ARNOLD
SCHOENBERG
PIERROT LUNAIRE
OP. 21
Raúl Cuartero Ballester
Interpretación, saxofón.
ÍNDICE
1. Introducción………………………………..3
2. Contexto histórico y estilístico………….....5
3. Arnold Schoenberg………….……………..7
4. Análisis a grandes rasgos…………………..9
5. Der Dandy (N.º 3)…………………………12
6. O alter Duft (N.º 11)……………………….15
7. Bibliografía………………………………..18
INTRODUCCIÓN
En este trabajo vamos a hablar de una de las obras que formaron el origen de la música
atonal, Dreimal sieben Gedichte aus Albert Girauds 'Pierrot lunaire'. “Tres veces siete
poemas de Pierrot Lunaire de Albert Giraud”, más conocida como Pierrot Lunaire.
Esta obra es un conjunto de 21 canciones (“tres veces siete”) compuestas por Arnold
Schoenberg en 1912, y presentada en Berlín en el mismo año. Utilizaba en estas los poemas,
escritos en francés, del escritor belga Albert Giraud y mediante la traducción al alemán
realizada por Otto Erich Hartleben.
En primer lugar hablaremos del contexto histórico y estilístico de la obra, hablando de
los principios de la atonalidad (donde se encuentra esta obra), justo antes de la Primer Guerra
Mundial. También hablaremos de las influencias de esto, donde podemos encontrar a Mahler
o a Strauss.
Después hablaremos de Arnold Schoenberg, donde, desde un plano biográfico,
trataremos los trabajos del compositor austríaco en relación a Pierrot Lunaire y la influencia
que esta tuvo en sus obras posteriores. Así como la influecia que causaron los trabajos de
Schoenberg en los compositores posteriores, de los que prácticamente todos fueron alumnos
suyos, como Webern y Berg, que se convertirían en discípulos.
A continuación realizaremos un análisis de Pierrot Lunaire a grandes rasgos, nombrando
las distintas canciones que hay en la obra y la debilidad de Schoenberg por los números, como
bien demuestra el título completo de la obra; y otras curiosidades de las que hablaremos más
tarde, como la contradicción presente en muchos de los ámbitos analizables durante todas las
canciones de la obra.
La obra, que siendo atonal, aún no es dodecafónica, tiene 21 canciones, en las que todas
tienen material interesante para analizar, pero, por la extensión de la obra, nos centraremos en
solo dos de ellas, una de cada grupo de siete, ya que cada uno de estos adquieren unas
características comunes. Así pues, nos centraremos en la número tres, “Der Dandy” del primer
grupo; y en la última de la obra, la número 21, “O alter Duft”.
Cuando estas dos canciones estén analizadas, pasaremos a dar mi opinión sobre este
trabajo y el expresionismo utilizado por Schoenberg en esta etapa en la que, componiendo
música atonal, aún no era dodecafónica.
Con esta conclusión pasaremos al final del trabajo, la bibliografía, donde expondré los
materiales de los que he dispuesto para realizar el trabajo, sobretodo en los aspectos como el
contexto o la biografía.
CONTEXTO HISTÓRICO Y ESTILÍSTICO
Pierrot Lunaire, compuesta en 1912, aparece justo antes de la Primera Guerra Mundial
(1914-1918), en la primera parte atonal de la vida de Schoenberg, y decimos atonal porque
llevaba mucho tiempo componiendo, ya que empezó desde pequeño, pero con obras
postrománticas.
La razón por la que Schoenberg dio paso a la música atonal no se debió en gran parte al
avance de las otras formas artísticas de la época, sino más a un aspecto filosófico-musical en
el cual se vio envuelto este compositor mediante su relación con David Joseph Bach y con
Alexander von Zemlinsky.
El primero le dio una base más filosófica, con el que aprendió a tener una actitud más de
oposición contra las opiniones populares y los pensamientos comunes, así como a dudar de
los conocimientos que le proporcionaría la sociedad desde su nacimiento y a buscar las reales
respuestas a las muchas preguntas de Schoenberg, que, como en el caso de todos los grandes
intelectuales de la historia, era muy curioso.
Dentro del aspecto musical aparece von Zemlinsky, el director de la orquesta
“Polyhymnia” en la que apareció Schoenberg como cellista, dando una impresión muy buena
al director, reconociendo en él un gran talento, hasta el punto en el que en su etapa temprana,
este sería su “catapulta” hacia el ambiente musical de Viena, ayudándole a presentar varias
obras.
Con la existencia de estas dos figuras, y sumando a parte la de Oskar Adler, quien sería su
primer profesor y del cual aprendería los conocimientos básicos de música y filosofía,
podemos entender mejor la valentía y la suficiencia de conocimientos por parte de
Schoenberg para realizar estos cambios estilísticos que revolucionarían posteriormente el
“mundo” de la música clásica.
Schoenberg, como compositores influyentes, tuvo a Richard Wagner, del cual apreciaba
mucho la música vocal, como es esta obra. Richard Strauss fue otro de sus compositores
influyentes, y de hecho llegó a tener un puesto de trabajo gracias a este, como profesor de
armonía en Berlín, aunque un año después se volvería a Viena con otro de los compositores
que marcaron su vida, Gustav Mahler, con el que guardaría una relación amistosa.
Tras esto, en 1904 crearía la Sociedad de Compositores, donde estuvieron Alban Berg y
Anton Webern, los cuales también lanzarían a Schoenberg hacia la composición atonal, hasta
estos mismos le siguieron en este tipo de composiciones.
Pierrot Lunaire, por tanto, nace en un periodo de música atonal en la vida del
compositor austríaco, una época muy importante y prolífica para él, aunque en estas seguiría
teniendo, según Boulez (el cual le criticaba por esto), un aspecto musical todavía
postromántico.
ARNOLD SCHOENBERG
Aquí hablaremos del compositor que nos ocupa en este trabajo, Arnold Schoenberg (1874
en Viena – 1951 en Estados Unidos).
Fue un músico, teórico musical, pintor austriaco y, lo más importante, compositor, que,
siendo austriaco, tenía otra forma de escribir su nombre (Schönberg), aunque en Estados
Unidos se pondría el nombre con el que lo escribimos comúnmente. Es para muchos el
compositor más importante del Siglo XX junto con Igor Stravinsky.
No había mucha relación entre su familia y la música, ya que ninguno de sus padres
tenían ninguna profesión relacionada, pero a pesar de esto, destacó desde joven, empezando
con nueve años, donde ya era violinista y compositor (todavía autodidacta). Con quince años
se pondría a trabajar en un banco para cuidar de su familia debido a la muerte de su padre, por
lo que perdió contacto con la música, pero aún acudía a conciertos gratuitos o ciertas óperas,
de las que solía escoger a Wagner, del cual se vio influenciado más tarde.
Tras esta época, Schoenberg comienza su estudio con el director de orquesta y los demás
personajes nombrados en el apartado anterior. Si bien es verdad que Zemlinsky fue de gran
ayuda para su carrera, el compositor austriaco aseguraba que el método con el que más había
aprendido era el de estudiar las obras de los grandes compositores, desde Bach y Mozart hasta
Mahler o Wagner.
Con veinta años sería cuando comenzaría a vivir de su faceta más teórica y analítica de la
música trabajando en Berlín, impartiendo clases de armonía y composición, a petición de
Richard Strauss.
Con Strauss en Berlín duraría poco tiempo, ya que Viena era su verdadera casa y allí
podría entablar una relación con Gustav Mahler. Tras realizar este cambio, Schoenberg abriría
su camino hacia la atonalidad, en unos tiempos donde esta era muy libre, y, como podemos
ver con la Segunda Escuela de Viena, con un estilo expresionista.
Este tipo de composiciones expresionistas vienen también atribuidas al pintor ruso
Kandisky, precurso del arte abstracto. Con este tipo de obras chocarían en gran parte con el
Neoclasicismo que se estaba generando en otras partes de Europa, como es el caso de Igor
Stravinsky o de Les six en Francia.
En esta época en la que nos encontramos, Schoenberg compuso la obra que tratamos en
el trabajo, justo antes de la Primera Guerra Mundial, coincidiendo con una época muy
importante para él compositivamente hablando.
Tras esto, Schoenberg buscaría maneras de encontrar una teoría u orden para cambiar el
atonalismo libre, donde encontró su gran aportación para la música, el dodecafonismo. Esta
técnica de ordenar las notas sin repetirlas seguía en los pasos atonales de no darle mayor
importancia a unas notas que a otras, pero ya encontraba para estos sonidos un orden para
componer y analizar estas obras atonales.
Tras esto irrumpiría el nazismo, tras lo que Schoenberg, que era judío, se vio obligado a
huir de Europa y se exilió a Estados Unidos, donde moriría más tarde. Por otra parte, Berg y
Webern se quedaron, pero mantuvieron una mala situación económica, ya que su música fue
interpretada como música “degenerada”.
Mientras estos murieron en Europa (Berg por una sepsis y Webern por un disparo de un
soldado norteamericano), el maestro y con más edad de los tres seguiría vivo hasta 1951. Su
trabajo en Estados Unidos pasaría por profesor en ciudades muy importantes como Nueva
York, Boston o California, donde trabajó mayormente hasta obtener la nacionalidad
estadounidense.
En esta última época nos dejaría con varias obras y libros teóricos importantes, dejando
incluso obras sin completar, como es el caso de la ópera “Moisés y Aaron”, la cual tuvo una
muy buena crítica con su representación en dos actos.
En 1951 moriría en en el país norteamericano, donde había vivido esta cuarta parte de su
vida, debido a un paro cardiaco.
ANÁLISIS A GRANDES RASGOS
Pierrot Lunaire nace como una de las obras atonales referencia de estos primeros quince
años del S.XX. Trataremos el análisis de la obra entera de una forma poco detallada.
La obra consta de 21 canciones, por lo que la obra contiene “tres veces siete” en su título
principal. A continuación expondré el título y los números de todas canciones de la obra, cuya
letra son textos de Albert Giraud traducidos al alemán.
1. Colombine
2. Der Dandy
3. Eine blasse Wäscherin
4. Valse de Chopin
5. Madonna
6. Der kranke Mond
7. Nacht (Passacaglia)
8. Gebet an Pierrot
9. Raub
10.Rote Messe
11.Galgenlied
12.Enthauptung
13.Die Kreuze
14.Heimweh
15.Gemeinheit!
16.Parodie
17.Der Mondfleck
18.Serenade
19.Heimfahrt (Barcarole)
20.O Alter Duft
Dividimos la obra, inspirada en un ambiente de cabaret vienés, en tres grupos de siete
canciones. Como bien propone el mismo Schoenberg.
En el primer grupo de poemas, Pierrot trata temas más positivos como son el amor, el
sexo y la religión, siendo esta última una razón para muchas de las obras de nuestro
compositor; En el segundo grupo nos habla de temas totalmente contrastantes a los primeros
ya nombrados, como es la violencia o la blasfemia y el crimen; En el tercero, tratará otra tema
bastante distinto, donde Pierrot canta su regreso a la ciudad italiana de Bérgamo.
En esta obra podemos ver el gran interés de Schoenberg por la numerología, lo cual
demuestra mediante varias señales. Como ya hemos dicho, se entiende solo con ver el título
de la obra, viendo que no mencione el número 21, sino que dice que son tres veces siete
poemas. Pero aún vemos muchos más detalles de esto, como el uso constante y extenso de
motivos con siete notas, y para añadir, el ensemble lo forman siete personas (incluyendo al
director).
Siguiendo con esta fascinación del compositor, la pieza es su Opus 21, tiene 21
canciones, se estrenó el 12 de marzo en el año 1912.
Otros números importantes de la obra son el tres y el trece, ya que cada poema tiene trece
líneas y la primera de cada uno de ellos se repite tres veces. Estas líneas se repiten a su vez en
la siete y en la trece.
Habiendo terminado con el tema de la numerología, ahora debemos tratar las
contradicciones de la obra, donde vemos para empezar que Pierrot, a la vez de ser un héroe,
también es tratado como una persona con muchos errores y una baja inteligencia; este hace su
papel como una forma de concierto, donde hace que el cabaret parezca una forma de arte
elevado; Por último, la creación del personaje como masculino, choca con que cante una voz
femenina, que alterna entre la primera y la tercera persona.
Ahora que tenemos estos dos aspectos tratados (numerología y contradicciones) es
momento de hablar de la obra desde un punto más auditivo.
Así vemos a una soprano solista que canta los poemas en Sprechstimme, (un forma de canto
similar al recitativo de otras épocas musicales) lo cual es un estilo de canto donde el cantante
tiene que interpretar el papel de una forma medio hablada y medio cantada a la vez.
La obra es también, como ya hemos mencionado en puntos anteriores, claramente
atonal, pero no llegando todavía al dodecafonismo, y una obra muy representante del
expresionismo, un movimiento artístico que reflejava el ambiente de faltas morales y los
variados conflictos y tensiones que precedieron a la Primera Guerra Mundial.
En la obra, se nos cuenta un melodrama que va pasando por los distintos sentimientos
que nombraba en los distintos tres grupos de los que está compuesta la obra. La utilización de
los instrumentos es utilizada en relación a lo que exprese la voz.
Es importante mencionar para acabar que esta obra, en todas sus canciones, es
fuertemente expresiva, remarcando este aspecto casi al punto sarcástico, obviamente sin llegar
a esto último ya que Schoenberg era un gran convencido de esta música, aunqe hay que
separar este Expresivo con el Espressivo romántico, con lo que Adorno afirma: (según la tesis
de David Fernández y María Quintana sobre Anotaciones filosófico-musicales a propósito de
Pierrot Lunaire) “Por aquella exageración que hace pensar en el final del mismo expressivo”.
La obra fue recibida en su estreno como blasfema y a la misma se le silbó y maltrató,
pero Webern defiende que, a pesar de esto, la obra sería al final un “éxito sin calificaciones”.
Ante las críticas a los textos por blasfemos, Schoenberg contestó lo siguiente:
“Si fueran musicales, a nadie le hubieran importado las palabras. En lugar de eso, se hubieran
ido silbando las melodías.”
A continuación seguiremos con el análisis exhaustivo del movimiento número tres, Der
Dandy.
DER DANDY
Ahora empezaremos con la parte más específica y análitica del trabajo, donde expondré en
primer lugar el análisis en concreto de Der Dandy, la tercera canción de Pierrot Lunaire.
En primer lugar, para entender esta canción debemos recordar que estos poemas hablarán
de temas como el amor, el sexo o la religión. Dicho de esto, es importante ver la letra y si
traducción a nuestro idioma.
Como podemos ver, es una letra para nada catastrófica como sí será esta obra más
adelante; podemos ver que habla sde una forma más positiva, expresando a un Pierrot más
“coqueto” y en búsqueda de su felicidad (parábola que entiendo gracias “rayo de luz”).
En esta vemos que la estructura de la letra cambia un poco respecto a otras, ya que se
mantienen los dos refranes, pero el último verso de este, siendo parte del primer refrán está un
poco cambiado. Vemos que el primer refrán se repite en el verso siete y en el último, 13,
número al que mantendrá fobia nuestro compositor, teniendo problemas serios con esta
última.
El segundo refrán se repite dos veces, apareciendo en el la segunda línea y más tarde
en la octava.
Con el análisis musical propiamente dicho, hemos de nombrar el pequeño número de
voces que hay en este poema, siendo solo tres; el pícolo, el clarinete y el piano, obiamente
junto con la voz.
Vemos que no propone en esta obra ningún centro tonal, por lo que llamamos a esto
música atonal, pero aún no aparecen series, por lo que es atonalismo libre.
Durante este poema hay un poco de sensación de intranquilidad, o eso me hace parecer
eel compositor con el uso del registro y los intervalos en la voz y el seguimiento de las líneas del
pícolo, clarinete y piano.
En esta parte me transmite esa poca calma, con el motivo del pícolo suelto, los dos
del clarinete, etcétera.
Podemos ver también aquí un rasgo muy importante de Schoenberg, el
expresionismo, ya que claramente hay una tratamiento melódico en la voz (aunque esto ocurre
en prácticamente toda la obra) y un registro que anima a la melodía.
En esta parte, por si ya no nos había dado grandes pistas, pide en la partitura el
Expressivo en el piano. Además también aquí vemos los aspectos anteriormente nombrados
típicos del expresionismo, como ese tratamiento melódico.
El compás es un 4/4 claro y sin problemas rítmicos en un tiempo de “allegro” que deja
usar esta técnica de canto hablado de una forma muy fluida.
Con esto último, pasaremos ahora a la última canción de la obra.
O ALTER DUFT
Este es el último de los poemas de Pierrot Lunaire, del cual explicaremos en primer
lugar su significado. De modo que antes de escribir es importante dejar la traducción de este
poema para poder analizarla después.
Podemos ver en esta letra un sentimiento de nostalgia pero entendida de forma
positiva y vivida por Pierrot con alegría al volver este a su ciudad, Bérgamo, en Italia, la cual
fue su ciudad de nacimiento y donde pasaría su infancia y posteriores vivencias.
Aquí otra vez se vuelve a descartar de esos temas más negativos y violentos del
segundo grupo, y habla de su vuelta a Pérgamo, tema sobre el que tratan los siete últimos
poemas de la obra.
He elegido analizar esta canción ya que esta se en características diferentes a las demás,
como, por ejemplo, por primera vez aparece el cámara en su totalidad
Este compás que realiza alrededor de la mitad del
poema, es un momento muy importante para el análisis de esta
canción, ya que es este primer momento donde aparecen
tocando todos los músicos del ensemble, junto con el piano y
la cantante, que se mantenían casi en un duo constante en este
último movimiento de la obra.
Aún así no se puede entender este momento como un
tutti romántico o anterior ya que en pocos tuttis es fácil de ver
que todas las voces lleven estos matices.
Tras el peso de la obra y el crecimiento en la intensidad negativa en este ciclo de
poemas, estos movimientos finales, sobretodo el número veinte y este último, dotan al final de
la obra de una tranquilidad, una sensación de llegar a casa, como la misma canción dice,
siendo también un conocimiento que Schoenberg aprendió e su vida debido a sus viajes por
Europa, aún no en América donde iría unos veinte años más tarde.
Esto coincide con el final del poema 21 y así también de Pierrot Lunaire, ya en su casa
de Pérgamo, sensación que no para de presentar en este movimiento.
Como podemos ver, incluso en estos momentos le era difícil a Schoenberg juntar a
todos los instrumentos del conjunto. No es un significado de dificultad normal, sino que era
una idea del compositor para crear esta tranquilidad desde la no oposición de los timbres y de
los olúmenes de los diversos instrumentos con la voz.
Para finalizar, O alter Duft, representa el final de una de las obras que marcarían la
historia de la música del S.XX hasta nuestros días actuales, influyendo en toda la música
serialista y la contemporánea. A su vez también fue una obra que dictaminó este carácter
expresionista que Schoenberg, como pintor y compañero de Kandisky (con quien se
intercambiaba cartas), quiso llevar a la música.
BIBLIOGRAFÍA
1. Anotaciones filosófico-musicales a propósito de Pierrot Lunaire
de Schoenberg. Escrito por Domingo Fernández Agis y Hortensia
M.ª Quintana Pérez.
2. Partitura en IMSLP de Pierrot Lunaire (de la cual he sacado las
capturas).
3. Wikipedia. Artículo sobre Schoenberg (biografía).
4. Pierrot Lunaire, Traducción de la letra por parte Luis E. Etxeverry