0% encontró este documento útil (1 voto)
265 vistas5 páginas

Missio Dei

El concepto de missio Dei surgió en las primeras décadas del siglo XX y se refiere a la misión de Dios en el mundo. Tiene sus raíces en los escritos del teólogo Karl Barth y fue acuñado por el teólogo alemán Karl Hartenstein en 1934. Missio Dei establece que la misión emana primeramente de Dios y no de la iglesia, y que la iglesia participa en la misión redentora de Dios en el mundo. El concepto renovó la comprensión de las misiones al centrarla en la acc
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (1 voto)
265 vistas5 páginas

Missio Dei

El concepto de missio Dei surgió en las primeras décadas del siglo XX y se refiere a la misión de Dios en el mundo. Tiene sus raíces en los escritos del teólogo Karl Barth y fue acuñado por el teólogo alemán Karl Hartenstein en 1934. Missio Dei establece que la misión emana primeramente de Dios y no de la iglesia, y que la iglesia participa en la misión redentora de Dios en el mundo. El concepto renovó la comprensión de las misiones al centrarla en la acc
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Missio Dei2

Introducción
En las primeras décadas del siglo XX surgió el término latino missio Dei el cual luego de ser
admitido adquirió gran popularidad en medio de variadas interpretaciones. El término está
estrechamente vinculado con la relación existente entre la misión de Dios y el llamamiento de la
iglesia a participar. El fin de esta investigación es profundizar en el concepto missio Dei, ahondar
en susorígenes y las implicaciones que este tiene sobre las misiones. Se pretende establecer su
procedencia, describir en qué contexto germinó y el desarrolloque ha tenido durante casi un siglo
en contextos ecuménicos y evangélicos. Hay ciertos indicios de que Karl Barth, teólogo cristiano
suizo, conocido por muchos como el teólogo de la palabra tuvo mediación en los primeros usos de
este concepto, por lo que seintentará establecer si realmente existe esta relación.

El concepto missio Dei


El término missio (misión) Dei (Dios) proviene del latín, y se traduce misión de Dios. Elconcepto
del missio Dei encuentra sus raíces en las escrituras de Karl Barth. El concepto missio Dei
establece la prioridad de la actividad del Dios en términos demisión y caracteriza a Dios mismo
como un Dios misionero. En este caso, la misión no sepuede concebir primariamente o aún
esencialmente como una actividad o programa de la iglesia, sino que reside en Dios. (Smith, 2007)
A su enorme amor por la creación, Dios está comprometido con la misión de la salvación y al
rescate a través del envío del hijo por parte del padre y del Espíritu Santo. Con esta actividad
misionera de Dios, es formada la iglesia y esta nueva comunidad es llamada aparticipar en la
misión de Dios. Este enfoque de la misión pone en primer plano la acciónde Dios, afirmando que la
misión es ante todo y sobre todo realización suya, una [Link] idea tradicional hasta ese
momento era que la misión está centrada en la iglesia perotras el congreso de Willingen la
importancia dada a la centralidad de la iglesia en la misiónse sustituyó con una perspectiva más
amplia que permitía interpretar los acontecimientosdel mundo como factores determinantes para
la misió[Link]ún Pablo Deiros (2006) la missio Dei es universal, y su objetivo es justicia para todas
lasnaciones, comenzando con el llamamiento a Abraham a ser de bendición a todas lasnaciones.
(p.201). La misión de Dios, refleja el carácter de Dios, como el Dios de justicia que demanda
justiciasocial según fue anunciada por Isaías. Dios está interesado en la justicia social y
nosolamente en la moralidad privada. Por eso, la misión de Dios es la actividad de Dios en la
historia humana para rescatar a lahumanidad de su deshumanización cultural, política, económica
y social así como de sualienación espiritual respecto a Dios.

Renovación del concepto de misiones


Se puede decir que en el siglo XX y a principios del siglo XXI la obra misionera estaba
fuertemente institucionalizada. Esto fue evidente del lado católico bajo un papado libre
depresiones gubernamentales, en la restauración del orden monástico y de las nuevasórdenes de
vida apostólica tomando fuerzas de las masas populares .Comenzó entonces a presentarse una
tensión entre una misión antropocéntrica, con laiglesia y el hombre como propulsor de las misiones
y la misión como una labor teocéntricaque nace del corazón mismo del Dios, y que lo ubica como
fundador y promotor de toda obra misionera. Generalmente la relación entre la missio Dei y la
missio ecclesiae seconsideraban estrechamente [Link] frase originalmente expresaba “el
envío de Dios”, en el sentido de que Dios envió a suhijo, Jesús envió al Espíritu Santo. Desde esta
perspectiva, Entonces toda misión humanaes vista como una participación y extensión del envío
divino. (Wright, 2006, p. 63) La fórmula missio Dei originalmente describe las implicaciones más
amplias de la obrasalvífica de Dios para el reino, donde las actividades misioneras de la iglesia
fueron vistascomo un componente [Link] datos históricos ubican a Karl Barth y Karl
Hartenstein, como iniciadores de esteconcepto de missio [Link] Barth es considerado el padre
del paradigma postmoderno del concepto misión. Esteteólogo suizo formado en la universidad de
Bern, Alemania, lo consideró necesario paraacentuar la acción del Dios en contraste con el
enfoque centrado en lo humano de lateología liberal de su día. Sin embargo no fue él quien
propiamente utilizó el término. Elteólogo rechazó la teología centrada en el hombre, y al igual que
Hartenstein apuntaba auna teología teocéntrica. En su discurso Barth acentuaba la acción de Dios
(actio dei) y lamisión de la trinitaria (missio trinitis). "Préstame atención, pueblo mío; óyeme,
nación mía: porque de mí saldrá la enseñanza, y mi justicia seráluz para las naciones. (Isa 51:4)
Contraria a las previas interpretaciones que se venían manejando, el paradigma detrás
delconcepto argumenta que la iglesia no controla la misión y apunta de una misión centradaen la
iglesia a la misión como centro de la [Link] Barth, en su conferencia Dogmatica eclesial de
1932, utilizó por primera vez eltérmino "missio" en el ámbito de la teología de la misión,
habiéndolo tomado de ladoctrina relativa a la ópera Trinitatis. Para él se trataba de una cuestión
de certeza de quela iglesia misma tiene un claro lugar como sujeto de la actividad misionera, en el
procesofundamental en la que una persona encuentra en “La Palabra”, una experiencia que
sóloDios puede [Link] concepto teológico de la justicia de Dios tiene fuerte relación con la
posición teológicade Karl Barth. Su visión centrada en “La palabra”, siempre consideró los asuntos
sociales ylos problemas reales de la iglesia moderna. Sin embargo se debe considerar el
contextohistórico en el que él hace su reflexión y la corriente de pensamiento con las que le
tocólidiar para poder comprender el énfasis en ciertos aspectos de sus propuestas teológicas yla
esencia de su ideología. Barth desarrolla su pensamiento en el contexto de la primeraguerra
mundial y de la gran depresión económica de principios de siglo [Link] que Karl Barth
mantenía un concepto con énfasis en al actio Dei (acción de Dios),para Hartenstein, su homólogo
alemán, la misión de la iglesia encuentra el fundamento desu existencia y sus límites en la misión
de Dios. .”Fue Karl Hartenstein quien acuñó el término en 1934. Este teólogo alemán en su
reportede Willingen, ideó la frase cuando habló de misión como “la participación en el envío
delHijo, en la missio Dei, con la finalidad de establecer el señorío de Cristo sobre toda lacreación
redimida”.Hartenstein tuvo mucho interés en la “la teología de la crisis” de Karl Barth, lo que
sereflejó en su pequeño publicación de 1928 con el título de ¿Qué es lo que la teología deKarl
Barth tienen que decir a las misiones?Hartenstein además de ser teólogo era misionólogo. En sus
inicios fue influenciado porKarl Heim pero con el pasar del tiempo su enfoque fue girando hacia
las misiones. Llegó aser director de la Misión Basler en 1932 a la edad de 32 años y luego del
Conciliomisionero evangélico alemán (German Evangelical Mission Council, DEM). El fue un
firmedefensor de la unidad ecuménica de la Iglesia y luchó por evitar la influencia nazi en
elconcepto de misiones que se estaba desarrollando en la década de los [Link] utilizó el
término missio Dei como una forma de resumir la enseñanza de KarlBarth, quien en su lectura de
la misión de 1928, conectó la misión con la teología de la trinidad. Aunque el énfasis de Barth era
teológico y el del Hartenstein misionológicoambos querían dejar claro que la misión está
fundamentada en un movimiento trinitariode Dios y que ese expresa su poder a través de la
historia. De esa manera se argumentabaque la misión emanaba de un Dios trino, Padre, Hijo y
Espíritu Santo. La expresión cambia el énfasis alejándolo del activismo, centrado en la iglesia a un
énfasisque ve las misiones como una acción principalmente de Dios. Hay una tendencia a pensarque
las misiones es algo que hacemos, una tarea humana que realiza la iglesia.
Esto esmayormente así, cuando se cae en un reduccionismo de la misión mundial
(misiones)como sinónimo del evangelismo. El evangelismo es algo que hacemos, y es
partefundamental de las misiones pero no va a soportar el peso de los argumentos para decirque
la Biblia puede ser hermeúticamente abordada desde una perspectiva misional.(Wright,
2006)Sabemos que la salvación es del Señor, ¿entonces de quien es la misión?
A través de la Biblia vemos una narrativa de salvación que cíclicamente va mostrando
undesarrollo del plan de Dios, quien claramente tiene una meta definida. Su propósitoredentor,
luego de la caída de Adán va mostrando su rumbo al incluir a Abraham en esteplan. Wright lo
sintetiza así: creación, caída, redención, y esperanza futura.. Entonces comoafirma Christopher
Wright, el canto de redención de apocalipsis 7:10 lleva implícito que lamisión no es nuestra, la
misión pertenece a Dios. (Wright, 2006). Es fácil observar queatravés de toda la Biblia, Antiguo y
Nuevo Testamento, el plan de Dios se vadesarrollando. Ese plan está estrictamente dirigido a
alcanzar a la humanidad caída paraatraerla hacia si mismo. Wright agrega que ciertamente Dios
tiene una misión para suiglesia pero que tambíen tiene a la iglesia para una misión. (Kirk,
2002)Dentro de esta meta narrativa es que entra el concepto de missio Dei, donde Diosparticipa
a la humanidad a participar. De ahí se puede decir que la iglesia no solo estáinvitada a participar,
sino también obligada a participar en un plan que viene llevándose acabo desde antes de que ésta
estuviera y para lo cual ésta también existe.

El congreso de Willingen
El enunciado missio Dei, se adoptó tras la reunión del consejo misionero de Willingenllevado a
cabo en Alemania durante el año 1952. La importancia dada a la centralidad dela iglesia en la
misión se sustituyó con una perspectiva más amplia que permitíainterpretar los acontecimientos
del mundo como factores determinantes para la misión. Gritaban a gran voz: “¡La salvación viene
de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!"(Ap. 7:10).
Esta fue la quinta conferencia mundial sobre misión desde Edimburgo 1910 y se llevo
acabo en el contexto de revolución comunista en China. Este régimen había puesto fin a laempresa
misionera tradicional en dicho país, provocando que los delegadosredescubrieran que la misión
depende ante todo de la propia acción de [Link], la expresión en si misma nunca fue
utilizada durante la conferencia. Estasurgió las semanas siguientes a Willingen en el reporte de
Karl Hartenstein como jerarcade Württemburg y director formador de la Misión Basler. El creó
el término para resumirlas principales conclusiones de clausura de la conferencia, el lo hizo con
las siguientespalabras: El movimiento misionero, del que somos parte tiene su origen en el mismo
Dios triuno.
De las profundidades de Su amor por nosotros,el Padre envió a su propio Hijo amado para
reconciliar todas lascosas para sí mismo, para que nosotros y todos los hombres, por medio del
Espíritu, seamos uno con Él y con el Padre en ese perfecto amor que es la naturaleza misma de
Dios. Nosotros, quehemos sido elegidos en Cristo somos por esto mismo comprometidos a la plena
participación en su misión redentora. No hay participación en Cristo, sin participar en su misión al
mundo.
La razón por la cual la Iglesia recibe su existencia es porque la ha dado la misión al mundo.
(Richebächer 2003, p. 589) Tomado de(Missio Dei - God’s mission, 2009) Aunque el concepto se
consolidó hasta pasada la nombrada conferencia, la frase missioDei terminó de ser popularizada
en círculos ecuménicos por Georg Vicedom en 1958 yvino a ser de uso común en el movimiento
ecuménico después de la primera ConferenciaMundial de Misión y Evangelización llevada a cabo en
México, 1963. En esta reunión sedebatió la cuestión del testimonio en un mundo donde Dios está
activamente actuando, yse invitó a las iglesias a unirse en la missio Dei. Johannes Blauw en una
publicación de1962 titulada: La naturaleza misionera de la iglesia completó la expresió[Link] el
Concilio Mundial de Iglesias (CMI) el término se usó para hacer referencia a uncambio de orden
en el concepto de misión. La perspectiva clásica de la misión comienzacon Dios, quien trabaja
principalmente por medio de la iglesia para alcanzar y transformaral mundo. Después de la Cuarta
Asamblea del CMI de 1968, la missio Dei fue usada paraenfatizar que Dios estaba trabajando en
el mundo y que lo mejor que la iglesia podíahacer era unirse a los movimientos que Dios estaba
haciendo en el mundo (Dios-mundo-iglesia).(Engen, 2009)
La reunión de Willingen en 1952, convocada en las secuelas de la II Guerra Mundial y
la«gran crisis» misionera en la China (cf. Paton 1953:50), debatió el estado de la misión de
laiglesia cristiana. En los años inmediatamente anteriores había habido un cambio casi
imperceptible de un énfasis en una misión eclesiocéntrica a una Iglesia centrada en lamisión.
(Bosch, 2005) Willingen comenzó trazando el perfil de un nuevo modelo. Reconoció que la Iglesia
nopodía ser ni el punto de partida ni el objetivo de la misión. La obra salvífica de Diosprecede
tanto a la Iglesia como a la misión. No debemos subordinar la misión a la Iglesia nila Iglesia a la
misión; más bien, ambas deben ser incluidas en la missio Dei. La missio Dei,instituye las “missiones
ecclesiae”. La Iglesia ya no es la entidad que envía sino la enviada(cf. Günther 1970, p. 105–114)El
nuevo ambiente encontró su expresión en las palabras de apertura de la declaraciónaprobada por
la siguiente asamblea del IMC, convocada en Achimota, Ghana, en 1958: “Lamisión cristiana
mundial es de Cristo, no de nosotros”. En un folleto publicado después delcierre de la Asamblea
de Ghana, Newbigin resumió el consenso logrado de la siguientemanera:“la Iglesia es la misión», lo
cual significa que no es legítimo hablar de una deellas sin al mismo tiempo referirse a la otra; la
sede se encuentra en todaspartes, lo cual significa que cada comunidad cristiana se encuentra en
unasituación misionera; y todas son colaboradoras en la misión», lo cualsignifica el final de toda
forma de tutela de una iglesia sobre otra (Bosch,2005, p. 246)El énfasis de Willingen en una base
trinitaria es fundamental para entender su concepto.

Divergencias en cuanto al uso del término


Algunos consideran que la frase es un tanto ambigua y que su mayor importancia está enel hecho
de que tiene su énfasis en la base trinitaria de la misión. Es por eso que la frasedebe de ser
entendida en el contexto de un fundamento con base trinitaria y con unpropósito de redención
universal. (Internacional Review of Mission, 2003)Lesslie Newbigin (1995) considera que el
término missio Dei fue utilizado en demasía enlos escritos misionológicos luego de la conferencia
de Willingen. El considera que la frasefue algunas veces utilizada para marginalizar el papel de la
iglesia. Esto ocurrió porque elrazonamiento de muchos fue que si Dios es el verdadero misionero,
entonces no esnecesario promover las misiones, sino salir y ver qué es lo que Dios está haciendo
en elmundo y unir fuerzas con él.
Newbigin considera que el concepto se ha securalizado, sobre todo luego de laconferencia
de los Federación Mundial de Estudiantes Cristianos realizada en 1960,titulada “ La vida y misión
de la iglesia”, donde los estudiantes fueron retados a salir de laestructura tradicional de iglesia a
través de grupos flexibles, abiertos y móviles. El afirmaque en las décadas posteriores el
concepto de misión fue fuertemente utilizado parareferirse al quehacer de la justicia de Dios en
el mundo y no expecificamente con elincremento de miembros en la iglesias. (Newbigin,
1995)Anteriormente y con una línea de pensamiento similar George Vicedom afirma que
“lateología conciliar de la misión eventualmente cargó al barco de la missio Dei con tantoequipaje
que casi lo hunde”. (Engen, 2009)La forma en que nos aproximamos y utilizamos esta noción debe
de ser muy [Link] Engen (2009) considera que “el lenguaje de la missio Dei, aunque
potencialmente útil,actualmente requiere de mayor clarificación debido al múltiple, confuso y a
vecescontradictorio bagaje de términos que conlleva.” ¿Cómo vamos a distinguir qué parte esde la
missio Dei y qué parte no lo es? Debemos ser cuidadosos en no convertir todo enmisión y perder
la misión en el proceso.

Conclusiones
Se puede sintetizar que el popular concepto de la missio Dei, fue articulado por primeravez por
Karl Barth en 1932 y después reconocido por Karl Hartenstein en 1952. Luego eltérmino fue
asociado con una visión trinitaria de la misión durante la conferencia de la IMC en Willingen en
1952. En adelante, ya no se hablará de las misiones como una etapaen la vida de la Iglesia, sino
como un estado constitutivo de ella este concepto, de profundo contenido misionológico y
teológico, trajo un cambio deorden y tuvo un profundo efecto y un gran alcance en la teología de
la misión nosolamente de la gente asociada con el Concilio Mundial de Iglesias. Este cambio
deparadigma provoca un giro en la manera de plantear la enseñanza misionológica. La formaen que
la iglesia comprenderá la misión estará de ahora en adelante vinculada con larealidad de que Dios
es el primero que está en misión y la iglesia obedientemente debeparticipar activamente con él.
Es algo que ésta intrínseco en su concepción misma. En primer lugar, la misión es ante todo de
Dios. En segundo lugar, la misión de Dios sedefine en términos de Trino y está intrínseca al Su
carácter. Nuestra misión, por lo tanto,no tiene vida propia, sólo en las manos de Dios el envío
puede ser llamadoverdaderamente la misión, sobre todo porque la iniciativa misionera viene de
Dios. La missio Dei, es acerca de la liberación de la gente para pasar a ser el pueblo de Diosdesde
una perspectiva individual, comunal y global.
De acuerdo con el apóstol Juan, la misión consiste en ser enviado al mundo por
Jesucristo,como este último fue enviado por el Padre (Juan 20. 21). Esta es la missio Dei o
missioTrinitatis. Esta versión de la gran comisión se refiere tanto al contenido como al mediopara
realizar la misión. La misión de Dios es definida por el ministerio y métodos [Link] lo
tanto, la comprensión de la missio Dei desarrollado desde dentro del contexto de lahistoria
universal y de la historia bíblica es esencial para la misión de la Iglesia hoy. Laparticipación de la
Iglesia en la missio Dei siempre sucede desde un contexto determinadoy se debe discernir cómo
vamos a responder en misión y como esta respuesta puedevariar de un contexto a [Link] missio
Dei forma parte esencial de lo que Dios es, y por lo tanto de lo que su iglesiarepresenta. La misión
de Dios a través de la iglesia es por lo tanto mucho más que larealización de buenas obras, tiene
que ver con la capacidad de asimilar lo que hay en elcorazón de Dios y ser movidos con la pasión
que emana de su amor. Este concepto de másde un siglo abrió la puerta a nuevas discusiones y
finalizando la primera década del sigloXXI corresponde a la iglesia sintonizarse con Dios para
discernir de que manera estádesarrollando su misión y cual es el papel que como cuerpo de Cristo
quiere que asumasu [Link] preguntas quedan aun abiertas, ¿Como va participar la iglesia
de esta misión, desdeel punto de vista pragmático?, ¿Cual va a ser la respuesta de nuevas
generaciones?, ¿Cuálva a ser su concepto de misión? ¿Cómo va a afectar nuevas posturas de
pensamientomisionológico el desarrollo de la futura iglesia y al mundo?

Bibliografía
Bosch, D. J. (2005). Misión en transformación. Cambios de paradigma en la teología de la misión.
Estados Unidos: Libros desafío.
Deiros, P. A. (2006). Diccionario hispanoamericano de la misión. Editorial Unilit.
Engen, C. V. (2009). Hacia una misiología de transformación. Integralidad. Revista Digital
delCEMAA ,
Kaoma, J. (2005). When the walls of Jerusalem fall: Mission to the wersteen world . Newsletter
of Boston Theological Institute .Estados [Link], A. (2002).
What is mission? Lecture at the Swedish Mission. Mission Council [Link], L. (1995).
The open secret:sketches for a missionary thology. ed. rev GrandRapids: [Link] Dei -
God’s mission. (2009).
Karl Harstenstein: Mission with the focus on the End. En
S. Bevans (Ed.), Mission Studies:Journal of the IAMS (Vols. XIX - 1,37). Dinamarca:
International Association forMission [Link], G. (2007).
[Link]
Wright, C. J. (2006). The mission of God: Unlocking the Bible's Grand Narrative. United State:
IVPAcademic.

También podría gustarte