República Bolivariana de Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Defensa
Universidad Nacional Experimental Politécnica De La Fuerza Armada
UNEFA-Núcleo Lara
EL AGUA EN LA ECONOMÍA CORPORAL
Integrantes:
Angibel Perozo
CI: 20349316
Asignatura:
Enfermería Básica
Prof: Lic Zaida Galindez
EL AGUA EN LA ECONOMÍA CORPORAL
El agua o H2O es una combinación de hidrógeno y oxígeno y es la base de los líquidos
corporales Además, el agua es el compuesto químico más importante para la existencia de
la vida en nuestro planeta y, por tanto, esencial en la nutrición de plantas y animales de
todo tipo. El cuerpo humano está compuesto en aproximadamente el 70 por ciento por agua
(porcentaje que varía según la edad de la persona y el estado de salud en que se encuentre)
Todas las células y funciones orgánicas del ser humano dependen del agua para su correcto
funcionamiento
LA IMPORTANCIA DEL AGUA
En todos los seres vivos el agua es de gran importancia ya que su pérdida o ausencia puede
ocasionar trastornos de salud muy serios.
COMPOSICIÓN CORPORAL
La composición corporal de un individuo está determinada genéticamente, está sujeta a las
influencias de factores ambientales como los hábitos dietéticos y alimentarios, culturales e
incluso estéticos.
DISTRIBUCIÓN
Se distribuye en tres compartimentos:
El agua de dentro de las células o espacio intracelular,
El líquido intersticial (situado entre las células)
El líquido intravascular, que circula por dentro de los vasos sanguíneos.
El agua es un alimento verdaderamente extraordinario y esencial para la vida: los alimentos
y los gases se transportan en medio acuoso.
Líquido intracelular (dentro de las células):
Todo líquido que está dentro de las membranas celulares.
El mayor compartimiento líquido, contiene aproximadamente 25 litros y constituye cerca
del ¡40% del peso corporal!
Líquido intersticial o extracelular (fuera de las células):
Todo el líquido que baña a las células y por supuesto Todo material que entre o salga de
estas, debe cruzar este compartimiento que contiene un volumen total de 12 litros y
constituye aproximadamente el 15% del peso corporal.
El plasma:
Este es el componente líquido de la sangre. Está contenido dentro del sistema vascular
(arterias y venas) y contribuye con un total de tres litros, lo que constituye un 5% del peso
corporal.
Desequilibrio, una nueva ingesta de líquido permite ajustar en poco tiempo el nivel de agua
que nuestro cuerpo precisa.
El agua llega a nuestro cuerpo por dos vías:
Ingestión: Incluyendo el agua líquida y la atrapada en los alimentos, esta última se
libera con la digestión y pasa a la sangre a través de la mucosa del intestino delgado.
Oxidación celular: Aquí el agua se forma como producto de desecho del
catabolismo (ruptura) de los nutrimentos (proteínas, grasas e hidratos de carbono),
sin embargo la cantidad obtenida es poca.
El agua es eliminada por cuatro vías:
· Pérdidas insensibles: Un poco a través de la piel (transpiración) y el agua espirada por los
pulmones (por humedecimiento del aire que se inspiró).
El ejercicio o incremento de la temperatura corporal estimula el aumento en la frecuencia y
profundidad de la respiración, fomentando una mayor pérdida insensible.
· Excremento: Durante la formación del bolo el agua se reabsorbe y la pérdida es poca.
· Orina: Este es el mecanismo más importante de expulsión del cuerpo, aproximadamente
entre 1 litro y 1.5 litros al día.
· Sudor: El sudor es el mecanismo que ayuda a regular la temperatura del cuerpo, está
perdida está influida por factores como la temperatura corporal, esfuerzo físico
¿Cómo se da el flujo de líquidos en el cuerpo?
Los líquidos en el cuerpo, por lo general fluyen desde regiones de mayor concentración
hacia regiones de menor presión. Existen, sin embargo barreras entre compartimentos que
modifican este impulso. La pared capilar separa al plasma del líquido extracelular. La
membrana celular se encuentra entre el líquido extracelular y el intracelular, por lo tanto,
estas estructuras estratégicamente localizadas pueden impedir o favorecer el intercambio
entre los compartimentos líquidos.
FUNCIONES DEL AGUA
El agua proporciona un medio para transportar substancias vitales nutrientes, hormonas,
entre otras, a través de todo el cuerpo (vía la sangre, linfa y otros líquidos del cuerpo) y
para eliminar los desechos del mismo.
Interviene en el Proceso de Digestión
Como medio de transporte participa en la digestión, absorción. Circulación y excreción.
Termorregulación
Es esencial en la regulación de la temperatura corporal; por ejemplo, cuando hace calor, el
agua que se pierde por el sudor a través de la piel ayuda a enfriar el cuerpo, ésta evaporarse
directamente sobre la superficie del cuerpo.
Metabolismo
El agua sirve como medio para que la mayoría de las reacciones químicas del cuerpo se
lleven a cabo.
Función Morfológica
Ayuda a darle estructura y forma al cuerpo. El agua es un elemento estructural de las
células, las cuales al perder agua también pierden su figura.
Lubricación
Proporciona lubricación en lugares estratégicos en el cuerpo, tales como en las
articulaciones o coyunturas (mediante el líquido sinovial), en las vísceras de la cavidad
abdominal (para que éstas puedan moverse efectivamente), y en los pasajes respiratorios (lo
cual provee la mucosa de éstos).
PERDIDAS DE AGUA Y ELECTROLITOS EN EL ORGANISMO
La deficiencia de agua puede ser causada por muchas razones, tales como vomitar en
exceso, diarrea o sudoración excesiva.
El efecto principal es la deshidratación (pérdida de los líquidos del cuerpo). Alrededor de
un cuarto de líquido se pierde por cada dos libras de peso que se rebaje. A continuación se
presentan las consecuencias fisiológicas que puede ocasionar la deshidratación:
Si se pierde 1% del peso corporal los reflejos del cuerpo se reducen y se pierde
fuerza.
La pérdida de 3% del peso corporal puede aumentar la frecuencia cardíaca (el
pulso), producir calambres en los músculos esqueléticos de las piernas y el
abdomen, y reducir el estado de alerta de la mente. Además, la sed será intensa.
Si se pierde 6% del peso corporal puede ocurrir un agotamiento por calor. Esta
condición se caracteriza por un aumento en la frecuencia de las respiraciones (que
resulta en pérdida adicional de agua), una reducción en el volumen de sangre y en la
presión arterial, nausea y vómito (lo cual resulta en más pérdida de líquido) o
aumento en la debilidad, el movimiento muscular se hace difícil.
También, se puede sentir dolor de cabeza, mareos, y calambres; la piel se puede
poner pálida, húmeda y fría.
De seguir esta condición el individuo se aproxima a una insolación o choque por
calor, durante la cual la vida del individuo se encuentra amenazada.
Durante dicha etapa se presentan los siguientes signos y síntomas: o La temperatura
del cuerpo es elevada (puede ser 106 grados
Fahrenheit o más). o Característicamente la piel es roja, caliente y seca. o El
mecanismo por el cual se suda para enfriar el cuerpo está bloqueado. o Puede
ocurrir agitación, confusión o desorientación, convulsiones, letargia
(adormecimiento), o coma (la persona esta inconsciente).
Exceso
Si de alguna forma el agua que se ingiera en el cuerpo no se puede eliminar (como
en el caso de algunos individuos que padecen de hipertensión), los siguientes
efectos pueden ocurrir:
Aumenta el volumen de sangre en el cuerpo.
Aumenta la presión arterial.
Se experimentan dolores de cabeza.
Aparecen áreas en el cuerpo con edema (acumulación de líquidos en los tejidos
corporales).
Síntomas de la deshidratación
Sed, sequedad de las mucosas y de la piel,
Sensación de ardor y acidez gástrica,
Somnolencia,
Fatigabilidad extrema, Si es más grave,
Ojos hundidos,
Pulso acelerado,
Descenso de la tensión arterial,
Fiebre, retención de líquidos (por lo que algunos órganos, como los riñones,
comienzan a fallar, pudiéndose llegar al colapso y la muerte) son algunos de los
síntomas de la deshidratación.
REGULACIÓN DEL EQUILIBRIO HÍDRICO (AGUA)
Hay un equilibrio hídrico en los organismos, si se conserva un balance entre el ingreso y la
excreción, siempre que haya libre aporte de agua.
Dicho balance lo controlan las sensaciones de sed y los riñones. Por ejemplo, Cuando
aumentan las pérdidas de agua por sudoración excesiva o diarreas, la saliva de la boca
absorbe agua, dejando una sensación de sequedad en la boca, lo cual estimula la ingestión
de agua. Además, los riñones conservan el agua secretando menos orina; este mecanismo
renal es regulado por la hormona vasopresina o antidiurética (ADH) que estimula la
resorción de agua en los túbulos renales. Ionización del agua El agua pura tiene la
capacidad de disociarse en iones, por lo que en realidad se puede considerar una mezcla de
Agua molecular (H2O) Protones hidratados (H3O+) e iones hidroxilo (OH-) En realidad
esta disociación es muy débil en el agua pura, y así el producto iónico del agua a 25º. Este
producto iónico es constante. Como en el agua pura la concentración de hidrogeniones y de
hidroxilos es la misma, significa que la concentración de hidrogeniones es de 1 x 10 -7.
Para simplificar los cálculos Sörensen ideó expresar dichas concentraciones utilizando
logaritmos, y así definió el pH como el logaritmo decimal cambiado de signo de la
concentración de hidrogeniones.
Según esto:
Disolución neutra pH = 7 disolución ácida pH < 7
Disolución básica pH =7
Determinantes del balance de agua corporal
Este balance depende de la diferencia neta entre el agua incorporada y el agua eliminada.
El agua obtenida proviene del consumo (líquidos y alimentos) y del metabolismo (agua
metabólica), mientras que las pérdidas de agua ocurren como consecuencia de las pérdidas
respiratorias, dérmicas, Renales y gastrointestinales Agua corporal total Elemento que
representa un 50-70% del peso corporal de los humanos y se divide en agua intracelular
(2/3) y agua extracelular (1/3).
El agua extracelular está dividida, a su vez, en volumen plasmático o intravascular (4% del
peso corporal), volumen líquido intersticial (16%) y líquido transcelular (cefalorraquídeo,
pleural, pericárdico, peritoneal, intraocular, sinovial y de las secreciones del tracto
digestivo).
Su distribución en un adulto joven normal es (porcentaje del agua corporal): agua
plasmática (7,5%), agua en líquido intersticial y linfa (20%), agua en tejido conectivo denso
y cartílago (7,5%), agua en hueso (7,5%), agua intracelular (55%) y agua transcelular
(2,5%).
DESEQUILIBRIO ELECTROLÍTICO
¿Qué son los electrolitos?
El torrente sanguíneo contiene muchos químicos que regulan funciones importantes del
cuerpo. Esos químicos se denominan electrolitos. Cuando se disuelven en agua, se separan
en iones con carga positiva y en iones con carga negativa. Las reacciones nerviosas del
cuerpo y la función muscular dependen del intercambio correcto de estos electrolitos dentro
y fuera de las células.
Algunos ejemplos de electrolitos son: calcio, magnesio, potasio y sodio. El desequilibrio
electrolítico puede causar distintos síntomas.
Valores normales en adultos
Calcio: 4,5-5,5 mEq/L
Cloruro: 97-107 mEq/L
Potasio: 3,5-5,3 mEq/L
Magnesio: 1,5-2,5 mEq/L
136-145 mEq/L
Sodio:
* Nota: Los valores normales pueden variar según el laboratorio.
Cómo interpretar los resultados de los análisis de sangre. Desequilibrio electrolítico:
¿Qué es el desequilibrio electrolítico?
Existen muchas causas de un desequilibrio electrolítico, entre ellas:
Pérdida de fluidos corporales por períodos prolongados con vómitos, diarrea,
sudoración o fiebre alta
Dieta inadecuada y falta de vitaminas de los alimentos
Malabsorción: el cuerpo no puede absorber estos electrolitos debido a distintos
trastornos estomacales, medicamentos, o por la forma en que se ingieren los
alimentos
Trastornos hormonales o endocrinológicos
Enfermedad renal
Una complicación de la quimioterapia es el síndrome de lisis tumoral. Esto ocurre
cuando el cuerpo destruye las células tumorales rápidamente después de la
quimioterapia y baja el nivel de calcio en sangre, aumenta el nivel de potasio en
sangre y se producen otras anormalidades electrolíticas.
Ciertos medicamentos pueden causar un desequilibrio electrolítico, como por ejemplo:
Medicamentos para quimioterapia (cisplatino)
Diuréticos (furosemida[Lasix] o bumetanida[Bumex])
Antibióticos (amfotericina B)
Corticosteroides (hidrocortisona)
¿Cuáles son algunos de los síntomas de desequilibrio electrolítico que hay que tener en
cuenta?
Como se describió anteriormente, un desequilibrio electrolítico puede crear muchos
síntomas. Estos síntomas se basan en el nivel de electrolito afectado.
Si los resultados del análisis de sangre indican niveles alterados de potasio,
magnesio, sodio o calcio, puede experimentar espasmos musculares, debilidad,
espasmos o convulsiones.
Los niveles bajos en los resultados de los análisis de sangre pueden provocar:
latidos irregulares, confusión, cambios en la presión sanguínea, trastornos del
sistema nervioso o a largo plazo, en los huesos.
Los niveles altos en los resultados de los análisis de sangre pueden provocar:
debilidad o espasmos musculares, entumecimiento, fatiga, latidos irregulares y
cambios en la presión arterial.
¿Cómo se diagnostica el desequilibrio electrolítico?
Por lo general, un desequilibrio electrolítico se diagnostica según la información que se
obtiene mediante:
La historia de los síntomas.
Un examen físico del médico.
Resultados de análisis de orina y sangre.
Si hay otras anormalidades basadas en estos estudios, el médico puede sugerir
exámenes más exhaustivos, como un electrocardiograma. (Los niveles muy altos o
bajos de potasio, magnesio y/o sodio pueden afectar el ritmo cardíaco).
Si el desequilibrio electrolítico se produce por problemas renales, el médico puede
solicitar una ecografía o una radiografía de los riñones.
Tratamiento del desequilibrio electrolítico:
Identificar y tratar el problema subyacente que causa el desequilibrio electrolítico.
Fluidos intravenosos, reemplazo de electrolitos.
Un desequilibrio electrolítico menor se puede corregir con cambios en la dieta. Por
ejemplo, realizar una dieta rica en potasio si tiene niveles bajos de potasio, o
restringir la ingesta de agua si el nivel de sodio en la sangre es bajo.
PERDIDAS INSENSIBLES
Se refieren a la pérdida de líquidos corporales que no se logran evidenciar fácilmente;
es decir, no pueden ser
medidos y forman parte
del control en el balance
de líquidos administrados
y eliminados
por el paciente.
Las pérdidas diarias de líquidos corporales se dividen en cuatro grandes rubros:
Pérdida hídrica insensible
Cual corresponde a aproximadamente 700 mL/día y consta de las pérdidas de líquidos a
través de la piel por difusión (siendo muy diferente a los egresos hídricos debidos a la
sudoración) y perdidas por la evaporación en el aparato respiratorio.
Esto se conoce como pérdidas insensible de agua porque ocurre sin que el individuo la
perciba o sea consciente de ella, a pesar de que está produciéndose constantemente en todos
los seres humanos vivos.
LA PÉRDIDA INSENSIBLE DE LÍQUIDOS A TRAVÉS DE LA PIEL
Corresponde por si sola a unos 300 a 500 mL/día y es contrarrestada por la capa córnea de
la piel, carga de colesterol que constituye una barrera contra la excesiva pérdida de agua
por difusión.
Cuando esa capa córnea desaparece, como cuando ocurre con los individuos quemados
estas pérdidas insensibles aumentan hasta 10 veces, por lo cual un individuo puede perder
entre 3000 a 5000 mL/día. Siendo necesaria y vital la administración de grandes cantidades
de líquidos vía intravenosa para compensar la pérdida excesiva.
PÉRDIDA DE AGUA POR LA PIEL
La piel es una vía por la cual se pierde agua de dos formas: pasiva y activa.
La pérdida pasiva de agua por la piel ocurre por desplazamiento desde las capas más
profundas y por tanto “más húmedas”, a las capas más superficiales y más secas; también la
evaporación de agua desde las mucosas y los tractos.
Esta pérdida es pasiva y no depende esencialmente de la temperatura corporal o de la
temperatura ambiental. La pérdida por evaporación juega un papel muy importante en la
termorregulación pues la evaporación de 1 ml de agua remueve cerca de 0,58 kcal. Cerca
del 25% de la pérdida de calor del cuerpo, ocurre por este mecanismo.
La pérdida activa (TEMPERATURA)es la que se produce por sudoración; está
modificada por el ejercicio, por la temperatura corporal y la ambiental. Cuando la
temperatura ambiental no excede los 30 °C, y la temperatura corporal es normal, la
sudoración ocurre en la áreas de aposición de la piel, o sea en los pliegues. A medida que la
temperatura aumenta, se compromete progresiva mente la superficie corporal y la cantidad
de sudor aumenta pudiendo convertirse en una pérdida considerable. Él sudor es un líquido
hipo-osmolar si se compara con el plasma (la suma del sodio y el potasio es de70 mEq/L
aproximadamente). De manera que una pérdida de volumen del LEC por sudoración
profusa conduce a una deshidratación hiper-osmolar por hipernatremia principalmente. El
sudor también hay otros iones, potasio y cloro. Las pérdidas de agua por piel se relacionan
con la superficie corporal del individuo. En promedio fluctúan entre 400 a 600 mililitros
por día.
LA PÉRDIDA INSENSIBLE DE LÍQUIDO VÍA EL APARATO RESPIRATORIO
Corresponde a aproximadamente unos 300 a 400 mL/día.
Cuando el aire entra en las vías respiratorias, se satura de humedad alcanzando una presión
de vapor de agua de unos 47 mm Hg, antes de ser expulsado. Como la presión de vapor de
agua en el aire inspirado suele ser menor de esta cifra constantemente estamos perdiendo
agua con la respiración. En tiempo frío, la presión del vapor de agua en la atmósfera se
reduce casi hasta 0, produciéndose una pérdida mayor todavía de líquidos por los pulmones
conforme la temperatura desciende.
Esto explica la sensación de sequedad que se percibe en las vías respiratorias cuando hace
frío.
La Pérdidas de líquidos por la sudoración
Suele ser muy variable y dependiente directamente al grado de actividad física a la que se
somete el individuo, así como también a la temperatura ambiente.
El volumen de sudor es normalmente de 100 mL/día, pero en un clima cálido o con un
ejercicio físico intenso, la pérdida de agua por el sudor se eleva en ocasiones hasta 1000 a
2000 mL/hora. Esto agoraría enseguida los líquidos corporales si al mismo tiempo no
aumentara el ingreso de agua gracias al mecanismo de la sed.
La pérdida hídrica por las heces
Normalmente es de tan solo pequeñas cantidades menores incluso a 100 mL/día, pero
puede aumentar a varios litros diarios en las personas con diarrea intensa, como en el caso
del cólera. Por esta razón, la diarrea intensa puede poner en peligro la vida, si no se corrige
en unos días.
Las pérdidas hídricas por vía renal
Es la manera más importante por la cual el organismo regula nos niveles de ingreso y
egreso tanto de líquidos y electrolitos, existen muchos mecanismos por los cuales esto
ocurre, así como la variabilidad en los niveles de orina producidos, que pueden ir de 0.5
L/día, en personas deshidratadas hasta 20 L/día en las personas que beben enormes
cantidades de líquidos.
Esta extraordinaria variabilidad también se cumple con la mayoría de los electrolitos del
cuerpo, como el sodio, el cloro y el potasio. Algunas personas ingieren cantidades de sodio
tan bajas como 200 mEq/día, mientras que otras toman de 300 a 500 mEq/día de sodio.
Los riñones se encargan de ajustar la excreción de agua y sodio para equipararlas
exactamente a las cantidades ingeridas de esas sustancias y, asimismo, de compensar las
pérdidas excesivas.
PROCESO DE ENFERMERIA
En dicho proceso el personal interviene para cumplir su rol como promotores de salud y
prevenir enfermedades de la siguiente manera:
Brindar apoyo emocional y preparación psicológica al paciente y familiares con el
objetivo de disminuir las preocupaciones y obtener mayor cooperación en el
cumplimiento del tratamiento y orientaciones a seguir.
Valorar presencia de factores que puedan aumentar las demandas de líquidos y
electrólitos (fiebre, drenajes, tratamiento diurético, diabetes insípida, vómitos y
diarreas persistentes).
Medir los signos vitales: temperatura (la fiebre indica pérdida de líquido), pulso,
respiración y tensión arterial, y registrar los datos en la historia clínica.
Medir la presión venosa central (PVC), lo que permite valorar presencia de
hipovolemia.
Administrar líquidos y electrólitos por la boca, siempre que sea posible, según
indicación médica en relación con el estado del paciente y el resultado de
ionograma en sangre.
Canalizar una vena si la hidratación está indicada por vía intravenosa, cumpliendo
con las medidas de asepsia y antisepsia.
Vigilar atentamente goteo de la Venoclisis y mantenerla de acuerdo con lo indicado,
pues una sobre hidratación podría traer complicaciones. Ejemplo: edema agudo del
pulmón.
Valorar presencia de pliegue cutáneo, resequedad de la mucosa oral y de la lengua
(la mejor forma de medir la turgencia de la piel, es tomar entre los dedos la piel del
esternón, de la cara interna de los muslos o de la frente).
Esta prueba no es tan válida en ancianos como en personas más jóvenes, ya que la
elasticidad cutánea se ve afectada por la edad.
Observar signos y síntomas que indiquen empeoramiento del cuadro clínico del
paciente (cefalea, mareos, vómitos, etc.) e informarlo al personal médico
inmediatamente.
Llevar un estricto control del balance hidromineral, registrando los datos de todos
los ingresos y egresos en 24 h.
Esto guía al médico para la aplicación del tratamiento medicamentoso y dietético.
Vigilar que se cumpla la dieta indicada.
Garantizar la realización en tiempo de los exámenes complementarios.
Recordar que el ionograma y la gasometría pierden su valor pasada 1 h de realizada
(el ionograma permite identificar el tipo de deshidratación).
Medir la diuresis con la frecuencia establecida (permite valorar la función renal).
Medir el peso corporal con la frecuencia establecida (permite valorar la ganancia o
pérdida de líquido).
Mantener la higiene del paciente, baño diario, aseo matutino y vespertino,
etc.
Brindar educación para la salud al paciente y familiares, se les orienta los signos y
síntomas que indican la existencia de deshidratación, así como la importancia del
tratamiento que ha de seguir en caso que ya se encuentre deshidratado.
A los cuidados anteriores se debe añadir los específicos en relación con la alteración
electrolítica determinada.
Cuidados de enfermería específicos
En hiponatremia
Incorporar a la dieta alimentos ricos en sodio (ver tabla de alimentos en el capítulo
de insuficiencia cardíaca).
Valorar el estado del paciente para prevenir complicaciones (vómitos, dolores
abdominales, cambios en sistema nervioso central como letargo, confusión,
espasmos musculares y convulsiones).
Valorar la densidad de la orina.
En hipernatremia
Incorporar una dieta hiposodica (ver tabla de alimentos hiposódicos en el capítulo
de insuficiencia cardíaca).
Valorar alteraciones fundamentalmente neurológicas (confusiones, calambre,
irritabilidad, convulsiones y coma).
Medir densidad de la orina.
En hipopotasemia
Valorar debilidad y parálisis de extremidades.
Valorar con el médico el suplemento de potasio en pacientes con tratamientos
diuréticos no ahorradores o de acción potente.
Administrar en la dieta de los pacientes con riesgo de hipopotasemia, alimentos
ricos en potasio (plátano, melón, cítricos y verduras).
Monitorizar la actividad cardíaca y realizar electrocardiograma con DII largo con la
frecuencia establecida (detectar afectación de la conducción eléctrica del corazón
que produce cambios en el electrocardiograma, bastantes típicos y arritmias
cardíacas).
Valorar en pacientes que se le administra digital, manifestaciones de intoxicación
digital (por mayor facilidad para la toxicidad digital).
Administrar en casos severos potasio por vía intravenosa según indicación médica
con las precauciones siguientes:
El potasio nunca se debe administrar en bolo por vía intravenosa (su concentración
brusca en sangre provoca una parada cardíaca en diástole) ni por vía intramuscular
(provoca daño hístico).
Cuando se prepara una infusión con potasio, debe agitarse bien para evitar dosis en
bolo resultante de la concentración de potasio en el fondo del frasco.
Evitar administrar concentraciones elevadas de potasio por venas periféricas (por la
posibilidad de dolor venoso e irritabilidad de la íntima del vaso que provoca flebitis
química).
En situaciones críticas es posible que prescriban soluciones más concentradas de
potasio que se deben de administra por catéter central.
Control estricto de la velocidad de administración de la infusión de potasio por vía
intravenosa.
En hiperpotasemia
Valorar la actividad eléctrica del corazón mediante monitorización constante.
Realizar electrocardiograma con DII largo con la frecuencia establecida.
Evitar administrar en pacientes con insuficiencia renal sangre con mucho tiempo de
almacenamiento.
Restringir en la dieta, alimentos que contengan potasio (café, cacao, té, frutas secas,
frijoles, pan integral, leche y huevos).
En situaciones de urgencia, valorar con el médico la administración de gluconato de
calcio, para antagonizar los efectos cardíacos por hiperpotasemia. La indicación de
bicarbonato de sodio suele ser necesario para alcalinizar el plasma y hacer que el
potasio entre temporalmente en las células, además para antagonizar los efectos
cardíacos por la hiperpotasemia.
Evitar el torniquete prolongado cuando se extrae la sangre para la medición del
potasio, pues puede dar falsos niveles elevados.
Enviar la muestra de sangre con la mayor brevedad al laboratorio, dado que la
hemólisis puede dar por resultado concentraciones séricas altas de potasio que sean
falsas. Administrar diuréticos según indicación (se utilizan diuréticos no
ahorradores de potasio o de acción potente, para favorecer su eliminación por la
orina). Aplicar cuidados específicos sin necesidad de diálisis peritoneal o
hemodiálisis.
En hipocalcemia
Valorar presencia de parestesia en la cara y extremidades, hiperexitabilidad
neuromuscular.
Valorar compromiso respiratorio por espasmo de la glotis parcial o completo y la
necesidad de apoyo ventilatorio.
Aplicar cuidados específicos de enfermería sin necesidad de ventilación mecánica
artificial.
Mantener vigilancia electrocardiográfica.
En hipercalcemia
Valorar la presencia de anorexia y vómitos.
Aplicar monitorización cardíaca para detectar presencia de arritmias que pueden
llevar al paciente al paro cardio-respiratorio.
Aproximar el “carro de paro” en caso de crisis hipercalcémica. Aplicar cuidados
específicos si hay necesidad de diálisis peritoneal o hemodiálisis.
CONTROL DE LIQUIDOS ADMINISTRADOS Y ELIMINADOS:
DEFINICION:
Es el control exacto de los líquidos que ingresan y se pierden por las diferentes
Vías, para establecer el balance en un periodo determinado de tiempo que no exceda a las
24 horas.
OBJETIVOS:
1. Permitir al médico y el personal de enfermería precisar el volumen y la cantidad de iones
para ser repuestos en la dieta o en los líquidos endovenosos si el paciente así lo amerita.
2. Establecer el tratamiento para desequilibrios hidroelectrolíticos y ácidos básicos.
3. Controlar efecto de tratamientos y fármacos.
PERSONAL QUE PARTICIPA EN EL PROCEDIMIENTO
Profesional de Enfermería
PRECAUCIONES
1. Medir con exactitud los líquidos tanto administrados como eliminados.
2. Descontar la cantidad de líquido base que se ponga en los recipientes de drenaje.
3. Descontar el líquido que se utilice para lavado de sondas o tubos de drenaje, del total del
líquido drenado para establecer con exactitud la cantidad eliminada.
4. Emplear métodos adicionales de control de líquidos que aseguren la exactitud del
procedimiento, por ejemplo, pesar apósitos, gasas, sábanas, etc.
5. Utilizar equipo estéril para recolectar las secreciones procedentes de drenaje de tórax, de
vejiga y en general de drenes postoperatorios.
6. Establecer un sistema de medición estándar en el servicio para controlar con exactitud
los líquidos administrados por vía oral.
7. Informarse completamente sobre las normas establecidas para el control de líquidos en el
servicio.
8. Evitar contabilizar líquidos ingeridos, los que no se hallan suministrado al paciente.
MATERIAL Y EQUIPOS
1. Hoja de control de líquido.
2. Recipientes, gramurios, frascos graduados, jeringas de 60 cc.
3. Peso si es necesario.
4. Instalaciones físicas tanto para la preparación de ingestas como cuarto sucio para las
pérdidas.
5. Para guardar las muestras se utiliza el cuarto sucio.
6. Protección especial, utilizar guantes, mascarilla (opcional) vestimenta estéril habitual si
el paciente es portador de algún proceso infectocontagioso.
PROCEDIMIENTO
Infórmese con precisión de la situación clínica del paciente mediante la observación, la
entrevista, la historia clínica y otros datos. Haga el encabezamiento de la hoja con los datos
de identificación del paciente; anote la fecha y hora de iniciación del control de líquidos.
Controle y anote los líquidos ingeridos y eliminados, en la Hoja de Control de
Líquidos en la siguiente forma:
ADMINISTRACIÓN DE LÍQUIDOS
Al paciente se le debe llevar un adecuado control de líquidos administrados y eliminados
teniendo en cuenta las diferentes vías así:
1. VÍA ORAL: todo lo que el paciente haya ingerido durante
Un tiempo determinado (6 -12 ó 24 horas) según el control, medidos por c.c. como agua,
jugos, gelatina, sopas, aromáticas, caldos, entre otros.
2. VÍA ENTERAL: son los líquidos que se le dan al paciente por sonda naso u
orogástrica; gastroclisis y demás requerimientos nutritivos.
3. VÍA PARENTERAL: es la administración de líquidos directamente al sistema venoso;
ya sea por canalización de venas periféricas o cateterismos (central o subclavio).
El equilibrio hidroiónico del organismo se mantiene por medio de la ingesta y la excreción
de sales, regulado por mecanismos fisiológicos que permiten que su contenido permanezca
constante.
Cuando se presenta pérdida excesiva de agua o sales, se hace indispensable la
administración de una y otras para reponer su deficiencia; la cantidad y la composición de
las soluciones que se administran debe corresponder a la composición y volumen de los
líquidos perdidos. Por ello es importante el conocimiento de las necesidades normales a los
que se debe agregar las pérdidas acumuladas calculadas y las que continúan presentándose.
Será, entonces indispensable una estricta vigilancia del peso corporal anterior y actual,
junto con la medida de los líquidos introducidos y excretados, además de la calidad de los
líquidos perdidos, de la dosificación de electrolitos en plasma y el PH en determinados
casos.
La velocidad de la administración de los líquidos se debe individualizar según la gravedad
del paciente, su edad y el estado de sus funciones cardiaca y renal.
En general resulta apropiado restituir entre el 50 y el 45% del déficit.
ELIMINACIÓN DE LÍQUIDOS
Es el control que se debe llevar de cantidades importantes de líquidos que ha eliminado el
paciente por las diferentes vías así:
1. VÍA ORAL: por medio de Emesis, que puede ser: biliar, alimenticia,
Hemoptisis o hematemesis.
2. VÍA URINARIA: la cantidad de orina medida en c.c. durante un determinado tiempo
bien sea recogida en pato o por cateterismo vesical.
3. VÍA RECTAL O ANAL: cuando las heces son diarreicas, se debe contabilizar cuántas y
en qué cantidad, además, hay que tener en cuenta sus características como: aspecto, color y
olor.
4. SONDAS: naso u orogástrica, se debe contabilizar el líquido que sale de ella además de
sus características.
5. OSTOMÍAS: que pueden ser:
Ileostomía
Yeyunostomia
Colostomía
Cistotomía
6. DRENES: ya sea que estén sujetos a bolsas estériles o cubiertos con apósitos o gasas,
hay que contabilizar la cantidad de líquido o secreción que ha drenado , su aspecto y anotar,
si son más de 30 cc.
INTERVENCIONES DE ENFERMERIA.
1. Utilizar la protección adecuada para el momento de recolectar o desechar drenajes.
2. Anotar de forma clara y con números legibles las cantidades exactas de lo suministrado y
eliminado.
3. Si el paciente ingresa o reingresa de otro servicio, confrontar y corroborar de manera
específica lo suministrado y eliminado.
4. Verificar el nombre del paciente a quien se le está realizando el procedimiento.
5. Durante el turno verificar el correcto funcionamiento de los diferentes drenajes.
6. Siempre que se administre líquidos, bolos anotar inmediatamente después de realizado el
procedimiento.
7. Confrontar las órdenes médicas en cuanto a líquidos de base, inotrópicas, vasopresores,
nutrición parenteral, sedación, etc. que el paciente tenga en el momento; y que las
dosificaciones de las mezclas estén de acuerdo a los cambios que en el turno se presenten.
8. en la Clínica Santa Teresa se realiza el balance de líquidos administrados y eliminados
cada 6 hora, 6 am-12m, 12m-18 hrs, 18 hs-24 hrs, 24hs-6 am.
9. Revisar el balance de líquidos acumulados para las 24 horas (todos los turnos).
10. Confirmar en las entregas de turno si se está realizando o se va a realizar recolección de
muestras (proteinuria, orina 24 horas o exámenes específicos sobre los drenajes.
11. En pacientes de RTU de próstata se realiza el control de líquidos administrados y
eliminados en dos hojas; los que van administrados por vía parenteral y oral van en la
primera y los administrados por irrigación en la segunda
Puntos clave.
1. Realizar las mediciones con exactitud.
2. Pormenorizar los parámetros del balance y especificar en cada uno de ellos las
cantidades y características.
3. Acoplar cada parámetro a su respectiva vía de administración o de pérdida.
4. Asegurarse si se precisa guardar las muestras y, en este caso, informarse de las
condiciones en que se ha hecho y el envío de las mismas: a qué temperatura debe
guardarse, qué cantidad debe recogerse, tubos específicos, rotulación correcta, advertencias
oportunas a los laboratorios destinos, etc.
5. No olvidar recoger los resultados
EL REGISTRO DE LÍQUIDOS INGERIDOS Y ELIMINADOS DEBE
REALIZARSE EN 24 HORAS LOS CUALES DEBEN TOTALIZARSE CADA 6
HORAS Y DETERMINAR EL BALANCE, ES DECIR, LA DIFERENCIA
ENTRE LO QUE SE INGESTA Y LO QUE SE EXCRETA.
EQUIPO
Hoja de control de líquidos, recipientes graduados, jeringas de diferente capacidad
.
PROCEDIMIENTO PARA EL REGISTRO
Infórmese de la situación clínica del usuario mediante la historia clínica, la
observación, la entrevista etc.
Haga el encabezamiento de la hoja con los datos de identificación del usuario fecha
y hora de iniciación.
Anotar la hora de 0-24 horas en la columna de líquidos administrados como
eliminados.
En la columna de líquidos administrados detallar el tipo y cantidad de solución
parenteral.
Anotar exactamente la cantidad que el usuario reciba en la casilla correspondiente:
oral, parenteral o sonda.
Registrar en la casilla correspondiente a las vías de eliminación el volumen en
centímetros cúbicos de líquidos eliminados.
Cuando la deposición es líquida o hay vómito, anotar la cantidad aproximada.
Especificar cuando la orina es por sonda vesical.
Contabilizar la cantidad de líquidos por drenajes y calcular la cantidad de líquidos
eliminados por heridas, si drena abundante.
Sub-totalizar las cantidades ingeridas y eliminadas al finalizar cada turno de
enfermería.
El balance hídrico se obtiene de restar del total de líquidos administrados el total de
líquidos eliminados.
Realice el balance hídrico final cada 24 horas.
Registre este resultado en la hoja de signos vitales en la casilla indicada.
CALCULO DE BALANCE HIDRICO
El balance hídrico es un cálculo comparativo entre el total de volumen aportado a un
paciente y el total eliminado por este 3. Aunque generalmente se realiza en periodos de
24h, puede fraccionarse de forma horaria o por turnos de trabajo si las necesidades del
paciente así lo requieren, aunque deberemos contar con registros adecuados para ello.
¿CÓMO REALIZAR UN BALANCE HÍDRICO?
Puesto que consiste en la diferencia entre volumen ingresado y egresado, podemos decir
que la fórmula del balance hídrico es:
𝐵𝑎𝑙𝑎𝑛𝑐𝑒 𝐻í𝑑𝑟𝑖𝑐𝑜 = 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑎𝑠 − [𝑠𝑎𝑙𝑖𝑑𝑎𝑠]
ENTRADAS O INGRESOS:
Los ingresos diarios de líquidos un adulto sano de peso medio (70kg) con ingesta oral están
en torno 2300-¬‐2500ml. Estos ingresos proceden de líquidos ingeridos vía oral, y/o
procedente de los sólidos, siendo en total unos 2100ml, y además obtenemos de la síntesis
del metabolismo celular unos 200ml diarios.
El paciente hospitalizado, recibe aportes de líquidos por vía enteral y parenteral, por lo que
el total de posibles aportes será:
Ingesta oral: Líquidos procedentes de la dieta a través de la ingesta oral.
Agua endógena: resultante del metabolismo celular: 200ml, aunque esta cantidad
varía entre 200-¬‐500ml según bibliografía consultada y protocolos de balance
hídrico de diferentes centros y unidades 2,4.
Líquidos aportados por sondas: Como las sondas nasogástricas, tanto en forma de
bolus intermitentes como infusión continúa.
Perfusiones intravenosas: Sueroterapia, Nutrición parenteral (NPT), perfusiones de
drogas vaso activas, perfusiones analgésicas…
Cargas de volumen: tanto de sueroterapia, expansores de plasma, trasfusión de
hemoderivados, frascos pequeños de suero para diluir y administración de fármacos
(por ejemplo antibióticos). Los bolus de líquido inferiores a 10ml se desechan del
cómputo.
PERDIDAS O EGRESOS
Son todas las formas por las cual un paciente pierde líquidos:
Pérdidas por orina: La diuresis habitual oscila entre 40-¬‐80ml/hora, lo que se
traduce en unos 1500ml diarios. Pero este valor puede ser desde 0.5 litros hasta 20
litros al día según grado de hidratación y uso de diuréticos.
Perdidas por heces: Suponen muy poco normalmente, 100-¬‐200ml diarios, aunque
en diarreas intensas se pueden llegar a perder varios litros al día.
Perdidas por sudor: Muy variable por la propia persona, temperatura ambiente y
ejercicio, entre otros. Normalmente son de 100ml/día. Pero con clima cálido y
ejercicio intenso puede llegar a 1-¬‐2 litros por hora. Con el sudor no sólo se
elimina agua, también electrolitos.
“Debemos tener presente que cualquier valor del balance hídrico obtenido no es un
valor matemático exacto sino que es un valor aproximado, fruto de una estimación
lo más completa posible.”