0% encontró este documento útil (0 votos)
94 vistas4 páginas

Kant

La Estética Trascendental de Kant estudia cómo la sensibilidad colabora en el conocimiento a priori. Kant argumenta que el tiempo y el espacio son formas a priori de la sensibilidad que estructuran nuestras percepciones, no realidades independientes. Para que un objeto sea percibido, debe someterse a estas condiciones formales del tiempo y el espacio impuestas por la sensibilidad.

Cargado por

Preyta Lol
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
94 vistas4 páginas

Kant

La Estética Trascendental de Kant estudia cómo la sensibilidad colabora en el conocimiento a priori. Kant argumenta que el tiempo y el espacio son formas a priori de la sensibilidad que estructuran nuestras percepciones, no realidades independientes. Para que un objeto sea percibido, debe someterse a estas condiciones formales del tiempo y el espacio impuestas por la sensibilidad.

Cargado por

Preyta Lol
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Estética Trascendental

Parte de la "Critica de la Razón Pura" que estudia la Sensibilidad para averiguar


el modo en que esta facultad colabora en el conocimiento a priori.


La intuición es el conocimiento inmediato de los objetos. En la “Estética
Trascendental” Kant muestra que es preciso distinguir dos aspectos en toda intuición:


​las sensaciones​: son el elemento empírico, consecuencia de la
influencia de los objetos en la facultad de conocimiento que denomina
Sensibilidad;

● ​las formas a priori​: no son consecuencia de la influencia de dichos


objetos sino el modo en que la Sensibilidad estructura, ordena (sintetiza
dice Kant) las sensaciones. Estas formas son ​el tiempo y el espacio​.


Kant llama ​fenómeno​ a
​ la síntesis o reunión de dichas formas con las
sensaciones.


La conclusión fundamental de la "Estética Trascendental" es ​que el tiempo y el
espacio no son realidades independientes del sujeto cognoscente sino Formas a priori de
la Sensibilidad,​ formas que el psiquismo impone a todo aquello que pueda ser
conocido. Para que un objeto pueda ser percibido debe someterse a las condiciones
formales que impone la Sensibilidad –el tiempo y el espacio–, circunstancia que
precisamente hace posible el conocimiento sintético a priori: en los “Prolegómenos”
muestra Kant, por ejemplo, que es posible el conocimiento sintético a priori en
matemáticas porque las leyes descubiertas por esta ciencia no son otra cosa que leyes
puras relativas al tiempo (en el caso de la aritmética) y al espacio (en el caso de la
geometría), es decir, leyes relativas a la estructura básica impuesta por el propio
psiquismo humano a toda experiencia posible.

Estética trascendental
Los JUICIOS SINTÉTICOS ‘A PRIORI’, que, como sabemos, son
los únicos que nos permiten interpretar la realidad, no vienen a
constituir otra cosa, según Kant, que intuiciones en el espacio y
en el tiempo.
ESPACIO y TIEMPO, a su vez, se definen como formas ‘a priori’
de la sensibilidad. Esto significa que ​ambas magnitudes son las que
nos permiten poner el cúmulo de señales que recibimos constantemente
a través de los sentidos​.

Según Kant, en efecto, lo dado como tal carece de orden y de forma ; debe, por
tanto, ser ordenado y formado, y sólo un elemento ¡a priori’ puede ejecutar
semejante operación.

Hay dos de estos elementos, como ya sabemos: el ESPACIO (forma del ‘sentido
externo’) y el TIEMPO (forma del ‘sentido interno’). Ambos tienen idealidad
trascendental, puesto que no se los puede definir, y realidad empírica, ya que
sólo existen en relación con la experiencia.

Lógica trascendental

Analítica trascendental

La ‘Lógica trascendental’ es definida por Kant como “lógica del empleo del
entendímiento“.

En este sentido volvemos aquí a enfrentarnos con el dilema que ya se había


planteado en el Prólogo de la ‘Crítica de la Razón Pura’: ​no se puede conocer
los fenómenos de la Naturaleza mediante el puro pensar especulativo
(“vacío“)​, y tampoco mediante las puras intuiciones​(“ciegas“).

¿En qué consiste, entonces, el conocimiento empírico? ¿Y cómo es posible? Ya lo


sabíamos: con ayuda de los juicios sintéticos ‘a priori’, es decir:

CONOCER = Conjugar ‘lo dado’ con ‘lo puesto

Como vemos, Kant se atiene totalmente a la Lógica de


Aristóteles. En términos aristotélicos, lo dado seria la
‘sustancia’, y lo puesto los ‘atributos’. A esos atributos les da
Kant el nombre (aristotélico, por supuesto) de CATEGORÍAS, y
define las mismas como conceptos fundamentales mediante los
cuales se hace posible la realidad fenoménica.

Es decir, que nosotros, con ayuda de los juicios sintéticos ‘a


priori’,​colocamos todos los datos que nos llegan por los sentidos en el
espacio y en el tiempo​ o, lo que es lo mismo, definimos la realidad mediante
las susodichas ‘categorías’, a las cuales se llega mediante una operación de tres
pasos (un proceso que Kant denomina DEDUCCIÓN TRASCENDENTAL, o
justificación trascendental del empleo de los conceptos puros):


Síntesis de la ‘aprehensión’ en la ‘intuición’

Colocar los datos de los sentidos en el espacio y en el tiempo


(ideas adventicias en Descartes ; sensaciones en Locke ;
ompresiones en Hume).


Síntesis de la ‘reproducción en la ‘imaginación’

Dentro de nuestra mente podemos, por analogía, crear ideas


nuevas sin necesidad de los sentidos (ideas facticias ; reflexión
; ideas).


Síntesis del ‘reconocimiento’ en el ‘concepto’​.

Reconocemos los datos de los sentidos comparando las ideas nuevas que nos
llegan con las que ya están en nuestra mente.

Por supuesto, Kant, aunque introduce este nuevo estadio en la Teoría del
Conocimiento, se mantiene fiel al empirismo inglés y ​no admite las ‘ideas
innatas’​.

Las anteriores tres síntesis ​ocurren juntas​, casi simultáneamente, y es


precisamente a esa UNIDAD SINTÉTICA DE LA APERCEPCIÓN a la que nos
referimos, según Kant, al decir “YO PIENSO“.

Por ‘apercepción’ se entiende una percepción atenta, ya que al pensar se supone


que llevamos a cabo algo más que una mera catalogación de los datos de los
sentidos ; como hemos podido ver, Kant distingue dos niveles de ‘apercepción’:


Apercepción empírica (propia del ​sujeto​, que se relaciona con el
entorno que le brinda la experiencia)


Apercepción pura o trascendental (propia de la ​conciencia​, a nivel
abstracto).

Teniendo en cuenta lo dicho hasta este momento, podemos dar


una nueva definición del conocimiento, más exacta que la
formulada con anterioridad:

CONOCER = Sintetizar (“ligar“) lo múltiple en la unidad


del concepto

Al conocer, es decir, a llevar a cabo la ‘unidad sintética de la


apercepción’, estamos interpretando la realidad de una forma
esquemática: las cosas en el mundo son múltiples, pero a
nosotros n
​ os basta con un sólo concepto para reconocer muchas cosas
del mismo tipo​.

Es lo que Jant llama ESQUEMATISMO TRASCENDENTAL, algo parecido a la ‘teoría


de las ideas’ de Platón, sólo que las ideas en este caso ya no se encuentran en el
“mundo supralunar” del filósofo griego, sino que las tenemos en nuestra propia
mente.

Ese ‘esquematismo trascendental’ está, según Kant, basado en los principios del
entendimiento puro, y es el que nos permite el JUICIO EMPÍRICO (científico).

Con los ‘juicios empíricos’, es decir, los juicios de la ciencia, se está refiriendo
Kant, por supuesto, a la ​Física de Newton​.

Al verificarse, por otro lado, el proceso arriba descrito se opera, según la opinión
de Kant, lo que él llama una ‘REVOLUCIÓN COPERNICANA‘.

Igual que Copérnico había demostrado en su momento que era la Tierra la que
giraba alrededor del Sol, y no al revés, en este caso, ​al contrario que en
Descartes​, el sujeto gira en torno al objeto para determinar las posibilidades de
conocimiento.

Por este procedimiento, el ‘objeto’ ya no es un simple dato de los sentidos


(“fenómeno“), sino que queda convertido en COSA EN SÍ (“númeno“),
haciéndose de este modo accesible a nuestra facultad cognoscitiva.

También podría gustarte