señalar que la


enfermera es conocedora sobre el cuidado cultural y desarrolla alternativas para la atención de enfermería.

Siguiendo con las mismas autoras, se refiere que las enfermeras profesionales en el área pueden
realizar la valoración cultural de la persona y su familia, se puede iniciar aprendiendo rituales,
costumbres, prácticas de los principales grupos culturales, de esta manera se asimilará de la riqueza
multicultural de nuestro país. Cabe señalar que no pueden realizarse suposiciones de dicha población,
ni preguntar de las conductas o alternativas de curación reconociendo las actitudes, prejuicios y
estereotipos propios.

Se tiene que aceptar que las personas o familias tienen derecho de realizar sus propias elecciones
sobre la atención sanitaria, si ellos lo desean, pueden solicitar su estado de salud, así como del
tratamiento recibido. Y por supuesto, en todo momento mostrar respeto y cooperación con los
cuidadores empíricos y profesionales de la salud.

Hay algo muy importante: el cuidado de enfermería dentro de las escuelas e instituciones de salud
sigue siendo acto aprendido y de técnicas, lo cual se opone a cuidar de los individuos para que est os se
desarrollen. Cuidar empieza por uno mismo, es decir, con la cultura que uno nace y en la que se vive
(Vásquez, 2002).

Comprender el cuidado, desde la perspectiva de Leininger, implica aprender de las personas sus
formas de vida, sus contextos, sus sentimientos, sus preocupaciones, sus creencias, prácticas y valores,
en sucesos tan diversos como la maternidad, paternidad, nacimiento, adolescencia, adultez, vejez,

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Aurora García Piña

enfermedad y muerte, con el fin primordial de ofrecer un cuidado coherente con la cultura.

Dentro del ámbito de la investigación y asistencia en enfermería transcultural: se desarrolla cuando


se interactúa con las personas a las que se cuida, la interacción requiere preparación, sensibilidad y
pensamiento crítico para descubrir y captar las distintas significaciones que las personas dan a sus vidas
y sus propios cuidados.

Como reflexión final: la investigación se configura en una puerta de entrada que permite percibir
esas perspectivas y también en un puente que aproxima al profesional de enfermería a la cotidianidad
de las personas para aprender de ellas, se puede utilizar investigación de tipo cualitativa, apoyada del
método etnográfico, diario de campo etc.

Leininger (Marriner, 1998), afirma que con el tiempo esta área se convertirá en un nuevo dominio del
ejercicio de la enfermería, que se reflejará en un ejercicio profesional diferente, definido y
fundamentado en principios culturales y diseñado específicamente para orientar los cuidados de la
enfermería a individuos, familias, grupos e instituciones; sostiene que la cultura y la asistencia son los
medios más generales y holísticos que permiten conceptuar y comprender a las personas.

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Salud Colectiva
Unidad 3. Enfermería en la salud colectiva

Lo que debes recordar


o Los valores y comportamientos éticos universales del profesional de enfermería.

o El conocimiento de los valores humanos que debemos reconocer y practicar en nosotros


mismos y en los que cuidamos.

o El trabajo entre instituciones sociales y las personas, con la finalidad de favorecer la salud a
través de acciones educativas.

o Los cuidados de enfermería transculturales, respetando creencias y valores de los


individuos, familia y colectivos, con el fin de favorecer la autogestión de la salud.

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Fuentes de información
Collière, M.F. (1982). Promover la vida. Madrid: Interamericana.

Hernán, S. M. y Pastor, V. (1988). Salud Comunitaria. Teoría y Práctica. Madrid: Ediciones Díaz de Santos.

Kozier, B., Berman, A., Snyder, J. y Shirlee, E. (2008). Fundamentos de Enfermería. Procesos y práctica (Vols.
I y II). Madrid: Pearson.

Leddy, S. (1989). Bases Conceptuales de la Enfermería Profesional. New York: OPS-OMS.

Marriner, A. T. (1998). Modelos y Teorías en Enfermería. España: Harcourt Brace.

Méndez, J. M. (2006). Axiología, curso completo. Madrid: McGraw-Hill.

Palomar, A. (2002), Por la autogestión de la salud. Consultado el 31 de mayo de 2011 de


[Link]
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Savater, F. (2000). Los caminos de la Libertad, cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes del ITESM. México:
Ariel.

Schlithler, C. (2004). Redes Sociales de desarrollo comunitario. Consultado el 19 de marzo de 2011 de


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Vásquez, T. (2002). El arte y la ciencia del cuidado. Grupo de Cuidado, Antioquia: Facultad de
Enfermería.

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