ILUSIONES VISUALES
SINTOMAS Y TIPOS
Las ilusiones ópticas llevan a percibir la realidad de manera distorsionada a través de la
vista. Pueden ser de carácter fisiológico, asociadas a los efectos de una estimulación de los
ojos o el cerebro; o cognitivo, en la que interviene nuestro conocimiento del mundo. Se
caracterizan por ser imágenes percibidas visualmente que difieren de la realidad objetiva.
Son causadas por la disposición de las imágenes, el efecto de colores, el impacto de la
fuente de luz u otras variables.
Algunas de ellas son ilusiones que distorsionan el tamaño, la forma o la longitud de la
imagen. Otras usan la luz, la sombra o la periferia de la imagen principal. Todas las
ilusiones nos engañan, viendo algo que no está realmente presente o viendo solamente parte
de lo que sí está. En términos simples, una ilusión óptica es causada por la estructura del
ojo y del cerebro y por cómo ambos trabajan juntos.
CLASIFICACIÓN DE LAS ILUSIONES ÓPTICAS
El origen de las ilusiones ópticas puede obedecer a una causa fisiológica o a un fenómeno
cognitivo
1. Ilusiones ópticas fisiológicas Son efecto de la estimulación repetitiva/excesiva, en la que
influye luminosidad, inclinación, parpadeo, color o movimiento. Dependen del punto ciego,
la irradiación, el astigmatismo, la persistencia de imágenes y el cansancio de la retina
Según Richard Gregory (1966), profesor emérito de la Universidad de Bristol, especialista
en el campo de la percepción y de las ilusiones ópticas, las ilusiones visuales de explicación
fisiológica son aquellas en que se alteran las señales sensoriales y neurales.
2. Ilusiones ópticas cognitivas Se producen por una interpretación errónea por parte del
cerebro de las señales que el ojo le envía; por ejemplo, una mala interpretación de la
dimensión relativa de dos objetos debido a la perspectiva. Las ilusiones ocurren a partir de
conclusiones inconscientes, la mente ya tiene una idea de cómo es el mundo que nos rodea.
ESTRUCTURA
Los científicos asociaban la visión del color a las longitudes de ondas que emitían los
objetos. Así, percibiríamos un objeto de color rojo porque en la retina incidiría una luz de
longitud de onda amplia, un objeto de color negro porque no reflejaría ningún tipo de luz, y
así sucesivamente. Sin embargo, encontraron un fenómeno que no podía ser explicado por
esta teoría: la constancia del color. Los objetos reflejan longitudes de onda distintas en
función de ciertos parámetros, como la iluminación. De este modo, la luz que emite un
objeto iluminado artificialmente es muy diferente a la que emite cuando lo dejamos al sol a
mediodía. Sin embargo, nosotros percibimos el color prácticamente igual en ambas
situaciones. Esto puso de manifiesto que la teoría anterior simplificaba demasiado las cosas
y dejaba de lado al órgano fundamental de la visión: el cerebro. El cerebro se encargaría no
solo de interpretar la información proveniente de la retina, sino también de completarla, lo
que puede entenderse estudiando algunas ilusiones ópticas.
En la actualidad, se sabe que el cerebro analiza por separado toda la información
transmitida por la retina. Esta información viaja a través del nervio óptico al núcleo
talámico, que se encarga de enviarla a la corteza visual primaria, en la parte posterior de
nuestra cabeza. Esta estructura se encarga de dividir la información y llevarla a la corteza
visual secundaria. Esta estructura tiene distintas regiones que procesan la información por
separado: forma, color, movimiento, profundidad… Esto conlleva una gran
especialización en el estudio de los factores de la imagen; sin embargo, puede también dar
lugar a errores si hay zonas de la corteza visual que transmiten información contradictoria.
El cerebro ha desarrollado a lo largo de al evolución mecanismos para corregir estos
errores, que salen a relucir cuando estamos ante una ilusión óptica. Algunas de las más
famosas son las siguientes:
1. Ilusión de Ponzo
Ilusión de Ponzo. En ella, vemos dos segmentos sobre unas vías de tren. Aunque parece que
el primero es más grande que el segundo, es fácil comprobar que ambas líneas son del
mismo tamaño. La explicación radica en que la retina ve solo en dos dimensiones, y es
nuestro cerebro el que crea una imagen en 3D, lo que da lugar a equivocaciones. En este
caso, la convergencia de las líneas verticales, así como que las horizontales se encuentren
cada vez más cerca, da lugar a una cierta percepción de la profundidad que hace que
visualicemos el segundo segmento más lejos y, por tanto, más grande
2. Triángulo de Kanizsa
En el triángulo de Kanizsa puede verse claramente un triángulo cuyos vértices están
formados por los círculos recortados de la figura y que, sin embargo, no existe. Esto se
produce porque el cerebro necesita reconocer formas y objetos familiares y tiende a formar
imágenes completas (en este caso, el triángulo), a partir de elementos individuales (los
círculos de los vértices).
3. Constancia del color
Color de las figuras. En este caso, se perciben los recuadros señalados como A y B de
distinto color; sin embargo, en la figura de la derecha se demuestra que son iguales.
Nuestro cerebro utiliza el contexto para “decidir” el color de un objeto determinado. En
este caso, el cuadrado B está rodeado por una zona más oscura, la sombra del cilindro, por
lo que el cerebro cree que su color es más claro de lo que realmente es. Por el contrario, el
A estaría en una zona más clara, por lo que el cerebro interpreta su color como más oscuro
de lo normal. Al basarse en el contexto, el cerebro mantiene el color de las cosas aunque
cambiemos el tipo de luz que incide sobre ellas.
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
ILUSIONES VS ALUCINACIONES VISUALES
Diferenciación alucinación-ilusión
La capacidad imaginativa no guarda relación alguna con la actividad alucinatoria
Baillarger; rompe con el carácter sensorial de la alucinación. Diferencia entre las
alucinaciones debidas a lesiones orgánicas y las idiopáticas y utiliza la idea mecánica de
tiempo de excitación interna producida esta por una lesión orgánica o psiquiátrica.
Esquirol define la ilusión como una transformación subjetiva de un dato real. Lo que
diferencia términos de la siguiente manera; ilusión siempre se apoya en la realidad,
deformándola, mientras que la alucinación es un producto de la mente enferma.