Sea primero establecer, que las sociedades denominadas Sociedad por Acciones
Simples (SAS), fue una creación de un nuevo tipo societario, a fin de dejar de lado
las SOCIEDADES UNIPERSONALES, las cuales fueron utilizadas para realizar
actividades defraudatorias, y por lo tanto en la ley 1258 de 2008 establece la
prohibición de crear dichas sociedades y consagra un término de (6) meses para
que las SUP existentes para la fecha de expedición de la ley SAS, se convirtieran
en estas.
De otro lado la Ley 222 de 1995, desarrolló dicho instituto jurídico del
levantamiento del velo corporativo, que se refiere a conductas defraudatorias,
como lo planteó la ley que creó las sociedades unipersonales y se establecen para
las SAS.
Las SAS, fueron creadas por la LEY 1258 DE 2008, ley autónoma pues no incidió
en reformas o adición alguna al Código del Comercio, salvo las remisiones a este
que consagra el artículo 45 de la mencionada ley.
El tema a que se propone y se establece es el de la responsabilidad del socio o de
los socios que la constituyen, el artículo 42 trata sobre DESESTIMACIÓN DE LA
PERSONALIDAD JURÍDICA y 43 sobre el ABUSO DEL DERECHO DE LOS
ACCIONISTAS.
El artículo 1º. de la Ley 1258 de 2008 consagra ''La sociedad por acciones
simplificada podrá constituirse por una o varias personas naturales o jurídicas,
quienes sólo serán responsables hasta el monto de sus respectivos aportes. Salvo
lo previsto en el artículo 42 de la presente ley, el o los accionistas no serán
responsables por las obligaciones laborales, tributarias o de cualquier otra
naturaleza en que incurra la sociedad.''
En ese orden, de ideas se observa en la norma un blindaje para el socio o socios
en cuanto a limitación de la responsabilidad de estos en las obligaciones
laborales, tributarias o de cualquier otra naturaleza, sin embargo la jurisprudencia
de la Corte Constitucional se ha referido en cuanto a las acreencias laborales y
dichos pronunciamientos establecen, la remisión a los artículos 42 y 43 de la Ley
1258 de 2008, los que consagran las responsabilidad de los administradores y los
socios en la comisión de actos defraudatorios o por abuso del derecho.
En sentencias de la Corte Constitucional se hace relación a los instrumentos
legales que tienen los trabajadores para que sus prestaciones salariales y sociales
no queden burlados ante las actuaciones defraudatorias.
“Para la Sala, adicionalmente, el medio elegido por el legislador para promover el
desarrollo económico y el bienestar social en general, que pretende, entre otras
cosas, aumentar la calidad y la cantidad de la oferta laboral en el país, no deja de
lado la protección de los derechos de los trabajadores. Al respecto, se sostuvo que
“[en] ningún caso el modelo de limitación de la responsabilidad previsto para las
sociedades por acciones simplificadas expone a los trabajadores al riesgo de
hacer inexigibles sus derechos, en tanto que la legislación y la jurisprudencia ha
dispuesto para el reclamo de sus acreencias diversos mecanismos legales y
jurisprudenciales. Así, la Sala concluyó que “[…] permitir el límite de
responsabilidad no implica el desconocimiento de los derechos de los empleados,
pues (i) en los artículos 42 y 43 de la Ley 1258 de 2008 se consagran dos
excepciones a la responsabilidad del aportante, consistentes en la desestimación
de la personalidad jurídica –levantamiento del velo societario– y el uso abusivo del
voto que ocasionó perjuicios a la compañía, sus socios o terceros –nulidad
absoluta e indemnización–, (ii) los trabajadores cuentan con herramientas legales
–acción de nulidad, simulación, pauliana y otras y jurisprudenciales -acción de
tutela- en procura de la defensa de sus derechos”.[1]
“Adicionalmente, la Sala debe resaltar que la Ley no fija un límite de
responsabilidad infranqueable. De acuerdo con los principios de un orden justo
que inspiran a un estado social de derecho, la limitación de responsabilidad de los
accionistas no tiene lugar en los casos de fraude. El velo corporativo puede ser
levantado en esos casos, y buscar que se responda por los actos fraudulentos que
hubieran tenido lugar. Se trata por tanto, de una norma que a pesar de la fuerte
limitación que impone, no desprotege los derechos laborales. Así, no permite que
la mala fe y los actos fraudulentos puedan encubrir actos que perjudiquen
abiertamente a los acreedores”[2].
La primera clase de responsabilidad contenida en el artículo 42, da lugar al
LEVANTAMIENTO DEL VELO CORPORATIVO, pues se determina en dicha
norma que Cuando se utilice la sociedad por acciones simplificada (SAS) en
fraude a la ley o en perjuicio de terceros, los accionistas y los administradores que
hubieren realizado, participado o facilitado los actos defraudatorios, responderán
solidariamente por las obligaciones nacidas de tales actos y por los perjuicios
causados.
La declaratoria de nulidad de los actos defraudatorios se adelantará ante la
Superintendencia de Sociedades, mediante el procedimiento verbal sumario.
La acción indemnizatoria a que haya lugar por los posibles perjuicios que se
deriven de los actos defraudatorios será de competencia, a prevención, de la
Superintendencia de Sociedades o de los jueces civiles del circuito especializados,
y a falta de estos, por los civiles del circuito del domicilio del demandante,
mediante el trámite del proceso verbal sumario.
Lo anterior trata sobre los actos defraudatorios del socio o socios o de los
administradores, cuando dichas conductas son contra la ley o en perjuicio de
terceros, los cuales hubieren realizado, participado o facilitado los actos. Es decir,
son verbos determinantes para indicar la desestimación de la personería jurídica.
Como efecto de dichas conductas, se puede solicitar por los afectados, la nulidad
de dichos actos defraudatorios, nulidad absoluta por objeto o causa ilícita, lo cual
conlleva a la acción penal correspondiente contra los socios y administradores que
incurrieron en las conductas establecidas y que toman connotaciones de delito.
Al comprobarse dichos actos defraudatorios mediante sentencia dictada a
prevención por la Superintendencia de Sociedades o por el Juez del Circuito
Especializado mediante el trámite del proceso verbal sumario, abra lugar a
condenar al pago de los perjuicios e indemnizaciones a los afectados, cuestión
que los socios o administradores deberán de responder con sus propios
patrimonios. Es decir, con dicha acción se busca que, declarada la nulidad de
dichos actos, los efectos son que las situaciones evasivas vuelvan a su estado
anterior.
El levantamiento del velo corporativo, es relevante en estos casos de fraude por
parte de los socios o administradores de la SAS, y tiene su raigambre jurídico en
el artículo 333 inciso 1º. de la Constitución Política, al señalar que;
La actividad económica y la iniciativa privada son libres, dentro de los límites del
bien común. Para su ejercicio, nadie podrá exigir permisos previos ni requisitos,
sin autorización de la ley.
Así mismo se tiene el soporte del intervencionismo del Estado en la economía en
los artículos 334 y 335 ibidem.
Se consideran conductas para proceder al levantamiento del velo corporativo
como son:
La sociedad es utilizada para adelantar actividades que le están prohibidas
a una persona natural.
• Se utiliza la sociedad para eludir el régimen de inhabilidades o incompatibilidades
que establece la ley de contratación con las entidades estatales.
• La sociedad se utiliza para llevar a término acto en fraude a la ley o en
perjuicio de terceros.
• Se emplea para confundir el patrimonio de los socios con el de la sociedad
para distraer el mismo frente a terceros.
• Se constituyen sociedades a través de testaferros.
• Se constituyen sociedades con el propósito de evadir el pago de impuestos.
• Se pretende distraer bienes del régimen de la sociedad conyugal o de
la sociedad marital de hecho.
• Se pretende sustraer bienes de la masa herencial para perjudicar a
algún heredero.
• Se pretende eludir el cumplimiento de un contrato.
• Se encubren las actividades de la persona individual con el disfraz de
la sociedad limitada[3].
NOTAS
[1] Corte Constitucional, sentencia C-090 de 2014 (MP Mauricio González
Cuervo).
[2] Sentencia C-237/14
[3] Levantamiento del velo corporativo Panorama y perspectivas. El caso
colombiano. COLECCIÓN TEXTOS DE JURISPRUDENCIA. 2010 Universidad
Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Facultad de Jurisprudencia.
Alejandro Vanegas y otros. Pag. 62.