TECNECIO
El tecnecio es el más ligero de los elementos químicos que no cuentan con isotopos estables y el
primer elemento sintético que se encuentra en l tabla periódica Su número atómico es el 43 y su
símbolo es Tc. Las propiedades químicas de este metal de transición cristalino de color gris
plateado son intermedias a las del renio y las del magnesio Su isómero nuclear 99mTc, de muy
corta vida y emisor de rayos gama se usa en medicina nuclear para efectuar una amplia variedad
de pruebas diagnósticas. El 99Tc se usa como fuente de partículas beta libre de la emisión de rayos
gamma. El anión pertecnetato (TcO4-) se emplea como inhibidor de corrosión anódica para
aceros.
Antes de que fuera descubierto, muchas de las propiedades del elemento 43 fueron predichas
por Dmitri Mendeleev reservó un espacio en su tabla periódica para un hipotético elemento que
llamó eka - manganeso. En 1937, el isótopo 97Tc se convirtió en el primer elemento producido de
forma predominantemente artificial, de ahí su nombre (del griego τεχνητός, que significa
"artificial"). La mayoría del tecnecio producido en la tierra se obtiene como subproducto de
la fisión del 235U en los Reactores nucleares y se extrae de las varillas de combustible nuclear.
Ningún isótopo del tecnecio posee un periodo de semidesintegración mayor de 4,2 millones de
años (el caso concreto del 98Tc), así que su detección en gigantes rojas en 1952 ayudó a reforzar la
teoría de que en las estrellas pueden generarse elementos pesados. En la Tierra, el tecnecio se
encuentra en trazas detectables como producto de la fisión espontánea en minerales de uranio
por acción de la captura de neutrones en menas de molibdeno.
PROPIEDADES FISICAS Y QUIMICAS
El tecnecio es un metal radiactivo de gris plateado con una apariencia similar al metal platino. Sin
embargo, cuando se obtiene generalmente tiene la forma de polvo grisáceo. Su posición en la
tabla periódica está entre el molibdeno y el rutenio, y como predicen las leyes periódicas, sus
propiedades son intermedias a estos dos metales. El tecnecio, al igual que el prometió, es
excepcional entre los elementos ligeros, ya que no posee ningún isótopo estable (y, sin embargo,
está rodeado por elementos que sí los tienen).
Dada su inestabilidad, el tecnecio es extremadamente escaso en la Tierra. No desempeña ningún
papel biológico y, en condiciones normales, no se encuentra en el cuerpo humano.
La forma metálica del tecnecio se desluce rápidamente en presencia de aire húmedo.
Sus óxidos son el TcO2 y el Tc2O7. Bajo condiciones oxidantes, el tecnecio (VII) existe en forma de
anión pertecnetato, TcO4-.7 Los estados de oxidación más habituales del tecnecio son 0, +2, +4,
+5, +6 y +7.8 Cuando el tecnecio está pulverizado, arde en presencia de oxígeno.9 Se disuelve
en agua regia, ácido nítrico y en ácido sulfúrico concentrado, pero no en ácido clorhídrico. Posee
líneas espectrales características a las siguientes longitudes de onda: 363 nm, 403 nm, 410 nm,
426 nm, 430 nm y 485 nm.
La forma metálica es ligeramente paramagnética, es decir, sus dipolos magnéticos se alinean con
los campos magnéticos externos, a pesar de que el tecnecio normalmente no es magnético.
La estructura cristalina del metal presenta un empaquetamiento hexagonal compacto. Un cristal
aislado de puro tecnecio metálico se convierte en un superconductor de tipo II a una temperatura
de 7,46 K; la irregularidad de los cristales y las trazas de impurezas elevan este valor a 11,2 K para
el caso de un tecnecio pulverizado de una pureza del 99,9%. Por debajo de esta temperatura, el
tecnecio posee una muy alta profundidad de penetración magnética, la mayor de todos los
elementos después del niobio.
El tecnecio es generado en los procesos de fisión nuclear, y se propaga más fácilmente que otros
muchos radionúclidos. Es importante la comprensión de su toxicidad en animales y humanos, pero
las pruebas experimentales son escasas. Parece tener baja toxicidad química. Su toxicidad
radiológica (por unidad de masa) varía en función del compuesto, el tipo de radiación del isótopo
en cuestión y su periodo de semidesintegración. El 99mTc es particularmente atractivo por sus
aplicaciones médicas. La máxima radiación que presenta este isótopo es de rayos gamma con la
misma longitud de onda que los rayos X empleados para el diagnóstico común, ofreciendo la
penetración adecuada y causando daños mínimos. Todo esto, unido al corto período de
semidesintegración de su isómero nuclear metaestable y al relativamente largo período de
semidesintegración del isótopo producido 99Tc que permite que sea eliminado del organismo
antes de que se desintegre, hace que un escáner nuclear de 99mTc típico suponga una dosis
relativamente baja de radiación administrada. (Ver más sobre este tema más abajo)
Todos los isótopos del tecnecio deben ser manejados con cuidado. El más común de ellos, el 99Tc,
es un débil emisor de partículas beta; este tipo de radiación puede ser detenida por las paredes
del instrumental de cristal del laboratorio. Cuando son detenidas, se emiten rayos X de baja
intensidad, pero una separación de unos 30 cm basta para que afecte a nuestro organismo. El
riesgo principal cuando se trabaja con tecnecio es la inhalación del polvo; la contaminación
radiactiva que esto produce en los pulmones supone un riesgo muy significativo de cáncer. Para la
mayoría de los trabajos con tecnecio, la manipulación cuidadosa bajo una campana extractora
suele ser suficiente; no se requiere el uso de una cámara seca con guantes.
MEDICINA NUCLEAR
El 99mTc (la "m" indica que es un isómero nuclear metaestable) es el radioisótopo más utilizado
en la práctica diagnóstica, estimándose que el 80% de los procedimientos de medicina nuclear lo
utilizan.14 Se usa principalmente en procedimientos de diagnóstico de funcionamiento de órganos
del cuerpo humano, por ejemplo, como marcador radiactivo que el equipamiento médico puede
detectar en el cuerpo humano.15 Este isótopo se adapta muy bien a su uso, ya que emite rayos
gamma fácilmente detectables con una energía de 140 keV, y su período de semidesintegración es
de 6,0058 horas (es decir, en 24 horas se desintegran quince dieciseisavos del total para
originar 99Tc).16 El libro "Technetium", de Klaus Schwochau, enumera 31 radiofármacos basados
en el 99mTc usados en estudios funcionales del cerebro, el miocardio, la glándula tiroidea,
los pulmones, el hígado, la vesícula biliar, los riñones, el esqueleto, la sangre y los tumores.
La inmunoescintografía incorpora 99mTc a un anticuerpo monoclonal, una proteína del sistema
inmunitario capaz de unirse a células cancerosas. Pocas horas después de la inyección, se detectan
los rayos gamma emitidos por el 99mTc con el correspondiente equipo médico; altas
concentraciones indican dónde se localiza el tumor. Esta técnica es particularmente útil para
detectar tumores difíciles de localizar, como los que afectan al intestino.
Estos anticuerpos modificados son comercializados por la empresa alemana Hoechst bajo el
nombre de "Scintium".
Cuando el 99mTc se combina con un compuesto de estaño, se une a los eritrocitos y puede usarse
para localizar desórdenes del sistema circulatorio. Se usa normalmente para
detectar hemorragias gastrointestinales. El ion pirofosfato combinado con el 99mTc se adhiere a
los depósitos de calcio del músculo cardíaco dañado, algo útil para evaluar el daño producido tras
un ataque cardíaco. El coloide de azufre con 99mTc es filtrado por el bazo, haciendo posible la
visualización de la estructura de este órgano.
La exposición a la radiación debido al tratamiento diagnóstico con 99mTc puede mantenerse
dentro de niveles bajos. Debido al corto período de semidesintegración, su rápida desintegración
para originar el 99Tc -mucho menos radiactivo- hace que la dosis total de radiación recibida por el
paciente (por unidad de actividad inicial tras la administración) sea relativamente baja. En la forma
en la que se administra, generalmente como pertecnetato, ambos isótopos son eliminados
rápidamente del organismo en unos pocos días.
El tecnecio empleado en medicina nuclear se suele extraer de los generadores de 99mTc.
El 95mTc, con un período de semidesintegración de 61 días, se usa como marcador radiactivo para
estudiar la difusión del tecnecio en el ambiente y en sistemas animales y vegetales.
USO INDUSTRIAL
El 99Tc se desintegra emitiendo partículas beta de baja energía y sin presencia de rayos gamma.
Además, su largo período de semidesintegración conlleva que su emisión decrece muy lentamente
con el tiempo. También puede extraerse tecnecio de gran pureza química e isotópica a partir de
residuos nucleares. Por todas estas razones, el 99Tc es un patrón de emisión beta, usado para
la calibración de equipos científicos.
Se ha estudiado la posibilidad de emplear el 99Tc en baterías nucleares opto eléctricas.
+
USO QUIMICO
Como el renio y el paladio, el tecnecio puede usarse como catalizador. Para algunas reacciones,
por ejemplo la deshidrogenación del alcohol isopropílico, supone un catalizador mucho más
efectivo que el renio o el paladio. Por supuesto, su radiactividad es el mayor problema a la hora de
encontrar aplicaciones seguras.
Bajo ciertas circunstancias, una pequeña concentración (5·10-5 mol·l-1) del anión pertecnetato en
agua puede proteger hierros y aceros al carbono de la corrosión. Por esta razón, el pertecnetato
puede emplearse como inhibidor de la corrosión anódica para el acero, pero la radiactividad del
tecnecio presenta ciertos problemas a la hora de usarlo para aplicaciones estrictamente químicas
como ésta. Aunque (por ejemplo) el anión CrO42- puede también inhibir la corrosión, se requieren
concentraciones hasta diez veces mayores. En un experimento, una muestra se mantuvo en una
disolución acuosa de pertecnetato durante 20 años y no sufrió corrosión alguna. El mecanismo
mediante el cual el anión pertecnetato previene la corrosión no se conoce muy bien, pero parece
implicar la formación de una delgada capa superficial. Una teoría mantiene que el pertecnetato
reacciona con la superficie del acero formando una capa de dióxido de tecnecio que previene una
posterior corrosión; el mismo efecto explica como el hierro en polvo puede utilizarse para eliminar
el pertecnetato del agua (el carbón activado también puede usarse para ese fin). El efecto
desaparece rápidamente si la concentración de pertecnetato cae por debajo de un mínimo o si se
añade una alta concentración de otros iones.
Evidentemente, la naturaleza radiactiva del tecnecio (3 MBq por litro para la concentración
requerida) hace este tipo de protección impracticable en casi todas las situaciones. Sin embargo, la
protección ante la corrosión usando aniones pertecnetato se ha sugerido (aunque nunca aplicado)
para su uso en reactores de agua en ebullición.
En los últimos años de la década de 1970, se efectuó con éxito la electrodeposición del tecnecio
sobre varios sustratos, llevada a cabo por Lichtenberger en la Universidad de Virginia como parte
de un estudio de investigación sobre el uso de emisiones beta débiles para evitar la degradación
biológica de instrumentación marina. Estos estudios fueron frustrados por la baja estabilidad en el
agua marina.
COMO SE ENCONTRO EL TECNECIO
Durante muchos años existió un espacio vacante en la tabla periódica entre
el molibdeno (elemento 42) y el rutenio (elemento 44). Muchos investigadores de la época
estaban ansiosos por ser los primeros en descubrir y poner nombre al elemento 43; su localización
en la tabla sugería que debía ser más fácil de descubrir que otros elementos aún no hallados. En
1828, se creyó haber encontrado en menas de platino. Se le dio el nombre de polinio, pero
finalmente resultó ser iridio impuro. Más tarde, en 1846 de nuevo se afirmó haber descubierto el
elemento que nombraron ilmenio, pero se determinó que era niobio impuro. Ese error fue
cometido de nuevo en 1847 cuando se aseguró haber descubierto el llamado pelopio.20 Dimitri
Mendeleev predijo que ese elemento 43 debía ser químicamente similar al manganeso, y lo llamó
eka - manganeso.2122
En 1877, el químico ruso Serge Kern informó del descubrimiento del elemento en un mineral de
platino. Kern lo bautizó con el nombre de davyo, en honor al destacado químico inglés
Sir Humphry Davy, pero se determinó que en realidad se trataba de una mezcla de iridio, rodio y
hierro. Otro candidato, el lucio, fue el siguiente en 1896, pero resultó ser itrio. Más tarde, en 1908
el químico japonés Masataka Ogawa encontró una evidencia en una muestra de un mineral
llamado torianita que parecía indicar la presencia del elemento 43. Ogawa le puso el nombre de
niponio, en honor de Japón (Nippon en japonés). En el año 2004, H. K. Yoshihara revisó una copia
del espectro de rayos X de la muestra de torianita en la que Ogawa encontró el niponio grabada en
una placa fotográfica preservada por la familia del químico japonés. El espectro fue reinterpretado
e indicaba la presencia del elemento 75 (renio), en lugar del elemento 43.23
Los químicos alemanes Otto Berg, Walter Noddack e Ida Tacke (estos dos últimos más tarde se
casarían) informaron del descubrimiento de los elementos 75 y 43 en 1925, nombrando a este
último con el nombre de masurio (en honor a Masuria, en el este de Prusia, actualmente
territorio polaco, la región de donde procedía la familia de Noddack).24 El grupo de químicos
bombardeó muestras de columbita con un haz de electrones y dedujeron la presencia del
elemento 43 al examinar espectros de difracción de rayos X. La longitud de onda de los rayos X
está relacionada con el número atómico a través de una expresión deducida por Henry Moseley en
1913. El equipo afirmó haber detectado una leve señal de rayos X a la longitud de onda
correspondiente al elemento 43. Otros investigadores contemporáneos no han sido capaces de
reproducir este experimento y, de hecho, fue considerado como un error durante muchos años.25
26
En 1998, John T. Armstrong del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, efectuó
simulaciones informáticas de los experimentos de 1925 y obtuvo resultados muy similares a los
conseguidos por el equipo de Noddack, y aseguró que estaban respaldados por el trabajo
publicado por David Curtis del Laboratorio Nacional Los Álamos sobre la medida de la abundancia
natural del tecnecio.2527 Sin embargo, los resultados experimentales de Noddack nunca han sido
reproducidos, y nunca fueron capaces de aislar el elemento 43. La idea de que Noddack podría
efectivamente haber obtenido muestras tecnecio fue propuesta por el físico belga Pieter van
Assche.28 Assche intentó efectuar un análisis a posteriori de los datos de Noddack para demostrar
que el límite de detección del método analítico de Noddack podría haber sido del orden de 1000
veces inferior al valor propuesto en sus trabajos (10-9).29 Estos valores fueron usados por
Armstrong para simular el espectro de rayos X original. Armstrong afirmó haber obtenido
resultados muy similares al espectro original sin hacer ninguna referencia a dónde fueron
publicados los datos originales. De esta forma, ofreció un apoyo convincente a la idea de que
Noddack efectivamente identificó la fisión del masurio, basándose en datos espectrales.30 Sin
embargo, Gunter Herrmann, de la Universidad de Maguncia, después de un minucioso estudio
demostró que los argumentos de van Assche tuvieron que ser desarrollados ad hoc para
adecuarse de manera un tanto forzada a los resultados previamente establecidos. Además, el
contenido en 99Tc esperado en una muestra típica de pechblenda (50 % de uranio) es
aproximadamente de 10-10 g·(kg de mineral)-1 y, puesto que el uranio nunca excedió el 5 %
(aproximadamente) en las muestras de columbita de Noddack, la cantidad de elemento 43 no
pudo exceder los 3·10-11 μg·(kg de mineral)-1.3132 Es claro que tan nimia cantidad no pudo ser
pesada, ni a partir de ella pudieron obtenerse líneas espectrales de rayos X que pudieran ser
claramente distinguidas del ruido. La única forma de detectar su presencia es a partir de medidas
de radiactividad, una técnica que Noddack no empleó,32 pero que sí lo hicieron Segrè y Perrier.33
ABUNDANCIA
Puesto que el tecnecio es inestable, sólo existen pequeñísimas trazas en la corteza terrestre
originadas por la fisión espontánea del uranio. En 1999, David Curtis estimó que en un kilogramo
de uranio está contenido aproximadamente 1 ng (10-9 g) de tecnecio. Se ha encontrado tecnecio
de origen extraterrestre en estrellas gigantes rojas (tipos S, M y N) mediante el análisis del
espectro de la luz emitida por las mismas.
ISOTOPOS
El tecnecio es uno de los dos elementos, dentro de los 82 primeros, que no posee isótopos
estables (de hecho, es elemento con el número atómico más bajo que es exclusivamente
radiactivo); el otro elemento es el prometió. Los radioisótopos más estables del tecnecio son
el 98Tc (período de semidesintegración: 4,2 millones de años), el 97Tc (período de
semidesintegración: 2,6 millones de años) y el 99Tc (período de semidesintegración: 211,1 miles
de años).
Se han caracterizado otros veintidós radioisótopos con masas atómicas que abarcan desde las
87,933 u (88Tc) hasta las 112,931 u (113Tc). La mayoría de sus períodos de semidesintegración son
menores a una hora; las excepciones son el 93Tc (período de semidesintegración: 2,75
horas), 94Tc (período de semidesintegración: 4,883 horas), 95Tc (período de semidesintegración:
20 horas) y 96Tc (período de semidesintegración: 4,28 días).
El tecnecio posee también numerosos meta-estados. El 97mTc es el más estable, con un período
de semidesintegración de 90,1 días (0,097 eV). Le sigue el 95mTc (período de semidesintegración:
61 días, 0,038 eV), el 99mTc (período de semidesintegración: 6,01 horas, 0,143 eV). El 99mTc sólo
emite rayos gamma, desintegrándose hasta 99Tc.
Para los isótopos más ligeros que el isótopo 98Tc, el modo primario de desintegración es la
captura electrónica, originando molibdeno. Para los isótopos más pesados, el modo primario es la
emisión beta, originando rutenio, con la excepción del Tc que puede desintegrarse tanto por
emisión beta como por captura electrónica.
El 99Tc es el isótopo más común y el más fácil de obtener, ya que es producto mayoritario de la
fisión del 235U. Un gramo de 99Tc produce 6,2·108 desintegraciones por segundo (esto es 0,62
GBq·g-1).