Asambleas de Dios de Venezuela
Instituto Bíblico Oriente
Materia: Ética Ministerial
Profesor: Pastor Eduver Acuña
¿COMPRENDE EL MINISTRO Y AYUDA A LA IGLESIA A EVANGELIZAR?
1. El Espíritu Santo en la evangelización:
La evangelización del mundo por la iglesia comenzó con un grupo de
creyentes llenos del Espíritu Santo, Dios respaldo el trabajo evangelistico
de ellos con señales y milagros tal como lo hizo nuestro Señor Jesucristo
Hechos 2:43; Marcos 16:20.
Con la organización de la mecánica de la evangelización se olvida la
preparación espiritual y lo imprescindible de una unión renovadora del
Espíritu Santo, al no tener esto en cuenta no se siente compasión por las
almas al evangelizar, si queremos que haya un evangelismo efectivo
debemos dar tiempo para que los creyentes actúen bajo la dirección del
Espíritu Santo.
2. Preparación Espiritual para el evangelismo:
Para realizar un trabajo efectivo de evangelización debemos tomar en
cuenta lo que dice el Joel 2:11-17, 28 y 29. Nos expone 5 pasos a seguir:
Se considera seriamente el día terrible del Señor, donde juzgara a los
hombres y dará paga correspondiente al que vivió en pecado.
El llamado de Dios a una conversión verdadera de su pueblo.
Para llevar a cabo una preparación espiritual con el fin de que los
creyentes puedan salir a evangelizar es necesario que el ministro provea lo
siguiente:
a.- Cultos de acercamiento, consagración, confesión delante de Dios y de
reconciliación dentro de los miembros de la iglesia.
b.- Temas relacionados con los frutos del Espiritu Santo, y su obra dentro
de la trasformación de la vida del creyente.
c.- Estudios relacionados al hogar y las relaciones en la sociedad en que
vive.
d.- Énfasis especial sobre la importancia de la oración y el estudio de la
palabra de Dios en la vida devocional.
El ministro debe empeñarse prepararse así mismo en lo espiritual y en
enseñar estos 4 pasos, se verá una iglesia que saldrá a trabajar en la
evangelización y el trabajo será más efectivo.
3. La movilización de la iglesia en la evangelización:
El evangelismo no se debe realizar por temporadas, una iglesia normal
debe mantener una actividad constante en este trabajo, es una obra
permanente que da vida y favor espiritual a la iglesia, sin ella la iglesia se
paraliza. Debe promover del discipulado a los creyentes.
4. Plantando iglesias:
Una iglesia edificada y con buena salud espiritual, tiene un fuerte espíritu
de evangelización, un trabajo efectivo evangelistico planta iglesias en los
barrios, en las zonas urbanas y rurales a todos los niveles sociales.
El fin de evangelizar no es tener la congregación más grande, aumentar las
finanzas y predicar tres veces por semana, seria limitar la misión de la
iglesia. Se debe proyectar la iglesia hacia afuera para evangelizar y plantar
nuevas iglesias, así como Cristo compartió esta visión con sus discípulos
cuando les dijo “mirad los campos porque ya están blancos para la siega”.
El pastor con esta visión estará dispuesto a seguir estos pasos:
- Preparar a la iglesia para evangelizar.
- Preparar obreros en la iglesia y asignarles un campo para que ellos
ejerzan su propio ministerio.
- Lograr el respaldo de la iglesia para la obra que se inicia en
campañas evangelisticas, literatura, visitación en los hogares, un
buen trabajo de discipulado.
- Respaldar económicamente a la nueva obra que comienza, ya sea en
el alquiler de un hogar o en la compra de un terreno cuando llegue
el tiempo de hacerlo.
- Los miembros que viven cerca de la buena obra debe respaldar con
su presencia y trabajo.
- Dejar para la misma obra las ofrendas que se levanten en el lugar.
- Ayudar económicamente al obrero local que les ayuda.
- Ayudar a la iglesia madre hasta donde sea posible en la compra y
construcción del nuevo templo.
Para tener una iglesia evangelizadora se debe llevar a cabo una
preparación espiritual de todos, luego el ministro debe movilizar a todos
los elementos dentro de la iglesia y aprovechar cada recurso que Dios
provee al máximo, en Marcos 10:15 nos compromete ante Dios como
individuos o en forma colectiva para lanzarnos a la acción de evangelizar,
es un glorioso privilegio que trae bendiciones espirituales, es una
constante siembra de gozo en la iglesia pero el Señor de la mies da mucho
más gozo y está a las puertas.