Cuando hablamos de ácidos y de bases, nos referimos a dos tipos de
compuestos químicos, opuestos en cuanto a su concentración de iones de
hidrógeno, es decir, su medida de acidez o alcalinidad, su pH. Sus nombres
provienen del latín acidus (“agrio”) y del árabe al-Qaly (“cenizas”). El término
“bases” es de uso reciente, antiguamente se los llamaba álcalis.
Definición de Lavoisier
Dado que el conocimiento de Lavoisier de los ácidos fuertes estaba restringido
principalmente a los oxácidos, que tienden a contener átomos centrales en un
alto estado de oxidación rodeados de átomos de oxígeno, tales como el HNO3 y
el H2SO4, y puesto que no era consciente de la verdadera composición de
los ácidos hidrácidos (HF, HCl, HBr, HI y otros), definió los ácidos en términos
del “oxígeno” contenido, que él llamó de esta forma a partir de las palabras
griegas que significan "formador de ácido".
La definición de Lavoisier se celebró como una verdad absoluta durante más
de 30 años, hasta el artículo de 1810 y posteriores conferencias a cargo de Sir
Humphry Davy en las que demostró la carencia de oxígeno en el H2S, H2Te y
los hidrácidos.
Definición de Liebig
Esta definición fue propuesta por Liebig, aproximadamente en 1838, sobre la
base de su extensa obra acerca de la composición química de los ácidos
orgánicos. Esto acabó con la distinción doctrinal entre ácidos basados en el
oxígeno y ácidos basados en hidrógeno, iniciada por Davy. Según Liebig, un
ácido es una sustancia que contiene hidrógeno que puede ser reemplazado por
un metal. La definición de Liebig, incluso siendo completamente empírica, se
mantuvo en uso durante casi 50 años, hasta la adopción de la definición de
Arrhenius.
Definición de Arrhenius
La definición de Arrhenius de las reacciones ácido-base es un concepto ácido-
base más simplificado, desarrollado por el químico sueco Svante Arrhenius,
que fue utilizado para proporcionar una definición más moderna de las bases
que siguió a su trabajo con Friedrich Wilhelm Ostwald en el que establecían la
presencia de iones en disolución acuosa en 1884, y que llevó a Arrhenius a
recibir el Premio Nobel de Química en 1903 como "reconocimiento de sus
extraordinarios servicios prestados al avance de la química por su teoría de
la disociación electrolítica".
Tal como se definió en el momento del descubrimiento, las reacciones ácido-
base se caracterizan por los ácidos de Arrhenius, que se disocian en disolución
acuosa formando cationes hidrógeno (H+), reconocidos posteriormente
como ion hidronio (H3O+),5 y las bases de Arrhenius, que
forman aniones hidroxilo (OH−). Más recientemente, las recomendaciones de
la IUPAC han sugerido el término de "oxonio" en lugar del más antiguo y
también aceptado de "hidronio" para ilustrar los mecanismos de reacción más
claramente que con la definición de Arrhenius, que actúa como un simple
esquema general del carácter ácido-base. La definición de Arrhenius se puede
resumir como "los ácidos de Arrhenius, en disolución acuosa, forman cationes
hidrógeno, mientras que las bases de Arrhenius forman aniones hidroxilo".
La tradicional definición acuosa de ácido-base del concepto de Arrhenius se
describe como la formación de agua a partir de iones hidrógeno e hidroxilo, o
bien como la formación de iones hidrógeno e hidroxilo procedentes de la
disociación de un ácido y una base en disolución acuosa:
H+ (aq) + OH− (aq) H2O
(En los tiempos modernos, el uso de H + se considera como una abreviatura
de H3O+, ya que actualmente se sabe que el protón aislado H + no existe
como especie libre en disolución acuosa).
Esto conduce a la definición de que, en las reacciones ácido-base de
Arrhenius, se forma una sal y agua a partir de la reacción entre un ácido y
una base.5 En otras palabras, es una reacción de neutralización.
ácido+ + base− → sal + agua
Los iones NEGATIVOS procedentes de una base forman una sal con
los iones POSITIVOS procedentes de un ácido. Por ejemplo,
dos moles de la base hidróxido de sodio (NaOH) pueden combinarse
con un mol de ácido sulfúrico (H 2SO4) para formar dos moles de agua y
un mol de sulfato de sodio.
2 NaOH + H2SO4 → 2 H2O + Na2SO4
Definición de Lewis
Artículo principal: Ácidos y bases de Lewis
La definición de Lewis de las reacciones ácido-base, propuesta por Gilbert N.
Lewis en 192310 es además, una generalización que comprende la definición de
Brønsted-Lowry y las definiciones de sistema solvente. 11 En lugar de definir las
reacciones ácido-base en términos de protones o de otras sustancias
enlazadas, la propuesta de Lewis define una base (llamada base de Lewis)
como un compuesto que puede donar un par electrónico, y un ácido (un ácido
de Lewis) como un compuesto que puede recibir dicho par electrónico. 11
Por ejemplo, si consideramos la clásica reacción acuosa ácido-base:
HCl (aq) + NaOH (aq) → H2O (l) + NaCl (aq)
La definición de Lewis no considera esta reacción como la formación de
una sal y agua o la transferencia de H+ del HCl al OH−. En su lugar,
considera como ácido al propio catión H +, y como base al anión OH−, que
tiene un par electrónico no compartido. En consecuencia, aquí la reacción
ácido-base, de acuerdo con la definición de Lewis, es la donación del par
electrónico del anión OH− al catión H +, formándose un enlace
covalente coordinado o dativo entre H+ y OH−, que produce agua (H2O).
Al tratar las reacciones ácido-base en términos de pares de electrones en
vez de sustancias específicas, la definición de Lewis se puede aplicar a
reacciones que no entran dentro de ninguna de las otras definiciones de
reacciones ácido-base. Por ejemplo, un catión plata se comporta como un
ácido con respecto al amoníaco, que se comporta como una base, en la
siguiente reacción:
Ag+ + 2:NH3 [H3N:Ag:NH3]+
El resultado de esta reacción es la formación de un aducto de
amoníaco-plata.
En reacciones entre ácidos de Lewis y bases de Lewis, ocurre la
formación de un aducto11 cuando el orbital molecular ocupado más alto
(HOMO) de una molécula, tal como el NH 3, con pares de electrones
solitarios disponibles dona pares de electrones libres al orbital molecular
más bajo no ocupado (LUMO) de una molécula deficiente en electrones,
a través de un enlace covalente coordinado; en tal reacción, la molécula
interactuante HOMO actúa como una base, y la molécula interactuante
LUMO actúa como un ácido. En moléculas altamente polares, como
el trifluoruro de boro (BF3), el elemento más electronegativo atrae los
electrones hacia sus propios orbitales, proporcionando una cierta carga
positiva sobre el elemento menos electronegativo y una diferencia en su
estructura electrónica debido a las posiciones de sus electrones en
orbitales axiales o ecuatoriales, produciendo efectos repulsivos de las
interacciones "par solitario-par enlazante" entre los átomos enlazados
en exceso con aquellos provistos de interacciones par enlazante-par
enlazante.11 Los aductos que involucran iones metálicos se conocen
como compuestos de coordinación.
CONCEPTO ACTUAL
Se consideran ácidos los compuestos con un pH menor a 7.0 (equivalente al
agua o término neutro). Cuando menor sea pH, mayor es el grado de acidez,
siendo 0 el gradiente del ácido clorhídrico. Se consideran alcalinos aquellos
compuestos con un pH mayor 7.0. Cuanto mayor sea el pH mayor es el grado
de alcalinidad o pH básico/alcalino, siendo 14 el gradiente de la soda cáustica.
Tanto ácidos como bases son sustancias conocidas por la humanidad desde
hace cientos de años. Sin embargo, sólo se lo pudo comprender totalmente con
la formulación de la teoría atómica en el siglo XIX y la comprensión de los
aspectos subatómicos de la química.
En cuanto a su estructura química, los ácidos suelen constar de átomos de
hidrógeno unidos a otros compuestos orgánicos e inorgánicos (por ejemplo, el
ácido clorhídrico es HCl). Las bases se caracterizan por aportar iones OH– al
medio, cuando en una disolución acuosa, llevando generalmente (pero no
exclusivamente) en su fórmula un grupo hidroxilo.
En las industrias humanas, ambos tipos de compuestos son empleados como
catalizadores de otras reacciones, o como reactivos para obtener de ellos (o de
otras sustancias) diversos elementos deseados, sacando provecho a su poder
reductor o cáustico.
Es común su empleo en la industria alimenticia, química, de disolventes,
purificadores, medicinas, en la manufacturación de jabones o
de baterías eléctricas.
Características de ácidos y bases
Tanto ácidos como bases pueden existir como líquidos, sólidos o gases,
dependiendo de su temperatura. Por otro lado, pueden existir como sustancias
puras o diluidas, conservando muchas de sus propiedades.
Obviamente, la diferencia de pH es el rasgo más notorio de cada uno, siendo
en sus variantes más extremas fuente de riesgos para la materia orgánica y
poderosos catalizadores de otras reacciones.
Por otro lado, tanto ácidos como bases presentan características físicas
diferentes, como son:
Ácidos:
Sabor agrio, como evidencia el ácido presente en diversos frutos
cítricos.
Son altamente corrosivos, pudiendo generar quemaduras químicas en la
piel, o daños respiratorios al inhalar sus gases.
Buenos conductores de la electricidad en disoluciones acuosas.
Reaccionan con metales produciendo sales e hidrógeno.
Reaccionan con óxidos metálicos para formar sal y agua.
Bases:
Presentan un sabor amargo característico.
Buenos conductores de la electricidad en disoluciones acuosas.
Son irritantes de la piel, pues disuelven la grasa cutánea, y pueden
destruir por su efecto cáustico la materia orgánica. Su respiración
también es peligrosa.
Poseen tacto jabonoso.
Son solubles en agua.
Indicadores de ácidos y bases
Para distinguir entre un ácido y una base, como hemos dicho, debemos atender
al nivel de pH. La mejor forma de medir el pH es mediante papel tornasol,
usualmente en tiras que se pueden sumergir en la solución o apoyar en el
compuesto, y observar el cambio de color que presentan.
Así, los ácidos cambiarán el color azul a rosa, el anaranjado de metilo a rojo, y
en el caso de la fenolftaleína la deja incolora (o naranja si es un ácido muy
fuerte). Las bases, en cambio, cambian el color rojo del papel tornasol a azul, y
el de la fenolftaleína a rosado.
Reacción de neutralización
Se llama neutralización o reacción ácido-base a una reacción química que
ocurre cuando se mezclan estos dos tipos de compuestos, obteniendo a cambio
una sal y cierta cantidad de agua. Estas reacciones suelen
ser exotérmicas (generan calor) y su nombre proviene del hecho de que las
propiedades de tanto ácido como base se cancelan mutuamente.
Esta reacción puede darse de cuatro formas, dependiendo de las proporciones
de sus reactivos:
Un ácido fuerte y una base fuerte: el reactivo más abundante quedará
en disolución respecto del otro.
Un ácido débil y una base fuerte: se obtendrá una disolución de pH
básico, pues la base permanecerá en la reacción.
Un ácido fuerte y una base débil: se neutralizará el ácido y permanecerá
una porción ácida en disolución, dependiendo del grado de
concentración del ácido.
Un ácido débil y una base débil: el resultado será ácido o básico
dependiendo de las concentraciones de sus reactivos.
Ejemplos de ácidos y bases
Algunos ejemplos de ácidos y de bases son:
Ácidos:
Ácido clorhídrico (HCl)
Ácido sulfúrico (H2SO4)
Ácido nítrico (HNO3)
Ácido perclórico (HClO4)
Ácido fórmico (CH2O2)
Ácido brómico (HBrO3)
Ácido bórico (H3BO3)
Ácido acético (C2H4O2)
Bases
Soda cáustica (NaOH)
Hidróxido de calcio (CaOH)
Amoníaco (NH3)
Bicarbonato de sodio (NaHCO3)
Hidróxido de potasio (KOH)
Hipoclorito de sodio (NaClO)
Fluoruro de calcio (CaF2)
Hidróxido de bario (Ba[OH]2)
Hidróxido de hierro (Fe[OH]3)
PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL
Titulación del Vinagre Blanco
Llena la bureta con solución de NaOH 0.1N, hasta ajustar el menisco de la solución a
un volumen de 25 ml.
Prepara 10 ml de una solución 1:10 de vinagre midiendo 1 ml de vinagre midiendo 1ml
de vinagre más 9 ml de agua destilada.
En un matraz Erlenmeyer o vaso precipitado vierte 3 ml de la solución preparada en el
paso anterior y añade 27 ml de agua destilada. Determina el pH inicial de esta solución
con papel indicador
Mide 10 ml de la solución preparada y viértelas en un matraz Erlenmeyer y añade dos
gotas de fenolftaleína. Inicia la valoración de la muestra añadiendo la solución de
NaOH 0.1N gota a gota hasta observar el vinagre. Al concluir la valoración mide el pH
final con tira de papel indicador, anota el volumen de NaOH 0.1N consumido.
Valoración del Jugo de Limón
Vierte la solución de NaOH 0.1 N dentro de la bureta y ajusta el volumen a 25 ml.
Prepara una solución 1:10 de jugo de limón mezclado 1 ml de la muestra y 9 ml de
agua destilada. NOTA: El jugo de limón debe estar filtrado.
En un matraz Erlenmeyer vierte 3 ml de la solución anterior añade 27 ml de agua
destilada. Determinar el pH inicial de esta solución con el papel indicador.
Mide 10 ml de la dilución anterior y viértelos en un matraz Erlenmeyer. Añade dos
gotas de fenolftaleína. Inicia la titulación con la solución de NaOH 0.1N. Mide el pH
final con el papel indicador. Anota el volumen de la solución de NaOH 0.1 N
consumido.