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Propiedad Civil y Agraria en Derecho

Este documento describe la distinción entre la propiedad civil (genus) y la propiedad agraria (especies) en el derecho. Explica que la propiedad civil es regulada por el derecho civil y codificada en el Código Civil, mientras que la propiedad agraria es regulada por el derecho agrario especial. También discute que la propiedad civil es el arquetipo de las otras propiedades especiales como la propiedad agraria, pero que esta última tiene características propias como su multifuncionalidad social.

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Propiedad Civil y Agraria en Derecho

Este documento describe la distinción entre la propiedad civil (genus) y la propiedad agraria (especies) en el derecho. Explica que la propiedad civil es regulada por el derecho civil y codificada en el Código Civil, mientras que la propiedad agraria es regulada por el derecho agrario especial. También discute que la propiedad civil es el arquetipo de las otras propiedades especiales como la propiedad agraria, pero que esta última tiene características propias como su multifuncionalidad social.

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CAPÍTULO III

LA PROPIEDAD CIVIL (GENUS) Y LA PROPIEDAD AGRARIA (SPECJES)

SUBCAPÍTULO 1.- LA PROPIEDAD EN EL DERECHO CIVIL (!US


COMMUNE)

l. GENERALIDADES

a. En el mundo de los derechos reales civiles, la propiedad es el derecho ius real de


mayor rango jurídico -derecho real principal- y cumple una funcionalidad
social y económica bajo la regulación de la normatividad civil o general respetando
la vida fáctica, jurídica y dogmática de las otras propiedades -pluralidad de
propiedades- que son reguladas por otras clasificaciones jurídicas especiales.

b. Se explica, en el derecho civil, el tratamiento científico y normativo de la


propiedad común o general desde la perspectiva de que su materia es ajena a las
demás propiedades especiales (minera, industrial, comercial, etcétera), entre las
cuales la propiedad agraria es extraordinariamente especial, autónoma, propia
del derecho agrario. De estas palabras se puede colegir en líneas generales que el
derecho civil y su codificación estudia y regula la propiedad genus, con
excepción de las demás propiedades estudiadas y reguladas por los derechos
espec iales; desde luego, sin dejar de lado que la propiedad civil o común es el
arquetipo frente a las demás propiedades especiales. La propiedad general o común
expresa cualidades propias que la distinguen de otras propiedades, por ser absoluta,
exclusiva, inviolable e imprescriptible.

c. El contenido de los poderes jurídicos del derecho de propiedad civil se desdoble


así: a) contenido jurídico, con la presencia de la disponibilidad
y de la reivindicación; y, b) contenido material, con la presencia del uso y
del disfrute (artículo 923 del Código Civil). De este modo el derecho de propiedad
civil es el astro central del sistema de los derechos reales civiles, alrededor del
cual gravitan los demás derechos reales sobre bienes ajenos -iura in re aliena-, los
cuales sin el derecho real principal de la propiedad no tendrían existencia jurídica.

d. La historia del derecho nos informa que la propiedad es el instituto


jurídico que más cambios ha sufrido por factores políticos, sociales,
económicos y, en los últimos tiempos, por el gran avance de la ciencia y la
tecnología, de tal suerte que la propiedad que hoy conocemos ya no es la misma
de los comienzos del siglo pasado, hoy se habla normalmente de «las'
propiedades». La propiedad civil o genus, es la que se halla estudiada por el
derecho civil -<lerechos reales-, y regulada por el Código Civil (Libro V,
artículos 88 1-1 l 23).

e. El derecho de propiedad civil es de naturaleza general, toma el estudio y la


regulación normativa de la propiedad de manera unitaria y general o dejando
de lado a las demás propiedades especiales (agraria, industrial, comunal, minera,
etcétera).

2. DEFINICIÓN (PROPIEDAD CIVIL)


La propiedad civil en el pensamiento de sus cultores tiene un vasto elenco de
definiciones, así para el profesor Castañeda 141 , «la propiedad no es en
nuestros días una relación de poder, sino una relación de económica que se
apoya en la utilidad social». Para el español Puig Brutau'V, la propiedad «es aquel
derecho subjetivo, la relación económica entre el titular y sus bienes». Wolff'43,
señala que la propiedad «es el derecho más amplio de señorío que puede tenerse
sobre una cosa». La propiedad civil está íntimamente ligada a los intereses del
propietario (la renta, la especulación), por eso se la define como la «relación
económica entre el titular y sus bienes».

3. FUNDAMENTOS DE LA PROPIEDAD CIVIL

La propiedad es fundamento de la libertad del hombre, lo que se tangibiliza en


la propiedad individual, y ésta a su vez en el fundamento de la propiedad privada
con proyección social.

Para explicar los fundamentos del derecho de propiedad existen teorías, que nos
limitamos solo a enunciar, por razones obvias a nuestra labor, entre ellas tenemos las
teorías: a) de la ocupación; b) de la convención social; e) del trabajo; d) de la ley;
e) de la función social. Nuestra apreciación sobre estas teorías, que pretenden
fundamentar el derecho de propiedad desde la perspectiva general o común,
no descartar de plano ninguna, pues no se puede negar la ocupación (para
ejercer la posesión) como origen de la posesión que esté orientada a la propiedad
(usucapión); la convención social que induce a afirmar que nadie puede negar que
la voluntad contractual es origen derivativo; el trabajo como fuente de riqueza
(la propiedad es sinónimo de riqueza); la ley como instrumento normativo del
Derecho, le otorga seguridad a la propiedad, o la función social, pues la propiedad no
solo es un poder, sino, básicamente un derecho-deber. Esta última es la
concepción que ha prendido en la propiedad especial agraria, es decir, el derecho
a ejercer la propiedad dentro del marco legal; pero con el deber de hacerla
productiva, toda vez que de ella depende la gran interacción de los hombres en
sociedad.

4. CARACTERÍSTICAS DE LA PROPIEDAD CIVIi,

Tradicionalmente los caracteres más destacados con los cuales se


identificaba la propiedad genus fueron aquellos que lo hicieron un derecho
«absoluto», «sagrado», «inviolable» e «imprescriptibie», Se advierte la fisonomía de
la propiedad de tipo romano o del Code Napoleón. Caracteres que han devenido en
su reconceptuación por la propia evolución de la propiedad' general en
armonía a las exigencias humanas, sociales, económicas y ambientales de
hoy. Además, c o n el surgimiento (plural) de las propiedades especiales,
aquellos caracteres se han debilitado ostensiblemente, por ejemplo, bajo la
rnultifuneionalidad social, económica, humana, productiva, ambiental, ecológica,
entre otras, que hoy denotan las propiedades especiales, corno la agraria,

La propiedad general o civil está caracterizada contemporáneamente por ser


absoluta, excluyente, perpetua e imprescriptible 144 Esta es la propiedad regula
por el Código Civil peruano, que dicho sea de paso no llega a definirla;
pero, en todo caso, si llegara a definirla sería la propiedad urbana o la general.
Situación que demuestra que la propiedad civil no es la agraria.

__________________________________________________________________________________________________________
144. La propiedad civil es un derecho absoluto, por ostentar el titular todos los poderes qui; le
otorga la ley; por ser un derecho ilimitado con respecto a otros derechos reales. Lo absoluto
de la propiedad, si se diera, en la agraria, debe ser entendido come relativo,' hoy, In propiedad es
la que sufre mayores limitaciones. También es un derecho exclusivo, quiere decir que la
propiedad excluye a quien no es titular del bien, no puede existir-más de dos propietarios sobre
un mismo bien determinado; el carácter de perpetuo es relacionado con la
imprescriptibilidad del derecho de propiedad, para nosotros', la propiedad es imprescriptible
extintivamente; empero adquisitivamente si prescribe conforme y de acuerdo a la ley agraria
(Novena Disposición Complementaria del Decreto Legislativo Nº 653).

5. DE LA PROPIEDAD CIVIL O GENERAL A LAS PROPIEDADES


ESPECIALES

El derecho de propiedad general o común es propio del derecho civil.


Situación que deviene en histórica desde su concepción individualista,
sagrada e inviolable, pero sometida a una mutación permanente al compás de los
avances culturales, técnicos y científicos, generando la misma propiedad civil o
común, la aparición de nuevas «propiedades especiales». Esta explicación
nos conduce a comprender que la propiedad genus, por su propio carácter absoluto y
omnipresente en todo el quehacer patrimonial de los hombres, es la causante del
nacimiento de otras propiedades, como la agraria, industrial, minera, comercial,
etcétera. Dicho de otra manera, es la misma propiedad general, por su incapacidad
para resolver problemas como los de la agricultura, la que ha procurado el
surgimiento de las propiedades especiales, corno la denominada agraria -con las
fuerzas de las realidades agrarias, sociales, económicas, ambientales y culturales-, en
todos los ordenamientos jurídicos del mundo. En consecuencia, hoy se habla con
toda normalidad que hemos transitado de la propiedad general o unitaria a las
propiedades especiales, así en plural, entre ellas, la agraria.

a. Para ahondar sobre el tema de las propiedades «precisamos tener en cuenta


dos indicadores metodológicos muy básicos, como son: El primero, establecer
claramente la distinción entre la propiedad general y las propiedades especiales,
esto es, la presencia jurídica de las propiedades a partir de la propiedad
genus. El segundo, seflala la afirmación del derecho agrario como disciplina
jurídica autónoma en los planos científico y normativo con leyes especiales
propias»!".

b. La propiedad en la concepción plural de «propiedades» surge de la


doctrina italiana con Salvatore Pugliatti, quién se encargo de la
significación jurídica del surgimiento de las propiedades para el derecho civil.
Sin embargo, sobre la nueva concepción de la propiedad, ·en el sentido que
existían propiedades, «ya era conocida en Europa la doctrina de Josserand (1930),
quien demostró de la forma más sencilla que cada categoría de bienes, como
consecuencia de las características que posee, conlleva una forma de apropiación
adecuada a su naturaleza. Sobre una finca rústica, no son ejercitables -precisaba
Josserand- los mismos L derechos ilimitados que sobre las cosas muebles: la
propiedad de una obra de arte es algo totalmente diferente de la propiedad que se
tenga sobre una casa o sobre una embarcación. No existe, por tanto, una única
propiedad, sino varias, porque interesa a la sociedad que la propiedad de los bienes se
someta a estatutos que estén en armonía con los fines a los que sirven y que resultan tan
diferentes según los casos» 146.

c. La propiedad en el derecho civil patrimonial se halla analizada, profundizada,


criticada, reconstruida y advertida en su conceptuación (plural) de «propiedades»
por distinguidos estudiosos del área civil (Vasalli, Josserand, Messineo, Pugliatti,
Hernández Gil, entre otros), en cuya profundización mucho tiene que ver el Derecho
civil frente a las ramas jurídicas de él desprendidas, reafirmando, que la propiedad
genus, por razones económico-productivas, sociales, humanas, ambientales, tuvo que
asumir la resignación de su necesaria mutación para dar paso ni surgimiento de
nuevas propiedades normadas por clasificaciones jurídicas también nuevas, como la
agraria, estudiada y regulada por el derecho agrario, la propiedad industrial por el
derecho industrial, la propiedad minera por el derecho minero, la propiedad
intelectual por el derecho de autor, etcétera.

SUBCAPÍTULO ll.- LA PROPIEDAD AGRARIA (ESPECIAL)

l. GENERALIDADES. NOMEN IURIS. ¿POR QUE PROPIEDAD AGRARIA?

La propiedad agraria así denominada no existió siempre, porque el legislador solo veia
la propiedad en su concepción general o civil, sin advertir que la agraria estuvo
siempre presente en el Derecho y en los Códigos o ya involucrada en el mundo
del derecho civil desde tiempos inmemoriales, cuya regulación estuvo dentro del concepto
general de «propiedad», en cuanto ella fue concebida como una sola. Hoy, resulta
insostenible el tratamiento general de las propiedades frente a la evidencia de las
formas de la propiedad -species-. En el Derecho contemporáneo resulta un
error hablar de la propiedad en unicidad o bajo la regulación exclusiva del Código
Civil, desconociendo la pluralidad de propiedades especiales que han emergido
mediante leyes especiales corno la agraria, comercial, industrial, intelectual, minera,
aguas, comunal, etcétera.

En nuestro medio la pluralidad de la propiedad -propiedades- está


norinada desde la Constitución del Estado, en cuanto establece que el desarrollo
económico del 'país se fundamenta en las diversas formas de propiedad (artículo
60).

En relación con el instituto de la propiedad agraria la doctrina parecm


detenerse en las constataciones, agudas y subjetivas de Pugliatti y de
Josserand, y solo ahora parece despertar del profundo sueño dogmático que por
largo tiempo se ba mantenido; fue la misma doctrina civilista la que descubre
la presencia de las propiedades, entre ellas la propiedad de la tierra.

En el tratamiento de las propiedades es inevitable dirigirse a Pugliatti!", él marcó


la doctrina de las propiedades, en plural, advirtiéndose entre ellas la presencia de
la propiedad agraria. En consecuencia, aquello que falta para concluir a favor
de la existencia de un instituto autónomo, rico de articulaciones
diferenciadas, es una serie de concretas y puntuales indicaciones de
cómo y cuándo ha penetrado':" en el derecho positivo, sobre todo por medio de
la legislación especial, la posición de que la propiedad agrícola constituye una
species tratada de manera distinta respecto de la propiedad genus.

1Si hablamos de una propiedad especia1, calificada por el adjetivo «agraria», es


porque se halla revestida o ungida de lo agrario y porque tiene un destino
específico: las actividades agrarias entendidas bajo el criterio biológico, en el
cumplimiento de una función determinada y común corno es la de servir de
instrumento jurídico de producción o de la agricultura, con el cultivo de
vegetales o cría de ani,halos destinados al consumo humano. Estamos ante la
propiedad considerada -como ya se ha dicho- el instrumento jurídico de producción
agraria, o mejor, de producción agroambiental.

147 Se puede consultar en especial a PUGLIATII, Salvatorc, en su ensayo La propietá e le


propietá (con riguardo particolare a/la propriet<i terriere), en el volumen, La propiet<i nel
nuovo diritto, Guiffre , Milán, 1964, pp. 299-ss. Asimismo véase en BARAHONA ISRAEL, R.,
la propiedad -Ensayos, Fundación Interamericana de Derecho Agrario Comparado (FIDAC),
Edit, Juricentro, San José, Costa Rica, 1983. «El concepto de función del derecho de
propiedad, se especifica, se individualiza, en primer lugar, de conformidad con la naturaleza de
los bienes sobre los cuales se ejerce este derecho. La propiedad agraria, definida como
propiedad de la base material de la empresa agraria, se caracteriza por consiguiente en primer
lugar por su naturaleza productiva. Se trata de un tipo de propiedad de bienes que no se destinan
al consumo, sino, por el contrario, son aptos para producir bienes para el consumo», ibídem, p.
198.

148 Sobre la propiedad agraria comenta Carrozza, después de referirse a Pugliatti, sobre sus
planteamientos del pluralismo de la figura de la propiedad y que lo considera patrimonio de la
cultura jurídica italiana, en su comentario, señala que «en sustancia, aquello que falta para
concluir a favor de la existencia de un instituto autónomo, rico de articulaciones
diferenciadas, es cabalmente una serie de concretas y puntuales indicaciones de cómo y cuándo
ha penetrado en el derecho positivo, sobre todo por medio de la legislación especial, la
opinión de que la propiedad agrícola constituye una species tratada (y que merece ser tratada) en
manera distinta respecto al genus de proveniencia. En este sentido tiene razón quien observa
que las expresiones que se refieren bien a la propiedad "fundiaria" bien a la "propiedad de
la tierra", a la "agraria", a la "rural", e incluso a la
«campesina», no tienen un contenido aislable a priori se trata de una realidad de términos
connotativos de la propiedad que asumen un significado solo a posteriori, es decir, después
de haber identificado bajo (algunos de) estos nombres la esencia de instituto diverso»,
«Propiedad Agraria», en Teoría ... cit.. , pp. 177-178. Del mismo véase Scritti. .. cit.. pp. 933-952.

Hablamos de la presencia de la propiedad destinada a cumplir fines


económicos, sociales, ambientales y humanos. En el pensamiento civilista
«hablamos de una propiedad especial por un destino específico, una función social
determinada, y una estructura dogmática distinta, que debe estudiarse no como bien
inmueble o mueble sino como bien productivo. Esta función social es determinante
en la aparición de distintos regímenes especiales de propiedad, y se ejerce con
vista de los destinos diversos que la comunidad asigna a los distintos
bienes»149.
Corno consecuencia de lo anterior, la pregunta es ¿por qué propiedad
agraria?, interrogante que en la práctica del derecho agrario no es extraña, o
simplemente es generada por el desconocimiento de la ciencia del derecho
agrario, y crea serias confusiones con la propiedad civil. La respuesta a la
cuestión es porque en esta forma de propiedad especial está inmanente la
marca indeleble de la agrariedad en la concepción del desarrollo de un ciclo
biológico vegetal o animal, entrelazado inescindiblemente a las fuerzas de los
recursos naturales renovables y a la presencia del cultivador o criador, corno
sujeto de derecho agrario. Al final de cuentas es porque recae sobre bienes de
producción, pero no de cualquier bien, sino, de bienes para la vida y salud
humanas. De bienes para el desarrollo y el progreso sostenible del país.

El derecho propio de la agricultura le asigna a la propiedad agraria la


categoría de todo un «derecho-deber». Derecho del titular al ejercicio pleno de
los poderes jurídicos que le confiere la propiedad agraria. Derecho a ejercer
la propiedad con la seguridad jurídica que la Constitución y las leyes otorgan al
propietario. Deber de producir bienes vitales para la alimentación diaria del
hombre. Deber de ejercer la actividad agraria con el cuidado y respeto de la
naturaleza, es decir, que la producción agrícola debe ser llevada en un ambiente
agrario sano y ecológicamente equilibrado (agroambicntal), este deber implica
llevar una actividad agraria orgánica, nutritiva y segura.

2. LA PROPIEDAD AGRARIA ANTES Y DESPUÉS DE LA REFORMA


AGRARIA PERUANA

2.1. GENERALIDADES

Hasta antes de la reforma agraria no existía la propiedad agraria especial, pues


históricamente estuvo regulada con un tratamiento homogéneo con la propiedad civil o
general. La tierra agraria fue considerada, hasta antes de la reforma agraria, en
igualdad de condiciones con la propiedad urbana, v. gr., por los Códigos Civiles de
1852 y 1936, que tutelaron y garantizaron la propiedad genus o civil y a la vez la
propiedad agraria (aun sin esta denominación). En consecuencia la propiedad agraria
existió desde siempre, pero no como instituto iusagrario, sino inmerso en el
instituto de la propiedad civil.

Al legislador le resultaba indiferente regular una tienda comercial o un


campo de cultivo de maíz con la misma ley civil. Este fenómeno ocurre
actualmente, después de la derogación del histórico Decreto Ley 17716 -
Ley de Reforma Agraria-, el «legislador» (1991-1995) en actitud regresiva
o atávica nueva e infructuosamente repite lo que solo existía hasta antes de la reforma
agraria: la propiedad genus o civil para la materia agraria. Para esta actitud normativa
utiliza la norma de remisión que disponen que «los derechos reales agrarios se
regulan por las normas del Código Civil» (Decreto Legislativo 653 y la Ley
26505, en vigor). Todo esto en franca y abierta inconstitucionalidad, por afectar al
artículo 156 de la Constitución del Estado de 1979 -que garantizaba la propiedad
agraria como derecho fundamental- vigente a la promulgación del decreto
legislativo 653. Las consecuencias de aquellas normas remisivas no solo crean el
trastrocamiento de los derechos reales agrarios, sino de los propios derechos reales
civiles. Desnaturalización normativa desde la perspectiva de la materia agraria, la cual
como sabernos, es superlativamente incompatible con la del derecho civil.

No estarnos ya en el momento de no entender o no saber que la materia agraria no es


materia civil; no estamos en el momento para confundir que si la propiedad agraria es
civil o no, sino, estamos en el tiempo de saber definitivamente que la materia civil
no es materia agraria, y desde luego de saber qué propiedad agraria no es propiedad
civil.
2.2. ANTES DE LA REFORMA AGRARJA

En el Perú la propiedad de la tierra, desde tiempos inmemoriales, basta antes de


1969, o desde la colonia -300 años- estuvo en poder de los
colonizadores, los latifundistas y los hacendados o los llamados latifundistas,
terratenientes, hacendados que ejercían y utilizaban la propiedad sobre la tierra
como un instrumento de dominación social, económica, cultural, política
y productiva e incluso religioso; lo que quiere decir, que se había institucionalizado
la explotación servil, inhumana, sin dignidad ni libertad alguna, para el hombre
nacido en estas tierras del continente. Para todo se utilizó la propiedad sobre la
tierra, en contra de los verdaderos propietarios de estas tierras. Esas iniquidades las
cargaba sobre sus hombros el hombre del campo peniano, quien carecía de lo más
elemental, un pedazo de tierra agraria que le sirva de sustento personal y familiar,
y como si todo esto fuese poco, estuvo sometido a sistemas antisociales en la
explotación de la tierra.

La propiedad agraria en nuestro país estuvo centrada por siglos en el


latifundio -haciendas- y en los sistemas antisociales en la explotación de
la tierra, que se materializaron en el enfeudamiento, la aparcería, el
arrendamiento leonino, la servidumbre personal o el «propio» de la
hacienda, etcétera. Y, desde luego con las grandes concentraciones de las tierras
agrarias -latifundio- en poder de unas cuantas personas o familias, de
generación en generación. Situación que tuvo plena vigencia hasta antes de
la reforma agraria ( 1969). El latifundista o hacendado, para someter al
campesinado nacional, utilizó la propiedad como un instrumento de
dominación total del hombre del campo. Se instituyó por siglos el
enfeudamiento o la prestación de servicios personales del campesino y
familia a cambio de la «entrega temporal» de un pedazo de tierra, con el
único propósito que sobreviva y siga con vida en el concepto de cosa o
propio de la hacienda. Situación que se repitió desde la colonia hasta 1969.

El campesino (o feudatario) estuvo sometido a sistemas antisociales en la


explotación de la tierra agraria, se llegó al extremo de establecer como norma
contractual en la transferencia de los fundos, que el valor económico (precio) de un
latifundio o una hacienda lo establecía la cantidad de su
«gente propia», es decir, la persona humana estaba considerada como parte
iccesoria del fundo, era el «propio» de la hacienda, o cosa accesoria de la iacienda.
No existía ninguna. distribución de la tierra a favor de los
.ampesinos sin tierras, no existía la mínima condición de trabajo, menos se
onecía la dignidad y libertad humanas para el hombre del campo. A todo llo se
sumaba que los grandes problemas de la agricultura, como los eñalados, no
podían ser solucionados por el derecho civil y su ley codificada, los cuales
se sentían muy invadidos por su propia insuficiencia o incapacidad manifiesta
para la solución de esos grandes problemas del país, venidos desde la colonia.
Este fenómeno propugnó el surgimiento de leyes especiales o fuera del Código
Civil, el cual solo estaba para tutelar los derechos del latifundista o del
hacendado, hasta que tuvieron que emerger leyes especiales como los
Decretos Leyes 17716, 17752, etcétera, que provocaron la denominada
ruptura del derecho privado.
En suma, hasta antes de 1969, la propiedad agraria no existía, estuvo
subsumida por la propiedad civil o común, hasta que tuvo que eclosionar el
derecho de la agricultura con el Decreto Ley 17716, para acabar con el
pernicioso latifundio y todo sistema antisocial en la explotación de la tierra
agraria (enfeudamiento, aparcería, primicias, decimos, servidumbre personal,
etcétera), con el fin de que la tierra sea de quien la trabaja, base de su
estabilidad económica individual y familiar y fundamento de su dignidad y
libertad.

2.3. DESPUtS DE LA REFORMA AGRARIA

A finales de la década de los sesenta del siglo pasado se inició en el Perú la


transformación de la estructura agraria del país que se hallaba caracterizada por
un defectuoso e inicuo sistema de latifundio-minifundio y los sistemas
antisociales en la explotación de la tierra, basados en e] trato servil e
inhumano del hombre del campo peruano. Estas situaciones y condiciones
fueron liquidadas y sustituidas por un sistema justo de propiedad y posesión de la
tierra, crédito rural, asistencia técnica y comercialización de productos
agropecuarios que garantizaban el desarrollo nacional. Procurando además
que sea el propio agricultor quien haga suyo los beneficios de su trabajo y que
la tierra le pertenezca en propiedad,

Desgraciadamente el proceso de la reforma agraria fue interrumpido y


desactivado cuando solamente se había liquidado el latifundio y las
haciendas, quedando frustrada una reforma integral, como proclamaba el
artículo 1 ° del Decreto ley 17716. Este proceso parcial de la reforma agraria
fue reconocido y constitucionalizado en los artículos 156 a 163, de la
Constitución de 1979. Aun así, por las características efectivas de la rapidez e
irreversibilidad de la reforma agraria -justica social agraria-, que operó en
nuestro país al amparo del Decreto Ley 1 7716 , a la fecha, han quedado
proscritos definitivamente el latifundio, las haciendas, el enfeudamiento y
todo sistema de explotación antisocial de la tierra agraria, o mejor, fueron
limpiados por la reforma agraria peruana. Las razones fueron libertarias y
dignificantes del varón y la mujer campesinos, desde las perspectivas social,
económica, cultural y de justicia social agraria para las mayorías nacionales.

La obtención de los beneficios de la reforma agraria peruana están a la vista,


basta fonnularsc las preguntas: ¿existe algún problema sobre la tenencia,
posesión y propiedad agrarias, en el país?; ¿existen, en el país, los sistemas
perniciosos del latifundio y de las haciendas en el manejo de la propiedad
agraria?; ¿se puede hablar en el país de ahora, de sistemas antisociales en la
explotación de la tierra? Las respuestas las dejamos para el legislador y el
gobernante.

Los resultados de la reforma agraria, como era lógico, no podían ser de plazo
corto, pese a que no estamos hablando de una reforma integral, por razones
obvias de su interrupción. En el Perú actual se advierte la creciente
integración del hombre campesino beneficiario de la reforma agraria o de sus
descendientes, mediante la empresa, la profesión universitaria, la política, el arte,
la literatura, el comercio, la industria, el servicio, etcétera. Las causas están en
la gran transformación socio-económica y cultural que propugno la reforma
agraria, atacando los sistemas serviles en la explotación de la tierra desde sus
raíces con la liquidación del latifundio.

Algo más, corno resultado de la reforma agraria tenemos hoy un nuevo


régimen jurídico de la propiedad agraria, sin latifundios ni haciendas o
fincas, sin patrones ni latifundistas o terratenientes, sin la utilización de la
propiedad agraria como instrumento de dominación del hombre. Sin
embargo, hoy nadie se pregunta ¿por qué en nuestro país no existen
latifundistas ni hacendados? Claro está, como la reforma agraria no ha sido
ejecutada por un determinado partido político, a los «gobernantes» o
«políticos » solo les queda callar, de lo contrario tendrían hoy, el «caballito de
batalla» para decantar que fueron los que hicieron las grandes reivindicaciones a
favor de las grandes mayorías nacionales; felizmente no fue ni es así, porque el
proceso reivindicador, solo se debe al patriota Juan Velasco Alvarado, cuya
personalidad de bien, honestidad, limpieza y patriotismo total, ha quedado
registrada en las páginas de la historia nacional y de nuestra agricultura. Fue el
único que creyó en el hombre del campo y en su capacidad de desarrollar el
país desde la agricultura. Los gobiernos posteriores uno y otro se limitaron o
se limitan al abandono de la agricultura y del agricultor. O están esperando el
resurgimiento del latifundismo, so pretexto de fomentar «inversiones». Tratar
así a la agricultura nacional es impedir el desarrollo del productor y de su
actividad, por ende del país.

En la actualidad el país cuenta con un régimen juridico-constitucional


agrario, en el cual la propiedad agraria sobre la tierra está garantizada como
derecho fundamental. Después de la reforma agraria, se cuenta con un
régimen especial sobre la propiedad agraria para todas las clasificaciones de las
tierras, y para todas las formas de propiedad agraria (privada, comunal,
cooperativa, foral, criazas, abandonadas, marginales, hídrica o de recursos
naturales, de ceja de selva y de selva, etcétera. El país cuenta con un nuevo
régimen jurídico-agrario, más justo y equitativo, en beneficio de las
mayorías del país. Ahora, después de la reforma agraria, el Perú está libre de
latifundistas, hacendados y de los sistemas antisociales en la explotación de la
tierra.

3. DEFINICIÓN DE LA PROPIEDAD AGRARIA

Sobre la propiedad agraria existen muchas definiciones; así, aquella que· la


considera «el más. amplio autónomo y soberano poder que se tiene sobre
superficies aptas para el cultivo, en función de la producción, de la
estabilidad y del desarrollo, al servicio armónico de sus titulares y de la
comunidad» 150 • Advertimos que la propiedad agraria recae sobre la
estructura del «suelo cultivable» (suelo, sobresuelo y subsuelo), es decir, la tierra
agraria es tomada como un todo o en unicidad. En materia civil (suelo urbano)
sucede todo lo contrario porque la propiedad del suelo, sobresuelo o subsuelo
puede pertenecer independientemente a diferentes titulares.
Nuestro sistema jurídico-constitucional concibe la tierra agraria como el bien
agrario de producción por excelencia; así, para el derecho agrario peruano el
concepto constitucional «tierras» tiene un significado específico (artículo
88), definido legalmente por el artículo 2° de la ley 26505, en los términos
siguientes: «el concepto constitucional «tierras» en el Régimen Agrario
corresponde a todo predio susceptible de tener uso agrario ... ». El suelo
agrario consiste en una capa de corteza terrestre compuesta del suelo,
sobresuelo y subsuelo, en la que se integran las aguas que la riegan, el clima, el
aire, la topografia adecuada, las especies arbóreas, la flora y la fauna. Todos
estos recursos naturales contribuyen a hacer del suelo un bien productivo
por excelencia, por eso se le ha calificado corno la «máquina maravillosa de
producción» .

Aludimos a la tierra agraria porque es sobre ella que preponderantemente recae


la propiedad agraria, es decir, en todas sus clasificaciones. Solamente la indicada
franja de la corteza terrestre constituye la llamada «tierra» con aptitud agraria
que debidamente delimitada y organizada para su explotación económica se
denomina predio agrario. Puede decirse, asimismo, que el conjunto de los
indicados recursos naturales renovables conforman las tierras en sentido amplio.
Siendo así, para el derecho agrario el concepto tierra implica el suelo,
sobresuelo y subsuelo, en unidad inseparable. Desde luego, si hablamos de
propiedad agraria es fundamentalmente con relación a la tierra, primer bien
de producción, sin la cual no podríamos predicar la propiedad agraria. Así lo
ha entendido el artículo 88 de la Constitución del Estado, concordante con el
artículo 2° de la Ley 26505.

3.1. NUESTRA DEFINICIÓN

La propiedad agraria es el instituto Jurídico propio y autónomo del derecho agrario que
confiere a su titular el poder material de uso y disfrute del bien mueble o inmueble
agrario y el poder jurídico de disponer y reivindicar. Es derecho fundamental, regulado
por leyes especiales, e informado por doctrinas y principios propios dentro de una
efectiva relación humana con el desarrollo de un ciclo biológico, vegetal o animal,
(agrariedad) en ligazón con las fuerzas de la naturaleza renovable.: proyectado a
la productividad agroambiental y a un destino común: el consumo humano.

3.2. FIJACIÓN DE LOS ELEMENTOS DE LA DEFINICIÓN

De la definición propuesta se advierte que expone con claridad y exactitud


los elementos constitutivos de la propiedad agraria, corno son:

a. Es instituto jurídico ius real típico, autónomo y propto del derecho


agrario.
b. Confiere al titular poderes materiales y jurídicos.
c. Es derecho fundamental (artículo 88 de la Constitución del Estado).
d. Está regulado por leyes especiales (Decretos Legislativos N"· 653 y 667, Ley
26505; Decretos Supremos Nº'· 0048-91-AG y [Link]).

Está informado de doctrinas y principios especiales.


Establece la efectiva y eficiente relación del productor agrario (sujeto)
con la agrariedad.
La producción agroambiental destinada al consumo humano.
De la definición propuesta y de sus elementos se desprenden las preguntas: a
definición propuesta, o sus elementos despejados, podrían ajustarse a la igmática y
a la positividad del derecho civil? y ¿podrían aplicarse tales elementos a la
propiedad regulada por el derecho .civil? Las respuestas obviamente son
negativas.
4. FUNDAMENTOS DE LA PROPIEDAD AGRARIA

4,l. lDEAS REFLEXJVAS

El derecho de propiedad agraria, los bienes agrarios y el ambiente, se


aglutinan para hacer producción agraria efectiva, que trasciende en beneficio de la
vida misma del hombre, es decir, los bienes agrarios y la propiedad agraria
son la vida misma del hombre, que hoy más que nunca conforman el inundo
patrimonial productivo sobre el cual giran las grandes aspiraciones de
bienestar individual y social, en consecuencia, la propiedad agraria
encuentra sus fundamentos en conceptos de su significación especial para e)
hombre. Veamos:

a. Que el hombre no puede desligarse directa ni indirectamente de la


actividad agraria a la que está destinada la propiedad agraria.
b. Las propiedades agrarias están destinadas a las actividades agrarias
productivas por excelencia de seres vivos destinados al consumo humano.
c. La propiedad agraria es fuente de vida primaria y de existencia del
hombre.
d. Los bienes agrarios junto a las fuerzas de la naturaleza y los actos de
producción del hombre, hacen agricultura tomando como instrumento
jurídico la propiedad agraria.
e. La propiedad agraria junto al ambiente crean la propiedad agroambiental,
que debe generar producción sana, orgánica y segura.

¿Algo de lo antedicho podría encajar como fundamento de la propiedad


civil? La respuesta para las reflexiones del juez o legislador.

4.2. DE LOS FUNDAMENTOS

Aparte de lo dicho anteriormente - hablando de fundamentos de la


propiedad agraria-, es preciso establecer que los planteamientos esgrimidos con
pertinencia sobre la propiedad agraria están fundamentados en lo jurídico-
constitucional, científico, social, económico, humano y ambiental, para
expresar que la propiedad agraria no es propiedad civil.

4.2.1. FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL

La propiedad agraria en la Constitución peruana de 1979 estuvo reconocida


expresamente como derecho fundamental en el articulo 157. Ocurre lo
mismo en el artículo 88 de la Constitución actual (1993). Es oportuno
también decir, que todo el proceso de la reforrna agraria que tuvo vigor bajo la
regulación del Decreto Ley Nº 17716, fue constitucionalizado en el
Régimen Agrario de la Constitución del Estado de 1979 (artículos 156 a
163).

En la Constitución de 1993 el Estado garantiza la propiedad privada sobre la tierra


agraria -Capítulo VI, Del Régimen Agrario, artículo 88-, al expresar:
«El Estado garantiza el derecho de propiedad privada sobre la tierra en forma
individual, cooperativa, comunal, autogestionaria o cualquier
otra fcrma asociativa ... ». En consecuencia la propiedad agraria en la
Constitución actual (1993) como en la anterior (1979) es consagrada como
derecho fundamental, y con nombre propio en cuanto alude: «derecho de
propiedad privada sobre la tierra».

El concepto constitucional «tierra», que contiene el citado numeral de la


Constitución, ha sido definido legalmente por el artículo 2° de la Ley 26505, al
expresar: «El concepto constitucional "tierras" en el régimen agrario
comprende a todo predio susceptible de tener uso agrario ... », Al
consagrarse la propiedad agraria como derecho fundamental agrario,
trasciende con esta relevancia jurídico-constitucional a los iura in re aliena
agrarius.

Sin tener en consideración lo precedente nuestro Tribunal Constitucional, en


cuanto tiene en manos problemas jurídico-constitucionales sobre el derecho
fundamental de la propiedad agraria, no la menciona. El tratamiento que
imprime es como si se tratara de una propiedad general o genus, olvida que la
propiedad sobre la tierra agraria emerge desde la Constitución como derecho
típico, especial, autónomo y fundamental (artículos 88 y 89). La Constitución
peruana, en su artículo 60, expresamente reconoce la existencia de formas de
propiedad y de empresa -concepción de las propiedades en armonía con el
moderno derecho real- y una de esas formas es la agraria, En consecuencia la
propiedad agraria en la Constitución, con plena garantía como derecho
fundamental, propicia hablar del derecho de propiedad agraria constitucional.

4.2.2. FUNDAMENTO CIENTÍFICO

Tenemos el amplio saber sobre la cientificidad del derecho agrario que parte
desde Bolla {1022) hasta Carrozza (1972) y . de su vertiginoso desarrollo
evolutivo-científico actual, que se advierte en los ordenamientos jurídicos de
mayor relevancia en el mundo (Italia, Francia, España, Brasil, Argentina,
México, etcétera), que toma como punto de partida el gran descubrimiento del
objeto iusagrario (Carrozza), en cuya esencia vive la actividad agraria bajo el
criterio biológico. En consecuencia ello significa que el derecho agrario
ostenta su invariable y típica materia asimilada directamente por la
propiedad agraria. A ello se suma que desde aquel criterio biológico la
actividad agraria reconoce su adherencia natural en el ambiente, el cual
enriquece hondamente los fundamentos del derecho agrario.

Del parágrafo anterior se infiere que el derecho de propiedad agraria se halla


informado desde el objeto científico del derecho agrario como derecho real
especial de producción como señala la agrariedad, tanto que ésta resuelve
cualquier confusión entre la propiedad agraria y la civil u otra. Siendo asl el
fundamento de mayor firmeza para exponer que la propiedad agraria no es
propiedad civil, es la agrariedad.

Fundamentos científicos de cariz investigativo sobre la propiedad agraria


que corren en una serie de trabajos de investigación, v. gr., los trabajos que
aparecen con profundo contenido científico del Maestro Carrozza, en la obra
Scritti di diritto Agrario (Edición del lstituto Di Diritto Agrario
Internazionale E Comparato Firenze, Italia, 2001 ), los publicados por la
UMAU., los contenidos en la Rivista di Diritto Agrario (Italia), etcétera, los
eventos y las publicaciones de trabajos científicos escritos con vastedad en
Italia, Francia, España, Argentina, Brasil, Costa Rica, Chile, etcétera.
Evidentemente no es terna nuevo en el derecho comparado, pero lo es en
nuestro medio.

4.2.3. FUNDAMENTO ECONÓMICO

La función económica que cumplen los institutos iusagrarios como la


propiedad (posesión, contratos agrarios, empresa agraria, etcétera), es consecuencia
del ejercicio de la actividad agraria, la que es de profundo contenido
económico y productivo. La propiedad agraria es todo un derecho patrimonial por
excelencia, sobre la base de la actividad económica agraria de gran
proyección en el mundo industrial, comercial, de servicios y laboral. Sin duda
se trata del instrumento jurídico de producción agrícola, en él descansa lo
económico, social y ambiental que contiene la empresa agraria.

A nuestro juicio, todo agricultor, desde ya, es empresario agrario, pues


maneja, por muy incipiente que sea su actividad, una unidad económica de
producción agrícola, es decir, conduce la tierra agraria como instrumento de
relevancia productiva, en ella invierte capitales, ejerce trabajo agrícola y se organiza
para llevar] las diferentes fases de la explotación agrícola, asume los riesgos
propios de la actividad agraria. Todo lo cual revela un proceso de explotación
agrícola con inversión de capitales y organización técnica y profesional para
llevar adelante la actividad productivo-económica con el cultivo de vegetales o
crianza de animales proyectados a satisfacer las necesidades humanas.

Por eso se dice que los bienes y la propiedad son la vida misma del hombre,
expresión que encaja perfectamente en el derecho de propiedad agraria, que se
constituye en el instrumento válido y efectivo de la empresa agraria, para su
efectiva realización económica y productiva. La propiedad agraria en
esencia es de actividad económico-productiva.

4.2.4. FUNDAMENTO SOCIAL

El tratamiento de la función social de la propiedad no es nuevo, pero sí lo es,


cuando se habla de la agraria. La propiedad agraria desarrolla una función social
muy típica y relevante que se advierte desde cuando se habla de la actividad
agraria o de producción de seres destinados a la exigencia de mayor
apremio que tiene el hombre, la alimentación diaria.

No existe actividad productiva agraria que no esté destinada a la vida y salud de


_la persona humana sin distingo alguno. Nadie puede prescindir de lo que genera
la propiedad agraria, o mejor, no existe en la tierra una sola persona humana
que esté exenta de la alimentación vegetal o animal. Para nosotros esta es la
fuerza de la función social que se desplaza de la propiedad agraria. No existe
un instituto jurídico, como la propiedad agraria, que genere
funcionalidad social en beneficio de los intereses primarios del hombre, sin
reconocer privilegios ni distingos. La propiedad agraria es activa, social,
económica, ambiental y fuente básica de alimento para el hombre. Estamos ante
la propiedad que recae sobre bienes típicamente productivos o sobre el primer
bien de producción que es la tierra agraria -res frugifera=-, lo antedicho no
le pertenece jurídicamente a la propiedad general o civil; sin duda, solo a la
agraria.

Se trata de una de las propiedades de profunda preocupación social o de


sensibilidad social y humana. La propiedad agraria tiene la capacidad de
actuar con inherencia sobre los seres vivos, vegetales o animales, con el
propósito de su proyección social. Lo que se quiere explicar es que en el derecho
agrario la funcionalidad social, económica y ambiental tiene operatividad como
un todo. En suma, la función social de la propiedad agraria adquiere expresión
superlativa por ser típicamente un derecho-deber frente a la vida individual o
congregada de la persona humana.

4.2.5. FUNDAMENTO AMBIENTAL

En la propiedad agraria posesiva se tangibiliza la producción agrícola, bajo el


criterio biológico de la actividad agraria, en ligamen inescindible con el acto
cultural del hombre que controla el uso racional de los recursos naturales
renovables. Si esto es así, en la actividad agraria nunca estuvo ausente el
cuidado y el respeto inherente a la naturaleza productiva por parte del agricultor,
quien siempre fue y es consciente de que su intervención en la actividad productiva
es de respeto y cuidado ambiental frente a los bienes que cultiva o cría. De lo
que resulta que la propiedad agraria es el instrumento jurídico de la empresa
agraria, la que tiene como objetivos la producción y productividad agrarias, que
implican producción ambiental o explotación agrícola sostenible que se
traduzca en alimentos orgánicos, seguros y nutritivos.

El concepto ambiente es antropogénico, pues quien depreda la naturaleza,


contamina o hace agricultura contaminada y contaminante, es el hombre. Esta es
la razón adecuada y pertinente para hablar con precisión -de agricultura
ambiental y no de agricultura ecológica.

La propiedad agraria evidentemente se fundamenta en la extraordinaria influencia


que recibe del ambiente, con un tratamiento de claros objetivos, como: a)
atender las exigencias de una producción agrícola orgánica; b) generar una
agricultura sostenible con la conservación de los recursos naturales renovables
para las actuales y futuras generaciones.

A modo de síntesis diremos que los fundamentos sobre los cuales se asienta la
propiedad agraria tienen la virtualidad de hacer patente y manifiesta la certeza de
que la propiedad agraria no es propiedad civil. Si revisamos rápidamente las
líneas precedentes, llegaremos a la conclusión que ninguno de los fundamentos en
los que se apoya y se especifica como típica y autónoma la propiedad agraria se
podrían ajustar a la propiedad civil.
4.2.6. ALGO MÁS SOBRE LOS FUNDAMENTOS DE LA PROPIEDAD
AGRARJA

La propiedad agraria se constituye en el instrumento jurídico de producción de


la empresa agraria por su mismo contenido económico, social y
ambiental. Se advierte que el ejercicio de la propiedad agraria, por su
contenido productivo de bienes vitales para la vida del hombre, está
diseñado en armonía con el interés social y ambiental, de tal manera que
podemos inferir que «no se entiende ni es posible concebir al hombre
individualmente considerado, sino en la dimensión del cuerpo social a que
pertenece, y por ello sometido a normas, porque donde hay sociedad hay
derecho»

Los fundamentos de la propiedad agraria en el derecho agrario


contemporáneo también se asientan en su concepción plurifuncional, la que se
manifiesta en lo económico (producción y productividad), social, ambiental,
etcétera. A ello se debe sumar que la propiedad agraria especial encuentra su
fundamento esencial en la agrariedad que vive en el sustrato del objeto del
derecho agrario, que no es sino el ciclo biológico de producción vegetal o
animal, destinado al consumo humano. Éste fundamento patentiza la propiedad
como agraria, que la hace sustancialmente diferente de la propiedad •general
regulada por el Código Civilm.

En el derecho agrario la propiedad es un concepto real y concreto, esto


quiere decir que cada vez hay menos lugar para una propiedad en abstracto,
razón que «no se puede hablar de propiedad, sino de propiedades, así hay una
propiedad mobiliaria, otra inmobiliaria, rural o agraria, urbana, del subsuelo,
de la superficie o del vuelo, del aire, de los montes, del agua, etcétera»

En consecuencia, si procedemos
• a armonizar la concepcion actual de la
propiedad nos hallaremos con una realidad que no se presta a fluctuaciones, en
el sentido que cada propiedad debe cumplir su función (social y
económica) propia, como la urbana, la industrial, la minera o la agraria, por eso
exigen un tratamiento legislativo y doctrinal particularizado. De tal manera
que «la socialización de la propiedad no hay que entenderla como una mera
intervención estatal, sino como dice la mater et Magistra, como un proceso
multiplicador de la relaciones de convivencia con las diversas formas de la
vida y de la actividad asociada» .

En materia agraria la funcionalidad de los institutos se cumple de manera


integral en lo social, económico y ambiental.

5. EL CONCEPTO «PROPIEDADES»

Todo el fenómeno jurídico, social, economico, humanístico, ambiental,


tecnológico y científico, por el cual también transita la propiedad civil o
general, motivado por el surgimiento de diversas formas de propiedades e
impulsado por el mismo derecho civil al resultar consciente de su
incapacidad para seguir regulando las nuevas propiedades, ha permitido la
promulgación de leyes especiales para la regulación de las diversas
«propiedades». Lo antedicho tiene mayor connotación jurídica si comprendemos
que las diferentes propiedades especiales tienen una determinada disciplina jurídica
que la estudia y regula, así tenemos que el derecho industrial regula la propiedad
industrial; el derecho minero regula la propiedad minera; el derecho de aguas
regula la propiedad de aguas; el derecho agrario regula la propiedad agraria, el
derecho comuna] regula la
propiedad comunal, etcétera.

En nuestro medio el tratamiento de «las propiedades» emerge desde el


artículo 60 de la Constitución del Estado, en cuanto nos habla de diversas
formas de propiedad, al expresar: El Estado reconoce el pluralismo
económico. «La economía nacional se sustenta en la coexistencia de
diversas formas de propiedad y de empresa». Y, si hablamos de la propiedad
agraria, es una de las formas a las que alude la norma constitucional y la
encontramos como derecho fundamental en el artículo 88 de la Constitución (1993),
con nombre propio: propiedad agraria (propiedad de la tierra agraria).

En lo que corresponde a la propiedad agraria, es evidente, que el desarrollo del


hecho técnico de la agricultura y de la ciencia del derecho agrario, han
determinado que su tratamiento científico y normativo -propiedad
agraria- esté muy ajustado al objeto del derecho agrario en la concepción de
la agrariedad o del ciclo biológico de producción vegetal o animal, de esta manera
la propiedad agraria se halla marcada con el sello indeleble de la agrariedad,
que la hace típicamente agraria.

El tratamiento jurídico de las diferentes formas de propiedad, de la que nos habla


el articulo 60 de la Constitución del Estado, «no se puede lograr en forma
absoluta para todas las forma (o modos de manifestación), de allí que resulte
científicamente preferible buscar los conceptos de las propiedades en vez de la
propiedad. Este recurso metodológico favorecerá la obtención de un criterio
más profundo y menos absoluto. Lo dicho no implica ninguna alteración sobre
la concepción individualista de la propiedad subrayado por el liberalismo de las
propias leyes fundamentales, aunque atemperada por el interés público sobre todo
en los bienes de producción (tierra agraria), Los nuevos tipos de propiedades
que han surgido y surgirán obligan al jurista encontrar las conceptuaciones
científicas en función del destino del bien objeto de cada propiedad». Hoy se
trata de buscar «un concepto más
concreto en función de su destino, cada vez existe menos una propiedad en
abstracto»!". Lo cierto es, que «no se puede hablar de propiedad, sino de
propiedades, en efecto existe una propiedad mobiliaria, inmobiliaria, rural o
agraria, urbana, del subsuelo, de las superficie o del vuelo, de los montes, del agua,
etcétera».

6. LA PROPIEDAD EN EL DERECHO AGRARIO PERUANO

6.1. PREMISA

El derecho civil y su codificación, por su inspiración conservadora y su


generalidad, no concedieron lugar a las preocupaciones sociales,
productivas, económicas y ambientales en el ámbito rural, pues no lo
estuvieron ni estarán en la suficiencia jurídica para solucionar los problemas de la
agricultura, v. gr., el minifundio, latifundio, sanidad agraria, la producción
agroambiental, la consolidación de la pequeña y mediana propiedad
agraria, el abandono agrario, el arrendamiento agrario, la división y partición
agraria, la copropiedad agraria, la sucesión agraria, la posesión agraria, la
aparcería, etcétera, toda vez que el derecho civil privado inmovilizado o
encapsulado en su codificación fue y es incapaz de resolver los problemas que
presenta la agricultura.

Actualmente e n el Perú no existe justicia agraria o agroambiental (a


diferencia de Colombia, Venezuela, Ecuador, México, Bolivia, Costa Rica,
etcétera), sobre este particular solo podemos decir, por ahora, que no se
puede hacer justicia agraria con el Código Civil. Cabe aclarar que no es
dable confundir el derecho agrario sustantivo, con el proceso o el
instrumento procesal para alcanzar a la tutela jurisdiccional de los derechos
subjetivos materiales.

La clasificación romana de los bienes en muebles e inmuebles que todavía


conserva nuestro Código Civil resulta obsoleta, pues en la moderna
clasificación de los bienes como son los productivos y los no productivos. La
tierra agraria está conceptuada como la maravillosa máquina natural de
producción, bajo la influencia directa de las fuerzas de los recursos naturales
renovables y la presencia creativa y racional del productor agrario. En
consecuencia, «la limitación de los poderes del propietario no puede
reducirse al simple no abuso de su derecho, sino básicamente tiene la
obli gac ión de conservarla y hacerla productiva en interés no solo propio sino de
la colectividad»159. Hoy, nuestro país cuenta con un régimen jurídico de la
propiedad agraria adecuado, como resultado de la reforma agraria (1969-
1977), sin desconocer que en el contenido del derecho agrario operan una
pluralidad de propiedades agrarias.

La propiedad agraria en el derecho agrario peruano estaba consagrada en la


Constitución del Estado de 1979 (artículo 157) y está reconocida en la
vigente (artículos 88 y 89). Las normas especiales agrarias que se ocupan de la
propiedad son los Decretos Legislativos N"· 653 y 667, las Leyes N° 27161
y 26505 y los decretos Supremos N"·0048-91-AG y 011-97-AG.

2. LA PROPIEDAD AGRARJA EN LA CONSTITUCIÓN PERUANA

Anteriormente al ocupamos de los fundamentos de la propiedad agraria ya


vimos la propiedad en la Constitución, en esta oportunidad lo hacemos
obedeciendo al título «la propiedad agraria en el derecho agrario peruano» con
mayor incidencia en 1o constitucional y legal; veamos:

a. Esta forma especial de propiedad fue reconocida y consagrada en el


artículo 157 de la Constitución del Estado de 1979, al expresar: «El Estado
garantiza el derecho de propiedad privada sobre la tierra ... ». En la Constitución
vigente (1993) también es consagrada como derecho fundamental en los
artículos 88 y 89. El artículo 89 alude al reconocimiento de la existencia
legal con personería jurídica de las Comunidades Campesinas y Nativas, así
como también reconoce la autonomía de dichas entidades y la
imprescriptibilidad de sus tierras.

b. La Constitución peruana es mezquina normativamente al haber dedicado solo


dos numerales a tan importante Sector de producción y progreso para el país, la
agricultura. Se trata de un «Régimen Agrario» fuera de la realidad agraria
del país; fuera del significado social, económico, ambiental y de soporte
de desarrollo sustentable para el país. Aquí es bueno recordar que «a todo país
se le mide su desarrollo en la medida que ha desarrollado su agricultura»,
entonces, miremos nuestra agricultura y tendremos la respuesta a la pregunta
sobre nuestro desarrollo. Para cualquier país en desarrollo o desarrollado la
agricultura es el real soporte de progreso sostenible e indicador de su desarrollo
social, económico y ambiental.

c. Si analizamos con detenimiento, tendremos que el reconocimiento e


institucionalización constitucional de la propiedad agraria, como derecho
fundamental, está en el artículo 88 de la Constitución (1993), en cuanto
expresa: «. . . garantiza el derecho de propiedad sobre la tierra en forma
privada o comunal. .. ». El concepto constitucional «tierra» es definido por el
artículo 2' de la Ley N' 26505, con el tenor siguiente: «El concepto
constitucional "tierras" en el régimen agrario, comprende a todo predio
susceptible de tener uso agrario. Entre otras están comprendidas las tierras
de uso agrícola, de pastoreo, las tierras con recursos forestales y de fauna, las
tierras eriazas, así como, las riberas y márgenes de álveos y causes de ríos y
en general cualquier otra denominación legal que reciba el suelo del territorio
peruano».
d. El artículo 60 de nuestra constitución -Régimen Económico-e- instituye
«las propiedades», en cuanto expresa que «la economía nacional se
sustenta en la coexistencia de diversas formas de propiedades y de empresas».
Una de esas propiedades es la agraria. En consecuencia la propiedad agraria
peruana es derecho fundamental garantizado por la Constitución del Estado.

6.3. LA PROPIEDAD AGRARIA EN LA LEY ESPECIAL

a. El antecedente legal de la propiedad agraria, en nuestro medio, y de gran


fecundidad normativa en la transformación de la estructura agraria del país, que
ahora rige, se encuentra en el derogado Decreto Ley 17716 (artículos l O al 6°),
que fue el punto de partida del régimen jurídico de la propiedad agraria vigente en
nuestro país. Posteriormente adquiere mayor solidez la propiedad agraria al haber
sido constitucionalizado el proceso de la reforma agraria peruana en el
Régimen Agrario de la Constitución de 1979 (artículos 156 al 163), esta
Constitución en su artículo 157, consagra la propiedad agraria como uno de los
derechos fundamentales de mayor importancia para la vida económica,
social, ambiental y el desarrollo sostenible del país.

b. Surgió la propiedad agraria (Decreto ley 17716) con la validez de


instrumento jurídico de producción para una justa distribución de la
propiedad de la tierra en beneficio de las grandes mayorías de la Nación e
imprimió su fuerza transformadora para liquidar la perniciosa propiedad
feudal y monopólica (latifundio y haciendas) que tuvo vigor en nuestro país desde
la colonia hasta 1969.

c. Actualmente la propiedad agraria se halla regulada por leyes especiales como el


Decreto Legislativo Nº 653, que se ocupa de la propiedad agraria bajo los rubros
«De la propiedad y sus limitaciones»; «Del fraccionamiento de los
predios rústicos» y «De la adjudicación de predios rústicos» (artículos 2 a 22);
el Decreto Legislativo Nº 667, al ocuparse de los rubros «Inscripción registra! de la
propiedad de predios rurales»; «De la propiedad de particulares» y «Prescripción
adquisitiva» (con la inscripción registral); la Ley Nº 26505, en los rubros
«Limitaciones o restricciones a la propiedad» y «Libre acceso a la propiedad»
(artículos 3,
4 y 11 ); y, los reglamentos aprobados por Decretos Supremos Nº'· 0048-
91-AG y 011-97-AG. En consecuencia la propiedad agraria en el derecho agrario
sustantivo se encuentra sometida a la regulación de leyes especiales;
sin embargo, debe ser adecuada a la realidad agraria del país y con los avances del
derecho agrario comparado contemporáneo.
7. CARACTERISTICAS DE LA PROPIEDAD AGRARIA

7.1. lDEAS BÁSICAS

Metodológicamente la caracterización de una disciplina jurídica o de un


determinado instituto jurídico debe establecer su propia fisonomía jurídica
evitando toda duda y confusión con otros similares, en nuestro caso con el
instituto de la propiedad civil. Dicho de otra manera, la caracterización de la
propiedad agraria nos debe proporcionar la individualidad típica que ostenta frente
a la propiedad civil u otras propiedades, de esta manera se evite lo que en la
práctica del Derecho es común, crear confusiones. Por consiguiente,
«para la caracterización de la propiedad agraria es necesario baccr referencia
a la legislación especial, que establece disposiciones sobre la tierra como bien
productivo con una función social determinada y distinta»160.

Dicho en forma muy somera, «el derecho de propiedad puede verse desde el
punto de vista de su modo de adquisición, o sea, de cómo se convierte un
sujeto del ordenamiento titular del derecho; lo podemos ver en segundo lugar
desde el punto de vista del disfrute del derecho de propiedad, es decir, de las
modalidades de goce; en tercer lugar, con relación a las facultades de
disposición del derecho de propiedad; finalmente, tomando en consideración
formas no negociables de extinción del derecho»161.

7.2. DE LAS CA'RACTERÍSTJCAS

a) Es funcional (dinámica). Antes que absoluta, exclusiva y perpetua, la


propiedad agraria es poder funcional ejercido por el titular o propietario al servicio
de la persona individual o congregada, esto quiere decir, que la propiedad
agraria cumple inexorablemente una funcionalidad social, económica y
ambiental. Así lo demuestra el trabajo del cultivador o criador junto a la propia
naturaleza de la propiedad agraria productora de bienes primarios. De esta
manera la propiedad agraria se pone al servicio de los intereses generales
que tiene la colectividad en la alimentación agrícola, sin ningún derroche de
individualismo, renta o especulación. Una característica propia y típica de la
propiedad agraria.

El. derecho agrario como derecho de actividad encuentra su funcionalidad dinámica


en la propiedad agraria que le sirve de instrumento a la empresa agraria (unidad
económica de producción agraria). La cual en su conjunto o en unidad está
destinada básicamente a la producción y productividad agrícolas y al objetivo
de satisfacer necesidades imprescindibles como la alimentación.

El solo hecho de la ejecución del trabajo productivo de bienes destinados a la


alimentación humana, nos hace pensar claramente en la fuerte función
estimativo-social de naturaleza dinámica o funcional que cumple la
propiedad agraria a diferencia de otras, que se manifiestan disfuncionales
productivamente, como la civil.
De lo anterior resulta evidente que el derecho agrario tiene en la actividad
agraria su propia materialidad en el desarrollo de un ciclo biológico de
producción de animales y vegetales, «utilizando a tal efecto los recursos
naturales; para el desarrollo de esta actividad, la propiedad civil se muestra
incapaz de resolver los problemas propios de Jo agrario, pues dentro de la
actividad agraria lo importante no es el tener sino el actuar. Por eso el
derecho agrario no es un derecho de propiedad, sino de actividad. La
propiedad del derecho civil es estática, la actividad del agrario es
dinámica» 162 • La propiedad agraria es dinámica y funcional de fuerte
contenido social.

b) Es instrumental. La propiedad agraria le sirve de elemento instrumental a la


empresa agraria, es decir, es soporte del trabajo, la producción y el capital de
la empresa agraria. La propiedad agraria, encuentra en la empresa su plena
funcionalidad instrumental, es decir, la propiedad se pone al servicio de la
empresa agraría. Entre ambas, propiedad y empresa, está el propietario
empresario. La propiedad de los bienes agrarios sea inmobiliaria o
mobiliaria, está al servicio de la explotación agrícola, que es empresarial.

Debe llamamos la atención sobre «el hecho que tal carácter de instrumental de
la propiedad frente a la empresa, hasta hace un tiempo el derecho agrario solo
fue propio del fundo y del ganado, hoy, se comunica a bienes diferentes, como el
invernadero en sede de cultivos protegidos, la gruta utilizada para protección
artificial de hongos, incluso el lago y otros avances de agua (a los fines del
ejercicio de la acuacultura)»!". La vinculación es inescindible entre empresa y
propiedad agraria, así está descrita en la doctrina agrarística contemporánea al
afirmase que «en la formación y desarrollo del derecho agrario la empresa se
convirtió en el instituto central de toda la construcción porque es el instrumento
ideal para conducir, a través del trabajo humano, la actividad productiva agraria.
Debe tratarse de una actividad económicamente organizada con el fin de poner los
productos en el mercado. El empresario organiza los medios de producción, y
con su trabajo, le impregna un sentido humano a todo cuanto produce. La
actividad principal de la empresa es la producción agraria. Generalmente se
identifica como la conducción económica dentro de un ciclo biológico para el
cultivo de vegetales y la cría de animales, utilizando los recursos naturales.
También existen actividades conexas desarrolladas por el mismo empresario
agrícola. Su naturaleza puede ser industrial o comercial, pero si las cumple
en función de la actividad de producción se entenderán agrarias. Son las
actividades de transformación, industrialización, enajenación o
comercialización de productos agrícolas. Estas actividades constituyen una
extensión de la principal si las desarrolla el empresario agrícola con ocasión de
la actividad productiva»!": Se dice, quizá sería mejor hablar de propiedad
empresarial, generalizando una expresión que se encuentra bastante difusa entre los
escritores españoles e italianos. La razón radica en que la propiedad agraria es
considerada instrumento jurídico de la empresa agraria.

La propiedad agraria, � nuestro juicio, no solo puede ser considerada el instrumento


útil de la empresa agraria, sino, de todo cuanto se desprende de ella, como los demás
derechos reales sobre bienes ajenos o de todo cuanto se trate del derecho
patrimonial agrario, es tanta la validez de su injerencia socio-económica en la sociedad
moderna, como en la gran interacción del intercambio de bienes que se opera en el
inundo en base a las propiedades, dentro de las cuales la agraria juega un papel
sumamente importante en el desarrollo de cualquier país. La propiedad agraria es el
instrumento utilizado en toda cuanta actividad económica o financiera realizada desde
la persona individual hasta el Estado -los TLCs-.

e) Recae sobre bienes de producción. La propiedad agraria ostenta la


característica de ser productiva por excelencia. Se trata de una de las formas de
propiedad productora
_
de bienes destinados al consumo humano. Esta distinción,
desarrollada principalmente por la ciencia económica, tiene una gran importancia
también para el derecho, y permite incluso establecer unaclasificación de los bienes,
distinta a la tradicional, en bienes de producción (tierra agraria) y bienes de
consumo (no productivos). Entonces la propiedad agraria «constituye un punto
de apoyo para distinguir entre el derecho genérico de propiedad y los
regímenes especiales de las propiedades integrados estos últimos con base en
la naturaleza misma de los bienes objeto del correspondiente derecho».

Es de recordar que los bienes y la propiedad son la vida misma del hombre, es decir,
la propiedad productiva es vida para la vida humana. Con estas palabras aludirnos
a la propiedad que recae sobre los recursos naturales renovables de producción,
inherentes a las actividades agrarias. La diferencia entre bienes de consumo (no
productivos) y bienes de producción (tierra agraria) está en sus fines y valores como
el desarrollo sostenible, el ambiente sano, la dignidad, la libertad, la calidad de vida,
etcétera.

La propiedad agraria es instrumento de la actividad agraria productiva -


empresa agraria-, de alimentación agroambiental, de desarrollo y progreso; en
consecuencia no cabe duda que la propiedad agraria juega el papel de
instrumento jurídico de producción agraria. Mejor, ,dire1nos que todo el
derecho agrario es instrumento jurídico de producción agrícola.

d) Es propiedad especial. Se la califica como especial porque: l. Su


regulación normativa corresponde a la ley especial agraria. Nace como
derecho real preeminente de la ley agraria especial -principio de legalidad en
materia ius real-. 2. No pertenece a la regulación del derecho común o
civil, está fuera de él. 3. Se fundamenta en la agrariedad o en la esencia del objeto
del derecho agrario. 4. Está dotada de la materia iusagraria que es muy típica,
autónoma y propia del contenido del derecho agrario. 5. Su destino específico
está en la cualidad de su multifuncionalidad socio económica, ambiental,
productiva, alimentaria, etcétera. 6. Su normatividad y dogmática son distintas
a las de la propiedad civil o general. 7. Recae en bienes de producción de
naturaleza primaria.

Las características esenciales de la estructura de los bienes sobre los que recae
la producción van a crear un derecho especial por constituirse
típicamente en un derecho-deber. Lo que se quiere expresar es, que
la propiedad de la tierra es eminentemente productiva, pero no de
cualquier bien, sino de los vitales para la persona humana. La razón es
que «la propiedad de la tierra productiva obliga, implica que la estructura del
derecho de propiedad agraria se encuentre integrado por deberes especiales, y por un
modo también especial de ejercer las facultades inherentes, que le dan una cierta
autonomía respecto del derecho de propiedad de la tierra tal como se regula en el
Código Civil. Por consiguiente, para la caracterización de la propiedad
agraria es necesario hacer referencia a la propia regulación especial, que
establece disposiciones sobre la tierra como bien próductivo con una función
social determinada y distinta»

e) Es de contenido econámico, social y ambiental. Las actividadesagrarias en


general, llámense principales o conexas son de hondo contenido
económico y social sin dejar de ser ambientalmente funcionales. La
propiedad agraria productiva implica factores de producción como la tierra
agraria, trabajo y capital, que van a generar toda una capacidad productiva.

Hoy, el grito es holístico en cuanto el mundo exige una agricultura


ambientalmente sana y ecológicamente equilibrada. Se trata de una
propiedad agraria que debe cumplir no solamente la función económico
social sino básicamente ambiental con la práctica de una agricultura orgánica o
natural, sana y segura. Sin olvidar que la actividad agraria con el cultivo de
vegetales y la crianza de animales tiene como destino estimativo el consumo
humano y el desarrollo del país. Ya se ha dicho con gran lucidez, en la
doctrina iusagrarista, que lo ideal es construir un «derecho agrario
desarrollado económicamente, socialmente justo y ambientalmente
sustentable» (Zeledón).

f) Es básicamente posesiva. Es deber del propietario ejecutar gestión


productiva sobre el suelo agrícola del que es titular, observando la ligazón
natural entre función y estructura del derecho de propiedad, es decir, sobre la
base de la funcionalidad de la tierra, que es donde la propiedad agraria
adquiere su autonomía y especificidad frente a las otras propiedades;
ejercer la propiedad agraria sin su contenido económico, productivo y
ambiental deviene en el mal e irracional uso de la propiedad. Estas, a nuestro
juicio, son las ,razones que señalan a la propiedad agraria para que
sea preponderanterncnte posesiva, o sea, el titular de la propiedad ante todo debe
ser el productor agrario, exigencia que no solo deviene en equitativa sino en
justa, porque evita la explotación antisocial de la tierra, v. gr., mediante la
aparcería o el arrendamiento leonino u otras formas indirectas de conducción de
la tierra agraria.

En síntesis, de la caracterización de la propiedad agraria resulta evidente la


determinación de sus atributos peculiares y propios, que nos proporciona el
conocimiento seguro y claro que la propiedad civil no es propiedad agraria. Lo
que quiere decir que ninguna de las características de la propiedad que nos
ocupa podrían ajustarse a la propiedad civil u otra.

7.2.1 ALGO MÁS SOBRE LA CARACTERIZACIÓN DE LA


PROPIEDAD AGRARIA

La propiedad agrícola deviene en una' species, la cual es vista de manera


distinta con respecto a la propiedad civil o genus, no solo por las
earactcristicas antes anotadas, sino también desde las que pasaremos a
señalar,

a. Es derecho fandamenta/. Proviene desde la Constitución del Estado de


1979 (artículo 157) y actualmente de la Constitución de 1993 (artículo
88). La diferencia del derecho fundamental de propiedad agraria frente a
cualquier otro derecho fundamental de propiedad está en su contenido fundamental,
que en el caso de la propiedad agraria está traducida en la dignidad y libertad
que la actividad agraria implica en el titular de ese derecho .
.b. Es actividad agraria viva. A ésta obedece que estemos frente a la
propiedad con el adjetivo agraria. En otras palabras, en la propiedad
agraria, en su más íntima esencia, está la acti�idad viva y productiva en la
concepción biológica.
c. Está ligada a la naturaleza renovable. La propiedad agraria al ser
productiva es incscindible de las fuerzas de la naturaleza inherentes a la
actividad agraria. En la propiedad agraria está la vida y la naturaleza o la
actividad agraria.
d. Es regulada por normas Jurídicas de naturaleza especial ungidas de
agrariedad.
c. Es instrumento jurídico de progreso y desarrollo sostenible de la
agricultura peruana.

En verdad con la identificación del objeto del derecho agrario no es dificil


saber cuándo estamos o no frente a la propiedad agraria o cualquier otro derecho real
agrario.

8. LA TIERRA AGRARIA Y LA PROPIEDAD

Hasta antes del surgimiento del derecho agrario peruano, el derecho civil determinaba
que la clasificación de los bienes tenga como eje central la de inmuebles y
muebles (Código Civil de 1936 y el vigente en los artículos 885 y 886). Está
clasificación básicamente está hecha para la tierra urbana. En otras palabras, el
concepto de tierra agraria supone una superación de los criterios de
clasificación de los bienes que regula el Código Civil, y al operar esta
superación ya no es posible hablar de bienes muebles e inmuebles, ni mucho
menos de las otras clasificaciones que contiene el Código Civil (entre bienes
fungibles y no fungibles, consumibles y no consumibles, etcétera). En
consecuencia, ¿cómo se debe entender la tierra agraria productiva?
Indaguemos:

La tierra agraria por sí sola o sin la intervención de la mano del hombre, no es


productiva. Es el productor quien la trabaja y cuida, es decir, ejercita en la tierra
toda una actividad productiva en función social, económica y ambiental.
En la propiedad civil, el propietario puede o no ejercer esa función y en el
supuesto que la haga, tiene la potestad de obrar conforme a sus decisiones, en
función básicamente individualista o de renta.

El bien urbano carece de vida -vegetal o animal- o es inerte, inactivo,


improductivo. Contrariamente desde aquí se desprende la cualidad y la
importancia que significa la tierra agraria para la actividad económico
productiva, partiendo desde lo más valorativo de la actividad agraria o desde su
concepción biológica de producción de bienes de trascendencia vital para la
salud y vida humanas. No es para ignorar que en efecto la tierra agraria es la
máquina natural maravillosa de producción (Figallo), ella es la fuerza de la
naturaleza, no hay civilización que no la haya engrandecido como fuente de
vida diaria. Los incas (Perú) la llamaron con mucha pertinencia Mama
Pacha (Madre Tierra).

El concepto «tierra» es empleado por el artículo 88 de la Constitución del


Estado, en relación con la propiedad agraria. Concepto constitucional
definido legalmente por el artículo 2° de la Ley Nº 26505, estableciendo que:
«El concepto constitucional de «tierras» comprende a todo predio
susceptible de uso agrario, de pastoreo, las tierras con recursos forestales y de
fauna, las tierras eriazas, así como las ribereñas y márgenes de álveos y causes
de ríos, y en general cualquier otra denominación legal que reciba el suelo del
territorio peruano( ... )».

En la clasificación de la tierra agraria se toma su valor agronómico; así, las


tierras se clasifican en: de cultivo bajo riego, de cultivo de secano, de pastos
naturales, eriaza, de selva y de ceja de selva, ribereñas, eriazas, etcétera.
Cada clasificación de las tierras con un régimen jurídico especial o con leyes
especiales. La tierra agraria en toda su clasificación se mantiene como suelo
unitario o en unicidad1 inescindible del suelo, en cuanto a su estructura
(suelo, subsuelo y sobresuelo), para la agricultura es un. todo. En cambio,
esto no sucede así con el suelo urbano, en el cual cada una de esas partes
puede pertenecer en forma independiente a distintos propietarios de la tierra
es el primer recurso natural, cuyas fuerzas productivas son imprescindibles para
la actividad agraria, junto a las demás fuerzas como las del agua, de la lluvia, del
clima, etcétera. Elementos abióticos básicos para
hacer actividad agraria que a su vez exigen un trato de suma racionalidad,
respeto y cuidado por parte del productor, esto en el sentido del instituto
agroambiental.

8.1. ¿QUÉ ES LA TIERRA RÚSTICA Y QUÉ ES LA TIERRA AGRÍCOLA?

Con frecuencia se habla en sinonimia ent� «tierra rústica», «predio rustico»,


«tierra agraria» y «predio agrario»; al respecto dejamos sentado, que "no
toda tierra rustica es agraria, ni toda tierra agraria es rústica"; en
consecuencia: a) la tierra rústica (o predio rústico) es aquella que no está
destinada a la actividad agraria, se encuentra en estado. tosca o sin labores
culturales o es inculta, como las tierras eriazas que tienen esta condición por
la falta o el exceso de agua; en cambio tierra agraria es: a) aquella que
contiene actos culturales o está cultivada, es la tierra que siente la mano del
productor agrario; en otras palabras, la tierra agraria (o predio agrario), es aquella
que por su naturaleza productiva de seres vitales está al servicio de la humanidad, es
decir, es tierra agraria por ser culta o cultivada o sometida al
cultivo de vegetales o la crianza de animales. Aquí se siente la presencia del
cultivador o del criador.
El concepto "tierras" es utilizado por el artículo 88 de la Constitución del
Estado en la acepción que alude a la tierra destinada al uso agrario (definida así
por el art. 2° de la Ley 26505). La tierra agraria guarda unicidad o es
única para la actividad agraria, utiliza toda su estructura: suelo, sobresuelo y
subsuelo, como un todo. El suelo urbano: a) no es tierra que mantenga vida
vegetal o animal; b) nada tiene que ver con las fuerzas de la naturaleza; e) es
tierra muerta e inerte, desde la perspectiva productiva; d) solo está al servicio de
la especulación, la renta, el lucro y es de interés personal de su titular; e) Sobre
la estructura del suelo urbano se puede tener propietarios individuales.

9. FUNCIONALIDAD DE LA PROPIEDAD AGRARIA

9.1. FUNCIÓN SOCIAL

Se trata del principio que orienta la propiedad agraria en el cumplimiento de


su función social, que la va cumplir de manera muy típica, a través de la
producción y la productividad de seres vegetales o animales destinado al
consumo directo de la humanidad, tal cual nos ofrece la naturaleza o con una
o múltiples transformaciones. Esta función se agiganta a través del trabajo
agrícola como actividad humana que se erige con rango constitucional desde
el instante del desarrollo de un ciclo biológico vegetal o animal de
producción. Desde aquí nace la funcionalidad social (y ambiental) de la
propiedad agraria, que la ordenamos de la manera siguiente:

a. La funcionalidad social de la propiedad agraria nace desde la actividad


agraria como en cualquier parte de la geografla mundial, pues ella se cumple
en cuanto el productor entrega al hombre individual o congregado los elementos
con los cuales satisface sus necesidades vitales.

b. La propiedad agraria tiene razón de ser no solo porque lleva inmanente la


agrariedad, sino, porque le es inherente la función social, es decir, en
beneficio de la persona humana, sin distinción alguna a través de la
producción y la productividad agrícola que no tiene otro destinatario que la
alimentación humana. El ejercicio de la propiedad agraria tiene el propósito
de generar elementos vitales a través de la producción de seres vivos destinados
al consumo humano, No existe un solo hombre en el planeta que no haga uso
de la alimentación agrícola, nadie directa o indirectamente puede prescindir
de la producción de vegetales o animales. Esta es la función valorativa que
cumpJc la propiedad agraria, es decir, satisfacer las necesidades vitales del
hombre individual o congregado.

9.2. FUNCIÓN AMBIENTAL

La propiedad agraria está llamada inexorablemente a cumplir una función


ambiental, esto quiere decir que la unión de la propiedad agraria con el
ambiente es inseparable por 1a propia naturaleza de la actividad agraria que
habita en el núcleo de la propiedad agraria. La función ambiental que debe
ltevar a cabo la propiedad agraria no solo es la de mayor preeminencia, sino, le
proporciona una típica individualidad jurídica frente a las demás
propiedades, y por ende a los demás derecbos reales agrarios. Estamos
hablando de la función ambiental de la propiedad agraria, que le proporciona
mayor preeminencia frente a la propiedad civil o urbana. El ambiente
enriquece los fundamentos del derecho agrario que emergen desde su objeto o
desde el ciclo de vida productivo, fanto que se habla de la función
ambiental de la propiedad agraria, fundamento del instituto jurídico
agroambiental.

Pasemos a fijar algunas consideraciones de la fimción ambiental de la


propiedad agraria:
a. La exigencia de los consumidores de hoy en el mercado agroalimentario está
dirigida a la alimentación con productos agrarios -vegetales o animales- tal
como ofrece la naturaleza o los sometidos a procesos de la agroindustria, con la
ausencia de toda sustancia contaminante que pueda afectar la vida y salud
humanas. Esta es una de las razones para la puesta en marcha de una creciente
y permanente producción de calidad, que genere mejoras en los niveles de vida
del consumidor.

bi El control higiénico y sanitario adecuado en el proceso productivo, corno en


los procesos sucesivos de manipulación de los productos agrarios, es
enfáticamente importante, toda vez que por en medio está la vida humana.
Toda producción agroambiental garantiza los derechos del consumidor al
beneficiarle con una producción de calidad, generada por el ejercicio de la
propiedad agraria en función ambiental, la que implica actividad agraria limpia y
segura167•

c. Lo ideal es propugnar una agricultura no contaminante ni contaminada.


Ya hemos dicho que el grito de la civilización actual, como en ninguna época
de la historia del hombre, es producción y productividad agrarias (cantidad y
calidad), son conceptos compatibles e incscindibles.

d. La función ambiental de la propiedad agraria «surge del impacto del


medio ambiente agrario con el fundamento ético y de buena fe, dentro de los
Derechos Humanos de la tercera generación»!".

e. Se requiere cumplir con el destino económico y social de los bienes


agroalimentarios, sin olvidar que deber «esencial del productor agrario es
proteger los intereses ecológicos y ambientales, son intereses generales
de [Link] socr.e dad» 169 .

f. Las actividades agroambienta!es llevan por excelencia calidad


productiva, en ésta encuentran los intereses de protección de la salud y vida
de toda persona humana. Es la razón que fundamenta que toda actividad
productiva agraria -de cualquier naturaleza- debe cumplir su función
ambiental o ser llevada dentro de un marco de respeto a la vida, la naturaleza y
la dignidad humana.

9.3. FUNCIÓN ECONÓMICA

Es consecuencia de la explotación agrícola que implica un contenido de


producción y productividad. La actividad agraria se resuelve
económicamente con la obtención de frutos vegetales o animales tal cual
ofrece la naturaleza o con una o múltiples transformaciones -
agroindustria- y su comercialización -agrocomercio-, hechas por el
propio productor. De lo que se desprende que la propiedad agraria está
enlazada con el desarrollo patrimonial y productivo que se asienta en la
empresa agraria, la que tiene en la propiedad su fuente de producción, en
efecto:
a. El derecho agrario está íntimamente vinculado a la producción o a la
actividad productiva de bienes, por eso tiene una marcada actividad
económica que se manifiesta en el proceso de la explotación agrícola, el cual
tiene una organización económica, técnica y de profesionalidad desde su
planificación como toda actividad económica. Dispuesta así la producción
primaria, es para darle función económica a la propiedad agraria.

b. De ello resulta que el fundamento económico de la propiedad agrada se


manifiesta como el atributo de mayor preeminencia en la búsqueda
permanente del bienestar general o común del hombre. De tal modo que el derecho
de propiedad agraria se constituye en el instrumento jurídico de producción de la
agricultura, la cual está conectada con el mercado interno y externo, sin que se
preste al fenómeno de la especulación o al monopolio -propio de los actos
comerciales-. Gracias a los bienes agrarios de naturaleza procjuctiva -res
frugífera-, sobre los que recae la propiedad agraria, el J!erecho agrario se
constituye en el derecho patrimonial por antonomasia.

10. LA PROPIEDAD AGRARIA: INSTl"[Link] TÍPICO DEL DERECHO


AGRARIO

Para nosotros los fundamentos en los que se apoya y la funcionalidad que desarrolla
la propiedad agraria, la conducen a la tipicidad propia e inconfundible que
la aleja de la propiedad civil, desde Juego, con una configuración
jurídica como las reveladas en las características que nos ocuparon. Dicho de
otra manera, se trata del instituto jurídico preeminente, autónomo, típico,
productivo del derecho agrario, es el astro central del sistema de los
derechos reales agrarios.

Nadie duda de «la necesidad de dar a la propiedad agraria el rango de instituto


típico del derecho agrario. La explicación de este fenómeno tan complejo está en
la conocida afirmación de la existencia de las propiedades. Es decir no existe la
propiedad sino las propiedades. La propiedad general corresponde al Código Civil,
mientras las propiedades especiales se encuentran ubicadas fuera del Código como
desmembración en la legislación especial» 170.

Se entiende la propiedad agraria como instituto típico del derecho agrario


porque su regulación normativa está fuera del derecho común o propiamente en la
legislación agraria especial. Especialidad norrnativa que se halla en armonía con el
artículo 88 de la Constitución (1993). Esta situación, en nuestra opinión, hace del
instituto ius real de la propiedad agraria una propiedad species. típica, peculiar o
propia del derecho agrario que merece, sin duda, un tratamiento de manera
distinta en relación a la propiedad general o civil.

11. LA PROPIEDAD CIVIL Y LA PROPIEDAD AGRARIA

11.1. JDEAS PRELIMINARES

Lo importante en el saber iusagrario está más allá de las diferencias entre


una y otra propiedad, pues «es el acto de su destinación de la tierra a los
fines de la producción agrícola lo cual nos señala el pasaje del estudio
civilístico del derecho de propiedad, y de los otros derechos reales de goce
sobre los bienes al estudio agrarístico de la tierra como elemento de
producción de seres vitales. La tierra destinada por el propietario a la
producción adquiere la naturaleza jurídica de un fundo rústico y deviene en
un bien instrumental»!". De estas líneas entendemos que la tierra agraria
destinada por el propietario a la producción vegetal o animal para el
consumo humano adquiere, sin mayor especulación doctrinal u otra, la
naturaleza jurídica de inmueble agrario o propiamente de sucio agrario como
instrumento natural de producción. Con otras palabras, la noción de predio
agrario se entiende por la destinación a la utilización agrícola con cultivo de
· vegetales, crianza de animales o cultivo de bosques (silvicultura).

Lo que hasta aquí conocemos de la propiedad agraria, poco difundido en nuestro medio
(Perú), revela que se trata de un instituto que no puede ser prescindido en el
conocimiento del legislador o gobernante, menos en el de
los operadores del Derecho, ni que decir, en la enseñanza superior e
investigación científica; pues sería apartarse de uno de los institutos de
profundo contenido productivo, económico, social y ambiental. La propiedad
agraria es el instrumento jurídico que soporta real y efectivamente el
desarrollo del país, por su intensa funcionalidad de desarrollo económico,
social y ambiental.

11.2. ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE LA PROPIEDAD CIVIL Y


LA PROPIEDAD AGRARIA

11.2.l. PROPIEDAD CIVIL (GENERAL)

Se trata de la propiedad genus, estudiada y regulada por el derecho civil y se diferencia de


la propiedad agraria por lo siguiente:

a. Es de renta, especulativa e individualista o es�olo al servicio de su titular.

b. Sirve exclusivamente a la propiedad ubicada en centros urbanos en


general (casa-habitación, comercial, industrial, etcétera}, excluye a la agraria.
c. No es instrumento de producción de bienes primarios u originales tal cual
nos ofrece la naturaleza o con una o múltiples transformaciones hechas
por el propio productor agrario.
d. No le interesa las fuerzas de los recursos naturales renovables.
e. Está sometida a muy escasos riesgos: carece de riesgos biológicos y de
mercado.
f. Depende de su ubicación (centros urbanos).
g. No le importa la fertilidad o la calidad del sucio (nutrientes).
h. No es de actividad o dinámica, es inerte, moribunda, sin vida.
i. Recae en bienes muebles e inmuebles no productivos.
j. La estructura del inmueble urbano o de los centros poblados regulada por el
derecho civil, comprende el suelo, sobresuelo y subsuelo, con la
advertencia que cada uno puede pertenecer en propiedad a diferente
titular.
k. Preponderantemcnte se halla ubicada en los centros urbanos y poblados que han
dejado de ser ámbito rural o de uso y destino agrícola.
11.2.2. PROPIEDAD AGRARIA (ESPECIAL}

Se trata de una de las propiedades especiales que se diferencia de la


propiedad civil, porque:

a. Es propiedad species regulada por la ley especial agraria.


b. Es de producción primaria de vegetales o anímales, en su concepción
biológica.
c. Es propiedad en la que anida inmanente la actividad agraria, bajo el
criterio biológico.
d. Es reveladora de la actividad económica agraria ambiental o
agroambiental.
e. Constituye un instrumento jurídico de producción y de la empresa
agraria, ambas son soportes económicos de desarrollo para el país.
f. Está enlazada con la explotación agrícola y los recursos naturales
renovables de producción.
g. El inmueble sobre el que recae la propiedad agraria -tierra agraria
lleva en esencia actividad económico-productiva consistente en el
desarrollo de un ciclo biológico de producción, vegetal o animal, destinado
al consumo directo tal cual nos ofrece la naturaleza o con una o múltiples
transformaciones.
h. Está destinada al desarrollo de la actividad agraria aprovechando las
fuerzas de la naturaleza (agua, clima, energía solar, vientos, lluvias,
etcétera).
1. Sus fundamentos son: constitucional, científico, social,
económico,
humanístico y ambiental.
J. Es activa, instrumental, productiva, ambiental y posesiva.
k. La ubicación preponderantemente está en el ámbito rural. Un mundo
distinto al urbano. ,
l. El suelo agrario mantiene la unicidad de su estructura -suelo, subsuelo y
sobresuelo-, como un todo para la actividad agraria.

En suma: a) son disimilitudes elaboradas con el propósito de establecer que


entre ambas propiedades -civil y agraria- existe una línea linderal que
marca definitivas diferencias; e) ninguna de las diferencias señaladas para la
propiedad agraria podrían encajar en la propiedad civil; e) el análisis
comparativo evidencia con certeza clara y manifiesta que propiedad agraria no
es propiedad civil; d) la línea que marca definitivamente las diferencias entre la
propiedad civil y la propiedad agraria, es la agrariedad.

12. LAS PROPIEDADES AGRARIAS EN LA UNIDAD DEL


OBJETO DEL DERECHO AGRARIO

12.1. SIGNIFICACIÓN PARA LOS DERECHOS AGRARIO Y CIVIL

Es preciso sentar que la Constitución peruana en el artículo 60 reconoce: a) el


pluralismo económico; b) la pluralidad de la propiedad; y, e) la pluralidad de la
empresa.
El rubro merece ser explicado en cuanto el concepto «propiedades
agrarias», Al respecto ponemos en claro las consideraciones que siguen:

a. El derecho civil guarda unicidad (es único como derecho civil) en su


contenido como sistema normativo y científico, unicidad que se aprecia desde
una doble perspectiva: una extrínseca, por la que el derecho civil como ciencia
es uno solo y su manifestación objetiva es la ley civil codificada; y otra
intrínseca, que significa que aun existiendo una pluralidad de disciplinas
civiles que llenan el contenido interno de derecho civil -sin romper la
unicidad del derecho privado civil o general-, (v. gr., los derechos de
personas, reales, de familia, de obligaciones, etcétera), éste es uno solo, pues
los mencionados derechos operan bajo un mismo non1en iuris, derecho civil,
es decir, no dejan de
ser derecho civil. No es¡ posible que existan varios derechos civiles,
regulados por varios conjuntos normativos generales.

b. Ese mismo fenómeno jurídico que se produce en el derecho civil, también se


genera en el' derecho agrario, en la unicidad de su objeto, con la
coexistencia de varias disciplinas jurídicas que estudian y regulan una
pluralidad de propiedades agrarias, aglutinadas por el común
denominador de la agrariedad. Así tenemos las propiedades agrarias estudiadas y
reguladas por el derecho agrario --en la unicidad de su objeto-, como la
propiedad forestal, por el derecho forestal; la propiedad de aguas, por el
derecho de aguas; la propiedad de semillas, por el derecho de semillas; la
propiedad comunal, por el derecho comunal; la propiedad de las tierras
eriazas, por el derecho de tierras eriazas; la propiedad de las tierras de ceja
de selva y de selva, por el derecho amazónico, etcétera. De lo que resulta
que no es posible jurídicamente que haya una propiedad agraria con un
tratamiento fuera del derecho agrario, pues sabemos bien que el objeto de
la ciencia iusagraria es único «por la historicidad misma del derecho
agrario, entonces, sería un error identificar su objeto con determinado
conjunto normativo; pues ello implicaría aceptar -lo que no es cierto-
que existan tantos derechos agrarios corno ordenamientos jurídicos, o que éste es
distinto según la diferente época de desarrollo. Por ello lo que debe buscarse
es ese íus proprium, esa esencia, presente en las normas ius agrarias, pues el
conjunto no es el objeto: es el contenido, que encuentra sus límites en la
medida en que se determine e identifique ese común denominador
representado por el objeto»!",

c. El derecho agrario peruano: a) externamente se manifiesta a través de su


positividad u objetividad especial, con normativas o conjuntos
normativos inherentes -de modo inseparable- a la agrariedad y ésta se puede
distinguir racionalmente como actividad agraria humana, la cual genera
relaciones y situaciones jurídicas nacidas como consecuencia de tales
actividades agro-culturales, que son desarrolladas por el sujeto de derecho
agrario -productor agrario- aprovechando las fuerzas de la naturaleza
productiva; y, b) internamente se halla informado por su teoría general y ostenta
en su contenido una serie de institutos jurídico-agrarios propios, así como
varias propiedades agrarias y derechos subjetivo materiales sustantivos
revestidos -en esencia- de agrariedad.

13. FORMAS DE PROPIEDAD AGRARIA (SPECIES)

Es de fijar con atención que anteriormente nos ocupamos de la pluralidad de


propiedades, ahora nuestro estudio comprende con especificidad, dentro de esa
pluralidad de propiedades, ocuparnos de las propiedades agrarias que están
arraigadas en el contenido del derecho agrario.

La labor investigativa sobre la propiedad agraria nos conduce a demostrar y


saber, no solo que derecho agrario no es derecho civil, que propiedad agraria no
es propiedad civil o que las normas civiles no están en la aptitud de regular
los derechos reales agrarios u otros institutos, sino, básicamente a analizar
y fijar que en el derecho agrario peruano coexisten varias formas de propiedades
agrarias. Coexistencia bajo la unicidad del objeto y contenido del derecho
agrario peruano. Cada propiedad agraria se halla regulada por diferentes
conjuntos normativos especiales, lo que no quiere decir que estén fuera del
derecho propio de la agricultura. Veamos brevemente cuales son:

a) Propiedad de aguas. El derecho de aguas emergió en nuestro país hace más


de un siglo con la vigencia del Código de Aguas de 1902. Hasta que fue
derogado por el Decreto Ley 17752. Este conjunto normativo armonizó
estrechamente con la transformación de la estructura agraria colonial
(vigente en el país hasta antes de 1969) que instituyó el Decreto Ley 17716, es
decir, se instituyó la propiedad de las aguas para la agricultura con un
contenido de profunda proyección social, económica y ambiental. El agua para
la agricultura significa la sangre que corre por las venas de los vegetales y
animales. Sin el agua es imposible hablar de actividad agraria o del criterio
biológico de la agricultura. La agricultura es vida, y su complemento lo
encuentra en el agua, que es vida para la vida vegetal o animal y ésta para la vida
humana.

Según los artículos 1 ° y 5° de la derogada Ley General de Aguas (l 7752), las


aguas en todos sus estados (sólido, líquido o gaseoso) son de dominio público
del Estado, sin excepción. Además no reconoce propiedad privada alguna ni
derechos adquiridos. Las aguas según dicha ley especial (articulo
5°) son inalienables, imprescriptibles e inembargables. Esta naturaleza legal de
las aguas ofrece garantía y seguridad jurídica para un recurso renovable tan
vital en la agricultura. Estamos ante una de las fuerzas de la naturaleza como
recurso natural renovable imprescindible para el ciesarrollo de un ciclo biológico
vegetal o animal, punto inicial de toda 'fictividad productiva agraria.

Posteriormente la Ley General en mencion, en muchas de sus disposiciones


al igual que las de sus reglamentos, ha sido modificada por el Decreto
Legislativo Nº 653 y el Decreto Supremo Nº 0048-91-AG. Ahora rige la Ley
de Recursos Hídricos Nº 29338 (derogó la Ley General de Aguas mencionada),
que nos habla de «dominio de las aguas», en vez del nomen iuris adecuado y
científico de propiedad, es decir, debió haber utilizado el vocablo «propiedad» o
«propiedad de las aguas», en armonía con nuestro Código Civil. El agua
constituye patrimonio de la Nación, El dominio sobre ella es inalienable e
imprescriptible. Es un bien de uso público y su administración solo puede
ser otorgada y ejercida en armonía con el bien común, la protección ambiental
y el interés de la Nación.

¿Cuándo están las aguas en el quehacer regulador del derecho agrario? En


cuanto están destinadas al uso en un ciclo biológico de producción de bienes
vegetales o animales destinados al consumo humano. «La relación entre la tierra
y agua es de vida. Si alguno de los aspectos que el derecho agrario debe tener
en cuenta y ello importa establecer si la regulación de las aguas compete al
derecho agrario, constituye una disciplina autónoma, o bien si su estudio
corresponde a diversa ramas del derecho cada una de las cuales debe ocuparse de
examinar determinados aspectos, o mejor, de diferentes modos de su uso y
aprovechamiento. Importa la propiedad de las aguas, en el derecho agrario,
en cuanto a las destinadas al uso agrícola, corno elemento imprescindible para
llevar adelante la empresa agraria en la producción de seres vivos con destino
al consumo humano» 173• En las actividades agrarias
-en algunas- se puede hasta prescindir de la tierra, pero jamás del agua.

b) Propiedad comunal. La vida jurídica e institucional de las comunidades


campesinas del Perú se encuentra normada por la Ley General de
Comunidades Campesinas Nº 24656, sus reglamentos Decretos Supremos N"
008-91-TR y 004-92-TR, luego se tiene la Ley de Deslinde y Titulación Nº
24657. Conjuntos normativos iusagrarios que merecen ser actualizados por los
mismos cambios que se han venido operando en estas entidades desde
cuando fueron reconocidas y dignificadas por el artículo 11 5 del Decreto
Ley Nº 1 77 1 6 , bajo la denominación de comunidades campesinas
-proscribió la de «comunidades indígenas»-, dejando de lado el odioso y
despectivo trato de «reservaciones de comunidades indígenas» que desde la
colonia a la data del Decreto Ley en mención operó.

La vida institucional de las comunidades campesinas se rige por los


principios de igualdad de derechos y obligaciones entre los comuneros, lo que
se traduce en una convivencia comunal basada en: a) la defensa de los intereses
comunes; b) la participación plena en la vida comunal; e) la solidaridad; d)
la reciprocidad; e) la mancomunidad; f) la ayuda mutua entre comuneros; g) la
defensa del equilibrio ecológico, h) la preservación y el uso racional de los
recursos naturales (criterio amplio de lo agroambiental), etcétera. Gran
parte del, territorio nacional está ocupado por las comunidades campesinas; sin
embargo en la Constitución actual (1993) han recibido un trato mezquino, con
la única orientación de hacerlas desaparecer. Se olvida que la identidad de la
Nación peruana está enraizada en las comunidades campesinas. El Estado tiene
el deber histórico de promoverlas social, económica y ambientalmente, hacia
su desarrollo integral o sostenible.

La propiedad de las tierras comunales está protegida desde el artículo 163 de la


Constitución del Estado de 1979, al instituir que son inalienables, imprescriptibles
e inembargables. Actualmente en la Constitución (1993), con la mezquindad
de una redacción mediatizada, se regula en los artículos
88 y 89, ya no con la naturaleza de tierras inalienables, sino, la misma
Constitución autoriza la enajenación de las tierras comunales bajo «la
outonomia'de la libre disposición de las tierras comunales», que armoniza
con el artículo 11 ° de la ley 26505 de 1 8 de julio 1995, que aclara cómo
deben proceder las comunidades campesinas cuando enajenan sus tierras o
celebran cualquier acto jurídico sobre éstas. Las Comunidades campesinas
están básicamente ligadas a la agricultura como el medio de trabajo fundado en
principios de solidaridad, reciprocidad y mancomunidad, que orientan
extraordinariamente la vida económica, social y productiva de la comunidad y
de sus comuneros, frente al histórico olvido de los gobernantes de tumo.

e). Propiedad forestal o foral. La norrnatividad que originariamente reguló los


recursos naturales renovables de la flora y la fauna silvestre de nuestro país fue
el Decreto Ley Nº 2 1147 , derogado por la Ley Forestal y Fauna Silvestre Nº
27308 de IS de julio del 2000, reglamentada por el Decreto Supremo Nº 014-
2001-AG. Regulación que armoniza con el interés social, económico y ambiental
de la Nación. En todo cuanto refiera a la actividad productiva agraria en los
conjuntos normativos aludidos corresponde al contenido del derecho agrario. El
articulo 7° de la Ley Forestal establece, que el patrimonio forestal nacional, los
recursos forestales y de fauna silvestre mantenidos en su fuente y las tierras del
Estado cuya capacidad de uso mayor es forestal, con bosques o sin ellos,
integran el Patrimonio Forestal Nacional, no pueden ser utilizados con fines
agropecuarios u otras actividades que afecten la cobertura vegetal, el uso
sostenible y la conservaciln del recurso forestal, cualquiera sea su ubicación en
el territorio
nacional, salvo en los casos que señale la referida Ley y su reglamento.

Se dio el Decreto Legislativo Nº 1090, el mismo que por no estar en armonía con
la realidad agraria amazónica fue derogado por el Congreso de la
República mediante Ley 29157.

d) Propiedad de semillas. El régimen normativo especial iusagrario sobre el


tratamiento de semillas originariamente estuvo materializado en las Leyes Nº'·
23056 y 26571, las que han sido derogadas por la Ley General de Semillas
Nº 27262 de 12 de mayo del 2000, modificada por el vigente Decreto
Legislativo Nº 1080, reglamentada por el Decreto Supremo Nº 040-
2001-AG. La semilla, en el concepto más amplio, encierra genéticamente la
presencia del ciclo biológico de producción <le bienes vegetales y animales
-agrariedad- que plantea la teoría de la agrariedad, en la determinación del
objeto del derecho agrario, el cual ha adquirido, sin duda, una
connotación universal en el mundo de la ciencia del derecho agrario.

e) Propiedad de tierras eriazas. Las tierras eriazas son aquellas que se


consideran no cultivables por falta o exceso de agua y demás terrenos
improductivos, exceptuándose los de forestación, reforestación, las lomas con
pastos naturales dedicadas a la ganadería, los terrenos urbanos y los usados
con fines domésticos o industriales (artículo 192 del Decreto Ley
17716). La definición anotada es la legal, también empleada en la doctrina. Las
tierras eriazas sin excepción son de propiedad del Estado. En la
legislación agraria vigente se hallan normadas por los artículos 32 a 65 del
Decreto Supremo Nº 0048-91-AG, que aprueba el reglamento del Decreto
Legislativo Nº 653.

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