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Habitar un país es llenar de tierra una piscina

Jorge Posada
Adiós a Croacia.
Zindo & Gafuri.
Argentina, 2012.
sobre la calle ha llovido
sobre hombres que cargan bolsas
ocultan papeles y su nombre

los miro alejarse


distingo sus sombras
al tirar de las maletas

sobre la calle ha estado la lluvia


sobre los ancianos que no sabrán pronunciar
el país al que los desplazan
las casas se transforman en naves espaciales
agujeros y maquetas con caballos

debajo de la ventana
un monte de basura
platos que nadie quiso lavar

del lado izquierdo


una cabina telefónica
donde un musulmán llama a su hija
para avisarle
salió del hospital
entro al cuarto de las niñas
una parte del techo se desprendió

desde hace horas no cesa el ruido de las armas

en la radio
las estaciones que logramos sintonizar
dan jazz de los treinta
los cines fueron los primeros negocios en cerrar

las marquesinas eran imágenes


de un paraíso que no conocimos
la mujer con el pañuelo
habla sola

intenta reconstruir
un día de 1987
cuando le contó a su madre
que en el rincón del cuarto
una pareja de tordos
construyó un nido
metralla en la piel
insectos recorren los brazos

no duermen
no recuerdan el nombre de sus padres
1

en diciembre se estrelló una avioneta

transportaba medicamentos
y el archivo del hospital de vasora

el piloto y los tripulantes murieron

leí e intenté restablecer el orden de los papeles


los guardé durante años
esperaba la notificación del gobierno
pero no llegó
2

el caso de una joven


que llenó las paredes de su habitación
con parvadas de cuervos

cuando el psiquiatra
le preguntó por el significado
respondió que las aves
eran las casas abandonadas
después de los bombardeos

el médico diagnosticó
principio de esquizofrenia
recetó un coctel de drogas

era 1988
la guerra distante
miles de obituarios

vahidina vahe dzeulana


alenu redzepocv
zeljki krizanoucu

la misma fecha de muerte


14 de abril de 1993
cinco viejos en sillas rojas

uno mira directo a la cámara

permanecerán
hasta que el encargado
firme su cheque
y les trasmita
los saludos
del nuevo ministro
el joven carece de manos

a cualquier pregunta responde


sopa tibia

a través del parabrisas

los insectos que a madre le dan miedo

las líneas que dividen las calles


hechas por eslavos de uniforme verde

la ropa de los muertos


en los mástiles de las plazas
ciudad europea finales de siglo

un viejo en bicicleta
boina azul
y miles de mapas

en la esquina
el café no abre
desde hace meses

en la otra calle
el árbol
donde los niños
graban la fecha
cuando comienzan a fumar

al fondo
baldío con automóviles
1

en la ford recorres la frontera

avanzas por el camino que te llevará al desierto


que imaginas desde la niñez
2

antes de llegar a la ciudad


existe un puente con la inscripción

g+u+x+0
hah3

al cruzarlo te enfrentas a un descampado rojo


a la línea de chimeneas industriales
3

luego de conducir durante horas

bajas de la camioneta

tu hijo
corre hacia la nieve
4

al cargar gasolina
recuerdas a tu madre

habla del árbol


con forma de potro
que galopa hacia la niebla
5

en la carretera

lámparas color aceituna


olor a huesos quemados
anuncios que indican
los beneficios de ser socio
de city bank
los sábados
cada familia recibe 150 litros de agua
los almacenan en recipientes
donde antes hubo queroseno
por la madrugada
subíamos a la azotea

desde ahí la ciudad


era una pista
donde giraban
edificios
y niñas pelirrojas
la pareja de ancianos
desayuna bajo el árbol
mira cómo dejamos las armas
para jugar en la hierba
la abuela asegura
que los animales
huyen de la nieve

esta mañana dos gatos


pisaron la superficie helada
del río y por un instante
fue como si sonrieran
milicianos serbios en la línea del frente

atrás pero infinitas


las sombras de los cables eléctricos

la casa donde vivieron


seis niños con el nombre de adam

al frente la grava sucia de sangre


desde la trinchera
(sacos llenos de harina)
un joven dispara desde hace horas
hace 14 días no duerme

se llama milorav
ojos carmesí
perdió el oído hace nueve años

llega temprano a la estación


busca a su esposa
en el televisor el presidente
habla de largos periodos de paz
que nadie recuerda

en el portón un militar espera su relevo


un hombre muerde trozos de plástico
el otro sangra en el suelo

las patrullas
rondan la parte vieja de la ciudad
la última ocasión en tren
fue con tu padre enfermo

habló solo una vez


no cierres las persianas
habitar un país es llenar de tierra una piscina
la escuela reabrió hace unos días

al fondo del aula


sombrillas e impermeables
una niña
cree son el disfraz
perfecto de los astronautas
los hombres regresan a la mina

retornan a las grúas


que los desaparecen por 10 horas
al trabajo que les destruye los pulmones
rezallah

incendiaron
las camisas
el cabello de los hombres
la figura de cerámica que compramos en macedonia
la colección de cinturones
a mi nuera
la caja de té
el alambre del corral
a padre que no despertó
nuestras madres
prohibieron jugar en el río
decir que las tiendas de campaña
eran hogar
los autobuses circulan por la ciudad
que estará sumergida durante siglos

a los hombres les arrancan los brazos


ven sus pulmones dentro de una pecera
huyen al escuchar la palabra liebre
escribe que los arqueólogos
sostienen que la ciudad
desapareció a causa de un meteorito

redacta guías turísticas


para un país que no existió
Costa sin mar.
UAM.
México, 2012.
cantamos con voces alegres nuestra confusión

Fray Luis
miro esas películas con de niro joven
resultan más demoledoras que cualquier espejo

me percato de las horas desperdiciadas


de la obsesiva gordura
de la calvicie incipiente

de niro pasó de ser travis


a esos personajes de ocasión
policía amante maestro
papeles que solo requieren leer las líneas

debí hacer lo mismo


cumplir con mi obligación de pater familia
desmentir la felicidad de los otros cuerpos

como él debí aceptar que lo más difícil


es hacer bien los papeles mediocres
saco los objetos
del bolsillo de mis pantalones

monedas de distinto valor


boletos de cine
papel higiénico
un soldado de plástico de mi hijo

a los 28
parte substancial de mi riqueza
uno se oculta
huye de los balcones
grita sus desvelos

huele a sudor
agradece la textura
de ciertos documentos
la presión del agua en los hoteles

se aparta de las personas que desea


coge con mujeres horribles
en busca de un abrazo

lloriquea en las butacas


protegido en la oscuridad
escucha los diálogos
y llena los huecos con palabras
que se convierten en hilos interminables
en este país lo honrado
es pasar horas en la biblioteca
visitar los fines de semana a tu hijo
coger una o dos veces
ir al jardín botánico
acostarte a las 3 am

actividades
que bajo ningún criterio
puedes incluir en el currículum
elijo las avenidas
las luces verdes de habitaciones lejanas
la comida fría cuando regreso por la noche

las sábanas que no cambio


los estantes y el zumbido de lámparas
el amanecer con la radio encendida

no tener tv
ir una vez por semana
al café de chinos
no dejar propina

hablar con cuatro personas


llevar cajas de libros
a los puentes
por las mañanas paro en un oxxo

mientras la máquina prepara la bebida


hojeo el periódico

hago tiempo a fin de ser impuntual en el trabajo

los empleados me saludan con burla


para ellos soy el hombre cuyo ticket no cambia

tomo dos sobres de azúcar


con la cuchara enfrío mi café
el jefe me llama a su oficina

pregunta sobre mi comportamiento


faltas y retardos
no contesto

desafortunadamente no soy atractivo como mr. anderson


y ningún morfeo tiene mi número de celular

regreso a mi escritorio
espero la hora de salida
el año en que por fin me retire
amanezco con temor a los elevadores
a mujeres histéricas porque no tengo casa
a horizontes más bellos que parís, texas
a escaleras como insectos en una pared oscura
el día que conocí el café la habana
me acompañó alondra

en ese lugar se citó con su padre


después de no verlo durante doce años

allí planearon vivir juntos


“mudarte con un hombre, te convierte en su esposa”

otra mujer en mi colección


de abuso sexual pensé

fui amable
comprensivo

para mí el sitio era principalmente lima y belano


aún lo es a pesar de que al estar en una mesa
surge la imagen de un hombre
montado por su hija
miro la fotografía de jill drake

la mujer que detenta el récord guinness


por el grito más fuerte en la historia
129 decibeles

imagino cómo ese aire


recorre sus pulmones
taladra la piel
se convierte en asfixia
en una metáfora de dios
vida de casado a los 29

no falto al cine
mi dieta es amplia
–no solo atún–
desapareció el sexo
y la posibilidad de ir
al piso de un hombre
con el que crucé tres palabras
mi vida los últimos meses se resume
en abandonar a mi hijo
la pensión de divorcio
visitas a bares swinger
videos de radiohead en glaston
una mudanza perpetua
cheques perdidos
puentes
en un extremo una ciudad de brasil
y en el otro un muelle de marruecos
un cuento de carver
la repetición de una línea
dinero gratis amor gratis
hubo una época en que no lográbamos dormir
preparábamos té
hacíamos el amor en formas complicadas
nos medicábamos con pastillas
para calmar elefantes

a las cuatro am
con los ojos enormes
escuchábamos
gatos lanzándose contra el techo
aviones que llegaban a la ciudad

semanas después
fuimos invisibles
el uno para el otro
pero no desaparecieron
nuestros ruidos

abandonamos
el departamento con la sensación
de haber vivido con un extraño
durante once meses
habité la casa hasta destruirla
provengo de una familia
que no posee nada
cuyo legado
serán las peleas
que sostuvimos
los sábados por la tarde
las puertas
que se disuelven
durante el verano

provengo de una familia


que jamás logró sostenerme
que evita llegue a su casa
durante ciertos lunes
de agosto
donde mi madre
odiaba
los muros de mi cuarto
con fotografías
de actrices porno

provengo de una familia


que esconde
la comida entre los frascos
que me arrebató
la posibilidad
de construir una casa
porque me infundió
el temor de que un hogar es una escopeta
a punto de dispararse
mi padre durante 27 años
no habló más que lo indispensable
¿tienes sed?
¿te duelen las piernas?

lo veía cenar con el televisor encendido


al regresar de la fábrica

ahora que inicio el nuevo matrimonio


nos citamos en cafés del centro

él niega ser un hombre fiel


un burócrata responsable

cuenta de sus talleres de periodismo


de los artículos que publica
en el semanario de la universidad

yo hablo poco
escaleras y perros amarillos

paga

salimos a la calle
cada uno con dirección distinta
abandonar las paredes que demolieron
hace diecinueve años
es perder la juventud de mi madre
su vida en la universidad
las cartas que su padre le enviaba desde mérida
los textos que mecanografió de un hombre
que en mi fantasía es bowles antes de largarse a marruecos
mi padre pregunta
por qué no visto como los escritores
que aparecen en la televisión
por qué no digo frases inteligentes

asegura no tengo carisma

quiere saber cuándo ganaré concursos


cuándo seré traducido a cuarenta idiomas

observa mis jeans rotos


(como los que usaba en la adolescencia)
sabe equivoqué el camino
o nunca lo tuve
en la infancia pensar en tener más de veinticinco era estar muerto
caminaba
durante horas
por los rieles
del tren ligero
hasta sentirme mareado

comía
en alguno de los cafés
del centro

permanecía en el cine
hasta que el hombre
de la lámpara
tocaba mi brazo
es hora de irse a casa

en el baño
no lograba detener
los hilos de sangre
2:37 am

el bolso
lleno de monedas

desde hace meses


planeo esta noche

(un camión cruza


tres jóvenes
arrojan botellas)

llamo a los compañeros de la escuela

hasta reconocer la voz


de la mujer
con la que viví
ocho años

ella no se desconcierta al oírme


hablamos durante 19 minutos
hasta que pregunta por qué desaparecí

me despido

pienso en lo difícil
que resultan las casas
cuando no hay ninguna luz encendida
preguntan a una niña norteamericana
¿qué es el extranjero?

los países por conquistar


hoy
sábado veinte de diciembre
a las ocho cincuenta
declaro que todo poema es una bomba
una maquinaria
un acto terrorista

vengo volando
sobre una mujer que permanece en una bodega
sobre hoteles donde no conocen la sal
sobre escenas color ámbar
sobre casas donde los muros caen
como cae un joven
que pasó once meses en la cárcel

vengo volando
sobre un hombre que recibe una llamada
le piden de dos pasos
sonríe
y recupera tres segundos de su infancia
La belleza son los aeropuertos vacíos.
Ediciones Liliputienses.
España, 2013.
escenas donde el hijo rasura al padre
el jabón en los pómulos del viejo

hablan
singular y tristemente hablan
de muelles que no visitaron

el hijo desliza la navaja


con un cuidado que jamás ha tenido

el padre observa un futuro


que no logra deletrear

el hijo sabe será imposible asesinarlo


dios es el terrón de azúcar en la alfombra

sobre poemas de yehuda amijai

recordar a alguien es dejar encendida la luz del patio


y al llegar creer que está dentro
mirando el televisor

un niño se rasca
es golpes contra las esquinas

dice gracias cuando su madre le da


ten cuando su abuela le quita

un niño es una venganza


una piedra
una ventana cerca del paraíso

si has visto una cajetilla de cigarros


sobre una sábana
conoces cómo ama la gente

si has visto a un peluquero


enjabonándose el rostro
conoces cómo vive la gente

si has visto oficinistas


maldiciendo porque la lluvia
cae a las 5 de la tarde
(hora en que se retiran)
conoces cómo recuerda la gente

si has visto a un niño jugando


con mapas y fichas de colores
conoces la nostalgia

hablan de dios
y del hombre moderno

lo hacen como quien mira


un auto incendiarse
¿qué si no nos expulsaron?
¿qué si esto es el paraíso?
soy el hombre
que asiste al cine como quien va a roma

espera marzo para que el techo


se convierta en un mar de liebres
la ciudad se llena de perros y militares

los perros me gustan


cuando andan juntos
y se muerden
y se tiran

de los militares no me gusta nada


los he visto subir a esos camiones
donde arropan las armas
como si fueran sus hijos muertos
el aire de la oficina es naranja
el mismo color que miran
los potros antes del sacrificio
beckett
en un rincón
donde las cortinas son mirlos
fuma
el cuello con las cicatrices
del que mata jabalíes
cuando te conocí
una parvada
de aves roc
jugábamos a que tu padre era ian curtis
a cruzar campos de avena
a bucear un muro de vapor
la primera vez
aquella en que caías de la cama

porque no aguantabas la risa


porque mi boca estaba en tus muslos
porque estábamos solos en el departamento

y tú querías
y yo quería
un libro
de william carlos williams
en tu bolsa

preguntas si lo conozco
hablas
de mirlos
y escaleras

para que sigas


respondo que no
que jamás escuché su nombre
jazmina caballero

te encuentro en uno de los pasillos


de la biblioteca
la misteriosa sección de cine mudo

estás despeinada

hablamos de pescado y verduras

en la terraza llueve
sobre los libros que un hombre olvidó
los enloquecimos
con tus anécdotas
y mi costumbre a desaparecer

mamá pensó en el suicidio


papá comía desesperado espagueti

por las tardes visitábamos


una plaza idéntica a garibaldi
pero los músicos iban con bañador
y los turistas tenían perros jirafa
cosas que te suceden si estás vivo

a la manera de liniers

llego temprano a la librería


en una mesa hablan roca y gelman

minutos después una mujer


pide pasemos al auditorio

voy al baño
mientras orino
gelman entra

termino rápido
me pego con el despachador de papel en la cabeza
che no se golpee

en el auditorio roca lee dos poemas que me gustan

gelman confianzas
con estos versos no harás la revolución dice

me firma un libro

al salir encuentro a mara y catalina


cenamos alcachofas y cerveza
rey rosa
y perec
suben
la escalera
con un xilófono

se detienen
para encender
cigarros
que dejan
en la baranda

discuten
con la casera

timbran
el 902

una vieja
responde
que jim jarmusch
se mudó
hace meses

desarman
el xilófono
lo guardan
en sus bolsillos

esperan
el ascensor

hablan
sobre la guerra fría
a father is a father

remix de claudio bertoni

tengo ganas
de que regreses
a los 30

¿por qué
no supe de niño
cómo te quería?

¿por qué
no salimos
en vez
de mirar
las paredes?

¿por qué
no podemos dormir
los cuatro juntos
mami
hermana

y yo
como cuando
había películas?

¿por qué
no vamos
a beber
cerveza
y solo
hablamos
cuando
una canción
nos guste?
mamá fue arrollada por una camioneta de helados

en el hospital
mi hermano y yo le dibujábamos camellos
que son los animales que más le gustan

mamá quedó inválida


así que no iba al trabajo
tenía un novio
y comenzó a beber todos los días

nos daba dinero


que usábamos para comprar
enormes botellas de refresco
y luces artificiales que nunca encendimos
el olor de padre
al fumar un puro

las vías que se dirigen a la antártida


arseni tarkovski viaja a leningrado

se dirige a un salón donde sologub recita


sobre mirlos
que en la tormenta se convierten en lodo

arseni aguarda el final de la tertulia


entrega a sologub unas hojas

el poeta lee

sus poemas son malos pero no se desanime


escriba y escriba quizá algo surja después

arseni regresa a su pueblo

durante décadas mira caballos


y la muerte de esos caballos

por las noches deja que los insectos


invadan la habitación de su mujer
la voz de mi madre en los audífonos

cuando el apocalipsis
podrás comer miles de algodones de azúcar
seferis

lo descubrí cuando trabajé en la tienda de autoservicio

hablaba del desierto


en sílabas que eran pájaros pero también rocas

conversábamos en mi cuarto hasta que alguno salía


a respirar el humo de los terrenos baldíos

después lo perdí en las múltiples mudanzas


que me convertí al ser adulto
basquiat

en la primera escena
estás frente al guernica

durante la adolescencia vives


en una caja de cartón lejos de tu madre
escribes palabras en los vagones del metro

en un bar vendes dibujos al hombre


con el que años después te fotografían
con guantes de box

no recuerdo si en el film existe


la escena por la que me gustas

sales de tu piso
llevas un traje precioso
el pelo atado con cinta gris
llamas a cada uno de los taxis que cruzan la avenida

ningún chofer se detiene


sacas un fajo de billetes lo dejas sobre tu cabeza
después de una hora eres un muñeco de nieve extraviado
la historia con tu país inicia a los 16
con mi primer sueldo compré un libro
ya habrás bebido sola solitaria el té del atardecer
mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre
durante meses tuve esas palabras
metidas como leones negros
como excavadoras que destrozan las arterias

después las madrugadas con las pesadillas


del obsceno pájaro de la noche
imaginé a donoso sometido a las descargas del cáncer
a miles de agujas martirizando sus pupilas

cuando viví en una casa de niebla


apareció un hombre con la espina dorsal de diamante
aturdido con la personaja
con el rostro manchado de carbón y juan de yepes
rojas le dicen en lo alto de lebu

a los 26 andaba con un pie en la rayuela de la oficina


y otro en el hastío
cuando llegó un maestro en activar coches bomba
ese me habló con un megáfono
me llenó de riesgo y de historias de hombres desesperados
se llama roberto o arturo no lo sé bien

la historia con tu país continúa este año


con una mujer que baja del avión
pide a un tipo le haga dos fotografías
caminan por calles que son laberintos rojos
bailan hasta que ella escribe
si me imaginas me convertiré en un fantasma
amor es comer duraznos
en un cuarto lejano de la nieve
con un viejo vestido de bodas

(ella sale con su cámara fotográfica


sus 23
y los ojos tan grises)

se ocultan en el sótano de un edificio abandonado


se vieron en una plaza
en un techito mientras llovía
en el aeropuerto con una maleta enorme

hablan de un país donde el dictador fue un muñeco de sangre


de las noches a 15 minutos del mar
de sus manos tan distintas
mantienen los pies en la alberca
intentan calmarse

ella porque no lo ha hecho desde que fernando murió


él porque la chica le gusta

al entrar al cuarto cierran las cortinas

horas después juegan pingpong


comen arroz y carne

están lejos uno del otro


el ruido del refri
al encenderse

tus bragas negras


en el lavabo

los trozos de pan


en el piso

así el departamento
cuando no estás
la periodista pregunta sobre la belleza

en la mente de fairchild
surge el estadio de béisbol
el sol iluminando ciertas zonas del césped
el ruido de los fanáticos

da un trago de whisky

sobre ese asunto no sé decir nada

en la mesa los hielos se derriten


preguntas si me tatuaré

respondo que sí
pero aún no decido
si será en las piernas o en la clavícula

me das la espalda
miro tus pájaros
los toco

hablamos de pedro juan


del mulato que te siguió en centro habana
cummings

me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo


en un sillón rojo donde los niños
juegan a construir torres
en lo alto de la litera
en el patio mientras llueve y tú espías
los otros departamentos

tu cuerpo a mí me gusta y lo que hace


tu espalda que se tensa
en cada uno de sus huesos
cuando estás arriba de mí
y permaneces hasta que no hay aire
una habitación con mapas
es lo más cercano al infinito
édourd levé

baila en una ciudad fronteriza


le desespera no saber cómo es su cara mientras duerme
de niño deseaba una peluca de pulpo
lee a perec cuando está afónico
entrega suicidio a su editor y nadie entiende que es una broma
practica karate con enemigos invisibles
días después de separarnos
pongo en una bolsa
los libros que te pertenecen

la dejo en tu puerta

por la noche recuerdo


dos líneas que subrayé

para simplificar
pienso en tu sexo

espero ese último mensaje


te haga reír
los domingos busco programas deportivos
me consuela oír alineaciones
que pronto serán un listado de fantasmas
me detengo frente a los objetos que no sirven en casa

el lavabo deja escapar ruido


la puerta sin picaporte

dedico horas a repararlos


pero lo astillado de mis huesos
me persuade que cambiar las piezas
no mejora un sitio que debería derrumbarse
después de los 30
se aspira a ser una mala copia
de los espantapájaros
nunca dije
que me gustó usaras el suéter gris
que conté lo del incendio para ver tu cara de susto
que en el aeropuerto pensé cancelarían tu vuelo y vivirías conmigo
que eras molesta cuando repetías la palabra soldado
que a los minutos de conocernos deseaba saber a qué olías
que lamento no exista una foto tuya con el cabello húmedo
que abrí la ventana del hotel para oír los autos mientras cogíamos
que a veces no tomé el teléfono porque tu voz hacía desapareciera
que odiaba llegaras tarde
salmo 92:10

aumentarás mis fuerzas como las del búfalo


harás que la garganta engendre alacranes de viento
que en las vértebras crezcan limaduras de estaño
que el paladar sea nido de perdices
harás que mis rodillas sean el pedrerío de la playa
que mis brazos tengan el sonido de los columpios después de la bruma
que mis pezones huelan como almendras en un frasco
harás de mi aire cangrejos amarillos
de mi bilis tordos más obscuros que el aceite
hola nicanor
pienso en ti como el viejo que come nieve a puños
me dirijo al aeropuerto vacío
arrojo piedras que en el aire se convierten
en erizos de mar
y al tocar el suelo son el ruido
al estar juntos

desde hace meses uso la misma ropa


blue hoodie jeans converse
como tú cuando no cambiabas el vestido gris
excepto por la noche que fuimos a butō
y te veías más bonita que las luces de los aviones

hay sábados que extraño fumar contigo


entrar juntos al baño
hablar en la hierba antes de la película
saber que estás en la otra habitación
cuando esté muerto
la moneda de plata
la tabla precipicia
mi trilce que sobrevivió al incendio
ningún otro rito
ahora que nos separan miles de avenidas
imagino cómo golpeas una puerta cerrada
desde hace años
la eternidad está iluminada como una mueblería
cuenta con pasillos limpios
y empleados que no logran hilar sus frases
luego de morir padre
llevas su ropa a cientos de lavanderías

dejas sus papeles en los archivos

escondes las monedas de su bolso


bajo la resbaladilla

pierdes sus pertenencias


de la misma forma que olvidas
el ruido de sus pulmones
wislawa camina entre los niños
juega con el gato

en la boca conserva la saliva


de su hermana

sube a la azotea
saca un periódico
lo corta

pájaros que nadie observa


año 2500

existirán nuevas fechas para el fin del mundo


habrá presagios aun cuando no esté claro el regreso de jesús
los androides soñarán con paraísos de zinc
habremos incendiado el cielo
alguien escribirá que la carne es triste y que ha leído todos los libros
esperas
a que el timbre suene
por tercera ocasión
respondes que tu padre no está
que fue a ver las luces rojas de la carretera
Vallas de publicidad.
El humo.
México, 2015.
Los epígrafes son los carteles gigantes a la entrada de la ciudad
cuando se llega por la autopista.

Adília Lopes
los precios de la carne no aparecen en el poema
no hay rimas sobre el incremento del gas

la cocinera con sus manos frágiles


los que duermen en las banquetas
los repartidores de pizza
el gesto ante las vallas de publicidad
la tristeza al tocar los cheques
la subcontratación
la venta de los órganos del hombre por el hombre
no caben

aclaran los jurados de las becas


sentencian los creadores nacionales
confirman los artistas en la presentación de sus libros

el poema
no huele
no se pudre
estado de la nación

hay goteras
malos olores

familias en el exilio
dictaduras en abundancia

el ejército ejecuta a niñas de quince años

las personas no cambian en décadas


sus zapatos
sus camisas
chiapas

cuando destruyan la selva


su extensión la cubrirá un walmart
los empleados vestirán como zapatistas
los pasillos tendrán nombres mayas
los productos orgánicos un 20% de descuento
algunos arrastran su kilogramo de pobreza
su densidad de persona
su longitud de engaño

otros escriben
qué de perros
señor
qué oscuridad
¿y si dios fuera una mujer?
¿y si la democracia una lista de amputados?

huérfanos de lo que sucede


de las bengalas
Coloqué las fotos familiares sobre la mesa
eran un mapa del mundo.

Deleuze – Guattari
una familia donde el hijo
duerme en medio de sus padres

es el esposo de ambos

masturba a su madre mientras tiende la ropa


chupa a su padre cuando se baña

los espía mientras defecan


les inyecta insulina

cuando se ahogan
mete la mano a su garganta
los obliga a respirar
el abuelo mira un partido de béisbol

el jardinero central pifia

el médico entra a la habitación


describe tumores en el estómago

la casa se llena

las frases del médico se confunden con las del comentarista

en la loma el pitcher no oculta su miedo


en la secundaria
los compañeros me recuerdan
por si dejé de pensarlo durante la madrugada
que madre vive en un sanatorio

al llegar al salón esconden mis libretas


tiran la mochila a la basura

en el pizarrón me dibujan persiguiendo animales


imaginarios
padre picotea el suelo como una paloma

la luz del semáforo cambia

cruza la avenida
en su boca hay sangre
oculto en el armario
los primos hablan de mí
como de un conejo muerto
escarbo en el jardín
descubro al perro
que padre juró había escapado
a padre lo despiden
lo acusan de corrupción

la deuda de la casa crece hasta el embargo

me lleva a las entrevistas laborales


los empleados visten su carrera de lustros
sus agujeros de quijada

me enseña a hacer currículums


a redactar el conformismo

lo acompaño a los puentes


donde vendemos ropa
envío mensajes a mi hermana

estoy en la mejor etapa de mi vida


para saber cómo es mira los idiotas de lars
añade latas de atún y termómetros
- Perdí todo en el juego.
- ¿Todo?
- Todo, menos una cosa.
- ¿Qué?
- Las ganas de seguir jugando.

Diálogo en La Habana.
vas del baño a la cocina
compruebas que el calentador no se apague

en la computadora el ruido de nuestra semana en puerto escondido

tu cabello astillas

en una hora vendrá el cerrajero a cambiar la chapa


a clausurar el tiempo que estuvimos juntos
borro los mensajes
hasta uno donde se lee
necesito duermas conmigo

no respondo
un extranjero te aborda
bailan

a la quinta cerveza estoy ebrio

salgo y tomo un taxi

no recuerdo la dirección
de nuestra casa
en el auto no soportas oír el noticiero
golpeas el parabrisas
es el día 4 326 de trabajo
el primero de tu divorcio
pensión

¿cuánto el 40% de nada?


¿de mi oxígeno?
¿de mi páncreas?
¿de mi ser partido y en pedazos?

¿cuánto de mi saliva?
¿de mis testículos?
Me despierto pensando lo mismo que ayer cuando me fui a dormir.
¿Cómo encontrar mi alma en los estacionamientos?

Agostina López
miro al mundo con binoculares
uso tijeras para cortar hielo
no bautizo huracanes
sé que las islas son el esófago de los osos
paso la noche con fiebre
por la mañana golpeo las patas de la mesa

estoy mareado

me visto para la oficina

pienso en los seis millones sin empleo


de esta ciudad

trago dos píldoras

no logro imaginar el rostro de esas personas


el espacio que ocupa una lista con sus nombres
caliento café en el microondas

lo detengo cuando faltan 9 segundos

ignoro qué haré con el tiempo que ahorro


cada mañana
observo la lavadora

pienso en los años que mis pantalones


llevan conmigo y en el tiempo que aún lo estarán

¿así mis ideas dan vueltas y cada cierto periodo


les arrojo suavizante?
¿así las uso desgastadas y con menos color?
preguntas sobre el amor
respondo que durante los próximos treinta km
el avance será lento

preguntas sobre la sabiduría


respondo que me encierro en el baño a comer uñas

preguntas sobre la revolución


respondo que los niños juegan con papel mojado

preguntas sobre los sueños


respondo que desde mi adolescencia no cambian
revistas de 1980
(año en que nací)

el papel quebradizo
las manos pican
los ojos arden

salgo de la biblioteca

noto mi piel destruida


el aroma de quien se pudre

si alguien en unos meses desea tocarme


tendrá que hacerlo con guantes y cubreboca
delante de mí un hombre compra ropa interior

atrás una mujer con sus nietos


lleva detergente

en mis manos hay cinco productos


que tardaré media hora en consumir

pienso en mi alacena con plantas y focos


en mi idea de solo adquirir lo necesario

en lo falso de mi día a día


que dura ya una década
¿quién es el que no soy yo
pero soporta mis enfermedades?

¿quién el que no es mi padre


y a los 65 es embolia y luto?

¿quién la que sin ser mi hermana


se entierra en su propia matriz?

¿quién el que no es mi hijo


y agolpa su abandono
en reglas de tres sin incógnita?
Un idioma es un mapa de nuestros fracasos.

Adrienne Rich
me canso de ser este hombre de mediana edad
mediana inteligencia
nulo dinero

me canso de mis monólogos y mis repeticiones

sin embargo es divertido cambiar los precios en el súper


dejar un perico en los estantes

no quiero ser este hombre que se niega


que esconde las actas de nacimiento
los talones de cheque

huyo de mis zapatos y de ciertos domingos iguales a grietas


paseo por jardines donde los padres juegan extrañamente con sus hijos
entras a la casa que compartimos durante nuestra juventud de saldos y préstamos
tiras al suelo los cristales
escupes
maldices cada parte de mi cuerpo

observas mis playeras de días


mis calcetines de semanas
rompes los cuadernos con mis enfermedades

para recuperar mi vida pasaron lustros


dormí en solitarias pensiones
vendí los cubiertos que podrían deletrearnos
llené la vitrina con tijeras
empeñé mi voz con tal de saberte en esa calle horrible como ciertas manos

recordé el claro día de tus piernas


la sencillez de tu pubis
el gusto de tu espalda por las paredes
el tenue olor de tus axilas

ahora sé la cantidad de muertos y desastres que nos separan

reconozco que estuve pegado a ti como un caballo


como un joven que necesita oler la sangre de su primer matrimonio
la mujer mete el zapato en el agua


es mierda

limpia el tacón

a la hora de la comida
cada bocado tiene la textura
del excremento

al llegar a casa
deja los zapatos fuera
va por periódico y los envuelve

se ducha
cambia las sábanas

se toca la nariz
el olor tardará meses en desaparecer
en la mesa hay siete escritores

tosen
tartamudean
confunden las páginas

cuando leen
el micrófono se vicia
o no funciona

me pregunto
la cantidad de recursos que se invierte
en ellos
viajes
premios
publicaciones

salgo a fumar

miro el programa
dibujo mostachos
invento apodos

me voy con el ritmo


del hombrecito verde del semáforo
museo nacional de historia

un solo muro
con familias degolladas
en el siglo xxi se coleccionaban parquímetros
eruditos discutieron su historia

parquímetros que evocaron a dadá


a los últimos cuadros de lucien freud

existieron en las ciudades más antiguas de europa


en la capital de ecuador
los saharíes en el exilio organizaron congresos
para determinar si en el desierto eran posibles

deleuze y guattari analizaron la esquizofrenia de los parquímetros


mario montalbetti soñó con parquímetros sumergidos en el atlántico
sadam en un primer momento pensó que la guerra del pérsico
no era por el petróleo si no por el control mundial de los parquímetros

hay personas que peregrinaron la mitad de su vida para conocer


el mecanismo de los parquímetros

hay científicos obstinados en reproducir el instante en que se crearon


frente a ellos no falta quien asegura que los parquímetros no existen
son una ilusión
un significante vacío
recibo un correo
donde alguien pregunta si fallecí

debe ser una persona que me conoce


pero no tanto para ignorar el asunto

¿una broma?
¿un agente de sepelios?

¿debo escribir desde otra dirección?


¿asegurar que hace unos días me encontré
y parecía con salud?

si contesto el remitente puede asustarse


pensar que escribo desde el más allá
no hacerlo confirma la cuestión

releo el mensaje
decido cancelar mi cuenta
con gis escribo
cual un monstruo de crímenes cargado
todo el que lleva luz se queda solo
any anybody anywhere

el zapatero murió ayer a los 42


cualquier ayer
cualquier zapatero

a la mujer que cantaba en la alameda la encontraron en un baldío


cualquier mujer
cualquier canción

hace diez años abandoné la casa de mi hijo


cualquier casa
cualquier hijo
Nota

1. Adília Lopes tiene un lunar en el ojo izquierdo.

2. El partido de béisbol al que se hace referencia es el primero de la serie mundial


de 1988.

3. Era una costumbre regalarle una cabeza de ardilla a los niños recién nacidos.

4. El autor sufre diversos padecimientos hepáticos.

5. La primera mujer del autor murió a los 24 años.

6. ¡Qué de perros, señor, qué oscuridad! Verso de Antonio Cisneros.

7. ¿y si dios fuera una mujer? Verso de Juan Gelman.

8. Las mujeres que abandonan su casa a las 4 am.

9. Era tradicional que durante el tercer viernes del mes de abril, al atardecer, la
comunidad se congregara a soltar globos de cantoya. Durante las festividades
era común que las parejas formalizaran sus relaciones.

10. En caló, los adultos que se comen las uñas.

11. Tatuaje de la costera.

12. Los textos siguientes son remixes:

los precios de la carne no aparecen en el poema, Ferreira Gullar.


me canso de ser este hombre de mediana edad,
entras a la casa que compartimos durante nuestra juventud de saldos y préstamos,
Pablo Neruda.
en el siglo xxi, Gabriel Zaid.
fe de erratas, Paul Muldoon, Manuel de Freitas, Charles Simic, Inti
Santamaría, Juan Gelman.
Nota, Jordi Doce

13. Cual un monstruo de crímenes cargado /todo el que lleva luz se queda solo. Versos de
José Martí.
fe de erratas

dice padre debe decir hospital


dice infancia debe decir actores
dice país debe decir amputación
dice hijo debe decir lo siento
dice biblioteca debe decir juventud
dice garganta debe decir aire
dice divorcio debe decir matriz
Desglace
Aguadulce.
Puerto Rico.
desglace

palabra incorrecta que utilizan algunos montañeros


por haberla leído en malas traducciones

diccionario de la montaña
agustín faus
busco al animal que se expande
en la obertura propicia
en la seriedad de la arteria

busco el lugar donde las vértebras


son nuestro olor infinito de antebrazos

fallo al encontrar la raíz del toroso vaveo


del muscular sonido que no cubre la intemperie

e inhabitada mi curva de hombre


e inhabitable mi silla larga de piernas
no existe padre ni madre desde hace catorce años

lejos el patio con sillas de playa


donde el sol hace tres círculos en los cristales
donde mi hermana limpia con saliva los zapatos
guardo paraísos en bolsas de celofán
la novia le dicen al niño

¿te pones arriba?

desfilan adultos
¿lo hacen en las regaderas?

anda
un minuto
eso es mi
sí más arriba
dibujo mi hígado
que murió en casa de la abuela

andas en el límite de los autobuses


en la hilera de niños que existen
y los que son un diagnóstico
ah el cuarto donde los ministros ojean
mi numeral expediente

ah la incubadora de vértebras
donde pagué ¡de qué forma!
el ignorar tu entrega
de trenes y de blusas
soportamos matrimonios de once meses
engaños de mínimas distancias

acabemos

demasiado el hilo de la adolescencia


demasiado ir en ropa interior a recibirme
demasiado palparnos en ese trío

acabemos
te quiebras en hilos
te haces dos para siempre

tejo una soga de tus costillas a mis pulmones


te pronuncio en frases que golpean los cartílagos

te rompes en el crecimiento de los músculos


termina el hombre con quien entrabas a los cines
no más peleas de cien y diez mil horas
alrededor de los puentes
la pantomima
y el niño sin pestañas
te creo estéril de infinitos
el air

e de su méd

ula

convi

erte la resp

iración

en un bi

sonte
omóplatos
sumergidos
en
el
agua
donde flotan mis padres
en la estación
sacas una arteria
que une mi brazo
a tu matriz
me enredo al desconocer
el número de tu pubis

me paro en las vendas


que destrozan los tendones

me tiro sobre aquel pájaro

me enredo
me paro
me tiro

este duelo de lustros no cesa


mi padre
crucificado
en los valles de la roza
e
l
r
u
id
o
córnea de caballos negros
detestas mi chocar contra los ángulos
el desbandarme en aros y tatuajes

podría aplazar tu café


y dártelo a cucharadas que destemplen tu mandíbula

podría decirte
tata
nandito

podría extraviarte
en la plática de tus nietos
que se multiplican en números pares

pero te sujeto en ese tu fin final


con tu máquina de espuma
y tu odiarme así sin causa
me pierdo en lugares que desaparecieron en 1984

soy las sílabas que mi padre pronunció


en una gasolinera
guardamos baldes de hielo
para demostrar a nuestros hijos
que el invierno existe
la luz del pasillo es una supernova
catastro

ropa de amigos que ya no están


aparatos que mi viejo coleccionaba
esculturas de plástico
que uso los domingos
cuando nadie está cerca
animales extintos hace décadas
aparecen en la sala
a patricio grinberg

ayer celebraron una boda

durante la mañana permanecimos en la piscina

luego salimos al patio


donde el polvo estaba suelto
y al patearlo era un fantasma enorme
jugamos a ser antílopes ciegos
a mis nietos les regalaré
un muñeco que repita
we are the hollow men
hermana envuelve su matriz en terciopelo
la envía a la abuela
las fotografías de mi adolescencia
están en la caja de dulces

existe una donde hay 300 muchachos

¿qué fue de ellos?


¿cuántos mueren en los sanitarios?
¿en los aviones?
¿cuántos sufren el cáncer de sus padres?
¿cuántos caminan en las calles de asia?

hombres a los que nos dieron el futuro


y que desaparecimos antes de cumplir 30 años
muestrario de nudos
la ciudad de mi adolescencia
un mamífero
sin arterias
el horario del sepelio
el tamaño de la caja
el acta de defunción con faltas de ortografía
padre en el índice de adultos
que sufren una embolia
una parálisis
una derrota financiera
en la camisa
piedras
dentro del ombligo
piedras
en los oídos
en los párpados
piedras
las manos en la piscina
los bronquios al respirar gas pimienta
el ritmo del páncreas al funcionar la pulidora
al escuchar a un hombre sordo

¿qué de los impuestos por cruzar una calle?


¿ la vida que vendemos
por una casa
por una tarjeta?

velocidades que cambian


sin contar la de los muertos que vuelan hacia atrás
aun cuando escriba el poema sucio
alrededor de los timbres
no recuperaré a mis amigos

nadie que olió sus rodillas


sus sobacos
estará de nuevo
solo el sonido de los sótanos

nada de los niños que golpeaban los campos de cemento


ni del hombre que vivía en los cajeros automáticos

ninguna cosa de los albañiles que reconstruyeron el edificio


ni sus delicados
ni los gritos que daban al encender los tambos
perdió las manos en la fábrica de pegamento

su mujer a mediodía pide no esté bajo el sol


no tire las cáscaras
no ande desnudo

cuando lo encontramos en la calle


pregunta si queremos tocar sus muñones
desato mi edipo de papel
mi complejo de flauta dulce

mi padre soy yo
¿pero quién es yo?

¿la parte de mi madre que me falta?


¿el deslizarme en su apellido de ortiga?
mi cuerpo no se pudre igual que el de mi padre
tampoco como el de la abuela
con ese su nudo de sangre molida y cabello

no se pudre como el río de toneladas de lodo

se pudre distinto a la parálisis de mamá


a su cáncer de riñones

mi cuerpo se pudre
como la fruta que dejo en la mesa
fotografías de embargo
abogados de diez por ciento de embargo
cartas de embargo
habitaciones de embargo
vajilla de embargo
llaves de embargo
alfombra de embargo
cajas de cereal de embargo
mi madre se protege con una almohada de la quimio
mi abuelo viste su traje de diabetes

mi cuerpo es cada uno de mis apodos


chubaca
krusty
cuasimodo

mi cuerpo es la saliva de los perros


no mi voz
sino la voz de mi padre
que es muchos hombres
muchas piedras
señales de tránsito
mi apellido se convierte en una bolsa con anguilas
¿cómo decir jorge posada
con mi voz de nueve horas
con mi garganta de correspondencia?
mi nombre más bilis que sílabas
contiene lo más noble de mi padre
los lunares de sus manos
sus caries
los cimientos de mi casa
húmeros pudriéndose
¿mi frente?
¿mi cartílago dulce?
¿mis nervios al desdoblarlos?
mis brazos ya no están
mi hermana con su deficiencia de pulmones ya no está
mi familia ahogada en éter ya no está
un paquete de yoes se atasca en la banda transportadora
les niegan el pasaporte
el sobrepeso metafísico los caduca

yoes de tartán donde se corren 200 metros de identidades


sin laringe
con cáncer de sonidos
¿cómo saber el olor de lo que fui?
¿cómo obtener su rastro?

botón de nulidades
salario que se resuelve en dos sílabas
de incesto y ternura
animal de largueza

sagacidad de extravío

inventario de esguinces
desconozco la historia de mis padres
su enfermedad de encías

ignoro por qué eligieron ser incinerados a pudrirse en una caja de hombros
qué pensaban sobre la eternidad y el helado de pistache

de sus preferencias políticas sé que mi padre detestaba


a los anarcos y desconfiaba de la derecha que en el 93
le arrebató su sueño hipotecario
mi madre era del partido metafísico
ángeles en la secretaría de defensa
arcángeles en el senado
¿qué hago con estos pedazos de nada?
¿los guardo en bolsitas de té?
¿en mochila de excursión?
¿dónde la partición de tráquea
la nervadura de regresos?

¿dónde el grosor de nuestra lámpara de negaciones?


cavan fosas dentro de las fosas
sus manos escarban durante décadas

tiran a sus hermanos mayores

los niños traen comida


esperan su turno
Inéditos
el tiempo
la parte
negra
de nuestro hocico
el grifo atascado
las relaciones
que hacemos
con paisajes
de basura
cocino
los pedacitos
de garganta
que dejo en el baño

mi hombro
de esquinas
mi compulsión
de tragarme
el sueldo
lo amplio
de mi cobardía

lo sirvo
con una rama
de laurel
en la imagen un anciano con camisa hawaiana
no sonríe
una fotografía del futuro
no exactamente del mío
si no de las personas
que pasarán por la quimio de sus padres
que hallarán agujeros en su apellido
que meterán los dedos en su boca
para saber cuál es la textura del cáncer
39 gatos
padre furioso
camino a la fábrica
los abandona en los baldíos
en agosto llegamos a 53
él los mata en el jardín
los azota contra el cemento
luego desayuna mandarinas y huevos
en octubre decide dejarlos en los parques
de los 60 que teníamos quedan 2
que vigilo cuando mi padre sale al patio
y los toma de la cabeza
los enanos comienzan desde pequeños

¿cuántos de ellos son gerentes de restaurante


de compañía aérea?
¿cuántos llegan a la selección nacional
a la cámara de senadores
a las antologías de calcetines?
¿cuántos estuvieron contigo
en la escuela o en un sanitario?
¿los has visto sacarse fotos en las ferias?
¿dentro de las piscinas?
¿dónde están? ¿en los refrigeradores?
¿en los circos? desde hace décadas que no hay circos
¿en los laboratorios junto a los conejos?
¿cristóbal colón trajo alguno a las américas?
¿o ya radicaban en el continente?
¿han sido más que bufones?
desterrados es lo que son
¿más que los negros los indígenas las mujeres los homosexuales?
¿más?
¿acaso no son hombres?
¿hijos de madre?
¿quién podría definir su falta de centímetros?
¿los atletas? ¿pero quién son los atletas?
se cuenta que los enanos organizaron motines en las cárceles
¿dónde duermen? ¿duermen?
¿en las incubadoras?
¿en las latas de tomate?
¿dentro de las computadoras?
¿quién en este mundo
de traslación
rotación
y grandes cambios financieros
puede definir a un enano?
¿comen cápsulas de hierba
igual que los caballos en los poemas?
(igual
porque al fondo
de esto
gonzalo rojas
limpia
sus dientes
con ramos de ruda)
¿por qué cristo no los nombró en sus parábolas?
¿no existían en esa parte del mundo?
¿acaso no merecen la salvación?
¿por qué dante no los coloca en los círculos?
¿por qué nada en el génesis ni en el popol vuh?
¿cuándo aparecieron?
¿por qué no han fundado un país?
¿una república un reino democrático?
¿existen acuerdos internacionales que velen por sus derechos?
en la constitución política no se les reconoce
(¿pero a quién se reconoce en ese documento?)
¿acaso no compartimos la misma jeta?
¿el terror por las comisuras del hocico?
¿el estómago de cobardía?
ni en las novelas ni en la épica aparecen
pedro páramo es un tipo de estatura ordinaria
en el himno se les ignora
ninguno de los héroes es enano
aun cuando los generales extranjeros
los sugieran
no hay cucharas automóviles sacapuntas
revistas programas de radio
mascotas
camas
consolas destinados a ellos
se alimentan con leche en polvo
dejan sus zapatos en las casas donde los odian
se ocultan en la jaula del canario
roban piedras para dárselas a los ciegos
preparan el atuendo a los bichos
(un traje gris para el escarabajo
leggins para la mariposa)
¿quién narra sus hazañas?
¿quién los ha hospedado?
¿quién ha comido con ellos
folgado reído?
los enanos incendian jardines botánicos
Agradecimientos y dedicatorias.

A Ireneo y a Tziranda.
A las personas que han sido mi familia.
A mis padres y a Aldonza.
A Daniel Sada y a Miguel Ángel Hernández en casa del lago.
A Arturo Arredondo en la imprenta.
A Raquel Mosqueda por el obsceno pájaro.
A las bibliotecas.
A Patricio Grinberg, mi Bruce Lee particular.
A Ana Claudia Díaz y a cada uno de los Zindo.
A Oliver H. Icháustegui, sin ti no existirían esas páginas.
A Ana Gorría, a Pablo Natale, a Chozz un mapa de Croacia.
A Blanca Strepponi (Diario de John Roberton), a Godard (Notre musique)
A Bernardo Ruíz, a Laura González, a Brenda Ríos y al equipo de la UAM.
A Carver, a los KFGC.
A José María Cumbreño por el telescopio con el que mira América.
A Chose que convirtió los aeropuertos en un regalo de cumpleaños.
A los liliputienses un frasco con uvas.
A Frank Báez una mesa fosforescente de ping-pong.
A Ezequiel Zaidenwerg por la traducción de la belleza de Fairchild.
A José Antonio Llera, Ismael Velázquez y a Ángel Ortuño una acuarela oriental.
A los Stomias: Daniel Bencomo y Luis Eduardo García un viaje a Berlín a 200 000
km/hr.
A Cindy Jiménez-Vera con quien bailo.
A los brazos de Ferreira Gullar.
A Urayoán Noel, a Guillermo Rebollo-Gil, a Nicole Delgado (en tu casa leí a
Pumarol), a Lilliana Ramos Collado, a Iam Rod (un viaje con playa y pitorro).
A Anna Aguilar Amat por encontrar a Salinas.
A Clara Muschietti en Varadero.
A Omar Pimienta, a Lorena Mancilla, a Ira Franco, a Zé, a Maricela Guerrero, a
Ileana Garma.
A Romina Cazón.
A los Transtierros de Maurizio Medo.
A Silvia Elisa Aguilar (Punto UNAM), a Adán Medellín (Playboy), a Humberto
Bedolla (VozEd), a Isaura Leonardo (Registromx), a Yolanda Segura (Enter
Magazine) por dibujar las fechas de entrega.
A Otra iglesia es imposible (Aulicino), Las hermosas bestias interiores (Su Xiaoxiao), Kriller
(Cristobo), Un pulmón (José Puente), Kokoro, Emma Gunst (Tessore), El plebeyo
(Collazos), Neorrabioso, El mundo incompleto (Gruss), Pájaro Lanzallamas, De lo que no
aparece en las encuestas (Cervero), Che Madame (Anníbali), Nueva Provenza (Santamaría),
Big sur, El poeta ocasional, This is not happiness, This is colossal, Kroutchev, Ignant, Liniers,
Oleísmos.
A Marosa, Parra, Rojas, Gelman, Auxiliadora, Montalbetti, Espinosa, Eliseo, Margit
Frenk.
A Herzog, 75 habitantes, 20 casas, 300 vacas, Temporada de patos, Lynch, Reygadas, La
pivelina.
A In utero y Víctor Jara.
A los caballos.
Índice

Adiós a Croacia

sobre la calle ha llovido 3


las casas se transforman en naves espaciales 4
entro al cuarto de las niñas 5
los cines fueron los primeros negocios en cerrar 6
la mujer con el pañuelo 7
la metralla en la piel 8
1 en diciembre se estrelló una avioneta 9
2 había el caso de una joven 10
miles de obituarios 11
cinco viejos en sillas rojas 12
el joven carece de manos 13
a través del parabrisas 14
ciudad europea finales de siglo 15
1 en la ford recorres la frontera 16
2 antes de llegar a la ciudad 17
3 luego de conducir durante horas 18
4 al cargar gasolina 19
5 en la carretera 20
los sábados 21
por la madrugada 22
la pareja de ancianos 23
la abuela asegura 24
milicianos serbios en la línea del frente 25
hace 14 días no duerme 26
en el televisor el presidente 27
un hombre muerde trozos de plástico 28
la última ocasión en tren 29
habitar un país es llenar de tierra una piscina 30
la escuela reabrió hace unos días 31
los hombres regresan a la mina 32
rezallah 33
nuestras madres 34
los autobuses circulan por la ciudad 35
escribe que los arqueólogos 36
Costa sin mar

miro esas películas con de niro joven 39


saco los objetos 40
uno se oculta 41
en este país lo honrado 42
elijo las avenidas 43
por las mañanas paro en un oxxo 44
el jefe me llama a la oficina 45
amanezco con temor a los elevadores 46
el día que entré al café la habana 47
miro la fotografía de jill drake 48
vida de casado a los 29 49
mi vida los últimos meses se resume 50
hubo una época en que no lográbamos dormir 51
habité la casa 52
provengo de una familia 53
mi padre durante veintisiete años 54
abandonar las paredes que demolieron 55
mi padre pregunta 56
en la infancia 57
caminaba 58
2:37 59
preguntan a una niña norteamericana 60
hoy 61

La belleza son los aeropuertos vacíos

escenas donde el hijo rasura al padre 63


dios es el terrón de azúcar en la alfombra 64
qué si no nos expulsaron 66
soy el hombre 67
la ciudad se llena de perros y militares 68
el aire de la oficina es naranja 69
beckett 70
cuando te conocí 71
jugábamos a que tu padre era ian curtis 72
la primera vez 73
un libro 74
jazmina caballero 75
los enloquecimos 76
cosas que te suceden si estás vivo 77
rey rosa 78
a father is a father 79
mamá fue arrollada por una camioneta de helados 80
el olor de padre al fumar un puro 81
arseni tarkovski viaja a leningrado 82
la voz de mi madre en los audífonos 83
seferis 84
basquiat 85
la historia con tu país inicia a los 16 86
amor es comer duraznos 87
mantienen los pies en la alberca 88
el ruido del refri 89
la periodista pregunta sobre la belleza 90
preguntas si me tatuaré pronto 91
me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo 92
una habitación con mapas 93
édourd levé 94
días después de separarnos 95
los domingos busco programas deportivos 96
me detengo frente a los objetos que no sirven en casa 97
después de los 30 98
nunca dije 99
salmo 92:10 100
hola nicanor 101
me dirijo al aeropuerto vacío 102
cuando esté muerto 103
ahora que nos separan miles de avenidas 104
la eternidad está iluminada como una mueblería 105
luego de morir padre 106
wislawa camina entre los niños 107
año 2500 108
esperas 109

Vallas de publicidad

los precios de la carne no aparecen en el poema 112


estado de la nación 113
chiapas 114
algunos arrastran su kilogramo de pobreza 115
¿y si dios fuera una mujer? 116
una familia donde el hijo 118
el abuelo mira un partido de béisbol 119
en la secundaria 120
padre picotea el suelo como una paloma 121
oculto en el armario 122
escarbo en el jardín 123
a padre lo despiden 124
envío mensajes a mi hermana 125
vas del baño a la cocina 127
borro los mensajes 128
un extranjero te aborda 129
en el auto no soportas oír el noticiero 130
pensión 131
miro al mundo con binoculares 133
paso la noche con fiebre 134
caliento café en el microondas 135
observo la lavadora 136
preguntas sobre el amor 137
revistas de 1980 138
delante de mí un hombre compra ropa interior 139
quién es el que no soy yo 140
me canso de ser este hombre de mediana edad 142
entras a la casa 143
la mujer mete el zapato al agua 144
en la mesa hay siete escritores 145
museo nacional de historia 146
en el siglo xxi se coleccionaban parquímetros 147
recibo un correo 148
con gis escribo 149
any anybody anywhere 150
Notas 151
fe de erratas 152
Desglace

desglace

busco al animal que se expande 155


no existe padre ni madre desde hace catorce años 156
guardo paraísos en bolsas de celofán 157
la novia le dicen al niño 158
dibujo mi hígado 159
ah el cuarto donde los ministros ojean 160
soportamos matrimonios de once meses 161
te quiebras en hilos 162
termina el hombre con quien entrabas a los cines 163
te creo estéril de infinitos 164
el air 165
omóplatos 166
en la estación 167
me enredo al desconocer 168
mi padre 169
e 170
detestas mi chocar contra los ángulos 171
me pierdo en lugares que desaparecieron en 1984 172
guardamos baldes de hielo 173
la luz del pasillo es una supernova 174
catastro 175
animales extintos hace décadas 176
ayer celebraron una boda 177
jugamos a ser antílopes ciegos 178
a mis nietos les regalaré 179
hermana envuelve su matriz en terciopelo 180
las fotografías de mi adolescencia 181

muestrario de nudos

la ciudad de m i adolescencia 183


el horario del sepelio 184
padre en el índice 185
en la camisa 186
las manos en la piscina 187
aun cuando escriba el poema sucio 188
perdió las manos en la fábrica de pegamento 189
desato mi edipo de papel 190
mi cuerpo no se pudre igual que el de mi padre 191
fotografías de embargo 192
mi madre se protege con una almohada de la quimio 193
no mi voz 194

señales de tránsito

mi apellido se convierte en una bolsa con anguilas 196


cómo decir jorge posada 197
mi nombre más bilis que sílabas 198
los cimientos de mi casa 199
mi frente 200
mis brazos ya no están 201
un paquete de yoes se atasca en la banda transportadora 202
cómo saber el olor de lo que fui 203
animal de larguezas 204
desconozco la historia 205
qué hago con estos pedazos de nada 206
dónde la partición de tráquea 207
cavan fosas dentro de las fosas 208

Inéditos

el tiempo 210
cocino 211
en la imagen un anciano con camisa hawaiana 212
39 gatos 213
los enanos comienzan desde pequeños 214

Agradecimientos y dedicatorias 216

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