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Populismo en Latinoamerica, El Caso de Evo Morales

El documento define y analiza las características del populismo a través de varios autores. Define al populismo como una forma de construir lo político que puede adoptarse por regímenes de izquierda o derecha. Describe algunas características comunes como el desprecio por la libertad individual, la idolatría del Estado, la victimización del pueblo y la búsqueda de enemigos. Analiza casos de populismo en Latinoamérica como los de Argentina, Brasil y Bolivia durante el gobierno de Evo Morales.
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Populismo en Latinoamerica, El Caso de Evo Morales

El documento define y analiza las características del populismo a través de varios autores. Define al populismo como una forma de construir lo político que puede adoptarse por regímenes de izquierda o derecha. Describe algunas características comunes como el desprecio por la libertad individual, la idolatría del Estado, la victimización del pueblo y la búsqueda de enemigos. Analiza casos de populismo en Latinoamérica como los de Argentina, Brasil y Bolivia durante el gobierno de Evo Morales.
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POPULISMO: ALGUNAS

CARACTERISTICAS Y EL CASO EVO


MORALES

SEBASTIÁN GUTIÉRREZ SEPÚLVEDA

15 DE NOVIEMBRE DE 2019

PROFESOR RAÚL ALLARD


I.- Introducción:

Los lideres populistas han estado presente en la historia de la humanidad


desde hace siglos. Por lo mismo, muchos autores han intentado acuñar al concepto
una definición que permita entenderlo como fenómeno concreto. Lo anterior no ha
sido posible desde el punto de vista de la definición sencilla, ya que las
características propias del populismo, que también son muy variadas, otorgan una
dificultad enorme a la hora de buscar una definición única. Como veremos más
adelante, los lideres populistas cuentan con muchas configuraciones, cada una
distinta a la otra, dependiente del contexto temporal, regional, y del objetivo que
tenga cada uno de los líderes en comento. Por lo que serán mencionados distintos
autores para intentar definir el concepto.

Luego de repasar por algunos casos ejemplificados con hechos concretos,


será el turno de efectuar un pequeño análisis del caso de Bolivia enmarcado en la
gestión de Evo Morales, y como algunas de las características mencionadas en los
párrafos siguientes se ven reflejadas fuertemente en su persona.

II.- Definición del concepto:

La definición de este concepto no es fácil, son muchas las consideraciones a


tener en cuenta a la hora de logar una definición que abarque todas las aristas del
fenómeno. Ernesto Laclau (2010:53) menciona que:

“el populismo es una categoría ontológica y no óntica -es decir, su significado


no debe hallarse en ningún contenido ideológico o político que entraría en la
descripción de las prácticas de cualquier grupo específico, sino en un determinado
modo de articulación de esos contenidos sociales, políticos o ideológicos,
cualesquiera ellos sean.”
Para Laclau, el populismo es un modo de construcción de lo político que
puede ser adoptado por cualquier configuración de regímenes, tanto de izquierda
como de derecha, autoritarios y no autoritarios, en resumen, se adapta a los
propósitos del usuario.
Mario Vargas Llosa1 tiene una visión respecto al populismo, como una
degeneración de la democracia capaz de acabar con ésta desde adentro. Menciona
que es el nuevo enemigo de la democracia liberal, siendo una especie de relevo al
anterior contendor, el comunismo, el que desapareció como amenaza luego de la
disolución de la URSS. Lo califica como epidemia viral – no como ideología – que
ataca sin distinción países desarrollados y atrasados, adaptándose para cada caso
con la máscara y personificación más ad hoc. Para el premio nobel de literatura,
ante todo, el populismo representa una forma de hacer política - irresponsable y
demagógica – de unos gobernantes que no titubean en sacrificar el futuro de la
nación en post de sus objetivos al utilizar medidas que representan un presente
“efímero”. Algunas medidas ejemplificadores de lo anterior, son el congelamiento de
precios, estatización de empresas, aumento de salarios, y muchas otras medidas
que disparan exponencialmente la popularidad de algunos gobernantes, como en el
caso de Alan García en Perú durante su primer gobierno, con medidas tendientes a
un populismo con un modelo centrado en el Estado y basado en un proyecto de
nacionalismo económico, caso contrario a su sucesor Alberto Fujimori, con un
neopopulismo2 marcado por un modelo económico totalmente diferente, con
privatización del sector estatal, la desregulación de los mercados y la liberación de
la economía en su conjunto (Cabtree, 1997). Otros casos contemporáneos en
Latinoamérica de evidente populismo son los de Argentina, con el matrimonio
Kirchner (donde resalta otra vez la figura de Cristina Fernández como parte del
actual gobierno electo) y en Brasil, con las figuras de Lula y Dilma Rouseff. En
ambos casos sucedió lo descrito previamente, un auge económico prometedor, pero
que terminó siendo nada mas que una realidad ficticia, sumado a los casos de
corrupción que recayeron sobre los mandatarios.
Hay tantas definiciones de populismo, como formas de llevarlo a cabo. Como
ya se mencionó anteriormente, no tiene colores políticos ni tendencias fijas, es una

1
Comentarios contenidos en el libro “El estallido del Populismo”, de su hijo Álvaro Vargas Llosa publicado en
el año 2017.
2
En términos económicos, los nuevos populistas optan por políticas muy diferentes a sus predecesores,
teniendo como foco principal una transformación neoliberal y dejan de lado las políticas de desarrollo
industrial del modelo cepalino. (Jhon Crabtree, “Populismo y Neopopulismo: la experiencia peruana).
máscara que se pone el gobernante – demagogo – para lograr llegar o mantenerse
en el poder buscando la adhesión del electorado mediante medidas que llenan una
vacío no suplido por el poder político del momento. Así como las medidas sociales
y económicas, las mas recurrentes demandas del pueblo, existen otras bastantes
llamativas, como las del caso filipino. El presidente Duterte busca el apoyo popular
mediante medidas extremas en cuanto al mantenimiento de la seguridad, motivando
a la ciudadanía a ser parte de la justicia por las propias manos, asesinando
narcotraficantes y delincuentes.
Otro tipo de populismo, asociado más al primer mundo, es el del nacionalismo
derechista que defiende la soberanía nacional de influencias externas económicas,
religiosas o radicales (Llosa, 2017). Claro ejemplo de esto es el caso
norteamericano, encabezado por Trump y su famoso muro en la frontera con
México, una especie de populismo racista. Surgen en este caso conceptos como el
proteccionismo, la xenofobia y las medidas antinmigración. Otro ejemplo es el
reflejado durante la campaña del “Brexit” impulsada por Boris Jhonson y Nigel
Farage, prometiendo un Reino Unido soberano y libre, fuera de las condiciones de
la Unión Europea que no hacían más que invadir su territorio de migrantes
tercermundistas. El primero, prometió durante su discurso de asunción como Primer
Ministro, que para el 2050, el Reino Unido sería la economía mas grande del mundo,
todo bajo el lema “hacer del Reino Unido, el mejor lugar del mundo”, un símil al ya
conocido “Make america great again” de Donald Trump.
Siguiendo con la revisión del populismo en la región, existen también casos
extraños como el de Uruguay, donde gobiernos de izquierda han respetado las
instituciones e incluso llevado a cabo algunas medidas liberales en algunas áreas a
pesar del núcleo socialista y las ideas intervencionistas que profesan (Llosa, 2017).
Dejando de lado por un momento algunos ejemplos de populismo en el
mundo, y con el propósito de buscar definiciones y características del populismo
desde otros puntos de vista, a continuación, se describen los elementos
fundamentales del concepto en cuestión según el liberal chileno Axel Kaiser y la
politóloga guatemalteca Gloria Álvarez3:
1. Desprecio por la libertad individual y una correspondiente idolatría por el
Estado.
2. Complejo de víctima.
3. Paranoia antineoliberal.
4. Pretensión democrática con la que el populismo se viste para intentar darle
legitimidad a su proyecto de concentración del poder.
5. Obsesión igualitarista, utilizada para incrementar el poder del Estado.
Profundizando los 5 puntos se pueden encontrar similitudes y diferencias con
los párrafos precedentes. En primer lugar, asigna una gran importancia al Estado,
controlador de todo, por lo tanto, restringidor de las libertades individuales;
benefactor y liderado por el “encargado del pueblo” que divide y asigna el carácter
de enemigo – anti-pueblo – a todo aquel que esté en contra4. En segundo término,
le asignan el complejo de victima al pueblo, asignando la culpa de todos los males
de la sociedad a “otros”5, fomentando el odio y la división, y la necesidad de un
“salvador” que ponga fin a todos estos males. El segundo punto se puede resumir
en la sentencia de que la riqueza de los ricos es la causa de la riqueza de los pobres,
y, por tanto, debe destituirse a unos para reparar la injusticia cometida sobre los
otros. El tercer punto, la paranoia antineoliberal, que le asigna al modelo económico
la causa de los males a los países de la región. En palabras de Hugo Chávez en el
año 2002 durante una conferencia en la Escuela Diplomática de Madrid “el
neoliberalismo es el camino que conduce al infierno” y apeló a “los jóvenes del
mundo a resistirse a ese camino”6, un ejemplo de la polarización y búsqueda de un
enemigo para justificar sus doctrinas. En México, Manuel López Obrador siendo aún

3
Kaiser, A., Álvarez, G. “El Engaño Populista: por qué se arruinan nuestros países y como rescatarlos”, 2016,
Ediciones El Mercurio.
4
En el año 2015, Evo Morales sostendría qué “el neoliberalismo es el responsable de los problemas de Bolivia”.
5
Esto es también nombrado por Vargas Llosa en “El Estallido del Populismo” pero desde otro punto de
victimización, menciona que Geert Wilders en Holanda, Marine Le Pen en Francia, Viktor Orbán en Hungría y
Beata Szydlo en Polonia, acusan a la inmigración de quitar el trabajo a los nativos, de abusar de la seguridad
social y de degradar la educación pública.
6
Disponible en https://elpais.com/diario/2002/05/17/internacional/1021586404_850215.html.
candidato a la presidencia, afirmó en 2014 que el país estaba podrido producto de
30 años de neoliberalismo. Siguiendo en Latinoamérica, en el año 2013 Rafael
Correa en Ecuador advertía de que en su país no se iba a permitir ningún tipo de
neoliberalismo, por último, en Chile, el Senador Jaime Quintana (de la bancada
oficialista de Bachelet) caricaturizó el hecho de que el gobierno usaría una
retroexcavadora para destruir los cimientos del modelo neoliberal de la dictadura.
En este punto existe una diferencia con los expuesto anteriormente, dónde pudimos
apreciar que, el populismo no está necesariamente asociado a un tipo de política
económica, como en el caso peruano de García y Fujimori, o el caso del Reino
Unido, donde existen ambos casos del modelo económico aplicado, dejando fuera
esta característica única asociada a la crítica del modelo neoliberal. En cuarto lugar,
está la pretensión democrática con la que se viste el populismo para intentar darle
legitimidad a su proyecto de concentración del poder en el Estado y destruyendo las
instituciones republicanas, algo así como un mecanismo de perpetuarse en el poder
de manera democrática gracias a la manifestación del pueblo. Un ejemplo de lo
anterior es el venezolano, con un Chávez elegido democráticamente para llegar al
poder en 1998, pero que de ahí en adelante maquinó con una supuesta voluntad
del pueblo una institucionalidad que le permitió seguir en el poder, creando una
nueva constitución – sometida a referéndum – que fue la base para aniquilar la
independencia necesaria de los poderes del Estado; caso similar es el de Bolivia
donde Evo Morales llevó a cabo un sinnúmero de maniobras para poder volver a la
reelección siendo que por su propia constitución no era permitido, caso que será
detallado más adelante. Por último, respecto a la obsesión igualitaria, para los
autores es un concepto clásico de los populistas: la obsesión por la igualdad
material, recalcando que del hecho que existan naciones desarrolladas y otros
explotados – como los Latinoamericanos – se desprende la necesidad de que debe
confiscársele al que tiene más para repartir entre los necesitados. Para los autores,
esto no necesariamente es cumplido de forma real por los representantes históricos
de las revoluciones como la cubana, donde según Forbes, Fidel Castro – profeta de
la igualdad en la región – era uno de los políticos más ricos del mundo, con un
patrimonio estimado de 900 millones de dólares7.
Desde el punto de vista de otro autor, Carlos Montaner8 identifica 10 rasgos
populistas contenidos en la revolución cubana, de los cuales destaco: el
exclusivismo (sólo “nosotros” somos los auténticos representantes del pueblo), el
caudillismo, que cultiva el aprecio sobre un líder que es el representante único de la
voz del pueblo; el nacionalismo; el estatismo; la centralización de todos los poderes.
Existen algunos que tienen similitudes con lo expuesto en párrafos anteriores, pero,
sobre todo, en mi opinión destaca el concepto de caudillo9, figura que adopta
características de semidios y que ha tenido gran cantidad de representaciones en
Latinoamérica, sobre todo en el siglo XX.

Otra de las características clásicas atribuidas a los líderes populistas, es la


de una constante promesa de milagros, que en su mayoría quedan nada más que
en lindas palabras que se las lleva el viento. De todos los ejemplos que podrían ser
mencionados, cabe destacar el caso de Nicaragua, Donde Daniel Ortega en sus
diez años de gobierno ha prometido proyectos de desarrollo avaluados en más de
USD$25.000 millones, sin contar los USD$50.000 millones del faraónico proyecto
de la construcción del canal interoceánico de Nicaragua. En compañía de Chávez
anunciaron proyectos auspiciosos como la construcción de mega refinerías de
petróleo, plantas petroquímicas, fábricas de plástico y aluminio, ayudas del régimen
chavista como los USD$2.000 millones para un sistema de riego que ayudaría a
enfrentar las sequías, y, por último, anunció la construcción de un satélite
nicaragüense que proveería servicios a 10 países y que permitiría monitorear el

7
Disponible en https://www.abc.es/internacional/abci-fidel-castro-herencia-
201612021149_noticia_amp.html?__twitter_impression=true.
8
Comentarios contenidos en el libro “El estallido del Populismo”, compilado por Álvaro Vargas Llosa,
publicado en el año 2017.
9
La figura de los caudillos puebla la historia, la leyenda y el imaginario político latinoamericano. El siglo XIX es
pródigo en este tipo de dirigentes: Antonio López de Santa Anna, José Manuel de Rosas, Francisco Solano
López, José Gaspar Rodríguez de Francia... El siglo XX tiene también una galería nutrida de caudillos: Porfirio
Díaz y Álvaro Obregón en México; José Domingo Perón, "El Conductor de Argentina"; Getúlio Vargas, fundador
del Estado Novo en Brasil, y hasta Rafael Trujillo, "El Benefactor" de los dominicanos; y la lista no se agota. “El
Caudillismo en Latinoamerica, ayer y hoy”, Pedro Castro.
territorio en caso de emergencias naturales, entre muchos otros beneficios. Todo
quedó en nada.

III.- EL CASO BOLIVIANO DE EVO MORALES:


Luego de describir las posibles definiciones del populismo según distintos
autores, dónde se pueden encontrar similitudes y diferencias claras, se analizará el
caso boliviano contemporáneo del populismo, representado por su ahora
expresidente Evo Morales.
Desde su ascenso al poder en el año 2006 con el 54% de los votos, pasó de
ser el dirigente cocalero, a un monarca indígena elegido democráticamente, fue
denominado el presidente indígena a la luz de la prensa internacional. Su puesta en
escena comenzó al momento de asumir el cargo, donde en la ceremonia vistió
atuendos propios aimaras, donde un pope aimara lo proclamaba Apu Mallku (líder
supremo), no es menor el detalle que el mismo coronador del nuevo presidente
fuera arrestado cinco años después por la posesión de 240 kilos de cocaína (Llosa,
2017). Siguiendo con la personificación del caudillo que quería representar Evo
Morales, se dedicó a visitar países aliados en un avión prestado por su camarada
Hugo Chávez. En cada visita, se preocupó de mostrar una calculada austeridad
proletaria, era el “presidente indígena”, su fama internacional iba en ascenso gracias
a su preparado discurso y su buena vestimenta. Se puede deducir según lo visto en
el punto anterior, que de esta forma relucían en gran medida las características
asociadas a la victimización.
Otro de los puntos que resaltan del populismo del líder cocalero, tiene
relación con su esfuerzo por establecer desde un principio la polarización del país.
Ya en su discurso de asunción al poder exclamaba lo siguiente:

“Los pueblos indígenas -que son mayoría de la población boliviana-, para la


prensa internacional, para que los invitados sepan: de acuerdo al último censo del
2001, el 62.2% de aymarás, de quechuas, de mojeños, de chipayas, de muratos,
de guaraníes. Estos pueblos, históricamente hemos sido marginados, humillados,
odiados, despreciados, condenados a la extinción. Esa es nuestra historia; a estos
pueblos jamás los reconocieron como seres humanos, siendo que estos pueblos
son dueños absolutos de esta noble tierra, de sus recursos naturales” 10.

Sus primeras banderas de lucha venían enmarcadas en una nueva


constitución, nacionalización de empresas, otorgamiento de bonos, expulsión de la
DEA11 - con motivo de las actividades conspirativas, espionaje político y
financiamiento a grupos delictivos - y de USAID12. Todo esto concluye en la
característica mencionada respecto a polarización y búsqueda de un enemigo del
pueblo (Llosa, 2017).
Luego de los primeros días de gobierno, el Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas Bolivianas fueron a presentarse protocolarmente junto a sus familias con
el nuevo Jefe de Estado. Luego de esperar por muchas horas, solo fueron recibidos
por un Edecán del presidente, quién les informó que serían removidos de sus cargos
por una investigación de supuestas irregularidades. Paralelamente asumían los
nuevos integrantes, varias generaciones distantes de los ahora ex uniformados, el
desorden provocado durante estas dos situaciones producidas en paralelo no hizo
más que ayudar al cometido del mandatario. Ahora Evo se hacía con el control
directo de unas Fuerzas Armadas totalmente maniobrables por él. Para Agüero y
Fuentes (2007), Morales apela a las Fuerzas Armadas en su calidad de soldado de
la reserva al haber realizado el servicio militar, por otro lado, se denomina como el
primer Capitán General de las FF.AA. aimara, pro-inclusión de indígenas en el
ámbito político-simbólico. Por ejemplo, en el año de su asunción, organizó un desfile
militar que incorporó la presencia de un contingente de diversos pueblos indígenas,
caso más cuestionado por la oposición es el de un desfile frente a autoridades en
donde un grupo de indígenas desfiló con uniformes de ponchos rojos con viejos
fusiles de guerra. Actualmente, la orientación de sus Fuerzas Armadas está entorno
al proyecto del MAS (Partido político “Movimiento al Socialismo”), asegurando el

10
Disponible en https://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_asunci%C3%B3n_de_Evo_Morales
11
Drug Enforcement Administration, agencia Norte Americana para el control de drogas que fue expulsada
del país por Evo Morales en el año 2008.
12
United States Agency for International Developmet, institución encargada de distribuir ayuda exterior no
militarizada a países necesitados.
control interno mediante atribuciones que permiten garantizar la cohesión estatal y
prevenir cualquier tipo de revueltas. Sin duda los populistas necesitan el colchón
otorgado por control de las armas mediante la cercana relación con las fuerzas
militares13.
Al analizar la característica de idolatría del Estado, donde todo se concentra
en el ente rector, podemos ver hechos como la nacionalización de PETROBRAS
por parte de Morales el 2 de mayo de 2006, a pocos meses de tomar el gobierno.
Fue él mismo quién encabezó la marcha para tomar la refinería de San Alberto,
utilizando un casco de la YPFB (Empresa boliviana de hidrocarburos).
Siguiendo con ejemplos llamativos, en el mismo año 2006, Bolivia recibía por
parte de Venezuela USD$ 2 millones para financiar el Plan Nacional de Identidad
en zonas rurales (equivalente a la carnetización express venezolana destinada a
aumentar los votos de su militancia). Hubo dirigentes del MAS que llegaron a
localidades indígenas (más del 60% del pueblo boliviano encaja en esta condición)
para incentivar el voto a cambio de suculentos cheques, todo esto mostrando en
aulas cómo y qué votar. Esto fue hace más de diez años, algo mucho más relevante
es lo sucedió en el pasado cercano, donde el mandatario, haciendo caso omiso a la
constitución hecha por él mismo, llamó a referéndum en el año 2016 buscando la
afirmativa del pueblo para poder postular nuevamente al poder por cuarta vez 14. Si
bien ganó el NO, un año después, el Tribunal Superior Electoral boliviano dictaminó
qué era un derecho humano de Evo Morales buscar la reelección de manera
indefinida. Lo anterior es un claro ejemplo de la pretensión democrática y la
destrucción de las instituciones, propia de los líderes populistas, atribuyéndose
mediante retoricas populistas atribuciones y derechos que están sobre la ley,
justificadas solo por un deber moral, tal como exclamó durante su tercera reelección
“no quiero, pero no puedo decepcionar a mi pueblo”.

13
Morales diría en el año 2013: “Las Fuerzas Armadas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (ALBA-TCP) deben estar integradas en un bloque estratégico que contribuya a la paz regional,
deberán defender la soberanía regional de cualquier intervención imperial….«Todo militar nacionalista es
antiimperialista y anticapitalista».
14
El referendo llevado a cabo el 21 de febrero de 2016 arrojó como resultado que un 51,3% de los bolivianos
decía NO a la postulación de Evo Morales. En teoría, esta era la instancia superior para poder discernir
respecto al tema.
Para Morales, la democracia es votar, pero también gobernar con la “voluntad
del pueblo”. Para morales, la democracia y dictadura son lo mismo, pues si él
encarna al pueblo y debe hacerse todo lo que el pueblo quiere, entonces debe
hacerse todo lo que él quiere, limitándolo a él se limita al pueblo (Kaiser, Álvarez,
2016). Morales sostuvo qué él, como presidente que representa al pueblo, no tiene
por qué someterse a ninguna ley que limitara. En sus palabras:

“por encima de lo jurídico es lo político. Quiero que sepan que cuando algún jurista
me dice: Evo, te estás equivocando jurídicamente, eso que estás haciendo es
ilegal, bueno, yo le <meto>, por más que sea ilegal. Después le digo a los
abogados: si es ilegal, legalicen ustedes, ¿para qué han estudiado?”15

Lo anterior tiene poco de respeto al estado de derecho y a las instituciones.


Estas medidas no hacen más que entorpecer el correcto funcionamiento del estado
y el respeto por las minorías no representadas, y a la vez hace que el poder del líder
sea superior al de cualquier institución permanente. No hace mas que confirmar la
constante búsqueda de perpetuar en el poder por parte de personajes como Evo
Morales, Hugo Chávez en su momento, Nicolás Maduro, entre otros a lo largo de la
historia. Las libertades individuales se ven socavadas al tener un líder que está
sobre las leyes y la constitución, aparatos garantizadores de que esto no ocurra.
Según Locke “quien tiene le poder legislativo o supremo de cualquier comunidad
está obligado a gobernar por leyes permanentes establecidas, promulgadas, y
conocidas por el pueblo, y no por decretos extemporáneos; por jueces indiferentes
y verticales”16 .
Según Juan Claudio Lechín, en la obra de Vargas Llosa hijo, durante el
periodo de Morales en el poder ha existido un copamiento de la prensa. Según
indica la Sociedad Interamericana de Prensa, en tres meses hubo 46 agresiones
físicas y verbales a los periodistas, y un promedio de 60 episodios similares por año.
Como otra forma de restringir la libertad de prensa, les quitaron publicidad

15
Alfredo Rodríguez Peña, “Evadas, el libo sin fin”. Producción independiente, Santa Cruz de la Sierra, 2014.
16
John Locke, “Second treatise of government”, Hackett, Indianapolis, 1980.
gubernamental a los medios neutrales, pero fortaleciendo a los oficialistas, se
restringió la renovación de licencias y se compraron medios con vinculación
chavista.
El informe mundial sobre drogas de la ONU del año 2010 indicaba qué entre
los años 2006 y 2008, más de la mitad de los envíos de cocaína a Europa fueron
enviados vía marítima desde Venezuela. Coincidentemente, durante el primer año
de gobierno de Evo, la cantidad de vuelos entre aeropuertos secundarios bolivianos
y Venezuela fueron alrededor de 700. Según Insight Crime, Bolivia es el nuevo
epicentro del narcotráfico en Sudamérica17.
Finalmente, luego de 13 años en el poder y debido a un sinnúmero de hechos
como: el desconocimiento el referendo respecto a su reelección, la radicalización
de la oposición, el llamado de las FF. AA a dar un paso al costado, y las
cuestionadas elecciones recién pasadas, culminaron en la renuncia de Evo Morales
a la presidencia de Bolivia. Durante su último discurso, asignó a la decisión hechos
de violencia sobre ministros y sus familias, a un golpe de estado en su contra. En
sus palabras “mi pecado es ser dirigente sindical, ser indígena”, asegura que no
comprende que hay gente “que usa la biblia para maltratar a la familia y la oración
para la discriminación”.
IV.- CONCLUSIONES
El concepto de populismo es complejo. No se le puede asignar un significado
cuadrado, ya que tiene muchas aristas y características atribuibles a muchas
personalidades, ideologías, y actuaciones. Es mejor tratar de comprender las
características que han presentado los lideres populistas de acuerdo con su
situación particular, ya que el análisis no admite un patrón común para tener como
base, sino que, cada caso es un mundo nuevo por descubrir.
El populismo en Latinoamérica, y en general en el mundo, ha ido
evolucionando en cuanto la forma en que es aplicado. Existen actualmente
populistas de derecha, izquierda, moderados, extremistas, dictadores, indígenas,
supremacistas, y un listado que parece no concluir. La tendencia recae en la

17
http://es.insightcrime.org/investigaciones/bolivianuevo-epicentro-narcotrafico-suramerica
búsqueda de liderazgo atingente a la temporalidad de cada región. En
Latinoamérica, fueron más los regímenes populistas en el siglo XX, con gobiernos
mayoritariamente militares y dictatoriales. En este nuevo siglo, la tendencia va a la
baja, con populistas orientados a las promesas del ámbito económico y desarrollo
social de las naciones en progreso.
Sin duda el caso de Evo Morales en Bolivia es un claro ejemplo de un tipo de
populismo sesgado por la polarización y el uso de la victimización como herramienta
de llegada al pueblo, claramente fácil de moldear debido a su conformación en
mayoría de gente con bajos niveles de educación y solicitantes de soluciones
inmediatas, importando poco en general el cómo le afecta al país la forma en que
se desarrollan las políticas. Nadie niega que las intenciones iniciales de Evo Morales
hayan sido de buena fe para con su pueblo, pero de manera lamentable, a raíz de
los acontecimientos poco democráticos, anti institucionalistas, y represivos en
cuanto a las libertades individuales, hacen que el líder populista no sea visto con
buenos ojos desde el inicio.
V.- BIBLIOGRAFÍA:

1. Crabtree, J. (1997). Populismo y neopopulismo: la experiencia


peruana. Apuntes. Revista De Ciencias Sociales, (40), 97-109.
https://doi.org/https://doi.org/10.21678/apuntes.40.457.
2. Kaiser, A., Álvarez, G. El Engaño populista: por qué se arruinan nuestros
países y cómo rescatarlos, Ediciones El Mercurio, 2016.
3. Vargas, A.(coordinador), El Estallido Populista, 2017.
4. Agüero, F., Fuentes, C. Influencias y resistencias, militares y poder en América
latina, 2007.
5. Morales, J. La economía política del populismo boliviano del siglo XXI, Revista
Coyuntura, 2018.

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