BASES LEGALES
Los mecanismos jurídicos son todas aquellas modalidades aplicadas por el Estado
o entes gubernamentales con la finalidad de lograr un determinado objetivo,
dependiendo de las necesidades presentadas en la sociedad venezolana se
accionan dichos mecanismos para obtener un resultado en pro del Estado.
Los mecanismos que deben ser aplicados en Venezuela deben basarse en el
desarrollo de un país de forma responsable, como la elevación de la calidad de
vida de la población y de la calidad ambiental, lograr un crecimiento económico
ambiental y socialmente comprometido, manejar los recursos naturales en relación
con las opciones ofrecidas por tecnologías adecuadas y en función de satisfacer
necesidades actuales y futuras de la población y buscar la armonía entre la
demanda social y económica de la sociedad con la oferta del patrimonio natural.
Pero, ¿cómo puede operar el desarrollo sustentable y responsable? Significa, no
sólo establecer sus principios, sino despejar las interrogantes sobre los objetivos
de la ordenación territorial-ambiental, los satisfactores de estos objetivos y las
acciones programáticas cuya ejecución permite lograrlos, colocando su centro de
atención en armonizar las demandas socioeconómicas en función de una oferta
territorial-ambiental.
En este contexto, los mecanismos de la ordenación territorial-ambiental y sus
satisfactores se pueden agrupar en cuatro grandes categorías:
Calidad de Vida: salud, alimentación, educación, vivienda, seguridad social y
pública, deporte y recreación.
Calidad Ambiental: saneamiento ambiental, protección de ecosistemas frágiles,
manejo racional de recursos naturales.
Economía Sustenble y Responsable: tecnologías de bajo impacto, diversificación y
desconcentración de las actividades productivas, generación de empleo productivo
y redistribución del ingreso.
En el desarrollo sustentable venezolano, debe tener en cuenta las cuestiones
referentes a las posibilidades de:
A.-) Sustentabilidad social, donde la meta es construir una civilización con la
mayor equidad en la distribución de ingresos y de bienes, de modo que se reduzca
el abismo entre los patrones de vida de los ricos y de los pobres;
B.-) Sustentabilidad económica, que debe ser hecha posible por medio de una
asignación y gestión más eficiente de los recursos y de un flujo constante de
inversiones públicas y privadas, de tal forma que la eficiencia económica sea
evaluada en términos macrosociales y no sólo por medio de criterio de rentabilidad
empresarial de carácter microeconómico;
C.-) Sustentabilidad ecológica, que debe ser lograda por medio del uso racional de
los recursos naturales, teniéndose en cuenta el equilibro de los ecosistemas, la
preservación de recursos no renovables y la biodiversidad;
D.-) Sustentabilidad espacial, por la obtención de una configuración rural-urbana
más equilibrada y una mejor distribución territorial de los asentamientos humanos
y de las actividades económicas;
E.-) Sustentabilidad cultural, por la búsqueda de raíces endógenas de los
procesos de modernización;
F.-) Sustentabilidad política, que debe ser buscada por el proceso de participación
de los grupos y de las comunidades locales en las definiciones de prioridades y
metas a ser alcanzadas.
La complejidad y amplitud de esos presupuestos generan nuevos desafíos
técnicos y científicos, además de políticos, y afectan la propia estructura de la
ciencia y del proyecto científico.
Por tal causa, el proceso decisorio podrá presentarse como más legítimo si es
compartido por los grupos interesados, situación en la cual “la tarea más
importante para los analistas, en situaciones como ésta, será indicar claramente
las alternativas abiertas a quienes participan de las decisiones relevantes efectuar
razonamientos fundamentados sobre los beneficios y los costos de corto y largo
plazo (y los riesgos) de cada selección hecha”.
De lo expuesto se puede inferir, en resumen, que en el proceso sistémico de
desarrollo sostenible:
1.-) El ecosistema controla el sistema económico y pone límites a su crecimiento;
coorganiza el sistema social, en la medida en que su organización se desenvuelve
necesariamente en un determinado espacio, motivado que las sociedades se
adapten a los ecosistemas; indirectamente, condiciona el sistema político, en la
medida en que es coorganizador del social.
2.-) El sistema económico altera el ecosistema, tanto cuando retira de éste los
insumos para la producción de bienes, como cuando devuelve al ecosistema los
residuos de la producción, los desechos, los efluentes y restos bajo la forma de
polución; condiciona lo social limitado a su capacidad de consumo y coorganiza lo
político por la transformación de relaciones económicas en relaciones de poder.
3.-) El sistema social actualiza las competencias y actitudes del sistema
económico y, complementariamente, reorganiza la evolución política y adapta el
ecosistema a las culturas más diversas.
4.-) El sistema político coorganiza la actividad económica, mediante la regulación,
que incentiva la preservación ecológica, al tiempo que controla la sociedad como
actividad jurisdiccional. Es evidente que no existe propiamente una confrontación
u oposición entre las citadas dimensiones, sino que, como ya se afirmó, hay una
interrelación que puede presentarse bajo la forma de cooperaciones o
26
confrontamientos, estableciendo tensiones e intercambios de insumos y productos
en circunstancias concretas.
De tal manera que se comprenda mejor cómo se dan estas interrelaciones, antes
de realizar un abordaje más integrado de las relaciones complejas de las variables
y la influencia mutua que ejercen entre sí y con el conjunto del sistema de
desarrollo. Conviene señalar, sin embargo, que la utilización de estos recursos
metodológicos debe ser vista como una necesidad analítica, y debe ser tomada,
por lo tanto, con las debidas limitaciones
El concepto de Desarrollo sustentable se convierte de esta manera en un
elemento de interpretación y aplicación de toda la normativa ambiental. La realidad
nos indica que el modelo de desarrollo industrial occidental que ha evolucionado
durante el último siglo ha elevado el nivel de vida de una pequeña parte de la
humanidad hasta niveles impensables. Pero, este tipo de desarrollo no es un
sistema viable ni sostenible para el mundo, ni siquiera para Occidente a largo
plazo, porque está destruyendo sus sistemas de apoyo ambiental. Como ha
destacado el prestigioso Informe Anual del Worldwatch Institute sobre medio
ambiente y desarrollo (1999), una economía sólo es sustentable ambientalmente
si satisface una serie de principios básicos: reducción/reutilización/reciclado.
En una economía sustentable, las capturas pesqueras no superan la producción
suntentable de la pesquerías, la cantidad de agua que se extrae de los acuíferos
subterráneos no supera la tasa de su recuperación, la erosión del suelo no supera
la tasa natural de formación de nuevos suelos, la tala de árboles no supera la
plantación de árboles y las emisiones de carbono no superan la capacidad de la
naturaleza para fijar el CO2 atmosférico.
Así, y según explicaba el Informe Brundtland en 1987, el desarrollo sustentable
debe ser un proceso solidario, que permite alcanzar niveles mínimos de desarrollo
a quienes viven por debajo de las necesidades humanas y que exigen una
contención del crecimiento a quienes viven por encima de los medios
ecológicamente aceptables.
Debe ser también proceso ilustrado, que sepa sacar el mejor partido ambiental de
la evolución tecnológica y que tenga en cuenta que la evolución demográfica debe
estar en armonía con el cambiante potencial productivo del ecosistema. Debe ser,
finalmente, un proceso equitativo, que garantice a todos la capacidad de acceso a
los recursos naturales restringidos y que asegure a las generaciones futuras la
disponibilidad de los recursos no renovables y la supervivencia de las especies
vegetales y animales.
Sustentación Legal
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999)
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 127 reza:
Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el ambiente en
beneficio de sí misma y del mundo futuro. Toda persona tiene derecho individual y
colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y
ecológicamente equilibrado. El Estado protegerá el ambiente, la diversidad
biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los parques nacionales
y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia ecológica. El
genoma de los seres vivos no podrá ser patentado, y la ley que se refiera a los
principios bioéticos regulará la materia. Es una obligación fundamental del Estado,
con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se
desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los
suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean
especialmente protegidos, de conformidad con la ley.
Artículo 128. El Estado desarrollará una política de ordenación del territorio
atendiendo a las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales,
culturales, económicas, políticas, de acuerdo con las premisas del desarrollo
sustentable, que incluya la información, consulta y participación ciudadana. Una
ley orgánica desarrollará los principios y criterios para este ordenamiento.
Artículo 128. El Estado desarrollará una política de ordenación del territorio
atendiendo a las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales,
culturales, económicas, políticas, de acuerdo con las premisas del desarrollo
sustentable, que incluya la información, consulta y participación ciudadana. Una
ley orgánica desarrollará los principios y criterios para este ordenamiento.
Artículo 129. Todas las actividades susceptibles de generar daños a los
ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios de impacto
ambiental y socio cultural. El Estado impedirá la entrada al país de desechos
tóxicos y peligrosos, así como la fabricación y uso de armas nucleares, químicas y
biológicas. Una ley especial regulará el uso, manejo, transporte y almacenamiento
de las sustancias tóxicas y peligrosas.
En los contratos que la República celebre con personas naturales o jurídicas,
nacionales o extranjeras, o en los permisos que se otorguen, que afecten los
recursos naturales, se considerará incluida aun cuando no estuviera expresa, la
obligación de conservar el equilibrio ecológico, de permitir el acceso a la
tecnología y la transferencia de la misma en condiciones mutuamente convenidas
y de restablecer el ambiente a su estado natural si éste resultara alterado, en los
términos que fije la ley.
En su Constitución de 1999, La República Bolivariana de Venezuela se
compromete a propiciar un desarrollo sustentable se define el desarrollo
sustentable como un “proceso de cambio continuo y equitativo para lograr el
máximo bienestar social, mediante el cual se procura el desarrollo integral, con
fundamento en medidas apropiadas para la conservación de los recursos
naturales y el equilibrio ecológico, satisfaciendo las necesidades de las
generaciones presentes sin comprometer las generaciones futuras”. Han existido
algunas iniciativas que en la búsqueda por promover un desarrollo más sostenible
han logrado buenos e interesantes resultados, tanto a nivel de políticas públicas
como de proyectos, participando en el diseño y ejecución de dichas acciones
instituciones de gobierno (regional, nacional y local) organizaciones no
gubernamentales, universidades y empresas privadas de varios sectores de la
economía. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para avanzar de manera
decisiva hacia el desarrollo sostenible en Venezuela.
Ley Orgánica del Ambiente (2006)
Artículo 1: Esta Ley tiene por objeto establecer las disposiciones y los principios
rectores para la gestión del ambiente, en el marco del desarrollo sustentable como
derecho y deber fundamental del Estado y de la sociedad, para contribuir a la
seguridad y al logro del máximo bienestar de la población y al sostenimiento del
planeta, en interés de la humanidad.
De igual forma, establece las normas que desarrollan las garantías y derechos
constitucionales a un ambiente seguro, sano y eco lógicamente equilibrado.
Desarrollo sustentable
Artículo 2.-A los efectos de la presente Ley, se entiende por gestión del ambiente
el proceso constituido por un conjunto de acciones o medidas orientadas a
diagnosticar, inventariar, restablecer, restaurar, mejorar, preservar, proteger,
controlar, vigilar y aprovechar los ecosistemas, la diversidad biológica y demás
recursos naturales y elementos del ambiente, en garantía del desarrollo
sustentable.
Esta fue la primera ley creada en Venezuela, en junio de 1976, con el propósito de
proteger al ambiente. Cualquier actividad que pueda causar algún daño al
ambiente, está sujeta a control gubernamental, a través del Ministerio del
Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. En el caso de actividades de
energía, minería y producción de hidrocarburos, este control es ejercido también,
por el Ministerio de Energía y Minas. La ley establece los principios generales para
la conservación, defensa y mejoramiento del medio ambiente para el beneficio de
la calidad de vida
Ley de Aguas (2007)
Artículo 1 “Esta ley tiene por objeto establecer las disposiciones que rigen la
gestión integral de las aguas, como elemento indispensable para la vida, el
bienestar humano y el desarrollo sustentable del país, y es de carácter estratégico
e interés de Estado”.
El objetivo principal de estas reglas es controlar la calidad de los cuerpos de agua,
tomando en consideración sus usos actuales y potenciales. Para lograr este
objetivo, el Decreto establece límites de efluentes y obliga a la creación de planes
de calidad para cada uno de los cuerpos de agua, estableciendo prioridades
dependiendo de los problemas de cada uno.
Ley de Zonas Costeras (2001)
Artículo 1. Este Decreto Ley tiene por objeto establecer las disposiciones que
regirán la administración, uso y manejo de las Zonas Costeras, a objeto de su
conservación y aprovechamiento sustentable, como parte integrante del espacio
geográfico venezolano.
El objetivo de este decreto es regular la recuperación de materiales peligrosos y el
manejo de desechos, cuando ambos presenten características, composición o
condiciones que puedan poner en peligro y representen un riesgo para la salud y
el ambiente. El Decreto está modificado para dar orientación en cómo manejar la
generación, el transporte y la disposición o tratamiento de desechos peligrosos.
Estos estándares tienen la finalidad de reducir la generación de desechos,
desarrollar el reciclaje, reutilización y mejor uso de los materiales peligrosos en la
forma de materiales peligrosos recuperables, y de gobernar el tratamiento y
disposición final, cumpliendo con los estándares de seguridad para evitar el poner
en peligro a la salud humana o al ambiente.