FRECUENCIA CARDIACA.
PULSACIONES DEL CORAZÓN
La Frecuencia Cardíaca o las pulsaciones del corazón es la cantidad de veces que el corazón
late o se contrae en un minuto.
El ritmo cardíaco se considera normal cuando las pulsaciones del corazón son entre 60 y 100
por minuto, es decir el corazón late y se contrae entre 60 y 100 veces en un minuto.
Hay algunos factores que pueden influir en la frecuencia cardíaca y ellos son:
1- Edad
2- Niveles de condición física y de actividad
3- Ser fumador
4- Tener enfermedades cardiovasculares, colesterol alto o diabetes
5- Temperatura del aire
6- Posición del cuerpo
7- Emociones vividas
8- Tamaño del cuerpo
9- Tomar medicamentos
Cuanto más esfuerzo realiza el corazón de una persona para distribuir la sangre en su cuerpo,
mayor será su frecuencia cardíaca. Pero cuanto más eficiente sea el latido de su corazón,
menor será su esfuerzo y como consecuencia menor también será la frecuencia cardíaca. Lo
ideal es que sean siempre más bajos los latidos, pero no muy bajos porque no llegaría
suficiente sangre a todo el cuerpo.
Por eso existe una frecuencia cardíaca ideal según la edad y la actividad física que realiza una
persona:
1- Hasta 2 años: 120 a 140 latidos por minuto
2- Entre 8 y 17 años: 80 a 100 latidos por minuto
3- Adulto sedentario: 70 a 80 latidos por minuto
4- Adulto que realiza actividad física o adulto mayor (más de 65 años): 50 a 60 latidos por
minuto
La arritmia es cualquier trastorno o cambio en los latidos o en el ritmo del corazón. Esto
sucede cuando el corazón late demasiado rápido (más de 100 pulsaciones por minuto) o
demasiado lento (menos de 60 pulsaciones por minuto). Cuando el corazón late más rápido se
llama “taquicardia”, puede ocurrir en una persona que realice ejercicio (según su grado de
entrenamiento), tenga anemia o problemas de tiroides. Cuando el corazón late más despacio
se llama “bradicardia”.
Los síntomas de arritmia son:
1- Latidos cardíacos rápidos o lentos
2- Latidos perdidos
3- Mareos o vértigo
4- Dolor en el pecho
5- Falta de aire
6- Sudoración
Los valores normales del ritmo cardíaco que se mencionaron anteriormente (entre 60-100
pulsaciones por minuto) son en reposo. Cuando una persona realiza ejercicio su presión
cardíaca en algunos casos aumenta y disminuye en reposo. Por eso la importancia de medir las
pulsaciones en reposo.
Sin embargo hay que hacer una mención con respecto a la relación del aumento o disminución
de la frecuencia cardíaca de una persona y la actividad física. No siempre aumenta con el
ejercicio. Puede suceder que las pulsaciones de una persona muy entrenada sea menor a los
valores normales (inferior a 60 latidos por minuto) y no necesariamente tenga problemas
médicos. Esto sucede porque su corazón (músculo cardíaco) se encuentra en muy buenas
condiciones y no necesita trabajar tanto para mantener un latido estable.
Cuando el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, notaremos sus latidos
presionando sobre las mismas.
Las arterias se encuentran cerca de la superficie de la piel en diferentes lugares del cuerpo. Se
puede medir el pulso en:
1- El cuello (en la carótida)
2- Las axilas
3- El parte anterior del codo sobre la zona del húmero (pulso braquial)
4- La muñeca (pulso radial)
5- Las piernas en la ingle y en la parte posterior de las rodillas
Es necesario presionar con los dedos índice y medio sobre la zona para encontrar el pulso. Una
vez encontrado el pulso hay varias formas de medir los latidos. Una es contando los mismos en
1 minuto. Otra contar durante 30 segundos y multiplicar por 2. Otra opción es contar durante
15 segundos y multiplicar por 4. La segunda y tercera alternativa dará los latidos por minuto.
En la próxima clase enviaremos la parte práctica del tema desarrollado en el día de hoy
(Frecuencia Cardíaca) en la cual cada uno experimentará su propia vivencia.
Es importante haber leído con anticipación la teoría para luego poder implementarla junto con
la práctica.
Aclaración: En el día de la fecha únicamente enviamos la teoría, para poder trabajarla la
próxima clase.