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PRELIMINARES
Estudios de caso realizados desde un enfoque socio-crítico, desvelan los obstáculos con los que
nos encontramos cuando se abordan Problemas Sociales Relevantes para el desarrollo profesional
docente y educar para la participación ciudadana. Las investigaciones se han centrado en conocer
cómo creencias, concepciones, así como representaciones políticas y sociales, pesan en una
práctica de enseñanza y ciudadana escasamente generadora de cambio social.
Las discusiones finales de los resultados coinciden en la relevancia de esta línea de investigación
que, a partir de la mediación con creencias, concepciones y representaciones, permita avanzar en
el diseño de propuestas formativas para comprender la complejidad de la realidad e intervenir en
ella.
El Equipo Editorial
E-ISSN: 2531-0968
DOI: [Link]
Resumen
En este artículo se lleva a cabo una revisión de la trayectoria investigadora e innovadora del
autor a partir del diseño del Ámbito de Investigación de las Sociedad Actuales e Históricas y
su experimentación en la formación inicial del profesorado de Educación Primaria. Se parte
del establecimiento de tres etapas en dicha trayectoria, así como de la ubicación de la misma
en el marco del Proyecto IRES y del Proyecto Curricular Investigando Nuestro Mundo. Como
tercer nivel de concreción de este proyecto se presenta el mencionado Ámbito de
Investigación como un organizador del conocimiento escolar y profesional, para a
continuación aportar algunos resultados de las investigaciones e innovaciones didácticas
desarrolladas con el mismo en cinco líneas de trabajo: investigaciones acerca de las
concepciones del alumnado de Primaria, así como de los estudiantes para maestro, innovación
docente en la formación inicial y, en particular, en el diseño curricular en Educación
Patrimonial y análisis de libros de texto. Finalmente, se establecen una serie de conclusiones
y propuestas en relación con la investigación e innovación en Didáctica de las Ciencias Sociales
derivadas del caso analizado, entre las que destacamos el fomento de la investigación e
innovación en el marco de un proyecto curricular, así como de proyectos de investigación e
innovación docente y la necesidad de un mayor impacto de la investigación didáctica en la
práctica de la enseñanza, en la mejora del aprendizaje del alumnado, en los programas de
formación inicial y permanente, legislación educativa y elaboración de libros de textos.
Palabras clave: innovación didáctica; investigación educativa; sociedades actuales e
históricas; didáctica de las ciencias sociales; ámbito de investigación escolar.
Investigar para innovar: el caso del Ámbito de Investigación de las sociedades actuales … 5
Abstract
In this paper, a review of the author's research and innovation trajectory is carried out based
on the design of the Research Field of Present and Past Societies and its experimentation in
the initial formation of Primary Education teachers. It is part of the establishment of three
stages in this trajectory, as well as the location of the same within the framework of the IRES
Project and the Curriculum Project Investigating Our World. As a third level of concretion of
this project, the aforementioned Research Field is presented as an organizer of scholastic and
professional knowledge, to then provide some results of the research and didactic innovations
developed with it in five lines of work: research on the conceptions of Primary students, as
well as of students for teacher, teaching innovation in initial training and, in particular, in the
curricular design in Heritage Education and analysis of textbooks. Finally, a series of
conclusions and proposals are established in relation to research and innovation in Social
Sciences Education derived from the analyzed case, among which we highlight the promotion
of research and innovation within the framework of a curricular project, as well as research
projects and teaching innovation and the need for a greater impact of didactic research in the
practice of teaching, in the improvement of student learning, in the initial and permanent
training programs, educational legislation and the elaboration of textbooks.
Keywords: didactic innovation; educational research; present and past societies; social
estudy education; scholl research field.
1. Introducción
Este trabajo constituye mi aportación, desde una perspectiva y trayectoria personal, al
debate sobre la investigación y la innovación en la Didáctica de las Ciencias Sociales. De ahí que
comienzo estableciendo distintas etapas en ese recorrido desde los años ochenta como profesor
de secundaria, hasta la década de los 90 y la actualidad como formador de profesores. Intentaré,
asimismo, mantener esa perspectiva desde una posición a caballo entre la práctica innovadora y
la actividad investigadora, pasando a un lado y otro de una frontera que debería ser, en oposición
a la tendencia dominante en la actualidad, cada vez más permeable. Analizaremos ese itinerario
investigador e innovador a través del Ámbito de Investigación (en adelante AI) de las Sociedades
Actuales e Históricas, como organizador del conocimiento escolar y profesional, para a
continuación aportar algunos resultados de las investigaciones e innovaciones didácticas
desarrolladas con el mismo. Por último, estableceremos una serie de conclusiones y propuestas
en relación con la investigación e innovación en Didáctica de las Ciencias Sociales derivadas del
caso analizado.
2. Investigación e innovación
En este binomio, a veces confuso de delimitar en sus fronteras como ya hemos apuntado,
podemos establecer tres etapas, aunque no cronológicamente delimitadas por completo, en mi
trayectoria profesional. En la primera, que denominamos de innovación espontánea, parto del
inconformismo con mi práctica docente como profesor de secundaria, participando en la llamada
Reforma de las Enseñanzas Medias, prolegómeno de la implantación de la LOGSE (Ley de
Ordenación General del Sistema Educativo). En ese movimiento reformista encuentro
asesoramiento pedagógico para fundamentar y experimentar una práctica innovadora que
complemento con la asistencia a las Jornadas de Investigación en la Escuela del Grupo IRES
(Investigación y Renovación Escolar), además colaboro con otras profesoras y profesores de
Geografía e Historia en la elaboración de materiales didácticos. Algunos de estos materiales, y
otros diseñados ya en la Universidad, se publicaron en la década de los 90 como apoyo para la
innovación educativa, principalmente en las aulas de Secundaria (Rodríguez Becerra et alt. 1992
y 1994; Estepa, Villalobos y Rey de las Peñas, 1993; Travé y Estepa, 1994; Estepa, 1995; Estepa,
Travé, Wamba, 1995; Estepa, Martínez y Baena, 1998; Estepa, 1998a).
La segunda etapa, que hemos denominado de investigación porque nos centramos más en
la dirección de las primeras tesis doctorales y en definir líneas de investigación prioritarias, se
extiende hasta comienzos del siglo XXI, y de ella destacamos nuestra participación en las tareas
de discusión y revisión del documento IV del Proyecto IRES (GIE, 1991), en la definición de las
líneas de investigación del Grupo DESYM y su primer desarrollo (Jiménez Pérez et alt., 1994 y
1994; Estepa, 1998b; Estepa, Domínguez y Cuenca, 1998; Domínguez, Estepa, Cuenca, 1999;
Estepa, 2001) y varias trabajos derivados de las tesis doctorales dirigidas en esos años (Travé,
Estepa y Wamba, 1995; Estepa y Travé, 1996;Travé y Estepa, 1996; Travé y Estepa, 1997; Ávila y
Estepa, 1997; Estepa, Domínguez y Cuenca, 2001).
Finalmente, la tercera etapa la hemos denominado de investigación-innovación y llega hasta
la actualidad. Esta última fase se caracteriza por publicaciones en revistas de mayor impacto,
asociadas a proyectos de investigación, principalmente de Educación Patrimonial, y por el diseño
y experimentación del Ámbito de Investigación de las Sociedades Actuales e Históricas, que
desarrollamos a continuación porque es a lo que dedicamos este artículo.
para los tres ciclos de Primaria, así como tres ejemplificaciones –una por ciclo- diseñadas y
preparadas para que los equipos de maestros en ejercicio, tras su adaptación, puedan
experimentar en el aula. Con ello, el profesorado cuenta con materiales más concretos que puedan
facilitar su labor como diseñador del currículum, en ningún caso se trata de una oferta cerrada y
lista para aplicar a modo de libro de texto.
Finalmente, se configura un banco de recursos que permita la consulta y utilización de
fuentes bibliográficas, páginas Web, materiales didácticos, CD-ROM, vídeos, etc., con los que
diseñar actividades y/o unidades didácticas sobre las sociedades actuales e históricas.
5. Resultados
A continuación, presentamos algunos resultados de las investigaciones e innovaciones
didácticas desarrolladas en relación con el AI de las Sociedad actuales e históricas a partir de 2003,
a través de cinco líneas de trabajo: investigaciones acerca de las concepciones del alumnado de
Primaria, así como de los estudiantes para maestro, innovación docente en la formación inicial y,
en particular, en el diseño curricular en Educación Patrimonial y análisis de libros de texto.
exploración de su medio, son capaces, por sí mismos, de descubrir las verdades que ya se
encuentran presentes en la realidad que observan. El obstáculo para el desarrollo profesional en
este caso se debe a que se tienen en cuenta los intereses y las necesidades de los alumnos, los
aspectos afectivos y de motivación, pero no tanto sus ideas sobre los conceptos sociales, sus
concepciones sobre la realidad social, ni se propicia su explicitación ni discusión, por lo que es
difícil que tales ideas puedan hacerse evolucionar. También hemos podido observar que los
estudiantes para maestro no contemplan dificultades de aprendizaje de orden procedimental, de
lo que inferimos otro obstáculo para el desarrollo profesional: el desconocimiento de los
contenidos procedimentales.
Respecto a la metodología didáctica, hemos podido observar que es el elemento del
curriculum, junto con la evaluación, donde encontramos un mayor número de maestros en
formación en el segundo nivel de desarrollo profesional. Surgen así de nuevo, en claro rechazo a
su experiencia discente, ideas innovadoras que reflejan posturas duales, en las que el profesor
sigue ocupando un papel fundamental, de introducción o cierre, pero se añaden otros recursos y
actividades. Hemos podido apreciar igualmente una cierta disociación –lo social suele
considerarse un conocimiento más teórico- entre los aspectos teóricos y prácticos del
conocimiento, de forma que éste primero se aprende y luego se utiliza, lo que implica que las
actividades se entienden como algo parcial de carácter práctico, muy ligadas a la manipulación
concreta del alumnado.
A este respecto, en la tendencia dominante en la muestra hemos observado además un
diseño de la secuencia de tareas muy poco detallada y muy abierta, plegada en gran manera a las
motivaciones e intereses concretos que los alumnos manifiesten espontáneamente, introduciendo
recursos y materiales didácticos poco variados, así como fuentes de información poco
diversificadas, que utilizan escasamente el entorno y su problemática. Es precisamente en el
activismo que subyace en esta tendencia, en el que las actividades se realizan sin una finalidad
claramente entendida por el alumno e incluso por el profesor, y en la pobreza de actividades y
materiales didácticos que se proponen, donde detectamos dos obstáculos importantes para el
desarrollo profesional.
En referencia a la evaluación, establecemos un paralelismo con la metodología didáctica.
Así, también como rechazo a su experiencia discente, una amplia mayoría de la muestra no
entiende la evaluación basada exclusivamente en exámenes, aunque éstos siguen ocupando un
importante papel como instrumento para valorar los aprendizajes adquiridos. La importancia que
se concede a la motivación, el interés y la actitud del alumno es precisamente la que nuevamente
pone de manifiesto la fuerte presencia en la muestra de la tendencia espontaneísta; sin embargo,
es escasa la diversificación de los instrumentos de evaluación, entre los que ni siquiera se cita el
cuaderno del alumno. Todo ello parece indicar que las concepciones sobre la evaluación de los
estudiantes son producto más de un intento de respuesta a la sufrida como alumnos, que de una
reflexión fundamentada sobre su carácter selectivo y sancionador, poniendo de manifiesto
también un gran desconocimiento sobre los instrumentos para valorar el aprendizaje de los
alumnos.
En dos publicaciones (Estepa, Cuenca y Martín, 2010; Estepa, Cuenca y Martín, 2015)
hemos presentado los contenidos y actividades que trabajamos en la formación inicial de
maestros en relación con la educación patrimonial utilizando nuestro ámbito de Investigación. En
los materiales que configuran el AI aparecen, por un lado, dos unidades didácticas que pueden
consultar los estudiantes, así como tres tipos de actividades que realizamos con las denominadas
sesiones prácticas. En cada una de estas unidades se indican las finalidades que se persiguen y los
principales contenidos que se trabajan, proponiendo algunas orientaciones didácticas para el
posterior desarrollo de la secuencia de actividades por los respectivos grupos de trabajo de
estudiantes para maestro, así como referencias a algunos materiales y recursos que pueden ser
de utilidad para la concreción de las actividades y tareas (Estepa, 2007).
A partir de estas propuestas y experiencias didácticas los futuros maestros deben resolver
los siguientes problemas en relación con el diseño de unidades didácticas: ¿qué tipo de actividades
podemos utilizar para la enseñanza de las sociedades actuales e históricas? y ¿qué secuencia de
actividades montar para el desarrollo de una unidad didáctica investigadora sobre el problema
seleccionado?
La unidad didáctica ¿Qué huellas nos han dejado las sociedades del pasado? El patrimonio
cultural, se centra en cómo el patrimonio cultural está presente en la vida de los alumnos y
alumnas en forma de restos materiales (edificios, documentos escritos, artefactos y maquinarias
industriales, utillaje, etc.), pero también inmateriales (fiestas, actividades deportivas,
gastronomía, costumbres y tradiciones...). Un pasado tangible e intangible, en general muy
desconocido y poco valorado por el alumnado, con el que convivimos y que nos permite indagar
en nuestras raíces culturales, en nuestra identidad individual y colectiva, así como conocer y
respetar otras identidades. La secuencia de actividades se articula en torno a un itinerario urbano
por la localidad donde se ubica el centro educativo, como punto de partida del proceso de
investigación escolar, para el descubrimiento de las huellas que el pasado ha dejado en la misma.
La segunda propuesta de unidad didáctica ¿Cómo se vivía en la época en que nuestros abuelos
eran niños? Las fuentes para la reconstrucción del pasado, pretende trabajar la historia familiar, al
tiempo que se hace lo propio con la historia de los objetos próximos y, muy especialmente, el
conocimiento y valoración de las fuentes.
Respecto a los tres tipos de actividades que realizamos con los estudiantes para maestro
relacionadas con la educación patrimonial en Investigando las Sociedades Actuales e Históricas,:
la primera va dirigida a organizar y transformar la información, la segunda, es de
observación/manejo de objetos y réplicas y la tercera, de movilización de contenidos a partir de
documentos gráficos, concretándose en Líneas del tiempo, la Caja cronológica y los Modelos de
evolución histórica, actividades que ya aparecían propuestas en el diseño de las unidades
anteriormente comentadas.
en la actualidad de Ciencias Sociales. Para ello, se han seleccionado los temas referidos a
sociedades actuales e históricas, ente otros, en la etapa de Educación Primaria, a través del estudio
de las editoriales mayoritarias del panorama español y de entrevistas al profesorado que las
utiliza. De los resultados de este estudio podemos extraer algunas consideraciones relevantes que
planteamos a continuación de forma sintética y esquemática:
a) El conocimiento escolar que se maneja en los libros de texto referente a sociedades
actuales e históricas es, en gran medida, una copia reducida del conocimiento científico, si bien
encontramos algunos ejemplos en el primer ciclo en los que se busca una mayor aproximación al
conocimiento cotidiano del alumnado.
b) En cuanto a los aspectos axiológicos, aunque el propósito básico de los libros de texto
analizados es aportar al alumnado los conocimientos necesarios para superar los cursos escolares,
también tiene cierta importancia la finalidad cultural y de supuesto respeto por el medio, esto
último en muchas ocasiones lo hemos encontrado en el libro del profesor a modo de sugerencia,
comentario o recomendación.
c) En lo referente a los aspectos psicológicos, hemos encontrado, respecto al tipo de
aprendizaje que favorece el material, que se trata en la mayoría de los temas de un aprendizaje
memorístico, principalmente de fechas y nombres, aunque también existen algunos ejemplos que
tratan de favorecer un aprendizaje muy superficialmente relacionado con las ideas e intereses del
alumnado, buscando la contextualización en el entorno del alumnado, si bien de nuevo estas
propuestas se plantean solo en el libro del profesor.
d) Los obstáculos que se observan en el conocimiento social, histórico y económico que
trasmiten los materiales analizados, corroborados por las declaraciones del profesorado, son
fundamentalmente que los libros de texto contribuyen escasamente a lograr una comprensión
histórica y actualizada del funcionamiento social y económico de las sociedades.
La investigación didáctica ha demostrado que el manual escolar continúa siendo el material
escolar mayoritario en la práctica de aula, sin embargo, los resultados de nuestra investigación
detectan obstáculos en tales manuales que dificultan la comprensión por el alumnado de las
complejas sociedades actuales e históricas, por lo que es preciso acometer una labor de
investigación e innovación didáctica y científica de los libros de texto que supere tales obstáculos.
Se necesitan materiales curriculares para la enseñanza de nuestro AI que, en el aspecto
epistemológico, propongan secuencias de conocimiento escolar basadas en la interacción del
conocimiento cotidiano del alumnado en relación con lo social y el científico; en el aspecto
axiológico, favorezcan actitudes y valores hacia un pensamiento práctico, reflexivo y crítico para
contribuir a mejorar la realidad socioambiental; y, en cuanto a los aspectos psicológicos,
promuevan un aprendizaje significativo y relevante relacionando las ideas personales y los
intereses del alumnado con las nuevas informaciones procedentes de fuentes diversas.
6. Conclusiones y propuestas
En un intento de recapitulación de lo tratado, una primera conclusión que destacamos es la
necesidad de fomentar la investigación didáctica en el marco de un proyecto curricular porque:
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E-ISSN: 2531-0968
DOI: [Link]
Resumen
* La autora agradece a la profesora ayudante doctora Laura Triviño Cabrera de la Universidad de Málaga por su ayuda
con la traducción del francés al español de este texto.
El uso escolar del patrimonio cultural 21
Abstract
The purpose of this article is to offer a perspective on research carried out in Québec since the
last seven years on the school use of cultural heritage and digital media or resources in
collaboration, for the most part, with cultural organizations, including galleries, libraries,
archives and museums from different disciplinary fields. Works done by the author of this
article and some of her colleagues are presented. The author's interest in educational
intervention in the field of social sciences, and sometimes in the arts, has materialized through
the collaborative development of cultural mediation devices that often involve digital
platforms. The willingness of a growing number of heritage and cultural institutions to
consider such integration to their cultural mediation practices (Goldman, 2011; SMQ, 2011)
prompted the author to undertake some research-development (or "research and
investigation") (Van Der Maren, 1996) of a collaborative nature. Thus, teachers and museum
or cultural actors are part of the collaborators, in the context of association with institutions
such as the Museum of Fine Arts of Montréal, the McCord Museum, the Boréalis Museum, the
Bibliothèque et Archives nationales du Québec, and Télé-Québec. The general objective
remains to establish links between culture and education, and thus contribute to update the
essentially cultural mission of the school, using the resources of cultural organizations.
Keywords: cultural heritage; digital; school use; social studies; didactics; research and
development.
1. Introducción
La cuestión del uso escolar del patrimonio cultural en un país como España en el que existen
abundantes riquezas patrimoniales, ocasionó importantes trabajos en este campo de
investigación (entre otros, Amorós, 2000; Asensio y Pol Méndez, 2003; Ávila Ruiz y Duarte-Piña,
2014; Asencio y Pol, 2003; Calaf, 2009; Estepa, Domínguez y Cuenca; 2001; Fontal, 2004;
González, 2006; López y Santacana, 2013; Santacana y Llonch, 2011; Serrano, 2018). En cuanto a
la provincia de Québec, en Canadá, aunque el patrimonio cultural se presenta de manera muy
diferente, numerosos trabajos han sido desarrollados también en relación a la enseñanza y el
aprendizaje de ciencias sociales 1 y la formación de maestros/as en este campo (Allard et Boucher,
1993; Meunier et Bélanger, 2014; Larouche, 2016; Demers, 2016; Larouche, 2017). Participamos
en varios de estos trabajos y hemos observado diversos puntos de convergencia entre estudios
realizados en Québec y los publicados en España. El propósito de este artículo es ofrecer una
perspectiva sobre algunas investigaciones realizadas en Québec en colaboración, en su mayor
parte, con organizaciones culturales, incluyendo museos de diferentes sectores disciplinarios y
centros de documentación, tales como archivos. De manera que establecerémos vínculos, en
algunas ocasiones, entre trabajos realizados en Québec y los de colegas españoles que pudimos
conocer.
El artículo seguirá el siguiente esquema. Haremos primeramente una breve presentación
de nuestros trabajos. A continuación, explicaremos cómo han avanzado las líneas de investigación
en las que hemos trabajado desde 1990, centrándonos en la evaluación desarrollada en los
1 Las disciplinas de geografía e historia, y la educación para la ciudadanía han sido agrupadas bajo el término "universo
social", lo cual reemplazó en la década de 2000 el antiguo plan de estudios de las ciencias humanas. Este término
"ciencias humanas" ha continuado en el título de los cursos de formación docente ofrecidos en las universidades.
museos y en los sitios históricos al igual que en el desarrollo de recursos patrimoniales para la
enseñanza de las ciencias sociales, a diferentes niveles, en aulas primarias, secundarias, colegios
y universidades, haciendo referencia tanto a los trabajos de varios colegas quebequenses. A partir
de nuestras investigaciones actuales, trataremos de identificar nuevos problemas de investigación
que se pueden abordar y con qué métodos podemos investigar, centrándonos sobre la
contribución de lo digital al uso pedagógico del patrimonio cultural en clases de ciencias sociales,
al nivel de escuelas primarias y secundarias. En el texto, cuando se habla de lo «digital», nos
referimos a las capacidades de codificación informática acopladas al desarrollo de redes, equipos,
herramientas móviles y aplicaciones de software, que permiten usos de varios medios o recursos
para la enseñanza y el aprendizaje.
Thuot-Dubé, 2017; Larouche, Ouellet, Simard, y Deveault, 2019). Asimismo, procedimos a realizar
investigaciones acerca del pensamiento de inspiración geográfica o histórica en contacto con
recursos patrimoniales. Asi, se puede ver nuestro artículo «“Al comienzo había gancheros”:
estudio exploratorio del razonamiento en historia y geografía de alumnos/as del 3er ciclo de
educación primaria al final de una experiencia patrimonial», publicado en el libro Las ciencias
sociales en la escuela primaria quebequense (Larouche, Landry y Fillion, 2014). Llevamos a cabo
trabajos en historia de la educación en la historia, como co-directora del colectivo: La historia
nacional en la escuela quebequense, Miradas a dos siglos de enseñanza (Bouvier, Allard, Aubin y
Larouche, 2012). Nuestro interés en el uso del patrimonio urbano y cultural para la formación de
profesorado, se ha materializado mediante el desarrollo de la materia y de la publicación de un
colectivo llamado Despertar y arraigamiento, enfoques pedagógicos innovadores del patrimonio
cultural (Larouche, Burgess y Beaudry, 2016), desde la educación primaria hasta la universitaria,
en ciencias sociales, donde los medios digitales son utilizados en diferentes contextos. También,
propusimos una herramienta metodológica para interpretar documentos iconográficos, de lo
afectivo a lo cognitivo (Larouche, 2014, ver Tabla 1).
Tabla 1
Tabla de análisis y de interpretación de obras de arte figurativas, de lo afectivo a lo cognitivo
Etapa 1 – REACCIÓN AFECTIVA
Sensaciones, emociones, recuerdos, hipótesis, etc.
oficial es el francés. El currículo es idéntico para las grandes comunidades lingüísticas (francófona,
mayoritaria; anglófona, minoritaria). Habría que hacer hincapié que, en el caso de ciertas
comunidades indígenas, cuentan con su propio currículum. En toda la provincia de Québec, el
programa de ciencias sociales para las escuelas primarias es interdisciplinar, basado en conceptos
de geografía, de historia y de educación para la ciudadanía (véase figura 1). Para las escuelas
secundarias, se encuentran programas de Geografía Universal, Historia Occidental y Educación
para la Ciudadanía, Historia de Quebec y Canadá, Mundo Contemporáneo y nuevamente,
Educación financiera. Por nuestra parte, intervenimos sobre todo en didáctica de las ciencias
sociales en educación primaria, para la formación inicial de maestros/as.
Hay que dar algunas precisiones en cuanto a la movilización del patrimonio cultural en la
enseñanza, a través de los textos oficiales, desde los últimos veinte años. Ya en su informe
publicado en el 2000, El patrimonio, un presente del pasado, el grupo asesor sobre la Política del
patrimonio cultural de Québec participaba en un movimiento internacional, avanzando que
“puede ser considerado como “patrimonio” todo objeto o conjunto, material o inmaterial que se
apropie de una colectividad reconociendo su valor de testimonio y de memoria histórica
resaltando la necesidad de protegerlo, conservarlo y valorarlo” (MCC, 2000, p. 61). Y evocaba el
potencial de estos recursos naturales señalando que “la colectividad comienza apenas a sacar
provecho de la riqueza de su patrimonio cultural” (MCC, 2000, p. 267). La Ley del patrimonio
cultural (Gouvernement du Québec, 2011) adoptó esta visión abierta del patrimonio: la misma
multiplica los recursos susceptibles de ser incluidos en su repertorio permitiendo en adelante al
2 Las tres vías eran: "(a) reservar" un lugar mejor "para temas" más "naturalmente" acerca de la cultura ", (b) promover"
un enfoque cultural para la enseñanza de estos temas "y (c) favorecer la" integración de la dimensión cultural en
disciplinas " (traducción libre, Ministère de l’Éducation du Québec, 1997, p. 13).
3 Debe notarse de antemano que este programa recibió una opinión desfavorable en 2001 del Comité Asesor sobre
Currículo [antes Comisión de Currículo] (CCPE, 2001), que lo consideró poco realista.
4 Esto abriría la puerta a las disputas con los sindicatos de educación sobre la naturaleza profesional de esta función.
(CAP)” (traducción libre, Poyet, 2016, p. 22), retomando el concepto de Desgagné (1997), en el
seno de la investigación-acción y más aún en investigación-desarrollo.
Forest (2016) presenta un proyecto que permite a alumnos/as de educación primaria de
Montmagny descubrir la historia de los constructores de su ciudad en colaboración con
organismos locales y extraer, por consiguiente, producciones orales y escritas. Los alumnos y las
alumnas son invitados/as a hacer una investigación sobre un personaje histórico que contribuyó
al crecimiento de Montmagny y luego a crear una cápsula radiofónica para ser presentada a un
amplio auditorio a través de la página web Balado Web (2018). El proyecto tiene como objetivo la
valorización y la apropiación del patrimonio por el alumnado y proponerle, sobre todo, una
actividad que logra a la vez interesarlos en su localidad y a realizar los aprendizajes previstos. En
el plano metodológico, los/as alumnos/as viven todas las etapas del enfoque de investigación y de
tratamiento de la información y trabajan en dos oportunidades con la línea del tiempo. Los
recursos patrimoniales movilizados durante el proyecto lo son bajo la forma de huellas materiales
y de legados inmateriales vinculados de una manera u otra a diez personajes llamados
afectuosamente, “nuestros constructores” (Forest, 2016, p. 29). La recopilación de la información
comienza con una visita a los locales de la Sociedad Histórica de Montmagny, cuya sede se sitúa
en la antigua estación de tren. Esto representa en sí para los alumnos y las alumnas una
experiencia patrimonial. Cada equipo recibe un dossier que contiene documentos como prensa de
la época, fotografías, esquelas mortuorias y otros archivos concernientes a su constructor
respectivo.
La formación continua contribuye al perfeccionamiento de las competencias profesionales
de los y las docentes, pero como así lo indiquan Forest (2016), Poyet (2016), Demers y sus colegas
(2016), las actividades pueden ser difíciles de mantener sin la intervención de un experto/a o un
mediador/a. En resumen, si el currículo de universo social de la educación primaria recomienda
la utilización de huellas del pasado en la enseñanza, se constata que la identificación de estas
huellas a escala local y su utilización con fines pedagógicos o didácticos presentan retos
importantes y resulta imprescindible acompañar a las y los docentes en este enfoque (Larouche,
Burgess y Beaudry, 2016).
resultan de su marco urbano forman parte de un patrimonio cultural reconocido como importante
según diversas instancias oficiales. Como formadora, veamos en el microcosmos “trifluviano” un
entorno excepcional para formar a los y las estudiantes a la enseñanza de las ciencias sociales y a
sensibilizarlos con su futura función de “mediador cultural”. El alumnado hace un rally en equipo
mediante la guía de recorrido y establece seguidamente correspondencias en un cuadro entre dos
elementos vistos en el terreno y nociones o conceptos citados en el programa de universo social.
En la página web Ligne du temps (2018) 5, realiza una línea cronológica de 1500 hasta nuestros
días, presentando puntos de referencia de la historia de Quebec y considerando el aporte de Trois-
Rivières. Invitándolo a organizar sus conocimientos, esta línea debe comprender una treintena de
entradas, ya se trate de fechas precisas relacionadas con personajes, acontecimientos o de
períodos que corresponden a fenómenos de larga duración (como el Régimen Francés o la
industrialización). Finalmente, si el uso del medioambiente urbano y los elementos del patrimonio
cultural aparecen como una vía prometedora para una mejor comprensión de las realidades
sociales y territoriales de Quebec, pasadas y presentes, constatamos, sin embargo, en las palabras
expresadas por los y las estudiantes durante entrevistas, considerables dificultades para recurrir
a conceptos explicativos de las realidades sociales, para caracterizar los fenómenos históricos y
geográficos. Por otro lado, ¿el ejercicio mismo de mediador cultural no depende de éste? Y de la
misma manera nos interrogamos sobre los saberes disciplinarios que poseen los y las estudiantes
y sobre su capacidad futura para apoyar a sus alumnos/as en el razonamiento según las
perspectivas del espacio y del tiempo como lo pide el PFEQ.
Otros trabajos que efectuamos con el Museo de Bellas Artes de Montreal nos llevaron a
recopilar con docentes de ciencias sociales, términos que dejan entrever un malestar en relación
al papel de pasador (o barquero) cultural del maestro (Larouche, Simard, Ouellet, Deveault, y
Thuot-Dubé, 2017). Estos datos fueron recopilados durante la investigación evaluativa para el
desarrollo de la plataforma ÉducArt, que propone la utilización de una colección digital en una
perspectiva transdisciplinaria. De esta manera, un/a docente [maestro/a] de universo social
indica que él siente y sabe que debe jugar un papel de mediador cultural con sus alumnos/as. Pero
no sabe cómo hacerlo y, por consiguiente, no puede actuar como tal o pretender hacerlo. Reconoce
no sentirse competente para poder apreciar una obra delante de los/as alumnos/as y darles las
herramientas necesarias para hacerlos capaces de hacerlo a su vez. 6 A parte de eso, sin embargo,
hay que señalar que son los videos de expertos/as de diferentes campos disciplinarios
(trabajador/a social, médico/a, invitados/as a dirigir una mirada sobre algunos objetos de la
colección del museo) los y las que hicieron modificar su mirada sobre sus propias capacidades de
mediador cultural.
5 Sitio desarrollado por el Service national du RECIT pour le domaine de l’univers social (RECITUS), red de consejeros
cultural no me permite hacerlo en clase. No me siento competente en la capacidad de transmitir lo que tengo
culturalmente. Es en este sentido. No es tanto que no lo tengo, que no me siento capaz de ser un barquero de cultura
efectivo» (líneas 1372 a 1376).
Además, “el libre acceso a los recursos de aprendizaje por los alumnos asociados a
pedagogías del descubrimiento y de la construcción permitiría evitar la dependencia muy grande
de los alumnos a itinerarios de aprendizaje preconstruidos” (traducción libre, Devauchelle, 2017,
p. 143). Procurar datos sobre esta cuestión de los usos, por los docentes y por los alumnos
también, de los contenidos patrimoniales o culturales digitales, parece todavía más esencial ya
que un número de instituciones museísticas han tropezado hasta el presente con la ausencia de
datos fiables sobre los usos escolares de sus recursos (¡Google Analytics tiene sus límites!), y
algunos han decidido no continuar por el mismo camino (Ej.: el Museo McCord ha disminuido sus
iniciativas digitales por falta de financiamiento, de pericia en lo interno y de datos sobre el
impacto).
Hay que señalar también que el panorama educativo digital vio nacer iniciativas federativas
de los recursos producidos por diferentes instituciones patrimoniales, procuradas en sitios de
terceros con proposiciones didácticas consolidadas. Podríamos pensar que estos sitios, para los
cuales es brindada una formación a distancia o en las escuelas, devengan de cierta manera
“ventanillas de recursos a la medida” para las necesidades de la clase. De cierta manera, estos
sitios dispensan a las instituciones culturales a desplegar demasiado esfuerzo por el
acompañamiento didáctico y el desarrollo de herramientas informáticas para favorecer los usos
escolares de sus recursos. En el campo de las ciencias sociales recientemente han emergido
ejemplos claros a iniciativa del Servicio Nacional del RÉCIT para el campo del universo social (ver
los sitios Documents d´histoire et géographie, 2018; Communauté Histoire du Québec et du Canada,
2018).
de Montreal (MBAM), con su plataforma ÉducArt (2018) cuya misión consiste en “atraer el público
más vasto y más diversificado posible ofreciéndole un acceso privilegiado al patrimonio artístico
universal”, principalmente con el objetivo de hacer de “la obra de arte o el objeto del arte un
espacio de encuentro, de diálogo, de conexión” (traducción libre, Jean-Luc Murray, citado por
Deveault, 2016, p. 8), según los valores de la institución (MBAM, en línea).
Relativamente a los retos relativos a los usos de los contenidos culturales digitales,
siguiendo a Mishra y Koehler (2006), Koehler y Mishra (2009) y Simard, (2002b), nos interesamos
particularmente a los siguientes retos: 1) técnicos: principalmente la detectabilidad de los
contenidos, su convivialidad, etc.; 2) disciplinarios: en relación con los currículos; 3) pedagógicos:
en relación con el uso en clase, para la planificación de la enseñanza, la enseñanza propiamente
dicha, las actividades de aprendizaje o de evaluación; y 4) culturales: según la concepción que
tiene el docente de su función de mediador cultural, sus conocimientos relativos al medio cultural,
los aspectos particulares de la formación cultural del alumno a quien se refiere, etc.; su uso no
institucional de estos recursos es también un elemento a considerar.
Por otra parte, el CEFRIO (2017) identifica retos que podríamos calificar de sistémicos con
respecto al contacto de un organismo cultural con el medio escolar. Estos retos se refieren a las
“interacciones con los públicos virtuales, ya sea síncronas o asíncronas” CEFRIO (traducción libre,
2017, p. 25). Proponiendo un “borrador de una tipología de la oferta digital y de prácticas
colaborativas digitales en los sitios Web de los museos en Quebec y en el extranjero”, identifica
tres niveles: “1. Contenidos puestos en línea sin mediación humana directa (oferta asíncrona); 2.
Difusión de contenidos en directo (oferta asíncrona) y 3. Proyectos participativos (relaciones
bidireccionales)” (traducción libre, CEFRIO, 2017, p. 25). Para este último nivel, apoyándose en
los trabajos realizados por Simon (2010) en medio museístico, el CEFRIO identifica cuatro modos
de participación reproducidos en la Tabla 2. El interés de esta tipología consiste en poner de
manifiesto el contexto relacional de los usos educativos de los contenidos culturales numéricos.
Tabla 2
Cuatro modos de participación [públicos-museos]
Consulta Personas (especialistas o no) que procuran ayuda a los empleados de la
institución [cultural] a fin de identificar las esperas y las necesidades del público.
(Ej. “Focus groups” o comité científico).
Contribución Los y las visitantes son solicitados para brindar un número limitado y específico
de objetos, de acciones o de ideas en un proceso totalmente controlado por la
institución.
(Ej. Murales con comentarios, quioscos de producción de video).
Colaboración Los y las visitantes devienen socios activos en la realización de proyectos que
son iniciados y controlados por la institución.
(Ej. Docentes implicados en la concepción de una exposición a la intención de
alumnos en edad escolar).
Cocreación Los miembros de la comunidad trabajan de concierto con los empleados de la
institución y comparten equitativamente la autoridad en cuanto al desarrollo del
proyecto, desde su iniciación hasta su conclusión.
(Ex. Coproducción de una exposición virtual).
Nota. Adaptado de Simon, (2010), propuesto por CEFRIO (2017, p. 27)
De esta manera, nuestros objetivos para esta investigación sobre la valorización escolar de
los contenidos digitales libres de acceso producidos por organismos culturales consisten en: 1)
Colaborar con los asociados culturales y escolares a fin de establecer acuerdos de colaboración y
estimular los usos escolares de contenidos culturales digitales libres de acceso, en los contextos
focalizados; 2) A través de acciones comunes elaboradas con los asociados, organizar la
experimentación de los contenidos culturales numéricos en las clases (en situación real de
enseñanza) según las diferentes configuraciones de las relaciones entre las instituciones u
organismos culturales productores de estos contenidos y el medio de la educación; 3) Despejar
los retos relativos a los usos de estos contenidos en los planos técnicos, disciplinarios,
pedagógicos, culturales y posiblemente sistémicos, y si fuera el caso, identificar ajustes
convenientes a las modalidades de la oferta de contenidos culturales digitales para responder
mejor a las necesidades y realidades de la clase; y 4) formular recomendaciones apropiadas a los
asociados del proyecto con vista a favorecer los usos educativos de los contenidos culturales
digitales, que pueden aplicarse generalmente a la red de la cultura, especialmente a los proyectos
que emanan del PCNQ.
En el plano metodológico identificamos, como lo señalaba anteriormente, una necesidad de
actuar a la vez para la estimulación y comprensión de los usos educativos digitales de los
contenidos culturales digitales. De la cual una postura de investigación colaborativa, de
investigación y desarrollo.
5. Conclusiones
Mientras que el gobierno de la provincia de Quebec acaba de anunciar un plan digital para
la educación (MEES, 2018), y una nueva política cultural (MCC, 2018) cuyo objetivo, entre otras
cosas, es fortalecer las relaciones entre cultura y educación, es importante para nosotros
reflexionar sobre las nuevas dimensiones que tomará la intervención educativa que hace uso de
los medios digitales, aprovechando los recursos de las organizaciones culturales. Como se sabe,
las redes informáticas frustran los modos tradicionales de circulación y de uso de la información,
entre otros en museos y organismos culturales (Devauchelle, 2012; Vidal, 2018), y transforman el
panorama de la edición pedagógica. Si varios trabajos que evoqué informan acerca de
preocupaciones comunes entre los colegas españoles y quebequenses, sin lugar a dudas, éstos
corroboran que son necesarias más colaboraciones entre nosotros.
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Resumen
Este artículo ofrece una propuesta para enseñar en una lengua extranjera usando algunas
actividades cooperativas que promuevan los principios de la educación para la paz y la
adquisición de competencias sociales en la educación superior. El aprendizaje cooperativo se
ha estado implementando de manera satisfactoria en los últimos 60 años en todos los niveles
educativos incluida la Universidad debido a su sólida fundamentación teórica, los principios
que propone y sus aplicaciones prácticas. Trabajar en pequeños grupos con el fin de realizar
las distintas actividades cooperativas que se proponen implica promover la comunicación y la
resolución de conflictos como competencias sociales. Además, este artículo destacará la
importancia de gestionar los conflictos de forma pacífica y respetando las diversas opiniones,
que son los principios básicos de la educación para la paz. Proponemos la realización de
actividades cooperativas que potencian la paz como ejemplo para trabajar temas sociales en
la enseñanza universitaria de modo que el alumnado mejore su capacidad crítica al reflexionar
sobre temas como la pobreza, la guerra, la globalización, el género, los derechos humanos o el
racismo. Finalmente, se preparó una encuesta con el fin de conocer la opinión del alumnado
sobre las actividades cooperativas diseñadas y las competencias sociales que se adquieren al
realizarla. Las respuestas del alumnado muestran que son conscientes de la importancia se
aprender competencias sociales para la vida.
Palabras clave: Aprendizaje cooperativo; ciudadanía; competencias sociales; educación para
la paz; estudios ingleses.
El potencial del aprendizaje cooperativo y la educación para la paz para promover competencias 43
Abstract
This article offers a proposal to teach in a foreign language subject using some cooperative
activities that promote the principles of peace education and the acquisition of social
competences at tertiary education. Cooperative learning has been successfully implemented
in the last 60 years for teaching at different educational levels including the Higher Education
studies due to its solid theoretical foundation, the principles it proposes and its practical
applications. Working in small groups in order to accomplish the different cooperative
activities proposed implies the promotion of communication and conflict solving as social
competences. Moreover, this paper will highlight the importance of managing conflicts in a
peaceful way and respecting the different opinions, which are basic principles in peace
education. We propose the establishment of cooperative activities which enhance peace as an
example to work on social issues in University education so that students improve their critical
capacity when reflecting on issues such as poverty, war, globalization, gender, human rights
or racism. Finally, a survey was conducted in order to establish students’ opinions about the
cooperative activities designed and the social competences they acquired in doing them.
Students’ answers show that they are aware of the importance of learning social competences
for life.
Keywords: Cooperative learning; citizenship; social competences¸ peace education; english
studies.
1. Introduction
The University of the 21st century needs to prepare students for the demands of the labour
market. This requests important changes in the teaching-learning process such as the use of active
methodologies, the promotion of different types of competences and the relationship between
what is taught in the classroom and real life (Barkeley, Cross & Major, 2008; Barahona, Gratacós
and Quintana, 2013; Martínez Lirola, 2013, 2017; Rué, 2007).
The mentioned changes imply new roles for lecturers because they need to be facilitators,
guides or tutors instead of assuming the traditional role of source of knowledge (Martínez Lirola,
2007). Consequently, there are also changes in students’ roles because they become the
protagonists of the teaching-learning process by being active and taking decisions while they
learn (Boni, Lopez-Fogues y Walker, 2016; Moss, Barletta, Chamorro and Mizuno, 2015). Students
are independent learners, active researchers in the process of learning new knowledge; moreover,
they are also able to take decisions while they learn.
Lecturers need to design activities that are framed in active methodologies so that students
acquire competences that will be useful for the labour market, such as working in groups
(Cavazotte, Moreno & Hickmann, 2012; Farh, Seo, & Tesluk, 2012). For this reason, this article
offers a proposal of some cooperative activities that take into consideration the principles of peace
education (hereafter PE) so that students are able not only to work together in order to
accomplish a common goal but also to solve possible difficulties and conflict in the learning
process in a peaceful way. In this sense, this article can be of interest to lecturers and researchers
of different subjects due to the social nature of the activities that will be presented in section 4.
After this introduction, this article offers a section that explains the connections between
cooperative learning (hereafter CL), social competences and peace education. Next, it is presented
the research design paying special attention to the context and the participants and the
methodology used. Section 4 describes some activities that promote cooperation and peace
education in a language subject. Finally, the article finishes with the discussion and some
conclusions based on the study.
CL implies that students work together in order to accomplish a common goal. Working
cooperatively requests the development of different types of competences apart from the
acquisition of contents. Traditionally, emotional competences have been neglected in higher
education (Barblett & Maloney, 2010; MacCann, Lipnevich & Roberts, 2012) but some authors
have highlighted their importance in the last decade (Goleman, 1998, 2006; Goleman, Boyatzis &
McKee, 2002; Hay Group, 2002; AUTORA, AÑO; Mikolajczak Brasseur & Fantini-Hauwel, 2014;
Peñalva-Vélez, López-Goñi & García-Manso, 2016; Ramos, Chiva y Gómez, 2017). Emotional
competences are understood as the ability of human beings to regulate emotions. Tallón and
Sikora (2011, p. 40-41) categorise emotional competences as personal and social, as we can see
in the Table 1.
Table 1.
Classification of emotional competences based on Tallón and Sikora (2011).
Personal competences Social competences
Self-knowledge, security, self-control, Understanding others, political consciousness
adaptability, sincerity, optimism, initiative, (which alludes to who has the power in a group),
motivation to achieve a goal and resistance. communication, cooperation, leadership,
influence and management of conflicts.
Since we are interested in designing activities that help students to be prepared for the
demands of the labour market, we are especially interested in social competences. These
competences are understood as the integration of thoughts, feelings and behaviors to accomplish
certain social and interpersonal outcomes. In this sense, students will develop social
responsibility, which will facilitate their critical and constructive participation in social processes.
In fact, these competences are useful in educational and social contexts and they contribute to
students’ development as social citizens, which is essential in a critical global citizenship
education.
Out of the different social competences proposed, we are going to design some activities
(see section 4) that allow the development of communication and management of conflicts not
only for their utility for the labour market but also because these competences are clearly
connected with the principles of peace education.
Peace education has been developed in the last 70 years as a way of pointing out the
importance of teaching about social problems such as racism, gender discrimination, war, poverty,
among others. Bringing these topics into the classroom contributes to the development of
emotional competences because students are invited to think about different social realities and
to respect differences among human beings. In fact, it is education whose main purpose is to be
“directed to the full development of the human personality and to the strengthening of respect for
human rights and fundamental freedoms”. It promotes “understanding, tolerance and friendship
among all nations, racial or religious groups” and furthers “the activities of the United Nations for
the maintenance of peace” (Universal Declaration of Human Rights 1948, art. 26).
Moreover, PE is the process of promoting the values, skills and attitudes that are necessary
to bring about changes in behaviour that will enable human beings to prevent conflict and
violence, both overt and structural. PE contributes to resolve conflict peacefully and to create the
conditions conducive to peace, whether at an intrapersonal, interpersonal, intergroup, national,
or international level (Bajaj & Chiu, 2009; Barbeito Thonon, 2016). These ideas are essential in
order to promote peace in the classroom at the higher level.
This pedagogical proposal is created to promote the dignity of human beings so that
violence is avoided and peace is highlighted (Andersson, Hinge & Messina, 2011; Castillo Rocha,
2018). In this sense, PE highlights active participation, respect for diversity and the importance of
giving equal opportunities for all human beings. In addition, PE promotes values towards peace
that include non-violent means of solving conflict in the classroom as one of the key aspects to be
taken into consideration during the teaching-learning process.
Most of the studies on PE done in the last decade have concentrated on the importance of
this pedagogy in conflict resolution (Bar-Tal, 2002; Chaudhuri, 2015; Danesh & Danesh, 2002a,
2002b, 2004; Davies, 2005; Isumonah, 2005; Sandy, 2001). There are also studies that highlight
the advantages and principles of such education (Bajaj & Chiu, 2009; Danesh, 2006; Harris &
Morrison, 2003; Page, 2004, 2008; Salomon & Nevo, 2002; Tal-Or, Boninger, & Gleicher, 2002). In
addition, other authors have published some practical experiences framed in PE (Clarke-Habibi,
2005; Galtung & Udayakumar, 2013; Salomon, 2002; Timpson, 2002). All these studies have in
common the importance of the respect of diversity and the peaceful means of solving conflicts so
that students can be active citizens in society.
3. Research design
This article combines some of the principles of peace education with a cooperative
methodology so that students are able to work in groups at the same time that they can apply the
principles of PE during the whole teaching-learning process and, especially when there are
conflicts in the groups. Our main research questions are the following: In what way can the
principles of PE be used in cooperative activities? How can CL and PE contribute so that students
can acquire social competences such as communication and conflict solving?
This article has two main objectives: a) to integrate cooperative learning and peace
education in an English as a foreign language (EFL) subject through the design and development
of some cooperative activities and b) to help students develop some social competences that will
be useful in their future career by doing the activities proposed.
3.2. Methodology
The methodology followed is mainly qualitative-descriptive because the teacher took notes
on students’ participation, questions, difficulties and challenges during the teaching-learning
process. This methodology is adequate and relevant to observe students’ progress during the
teaching-learning process. The teacher decided to choose cooperative learning as an approach to
pedagogy due to the large number of students registered in the subject. Consequently, the lecturer
organized different activities that promoted the participation of the different group members and
that allowed the combination of some of the principles of CL and PE (see section 4). Moreover, the
lecturer also designed some social competences such as communication and conflict solving so
that students could deepen on them during the teaching-learning process. These competences
were selected due to their relationship with the principles of CL and PE and their utility for
students’ career.
The cooperative activities that students had to carry out during the semester were the
following: the cooperative analysis of texts connected with peace education and global issues, the
preparation of a cooperative oral presentation and a cooperative debate based on social topics,
the evaluation of the oral presentation done by another group and the participation in two group
tutorials. All these activities are framed by the principles of PE and CL.
The social nature of the activities selected contributes to developing students’ social
competences, critical skills and also to their awareness of social issues. Students were asked to
organize themselves in groups of six people in order to accomplish the designed tasks at the
beginning of the semester. Each group had to have a group coordinator, i.e., a student to be in
contact with the lecturer during the learning process to answer questions. Working in groups gave
students the opportunity of enriching from others’ opinions and learning from the pros and cons
of working together in order to accomplish a common goal. Students’ participation in these
activities was 15% of the final grade. The designed activities took place during the first two weeks
of the semester, and each activity was done during two practical hours; the language used in the
classroom was English.
The active pedagogy chosen during the teaching-learning process highlights that students
acquire not only content but also competences. Moreover, it also involves promoting an
egalitarian and cooperative relationship between students and lecturers, which contributes to the
construction of an active citizenship and to the promotion of dialogue and interaction in the
classroom. Therefore, this article presents an example of an active pedagogical proposal in which
students are the protagonists of the teaching-learning process.
Once the activities had been done, students were asked to complete an anonymous survey
of 14 questions at the end of the semester so that the lecturer could see students’ opinions about
the pedagogical approach chosen, what they had learned with it and other aspects (see section 5
for a summary of students’ answers and appendix 1 for the questions). The survey was prepared
at the end of the semester and it was based on the notes taken by the lecturer during the teaching-
learning process. These notes concentrated on how students participated and on the main
strategies used by students to negotiate meaning and to solve conflicts. Moreover, these notes
shed light on the way leadership was established in the groups and on how the different activities
contributed to the acquisition of students’ social competences apart from content. In this sense,
the survey offered some quantitative data that helped to understand the contribution of the
activities designed to students’ learning.
The different questions of the survey were designed to make students think about the main
aspects that the lecturer had taken into consideration to design the pedagogical proposal based
on cooperative learning and peace education presented in this article. Data were collected at the
end of the teaching-learning process and they were analysed manually.
useful technique would consist of dividing students in two big groups so that half of the class
would support the topic under discussion and the other half oppose it.
This activity also allowed the development of active listening because students had to listen
carefully to other students’ opinions before they could decide if they agreed or disagreed. In this
sense, students were given many opportunities to work on critical thinking by using this practical
section as an opportunity to express their ideas and contrast them with those of their classmates.
Sometimes students disagreed with their classmates’ opinions. Whenever this happened,
the lecturer encouraged students to put into practice the principles of PE such as respect for the
different opinions and active listening so that others’ points of view could be understood. Students
were always asked to think about what they could learn about other points of view. In addition,
the lecturer gave importance to respect opinions that were different to the one they had so that
students could broaden their perspective. The lecturer also emphasized that disagreeing was
positive because it gave students the opportunity of understanding different points of view and
different ways of looking at the topic under discussion. In addition, this activity promoted the
principle of PE that highlights the importance of peaceful conflict management (see section 5). In
fact, the lecturer gave importance to the reflexive capacity of students.
recognized their emotions and understood the emotions of others, who made decisions taking
into consideration the consequences, and who could control their emotions so that they could be
as objective as possible when solving conflicts among students.
reflection and discussion on social topics is promoted and where values and social competences
are highlighted. Students develop the capacity to show empathy for and tolerance of others and
gain knowledge of the world by being critical of the social topics discussed in the classroom.
language and competences. This may make them more employable because they are able to use
English to negotiate, to interact in different social situations and to participate in group discussion
and in active listening.
b) Conflict management: students needed to negotiate with their classmates and to take
decisions throughout the teaching-learning process. This sometimes involved the necessity to
solve conflicts. Conflict management is related to the principle of CL called interpersonal and
small-group skills because conflicts are normally connected with interpersonal
misunderstandings.
Whenever there were conflicts in the groups, the principles of PE were applied because
conflict in the classroom and in groups was addressed peacefully. The lecturer emphasised that
conflicts would be solved by negotiating and listening to the different points of view whenever
there were different opinions, so that students could do the same in their personal life.
In addition, the lecturer highlighted the importance of dialogue as a key to solving conflicts,
to dealing with social topics and to promoting peaceful interaction in the classroom. Consequently,
communication was not only used by students to express freely their ideas on the topics but also
to solve conflicts that appear in the groups when students disagreed or had different opinions on
organising a task. Moreover, dealing with social topics promoted values that contributed to the
integral development of students as human beings, such as honesty, understanding and empathy.
The lecturer explored the distribution of power in the groups in order to create an
environment of peace in which leadership is shared and negotiation becomes the key strategy for
group organisation and conflict solving. The activities proposed helped develop a positive climate
in the classroom that contributed to the positive behavior and relationships of students. This
avoided many conflicts, and those that appeared were handled in a nonviolent way to respect the
rights of all involved. Moreover, our teaching proposal is an example of integration of language
content with cooperative learning, peace, social topics and human rights in the curriculum.
The cooperative activities designed in the subject English Language V allow the application
of the principles of PE (e.g., integration, respect for diversity, peaceful conflict solving) as well as
the development of a number of social competences that students will need in their future careers
(Goleman, 1995, 1998, 2006; Johnson, 2009; Wang, Young, Wilhite, & Marczyk, 2011).
In essence, they acted like the lecturers of the group when giving their presentation on a topic of
their choice. Moreover, they had to put their social skills into practice in order to manage time,
answer questions and have students participate in the debate.
There were very few cases in which students were so uncomfortable working in groups that
they did not develop social competences and can even fail to acquire the target language. A survey
was prepared in order to gauge students’ opinions about the cooperative activities designed in
English Language V and the social competences they acquired with them. Apart from the answers
to the first three questions of the survey referred to in the previous paragraphs, we offer the main
results of the rest of the questions below.
For question four, the great majority of the students (94,93%) considered that it is positive
to develop social competences apart from learning content in courses at the University because
these competences were connected with real life and will be useful for their future as
professionals. The other 5,06% answered in the negative because they considered that these were
something to be learned in the labour market.
When students were asked if there were conflicts in their groups (questions five, six, and
seven), 30,37% provided a positive answer and 69,62% provided a negative one. All groups
except one solved the problems by talking in the group; the other one talked to the lecturer asking
for help in order to find a solution to the conflict. The main conflicts pointed out were
disagreement in the topic and the lack of cooperation of some group members. The groups that
had no conflicts thought that the main reasons for that were that the group members held similar
opinions or that they were open minded, responsible and organized. In question eight students
were asked how they saw conflicts. It is significant that 74,68% saw them as an opportunity to
learn, whereas 25,31% perceived them as a problem to be solved.
In question nine, students were asked about the necessity of having a leader in order to
prepare for the cooperative activities proposed in English Language V; all of them answered yes.
Most (64%) answered that the leader in their groups had appeared naturally (question ten);
13,33% said that the leader was the person who knew more about the topic chosen for the oral
presentations and she or he suggested she should perform this role. In four cases the leader was
voted in (5,33%), and 2,66% considered that the leader was imposed. Finally, there were some
cases (14,66%) in which students felt that there were different leaders depending on the tasks to
be done and the different steps of the oral presentations. In addition, in question number eleven,
students were asked about the main attributes that a leader should possess. The answers were
heterogeneous: empathetic (62%), somebody with initiative and a good communicator (55%),
tolerant and responsible (48%), patient and a good listener (33%).
One of our main interests was to discover the major techniques used by students to
cooperate in groups (question twelve). More than half (65,82%) answered that they divided the
tasks, whereas 35,44% made it clear that they took into consideration the main skills each group
member possessed. Apart from the previous answers, 48,10% pointed out that they held meetings
in order to organize their cooperative work and emphasized that they used Facebook or
WhatsApp to be in contact.
It is significant that 79,74% of students gave a positive answer in question thirteen when
asked if they learned more and were better able to apply theory to practice when they worked in
cooperative groups. The main reasons they gave were that learning was normally easier and more
entertaining, that they could practise their English and that they could acquire competences.
However, 26,58% offered a negative answer because they said that working alone gave them the
opportunity of doing what they wanted and of being independent when taking their decisions.
Finally, in question fourteen, the majority of the students (81,01%) considered that
lecturers were prepared to help them acquire social competences such as being able to solve
conflicts, to be a good leader and to cooperate in group work because of their experience.
Nevertheless, 18,98% think that the latter abilities were not and specified that it was not their job,
or that it depended on their abilities and their personalities.
This section has paid attention to some of the main social competences that students acquire
with the cooperative activities proposed and their relationship with peace education. In addition,
the analysis of the survey has made clear students’ opinions about this type of learning. Their
answers show that they are aware of the importance of learning social competences for life in
general and for the labour market in particular. Therefore, teaching using cooperative activities
that promotes socio-emotional competences should be promoted and given as much importance
as is teaching academic competence.
6. Conclusions
CL and PE promote real and authentic learning that can be supervised by group tutorials
throughout the whole teaching-learning process in order to observe that some important social
competences such as communication or conflict management are accomplished and that the
principles of CL and PE are present. In this way, learning becomes a dynamic and useful process
because it provides students with opportunities of interaction, of acquiring competences and of
putting into practice what they have learned, which can be transferred to the labour market.
Consequently, the proposal of activities presented in this article can be transferred to other
subjects.
The subject English Language V promotes PE and CL, thanks to the pedagogy used by the
lecturer, the philosophy used to organize and develop the curriculum and the kinds of activities
that students are required to do throughout the semester. Teaching with the principles of PE
means that lecturers have internalised these principles themselves and that they are an example
through their behaviour and discourse in the classroom. In this way, lecturers become models to
be imitated by students and become examples of integration of peace theory, conflict resolution
and PE in a language course. This is one of the challenges of PE.
There is a clear link between CL, PE and the acquisition of emotional and social competences
such as communication, conflict management, empathy or leadership because students are asked
to work as a team to obtain a common goal. The social nature of the cooperative activities selected
in the subject English Language V contributes to the development of different social competences
in students such as empathy, cooperation or communication. The said competences contribute to
the development of students as critical and global citizens, which involves that they are not only
aware of the necessity of transforming the world but also of the importance of their active role in
order to advance in social transformation. These competences are essential for working in groups
in the classroom and in the labour market. In addition, students develop tolerance and respect for
diversity when they hear opinions different from their own in the classroom. At the interpersonal
level, students work on resolving conflicts when there are problems or misunderstandings in the
groups.
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1. Did you like the combination of PE and CL as an active pedagogy? – Yes -No
2. What have you learned with this pedagogical proposal?
3. How did the different cooperative activities contribute to improve your communicative
competence?
4. Is it positive that apart from learning contents you develop social competences (i.e. the
capacity to be a leader, to solve conflicts and to cooperate in groups) at the University? – Yes -
No -Why?
5. Were there conflicts in your group? – Yes -No
6. If the answer is yes, how were they solved?
- Talking in the group
- Talking to the lecturer
- Nothing was done
- Other ways (PLEASE, SPECIFY)
Specify the conflicts you had:
7. If the answer is not, why do think that there were no conflicts?
8. How do you see conflicts?
- As an opportunity to learn (and be tolerant, empathetic, patient, etc.)
- As a problem to solve
9. Was it necessary to have a leader in each group in order to prepare the cooperative
activities proposed in this subject? – Yes -No
10. How was the leader chosen in your group?
- It was voted
E-ISSN:2531-0968
Universidad de Antioquia
Email: lufe583@[Link]
Orcid: [Link]
Universidad de Antioquia
Email: santivajal456@[Link]
Orcid: [Link]
DOI: [Link]
Resumen
El artículo expone las proposiciones teóricas que sirvieron para sustentar la investigación
sobre cómo la enseñanza de las ciencias sociales desde el enfoque de problemas sociales
relevantes –PSR– se constituye en una propuesta de integración interdisciplinar para la
comprensión de la realidad social en la escuela. Estos planteamientos son producto de las
relaciones entre la pesquisa y el enfoque metodológico -estudio de caso dirigido por la teoría-
usado en la misma. En las proposiciones se considera que promover la aplicación del enfoque
de –PSR– en los currículos escolares implica un cambio de paradigma en la organización de
los contenidos, pues este plantea la necesidad de un currículo crítico en el que se incorpore
una mirada interpretativa de la realidad y una visión crítica de la enseñanza y del aprendizaje.
Así, mediante el desarrollo de capacidades cognitivo lingüísticas los estudiantes logran la
comprensión de la realidad social, finalidad en la enseñanza de las ciencias sociales, a fin de
estar en capacidad de intervenirla desde su acción social y ciudadana.
Palabras clave: Didáctica; enseñanza; ciencias sociales; problemas sociales;
interdisciplinariedad.
*El artículo se concibe a partir de los resultados obtenidos en el marco del proyecto de investigación: La enseñanza de
las ciencias sociales desde del enfoque de problemas sociales relevantes: una propuesta de integración interdisciplinar
para la comprensión de la realidad social en la escuela. Inscrito en el Centro de Investigaciones Educativas y Pedagógicas
de la Universidad de Antioquia. Colombia.
Los problemas sociales relevantes: enfoque interdisciplinar para la enseñanza … 61
Abstract
This paper exposes the theoretical propositions that served to sustain the research on how
social sciences' teaching from the approach of relevant social problems -RSP- constitutes a
proposal for interdisciplinary integration to comprehend the social reality in the school. These
statements are the product of the relationships between research and the methodological
approach -a case study guided by the theory- used for it. We argue that promoting the
application of the RSP approach in the school curricula implies a paradigm shift in the
organization of the contents, since this come up with the need for a critical curriculum in which
an interpretative view of reality and a critical vision of teaching and learning are incorporated.
Thus, through the development of linguistic cognitive abilities students achieve an
understanding of the social reality, a main purpose in social sciences' teaching, in order to be
able to intervene this reality based on their social and civic action.
Keywords: Didactics; teaching; social sciences; social problems; interdisciplinarity.
1. Introducción
El artículo presenta los argumentos en lo que se sustenta la investigación dirigida por
Ocampo, L. F y Valencia, S (2016) sobre cómo la enseñanza de las ciencias sociales desde el
enfoque de problemas sociales relevantes (en adelante se hablará de Problemas Sociales
Relevantes bajo la sigla de –PSR-) se constituye en una propuesta de integración interdisciplinar
para la comprensión de la realidad social en la escuela, esto desde cinco proposiciones teóricas
que surgieron como resultado de las relaciones entre los planteamientos teóricos y el enfoque
metodológico utilizado en la pesquisa, el estudio de caso dirigido o basado en la teoría.
El estudio de caso dirigido por la teoría según Simons (2011), conforme a sus
características, guía la indagación a través de una visión teórica determinada para la recolección
de datos del caso en cuestión. Lo anterior, permite construir inferencias que sean aplicables a
otros casos desde proposiciones teóricas que surgen de la base de datos cualitativos y apelan a
una comprensión situada para lograr su vinculación con otros casos y escenarios.
Las proposiciones teóricas que surgen en esta investigación no se constituyen en una
muestra probabilística, sino en el desarrollo de una teoría que puede ser transferida a otros casos,
por medio de planteamientos de tipo conceptual y/o procesal que sirven para indicar cómo la
integración interdisciplinaria de las ciencias sociales escolares desde la enseñanza de PSR
contribuye a la comprensión de la realidad social.
Para comprender de forma adecuada las proposiciones teóricas, es preciso caracterizar de
forma breve el enfoque de problemas sociales relevantes. Este enfoque curricular para la
enseñanza y el aprendizaje de las ciencias sociales emerge de la tradición anglosajona de los Social
Studies en la década de los 50 del siglo pasado como producto del movimiento de intelectuales
interesados en el análisis de las situaciones públicas o cuestiones conflictivas de la sociedad. Entre
los pedagogos de importancia esta Dewey (1909) quien, en contraposición a la disciplinariedad
del currículo, defendió la necesidad de un currículo integrado desde el cual se propendiera por la
formación ciudadana y democrática de los sujetos.
Un problema social o conflicto como lo expresan Henríquez y Pagés (2011) no se debe
comprender bajo una perspectiva negativa sobre un hecho que se presenta en la sociedad, sino
como una forma de caracterizar cómo las personas se relacionan entre sí o con el entorno. Esta
forma de relación social, manifiestan los mismos autores, se basa en intereses diferentes que
pueden ser en ocasiones contrapuestos. Así, los problemas sociales para abordar en este enfoque
parten de situaciones problemáticas del entorno físico y social, significativas para la experiencia
individual y colectiva de los estudiantes.
Procurar por la enseñanza de las ciencias sociales desde una perspectiva integrada como lo
es el enfoque de PSR demanda reconocer la realidad social como fuente primordial de
conocimiento en la escuela, y que su comprensión de acuerdo con su naturaleza, no debe
atomizarse en la disciplinarización curricular. Por el contrario, esta visión interdisciplinar se
considera una alternativa consecuente con la naturaleza, integrada, dinámica y compleja de lo
real.
El enfoque propuesto, no pretende la fragmentación del conocimiento, propicia en cambio,
conforme lo propone Vasco et al (2000) la comprensión de esa realidad a través de la relación
interdisciplinar de las ciencias sociales, articulando el saber disciplinar de estas ciencias con el
saber cotidiano de los estudiantes. En consecuencia, en el conocimiento escolar confluye el estudio
de problemas sociales reales propios de la cotidianidad, para estudiarlos con los marcos
disciplinares de las ciencias sociales teniendo como herramientas de análisis las habilidades
cognitivo lingüísticas tales como la descripción, explicación, justificación, interpretación y
argumentación del acontecer social.
Es, por tanto, que el enfoque de PSR responde a la necesidad de comprender la realidad
desde la construcción del conocimiento y la formación del pensamiento social desde una
perspectiva interdisciplinar; al promover la competencia ciudadana y democrática como eje
transversal al proceso de investigación que vincula la enseñanza a través de problemas sociales.
Asimismo, atiende a la pretensión de un currículo alternativo en el marco de una enseñanza
integrada de las ciencias sociales en la escuela que aporte reflexiones al campo de la didáctica de
las ciencias sociales desde una postura crítica y reflexiva de la práctica educativa.
Así pues, las proposiciones teóricas que sirvieron para dar sustento a cómo la enseñanza de
las ciencias sociales desde el enfoque de PSRse constituye en una propuesta de integración
interdisciplinar para la comprensión de la realidad social en la escuela, han de servir de guía para
entender lo expresado con anterioridad, además de permitir develar nuevos elementos para
considerar la aplicación de este enfoque en los currículos escolares.
2. Proposiciones teóricas
relevantes de las distintas disciplinas sociales y finalmente, deben buscar un equilibrio entre lo
educativo–formativo y lo científico–disciplinario.
De esta manera, de la selección de los problemas sociales y de su tratamiento con los
enfoques disciplinares de las ciencias sociales en una dinámica de integración interdisciplinaria
aparece un entramado de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales que son
plenamente asimilables a la estructura del currículo a considerar en distintos niveles escolares.
La integración de las ciencias sociales a partir del estudio de PSR propugna de un lado, por un
relacionamiento que Scurati (como se citó en Torres, 1994) se plantea como una
interdisciplinariedad compuesta, en la que para dar solución o acercarse a unos determinados
problemas sociales, se propone la intervención desde múltiples disciplinas, analizando de manera
conjunta los aspectos que presenta cualquier fenómeno sociohistórico y de otro, la integración
interdisciplinaria de las ciencias sociales.
Así pues, al retomar lo propuesto Morin (2004), el enfoque de PSR puede verse como un
aporte al pensamiento complejo, en tanto el desarrollo de este tipo de pensamiento parte de la
relación del conocimiento social y su enseñanza, en la que es necesario orientar el aprendizaje
hacia el estudio de problemas sociales, al determinar la ubicación de cada disciplina al respecto y
establecer un tejido común entre las mismas.
considerarse como un todo complejo, de allí que el análisis interdisciplinar sea necesario para
comprenderla.
En la realidad social se presentan fenómenos que se encuentran ya sometidos a su
estructura, ante lo que el conocimiento se muestra como la certeza de la realidad de los mismos,
sin embargo, estos adquieren un especial sentido para los sujetos por el significado que le han
asignado y por el conjunto de relaciones que sobre este se tejen, compartir estos aspectos conlleva
a la consideración de dichos fenómenos como sociales.
Para la comprensión de tales fenómenos y de la complejidad integrada de la realidad, el
lenguaje interviene como mediador para la construcción del conocimiento, de allí que Sanmartí
(2007) señale que el proceso de enseñanza–aprendizaje es un proceso de comunicación; pues al
observar un fenómeno social los estudiantes elaboran ciertas explicaciones con base en sus
propios puntos de vista, valoraciones provenientes principalmente del conocimiento cotidiano.
Por su parte, el profesor frente al mismo fenómeno explica de manera coherente con la ciencia, en
este caso desde el punto de las ciencias sociales, las distintas dinámicas y complejidades presentes
en la realidad.
Para acercar las perspectivas de estas ciencias en la visualización de un mismo fenómeno
social y con el fin de evitar análisis yuxtapuestos o reduccionistas, se requiere una mirada desde
los diferentes ángulos de las disciplinas sociales tanto del profesor como de los estudiantes, de
manera que pueda propiciarse una comunicación entre ellas que permita el acercamiento amplio
y dinámico que exige el análisis de la realidad como complejo social.
La enseñanza de las ciencias sociales basada en el estudio de PSR, privilegia el estudio de la
realidad social bajo una perspectiva interdisciplinar de los fenómenos, pues contempla la realidad
como un complejo integrado que precisa de una comprensión no fragmentada. Por esta razón, se
propone que los problemas sociales como contenidos sean el centro de la programación
curricular, lo cual junto con la adopción de metodologías coherentes con este enfoque
posibilitarán una comprensión interdisciplinar de los fenómenos sociales y, por ende, de la
realidad social.
Por lo anterior, se hace necesario que el maestro interprete el currículo y reflexione sobre
la configuración del mismo, con la intención de disponer en sus secuencias didácticas los
elementos necesarios para que los estudiantes alcancen una comprensión adecuada de los
problemas estudiados, pues dicha comprensión, como lo expresa Santisteban (2011), dependerá
no solamente de la naturaleza del conocimiento social, sino también de las estrategias
implementadas para su construcción.
De esta manera se entiende que la comprensión de los fenómenos sociales en el marco de la
enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales debe estar orientada bajo una perspectiva crítica
que debe permitir el estudio interdisciplinar de la realidad social, siendo esto posible desde el
estudio de problemas sociales relevantes.
En este sentido, el enfoque de PSR como un enfoque de enseñanza propio para la enseñanza
de las ciencias sociales se convierte en el camino para que desde el currículo se apueste por la
comprensión de la realidad social, en consecución de la formación ciudadana y democrática. Los
PSR como contenidos promueven en los estudiantes, como lo plantea Castan et al. (1992), un
conocimiento escolar crítico de la realidad social y en consecuencia contribuye a la formación de
un pensamiento social crítico y creativo, lo cual como se ha expresado, les posibilitará comprender
la realidad social y reconocer las alternativas para su participación ciudadana y democrática.
Los PSR como lo exponen Anguera et al. (2013) desarrollan en los estudiantes un
pensamiento social y crítico a partir de una reflexión sobre las sociedades humanas, relacionando
pasado, presente y futuro –multitemporal–, desde lo global y lo local –Escalaridad/Glocal–
teniendo siempre presente, la relevancia social y científica de los mismos. Así, también lo admite
Canals (2008) cuando señala que el planteamiento de soluciones o alternativas a los problemas
sociales hace que los estudiantes sean, también, más competentes para resolver problemas de la
vida cotidiana a la vez que reconocen la utilidad del saber de la escuela.
De este modo, los PSR se relacionan con las finalidades de la enseñanza y aprendizaje de las
ciencias sociales, en especial con la comprensión de la realidad social, en la cual se depositan los
elementos esenciales para concebir la realidad, así como el camino para la formación ciudadana y
democrática. Por tal motivo, en la enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales se debe
privilegiar el enfoque de PSR, pues desde ellos es posible alcanzar los propósitos educativos y
formativos del área.
En concordancia con lo anterior, se debe favorecer el uso de métodos, estrategias y técnicas
pertinentes que permitan potencializar el estudio de problemas sociales, pretendiendo destacar
para ello la investigación reflexiva propuesta por Barth y Shermis (1990) como un método idóneo
para el trabajo e investigación en torno a problemas sociales en el aula a fin de alcanzar la
comprensión de la realidad social y la formación ciudadana democrática de los estudiantes, que a
la luz de lo expuesto se definiría como la competencia social y ciudadana.
En lo que respecta a la estrategia de comunidades de indagación de Splitter y Sharp (1998)
estas son pertinentes para poner en contexto los propósitos de la investigación reflexiva que no
son otros que propender por una enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales desde una
perspectiva crítica, y en ese sentido las técnicas utilizadas deben posibilitar describir, explicar,
justificar, interpretar y argumentar problemas sociales para la formación social y ciudadana.
enseñanza de las ciencias sociales, sin embargo, no se descarta que este pueda ser retomado como
referente para la construcción de los conocimientos escolares en otras áreas de saber.
El enfoque de PSR se ha propagado por el mundo e incluso se ha expresado de distintas
formas, así lo destaca García, F. (2013) respecto al caso de los temas controvertidos -controversial
issues- en el contexto anglosajón o las cuestiones socialmente vivas (questions socialment vives –
QSV–) en el mundo francófono, siendo las –QSV– y los –PSR– las dos propuestas de mayor
influencia para la enseñanza de las ciencias sociales desde una perspectiva integradora e
interdisciplinar.
Ambas perspectivas como lo afirman los profesores Pagés y Santisteban (2011) son más los
elementos que tienen en común que aquellos que los separan. Por un lado, los –PSR– pertenecen
al mundo anglosajón y las –QSV– al contexto francés, las dos parten de cuestiones problemáticas
presentes en la sociedad, con el fin de que los estudiantes aprendan a examinar cuestiones
significativas, cotidianas, locales y globales que susciten su interés y sensibilidad y de esta manera
pueden participar en la vida pública de manera reflexiva y crítica.
Este enfoque ha llegado también a Latinoamérica donde se presentan tres experiencias
valiosas, la primera en Argentina en manos de Funes (2011) quien plantea la importancia del
enfoque para el estudio de la historia y los problemas sociopolíticos, proponiendo un tratamiento
de la Historia Reciente/Presente al Futuro – HRP- como elemento propio de los PSR. Una de las
más conocidas en el ámbito pedagógico es la propuesta de Freire (2005), recogida también por
Rozada (1994) sobre la enseñanza de “temas generadores” que surgen del pensamiento y
problemas de la realidad de los hombres y mujeres. Por otro lado, en Colombia este enfoque
comienza a ser tratado con el trabajo de González, G. (2011) acerca de la enseñanza de la
democracia en el país como una cuestión social relevante.
De igual modo, Santisteban, A (2012) destaca los trabajos de Sturani (2004) y De Vecchis y
Staluppi (2004) centrados en plantear para los programas escolares la formación espacial desde
el estudio de problemas sociales. Igualmente, cercano a los anteriores el profesor Souto (1998)
concretó una propuesta enfocada en el estudio de problemas sociales y su relación con la didáctica
de la geografía. Por otro lado, Prats (2001) convoca a la integración de las ciencias sociales desde
el estudio de la historia desde el estudio de la localidad, no obstante, las perspectivas mencionadas
parecen acentuar el debate disciplinar.
Es posible encontrar entre las propuesta de organización curricular española para la
educación obligatoria la del grupo del grupo IRES quienes, como lo expresa García, F. (2013),
consideran adecuada la selección de “problemas socioambientales” como una opción curricular,
pues estos no tienen por qué coincidir con los problemas estudiados por las ciencias sociales; ni
han de identificarse con las representaciones sociales generadas por la cultura dominante, en la
que el alumnado se halla inmerso.
Los Problemas Socioambientales Relevantes como lo expresan García, P y De Alba (como
se citó en García, F 2013) han de ser problemas que combinen la disponibilidad de una referencia
científica, la vinculación social y la conexión con los alumnos, por lo cual deben sufrir una
necesaria reformulación desde la perspectiva didáctica, dicha reformulación implica un estudio
previo del contenido objeto de enseñanza, a fin de comprender su lógica interna, su proceso de
construcción, la carga de valores de ese conocimiento, los intereses que respaldan ese enfoque,
etc.
Este enfoque curricular, al plantear la necesidad de configurar los problemas sociales y
ambientales como contenidos, encuentra relación con los problemas sociales relevantes y con
temas controvertidos -controversial issues-, no obstante, este enfoque puede tener su homólogo
en el contexto anglosajón, el enfoque de asuntos sociocientificos ASCde Hodson (2003).
Los asuntos sociocientificos –ASCes una perspectiva curricular para la enseñanza de las
ciencias, como lo plantea Henao, Arango y Romero (2012) que emerge del enfoque de Ciencia,
Tecnología y Sociedad –CTS– y plantea la alfabetización científica anclada a la formación
sociopolítica. Según lo expone Hodson (como se citó en Henao et al., 2012) la enseñanza y
aprendizaje de las ciencias no puede desligarse de un acercamiento a las reflexiones sobre la
naturaleza de las ciencias, lo que implica que los estudiantes como ciudadanos, se preocupen tanto
por las cuestiones sociales como por las problemáticas que están relacionadas con los avances
científicos y tecnológicos.
Los ASC, según esta propuesta, son llevados al aula con la intención de fomentar la
formación sociopolítica, crítica y la participación social, para ello se plantea el reconocimiento de
la construcción del conocimiento desde la argumentación, por lo cual se considera necesaria la
configuración de espacios en los que los estudiantes estén convocados a tomar posturas y
compartir puntos de vista a fin de defenderlos para someterlos a juicio, para revisarlos o
cambiarlos.
Con respecto a lo anterior, se debe destacar que aunque los Problemas Socioambientales
Relevantes y los Asuntos Sociocientíficos se hayan caracterizado con énfasis de enseñanza
particulares, ello no significa que los problemas objetos de estudio estos no sean susceptibles de
ser estudiados, en tanto las problemáticas ambientales, científicas y tecnológicas también hacen
parte de la realidad social que ha construido la sociedad, lo que significa que hacen parte también
de la realidad social de los estudiantes y por ende son plausibles de ser abordados desde el
enfoque de PSR.
De acuerdo con lo expuesto Ocampo, L. F y Valencia, S (2016) reconocen que los PSR se
configuran como un enfoque propio de la enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales, pues
están ligados directamente con la enseñanza de estas ciencias sin tomar distancia de los
problemas sociales estudiados como parte de la realidad social de los estudiantes, a fin de que
desde su comprensión puedan intervenirla y participar activamente en ella.
3. A modo de conclusiones
La integración de las ciencias sociales arguyen Ocampo, L. F y Valencia, S (2016) ha estado
en permanente tensión, pues los fundamentos teóricos que hicieron posible su emergencia, es
decir, la búsqueda de un integración interdisciplinar intra-área para superar la atomización del
conocimiento de estas ciencias en la escuela, y el debate en torno al estudio de temas como el eje
central de la enseñanza del área, encuentran elementos de disputa y continuidad desde las
propuestas curriculares, pues el conocimiento escolar ha estado guiado por la pretensión de las
hagan parte del cúmulo de información que permita comprender la utilidad real del conocimiento
en beneficio del ser humano y la sociedad.
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E-ISSN:2531-0968
DOI: [Link]
Resumen
Abstract
The permanence of transmissive didactic models in the teaching staff seems to continue to be
present in university classrooms. However, the need for teacher training at university level
La formación del profesorado universitario de Historia: avances y dificultades… 77
has been evident in the numerous studies carried out. The European Commission of 2014
pointed to the need for educational innovation as part of the improvement of higher education.
The aim of this work is to identify the main problems of university history teachers in order
to improve their teaching practice. To this end, we have selected 2 teachers who participated
in the Teacher Training Programme of the University of Seville (FIDOP) during the period
2013-2017. The training of teachers was followed by means of portfolios. This work adopts a
qualitative approach following a case study design. To this end, an analysis of the contents of
the portfolios is carried out in order to try to understand the main problems encountered by
teachers. The result of this study reveals how there is a progression in the professional
development of teachers, although they allude to obstacles in content, methodology and
evaluation. In any case, the results are satisfactory and are associated with positive emotions
in relation to their own practice. This work highlights the need to improve teacher training
programmes, according to the particularities of teaching in the area, and to establish
continuous training for university teachers. All this for the improvement of higher education.
Keywords: teacher education; social sciences; university teacher; higher education; history
1. Literatura relevante
desarrollo profesional de los docentes implica que estos cuestionen su propia práctica para
mejorarla, respondiendo a las necesidades del alumnado (Marcelo, 2009).
Con todo, conviene aclarar que estas concepciones no tienen por qué ser estancas, sino que
pueden verse alteradas en función del contexto (tamaño de grupo, disciplina, importancia de la
docencia…), lo que influye en la relación del profesorado con la docencia (Feixas, 2010; Lindblom‐
Ylänne, Trigwell, Nevgi, & Ashwin, 2006; Prosser & Trigwell, 1999). Y, sobre todo, es posible que
estas concepciones puedan evolucionar, especialmente en base a la reflexión sobre la práctica
profesional, ejercicio que permite a los docentes comprender mejor los sucesos o fenómenos que
2. Metodología
El objetivo de este trabajo es estudiar los problemas y dificultades que experimenta el
profesorado de Historia participante en el citado programa de formación.
Para este cometido, se ha optado por un diseño de tipo cualitativo, de manera que podamos
realizar un análisis de cuáles son las principales dificultades con las que se encuentra el
profesorado. Esta se caracteriza por ser un estudio de la realidad “desde dentro”, para
comprender los significados que otorgan los sujetos implicados en el objeto de estudio a
determinadas situaciones. Del mismo modo, y acorde con lo anterior, se ha adoptado un método
basado en análisis de casos múltiple, que en concreto trata de dos profesores que han participado
en el programa de formación FIDOP de la universidad de Sevilla.
De hecho, los estudios de caso no constituyen una novedad para la investigación en el
ámbito de la formación del profesorado (Sandı́n, 2003). Para favorecer los estudios de caso, se
opta por una estrategia de análisis de contenido aplicado a las producciones de estos profesores,
que han quedado recogidas de forma sistemática en los porfolios elaborados a lo largo de su
proceso de formación. En este sentido, es por esto por lo que se aboga por el análisis de contenido
como técnica para la interpretación de textos (Andréu Abela, 2002).
Para el análisis de contenido, se opta por la utilización de un sistema de categorías que
permita la identificación de unidades de información y su clasificación. Así, teniendo en cuenta las
aportaciones recogidas por otros autores sobre los modelos didácticos, hemos de dar gran
importancia a aspectos curriculares, tales como los contenidos, metodología y evaluación, en tanto
que son elementos definitorios de los distintos modelos. Igualmente, también es necesario valorar
otros aspectos ligados a la dimensión profesional. En última instancia, habría que destacar el plano
emocional, que tiene una fuerte presencia, y que en gran medida influye en todo lo anterior. Así
pues, las dimensiones categorizadas serán tres: la curricular (contenidos, metodología y
3. Análisis
El cuestionario inicial realizado por los participantes al inicio del curso puede otorgarnos
información que resulta muy valiosa, ya que en él se describe como es su clase habitual. En ellos
podemos advertir que, salvo algunos matices, lo que suele predominar es un modelo didáctico
transmisivo.
Esto último nos permite conectar con las emociones asociadas a su propia práctica. Como
ya hemos visto, la propia concepción sobre la materia y su enseñanza supone una presión
psicológica al tener que dominar la disciplina a la perfección para su correcta transmisión a sus
alumnos.
Así pues, existe el miedo a no ser capaz de transmitir el conocimiento de modo que el
alumnado lo comprenda o incluso de no superar el obstáculo psicológico de “quedarse en blanco”.
Como vemos, respecto a la metodología, Esther va exponiendo los contenidos, apoyándose
de alguna guía como puede ser el power point (tanto para los estudiantes como para ella misma,
pues así evita perderse). La docente tiene en cuenta al alumnado, especialmente para comprobar
si han comprendido lo que se ha explicado, tanto después de la teoría como durante las prácticas.
Finalmente, respecto a la evaluación, Esther se preocupa por si los estudiantes han comprendido
o no la explicación, pero también favorece sus intervenciones para que opinen sobre las clases,
tratando de mejorar los aspectos que señalen.
“Una vez finalizada la clase suelo preguntarle a los alumnos y alumnas, teniendo
en cuenta que son pocos, si se me ha entendido bien de verdad. Busco una sincera
opinión acerca de mi trabajo o si han visto algo que deba mejorar porque no lo hayan
comprendido bien con mis explicaciones. Suelo tomar nota y procurar enmendar el
error para futuras clases” (Esther).
También resulta interesante destacar las principales dificultades que Esther encuentra en
su práctica, y que denotan como es consciente de la necesidad de formarse, al menos en algunos
aspectos concretos.
Aquí señala obstáculos internos, referidos a ella como docente, pero también de tipo
externo, como puede ser el carácter de la propia materia o las actitudes “hieráticas”, pasivas, del
alumnado.
Como vemos, es un claro ejemplo de modelo transmisivo, centrado en el profesor y los
contenidos y en el que el aprendizaje se entiende como la asimilación de los contenidos explicados.
No obstante, Esther considera oportuno mejorar su modelo, manteniéndolo, pero introduciendo
mejoras.
Por su parte, Pedro se inserta también dentro de ese modelo transmisivo. Sin especificar
demasiado, presenta su dinámica de clase de este modo:
“Tengo muy en cuenta el nivel de la clase, por eso al establecer una pregunta
inicial, las secundarias que vayan a ser de guía las iré planteando sobre la marcha a
veces, en el caso de que el nivel sea diferente al que haya considerado antes de la clase.
Eso me da más flexibilidad y una mejor adaptación al estudiante que no se verá perdido
por no seguir el ritmo” (Esther).
Los cambios introducidos están orientados sobre todo a dar un mayor protagonismo a los
estudiantes. Como era de esperar, la introducción de cambios en sus hábitos diarios de clase
supone también la aparición de una serie de conflictos o dificultades. Uno de los motivos más
recurrentes tiene que ver con el espacio áulico. En efecto, conformado tradicionalmente para el
desarrollo de una clase magistral, supone un obstáculo cuando se quiere trabajar de otro modo.
“Un inconveniente que no tuve en cuenta fue la distribución del aula. Mi idea era
usar la pizarra y estar de vez en cuando sentada en la silla, pero el aula resultó ser muy
inapropiada para esto. En la primera sesión me di cuenta de que no podía estar
levantándome y sentándome cada dos por tres y que la pizarra tendría que usarla muy
poco, además reflejaba mucho la luz y los de atrás no veían lo que escribía. En ese
sentido tuve que cambiar rápidamente la forma de dar las clases y he tenido que hacer
presentaciones en power point (…)” (Esther).
A esto se le añade otros problemas que tienen que ver con la masificación de las aulas, lo
que dificulta hacer un seguimiento más personalizado a los estudiantes. Finalmente, el tiempo es
otro hándicap más. La existencia de un horario y espacio tan constreñido es vista por los docentes
como un obstáculo difícil de salvar y que acaba condicionando el trabajo realizado en el aula.
“Con todo este debate se nos fue la hora y me quedó por dar un par de puntos
que tuve que decirles al día siguiente.” (Esther)
Otro aspecto interesante en el que detenerse son los contenidos. Aquí también pueden
detectarse la introducción de cambios al calor del programa de formación. Por ejemplo, se trata
de establecer la existencia de unos contenidos estructurantes, con la existencia de una jerarquía.
Así, aparecen unas “ideas fundamentales” que son las que articulan el temario y en torno a las que
se organiza. Esto favorece también la participación del alumnado.
Esto es fundamental para establecer relaciones entre los distintos contenidos, dando un
mayor peso ya no solo a los conceptuales, sino introduciendo otros basados en destrezas y
actitudes. Es cierto que los contenidos de la disciplina de referencia siguen siendo los más
destacados, como es el caso de Pedro, pero también se empiezan a tener en cuenta otros aspectos,
relacionados con la metodología, como captación de las ideas de los estudiantes o problemas de
actualidad. Además, aunque con alguna dificultad para los participantes, se trató de introducir los
contenidos enunciados como problemas a los que hay que dar respuesta. En este sentido esto sí
puede apreciarse en el caso de Esther.
“Una vez explicados los conceptos de la ciencia les planteé el problema que va a
ir viéndose en todas las clases “¿qué es la prehistoria?”. A lo que acto seguido anoté las
respuestas de los estudiantes para que el último día vean qué pensaban antes y lo
comparen lo que pensaban ahora.” (Esther).
En estos casos, encontramos cómo la formulación de los contenidos favorece el trabajo con
las metodologías que habían diseñado y, como veremos, con la propia evaluación, ya que la
participación del alumnado permite ver cómo van evolucionando sus ideas a lo largo de proceso
de aprendizaje.
Por otra parte, lo que si vemos en los participantes es la elaboración de distintos niveles de
profundidad en los contenidos.
Entre las dificultades que destacaron están la selección de los contenidos más relevantes,
teniendo en cuenta el factor tiempo y la vastedad de los contenidos disciplinares. Estos,
especialmente los conceptuales, siguen destacando por su peso, pero puede ver como se busca
introducir una dimensión más práctica orientada a la propia profesión.
Por su parte, la evaluación es otro de los aspectos esenciales que han trabajado los docentes
para su mejora. Aquí cabe destacar algunas cuestiones. Uno de los aspectos que más han sido
asimilados en los diseños experimentales ha sido el seguimiento de la evolución de las ideas de
los estudiantes. En general, los cuestionarios realizados en las primeras sesiones permitían a los
docentes realizar una comparación entre el punto de partida de los estudiantes y los resultados
obtenidos.
Los docentes también pretendieron utilizar diversos instrumentos para la evaluación del
alumnado. El otro aspecto que se repetía una y otra vez en los portafolios era la evaluación de la
propia práctica. Esto no suponía un elemento habitual en la práctica diaria de los docentes, más
allá de las encuestas generales de la universidad, y es algo a lo que le han encontrado una gran
utilidad en aras de mejorar sus clases.
En otras ocasiones, el cambio en la evaluación también genera dudas, hasta el punto de que
el docente no sabe demasiado bien qué procedimiento sería más adecuado para ello. Al tener
asimilada la forma de evaluar en consonancia con la clase de tipo magistral, cuesta establecer una
forma de evaluación diferente, como le ocurre a Pedro. Sin embargo, aquí puede apreciarse otra
de las ventajas del programa formativo, pues el mismo docente se plantea intercambiar
impresiones con otros compañero/as para poder encontrar una solución plausible.
Por otra parte, en la evaluación de la propia práctica, los docentes acuden a sus propios
estudiantes, quienes le sirven de referencia para poder incluir enmiendas, modificaciones… sobre
lo realizado en sus clases. Sin embargo, puede ocurrir como en el caso de Esther, quien encuentra
un matiz a la hora de evaluar su práctica de esta forma, ya que los estudiantes pueden no estar
guiados por la objetividad a la hora de evaluar su aprendizaje.
“No creo que puedan ser parámetros muy estables porque los mismos
estudiantes también dejan mucho de sus pasiones y sus impresiones sin diferenciar en
su mayoría los aspectos subjetivos de lo que verdaderamente deben evaluar, por eso
creo que es un mecanismo que no se debe usar hasta que exista certeza de la objetividad
estudiantil” (portafolio de Esther).
En una última instancia, merece una especial atención las emociones sentidas por los
docentes durante el desarrollo del ciclo de mejora, ya que pueden darnos una idea de la dificultad
del proceso.
“El primer gran inconveniente que vi fueron mis propios nervios. No dejaron de
temblarme las piernas hasta pasados diez minutos desde que empecé a hablar. Se me
trabó la lengua un par de veces y se me secó la garganta, pero al rato me sentí cómoda
Esta inseguridad a que no funcionase “lo nuevo” fue superada conforme avanzaba y veía que
los estudiantes respondían a lo que ella esperaba y había planificado.
Más allá de ello, en general los docentes se muestran muy satisfechos con sus respectivas
experiencias, mantienen impresiones positivas en relación con su propia práctica porque ven que
el alumnado ha respondido y que con sus diseños experimentales han favorecido su aprendizaje.
“La experiencia ha resultado muy positiva, tanto en el interés tomado por los
alumnos/as a la hora de comentar como en los resultados. Me interesa mucho
incorporar estos cambios a mi práctica docente” (Pedro).
4. Conclusiones
Parece que los docentes participantes demandan la oferta de programas docentes
formativos. Asimismo, hemos comprobado como en los casos analizados el punto de partida se
correspondía con lo que podíamos denominar un modelo didáctico de tipo transmisivo, tal y como
señalaban algunos estudios (Gargallo, Fernández March, & Jiménez Rodríguez, 2007; Porlán,
2017). Ahora bien, a lo largo de nuestro análisis puede percibirse como los docentes han ido
tomando conciencia de su propia práctica y han tratado de transitar hacia otros modelos que
consideraban más oportunos para el aprendizaje de sus estudiantes.
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E-ISSN:2531-0968
Universidad de Córdoba
Email: jalopez@[Link]
ORCID: [Link]
DOI: [Link]
Resumen
Los problemas medioambientales constituyen un reto para la sociedad actual; de ahí que sea
un área de interés en el ámbito educativo en los diferentes niveles de formación. Planteamos
una investigación desde la didáctica de las ciencias sociales, en la formación del profesorado,
para analizar la representación social de esta problemática y el modo en el que se incluirían
los retos ambientales en las aulas de educación primaria por las y los futuros docentes. En este
trabajo, presentamos los resultados obtenidos respecto a esta última cuestión. La
investigación, que corresponde a un estudio de caso, se establece desde un enfoque socio-
crítico, buscando la obtención de resultados que puedan ayudar en el proceso de formación
docente. Los datos han sido obtenidos a través de un cuestionario, desarrollado con la
finalidad de lograr información tanto cualitativa como cuantitativa. La investigación se ha
realizado durante el curso 2017-2018, en la Facultad de Ciencias de la Educación de la
Universidad de Córdoba. Los resultados muestran la concepción de los problemas
medioambientales como una preocupación relevante para los estudiantes; sin embargo,
destaca un conocimiento conceptual bastante ambiguo marcado por la influencia de los
medios de comunicación, así como una escasa capacidad para proponer secuencias didácticas
que inciten a un cambio social necesario y una educación ambiental holística e integral.
Palabras clave: Didáctica de las ciencias sociales; formación del profesorado; problemas
medioambientales; problema social relevante; educación ambiental.
94 J. A. López-Fernández y M. Oller Freixa
Abstract
Environmental problems are a challenge for today's society; hence, it is an area of interest in
the educational field at different levels of education. We propose an investigation from the
didactics of the social sciences, in the teacher training, to analyze the social representation of
this problem and the way in which the environmental challenges in the classrooms of primary
education by the future teachers would be included. In this work, we present the results
obtained with respect to this last question. The research, which corresponds to a case study,
is established from a socio-critical approach, seeking the obtaining of results that can help in
the process of teacher training. The data has been obtained through a questionnaire,
developed with the purpose of obtaining both qualitative and quantitative information. The
research was carried out during the 2017-2018 academic year, at the Faculty of Educational
Sciences of the University of Córdoba. The results show the conception of environmental
problems as a relevant concern for students; however, it highlights a fairly ambiguous
conceptual knowledge marked by the influence of the media, as well as a limited capacity to
propose didactic sequences that encourage a necessary social change and a holistic and
comprehensive environmental education.
Keywords: Didactics of social sciences; teacher training; environmental problems; relevant
social problem; environmental education.
1. Introducción
Desde hace algunas décadas se ha hecho evidente el deterioro medioambiental de la Tierra,
donde el sistema capitalista obvia las necesidades de los procesos naturales, al contraponer los
beneficios económicos. Sin embargo, parte de la sociedad ha decidido actuar para intentar
modificar la relación del ser humano con su entorno. Atendiendo a las numerosas investigaciones
que ponen de manifiesto las causas y consecuencias del cambio climático y el calentamiento
global, instituciones gubernamentales y no gubernamentales, así como administraciones públicas
destinan espacios y recursos para lograr un desarrollo más sostenible y equilibrado.
Cabe preguntarse, entonces, de qué modo se concibe la educación obligatoria para hacer
frente a este reto. En nuestro caso, nos planteamos una serie de interrogantes en la formación del
profesorado en el ámbito de la didáctica de las ciencias sociales: ¿Incluiría este alumnado en
formación los problemas medioambientales en las aulas? ¿Considera las ciencias sociales como
herramientas para hacer frente a los problemas medioambientales? ¿Qué enfoque o modelo
didáctico utilizan los y las docentes para tratar la educación ambiental y para hacer frente a los
problemas medioambientales? ¿Con qué metodologías? ¿Qué materiales y recursos didácticos
implementarían? ¿Están capacitados o capacitadas para proponer una educación que permita un
cambio social en la relación con el entorno?
Como indican Aznar y Barrón (2017),
también hay que contemplar la colectividad humana, atendiendo, por lo tanto, al factor social y
cultural que influye, interactúa y modifica el propio entorno. Como señalan Repetto, García-
Repetto y Calvo (2002, p. 160) “la contaminación no solo es biológica, física o química sino
también existe una contaminación sociocultural, y psicosocial dentro de la cual consideramos la
dependencia, la violencia, el estrés, la competitividad, etc.”.Dicho de otro modo, el medioambiente
se concibe como la unión de un subsistema biofísico y otro social, ambos en estrecha relación, que
pueden ser objeto de análisis independientes, pero resultan indisociables el uno del otro. Con esta
definición sencilla, se entiende que la relación entre la naturaleza y el ser humano requiere un
planteamiento educativo integral.
Si atendemos a esta cuestión, la educación ambiental holista debe ser estructurada,
secuenciada, interconectada, tener un carácter práctico y ser significativa a lo largo de la
formación de cualquier persona con la finalidad de provocar un cambio social. Por esta razón,
desde la didáctica de las ciencias sociales en general, y la didáctica de la geografía en particular,
es interesante investigar de qué modo, en la formación del profesorado de educación primaria, las
y los docentes proponen su conocimiento, con qué finalidad y qué metodologías utilizan. Desde el
enfoque crítico en el que nos posicionamos, entendemos que este no debe actuar como un mero
transmisor de hechos y conceptos, sino educar a las personas para ejercer una vida plena, actuar
en un sistema democrático, cuestionar la intencionalidad de los procesos y desarrollar, en este
sentido, una conciencia ambiental determinada por el comportamiento individual y social.
Entendemos, pues, que no es suficiente una educación de carácter ambiental donde solo se
contemplen medidas complementarias, necesarias en todo caso, pero insuficientes. Concebimos
una educación en términos de sostenibilidad, donde se hace imprescindible un cambio de
conciencia social, de hábitos y valores, a través de una transformación en las prioridades a la hora
de consumir, teniendo en cuenta el uso sostenible de los recursos naturales.
Algunos autores y autoras ya han puesto de manifiesto, en este sentido, el carácter
fragmentado e inconexo de los contenidos ambientales recogidos en el Real Decreto 126/2014 de
28 de febrero, por el que se establece el currículo básico de la educación primaria (García, 2016).
Si atendemos a lo señalado por esta autora respecto a las ciencias sociales, además, destaca el
carácter descriptivo y memorístico de los conceptos, una concatenación de hechos y sucesos. Por
el contrario, la asignatura Valores morales y cívicos:
Desde nuestro punto de vista, este último planteamiento es el idóneo para concebir, desde
la didáctica de las ciencias sociales, una educación ambiental que ayude a la sociedad a afrontar
los retos medioambientales (Young, 1993), con la finalidad de transformar los hábitos de consumo
y buscar nuevas formas de relación el entorno. Con este propósito, se presenta este estudio sobre
cómo los y las docentes en formación de educación primaria proponen secuencias didácticas de
aula para trabajar los problemas medioambientales. Esta investigación, no obstante, forma parte
de un estudio más amplio, donde tratamos de analizar, además, las representaciones sociales que
estos y estas estudiantes tienen sobre los problemas medioambientales y cómo los conciben
dentro de los retos actuales de la sociedad.
Nos centramos aquí en presentar los resultados sobre la primera cuestión, en el enfoque
y metodologías que utilizaría el profesorado en formación para trabajar los problemas
medioambientales en el aula. El estudio se ha realizado con alumnos y alumnas de 3º curso de
Educación Primaria de la Universidad de Córdoba (España) durante el año 2017-2018.
Según las preguntas clave y los supuestos generados, se consideran los siguientes objetivos
a alcanzar en la implementación de la investigación:
- Analizar y caracterizar las propuestas que realiza el profesorado en formación de
educación primaria respecto los problemas medioambientales; qué retos ambientales son los más
recurrentes a través de las propuestas didácticas y cuáles son los más singulares.
- Examinar los enfoques y metodologías que se proponen en las secuencias didácticas para
abordar los problemas medioambientales, con la intención de identificar si se plantean desde el
constructivismo social o desde un punto de vista más tradicional y memorístico.
Para hacer frente a los retos sociales y ambientales, este autor se postula ante la idoneidad
de la teoría crítica en el ámbito educativo, mediante el tratamiento en las aulas de problemas
reales. A través de este método, se consigue, entre otros, el desarrollo de la competencia en
comunicación lingüística como medio para entender, descifrar y responder a los problemas
presentes en el mundo. Young (1993) sostiene que el trabajar problemas reales y desarrollar la
comunicación permiten, de forma gradual, abordar los conflictos, justificarlos, buscar soluciones
y argumentar, lo que supone en última instancia tomar parte del problema al participar en la
argumentación.
El objetivo de llevar a la escuela los problemas del mundo desde la didáctica de las ciencias
sociales, en sus diferentes escalas, reside en “la formación de nuestros alumnos como ciudadanos
de un sistema democrático y alternativo” para, entre otros fines, “conservar y valorar la herencia
natural y cultural que hemos recibido como legado” (Benejam, 1997, p. 47 y 48). Como defienden
numerosos autores, se fundamenta en la inclusión de problemas sociales relevantes (PSR) en las
aulas de ciencias sociales, metodología que proviene del ámbito anglosajón (Fien, 1992; Evans,
Newmann y Saxe, 1996; Ochoa, 1996; entre otros), si bien en la literatura francófona, aunque se
trata del mismo planteamiento, recibe la denominación de cuestiones socialmente vivas (CSV)
(Legardez, 2006; Legardez y Simoneaux, 2006; Tutiaux-Guillon, 2011).
Este enfoque también se propone en el ámbito español, a través de interesantes
investigaciones y propuestas (Benejam, 1997; García y Porlán, 2000; García y De Alba, 2003; Pagès
y Santisteban, 2011; Pagès, 2007; López, 2011; Canals y González, 2011; Santisteban, González,
Pagès y Oller, 2014; Díaz y Felices, 2017; etc.).
Respecto a las investigaciones realizadas sobre la educación ambiental y el planteamiento
didáctico en la formación del profesorado de educación primaria, Bertorello y Hurtado (2018), en
un estudio de caso con alumnado en formación en Argentina, destacan la falta de incorporación
del enfoque crítico en las secuencias didácticas y si un predominio del enfoque memorístico.
Calixto (2008; 2012) analiza las representaciones del medioambiente en un grupo de futuros
maestros y maestras en la ciudad de México y confecciona, según los resultados, cinco categorías
de representaciones: antropocéntricas, utilitaristas, culturales, naturalistas y globalizantes.
Morales, Caurín y Souto (2013) han constatado, en un grupo de alumnos y alumnas de
magisterio de la Universidad de Valencia, un pensamiento deformado de la realidad social y
ambiental del planeta, con "unas concepciones previas, en el alumnado, llenas de estereotipos y
aprendizajes fragmentados y desvirtuados en detrimento del conocimiento integral y global" (p.
104). Por su parte, Cebrián y Junyent (2014, p. 45) evalúan, mediante un estudio de carácter
cualitativo, las competencias en educación para la sostenibilidad, resaltando en sus conclusiones
la carencia de capacidades para “visionar diferentes escenarios de futuro, la interdisciplinariedad,
la gestión de las emociones o el fomento del pensamiento crítico”. Una situación que califican de
alarmante Álvarez, Sureda y Comas (2018, p. 127 y 128), en su investigación con futuro
profesorado del grado de educación primaria de la Universidad de las Islas Baleares, al señalar
que este alumnado “carece de los conocimientos ambientales deseables para ejercer su práctica
docente y un pobre compromiso de acción en la resolución de la problemática ambiental”.
En base a estos resultados, se antoja necesaria la búsqueda de metodologías que propicien
una mejor respuesta a los problemas medioambientales, como proponen, entre otros y otras,
Zenovi (2006), Rivarosa y Perales (2006), Prieto y Lorda (2011; 2012) Bianchi (2017), a través de
la resolución de problemas cercanos y vivenciales.
4. Metodología
Este trabajo se encuadra en la línea de una investigación socio-crítica, donde han
participado como muestra los estudiantes de maestra y maestro de 3º curso de Educación
Primaria de la Universidad de Córdoba, en España, durante el año 2017-2018.
Consideramos que este tipo de investigación es muy útil para analizar cómo perciben los
problemas medioambientales los futuros y futuras docentes, centrándonos en este caso en
estudiar de qué modo y con qué enfoque proponen su tratamiento en el aula. Los resultados
obtenidos pueden ayudar a replantear su proceso de formación; en este sentido, se trata de una
investigación de carácter aplicado (Bisquerra y otros, 2004), orientada a la toma de decisiones
desde el ámbito de la didáctica de las ciencias sociales. Pensamos que la investigación en la línea
socio-crítica permite actuar respecto a la transformación de la realidad, marcada por numerosos
retos y problemas sociales, entre los que se encuentra el insostenible régimen de vida actual que,
a su vez, determina la aparición casi constante de conflictos ambientales.
La investigación se ha diseñado para la recogida de datos de tipo mixto, tanto cualitativos
como cuantitativos, lo que permite la obtención de resultados complementarios. Respecto a los
primeros, nos dan la oportunidad de analizar, no solo las posibles tendencias en las respuestas
sino encontrar posibles singularidades. Los datos cuantitativos, por su parte, posibilitan organizar
la información y facilitar una mejor estructura de los resultados. La recogida de datos ha sido
posible gracias a un cuestionario donde, además de las propuestas de aula, se ha pretendido
obtener información para analizar las representaciones sociales del alumnado sobre los
problemas medioambientales.
Creemos firmemente que los resultados de este tipo de investigación deben conllevar
procesos de autorreflexión en el ámbito educativo, para mediar en la realidad de los problemas
que se generan en la relación entre los distintos grupos humanos, y entre ellos y la naturaleza. Los
problemas ambientales y sociales deben encontrar respuestas a través de una sociedad educada
para responder ante este tipo de retos; de ahí la importancia de la formación del profesorado en
el tratamiento y la inclusión de estas cuestiones en la escuela.
Tabla 1
Muestra de participantes en la investigación
Grupo 1 Grupo 2 Total
Hombres Mujeres Hombres Mujeres
9 28 12 25 74
objeto de estudio, son los factores que han determinado la selección y construcción de esta
herramienta para recoger los datos. En el cuestionario, además de los interrogantes dispuestos
para el análisis de la representación social sobre los problemas medioambientales, se propone a
los y las participantes la identificación de problemas de ámbito cercano, si éstos son susceptibles
de trabajarse en el aula y qué metodología utilizarían al respecto. Para ampliar el análisis, se
propone un supuesto práctico a desarrollar en una clase, que va desde la selección de un
determinado problema, el diseño de una actividad concreta y los recursos y materiales a utilizar.
Como se ha dicho, presentamos aquí los resultados de esta última parte del cuestionario.
El cuestionario responde a un diseño de carácter semiestructural, ya que las preguntas,
aunque son de tipo abierto, pretenden obtener una información preestablecida en el diseño de la
investigación y contemplada en los objetivos (Bisquerra y otros, 2004; Imbernón, 2011).
Tabla 2
Categorización de los resultados según la tipología de preguntas
Cuestiones solicitadas Criterios
1. Problemas en el ámbito cercano - Identificación de problemas cercanos. Priorización entre
cuestiones sociales, económicas y ambientales
- Idoneidad (o no) de su inclusión en el aula
- Metodología para su tratamiento
2. Planteamiento didáctico de un - Selección de un problema medioambiental
problema medioambiental - Enfoque y metodología para su tratamiento
Esta cuestión se complementa con el enfoque y los recursos didácticos que se pueden
utilizar en el aula durante el proceso de enseñanza y aprendizaje de estas situaciones.
Posteriormente, solicitamos la selección de un problema medioambiental en el ámbito de las
ciencias sociales, para observar qué problema se selecciona y bajo qué enfoque se plantea en la
escuela, además de observar el tipo de recursos y estrategias didácticas utilizadas.
Tabla 3
Tipología de problemas señalados por el grupo 1
Variables Ambientales Sociales Económicos TOTAL
Nº 27 30 14 71
% 38,03 42,25 19,72 100,00
Tabla 4
Tipología de problemas señalados por el grupo 2
Variables Ambientales Sociales Económicos TOTAL
Nº 41 38 12 91
% 45,05 41,76 13,19 100,00
En el grupo 1, los problemas sociales ocupan el primer lugar, seguido por los de tipo
ambiental, mientras que los problemas económicos son menos representativos. Por su parte, en
el grupo 2 sobresalen los problemas medioambientales seguidos por las cuestiones sociales. Si
nos centramos solamente en aquellos conflictos medioambientales relacionados en ambos
grupos, estos son más representativos en el segundo grupo (60,3%). Si consideramos los
resultados en su conjunto, podemos señalar que los principales problemas percibidos en el ámbito
urbano de Córdoba son, por igual, de tipo social y ambiental.
Entre los principales problemas identificados en la ciudad de Córdoba está la contaminación
ambiental, que es la variable con mayor representación en ambos grupos. Sin embargo, algunas
respuestas precisan que, aunque esta situación constituye un problema local, este es menor si se
compara con otras capitales españolas (G2-7 y G2-26), delatándose así un conocimiento más
exacto del contexto espacial. No obstante, aunque Córdoba no aparezca en los primeros puestos
de contaminación ambiental de España, en los días de calma atmosférica, la contaminación
atmosférica es bastante evidente; situación que cuando se alarga en el tiempo durante varias
jornadas, es recogida por los medios de comunicación locales y regionales.
Si comparamos los problemas identificados por grupos, los y las participantes del 2º han
sido capaces de identificar aspectos tales como la sequía o la contaminación del agua, la suciedad
urbana, la contaminación acústica o el estado que presenta el patrimonio.
En cuanto a la idoneidad e interés educativo para introducir estas situaciones en las aulas
de educación primaria, la mayoría de los participantes, tanto del grupo 1 como el 2, expresa una
opinión afirmativa sobre los problemas identificados, ya sean de tipo medioambiental,
1 Entendiendo el medioambiente como el espacio conjunto donde coexisten los hechos naturales y humanos, los
problemas de tipo social y económico pueden estar condicionados por las características ambientales: escasez de
recursos, falta de incentivos, etc. A su vez, los problemas de carácter medioambiental pueden responder, y responden,
a un uso indebido de los recursos naturales, y determinar la aparición de problemas de tipo social y económico.
socioeconómico. Sin embargo, aunque son puntuales, también existen casos contrarios, sobre
todo relacionados con aspectos sociales y económicos, al considerar que su tratamiento en la
escuela no es apropiado.
G1-8. “Los problemas a los que debe hacer frente la ciudad de Córdoba son la
contaminación, la inmigración y el paro laboral. En mi opinión, dos de ellos se pueden
tratar en la escuela, que son la contaminación y la inmigración”.
Tabla 5
Distribución de las propuestas didácticas relacionadas con una problemática medioambiental en función de
su orientación disciplinar
GRUPO 1 GRUPO 2
Variables Valores y hábitos Enfoque Valores y hábitos Enfoque
sociales natural sociales natural
Nº 32 2 36 5
% 94,12 5,88 87,80 12,20
Por otro, el uso y estructura del cuestionario. Al respecto, será necesario considerar la
mejora del cuestionario, o la implementación de otras herramientas o técnicas para la recogida de
datos (encuestas, entrevistas, focus group, etc.) para la continuidad de la investigación y poder
obtener mejores resultados.
Ante estos, en la formación del profesorado es ineludible considerar propuestas de aula
desde un enfoque crítico, para abordar situaciones reales relacionadas con problemas
medioambientales en espacios cercanos a escala local. Que, posteriormente, se puedan relacionar
con procesos a mayor escala. Este tratamiento permite el uso de multitud de recursos: noticias,
archivos, trabajos de campo, encuestas, entrevistas, etc., así como el desarrollo de capacidades y
competencias de carácter espacial, temporal y social. Supone acercarse a la realidad concreta,
motivar al alumnado con una situación en la que puede ser parte del problema y de la solución.
Partiendo de la tesis cognitiva que apunta que la comprensión del espacio debe empezar desde lo
más cercano, este enfoque permite una toma de contacto con lo que ocurre en el medio en el que
alumnos y alumnas desarrollan sus vidas. Situaciones que posteriormente pueden trasladarse y
facilitar la comprensión de otros sucesos en lugares más lejanos.
Los resultados de esta investigación podrían considerarse para adaptar las metodologías en
la formación del profesorado, que les ayude a desarrollar en sus educandos una comprensión
crítica y reflexiva de los retos ambientales. De tal modo que, conforme se vaya produciendo el
crecimiento de los y las estudiantes, estos puedan entender e interpretar, de manera razonada, la
dependencia entre el ser humano y su entorno, con la capacidad para aportar soluciones a los
problemas a través de la puesta en práctica de sus conocimientos, valores y actitudes.
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E-ISSN:2531-0968
DOI: [Link]
Resumen
Abstract
This article analyzes the treatment given to multiculturalism and interculturality in Chilean
secondary school textbooks. This is essential in the current context of Chile, where migration
has increased significantly in the last 10 years, as has the visibility of ethnic and Afro-
descendant groups in the country. The methodology used is descriptive documentary type,
this article being part of a larger study that seeks to investigate the beliefs and conceptions of
teachers about the inclusion of ethnic groups, migrants and people of African descent in
history and social science classes, as well as your participation in society. In conclusion, it
¿Qué nos dicen los libros de texto sobre la interculturalidad?... 111
can be seen that the texts include some brief aspects on ethnicity and migration, however, it
is done from an official perspective, which does not disturb the established social status quo.
Keywords: Interculturality; schools texts; migration; ethnic groups; absence.
1. Introducción
La interculturalidad es un proceso que está en boga en la actualidad. Esto debido a que,
desde distintos frentes, se presenta como un problema del cual la sociedad debe tomar parte. En
este sentido, la educación no debe quedar aislada del debate, ya que es ahí donde se trabaja la
mayor parte del tiempo con estudiantes de distintas procedencias.
Según Miralles y Gómez (2017), el profesorado, tradicionalmente, utiliza los textos
escolares como un apoyo importante en sus clases. De ahí que sea fundamental conocer qué
dicen los textos sobre el tema que se está investigando. Antes de entrar a indagar sobre las
creencias y las concepciones, es necesario indagar y analizar uno de los factores primeros que
incide en las prácticas que se realizan, y eso son los textos.
2. Marco teórico
de los procesos, los contextos en que se dan, las relaciones en que surgen, los vínculos que se
generan, las disciplinas y, sobre todo, las tecnologías de poder y control (Foucault, 2001).
Miralles y Gómez (2017) coinciden con Barton (2010) al comentar que los conceptos de
ciudadanía e identidad han estado ligados históricamente. Tales conceptos han sido
trascendentales en la formación de los Estados-nación, y así, se han vinculado a la construcción
de las simbologías nacionales y, sobre todo, la construcción de una identidad nacional
homogénea.
ideologías implícitas que se están transmitiendo. McLaughlin & DeVoogd (2004) afirman que,
así, la LC se centra en los usos del poder. Pretende promover la reflexión, la transformación y la
acción.
Cassany (2005) dice que el objetivo de aprender a leer desde la LC, es adquirir las
destrezas cognitivas que permitan detectar las intenciones del autor y las ideologías que se
pretenden transmitir. En efecto, leer no es solo un proceso de transmisión de datos, sino
también de prácticas que reproducen las organizaciones de los distintos poderes que se dan en
la sociedad. Así, el discurso construye las representaciones establecidas sobre la realidad. La
educación, en este sentido, debe contribuir a desarrollar la conciencia crítica del lector, y de esa
manera pueda generar los espacios que promuevan el empoderamiento ante las desigualdades
sociales.
3. Análisis de resultados
En el texto de primerio de secundaria chileno, la población y su diversidad es presentada
desde una perspectiva descriptiva y territorial. Se espera que los estudiantes puedan aprender
las ubicaciones de los pueblos originarios en el país. No se fomenta un análisis de las
problemáticas históricas, ni las problemáticas del presente. Aún más, la visión que se propone es
con objetivos de caracterizar a la población aborigen en base a un mapa:
“Heterogeneidad étnica y cultural de los habitantes. Durante parte del siglo XIX,
la población chilena mantuvo las características propias del periodo colonial. La
población ubicada entre la actual Región de Coquimbo y el Bío-Bío se componía
fundamentalmente de descendientes españoles, indígenas y mestizos. El pueblo
originario con mayor población a comienzos del siglo XIX era el mapuche, que
habitaba prácticamente en situación de autonomía entre el Bío-Bío y la zona de Los
Lagos.” (Mineduc, 2016, p. 198).
Como se puede evidenciar, el mapa de la Figura 1 representa con sus colores la actividad
que deben realizar los estudiantes, ubicando en el mapa cada pueblo aborigen en el siglo XIX.
Además de lo anterior, se da énfasis al tipo de economía que tenían los pueblos
aborígenes, destacando que vivían de la “explotación de recursos naturales”, marcando una
diferencia con la economía implementada por el Estado de Chile. En cuanto a la inmigración, se
destacan solo los inmigrantes europeos durante el siglo XIX. Aunque esta migración fue violenta
ya que generó la expulsión del territorio de los pueblos aborígenes que ahí habitaban:
Las relaciones con los pueblos originarios se presentan desde la perspectiva de la historia
oficial y la migración ocurrida. Es decir, tanto los acontecimientos como la historicidad relatada
está compuesta desde lo que diría Walsh (2012) una perspectiva funcional al sistema
dominante. En efecto, se plantea el contexto:
En tal contexto, se menciona que el pueblo más afectado con la migración fueron los
willche, ya que con la llegada de los migrantes fueron despojados de sus tierras. No obstante, tal
tratamiento y mención se produce desde una perspectiva relacional (Walsh, 2012), donde no se
da énfasis al tratamiento del conflicto como una problemática, sino que se trabaja como un
acontecimiento factual e histórico que forma parte de la construcción del Estado de Chile:
“[…] cuando los alemanes quisieron expandir sus tierras cultivables, entraron
en conflicto con las comunidades locales. El Estado favoreció los intereses de los
colonos, ya que no existían leyes que velaran por los derechos de los indígenas sobre
su territorio. Gran parte de esta población se integró a la fuerza de trabajo en las
haciendas y fundos, y se convirtieron en inquilinos y peones” (Mineduc, 2016, p. 212).
Aún más, la “extinción de los indígenas del extremo sur” es trabajada como un fenómeno
natural de la colonización e inmigración europea. Aunque, se menciona que se produjeron
conflictos, se reafirma un relato implícito que denota que tales procesos obedecían al progreso
de la historia y forman parte de estructuras económicas y sociales globales:
“El territorio austral fue colonizado desde la década de 1840 por ingleses,
croatas e italianos. En esta zona, la comunidad indígena más numerosa correspondía a
los selk’nam, cazadores de Tierra del Fuego, que vieron fuertemente afectado su estilo
de vida con la llegada de los colonos cuando estos introdujeron la ganadería ovina.
Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, los selk’nam y aónikenk fueron
diezmados casi en su totalidad como resultado del intento de asimilación realizado
por misioneros y de una práctica de exterminio efectuada por algunos colonos
terratenientes, quienes buscaban proteger sus intereses económicos, ya que los
selk’nam no reconocían la propiedad privada y les sustraían las ovejas para
alimentarse” (Mineduc, 2016, p. 212).
Uno de los temas controvertidos que se trabajan en el curso de 1 año medio de secundaria
es el de la lección 3 “La ocupación de La Araucanía y las relaciones con los pueblos originarios”
ya que, tal conflicto se extiende hasta el día de hoy, estando de manera permanente en la prensa,
la agenda del Gobierno, así como en el conocimiento de la población:
“Para que conozcas las raíces históricas de temáticas actuales y las diversas
demandas reivindicativas de los pueblos indígenas en su relación con el Estado. Así
mismo, para que valores los beneficios de vivir en una sociedad diversa en la que
distintos pueblos pueden compartir libremente la riqueza de sus culturas y
cosmovisiones” (Mineduc, 2016, p. 230).
El resto del texto presenta fuentes primarias sobre las campañas militares y los
principales acontecimientos que llevaron a que el Estado chileno ocupara el territorio Mapuche.
Se entregan diversos hechos, así como datos precisos en cifras, con una tabla que da cuenta de
los años, los avances y la variación de población:
Entre las consecuencias que destaca el texto sobre el tema que se está tratando, aunque
denota que el pueblo Mapuche fue el afectado en su totalidad desde una perspectiva cultural,
económica y social, se afirma que a pesar de aquello aún muchas comunidades preservan su
cultura e identidad hasta la actualidad. Lo anterior, aunque podría interpretarse como positivo,
puede resultar problemático. En efecto, no se menciona ni se trabaja el conflicto con la etnia en
la actualidad:
Lo anterior, se puede ver reflejado en las actividades que se piden realizar a los
estudiantes. Entre ellas, se destacan las mismas dinámicas que se han trabajado en el texto: la
descripción, la caracterización y los acontecimientos históricos oficiales. Se destacan dos
preguntas: “¿Cuáles fueron los objetivos de la ocupación de la Araucanía? ¿qué consecuencias
sociales tuvo este proceso? Y ¿en qué consistieron las reducciones indígenas? ¿qué diferencias
implicó este estilo de vida para los mapuches en relación con la etapa previa a la ocupación?”
(Mineduc, 2016, p. 235).
Al respecto, el libro presenta una sección llamada “convivencia y conflicto entre el Estado
y los pueblos originarios”, donde destaca a distintos pueblos aborígenes como los Aymaras,
Quechuas, Licanantal, Collas, Diaguitas, Mapuche, Willche, Kawésqar, Yagán, Selk’nam, Aónikenk
y Rapa Nui. En torno a cada pueblo el texto relata la manera en que se integraron al Estado de
Chile, en donde muchos perdieron su autonomía, libertades, rasgos culturales, idioma, aunque
en la mayoría de los casos los pueblos se adaptaron a las estructuras culturales dominantes, es
decir, del Estado de Chile, como por ejemplo para el caso del pueblo Rapa Nui:
“en nuestro país conviven distintos grupos humanos, los cuales se han sentido
incorporados en mayor o menor medida a los proyectos del Estado. Nuestra sociedad
actual se enriqueció culturalmente durante el siglo XIX con la llegada de inmigrantes
europeos y la incorporación de pueblos originarios, desafiando formas nuevas de
convivencia y reconocimiento de diversidad dentro de nuestro espacio nacional”
(Mineduc, 2016, p. 242).
De manera similar, cuando se plantea “la diversidad en la historia”, es realizado desde una
perspectiva relacional (Walsh, 2012), esgrimiendo que la diversidad es un fenómeno natural de
la sociedad que siempre ha existido. Cabe destacar que el texto hace mención especial a los
esfuerzos realizados por el Estado en cuanto reconocimiento de la diversidad y presencia de los
aborígenes en el territorio. Se plantea como uno de los logros la promulgación de la “Ley
Indígena” de 1993, la cual solamente da reconocimiento a los pueblos y establece el deber del
Estado de respetar y promover su desarrollo. Lo anterior es realizado desde una perspectiva
funcional al sistema (Walsh, 2012) y aunque pretende acercarse a las “políticas de
reconocimiento” (Quijano, 2000), más bien son leyes que dan cuenta de que en el territorio
existe una diversidad de etnias, las cuales son parte del Estado:
“En 1993, Chile dio un gran paso con la promulgación de la Ley Indígena, en la
que se reconocen los principales pueblos y se establece el deber del Estado de
respetar y promover su desarrollo, entre otros aspectos. Además, en 2005 el gobierno
ratificó la convención de la Unesco sobre diversidad cultural y se comprometió a
tomar medidas para promover la expresión y conservación de las diversas culturas
presentes en el territorio. Una de las áreas en las que más se ha avanzado es la
educación, pues actualmente los planes de estudio incluyen objetivos relacionados
con el respeto a la diversidad.” (Mineduc, 2016, p. 242).
El texto de Primer año Medio de secundaria es el que incluye la mayor cantidad de datos e
información sobre las etnias y la migración, por lo que podría tratarse desde las concepciones de
la multiculturalidad o la interculturalidad. En el texto de segundo año medio de secundaria se
incluyen algunos breves aspectos sobre las etnias y la migración. En la lección 2 llamada “la
sociedad chilena actual y sus desafíos”, se trabaja la multiculturalidad y las migraciones de
manera general como “grupos discriminados” en conjunto a colectivos tradicionalmente
invisibilizados como las mujeres, las personas LGTBI y las personas con discapacidad.
Sobre los “grupos históricamente discriminados” el texto pretende transmitir una idea
oficial sobre la marginación y las etnias. Es decir, se fomenta la estructura oficial del Estado
sobre las concepciones de aspectos como las migraciones, las etnias y los grupos históricamente
discriminados:
En torno a los pueblos originarios, se plantea una perspectiva funcional (Walsh, 2012) al
sistema dominante, donde de manera similar a lo que se trabaja en el texto de Primer año medio
de secundaria, se pretende trabajar desde políticas de reconocimiento, no obstante, el
reconocimiento es ofrecido desde la historia oficial y las estructuras del sistema neoliberal que
desconocen la propia historicidad, las voces, cultura y complejidad de los pueblos originarios:
“En el año 2001, la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos
Indígenas reconoció una deuda histórica con este grupo y elaboró políticas públicas
específicas para su desarrollo. Además, en el 2009, se ratificó el Convenio 169 del a
OIT, en el que se establecieron los lineamientos que debía seguir el Estado para
proteger y asegurar la integración de estos pueblos. Actualmente, sus demandas no
solo se limitan a mejorar sus condiciones sociales, sino que además buscan la
aceptación constitucional de la diversidad cultural en Chile” (Mineduc, 2017, p. 284).
De ahí que el texto plantea la comprensión de la diversidad desde las lógicas del Estado
por sobre la inclusión de las propias problemáticas que viven los distintos colectivos. En efecto,
se presentan sus descripciones exentas de conflictos, con voluntades desde los aparatos
dominantes para incluir dentro de las estructuras dominantes. De la misma manera, en torno a
los migrantes se afirma el aporte que han causado al país, sin afirmar ni entrar en los conflictos
que se generan ni las problemáticas sociales, culturales y económicas que se producen con los
distintos procesos de contacto entre culturas:
“La mayoría de los extranjeros que llegan a Chile lo hacen buscando mejores
posibilidades económicas y se establece en condiciones de vulnerabilidad, pues
carecen de redes de apoyo y muchas veces desconocen sus derechos. El Estado y las
ONG velan hoy por que los derechos y la identidad de los extranjeros sean respetados
en Chile” (Mineduc,2017, p. 284).
las jerarquías sociales y culturales basadas en las categorías raciales establecidas desde la
colonia. En efecto, una de las fuentes incluidas grafica las relaciones que se dan en las aulas, sin
entrar en la problematización sobre las relaciones que se dan en las aulas en contacto con las
distintas etnias (Figura 3).
En el texto de Tercero medio de enseñanza secundaria se incluye un breve apartado sobre
las “demandas étnicas: reconocimiento, identidad y territorio”. Se incluyen las mismas temáticas
que se trabajan en los cursos anteriores. El texto se divide en dos secciones, por un lado, se
trabaja las acciones realizadas por el Estado con el fin de dar reconocimiento a las comunidades
aborígenes:
En el otro apartado se incluyen los aspectos sobre el conflicto de los aborígenes y las
problemáticas que se han ocasionado. No obstante, el conflicto es presentado desde la
perspectiva oficial, donde se visualizan a los mapuches y otras etnias como las causantes de los
problemas y, además, de quienes actúan bajo dinámicas de violencia. El Estado se presenta como
mediador y regulador del conflicto, no incluyendo la perspectiva de las comunidades:
“Si bien desde 1990 la organización Consejo de Todas las Tierras realizaba
ocupaciones de terrenos, a partir de este momento algunos movimientos mapuches
profundizaron este mecanismo de presión e implementaron otros más
confrontacionales, como la quema de fundos y destrucción de maquinaria de
propiedad de los empresarios madereros. Además, radicalizaron su discurso y
empezaron a buscar una total autonomía cultural y política. En 1998 surgieron nuevas
agrupaciones, entre ellas, Identidad Territorial Lafquenche, Asociación Ñancuñeo y,
sobre todo, la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco (Cam), que
reforzaron las nuevas opciones de lucha reivindicativa” (Mineduc, 2012, p. 272).
En este sentido, se presentan a los grupos étnicos resaltando los actos de violencia que han
sucedido desde la perspectiva oficial del Estado. No se visualiza la perspectiva de las
comunidades, e incluso, se asocia a los mapuches en comparación a los actos terroristas,
generando profundos prejuicios y estereotipos en torno a las luchas reivindicativas históricas
(desde periodos coloniales) por las que han luchado:
Por último, en el texto de cuarto medio de enseñanza secundaria, se incluye dentro del
tema “Problemas y desafíos que afectan a la democracia chilena”, se plantea la diversidad desde
una perspectiva relacional (Walsh, 2012), donde se comprende que tal proceso es promovido
desde la legislación y el Estado, quienes se encargan de su protección y su promoción, alejando
tales procesos de la naturalidad histórica y de los procesos tradicionales que han ocurrido y que
ocurren en cuanto interacciones entre comunidades culturalmente distintas:
Por último, se menciona que la diversidad cultural es una ventaja para las sociedades,
aunque es comprendido desde una perspectiva económica. Es decir, la migración y la diversidad
según el texto es beneficiosa en el marco que sean “aportes” para el sistema económico, marco
en el cual los Estados deben cooperar y fomentar:
para facilitar el tránsito de las personas entre países, por ejemplo, al interior de la
Comunidad Europea o el Mercosur, cuyos ciudadanos pueden transitar sin la
necesidad de visas, ni pasaportes, sino que solo con la cédula de identidad de las
personas que pertenecen a estas comunidades” (Mineduc, 2017, p. 132).
4. Conclusiones
En general, los textos incluyen temas sobre la historia tradicional relativos a la política, la
economía y las guerras. En efecto, se incluye la historia sobre los grandes hombres, los cuales
destacan por ser blancos y occidentales. En cuanto a las comunidades étnicas, la diversidad y las
migraciones, son incluidas de manera breve y aislada en los distintos cursos de secundaria.
Coincido con Walsh (2012) en que la perspectiva que transmiten los textos es de tipo
relacional en su mayoría. Como dice la autora, el tratamiento que se da las etnias y las
migraciones, se asume que siempre ha existido contacto entre diferentes comunidades
culturales. No obstante, en tal contexto ha existido una cultura dominante que, para el caso de
los libros, se plantea que es la visión de la historia tradicional chilena.
Por otra parte, algunos aspectos incluyen la perspectiva funcional (Walsh, 2012), donde se
asume en algunos puntos los esfuerzos realizados por el Estado en la promulgación de distintas
leyes de reconocimiento a las etnias y los inmigrantes. De ahí que sea plantee una perspectiva
funcional al sistema dominante, ya que se reconocen, incluyen e incluso se fomentan sus
derechos, siempre que se enmarquen en los márgenes y estructuras del Estado y el sistema
económico dominante. No alteran el status quo. Ambas perspectivas, tanto la relacional como la
funcional minimizan los conflictos de poder, las jerarquías y las estructuras de dominación. No
se incluyen los conflictos ni las problemáticas desde distintas fuentes ni voces. La historicidad, la
cultura y las cosmovisiones propias de cada pueblo no se problematizan ni se presentan en
contraste a lo que figura de la historia oficial.
Se asume que los libros se construyen bajo lo que plantea Hall (2010), en torno a los
estereotipos que asocian a distintas posiciones, roles y jerarquías sociales las cuales se
transmiten de manera inferiorizada y fijas. Hall (2010) dice que los estereotipos retienen unas
cuantas características ‘sencillas, vívidas, memorables, fácilmente percibidas y ampliamente
reconocidas” acerca de una persona, reducen todo acerca de una persona esos rasgos, los
exageran y simplifican y los fijan sin cambio o desarrollo hasta la eternidad […] la
estereotipación es, en otras palabras, parte del orden social y simbólico. Establece una frontera
simbólica entre lo “normal” y lo “desviante”, lo “normal” y lo “patológico”, lo “aceptable” y lo
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DOI: [Link]
Resumen
El siguiente artículo tiene como finalidad presentar los resultados del trabajo de investigación
desarrollado en el año 2018 con la Universidad Autónoma de Barcelona, el cual buscó describir
y explicar que se representan los jóvenes de dos instituciones públicas de la localidad de Suba
en Bogotá-Colombia por participación política, democracia y ciudadanía, tipificando la forma
en que participan y ejercen su ciudadanía y derechos democráticos. Estudios de este tipo son
de suma importancia, pues es a partir de las concepciones de los estudiantes y sus
comportamientos políticos y democráticos, que podemos, como docentes e investigadores,
realizar propuestas para la formación de ciudadanías críticas.
Palabras clave: Representaciones sociales; política; político; democracia; ciudadanía.
Abstract
The following article aims to present the results of the research work developed in 2018 with
the Autonomous University of Barcelona, which sought to describe and explain that young
people from two public institutions in the town of Suba in Bogotá-Colombia are represented
by political participation, democracy and citizenship, typifying the way in which they
participate and exercise their citizenship and democratic rights. Studies of this type are of
great importance, since it is from the conceptions of the students and their political and
democratic behavior that we can, as teachers and researchers, make proposals for the
formation of critical citizenships.
Keywords: Social representations; politics; political; democracy; citizenship.
Entre la sumisión y la crítica: las representaciones de estudiantes de Bogotá sobre política 129
1. Introducción
Las tradiciones epistemológicas en el campo de la enseñanza de las ciencias sociales, en la
segunda mitad del siglo XX, han transitado de la tradición positivista hasta el impacto del
posmodernismo. La enseñanza de las ciencias sociales debe tener como objetivo que los
estudiantes comprendan las estructuras de poder y de explotación, con la finalidad de que puedan
encontrar maneras de cambiar sus condiciones de existencia y la posición que les ha otorgado el
sistema, dejando de lado las condiciones de desigualdad y transformando su realidad y la de los
demás.
En la escuela es importante generar procesos pedagógicos y propuestas que fomenten la
aplicación de los derechos humanos y la democracia, buscando el empoderamiento de la
comunidad educativa y generando un cambio en las relaciones de autoridad tradicionales y el
orden social dominante. Sin embargo, para poder llegar a cumplir estos objetivos es necesario
comprender qué entienden, qué se representan y cómo ejercen los estudiantes la participación
política y sus derechos democráticos. El siguiente artículo es un acercamiento a estas
concepciones acerca de la política y la democracia que tienen los estudiantes y las formas en que
ejercen su ciudadanía, invitándose a formar ciudadanías críticas y esperando que con las
propuestas formuladas se pueda llegar a ese objetivo: formar en ciencias sociales a ciudadanos y
ciudadanas capaces de intervenir, con conocimiento de causa, en la vida social y política, para que
puedan transformar su mundo en un lugar más justo y equitativo.
Algunos estudios (Caballero, 2015, Pinilla y Torres, 2006; López, 1992 y Herrera, Pinilla,
Díaz e Infante, 2005) señalan que, en cuanto a participación, Colombia se ha caracterizado por la
prevalencia del autoritarismo, la exclusión y una desinstitucionalización alta, en donde la idea de
democracia y participación se ha limitado a las elecciones, el voto y al aspecto meramente
representativo. Todo esto, a pesar de los logros allanados por la constitución política de Colombia
de 1991 para fomentar una democracia más directa, con herramientas como: la tutela, la
revocatoria de mandato, el cabildo abierto y el referéndum.
Los procesos democráticos se han instrumentalizado y no permiten que se den
transformaciones de las jerarquías, la organización de las relaciones de poder y el orden social
hegemónico. Situación que convierte la idea de ciudadanía en una forma de regulación entre los
sujetos y el Estado y no en un espacio de participación directa y de transformación de las
realidades (Caballero, 2015 y Pinilla y Torres, 2006).
Igualmente, el grupo de investigación GREDICS, considera que la investigación sobre la
enseñanza y el aprendizaje de las ciencias sociales debe servir para promover una educación para
la justicia social, la igualdad, la libertad y la participación. Necesidades de la investigación de los
estudios sobre la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias sociales que también han sido
compartidas por Shaver (1991, citado por Santisteban, 2017), Marker y Mehlinger (1992, citado
por Santisteban, 2017), Thornton (1994, citado por Santisteban, 2017) y por Levstik y Tyson
(2008, citado por Santisteban, 2017).
Así, el presente artículo pretende responder a la pregunta: ¿Qué entienden por participación
política y cómo ejercen sus derechos democráticos los estudiantes del grado once, de dos
instituciones públicas de la localidad de Suba, en la ciudad de Bogotá? Buscando averiguar: ¿Qué
representaciones sociales tienen los estudiantes sobre la democracia y la participación política?
¿Qué conocimientos, habilidades y actitudes políticas democráticas tienen los estudiantes al
finalizar su escolarización obligatoria y por qué? ¿Cómo ejercen los estudiantes sus derechos
democráticos en la escuela, el barrio y la ciudad? ¿De qué manera se enseñan los contenidos y
conceptos de participación política y democrática en las clases de ciencias sociales? Y ¿Qué tipo
de propuestas de enseñanza de las ciencias sociales favorecen una educación para la ciudadanía
democrática crítica?
La investigación se realizó en dos escuelas públicas de la localidad de Suba-Bogotá en lo
grados once (ultimo grado de la escolaridad obligatoria) a un grupo de 35 y 40 estudiantes. La
selección de los colegios se hizo por la posibilidad que brindaron de realizar el cuestionario, al ser
dos colegios en los que el investigador ha laborado como docente. Se eligió la localidad de Suba,
en el sector de Tibabuyes 1 , por ser la localidad que busca impactarse con los resultados de la
investigación.
Los estudiantes que realizaron el cuestionario pertenecen al estrato 2 y 3 (94.2%), sus
padres se dedican principalmente a oficios varios y empleo informal (construcción, comercio,
1 Según los datos de integración social la zona de Suba-Tibabuyes se caracteriza por ser una zona de recepción de
vigilancia y servicio doméstico), el nivel educativo de sus padres se encuentra entre Primaria y
Bachillerato (alrededor del 70%), la mayoría fueron mujeres (60.3%) con una edad entre los 16 y
los 18 años y la generalidad son nacidos en Bogotá (76.5%).
3. Metodología
Para resolver el problema y cumplir con el objetivo se realizó una investigación
fenomenológica constructivista y se desarrolló una encuesta en dos instituciones de la localidad
de Suba, con el fin de indagar las representaciones sociales y poder describir y explicar que
entienden los estudiantes por participación política y democracia y tipificar la forma en que
ejercen su ciudadanía al finalizar su escolaridad obligatoria.
Las preguntas del cuestionario fueron cerradas, se basaron en un marco conceptual
realizado previamente y se buscaban las asociaciones semánticas y relaciones que hacen los
jóvenes de la democracia y la política con otros conceptos y distintas prácticas y las formas de
participación y de acción en determinados casos, tipificando la manera de ejercer sus derechos
democráticos y su ciudadanía en: desinteresada, institucionalizada-deliberativa o crítica.
Las preguntas del cuestionario se construyeron a partir de un modelo conceptual en el cual
se definió la política, la democracia, la ciudadanía y unos tipos de ciudadanía. A partir de esta
tipología y del modelo conceptual se buscaron conceptos, ideas y acciones que pudieran dar
cuenta de cada una de los tipos de participación y ciudadanía.
Se considera que las ideas expresadas por los estudiantes en los cuestionarios son
representaciones sociales porque están condicionadas por el contexto social y nos permiten
explicar, a partir de las asociaciones, lo que piensan y el sentido común, los estereotipos,
opiniones, creencias, valores, valoraciones, normas y orientaciones actitudinales (positivas o
negativas) y las formas de participación que tienen los estudiantes con respecto a lo político y la
democrática.
La investigación tuvo 3 Fases:
1. Elaboración de un modelo conceptual para la investigación
2. Construcción de un cuestionario para analizar las representaciones sociales de los
estudiantes sobre participación política y democracia y la forma en que ejercen sus derechos
democráticos y aplicación de la encuesta en los grados onces de dos escuelas públicas de la
localidad de Suba en Bogotá
3. Análisis de las representaciones sociales de los estudiantes al final de su escolaridad
obligatoria y tipificación de las formas de participación y ciudadanía de los estudiantes a partir
del modelo conceptual.
4. Marco teórico
Para el presente artículo se entenderán las representaciones sociales, teniendo en cuenta a
Moscovici (1961), a Jodelet (1987), Berger y Luckmann (1987), a Lautier (2001, citado por citado
por Sant, Casas y Pagès, 2011) y Percheron (1974, citado por Sant et al, 2011) como una: forma
de conocimiento socialmente elaborada y compartida (variando de una persona a otra, de un
grupo a otro y de una generación a otra), que se encuentra al servicio de una orientación práctica,
que contribuye a la interpretación y construcción de una realidad, al otorgar respuestas y una
representación de los objetos, personas, instituciones y prácticas, que depende las experiencias
vividas y las condiciones sociales, económicas y políticas de los sujetos, que se simboliza
(imágenes, figuras y representaciones pictóricas) y que se objetiva, al escoger (recoger y rechazar)
la información, jerarquizarla y formarse una imagen de esta, y se ancla, al integrarse a las
percepciones previas. Procesos que determinarán las formas de actuar y las relaciones que
tendrán los sujetos con los objetos.
Describiremos, entonces, cómo se representan, simbolizan, imaginan, figuran, valoran e
interpretan los estudiantes la democracia y la participación política, pues las representaciones
son representaciones de algo (el objeto) y de alguien (el sujeto). Y, para tal fin, observaremos con
que prácticas, ideas, valores, habilidades, actitudes y conceptos relacionan y asocian con la
democracia y la participación política, y, así, describir, tipificar y explicar sus comportamientos,
relaciones y orientaciones.
Por otro lado, se fija lo político, desde Aristóteles (2000), Habermas (1997), Pecaut (2001),
Dewey (1927 citado por Pécaut, 2001), Arendt (1983, citada por Pécaut, 2001) y Arendt (1997),
como lo relativo a los asuntos públicos, las leyes, el sistema jerárquico, el orden social la ciudad y
su gobierno, es decir los asuntos, espacios, problemáticas e intereses comunes y que les
conciernen a todos los ciudadanosen donde, los ciudadanos tienen la posibilidad de ejercer poder
a través de acciones. Acciones que se asumirán como la política.
Así, se asume la política, desde autores como Arendt (1997), Habermas (1997), Guiddens
(1994, ed. esp. 1997, citado por Mouffe, 2005), Hobbes (citado por Cristancho, 2014), Mouffe
(2005) y Ranciere (2006), como: la acción y las prácticas relativas a lo público, al poder, las leyes,
el sistema jerárquico, las normas, las autoridades y el orden social, es decir referentes a lo político.
Acciones que pueden ser emancipadoras, de resistencia, disenso, creación, transformación o
deliberativas, discursivas, de búsquedas de consensos, autoritarias, represivas, de acallamiento
de la crítica o, incluso, apáticas, desinteresadas y escépticas, es decir de sometimiento-sumisión o
de empoderamiento-liberación. Las cuales buscan instaurar un nuevo orden social, transformarlo,
así no sea del todo, mantener uno ya establecido o restarle importancia o significado a la
posibilidad de transformarlo o mantenerlo.
Se explicará de esta forma, en el presente artículo, la manera en que los estudiantes se
representan, entienden y ejercen la política a través de las asociaciones que hacen entre la política
y lo político con otras ideas, acciones, habilidades y conceptos, teniendo en cuenta que podremos
hallar que las relacionen con prácticas de emancipación, resistencia, adaptación, apatía,
mantenimiento, transformación y que no solo podemos considerar como acciones políticas
aquellas que buscan transformar y emancipar la realidad y el orden social.
Igualmente, para la presente comunicación, se define la democracia, teniendo en cuenta a
Santisteban y Pagès (2007), como un sistema de gobierno en donde el poder reside en la totalidad
de sus miembros y la toma de decisiones responde a la voluntad colectiva. A diferencia de otros
sistemas de gobierno, en la democracia todos los ciudadanos son libres e iguales para poder
participar, todos pueden ser elegidos y todos pueden ser representados en el gobierno, pues las
personas que se eligen representan los intereses y las ideas de sus electores en los distintos
poderes e instituciones públicas, en donde la acción y la participación política depende de la
representación que tengan los ciudadanos sobre el cambio social.
Democracia que puede caracterizarse por ser liberal, la cual concretamos desde distintos
autores (Arendt, 1997; Mouffe, 2005 y Habermas, 1997) como aquella democracia parlamentaria,
que instrumentaliza la política a través del voto y las elecciones de representantes de los distintos
grupos, asociaciones, clases, partidos y personas que conforman la sociedad, los cuales deliberan
y luego deciden, igualmente, a través del voto. Democracia representativa que se basa en la
formación de virtudes civilistas como la argumentación, la razón, la deliberación, el debate, la
negociación y la búsqueda del consenso, en donde las decisiones se someten a los fallos,
sentencias, leyes y medidas de la mayoría, en otras palabras, en donde las decisiones se legitiman
través de un pacto que garantiza el acatamiento y la obediencia.
Por su parte, la ciudadanía se entretendrá, desde Horrach (2009), Kymlicka y Wayne (1997)
y Herrera (2008), como una forma de participación, que depende de las ideas, visiones,
valoraciones y representaciones que se hace el sujeto de la realidad, el contexto, sus relaciones, el
gobierno, el Estado, el orden social, la política y lo político, el cambio social y la democracia y que
está mediada por la formación ético-política y ciudadana, es decir una formade subjetividad
política. Subjetividad política que se definirá, desde los aportes de Buenfil (1993), Rey (2012),
Tassin (2012), De Sousa (1998), Ranciere (2006), Mouffe (2007), como las: ideas, visiones,
valoraciones, representaciones, disposiciones que nacen desde la experiencia y los procesos de
autorreflexión, pasión y deseo de los sujetos sobre lo que es y de la reflexión y emoción sobre lo
que lo rodea, proceso que los lleva a generar una interpretación y representación de la realidad,
del contexto, de sus relaciones, del gobierno, del Estado, del orden social, la política y lo político,
el cambio social y la democracia y que está mediado por la formación ético-política y ciudadana.
Teniendo en cuenta las distintas categorías y conceptos de subjetividad política, lo político
y la política y la democracia y la ciudadanía y frente a esta oportunidad de ejercer poder y
soberanía que brinda el sistema democrático al pueblo y de desarrollar una cultura cívica (las
capacidades que permiten la intervención social y la transformación de la realidad), se tipificaron
tres formas de ejercer la participación política, la democracia y la ciudadanía: La
institucionalizada-deliberativa, la desinteresada- sometida y la crítica. Miraremos, en el análisis
de los resultados, que tipo de ciudadanía ejercen los estudiantes al finalizar su escolaridad
obligatoria.
De esta manera, se entiende la ciudadanía institucionalizada-deliberativa como la que define
a aquellos ciudadanos que buscan resolver los conflictos a través de los canales
institucionalizados y brindados y regulados desde el Estado y los grupos hegemónicos de poder,
que utilizan los mecanismos de la democracia liberal para participar, los cuales instrumentalizan
la política (elecciones, voto, representatividad, asambleas, dialogo, debate, deliberación,
mayorías, negociación y búsqueda del consenso que busca erradicar el conflicto), le otorgan la
representación de las ideas a otros y no permiten ejercer una participación democrática directa.
La ciudadanía crítica corresponde a aquellos ciudadanos que desarrollan las habilidades de
una cultura cívica y son capaces de identificarse con las causas de los otros, por más que no hagan
parte de esas comunidades, que asumen caminos alternativos/no tradicionales de defensa de los
derechos y de las posiciones, tales como la movilización y la creación de movimientos sociales.
Son ciudadanos reflexivos, críticos, autónomos, responsables, comprometidos, que recusan el
lugar y la posición en la cual han sido colocados por el poder y el orden hegemónico, capaces de
intervenir, con conocimiento de causa, en la construcción del mundo y de transformar lo político,
la realidad, las formas institucionalizadas de estar juntos, de prescripción o ley de lo que puede
decirse y no puede decirse, de lo visible y lo invisible, de lo que aparece y no aparece, de lo que se
escucha y se silencia y de lo que se cuenta y no se cuenta, que combaten y buscan cambiar las
injusticias y desigualdades sociales y que no esperan a que las instituciones estatales formulen y
den las soluciones a las problemáticas sociales. Son personas que resisten, se imaginan utopías y
crean un mundo distinto y que cuestionan y buscan transformar el orden social, las jerarquías y
las relaciones de poder tradicionales.
La ciudadanía desinteresada y sometida caracteriza a aquellos ciudadanos que no participan
democráticamente de ninguna manera (ni de forma institucional ni de forma alternativa). Son
ciudadanos que han cedido su voluntad individual a los demás y al Estado, en un pacto que
garantiza su subordinación.
5. Resultados
A partir del cuestionario y las ideas expresadas por los estudiantes se pudo dar cuenta de
las representaciones sociales que tienen sobre la democracia y la participación política, buscando
las asociaciones qué realizan, la manera en qué valoran estas prácticas y formas de participación
y tipificando sus conocimientos, habilidades y actitudes políticas.
Así, ante la pregunta sobre el interés en la política, el 87.4% de los estudiantes encuestados
manifiesta estar de acuerdo o muy de acuerdo con que la política es para ellos algo que les interesa
y que les afecta como joven y el 95.7% manifiesta estar en total desacuerdo o en desacuerdo con
la afirmación de que la política es algo que no afecta su vida y que no les interesa.
Figura 1. Respuesta a la pregunta 3: ¿Qué relación tiene la política con los siguientes conceptos y
palabras?
Este primer acercamiento a la representación social que tienen los estudiantes sobre la
política muestra la diferencia que hay entre una idea de política como algo externo y la idea de la
política como participación y como algo que les afecta directamente como jóvenes. Esto se puede
comprobar cuando se les pregunta a los estudiantes sobre las relaciones que hacen de la palabra
política con otras concepciones o conceptos. De esta manera vemos como los estudiantes
relacionan la política con algo negativo, pues el 91.4% de los estudiantes cree que la política tiene
en parte o mucha relación con la deshonestidad y el 92.8% cree que la política tiene en parte o
mucha relación con la corrupción (Figura 1).
Igualmente, las concepciones institucionales y más comunes de la política registran
porcentajes altos de percepción. Así, el 100% de los estudiantes cree que la política tiene en
parte o mucha relación con el poder, el 98.5% lo relaciona con los partidos políticos, el 97.1%
piensan que la política se relaciona con el gobierno, el 95.7% con el Estado, el 91.4% lo relaciona
con el Congreso y el 88.5% con la constitución (Figura 2).
Figura 2. Respuesta a la pregunta 3: ¿Qué relación tiene la política con los siguientes conceptos y
palabras?
Caso contrario ocurre cuando se busca la relación de la política con conceptos que
involucran una participación más directa de la ciudadanía, pues solo el 35.7% cree que la política
se relaciona mucho con el cambio, 21.4% con la libertad, 14.2% con la resistencia, 34.2% con la
crítica, 15.7% con la creación, 20% con la autonomía, 10% con la solidaridad y 25.7% con la
asociación (Figura 3).
Figura 3: Respuesta a la pregunta 3: ¿Qué relación tiene la política con los siguientes conceptos y
palabras?
Figura 4: Respuesta a la pregunta 15: ¿Piensas que a partir de la política se puede mejorar la vida
de las personas?
Se puede deducir que a los estudiantes les interesa la política, pero su desinterés radica en
no saber cómo participar de ella, por fuera de lo que se ha considerado la política tradicional
(partidos políticos y elecciones), para defender sus ideas e intereses. Al preguntarles a los
estudiantes si piensan qué es importante su participación para conseguir cambios sociales, el 54%
de los estudiantes indica que quisieran participar en política, pero no saben cómo hacerlo.
En la misma línea, cuando se pregunta a los estudiantes sobre qué sentimientos les produce
la política (pregunta en la cual podían seleccionar todas las emociones con las cuales estuvieran
de acuerdo), el 25.7% de los estudiantes señala que no saben que sentimientos o emociones les
produce la política, el 27.1% dice que les produce desconfianza, el 7.1% irritación y el 8.6%
aburrimiento; frente a un 38.6% de estudiantes que especificaron sentir interés, un 7.1% que
manifestó sentir compromiso y un 2.9% que indico sentir entusiasmo. Estos resultados van en
consonancia con lo dicho por Agnes Boixader (2004), la cual afirma que los jóvenes muestran un
notable interés por las cuestiones políticas, pero la vida política institucional y formal les merece
poca confianza, por lo que desean crearse sus propios espacios de participación y participar de un
modo distinto al que se ha diseñado para ellos.
En cuanto a la democracia, los estudiantes creen que es una forma de gobierno que les
permite participar, debatir y argumentar sus ideas, pues el 74.2% está de acuerdo o muy de
acuerdo con que la democracia es una forma de gobierno, el 90% dice que es la forma en que
pueden participar y el 88.5% dice que es cuando debaten y argumentan sus ideas.
La mayoría relaciona la democracia con el hecho puntual de las elecciones, pues el 84.2%
está de acuerdo o muy de acuerdo en que la democracia es cuando se dan elecciones para elegir
representantes, alcaldes, gobernadores y presidente, el 68.5% piensa que es la manera en que los
políticos buscan llegar a los cargos públicos (Figura 5) y, cuando se les pregunta por su concepción
de un Estado democrático, el 87% piensa que en Colombia se da una democracia representativa,
en donde los ciudadanos escogen sus representantes y líderes en votaciones.
con que es la forma en que se manipula al pueblo y el 40% cree que es una forma de gobierno que
solo beneficia a los políticos (Figura 6).
Vemos que la idea de democracia muestra percepciones más favorables que el concepto de
política. Probablemente esto se debe a que es un concepto que viven más en su cotidianidad y que
la mayoría de los estudiantes comprende, al menos, en sus aspectos más fundamentales. Tal vez
es algo que practican o viven, así sea de forma instrumental, cada año, a través de los procesos de
elecciones de representantes estudiantes en su escuela y, cada 4 años, con los procesos de
elecciones en el país. Así, los estudiantes entienden la democracia como una forma de gobierno
que les permite participar, argumentar y debatir sus ideas y que se da en momentos como las
elecciones.
Figura 7: Respuesta a la pregunta 9: ¿Qué utilidad social crees que tiene cada una de las siguientes
formas de participación?
Cuando a los estudiantes se les pregunta por la utilidad social que tienen las distintas formas
de participación, para ellos las formas de participación tradicional e institucionalizada
(democracia liberal) son más efectivas que las formas de participación alternativa o no
tradicional. De esta manera, por ejemplo, el 87.1% piensa que votar es útil, mientras que el 58.5%
piensa que hacer una manifestación, movilización o concentración es útil. Lo mismo ocurre con
formas de participación como el debate y expresar las opiniones, frente a acciones como la huelga
o denunciar las injusticias, firmar peticiones y asociarse, en donde los porcentajes de poca o
ninguna utilidad se equiparán con los de bastante o mucha utilidad (Figura 7).
Esta situación cambia cuando se les pregunta a los estudiantes por situaciones específicas,
que se relacionan más con su cotidianidad, en las cuales los estudiantes se muestran más
solidarios y dispuestos a realizar acciones como manifestarse o realizar peticiones. Así, por
ejemplo, cuando se les pregunta qué harían frente a una situación polémica en donde familias y
religiosos se manifestaron en contra de que las parejas LGBTI pudieran adoptar y casarse, los
estudiantes expresaron en un 89.4% estar de acuerdo con que todos deberíamos marchar para
defender los derechos de las comunidades LGBTI, así no pertenezcamos a esta comunidad, pues,
para ellos todos debemos tener los mismos derechos (95.7% de los estudiantes se encuentra en
desacuerdo o en total desacuerdo con que las comunidades LGBTI no pueden tener los mismos
derechos que los heterosexuales).
La acción que podría considerarse como una acción institucionalizada, la cual consiste en
dejar que la corte constitucional siga decidiendo, tiene un 85.7% de desacuerdo, con lo cual
podemos deducir que, ante situaciones concretas de violación o vulneración de los derechos, los
estudiantes estarían dispuestos a asumir posiciones de ciudadanía crítica. Lo mismo ocurre al
preguntarles por un caso de corrupción, a lo que los estudiantes responden el 78.5% estar de
acuerdo con manifestarse exigiendo la renuncia de todos los involucrados y el 85.7% estar de
acuerdo con promover una ley en contra de la corrupción y recolectar firmas para lograr una
iniciativa popular, frente a un 58.5% que manifiesta estar de acuerdo con esperar que la justicia
logre condenas e investigue el caso, un 8.5% que manifiesta estar de acuerdo con dejar que siga
pasando, pues en definitiva los políticos siempre serán corruptos, y un 2.8% que expresa estar de
acuerdo con no preocuparse por el asunto, por ser algo que no les afecta.
Se puede ver que cuando se les presenta a los estudiantes situaciones concretas que tengan
que ver con sus vidas y en las cuales pueden participar, ellos optan, como ya se dijo, por acciones
alternativas y críticas. Esta tesis se comprueba cuando se les pregunta a los estudiantes si estarían
dispuestos a asumir un compromiso para defender distintas causas. En este caso causas como la
paz (87.1%), la libertad de expresión (87.1%), la lucha contra el racismo (92.8%), la igualdad de
sexos (90%), la violencia de género (92.8%), la defensa de la naturaleza (91.4%) registran
porcentajes altos en respuestas como bastante o mucho, frente a la religión que registra mayor
cantidad de respuestas en poco y nada (55.7%). No obstante, no deja de ser preocupante ese 10%
de estudiantes que no se comprometerían con ninguna causa, los cuales podríamos catalogar en
el perfil de ciudadanos desinteresados.
En cuanto su participación y la forma en que ejercen sus derechos democráticos en la
escuela, la mayoría de los estudiantes reducen su participación democrática al ejercicio del voto y
a elegir representantes estudiantiles, es decir a lo que se tipificó como ciudadanía institucional,
enmarcada en una democracia liberal. Así, el 94.3% de los estudiantes manifiesta haber votado
por los distintos cargos de representación estudiantil, personería y contraloría y el 85.7% expresa
haber participado en clase. Acciones que se pueden considerar formas de ejercer la ciudadanía de
forma institucionalizada o tradicional son las que registran mayores porcentajes. A la acción de
votar y de participar en clase también se le pueden incluir formas de ejercer sus derechos
democráticos como: ser aplicado en clase y cumplir los compromisos académicos (72.9%), debatir
y argumentar sus puntos de vista (58.6%) y aportar propuestas para el mejoramiento de la calidad
educativa y la convivencia (42,9%) (Figura 8).
Figura 8: Pregunta 24: De las siguientes acciones que pueden realizar en la escuela ¿Cuáles has
realizado?
Por otro lado, acciones que podrían considerarse institucionalizadas y que pueden generar
mayores cambios desde esta institucionalidad registran bajos porcentajes como: fomentar la
revocatoria del mandato de aquellos representantes que no cumplan con sus funciones (21.4%),
ser candidato para los distintos cargos de representación estudiantil (25.7%) y participar
activamente de todos los consejos estudiantiles (21.4%) (Figura 8).
En cuanto a formas de ejercer los derechos democráticos que podrían considerarse de
ciudadanías críticas registran un porcentaje menor que las acciones que consideramos
institucionalizadas o deliberativas, tales como: instruirse defender los derechos de los estudiantes
y fomentar sus deberes (34.3%), promover los derechos humanos en la escuela (32.9%),
participar en proyectos para el cuidado del medio ambiente (48.6%), buscar la transformación de
las clases a partir de propuestas (31.4%) (Figura 8).
Es de resaltar que las acciones que podrían considerarse más radicales son las que registran
menor porcentaje, tales como: organizar a los estudiantes para defender sus derechos (18.6%),
organizar campañas de solidaridad en contra de la desigualdad (14.3%), defender los derechos de
las minorías étnicas o sexuales (24.3%), defender a sus compañeros ante las injusticias que
pueden cometer directivas y docentes (28.6%), promover el cambio del manual de convivencia
(20%) (Figura 8).
Cuando a los estudiantes se les proponen situaciones concretas sobre la escuela, para
analizar qué tipo de acciones realizarían y qué papel asumirían, vemos cómo asumen posiciones
que no se relacionan con el desinterés. Por ejemplo, cuando se les pregunta a los estudiantes
sobre qué rol asumirán en el momento en que en la escuela se inicie una discusión sobre cuál sería
la mejor forma de realizar un proyecto para mejorar la convivencia, el 91.4% manifiesta que no
se quedaría callado, dejando que los demás propongan y tomen las decisiones. Ante esta situación
la mayoría prefiere asumir una posición de ciudadanía deliberativa o institucional y defender con
argumentos sus ideas, a pesar de saber que a veces no puedan convencer (88.5%). Esto se
confirma con los porcentajes de estudiantes que responden que estarían en total desacuerdo o en
desacuerdo en asumir posiciones como: me da igual lo que pase y se decida, a mí sólo me gusta
divertirme (94.2%), no discutiría pues no me gustan los conflictos (84.2%) y no expresaría mis
opiniones, pues me da pena decir lo pienso y me falta confianza (85.7%).
El mismo resultado se da cuando se les pregunta por el caso hipotético en que por un día en
la escuela no hubiera directivas ni profesores ni padres de familia y sólo estuvieran los estudiantes
para organizar el colegio. Ante esta situación los estudiantes estarían en total desacuerdo o en
desacuerdo con que no les interesaría opinar sobre la forma de organizar el colegio (90%). En este
caso, los estudiantes prefieren realizar, otra vez, acciones de tipo institucional-deliberativo como
proponer escoger a una persona que mandase para organizarnos (74.2%) y discutir entre todos
sobre la manera de organizar el colegio (85.7%).
Estos resultados confirman, nuevamente, que los estudiantes, en su gran mayoría, no están
desinteresados por la participación política y, en especial, por la participación democrática, de
cual tienen una concepción positiva, sino que están cansados y tienen una representación negativa
de la política tradicional, en especial lo que se refiere a partidos políticos, los políticos (como
personaje que ocupa un cargo de representación), el Estado y el Gobierno.
No obstante, a pesar de no estar desinteresados en la política y la participación democrática,
los estudiantes siguen utilizando y ejerciendo sus derechos democráticos y ciudadanos, en gran
medida, a través de mecanismos tradicionales y deliberativos de participación (democracia
liberal), sin pensar, quizás por su desconocimiento, en la posibilidad de utilizar mecanismos
alternativos, más radicales o en ejercer un tipo de ciudadanía mucho más crítica.
Los temas políticos se discuten poco o nada en las familias de los estudiantes encuestados
(el 84,2% de los estudiantes afirma que discute poco o nada de temas de política con su familia y
el 88.2% afirma que en su casa se discute muy poco sobre las problemáticas del barrio y el país).
Esto ocurre, igualmente, con sus amigos o con la pertenencia a asociaciones (el 80% de los
estudiantes afirma que discute poco o nada de temas de política con sus amigos y el 74.6% dice
que no pertenece a ningún tipo de asociación o grupo sindical, cultural, deportivo, religioso,
ecologista o político). Lo mismo se puede decir de los medios de comunicación, pues en la mayoría
de los hogares se consumen pocas revistas y periódicos (el 70.1% afirma que no se compra o se
lee en papel o vía web en su casa periódicos o revistas) y un 51.4% de los estudiantes afirma que
los medios de comunicación (TV, cine, radio, internet, prensa) han influenciado poco o nada sus
opiniones sobre temas políticos y sociales. Por lo tanto, se deduce que el agente institucional que
más ha influido o interpelado las ideas políticas de los estudiantes es la Escuela (el 90% de los
estudiantes afirma que ha sido influido bastante y mucho por la escuela en sus opiniones sobre
cuestiones sociales y políticas-Figura 9-).
Figura 9: Pregunta 13: ¿Quién y qué ha influido más en tus opiniones sobre cuestiones sociales y
políticas?
Así, lo que ocurre en la escuela y la forma en que se enseñan los contenidos y conceptos de
participación política y democrática en las clases de ciencias sociales explicaría la forma en que
entienden y ejercen los estudiantes la participación política y democrática. Esto se ve reflejado
cuando se les pregunta a los estudiantes por las relaciones que hacen los docentes, en las clases
de ciencias sociales, de algunos conceptos y comportamientos con la democracia, la participación
y la ciudadanía, pues la mayoría de relaciones que hacen los docentes, según lo que afirman los
estudiantes, tienen que ver con aspectos conceptuales y de ciudadanía deliberativa-institucional
o tradicional (democracia liberal). De esta manera, educar en buenos comportamientos (78.6%),
tener derechos y deberes (88.6%), sistema de gobierno y organización del Estado colombiano
(80%), enseñanza de las instituciones políticas (82.9%), hablar y debatir sobre problemas que
afectan el país (91.4%) y enseñar a votar y mecanismos de elecciones (84.3%), son las enseñanzas
y contenidos que más relacionan los docentes con la democracia, la participación y la ciudadanía.
En cuanto a los aspectos y enseñanzas que se asocian con la formación de ciudadanías
críticas y que poseen una perspectiva más política, están orientadas a la transformación social y
hacen énfasis en el reconocimiento de la diversidad, la interculturalidad y la búsqueda de la
justicia social (González y Santisteban, 2016) son contenidos, según los estudiantes, menos
tratados por los docentes y tienen para ellos una menor relación con la democracia, la
participación y la ciudadanía. Por consiguiente, visibilizar las desigualdades (52.9%), la búsqueda
de la transformación y la justicia social (77.1%) y enseñar a practicar todos los mecanismos de
participación (70%) presentan porcentajes menores que las enseñanzas que se relacionan con
una ciudadanía deliberativa-institucional.
Una enseñanza como la descrita tiene como posible causa el hecho de que, con la
constitución de 1991, Colombia da paso a dos modelos nuevos que se contradicen entre sí: el
modelo político democrático liberal, con énfasis en los derechos humanos, y el modelo económico
neoliberal, pues, mientras se da una apertura política y democrática para que el ciudadano
participe más directamente, también se da una apertura económica que se basa en procesos
sociales excluyentes y subjetividades individualizadas y poco colectivas, fomentándose, en la
educación, la idea de competencia y abriendo la posibilidad de evaluarla constantemente desde
los estándares y políticas internacionales (Pinilla y Torres, 2006). Situación que hará que las leyes
en educación se vuelquen a un modelo de educación empresarial, en el cual la calidad se mide por
criterios como cobertura, eficacia y eficiencia, es decir, cifras. Igualmente, en cuanto a la formación
en democracia se le da un mayor énfasis a la formación civilista, en donde se reduce la
participación a los espacios brindados por la institucionalidad y a una forma representativa, que
facilitan un mayor control de los ciudadanos por parte del Estado.
Por esta razón, es importante que los docentes estén al tanto de los problemas que ocurren
a diario y que se fomente una educación que vaya más allá de la exaltación nacional, en pro de
formar estudiantes con habilidades y actitudes de ciudadanos críticos. Se puede deducir, entonces,
que es la escuela la que mayor influencia las ideas, representaciones y, por ende, las habilidades y
actitudes de participación política y democrática de los estudiantes, siendo esto un aspecto
positivo para pensar en construir una propuesta distinta de formación ciudadana en la escuela, a
pesar de que la tendencia sea la formación en ciudadanías institucionales-deliberativas.
Resumiendo, a partir del análisis de los resultados de la encuesta se logra evidenciar que,
en cuanto los conocimientos, habilidades y actitudes políticas democráticas que tienen los
estudiantes al finalizar su escolarización obligatoria y la forma en como ejercen sus derechos
democráticos en la escuela, el barrio y la ciudad, la mayoría asume actitudes de ciudadanos
institucionalizados-deliberativos (democracia liberal), pero que, sin embargo, ante hechos
concretos de violación de derechos de minorías y de corrupción, los estudiantes asumen
posiciones alternativas y de ciudadanía crítica. Conocimientos, ideas, habilidades y actitudes
políticas democráticas, en donde el agente institucional que más ha influido o interpelado es la
Escuela.
6. Conclusiones y propuesta
A partir del análisis de los resultados y resumiendo, podemos destacar como conclusiones
que:
a) La representación social de los estudiantes sobre la política es negativa, sin embargo, esta
se refiere principalmente a la política y las instituciones políticas tradicionales (política
institucional), ya que reconocen la importancia que tiene la política y como los afecta.
b) Los estudiantes tienen una concepción positiva de la democracia, como forma de
gobierno que les permite participar, argumentar y decidir. Con todo, los estudiantes siguen
utilizando y ejerciendo sus derechos democráticos y ciudadanos, en gran porcentaje, a través de
mecanismos tradicionales y deliberativos de participación (democracia liberal), sin pensar, quizás
por su desconocimiento, en la posibilidad de utilizar mecanismos alternativos, más radicales, o en
ejercer un tipo de ciudadanía mucho más crítica.
c) En los estudiantes prima una ciudadanía de tipo institucional-deliberativo, no obstante,
ante situaciones que los afectan más directamente están dispuestos a utilizar mecanismos de
participación que se relacionan con una ciudadanía crítica.
d) Las representaciones sociales y las actitudes que asumen los estudiantes ante la política
y la democracia parecen estar influenciadas, principalmente, por la Escuela, en donde, prima una
formación ciudadana institucional-deliberativa.
Santisteban (2004) afirma que la educación política es una educación para la democracia y
por lo tanto es un conocimiento social basado en la racionalidad, la comunicación y la acción social
que no puede quedar limitado a la enseñanza de las instituciones políticas, de su historia y de su
funcionamiento. Ante esto, como establecen Pagès, Santisteban y González (2009), es importante
buscar alternativas en la escuela al desencanto que tiene la juventud con los partidos políticos y
las formas de participación ciudadana tradicional.
Santisteban (2004) plantea que:
Por esta razón, teniendo en cuenta las conclusiones del presente estudio y a partir de las
propuestas realizadas por Santisteban (2017) y las conclusiones a las que se llegaron en una
anterior investigación (Caballero 2015a, 2017), se proponen las siguientes recomendaciones para
la formación de una ciudadanía crítica en la escuela:
Propuesta 1.
Mostrar a los estudiantes la realidad social trabajando temas como la guerra, la pobreza y
la explotación, “a nivel global o local, para avanzar hacia la solidaridad y hacia una democracia
más global o local, para avanzar hacia la solidaridad y hacia una democracia más activa y
participativa en las escuelas” (Santisteban, 2017. p. 560). Buscando formas de conectar a los
estudiantes con lo que sucede en la escuela, con la realidad y con las personas de nuestros
entornos, en donde la enseñanza de ciencias sociales esté al servicio de la justicia social,
avanzando en una educación para la igualdad, la libertad y la participación. Dado que el estudio
evidenció que son temas, aspectos, contenidos, habilidades y actitudes poco desarrolladas en las
clases de ciencias sociales.
Desde esta perspectiva se propone introducir:
Propuesta 2.
Desarrollar la competencia social y ciudadana trabajando en las clases de ciencias sociales
por medio de problemas sociales relevantes o temas controvertidos (Evans &Saxe, 1996 citado
por Santisteban 2017; Hess, 2004, 2008 citado por Santisteban 2017; Santisteban, 2012 citado
por Santisteban 2017) o cuestiones socialmente vivas (Legardez, 2003 citado por Santisteban
20017; Pagès y Santisteban, 2011 citado por Santisteban 2017). La propuesta es introducir
cuestiones centrales de la sociedad, sus problemas más latentes y debatidos como contenidos de
estudio (Santisteban 2017). Se puede, de esta manera, pensar en una democracia radical, del
desacuerdo y del agonismo (Mouffe 2007; Ranciere 2012), en donde se busque otorgarle espacios
legítimos a la oposición y a las visiones contrarias para que estas relaciones no se conviertan en
relaciones entre enemigos que buscan desaparecer al otro. Formando a los estudiantes en
habilidades y actitudes que les permitan la impugnación de sus posiciones y la identificación con
las realidades de los otros, generando procesos de empatíaemancipación, libertad y creación de
mundos posibles.
Teniendo en cuenta las visiones de Mouffe (2007) y de Ranciere (2012), expuestas en el
marco teórico, pensarse una democracia radical, del desacuerdo y el agonismo debe tener como
objetivo una formación ético-política que se piense un modelo democrático distinto, que les
permita a los estudiantes poner en crisis las posiciones que se les han otorgado tradicionalmente
en las organizaciones de poder en la escuela, generando subjetividades políticas desde la
emancipación, la desidentificación y el pugnar por posiciones y espacios distintos a los
deliberativos (Caballero 2017, p. 1116). Así, buscando que los estudiantes desarrollen habilidades
y actitudes críticas y ejerzan sus derechos democráticos y su participación política más allá de la
institucionalidad se propone:
Propuesta 3.
Formar para la acción y el cambio social, dado que se evidencia en los resultados del estudio
que los estudiantes no relacionan ese tipo de prácticas con la participación política y democrática,
para lo cual se deberían realizar secuencias didácticas en la cuales se visibilicen:
La idea es promover,
Se espera, con estas propuestas fomentar una participación más directa de los estudiantes
y una ciudadanía crítica, bajo la premisa de que:
Sin embargo, se nos queda en el tintero muchas otras propuestas que se vienen
desarrollando desde el Grupo de Investigación GREDICS de la Universitat Autònoma de Barcelona,
como la formación de la conciencia y el pensamiento histórico, la importancia y el reto de trabajar
con materiales de las redes sociales y otros contextos virtuales y la enseñanza del futuro, todas
propuestas que permitirían cumplir con el objetivo de desarrollar el pensamiento crítico en los
estudiantes.
Esta propuesta queda tan solo enunciada, con la esperanza de continuar la investigación en
un futuro, en donde el gran reto estaría en convertir estas palabras en secuencias didácticas y
propuestas que llegaran al aula y que pudieran, de alguna forma, mejorar la formación de la
ciudadanía y fortalecer la democracia.
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