TP Clase 1:
La Primera Revolución Industrial: debates historiográficos e impacto socio-
económico.
Toni Pierenkemper, “La “Revolución Industrial” en Gran Bretaña”, en La
industrialización en el siglo XIX. Revoluciones a debate, Madrid, S XXI, 2001, pp. 1-29
María Inés Barbero, “El nacimiento de las sociedades industriales”, en Julio Aróstegui,
Cristian Buchrucker y Jorge Saborido (dirs.), El Mundo Contemporáneo: historia y
problemas, Bs. As.-Barcelona, Biblos-Crítica, 2001, pp. 67-118 (cap. 1).
Temas y ejes de la clase:
1.) El significado de la Revolución Industrial
1.1.) Los conceptos y las interpretaciones historiográficas
1.2.) Las hipótesis “rupturistas” y “gradualistas”
1.3.) Las diferenciaciones regionales y los distintos ritmos de la industrialización
2.) Factores que favorecieron el despegue
2.1.) Los cambios en el mundo rural: cercamientos y “revolución agrícola”
2.2.) El crecimiento de la población
2.3.) Las innovaciones tecnológicas
3.) La expansión de la industrialización
3.1.) La industria del algodón y sus mercados
3.2.) La producción metalúrgica: el hierro
3.3.) El ferrocarril y sus múltiples funciones
4) Las consecuencias socio-económicas de la Revolución Industrial
4.1.) La aparición de las fábricas
4.2.) El proceso de urbanización
4.3.) Las nuevas condiciones de vida de los trabajadores
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1.) El significado de la Revolución Industrial
Utilización del término “Revolución Industrial”:
La expresión “révolution industrielle” se utilizó por primera vez en el decenio de 1820,
cuando escritores franceses que querían destacar la importancia de la mecanización de
la industria del algodón francesa que estaba teniendo lugar en Normandía y en el norte,
la compararon con la gran revolución política de 1789. En contra de lo que se suele
creer, Karl Marx no utilizó el término en su sentido convencional.
Se difundió su uso con la publicación, en 1884, de Conferencias sobre la Revolución
Industrial del siglo XVIII en Inglaterra, de Arnold Toynbee.
Concepto de Revolución Industrial:
Existen muchos conceptos, casi tantos como especialistas se han dedicado al tema. Cada
estudioso puso el énfasis en aspectos diferentes del proceso. Incluso, se ha llegado a
cuestionar la pertinencia del concepto.
Los interrogantes que orientaron el análisis de la revolución industrial estuvieron
condicionados por las inquietudes que experimentaban los propios economistas o
historiadores, en función de su propio presente.
En torno a la conceptualización de la RI han surgido dos grandes debates, sobre los que
aún hoy no existe total acuerdo entre los analistas:
Debates:
a) Ruptura vs. continuidad
Ruptura:
Se impuso luego de la Segunda Guerra Mundial (con marxistas, Ej.:
Dobb)
Idea de corte radical y abrupto con el pasado, de cambio profundo en los
modos de producción y en la organización social.
Tenía vinculación con contextos de optimismo o crecimiento económico.
Continuidad:
Se consolidó en el período de entreguerras (con Nef y Sée) y se retomó
luego de 1970.
Idea de maduración progresiva, sin cesuras aparentes, evolución de
formas y condiciones creadas en períodos precedentes.
Tenía relación con contextos de pesimismo y de problemas económicos
(crisis o estanflación).
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b) Discusiones en torno al inicio del proceso:
Comienzo temprano: desde siglos XV y XVI (en términos de espíritu del capitalismo –
Sombart, Weber- o en términos de progresivas transformaciones de las estructuras
económico-sociales –Nef o Sée-).
Desde fines del siglo XVIII. Según Valerio Castronovo, hoy se acepta que el turning
point debería ubicarse alrededor de 1780, año en que la tasa anual de incremento de la
producción, bajo la presión de una creciente demanda real y potencial, superó por
primera vez el 2%.
Balance Barbero:
Sociedades preindustriales: agricultura como principal actividad, gran mayoría de
población vivía en el campo.
Sociedades industriales: peso de sector industrial y de servicios, urbanización, grandes
ciudades, aumento de la población.
En pasaje de sociedades preindustriales a industriales hubo ruptura, pero
a) no fue repentina o abrupta, sino gradual (tuvo lugar a lo largo de varios decenios).
b) no fue total: existieron elementos de continuidad entre ambas sociedades (más en el
ámbito de las relaciones sociales y la cultura que en el de la economía). Fue proceso de
cambio en los que convivieron formas tradicionales y formas nuevas de producción.
c) no afectó homogénea y uniformemente a Inglaterra ni a los países europeos que
se industrializaron (diferenciaciones regionales).
En Inglaterra: Las industrias se ubicaron en zonas donde había disponibilidad de
recursos naturales, vías de comunicación y mano de obra. Luego surgen ámbitos de
especialización. Ej.: industria del algodón concentrada en el condado de Lancashire.
En Europa: Algunos países se industrializaron antes que otros (el proceso comenzó en
Gran Bretaña y de allí se difundió primero hacia Europa continental (Francia, Alemania,
Suiza, Bélgica, norte de Italia, ciudades de Rusia y del Imperio Austro-Húngaro) y
Estados Unidos-Japón y más tarde hacia otros países y regiones). De allí que el proceso
de industrialización pueda ser periodizado, desde sus inicios hasta el siglo XX:
Primera RI: entre fines del siglo XVIII y mediados del XIX
nacimiento del sistema de fábrica,
mecanización del trabajo,
uso de la energía del vapor y de la energía hidráulica,
utilización del carbón como insumo clave
industria textil y metalúrgica como sectores de punta.
Segunda RI: Entre últimas décadas del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial
desarrollo de nuevas formas de organización del trabajo y de la producción
(taylorismo, fordismo)
uso de nuevas fuentes de energía (electricidad y petróleo)
uso del acero como insumo clave
nuevos sectores de punta: siderurgia, química, industria de maquinarias.
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Tercera RI: Entre 1970 a principios del siglo XXI
etapa de la automatización
desarrollo de la energía nuclear
expansión de la informática, las comunicaciones, la biotecnología.
Sesgo particular de la primera revolución industrial:
a) pasaje de las sociedades agrícolas a las industriales,
b) difusión del uso de la energía inanimada en reemplazo de la humana y la
animal,
c) mecanización del trabajo, lo que dio origen al sistema de fábrica.
La segunda y tercera revoluciones industriales constituyeron etapas de aceleración de la
innovación, dentro de la economía industrial.
2.) Factores que favorecieron el despegue
Pregunta que se han hecho muchos investigadores: ¿Por qué la RI surgió en Inglaterra, a
fines del siglo XVIII y no en otro ámbito europeo, en otro momento de la historia de la
humanidad?
Para responder esta cuestión, debemos tener presente las particulares condiciones que se
conjugaron (influyéndose mutuamente) en el caso inglés, y que favorecieron el
surgimiento de la RI.
3.) La expansión de la industrialización
Industria del algodón:
Zonas proveedoras de algodón: primero: Egipto, Líbano y Chipre, más tarde: las
colonias norteamericanas.
Mercados: Reinos costeros africanos y zonas del Caribe y Río de la Plata (de
contrabando).
Comercio triangular.
Debate sobre papel de los mercados:
Preeminencia mercados externos sobre los internos (Hobsbawm). El mercado externo
fue la “chispa” que encendió la Revolución Industrial. Mercado interno como
“amortiguador” frente a las fluctuaciones del mercado.
Importancia de los internos (Mori). El exterior brindó impulso esporádico e irregular.
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Industria metalúrgica:
Desde fines del siglo XVIII, importantes innovaciones en la metalurgia del hierro:
Fundición: tradicionalmente: madera y carbón vegetal, luego: coque, derivado de la
hulla o carbón de piedra.
Pudelado: permitió eliminar las impurezas de carbono.
Laminado: hizo posible producir en forma más rápida y en grandes cantidades y
obtener una serie de formas estandarizadas (vigas, barras, rieles).
Usos: construcción y nuevos sistemas de transporte.
4) Las consecuencias socio-económicas de la Revolución Industrial
Importante cambio entre las formas de producción pre-industriales e industriales:
a) Las formas tradicionales de producción de manufacturas:
Industria artesanal urbana: en pequeños talleres, regulada por gremios, oficios con
fuerte jerarquía interna, basada en el sistema de aprendizaje personalizado.
Industria a domicilio: a partir del siglo XVI, con mayor difusión en los siglos XVII
y XVIII. Sistema descentralizado de producción, en el que los trabajadores
realizaban las tareas en sus hogares, con herramientas que en general eran de su
pertenencia. Trabajaban para un comerciante-empresario, quien les encargaba los
trabajos y les suministraba la materia prima, retirando luego las piezas elaboradas,
que eran vendidas en mercados no locales, europeos o ultramarinos. La mayor parte
de los trabajadores eran campesinos, que realizaban sus actividades industriales en
los tiempos muertos que les dejaban las tareas agrícolas.
Sistema flexible: la producción se regulaba de acuerdo con la demanda, no
existiendo una obligación, por parte del empresario, de mantener un vínculo
permanente con los trabajadores.
Costos fijos mínimos y salarios bajos.
Trabajo de mujeres y niños.
Principalmente, en industria textil, aunque también en industria metalúrgica,
fabricación de vidrios y relojes.
También llamada protoindustrialización, aunque este concepto generó debates,
porque la industria a domicilio no fue necesariamente en todos los ámbitos el
antecedente inmediato de la industria, es más, en muchos espacios europeos
convivió con ella o todavía convive con ella.
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Protofábrica: actividades centralizadas en unidades de dimensiones importantes, por
razones económicas o técnicas, o por la existencia de algún tipo de monopolio o
iniciativa estatal. (astilleros, minería, manufacturas reales en Francia).
b) La industria fabril
Sistema de fábrica:
mecanización de la producción (producción con máquinas), con ahorro de trabajo
humano = descontento de trabajadores, que protestan porque se quedan sin trabajo.
uso de energía inanimada en reemplazo de la energía humana o animal
trabajadores asalariados sometidos a un régimen de estricta disciplina.
explotación del trabajo de mujeres y niños.