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Valores Ciudadanos Esenciales

El documento describe varios valores ciudadanos como la responsabilidad, el respeto, la honestidad, la cooperación, la solidaridad y la humildad. Define cada valor y explica su importancia para una sociedad justa y armoniosa donde las personas se tratan con dignidad y respeto mutuo.
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Valores Ciudadanos Esenciales

El documento describe varios valores ciudadanos como la responsabilidad, el respeto, la honestidad, la cooperación, la solidaridad y la humildad. Define cada valor y explica su importancia para una sociedad justa y armoniosa donde las personas se tratan con dignidad y respeto mutuo.
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VALORES CIUDADANOS

Responsabilidad

Responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones, o el cuidado al tomar


decisiones o realizar algo. La responsabilidad es también el hecho de ser
responsable de alguien o de algo. Responsabilidad, se utiliza también para
referirse a la obligación de responder ante un hecho. Procede del latín
responsum, del verbo respondere, que a su vez se forma con el prefijo re-, que
alude a la idea de repetición, de volver a atrás, y el verbo spondere, que
significa "prometer", "obligarse" o "comprometerse".La responsabilidad se
considera una cualidad y un valor del ser humano. Se trata de una
característica positiva de las personas que son capaces de comprometerse y
actuar de forma correcta. En muchos casos, la responsabilidad viene dada por
un cargo, un rol o una circunstancia, como un puesto de trabajo o la
paternidad. En una sociedad, se espera que las personas actúen de forma
responsable, ejerciendo sus derechos y desempeñando sus obligaciones como
ciudadanos. En muchos casos, la responsabilidad obedece a cuestiones éticas y
morales. La responsabilidad suele ser considerada como uno de los principios
humanos más significativos ya que, mediante la capacidad humana que habilita a
una persona poder elegir frente a las circunstancias que la vida presente, uno opta
por la forma en que va actuar y relacionarse con el otro. Esto sucede a partir de la
voluntad que es libre, se decide si se asumen las consecuencias o no de todos los
actos que haga. Es por esto, que claro está que una persona responsable es
aquella que tras la realización de una acción consciente acepta las consecuencias
que puedan derivar de la misma pues, la responsabilidad es una virtud que se
encuentra en todo ser que posea libertad. La responsabilidad suele ser considerada
como uno de los principios humanos más significativos ya que, mediante la
capacidad humana que habilita a una persona poder elegir frente a las
circunstancias que la vida presente, uno opta por la forma en que va actuar y
relacionarse con el otro.
Respeto
El respeto es un sentimiento positivo que se refiere a la acción de respetar; es
equivalente a tener veneración, aprecio y reconocimiento por una persona o
cosa. Como tal, la palabra proviene del latín respectus, que traduce ‘atención’,
‘consideración’, y originalmente significaba ‘mirar de nuevo’, de allí que algo
que merezca una segunda mirada sea algo digno de respeto.
El respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, pues
es fundamental para lograr una armoniosa interacción social. Una de las
premisas más importantes sobre el respeto es que para ser respetado es
necesario saber o aprender a respetar, a comprender al otro, a valorar sus
intereses y necesidades. En este sentido, el respeto debe ser mutuo, y nacer de
un sentimiento de reciprocidad.
Ahora bien, el respeto también debe aprenderse. Respetar no significa estar de
acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino que se trata de no
discriminar ni ofender a esa persona por su forma de vida y sus decisiones,
siempre y cuando dichas decisiones no causen ningún daño, ni afecten o
irrespeten a los demás.
En este sentido, respetar también es ser tolerante con quien no piensa igual
que tú, con quien no comparte tus mismos gustos o intereses, con quien es
diferente o ha decidido diferenciarse. El respeto a la diversidad de ideas,
opiniones y maneras de ser es un valor supremo en las sociedades modernas
que aspiran a ser justas y a garantizar una sana convivencia.
Muchas religiones, de hecho, abordan la cuestión del respeto hacia los demás,
porque es una de las reglas esenciales para tener una relación sana con el
prójimo.
Honestidad:
Como honestidad se designa la cualidad de honesto. Como tal, hace referencia
a un conjunto de atributos personales, como la decencia, el pudor, la dignidad,
la sinceridad, la justicia, la rectitud y la honradez en la forma de ser y de
actuar. La palabra proviene del latín honestĭtas, honestitātis. La honestidad es
un valor moral fundamental para entablar relaciones interpersonales basadas
en la confianza, la sinceridad y el respeto mutuo Una persona que actúa con
honestidad lo hace siempre apoyada en valores como la verdad y la justicia, y
no antepone a estos sus propias necesidades o intereses. En este sentido, es
una persona apegada a un código de conducta caracterizado por la rectitud, la
probidad y la honradez. La honestidad verdadera permea todos los aspectos de
la vida de una persona: se manifiesta socialmente, pero también en el entorno
íntimo del individuo y en su vida interior. Esto quiere decir que la honestidad
es tanto exterior como interior, en vista de lo cual debe ser un comportamiento
coherente, donde las acciones del individuo sean consecuentes con lo que
piensa, dice y predica. En una persona honesta, incluso los actos más
pequeños están regidos por la honestidad. Informarle al vendedor que se ha
equivocado a nuestro favor con el cambio, devolverle al anciano el billete que
se le acaba de caer sin notarlo, cumplir con nuestras obligaciones aun cuando
nadie nos vaya a gratificar por ello, vigilar nuestras palabras en la medida en
que estas puedan herir o afectar a terceros, guardar discreción ante aquello que
lo amerite, ser prudentes en el manejo de nuestros recursos tanto económicos
como personales, asumir la responsabilidad de nuestros errores, rectificar y
corregir cuando sea necesario, ser leales y transparentes en nuestras relaciones
con los otros; todo ello no es sino una breve enumeración del largo catálogo
de acciones donde podemos manifestar activamente
Cooperación
Como cooperación se denomina el conjunto de acciones y esfuerzos que,
conjuntamente con otro u otros individuos, realizamos con el objetivo de
alcanzar una meta común. La palabra, como tal, proviene del latín cooperatĭo,
cooperatiōnis. En este sentido, la cooperación es el resultado de una estrategia
de trabajo conjunto que se vale de una serie de métodos para facilitar la
consecución de un objetivo, como, por ejemplo, el trabajo en equipo, la
distribución de responsabilidades, la delegación de tareas, las acciones
coordinadas, etc. Como tal, la cooperación es aplicada en el ámbito de las
relaciones humanas para llevar a cabo infinitas tareas o empresas que
involucran a varios sujetos para trabajar en función de objetivos comunes o
afines. Forma parte de la vida en comunidad, y es especialmente notoria en el
ámbito laboral, organizacional, económico, político, diplomático, militar,
entre muchos otros. Así, pues, la cooperación es fundamental para la vida en
sociedad, debido a que es una manera mejor y más eficiente de gestionar los
asuntos en función del interés colectivo. No obstante, existen algunos casos
donde la cooperación es considerada ilegal, como en la comisión de delitos o
en las organizaciones económicas denominadas carteles. La cooperación, por
otro lado, es lo opuesto a la competencia. Sin embargo, es importante acotar
que, en ocasiones, a la hora competir, los distintos grupos en pugna deben
hacer uso de la cooperación entre sus miembros para enfrentar a sus rivales.
La cooperación es el resultado de una estrategia aplicada al objetivo,
desarrollado por grupos de personas o instituciones que comparten un mismo
interés u objetivo. En este proceso generalmente se emplean métodos
colaborativos y asociativos que facilitan la consecución de la meta común.
Solidaridad
La solidaridad es el apoyo o la adhesión circunstancial a una causa o al interés
de otros, por ejemplo, en situaciones difíciles. La palabra solidaridad es de
origen latín“solidus” que significa “solidario”.
Cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir
un fin común, se habla de solidaridad. La solidaridad es compartir con otros
tanto lo material como lo sentimental, es ofrecer ayuda a los demás y una
colaboración mutua entre las personas.
En este sentido, se puede citar como ejemplo a La Cruz Roja como símbolo de
solidaridad, ya que es una organización imparcial con una misión humanitaria
basada en el principio de solidaridad que consiste en proteger la vida y
dignidad de las víctimas de guerra y de violencia, así como prestarle
asistencia.
La solidaridad es sinónimo de apoyo, respaldo, ayuda, protección, que cuando
persigue una causa justa cambia el mundo, lo hace mejor, más habitable y más
digno.
La solidaridad es un valor por excelencia que se caracteriza por la
colaboración mutua que existe entre los individuos, lo que sin duda permite
lograr la superación de los más terribles desastres, como guerras, pestes,
enfermedades, entre otros, aplicarlo también con nuestros familiares, amigos
y/o conocidos que se encuentren en situaciones difíciles y con la ayuda
recibida permita salir adelante y mejorar en cierto modo la situación. La
solidaridad entre los seres vivos permite resistir las adversidades que se
presenta a lo largo de la vida. La persona solidaria no duda en colaborar y
apoyar a todos aquellos individuos que se encuentran en situaciones
desfavorecidas, lo que permite distinguirse de las personas indiferentes,
egoístas ante sus compañeros.
Humildad:
La humildad es una virtud humana atribuida a quien ha desarrollado
conciencia de sus propias limitaciones y debilidades, y obra en consecuencia.
La humildad es un valor opuesto a la soberbia.
El significado de humildad se relaciona con su origen etimológico. Como tal,
la palabra proviene del latín humilĭtas, que a su vez proviene de la raíz humus,
que quiere decir 'tierra'. Se desprenden, por lo tanto, tres sentidos:
 la humildad como valor;
 la humildad como origen socioeconómico;
 la humildad como sumisión.
La humildad como valor se refiere a una cualidad de la persona que se "abaja"
frente a los demás, porque reconoce la igual dignidad de cada ser humano en
tanto que todos vienen "de la tierra". Este último sentido hace de la humildad
una actitud relacionada con la virtud de la modestia.
La humildad puede ser una cualidad humana independiente de la posición
económica o social: una persona humilde no pretende estar por encima ni por
debajo de nadie, sino que sabe que todos son iguales, y toda existencia tiene el
mismo grado de dignidad.
De allí que ser humilde no implique dejarse humillar, pues la humildad no
supone una renuncia a la dignidad propia como personas. ¿Cómo se aplica el
valor de la humildad en la vida cotidiana?
Lealtad
La lealtad e una devoción de una persona o ciudadano con un estado,
gobernante, comunidad, persona, causa o a sí misma.
No existe acuerdo entre los filósofos sobre cosas o ideas a las que se puede ser
leal. Algunos sostienen que se puede ser leal a un espectro muy amplio de
cosas, mientras que otros argumentan que solo se puede ser leal a otra persona
y que ello es una relación estrictamente interpersonal.
La lealtad es un principio que básicamente consiste en nunca darle la espalda a
determinada persona o grupo social que están unidos por lazos de amistad o
por alguna relación social, es decir, el cumplimiento de honor y gratitud, la
lealtad está más apegada a la relación en grupo.
La lealtad es un cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las
del honor.
Es una virtud consistente en el cumplimiento de lo que exigen las normas de
fidelidad, honor y gratitud. Adhesión y afecto por alguien o por alguna cosa.
La lealtad posee numerosos aspectos y aristas. John Kleinig, profesor de
filosofía en la City University of New York, resalta que con el transcurso de
las épocas la idea ha sido motivo de análisis por escritores creativos
desde Esquilo a John Galsworthy y Joseph Conrad, y tema de estudio de
psicólogos, psiquiatras, sociólogos, estudiosos de la religión, economistas
políticos, estudiosos del ámbito de los negocios y la mercadotecnia, y en
especial teóricos de la política, que se ocupan de aspectos como
los juramentos de lealtad y patriotismo. Como concepto filosófico, la lealtad
no fue tema de estudio de los filósofos hasta el trabajo de Josiah Royce, la
«gran excepción» según afirma Kleinig. John Ladd, profesor de filosofía en
la Brown University, que hacia fines del siglo XX el tema ha sido motivo «una
atención limitada en la literatura de filosofía». Ladd atribuye esto a
asociaciones «odiosas» que posee el tema con el nacionalismo, incluido el
nacionalismo del nazismo, y con la metafísica del idealismo, a lo que
caracteriza como «obsoleto». Ladd sostiene que sin embargo dichas
asociaciones como erradas, y que la idea de lealtad es «un componente
esencial en todo sistema humano y civilizado de moral» Kleinig afirma que a
partir de 1980, el tema ha sido motivo de atención, y los filósofos se han
ocupado, entre otros temas, de sus vinculaciones con la ética profesional,
el alertador, la amistad, y la ética de la virtud.
Tolerancia:
Tolerancia se refiere a la acción y efecto de tolerar. Como tal, la tolerancia se
basa en el respeto hacia lo otro o lo que es diferente de lo propio, y puede
manifestarse como un acto de indulgencia ante algo que no se quiere o no se
puede impedir, o como el hecho de soportar o aguantar a alguien o algo.
La palabra proviene del latín tolerantĭa, que significa ‘cualidad de quien
puede aguantar, soportar o aceptar’.
La tolerancia es un valor moral que implica el respeto íntegro hacia el otro,
hacia sus ideas, prácticas o creencias, independientemente de que choquen o
sean diferentes de las nuestras.
En este sentido, la tolerancia es también el reconocimiento de las
diferencias inherentes a la naturaleza humana, a la diversidad de las culturas,
las religiones o las maneras de ser o de actuar.
Por ello, la tolerancia es una actitud fundamental para la vida en sociedad.
Una persona tolerante puede aceptar opiniones o comportamientos diferentes a
los establecidos por su entorno social o por sus principios morales. Este tipo
de tolerancia se llama tolerancia social.
Por su parte, la tolerancia hacia quienes profesan de manera pública creencias
o religiones distintas a la nuestra, o a la establecida oficialmente, se conoce
como tolerancia de culto, y está estipulada como tal por la ley.
El 16 de noviembre fue instituido por la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) como el Día Internacional de la Tolerancia. Esta es una de las muchas
medidas de la ONU en la lucha contra la intolerancia y la no aceptación de la
diversidad cultural.
Justicia
Si no existiera la justicia viviríamos en un mundo sin orden ni leyes. Nadie
respetaría la vida de sus semejantes ni iría a la cárcel cuando cometiera un
delito. Cualquiera podría entrar a tu casa y llevarse tus cosas, los maestros te
pondrían la calificación que se les antojara sin importarles cuánto sabes, nadie
estaría obligado a cumplir sus promesas y los partidos de futbol siempre
acabarían a golpes, pues ninguno de los dos equipos tomaría en cuenta el
marcador. En una realidad así sólo sobrevivirían los más fuertes, pues al no
haber normas, acuerdos o reglamentos, la única manera de conseguir lo que
quisiéramos sería mediante la violencia, la intimidación o el abuso. Por
fortuna, la justicia existe. Y aunque eso no significa que las personas se
comporten siempre de manera justa o que en la sociedad nunca haya
desacuerdos, lo cierto es que la mayoría de nosotros preferimos que reine el
respeto, la armonía y la paz. A todos nos molesta que no nos tomen en cuenta
o nos den menos de lo que merecemos (o creemos merecer). También solemos
indignarnos cuando alguien es tratado de manera arbitraria o fue privado de
alguno de sus derechos. Esto sucede porque el valor de la justicia vive en
nosotros y nos sentimos afectados cuando vemos que alguien actúa de manera
injusta. El caso de fray Bartolomé de las Casas, un fraile dominico que llegó a
tierras americanas a principios del siglo xvi, es un buen ejemplo de cómo este
valor nos motiva a ser mejores. Nacido en Sevilla en 1484, Bartolomé fue
testigo del trato inhumano dado a los indios por los españoles en el llamado
Nuevo Mundo. Dicha injusticia le produjo un gran enojo, motivándolo a
luchar a lo largo de su vida en favor de los indígenas. Gracias a su esfuerzo se
promulgaron leyes para protegerlos. Hoy se considera a este hombre como
uno de los precursores de los derechos humanos.
Transparencia
Se conoce como Transparencia la capacidad que tiene un ser humano para que
los otros entiendan claramente sus motivaciones, intenciones y
objetivos. Igualmente, la Transparencia se enfoca en llevar a cabo prácticas y
métodos a la disposición pública, sin tener nada que ocultar.
Estrechamente ligado a otros valores como la Honestidad, la Sinceridad, el
Trabajo, la Devoción, el Respeto y el Servicio, la Transparencia se ha
establecido en la sociedad como una valor indispensable en la tarea de
desempeñar de la mejor manera las funciones sociales y laborales, sobre todo
cuando se refiere a personas que ejercen algún tipo de cargo público, pues se
espera que se maneje con honestidad, cónsono con sus responsabilidades y
palabra empeñada, por lo que la accesibilidad a sus prácticas dan confianza en
los otros, al tiempo que construye su reputación.
Participación Ciudadana

La participación ciudadana es la intervención de los ciudadanos en la toma de


decisiones respecto al manejo de los recursos y las acciones que tienen un
impacto en el desarrollo de sus comunidades. Es un legítimo derecho de los
ciudadanos y para facilitarla se requiere de un marco legal y de mecanismos
democráticos que propicien las condiciones para que las personas y las
organizaciones de diversos sectores de la sociedad hagan llegar su voz y sus
propuestas a todos los niveles de gobierno.
El término participación social o ciudadana puede ser conceptualizada desde
diferentes perspectivas teóricas, así puede referirse a los modos de
fundamentar la legitimidad y el consenso de una determinada población, por
ejemplo participación democrática o también puede referirse a los modos de
luchar contra las condiciones de desigualdad social y para cuya superación se
necesita impulsar la participación.1 En la mayoría de las definiciones de
participación ciudadana, existen elementos en común.
Compromiso:
Compromiso es una obligación contraída, palabra dada. También, es
una situación difícil, incomoda, embarazosa o delicada, por ejemplo: “estoy
metida en un compromiso debo de pedir algunos días libre y aún no tengo
confianza con mi jefe”. El término compromiso es de origen latín
“compromissum”, este verbo se ha formado con la preposición “cum” que
significa “con” y el adjetivo “promissus”. El término compromiso puede ser
usado en diferentes contextos como por ejemplo: en el derecho, en el campo
laboral, en las relaciones de pareja, de amistad, y, todos los días de nuestras
vidas.El término compromiso puede ser usado como sinónimo de: obligación,
contrato, deber, convenio, por ende, compromiso es un tipo de acuerdo que
puede considerarse como un contrato no escrito en el cual las partes asumen
ciertas obligaciones o, adquieren responsabilidades, en este sentido el ser
humano todos los días contrae responsabilidades desde la más simples hasta la
más complejas y, el compromiso u obligación de cumplirlas como
consecuencia de su asentimiento. De igual manera, el compromiso es una
promesa matrimonial, que los futuros cónyuges hacen con el fin de contraer
nupcias en un futuro, adquiriendo la responsabilidad o el compromiso de
cuidar todos los aspectos de una relación, así como respetar, mantener la llama
del amor y, estar en las buenas y en las malas con la persona que decidió
contraer matrimonio. En el seno de una familia, se observa diferentes tipos de
compromisos, por ejemplo: quien decide ser padres adquiere el compromiso
de educarlos, amarlos, guiarlos y proporcionarle los diferentes medios que
sean indispensables para subsistir, a su vez, los hijos con los padres deben de
respetarlos, amarlos y hacer todo aquello que sus padres le exigen por su bien.
En el campo laboral, los empleados adquieren el compromiso intelectual,
emocional y de un arduo trabajo físico con el fin de entre todos lograr el éxito
de la empresa, a su vez, lo patrones deben de ofrecer seguridad, satisfacción y
un buen salario para motivar a sus empleados a dar lo mejor de sí. En el
ámbito del derecho, compromiso o cláusula compromisoria, es una
estipulación establecida en el contrato en la cual las partes acuerdan someterse
a un arbitraje en caso de surgir algún incumplimiento por parte de alguna de
las partes o discrepancias en la interpretación
del contrato o testamento o cualquier otra
controversia que pueda suscitar entre las partes.
Todos los ciudadanos de una nación.
Puntualidad.

Puntualidad es una actitud humana considerada en muchas


sociedades como la virtud de coordinarse cronológicamente
para cumplir una tarea requerida o satisfacer una obligación
antes o en un plazo anteriormente comprometido o hecho a
otra persona.
Quiere decir, cuando una persona va a ir a algún lado con
otras, ya sean familiares, amigos, compañeros, entre otros, y
quedaron de encontrarse a la 1 p. m., se debe estar a esa
hora o unos minutos antes por cortesía, pero después no,
puesto que eso se define como una persona impuntual.

Algunas culturas tienen sobreentendido que los plazos reales


son diferentes de plazos indicados. Por ejemplo, en una
cultura particular puede ser entendido que la gente llegará
una hora más tarde de lo anunciado. En este caso, puesto que
cada uno entiende que una reunión a las 9 am comenzará
realmente alrededor de las 10 am, nadie se incomodará
cuando todo el mundo aparezca a las 10 am.
Ser puntual es ser consciente.
El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra
personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este
valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más
actividades, desempeñar mejor nuestra labor, ser
merecedores de confianza. La falta de puntualidad habla por
sí misma pues, de ella, puede inferirse con facilidad la escasa
o nula organización de nuestro tiempo y la falta de
planificación en nuestras actividades.
Autodeterminación:
La autodeterminación se refiere a la capacidad de un individuo, pueblo o
nación, para decidir por sí mismo en los temas que le conciernen.
La palabra autodeterminación se forma a partir de auto-, que significa
‘propio’, y determinación, que alude a la acción y efecto de decidir.
El concepto de autodeterminación es usado en política para referirse a la
capacidad de los ciudadanos de un territorio conformado legalmente como
Estado para tomar las decisiones referentes a su futuro político.
La autodeterminación de los pueblos, también conocida como derecho de libre
determinación de los pueblos, es la potestad que cada pueblo tiene de decidir,
elegir y determinar ordenación jurídica, organización política y forma de
gobierno, así como de perseguir su desarrollo tanto a nivel económico como
tecnológico y social.
El derecho de autodeterminación de los pueblos es constantemente referido
sobre todo en política internacional al aparecer alguna amenaza a la soberanía
nacional por parte de las potencias económicas y militares del mundo.
Conviene, sin embargo, aclarar que la autodeterminación de los pueblos no
tiene nada que ver con la separación de un territorio para formar un nuevo
Estado, lo cual se conoce como independentismo, ya que la autodeterminación
es un derecho que se abrogan pueblos históricamente constituidos.
En el área de psicología, la autodeterminación personal se refiere a la
capacidad que tiene una persona para decidir por sí misma aquello que le
concierne.
Según la autodeterminación personal, cada quien tiene el poder de tomar las
decisiones y determinar el propósito de su vida de acuerdo con su voluntad.

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