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Biopsia Hepática

La biopsia hepática consiste en la aspiración de una muestra de tejido hepático a través de una aguja insertada en la caja torácica o abdomen del paciente. Antes del procedimiento, el paciente se prepara mediante ayuno y posiblemente medicamentos, y se le explica el proceso. Durante la biopsia, el médico guía una aguja al hígado y extrae una muestra mientras el paciente contiene la respiración. Después, el paciente permanece acostado para reducir el riesgo de hemor

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Biopsia Hepática

La biopsia hepática consiste en la aspiración de una muestra de tejido hepático a través de una aguja insertada en la caja torácica o abdomen del paciente. Antes del procedimiento, el paciente se prepara mediante ayuno y posiblemente medicamentos, y se le explica el proceso. Durante la biopsia, el médico guía una aguja al hígado y extrae una muestra mientras el paciente contiene la respiración. Después, el paciente permanece acostado para reducir el riesgo de hemor

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Biopsia hepática

Descripción
Esta técnica diagnóstica consiste en la aspiración de una muestra de tejido
hepático para su examen con la ayuda de una aguja, insertada a través de la caja
torácica o pared abdominal, y habiendo realizado previamente anestesia local.
También es frecuente realizar la biopsia hepática durante el curso de una
laparoscopia. Independientemente del método utilizado, la principal complicación
de la técnica corresponde a la hemorragia. El procedimiento también puede
realizarse insertando una aguja en la vena yugular, bajando hasta el hígado para
tomar la muestra. La biopsia ayuda a diagnosticar enfermedades hepáticas y
poder realizar el seguimiento y evolución de algunas de ellas.
Una biopsia hepática es un procedimiento corto, que se realiza en la cama del
paciente, en el que se aspira una muestra de tejido hepático. El médico inserta
una aguja en el espacio intercostal que hay entre las costillas inferiores derechas y
el hígado o a través del abdomen por debajo de las costillas derechas (subcostal).
El paciente espira y detiene la respiración mientras el médico inserta la aguja de
biopsia, inyecta una pequeña cantidad de solución salina normal para limpiar la
aguja de sangre o partículas de tejido captadas durante la inserción y aspira el
tejido hepático tirando del émbolo de la jeringa. Después de retirar la aguja, la
enfermera aplica presión en la zona para evitar hemorragias, a menudo colocando
al paciente sobre la zona de la biopsia. Como muchos pacientes con hepatopatías
tienen defectos de la coagulación y
tienden a las hemorragias, se suelen solicitar el tiempo de protrombina y el
recuento de plaquetas antes de hacer la prueba. Si los resultados son anormales,
la biopsia podría estar contraindicada.

BIOPSIA ANTES DEL DURANTE EL DESPUES DEL


HEPATIC PROCEDIMIENTO PROCEDIMIENTO PROCEDIMENTO
A
Preparar al paciente: Apoyar y vigilar al Colocar al paciente de
 Dar medicamentos paciente en todo forma apropiada:
previos al momento:  Ayudar al paciente
procedimiento  Apoyar al paciente a colocarse en
cuando estén en decúbito decúbito lateral
prescritos. Puede supino. derecho con una
administrarse  Instruir al paciente pequeña almohada
vitamina K durante a que tome unas o doblando una
varios días antes de inhalaciones y toalla debajo del
la biopsia para espiraciones lugar de la biopsia.
reducir el riesgo de profundas y que  Instruir al paciente
hemorragia. mantenga la a que permanezca
 Explicar el respiración en esta posición
procedimiento y después de la varias horas.
decirle al paciente espiración final  Vigilar al paciente:
que el medico tomara durante hasta 10  Valorar las
una muestra pequeña segundos constantes vitales
de tejido hepático mientras se del paciente cada
introduciendo una introduce la aguja, 15 minutos durante
aguja por un lado o se obtiene la la primera hora o
por su abdomen. biopsia y se retira hasta que los
Explicar que se le la aguja. signos se
administrara un Mantener la estabilicen.
sedante y un respiración tras la Después vigilar las
anestesico local, para espiración constantes vitales
que no sienta dolor . inmoviliza la pared cada hora durante
 Explicar cuando y torácica y el 24 horas o cuando
donde tendrá lugar el hígado y mantiene sea necesario
procedimiento, quien el diafragma en su  Determinar si el
estará presente, el posición mas paciente esta
tiempo necesario y elevada, lo que experimentando
que esperar mientras evita lesiones en dolor abdominal. El
se hace el el pulmón y dolor abdominal
procedimiento (puede lacerar el hígado . grave puede indicar
experimentar un dolor  Instruir al paciente una peritonitis biliar.
leve al inyectarse el a que vuelva a  Revisar la zona de
anestesico local y respirar cuando se la biopsia por si hay
una presión ligera extraiga la aguja. una hemorragia
cuando se introduzca  Aplicar presión localizada. Pueden
la aguja de biopsia. sobre la zona de necesitarse
 Asegurarse de que el punción para vendajes a presión
paciente esta en ayudar a detener si se produce una
ayuna desde al cualquier hemorragia.
menos 2 horas antes hemorragia.  Registrar toda la
del procedimiento,  Colocar un información
 Administrar el pequeño vendaje relevante: incluir la
sedante adecuado en la zona de la fecha y la hora de
unos 30 minutos punción. realización; el
antes o cuando se nombre del médico
especifique. y las valoraciones e
 Ayudar al paciente a intervenciones de
asumir una posición enfermería.
supina con el
cuadrante superior
derecho del abdomen
expuesto. Cubrir al
paciente con la ropa
de cama de manera
que solo se exponga
la zona abdominal.

Otras pruebas diagnósticas La ecografía, la tomografía computarizada (TC) y la


resonancia magnética (RM) resultan útiles para identificar las estructuras normales
y anómalas del hígado y el árbol biliar. Se puede realizar una detección hepática
con radioisótopo para valorar el tamaño del hígado, la irrigación sanguínea y la
presencia de obstrucciones. La prueba de rigidez hepática no invasiva o
elastografía utiliza la vibración basada en ultrasonido y el análisis por imágenes
para identificar fibrosis hepática y determinar su grado. La elastografía por
resonancia magnética emplea ondas mecánicas transversales para identificar
tejido rígido (Bonder, Tapper y Afdhal, 2015; Fabrellas, Alemany, Urquizu, et al.,
2013). La fibrosis hepática y otras hepatopatías pueden ser identificadas,
valoradas y vigiladas mediante diversos estudios no invasivos. Éstos pueden
reducir la necesidad de una biopsia de hígado (Bonder, et al., 2015). La
laparoscopia (inserción de un endoscopio de fibra óptica a través de una pequeña
incisión abdominal) se emplea para explorar el hígado y otras estructuras pélvicas.
También se utiliza para realizar biopsias hepáticas guiadas, determinar la causa
de la ascitis y diagnosticar y estadificar los tumores del hígado y otros órganos
abdominales.
Biopsia hepática percutánea
La técnica más comúnmente usada para recolectar una muestra de hígado es la
biopsia hepática percutánea. Para este método, se introduce una aguja hueca a
través del abdomen y dentro del hígado para extirpar un pequeño pedazo de
tejido.
Para ayudar a localizar el hígado y evitar punzar otros órganos con la aguja de
biopsia, los médicos usualmente usan ultrasonido, tomografía computarizada (TC)
y otras técnicas de imagenología.
El ultrasonido es una técnica de imagenología que utiliza ondas de sonido para
producir imágenes de los tejidos y órganos internos del cuerpo. Las imágenes se
muestran en un monitor de video. El médico elegirá el sitio ideal en el abdomen
para introducir la aguja de biopsia y luego lo marcará con un tinte. En otros casos,
se usará ultrasonido durante la biopsia para guiar eficazmente la aguja a través
del abdomen y hacia el hígado.
La TC es una técnica de imagenología que usa rayos X para tomar cientos de
cortes transversales en pocos segundos. Una computadora agrupa las fotos de los
cortes transversales hechos con los rayos X (como cuando se ponen juntas las
muchas rebanadas de un pan de molde) para formar una imagen completa del
órgano.
Algunos médicos no usan la técnica de imagenología y en su lugar ubican el
hígado dando palmaditas en el abdomen.
Biopsia hepática percutánea
Durante este procedimiento, el paciente se acuesta boca arriba en una mesa con
la mano derecha reposando sobre la cabeza. Se aplica una anestésico local en la
zona donde se introducirá la aguja de biopsia. Si es necesario, se administran
sedantes y medicamentos para el dolor por vía intravenosa.
El médico hace una pequeña incisión en el abdomen, ya sea hacia la parte inferior
de la caja torácica o justo debajo de ella, e introduce la aguja de biopsia. Se pide
al paciente que exhale y contenga la respiración mientras se introduce la aguja y
se extrae rápidamente una muestra de tejido hepático. Se pueden recolectar
varias muestras que requieren de inserciones múltiples de la aguja.
Luego, los pacientes deben permanecer acostados sobre su lado izquierdo hasta
2 horas después de la biopsia para reducir el riesgo de hemorragia. Los pacientes
permanecen bajo observación médica de 2 a 4 horas adicionales después de la
biopsia, antes de ser dados de alta.
Biopsia hepática transvenosa
La biopsia hepática transvenosa se utiliza cuando la sangre de una persona
coagula con lentitud o cuando existe exceso de líquido en el abdomen, una
alteración llamada ascitis.
Durante este procedimiento, el paciente se acuesta boca arriba en una mesa de
rayos X y se le aplica un anestésico local a un lado del cuello. Si es necesario, se
usa una vía intravenosa para administrar sedantes o medicamentos para el dolor.
Se hace una pequeña incisión en el cuello y se introduce en la vena yugular una
vaina, que es un tubo hueco de diseño especial. El médico pasa la vaina por la
vena yugular, junto a un lado del corazón y hacia una de las venas hepáticas,
localizadas en el hígado e inyecta un líquido de contraste dentro de la vaina para
observar las venas. El material de contraste se ilumina cuando se toman rayos X,
delineando los vasos sanguíneos y mostrando la ubicación de la vaina.
El médico pasa una aguja de biopsia a través de la vaina y dentro del hígado y
extrae rápidamente una muestra de tejido hepático. Se pueden recolectar varias
muestras que requieren de inserciones múltiples de la aguja. La vaina se remueve
cuidadosamente y la incisión se cierra con un vendaje.
Se observa al paciente durante 4 a 6 horas por señales de hemorragia.
Biopsia hepática laparoscópica
Los médicos usan una biopsia hepática laparoscópica para obtener una muestra
de tejido de una o varias zonas específicas del hígado o cuando existe el riesgo de
propagación de cáncer o infección.
La cirugía laparoscópica es una técnica que evita el hacer una incisión grande, al
realizar una o pocas incisiones pequeñas. Un médico utiliza instrumentos
especiales—que incluyen una pequeña cámara de video iluminado—que se pasa
a través de las incisiones.
El médico puede extraer una muestra de tejido hepático durante la cirugía
laparoscópica efectuada por otras razones, incluida la cirugía del hígado.
Durante la laparoscopia, el paciente se acuesta boca arriba en una mesa de
cirugía. Se introduce una vía IV en la vena para administrar sedantes y
analgésicos. Luego, se hace una pequeña incisión en el abdomen, normalmente
justo debajo de la caja torácica. Se introduce por la incisión un instrumento
plástico parecido a un tubo, llamado cánula, y se infla el abdomen con gas, lo cual
permite al médico tener espacio para poder trabajar dentro de la cavidad
abdominal.
Una aguja de biopsia se introduce a través de una cánula y hacia el abdomen. La
aguja se introduce en el hígado y se extrae rápidamente una muestra de tejido. Se
pueden recolectar varias muestras, que requieren de inserciones múltiples de la
aguja. Cualquier hemorragia excesiva debido a la cirugía se capta fácilmente con
la cámara y se trata con una sonda eléctrica.
Luego de recolectar la muestra hepática, se remueve la cánula y se cierra la
incisión con suturas reabsorbibles.
Los pacientes deben permanecer en el hospital o centro ambulatorio por algunas
horas mientras desaparezcan los efectos del sedante.
Aspiración y Biopsia de médula ósea

La aspiración y la biopsia de la médula ósea son cruciales cuando se requiere


información adicional para evaluar la manera en la que las células sanguíneas de
una persona se forman y para valorar la cantidad y calidad de cada tipo de célula
producida dentro de la médula ósea. Estas pruebas también se utilizan para
documentar una infección o un tumor dentro de la médula. En el aspirado de
médula también se pueden realizar otras pruebas especializadas, como un
análisis citogenético o inmunofenotipo (identificar proteínas específicas
expresadas por células), que son útiles para identificar aún más ciertas anomalías
malignas y, en algunos casos, establecer un pronóstico.
La médula ósea normal se encuentra en estado semilíquido y se aspira a través
de una aguja especial de gran calibre. En los adultos, la médula ósea suele
aspirarse de la cresta ilíaca y en ocasiones del esternón. El aspirado proporciona
sólo una muestra de células. El aspirado por sí solo es adecuado para evaluar
ciertos padecimientos, como la anemia. Sin embargo, cuando se necesita más
información, también se realiza una biopsia. Las muestras para biopsia se
obtienen de la cresta ilíaca posterior; a veces, se requiere un abordaje anterior.
Una biopsia de médula ósea muestra la configuración de la médula ósea, así
como su grado de celularidad. La preparación del paciente incluye una explicación
detallada del procedimiento, que puede realizarse en su cabecera (para un
paciente hospitalizado) o en un entorno ambulatorio. Algunos pacientes pueden
estar ansiosos, por lo que se pueden utilizar un ansiolítico. Siempre es importante
que el médico o el personal de enfermería describa y explique al paciente el
procedimiento y las sensaciones que va a experimentar. También se deben
conversar los riesgos, beneficios y alternativas. Se debe firmar un consentimiento
informado antes de realizar el procedimiento. Antes de la aspiración se limpia la
piel con una técnica aséptica. A continuación, se anestesia una pequeña área con
anestesia local a través de la piel y el tejido subcutáneo hasta el periostio. No es
posible anestesiar el hueso. La aguja para biopsia ósea se inserta con el mandril
colocado. Cuando se percibe que la aguja atraviesa la corteza externa del hueso y
entra en la cavidad medular, se retira el mandril, se conecta una jeringa y se
aspira un pequeño volumen (5 mL) de sangre y médula ósea. Por lo general, el
paciente tiene una sensación de presión cuando la aguja se avanza hasta su
posición. La aspiración siempre causa un dolor agudo pero breve, producto de la
presión negativa que se ejerce conforme la médula ósea es aspirada hacia la
jeringa; se debe advertir al paiente acerca de ello. Respirar profundamente o usar
técnicas de relajación suele ayudar a aliviar la molestia.
Duracion: 30 minutos
Indicaciones: El personal de enfermería debe ayudar al paciente a mantener una
postura cómoda e insistir en que se relaje y respire de manera profunda durante el
procedimiento. Se debe indicar que informe al médico si se presenta dolor, para
poder administrar más anestésico.
RIESGOS
Las posibles complicaciones de la aspiración o la biopsia de la médula ósea
incluyen sangrado e infección. El riesgo de sangrado aumenta un poco si el
recuento de plaquetas del paciente está bajo o si toma algún medicamento (p. ej.,
ácido acetilsalicílico [AAS]) que altere la función plaquetaria. Una vez obtenida la
muestra de la médula, se ejerce presión en el sitio durante varios minutos. El sitio
se cubre con un apósito estéril. La mayoría de los pacientes no sienten molestias
después de una aspiración de médula ósea, pero el sitio de una biopsia puede
doler durante 1 o 2 días.
Materiales que se utilizan:
Equipo de toma de biopsia de hueso
Cubre bocas
Bata estéril
Gasas estériles
Algún agente esterilizante
Riñonera
Lidocaína o algún anestésico local
Apósitos.
Cuidados de enfermería
Antes del procedimiento
Preparar al paciente:
Explicar el procedimiento. El paciente puede experimentar dolor se aspira la
medula y escuchar un crujido cuando la aguja atraviesa la corteza del hueso. El
procedimiento suele tardar 15-30 mint. Explicar cuando y donde se realizara el
procedimiento, y quien estará presente y que zona se utilizara.
Ayudar al paciente a asumir una posición supina o en decúbito prono para una
biopsia de cualquiera de las crestas ilíacas.
Administrar un sedante cuando se prescriba.

Durante el procedimiento
Apoyar y vigilar al paciente en todo momento:
Describir los pasos del procedimiento y proporcionar apoyo verbal.
Observar en el paciente la aparición de palidez, sudoración y mareo debido a
hemorragia o dolor.
Colocar un pequeño vendaje sobre la zona de la punción después de extraer la
aguja.
Algunos protocolos de instituciones recomienda una presión directa sobre la zona
durante 5-10 min. Para evitar hemorragias.
Ayudar con la preparación de la muestra si es necesario.
Después del procedimiento
Vigilar al paciente:
Evaluar en busca de molestias y hemorragias en la zona. El paciente puede
experimentar cierto dolor en la zona. La hemorragia y la formación de un
hematoma necesitan evaluarse durante varios días. Comunicar la hemorragia o el
dolor al profesional de enfermería encargado.
Proporcionar un analgésico cuando sea necesario si esta prescrito.
Registrar toda la información relevante: incluir la fecha y la hora de realización el
nombre del medico y las valoraciones e intervenciones de enfermería. Registrar
cualquier muestra obtenida.
Bibliografía
SUDDARTH, B. Y. (2019). ENFERMERÍA MEDICOQUIRURGICA. 14° EDICIÓN
BARCELONA (ESPAÑA): LIPPINCOTT CASTELLANO.

Audrey Berman; Shirlee J. Snyder; Barbara Kozier; Glenora Erb. (2008).


FUNDAMENTOS DE ENFERMERÍA. ESPAÑA: PEARSON EDUCACIÓN, S.A.

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