Deuda pública
Conjunto de deudas que mantiene un Estado frente a los particulares u
otros países para otros usos de este término, véase Deuda
(desambiguación).
Por deuda pública o deuda soberana se entiende al conjunto de deudas
que mantiene un Estado frente a los particulares u otros países.
Constituye una forma de obtener recursos financieros por el Estado o
cualquier poder público materializado normalmente mediante emisiones
de títulos de valores o bonos.
Asi mismo,, queda comprendido que el Estado, contrae deuda pública
para reparar problemas de liquidez, esto ocurre cuando el dinero en caja
no resulta suficiente para enfrentar los pagos inmediatos o para capitalizar
proyectos a medio o largo plazo.
Por otra parte, es importante mencionar que la seguridad de la
información que procese y envíe el registro de la deuda pública va a ser
función directa de los datos que se integren al sistema, con el objetivo de
avalar información del universo de las sistematizaciones de crédito público
es preciso especificar la deuda pública desde diferentes perspectivas,
como ser:
Deuda Interna
es la parte de la deuda nacional o pública de un país cuyos acreedores son
ciudadanos del mismo, en contraposición a la deuda externa.
Para solventarla y conseguir la generación de dinero, el gobierno hace uso
de la vía del préstamo para obtener efectivo en lugar de emitir más
billetes o monedas. El dinero creado de esta manera puede ser
intercambiado con otros agentes económicos, pero rara vez puede ser
gastado en bienes y servicios.
En los noventas "deuda interna", compuesta por infinidad de colocaciones
en el mercado interno, en forma de bonos o valores que "reciben" los
bancos comerciales del Estado y que "aceptan" las instituciones públicas.
Deuda Externa
Aquella contraída con entidades o personas del exterior y que
generalmente está denominada en moneda extranjera. Los pagos por
capital e intereses de las deudas externas implican una salida de divisas y
un aumento de la cuenta de los egresos de la balanza de pagos. Se
contraen deudas externas cuando se financian importaciones, cuando los
gobiernos contraen compromisos con bancos, organismos internacionales
u otros gobiernos, y cuando las empresas -públicas o privadas- solicitan
préstamos para realizar inversiones o para otras necesidades. En este
último caso es frecuente que las empresas cuenten con un aval
gubernamental que garantiza la devolución de sus préstamos ante los
acreedores.
Deuda flotante
Llámase así a la parte de la deuda pública contraída a muy corto plazo
mediante bonos y letras del tesoro, y que se va renovando
continuamente. La deuda flotante está en general en manos de los bancos
e inversionistas nacionales o extranjeros. Los compromisos contraídos a
corto plazo presionan a los gobiernos a emitir nuevos títulos, generando
así un círculo de endeudamiento que, cuando no existen ingresos de la
misma magnitud, lleva normalmente a la emisión de moneda inorgánica y,
por ende, a la inflación.
Deuda consolidada
La consolidación de deuda es la unificación de todos los créditos que
mantiene un individuo, incluso si corresponden a distintas entidades. El
procedimiento consiste en obtener un nuevo financiamiento para cancelar
con él cada uno de los préstamos pendientes.
Al consolidar sus créditos, la persona se compromete con una única cuota
menor a la suma de todos los pagos que realiza al mes. Esto puede darse a
consecuencia de un menor tipo de interés o de la extensión del plazo de
financiamiento.
Para explicarlo de otra forma, cuando el banco ofrece la consolidación de
deuda está proponiendo comprar los préstamos que posee el deudor con
otras instituciones. Así, gana un nuevo cliente, brindándole mejores
condiciones crediticias.
Tipos de deuda en función del emisor
Dependiendo de quién emita esa deuda podemos encontrar:
Deuda pública: Son todas las deudas que mantiene un Estado con
inversores (nacionales o internacionales).
Deuda privada: Es la deuda que tiene cualquier persona, física o
jurídica que no es una Administración pública.