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ARCH SOC ESP OFTALMOL 2008; 83: 201-204 SECCIÓN HISTÓRICA

EL MARISTÁN Y AL-MADRASA;
HOSPITAL-ESCUELA DE MEDICINA (I)
SAID-FARAH M1

El Renacimiento supuso un florecimiento cientí- fueron Damasco, El Cairo y Bagdad, las cuales ade-
fico, cultural y político, que dejó muy lejos la oscu- más albergaban un ávido entusiasmo por traducir las
ra época medieval. Hasta entonces, Occidente no escrituras griegas esenciales al árabe (1-10).
disponía de las fuentes del pensamiento del Mundo Una sentencia del profeta Mahoma reza: «Sólo
Antiguo, necesarias e indispensables para desarro- hay dos ciencias, la teología para la salud del alma
llar un conocimiento propio. Entre éstas se encon- y la medicina para la salud del cuerpo».
traban las enseñanzas médicas basadas en textos de La primera delegación que se envió, una de las
Aristóteles, Hipócrates y Galeno de Pergamo. más destacadas enviadas al reino de Bizancio, fue la
Muchos escritos han permitido la aparición de tex- del médico Ibn al-Nadim, con su famoso catálogo
tos y enciclopedias que han sido referencia durante de libros de la época griega, siríaca y bizantina y
centenares de años. más de 57 traducciones asociados a la Casa de la
El profeta Mahoma había aconsejado a sus segui- Sabiduría. Otros nombres destacados son el del
dores, «Buscad el conocimiento, aun sea en Chi- sabio cristiano de Al Hira director de «La casa de
na»; pues, «Quien deja su hogar en busca de cono- sabiduría», Hunain Ibn Isaac (808-872 d.C) médico
cimiento, camina en el sendero de Dios». En obe- y traductor que escribió «Tratado del ojo» y el
diencia a este mandato, los musulmanes enviaron «Libro de las drogas simples», e Ibn Qurra (836-
comitivas por toda Siria, Bizancio, Armenia y otras 901 d.C) director de grandes hospitales y médico de
partes en búsqueda de manuscritos. De especial la Corte de tres califas, escribió su obra médica
interés fueron los clásicos griegos como Antíoco de conocida «El tesoro» (1,2,7,8,11).
Atenas, Apolonio, Aristóteles, Arquímedes, Dios- El conocimiento y las enseñanzas de sus científi-
córides, Doroteo de Sidón, Euclides, Galeno, cos supusieron en la práctica que las instituciones
Herón, Hipócrates, Platón, Polemón, Tolomeo, antecesoras de los hospitales modernos; el nosocó-
Sócrates y Tales, entre otros; todos desconocidos meion bizantino, el maristán islámico y el hospital
y/o prohibidos por la Iglesia Católica; aunque estu- europeo; difirieran entre sí, tanto en lo relacionado
diosos europeos acudían a estos centros para reali-
zar traducciones personales al latín, atribuyéndose
algunos de ellos su autoría.
La obtención de los conocimientos pasaba por
dos fases; en primer lugar se enviaban misiones de
sabios musulmanes, cristianos y judíos con el obje-
tivo de adquirir manuscritos y promocionar así el
conocimiento, prohibiendo cualquier tipo de des-
trucción y promoviendo la disciplina y la tolerancia.
Posteriormente, los científicos añadían nuevas
observaciones y experiencias contribuyendo así a
un avance en la práctica de la ciencia.
El árabe se convirtió de esta forma, en la lengua
internacional del saber y la diplomacia, gracias a la
traducción y la transmisión de los conocimientos. Las
capitales musulmanas más importantes del momento El Maristán de Nuruddin en Damasco-Siria.

1 Doctor en Medicina. Madrid.


E-mail: [Link]@[Link]
SAID-FARAH M

24 consultores. En Damasco, el sultán de Siria y


Egipto Nuruddín Zenguí (1118-1174 d.C.) edificó
uno de los hospitales más grandes de la época.
El sultán mameluco Qalawun fundó en 1284 d.C.
el hospital al-Mansouri en El Cairo; este maristán
podía albergar hasta ocho mil pacientes de ambos
sexos separados, con departamentos para cada espe-
cialidad, y comunicado con el madrasa de Qala-
Al-Madrasa — Escuela de medicina. wun; Había mezquita para los pacientes musulma-
nes, al igual que una capilla para los pacientes cris-
con la atención a los pacientes, como a sus funcio-
tianos (3-5,12).
nes, metodología y continuidad del saber adquirido.
Los hospitales eran muy espaciosos dejando circu-
El primer hospital que combinó la enseñanza de la
lar así libremente el aire y el agua de sus fuentes y
medicina con la atención de enfermos fue el estable-
estanques. «Habiéndose encargado a al-Razí que
cido en la ciudad persa de Jundi-Shapur, que signifi-
escogiese el barrio más sano de Bagdad para cons-
caba «jardín hermoso». Conquistada por los musul-
truir un hospital, empleó el siguiente medio, que no
manes en el año 636 d.C; su gran hospital y escuela,
rechazarían hoy los partidarios de las teorías sobre
permanecieron intactos, y sirvieron de patrón para
los microbios. Suspendió unos pedazos de carne en
las escuelas médicas islámicas. Los hospitales reci-
varios barrios de la ciudad, y declaró más sano aquél
bieron el nombre persa de «maristán».
donde la carne tardó más en descomponerse» (6).
Las principales capitales musulmanas construirían
Estaban equipados para el tratamiento de todas
sus propios hospitales en años posteriores; El pri-
las patologías y casos particulares como desórdenes
mer y mayor maristán de fama en la época, fue fun-
mentales. Poseían quirófano, dispensario, farmacia,
dado en Damasco en el 707 d.C. bajo el mandato
biblioteca y cuartos de conferencias donde impartían
del califa Al Walid Mansur; cien años después con-
sus enseñanzas, los diferentes maestros sabios en el
taba con veinticuatro médicos. A su vez, Bagdad
madrasa o escuela del maristán, como el eminente
disponía del primer maristán, hacia 800 d.C. funda-
médico Al Daucar, entre cuyos alumnos estuvo Ibn
do por el califa Al-Rashid, como modelo de hospi-
Nafis (4). Los musulmanes establecieron la primera
tal universal y académico.
escuela medieval de farmacia convirtiéndola en pro-
La enseñanza médica se daba principalmente en
fesión separada de la Medicina y de la Alquimia, e
los hospitales; ya en el año 931 d.C. había 860
introdujeron nuevos preparados farmacéuticos:
médicos titulados en Bagdad. En El Cairo, el primer
jarabe (del árabe sharáb), julepes (shulab), agua de
hospital fue fundado por Ibn Tulún hacia el año 872
rosas, etc. Implantaron útiles técnicas de destila-
d.C. y contaba con su propia biblioteca, que tenía
ción, cristalización y calcinación así como el baño
más de 100.000 libros (1-5).
de vapor en el tratamiento de la fiebre (1-5,11).
Años más tarde se crearon otros hospitales que
El hospital y la escuela médica en Damasco fue un
adquirirían gran renombre como el Adudi en Bag-
modelo de los maristanes de la época, tenían cuartos
dad, fundado en 981 d.C., con residentes y más de
elegantes y una biblioteca extensa. Dicen que la gen-
te sana fingía de enfermedad para gozar de su coci-
na. En Damasco, había un hospital separado para los
leprosos, mientras en la Europa medieval incluso seis
siglos más adelante, los leprosos fueron condenados
a muerte con la quema por decreto real (2).
En los maristanes o nosocomios para los enfer-
mos mentales, se empleaba técnicas novedosas
como la musicoterapia, apelando al murmullo del
agua de las fuentes o a suaves melodías ejecutadas
con el laúd, el qanún o la flauta de caña, y la tera-
pia ocupacional para curar a los perturbados menta-
les (4). Algo bastante distinto, incluso hoy en día, a
Madrassa y Maristán de Qalawen en El Cairo. las puertas del siglo XXI, donde todavía se apela a

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El Maristán y al-Madrasa; Hospital-Escuela de medicina (I)

métodos psiquiátricos como el electroshock, chale- Los títulos sociales de los médicos eran de orden
cos de fuerza, el uso de fármacos nocivos en las descendente: hakim (sabio), tabib o tabiba (médico
«curas de sueño», la lobotomía, etc., o a intermina- o médica), mutabbib (médico practico incluye téc-
bles y costosas secciones de psicoterapia con bas- nicos en sangría y de conocimiento limitado en dro-
tantes magros resultados. gas y fórmulas) y mudawi (mero empírico) (3).
Fernando Díaz-Plaja describe el trato de los Los informes clínicos y expedientes de los
dementes de la época que; «Al igual que en el resto pacientes fueron escritos y preservados para la
del mundo islámico, los locos, de no ser peligrosos, enseñanza y los registros fueron mantenidos por vez
quedaban en libertad y no eran importunados nun- primera en la Historia. Esto se debe a que los hos-
ca» (13). Actualmente, el maristán que está cerca de pitales, tenían su propio dispensario, sala de confe-
Jan el Jalili, en El Cairo, sigue proporcionando asis- rencias y bibliotecas que contenían los libros más
tencia médica a sus huéspedes empleando la música actualizados, como la biblioteca del hospital de
y el ruido del agua para curar a los dementes (5). Tulun, fundada en El Cairo hace 1135 años (4,5).
En el siglo octavo, los árabes construyeron maris- En Bagdad en 931d.C, el califa al-Muqtadir, a
tanes o hospitales mentales en Fez (Marruecos), en consecuencia de la muerte ocasionada a un hombre
Bagdad en 705 d.C, en El Cairo 800 d.C, y en por el error de un médico, ordenó a su médico jefe,
Damasco y Aleppo en 1270 d.C. Los primeros hos- Sinan Ibn Thabit Ibn Qurrah, que fuera examinado
pitales de la salud mental en Europa fueron cons- todo aquel que practicara el arte de curación y les
truidos en la España musulmana del siglo XIV; el firmase licencia personal. Durante el primer año del
primero fue en Granada en 1365 d.C, fecha que se decreto, más de 860 licenciados fueron examinados
conoce por la inscripción que existía en la fachada solamente en Bagdad, por un oficial del gobierno,
del edificio donde hoy se encuentra el Museo de la llamado Muhtasib. Éste también era inspector de
Alhambra. El maristán alcanzó una posición desta- pesas y medidas de los comerciantes y boticas que
cada por brindar asistencia médica en una gran dispensaban medicamentos y hierbas medicinales,
construcción majestuosa, con una gran plaza, abun- lo que se conoce actualmente como Agencia del
dante agua, lugares de abluciones y aire sano (3-5). Alimento y de la Droga (FDA).
Por otra parte, muchos redescubrimientos de la Tanto en Granada como en la España Cristiana se
actualidad fueron reconocidos por vez primera a implantan los exámenes para poder ejercer este arte.
médicos islámicos de la época de aquellos marista- Esto era conocido en el siglo XIII, a través del
nes; Como ejemplo notable, cabe destacar Ibn Nafis cuento de Las Mil y una noche. La doncella Teodor,
(1210-1288 d.C), nacido en Damasco y médico per- uno de cuyos episodios está centrado en un examen
sonal del sultán Al Zahir Baibers, fue autor de la de medicina (17,18).
primera descripción conocida de la circulación san- Este modelo de maristán-madrasa, no sólo salvo
guínea pulmonar más por deducción que por disec- el saber clásico; también ha contribuido al desarro-
ción, en su «Shaar Tasrih Al Qanun» o «Comenta- llo académico y cultural en la enseñanza médica por
rio sobre la Anatomía del Canon de Avicena». Tres- maestros que supieron transmitir las ideas del pen-
cientos años después, se le atribuía al médico inglés samiento médico antiguo, y desarrollar métodos y
William Harvey (1578-1657) el descubrimiento por técnicas de medicinar. Las traducciones de los tex-
observación anatómica directa, también el primero tos árabes al latín en las escuelas de traducción
en describir el concepto de la circulación coronaria como la de Toledo, donde trabajaba Gerardo de
(4,5,14,15). Carmona, en siglo XII, que tradujo más textos que
Luisa F. Aguirre de Cárcer, relata aspectos de la nadie del árabe al latín. Como cuenta Juan Vernet,
vida social y ordenación jurídica del Andalus medie- estos textos vertidos al latín, circularon de corte en
val, a través de una recopilación de fetuas del cadí corte, de monasterio en monasterio; y así, a toda
(juez en árabe), cordobés Ibn Sahl y de una médico Europa.
o tabiba, género femenino de tabib, médico en ára-
be y sus honorarios; la cual trató enfermedades
infantiles. De este dato se deduce que las mujeres en
aquella época medieval encontraban un hueco en el BIBLIOGRAFIA
campo sanitario lo suficientemente importante para 1. De Micheli-Serra A. Notas sobre la medicina del Antiguo
llegar a la categoría de tabiba o médica (16). Islam. Gac Med Mex 2002; 138: 281-285.

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SAID-FARAH M

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