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ENCUADERNACIÒN

Este documento ofrece instrucciones para encuadernar libros de manera manual. Explica que se pueden usar técnicas como pegar, engrapar o coser hojas, y que se pueden usar cubiertas de cartón, tela o piel. Detalla los materiales y herramientas necesarios, como cartón, hilos encerados y una prensa. Describe el proceso de coser los cuadernillos y pegar las cubiertas, utilizando guardas para unir los cuadernillos a la cubierta. También explica cómo encuadern

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ENCUADERNACIÒN

Este documento ofrece instrucciones para encuadernar libros de manera manual. Explica que se pueden usar técnicas como pegar, engrapar o coser hojas, y que se pueden usar cubiertas de cartón, tela o piel. Detalla los materiales y herramientas necesarios, como cartón, hilos encerados y una prensa. Describe el proceso de coser los cuadernillos y pegar las cubiertas, utilizando guardas para unir los cuadernillos a la cubierta. También explica cómo encuadern

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Como encuadernar libros

Si nos gusta conservar libros antiguos pero no podemos verlos en mal estado podemos
recurrir a nuestra propia manualidad para restaurarlos realizando una nueva
encuadernación o si queremos realizar un libro con apuntes sueltos o revistas también lo
podemos lograr.
Para encuadernar podemos recurrir tanto a pegar, engrapar o a coser las hojas. También
se puede optar por utilizar una cubierta de cartón, tela o piel.
Para realizarlo de la manera más sencilla necesitaremos:
Cartón grueso, los cuadernillos que vamos a encuadernar; papel de estraza; guardas;
hilos encerados, cola, sierra fina y una prensa.
Lo primero que debemos realizar es la tarea de coser los cuadernillos, uniendo todos los
pliegos y cuidando que queden a la misma altura. Lo ideal es colocarlo en la prensa y
allí ir cociéndolo.
Cuando los cuadernillos están todos cocidos entre ellos es hora de colocar las cubiertas.
Para prepararlas cortaremos dos superficies de cartón de la misma medida de los
cuadernillos dejando unos milímetros de margen. Necesitamos otro trozo de cartón que
funcionará de lomo. Las tapas y el lomo irán pegadas al papel de estraza y a su vez
pegaremos la cubierta a los cuadernillos por el lomo pero para esto se utilizarán las
guardas, estos son trozos de papel doblado con forma de libro que irá pegado al lomo
por la parte interior, uno de los laterales va pegado a la primer hoja de los cuadernillos y
el otro lateral a la última hoja. Es muy importante utilizar un buen pegamento y someter
todo a la prensa para que el trabajo resulte resistente.
Por último debemos forrar las tapas con un papel que nos guste.
Los materiales:
Todo lo que necesitas es barato.
Herramientas:
Sierra para metal miniatura.
Agujas, si es posible sin punta. Deben ser agujas gruesas, de las utilizadas para las
labores en cañamazo. También es conveniente tener una aguja lanera con punta para
cuando el corte en el lomo del fascículo no llega hasta el centro.
Tijeras.
Un cutter.
Un pincel (redondo) y una paletina (brocha plana), ambos
pequeños.
Un rodillo de plástico duro pequeño, de los usados para
quitar las burbujas del papel pintado.
Plegadora. Es una pieza, habitualmente de hueso aunque
ahora las hacen de plástico, alargada, con forma de huso y
bordes estrechos pero redondeados, sin filo.
Una carda.
Una prensa, o más de una. Yo hice la mía con dos tablillas
de madera de haya de 5,5x38x1,25 cm. A 12 mm de uno de
los bordes largos hice un agujero cada 2cm con una broca de 8 mm y la presión la
consigo con dos tornillos de cabeza hexagonal de unos 10 cm de largo que pasen más o
menos ajustados (usé unos de métrica 8) por el agujero, con dos arandelas y una
palomilla cada uno (ver imagen). Todos esos agujeros sirven para ajustar la anchura de
la prensa al tamaño del libro. Tengo otra mayor, 60 cm, para libros muy grandes.
Sargentos (mordazas). Por lo menos 2, mejor si son 3.
Opcionalmente, un bastidor. Tiene su propia sección.
Cordelería:
Hilo fino y muy resistente, yo uso el de coser zapatos.
Cordel de cáñamo o yute de 1 o 2 mm de diámetro.
Cabezada. No es propiamente cordelería. Es la cinta de tela que se pone en la parte
superior e inferior del lomo, que tiene un borde decorado y más grueso. Suelen venderla
en papelerías.
Varios:
Cola blanca.
Hojas de plástico. Basta con recortar unas bolsas del supermercado. Quítales todas las
"costuras" y deja los rectángulos más grandes que puedas obtener, uno de cada cara.
Un bote, mejor que no sea metálico, para evitar el óxido. Sirven los potitos de los bebés,
por ejemplo.
Un par de cartulinas gruesas (1,5 a 2 mm), yo uso tapas de las usadas con fasteners. Si
quieres hacerte unas pastas necesitarás además cartón de 2 o 2,5 mm de grueso y lo que
quieras usar para forrarlas (guaflex, cuero, tela...) y cartulina de la usada en
manualidades o, si puedes encontrarla, ligeramente más rígida.
Papel kraft (ese marrón de embalar).
Un trozo de cera virgen de abeja.
El lugar de trabajo:
Nada extraordinario: una mesa en la que te sientes con comodidad y que tenga una
superficie útil de medio metro cuadrado. Debe tener al menos un borde con arista viva,
sin molduras, que es el que elegiremos para trabajar. Yo me he hecho una dentro de un
armario, mide 120 x 60. Tengo tableros a los lados donde colgar las herramientas y
estantes para colocar los cordeles, el hilo, cajitas con las agujas, la cabezada... En la
parte alta he puesto más estantes y una luz para ver bien lo que hago. Por supuesto,
puedes tener las herramientas en una caja al efecto, aunque seguro que las prensas no te
van a caber, y usar una mesa con cajón para guardar todos los objetos pequeños. La luz
la puedes arreglar con un flexo.
Encuadernar folios sueltos:
Es la técnica más sencilla. Asegúrate de que todos los folios están correctamente
orientados y ordenados. Parece una tontería, pero te ahorrará algún
disgusto. Prepara la prensa colocándola con los tornillos en la parte
baja abierta sobre la mesa de modo que, cuando metas los folios
dentro, quede cierta holgura. Antes de introducir los folios coloca las
dos cartulinas, una a cada lado, para que formen un sándwich con
ellos.
Una vez puestos los folios remuévelos para que queden igualados por
la parte en contacto con la mesa. Por eso era importante la holgura.
Levántalos y déjalos caer, agítalos de lado a lado... Poco a poco
quedarán todos igualitos. Cuando ya los tengas bien, sujeta las
cartulinas y los folios con una mano y toma la plegadora o uno de los
sargentos y da unos GOL-PE-CI-TOS, no trompazos, golpecitos, en lo
que será la parte superior de las páginas para cuadrarlos. Si hay algún folio
especialmente tozudo va muy bien golpearlos en diagonal hasta que quedan escalonados
(como los abanicos que forman los ciclistas cuando hay viento), cambiando entonces el
sentido de la diagonal, y así varias veces. Poco a poco el folio escondido se pondrá a ras
con los otros. Con todos estos golpecitos, las cartulinas llegarán a topar con el tornillo
que cierra la prensa, simplemente hazla deslizar para que toquen el tornillo contrario y
sigue.
Ahora viene un momento delicado. Debes apretar las palomillas para sujetar con
firmeza, pero sin estrujar, el tomo que acabas de formar sin que se
descuadren los folios. Esto no plantea mucha dificultad, pero cuesta un
poco hacerlo sin ayuda. Una vez que esté firme, pon el conjunto
horizontal con la prensa sobresaliendo del borde de la mesa. Ahora viene
lo difícil. No te preocupes si te toca reajustar los folios varias veces, al
principio es normal. Tienes que sujetar los folios contra la mesa con
fuerza y empujar la prensa de forma que el lomo del libro con las
cartulinas sobresalga medio centímetro, más o menos. Cuando ya lo
tengas, termina de apretar las palomillas. Deben quedar muy fuertes,
porque ahora vamos a serrar el lomo y si los folios no están bien sujetos
se resbalarán. Coloca el conjunto en el borde de la mesa tal como se ve
en el dibujo y sujétalo fuerte con un sargento en cada extremo.
Haz unas ranuras transversales con la sierra en el lomo, más o menos cada centímetro o
centímetro y medio, con una profundidad suficiente para poder meter el cordel sin que
quede raso, sino que sobre un poquito de ranura. Corta trocitos de cordel unos dos
centímetros más largos que la anchura del libro, uno por cada corte que hayas hecho en
el lomo. Extiende una capa generosa de cola (no tiene que chorrear, basta con que sea
opaca) sobre el lomo e introduce los cordones en los cortes, asegurándote de que se
llevan parte de la cola consigo hasta el fondo de la ranura. Una vez seco, da una
segunda capa de cola. Cuando esta segunda mano esté también seca, desmonta toda la
parafernalia de sargentos y prensa. Ya casi tienes el volumen listo para poner las tapas.
Ahora viene otro momento delicado. Abre la cartulina como si fuera la tapa del libro y,
usando el cutter, corta con cuidado la cola que la une al lomo, así como los cordeles.
Pon especial cuidado en no dañar la primera hoja, que como comprenderás corre un
peligro considerable. Muchas veces los libros baratos vienen encuadernados con una
variante de esta técnica, simplemente raspan el lomo para que quede rugoso y aplican la
cola. Para leerlos una vez aguantan medianamente bien, pero si los lee una segunda
persona es bastante fácil que se desmonte hoja por hoja.
Reparación de libros:
Lo primero es terminar de romperlo, aunque suene extraño, y luego volver a
encuadernarlo. Si tiene tapa dura, abre una de ellas y presiona con fuerza en el punto
donde termina ésta más cercano al lomo para que la guarda se desprenda. Entonces
corta la guarda con el cutter y haz lo mismo con la otra tapa. Una vez con el volumen en
las manos, quita toda la cola que puedas del lomo (seguramente estará muy quebradiza
y resultará fácil). Si es de folios, fuerza totalmente la apertura del libro. Sin la oposición
del lomo de las tapas se doblará fácilmente y se desprenderán las hojas. Sepáralas una a
una y quita con cuidado todos los restos de cola. Si está cosido, abre por el centro de los
cuadernillos y corta el hilo. Separa luego las hojas más externas de cada fascículo con
cuidado y elimina los restos de cola que puedan quedar. Deberás ponerle unas guardas
nuevas.
Si tiene tapa blanda, coloca el libro en el borde de la mesa con el lomo hacia afuera.
Abre una de las tapas y apoyándote con fuerza en el cuerpo del libro, tira con fuerza
para desprender el lomo. Si tiene guardas, antes de tirar corta con el cutter en el pliegue.
Haz lo mismo con el otro lado y límpialo de cola con cuidado. Lo más seguro es que el
lomo de las tapas se dañará. refuérzalo con una pieza de papel kraft y, en caso de que no
tuviera guardas, pónselas para que oculten el refuerzo. Después lo reencuadernas y listo.
Es una herramienta muy útil si vas a encuadernar de forma habitual. Es un tablero con
agujeros y una tablilla puesta a cierta altura de forma que los cordones de apoyo para el
cosido quedan siempre tensos y en posición. Prepara una tabla como las usadas para la
prensa, que es la de arriba, y un tablero de 30 x 40 cm con agujeros similares cerca de
su borde. Es conveniente que los agujeros coincidan lo mejor posible. Para hacer las
columnas usa una varilla roscada de bronce de 8 mm. Yo compré una varilla de un
metro y la corté en dos. Como me parecía muy alto, lo dejé en 40 cm cada trozo, pero
con 30 ya es suficiente.
Para terminar de construirlo necesitarás seis tuercas de métrica 8, cuatro palomillas y
ocho arandelas. Esto es si lo quieres hacer desmontable, en caso contrario puedes
sustituir las palomillas por otras tantas tuercas. El montaje mecánico queda reflejado en
el dibujo.

Como puedes apreciar, en el extremo inferior hay dos tuercas. Cuando tengas tomada la
medida a lo que haya de sobresalir por abajo con la tuerca más próxima a la base,
aprieta fuertemente la otra contra ella usando dos llaves, una para sujetar la tuerca y otra
para apretar la contratuerca. En la parte superior no hice el mismo montaje porque así la
altura del larguero es regulable con facilidad, aunque si no quieres regularlo puedes
poner también dos tuercas.
El cordel lo cargas en varias bobinas (yo tengo unos cuadrados de cartón en los que
arrollé varios metros con un pequeño corte cerca de las esquinas para meter ahí el cabo
y que no se desenrolle) y pasas el extremo por un agujero haciendo el nudo que se ve en
el dibujo. Tanto el cabo que sube (el que viene de la bobina) como el que baja pasan
entre el trozo rojo y la madera. El nudo tiene su importancia, ya que te permite deslizar
y fijar el cordel. Además de su importancia, también tiene su nombre. Se llama
"ballestrinque". Tirando del tramo de la izquierda de los dos
que quedan en el frontal del larguero tomas cordel de la
bobina, que puedes ir pasando hacia abajo para hacer un nudo
normal. Cuando ya tienes ese nudo, tiras del lado derecho
para tensar el cordón y luego de la bobina para fijar el nudo.
Si eres muy manitas puedes preparte una segunda tablilla o
una pletina con unos tornillos que te haga de mordaza para
sujetar los cordones en sustitución del nudo.
Para empezar a coser, coloca el último fascículo (por el que
empiezas a coser) y pon las bobinas en los agujeros adecuados a los cortes que hayas
hecho. Una vez puestas todas las bobinas y tensados los cordones con el nudo, ya
puedes empezar a coser. Cuando termines, corta los cordones un par de centímetros por
encima del libro y desata el nudo de la base, dejando después otros dos centímetros de
cordón en este otro lado. Hacer el bastidor lleva cierto tiempo, pero con él se cose con
mucha más comodidad.
En esta parte hablaré de la forma de coser los fascículos.
Con cordones de apoyo: es lo que hago de forma más habitual. Para esto uso el
bastidor, aunque hay ciertos libros muy grandes (atlas y similares) que no caben. Esos
los hago "a pulso". El sistema es el mismo en cualquier caso.
Tras comprobar el orden y la orientación de todos los fascículos, prepara el mismo
sándwich que hemos hecho para los folios, pero ahora con los fascículos. Si no son
muchos, es más fácil que con los folios. En el caso de que los fascículos queden muy
gruesos en el doblez aplástalos con el rodillo, uno por uno. Eso los hará más
manejables. Coloca el sándwich también con los sargentos sujeto al borde de la mesa. A
una distancia entre 2 y 4 cm del borde superior de la página, dependiendo del tamaño
del libro, haz con la sierra una ranura transversal, lo bastante profunda como para llegar
al centro de los fascículos. Haz otra en la parte inferior a unos 3-5 cm. Una tercera más
o menos en el centro de las dos marcas anteriores. Es mejor que las medidas no sean
muy regulares, así si vas a coser un fascículo cabeza abajo te darás cuenta en seguida
porque no te coincidirán los cortes. Aún no hemos terminado con las ranuras. La
cantidad de las que debes hacer depende del tamaño del libro. Hasta 20-22 cm de altura
bastará con que hagas un par más, a unos 2-3 cm de los cortes de los
extremos. Si mide hasta 30 cm será
mejor que hagas un par entre el corte central y cada uno de los de los extremos, el
primero a los mismos 2-3 cm y el segundo a mitad de éste y el
central. A partir de esa medida haz tres,
imagina que el corte central es como uno de los extremos y haz las tres ranuras como si
cada mitad fuera un libro de los pequeños que he explicado antes.
Este caso resulta un poco más complejo
porque se cose con dos agujas a la vez.
Una vez hechas las ranuras necesarias, saca los fascículos de la prensa. Ya puedes
guardar las cartulinas. Ahora viene el cosido. Si no usas bastidor, corta 3, 5 o 6 trozos
de cordel, según el libro sea del primer, segundo o tercer tamaño, que sean 3 o 4 cm más
largos que el grosor del lomo. Para medir el hilo necesario cuenta los fascículos. Si son
pares necesitarás la mitad de vueltas y si son impares, súmale uno a la cantidad y divide
por dos. Las vueltas se miden entre los agujeros de los extremos excepto en el caso de
los nueve agujeros, que medirás dos hilos separados, uno de un extremo al centro y otro
del centro al otro extremo. No escatimes el hilo y mide una vuelta de propina, para
nudos y posibles roturas. Cuando tengas el hilo cortado encéralo haciendo que deslice
sobre la cera, tensándolo de manera que se clave en ella. Ahora enhebra la aguja,
dejando el hilo con un extremo más largo que el otro en, aproximadamente, el doble o el
triple de un fascículo. Cada varios
fascículos tendrás que hacer
deslizar el hilo para no coser con

doble hilo.
Coloca los fascículos delante de tí pero apartados, de forma que el último quede arriba y
tengas espacio para coser justo delante de ti, junto al borde de la mesa. Toma éste y
apóyalo en la zona de trabajo con la última página apoyada en la mesa y el lomo
mirando hacia ti. Busca el centro del fascículo contando las hojas (es conveniente tener
una regla o un listón para marcar el centro) e introduce la mano no hábil para recoger la
aguja por dentro. Empieza metiendo la aguja por el agujero del extremo de tu mano útil
(el del pie de página si eres diestro y el del encabezado si eres zurdo). Sácala por el
siguiente agujero y tira del hilo para pasarlo todo, dejando un cabo de 6 o 7 cm saliendo
del primer agujero. Cuando completes la segunda vuelta harás un nudo con ese cabo. Si
eres hábil y sabes hacer el nudo con menos longitud, magnífico, más hilo te sobrará para
posibles problemas más adelante. Vuelve a pasar la aguja por el mismo agujero que la
has sacado y ahora sácala por el siguiente, colocando uno de los cordones en la coca que
forma el hilo. Yo tengo la costumbre de girar el cordel de forma que quede abrazado por
el hilo. Cuando llevas varios fascículos conviene tensar este cordel y da mucha rabia
llevártelo y tener que deshacer el medio libro que ya tienes hecho. Repite la operación
hasta que llegues al agujero del extremo opuesto. En el caso de los nueve cortes,
empieza con una aguja de este modo hasta llegar al centro y con la otra aguja empieza
en el centro para llegar al otro extremo. En el momento de tensar el hilo es muy
importante hacerlo en el sentido longitudinal del lomo. Si tiras de forma transversal el
hilo cortará el papel y estropeará el fascículo. Conviene no tensar el hilo hasta que lo
sacas por el último agujero y además hacerlo de agujero en agujero, es decir, arrastrando
el hilo que forma el bucle de un agujero al siguiente hasta que queda todo el sobrante en
el extremo de la aguja. Si quieres tensarlo todo de una lo más fácil es que se te rompa.
El hilo tiene la mala costumbre de enredarse y hacer nudos con mucha facilidad. Vigila
esas tendencias y aplícale los correctivos necesarios, sin piedad.
Ahora toma el siguiente fascículo. Mete la aguja por el agujero en que acabó la vuelta
anterior y sácalo por el del siguiente cordón. Toma el tercer fascículo y, rodeando el
cordón, introduce la aguja por su agujero correspondiente. Sácalo por el siguiente y
rodea el segundo cordón, pasando de nuevo al segundo fascículo, y así, alternando del
segundo al tercer fascículo, hasta llegar al último agujero, que será del fascículo que
queda más arriba. Después de tensar el hilo anuda con un nudo doble el cabo sobrante
de la primera vuelta con el hilo que acabas de pasar. En el dibujo he pintado los
fascículos muy separados para que se aprecien los saltos del hilo, pero en la realidad
están uno apoyado sobre el otro. En la siguiente vuelta coserás de nuevo dos fascículos
de la misma forma, alternando una pasada por el de abajo y otra por el de arriba.
Cuando llegues al extremo, pasa la aguja por el hilo que salta del primero al segundo (el
señalado por una flecha en el dibujo). En cada vuelta pasarás la aguja de forma que el
hilo se enganche con el del último "salto". Si el número de fascículos es par al final te
quedará uno solo, que coserás como el primero. Si es impar, te quedarán dos. Coserás
cada uno como el primero, pasando la aguja por todos los agujeros en entrada y salida.
Al terminar de coser el último fascículo pásalo por debajo del fascículo anterior, igual
que siempre, pero ahora haz un par de nudos para que no se deshaga.
En el caso de los nueve agujeros, cuando coses con dos agujas, imagina cada una de las
mitades como un libro de los pequeños y en el centro aprovecha el último salto, que
habrás hecho con el otro hilo, para fijar los fascículos.
Sin cordones de apoyo
Esta forma de coser no me gusta tanto porque el lomo queda bastante más grueso que el
resto del libro, y es que, aunque no lo parezca, el hilo contribuye de forma bastante
considerable al grosor del lomo. Con el sistema anterior sólo lo hace engordar en la
mitad de las pasadas, mientras que con éste lo hace en cada una de ellas. Sirve para
libros de pocos fascículos de papel grueso y también para revistas, porque se dan pocas
pasadas en relación al grosor final. Los cortes son parecidos a los practicados en el
sistema de cordones: en los extremos haces cortes individuales a distancias parecidas y
en medio varias parejas de cortes separados unos 2 cm.
La cantidad de parejas de cortes
dependerá, como antes, del tamaño del libro.
Para coserlo comienza como antes, midiendo y encerando
el hilo. Empiezas igualmente por el extremo de tu mano
hábil y sacas la aguja por el segundo agujero. La metes
por el tercero y la sacas por el siguiente, así hasta llegar al
último. Tensa bien el hilo y toma entonces el siguiente
fascículo. Empieza por el extremo en el que hayas
terminado antes y procede de la misma forma, sacando la
aguja para que los intervalos cortos de hilo queden por el
exterior. Cada vez que saques el hilo crúzalo por dentro
del tramo corto del fascículo anterior, para que así queden
atados todos en varios puntos y no sólo en los extremos.
Al terminar la segunda pasada haz un nudo como en el
caso anterior y al final de cada pasada lo enganchas con el
hilo que hizo el salto de un fascículo al siguiente,
formando una cadeneta. En el último fascículo haz, igual que antes, un par de nudos al
enganchar en el salto para asegurar la labor.

Colocación de las tapas:


Antes de colocar las tapas, independientemente del tipo de encuadernación que hayamos
elegido, hay que colocar las guardas. Son unas hojas de papel dobladas por la mitad que
normalmente te darán con las tapas y suelen llevar algún tipo de decoración. Si no te las
dan compra cuadernillos de papel barba y usa una hoja como guarda. Con el pincel
aplicas una línea de medio centímetro a lo largo del doblez, por la cara que tenga que ir
pegada al tomo. En ocasiones en una orilla de las guardas, si tienen alguna decoración,
está escrito "guarda delantera" y "guarda trasera". Fíjate bien en la orientación antes de
encolarlas. Pégalas en el tomo lo más próximas posible al borde (a los cordones si lo has
cosido así) de forma que se abran como una hoja más del libro.
Si lo has cosido con cordones, usa la carda para peinar los cabos de los cordones y
luego los abres en forma de abanico, que abatirás contra la guarda y pegarás a ésta con
una gotita de cola que tomarás con la yema del dedo, recorriendo el pelo del cordón
desde el lomo hacia el extremo del abanico. Cuando la cola esté seca pasarás al
siguiente paso, que es común con el otro tipo de cosido.
Con cualquier tipo de cosido, ahora colocarás el tomo en la prensa con el lomo hacia
arriba sobresaliendo ligeramente (1/2 cm basta, la medida no tiene importancia) y sin
apretarlo, simplemente sujetando para que al ponerlo vertical no resbale. Aplica una
capa de cola que no deje transparentar los fascículos y espera a que seque para dar una
segunda mano. A partir de ahora depende del tipo de tapas a colocar.
Para encuadernar en rústica (tapa
blanda) empieza por preparar las tapas.
Si debes hacerlas tú, empieza por marcar
el lomo en el centro de la cartulina o guaflex que vayas a usar. No te fíes de las
medidas, colócalo sobre el tomo y dobla el material para que tenga la medida exacta. A
una distancia entre 2 y 5 mm de cada uno de estos dobleces, invadiendo lo que va a ser
la tapa, no el lomo, haz un segundo doblez de forma que quede como en el dibujo. Esta
forma dará más duración a las tapas y al encuadernado. Si te han dado las tapas,
dependerá de si tienen o no solapa. Si la tienen, ve a que te guillotinen el lado contrario
al lomo. Marca la medida del corte para que quede proporcionado a las tapas.
Con cola diluida, o poniendo una gota de cola y extendiéndola con el pincel mojado en
agua, encola el lomo (lo que en el dibujo se ve como el fondo del canal) y a
continuación coloca el libro sobre él. Frótalo fuertemente para que quede bien pegado,
sin burbujas. Ponlo sobre la mesa apoyado sobre el lomo para que su propio peso lo
mantenga en contacto con la tapa y sujétalo en vertical con objetos que lo mantengan en
esa posición. Cuando esté seco coloca una de las hojas de plástico entre las guardas, o
sea, justo bajo la primera hoja del volumen. El plástico impedirá que la cola que pudiera
empapar la primera hoja de la guarda la deje pegada a la segunda. Encola la tapa de ese
lado con cola diluida y, poco a poco y frotando con fuerza para que no queden burbujas,
coloca la tapa sobre la guarda. Da la vuelta al libro para que la parte recién encolada se
apoye en la mesa y coloca sobre él varios libros para que hagan peso. Déjalo por lo
menos 10 horas y luego haz lo mismo con la tapa del otro lado. No olvides la hoja de
plástico. La cola blanca pega muy mal sobre plástico, así que no tendrás problemas para
retirarla cuando esté seca. Ahora sólo te falta guillotinarlo (o terminar de guillotinarlo si
tiene solapas) y ya tienes listo el libro.
Para encuadernar en tapa dura primero hay que guillotinarlo. Marca por
dónde quieres los cortes y ve a la imprenta. Para tener una referencia de
cuánto debes cortar fíjate en cómo queda un libro comprado. Si quieres
poner una cinta para guía de lectura, éste es el momento. Pega la cinta al lomo en unos 2
cm y córtala dejando que sobresalga 4 o 5 cm de la diagonal del libro. Corta una tira de
papel kraft que cubra el lomo y unos 5 cm de cada una de las guardas, aproximadamente
1 cm menor que el largo del lomo. Úntalo con cola diluida y pégalo al lomo y a las
guardas. Ahora corta los dos trocitos de cabezada y pégalos en la parte superior e
inferior del lomo. Prepara el fuelle. Es un tubo de papel kraft que, aplastado, tiene la
misma anchura del lomo y llega a tapar parte de la tela blanca de las cabezadas. Cuando
esté seco pégalo al lomo y deja secar de nuevo. Encola la tirilla central de las pastas, sin
llegar al material del forro para que no se pegue la
cabezada, y coloca sobre ella el libro, dejándolo secar en
vertical tal como se explica para las tapas blandas. Las
tapas se encolan como en el caso de tapa blanda, pero al ser
rígidas no puedes flexionarlas tanto para evitar las
burbujas. Déjalo secar igualmente con peso y procede con
la otra tapa del mismo modo. Conviene dejar fuera de la
mesa la tirilla de cartulina a la que se ha pegado el
fuelle de forma que sólo quede apoyada la parte que es
cartón. Una vez bien seco el libro se marca la cintura de las tapas poniendo un folio
sobre la tapa y pasando con energía la plegadora por el canalillo que se forma donde no
hay cartón. Ya tienes el libro listo para ponerlo en la librería.
Confección de las tapas:
La base serán dos cartones de 2 a 2,5 mm de grosor que tendrán 6 mm más de altura que
el libro guillotinado y 1 mm menos de anchura. Además necesitarás una tira de cartulina
de la misma altura que los cartones de las tapas y una anchura igual a la del volumen
encuadernado mas el grosor de ambas tapas, es decir, añadiéndole 4 o 5 mm, según el
cartón utilizado. Si es un libro muy delgado es mejor que hagas esta pieza del mismo
cartón que las tapas. Estas tres piezas puedes pegarlas directamente al forro o sobre una
tira de papel de embalar de la misma altura que la cartulina y unos 6 cm más ancha que
esta. Primero se pega la cartulina en el centro del papel y después las tapas, dejando una
separación de 6 mm entre tapas y lomo para hacer la cintura. Yo prefiero esta solución,
porque te permite trabajar con más comodidad, sin estar tan pendiente de si se mueven o
no las piezas al colocarlas en el forro.
El forro es una pieza del material elegido (tela, papel decorado, cuero...) que sobresalga
1,5 cm en todo su perímetro del conjunto antes conseguido de tapas y lomo. Si lo has
pegado a la tira de papel te resultará muy fácil tomar la medida, y si lo haces pegando
directamente las piezas al forro tampoco será muy difícil, pero puedes cometer algún
error. En cualquier caso, voy a suponer que has elegido como yo y usas la tira.
Conviene dibujar la posición de la pieza con algo bien negro, para poder verlo a través
de la cola. Extiende una hoja de periódico para no manchar la mesa y encola bien toda
la pieza del forro por la cara "fea", la que ha de quedar hacia adentro. Coloca luego una
de las tapas sobre el forro con la tira de papel a la vista y presiónalo para que se adhiera
bien. Dale la vuelta al conjunto y, manteniendo la parte del forro levantada, elimina las
posibles burbujas con la plegadora y luego, también con la plegadora, presiona el forro
en el espacio hasta la cartulina, luego sobre la propia cartulina, el segundo espacio y la
segunda tapa. Hazlo progresivamente y presionando siempre con la plegadora para que
no queden burbujas en ningún punto.
Si no has usado el papel, coloca las tres piezas en sus lugares después de encolar y dale
la vuelta al conjunto. Ahora es cuando tendrás que pelearte con las posibles burbujas.
Poniéndolo de nuevo con la parte bonita hacia abajo, corta la esquina del forro en
diagonal de forma que quede una distancia de 1,5 veces (3 mm) el grosor del cartón
entre el ángulo de la tapa y el corte. Si se te ha secado la cola, reencolas la parte que
todavía no está pegada. Comienza a pegar por los lados más largos, es decir, el superior
y el inferior de forma que el cartón quede parcialmente envuelto con el forro. A
continuación aplasta los ángulos del forro hacia adentro antes de pegar los extremos.
Una vez terminado, repasa las cinturas y haz que las tapas cierren en el borde de la
mesa, varias veces hasta que quedes conforme con la cintura formada y la flexibilidad
de apertura y cierre. Si no tienes troqueles para decorarlas o no puedes hacerle una
serigrafía, ya tienes tus tapas listas para recibir el libro.

A. ENCUADERNACION EN TELA DE LIBROS COSIDOS


1. DESBARATAR el libro. Deshacerlo por pliegos (signaturas). Normalmente cada
pliego tiene 8 hojas (16 paginas). Coger el centro del cuadernillo y cortar el hilo
antiguo. En caso de estar pegados, despegar una a una las páginas.
2. REPASAR las hojas. Restaurar las rotas, quitar con el rejón la cola adherida, estirar
las dobladas.
3. GUARDAS BLANCAS. Cortar con cuchillo las guardas blancas o crudas y pegarlas
con cola clarita. Una 5 milímetros mayor que la otra para poderla pegar doblándola al
primer y último cuadernillo, la otra a ras del pliego. REGLA para pegar: normalmente
se pega con cola espesa materiales distintos (tela-papel, tarlatana-papel etc), con cola
mediana papel con papel en lomos etc. y con cola clarita las hojas con las hojas.
4. PRENSAR todo el tiempo que se pueda. Mínimo una hora.
5. SERRADURAS. Se hacen con una sierra pequeña en el lomo. Prensar los
cuadernillos bien alineados en una prensa vertical. Las medidas no son exactas pero se
puede tomar como norma (para tres cuerdas) las siguientes C P
__1.5_____2_________1/2________2____2__
I______I______I_______I_______I____I___I
Las serraduras se hacen transversales al lomo, lo suficientemente profundas para que
entre una cuerda de cáñamo.
6. COSIDO del libro. Se cose en el telar. Normalmente se ponen tres cuerdas de
cáñamo verticales coincidiendo con las serraduras centrales del libro. Se cosen los
cuadernillos uno a uno empezando por el último. Para coser se utiliza un hilo de lino o
cáñamo que por lo general se adquiere ya encerado. El grosor de acuerdo al número de
páginas del libro (cuanto más ancho el tomo más fino el hilo). Se inicia por la cerradura
del pié (dejando un cabo del hilo al aire), atravesando con la aguja hasta el centro del
cuadernillo (normalmente 4 hojas, pero no siempre) hasta la primera cerradura
correspondiente a una cuerda por donde se saca la aguja (el hilo queda
longitudinalmente por el centro del cuadernillo). Se vuelve a introducir la aguja por la
misma cerradura rodeando la cuerda y se saca por la cerradura central y así
sucesivamente hasta llegar a la cabecera del cuadernillo, (ajustar tirando del hilo en
cada extremo). Se continúa en el segundo cuadernillo (desde la cabecera al pié) y se ata
el hilo al cabo que se dejó suelto inicialmente. A partir del tercer cuadernillo se hace
una cadeneta cada vez que se llega al extremo, cogiendo el cuadernillo anterior. Se
termina el último cuadernillo con varias cadenetas. Cuando se necesite empalmar el hilo
se hace con nudo marinero que se introduce en la cerradura y se corta lo que sobre. Al
sacar el libro del telar, cortar las cuerdas dejando unos 4 centímetros a cada lado.
7. SENTAR COSTURA. Se dan martillazos en las costuras de la portada y final cerca
del lomo para asentar la costura e igualar el libro.
8. PEGAR con cola clarita la primera hoja del libro a la segunda con una escalerilla de
unos milímetros. Pegar el primer cuadernillo (que tiene la doblez de la guarda blanca) al
segundo para que no se vea. Hacer lo mismo con el último cuadernillo y última hoja.
9. GUARDAS DE COLOR. Pegar guardas dobles de color con cola clarita a lo largo de
la portada y del final. Una vez secas se pega el revés de la guarda de color a la primera
guarda blanca con cola clarita. Se mete en PRENSA entre dos tableros dejando el lomo
sin prensar (una vez cosido no se debe prensar más) unos 5 minutos poniendo dos
chapas de aluminio en el centro de las guardas de color y papel encerado separando la
guarda blanca (para que no entre la humedad al libro).
10. RISCLADO. Tirar de las cuerdas de cáñamo para que queden estiradas sin que se
salgan. Dar unos martillazos para que se doblen sobre las guardas de color.
RISCLARLOS con la plegadera sobre las guardas. Se PEGAN con cola gruesa
estirando la cola con espátula o plegadera para abrir la cuerda en abanico.
11. ENCOLAR las serraduras con cola mediana para que queden fijas las cuerdas y los
cabos de los hilos. Dejar que sequen.
12. CORTAR (si es necesario) con guillotina o cizalla los cantos. 1º Pié sin cuadrar. 2º
Cabeza y 3º Delantero cuadrando con la cabeza.
13. ENCOLAR el lomo con cola mediana (con cuidado de no salirse por los lados) en
una prensa vertical sin apretar demasiado dejando sobresalir el lomo unos 6 milímetros.
Dejar secar 10 o 20 minutos hasta que no manche al tacto.
14. REDONDEAR el lomo cuando la cola aún no está muy dura. Sacar media caña con
el martillo dando golpes al lomo sobre una mesa y presionando con el pulgar el
delantero para que se redondee. Ir redondeándolo paulatinamente por los dos lados.
15. CAJOS. Sacar cajos. Se mete el libro en la prensa dejando sobresalir el lomo 3
milímetros de la regla de la prensa (que es el grueso del cartón que se va a poner). Con
el martillo se va doblando el lomo sobre los laterales de la prensa sin que pierda la
media caña. Los cajos deben quedar bien marcados para que encajen las tapas.
16. TAPAS. Corte el cartón con la cizalla (o con un buen "cutter") adaptándolo al
tamaño del libro. Conviene señalarlo. Deje arriba y abajo una ceja de 3 milímetros, el
delantero córtelo a ras, ajustado al cajo. ADAPTE las tapas al libro y marque la portada
y el final como van a ir. Se puede ayudar del martillo para encajar las tapas al cajo.
17. CABEZADAS. Cortarlas un milímetro más angostas que el ancho del lomo, (dejar
un cuadernillo a cada lado sin cabezada). Pegarlas con cola espesa. Dar cola en los
extremos para que no se deshilachen.
18. ENLOMAR. Pegar con cola media papel de estraza en el lomo, sin cubrir las
cabezadas, dejando una pestaña a los lados de 4 cms. Alisar con plegadera. Se puede
hacer lo mismo con tarlatana pegándola con cola espesa y dándole otra vez con cola
espesa por encima. Pegar encima papel de estraza cubriendo las cabezadas pero del
ancho del lomo (sin dejar solapas). Alisar con la plegadera. Dejar SECAR entre tableros
bajo peso cuanto más tiempo mejor. El papel de estraza cortarlo siempre
longitudinalmente, en el sentido de la veta y pegarlo por el lado áspero. Optativamente
se puede poner fuelle.
19. CARTULINA para el lomo. Cortar una cartulina de cajo a cajo de ancho (un pelín
menos). De la misma altura que las tapas.
20. TELA. Se corta una pieza de tela que soporte la cartulina del lomo en el centro y las
tapas separadas por 7 mm de los lados de la cartulina. Se extiende la tela en una mesa y
se PEGA con cola mediana la cartulina y las tapas de la forma indicada dando con cola
a toda la tela. Debe sobresalir la tela por los lados unos 4 cm. Se cortan las esquinas de
la tela. Enseguida se dobla la solapa de arriba pegándola sobre las tapas y cartulina; se
hace lo mismo con la de abajo; después las solapas de los lados teniendo cuidado en las
esquinas y redondeándolas con la plegadera.
21. TAPAS. Se mete el libro en las tapas viendo que ajuste bién y se PEGA los cajos
con cola espesa al borde de la cartulina dejando el lomo al aire. Para esto es necesario
redondear la cartulina de la misma forma que lo está el lomo del libro. Con la plegadera
marcar el cajo empujando la tapa hacia el lomo. Con la plegadera marcar el cajo y
empujar la tapa hacia el lomo.
22. TIRO. Se debe PEGAR un rectángulo de papel de periódico en las tapas para que
haga de tiro. Se baja la solapa de papel o tarlatana y se mide el espacio de la tapa que
queda entre ésta y la tela donde va a ir el pedazo de papel. Se corta un papel del mismo
tamaño y se PEGA el tiro con engrudo en la tapa de portada y final.
23. PEGADO DE LAS TAPAS. Pegar con engrudo las guardas a las tapas. Se echa
engrudo en la parte blanca de la guarda de color de la portada, se baja la solapa de papel
o tarlatana y se echa engrudo encima y por último se deja caer la tapa sobre la guarda
que tiene engrudo. La misma operación con la tapa del final. Poner papel encerado entre
la guarda de color y la blanca para que no pase la humedad.
24. PRENSAR DURANTE UNOS MINUTOS poniendo una chapa preferiblemente de
aluminio entre las guardas de color de cada lado del libro y dejando los papeles
encerados puestos al pegar. A los 5 minutos sustituir las chapas por papel satinado,
(opcionalmente poner papel secante entre guarda de color y guarda blanca, repasar la
encuadernación y volver a meter en prensa suave o bajo peso el máximo de tiempo
posible (2 o 3 días).
25. ROTULOS. Poner títulos y anagramas.
*****
B. ENCUADERNACION EN TELA DE LIBROS PEGADOS (DIENTE DE PERRO)
(Siguiente capitulo)
1. DESBARATAR el libro despegando hoja a hoja. Limpiar las hojas. Alinearlas.
2. PEGAR EL LOMO con cola espesa. Se hace en la prensa vertical, dejando asomar el
lomo. Se encola desbarajándolos para un lado y para el otro de forma que la cola entre
unos milímetros en cada hoja.
3. SECADO (con el lomo fuera) bajo peso. No es necesario prensa.
4. SERRADURAS. Igual que en el caso del PUNTO A-5.
5. AGUJEROS que atraviesen todo el libro. Hacer uno antes de la primera cerradura,
otros dos al lado de cada cerradura donde va a ir cuerda (uno a cada lado) y otro
después de la última cerradura. Para hacer los agujeros se puede utilizar un trompo con
una broca de tamaño de 1.1/5 mm.
6. DESBARATAR OTRA VEZ el libro de seis en seis hojas que quedan como
cuadernillos pegados.
7. COSER EN TELAR. Normalmente con tres cuerdas. La aguja se mete siempre por
arriba por este orden:
8 6-7 4-5 2-3 1
C *I *I* *I* *I* I* P
Se cogen dos cuadernillos a la vez. La primera vez coser doble cada puntada. El hilo
debe ir cruzándose delante de cada cuerda quedando por fuera del lomo.
8. GUARDAS BLANCAS. Pegar guardas blancas con cola clarita. En este caso son
guardas dobles sobre la portada y final.
9. SEGUIR IGUAL que en libros de COSIDO NORMAL - PUNTO A-9 (GUARDAS
DE COLOR) hasta PUNTO A-25 (ROTULOS).
C. FASCICULOS COSIDOS (Cuadernillos no pegados) (Siguiente capítulo)
1. GENERALIDADES. Normalmente vienen con guardas de color y tapas armadas.
Ver si la cartulina del lomo es gruesa (cartón) o suave (cartulina). En el primer caso el
lomo será plano y llevará fuelle, en el segundo habrá que redondear un poco la cartulina
(humedeciéndola si es necesario). En ningún caso se le saca cajo. No se les pone tiro a
las tapas.
2. PRENSAR los fascículos todo el tiempo que se pueda para que se ahormen.
3. SERRADURAS. Se deben hacer como si se fuera a coser normalmente pero teniendo
en cuenta que se van a utilizar cintas de medio centímetro en vez de cuerdas; luego las
serraduras hay que hacerlas dobles para cada cinta y sin profundizar demasiado.
4. COSER EN TELAR. Armar el telar con cintas en lugar de cuerdas para que el libro
se pueda abrir totalmente cuando esté encuadernado. Coser igual que en COSIDO
NORMAL -PUNTO A-6 pero teniendo en cuenta que el hilo rodee la cinta sin
arrugarla. Utilizar hilo muy fino para que no engorde el lomo. Vigilar que el lomo
quede lo más a ras posible.
5. SENTAR COSTURA. Ver que las cintas no se hayan quedado cogidas por el hilo.
Igualarlo dando martillazos sobre las costuras en portada y final. Y hojear los
cuadernillos revisando que las costuras no tiren.
6. GUARDAS DE COLOR. Pegarlas con cola clarita. Utilizar cola espesa en caso que
haya mucha humedad para evitar que la humedad entre por las costuras hacia el libro.
7. CINTAS. Tirar de las cintas para que queden estiradas sin que se salgan. Doblarlas
sobre las guardas de color. Se PEGAN con cola espesa al revés de las guardas de color.
(Utilizar plegadera para alisar la cola sobre la cinta).
8. ENCOLAR el lomo con cola espesa (con cuidado de no salirse por los lados) en una
prensa vertical sin apretar demasiado. Dejar secar de 10 a 20 minutos hasta que no
manche al tacto.
9. CORTAR cabeza, pié y delantera, fijándose que normalmente las tapas son más
pequeñas que los fascículos. Como en los libros, arriba y abajo dejar 3 mm., la delantera
casi a ras.
10. REDONDEAR sólo en el caso contemplado en GENERALIDADES - PUNTO C-1.
En ningún caso se sacan cajos a los fascículos.
11. CABEZADAS. Igual que COSIDO NORMAL - PUNTO A-17.
12. ENLOMAR utilizando tarlatana mejor que papel. Si se utiliza tarlatana pegarla con
cola espesa y luego darle otra vez cola espesa hasta cubrir la trama.
13. FUELLE. En el caso que las tapas traigan la lomera rígida es necesario poner fuelle
para que el lomo plano pueda tener juego. Encima de la tarlatana se pone el papel de
estraza doblado en acordeón (dos o tres pliegues). Se pega con cola espesa sólo en los
bordes. (En caso que la lomera que traigan las tapas sea blanda y se haya redondeado
poner el papel de estraza igual que en COSIDO NORMAL - PUNTO A-18.
14. TAPAS. Utilizar las tapas que vienen hechas con los fascículos. Si se ha puesto
fuelle pegarlo con cola espesa a la lomera de las tapas (el último pliegue). Si es lomera
redondeada pegar solo los bordes del lomo a la lomera con cola espesa.
15. PEGADO DE TAPAS. Echar engrudo sobre la parte blanca de las tapas de color,
bajar solapa de papel o tarlatana y cubrir de engrudo para dejar caer la tapa sobre la
guarda. Poner papel encerado entre guarda y primera hoja del fascículo para que no
entre la humedad.
16. PRENSA. Prensar colocando en el exterior dos barras finas que marquen los bordes
del lomo sobre las tapas. En el interior poner papel encerado entre guardas de color y
blancas y chapas de aluminio entre las guardas de color como en COSIDO NORMAL -
PUNTO A-24 unos minutos. A los 5 minutos repasar la encuadernación y sustituir las
chapas de aluminio por papel encerado (opcionalmente poner papel secante entre
guardas y primera hoja del cuadernillo) y dejar en prensa suave, sin apretar demasiado,
o bajo peso el máximo de tiempo posible (2 ó 3 días).
D. FASCICULOS PEGADOS (Cuadernillos pegados de formato medio y pequeño)
1. GENERALIDADES. Los fascículos por entregas que no son grandes atlas o mapas
de carretera normalmente vienen en cuadernillos pegados. Estos no hace falta coserlos,
simplemente se pegan.
2. ENCOLAR el lomo con cola espesa desbarajándolo para un lado y para el otro de
forma que la cola penetre uno o dos milímetros por cada lado. Dejarlo secar.
3. SERRADURAS. Hacer las serraduras en diagonal y en ángulo inverso las de los
extremos. Las serraduras deben ser finas para que quepan los cordeles sin holgura.
4. CORDELES. Meter cordeles en las serraduras como si estuvieran cosidos y pegarlos
con cola espesa. Dejarlos secar bien.
5. CONTINUAR como si se tratara de fascículos cosidos, es decir enlomar con tartalana
etc.
E. ENCUADERNACION EN PIEL (Siguiente capítulo)
1. SEGUIR todos los pasos de preparación del libro según indicado para los libros de
tela, es decir, desbaratarlo, repasar las hojas, poner guardas blancas o crudas según el
color de las hojas del libro, hacer las serraduras etc.
2. COSIDO. Se procederá al tipo de cosido que se estime necesario según se indicó en
el PUNTO A-6 DE ENCUADERNACION EN TELA, con la única excepción de dejar
los cordeles más largos, (unos 7cms.).
3. SENTAR COSTURA para sentarla como ya se ha indicado. (PUNTO A-7).
4. PEGAR CAJOS como se indicó en el PUNTO A-8, es decir la primera y la última
hoja y el primer y último cuadernillo. No pegar las guardas de color todavía.
5. DAR COLA al lomo como se indicó en PUNTO A-13.
6 PAPEL KRAFT. Se pega a manera de guardas, con cola clarita, pero doblado en
cuatro parte en el filo del lomo, para quitarlo cuando pongamos las guardas de color.
Las guardas de color se pondrán posteriormente.
7. CORTAR los cantos del libro, si es necesario, con cizalla o ingenio, según PUNTO
A-12.
8. RISCLAR los cordeles con la plegadera como en PUNTO A-10, dejándolos largos.
9. REDONDEAR el lomo como en PUNTO A-14.
10. CAJOS. Sacar cajos como en PUNTO A-15.
11. ENCARTONAR. Cortar los cartones con cizalla dejando 3 mm. arriba y abajo y 1
cm. en el frente para luego cortarlo en el momento de la TERMINACION del libro.
12. TRIANGULOS. Hacer una señal en el filo del lomo de los cartones a la altura de los
cordeles y cortar con la chifla en forma de triángulos con cuidado de no traspasar el
cartón (unos 2 mm.).
13. PERFORAR. En la punta del triángulo meter el punzón y atravesar el cartón en
diagonal.
Dibujo de triángulos perforados
14. PREPARAR CUERDAS. Poner engrudo en las puntas de las cuerdas, afinándolas
con las manos hasta que se queden finas como agujas. Dejarlas secar.
15. COLOCACION DE TAPAS. Tiene varios pasos:
A. METER cada punta de las cuerdas por la parte exterior de los agujeros de los
cartones, tirando fuerte.
B. PONER cola espesa en el hueco del triángulo por abajo y con el martillo machacar
cada una.
C. CORTAR la cuerda sobrante (dejarla en unos 2 cm.) y pegarla con cola espesa al la
parte interior del cartón aplastándola con la plegadera.
D. PONER papel encerado entre tapas y libro (en portada y trasera) y meter en la prensa
5 minutos entre chapas y tableros dejando el lomo por fuera.
E. LUEGO sacar de la prensa y dejar secar unas horas.
16. PEGAR cartulina blanca (un poco gruesa, en el sentido de la fibra) o estracilla, por
la parte interior de cada tapa (con cola media sobre la cartulina) dejándola un
centímetro mayor arriba, abajo y en el frente. Alinear la cartulina por el lado del lomo
en el interior, ponerle papel encerado, chapa y tablero y meter en la prensa otros 5
minutos. Dejar secar con peso para que tire durante unas horas.
17. CORTAR la cartulina sobrante a ras de las tapas con cuchilla.
18. ADAPTAR el cajo al cartón.
19. REBAJAR cartones con papel de lija (solo los laterales).
20. ENLOMAR. Empezar poniendo cabezadas. Si el canto va pintado pintarlo antes de
pegar las cabezadas.
21. PEGAR con cola media una lomera de papel kraft de cabezada a cabezada como en
PUNTO 18, y seguidamente pegar un segundo papel pero con fuelle (un pliegue) y
tapando las cabezadas.
22. GRACIAS. Se cortan las gracias, que consiste en hacer unos piquetes con la chifla
en cada lado del cartón. (En las 4 esquinas pegadas al lomo). Consiste en rebajar el
cartón en las esquinas con la chifla haciendo 4 triángulos pequeños.
Dibujo de gracias
23. PREPARACION DE LA PIEL. Tomar medida del lomo con un papel como patrón,
dejando el lomo ancho para que doble sobre la tapa (1/4 de la tapa aproximadamente);
arriba y abajo dejar sólo 1.5 cms. de margen para posteriormente doblarlo para adentro.
24. CORTAR LA PIEL. Utilizamos el patrón como medida poniéndolo encima del
revés de la piel, se señalan con la plegadera los filos y se corta con cuchilla y regla.
25. PONEMOS el libro encima de la piel y marcamos con bolígrafo la parte que
sobresale de las tapas arriba y abajo (1.5 cms. aprox.) que es lo que se va a doblar y se
necesita chiflar. Tomando como base las tapas para medir lo que dobla arriba y abajo,
(trazar raya con bolígrafo)
26. CHIFLAMOS la piel con la chifla sobre una piedra de mármol pesada. Chiflar es
rebajar el grosor de la piel. Se chiflan los bordes laterales y la parte de piel de arriba y
abajo que va a ir doblada en el lomo. Primero se chiflan los filos, (siempre por la
izquierda) con cuidado de no hacer cortes profundos ni perforar la piel. A la vez que se
chifla se va afilando la chifla en la piedra. Rebajar la parte de piel de arriba y abajo
hasta que quede muy fina para poderla doblar. Sacar la "flor" en los bordes que consiste
en que aparezca nuevamente el color oscuro de la piel en sus bordes.
27. MONTAJE DE LA PIEL. Con el trozo de piel preparado se señala el centro,
después le ponemos engrudo en abundancia a toda la piel, doblamos por el centro
(juntando solo los extremos longitudinalmente, sin plegar el centro) y dejamos reposar
para que penetre bién el engrudo.
28. CORTAMOS UNA LOMERA con cartón estracilla un poco más larga que el lomo
de manera que sobresalga 2mm. más que la cabezada y de ancho un poco más estrecha
que el lomo, después le echaremos agua y dejaremos que empape.
28.1. NERVIOS. En caso de poner nervios en el lomo seguir los pasos siguientes, en
caso de querer un lomo liso saltar hasta el punto E-29.
28.2. CON LA PLANTILLA de rótulos y tejuelos se marcan las líneas en la lomera de
cartulina gruesa o estracilla (4 ó 5 según se quiera). En las líneas se pegan los nervios
previamente cortados de forma que queden unos 5 mm. más largos por cada lado de la
lomera. Utilizar cola espesa. Se deja secar con peso (teniendo cuidado que no se doblen
los nervios).
28.3. CORTAR a ras los nervios preferiblemente con cizalla o "cutter". Seguidamente
cortar con la chifla los extremos al bies de forma que en los bordes de la lomera no
sobresalgan. Para hacerlos todos iguales se puede trazar una línea vertical sobre todos
los nervios a 3 o 4 mm. del borde y poner la chifla en la línea para cortar.
28.4. MARCAR con bolígrafo el tamaño de la lomera sobre la piel y chiflarla un poco
evitando que hay un escalón entre la piel no chiflada que va a ir sobre las tapas y la
chiflada que va sobre la lomera.
28.5. PONER ENGRUDO en la cartulina de la lomera sobre todo en las juntas de los
nervios con la cartulina.
28.6. EN PRENSA VERTICAL se pone el libro y se encola el lomo con cola espesa en
abundancia, excepto 2 cm. arriba y abajo.
28.7. SE LLENA LA PIEL de engrudo (en abundancia), se dobla y se le cortan unos
piquitos que marcan el centro.
28.8. SE PEGA LA LOMERA al lomo. Tiene que tomar la forma redondeada del lomo
teniendo cuidado que los nervios se amolden bien al lomo.
28.9. SE PONE LA PIEL encima de la lomera y los nervios y se estira bién hacia abajo
(se estira sólo la lomera, el resto de la piel debe caer de forma natural).
28.10. ENCAJAR bien la piel en los nervios. Con una tenacilla especial, ancha,
marcarlos bien.
28.11. CON LA PLEGADERA repasar bien los nervios. Con un trozo de piel apretar el
lomo como si se lustrara.
28.12. CONTINUAR en el PUNTO E-32.
29. COLA ESPESA al lomo del libro pero dejándole sin untar 20 mm. arriba y abajo.
30. SE PEGA el trozo de estracilla a la piel y ésta a su vez al libro con engrudo.
31. MONTARLO EN UNA PRENSA manual, con un trozo de otra piel la pasaremos
por el lomo para que se pegue bien, después estiramos la piel de la lomera con las
manos de ambos lados. La piel de los lados no debe estirarse.
32. SACAMOS EL LIBRO DE LA PRENSA manual y lo ponemos encima de un trapo
del polvo y estiramos la piel del lomo y el borde pero el doblez que va sobre la tapa se
pega con engrudo sin estirarlo, solo aplastándolo bién, marcamos las gracias y pasamos
la plegadera por el lomo y dejamos con peso durante 10 minutos.
33. PRE-FRANQUEAR EL LIBRO. Abrirlo para hacer una preparación para hacer una
preparación de cajo, cerrarlo un poco y pasar plegadera por dentro. Verificar que no se
levante la piel del lomo, con plegadera por dentro y por fuera.
34. DAR ENGRUDO a la parte superior e inferior de la piel para doblarla y remeterla
por dentro del lomo y marcar bien las gracias con una plegadera. Para remeter poner el
libro con las hojas para arriba y las tapas abiertas, con la mano izquierda sujetar las
hojas y el lomo y con los dedos abiertos a cada lado presionar las tapas, con la mano
derecha meter la piel doblándola por la rendija que queda entre el lomo y las tapas.
Ayudarse después con la plegadera.
35. FRANQUEAR EL LIBRO. Se trata de meterlo en cajos abriendo el libro y tirando
de la tapa hacia uno primero y después para adentro bastante fuerte para que encaje
bien. Hacerlo con ambas tapas metiendo la plegadera en el lomo interior para que se
adhiera al cajo. A partir de esta operación no se debe volver a abrir el libro hasta que
esté terminado.
36. CON UNA CUERDA marcar bién las gracias. Enrollarse la cuerda a la mano
izquierda y hacerla pasar por las gracias bien tirante. Con la plegadera dar forma a toda
la cabezada de piel por dentro y por fuera, sin aplastar.
37. SIN SOLTAR la cuerda nos mojaremos la yema de los dedos y lo pasaremos por el
filo dándole con la plegadera.
38. LIMPIAR LA PIEL con una esponja mojada en agua y secar con un trapo si hace
falta.
39. DEJAR el libro con peso hasta el día siguiente.
40. TERMINACION DEL LIBRO. Cortar con la cozalla el cartón delantero sobrante y
después lijar las delanteras.
41. CORTAR la tela que va a cubrir las tapas. El tamaño debe ser un poco mayor por
arriba y abajo y delantera (1.5 cm. aprox.)para doblarla y pegarla a las tapas. Medir con
compás el ancho de la piel que cubre la tapa, escoger el ancho más estrecho y marcar
con la plegadera sobre la piel ese ancho para todo el lomo por los dos lados. Calcular el
tamaño de la tela desde las marcas.
42. PEGAR LA TELA con engrudo, poniendo el engrudo sobre la tela y sobre
poniéndola en las tapas desde las marcas hechas en la piel hacia las delanteras, dejando
que sobre para poderlas doblar. Cortar las esquinas de la tela como en el PUNTO 20 DE
ENCUADERNACION EN TELA. Doblar la tela primero arriba y abajo, después el
lateral remetiendo las esquinas y dándoles forma con la plegadera.
42B. SI SE PONE PAPEL hay que pegarlo con cola media y hacerle esquinas de piel.
43. TIRO. Pegar el tiro poniendo el engrudo sobre el papel de "guía". El tiro va del
borde de la tela hasta donde llega la piel. En la banda que queda debajo del tiro a lo
largo de la piel se pega papel kraft de la misma manera que el tiro. Tener mucho
cuidado con que el engrudo no manche la tela de las tapas.
44. QUITAR las guardas provisionales de papel kraft que pegamos al principio.
45. GUARDAS A LA CATALANA.
-Cortar las guardas dobles de color un poco más grandes que las tapas para poder
marcarla con lápiz por fuera metiendo una chapa interior. Se ponen dobladas
directamente encajándolas con una chapa de metal. Seguidamente se marca por fuera
sobre la chapa todo el borde de la tapa. Se retira la guarda un poco del cajo para marcar
arriba y abajo el tamaño de las hojas del libro menos 1 mm. a cada lado para cortarlas
posteriormente (el delantero se queda del tamaño de la tapa).
-Cortar por las marcas adaptadas al tamaño de página (menos un mm a cada lado) de
forma paralela a la línea que hicimos del tamaño de la tapa.
-Hacer un corte en diagonal de la guarda que va a ir pegada a la 1ª hoja. El corte va de
la delantera hacia el lomo, es decir, se quita la esquina. (La guarda, una vez pegada, no
debe verse en el borde del libro cuando esté cerrado).
46. PEGAR la guarda dando primero cola espesa al cajo interior, en el canto de la tapa;
luego dar engrudo a la guarda hasta el corte diagonal incluido. Y colocar la guarda en la
tapa (dejando un borde) y estirando suavemente con un trapo. Amoldar con la plegadera
la guarda al cajo interior donde se puso la cola espesa e introducir la guarda, ayudado
por un trapo, entre la tapa y el libro lo máximo posible. Poner el libro totalmente
abierto, con un tablero sobre cada guarda. Dejarlo abierto con tableros para que se
seque durante un día (de lado como una paloma muerta con las alas para atrás) con peso
sobre el tablero que cubre la tapa superior.
47. PEGAR la otra parte de la guarda de colores a la guarda blanca con cola clara y
meter en prensa 5 minutos con papel de cera entre guardas blancas. Luego dejarlo bajo
peso el máximo tiempo posible hasta que esté bién seco.
48. FINALMENTE cuando esté bién seco, se recorta con tijera el borde sobrante de la
guarda.
REGLAS GENERALES (Ir arriba)
COLA:
Con cola espesa se pegan materiales distintos: tela-papel, tarlatana-papel etc.
Con cola media se pega papel con papel pero que no sea grandes superficies.
Con cola clarita se pegan hojas enteras de papel con papel.
ENGRUDO:
Se utiliza engrudo para pegar papel a cartón en grandes superficies, tela a cartón, piel a
piel o con cualquier otra cosa.
CAJOS:
Si se cose con cintas no se debe sacar cajos.
Si se cose con cañamazo o cuerda se deben sacar cajos.

Aprende a encuadernar libros

Es inevitable que los libros antiguos se deterioren con el


tiempo: las tapas se estropean y las hojas se sueltan. No
hemos de conformarnos con almacenar ejemplares
desvencijados. Trabajo artesanal donde los haya, la
encuadernación puede ser cosa de todos, siempre que el
deterioro no sea muy profundo, en cuyo caso habría que
recurrir a profesionales. Aunque es una tarea complicada y
requiere precisión, con paciencia y las técnicas apropiadas,
podemos recuperar esa pieza que creíamos perdida.
Encuadernar es unir varios cuadernillos formados por hojas
de iguales dimensiones con adhesivos, grapas o por cosido.
Una cubierta de cartón, tela o piel, los protegerá y dará como
resultado el libro. Además de en la restauración, las técnicas
de encuadernación también se utilizan para recopilar apuntes
u otras hojas sueltas.
Materiales básicos
Para el proceso más sencillo, en cartón, necesitamos: cuadernillos (formados por las
hojas plegadas), cartón y papel para las tapas o cubiertas, papel de estraza (como relleno
del lomo), guardas (papel para colocar en la parte interna de la cubierta), hilos, que
normalmente encontramos ya encerados, cola, sierra fina y una prensa.
Si no tenemos una prensa, podemos hacerla fácilmente. Para ello necesitaremos dos
planchas de madera, una máquina taladradora, tornillos largos
y palomillas. Haremos un agujero en cada esquina de las
planchas, introducimos el tornillo que juntará ambas y lo
ajustamos en la parte exterior de la madera con las palomillas.
Trabajaremos sujetando el libro entre ambas superficies.
Coser los cuadernillos
En primer lugar, uniremos todos los pliegos, con cuidado de
que queden a la misma altura ya que, de lo contrario, el
resultado final será defectuoso. Los colocaremos en la prensa. Para coser los pliegos es
necesario hacer unas finas hendiduras en los mismos.
Para ello, en primer lugar, realizaremos varias marcas, una a un centímetro
aproximadamente de la parte inferior; otra a una distancia un poco mayor en la superior;
dos más a unos dos centímetros de las dos anteriores, hacia el interior; y una última en
el centro. Para facilitar el trabajo, las hojas del lomo han de
sobresalir un milímetro de la prensa. Serraremos estas
marcas de forma que queden surcos muy finos, lo justo para
que quepa el hilo, de una profundidad de uno o dos
milímetros.
A la hora de ensamblar los cuadernillos, existen dos
posibilidades. La más sencilla consiste en encolar el lomo e
introducir pequeños trozos de hilo en las ranuras, con una
longitud mayor que el tomo de hojas. Después se aplica otra capa de cola. Una vez que
está bien seca, cortamos el hilo que sobra.
Más sofisticado, pero con un mejor resultado, es coser los cuadernillos uno por uno. Se
comienza con el primero. Se introduce un hilo encerado por la ranura inferior, dejando
el extremo suelto, hasta el centro del pliego, y se saca por la siguiente ranura, se vuelve
a meter el hilo por ésta y se realiza el mismo paso hasta llegar a la parte superior del
lomo.
El segundo cuadernillo se une al primero realizando los mismos pasos, pero en sentido
inverso, desde la parte superior hasta el pie del libro. El cabo sobrante se anuda al que
dejamos al principio. Se van uniendo los restantes de la misma forma, haciendo
cadenetas con los extremos de los hilos anteriores. Finalmente, presionar los hilos para
que no sobresalgan y encolar el lomo.
Colocar las cubiertas
Seguidamente, preparamos las dos guardas. Consisten en
papel doblado en forma de libro que unirá la cubierta al tomo
de hojas. Una de las partes se pega a la primera hoja y otra
parte de la segunda a la última hoja, con cola, con cuidado
para que no queden burbujas de aire. Con la ayuda de la
prensa la fijación quedará perfecta. Las otras se pegarán a las
tapas.
Para preparar las tapas, cortaremos dos superficies de cartón, con la medida de los
pliegos del libro (más unos milímetros en la parte exterior). Se corta otro trozo de cartón
de la misma altura que el lomo y de una anchura un poco inferior a la de éste.
Encolamos el lomo y pegamos papel de estraza para un mejor acabado.
El paso final será incorporar las tapas al libro. En primer lugar, extenderemos el papel
de las tapas. Disponemos el cartón de la portada, el del lomo y el de la contraportada, de
forma que coincidan con el grupo de hojas. Una vez ubicados perfectamente en el papel,
se unen a éste encolándolo; el papel debe sobresalir un poco para doblarlo en la parte
interna. Por último, las guardas que quedaban libres, se pegan a las tapas; prestaremos
atención para que éstas tapen la doblez que habíamos realizado. Con este último toque,
el encuadernado está completo.

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