INSTITUTO SUPERIOR TECNOLÓGICO
DANIEL ALCIDES CARRION
NUTRICION Y DIETETICA
TEMA:
Evaluación y dietoterapia en marasmo
CURSO:
Atención del paciente hospitalizdo
PROFESOR:
Bessombes Naveda Giancarlo
ALUMNA:
Giovanna Retamozo Tafur
2019
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EVALUACIÓN Y
DIETOTERAPIA EN
MARASMO
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INDICE
CAPITULO I Pág.
INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………….... 5
CAPITULO II
2.1. MARASMO………………………………………….…………………………… 6
2.1.2. Concepto……..……………………………….…………………………….. 6
2.1.3. Causas…….………………………………………………………………… 6
2.1.4. Manifestaciones clínicas………………………………..…………………. 7
CAPITULO III
3.1. EVALUACIÓN ……………………………………………………….…………..8
3.1.1. Evaluación antropométrica………………………………………………… 8
3.1.2. Obtener su historia clínica ………………………………………………… 8
3.1.3. Parámetros bioquímicos …………………………………………………... 8
3.2. TRATAMIENTO ……………………………………………………..…………..9
CAPITULO IV
4.1. CONCLUSIÓN …………………………………………………………………. 11
4.2. RECOMENDACIÓN …………………………………………………………… 11
CAPITULO V
BIBLIOGRAFÍA ………………………………………………………………………..... 12
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CAPITULO I
INTRODUCCIÓN
La malnutrición se desarrolla debido a que la ingesta de proteínas o energía es insuficiente
para cubrir las necesidades del individuo, provocando alteraciones metabólicas, cambios
fisiológicos, alteración en la composición corporal y reducción de la función de algunos
órganos y tejidos.
La desnutrición se clasifica de acuerdo a su intensidad en:
o Leve en la que el niño cambia de humor, se muestra muy llorón, irritable, menos alegre,
y además que el peso no aumenta como es debido.
o Moderado en la que el niño pierde peso, se enferma continuamente, sus padecimientos
duran más tiempo, existiendo inapetencia, además que las capacidades tanto
intelectual como de atención se encuentran afectadas
o Severa o grave en la que el niño pierde grasa, masa muscular y se ve muy deteriorado
en su estado general. El aspecto adelgazado del niño le da una cara de simio o
anciano.
Se demostró que existían dos tipos bien diferenciados de desnutrición en la infancia; el
marasmo o desnutrición calórico-proteica y el Kwashiorkor o desnutrición pluricarencial o
proteica.
El marasmo es una desnutrición crónica que da tiempo al organismo de adaptarse para
sobrevivir, causado por una insuficiencia de nutrientes en la dieta, principalmente en niños
pequeños, caracterizándose por una pérdida progresiva de tejido subcutáneo y muscular. La
misma que afecta a niños en edad de crecimiento, hasta los tres años y medio debido a un
destete temprano y a alimentación deficitaria en proteínas y calorías.
De forma más práctica, un niño cuyo peso disminuya a menos del 80% de lo normal se
considera malnutrido. Otras medidas útiles son los depósitos de grasa, la masa muscular y las
concentraciones circulantes de proteínas séricas (p. ej., albúmina y transferrina).
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CAPITULO II
2.1. MARASMO
2.1.1. CONCEPTO
La palabra Marasmo se deriva, del griego y se ha usado durante años como
término médico para los niños gravemente debilitados y bajos de peso 1.
Es un estado patológico y potencialmente reversible que presenta una evolución
crónica la cual compromete peso y talla, comenzando en los primeros meses de
vida, ocurre con mayor frecuencia en el lactante, presentando déficit de
proteínas y energía, debido a deficiencia en la calidad o deficiencia en la
cantidad de nutrientes2.
2.1.2. CAUSAS
a) La causa principal es la inanición por una dieta insuficiente para cubrir
necesidades calóricas diarias por lo que el organismo utilizara sus propias
reservas.
b) Hábitos alimenticios incorrectos, practicas incorrectas de destete o muerte
de la madre para el uso de la formula láctea infantil en vez de la leche
materna.
c) El nacimiento prematuro o el bajo peso al nacer que predisponen al niño a
desarrollar esta enfermedad2.
El marasmo aparece cuando, por una u otra causa, falta la lactancia natural, o
cuando el niño padece una enfermedad que le impide asimilar el alimento
ingerido, o hace que la dieta resulte insuficiente para la conservación de la
salud.
Esta enfermedad es de las que suelen causar diarrea, y la mayor proporción de
víctimas se encuentra entre los niños de menos de un año.
En África y otros lugares existe una relación bastante estrecha entre el marasmo
y una lactancia natural deficiente3.
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2.1.3. MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Las manifestaciones clínicas son variadas, pudiéndose describir las siguientes:
a) Crecimiento deficiente: se podría decir que en la mayoría de los casos el
niño no crece en forma adecuada.
b) El abdomen: puede estar distendido o plano, pudiéndose en algunos
casos verse las asas intestinales dibujadas en la superficie de la piel.
c) Diarrea: pueden presentar, pero no es una característica constante de la
enfermedad.
d) Anemia: estos casos casi siempre se encuentra anemia.
e) Atrofia muscular: disminución del musculo esquelético, perdiendo así la
fuerza muscular4.
f) Cabello: el cabello tiende a ser seco, sin su brillo normal y algunas veces
escaso.
g) Piel: la piel es seca, delgada, con poca elasticidad y se “arrugan”
fácilmente al pellizcarla.
h) Frecuentemente tienen 60% o menos del peso esperado para su estatura
y muestran una talla baja.
i) Los niños son apáticos, pero generalmente consientes de su alrededor,
con una mirada de ansiedad y tristeza.
Estas características, junto con el hundimiento de las mejillas y los pómulos de
la cara, le dan al niño marasmático un aspecto parecido al de un anciano o un
mono.
Algunos pacientes tienen poco apetito; otros manifiestan hambre, pero raras
veces toleran grandes cantidades de alimentos y vomitan con facilidad.
Muestran una debilidad marcada y muchas veces no se pueden parar si ayuda.
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La presión arterial y temperatura corporal pueden ser bajas y el pulso puede
estar normal o elevado5.
Investigaciones en América Latina, África y Estados Unidos han demostrado que
los niños desnutridos tienen un menor coeficiente intelectual, que niños
normales del mismo nivel socioecómico.
CAPITULO III
3.1. EVALUACIÓN
3.1.1. EVALUACIÓN ANTROPOMÉTRICA
Los niños cuyo peso para la talla es inferior a -3 DE, de los valores de
referencia del NCHS/OMS significa que están intensamente malnutridos. Se les
debe ingresar en el hospital para observarlos, tratarlos y alimentarlos día y
noche.
Interpretaciones antropométricas está
relacionado con los puntos de corte.
a) Retardo en el crecimiento:
cuando la talla esta por debajo
del minimo para la edad. <-2DE
b) Desnutrición aguda: cuando del
peso está por debajo del mínimo
para la talla. <-3DE
3.1.2. OBTENER SU HISTORIA CLÍNICA
a) Régimen de alimentación habitual antes del episodio actual de
enfermedad
b) Antecedentes de lactancia natural
c) Duración y frecuencia de los vómitos o la diarrea.
d) Peso al nacer.
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3.1.3. PARÁMETROS BIOQUÍMICOS
Datos de laboratorio
a) Albumina es normal.
b) Transferrina es normal
c) Prealbúmina es normal.
d) RBP es normal6.
3.2. TRATAMIENTO
Se debe intentar administrar los nutrientes necesarios para la repercusión
funcional
Una vez que se alcanza la estabilidad se cubren las necesidades de proteínas,
energía y otros nutrientes, se debe aportar cantidades adicionales para así
recuperar los capitales perdidos.
3.2.1. FÓRMULA TERAPÉUTICA F-75
La terapéutica F-75 proporciona 22 kcal y 0.27 g de proteína por onza (30
ml) reconstituida a dilución normal, El contenido de lactosa es muy bajo (0.39
g/onza) y de fácil digestibilidad por el tracto gastrointestinal de los niños y
niñas con desnutrición aguda, incluso si hay diarrea 7.
3.2.1.1. F-75 EN LA FASE DE ESTABILIZACIÓN
Realice las siguientes acciones:
Inicie la lactancia materna si el niño o niña está
siendo amamantado.
Inicie la fórmula terapéutica F-75 a razón de 11
ml/kg/toma si no hay edema de 8 a 9 ml/kg/toma si
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hay edema. aumentando gradualmente el volumen
cómo se indica en la Tabla 1.
Tabla 1. Esquema de suministro de fórmula terapéutica F-75 en la fase de estabilización
3.2.1.2. FASE DE TRANSICIÓN
Esta fase se inicia cuando se recupera el apetito, mejora la infección
y es posible aumentar la cantidad de nutrientes.
En ese momento se hace el paso de la fórmula terapéutica F-75 a la
FTLC (Formula Terapéutica Lista para Consumir).
Se espera que el niño o niña consuma de 100 a 135 kcal/kg/día, 3 a
4 g/kg/día de proteína y 130 a 150 ml/kg/día de líquidos.
A continuación, se presentan la opción de transición de la F-75 a
FTLC:
Opción:
Ofrezca la FTLC en varios momentos del día, garantizando un
aporte de 100 y 135 kcal/kg/día23.
Aumente la cantidad de FTLC en los siguientes 2 a 3 días,
hasta que el niño o niña reciba solamente esta fórmula y
pueda continuar la recuperación nutricional en el hogar.
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CAPITULO IV
CONCLUSIÓN
Se concluye que el marasmo es una enfermedad grave pero no es tan riesgoso
como otras enfermedades (Kwashiorkor), ya que si se hace los tratamientos
adecuados en el momento adecuado no habría el riesgo de la muerte. Afecta
principalmente en el infante, en los dos primeros años de vida generalmente.
RECOMENDACIÓN
Se puede evitar esta patología mejorando el entorno del niño, favoreciendo el
adecuado aporte de alimentos, fomentando la lactancia materna, mejorando las
políticas de salud dirigiéndolas a una detección precoz de cualquier modificación
en los valores antropométricos, uso de suplementos nutricionales en grupos de
riesgo, la monitorización del crecimiento de los niños.
Además, se recomienda una evaluación nutricional exhaustiva, que incluya la
valoración de la ingesta calórica, la cual es imprescindible para evitar el
desarrollo de esta patología.
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CAPITULO V
5.1. BIBLIOGRAFÍA
1. Gonzalez H. Evaluación de la expresión génica en células de niños desnutridos.
Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. México.
2. Enfermedades nutricionales (patología estructural y funcional): marasmo y
kwashiorkor. por elsevier connect. 2018. https://www.elsevier.com/es-
es/connect/medicina/enfermedades-nutricionales-marasmo-kwashiorkor.
3. Ramalingaswami, v. Malnutrición y enfermedad. Suiza; 1963.
4. Soto LO. Marasmo. 2011.
5. Torún B. Manejo del niño y niña desnutridos. Guatemala. 2001.
6. Ángel G. Tratado de nutrición. London: medica panamericana. 2010.
7. Vanegas, Rodríguez M, Estupiñán Z. Lineamiento para el manejo integrado de la
desnutrición aguda moderada y severa en niños y niñas de 0 a 59 meses de edad.
Colombia: Ministerio de Salud y Protección Social – UNICEF. 2017.
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