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MANUAL DE -MINERALOGIA ,
CUARTA EDICION *
·Basado en la obra de J. DANA
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CORNELIS KLEIN
The University of New Mexico
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EDITORIAL REVERTÉ, S. A. i
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© Editorial Reverté, S A. , 1996
ISBN : 84-291-4606-7 Volumen 1
ISBN : 84-291-4608-3 Obra compl eta
Depós ito Legal : B-26871-2006
IX
X ÍNDICE ANALÍTICO
•
INTRODUCCIÓN
La mineralogía es el estudio de las sustancias cristalinas que La definición de mineral también establece que un mine-
se encuentran en la naturaleza, es decir los minerales. Todo ral es un sólido homogéneo. Esto significa que consta de una
el mundo está familiarizado con los minerales, ya que éstos única sustancia sólida que no puede ser subdividida física-
se encuentran presentes en las rocas de las montañas, en la mente en simples componentes químicos. La determinación
arena de la playa y en el suelo de nuestro jardín. Menos fa- de homogeneidad es difícil porque está relacionada con la
miliares, pero también constituidos por minerales, son los escala en la cual se define. Por ejemplo, una muestra quepa-
meteoritos y la superficie lunar. Las gemas son excepcional- rece homogénea a simple vista puede ser heterogénea, com-
mente hermosas y generalmente representantes de gran du- puesta por varios materiales, cuando la miramos mediante
ración del mundo mineral. Un conocimiento sobre qué son un microscopio de alta resolución. La cualidad de sólido ex-
los minerales, cómo se han formado y dónde se encuentran cluye a los gases y a los líquidos. Por tanto H20 en forma de
es básico para la comprensión de los minerales que son res- hielo en un glaciar es un mineral , pero el agua en sí misma
ponsables de nuestra actual cultura tecnológica. Todos los no lo es. De la misma manera el mercurio líquido, que se en-
artículos inorgánicos que se comercializan, si no son mine- cuentra en algunos depósitos de mercurio, no debe ser con-
rales en sí mismos, son de origen mineral. siderado como un mineral si aplicamos estrictamente la
definición de éste. Sin embargo, en una clasificación de los
1.1 DEFINICIÓN DE MINERAL . materiales naturales todas las sustancias que se comportan
como minerales en química se denominan mineraloides y se
Aunque es difícil formular una breve definición de la palabra encuentran dentro del dominio del mineralogista.
mineral , se suele aceptar la siguiente: El hecho de que un mineral deba tener una composición
,
Un mineral es un sólido homogéneo por naturaleza con una química definida implica que éste puede expresarse mediante
composición química definida (pero generalmente no fija) y una fórmula química específica. Por ejemplo, la composición
una disposición atómica ordenada. Normalmente se forma química del cuarzo se expresa de la forma Si02. El cuarzo
mediante un proceso inorgánico. sólo contienen a los elementos químicos, silicio y oxígeno, y
Un análisis actualizado de esta definición ayudará a su tiene una fórmula definida. Por lo tanto, el cuarzo se conside-
comprensión. Cuando decimos por naturaleza estamos dis- ra con frecuencia como una sustancia pura. Sin embargo, la
tinguiendo entre sustancias formadas por procesos naturales mayoría de los minerales no tienen una composición perfec-
Y sustancias sintetizadas en el laboratorio. Los laboratorios tamente definida. La dolomita CaMg(C0 3h, no es siempre
industriales y de investigación producen rutinariamente un carbonato puro de Ca y Mg, ya que puede contener canti-
equivalentes sintéticos de muchos productos naturales inclu- dades considerables de Fe y Mn en lugar de Mg. Como estas
yendo piedras preciosas de valor, como pueden ser las esme- cantidades varían, se dice que la composición de la dolomita
raldas, rubíes, y diamantes. Desde principios del siglo XX, oscila entre ciertos límites, y por lo tanto, no es fija . Esta os-
los estudios mineralógicos se han apoyado mucho en los re- cilación en la composición puede expresarse mediante una
sultados obtenidos de los sistemas sintéticos, en los cuales fórmula que siga teniendo la misma proporción entre los áto-
los productos obtenidos son exactamente iguales a los pro- mos (o más exactamente iones) que la CaMg(C0 3)z pura, en
ducidos naturalmente. Esta práctica es generalmente acepta- la que se cumple la proporción Ca: Mg : C03 = 1.: l : 2. Esto
da, aun cuando esté en desacuerdo con la estricta nos permite expresar la fórmula de la dolomita de una mane-
interpretación del proceso natural. En este libro llamaremos ra más general, es decir: Ca(Mg, Fe, Mn)(C03)z.
mineral a una sustancia formada por un proceso natural, pa- Una disposición atómica ordenada indica la existencia
labra que irá acompañada por el adjetivo sintético si la sus- estructural de un entramado de átomos (o iones) ordenados
tancia se ha producido mediante técnicas de laboratorio. según un modelo geométrico regular. Así, pues, como éste es
Podemos ahora preguntarnos cómo hemos de referirnos al el criterio necesario para considerar un sólido cristalino, los
CaC03 (calcita) que a veces se forma en las canalizaciones minerales son cristali nos. Los sólidos, como por ejemplo el
de agua en una ciudad, formando depósitos concéntricos. La vidrio, que carecen de una disposición atómica ordenada re-
precipitación en el agua de este material es un proceso natu- ciben el nombre de amorfos. Existen varios sólidos naturales
ral, pero sucede en un sistema realizado por el hombre. La amorfos. Algunos ejemplos son: el vidrio volcánico (nocla-
mayoría de los mineralog istas se refieren a este material por sificado como mineral por su composición altamente varia-
su nombre mineral, calcita, como si no existiese una contri- ble y falta de estructura ordenada atómica), la limonita (u n
bución humana en su formación. hidróxido de hierro) y el alofán (un hidrosilicato de alurni-
1.1 DEFINICIÓN DE MINERAL 3
nio); también varios minerales metamícticos como la micro- comunes, existen muchas otras especies biogénicas. El opa!
lita, la gadolinita y la alanita (en minerales me~amícticos la (una forma amorfa del Si0 2) , la magnetita (Fe30 4) , la fluo-
cristalinidad original fue destruida, en varios grados, por la rita (CaF 2), varios fosfatos, algunos sulfatos, óxidos-Mn y
variación emitida por elementos radiactivos presentes en la pirita (FeS 2), así como el azufre elemental, son ejemplos de
estructura original). Tanto éstos como el agua líquida y el minerales que pueden ser precipitados por organismos (véa-
mercurio, que también carecen de un orden interno, se clasi- se Lowenstam, 1981 ). El cuerpo humano también produce
fican como mineraloides. minerales esenciales. El apatito, Ca5(P0 4h(OH}es el princi-
De acuerdo con la definición tradicional , un mineral se pal constituyente de huesos y dientes. El cuerpo puede tam-
forma mediante procesos inorgánicos. En la definición dada bién producir concreciones de materia mineral (cálculos) en
de mineral, hemos utilizado el adverbio normalmente para el sistema urinario. Estos cálculos consisten fund amental-
poder incluir dentro del dominio de la mineralogía los pocos mente en fosfatos de calcio (tales como el hidrox iapatito, el
compuestos producidos orgánicamente que se acoplan a la carbonato-apatito y la whitlockita), oxalatos de calcio, que
definición de mineral. El ejemplo más destacado es el del son muy raros en···el mundo mineral , y los fosfato de magne-
carbonato cálcico de las conchas de los moluscos. La concha sio (véase Gibson, 1974). ·
de una ostra y la perla que ésta puede llevar en su interior es- Sin embargo, el petróleo y el carbón, que son frec uente-
tán en su mayor parte constituidas por aragonito, que es idén- mente considerados como combustibles mineral es, están ex-
tico al mineral formado por procesos inorgánicos. cluidos de esta definición, pues aunque se fo rman por
Aunque diversas formas de CaC0 3 (calcita, aragonito, procesos naturales, no tienen composición quími ca definida
vateríta) y monohidrocalcita, CaC0 3 · H20 , son los minera- ni di stribu ción atómi ca ordenada. Sin embargo, en los lechos
les biogéni cos ("m inerales formados po r organismos") más de carbón que han sido someti dos a altas temperaturas se han
4 ' INTRODUCCIÓN
eliminado los hidrocarburos volátiles y el carbón ha cristali - zadas por hombres primitivos ya se utili zaron pi gmentos na-
zado. Este residuo mineral es el grafito. tural es hechos de hematite roja y óx ido de manga neso negro ,
y las herra mientas [Link] eran poses iones preciosas du-
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA rante la Edad de Piedra. Las pinturas fun erarias del Va lle de l
Nil o, reali zadas hace cas i 5000 años, nos mues tran a unos la-
Aunque es imposible trazar sistemáticamente el desarroll o
bori osos artesanos pesando malaqui ta y metales preciosos,
de la mineralogía en unos pocos párrafos, sí podemos señalar
los hechos más importantes de este desarrollo. El surgir de la fundi end o menas de mineral y elabora nd o deli cadas ge mas
min eralogía co mo una ciencia es relativamen te reciente, de lapi slázuli y es meralda. Cuando la Edad de Pi edrzi di o
pero la prác ti ca de las artes mineralógicas es tan anti gua paso a la Edad de Bronce, se bu scaro n otros min erales de los
como la civilizac ión humana. En las pinturas rupest res reali - qu e poder ex traer los metales .
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 5
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FIGURA 1.3 Dibujos de Steno de diversos cri stales de cuarzo y hematita que ilustran la constanci a entre los ángulos de los cris-
tales de diferentes estructuras . (De: J. J. Schafkranovski , Die Krístallographíschen Entdeckungen N . Stenens, en Steno as Ceo/ogist.
Odense University Press, 1971 .)
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Al filósofo griego Theophrastus (372-287 a. C.) le debe- 1779 y 1848 Berzelius, un químico suizo, y sus discípulos
mos el primer trabajo escrito sobre minerales, y también de- estudiaron la qüímica de los minerales y desarrollaron los
bemos nombrar a Plinio, que 400 años después recopiló el principios de la actual clasificación química de los mismos.
saber mineralógico de su tiempo. Durante los 1300 años si- En 1815, el naturalista franeés Cordier, cuyo trabajo en
guientes, los pocos trabajos que se publicaron sobre ~inera- mineralogía le valió el que se diera su nombre a un mineral,
les contenían más fábulas y ficción popular que información la cordierita, observó a través de su microscopio fragmentos
verídica. Si hubiera que seleccionar un suceso que señalase de mineral triturado sumergidos en agua. De este modo se
el nacimiento de la mineralogía como ciencia, éste sería la inició el "método de inmersión" que otros, más avanzado el
publicación en el año 1556 del libro De Re Metallica escrito siglo, convirtieron en una técnica importante para el estudio
por el médico alemán, Georgius Agricola. Este libro relata de las propiedades ópticas de los fragmentos minerales. La
con todo detalle la práctica de la minería de su época e inclu- utilidad del microscopio en el estudio de los minerales se
ye la primera recopilación de minerales. Este libro, original- acrecentó mucho gracias a la invención, hecha en I 828, por
mente en latín, fue traducido al inglés I en 1912 por el que fue el escocés William Nícol, de un dispositivo de polarización
Presidente de los Estados Unidos, Herbert Hoover, y su es- que permitió el estudio sistemático del comp01tamiento de la
posa, Lou Henry Hoover. Una ilustración de este libro se re- luz en las sustancias cristalinas. El microscopio de luz pola-
produce en la Fig. 1.1. En 1669 NicoJas Steno contribuyó rizada se hizo, y es todavía, un instrumento determinante y
notablemente al desarrollo de la cristalografía con su estudio muy importante en los estudios mineralógicos. Un modelo de
de los cristales de cuarzo. (Un retrato de Nicolas Steno se re- finales del siglo XlX viene ilustrado en la Fig. 1.6. En la úl-
produce en la Fig. 1.2.) Observó que a pesar de las diferen- tima parte del siglo diecinueve, Ferodov, Schoenflies y Bar-
cias de procedencia, tamaño, o constitución, los ,,ángulos low, trabajando independientemente y casi al mismo tiempo,
entre las caras correspondientes eran constantes (véase Fig. desarrollaron las teorías para la simetría interna y la ordena-
1.3). Pasó más de una centuria antes de que se produjera una ción en el interior de los cristales que fueron los fundamentos
nueva contribución. En 1780 Carangeot inventó un mecanis- para el trabajo posterior en la cristalografía de rayos X.
mo (goniómetro de contacto) para la medida de ángulos in- El descubrimiento con más repercusión del siglo veinte
terfaciales de un cristal ( véase Fig. 1.5a ). En 1783 Romé de debe ser atribuido a Max von Laue, de la Universidad de
L'lsle realizó medidas angulares en los cristales que confir- Munich . En 1912 en un experimento efectuado por Friedrich
maron el trabajo de Steno y formuló la ley de la constancia y Knipping por indicación de von Laue, se demostró que los
del ángulo interfacial. En el año siguiente, 1784, René J. cristales podían difractar los rayos X. De esta forma se probó
Haüy demostró que los cristales estaban construidos por acu- por primera vez la distribución ordenada y regular de los áto-
mulación de pequeños bloques idénticos, a los que él llamó mos en un material cristalino. Casi inmediatamente la
moléculas integrales (véase Fig. 1.4). El concepto de molé- difracción de rayos X se convirtió en un método imprescin-
culas integrales sobrevive casi en su sentido original en la dible para el estudio de los minerales y de otras sustancias
cristalografía moderna en las llamadas células unitarias. Más cristalinas, y en 1914 fueron publicadas por W. H. Bragg y
tarde (l 80 I) Haüy, por medio de un estudio de cientos de W. L. Bragg (véanse sus fotografiasen la Fig. 1.7) en Ingla-
cristales, desarrolló la teoría de los índices racionales para terra las primeras determinaciones de la estructura de un
las caras de un cristal. cristal. El equipo moderno de difracción de rayos X asociado
A principios del siglo diecinueve se sucedieron rápidos a computadores especialmente diseñados ha hecho posible la
avances en el campo de la mineralogía. En 1809 Wollaston determinación relativamente rápida de las estructuras alta-
inventó el goniómetro de reflexión, que permitió una alta mente complejas de un cristal. El advenimiento del microen-
exactitud y medidas precisas de las posiciones de las caras sayo electrónico al comienzo de la década de 1960, aplicado
del cristal. El goniómetro de contacto sirvió para suministrar al estudio de la química de los minerales a nivel de microes-
los datos necesarios para el estudio de la simetría del cristal; cala, es otro instrumento muy importante que ahora se utiliza
el goniómetro de reflexión dio mayor exactitud a las medi- rutinariamente para el estudio de la química mineral , com-
das, tanto las de los cristales artificiales como las de los for- puestos sintéticos y vidrios. Las microsondas electrónicas
mados por un proceso natural (véase Fig. 1.5c y d) . Estos (véanse Figs.1.8 y 1.9) pueden promocionar análisis exactos ..
datos hicieron de la cristalografía una ciencia exacta. Entre de múltiples elementos de materiales sólidos en un tamaño
de grano del orden de un micrómetro (0,001 mm ). La mayo-
1
Pu bli cado en 1950 por Du1·er Pu blications. lnc .. New York. ría de los anális is de mineral es se rea li zan ahora por medio
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 7
(a)
¼[Link].
(e)
(d)
FIGURA 1.5 Ejemplos de instrumentos utilizados para la medida de ángu los formados por las caras de un cristal. (a) Goniómetro de contacto
de latón del tipo Carangeot. Este fue utilizado en 1797 en la Universidad de Harvard (véase Fronde!, 1983). (b) Goniómetro de contacto de dos
círcu los basado en el diseño de Ví ctor Go ldschmidt en 1896. (c) Primer goniómetro de reflex ión tal como lo inventó W. H. Wollaston en 1809.
(De G. Tschermak y F. Becke, Lehrbuch der Minera logie, 19 21 , Hólder-Pi chler-Tempsky, Viena ) (d) Goniómetro de refl exión ele dos círcul os t;i l
como se conocía hacia final es del siglo di ec inueve. (De P. Groth, Physikalische Krysta llographie, 1895, Leipzi g.) Comp;írese con IJ Fig. 2.40
,8 INTRODUCCIÓN
(a)
-~Í~
FIGURA 1.8 Microsonda electrónica automatizada por ordenador con la columna del haz de electrones y los espectrómetros
de rayos X a la derecha; el control del ordenador y los sistemas de lectura están a la izquierda. Este es un aparato Camebax SX
50, construido por Cameca SA, Courbevoie, Francia . (Cortesía de Cameca lnstruments lnc., Stamford, Conn . [Link] .)
Ca ñón de
e lectrones
-~I1=----+ A la bombrncio
Lente objetivo
de muestra s
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de rayos X
Contador de r;1vos X
D Sistemas de
lectura e lectró-
nica y control
automático del
1 ordenador
electrónica
- - - - -+ - - - - - - ;,. A l,1., lirnnli,1> de v,H '"
INTRODUCCIÓN
de microsondas electrónicas, no sólo a causa de la ventaja (HRTEM en su sigla inglesa) permite el estudio de materia-
del foco fino del haz de electrones del instrumento, sino tam- les cristalinos en una resolución que se aproxima a la escala
bién porque los análisis pueden realizarse in situ sobre gra- de las distancias atómicas (véase P. R. Buseck, 1983). La
nos de mineral específico en secciones pulidas de minerales técnica puede producir imágenes proyectadas en dos dimen-
y rocas. Con ello se elimina el laborioso proceso de separa- siones de estructuras cristalinas tridimensionales. Estas imá-
ción y concentración del mineral, requisito indispensable en genes muestran que muchos mineral es poseen distribu ciones
otras técnicas analíticas de minerales (véase Capítulo 5 para estructurales internas que se extienden periódicamente al in -
una exposición posterior de estas técnicas). finito (esto significa perfección repetitiva) ; un ejemplo de
Desde 1970 otro instrumento de haz electrónico, que esta estructura "perfecta" viene ilustrada en la imagen de la
puede aumentar la arquitectura interna de los minerales en Fig. 1.12 obtenida.~con el HRTEM para el mineral turmalina,
millones de veces, ha producido imágenes visuales de gran químicamente com plejo. Las imáge nes del HRTEM de-
potencia de las estructuras atómicas. Este instrumento, el mi- mues tran también que los mine ra les pueden co ntener defec-
croscopio electrónico de transmisión, viene ilustrado en la tos que son des viac iones de las estructuras idealizadas o
Fig. 1.1 O y una representación esquemática del proceso de "perfectas" (véase Figs. 3.52 y 3.5 3).
aumento de un objeto en su imagen fin al extraordinari amen- El campo de la mineral og ía abarca ahora un área mu y
te amplificada puede verse en la Fig. l. l l . El ll amado mi - amp lia de estudi o qu e incluye rayos X, electrones y
croscopio electrónico de tra nsmi sió n de alta resoluci ón di fracción de ne utrones por 111 i11crales . síntes is ele 111 incra les.
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 11
Haz de
electrones
Lente objetivo
Primera lente
intermedia
Segunda lente
intermedia
.~· .- .. '-' "~·~··,-~--~::·~:~---~--~:·;~~--<·~-~-~,-- ...~-_};?;_'.~:'.' ::~~ -~-·-.,-'~ ~-:·: --·--:;".~'\;;; \_'., .. : . .,,.... . , .. . ::
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Año de la
concesión Receptor e Institución a la que pertenece Ejemplos de contribuciones sobresalientes en mineralogía
1937 Charles Palache, Harvard University Estudios goniométricos en cristalografía y paragénesis mineral; minerales de
Franklin Furnace, N.J .
1938 Waldemar T. Schaller, U.S. Geological Survey Mineralogía química; cristalografía y paragénesis de minerales de pegmatita.
1940 Leonard James Spencer, British Museum (~atura! History) Sistemática de minerales; editor durante largo tiempo del Mineralogical
Magazine y Mineralogical Abstracts
1941 Esper S. Larsen, Jr., Harvard University Mineralogía y petrología; determinación de propiedades ópticas de minerales
no opacos
1945 Edward H. Kraus, University of Michigan Presencia y origen de minerales, formas cristalográficas; desarrollo de apara-
tos para ensayos minerales
1946 Clarence S. Ross, U.S. Geological Survey Petrografía y petrología, particularmente minerales de arcilla; técnicas
microscópicas, geoquímica de depósitos de menas
1947 Paul Niggli, Technische Hochschule, Zurich Cristalografía y estructura de minerales; rocas ígneas y metamórficas; mine-
rales de los Alpes suizos
1948 William Lawrence Bragg, Cavendish Laboratory, Univer- Determinaciones de estructura cristalina mediante técnicas de difracción de
sity of Cambridge rayos X; junto con su padre William Henry Bragg recibió en 1915 el Pre-
mio Nobel de Física
1949 Herbert E. Merwin, Geophysical Laboratory, Carnegie lns- Óptica cristalina; caracterización de fases sintéticas, transparentes y opacas
titution
1950 Norman L. Bowen, Geophysical Laboratory, Carnegie lns- Aplicación de datos tísico-químicos experimentales y conceptuales a proble-
titution mas petrológicos
1952 Frederick E. Wright, Geophysical Laboratory, Carnegie Propiedades ópticas de minerales; diseño de un microscopio petrográfico
Institution mejorado y placas de ensayo
1953 William F. Foshag, U.S. National Museum Caracterización de nuevos minerales; minerales de los Estados Unidos y
México; gemología
1954 Cecil Edgar Tilley, University of Cambridge Aplicación de principios físico-químicos al estudio de conjuntos minerales en
rocas metamórficas e ígneas
1955 Alexander N. Winchell , University ofWisconsin Evaluación de los principales grupos de silicatos en la formación de rocas;
libros de texto sobre mineralogía óptica
1956 Arthur F. Buddington, Princeton University Estudios petrológicos cuantitativos de muchos tipos de rocas y depósitos de
menas
1957 Walter F. Hunt, University of Michigan Mineralogía; editor durante 35 años de The american Mineralogist
1958 Martín J. Buerger, Massachusetts Institute ofTechnology Cristalografía estructural; desarrollo de técnicas de rayos X en monocristales;
libros de texto de cristakigrafía
1959 Felix L. Machatschki , University ofVienna Distribución atómica de grupos principales de silicatos; sustitución atómica;
relación entre estructura cristalina y paragénesis
1960 Thomas F. W. Barth, Oslo University Petrología y cristalografía de rayos X; relaciones petrogenéticas de rocas en
regiones de Noruega (por ej. región de Oslo) y Norteamérica
1961 Paul Ramdohr, University of Heidelberg Microscopia de luz reflejada; mineralogía y génesis de depósitos de menas;
texto importante de mineralogía de menas
1962 John W. Gruner, University of Minnesota Cristalografía de rayos X sobre minerales de arcilla; mineralogía y petrología
de formaciones de hierro; mineralización del uranio
1963 John Frank Schairer, Geophysical Laboratory, Carnegie Estudios ex perimentales de equilibrios de fase de silicatos
lnstitution
1964 Clifford Fronde!, Harvard University Mineralogía estructural~ caracterización de muchos nuevos minerales; mine-
ral og ía de uranio y torio; coautor del Sistema de Dana
1965 Adolph Pabst, University of California, Berkeley Cristalografía de rayos X y mineralogía estructural; evaluación del estado
metamíctico y de los silicatos laminares
1966 Max H. Hey, British Museum (Natural History) Química mineral de zeolitas, grupo de cloritas y meteoritos; autor del lndex
of Mineral Species ; editor durante mucho tiempo del Mineralogical Maga -
[Link]
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1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 13
· Año de la
concesión Receptor e Institución a la que pertenece Ejemplos de contribuciones sobresalientes en mineralogía
1967 Linus Pauling, University of California, San Diego Estructuras cristalinas y moleculares; química cuántica; teoría del enlace quí-
mico; autor del libro The Nature of The Chemirnl Bond; galardonado con
el Premio Nobel de Química en 1954 y el Premio Nobel de la Paz en 1962.
1968 Tei-ichi lto, University ofTokio Cristalografía estructural; polimorfismo; difracción de rayos X por el método
del polvo
1969 Fritz Laves, Technische Hochschule, Zurich Estructura y paragénesis de feldespatos; cristaloquímica de compuestos
metálicos
1970 George W. Brindley, Pennsylvania State University Cristalografía estructural de silicatos de capa; mineralogía de arcilla
1971 J. D. H. Donnay, Johns Hopkins University Cristalografía; óptica cristalina; relaciones entre morfología y estructura;
macias; autor de Crysta/ Data
1972 Elhurt F. Osborn, Bureau of Mines. U.S. Department of Petrología experimental en sistemas de formación de rocas; orientaciones de
Interior cristalización y diferenciación en magmas
1973 George Tunell, University of California, Santa Barbara Investigaciones experimentales de minerales de menas oxidantes; evaluacio-
nes físico-químicas de procesos de formación de menas
1974 Ralph E. Grim, University of Illinois, Champaign-Urbana Mineralogía de arci llas; autor de Clay Mineralogr y A¡,plied Clav Mi11era-
logy
1975 O. Frank Tuttle, Stanford University Petrología experimental; desarrollo del equipo de investigación hidrotérmica;
estudi os experimentales sobre el orige n del gra nito
1975 Michael Fleischer, U.S. Geological Survey Geoquímica de elementos trazadores; evaluación de nuevas especies minera-
les; presidente durante mucho tiempo de la comisión internacional sobre
nuevos minerales; editor de la sección de mineralogía del Chemical Abs-
tracts
1976 Carl W. Correos, University of Gottingen Evaluaciones físi co-químicas de sedimentología; oceanografía física y quí-
mica; mineralogía de sed imentos
1977 Raimond Castaing, University of Paris Inventor de la microsonda electrónica y pionero en la teoría del análisis cuan-
titativo; desarrollo de la microsonda de haz iónico
1978 James 8 . Thompson, Jr., Harvard University Evaluación teórica de sistemas petrológicos; termodinámica de sistemas
minerales; reacciones metamórficas en esqui stos pelíticos: <.:ristalu4uímica
de anfíboles
1979 William H. Taylor, Cavendish Laboratory. University of Cristalografía estructural ; características estructurales de feldespatos. zeolitas
Cambridge y minerales silicato-alumínicos
1980 D. S. Korzhinskii, Academy of Sciences, Moscow Aplicación de la termodinámica química a la petrología: autor de los textos
Physicochemical Basis for the Analvsis of the Paragenesis of Mineral.,· y
Theory o.f Metasomatic Zo11i11g
1981 Robert M. Garrels, University of South Florida Estudios teóricos de la formación de menas; termodinámica química desiste-
mas minerales ; diagramas de fase para minerales a bajas temperaturas;
evolución química del océano y la atmósfera: coautor de Solutions; Mine-
rals wid Equilibria
1982 Joseph Y. Smith , University of Chicago Cristalografía estructural de minerales constituyentes de rocas; zeolitas y
feldespatos; mineralogía y petrología lunar: autor de Felds¡1ars (2 volúme-
nes)
1983 Hans P_ Eugster, Johns Hopkins University Equilibrios sólido-fluido en sistemas hidrotérmicos: sedimentación química y
química del agua, tal como los de los lagos de sal activa
1984 Paul 8 . Barton, Jr. , U.S. Geological Survey Petrología de menas; física )',_químicas de los procesos de formació n de
menas
1985 Francis J. Turner, University oí California, Berkeley Petrología metamórfica
1986 Edwin Roedder, U.S . Geological Survey Inclusiones de fluidos en minerales
1987 Gerald Y. Gibbs, Virginia Polytechnic lnstitute and State Fundamentos matemáticos de la cristalografía; aplicaciones de la teoría orbi-
University tal molec ular al enlace químico
1988 Julian R. Goldsmith . University of Chicago Orden-desorden en feldespatos; equilibrios de fase en carbon atos: fracc iona-
¡
¡ miento de isútopos de oxígeno entre los minerales
l•. _ _ _ _ _____,_ · - - - - - - -- - -- - -- - - - - - - - - -- - - · -- - - - - - - · - - - - -- - -- --- --- - · - -- ---- - -- -- - - - - - --
14' INTRODUCCIÓN
r~:···"· .... \ . ·-. ~ . __,-,...... ,._ . ~ - ~:-=· -:·· . - - . .. ........ i~·--- ·--:; .. . . ~~~ . -~ r ~-"":;~-"·_~.. • • .. ·,cr:--"~ -:~--.;.~r.. ·:;.
1989 Helen D. Megaw, University of Cambridge Estructura cristalina de rayos X de feldespatos; origen de la ferroelectricidad
en los óxidos
1990 Sturges W. Bailey, University ofWisconsin Estudios estructurales y de cristaloquímica de minerales de silicatos de capa
1991 E-an Zen, U.S. Geological Survey Aplicaciones de la termodinámica a la petrología; régimen temperatura-pre-
sión del cinturón de los montes Apalaches; termobarometría ígnea
1992 Hatten S. Yoder, Jr., Geophysical Laboratory, Carnegic lns- Petrología experimental y su aplicación a la paragénesis mineral; estudio del
titution papel del agua en el metamorfismo y petrogénesis de las rocas ígneas;
autor del libro Generation of Basa/tic Magma
1993 Brian Mason, National Museum of Natural History (Smith- Caracterización de un amplio intervalo de mineralogía terrestre y meteorítica;
sonian Institution) autor de los textos Principies of Geochemistry y de Meteorites; coautor de
Mineralogy
- · - - -- ~ - - - - - - - - - · - - - - - - - - - ~ - - - - - - ----·-- --------·--- ------------·--
convirtió el fondo de minerales de la Institución Smithsonia- ras y componentes electrónicos); 757 libras de zinc (en alea-
na en uno de los mejores del mundo (Roe A. , 1990, "Was- ciones con el cobre para producir latón, recubrimientos
hington A. Roebling, su vida y su colección de minerales", protectores del acero y en compuestos químicos como cau-
Mineralogical Record, vol. -21, págs. 13-30). cho y pinturas); 1500 libras de cobre (especialmente en mo-
tores eléctricos, generadores, comunicaciones y cableados);
1.3 IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LOS MINERALES 3 593 libras de aluminio (para todo tipo de objetos como latas
de bebidas, sillas plegables y aviación); 32700 libras de lin-
Desde el principio de los tiempos, los minerales han jugado gotes de hierro (para utensilios de cocina, automóviles bu-
un papel importantísimo en la forma de vida de la humani- ques y grandes edificios); 28 213 libras de sal (para cocina,
dad. Y según se van sucediendo los siglos, este papel se hace deshielo en carreteras de montaña y detergentes) y l 238 1O1
más importante. Hoy en día dependemos de ellos de incon- libras de piedra, tie1rn, grava y cemento (para la construcción
tables maneras, desde para la construcción de rascacielos de carreteras, casas, escuelas, oficinas y factorías)." Una en-
hasta para la manufactura de ordenadores. La civilización comienda nacional sobre reciclaje disminuirá muchas de las
moderna depende y necesita de la prodigiosa utilidad de los estimaciones anteriores.
minerales. Unos pocos minerales como el talco, el asbesto y La localización de metales extraíbles y de los depósitos
el azufre se utilizan esencialmente tal como han sido extraí- de minerales industriales, así como el origen, tamaño y pu-
dos sin sufrir apenas modificaciones, pero la mayoría de reza de esos yacimientos son del dominio de la geología eco-
ellos deben someterse a un proceso industrial para obtener nómica. Pero también el conocimiento de la química, de la
un material utilizable. Al gunos de los productos más fami-
ocurrencia y de las propiedades físicas de los minerales son
liares de esta clase son: ladrillos, vidrios, cementos, escayo-
básicos para progresar en dicha economía.
la, y todo el gran número de metales que van desde el hierro
hasta el oro. Las menas metálicas y los minerales industria-
les, son explotados en todos los continentes siempre que los 1.4 NOMBRE DE LOS MINERALES
- - - - - - - - - - - - - - - - - - ----·---···-·----··
minerales específicos estén lo suficientemente concentrados
como para que su extracción sea económicamente rentable. Los minerales se clasifican normalmente en función del
De acuerdo con el Bureau of Mines de los [Link] . (Geo- principal componente químico (un anión o complejo anióni -
times, 1989, vol. 34 pág. l 9), "cada americano consume co) presente en el mineral en óxidos, sulfuros, silicatos , car-
anualmente 40000 libras ( 1 libra= 453 ,6g) de nuevos mine- bonatos, fosfatos, etc. Esto es muy útil porque la mayoría de
rales. Esto supone que cada nu evo niñ o nacido en los Esta- los minerales co ntiene sólo un ani ón principal. De todas for-
dos Unidos consumirá durante toda su vida 795 libras de mas, al nombrar un mineral no siemp re se ha utili zado es te
piorno (principalmente para baterías de automóvil, so ldadu - esqu ema químicamente lóg ico.
1.5 BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS DE MINERALOGÍA 15
La descripción detallada y la identificación de los mine- 1951 y 1962. Los .dos primeros volúmenes tratan de minera-
rales requiere frecuentemente técnicas altamente especiali- les sin silicatos· y el tercero de minerales con silicatos (cuar-
zadas, como el análisis químico y la medida de propiedades zo y sus polimorfos). Otros volúmenes adicionales sobre
físicas, como la densidad, las propiedades ópticas y los silicatos se encuentran en preparación. Una referencia más
parámetros de rayos X que están relacionados con la estruc- reciente es la obra en cinco volúmenes, Rock-Forming Mi-
tura atómica de los minerales. Sin embargo, en la nomencla- nerals, escrita por W. A. Deer, R. A. Howie y J. Zussman;
tura de minerales no hay una regla científica fija. A los actualmente se están publicando volúmenes semejantes de
minerales se les ha ido nombrando en función de alguna pro- un modo secuencial (véase referencia completa al final de
piedad física, o según su aspecto químico, o se les ha puesto este capítulo). El tratamiento de las propiedades físicas de
el nombre del lugar donde se les ha encontrado, o de un per- todos los minerales en el Sistema de Dana es exhaustivo. Sin
sonaje famoso, de un mineralogista, o cualquier otra consi- embargo, el libro Rock-Forming Minerals trata más especí-
deración que resultará apropiada. A continuación se exponen ficamente áreas de química, estructura y estudios experi-
algunos ejemplos de nombres de minerales y se explica el mentales, pero está esencialmente restringido a los minerales
porqué de su denominación. que constituyen las rocas. Otra referencia, muy útil sobre
Albita (NaA1Si 30 8 ) del latín, a/bus (blanco), en alusión a química y nomenclatura de minerales es el libro Mineralo-
su color. gische Tabellen (en alemán) de H. Strunz. Un tratamiento
Rodonita (MnSi03) del griego, rhodon (una rosa) en alu- profundo de determinados tópicos en mineralogía viene ex-
sión a su color rosa característico. puesto en los Reviews in Mineralogy, vols. l a 27, publica-
Cromita (FeCr 20 4 ) ya que existe una gran cantidad de dos por la Sociedad Mineralógica de América. Ejemplos de
cromo en este mineral algunos títulos son: Orthosilicates (vol. 5), Pyroxenes (vol.
Magnetita (Fe 30 4 ) debido a sus propiedades magnéticas 7), Amphiboles and Other Hydrous Pyriboles, Mineralogy
Franklinita (ZnFe 20 4 ) , de la localidad, Franklin, New (vol. 8), Micas (vol. I3) Hydrous Phyllosilicates (Exclusive
Jersey, en donde es el mineral de zinc dominante. of Micas) (vol. 19), etc.
Sillimanita (Al 2Si0 5), en honor del profesor Benjamín La bibliografía sobre literatura diversa de mineralogía se
Silliman, de la Universidad de Yale (1779-1864). encuentra en artículos publicados en revistas científicas en
todo el mundo. Las revistas mineralógicas de máxima difu-
Un comité internacional, la "Comisión para el estudio de sión en el mundo de habla inglesa son el American Minera-
minerales nuevos y sus nombres", de la lnternational Mine- logist, publicado por la Mineralogical Society of America el
ralogical Association, está ahora revisando las descripciones Canadian Mineralogist, publicado por la Mineralogical As-
de los minerales nuevos y enjuicia si son apropiados los sociation de Canada, y el Mineralogical Magazine, publica-
nombres de éstos; también estudia la caracterización cientí- da por la Mineralogical Society de Gran Bretaña. El
fica de las especies minerales descubiertas recientemente. El Mineralogical Record, cuya primera publicación data de
Glosario de especies minerales, publicado en 1991 por Mi- 1970, trata de temas mineralógicos que frecuentemente son
chael Fleischer (véase al final de este capítulo la referencia de mayor interés para los aficionados y coleccionistas de mi-
completa) relaciona los nombre recomendados internacio- nerales que las dos revistas mencionadas anteriormente.
nalmente para unos 3500 minerales distintos . En este texto
se utilizan los nombres correspondientes de este lista.
REFERENCIAS Y LECTURAS RECOMENDADAS
- - -- -- - - - - - - -- - - -- - -- - -
1.5 BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS DE MINERALOGÍA
Obras clásicas de referencia sobre mineralogía
El primer libro extenso en lengua inglesa sobre mineralogía, estándar
A system of Mineralogy fue el de James D. Dan a, publicado
Dana, J. D., A System of Mineralogy, 7ª ed .., vol. 1, 1944; vol. 2,
en 1837. Desde entonces, y después de varias revisiones, si- 1951 : vo l 3. 1962. John Wiley & Sons, New York, rev isado pr
gue manteniéndose como un trabajo patrón de referencia. La C. Pal ache. H. Berman y C. Fronde!.
última edición completa (la sexta) fu e publicada en 1892 con Deer, W. A.. Howie R. A. y Zuss man, J. , 1962, Rock-Forming
suplementos en 1899, 1909, y 1915. Partes de la séptima edi- Min eral.\ 5 vo ls . .lohn Wil ey & Sons, New York. Tres
ción, conocidas con el nombre de la Dana ·s System of Mine- volúme nes compl etamente res ivados ( 1A, 1B y 2A) fu eron
ralogy, han aparec ido en tres vo lúmenes separados en 1944, publi cados respect ivamente en 1982. 1986 y 1988)
1 , 16 INTRODUCCIÓN
,,-..-.,'
-·· .--..,F ,·
2.1 CRISTALIZACIÓN 18
2.1.1 CRECIMIENTO DE UN CRISTAL 19
2.2 ORDEN INTERNO EN LOS CRISTALES 20
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 23
2.3.1 RESUMEN DE LAS OPERACIONES DE SIMETRÍA SIN
TRASLACIÓN 33
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 37
2.4.1 SIMETRÍA CRISTALINA 41
2.4.2 EJES CRISTALOGRÁFICOS 42
2.4.3 FORMA 47
2.4.4 ZONAS 56
2.4.5 HÁBITO CRISTALINO 56
2.5 MEDIDADE LOS ÁNGULOS CRISTALINOS 57
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS 59
2.6 .1 PROYECCIÓN ESFÉRICA 59
2.6.2 PROYECCIÓN ESTEREOGRÁFICA 60
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 69
2.7.1 ·SISTEMA TRICLÍNICO 71
2.7.2 SISTEMA MONOCLÍNICO 74
2.7.3 SISTEMA ORTORRÓMBICO 78
2.7.4 SISTEMA TETRAGONAL 82
2.7.5 SISTEMA HEXAGONAL 89
2.7.6 SISTEMA ISOMÉTRICO 101
2.8 INTERCRECIMIENTO DE CRISTALES 11 O
REFERENCIAS Y LECTURAS SUGERIDAS 116
17
18 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
1 ·~':·
2.1 CRISTALIZACIÓN 19
' \
Como ejemplo, de cristalización a partir de una disolu- disminuyen y ello permite que domine el efecto de las fuer-
ción, consideraremos el cloruro sódico (sal común) disuelto zas atractivas.
en agua (véase Fig. 2.1 ). Si se deja que el agua se evapore, la Aunque la cristalización a partir de· un vapor es menos
disolución contiene cada vez más Na+ y CI por unidad de vo- corriente que de una disolución o de una fusión, los princi-
lumen. Finalmente, se llegará a un punto en el cual la canti- pios básicos son muy parecidos para ambos. A medida que
dad de agua presente no podrá retener toda la sal en solución el vapor se enfría, los átomos o moléculas separadas se van
y aquélla empezará a precipitar. Si se preparan las condicio- aproximando entre sí, hasta formar eventualmente un sólido
nes de forma tal que la evaporación del agua se realice muy cristalino. Los ejemplos más familiares de este tipo de cris-
lentamente, los iones sodio y cloro, conforme se vayan sepa- talización son la formación de copos de nieve a partir del aire
rando de la solución, se irán agrupando y, gradualmente for- saturado de vapor de agua y la formación de cristales de azu-
marán uno o unos pocos cristales con formas características fre en la base de las fumarolas o en el cuello de los volcanes.
y a menudo con una orientación común. Si la evaporación es
2.1.1 Crecimiento de un cristal
rápida, aparecen muchos centros de cristalización y los cris-
tales resultantes serán pequeños y orientados al azar. Cualquier coleccionista de minerales o cualquiera que haya
Los cristales pueden formarse también a partir de una so- visitado exposiciones mineralógicas en museos, tiendas es-
lución por descenso de la temperatura o de la presión. El pecializadas o vitrinas de una joyería conoce la belleza y
agua caliente, por ejemplo, disolverá algo más de sal que la atracción estética de los cristales bien constituidos. La ma-
fría y si la solución caliente se deja enfriar, se llegará a un yor parte de estos cristales son el resultado del depósito quí-
punto en que la solución se sobresaturará a su temperatura y mico de una disolución (o de un cuerpo fundido) en un
la sal cristalizará. Por otra parte, cuanto mayor sea la presión espacio abierto, tal como una cavidad en una formación de
a la que se someta el agua, mayor será la cantidad de sal que rocas.
aquélla podrá mantener en solución. Así, con el descenso de La cuestión que surge inmediatamente es: ¿cómo pueden
la presión de una solución saturada, se producirá una sobre- tales cristales bien formados crecer desde formas pequeñas a
saturación y consecuentemente se formarán cristales. Por lo otras más grandes? En términos químicos podemos replan-
tanto, en general, los cristales pueden formarse de una solu- tear la misma cuestión del modo siguiente: ¿cómo hacen los
ción por la evaporación del disolvente, por el descenso de la bloques básicos químicos (átomos, iones o grupos iónicos)
temperatura o por el descenso de la presión. para incorporarse al modelo cristalino bien ordenado?
Un cristal se forma también a partir de una masa fundida A continuación trataremos brevemente algunos de los as-
de la mismá manera que a partir de una solución. El ejemplo pectos básicos del crecimiento de cristales. La primera etapa
más familiar de cristalización de una fusión es la formación del crecimiento de un cristal es la nucleación, según la cual
el proceso sólo se inicia después de haberse formado un nú-
de cristales de hielo cuando el agua se congela. Aunque or-
cleo (o semilla). Generalmente los núcleos son los productos
dinariamente no se considere así, el agua es hielo fundido.
iniciales de precipitación (en un ambiente acuoso) o de cris-
Cuando la temperatura es suficientemente baja, las molécu-
talización (en una masa fundida) . El núcleo es el resultado de
las de agua que estaban libres para moverse en cualquier di-
·la comparecencia simultánea de varios iones (en la solución
rección ahora se quedan quietas y se disponen mutuamente
o en la masa fundida) para form ar el modelo estructural re-
en un orden definido para formar una masa sólida, cristalina. gul ar inicial de un sólido cristalino. Por ejemplo, en un lago
La formación de rocas ígneas de magmas fundidos , es un salino en evaporación, las condiciones pueden ser las apro-
proceso que, aunque más complicado, es similar a la conge- piadas para la precipitación aleatoria de núcleos de NaCI.
lación del agua. En el magma hay muchos elementos diso- Esto significa que los iones Na+ y ci- del agua del lago se
ciados, pero existen igualmente en él un número combinan entre sí en. una red cúbica regular de iones alterna-
considerable de enlaces cruzados de iones y grupos iónicos. ti vos de Na+ y c1 - como requiere la-estructura del NaCI (ha-
El crecimiento del cristal en un magma que se enfría es el re- lita o sal de roca; véase Fig. 2.1). La formación de un solo
sultado de dos procesos que compiten entre sí: ( l) las vibra- cri stal de halita viene generalmente precedida por la forma -
ciones térmicas que tienden a destruir el núcleo de minerales ción aleatoria de un gran número de núcleos potenciales. La
potenciales y (2) las fuerzas atracti vas que tienden a congre- mayor parte de estos núcleos no alcanzan el estado cristalino
gar átomos (y/o iones) en es tructuras cristalinas. Cuando la porq ue en un a solución saturada (respecto a los iones Na+ y
temperatura disminu ye, los efectos de la pri mera tendencia en ex iste también un a tendencia de los núc leos a regresar a
20 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
. '
l l l l I l
--
--
11 11
Na CI
(a) (b) (e)
FIGURA 2.2 (a) Sección a través de un vértice de un cristal de NaCI mostrando iones perfectamente enlazados y empaquetados
en la parte interna del cristal y enlaces químicos no compensados en las superficies externas (-representa enlaces químicos no com-
pensados y = enlaces químicos compensados). (b) Una superficie cristalina muestra un escalón submicroscópico. La adhesión de
iones en tal escalón disminuye la energía de la superficie del cristal. Esta energía es el resultado acumulativo de los enlaces compen-
sados. (e) Conglomerados submicroscópicos de átomos que aparecen como bloques en las tres superficies externas de un cristal.
Estos bloques crean escalones para la formación de nuevas capas de iones en las superficies externas del cristal.
./
la solución (para ser redisueltos). Esto es debido al hecho de nales. Esto ocurre así porque en los cristales de enlaces
que estos diminutos comienzos de una estructura ordenada iónicos, como la halita (NaCl), la energía de adhesión es
tienen un área superficial muy grande respecto al volumen. máxima en los vértices, intermedia en las aristas y mínima en
Esta gran superficie implica que existen muchos átomos (so- el centro de las caras. La mayor atracción de átomos en los
bre la superficie externa del cristal), con los enlaces quími- vértices de los cristales iónicos conduce normalmente a un
cos no compensados (véase Fig. 2.2). Tal cristal (o grano rápido crecimiento en estas direcciones, pudiéndose formar
mineral) con un área superficial grande es más soluble que dendritas con ramas que irradian de un núcleo central. En al-
un cristal (o grano mineral) de gran volumen, en el cual la gunos tipos de cristales que difieren del NaCl por sus enlaces
mayor parte de los átomos son internos y tiene los enlaces no iónicos se supone que los átomos crecen sobre la superfi-
químicos completamente compensados. cie externa en forma de grupos atómicos. Tales grupos, indi-
Para que un núcleo "sobreviva" es necesario que crezca cados como bloques en _ la Fig. 2.2c, aparecen como
con la suficiente rapidez para reducir su energía superficial escalones en la superficie exterior, a lo largo de los cuales
(calculada a partir de la relación área superficial/volumen) y puede construirse una nueva capa exterior del cristal.
por tanto, su solubilidad. Si un núcleo alcanza un tamaño En esta breve introducción al terna del crecimiento de
crítico por el depósito rápido de posteriores capas de iones, cristales hemos admitido que la adición de iones (o átomos o
tendrá una alta probabilidad de sobrevivir formando un cris- conglomerados de átomos) en la superficie externa de un
tal mayor. Una imagen idealizada del crecimiento de un cris- cristal se da según un modelo regular y continuo. Hoy sabe-
tal sería el ensanchamiento del núcleo por el depósito rnos que generalmente no es éste el caso. En verdad, los cris-
ordenado de iones adicionales sobre sus superficies externas tales naturales y sintéticos suelen contener imperfecciones y
(véase Fig. 2.1). Hoy sabemos que esta imagen es demasiado éstas serán ampliamente tratadas en el Capítulo 3.
simple. La superficie sólida externa de un núcleo (o-cristal)
en contacto con una solución saturada representa una super- 2.2 ÜRDEN INTERNO EN LOS CRISTALES
ficie de enlaces químicos no compensados (véase· Fig. 2.2) ..
La energía de tal superficie disminuye al adherirse un átomo El orden interno o estructura cristalina de un mineral puede
y la cantidad de energía liberada por esta adhesión depende considerarse como la repetición de un motivo (o grupo de
del lugar donde ésta tiene lugar. Por ejemplo, en la Fig. 2.2b átomos) sobre una red (que es una distribución periódica de
la posición "escalonada" sobre la superficie del cristal es el puntos en el espacio) . La red comprende la componente de
sitio donde más energía se pierde a causa de los iones adicio- rraslacinn del ord en interno, qu e será tratada en el Capítul o
2.2 ORDEN INTERNO EN LOS CRISTALES 21
111111111 , m
(a) (b)
' '
' '
FIGURA 2.4 Orden bidimensional. El moti vo es la coma .
1
1
1
1
1
1
1
FIGURA 2.5 Estructura atóm ica de la ca lcita, CaC0 3 • El contorno de la celda unitaria 1
es de fo rm a romboédrica . En ella se indica n las local izaciones del ca rbon o, calcio y oxí-
<::arbono
geno. El grupo ca rbonato (C0 3) 2- ti ene la forma de un triángulo equilátero con el carbo no Calcio
en el centro y el oxígeno en los tres vért ices. Los iones de ca lcio y los grupo s ca rbonatos O xígPno
son los motivos unitarios de la estru ctura.
_.,
3. El motivo o grupo de átomos tiene una cierta simetría que nerar la huella completa de un modelo; véase Capítulo 3 para
puede reflejarse en la forma externa del cristal. una exposición más amplia).
El primer científico que demostró que la forma cristalina El orden interno tridimensional de un cristal puede con-
externa de un mineral (su morfología) era una expresión de siderarse como la repetición de un motivo (una unidad de
su orden interno fue René-Just Haüy ( 1743-1822; véase Fig. diagrama), de tal modo que los alrededores de cada motivo
1.4). La Figura 2.3 ilustra el concepto de Haüy de "molécu- son idénticos. Una distribución ordenada y simple de un mo-
las integrales", que se apilan regularmente para dar lugar a tivo en dos dimensiones puede verse en la Fig. 2.4 con una
diversas formas desarrolladas. Haüy acuñó la pala_bra "mo- "coma" como motivo. En los cristales reales los motivos
lécula" para designar lo que para él significaba el concepto pueden ser moléculas como el H20, grupos aniónicos como
moderno de celda unitaria. Una celda unitaria es la unidad el (C0 3) 2-, (Si04 ) 4- o (P0 4 )3·, cationes como el Ca 2+, Mg 2+,
más pequeña de una estructura (o modelo) que puede repe- Fe 2+, átomos como el Cu o combinaciones de grupos
tirse indefinidamente para generar todo el sistema (o para ge- aniónicos, iones y/o átomos. La Figura 2.5 ilustra la distribu-
Motivo
z original z
Mo<;'O
rotado
1
1
~ 1
Motivo
reflejado
1
1
1
1
Motivo
original
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I / rotación / 1 Espej o
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(a) (b)
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1 Motivo
1 · original
Motivo
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ftGURA 2.6 (a) Generación de un diagrama por / q:,"
rotac ión de un motivo a través de un ángulo de 180º. / 1 '
/ 1 "
(6) Motivos derecho e izquierdo relacionados por la / 1 "
refl exión en un plano. (c) Motivos relacionados por // 1 . '\.
invers ión a tra vés de un centro. (d) Motivos rela ciona-
x I Moti vo "'\
1 fin;il .,
dos por una rotación de 180º y por la subsigu iente
1
inversión ; esta última operación se llama también ro to-
inversión. (Véase t;i mbi én Fig. 2. 12a.) (el (di
,,
2.3 [Link] DE SIMETRÍA (SIN [Link]ÓN) 23
simetría y los centros de simetría son ejemplos de tales ele- ---¡--- . . , ,,- - i -- ~~
1 ' 1
mentos de simetría. Los procesos de rotación alrededor de un 1
1
o
repetirse a sí mismo apareciendo una o varias veces durante
una rotación completa (véase Fig. 2.6a) .
La simetría de rotación se expresa generalmente median-
te cualquier número entero (n) , desde 1 a infinito. El número
n expresa el número de veces que un motivo unitario se re- (,1) (b)
FIGURA 2.8 Objetos que muestran sólo elementos de simetría de rotación . (a) Molinillo infantil con un eje cuaternario (4) perpendicu lar a la
cara del rotor. (b) Modelo de tres lagartos relacionados entre sí por un eje de rotación ternario (3) perpendicular a la superficie del papel. Este eje
corta al papel en un punto situado entre las tres cabezas. (Basado en la lámina 38 del libro de M . C. Escher Fantasy and Symmetry: The Periodic
Orawings of M.C. Escher, 1965 por Caroline H. MacGillavry y Harry N. Abrams, lnc., Publishers, New York; copyright © 1939, M.C. Escher/Cor-
don Art, Baarn, Holanda.) (e) Vista de un cristal de apatito a lo largo de su eje c. Este dibujo muestra una ancha cara basal (con un punto marcado
en su centro) y una red de caras modificadas a su alrededor. La simetría global de este cristal requiere un eje de rotación senario (6) que pasa por
el punto indicado. No existen planos de simetría visibles en esta orientación de un cristal de apat ito.
(a) (b)
FIGURA 2.9 (a). Distribución de pentágonos con ejes de simetría de orden 5 perpendiculares a la figura ; obsérvese la pre-
sencia de huecos en el diagrama. (b) Distribución de hexágonos con ejes de simetría senarios perpendiculares a la figura;
como en los paneles de las co lmenas no queda hueco alguno.
se hace evidente cuando se intenta cubrir una superficie pla- Los posibles ejes de rotación están representados en la
na con un motivo de cinco lados, tal como un pentágono, sin Fig. 2.1 Ocon los símbolos gráficos utilizados para represen-
solapamiento ni huecos, Fig. 2.9a. Por otra parte, la Fig. tarlos. El número de apariciones del motivo durante una ro-
· 2.9b muestra cómo una red de hexágonos puede cubrir total- tación de 360º da ~!-1 nombre al eje de rotación. Por ejemplo,
mente una superficie. La imagen geométrica de la Fig. 2.9a dos unidades equivalentes durante una rotación de 360º es-
muestra irregularidades y huecos que no suelen darse en las tán relacionadas con un eje de rotación binario.
estructuras cristalinas de los minerales. A escala atómica es- La rotación produce modelos en los cuales el motivo ori-
tos huecos podrían representar enlaces químicos no com- ginal y los generados en el proceso son idénticos en orienta-
pensados o enlaces hipertensos entre iones (o átomos), ción entre sí. Dicho de otro modo, el motivo original y el
fenómenos que no aparecen en estructuras cristalinas orde- generado son de la "misma mano". Por ello, se di ce que el
nadas. mot ivo ori ginal y el generado por rotac ión so n congruentes
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Rotación de 360°, 1 vue lta Rotación de 180º, 2 vueltas Rotación de 120°, 3 vueltas
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4 6
FIGURA 2.1O Ejemp los de rotacio nes que hacen co incid ir el mo ti vo con una unidad idéntica para ejes de rotac ión de
orden 1, 2, 3, 4 y 6. Los sím bo los en el centro de los círc ulos representan las ilustrac io nes gráfi cas de estos ejes. El
diagram a 2 representa una proyecc ió n sobre el pl ano xy de la Fi g. 2. 6a.
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360º : A
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Debajo 1
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1
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Encima
1
1 (Equ iva lente a un
centro de simetría)
' ---- -
(a) Rotoinversión (b) Proyección de motivos (c) Plano ecuatorial
sobre el pl ano ecuatorial co n motivos proyectados
FIGU RA 2. 11 (a) Il ustrac ión de una ope ración de roto i nversión, co nsi stente en una rota c ión de 360º y unJ in ve rsión subsi-
guien te ;¡ través del centro de l globo. (b) Proyecc ión de los dos motivos un itarios (A y B) desde la co rteza ex terna del globo
sobre el pl ano ecua to ri al. (c) Loca li zac ión de los m o tivos proyectados sobre el p lano ecuatorial (vé ase también Fi g. 2. 12).
26 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
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(encima)
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(b) (Equivalente a una
rotación ternaria +
centro de simetría)
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422 622
(b) (el
FIGURA 2.14 Combinaciones de ejes de
rotación y generación de modelos ordenados .
.
z z (a) Perspectiva de un eje de rotac ión vertical
cuaternario comb inado con un eje de rotación
binario E-O en el pl anc ecuatorial. B es el
• - - -
•··.
- - - ~"
I
I -:-
,.
•
~ _·- - - - - • y
motivo origina l por encima del plano ecuato-
rial y detrás del eje de rotación binario E-0 .
También se muestra un motivo generado por
I este eje E-0. (b) y (c) Proyecciones planas de la
•••
I
localización de los ejes de simetría y de los
X •
motivos unitarios. (d) y (e) Esquemas tridimen -
sionales de la di stribu ción de los ejes-de sime-
tría. Véase el texto para el desarrollo de esta s
(d) (e) fi guras.
los elementos de simetría vistos en un cubo geométrico: así !izarse en posiciones simétricamente coherentes, de modo
como elementos de traslación adicionales . que no exista una serie infinita de eJes. Por ejemplo, si un eje
cuaternario A forma un ángulo agudo con otro eje cuaterna-
Combinaciones de rotaciones rio B, cada uno de ellos operará sobre el otro, generando una
Hasta ahora hemos considerado modelos engendrados por serie infinta de ejes. Para evitar esto, los ejes formarán un án-
un eje único de rotación o rotoinversión . Sin embargo, es po- gulo de 90º o de 54º44', como es el caso especial de la sime-
sible combinar vari os ejes de rotac ión y engendrar modelos tría cúbi ca. Además, todos los operadores de simetría deben
reg ulares tridimensionales Los ejes de simetría deben loca- co rtarse en un so lo punto.
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 29
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/ FIGURA 2.15 Combinación de un eje de rotación ternario perpendicular a la página y un eje de rota-
ción binario (E-0) sobre la propi a página. Los motivos unitarios original es están en el lado derecho. Los
motivos unitarios y los ejes de simetría engendrados están indicados por líneas de trazos y puntos. La
32 secuencia de simetría resultante es 32 y no 322. Compárese con la Fig. 2.14 .
Perspectiva Proyección
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0 0
-i +'
'
·,:'I•,
..._
i 4
m
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'
o'
6
m
0
• 0
0 0
o o Plano de ~ímetri,1
FtGURA 2.17 (a) Combinación de un eje de simet1·ía cuaternario y un plano de simetría perpendicu lar al mismo
Los motivos unitarios que pueden representarse por comas se muestran conve ncionalmente por puntos só lidos
negros o círcu los blancos a fin de diferenciar respec tivamente los moti vos unitarios que estén por encima del plano
de simetría de los que estén por debajo de él. (b) Combinación de un eje de rota ción senario y un plano de simetría
pérpendi cular al mismo.
pueden representarse por una secuencia de dígitos para los posiciones especiales . La Figura 2. 16 muestra la locali za-
. 1
tipos de ejes de rotación implicados. En tales símbolos se ex- ción Je estos ejes con referencia a una estructura de tipo cú-
presa cada serie de elementos de simetría equivalente bica. Los ejes cuaternarios son perpendiculares a las caras
simétricamente. Para los ejemplos de la Fig. 2.14 los símbo- del cubo, los ejes ternarios están en los vértices del cubo y
los serían 422 y 622 respectivamente. En las Figs 2.14d y e los binarios están localizados en los centros de las aristas. La
se representan tridimensional mente las localizaciones de los combinación 23 es también de simetría cúbica, pero ahora
ejes de rotación en las combinaciones 422 y 622. _ los ejes binarios son perpendiculares a las caras del cubo.
Otras combinaciones posibles de elementos de simetría Todas las combinaciooes de simetría cúbica o iso métrica po-
rotacional son 222, 32, 23 y 432. Obsérvese que en _la 32 seen una serie Je cuatro ejes ternarios (a lo largo de las dia-
ex isten sólo dos simetrías rotac ionales indicadas, en lugar de . gonales del cuerpo del cubo) . Estos ejes ternarios forman
tres corno en las otras combinaciones. La Figura 2. 1S mues- con los ejes normales a las caras (4 ó 2) ángulos de 54º44' .
tra que la combinación de un eje ternario con un eje binario (Para una rigurosa deducción de los limites sobre combina-
en un plano perpendicular no engendra otros ejes de simetría ciernes de operadores rotacional es . véase Boisen and Gibbs,
además de los tres binarios. La com bi11 ac1ón de éjes de sime- 1990; la referencia complela se encuentra al final de este ca-
tría 432 posee un a alta simetría co n los ej es locali zados en pítulo).
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 31
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planos ---- - -/- No plano
de simetría
4 2 2
422 mmm 4mm
(a) (b) (e)
FIGURA 2 .18 (a) Combinación de un eje de rotación cuaternario y de dos series de ejes de rotación binaria (véase también Fig. 2.14). Los moti-
vos unitarios por encima de la página se i_ndican por medio de puntos negros y los situados por debajo de la página vienen indicados por círculos
blancos. (b) Combinación de un eje de rotación cuaternario, cuatro ejes de rotación binarios y planos de simetría perpendiculares a cada uno de
los ejes. {e) Combinación de un eje de rotación cuaternario y dos series de planos de simetría paralelos al eje cuaternario.
Combinaciones de ejes de rotación y planos de simetría tro motivos unitarios (puntos) por encima y cuatro motivos
En la sección anterior hemos abordado la posibilidad de idénticos (círculos) por debajo del plano se simetría. Obsér-
vese que este plano viene indicado convencionalmente por
combinar simetrías de rotación del tipo indicado en las se-
un punto grueso negro. Este tipo de combinación de elemen-
cuencias 622, 422, 32, etc. Consideremos ahora algunos
tos de simetría viene representado por 4/m (léase cuatro so-
ejemplos de combinaciones de ejes de rotación y planos de
bre m) . La combinación de simetría de la Fig. 2.17 b viene
simetría. Como regla general, los planos de simetría situados
representada por 6/m. Otras combinaciones similares son
dentro de los cristales serán perpendiculares o paralelos a
2/m y 3/m.
cualquier eje de rotación presente. En la Figura 2.17a un eje
En una sección previa hemos deducido diversas combi-
de rotación cuaternario se combina con un plano de simetría
naciones de ejes de rotación tales como 622, 422, 222. Si
perpendicular al eje y en la Fig. 2. 17b se muestra un eje se-
añadimos planos de simetría perpendiculares a cada uno de
nario con un plano perpendicular al mismo. En la Fig. 2.17a
los ejes de rotación resultan las siguientes combinaciones de
la distribución del motivo es compatible con el eje de rota- simetría: 6/m 2/m 2/m, 4/m 2/m 2/m, y 2/m 2/m 2/m. En las
ción cuaternario y se indica por medio de comas por encima Figs. 2.18a, b y e se ilustran las combinaciones 422, 4/m
del plano de simetría. Estas se reflejan en el plano dando lu- 2/m 2/m y 4mm (comparar con la Fig. 2. 14). Los motivos
gar a otra serie de cuatro comas por debajo como indican en unitarios están indicados por puntos negros y círculos blan-
el dibujo las comas punteadas. Normalmente, los elementos cos equivalentes según estén situados respectivamente por
de simetría y los motivos unitarios se indican en proyección encima o por debajo del plano de proyección. En la secuen-
bidimensional en la forma que aparece en la parte derecha de cia 422 tenemos cuatro motivos unitarios por encima del pla-
la fig. 2.17a. Los motivos unitarios por encima del plano de no y cuatro por debajo, sumando un total de ocho motivos
simetría, así como los que están por debajo, se proyectai_:i so- simétricamente relacionados. En la secuencia 4/m 2/m 2/m
bre el propio plano. Esto hace que las comas procedentes de tenemos un plano de simetría perpendicular al eje cuaterna-
arriba coincidan con las de abajo. A fin de distinguir _los mo- rio (indicado en la Fig. 2.18b como un círculo negro) y pla-
tivos unitarios que están por encima del plano de proyección nos perpendiculares a cada uno de los cuatro ejes de rotación
(el plano de simetría en este caso) de los que están por deba- binaria que se encuentran en el plano ecuatorial. La traza del
jo, los primeros se indican, generalmente, mediante círculos plano de simetría, perpendicular al eje Este-Oeste, coincide
negros y los segundos mediante pequeños círculos blancos. co n el eje Norte-Sur y así sucesivamente. La combinación de
Cuando se utiliza esta co nvención en la proyección de la Fig. simetría 4/m 2/m 2/m co ntiene por lo tanto cuatro planos de
2. 17a resulta un eje de rota ción cuaternario rodeado por cua- simetría verti cales ade1ilás de uno horizonta l, perpendicular
',
....
-t
/
/
-
2mm 4mm
m
m
m
90º
~
"
'-' '-'
111
"
'-'
./ \ m
" ~ ~
(a) (b)
al eje cuaternario, En las Figs. 2. l8b y e se indican las trazas paralelos (y se cort~,n en él) al eje cuaternario y cuyas trazas
de los planos, por convenio, en forma de líneas continuas, En en el plano ecuatorial siguen las direcciones N-S, E-O for-
la Fig, 2,18b se engendran ocho motivos unitarios por enci- mando un ángulo de 45 º respecto a estas últimas. Estos pla-
ma del ecuatorial y ocho por debajo, sumando un total de l 6 nos de simetría se denominan verticales porque so n
unidades de simetría relacionadas. Sin embargo, otra posible perpendiculares al plano ecuatorial. Por ejemplo, en la co m-
combinación de rotación cuaternaria y planos de simetría binación 4/m, el plano de simetría es horizontal en el plano
viene ex presada por 4mm. Este simboli smo significa un eje ec uatorial y perpendi cular al eje cuatern ari o, El número tota l
de rotación cuaternaria y cuatro planos de simetría qu e so n de motivos unitarios relac ionados por la co mbinac ión de ele-
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 33
mentos de simetría en la combinación 4mm es de ocho, todos Antes de proceder al estudio de nuevos aspectos de la
los cuales se encuentran a un lado de la proyección (por en- morfología de cristales, debemos mencionar que todos los
cima de la página, como se indica en la Fig. 2. 18c). Otras elementos de simetría sin traslación que se han introducido
combinaciones similares son 6mm, 3m y 2mm. constituyen la expresión fácilmente observable (en cristales
En esta etapa es instructivo evaluar la interdependencia bien formados o en modelos de madera) de la distribución
de los planos de simetría (p. de s.) que se cortan entre sí y la interna atómica de la estructura. Esto era apreciable en la
simetría rotacional (a lo largo de la línea de intersección) que Fig. 2.13 y se muestra de nuevo en la Fig. 2.20. Esta ilustra-
resulta en consecuencia. Varios ejemplos de estas intersec- ción representa el empaquetamiento regular de los iones Na+
ciones se dan en la Fig. 2.19. Cuando dos p. de s. verticales y c1- en la estructura de la halita NaCI. Este esquema es una
se cortan formando entre sí un ángulo de 90º, la línea vertical función de los tamaños iónicos (del Na+ y en,
de sus cargas
de intersección es equivalente a un eje binario de rotación eléctricas y del tipo de enlace entre los iones (estas caracte-
(Fig. 2. l 9a). Cuando tres p. de s. verticales se cortan entre sí rísticas se abordan detalladamente en el Capítulo 4). Aunque
formando ángulos de 60º, la línea vertical de intersección es la estructura del NaCI (como se indica en la Fig. 2.20) tam-
un eje de rotación ternario. Si son cuatro los p. de s. vertica- bién contiene elementos de simetría de traslación (como se
les y se cortan bajo ángulos de 45 º , la línea de intersección verá en el Capítulo 3), parece obvio que todos los principios
es de rotación cuaternaria (Fig. 2. l 9b) y si son seis y los án- geométricos tratados hasta ahora son básicos para una mejor
gulos son de 30º , la línea de intersección es de rotación se- comprensión de las estructuras internas (no sólo de la mor-
naria. En la Figura 2.19c se ha añadido un p. de s. horizon_tal . fología) de los materiales cristalinos.
a la configuración de la Fig. 2. 19a. Este p. de s. horizoñtal
refleja los motivos en dirección hacia abajo y las líneas de in- 2.3.1 Resumen de las operaciones de simetría sin
tersección horizontales para todos los p. de s. se convierten traslación
en ejes de rotación binaria. En la Fig. 2.19d se ha añadido un En la exposición anterior hemos introducido diversos ele-
p. de s. horizontal a la configuración de la Fig. 2.19b. Ahora mentos de simetría: ejes de rotación (1, 2, 3, 4 y 6), ejes de
los motivos de la parte superior se reflejan verticalmente ha- rotoinversión (1, 2, 3, 4 y 6), un centro de simetría (i) y pla-
cia abajo y todas las intersecciones horizontal es entre los p. nos de simetría (m). Hemos tratado algunas de las co mbina-
de s. so n ejes de rotac ión binaria . ciones de ejes de rotación tal es co mo 622, 422, 222 y de ejes
34 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
' j
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 35
(\
Símbolos Monoclínico Tetragonal
Símbolos escritos
gráficos
4
1 Ninguno
•
•
... O 2
•--- •
\_) 00 4
1 (= centro)
}
•
véase
el pie de
OCD m
0 _0 4
00
2 (=m) la figura
3 (= 3 más centro)
4
t.
~ Offi
O:¼
6 (= 3/ m) ~
2/ m 4/ m
orr~ \_I_/
•
O@
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Triclínico 222 4mm
o OEB _tzi9
O :¼
mm2 42m
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FIGURA 2.21
o 1
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\_l./ 2/m2/ m2/ m
•
\/l~I
4/ m2/ m2/m
'- . /
Representación gráfica de la distribución de mot ivos unitarios compatib le con los elementos de
simetría de cada una de las 32 clases de cristal (grupos puntuales). Para todas las clases, excepto la triclínica,
existen dos diagramas circulares, el de la izquierda, que muestra -la distribución de los motivos unitarios, y el de
la derecha, que ilustra los elementos de simetría cohe rentes con estos motivos. Los motivos unitarios que están
por enc ima de la página son eq ui va lentes a los que hay por debajo de la_ misma, pero se diferencian mediante
puntos (por encima) y círculos (por debajo). Los símbolos de los elementos de simetría se muestran en la esq uina
superior izquierd a del diagrama . La presenc ia de un centro de simetría no viene indicada por ningún símbolo; su
presencia puede deducirse de la distribuc ión de los moti vo s unitarios. En lugar de 2 se utiliza el símbolo del
plano de simetría (m) . Los diagramas correspondi entes al sistema monoc líni co se representan según lo que los
cristal ógrafos ll am an el " segundo ajuste" , con ·m verti cal (perpend icular a la página) y el eje bin ario en la orienta -
ción este-oe ste. La simetría mon oclín ica pu ede tamb ién observa rse estab lec iendo el eje de rotación binari o per-
pendicul ar a la pág ina y o ri enta do el p. de s. paralelo a la mi sma; és te es el denominado "prim er ajuste" .
(contilllía)
\ ,
36 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
Hexagonal lsométrico
0000 3 6
í.T:\
•-•-•
\:lY
2/m3
º(\/\
\,/ \ )
32
_____ , 00 .
6/m
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32/m
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6m2º
AT0
6/m2/m2/m
tqi~
FIGURA 2.21 (continuación)
'Como 6 es equivalente a 3/m, las intersecciones del p. de s. horizontal (perpendicul ar al eje vertical) con los p. de s.
verticales dan lugar a ejes binarios situados en los planos de simetría verticales. Así pues, las trazas de los planos de
simetría vertica les y los ejes binarios horizontales son coincidentes.
1
i
1
J
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 37
B e
• • • • •
• • • • •
FIGURA 2.22 Esta figura representa una capa de puntos reticulares en una red cúbica. Se puede apre-
ciar que hay varias líneas posibles trazadas a través de este retículo y que incluyen un mayor o menor
número de puntos reticulares (o nodos). Estas líneas representan el trazado en esta sección de los pla-
nos crista linos posibles y resulta que de estos planos posibles, aquéllos que incluyen el máximo
A número de puntos reticu lares son los más frecuentes, tales como AB y AC.
''i•}:'.~~~;);:,i::~,;;:~{]~:~;
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES
a_1
(a) (b)
otras, y las bolas de rubí pierden rápidamente su esfericidad crece desde la etapa (1 ), un núcleo (con sólo facetas o), vía etapas (2)
y (3), a la forma final (4) con sólo caras a. Las fl echas son vectores de
al elevarse la te_mperatura con la fricción . Sin embargo,
crecimiento que representan la dirección de crecimiento más rápido
como la figura de dilatación térmica del rubí es un elipsoide del cri stal. Obsérvese que las caras perpendi cu lares a estos vectores
de revolución con una sección transversal circular, los roda- de crecimiento (ca ras o) se elimin an fin almente en la etapa (4). (b)
mientos cilíndricos (cortados paralelamente al eje temario Ilustración de los cristales co mpletos (en las distinta s etapa s 1 a 4),
para los cuales (a) proporciona la sección tran sversal esq uemática. La
del cristal) son prácticos. La mayoría de los minerales tienen
forma constituida so lamente por caras o es un octaedro; la que posee
coeficientes de dilatación térmica diferentes en direcciones sólo caras a es un cubo y las dos forma s intermedias son combinac io-
diferentes, por lo que son frágiles ante los cambios de tem- nes del octaedro y del cubo en difere ntes eta pa s del desa rrollo .
peratura y se cuartean fácilmente al calentarlos o enfriarlos.
El vidrio de Si 0 2, que tiene una estructura mucho menos _re-
gular que el cuarzo mismo, es más resistente a cambios tér- ción, el recíproco de 1~ velocidad de la luz en el cristal res-
micos que el mineral. pecto a la velocidad de la luz en el aire o en el vacío.
La velocidad de la luz en todos los cristales transparen- Las propiedades vectoriales discontinuas, por otro lado,
tes, excepto en aquellos que son isótropos (véase cap. 8) va- correspo nden sólo a ciertos planos o direcciones definidas
. ría continuamente con la dirección cristalográfica. De todas dentro del cristal. No existen valores intermedios de tales
las propiedades vectoriales de los cristales, los parámetros propiedades relacionados con direcc iones cristalográfi cas
ópticos son los que se determinan cuantitati vamente con más intermedias. Un ejempl o de tal propiedad es la velncidad de
facilidad y los que se expresan mediante el índ ice de refrac- crecimientn. La ve locidad de crec imiento de un plano en .un
\
A
1
11 1
11 1 /
11 - - - - - -1- -(
1 1
1 1
/ 1
/ 1
/ 1
/ 1
--- -r-r 1
1 1 - 1
1 1 1
1
A'
FIGURA 2.26 Elementos de simetría libres de traslación expresados en función de la morfología de los crista les. (a) Eje de rotación senario (6); (b)
eje cuaternario de rotoinversión (4); (e) centro de simetría (,) ; (d) plano de simetría (m) .
./
cristal está íntimamente relacionada con la densidad de pun- mismas hasta dejar de existir, y construyendo las formas más
tos reticulares en el plano. Hemos visto que un plano tal estables de crecimiento más lento durante el proceso. Des-
como AB en la Fig. 2.22 tiene una densidad de puntos mucho pués de completada esta etapa, el crecimiento es mucho más
mayor que el plano AD, AE o AF. Los cálculos de la energía lento, pues la adición se realiza ahora enteramente sobre la
implicada indican que la energía de las partículas en un pla- forma de mínima energía y crecimiento lento. Así, los mis-
no tal como el AB , en el que existe una elevada densidad de mos cristales, si se toman en las varias etapas de su desarro-
nodos es menor que la energía de las partículas en planos llo, sirven como modelos de la velocidad de crecimiento
menos densamente poblados, tal como el AF. De aquí que el para el compuesto que se está estudiando.
plano AB sea el más estable, puesto que en el proceso de cris- La velocidad de disolución de un cristal en un disolvente
talización la configuración de más baja energía es la de químico es, análogamente, un proceso vectorial discontinuo,
máxima estabilidad. Los planos AF, AD, AE, etc., crecerán, y la disolución de un cristal o de algún fragmento de un cris-
sin embargo, más deprisa que el AB, ya que se necesitan aña- tal único puede suministrar un poliedro más o menos defini-
dir menos partículas por unidad de área. En el crecimiento de do. Un ejemplo más claro de la naturaleza vectorial de la
un cristal a partir de un núcleo, las primeras formas que apa- velocidad de disolución lo suministran las figuras de corro-
recen serán las de energía relativamente alta y de rápido cre- sión. Si un cristal es tratado brevemente con un disolvente
cimiento. La adición continuada de material a estos planos químico que lo ataca, las caras se corroen. La forma de las
los formará hacia fuera , 1nientras que los planos de creci- marcas que se forman es regular y depende de la estructura
miento menos rápido se formarán retrasados (la velocidad de del cristal, de la cara que es atacada, de la presencia de im-
crecimiento de una cara es inversamente proporcional a la purezas químicas e inclusiones y de la naturaleza del di sol-
densidad de nodos, pues cuando menor es el número de vente. Puede obtenerse valiosa información acerca de la
nodos, menos material se requiere para el crecimiento y más geometría de la organización interna de los cristales a partir
rápido se hace éste) . La Figura 2.25 muestra como un cristal del estudio de t;les figuras de corrosión. 1
Sistema cristalino Clase de cristal Contenido de la simetría Sistema cristalino Clase de cristal Contenido de la simetría
* En esta tabla todas la, clases de cristales (g rupos puntuales) que comienzan por 6. 6. 3 y 3 están agrupados en el sistema hexagonal. En ediciones anteriores del Monua/ de
Mineralogío, el sistema he xagona l se clasificaba en las di visiones hexagonal y romboédrica. El uso de estas dos subdivis iones, basadas en la presencia de 6 ó 6 frente a los
ejes 3 o 3 en la simetría morfológica de un cris tal. da lugar a confusión cuando las in vesti gac iones subs iguientes con rayos X muestran. por ejemp lo, un cristal específico de
simetría 32 basado en una red hexagona l. Este es el caso del cuarzo bajo que presenta una simetría morfológica 32, pero que está hasado en una red hexagonal primitiva, resul-
tando un grupo espac ial P3 12 (ó P3 12) .
Sin embargo, el sistema hexagonal. según su simetría de red puede dividirse en hexagonal (6/111 2/111 2/111) y romboédrico (32/111). Esto da lugar a los siguien tes agrupamien-
tos:
Hexagonal Romboédrico
(división de red hexagonal) (división de red romboédrico)
6!111211112/m 32/m
6/1112 { 32/111 3111
6mm 3111 32
622 y 32 3
6/111 3 3
6 3
6
2.4.1 Simetría cristalina mites (véase pág. 57). El reconocimiento de los elementos de
simetría en cristales o modelos de madera que ponen de ma-
La forma externa del cristal bien formado refleja la presencia nifiesto la morfología de los cristales perfectos es muy seme-
o ausencia de los elementos de simetría libres de traslación jante al reconocimiento de la simetría en los diagramas
previamente tratados. Éstos son los ejes de rotación, los ejes ordenados (véase pág. ·119-134). Sin embargo, conviene re-
de rotoinversión, el centro de simetría y los planos especula- visar algunos aspectos de los elementos de si metría en rela-
res. La presencia de estos elementos de simetría puede detec- ·ción con la morfología de los cristales.
tarse en un cristal bien formado por la distribución angular Un eje de rotación es una línea imaginaria trazada a tra-
de las caras límites y a veces por su forma y tamaño. En los vés de un cristal alrededor de la cual el cristal puede girar y
cristales imperfectos o pobremente desa rrollados la simetría que en apariencia se repite 1, 2, 3, 4 ó 6 veces durante un a
no es, en general, evidente, pero puede deducirse a partir de rotación comp leta (Fig. 2. 10). La Fi g 2.26a representa t1n
una med ida cuidadosa de la relac ión an gular de las caras lí- eje de rotació n se nario. Cuando gi ra alrededor de este eje el
42 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
cristal se repite a sí mismo cada 60°, o sea seis veces en una cuatro) ejes de referencia. Estas líneas de referencia imagi-
rotación de 360º. narias, denominadas ejes cristalográficos, se toman parale-
Un eje de rotoinversión o de inversión rotatoria es una las a las aristas de intersección de las caras cristalinas
línea imaginaria que combina la rotación alrededor de un eje principales. Además, las posiciones de los ejes cristalográfi-
con una inversión (Figs. 2.11 y 2.12). Como ya vimos ante- cos vienen más o menos fijadas por la simetría de los crista-
rionnente, Tes equivalente a un centro de simetría (o centro les, pues en la mayor parte de los cristales nos encontramos
de inversión i), 2 equivale a un plano especular o de simetría, que coinciden con los ejes de simetría o con las normales a
3 es equivalente a una rotación ternaria más un centro de si- los planos de simetría. Para algunos cristales puede haber
metría, 4 es única y 6 es equivalente a un eje de rota ión ter- más de una posibilidad de ejes cristalográficos cuando la se-
nario con un plano especular perpendicular al eje. La Fig. lecc ión se hace sólo por la morfología. En el caso ideal de-
2.26b ilustra la expresión morfológica de un eje de rotoin- ben ser paralelos y sus longitudes proporcionales a las aristas
versión cuaternario. de la celda unidad.
Un centro de simetría se presenta en un cristal cuando Todos los cristales, con excepción de los que pertenecen al
una línea imaginaria puede pasar desde cualquier punto de sistema hexagonal (véase pág. 43) se refieren a tres ejes cris-
su superficie a través de su centro y un punto semejante se talográficos designados como a, by c; véase Fig. 2.27. En el
encuentra sobre la línea a una distancia igual más allá del caso general (sistema triclfnico) todos los ejes tienen diferen-
centro (Fig. 2.12a). Esto es equivalente a To inversión. Un tes longitudes y son oblicuos entre sí. Los extremos de cada
centro de la simetría se representa por i, para la inversión. En eje se designan con más o menos (+ o-); el extremo frontal
la Fig. 2.26c se ilustra un centro de simetría en un cristal. de a, el extremo derecho de b y el extremo superior de e son
Un plano de simetría (plano especular) es Gn plano ima- positivos; los extremos opuestos son negati vos. Los ángulos
ginario que divide el cristal en dos mitades, cada una de las que forman los extremos positivos de los ejes se designan
cuales, en un cristal perfectamente desarrollado, es la ima- convencionalmente con las letras griegas a, f3 y y. El ángulo
gen especular de la otra. La Fig. 2.26d ilustra la naturaleza y a es el comprendido entre las direcciones axiales b y c; el /3
posición de un plano especular o de simetría. está entre a y c y el ángulo y entre a y b. En resumen (véase
En nuestra exposición anterior sobre los elementos de si- también Fig. 2.27) los seis sistemas cristalinos están referi-
metría en los diagramas señalamos la existencia de 32 grupos dos a las siguientes direcciones axiales y ángulos axiales:
puntuales o clases cristalinas (véanse Tablas 2.1 y 2.2). Estos
Triclínico. Tres ejes desiguales que se cortan todos según
grupos puntuales definidos únicamente por su simetría están
ángulos oblicuos.
relacionados en la Tabla 2.4. Cada uno de estos grupos pun-
Monoclínico. Tres ejes desiguales, dos de los cuales for-
tuales recibieron en el pasado un nombre de acuerdo con el
man entre sí un ángulo oblicuo, siendo el tercero perpendi-
nombre de la forma general en cada clase. Estos nombres no
cular al plano de los otros dos.
se especifican en la Tabla 2.4, pero se darán en la discusión
Ortorrómbico. Tres ejes mutuamente perpendiculares, to-
subsiguiente de cada uno de los grupos puntuales (o clases de
dos ellos de diferente longitud.
cristales). La razón para omitir los nombres generalmente
Tetragonal. Tres ejes mutuamente perpendiculares, dos de
aceptados de los grupos puntuales en la Tabla 2.4 es que
los cuales (los ejes horizontales) son de igual longitud (a 1 y
cada grupo puntual viene definido únicamente por su nota -
a2 ) , pero el eje vertical es más corto o más largo que los otros
ción Hermann-Mauguin, pero no por su nombre.
dos.
Como puede apreciarse en las tablas 2.2 y 2.4 ciertos gru-
Hexagonal. Cuatro ejes cristalográficos; tres ejes horizon-
pos de clases cristalinas tienen características de simetría co-
tales iguales (a 1, a 2 y a 3 ) se cortan bajo ángulos de 120º; el
munes. Estos grupos de clases cristalinas se llaman sistemas
cuarto (vertical) es de longitud diferente y perpendicular al
cristalinos. Existen seis de estos sistemas, teniendo ~fl cuen-
plano de los otros tres.
ta que el sistema hexagonal posee dos subdivisiones (hexa-
lsométrico. Tres ejes mutuamente perpendiculares de lon-
go nal y romboédrica) basadas en la simetría de red que es
gitudes iguales (a 1, a2 y a3).
hexagonal o romboédrica (véase nota al pie de la Tabla 2.4).
Relaciones axiales
2.4.2 Ejes cristalográficos
En todos los sistemas cristalinos, con la excepción del
En la desc ripción de los cristales resulta conveniente referir iso métri co, existen ejes cristalográficos de longitud diferente
las forma s ex tern as o la simetría intern a a un a seri e de tres (o entre sí. Si fuese pos ible ais lar un a celda uni dad y med ir cu1 -
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 43
+e +e
I - J -a
I
-b
+b
+b
+a
+a 1
1
'-
1
e -e
a1'b1'c
a1' /31' Y" 90º
ª">b,t90º;e a = r= 90º
/3
Triclínico Monoclínico
+e +e
+e
-a -a, , - a,
+b ----- -- - ,!<-+--- + ª2
+a
+ a, + a,
'-e
1
1
1
1
1
:- e 1 - (
+e
- a, a
L
I
I
I
I
-~ ----------~ - -+~ - - - - - - + ª2
U,oº + ª1 :
\
\
+ a, - - J3
1
1
,-e
a, =a2 =a1, ángulos entre sí, 120º a, = a2 = a1 ; todos los ejes
e perpend icu lar _al plano que contiene a,, a2, a3 forman entre sí ángu los de 90°·
Hexagonal lsométri co
FIGURA 2.27 Ilustrac iones d el sistema convenc ional de ejes cristalográfi cos adoptado para cada uno de los se is sistema s crista-
linos. La s tres direccio nes se denominan a, by c, a menos que la simetría las haga eq ui va lentes. La direcc ión ve rtical se deno-
mina e, excerito en el sis tema isométri co, don de lodos los ejes son igua les. Los dos ejes hori zonta les se llaman a y b. Si son
igua les, se denomin an con la mi sm a letra, a 1 y a2 . En el sistema hexagona l existen tres ejes iguales horizon tales: a 1, a1 y a1 . Véase
Ta bla 2.9 para las rela ciones entre la rota ción ele simetría (como en el sistema Hermann-Ma uguin ) y los ejes crista lográíicos.
r .
44 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
se puede determinar el tamaño de a y h relativo. Así, a/b : Un plano que corta a los tres ejes a la distancia unidad ten-
blb : clb = X : 1 : Y. En el caso del azufre resulta la relación dría los parámetros la , 1by le. La Fig. 2.29b muestra el de-
a : b : e= 0,813 : I : 1,903. Estas relaciones expresan así las sarrollo de las caras cristalinas que son paralelas a los planos
longitudes relativas, no las absolutas, de las aristas de la cel- reticulares indicados en la Fig. 2.29a. Debe recordarse que
da unidad que corresponden a los ejes cristalográficos. las intersecciones indicadas en las caras son valores estricta-
Vimos anteriormente (pág. 37) que el número de planos mente relativos y no indican longitudes reales de corte.
cristalinos que aparecen como caras es limitado y que la re- Cuando las intersecciones se asignan a las caras de un
lación angular entre ellos depende de la celda unidad, es de- cristal sin conocimiento de las dimensiones de la celda uni-
cir, de la longitud de sus aristas y de los ángulos entre sus taria, una cara que corta a los tres ejes recibe la asignación
aristas. Mucho antes de que la investigación por rayos X hi- arbitraria de los parámetros unitarios I a, 1b y I c .. Esta cara,
ciera posible determinar las dimensiones absolutas de la cel- llamada cara unitaria, es generalmente la mayor en el caso
da unidad, se conocía esta relación entre la morfología en que hayan diversas caras que corten los tres ejes. La Fig.
cristalina y la estructura interna, y se calcularon relaciones 2.30 muestra un cristal ortorrómbico que consta de caras
axiales . Midiendo los ángulos interfaciales en el cristal y ha- cada una de las cuales corta a los tres ejes cristalográficos.
ciendo ciertos cálculos, es posible obtener relaciones axiales La cara mayor (sombreada), que corta a los tres ejes crista-
que expresan las longitudes relativas de los ejes cristalográ- lográficos en sus extremos positivos, se toma como cara uni-
ficos. Es interesante apreciar la escasa diferencia que existe taria. Sus intersecciones son la , t·b y le, como se indica. Las
entre las nuevas relaciones axiales, calculadas a partir de las intersecciones de la cara más pequeña por encima de la an-
dimensiones de la celda unidad, y las relaciones antiguas de- terior pueden ahora estimarse prolongando las aristas de la
ducidas de las medidas morfológicas . Por ejemplo, las rela- cara más pequeña en la dirección de los ejes a y b. Las inter-
ciones para el azufre dadas a conocer en 1869 son a : b : e = secciones de la cara superior se convierten en 2a, 2b, 2c/3
0,8131 : I : 1,9034 y están, obtenidas a partir de cálculos respecto a la cara unitaria. Estas intersecciones pueden di vi-
morfológicos; a: b : e= 0,8 l 35 : l 1,9029, y están a partir dirse por el factor comú n 2, resultando la, 1b, c/3 . Este
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 45
e
vertical-t~ ¡B
( 12,87 A 1
-----'-----<a'-------~ b
la: lb: le
A- --------•--------•-- A
1
1
1
1
A' ----e----.--A'
1B
1 :
a 1a: 1b: =c -+- : ; , la: lb:=c
I 1 1
I 1 1
Intersecciones V-...!_ ..J.
AA - 1a:= b: = e / 1
Intersecciones
8
""
'\ AA-1 :~:~
A'A'-2 :~ :~
88--oo : 1 :~
ver~i~al\ .... -·· ~AB AB-1 : 1 : co
--....-;l
. ,,__-----+---+- ª2
_.. ·· 1
...... 1 la, :~a1 : la-,
A - .. ·-· - • - - - - - A Índi ces de Miller
...
.
1
1
100
1 AA- f~~ = 100
A' - __, __ - - - A'
;: : 100 A'A'- ( !.!..!.) x 2 = 100
01 2--
1
1 _,_
BB- .!.!.!. = 010
8 /
/
AB- ! !.!. = 110 ªi
11 -
: 1é.11 : 00 ª:i
(a)
( ,,,,-,, ,-,,
(b)
FIGURA 2.31 (a) Intersecciones e índices de Miller para algunos planos en una red isométri ca. (b) Intersecciones e índices de Miller para algunas
caras que modifican el vértice de un cubo.
+e +e +e
1 1
1 1
1 1
.- 1 1
>-:. 1 1
1
1
:f;-t~:: í
-,-- "1- - -
1 _I
~&tr·JJ· =-- + ª2
1 1 ' .1.--- 1' .
,. 1
1 1 r- ...
1 1 1
1 1 ........
1 1 + a, 1 1 1
f 1 ·· 1 1 1 -
_L_f- _ _ J. 1
1
)- - - -t--'---·
1
-e -e -e
+ a, - ªJ + a, cara del
+ ª1 cara del
ca ra del cristal cristal
cristai
FIGURA 2.33 Deducción del índice de Bravais-Miller de cuatro dígitos a partir de las intersecciones de tres ca ras
diferentes en el sistema hexagona l.
4 - 2
1 -
m 3m-
1
----t---_
1
/ /
o ' \
\
I
I \
I \
1
1
\
\
I
\
111 /
\
\
• /
I
/
e
FIGURA 2.34 Desarrol lo de una forma de
una cara con índice de Miller (111) en las cla-
ses cristalinas 1 y 4/m 3 2/ m. En el caso de la
simetría T se desarrolla una forma de dos
caras, un pinacoide. En la ilustración de la
clase isométrica el polo correspondiente a la
cara (111) coincide con la posición del eje ter-
nario de rotoinversión . Las caras de la parte
superior del cristal vienen indi cadas genera l-
mente por puntos y las de la ca ra inferior por
círculos huecos. Debido a la complejidad de la
figura isométrica sólo se han indicado los índi -
ces de Miller de las cuatro caras superiores del
octaedro; existe una serie similar para las cua-
tro caras inferiores. Pinacoide 11111 Octaedro 11 111
forma y los elementos de simetría de un cristal. Por ejemplo, Aunque las caras de una forma pueden tener diferentes
en la Fig. 2.34, donde tenemos elementos de simetría que tamaños y conformaciones debido a mala formación del cris-
pertenecen a dos clases cristalinas, I (en el sistema tal, la semejanza es frecuentemente evidenciada por estrías
triclínico) y 4/m 3 2/m (en el sistema isométrico), nos intere- naturales, corrosiones o crecimientos, como se indica en la
sa desarrollar la forma completa de la cara unitaria ( 111 ). En Fig. 2.35. En algunos cristales las diferencias entre caras de
el caso de la simetría T (que es equivalente a un centro de diferentes formas pueden apreciarse sólo después del ataque
sirnetría) desarrollamos una cara adicional haciendo una in- con ácido. En las Figs. 2.35 a y b están expuestas tres for-
versión a través del origen de los tres ejes cristalográficos. mas, cada una de las cuales tiene aspecto físico diferente al
Esta cara adicional tendrá los índices ( I I I) . La forma en de las otras, y en la Fig. 2.35c hay dos formas.
el caso de T consiste, por tanto, en dos caras paralelas sola- En nuestra exposición de los índices de Miller vimos que
mente y se conoce con el nombre de pinacoide o paralelo- una cara cristalina puede ser designada por un símbolo ence-
edro. En el caso de 4/m 3 2/m los elementos de simetría rrado entre paréntesis tal como (hkl), (010) ó (l 11 ). Los ín-
engendran siete caras adicionales para (111) con índices dices de Miller pueden también usarse como símbolos de las
(111), (111) , (III), (IT1) , (III), (III) y (III). formas y se encieinn entonces en llaves tales como ( hkl),
Esta forma se conoce con el nombre de octaedro. Debe acla- ( OIOJ, etc. Así, en la Fig. 2.34 ( 1 11 ) se refiere a una cara es-
rarse por tanto, que el número de caras que pertenecen a una pecífica, mientras que ( 1l I J abarca a todas las caras de la
fo rmo viene determinado por la simetría de fa clase cristalina. forma. Al escoge r un símbo lo de las formas es co nv eni ente
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 49
1 111111111111
1111111111111
11111 \l' 11111
11111, .. 11111
1111111111111
1111111111111
111 111111 1111
seleccionar, si es posible el símbolo de la cara con números debe encerrar espacio, es necesario un mínimo de dos formas
positivos; {111} mejor que {!TI}, {·0 10} mejor que (OTO} . abiertas, las cuales pueden combinarse con otras formas ce-
En cada clase cristalina hay una forma , cuyas caras cor- rradas o abiertas.
tan a todos los ejes cristalográficos a diferentes distancias:
es la forma general {hkl}. Todas las otras form~s que pue- Nombres de formas
dan estar presentes son formas especiales. En los sistemas En esta edición, al igual que en las anteriores de este texto,
ortorrómbico, monoclínico y triclínico, { 11 1} es una forma seguiremos un esquema de nomenclatura de formas, origi-
general, pues la distancia unidad en cada uno de los ejes es nalmente propuesto por Groth en 1895 y modificado por A.
diferente. En los sistemas cristalinos de simetría superior en F. Rogers en I935 (véanse Referencias). Este esquema reco-
los que las distancias unidad en dos o más de los ejes crista- noce 48 tipos diferentes de formas cristalinas que pueden ser
lográficos son las mismas, una forma general debe cortar los distinguidas por las relaciones angulares de sus caras. Trein-
ejes iguales a diferentes múltiplos de las distancia unidad. ta y dos de éstas se representan por las formas generales de
Así {121 } es una forma general en el sistema tetragonal , las treinta y dos clases de cristales (o grupos puntuales); diez
pero una forma especial en el sistema isométrico, y { 123} es son formas especiales cerradas del sistema isométrico y seis
una forma general en el sistema isométrico. El concepto de son formas abiertas especiales (prismas) de los sistemas
una forma general puede también relacionarse con los ele- hexagonal y tetragonal. En este esquema de nomenclatura, el
mentos de simetría de una clase cristalina especial. Una cara nombre de cada una de las 32 formas generales, {hkl} (o
(hkl) no será paralela o perpendicular a un elemento simple {hk1.l} en el sistema hexagonal) se convierte en el nombre
de simetría independientemente de la clase cristalina. Sin descriptivo de cada una de las 32 clases de cristales. Por
e~bargo, una forma especial consta de caras que son parale- ejemplo, en T la forma general {hkl I es una forma de dos ca-
las o perpendiculares a alguno de los elementos de simetría ras llamada pinacoide y el nombre descriptivo para Tes la
de la clase cristalina. Para la mayor parte de las clases cris- clase pinacoidal. De igual modo, el nombre de la forma ge-
talinas, la forma general contiene un número de caras mayor neral {hkl} en 4/m 2/m 2/m (del sistema tetragonal) es dite-
que cualquiera de las formas especiales de la misma clase. tragonal -dipirámide; por tanto, la clase 4/m 2/m 2/m se
En la Fig. 2.34 se ha desarrollado una forma de dos caras denomina comúnmente clase ditetragonal-dipiramidal. Esta
y otra de ocho caras. La primera { 11 1} para la clase cristali- nomenclatura para las formas generales y las clases cristali-
na T se define como unaforma abierta, ya que consiste en nas ha sido usada ampliamente en el mundo de habla inglesa.
dos caras paralelas que no encierran espacio alguno (véase Un esquema algo distinto, en el cual se consideran sólo
también Fig. 2.36). La forma de ocho caras { 111 } en la clase 47 tipos de formas (en lugar de 48 como en la notación ante-
cristalina 4/m 3 2/m es una forma cerrada, pues las ocho ca- rior), fu e recomendado por los cristalógrafos del Instituto
ras juntas incluyen un espacio (Fig. 2.32 y 2.36). Fedorov de Leningrado en 1925. La razón para la reducción
Un cristal exhibe usualmente varias formas combinadas, en este esquem a de 48 a 47 formas diferentes y nombres de
pero puede tener só lo una, supon iend o que se trate de una formas es que la fo rm a domo (fo rm a {hkl} en la clase m) y
forma cerrada. Puesto qu e cualqui er co mbinac ión de formas la esfenoide ( (hf.:./1 en la clase 2) no se di ~tinguen como for-
so CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
Formas no-isométricas
m
\
1
\
\
\
/
l _ - - - -:- --
::: .-;,--- -
/ \
- -- -: ~ ~.::- - -- \
\
/ 1
1 1
1
1
1 ' 1
1
-~ - 1
1
1 1
1 1
1 1 1
1 1 __ 1----- ....
./
' - -- 1 ~--
--- 1
--~-
'
,,'
~-
o 6 ó o
1 1 1
1 1 1
1
1
1 1
1 1
1 1
1 1 1
1 1 1
1 1
1 1 1
1 1 1
1 1 1 1
_ j__~_ -'""--~- - 1
1 1
FIGURA 2.36
o
L;i s 48 (o 47) form as cr ista linas diferentes y algunos de sus elementos de simetría.
(con timía)
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 51
(12) Pirámide (13) Pirámide ( 14) Pirámide (15) Pi rám ide (16) Bipirámide
rómbi ca trigonal di trigonal tetragonal ditetragonal
.,
(co ntimía)
,.
1
(26) Trapezoedro lrigonal (2 7) Trapezoedro letragonal (28 ) Trapezoedro hexagonal (29) Esc,1lenoecl ro lc>[Link]
(Esca lenoedro r<'>rnbi co)
•
(30) Esca lenoedro hexagona l (3 1) Romboedro (32) Biesfenoide rómbico (33)Bies ienoide tetragona l
(Escalenoedro dilri gona l) (Telra edro rórnb ico) (Tetra edro lelragonal )
Formas isométricas
(3 4) Cubo (hex;iedro) (15) O ctaedro (36) Dodecaedro (Dodecaedro rórnbicol (V) Tet rahe xaedro
(Jíli Trapezoedro (:19) Triocta edro (Tr ioct;:,edro trigonal) (40) Hexaoctaeclro (Hcx,1octaedro) (41 ) Tetr.1cdro
/ Trio< t,wdro tetrdgonal l
(rn n//mí,1)
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 53
(46) Piritoedro (Bihexaedro) (47) Diploide (Bidodecaedro ) (48) Tetartoide (Tritetraedro pentagonal)
mas distintas; cada una es un diedro (es decir, una forma figuras . Lógicamente no extenderemos esta dualidad a lo lar-
compuesta de dos cara no paralelas) como se reconoce en el go de todo el libro, a causa de la dificultad de leer un nombre
esquema del Instituto Ferodov (véase Tabla 2.5). Reciente- constantemente seguido de un sinónimo entre paréntesis.
mente esta nomenclatura ha tenido mayor aceptación inter- Téngase en cuenta, sin embargo, que aunque los nombres de
nacional que la de Groth y Rogers, por ser más lógica y más las formas son frecuentemente útiles, no son absolutamente
fácil de aprender para el alumno principiante. En el esquema necesarios, pues una forma está únicamente definida por una
recomendado internacionalmente, el nombre de la forma combinación de sus índices de Miller y la notación Her-
viene determinado por el número y forma de sus caras y está mann-Maugin de su simetría del grupo puntual.
basado en raíces griegas, como se explica en la nota al pie de
la Tabla 2.5. Aunque los nombres definidos por el sistema de Ilustración y descripción de las formas
Ferodov son más lógicos, algunos tienden a ser más largos. Las formas relacionadas en las Tablas 2.5 y 2.6 están ilustra-
En las tablas 2.5 y 2.6 se relacionan los nombres de las das en la Fig. 2.36. En el caso de prismas, pirámides y
48 formas de la nomenclatura de Groth-Rogers, así como los bipirámides (nºs 5 a 25 en la Fig. 2.36), las representaciones
nombres equivalentes de las 47 formas definidas por los cris- tridimensionales no muestran convenientemente las formas
talógrafos del Instituto Ferodov. En la exposición sistemáti- de las secciones transversales. Por esta razón, los distintos
ca subsiguiente de las formas para cada una de las 32 clases prismas numerados de 5 al 1 1 _vienen acompañados de una
de cristales (o grupos puntuales) se relacionan el .nombre de sección tran sversal perpendicular al eje del prisma; las for-
la forma para el esquema Groth-Rogers y se añade, entre pa:. mas de estas secciones transversales representan secciones
réntesis, la forma recomendada internacionalmente para el perpendiculares a los ejes largos de las pirámides (nºs 12
nombre. Es decir, si los dos esquemas de nomenclatura son a 18) y bipirámides (nºs 19 a 25). El contenido de simetría to-
di stintos (muchos de los nombres son idénticos en los dos es- tal de cad a una de es tas forma s se abord a con detall e en una
qu emas; véase Tablas 2.5 y 2 6) se indi ca la no mencl atu ra secc ión pos teri or tit ulada "las treinta y dos clases de cri sta -
dual en el texto, así corno en las leyend as de mu chas de las les'' .A. co11 1irw ació11 se expon en sólo un as breves desrnp-
54 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
Nombre recomendado
internacionalmente
Nombre según Groth-Rogerst N~ de caras (según el Instituto Fedorov)
1 Pedión 1 Monoedro
2 Pinacoide 2 Paraleloedm
3 Domo
4 Esfenoide
~ ¡ ~' Diedro
* Se relaciona e l número de caras de cada fo rma. Los números de la primern columna, a la izquierda, se relieren a la Fíg. 2.36. En este
listado los ocho términos s inónimos están en letra cursiva.
t La terminología de Groth-Rogers es un comprom iso de nombres generalmente usado en e l mundo de habla ing lesa. El s istema reco-
mendado internacionalmente está basado en los términos generalmente aceptados para las formas geométricas, con adjetivos deriva-
dos de raíces griegas. Los adjelivos expresan la forma de la sección tran sve rsal de la forma geométri ca ideal. bíen a la mit ad de su
altura , bien cerca de un vértice. Por ejemplo, en e l prisma rómbico, la sección transversal de l prisma tiene forma de rom bo. Los pre-
fijo s griegos para 1, 2. J, 4, 5, 6, 8 y 12 son 1110110, di. tri. 1c11<1_ ¡,e11w. hexa. oc ia y dodeca; la palabra go11ío sigrüfica ángulo. co mo
en hexágono; hedron (o edran) significa cara como en poliedro: r0111ho. una figura plana con cuatro lado:,.; iguales y ángul os opuestos
igua les (dos agudos. dos obt usos)~ prisma . tres o m;:is ca ra:-. 4uc :-.e cortan en aristas para lelas : ¡Jirámide~ tres o más caras. cuyas aris-
ta s se cortan en un punto; lrapewedro. un a forma con ca ras que: so11 [Link] (caras de cuatro lados, de los cuales 110 ha y dos
p:irale lns . <JUnque dos lados adyacentes so n igual es ): y escoh-11t1cdro. en el cual las ca ras son triángulos esca lenos (tri ~ín gul os de
L,d os dc.,ig ualcs)
1
L_______ - - -- - ~·-~---- - - - - - - - - -- - - ----~-
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 55
34 Cubo 6 Hexaedro
35 Octaedro 8 Octaedro
36 Dodecaedro (rómbico) 12- Dodecaedro-rómbico
37 Tetrahexaedro 24 Tetra hexaedro
38 Trapezoedro 24 Trioctaedro tet ragonal
39 Trioctaedro 24 Trioctaedro trigonal
40 Hexoctaedro 48 Hexaoctaedro
41 Tetraedro 4 Tetraedro
42 Tritetraedro 12 Tritetraedro trigonal
43 Dodecaedro deltoide 12 Tritetraedro tetragonal
44 Hextraedro 24 Hexatetraedro
45 Giroide 24 Trioctaedro pentagonal
46 Piritoedro 12 Bihexaedro
47 Diploide 24 Bidodecaedro
48 Tetartoide 12 Tritetraedro pentagonal
En los nombres reco me ndados internacionalmente se utili zan adjetivos qu e describen la forma (rómbico) o el número de aristas (trigonal).
* En la columna cen tral se indi ca el número de caras de cada forma. Los números de la izquierda se re ticren a la Fig . 2.36.t
t Véase la nota al pie de la Tabl a 2.5 en lo que hace referencia a la termi nología.
ciones de las formas indicadas en la Fig. 2.36 (los números Bipirámide. Formas cerradas de 6, 8, 12, 16 ó 24 caras ( 19-
entre paréntesis de las siguientes descripciones se relacionan 25). Las bipirámides pueden considerarse como formadas
todos con la Fig. 2.36). por dos pirámides unidas por reflexión de una sobre la otra a
Pedión (monoedro). Forma que comprende una sola cara través de un plano de simetría horizontal.
(1 ).
Trapezoedro. Formas cerradas de 6, 8 ó 12 caras con 3, 4
Pinacoide (paraleloedro). Forma abierta constituida por ó 6 caras superiores giradas con respecto de las 3, 4 ó 6 caras
dos caras paralelas (2). inferiores (26-28). Estas formas son el resultado de un eje
Domo (diedro). Formado por dos caras no paralelas, simé- ternario, cuaternario o senario combinado con ejes binarios
tricas con relación a un plano de simetría (m) . Es una forma perpendiculares. Además existe un trapezoedro isométrico
abierta (3). de 24 caras (tetragón-trioctaedro, nº 38). En los trape-
Esfenoide (diedro). Dos caras no paralelas simétricas con zoedros bien desarrollados cada cara es un trapecio.
respecto a un eje de rotación binario (4). El sistema de no- Escalenoedro. Forma cerrada de 8 ó 12 caras (29 y 30)
menclatura internacionalmente recomendado se refiere a agrupadas en pares simétricos. En el escalenoedro tetragonal
ambas formas, el domo y el esfenoide, como diedros . Esto es (escalenoedro rómbico) aparecen dos pares de caras arriba y
debido a que ambas formas consisten en dos caras que se dos pares abajo, relacionadas entre sí por un eje de rotoinver-
cortan (diedros) y también a que la nomenclatura no refleja sión cuaternario. Las 12 caras del escalenoedro hexagonal
el elemento de simetría responsable de la forma. (escalenoedro bitrigonal) presentan tres pares de caras arriba
Prisma. Es una forma abierta compuesta de 3, 4, 6, 8 ó 12 y tres pares abaj o en posición alterna relacionadas entre sí
caras, todas ellas paralelas al mismo eje. Excepto para cier- por una rotoinversión ternaria. En los cristales perfectamente
tos prismas contenidos en el sistema monoclínico, el eje de desarrollados, cada cara es un triángulo escaleno.
la zona es uno de los ejes cristalográficos principales (5- 11 ). Romboedro . Seis caras que constitu yen una forma cerrada.
Pirámide. Así se denomina a la forma abi erta compuesta Tres de ellas de la parte superi or alternan con las otras tres de
de 3, 4, 6, 8 ó 12 caras no paralelas entre sí que se cortan en la parte inferior giradas entre sí 60º (nº 3 1). Los romboedros
un punto ( 12-18). se encuentran só lo en los grupos puntu ales 3 2/m, 32 y 3.
56 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
e 10011
m a lll
10101
¡'
1
1
1
1
'
1
... ,:________ - ·----
--- ......>------ '7
(a) (b)
(e)
FIGURA 2.39 Ejemplos de algunos hábitos cristalinos en el sistema isométrico . (a) Cubo idea l y cubo mal formado. (b)
Octaedro idea l y octaedro as imétrico. (c) Dodecaedro ideal y dodecaedro mal formado .
Ca ra del cristal
Normales a las
caras del cristal
(a) {b )
FI GURA 2.41 (a) . G oni ómetro de co ntac to. (b) Ampliació n esquemáti ca de (a) mostrando la medida del ángulo interno a..
00 1
cada en la Fig. 2.41 b es evidente que el ángulo que se regis- similar a la localización de puntos en la superficie terrestre
tra es el ángulo que forman los polos con las caras del cristal, por medio de la longitud y latitud. Por ejemplo, las coorde-
es decir, el ángulo interno. Así, en la Fig. 2.41a, el ángulo nadas angulares 74º 00' longitud oeste y 40° 45' latitud norte
debe leerse como 40º y no como 140º. sitúan un punto en la ciudad de Nueva York. Esto significa
que el ángulo, medido en el centro de la Tierra, entre el plano
del ecuador y una línea trazada desde el centro de la Tierra a
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS aquel punto en Nueva York es exactamente 40º 45' y el án-
gulo entre el meridiano de Greenwich y el meridiano que
Una proyección de un cristal es un medio de representar un
pasa por el punto citado, medido hacia el oeste en el plano
cristal tridimensional en una superficie plana bidimensional.
del ecuador, es exactamente 74º 00'. Estas relaciones se ex-
Diferentes tipos de proyección se usan para fines distintos,
pero cada una de ellas se lleva a cabo según reglas definidas presan en la Fig. 2.43.
Un sistema similar puede emplearse para situar los polos
de tal manera que la proyección tiene una relación conocida
de las caras en la proyección esférica de un cristal. Existe, no
y constante con el cristal. Los dibujos de los cristales que se
obstante, una diferencia fundamental entre situar puntos en
presentan en este libro se conocen como proyecciones clino-
una proyección esférica y situarlos en la superficie de la Tie-
gráficas y son de un tipo tal de perspectiva que parecen una
rra. En la Tierra, la latitud se mide en grados norte o sur des-
fotografía en dos dimensiones del crÍstal. Éste es el mejor
de el ecuador, mientras que el ángulo que se emplea en la
método para representar el cristal y muchas veces es superior
proyección esférica es la colatitud, o ángulo polar, que se
a la fotografía.
mide en grados desde el polo norte. El polo norte de una pro-
yección cristalina tiene por tanto una colatitud de Oº, y el
2.6.1 Proyección esférica
ecuador la tiene de 90º. La colatitud de la ciudad de Nueva
Ya que el tamaño y forma de las distintas caras de un cristal York es 49º l 5'. Este ángulo se expresa en cristalografía por
son accidentes del proceso de crecimiento, se desea reducir la letra griega p (rho ).
a un mínimo este aspecto en la proyección del cristal. Al La "longitud cristalina" del polo de una cara en proyec-
mismo tiempo es importante realzar la relación angular entre ción esférica se mide, como las longitudes en la Tierra, en
las caras. Con el fin de situar las caras de acuerdo con sus re- grados que llegan hasta 180º, en sentido de las agujas del re-
laciones angulares y sin consideración de su forma o tamaño, loj o en sentido inverso desde un meridiano origen análogo
podemos usar la proyección esférica. Podemos comprender al meridiano de Greenwich en geografía. Para situar este me-
la construcción de tal proyección de la siguiente manera ridiano de referencia, el cristal se orienta de manera conven-
(Fig. 2.42). Imaginémonos un modelo hueco de un cristal cional, con la cara (O IO) a la derecha del cristal. El meridiano
que contenga un punto brillante de luz en su interior. Situe- que pase por el polo de esta cara se toma como origen. Así,
mos ahora este modelo dentro de una gran esfera hueca de para determinar la longitud cristalina de cualquier cara del
material translúcido y hagamos que el foco luminoso ocupe cristal, se hace pasar un meridiano por el polo de esta cara y
su centro. Si ahora hacemos un orificio en cada cara de tal el ángulo entre éste y el meridiano cero se mide en el plano
manera que el rayo de luz que emerge por el orificio sea per- del ecuador. Este ángulo se designa con la letra griega </J (fi).
pendicular a la cara, estos rayos de luz incidirán en la super- Si la esfera se corta por un plano, la intersección será un
ficie interna de la esfera y formarán una mancha brillante. El círculo. Los círculos de diámetro máximo son los formados 1
conjunto se parece a un planetario en el cual el modelo cris- por planos que pasan por el centro y que tienen por diámetro
¡·
talino con su luz y sus orificios es el proyector, y la esfera el de la esfera. Se denominan círculos máximos. Todos los 1
traslúcida es la cúpula. Si ahora marcamos en la esfera la p_o- demás círculos formados por otros planos que corten la esfe- !¡
sición de cada mancha de luz, podemos eliminar el modelo ra son círculos menores. Los meridianos en la Tierra son cír-
y tendremos un registro permanente de las caras del c~istal. culos máximos, as í como el ecuador, mientras que los
Cada una de estas caras viene representada en la esfera por -paralelos de la latitud son círculos menores.
un punto denominado polo de la cara. Ésta es la proyección La proyección esférica de un cristal nos suministra rel a-
. esférica. ciones zo nales interesantes , pues los polos de las caras de
La posición de cada polo y por tanto sus relaciones angu- un a zona se sitúan en un círculo máx imo de la proyección.
lares con los demás pueden fijars e med iante sus coordena- En la Fig. 2.42 (proyecc ión esféri ca) las caras (00 1), ( 1O1),
das angulares en la esfera. Esto se lleva a cabo de manera ( lOO), ( l OT) y (OOT) fo rm an un a zona cuyo eje de zo na es
·· '
[O I O]. Como el círculo máximo según el cual los polos de es- las caras cristalinas situadas en el hemisferio norte de la pro-
tas caras se hallan dispuestos a pasar por los polos norte y sur yección esférica con el ojo puesto en el polo sur, las intersec-
de la proyección, se denomina círculo máximo vertical. El ciones de las visuales con el plano ecuatorial serían las que
eje de zona es siempre perpendicular al plano que contiene indicarían los polos correspondientes en la proyección este-
los polos de las caras y por tanto todos los círculos verticales reográfica. Podemos así construir una proyección estereo-
tienen ejes de zona horizontales. gráfica trazando líneas desde el polo sur a los polos de las
caras en el hemisferio norte. Los polos correspondientes en
2.6.2 Proyección estereográfica la proyección estereográfica se sitúan en los puntos donde
estas líneas cortan al plano ecuatorial. La relación de las dos
Es importante, al proceder a reducir la proyección esférica proyecciones se manifiesta en la Fig. 2.44.
de un cristal a una superficie plana, que se preserve la_rela- Puesto que en la práctica se sitúan los polos directamente
ción angular de las caras de modo que éstas revelen la verda- en la proyección estereográfica, es necesario determinar las
dera simetría. Esto puede hacerse de la mejor . manera distancias estereográficas en relación con los ángulos de la
mediante la proyección estereográfica. proyección esférica. La Fig. 2.45 representa una sección ver-
La proyección estereográfica es una representación en un tical a través de la proyección esférica de un cristal en el pla-
plano de la mitad de la proyección esférica, usualmente el no "meridi ano cero", esto es, el plano que co ntiene el polo
hemi sferio norte. El plano de la proyección es el plano ecua- de (O 10). N y S son respectivamente el polo norte y sur de la
toria l de la esfera, y el círculo primitivo (que lim ita a la pro- es fera de proyección , O es el centro de l cristal proyectado.
yecc ió n) es el propio ec uador. Si se observasen los polos de Co nsi deremos la ca ra (O 11 ). OD es la perpendicul ar a la cara
61
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS
001
i
N 001 1
1
011
011
\
1
\
1
G
F
010
010
\
1
I
I
/P
I
75º I
r t g2- , ',
I
I <p=-56º
I \
-10101
48º
\ J
"= 80º
</1 = Oº
r t g - ,1 'f
2 \/
Ovl ~d
Ov
06
</1 p
~¡¡ 80º 48º
p -56º 75° FIGURA 2.46 Proyección estereográfica de las caras cristalinas.
Transportador
(O 11) y D es el polo de esta cara en la proyección esférica. primero la posición del "meridiano cero" situando un punto
La línea trazada desde el polo sur, SD corta la línea del plano sobre el círculo primitivo que representará el polo de (O IO).
del ecuador FG en el punto D', el polo estereográfico de La línea recta que pase por este punto y por el centro de la
(O 1 1). El ángulo NOD se conoce como ángulo p (rho ). Con proyección es el meridiano cero. Con la arista del transpor-
el fin de situar D' directamente en la proyección estereográ- tador a lo largo de esta línea y el punto central situado en el
fica, es necesario determinar la distancia OD' en función del centro de la proyección, puede marcarse el ángulo </). Sobre
ángulo p. Como el triángulo MOD es isósceles, <0DS = la línea recta trazada desde el centro de la proyección pasan-
<0SD. <0DS + <0SD =<NOD = p. Por tanto, <0SD =p/2. do por este punto se encuentran todos los posibles polos de
OS= r, el radio primitivo de la proyección. las caras que tienen el ángulo </J especificado. Los ángulos </J
positivos se sitúan en sentido de las agujas del reloj a partir
tg p/2 = OD'/r, o OD' = r tg p/2 de (010); los negativos lo hacen en sentido opuesto, como se
indica en la Fig. 2.46.
Como resumen, con el fin de hallar la distancia proyectada Para situar el polo de la cara que tenga este valor </J, es ne-
estereográficamente a partir del centro de proyección del cesario buscar la tangente natural de una mitad de p, multi-
polo de una cara dada, se multiplican las tangentes naturales plicada por el radio de la proyección, y situar la distancia
de la mitad de p de esa cara por el radio de la proyección. La resultante sobre la línea </J. Aunque pueda elegirse cualquier
distancia así obtenida se tendrá expresada en las uni_µades radio para la proyección, se emplea generalmente el de IO
utilizadas para medir el radio del círculo primitivo de Ia pro- cm. Este valor es suficientemente grande para obtener exac-
yección. titud sin ser molesto y al mismo tiempo simplifica el cálculo.
Además de determinar la distancia a la que el polo debe Con un radio de I O cm só lo es necesario buscar las tangen-
situarse respecto del centro de la proyección es también ne- tes , correr la coma un lugar a la derecha y poner el resultado
cesario determinar su "longitud" o ángulo </J (fi). Puesto que en centímetros desde el centro de la proyección.
el ángulo se mide en el plano del ecuador, que es también el Cuando los polos de las caras del cristal se sitúan estereo-
plano de la proyecc ión estereográfica, puede ded ucirse di- gráficamente como se acaba de explicar, se hace patente la
rectamente por medio de un transportador. Es necesari o fijar sim etría de la di stribu ción (véase Fi g. 2.47). Hem os visto
J
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS 63
100
N
Papel transparente
Chincheta
o E
Plantilla estereográfica
montada sobre
una ca rtulina
s
(i1) (b) (c)
FIGURA 2.49 (a) ilustración del uso de una plantilla es tereográfica (montada sobre una cartulin a}, perforada en el centro por una chincheta
desde atrás y cubierta por un papel tran sparente (papel de copia o papel cebolla}. El círculo primiti vo, así como las loca lizaciones de <p = Oº, <p =
90º y <p = -90º deben marcarse siempre sobre la cubierta transparente antes de representar cualqui er ángu lo. (b) Para proyectar el polo de un
plano con <p = 30º y p = 60°, el ángu lo <p = 30° se representa (x} sobre el círculo primitivo en el sent ido de las agujas del reloj a partir de <p = Oº.
(e) La dirección de <p = 30º se gira hasta coincidir con la dirección E-O y el ángu lo <p = 60º puede medirse directamente a lo largo del gran círculo
vertical. El punto negro es el polo de la ca ra del cristal con <p =30º, p = 60°.
que un círculo máximo de proyección esférica es el lugar do. Lo mismo puede hacerse con la plantilla de 5 cm de la
geométrico de los polos de las caras que forman una zona. Fig. 2.48, si este tamaño es apropiado. El centro exacto de la
Cuando se proyectan estereográficamente, los círculos plantilla puede perforarse mediante una chincheta desde la
máximos verticales son diámetros de la proyección; todos parte posterior. La punta de la chincheta en el centro de la
los demás círculos máximos se proyectan como arcos circu- plantilla estereográfica actuará de pivote alrededor del cual
lares que subtienden un diámetro. El caso extremo de estos puede girar una hoja de papel de calco (o papel cebolla). La
círculos máximos es el del círculo primitivo de la proyec- Figura 2.49 muestra esta superposición de una hoja transpa-
ción, que es el círculo máximo común a las proyecciones es- rente sobre la plantilla estereográfica. El usuario trazará el
férica y estereográfica. Los polos de las caras cristalinas círculo exterior (primitivo) sobre la cubierta y marcará tam-
verticales se hallan sobre el círculo primitivo y así se proyec- bién las direcciones E-O y N-S. El extremo oriental de la lí-
tan sin distorsión angular. nea E-O se marcará con <p = Oº; el extremo meridional de la
N-S se marcará con <p = 90º y el extremo septentrional de la
Plantilla estereográfica misma línea con <p = -90º. De este modo, los ángulos <p pue-
En la proyección estereográfica se facilita mucho la medi- den representarse directamente a lo largo del círculo primiti-
ción y trazado de ángulos mediante una plantilla. En la Fig. vo en el sentido de las agujas del reloj (+) o en el sentido
2.48 se representa una plantilla de 5 cm de radio y en la con- contrario(-). El ángulo p puede localizarse directamente a
tracubierta posterior otra de 10 cm de radio. La plan_t-illa es- lo largo de dos grandes círculos verticales (el N-S y el E-0,
tereográfica se denomina también de Wulff, en honor de G. que se cortan en el centro de la proyección); sólo a lo largo
V. Wulff, cristalógrafo ruso (1863-1925) . de estas dos direcciones se obtienen graduaciones apropia-
Tanto los círculos máximos como los menores están di- das para la representación directa de ángulos.
bujados en la plantilla a intervalos de I ó 2º. En la Fig. 2.48 El ángulo p de cualquier cara que se proyecta sobre el
los intervalos son de dos grados. En la práctica es más con- centro de la proyecc ión (en la posición de la chincheta) es
veniente el uso de una plantilla de IO cm de radio montada igual a Oº. Cualquier cara que se encuentre sobre el períme-
so bre un soporte rígido. Si no se dispone de tal plantilla, pue- tro exterior del círculo prim itivo ti ene un ángulo p = 90º. Por
de fotocopiarse el original y montarlo sobre un cartón delga- tanto, cualqui er ángulo p entre Oº y 90º viene rep resent ado
.,.
r
.
(/J p
c(OOl) Oº
b(Olü) Oº 90º.
0(011) Oº 52 º
- ' d(101)
y(111)
90º 39 1/2º
57º
y(111) ángulo b /\ y= 45 °
(;¡) (b)
4> = - 90º
210 210
v
./
010 / m 011
n1
0
t
off~ 001
e
101 ~ 111
001
0
o
011
011 b /. ~CE),~
010
i
d
10 1 0 y
~
1: !J~ 1014111 _ 11
110 111 111 110
m
.) m
210 m\ 210 2/m 2/m 2/m
4> = 90º
(e) (d)
FIGURA 2.50 (a) Cristal del mineral ortorrómbico anglesita con simetría 2/m 2/m 2/m. (b) Relación de los ángulos <p y p registrados en la
bibliografía y medidos or:ginalmente con un goniómetro de reflexión para las caras del cristal de anglesita mostrado en (a). (c) Proyección
estereográfica de todas las caras en el cuadrante positivo del mineral anglesita. (d) Localización de todos los polos de las caras con sus índices
de Miller, así como los elementos de simetría coherentes con la localización de estos polos. También se muestra una sección transversal hori-
zontal del cristal en (a).
hacia fuera desde el centro de la proyección (alejándose de E-O ó N-S y el ángulo p = 60º se representa directamente
la posición de la chincheta) a lo largo de las direcciones E-O usando la graduación disponible sobre la plantilla estereo-
o N-S. Si una combinación de los ángulos <p y pes tal que el gráfica subyacente. Así se localiza el polo de la cara corres-
ángulo <p no es ni Oº ni 90º y p tampoco es 0° ni 90º, la ~u- pondiente a una cara de <p = 30º, p = 60º.
bierta transparente debe girarse alrededor del centro hasta En lugar de medir los ángulos <p y p, el estudiante que co-
que la dirección de <p del plano específico coincida con la di- mienza mide usualmente áng ulos interfaciales, que pueden
rección N-S ó E-0. Sólo entonces puede el ángulo p de dicho 'expresarse como ángulos respecto a las caras (010) o (001)
plano representarse. Por ejemplo (véase Fig. 2.49), si un pla- del cristal (ciertamente si el cristal muestra la presencia de
no se caracteriza por <p = 30º y p = 60º, la localización del estas dos formas). Los ángu los interfaciales medidos, o los
ángulo del polo al plano viene marcada por una línea corta a ángu los <p y p disponibles en los trabajos de referenc ia en la
(fJ = 30º sobre la circunferencia; a co ntinuación esta ángulo bibliografía, pueden rep rese ntarse fáci Imente con ayuda de
(fJ = 30ª se gira hasta buscar su coinc idencia con las líneas la plantilla estereográfica. Ilustremos la representación de
í
¡
eje c
001
(b) (c)
(a)
eje + c
001 eje c
1
116°1
/ \~
1 1
1 1 -a
106° 1 -;
\¡
eje - b eje+ b 100
16º I Tra za del círculo
+a
~;e a I
I primitivo de la
este reop lantill a
Círcu lo primitivo I
I
de la pi antilla I Línea de proyección
estereográfi ca I de -a si tuada dentro
I del círcu lo primitivo
I
I
'1
-c
(e/) (e)
100
100
a
m no eje + a
110
48º
u .---,-... u
o ---o-_
• 111 0
oof
o 111
eje c
•
010
f)= o b b b 010 X
001
11 1
• e 111
~ pl ano de
simetría
eje -a
m m 11 0
m 110
2/m
a ( 100) a 100
los polos de las caras para dos tipos de cristales: ( I) para un de todos los polos a 45º de b. El lugar geométrico de e" y=
cristal ortorrómbico, en el cual las tres direcciones axiales (a, 57º es un círculo centrado sobre el polo de 001, que es el
by e) forman entre sí ángulos de 90º, y (2) para un cristal centro de la proyección estereográfica donde la chincheta ta-
monoclínico, en el cual dos de las tres direcciones ladra el papel. Este círculo es de colatitud (como se explicó
cristalográficas son no ortogonales (no 90º). anteriormente para la proyección esférica) y puede dibujarse
fácilmente con un compás, después de medir la extensión del
Proyección de un cristal ortorrómbico mismo, por ejemplo, a lo largo de la dirección E-O de la
La Figura 2.50a es un dibujo de un cristal del mineral plantilla estereográfica para p = 57º. El punto donde este cír-
ortorrómbico anglesita, PbS04 y la Figura 2.50b rélaciona culo de colatitud corta al pequeño círculo de b "y= 45° es
tos ángulos <p y p de las caras del cristal que se encuentran el polo de y.
en el cuadrante positivo. En la Figura 2.50c se ilustran los Para comprobar esta posición, se mide el ángulo m "y =
procesos de localización de los polos de estas caras en la pro- 38º. Esto se logra fácilmente localizando el polo en m en la
yección estereográfica. El punto de partida, como en todas posición <p = 90º (extremo sur) de la plantilla estereográfica
las proyecciones, es el (O 10), cara b. El polo de esta cara y leyendo la diferencia angular entre m e y a lo largo de uno
debe situarse sobre el círculo primitivo en Oº. Los ángulos de los grandes círculos inclinados. Ciertamente se puede tra-
interfaciales b /\ n = 32 ~ºy b /\ m =.52º pueden medirse y zar un círculo pequeño con m a <p = 90º, el cual cortará el
marcarse como ángulos <p sobre el círculo primitivo. La cara polo de y. Una vez localizado el polo y, sus ángulos <p y p
e es (001); forma un ángulo de 90º con by su polo debe si- pueden leerse directamente de la plantilla estereográfica. El
tuarse en el centro de la proyección. La cara o está en zona valor <p resulta ser 32i º y el valor p = 57º.
con e y by, por tanto, tiene un ángulo <p = 0°. Sú'ángulo p, En la Figura 2.50d hemos representado todas las caras
e" o= 52º puede medirse directamente y situarse a lo largo del cristal de anglesita indicadas en la Figura 2.50b y no sólo
del círculo máximo vertical. La cara d está situada en una aquéllas del cuadrante superior positivo de la proyección es-
zona vertical a 90º de la zona e, o, b. Por tanto, <p = 90º y tereográfica, como en la Fig. 2.50c. La distribución de estos
e" d = 39 ~ º, que puede situarse según el círculo vertical de polos es congruente con la combinación de elementos de si-
la plantilla. El polo de la cara y no puede ser situado directa- metría 2/m 2/m 2/m. Existen tres ejes binarios que forman
mente, pero los ángulos b "y = 45º y e "y = 57º pueden ser entre sí ángulos de 90º, así como tres planos de simetría que
medidos. Para localizar este polo, la proyección se gira 90º se cortan en el centro de la proyección estereográfica. Dos de
(en dirección N-S) de tal manera que b quede situada según estos p. de s. se sitúan verticalmente, tal como se indica a lo
los radios de los círculos menores de la plantilla, y se traza largo de las direcciones N-S y E-0, y el tercero, se sitúa pa-
el círculo de 45°. Este círculo menor es el lugar geométrico ralelo a la página situada en el plano del círculo primitivo.
FIGURA 2.51 Representación de los polos de las caras de un cristal monoclínico. (a) Cristal de mineral monocl íni co diópsido. (b) Ángulos interfa-
cia les, registrados en la bibliografía y medidos originalmente con un goniómetro de reflexión para las ca ras del cristal de diópsido, mostrado en (a).
(e) Sección transversa l vertical a través del cristal de diópsido mostrando la localización del eje e (paral elo a la elongación del cristal) y del eje a
(paralelo a la ca ra (001 )). El ángulo f3 de 106° y el ángulo interfacial e" a= 74º (entre (001 ) y (100)) pueden verse en la figura. (d) La mitad superior
del diópsido aparece centrado en la esfera de la proyección esférica . Obsérvese la localización de los puntos de perforación de los ejes +e y +a, así
como la de los polos de e (001 ), a (100) y las dos series de caras marcadas m ((11 O) y (110)) y u ((111) y (111 )). (e) Sección transversal a través de la
esfera en (CÍ); esta secc ión contiene los ejes a y c y los polos de (100) y (00 1). Obsérvese que el extremo (+) del eje a se encuentra por debajo del
plano ecuatorial de la proyección estereográfica (el círculo primitivo) y el extremo H del eje a se encuentra por encima del mismo. Por tanto, al pro-
yectar los puntos de perforación de -a y +a de la esfera sobre la proyección estereográfica, los "puntos ex tremos" de a se mueven hacia dentro a lo
largo de la dirección N-5 (círculo grande) desfasadosl 6º. El extremo -a se proyecta desde arriba (como un punto sólido) y el extremo +a se proyecta
desde abajo (como un círculo). (n Representación de los polos de b ((01 O) para <p = Oº), a para <p = 90º, las dos ca ra s m con un ángulo interfacial =
93 º (simétri came nte a cualquier lado a) y e (001) con un ángulo interfac ial co n a= 74º. El eje e se halla en el centro de la proyección y el extremo
(-) del eje a se hall a a 16º hacia dentro del polo a (100). El ángulo interfacia l e" u ((001) "(111)) vale 34º según (b). Con e y u sobre el mismo gran
círculo, este án gulo de 34º puede medirse simétrica mente sobre cualquiera de los lados de e (001 )_ La proyecc ión muestra que m, u, e yacen sobre
el mismo gran círculo y por tanto, en la misma zona. (g) Aquí se represen tan todos los polos de las caras del crista l en {a). Los marcados u y repre-
sentados como puntos negros corresponden a los polos de las caras situadas en la parte superior de la es fera (ahora proyectados sobre el círculo pri-
miti vo) y los representados como círc ulos co rresponden a los polos proyectados hac ia arriba desde la parte inferior de la esfera. Los ángulos
interfacia les u " u (( 111 )" (1 11)), y e" m ((00 1) " (11 0)) se muestran a lo largo de círcu los grandes como 48º y 79° respec ti va mente (véase listado en
b). (/1) Loc,1liza ción de tocios los polos de las ca ra s y sus índices ele Miller y de la simetría coherente con l,1 di stribu ción el e los polos de la s c;iras
1
•
68 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
Proyección de un cristal monoclínico ella. Cuando los extremo del eje a se proyectan en el sistema
La localización de los ejes cristalográficos es algo menos di- estereográfico, el extremo (-) se proyecta tal como se indica
recta en un cristal monoclínico que en el cristal en la Fig. 2.5 le. Su punto de perforación se localiza a 16° del
ortorrómbico, descrito anteriormente. En este texto localiza- círculo primitivo; su localización proyectada se muestra
mos el eje de rotación binario en cristales monoclínicos en como un punto opaco en la Fig. 2.5 lf El extremo (+)del eje
una dirección horizontal, este-oeste. Esta orientación es de- a se encuentra por debajo de la traza de la proyección este-
nominada como el "segundo ajuste" (en el "primer ajuste" el reográfica y debe proyectarse hacia arriba. El punto donde
eje binario es vertical). Esto significa que un plano de sime- perfora la proyección esférica se indica como un círculo
tría posible (como en 2/m), perpendicular al eje binario, se abierto 16º respecto al primitivo. Esto se muestra también en
sitúa verticalmente. Si el cristal monoclínico muestra un há- la Fig. 2.5 lf Una vez localizados los ejes a y e, pueden re-
bito alargado, la dirección de elongación se elige común- presentarse los diversos polos de las caras. Todos los corres-
mente paralela al eje c. Además, si existe un plano de pondientes a la zona vertical (// eje e) pueden localizarse
pendiente destacada como el e de la Fig. 2.51 a, el eje se toma sobre el perímetro de la plantilla estereográfica, tal es el caso
paralelo a él y en ángulo recto a b.
de b, m y a.
El cristal monoclínico que se muestra en la Fig. 2.51 a co- El ángulo interfacial e/\ a ((001) /\ (100) = 74º) implica
rresponde al diópsido, CaMgSi 20 6.. Esta orientado tal como
que el polo de la cara (00 I) está separado I 6º del punto de
se describió anteriormente con el plano de simetría vertical,
perforación del eje e en dirección hacia el sur a lo largo del
esto es el eje binario paralelo al eje b, y horizontal (en direc-
gran círculo vertical N-S . Esto se observa también en la Fig.
ción E-0). Tal como se indica en una sección transversal en
./ 2.5 lf Los únicos polos que faltan por localizar son los co-
la Fig. 2.5 I e, el eje e es paralelo a la elongación del cristal y
el eje a es paralelo a las caras e inclinadas (001) y (001). En rrespondientes a las dos caras inclinadas u que están
la Fig. 2.51 b hay un listado de los ángulos interfaciales per- simétricamente orientadas respecto al plano a-e (el plano es-
tinentes medidos sobre el cristal de la Fig. 2.5 la. El ángulo pecular). El ángulo interfacial e/\ u= 34º puede representar-
interfacial e/\ a ((001) /\ (100)) = 74º se muestra en la sec- se respecto a e (00 I) una vez el polo e se ha desplazado el
ción transversal del cristal, pues es el único ángulo no orto- gran círculo vertical E-0. El ángulo de 34º entre e y u puede
gonal ({J) entre los tres ejes cristalográficos a, b y c. En las ahora representarse porque estas dos caras se encuentran en
descripciones de minerales monoclínicos realizadas en este la misma zona; es decir, ambas se encuentran sobre el mismo
libro, el ángulo formado por los ejes cristalográficos a y e, gran círculo. En este caso el gran círculo que pasa a través de
conocido como ángulo /3, es un ángulo distinto de 90º. En e y u está inclinado 16º respecto a la vertical. Dos de tales
este cristal /3 vale I06º. Debido a la presencia de este ángulo grandes círculos inclinados se representan mediante líneas
no ortogonal entre las dos direcciones axiales a y e, la loca- continuas en la Fig. 2.5 lf Una vez representados ambos po-
lización de uno de estos dos ejes será diferente a la que he- los de las dos caras u en el hemisferio superior se comprueba
mos visto, por ejemplo, en la proyección estereográfica del el ángulo interfacial u /\ u (dado en la Fig. 2.5 Ia). Las caras
cristal ortorrómbica descrita en la Fig. 2.50. Para clarificar b, u, u, b corresponden a la misma zona y los polos de esta
esta cuestión, hemos dibujado la parte superior del cristal
cuatro caras se encuentran sobre el mismo gtan círculo (in-
diópsido rodeada por la esfera de la proyección esférica en la
clinado). Sobre este círculo (sólido en la Fig. 2.51g) puede
Fig. 2.5 Id. Esta figura muestra que el polo en (001) no coin-
medirse el ángulo interfacial de 48º. El ángulo interfacial
cide con el punto de perforación del extremo (+)del eje e; de
e /\ m = 79º puede comprobarse de un modo semejante: las
igual modo, el polo de ( I 00) no coincide con el punto de per-
caras m, e, m se encuentran en la misma zona; por tanto, sus
foración del extremo ( +) del eje a.
En la Fig. 2.51 e se muestra una sección transversal, pa- polos yacen sobre el mismo gran círculo inclinado.
ralela al plano a-e del cristal en proyección esférica. Las re- En la Fig. 2.5 I h hemos repr~sentado todos los polos de
laciones angulares aquí mostradas son idénticás a tas que se las caras del cristal de diópsido y hemos asignado un índice
muestran en la Fig. 2.51 c. En esta sección transversal es im- de Miller a cada polo. Además , hemos mostrado los elemen-
portante observar la posición inclinada del eje a. Sólo el ex- tos de simetría compatibles con la distribución de los polos
trem o (-) del eje a queda por encima de la traza de la de las caras; ésta resu lta ser de 2/m y tiene el eje horizontal
proyección es tereog ráfica (diámetro hori zo ntal de la figura) ; binario en la direcc ión E-O; el espejo plano esta en posición
sin embargo. el ex tremo(+) de l eje a qu eda por debaj o de verti ca l perpendicular al eje bina ri o.
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 69
I \
".el \e
"k-- ti
,,..-; f '-e e/ \ ;;--.....
/ 1 a_. 1 '- ª1
, 1 1 /
FIGURA 2.52 Cristales con simetría 2/m3. El estereo- ' ~ 1 /e e'- I ~,,..
grama muestra un plano especular en ángulo recto con
cada uno de los ejes binarios de rotación y cuatro ejes
_, /"'----~"
/®\ /®"
ternarios de rotoinversión. El círculo primitivo sólido \ I
indica un plano especular horizontal; las caras de la
parte inferior del cristal están directamente debajo de 1a,
las correspondientes a la parte superior. (a) (b)
Cuaternario 4·
Senario 6
o
Planos de simetría m
(horizontal paralelo al plano de la página)
~Ambas líneas
\,
m -~ ,, / continuas
/
/ - 1 -..'
1 \
ausente en ambas posiciones horizontal y vertical ~_J __ I
1
/
., Un centro de simetría se indica eicribiendo .wí/r, la letra i de inversión, equivalente a T. Si un centro de simetría tiene lugar en e l centro de la esfera de proyecc ión, su presen-
cia no puede indicarse apropiadamente por un símbolo en un estcreograma. pero puede detectarse a pan ir de la di stribución de polos de caras equivalentes (véase también Fig.
2.21)
1, T Triclínico Sólo simetría monaria (inversión o Por su baja simetría no hay restricciones cristalo-
identidad) gráficas.
2,m,2Jm Monoclínico Sólo un eje de rotación binaria y/o un El eje binario se toma como eje b y el p. de s.
plano de simetría (plano a-e) es vertical (segundo montaje).
222, mm2 Ortorrómbico Tres direcciones mutuamente per- Los símbolos se refieren a los elementos de sime-
2Jm2/m2/nz pendiculares alrededor de los cua- tría en el orden a, b, e; los ejes binarios coinci-
les hay simetría binaria (2 ó m) den con los ejes cristalográficos.
4, 4, 4/m Tetragonal Un eje cuaternario Los ejes cuaternarios se refieren al eje e; el
422, 4mm , segundo símbolo (si lo hay) se refiere a las
42111 , 4/m2/m2/m ¡ direcciones axiales (a 1 y a 2); el tercer símbolo
(si lo hay) a las direcciones 45º con respecto a
ª1 Y ª2·
6, 6, 6/111 Hexagonal* Un eje senario El primer número se refiere al eje e; el segundo y
622, 6m111 tercer símbolos (si los hay) se refieren respecti-
61112, 6/1112/1112/111 vamente a los elementos de simetría paralelos y
3, 3, 32 perpendiculares a los ejes cristalográficos a 1, a 2
3m, 32/m Un eje ternario y a,.
* La orienlación accplada de los ele menlos de simetría en dos clases cri sta linas del sistema hexagonal no es directa. Estas son 61112 y 3m. La localización de los ejes senario o
lercia_rio es simple. Sin embargo, la localización del siguiente elemento de simetría no es obvia . En 61112 el tercer símbolo (ejes de rotación binaria) coincide con las perpendi-
culares a o 1, a2 y a 1 ; ias 111 coinciden con estas mismas direcciones. En 3m las III se localizan en direcciones perpendi culares a a 1, a2 y a,.
ha orientado el cristal, los índices Miller de una cara cris- Entre los minerales que cristalizan en la clase pinacoidal
talina establecen su posición. I encontramos:
1. { 100), {O10 J y { 00 I }. Pinacoides. Cada uno de estos ambligonita polihalita
pinacoides corta un eje cristalográfico y es paralelo a los calcan tita rodonita
otros dos. El pinacoide frontal o pinacoide a { I 00} corta microclina turquesa
al eje a y es paralelo a los otros dos; el pinacoide lateral pecto lita ulexita
o pinacoide b {OI O} corta al eje b; el basal o,pinacoide e plagioclasas (feldespatos) wollastonita
{001} corta al eje c. De los minerales arriba mencionados solamente la mi-
2. {0kt), { hO/}, y { hkO). Pinacoides. La forma {Okl) es croclina, rodonita y calcantita se encuentran de ordinario
paralela a a y puede ser positiva {Okl), o negativa {0kt); en cristales bien formados (Fig. 2.57).
la forma {hOl) es paralela a b, {hOl) positiva y {hOl} ne-
1
gativa; la {hkO) es paralela a e, {hkO) positiva y { hkO)
negativa. Simetría. Sólo existe un eje de rotación monario, lo que
3. {hkl) Pinacoides. {hklj positivo derecho, {hkl} positi- equivale a no poseer simetría. La Fig. 2.58 muestra un pe-
vo izquierdo, {hklj negativo derecho, {hkl} negativo iz- dión (o monoedro) triclínico y su estereograma. Esta clase se
quierdo. Cada una de estas formas de dos caras puede llama pedial, debido a su forma {hkl).
existir independientemente de las otras. Formas. La forma general {hkl), así como todas las de-
Pueden estar presentes varias combinaciones de los pina- más formas, son pediones (o monoedros) y por tanto
coides anteriores, como se ilustra en la Fig. 2.56. cada cara está sola.
ii
FIGURA 2.56 Pinacoides triclínicos (o paraleloedros).
(a)Fronta l 11001, lateral 10101 y basa l {0011 . (b) {011}
·--4.
M
·-.
11 0 : j .
m
positivo, 1011 l nega tivo. (e) { 101 l positivo, 11011 nega- ----~-L 110
_, .. .
Clases
Número de
caras Nombre de la forma 1 1 2 m 2/m 222 2mm 2/m2/m2/m Forma única para
1 Pedión + + + +
2 Pinacoide + + + + + + +
2 Domo }
2 Esfenoide - + + +
4 Prisma + + + +
4 Biesfenoide + 222
4 Pirámide + 2mm
8 Bipirámide + 2/m2/rn2/m
• Según Buerger, M. J. 1956 Elementary Crysta!lography. John Wiley & Sons. N.Y. 528 págs.
-a
a
(a) (b) -e
FIGURA 2.57 Cristales triclínicos. (a) Rodonita . (b) Calcantita. FIGURA 2.59 Ejes de un cristal monoclínico.
J
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 75
2/m
/
/ --
o
.........
o
'-
"
/ \
/ \
I \
1---- e
----T
~
\ I
\ /
'- •a • /
' '-- --/
/
(a)
(b)
FIGURA 2.60 (a) Elementos de simetría para 2/m. (b) ·Prisma monoclínico lhk/1 y su estereograma.
Aunque la dirección del eje b viene fijada por la simetría, positivo corta la esfera de proyección en el hemisferio sur
las que sirven para los ejes a y e son cuestión de elección y (para una exposición más amplia véase "Proyección de un
dependen del hábito cristalino y de la exfoliación. Si los cri- cristal monoclínico" pág. 61 ). Esta clase se denomina pris-
tales muestran un desarrollo alargado (hábito prismático) pa- mática, porque la forma general {hkl} es un prisma.
ralelo. a una dirección en el plano a-e, tal dirección se usa a Formas. No existen más que dos tipos de formas en la
menudo como eje c. Por otro lado, si hay un plano o planos clase prismática del sistema monoclínico: pinacoides
de pendiente acentuada, como los planos e oren la Fig. 2.62, (paraleloedros) y prismas.
el eje a puede tomarse paralelo a éstos. Es muy posible que 1. Pinacoides. (Véase Fig. 2.61) Pinacoide a ó frontal
pueda haber dos o más orientaciones igualmente buenas, {100}, pinacoide b ó lateral {OI O) y pinacoide e ó basal
pero en la descripción de un nuevo mineral es convencional {001 l. Existen también pinacoides {hOl) y {hOl); estos
orientar los cristales de modo que e< a. dos pinacoides son independientes entre sí y la presencia
La exfoliación es también un factor importante para
de uno de ellos no implica la presencia del otro (véase
orientar un cristal monoclínico. Si existe una buena exfolia- Figs. 2.61 y 2.62) .
ción pinacoidal paralela al eje b, como en la ortoclasa, se la 2. Prismas. En el sistema monoclínico el prisma de cuatro
toma usualmente como la exfoliación básica. Si hay dos di - caras es la forma general {hkl); las formas especiales
recciones de exfoliación equivalentes, como en los anfiboles { Okl) y {hkO) son también prismas. El prisma {Okl) corta
y piroxenos, se las considera normalmente como exfolia- los ejes b y e y es paralelo al eje a. La forma general pue-
ciones verticales prismáticas. de presentarse como dos prismas independientes {hkl I y
2/m · (hkl) . Los prismas se ilustran en las Figs. 2.61 y 2.62.
La única forma monoclínica fija es el pinacoide late-
Simelría-i, 1A2 , 1 m. El eje de rotación binaria se elige ral {OIO). Las otras formas pueden variar con la elección
como eje b y los ejes a y e se encuentran en el plano especu- de los ejes a y c. Por ejemplo, el pinacoide frontal { 100),
lar, que es perpendicular al eje b (Fig. 2.60a). El estereogra- el basal {001 l, y los pinacoides {hOL} pueden convertirse
ma de la Fig. 2.60b muestra la simetría de un prisma {hkl l ó uno en otro por un a rotación alrededor del eje b. De la
form a ge neral. Como el eje a se inclina hacia abajo y hac ia mi sma manera , los tres pri smas pueden cambiarse de un a
el frent e, no es tá situado en el plano ecuatorial y el extremo posición a otra.
' J
101
'
m m:' b
''
1
'
1 '
1
¡. - - ..J. '' -
'
/ ''
Clinopiroxeno Clinoanfibol
/ ---- '-..
/
/
" "\
/ \ M
I \
e \ b
-t--- - - - - - - /-
\ /
\ /
\ /
"- • a • /
'- /
---
(a) (b)
FIGURA 2.63 (a) Domo monoclínico (o diedro) lhk/1 y su estereograma. (b) Mineral hilgardita con simetría m.
2/m2/m2/m
+e
-a
-b
+b
+a
-e
(a)
(b)
0 0
b m
0 0
(e) (d)
FIGURA 2.65 (a) Ejes del cristal ortorrómbico. (b) Ejes de rotación y planos de simetría en 2/ m2/m2/m. (e) Bipirámide
rómbica lhk/1 y su estereograma. (e/) Un cristal de hiperestena (un mi embro de la seri e de ortopiroxenos) mostrando la
bipirámide rómbica, o.
2. Prismas rómbicos. Los prismas rómbicos constan de 3. Rómbico bipiramidal lhkll. Una bipirámide rómbica
cuatro caras que son paralelas a un eje y cortan a los otros tiene ocho caras triangulares, cada una de las cuales corta
dos. En el prisma {Okl) las caras son paralelas a a~ pero a los tres ejes cristalográficos. En la Fig. 2.66 se muestra
cortan a b y e; en el prisma (hOl) las caras son paralelas una ilustración de la bipirámide unitaria {111}.
a b, pero cortan a a y e; y en el prisma (hkO), Ías caras Combinaciones. Prácticamente todos los cristales
son paralelas a e, pero cortan a a y b. En la Fig. 2.66 se ortorrómbicos se componen de dos o más formas. En la
dan ejemplos de prismas (011 }, { 101 l y ( 110}. Como Fig. 2.66 se indican combinaciones características de las
todos los prismas cortan a dos ejes y son paralelos al ter- diversas formas.
cero, un prisma puede transformarse en otro mediante Hay muchos minerales representantes de esta clase.
una diferente elección de ejes. Entre los más comunes están los siguientes:
80 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
001
1
1 • 1
1
! 1 :
1
--+--_!_~<-. 010
1
. , ·-·-·
,,,1
¡
1 -
i .
, 101 1
- 1
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1:
: 110
;~
_l.-----+· ------ ,!
1
1
-+-.:. ____ _
•
® p
5
Cristal de celestita.
Bipirámide rómbi ca. Cristales de azufre. Formas: p 11111, s 111 31,
-ám bas bipirámides, n 10111, prisma, Formas e 1001 J, o 1011 I, d 11011,
e 10011, pinacoide basal. m 12101 , 111041 .
I m m
andalucita crisoberilo sí se cortan en este eje. En la Fig. 2.67 se muestran una pirá-
antofilita (y otros anfíbo- enstatita (y otros ortopi- mide rómbica ( hkl) y su estereograma. Esta clase se deno-
les ortorrómbicos) roxenos) mina rómbica-piramidal.
aragonito (grupo) estibina Formas. Debido a la ausencia de un plano de simetría
azufre goethita horizontal, las formas situadas en la parte superior del
baritina (grupo) marcasita cristal son diferentes a las de la parte inferior. La
brookita olivino bipirámide rómbica se convierte así en dos pirámides
columbita sillimanita rómbicas, ( hkl) en la parte superior, y { hkl I en la infe-
cordierita topacio rior. Análogamente, los prismas de primero y segundo
mm2
orden no existen. En su lugar aparecen dos domos (for-
mas de dos caras), cuyos índices son {Okll y (Okl} , así
Simetría- 2m, 1A2 . El eje cristalográfico e es un eje de si- como ( hO!) y ( h07 l. Además de estas formas ex isten
metría hinaria. Dos planos de simetría a áng ul os rectos entre también pediones, {001 l y (OOTl, y prismas {hkO).
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 81
mm2
/
/
/'
•
-"
•
'-....
\
I
/ \
I \
e b
1
\ I
\ /
\ /
' "'- • •
/
/
/
--- Hemimorfita
(a)
/ª (b)
FIGURA 2.67 (a) Pirámide rómbica lhk/1 y su estereograma. (b) Un cristal hemimorfita mostrando una pirámide rómbica
lhk/1 (extremo inferior, v)
Sólo unos poco minerales cristalizan en esta clase; los re- fenoide tetragonal, pero cada cara es un triángulo
presentantes más corrientes son la heníimorfita, escaleno, mientras que en el biesfenoide tetragonal cada
Zn4Si 20 7(0H)z · H2 0 (Fig. 2.67) y la bertrandita, cara es un triángulo isósceles. Existen dos biesfenoides.
Be4SizO?(OH)z. El derecho {hkl) y el izquierdo {hkl) son formas enan-
tiomorfas (Fig. 2.68). Los pinacoides y los prismas pue-
222 den estar presentes en esta clase.
Simetría-3A2 . Tiene tres ejes de simetría binaria que coin- Aunque existen varios minerales que cristalizan en
ciden con los ejes cristalográficos. No existen planos ni cen- esta clase, todos ellos son relativamente raros. El más co-
tro de simetría. La Fig. 2.68 muestra la forma general {hkl), rriente es la epsomita MgS0 4 · 7H 20.
biesfenoide rómbico (tetraedro rómbico) y el estereograma En la Tabla 2. 10 puede verse una relación de las for-
del biesfenoide derecho. Esta clase se denomina biesfenoidal mas en el sistema ortorrómbico.
rómbica.
Relaciones axiales ortorrómbicas
Formas. El biesfenoide rómbico (tetraedro rómbico)
se compone de cuatro caras, dos en el hemisferio supe- Para expresar las longitudes relativas de los ejes en el siste-
rior y dos en el inferior separadas 90°. Se parece al bies- ma ortorrómbico, se emplean dos relaciones a : b y b : e, en
222
Izquierdo Derecho
FIGURA 2.68 Formas enantiomorfas del biesfenoide rómbico (o tetraedro rómbico) lhk/1 , izquierdo y derec ho, y estereog ra111 ;1 de la rorma dere-
cha .
82
-
CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
2b
e
Traza de (132)
3c
/
donde la longitud de b se toma como unidad. Se expresan Utilizando los índices de Miller h, k y len vez de las in-
como a : b : e= - : 1 : -, y pueden calcularse utilizando los tersecciones, los valores de a y e relativos a b se obtienen
ángulos </) y p. empleando las fórmulas: a = h/k cotg </J y e= llk tg p cos </J.
Como ejemplo, consideremos la cara de una forma gene- Los cálculos cristalográficos implican, en general, las si-
ral ABC, Fig. 2.69. Supongamos que se trata de la cara ( 132) guientes variables: ( l) relaciones axiales, (2) índices, y (3)
del aragonito con </) = 28º 11 ', p = 50°48'. OP es la cara nor- ángulos </J y p. Cuando se conocen dos de estas variables, la
mal y OD es normal a AB. Por consiguiente, el ángulo BOD tercera puede ser calculada utilizando las fórmulas anterio-
es </J y el ángulo COP es p. Reduciendo los índices ( 132) a res.
intersecciones, encontramos que AO = 6a, OC= 3c y OB = Los ángulos </J y p pueden obtenerse a partir de los ángu-
2b = 2, puesto que b = 1. A partir de aquí, podemos hallar a los interfaciales. Por ejemplo (Fig. 2. 70a), el ángulo,entre b
(véase Fig. 2.69) mediante la expresión (O 10) y otra cara, como m en la zona (001 ], es el ángulo </J de
m. Otras caras, como p y o, situadas en la misma zona hori-
6a a = b cotg </) zontal con m, también tienen b A m como ángulo </J. Cuando
cotg </) = b o
2 3 e (001) está presente (Fig. 2.70a) los ángulos p defy o son,
a = l x cotg 28 º 1l ' respectivamente, e Aj y CA o. Cuando (O I O) y (001) no están
b = a = 0,6221
3 presentes (Figura 2.70b), los ángulos <P y p deben ser calcu-
lados a partir de los ángulos interfaciales. Por ejemplo, </)m =
En el triángulo COD (Fig. 2. 69c), tg p = 3c/OD. En el 90º - (m A m')/2; y pf = (f Af)/2.
triángulo BOD, cos </) = OD/2. Despejando OD queda,
2.7.4 Sistema tetragonal
3c e = 2 tg p cos </J
OD = - = 2 cos </J o
tg p 3 Ejes cristalográficos. Las formas del sistema tetragonal se
refieren a los tres ejes cristalográficos que forman ángulos
Sustituyendo por los valores </) y p de la cara ( 132), rectos entre sí. Los dos ejes horizontales, a, son iguales en
longitud y por consiguiente intercambiables, pero el eje ver-
2 tg 50º 48' cos 28º 1 I' tical, e, es de diferente tamaño. La Fig. 2. 71 a representa los
e = = 0,7205
3 ejes cristalográficos del minera l tetragonal zircón , donde e
.,,.· 2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 83
1
1 1
1 1 1
m
1
m
1
1
,!
1
1 1 I m' m
'1
1
'1
1
1
1
1 1
1 1
1 1 '1
FIGURA 2.70
(a)
Cristales de topacio.
(b)
- ' (a)
e
- a,
- a,
a,
a,
- e
-e
(a) (b) (b)
Prismas tetragonales
001
...- • 1 •
1 : 1 • 1
1
¡ L !¡
1
a l
1
a 1
! i J:
1 , •
--~--_J,::
,...........-· t--+ .·1. . ........
1
1
•
•
•
.! _,,
1 1
1 I 210 :210 210 120-120
11001 010
1 I
¡ :l ,· ¡
1
1
1
,,,-1·--+---
1 1
' .' -
~-.... -t-1
1
'
Prisma {1101 y pinacoide {001 l. Prisma {0101 y pinacoide {001 l . Prisma { 1201 y pinacoide 1001 l.
Bipirámides tetragonales
Cristales tetragonales
Formas: e {0111, u 1021 I, c {0011, a {0101, m {1101, x {211 l. En esta
ilustración los índices de Miller para las formas están basados en el co-
nocimiento de la orientación de la ce lda unitari a. Si las formas se de-
nominan en base a la morfología, e sería {1111, a 11101 y u {2211.
e
e
Zirconio
m a m a
' - - - - - -- - -- - - -- -- ---'/
Vesuvianila Apofilita
FIGURA 2.73 Fo rmas comúnme nte desarro ll adas y combinacio nes de formas en 4/m2/m2/m.
r
' .
. - : L
42m 4mm
/
/
•
I \
I •
/ .
. \
\
1• • I
'"
\
. /
/
I
(a)
" -
FIGURA 2.75 Pirámide bitetragonal lhkfl y su estereograma.
/ J._ --
/
/ •'o"
1 \ (Fig. 2.73) que corta a todos los ejes a distancia unidad,
/
1 \
I • es la más frecuente. Índices de otras bipirámides de pri-
---1----
1
e_ - -
e
-P- \
mer orden son {221 }, {331 }, ( 112}, {113}, etc., y en ge-
neral, {hhl). La bipirámide (0kt) se compone de ocho
\ o I • /
caras triángulos isósceles, cada una de las cuales corta a
\ 1 /
\ / un eje horizontal y al eje vertical y es paralela al segundo
1
o •
" 1 /
eje horizontal. Existen varias bipirámides con diferentes
--- ~
1a,
--- intersecciones en el eje vertical. La más frecuente es la
bipirámide unidad (01 I} (Fig. 2.73). Otras bipirámides
(b) tienen índices de Miller ( 021 }, (031 }, (O12}, {O13}, y,
en general {Okl) .
5. Bipirámide bitetragonal ( hkl). Compuesta de 16 caras
triangulares, cada una de las cuales corta a los tres ejes
cristalográficos, cortando a los dos horizontales a distan-
cias diferentes entre sí. Hay varios tipos de bipirámide
bitetragonal, dependiendo éstos de la diferente intersec-
ción con los ejes cristalográficos. Una de las más corrien-
(e) tes es la bipirárnide {131 }, que puede verse ilustrada en
la Fig. 2.73 .
FIGURA 2.74 (a) Ejes y planos de simetría para 42m. (b) El escale-
noedro tetragonal (o escalenoedro rómbico) {hkn y su estereograma. Muchos minerales corrientes cristalizan en . la clase
(e) Biesfenoides tetragonales (hh/1 y lhhfl (también llamado tetraedro 4/m2/m2/m. Los principales representantes son el rutilo
tetragonal) y una combinación de los dos tipos. (Ti0 2), anatasa (Ti0 2) , casiterita (Sn0 2), apofilita
(KCa 4Si 80 20(0H, F) · 8H 20 , zirconio (ZrSi0 4) y vesu-
vianita (CawMg 2Al 4(Si04)5(Si 20 7h(OH)4).
diferentes relaciones con los ejes horizontales. Una for- Combinaciones tetragonales. En la Fig. 2.73 tene-
ma corriente, representada en la Fig. 2.73 tiene los indi- mos combinaciones características encontradas en crista-
ces { 120}. les de diferentes minerales tetragonales.
4. Bipirámides tetragonales {hhfl y { Okl) . La bipirámide -
42m
{hhfl tiene ocho caras triángulos isósceles, cada una de
las cuales corta a los tres ejes cristalográficos, a igual dis- Simetría-A4, 2A 2 , 2m. El eje e es un eje de rotoinversión
tancia en los dos ejes hori zontales. Existen varias cuaternari a y los dos ejes a so n ejes de rotación binaria. A
bipirámides de primer orden, segú n sea la inclinación de 45 º co n los ejes a existen dos planos de simetría verticales
sus caras con respecto a c. La bipirámide unitaria { l J J J que se corta n en el eje vertical (Fig. 2.74a). La Fig. 2.74b
86 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
422
Izquierdo Derecho
FIGURA 2.76 Formas enantiomórficas del trapezoedro tetragonal, izquierdo lhk/1 y derecho lhkn y un estereo-
grama de la forma derecha.
ilustra un escalenoedro tetragonal {hkl) (escalenoedro róm- La calcopirita (CuFeS 2 ) y la estannita (Cu 2 FeSnS 4 )
bico) y su estereograma. Esta clase se denomina escalenoé- son los únicos minerales corrientes que cristalizan en
drica tetragonal. esta clase.
formas 4mm
1. Biesfenoides tetragonales (tetraedros tetragonales) {hhl)
positivo, y { hh/} negativo. Son las únicas formas im- Simetría-1 A4, 4m. El eje vertical es de simetría cuaterna-
ria, y cuatro planos de simetría se cortan en este eje. La Fig.
portantes de esta clase. Se componen de cuatro caras
2. 75 representa la forma general {hkl), una pirámide dite-
triangulares isósceles, que cortan a los tres ejes cristalo-
tragonal, y su estereograma. Esta clase se denominapirami-
gráficos y que tienen intersecciones iguales en los dos
dal-ditetragonal.
ejes horizontales. Pueden haber distintos biesfenoides,
de acuerdo con sus distintas intersecciones con el eje ver-
Formas. La falta de plano de simetría horizontal da lu-
gar a diferentes formas en la parte superior e inferior de
tical. Dos biesfenoides diferentes y una combinación de
los cristales de esta clase. Existen los pediones {001 ) y
un biesfenoide positivo y otro negativo, son los casos que
{00T}. Las pirámides tetragonales {hkl} y {hO[I tienen
se representan en la Fig. 2.74c.
las correspondientes formas inferiores {hhl} y {hO!} . La
El biesfenoide tetragonal se diferencia del tetraedro
pirámide bitetragonal {hkl} es una forma superior y la
del sistema isométrico por el hecho de que su eje crista-
{khl} es inferior. Los prismas tetragonales pueden pre-
lográfico vertical no es de la misma longitud que los ejes
sentarse así como el prisma ditetragonal.
horizontales. El único mineral corriente de la clase esca-
La diaboleíta, Pb 2Cu(OH) 4 Cl 2, un mineral bastante
lenoédrica tetragonal es la calcopirita, cuyos cristales,
raro, es el único representante de esta clase cristalina.
por lo general, muestran solamente el biesfenoide { 112} .
Este biesfenoide se parece muchísimo a un tetraedro, y se 422
necesita tomar las medidas con mucha exactitud para
Simetría-1 A4 , 4A 2 . El eje vertical es cuaternario y existen
probar su carácter tetragonal.
cuatro ejes binarios normales a él. Es decir, las cinco direc-
2. Escalenoedro tetragonal (escalenoedro rómbico) - {hk/} ciones de simetría están ocupadas por los ejes de rotación,
Fig 2.74b. Es la forma general de la cual deriva el nom- pero no presentan planós y centro de simetría. (Los ejes de
bre de esta clase. Está integrada por ocho triángulos es- simetría son los mismos que los de la clase 4/m2/m2/m). La
calenos similares. Ésta es una forma muy poco frecuente forma general {hk/} es el trapezoedro tetragonal y la clase
y que se observa siempre en combinación con otras. correspondiente se denomina trapezoedral-tetragonal.
Las demás formas que se pueden representar son: pi- Formas. El trapezoedro tetragonal tiene 8 caras, que
naco ide, prismas tetragonales, prismas ditetragonales y corres ponden a la mitad de las caras de la bipirámide
bipirámides tetragonal es. ditetragonal. Existen dos formas enantio rnor fas, derec ha
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLÁSES CRISTALINAS 87
4/m
e 1
1
1
1
e
+e____ a¡
e
1
1
1 e
1
Fergusonita
FIGURA 2.77 Bipirámide tetragonal lhk/1 y su estereograma. En sí misma, esta forma posee una alta simetría. En el
cristal de fergusonita la presencia de esta forma (z) revela la simetría real, 4/m.
. " /
/ /
,.,.,..-T--.......
1
'\
\
tar combinada con otras formas para revelar la ausencia
de planos de simetría verticales. Pueden estar presentes
el pinacoide basal {00 l) y los prismas tetragonales
1 o \
-r---- +.----f~-
1
I \ {hkO). El prisma tetragonal {hkO) es equivalen te a cua-
tro caras alternas del prisma ditetragonal y se presenta en
\ o 1 / aquellas clases que no tienen planos de simetría vertica-
\ / les o ejes de simetría horizontales binarios.
\ 1 /
'\. 1 • / Los minerales representativos de esta clase son: sche-
"' '----L-_,,,,... ./ elita (CaW0 4 ), powellite (CaMo04 ), la fergusonita
Iª· (YNb0 4 ) y miembros de la serie escapolita
(Na4 Al 3Si 90 24Cl a Ca4 AI 6Si 6 0 24 C0 3 ). La Fig. 2.77 ilus-
FIGURA 2.78 Biesfenoide tetragonal (o tetraedro tetragonal) lhkfl y tra un cristal fergusonita en el cual la bipirámide tetrago-
su estereograma.
nal z revela la simetría real de esta clase.
-
4
{hkl} (Fig. 2. 76) e izquierda {hkl}. Las demás formas que Simetría-1 A4 . El eje vertical es un eje cuaternario de in-
pueden presentarse son las mismas que en 4/m2/m2/m. versión rotatoria. No hay otra simetría. La Fig. 2.78 muestra
La fosgenita Pb 2C0 3Cl 2 es el único mineral represen- un biesfenoide tetragonal y su estereograma. La clase se de-
tativo de esta clase. nomina biesfenoidal tetragonal.
4/m Formas. El biesfenoide tetragonal (tetraedro tetrago-
nal) {hkl) es una forma cerrada compuesta de cuatro
Simetría-i, 1A4, 1m. Hay un eje de simetría cuaternario, triángulos isósceles. En au sencia de otras caras modifi-
con un plano de simetría perpendicular a él. La Fig. 2.77 cantes, la forma parece tener dos planos de simetría ver-
ilustra una bipirámide tetragonal y su estereograma. Esta ticales, que dan lugar a la simetría 42m. La verdadera
clase se denomina bipiramidal tetragonal, según la forma simetría sólo se muestra en combinación con otras for-
general [ hkl}. mas. El pinacoide y los prismas tetragonales pueden estar
Formas. La bipirámide tetragonal ( hkl} es una form a presentes. Otro; bisfenoides tetragonales son: {hhl) y
de oc ho caras que posee cuatro caras superiores situadas (0kt).
88 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
--- _L_
/
/
/
. 1
1
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/ 1 \
I \
/ Ie • 1 ª2
- - i - - - - • - - - - 1-
\ • 1 /
\ 1 ' /
Wulfenita
\, 1 /
'-
'-
--rl:-~
1 •
/
/
FIGURA 2.79 Pirámide tetragonal {hk/l y su estereograma. Los cristales de wulfenita muestran esta forma (n) con-
gruente con la clase 4.
Clase
Número de
-
caras Nombre de la forma 4 4 4/m 422 4mm 42m 4/m2/m2/m Forma única para
1 Pedión + +
2 Pinacoide + + + + +
4 Prisma tetragonal + + + + + + +
4 Pirámide tetragonal + +
4 Biesfenoide tetragonal + +
8 Prisma ditetragonal + + + +
8 Bipirámide tetragonal + + + +
8 Trapezoedro tetragonal + 422
8 Escalenoedro tetragonal + 42111
8 Pirámide ditetragonal + 4111111
* De Buerger. M. J. 1956. Elementarv Crys!allograph_,: Joh11 Wiley and Sonds, N.Y. 528 págs.
El único mineral representante de esta clase es el mi- rior {hkl) y cada una de ellas tiene su variante derecha e
neral raro cahnita Ca 2 B(As04 )(0H) 4 . izquierda. Existen así dos pares enantiomorfos de pirá-
mides tetragonales. Otras pirámides tetragonales son
4 ( hhl ¡ y { Okl). El pedión y prisma tetragonal también
pueden presentarse aquí.
Simetría-1 A4 . El eje vertical es de simetría cuaternaria.
Como en otras clases, la verdadera simetría no se
No existen planos ni centro de simetría. La forma general
muestra morfológicamente, a menos que la forma gene-
{ hkl), una pirámide tetragonal y su estereograma se mues- ral se presente en combinación con otras formas. La Fig.
tran en la Fig. 2.79. Esta clase se denomina tetragonal pira- 2.79 representa un cristal de wulfenita, PbMo0 4 . No se
midal, según la forma general {hkl) . conocen otros minerales que cristalicen en esta clase.
Formas. La pirámide tetragonal es una forma de cua- Véase en la Tabla 2.11 una relación de formas del sis-
tro caras. La forma superior ( hkl) es diferente de la in fe - tema tetragonal.
l
Ñ
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 89
e e e coo1>
Traza de
(021)
e= 2 a m a
J~A a= 1
(b)
Versuvianita
(a)
Rutilo
(b)
(a)
Tr;iza de Casiterita
(221) (e)
c=2
B FIGURA 2.81 Cristales tetragonales . Formas: a 10101 , c 10011, m
l1101,e{0111,p{11ll,s{2 2ll .
p
A'
(e)
o 8
(d¡
Consideremos el cálculo de e empleando la medida angular de
FIGURA 2.80 Cristal tetragonal y relaciones angulares para el cál-
la cara (221), (Figs. 2.80a, e, d) . En el triángulo AOB, OB =
culo de las relaciones axiales utilizando las ca ras (021) y (221 ).
cos 45º. En el triángulo COB, OC= 2c, tg p 221 = OCIOB.
Luego e= (tg p cos 45°)/2.
Cuando el (001), cara e, Fig. 2.8 la, está presente, el p de
Relaciones axiales tetragonales la cara p puede medirse directamente como e/\ p. Si el (001)
La relación axial de un cristal tetragonal se expresa como no está presente (Fig. 2.8 lb), el p de la cara e puede deter-
a : e, tomando como unidad la longitud de los dos ejes a minarse como 90º - a(O IO) /\ e(O 11) y el p de la cara s =
iguales. Se calcula a partir de los ángulos <fJ y p deducidos de 90º -m(l 10) /\ s(l 11). Si la forma piramidal y un prisma no
los ángulos interfaciales, por la fórmula genaal: están en una zona horizontal (Fig. 2.81 e), se mide el ángulo
interfacial sobre la parte superior del cristal como p /\ p ' (en
l donde p y p ' son caras de la misma forma que difieren en </J
e = k tan p cos </> en J80º). El p de pes la mitad de este ángulo interfacial.
+e
6/m 2/m 2/m
+ a, -a,
+ ªJ
"
-'
/
~-
- ª2
- ªi + ªi + ª2
+ a, -a:i
+ a,
-a:i
- ..... -
(a)
- e
(b)
-- _..., -
(a)
FIGURA 2.82 Ejes cristalográficos hexagonales.
positivos de los ejes a 1 y a 2 a una distancia doble de la que FIGURA 2.83 (a) Ejes y planos de simetría para la clase 6/m2/m2/m.
corta al extremo negativo del eje a 3; además corta al eje e en (b) La bipirámide dihexagona l lhki/1 y su estereograma.
el mismo número relativo de unidades (3) que corta a los
ejes a 1 y a 2• El símbolo de la forma general Bravais-Miller
es {hk1l) c"on h > k. El tercer dígito del índice es la suma de Formas
los dos primeros multiplicada por -1; se cumple por tanto 1. Pinacoide {000 l }. Compuesto de dos caras paralelas,
h + k + i = O (véase también Fig. 2.33 y página 31 ). perpendiculares al eje senario y por tanto, paralelas al
En la notación Hermann-Mauguin el primer número se plano horizontal m. Comúnmente se le llama pinacoide
refiere al eje principal de simetría coincidente con c. El se- basal. En la Fig. 2.84 se muestra en combinación con di-
gundo y tercer símbolos, si los hay, se refieren respectiva- versos pnsmas.
mente a los elementos de simetría paralelo y perpendicular a 2. Prismas hexagonales ( 1OTo I y {11201. Él prisma
los ejes cristalográficos a 1, a 2 y a 3. {1OTo J consta de seis caras verticales, cada una de las
cuales corta por igual a dos de los ejes cristalográficos
6/m2/m2/m
horizontales y es paralela al tercero. Las caras de este
Simetría-i, 1A6 , 6A 2, 7m. El eje vertical es un eje de si- prisma son paralelas a los ejes binarios de primera clase.
metría senario. Existen seis ejes horizontales de simetría bi- El prisma { 1120 J está formado por seis caras verticales,
narios, tres de ellos coincidentes con los ejes cristalográficos cada una de las cuales corta por igual a dos de los ejes ho-
(a 1, a 2 y a 3 ) y los otros tres equidistantes de los anteriores. rizontales, y al eje horizontal intermedio entre estos dos,
Existen siete planos de simetría cada uno de ellos perpendi- a la mitad de dicha distancia. Estos dos tipos de prismas
cular a uno de los ejes de simetría. Véase la Fig. 2.83 para la hexagonales son formas geométricamente idénticas; sólo
localización de los elementos de si metría, y un dibujo de la se distinguen por su orientación, véase la Fig. 2.84.
forma general, la bipirámide dihexagonal , así como su este- 3. Prisma dihexagonal ( hkiO 1- El prisma dihexagonal tie- i
reograma. Esta clase se denomina bipirarnidal-dihexagonal. ne 12 caras verticales, cada una de las cuales corta a los ¡
1
J 1
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 97
; 0001 e , 0001: e
: i
1 •
.:
1
1
'
1
1
1100 :1010 01.10
1 1
.~·ic:-
1
·-l-1--
:2110
1
...¡_1 __' ·_
.p
1
1
120
-
-:l-.--
Prismas hexagonales 1
1
m :,m•i m
1
1
1
1
: a ¡i a
a
1
:1 1 1 1
i i ____ _
• 1 1
1 _í_.
-- --'--t-- 1
--'- ...... ,J..----
Bipirámides hexagonales
mamama
m m m
111 11
Berilo
tres ejes cristalográficos horizontales a longitudes distin- los índices { IOTI} (Fig. 2.84). La bipirámide hexagonal
- -==
tas. Hay varios prismas dihexagonales, dependiendo de { hh2hl} consta -de doce caras triangulares isósceles,
sus diferentes intersecciones con los ejes horizontales. cada una de las cuales corta por igual a dos de los ejes ho-
En la Fig. 2.84 vemos el prisma dihexagonal común, con rizontales, y al tercero e intermedio, los corta a la mitad
índices {2130). de esta distancia, cortando también al eje vertical. Resul-
4. Bipirámides hexagonales { hü ni} y { h02n/}. La bipi- tan posibles varias bipirámides de segundo orden cortan-
rámide hexagonal {hOhl} consta de 12 caras triangulares do también al eje según la inclinación de las caras sobre
isósceles, cada una de las cuales corta por igual a dos de c. U na forma común (Fig. 2.84) tiene los índices { l 122} .
los ejes cristalográficos horizontales, es paralela al tercer 5. Bipirámide dihexagonal {hkil) . La bipirámide dihexa-
eje horizontal y corta el eje vertical. Son posibles varias gonal es una forma integrada por 24 caras triangulares.
bipirámides de primer orden , debido a la diferente incli - Cada cara es un triángulo escaleno que corta a distancias
naci ón de las caras so bre el eje c. La forma unitaria ti ene di stintas a los tres ejes hori zo ntales y que corta también
t.:.<)1,
6mm
I \
I \
-~\------P---~, ª2
\ /
/
(incita
FIGURA 2.86 Pirámide di hexago nal lhki/1 y su estereograma . La misma pirámide (p), tal como se ve en los cristales
de cincita.
j
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES [Link] 93
Izquierdo Derecho
FIGURA 2.87 Trapezoedros hexagonales enantiomórficos, izquierdo, y derecho, (ihk/1 y lhki/1 respectivamente.
Estereograma de la forma izquierda .
6/m
/
0
\ /0
\ /
---*--~
0
/
/
\ /
\
\
0/ \
0
Cristal de apatito
/a1 \
FIGURA 2.88 Bipirámide hexagonal fhki/1 y su estereograma. Esta forma aparece en sí misma con una alta simetría, pero
en combinaciones con otras formas revela su bajo contenido en simetría. La forma(µ) e; la bipirámide hexagonal en el cris-
tal de apatito. ·
Fig. 2.86 representa un cristal de cincita con un prisma Otras formas que pueden existir en esta clase son el pina-
hexagonal terminado por arriba con una pirámide hexa- coide, prismas y bipirámides hexagonales y prismas di-
gonal y por abajo con un pedión. hexagonales .
El cuarzo Si0 2 y la kalsilita, KA1Si0 4 , son los únicos
622 minerales que pertenecen a esta clase.
e,
94 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA i
r_;
1
i
6 6
le
/
\ I
@ ____).{s:
---~---
/ \
/ \
/ \,1\
/a, ,.______ \ \ a:!-- ____ /
FIGURA 2.89 Bípírámíde trigonal lhkill y su estereograma. I
/"\
\
. /'"-,
I• \
! \ / \
tiva. Estas formas constan de doce ~aras, seis arriba y siis -L~--*---~~
I
1
\ I
\ • /
\
32/m
(8) (b)
"..
\ ºI
____
/a, -
I
(e) (d)
FIGURA 2,?1 (a) Ejés y planos de simetría para 32/m. (b) Relación entre el romboedro lhOiin y una bipirámide hexa-
gonal lhki/1. (e) Escalenoedro hexagonal (o escalenoedro ditrigonal) !hkill y su estereograma. (d¡ Relación entre el
escalenoedro y una bipirámide dihexagonal.
las cuales corresponden, en posición, a las caras alterna- 2. Escalenoedro (escalenoedro di trigonal) positivo {hki/} y
das de una bipirámide hexagonal {hOhl). La relación en- negativo {khi/}. Esta forma consta de doce caras, trián-
tre estas dos formas puede apreciarse en la Fig. 2.9lb. El gulos escalenos, que corresponden en posición a los pa-
romboedro podría también suponerse como un cubo de- res alternos de caras de una bipirámide dihexagonal,
formado en la dirección de uno de los ejes de rotoinver- según se muestra en la Fig. 2.91d. El escalenoedro se di-
sión ternaria. La deformación puede presentarse como un ferencia de la bipirámide por la apariencia en zigzag de
alargamiento a lo largo del eje de rotoinversión con pro- las aristas medias.
ducción de un ángulo sólido agudo, o bien como compre- Hay muchos escalenoedros diferentes; el que más se
sión a lo largo del mismo eje, con lo que el ángulo sólido ve es el {2131 }, que es una forma corriente de calcita in-
es obtuso. Dependiendo de dicho ángulo, el romboedro dicada con una ven los cristales de la figura 2.92.
se denomina agudo u obtuso. El romboedro y escalenoedro de la clase escalenoé-
Según su orientación el romboedro puede ser positivo drica hexagonal se combinan con otras formas que se ha-
o negativo (Fig. 2.92). Existen varios romboedros que di- llan en las clases de superior simetría hexagonal. Así,
fieren entre sí por la inclinación de sus caras con respecto pueden estar en combinación con los prismas hexagonal-
al eje c. El símbolo del romboedro positivo unidad es es, prismas dihexagonales, bipirámide hexagonal y pina-
( 1OT I J y el correspondiente al romboedro negativo es coide basal (véase calcita, chabacita y cristales de
(0111 ). corindón en Fig. 2.92)
,1
96 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA !
Cristales de calcita.
Formas: e {01121 y {{02211,
romboedros negativos.
r {1011 I y M 14041 I romboedros positivos.
m 110101 prisma . e 10001 I pinacoide basal.
v l 2131 I esca lenoedro.
1
1
1
mi1
m m m m
Chabacita Corindón
3m
Varios minerales corrientes cristalizan en esta clase.
El más importante es la calcita (CaC03), así como los de- Simetría-1 A3, [Link] eje vertical es de rotación ternario y
más miembros del mismo grupo. Otros minerales que existen tres planos de simetría que se cortan en este eje. En
pertenecen a este grupo son el corindón (AI 20 3), hemati- la notación Hermann-Mauguin de esta clase el 3 se refiere al
tes (Fe 20 3 ), brucita (Mg(OH)i), nitratita (NaN0 3 , sinó- eje vertical e y la m se refiere a los tres planos perpendi cu la-
nimo del nitrato sódico), arséni co (As), millerita (NiS), res a los tres ejes hori zontales a 1, a 2 y a 1. Estos tres planos
ant imonio (Sb) y bismuto (B i). de simetría se cortan en el ej e vertica l ternari o. En la Fig:.
1.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 97
32
.
\
\ /
trigonal positivo izquierdo y otro positivo derecho y el este-
reograma de este último. Esta clase se denomina trape-
- \./
\
zoedral-trigonal, según la forma general {hktl}.
Formas. La única forma peculiar de esta clase es el
trapezoedro trigonal. Existen cuatro formas, integrada
e cada una de ellas por seis caras trapezoidales. Sus índices
de Mi ller son {hkzl}, {ikhl}, {khtl} y { kihl). Estas formas
pueden agruparse en dos pares enantiomorfos, cada uno
de ellos con una forma derecha y otra izquierda (Fig.
®
2.94a). Las otras formas que pueden presentarse son: pi-
a M a
m nacoide, prismas trigonales, prisma hexagonal, prismas
ditrigonales y romboedros.
e I El cuarzo a baja temperatura es el mineral más común
que cristaliza en esta clase, pero sólo en contadas ocasio-
Cristales de turmalina: Formas: r 11011 l. o 102211. t 121311, e 100011, nes pueden observarse las caras del trapezoedro trigonal.
a 111201, M 110101, m 101101. e !10121, r' 10111 l
Sólo cuando se presenta esta forma los cristales pueden
FIGURA 2.93 (a) Pirámide ditrigonal lhkiíl y su estereograma. En la designarse como derechos e izquierdos (Fig. 2.94b), de-
orientación convencional de los elementos de simetría de esta clase pendiendo esta distinción de que, cuando una cara del
cristalina, los planos de simetría son perpendiculares a a1, a2, y a3 prisma se sitúa frente al observador, las caras trapezoé-
(véase nota al pie de la Tabla 2.9). (b) Cristales de turmalin a mos-
dricas trigonales x, trunquen las aristas entre el prisma y
trando la simetría 3m.
la parte superior de las caras del romboedro a la derecha
o a la izquierda. Las caras marcadas con una s son
bipirámides trigonales.
2.93 se muestran una pirámide di trigonal {hkil} y su estereo-
El cinabrio, HgS, y la berlinita, AlP0 4 , un mineral ra-
grama. Esta clase se denomina piramidal ditrigonal por su
ro, también cristalizan en la clase trapezoédrica trigonal.
forma general.
Formas. Las formas son similares a las de la clase 32/ -
3
m aunque sólo tienen la mitad de caras. Debido a la falta
de ejes binarios, las caras de la parte superior de los cris- Simetría-1A 3 . El eje vertica l es un eje ternario de rotoin-
tales pertenecen a difere ntes formas qu e las de la parte in- vers ión, equivalente a un ej e de rotación ternario y un centro
98 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
32
\ .......
al - - - - -,¡__/
/"\ I '
// \ o / "
/ \ I e \
\ I \
I \ / \
I \ ¡ \
_J__•----•------+~
\ o / \ /
\ I \ I
/ /
.---~
\ \
\ / \ o /
I
", ---..1 /
¡ \
\ /
~-
/ a, ____ ,....
\ /
\
Izquierdo Derecho
(a)
Izquierdo Derecho
(b)
FIGURA 2.94 (a) Trapezoedros trigonales (hkifl (positivo izquierdo y positivo derecho) y el estereograma de este
último. (b) Cristales de cuarzo izquierdo y derecho. Las caras trapezoédricas trigonales están marcadas con x.
Clase
Número Forma
de caras Nombre de la forma 3 3 32 3m 32/m 6 6 = 3/m 6/m 622 6mm 6m2 =3/mm2 6/m2/m2/m única para
Pedión + + + +
2 Pinacoide + + + + + + + +
3 Prisma trigonal + + + + +
3 Pirámide trigonal + +
6 Prisma ditrigonal + + +
6 Prisma hexagonal + + + + + + + + + +
6 Bipirámide trigonal + + +
6 Romboedro + + +
6 Trapezoedro trigonal + 32
6 Pirámide ditrigonal + 3m
6 Pirámide hexagonal + + +
12 Bipirámide hexagonal + + + + +
12 Escalenoedro hexagonal + 32/m
12 Prisma dihexagonal + + + +
12 Bipirámide ditrigonal + 6m2
12 Trapezoedro hexagonal + 622
12 Pirámide dihexagonal + 6mm
24 Bipirámide dihexagonal + 6/m2/m2/m
* De Buerger, M. J., 1956, Elemenlary Crys1allography, John Wiley & Sons, New York, 528 págs.
./
{
-r- - - -
\
\ /
.J/.5_
~
/
- - - -1-ª2
\
\
esta clase; no se conoce otro representante.
Véase la Tabla 2.12 para una relación de formas en el
sistema hexagonal.
\ / \ /
\ / \ / Relaciones axiales en el sistema hexagonal
' ''1 / \
• \./
/
Con la excepción del sistema hexagonal, los cristales se
la,-...... - - _,,- \ orientan de modo que (O l O) esté a la derecha con cp = 0°00'.
En el sistema hexagonal, el extremo negativo del eje a 3 se
FIGURA 2.96 Pirámide trigonal lhkifl y su estereograma.
toma como </J = O°._ De acuerdo con esta convención, el </J de
las formas de {hh2hl} es Oº, mientras que para las formas
{ hOhl} es 30°. Esta aparente incongruencia tiene ventajas
Formas. Existen ocho pirámides trigonales de la forma
general {hk1l}, cuatro por encima y cuatro por debajo, decisivas al trabajar con cristales romboédricos: suministra
correspondiendo cada una a las tres caras de la valores + cp para las formas positivas y valores - cp para las
bipirámide dihexagonal. Además, existen pirámipes tri- formas negativas (véase figura 2.97).
gonales, por encima, y otras equivalentes, pero indepen- Para determinar una relación axial de un cristal, deben
dientes, por debajo. También pueden presentarse los darse primero índices de las formas y conocerse sus ángulos
pediones y diversos prismas trigonales diferentes. En </J y p. En muchos cristales </J y p pueden medirse directamen-
combinación con un pedión una pirámide trigonal posee te como ángulos interfaciales. Para otros cristales, puede ser
la simetría de la clase piramidal-ditrigonal (3m) con tres necesario proyectar los ángulos interfaciales medibles y de-
planos de simetría verticales (Flg. 2.93). Sólo en el caso terminar </J y p a partir de la proyección (véase página 67).
, i
+ formas
- a,
(al
- formas f)= 60º
- a,
-e 1/1= Oº
a,
1/1= 60°
e 0001
FIGURA 2.97 Di stribución de formas romboédricas. c p
(1122)
(b)
o_¿__ _
p1122
_.L..._-4- _ c.1¡
A
OA= 1
C= OC= tgp
m m
o
- - - - - - o - - - - - , , 1 el!.
j
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 101
4/m32/m
{a)
-a¡
ª2 ª2 \
1
1
1
- ª.1 1
(b)
(el 1
FIGURA 2.101 (a) Ejes de simetría y (b) planos de simetría para 4/m32/ m y (e) hexoctaedro lhkfl y su estereograma .
3
La loca lización de un se aprecia en el modelo.
2. Octaedro { 111 }. El octaedro es una forma compue--sta 3. Dodecaedro o rombododecaedro {O11 }. El dodecae-
por ocho caras triangulares equiláteras, cada una de las dro es un forma compuesta por doce caras con forma de
cuales corta por igual a los tres ejes cristalográficos . rombo. Cada cara corta a dos de los ejes cristalográficos
Cuando está en combinación con un cubo, el octaedro a igual distancia y es paralela al tercero. La Fig. 2.102
puede reconocerse por sus ocho caras similares, cada una nos muestra un dodecaedro sencillo, así como las combi-
de las cuales está inclinada idénticamente sobre los tres naciones de dodecaedro y cubo, de dodecaedro y octae-
ejes cristalográficos. Debe tenerse presente que las caras dro y de cubo, octaedro y dodecaedro. Debe tenerse mu y
de un octaedro truncan simétricamente los vértices de un en cuenta que las caras de un dodecaedro truncan las ari s-
cubo. tas tanto del cubo como del oc taedro.
2.7 LAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 103
a 001
010
a
e a
a
FIGURA 2.102 Algunas de las formas comúnmente desarrolladas y combinaciones de formas en el 4/m32/m (véase tambié n Fig. 2.103).
FIGURA 2.103 Adicional. Forma s comúnmente desarrolladas y combinaciones de formas en 4/m32/m (véase también Fig. 2.102) .
6. Triaquisoctaedro o triaquisoctaedro trigonal ( h/1}. El Determinación de los índices de las formas. Para de ter -
triaquisoctaedro se compone de 24 caras triángulos isós- minar las formas presentes en cualquier cristal de esta
celes, cada una de las cuales corta a dos de los ejes cris- clase es necesario, en primer lugar, localizar los ejes cris-
talográficos a distancia unidad y al tercero a distancia talográficos (ejes de simetría cuaternaria) . Una vez que el
múltiplo. Existen varios triaquisoctaedros, cuyas caras cristal ha sido orientado según estos ejes, son fáciles de
poseen diferentes inclinaciones, pero la más común es la reconocer las caras del cubo, dodecaedro y octaedro, ya
{ 122} (Fig. 2.103). El triaquisoctaedro, como el trape- que cortan a uno, dos y tres ejes, respectivamente, a dis-
zoedro, es una forma que puede ser concebida como un tancias unitarias. Los índices pueden obtenerse rápida-
octaedro, cada una de cuyas caras ha sido sustituida por mente por las caras de otras formas que trunquen
otras tres. Se habla frecuentemente del triaqui soctaedro simétricamente las aristas entre caras conocidas. La
trigonal, indicando que sus caras tienen tres aristas y que suma algébrica de los índices h, k y l de las dos caras da
difieren así de los del trapezoedro. La Fig. 2. 103 mues tra los índices de la cara que trunca simétricamente la arista
la combinación de un octaedro y un triaquisoctaedro. entre ellas . Así, en la Fig. 2. 103, la suma algebraica de las
7. Hexaquisoctaedro {hk/} . El hexaquisoctaedro se com- dos caras dodecaédricas (101) y (011) es (112), o sea los
pone de cuarenta y ocho caras triangulares, cada una de índices de la cara de un trapezoedro.
las cuales corta a los tres ejes cristalográficos a difere ntes Existencia de las formas isométricas de la c/ase4/m32/m.
distancias. Existen varios hexaqui soctaedros que poseen El cubo, el octaedro y el dodecaedro son las forma s iso-
diversas relaciones de intersecciones axiales. Un hexa- métricas más corrientes. El trapezoedro se observa tam-
quisoctaedro corriente tiene los índices { 123}. Otros bién frecuentemente como única forma en unos pocos
hexaquisoctaedros tienen los índices 1124} , [ 135}, etc., minerales. Las otras formas , tetrahexaedro, triaquisoc-
o en general [ hkl}. La Fig. 2.103 muestra un hexaqui soc - taedro y hex aquisoctaedro, son raras y se observan ordi-
taedro simple, as í co mo combinaciones con otras for mas nariamente só lo co mo pequeñas truncad uras en las
iso métri cas. co mbin ac iones de otras fo rmas .
'!.,"
¡ - ' '
43m
(a) (b)
(e)
FIGURA 2.104 (a) Ejes y planos de simetría de la clase 43m. (b) Relac ión entre el octaedro y el tetraedro. (e) Hexaquistetraedro lhk/1 y su estereo -
grama. Obsérvese la localización de un 3 en el modelo.
'
un tetraedro positivo y otro negativo aparecen juntos con La Fíg. 2.105 ilustra las formas y muchas de las com-
idéntico desarrollo, el cristal resultante no podría distin- binaciones de formas que son comunes en esta clase.
guirse de un octaedro, a menos que, como frecuentemen- 2. Triaquistetraedro (triaquistetraedro trigonaO {hhl) positi-
te ocurre, las caras de las dos formas presenten diferente vo, {hh/} negativo. Estas formas con doce caras pue-
brillo, corrosiones o estriaciones distintas que sirven para den concebirse como un tetraedro, cada una de cuyas
diferenciarlas. caras se ha elevado para acomodar otras tres. La forma
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 107
432
FIGURA 2.106 Formas enantiomórficas [Link] giroedro lhkn con formas izqui erda y derecha y un estereograma de la forma izquierda. Obsérvese la
loca lizac ión de un 3 en el mode lo de form a derecha .
432
excepción del hexaquisoctaedro, se pueden presentar en alrededor de un eje cristalográfico lleva al piritoedro po-
la clase giroédrica. sitivo a la posición negativa. Existen numerosos piri-
Durante muchos años la cuprita se consideró giroé- toedros que difieren unos de otros por la inclinación de
drica, pero recientes trabajos han demostrado que es pro- sus caras. El más común de los piritoedros positivos tiene
bablemente hexaquisoctaédrica. Con la eliminación de la los índices { 102} (Fig. 2.108) . Esta figura muestra el pi-
cuprita no se conoce ningún mineral que cristalice en esta ritoedro negativo correspondiente.
clase. 2. Díploedro (didodecaedro) positivo {hkl/; negativo I khl}.
El diploedro es una forma rara compuesta de 24 caras que
2/m3 corresponden a la mitad de las caras de un hexaquisoc-
Simetría-3A2, 4A 3 , Jm. Los tres ejes cristalográficos son taedro. El diploedro puede representarse construyendo
ejes de simetría binaria; los cuatro ejes diagonales, cada uno dos caras en cada cara del piritoedro. El diploedro puede
de los cuales emerge en el centro de cada octante, son ejes de representarse construyendo dos caras en cada cara del pi -
ritoedro. Como en el caso del piritoedro, una rotación de
rotoinversión ternaria; los tres planos axiales son planos de
90º alrededor de los ejes cristalográficos lleva al diplo-
simetría. Esta clase tiene un centro de simetría ya que el 3 es
edro positivo a la posición negativa.
equivalente a 3 + i . En la Fig. 2. 107 se muestran la combina-
Además del piritoedro y diploedro, pueden estar pre-
ción de elementos de simetría y el diploide positivo y su es-
sentes el cubo, dodecaedro, octaedro, trapezoedro y tria-
tereograma. Esta clase se denomina diploidal, según la
quisoctaedro. En algunos cristales estas formas pueden
forma general.
aparecer solas y tan perfectamente desarrolladas, que no
Formas. pueden distinguirse de las de la clase 4/m32/m. Esto es
1. Piritoedro ( dodecaedro pentagonal o di hexaedro) positivo frecuentemente cierto en los octaedros y cubos de la pi -
{hO/} ; negativo {Ok/}. Esta forma consta de 12 caras rita. Sin embargo, normalmente, la presencia de líneas de
pentagonales, cada una de las cuales corta a un eje cris- estriación o de fi guras de corrosión en ellos demuestra
talográfico a la unidad , al segundo eje en algú.,'múltiplo que no poseen la simetría superior de la clase 2/mI Es to
de la unidad, y es paralela al tercero. Una rotación de 90º es apreciabl e en la Fi g. 2.108 qu e represe nta un cubo ele
2.7 LAS TREINTA Y DOS CUSES CRISTALINAS 109
23 1
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............. /
FIGURA 2.109 Formas enantiomórficas del tetartoedro. Izquierda positiva y derecha positiva y un estereograma de la forma derecha positiva lhk/1.
Obsérvese la loca lización de un 3 en el mode lo derecho positivo.
Clase
Número de
•caras Nombre de la forma 23 432 2/m3 43m 4/m32/m Forma única para
4 Tetraedro + +
6 Cubo + + + + +
8 Octaedro + + +
12 Dodecaedro + + + + +
Piritoedro + +
Triaquistetraedro + +
Dodecaedro deltoide + +
Tetartoedro + 23
24 Tetrahexaedro + + +
Trapezoedro + + +
Triaquisoctaedro + + +
Hexaquistetraedro + 43111
Diploedro + 2/m3
Giroedro + 432
48 Hexaquisoctaedro + 4/11132/m
* De Buerger. M. J. 1956 Elementan° Crvswllogra1>h1: John Willey & Sons, New York, 528 págs.
FIGURA 2.110 Ejemplos de crecimiento paralelo. (a) Crecim iento de un cristal mayor de cuarzo sobre otro más
pequeño, tomando la forma de un cetro. (b) Culminación de un gran cristal de cuarzo en una colección de cristales
más pequeños, todos ellos en una orientación paralela. (c) Crecimiento conjunto en paralelo de cristales de barita.
{hkl) , izquierda positiva {khl), derecha negativa {khl}, 2.8 INTERCRECIMIENTO DE <;RISTALES
- - - - - - - - - - - - - - - -- -------- -
izquierda negativa {hk/}. Forman dos pares enantiomor-
En la sección previa de este capítulo hemos descrito la mor-
fos , positivo derecho e izquierdo, y negativo derecho e
fología (forma externa) y la simetría interna de monocrista-
izquierdo. Otras formas que pueden presentarse en esta
les, y lo hemos hecho a veces, de forma altamente idealizada.
clase son el cubo, dodecaedro, piritoedro, tetraedro y do-
Tales cristales, bien formados (euédricos) , relativamente
decaedros deltoidales. La cobaltina (Co, Fe)AsS es el mi-
grandes, son raros y muy buscados por los coleccioni stas de
neral representativo más común que cristaliza en esta
minerales y conservadores de museos. Sin embargo, la ma-
clase.
yor paite de minerales se presentan como agregados aleato-
En la Tabla 2.13 se ofrece una relación de formas del
rios de granos en las rocas de la tierra. Estos granos son
sistema isométrico.
generalmente anédricos (carecen de caras externas). pero, al
ser cristalinos, poseen un orden interno, evidenciado por
Características de los cristales isométricos
exfoliación, propiedades ópticas y difracción de rayos X.
Cuatro ejes de simetría ternaria son comunes a todos los cris- Existen, sin embargo, algunos modelos de intercrec-
tales isométricos . Los cristales desarrollados simétricamente imiento relativamente comú n de cristales bien formados (así
son equidimensionales en las tres direcciones de los ejes como de granos anédricos) que no son aleatorios en la na-
cristalográficos. Corrientemente los cristales presentan caras turaleza. Tales son los crecimientos ¡wrafe/os de la mi sma
que son cuadrados o triángulos equiláteros, o estas figuras sustancia cristalina y los crecimientos orientados cri stalográ-
con vértices truncados. Todas las formas son cerradas. Los ficamente de una sustancia cristalina sobre otra de difere nte
cristales están caracterizados por el gran número de caras si- composición. Este último fenómeno se conoce con el nom-
milares; el menor número de cualquier forma de la clase bre de epitaxis. Existe otro tipo de intercrecirniento (no alea-
hexaqui soctaédrica es de seis. torio) controlado cristalográficamente cuando dos cri stales
A continuación se facilitan algunos de los ángulos ínter- de la misma sustancia están relacionados por un elemento de
/aciales más importantes del sistema isométrico ql!e pueden simetría que no se encuentra normalmente en uno u otro cris-
ayudar a reconocer las formas más corrientes. tal individual. Tales crecimientos conjuntos controlados
Cubo ( 100) /\ cubo (O I O) = 90º00' cristalográficamente, se denominan macias o cristo/es ge-
Octaedro (111) /\ octaedro (11 1) = 70º32' melos. Trataremos brevemente algunos de los crecimientos
Dodecaedro (O 1 1) /\ dodecaedro ( IO 1) = 60º00' conjuntos no aleatorios (crecimiento paralelo y epitax is) y a
Cubo (100) /\ octaedro ( 111) = 54º44' continuación analizaremos con mayor amplitud los aspectos
Cubo ( 100) /\ dodecaedro ( 11 O) = 45º00 ' morfológicos de los cristales ge melos, debido a su relati va
Octaedro ( 111) /\ dodecaedro ( 11) = 35 º 16 · ocurrencia.
1.8 INTERCRECIMIENTO DE CRISTALES 111
Macias de contacto
Espinela Cuarzo
(a) (b) (e)
Macias de penetración
11001 J 10011
1 ,10011
1
/
,,.... ............1
/ "\\
f ,~"
1
'
m m b 1
'
........ 1 (010)
.... , .... , )
,--, /....
FIGURA 2.112 (a) Octaedro con un posible plano de macla b-b (111 ). Esta es una de las cuatro direcciones octaédricas de la 1
forma 1111 l. (b) Macla octaédrica 1111 I presentada por la espinela. (e) Cristal es de cuarzo derecho e izquierdo maclados a lo
largo de (1122), ley de las macias del Japón. (d) Dos cubos de fluorita interpenetrados maclados sobre 11111 como eje de
macla. (e) Dos cristales piritoedro (en la pirita) formando la cruz de hierro con eje de macla 10011. (/) Ortoclasa mostrando 1
la ley de macla de Carlsbad, en la cual dos cristales se interpenetran maclados por una rotación de 180º alrededor del eje e, 1
j
dirección [0011. La sección transversal esquemática, paralela a (010) revela la presencia del eje de macla binario según la
dirección [001 l.
1
finida, que separa los dos cristales, y la macla viene definida es una macla polisintética (Figs. 2. 1 13a, by e) . Si los planos
por un plano de macla tal como el (ITI) representado en la de composición sucesivos no son paralelos, resulta una ma- 1
Fig. 2.112a. Este plano (IT l) es uno de las cuatro direccio- cla cíclica (Figs. 2.113d y e). Cuando un gran número de
nes posibles y cristalográficamente equivalentes del octae- cristales en una macla polisintética están estrechamente
dro { 111 } del sistema isométrico. Por tanto, si uno desea agrupados, las caras cristalinas o las exfoliaciones que cru-
describir todos los posibles planos de macla octaédricos, se zan los planos de composición muestran estrías, debido a las
utiliza el símbolo de forma { 111 J en lugar de la notación posiciones invertidas de los cristales adyacentes.
( 111) de un plano específico. Las macias de penetración es- La formación de macias en los grupos de simetría infe-
tán formadas por distintos cristales interpenetrados ·q ue tie- riores produce generalmente un agregado de simetría supe-
nen una superficie de unión irregular, y la ley de macla rior a la que posee cada cristal, pues los planos de macla o
queda usualmente definida por un eje de macla (por ej. [ 111] los ejes de macla son elementos de simetría adicional.
ó [001]; véase Figs. 2.112d aj). El origen de las macias será tratado en el capítulos 3
Maclas repetidas o múltiples se forman por tres o más (págs 149 a 151 ), una vez se haya introducido los conceptos
partes macladas según fa misma ley. Si todas las superficies de orden y red. Aquí nos limitaremos a la expres ión morfo-
de com posición suces ivas so n paralelas, el grupo res ultante lóg ica de las macias.
2.8 INTERCRECIMIENTO DE CRISTALES 113
Macias polisintéticas
Calcita
(a) (e)
Macias cíclicas
Rutilo Crisoberilo
(b) (d) (el
FIGURA 2.113 (a) Albita maclada polisintéticamente segú n 10101. (b) El mismo maclado poli sintético que en (a), pero visto
a través de un microscopio de pol ari zación. Las láminas claras y oscuras de la albita vienen relacionadas por una refl exión
sobre (01 O). (e) Macla polisintética de la calcita sobre (1012), que es una de las tres direcciones del romboedro negativo . (d'¡
Maclado cíclico en e l rutilo con dos planos de macl a paralelos a las caras de la forma 1011 l. (e) Maclado cícl ico en el criso-
berilo con los dos planos de macla paralelos a las caras de la forma !031I.
Leyes de macla comunes de yeso con el plano de macla { 100 J (macla· de cola de go-
londrina). Esta misma figura muestra también tres leyes de
Sistema triclínico
macla que se presentan en el mineral ortoclasa. Dos de ellas
Los feldespatos son los mejores ejemplos de macias en el son macias de contacto: una macla de Man ebach, con el pla-
sistema triclínico. Están casi siempre maclados según la ley no de macla {00 I J, y un a macla de Ba veno, co n el plano de
de la albita, con plano de macla {OIO), según se muestra en macla {021 J. La macla más corriente en la ortoclasa es la
las Figs. 2.113a y b. Otro importante tipo de macla en los macla de Carlsbad, una macla de interpenetración, en la cual
feldespatos triclínicos es la que se da según la ley de la peri- el eje e [001 J es el elemento de macla. En este caso los dos
clina, con el eje de macla [O 10). Cuando, como ocurre fre-
cristales están unidos por una superfici e irregular aproxima-
cuentemente en la microclina, las macias de albita y
damente paralela a (010).
peridina están íntimamente mezcladas, a través de un mi-
croscopio de polarización puede apreciarse un diagrama tí- Sistema ortorrómbico
pico de entramado o "tartán" (Fig. 2. 114). Además, los
En el sistema ortorrómbico, el plano de mac la es muy fre-
feld es patos triclínicos forman macias de acuerdo con las
cuentemente paralelo a una cara del prisma. La mac la de
mismas leyes que los feldespato s monoclínicos (véase a con-
tinuac ión). contacto del aragonito, la macla cíclica del mismo mineral ,
y la macla cíclica de la cerusita están todas mac ladas en
Sistema monoclínico { 110) (véase Figs. 2.11 6a y h) . La aparienci a pseudo hexa-
En el sistema mon oclíni co las mac ias seg ún { 100) y {001 l, go nal del arago nito maclado cícl icamente es co nsecuencia
so n los 111 ,is co rri entes. La Fig. 2. 115 rep resenta un a mac la de que ( 11O) A ( 110) es aproximadamente 60º .
114 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
Sistema tetragonal
El tipo de macla más común en el sistema tetragonal tiene
(OI 1} como plano de macla. En la Fig. 2.117 se muestran
cristales de casiterita y rutilo, maclados según esta ley.
Sistema hexagonal
En el sistema hexagonal los carbonatos, especialmente la
calcita, sirven como ilustración excelente de tres leyes de
macla. El plano de macla puede ser (0001 }, con e como eje
de macla (Fig. 2.118a), o puede ser el romboedro positivo
( 1011 }. Pero el maclado en el roboedro negativo {0112} es
más corriente y puede originar macias de contacto o macias
0,1 mm
polisintéticas como resultado de la presión (Figura 2.118b).
'. l~ La facilidad de maclado según esta ley puede ser demostrada
FIGURA 2.114 Microfotografía del maclado de transformación en la por el maclado artificial de un fragmento de exfoliación del
microclina (véase pág. 169). La muestra está observada al microsco- espato de Islandia mediante la presión ejercida por una hoja
pio con los polarizadores cruzados. La sección de la fotografía es de cuchillo.
aproximadamente paralela a (001 ). Las leyes de macla representadas
En la clase 622, el cuarzo muestra diversos tipos de ma-
aquí son la ley de la albita con plano de macla y composición (01 O) y
la ley de la periclina con la dirección 101 OJ para el eje de macla. cias. En la Fig. 2.118c se representa la ley de Brasil con el
plano de macla paralelo a ( 1120}. Aquí, los dos integrantes,
uno derecho y otro izquierdo, han formado una macla de pe-
netración. En la Fig. 2.118d se muestra una macla de De(fi-
El mineral estaurolita, que es monoclínico con un ángulo nado. Este tipo de macla es de penetración y tiene al eje e
/3 de 90º, es pseudo-ortorrómbico y morfológicamente apa- como eje de macla. Dichas macias están compuestas por dos
rece como ortorrómbico. Se encuentra corrientemente en dos individuos derechos o izquierdos (véase también pág. 182).
tipos de macias de penetración. En una, con {031 } como pla- En la Fig. 2. I l 8e se ilustra la ley del Japón con el plano de
no de macla, se produce una cruz en ángulo recto. En la otra, macla ( 1I22 J. Los ángulos entrantes presentes usualmente
con el plano de macla ( 231 }, resulta una cruz con ángulo de en cristales maclados no aparecen en las macias del Brasil o
60º (Fig. 2.116c). del Delfinado.
Macias monoclínicas
, 10011
1
'.
1;
'',M :, :b
1
, .,
1:
~--
' ~f-
'r--C,.,.___..
Yeso de macla {1001 Plano de macla 1001 I Plano de macla {021I Ej e de macla 1001 1
O rtoclasa
FIGURA 2.115 Ejemp los de leyes comunes de macla en crista les monoclínicos.
2.8 INTERCRECIMIENTO DE CRISTALES 115
Macias ortorrómbicas
m m bm
Aragonito Cerusita
(a) (b)
Macias tetragonales
Sistema isométrico
En la clase holoédrica del sistema isométrico (4/m32/m) el
eje de macl a es, con raras excepciones, un eje ternario, y el
plano de macla es así paralelo a la cara del octaedro. Las
Figs. 2. 112a y b muestran un octaedro con el plano bb como
posible plano de macla, y un octaedro maclado según esta
ley, formando una macla de contacto. Este tipo de macla es
muy común, especialmente en la gema espinela, de aquí que
se denomina macla de la espinela. La Fig. 2.1 12d representa
dos cubos formando una macla de penetración con el eje ter-
{011 I {011 I
nario de rotoinversión [ 11 IJ corno eje de macla.
Casiterita Rutilo
En la clase 2/m3 dos piritoedros pueden formar una ma-
cla de penetración (Fig. 2. l 12e) con una rotación de 90º res-
FtGURA 2.117 Ejemplos de leyes de macla comunes en cri stales pecto al eje de macla fOO 1]. Esta macla se conoce corno la
tetrago nales. cru z de hierro.
1)
'
116 -CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
Macias hexagonales
Calcita
Cuarzo
e
111201 100011 111221
Macla del Brasil Macla del Delfinado Macla del Japón
(e) (CÍ) (e)
FIGURA 2.118 Ejemplos de macias en el sistema hexagona l. (a) y (b) Diversas macias en la calcita. L~ macla de calcita a la derecha es
artificial y puede producirse a presión con la hoja de una cuch ill a. (e) Macla de Brasil en el cuarzo. (d) Macla del De/finado en cuarzo for-
mada por rotación de 180º alrededor del eje e [0001 I; véase tambi én Fig. 3.55. (e) Macla del Japón en el cuarzo.
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)tlv"Tva / dR iY/ I y¡frct h//Q.
CRISTALOGRAFÍA:
(APÍTUL03 ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
- --=·- ·· . . . . -·
. ;,.;._-;
11 7
, /,
( .- ._. L 3 .
En el Capítulo I definíamos un mineral del modo siguiente: nifica que un mineral que aparentemente es homogéneo bajo
un mineral es un sólido homogéneo que se forma de un modo la observacióo óptica microscópica puede ser no homogéneo
natural con una definida (pero generalmente no fija) compo- estudiado por difracción de rayos X, e incluso aún más des-
sición química y una distribución atómica altamente ordena- ordenado cuando es estudiadq mediante técnicas de HRTEM.
da. Usualmente está formado por procesos inorgánicos. En Estas inhomogeneidades pueden deberse a desajustes estruc-
esta definición de mineral o de cualquier sustancia cristalina, turales (defectos) o a divisiones de zonas químicas. Además,
la cláusula fundamental es una distribución atómica ordena- todas las estructuras muestran vibraciones térmicas de los
da. Esto equivale a decir que los materiales cristalinos son átomos en función del incremento de temperatura. Esto pue-
periódicos en su configuración atómica; es decir, exhiben in- de dar lugar a una distribución aleatoria de átomos (o iones)
ternamente traslaciones periódicas a lo largo de una serie de que a temperaturas más bajas se localizarían en una o más
ejes coordenados escogidos. Tal orden atómico (o periodici- posiciones estructurales (atómicas) específicas. Tal aleato-
dad) distingue el estado cristalino del de los líquidos y los riedad de átomos en una estructura como función de la tem-
gases, así como del de los vidrios. peratura creciente es considerada como un "desorden". Las
En el Capítulo 2 se ha abordado la forma externa y las si- imperfecciones en los cristales y el desorden atómico en una
metrías intrínsecas de los minerales. Con ello se formularon estructura, de otro modo periódica, son considerados fenó-
32 clases de cristales o grupos puntua!es. Antes del descubri- menos locales en una estructura globalmente bien cristaliza-
miento en 1912 de la difracción de rayos X por minerales se da con periodicidades tridimensionales.
sospechaba ya que la forma externa regular (y simétrica) de En este capítulo estudiaremos e·n primer lugar las distri-
los cristales euédricos era consecuencia de algún tipo de or- buciones ordenadas, comenzando con ejemplos de orden
den interno. En 1784 René J. Haüy había sugerido que los mono y bidimensional antes de evaluar el orden tridimen-
cristales se formaban por el apilamiento de pequeños blo- sional. A continuación introduciremos los conceptos de des-
ques idénticos que el llamaba "moléculas integrales" (véase orden estructural e imperfecciones (defectos), el estado
Fig. 1.4). Este concepto es esencialmente igual al de celdas metamíctico y amorfo, as í como aspectos estructurales de las
unitarias en la moderna cristalografía de rayos X.
macias.
Antes de analizar la periodicidad tridimensional de las
Una estructura cristalina puede considerarse como una
estructuras atómicas minerales, consideraremos una vez más
repetición de un motivo o de un grupo de átomos en una red
la afirmación de que la estructura interna de los minerales
o distribución periódica de puntos. Los diagramas ordenados
está basada en una distribución atómica ordenada. Esta afir-
que caracterizan los materiales cristalinos representan un es-
mación implica que un cierto átomo (o ion) está presente
tado energético inferior al que corresponde a los diagramas
exactamente en la misma localización estructural (atómica)
aleatorios. Intuitivamente una pared construida con ladrillos
a través de una red atómica esencialmente infinita. Un átomo
cuidadosamente dispuestos constituye una configuración
en la misma posición atómica de una red significa que está
más estable y menos energética que una pared construida
rodeado por una distribución idéntica de átomos vecinos a
con una distribución aleatoria de ladrillos idénticos (Fig.
través de una estructura formada por millones de celdas uni-
3.1a). Los ladrillos de estas paredes pueden considerarse
tarias con dimensiones del orden de 5 a 20 angstroms
(Á, equivalente de 0,5 a 2 nanómetros, nm). Este orden per-
como el motivo y pueden reemplazarse por una coma, como
fecto está presente en cristales "ideales", de los cuales se indica la Fig. 3.1 b. Esto muestra cómo un diagrama ordena-
muestran ejemplos de estructura interna en las Figs. 1.12 y do se engendra por un motivo repetido en una secuencia re-
3. 19. Sin embargo, el microscopio electrónico de transmi- gular de nuevas posiciones. Cualquier movimiento que sitúa
sión de alta resolución (HRTEM), con aumentos del orden el motivo original en coincidencia con el mismo motivo en
de x 1000000, ha demostrado que las distribuciones atómi- cualquier región del diagrama se considera una operación.
cas al nivel de la celda unitaria (y por debajo de la misma) Muchos de los dibujos de los papeles utilizados para recubrir
pueden desviarse considerablemente de la periodicidad cris- paredes, por ejemplo, están basados en un diagrama bidi -
talina perfecta. Tales enormes aumentos, que permiten la re- mensional, en el cual el motivo (flores, puntos, figuras) se
solución de estructuras y átomos a nivel del ángstrom distan disponen en un diagrama regular geo métrico. Otras distribu-
extraordin ariamente de los correspondientes a las observa- ciones más abstractas y menos simétricas pueden encontrar-
ciones visuales de minerales (aumento x 1) y a los que ofrece se en algu nas muestras de papel más moderno que poseen un
la microscopía ópt ica (a um entos del orden x 1000). Esto sig- diagrama mucho menos definido.
:- .!
11
' ' ' ' ' ' 'ti\ ' ' '
' ' ' ' ' ' ' ' ' '
' ' ' ' ' (b)
!\\ \\
una pared : una ordenada y otra más aleatoria. (b) Los diagramas de
ladrillos están representados utilizando comas como motivos.
\ ., \ .,
3.1 DIRECCIONES Y DISTANCIAS DE TRASLACIÓN
'
.,
\ ., \ ..,
.,
nes. El modelo tridimensional es homogéneo si los ángulos ción /1 y t2 formando entre sí ángu los de 90º. (b) Modelo bidimensio-
nal con componentes de traslación 11 y t2 formando entre sí ángu los
y distancias que van desde un motivo a los motivos que le ro-
< 90º. (c) Modelo tridimensional con componentes de traslación /1, 12
dean en una posición del modelo son los mismos en todas las y 13 . Ninguno de los componentes forma ángulos de 90º con los res-
partes del mismo (véase Fig. 3.2) tantes.
La Fig. 3.2a ilustra una red bidimensional de motivos
(comas). El orden en esta red puede expresarse en función de
dos traslaciones (t 1 y t2) que forman entre sí 90º. Un diagra-
ma algo menos simétrico de motivos se muestra en la Fig. a IOangstroms 1 (A,º º
donde A= l o-8 cm) porque ésta es la es-
3.2b, en donde la dirección t 1 es la misma que en la Fig. 3.2a, cala de los radios iónicos en los cristales. Esto significa que
pero la traslación t2 forma un ángulo < 90º con la traslación una dimensión de 1cm en un cristal contendría aproximada-
mente 100 millones de traslaciones; ciertamente este número
t1. Estas dos ilustraciones pueden considerarse como una se-
puede considerarse como infinito.
rie infinita de cuerdas unitarias a lo largo de la dirección t 1
A menudo es conveniente ignorar la forma real de los
que se repiten a través de una serie infinita de cuerdas idén-
motivos unitarios en un diagrama y concentrarse sólo en la
ticas y paralelas a lo largo de la dirección de traslación t2.
geometría de las repeticiones en el espacio. Si el motivo (co-
Las traslaciones marcadas por t 1 y t 2 son vectores.
mas en la Fig. 3.2) se reemplaza por puntos resulta un diagra-
Un diagrama ordenado tridimensional puede obtenerse
ma regular que se conoce con el nombre de red . Una red es ,
agregando además otra componente de traslación (t 3 ) en un
por tanto, un diagrama hipotético de puntos (o nodos) cada
plano distinto al formado por t y t2, (véase Fig. 3.2c). Esto
1
uno de los cuales posee un entorno idéntico al de cualquier
da lugar a un diagrama que es infinito en tres dimensiones.
En los cri stal es es te diagrama no es exactamente infinito,
aunque se considere así de un modo general. La magnitud de Ll amado así en honor del físico sueco Anders Jonas Angstriim, 18 ¡..¡ .
las traslac iones en los cri stal es inorgá ni cos es del orden de 1 1874.
120 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA -- 1 l> f,
., -r
'1(
b1
'
;,' ' ' ' ' '
(a)
- r
L_J
b¡
(b)
(e)
-r
(e/)
-r
(e)
FIGURA 3.3 Filas de objetos con diversos espac iados b a lo largo de una dirección de traslación y. (a)
Motivos as imétricos regularmente espaciados, comas (asimétrico significa "si n ningún tipo de simetría"). (b)
Diseño de volutas asimétricas. (e) Fila de moti vos igualmente espaciados, en la cual una parte del motivo
está relacionada con la otra por una línea de refl ex ión (marcada por una co rta línea entre pares de motivos).
(d) Fila de esferas que pueden representar átomos en una estructura. (e) Fila de tetraedros que pueden repre-
sentar complejos aniónicos, tales como grupos tetraédricos Si5 4 ó Ge0 4 .
otro punto (nodo) del diagrama. Una red no tiene un origen troms. La única forma en que estas distancias pueden ser
especifico, ya que puede desplazarse paralelamente a sí mis- visualizadas es por medio de un microscopio electrónico de
ma. transmisión (véase Fig. 1.12). Es muy importante, por tanto,
Una estructura cristalina tridimensional puede conside- darse cuenta de que la forma externa de un cristal, aunque es
rarse como el resultado de traslaciones tridimensionales que la expresión de su estructura interna, carece de traslaciones.
actúan sobre motivos unitarios (las unidades químicas de la Los elementos de simetría, observables en el desarrollo de la
estructura). Las traslaciones que se dan dentro de tal estruc- forma externa de los cristales, carecen también de traslacio-
tura cristalina son extraordinariamente pequeñas (a escala nes.
atómica) y no son vi sibles a simple vista. Los tamaños de es- Analizaremos ahora sistemáticamente el estudio de las
tas traslaciones se exp resan en nan<'i rn etros ( 10- 7 cm) o ángs- redes, co men za ndo con las filas monodimensiona les.
3.1 DIRECCIONES Y DISTANCIAS DE TRA SLACIÓN 121
,~,
' ' ' ' ' '
-Y,
(a) ·\ ~ b¿
Fila 1 '
b
,~y
y
' ' '
a
Fil a 2
(b)
'\ Fila\
'
\ \
Esta distribución representa una red orde - ----•----·
nada de motivos oblicua (yctc 90º) bidimen-
sional (planar). (e) Una red planar basada
en la d istribución de motivos en (b). Una
red , por definición, es de extensión infi- \
nita, pero en las ilustrac iones sólo pueden
mostrarse porciones finitas . El pa ralelo-
gramo sombreado en (b) representa la uni-
dad básica más pequeña del modelo y una
(e)
•----
\\\
ce lda unitaria en la red de (e). \ X
1 ! 1 ,
3.2 ORDEN MONODfMENSIONAL (FILAS) Existen sólo cinco redes planas posibles y distintas. Las
cinco son el resultado de repetir una fila (con distancia de
Una secuencia de puntos equivalentes (o motivos) igualmen- traslación b a lo largo de la dirección y) a lo largo de la di-
te espaciados a lo !argo de una línea representa orden en una rección x con la distancia de repetición a. Los cinco tipos de
dimensión y se llamafila (véase Fig. 3.3). En una fila la mag- red plana resultantes dependen de la elección del ángulo y
nitud de la traslación unitaria (en este caso b) determina el (entre las direcciones x e y; es decir, si r= 90º, 60º o cual-
espaciado. El motivo, la unidad del diseño o el átomo locali- quier otro ángulo) y del tamaño de a respecto a b (es decir,
zado en cada punto de la red determinan la última estructura. si a= b, o no). Estas cinco redes, ilustradas en la Fig. 3.5, re-
La Fig. 3.3 ilustra varias filas de objetos con diferentes espa- presentan las únicas formas posibles de distribución periódi-
ciados, b, a lo largo de una dirección definida, y, con motivos ca de puntos en dos dimensiones.
diferentes. Estas filas pueden encontrarse en los bordes de En la Fig. [Link], la filanº 1 está repetida indefinidamente
ilustraciones, papeles pintados, frisos arquitectónicos y en por traslación a lo largo de la dirección x, con distancia de
las estructuras de materiales cristalinos. traslación a. Aquí a es desigual a b; el ángulo yno es 90º y
resulta una red oblicua (o clino-red).
En la Fig. [Link], la fila nº I está repetida indefinidamente
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS)
por traslaciones a lo largo de la dirección x, con distancia de
El orden bidimensional es el resultado de traslaciones regu- traslación a. Aquí a es distinto de b; el ángulo y= 90º y re-
sulta una red primitiva rectangular (orto-red) (primitiva sig-
lares en dos direcciones distintas, designadas x e y. La Fig.
nifica que los nodos tienen lugar sólo en los vértices de la
3.4a muestra una red ordenada bidimensional de motivos
celda unitaria elegida) .
(comas) sobre la cual se indican varias series de ejes de co-
En la Fig. [Link] la fila nº 1 está repetida indefinidamente
ordenadas x e y (los ejes a través de los cuales tienen lugar
por traslaciones a lo largo de la dirección x con distancia de
las traslaciones). Las unidades de la distancia de traslación
traslación a, y con un ángulo y tal que cos r= a/2b. La red
se indican con las letras a (a 1, a2 , etc.) y b (b 1, b2, etc.).
resultante está descrita convencionalmente en función de
Estos modelos traslacionales pueden describirse median-
dos direcciones ortogonales (x e y' ) dando lugar al centrado
te los vectores de traslación a y b, de magnitudes a y b, y los
de la red dentro de la celda unitaria rectangular. Por ello se
ejes coordenados x e y a lo largo de los cuales se repiten las denomina red rectangular centrada (orto-red centrada). La
traslaciones. El ángulo entre los ejes x e y se llama r misma distribución de nodos puede describirse por dos vec-
La Fig. 3.4b muestra cómo se produce un modelo regular tores (a' y b' , en donde a'= b' y y :t 90º, 60º ó 120°) origi-
bidimensional con dos espaciados diferentes (unidad de nando una red primitiva con forma de diamante. Esta opción
traslación a lo largo de la fila= b, unidad de traslación entre de red primitiva se denomina red diamante. Cualquiera de
filas= a). Esta distribución es un conjunto oblicuo de comas, estas dos opciones de celda unitaria (primitiva o no primitiva
pues se ha elegido un ángulo y entre las direcciones x e y que [=centrada], produce, al repetirse indefinidamente a lo largo
no es 90º, ni 60° ni 120º. Para visualizar la red de motivos de dos direcciones, el diagrama de nodos de la Fig. 3.5c.
(comas) sin referencia a la forma del motivo, es una práctica En la Fig. [Link], la fila nº 1 se repite indefinidamente por
común el reemplazar cada motivo por un punto (eliminando traslaciones en la dirección x, con una distancia de tras lación
así cualquier sentido de forma o simetría del motivo) y el co- de a, tal que a= b (ó a 1 = a2 ) y r= 60º . Así resulta la llamada
nectar tales puntos (o nodos) por líneas. Esto crea una red bi- red hexagonal (hexa-red).
dimensional o red plana, como se indica en la Fig. 3.4c. Los En la Fig. [Link], la fila nº I se repite indefinidamente por
puntos regularmente espaciados (o nodos) representan las traslaciones en la dirección x con una distancia de traslación
posiciones de los motivos, que en las estructuras químicas a, tal que a= b (ó a 1 = a2 ) y r= 90º. Así se obtienen la lla-
pueden ser átomos, iones, moléculas o complejos iónicos. La mada red cuadrada (tetra-red).
unidad básica más pequeña en el modelo bidimensional de la Las unidades de repetición más pequeñas de estas redes
Fig. 3.4c es la del paralelogramo sombreado; en general se la di señan las celdas unitarias (sombreadas en la Fig. 3.5). Este
llama celda unitaria. Si esta celda unitaria se repite indefini- diseño varía desde un paralelogramo (Fig. [Link]) y dos tipos
damente med iante traslaciones a y h a lo largo de las direc- de rectángulo (Figs. [Link] y e) hasta las formas de un diaman -
ciones x e y, resulta la distribución indicada en la Fig. 3.4b y te (Fig. 3 Se), un romho (Fig. [Link]) y un cuadrado (Fig.
la red de la Fi g l4c [Link]) En la Fig 3..'ir se presenta un a opción entre dos celdas
' 1 ' ~ t-.
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 123
y
1 __ ,1_.
Red oblicú« 1
Origen
Fila 1 a,. b
y,o YOº -¡ --· ,- 1
-·--1.--·1-
a -' ' 1
• 1
•
(ii)
• 1
• • p2
•
•
•
X
b
O rigen ..,.,....::,__---;,,...._- -------..-;,,- Y
a r= 90º Fila 1 Red
1,.brectangular _,1_ _ ,1_ _ ,_
1
• • ~= 90º 1 1 1
(b) -•--•--•-
•
•
•
•
•
•
-·--·--·-
'
1
p2mm
1
1
1
1
• • •
X
• Red
• • rectangular
• centrada
a
1 1 1
- ' -----r--"-----r-- " -
1 1
•
• a,. b -·-+-·-+-·-
-+--•--+--·--+-
Red de -" _j___" _j___" -
diamante 1 1 1 1 1
•
• • a'= b'
y',. 90º, f>Oº,
c2mm
X
o 120º
Origen
•
Red hexagonal
• a= b (o a 1 = a2 )
Y* f>Oº
Fila 1
(e/)
• • ~y
• •
• • •
• •
FIGURA 3.5 Desarrollo de las cinco di s-
X
tinta s redes planas por la repetición indefi-
nida de una fila (a lo largo de la direcc ión Origen
y, con la distancia de tra slac ión específica
b) según la direcc ión x con la distancia de
repetición a; yes el ángulo que forman x e
y. El conten ido de simetría total de ca da
una de las opciones de celda unitari a • • • •
vi ene expresado en la co lumna que está (e)
más a la derecha . Los ejes de rotación se • • • •
representan con símbolos está ndar, los pla-
nos de simetría por líneas anchas y las • • • •
líneas de desli zam iento por líneas de tra-
X
zos.
124 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
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FIGURA 3.6 (a) y (b) represen tan muros de lad rill os; (e) a (() son distribuciones posibles de baldosas o azu le-
jos. En ca da caso los motivos originales (ladri ll os o baldosa s) están reemplazados en parte por puntos de la red
(nodos) . Cuando estos se conectan entre sí, se visualiza la forma de la red. Estas formas son: (a) red rectangular;
(b) red rectangular centrada o red en diamante; (e) red obli cua; (d) red cuadrada; (e) red hexagonal ; y(() red
hexagona l (con un nodo centrado) o red rómbica no centrada.
unitarias de diferente tamaño y forma. La opción preferible taria sombreada en la columna vertical de redes, al lado
es la rectangular (centrada y más ancha) por la ortogonalidad izq uierdo de la figura , está ampliada a la derecha para ilus-
de su forma (ortogonal significa "ángulos rectos o perpendi- trar la distribución de los elementos de simetría en una cel-
culares") y porque las líneas de simetría del modelo son pa- da unitaria de cada uno de los modelos. Las localizaciones
ralelas a las direcciones axiales de la celda unitaria. De las de los diversos ejes de simetría de rotación (2, 3, 4 y 6) per-
diversas opciones de celdas unitarias en la Fig. 3.5, sólo una pendiculares a la página se indican con los símbolos están-
contiene un nodo central; a saber, la red rectangular centra- dar introducidos en el Capítulo 2. Las localizaciones de los
da. Todas las demás opciones contienen nodos sólo en los planos de simetría perpendicul ares a la página se represen-
vértices y se denominan redes primitivas (por ej. red primi- tan por líneas anchas negras. Recuérdese, sin embargo. que
tiva oblicua, etc.) no existen ejes o planos de simetría en el plano de la página
Las cinco redes planas distintas de la Fig. 3.5 deberían (es decir, paralelo a la página). En las redes de las Figs. [Link]
dibujarse extendiéndose indefi nidamente. Sin embargo, las y e, las líneas de trazos representan líneas de desplazamien -
limitac iones de tamaño de la ilustrac ión restringe n el núme- to que son una combi nación de un a traslación y un a re-
ro de puntos (o nodos) qu e pu eden mostrarse . La ce lda uni - fl ex ión.
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 125
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perpendicular
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FIGURA 3.7 Una distribución regu lar de nodos puede generarse FIGURA 3.8 Elecc ión alternativa de ce ld as unita rias en el dibujo de
por la repeti ción infinita de di versas opciones de ce ldas unita rias (A, un papel pintado. El moti vo del dibujo co nti ene simetría 2111 111 .
8, C, O, E o F) a lo largo de dos vec tores a y b.
El contenido de simetría de cada tipo de red es semejante modelo, es la celda unitaria B. Los espaciados y el ángulo
al introducido en el Capítulo 2. Sin embargo, el valor de cada son los mismos que en A. Es tambi én una celda unitaria obli-
simetría viene precedido por la letra p (primitiva) o e (cen- cua y primitiva. Una tercera opción, designada C, es también
trada) para indicar la opción de red correspondiente. primitiva y oblicua, pero con a 1 =a 2 y con un ángulo subten-
En nuestra vida diaria es fácil encontrarnos con estructu- dido diferente. Todas las demás opciones, D, E y F son cel -
ras ordenadas. Por ejemplo, las paredes de ladrillos o azule- das unitarias no primitivas o múltiples, pues cada una de
jos pueden considerarse como el resultado de repetir un ellas, además de formar parte de cada [.!no de los cuatro
motivo (por ejemplo, un ladrillo o un azulejo) a lo largo de nodos vértices (un total de un nodo por celda), contiene un
dos diferentes direcciones de traslación (t I y t 2 ) paralelas a la nodo más por celda unitari a. En Del nodo adicional está ce n-
pared. La Fig. 3.6 muestra algunos ejemplos, así como los ti- trado (celda unitaria centrada) y en E y F está formado por
pos de red y opciones de celdas unitarias. Los recubrimien- dos medios nodos sobre dos de los lados. Generalmente, la
tos bidimensionales de una pared (o suelo) por baldosas celda unitaria más pequeña (por ej. A, B o C) o una celda uni-
pueden llamarse mosaicos. taria centrada y ortogonal (por ej. D) serían las opciones más
En este momento conviene indicar que un observador apropiadas.
puede establecer cierto número de opciones sobre la celda La Fig. 3.8 ilustra co mo un diseñador de papel pintado
unitaria, una vez establecida la distribución reticular de mo- utili za los conceptos de simetría y traslación en la repeti ción
tivos. La Fig. 3.7 muestra una distribución regular de nodos de un motivo. Cada motivo de este dibujo contiene un eje bi -
originalmente generada por las dos direcciones vectoriales a nari o perpendicular a la página y dos líneas de refl ex ión (111)
y by el ángul o y, como se indica en la celda unitaria oblicua perpendi culares entre si (s imet ría de gru pos puntuales pl anar
primitiva marcada con la letra A. Otra opción de celda unita- 2 nun ). El diagrama de los moti vos puede describirse me-
ria, que a tra vés de una repeti ción infinita a lo largo de dos diante un a unidad primitiva obli cua. descriw por los ejes a 1
vectores en el plano de la página hab ría ge nerado el mi slllo y /J , pe ro la opc ión más aprop iada. debido al crn11 e11i do el e si-
126 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
F
•
\• e; Para m =-1,
m/2 = O, a= 90º
FIGURA 3.9 Motivos separados por traslación (t) y un posible eje m/2 = -1/2, a= 120º
de rotación, perpendicular a la figura en cada uno de los motivos uni-
tarios. En el motivo 8 se muestra un eje de rotación. Para m =-2,
m/2 = - I , a= 180º
Cualquier otro va lor entero de m da lugar a soluciones de
metría 2 mm de los motivos, sería una celda unitaria centrada
cosa mayores o menores que± 1, las cuales son imposibles.
rectangular con los ejes a 2 y b. Para restringir las posibles
Otros ángulos de rotación producen valores no enteros de m.
opciones de celdas unitarias se han es tablecido diversas re-
Por ejemplo, un eje de rotación de orden 5 exigiría un ángulo
glas en modelos tridimensionales (véase pág. I 34).
de rotación de 72º. Esto conduce a un valor de cos 72º =
3.3.1 Restricciones del ángulo de rotación 0,30902. Este número 110 puede se r igual a m/2, en donde 111
debe ser un número entero. Por tanto, un eje de rotación de
Una vez introducidos los conceptos de distribuciones orde- orden 5 no es posible en una estructura ordenada cristalina.
nadas bidimensionales y redes planarias, podemos evaluar Sin embargo, la si metría de orden 5 aparece con cierta fre-
geométricamente por qué ciertos ejes de rotación son posi- cuenci a en el mundo biológico (po r ej. en la distribución de
bles y otros, en cambio, no lo son (por ejemplo, rotación de pétalos en la flor del geranio).
orden 5). La Fig. 3.9 ilustra las restricciones geométricas so-
bre los ejes de rotación en distribuciones ordenadas que tam- 3.3.2 Contenido de simetría de los motivos planarios
bién contienen traslaciones . Si los motivos unitarios,
Los motivos bidimensionales, como por ejemplo los diseños
representados por puntos gruesos en la Fig. 3.9 forman parte
de los papeles pintados, tejidos estampados, mosaicos de ce-
de una distribución ordenada, entonces las distancias AB y
rámica, etc. pueden exhibir contenidos de simetría muy va-
BC deben ser iguales. Si el motivo en B contiene un eje de
riables. Sin embargo, como tales motivos están impresos, por
rotación con el eje 1- al plano de la figura, entonces las tras-
ejemplo, sobre un lado de un papel (con el otro lado general-
laciones requieren ejes similares en A y en C. Además, si los
mente en blanco), no existen elementos de simetría en el pla-
puntos D, E, F y G están relacionados con B por una rota-
no del mismo. Es decir, no existe un plano de simetría
ción, entonces BC = BD = BE= BF = BG = t. Esto significa
paralelo al papel ni ejes de simetría de rotación paralelos al
también que la distancia ED que está sobre una línea paralela
plano. Sin embargo, pueden existir un cierto número de ele-
a A C debe ser igual a AB o un múltiplo de ésta. En otras pa-
men tos de simetría perpendi cul ares al plano del dibujo. Tales
labras, ED =u= mt, en donde m = entero. Si la rotación que
son las líneas de simetría (m) (en modelos tridimensionales
relaciona A, F, G, C, D y E corresponde a un ángulo a, son
las m se refieren a planos de simetría; en modelos bidimen-
válidas las siguientes relaciones geométricas:
sionales, a líneas de simetría; sus operaciones de reflexión
cosa= x/t y también X=~ ED =!u son equivalentes) y los ejes de rotación ( 1, 2, 3, 4 y 6). Aun -
1 2
que es posible crear un motivo unitario independi_ente co_n
:. cos a= ~ u/1 = u/21 ejes de rotació n de orden 5, 11 ó superior, el conten ido de si-
: . 2 1 cosa = u metría de los motivos unitari os qu e forman parte de una d1 s-
'- 3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 127
1
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. 1
- (~b- 1 •
1
1 2 m 2mm
4 4mm 3
tribución repetitiva y ordenada (cristalina) corresponde sólo linas). Los números se refieren a las rotaciones alrededor de
a uno de cada cinco ejes de rotación ( 1, 2, 3, 4 y 6) . Existen un punto. Las m se refieren a las líneas de reflexión. Las 111
sólo diez posibles contenidos de simetría en motivos bidi- en 2mm y 3m y la primera 111 en 4111111 y 6mm se refieren a las
mensionales que, mediante una traslación regular, pueden líneas de reflexi ón coincidentes con las direcciones axiales.
llegar a formar parte de modelos ordenados bidimensionales. Estas líneas forman entre sí ángulos rectos en distribuciones
Estos se muestran en la Fig. 3.1 O. Las letras de esta figura se ortogonales y ángulos de 120º en los modelos senario y ter-
refieren a la simetría rotacional (perpendicular a la página) nario. Así en 4mm, la primera 111 se refiere a dos lírieas de re-
propia del dibujo, y la m indica la localización de las líneas flexión que forman entre sí un ángulo recto (Fig. 3. 10). La
de simetría en distintas direcciones; los símbolos gráficos segunda m en 4mm y 6mm se refiere a las líneas de reflexión
son los mismos que los utilizados en el Capítulo 2. Estos diez intermedias, que en 4mm forman 45º con la primera serie de
contenidos distintos de simetría representan la simetría alre- líneas y en 6mm forman con éstas ángulos de 30°. Los diez
dedor de un punto central (estacionario) y se denominan los grupos puntuales planarios mostrados en la Fig. 3 .1 Oson los
diez grupos puntuales planarios. Existen diez porque cada análogos bidimensio nal es a las 32 clases cri sta linas tridi-
uno de los seis elementos de simetría, 1, 2, 3, 4, 6 y m puede mensionales (grupos puntuales) tratados en el Capítulo 2.
tener lugar individualmente y los otros cuatro se deben a po-
sibles combinaciones de si metría rotacional y planos de si- 3.3 .3 Contenido de simetría de las redes planarias
metría como en 2mm, 3111, 4mm y 6mm. El significado de
estos símbolos o grupos de símbolos es el mi smo que el que Las distribuciones de nodos (o puntos reticulares) en las cin -
se abordó en el Cap ítul o 2 para la notac ión (internacional) de co redes planari as refl ejan varios elementos de simetría. tal
Hermann-Mauguin ele los grupos puntuales (o clases crista- como se indi ca en la Fig. 3 5 En la Fig 1 11 se mu es tran
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ilustraciones de la simetría completa de algunos de los tipos ó 360º ) es compatible con este modelo; las líneas de simetría
de red. Esta ilustración muestra las di stribuciones de motivos tampoco existen. Como la red es primitiva (p) y contiene sólo
y elementos de si metría compatibles co n tipos selecc ionados simetría rotacional de orden 1 ( l) se representa por p 1. La Fi-
de redes. En la Fig. 3. l la se muestra una celda oblicua pri - gura 3. 1 lb muestra la misma red que en a, pero ahora repre-
mitiva basada en una di stribución regu lar de comas. Nin gún senta la repetición de dos comas relac ionadas por un a
eje de rotación excepto el l (equivalente a una rotac ión de Oº rotación binaria. Sin embargo, es un a ce lda unitaria oblicua
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!
nas de las comas con estas rotaciones binarias. Un método
estándar (por ej. en lnternational Tables for X-ray Crystallo-
graphy, vol 1) representa el contenido total de simetría de una
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1
:
1
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red, tal como p2, sin referencia a motivos unitarios. fato se Plano de Línea de
simetría deslizamiento
muestra en la Fig. 3.11 d. Una opción de red cuadrada., como (m)
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.. 1
neas de simetría, m ) so n compatibles con cuatro de los cinco 1 ")-- Y
t
tipos de redes planarias (no hay reflexion es en la red obli- • J t
cua). La simetría planar se abord ó en el Capítulo 2, pág. 23.
Como aquí tratamos el contenido de simetría de redes bidi-
mensionales que poseen elementos traslacionales, debemos ' -1---t., ~
t
-2
, .•
1
también analizar las posibles combinaciones de reflexión y
traslación. Tal operación combinada (m + tras lación) se de- x Plano de
- _1_1 _____
deslizamiento • ~ eade
nomina operación de deslizamiento, línea de deslizamiento des liza mientc
o reflexión por deslizamiento. Una reflexión con desli za- (e) (d)
miento da lugar a que un motivo se refleje a través de una lí-
FIGURA 3.12 Simetría especular y planos ce deslizami ento . (a) Dis-
nea de reflexión y se traslade paralelamente a la misma. La tribu ción bidimensiona l de un motivo asimétrico con un espac iado de
Fig. 3.12 muestra cómo los motivos unitarios vienen relacio- t rel ac ionado con una línea de refl ex ión o un plano de simetría per-
nados con una línea (o plano) de deslizamiento que tiene una pendicular a la página . (b) Esquema bidi mensional de los motivos que
componente de traslación t/2 , siendo t la traslación, paralela se relacionan, a través de una línea de des li za mi en to, con un a com -
ponente de deslizami ento, t/2. (e) Esquema tridimen sio nal' de un
al plano de desl izamiento, más corta.
plano de desliza miento con la co mponente de deslizamiento t/2. (En
La consideración de los diez grupos bidimensionales los esquemas, las líneas de reflexión y las trazas de los planos de
(planarios) (Fig. 3. 1O), en conjunción con las cinco redes simetría perpendiculares a la página se representan con líneas co nti-
planas (Fig. 3.5) y la posibilidad de reflexiones de desliza- nuas; las líneas de deslizamiento y las trazas de los planos de desliza-
miento (g), además de (o en lugar de) posibles reflexiones en miento perpendiculares a la página se indican con las líneas de
trazos). (d¡ Huellas humanas mostrando la relación de motivos (hue-
planos de simetría (m) conduce a los llamados grupos plana-
llas de los pa sos) con una línea de desp lazamiento. Componente de
rios bidimensionales. desli zam iento t/2.
Los grupos planarios bidimensionales representan la repeti- posible mu ltiplicidad (p, primitivo; e, centrado) de los tipos
ción infinita de motivos so bre un plano. En la evaluación de de red planar. También debemos tener en cuenta los grupos
estos grupos bid imensional es nos in teresa n es pecialmente puntuales exento~ de traslaciones (2, 3, 4, 6. m. 2mm, 3m,
las formas (ob licua, rectangu lar, hexago nal o cuadrada) y la 4mm y 6mm) y su co mpatibilidad con los tipos de red (véase
130 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
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(a) pm
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' y
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posibles líneas diagonal es de desliza- •--------·- y
miento sobre la base de la distribución
de grupos de motivos . En el dibujo de
la derecha la simetría total de esta dis-
tribución planar consta de rotaciones (d)
, • 1 p4mm
cuaterna ri as en los vértices y en el ce n-
tro de la ce lda; rotacion es binarias en
los centros de las ari sta s; líneas de
simetría paralelas a los dos ejes x e y;
líneas de simetría en las dos posiciones
diagonales; y líneas de deslizamiento
intercaladas con las líneas de sim etría
diagonales .
t
XX
•-------•
X
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 131
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FIGURA 3 . 14
p4
Represe ntación gráfica de l co11tenido de sim et1·ía el e los 1 7 grupos pl ,rnari os. Las line,1s g1uesas c:o11t1nua s y
la s lín eas d e trazos representan respectivamente p lanos de sime tría y líneas de d esl izam iento, perpcndiculc1res c1 la p,ígin,1.
132 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
FIGURA 3.15 Ilu stración de la simetría de gru po s pl anarios bidimensionales en d ibujos peri ódi cos. (a) y (b) están copi ados
de ilu strac iones (láminas 1a y 2 respectivamente) de M . C. Escher, publicad as por Ca rolin e H . MacG illavry (véase lista de
referencias) ; co pyright © 1962 y 1963, respec tiva mente, M . C. Escher/Cordon A rt, Baarn Ho landa. (c) y (d) son cop ias de
Fran <;:o is Bri sse en su publ icac ió n titul ada ~La Symetrie bid imensionelle et le Ca nada" (véase lista de refe rencias al fin al del
capítul o) . Los grupos planarios bidimensionales representados por las il ustrac iones son (a) p l , (b) p2, (c) pg y (d) p4gm.
Ya se ha mencionado (véase Fig. 3.6) que el recubri- Gabrielle Donnay) constituían un excelente material para la en-
miento bidimensional de una pared con baldosas puede re- señanza de los principios de simetría. Estos diagramas son su-
presentar diversos modelos de los 17 grupos planos fi cientemente compli cados para ilustrar claramente los
bidimensionales. El artista gráfico holandés M. C. Escher ha conceptos bás icos de traslación y otras simetrías, que suelen ser
confusos en las enmarañadas di stribuciones de pequeños círcu-
realizado dibujos artísticos, frecuentemente complicados,
los que simulan átomos, dibujados sobre la pizarra por profeso-
combinando diseños de peces, hombres a caballo y pájaros. res de los cursos de cristalografía. Por otro lado, la mayor parte
Estos dibujos han sido recopilados por Caroline H. MacGi- de los diseños no presentan demasiadas dificultades para el
llavry en un libro titulado Fantasy and Simmetry: The perio- alumno principiante".
dic Dra wings of M. C. Escher (Harry N. Abrams, New York,
El estudiante interesado, tanto en el aspecto científico
I976). En la Fig. 3.15 reproducimos dos de los dibujos de
como el estético de los modelos periódicos bidimensionales,
Escher, tomados de ese libro. A continuación se reproduce
puede consultar el libro de MacGillavry, as í como otros li -
un breve pasaje de la introducción del mismo (pág. IX):
bros sobre M. C. Escher, re lacionados en la sección de refe-
"Varios científi cos que asisti eron a esta Reuni ón (V Congreso rencias bibliográficas de este capítulo. Cualquiera de estos
de la Un ión Intern ac ional de Cri stalografía, Cambridge, In gla- libros puede locali zarse en las bibl iotecas de arte o arquitec-
terra, 1960) pensaro n que los dibuj os peri ód icos de Escher (ex- tu ra. La Fig. 3. 15 co ntiene también ilustrac iones adaptadas
pues tos en la mi sma reuni ón por los cri stalógrafos J. D. H. y de dos de los 13 di seiios de Fra111;:ois Bnsse ( 198 1) que este
134 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
e y las traslaciones de la misma a lo largo de x, y, z, respecti- metría no idénticos en función de las clases y sistemas cris-
vamente son a, by e (véase Fig. 3.16). Los ejes de coordena- talinos. Los tipos de redes espaciales á,mpatibles con estos
das x, y, z son denominados comúnmente ejes a, by e (véase 32 grupos puntuales se conocen con el nombre de las 14 re-
par ej. esta notación en el Capítulo 2). Las dimensiones de la des de Bravais que se indican en la Fig. 3.17. Estos tipos re-
celda unitaria se expresan en ángstroms o nanómetros. ticulares son únicos, como fue demostrado por Augusto
La Fig. 3.17 ilustra los diversos tipos tridimensionales de Bravais ( 1811-1863 ), a quien deben su nombre. Es decir, re-
red que resultan cuando las cinco redes planarias (mostradas presentan las únicas formas posibles en las que los puntos
en la Fig. 3.5) se apilan en formas diversas a lo largo _de una pueden distribuirse periódicamente en tres dimensiones.
tercera dirección (z). Las redes espaciales resultantes pueden En la Fig. 3.18 los 14 tipos reticulares están dispuestos en
ser primitivas o no primitivas. Una red espacial primitiva es función de los sistemas cristalinos. Los nombres de estos sis-
un paralelepípedo con puntos reticulares sólo en sus vérti- temas reflejan las simetrías características de los tipos reti-
ces. Si la celda unitaria es no primitiva, el centrado puede te- culares. Por ejemplo, en el sistema triclínico, que incluye las
ner lugar sobre un par de caras opuestas de la celda y se simetrías I y T, la celda unitaria compatible con estas sime-
denomina centrado A, B, o C dependiendo de si el centrado trías no tiene restricciones. Por tanto, la forma de la celda
tiene lugar siguiendo la dirección del eje x, y ó z. El centrado unitaria compatible con la simetría triclínica posee una baja
puede tener lugar también sobre toda& las caras de la celda simetría. Sin embargo, el sistema isométrico posee una sime-
unitaria y entonces se llama centrado F (centrado en las ca- tría muy alta (4/m 3 2/m, 432, 43m, 2/m 3 y 23) y requerirá
ras), o puede estar presente en el centro de la celda y se de- una celda unitaria que refleje las restricciones de máxima si-
nomina entonces centrado / (centrado en el cuerpo, de la metría. Debe observarse que una red primitiva es compatible
palabra alemana "innenzentrierte"). Estos diversos tipos de con todos los sistemas cristalinos. Las redes centradas se
celdas unitarias se indican en la Fig. 3.17, así como en las presentan en cinco de los sistemas cristalinos. Obsérvese
dos opciones de celdas unitarias que se deducen al apilar una también que en la Fig. 3.18 sólo se indica un tipo de red cen-
red hexagonal (véase Fig. [Link]). La red espacial nº 1O de la trado en las caras (a saber C) . Si la red se elige de tal modo
Fig. 3.17 está basada en dos direcciones de traslación iguales que resulta ser centrada A o centrada B, en lugar de centrada
(a 1 y a2 ), que forman un ángulo de 120º entre sí. La celda C, no se introduce una nueva categoría de tipos reticulares.
unitaria presente en la red nº 11 de la Fig. 3.17 se llama celda Las redes centradas A, B y C son idénticamente simétricas y
romboédrica (R) ; las direcciones de traslación son ªR y el án- pueden convertirse unas en otras mediante un intercambio
gulo entre los tres lados equivalentes de la celda unitaria es apropiado de los ejes cristalográficos. La Tabla 3.2 contiene
aR. un cuadro si nóptico de la exposición anterior. La columna
En nuestra exposición previa de las opciones de celda que está a la derecha de esta tabla, titulada "Multiplicidad de
unitaria en modelos planarios (véase por ej. Fig. 3.7) obser- la celda" muestra una distinción numérica entre opciones de
vamos que para una distribución específica de nodos, el nú- red primitiva y no primitiva. Una red primitiva posee nodos
mero de opciones posibles era considerable. Con el fin de sólo en los vértices. Cada nodo en un vértice está compartido
reducir el número de opciones (en distribuciones tridimen- por ocho celdas adyacentes. Esta red primitiva posee ocho
sionales) los cristalógrafos han establecido las siguientes nodos tipo vértice, de los cuales l/8 de cada nodo contribuye
restricciones para elegir la celda unitaria: a la celda. Por tanto, su multiplicidad es 8 x 1/8 = 1. En una
celda centrada en las caras, cada nodo situado sobre una cara
1. Las aristas de la celda unitaria deben coincidir, si es po-
está compartido por dos celdas adyacentes. Por tanto, el con-
sible, con los ejes de simetría de la red.
tenido total de nodos de una celda centrada lateralmente es:
2. Las aristas de la celda unitaria deben relacionarse entre sí
8 x 1/8 = 1 (para los nodos en los vértices)+ 2 x l /2 = l (para
mediante la simetría de la red.
los nodos centrados en las caras), resultando una multiplici-
3. Debe escogerse la celda más pequeña compatible con ( l)
dad de l + l = 2. Cualquier nodo situado en el interi or de un a
y (2).
celda, como en la opción centrada en el cuerpo, pertenece
Evidentemente, cualquier red tridimensional regular de sólo a su propia celda.
puntos puede ser descrita por una red primitiva. Sin embar- La forma y tamaño de las celdas unitarias de los minera-
go, con frecuencia es conveniente y apropiado elegir una cel- les se determinan generalmente por técnicas de difracción de
da unitaria no primiti va. En la tabla 2.4 describimos los 32 rayos X (véase Capítulo 7). Sin embargo, durante la última
elementos de simetría o combinaciones de elementos de si- decada, el microscopio electróni co de transmisión de alta re-
. ..
136 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
z
z
t
y
y
X
x Opciones de redes primitivas
(1) El apilamiento de una red plana oblicua con un ángulo (2) El apilamiento de una red plana rectangu lar primitiva
arbitrario conduce a redes triclínicas primitivas. en dirección vertical (z) con un ángu lo /3,
x /\ z te 90º
condu ce a una red monoclinica primitiva.
z
z
Centrada en (001)
X
X
(3) El apilamiento de una red plan a rectangular centrada (4) El apilamiento de una red plana rectangular primitiva
en una dirección vert ica l (z) con un ángulo /3, x /\ z te 90º en una dirección ve rtical (z) con el ángu lo x /\ z = 90º
da lugar a una red monoclínica centrada. conduce a una red ortorrómbica primitiva.
z
z
Centrada en (001)
X
X
(5) El apilamiento de una red plana rectangular centrada en (6) El apilamiento de una red plana rectangular primitiva a lo largo de
=
una dirección vertical (z) con el ángulo x /\ z 90º conduce la dirección definida por los nodos K y L conduce a una red ortorrómbica
a una red ortorrómbica centrada. con un nodo central. Esta es una red ortorrómbica centrada en el cuerpo.
z
FIGURA 3.17 [ I apilam iento de las cinco redes plana s (véase Fi g. 3.5) en formas di ve rsas conduce (como se ohserva específi ca mente en esta
figura ) J las 14 po sibles rede, es pacial es. fstos 14 tipos de red se denominan también redes de Brava is (véase también Fig. 3. 1/.l).
(continúa)
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 137
z z
1 1
J Ic
1 1
1 1
.J--+-
a,_.,,.,..._
1 ª2
......
Centrada en el cuerpo X Primitiva
X
(9) El apilamiento de la misma red de (8), pero ahora siguiendo (1 O) El apilamiento de una red plana hexagonal en dirección z con el
una dirección definida por los nodos K y L, conduce a una ángulo x" z = 90º conduce a una red hexagonal primitiva. Si esta
red tetragonal centrada en el cuerpo. opc ión se gira 3 veces alrededor de z se obtiene una
z red hexagonal centrada en las caras.
X X Primitiva
(11) Una red hexagonal puede también apilarse a lo largo de las (12 ) El apilamiento de una red plana cuadrada a lo largo de la
direcciones de las aristas de un romboedro (aR)· Así resulta dirección z con el ángu lo x" z =90º y con traslación c =a1 y a2
una red espacial romboédrica, en la cual las direcciones de da lu gar a una red isométrica primitiva.
las aristas son simét ri cas respecto al eje 3 a lo largo de z.
z z
X X
(13) El apilamiento de una red plana c uadrada a lo largo de la (14) El ap ilamiento de una red plana cuadrada a lo largo de la
dirección definida por los nodos K y L (diagonal del cuerpo) dirección definida por los nodos K y L' (a lo largo de la cara frontal)
cond uce a una red isométrica centrada en el cuerpo. conduce a una red isométrica centrada en las caras.
solución (HRTEM) ha permitido la observación directa de La estructura interna (ató mica) de los materiales cristali-
imágenes proyectadas de estructuras cristalinas sobre placas nos viene determinada generalmente por una combinación
fotográficas. Esta imagen estructural puede verse en la Fig. de técnicas de difracción de rayos X, neutrones y electrones,
3.19 para el mineral cordierita. Las partes oscuras de la foto- y puede suplementarse por una combinación de métodos es-
grafía representan la imagen proyectada de la estructura y las pectroscópicos. Estos métodos, utilizados aisladamente o en
líneas superpuestas describen una celda unitaria rectangular comb inación , proporcionan una reconstrucción cuantitativa
de la cordierita. tridimensional de la loca li zación de los átomos (o iones) , de
¡ ' . ..
138 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
z
z
/Jf--~-
y 1
la
X
p
X p I
(es equiva lente a
véase nota•¡
e
Triclínico
(act./Jct. y; act.b ct. e) Monoclínico
(No se imponen restricc iones) a = r= 90º (;t/J; a ;t b;t e)
1 1 1 ¡ 1 :
1 1
1 1 1 1
1 1 •.t-.+.: _. --L_,- 1
X
)
,_,,.
,.,.__b
c1
p
1
1
1 1
/ .,l-lt
e
/
1 1
,,,.._L
1 :
F
. _,,.
I
1 1
,,...._1
1 1
Ortorrómbico
a= {3 = r= 90º (a ;t b ;t c)
z
z
1 1I
1 1:
e¡ -- ¡-t
y
)- ª2 ~
a,/ y / 1
/ /
X
p o e R
X
Hexagonal Romboédrico
Tet ragona l
a= f3 = r= 90º; r= 120°; a= {3 = y;t 90º;
a = fJ= r= 90º; a = b(;t e)
a= b (;te) a=b=c
' En el sistema monoclínico la celda unitar ia puede descri birse como ce ntrada en el cuerpo, o centrada en la ca ra C
mediante un cambio en la elecc ión de la longitud del eje a y el ángulo /J Vectorialmente estas re lac iones son: a1=
c0 + a0 ; b 1 = b, ; c1 =- e,; y a, se n {31 =a,. se n {3,.. Los subíndices / y e se reíieren a los tipos dr ce [Link] unitari,1s .
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 139
Nombre y símbolo Localización de los nodos fuera del origen Multiplicidad de la celda
i - - - - -- - - ---· - ~ - - - - --- - - - -- -- - - - - --
Primitiva (P) 1
Centrada en el lado(A) Centrado en la cara A ( 100) 2
(8) Centrado en la cara B (O 10) 2
(C) Centrado en la cara C (001) 2
Centrada en la cara(F) Centrado en todas las caras 4
Centrada en el cuerpo ([) Un punto extra en el centro <le la celda 2
Romboédri ca (R) Una celda romboédrica primitiva 1
FI GU RA 3. 19 Estructura altamente aum entada de una secc ión a-b del mineral co rdi erita. Se inc lu ye en un rec tángulo una éeld ;i unita-
ri a ortorrómbica y la s distanc ias vi enen dad as en ángstroms. En una esqui na pu ede ve rse la estruc tura ideali i'.,1da de la cordi eril a, deter-
minada por técn icas de difracc ión de rayos X. Las escalas de l;i es tru ctu ra idealii'.a da y la im ;igen de tréln,mi sión elrc trónica so n
idénti c :i s. (De Bu sP.c k e Li jimJ , A m Pnca n Mineralogist, vo l. 59, p,ígs 1-22, 1974 .J
140 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
O Silicio
Q Oxígeno
FIGURA 3.20 Un dibujo de la estructura
del cuarzo, Si0 2 (a bajo), con el eje z
inclinado un pequeño ángulo, que muestra
la distancia de repetición e (de la celd a
unitaria) a lo lago de la dirección z. La red
espacial hexagonal primitiva, esquemati-
zada por los diversos paralelepípedos,
muestra que cada celda unitaria (de aristas
a1, a2 y e) contiene una unidad completa y
representativa del modelo repetitivo de la
estructura . (De Boisen, M . G. y Gibbs, G.
V. 1990, Mathematical Crystallography,
rev. ed. Reviews in Mineralogy, vol. 15.
Sociedad Mineralógica de América, Was-
hington, D. C)
los tipos de enlaces químicos y sus orientaciones, así como Todas las operaciones rotacionales binarias, ternarias,
de la simetría interna global de la estructura. De esta infor- cuaternarias y senarias pueden combinarse con una trasla-
mación estructural se deduce la red (espacial) tridimensional ción. (Un eje de rotación de orden 1 combinado con una tras-
apropiada. La Fig. 3.20 ilustra la deducción del tipo apropia- lación es equivalente a una sola traslación). La Fig, 3.21
do de red y la celda unitaria de la estructura del cuarzo, Si0 2 compara las diferencias en distribución de motivos que exis-
(a bajo). Esta ilustración muestra también que los puntos ten entre una rotación cuaternaria y una operación helicoidal
equivalentes (o "idénticos") de una red no son generalmente cuaternaria. La rotación por sí sola, a través de un ángulo
posiciones atómicas. Más bien, como se observa en la Fig. (a), alrededor de un eje imaginario, genera una secuencia del
3.20 son puntos geométricos de la estructura que tienen las motivo a lo largo de una circunferencia. Si el ángulo de ro-
mismas relaciones de ángulo y distancia respecto a los áto- tación es de 90º se genera un modelo con cuatro motivos. En
mos de Si y O (y por tanto respecto a los ejes ternario y bi- la operación helicoidal cuaternaria los cuatro motivos se ge-
nario de la estructura). neran a partir de la unidad original en una trayectoria tridi-
mensional , helicoidal (como en todo movimiento de un
3.4.2 Ejes helicoidales y planos de deslizamiento tornillo mecánico, véase Fig. 3.21 b). Los ejes helicoidales se
En el Capítulo 2 abordamos las operaciones de simetría llaman isógonos (en griego "mismo ángulo") y tienen los
exentas de traslación (rotación, rotoinversión, plano y centro ejes de rotación equivalentes. Esto significa que las opera-
de simetría) y en este capítulo hemos introducido la trasla- ciones helicoidales cuaternarias giran el motivo 90º mientras
ción pura (como en las redes) así como el concepto de línea lo trasladan paralelamen te al eje de rotación. Todos los posi-
de deslizamiento en modelos bidimensionales. En las distri- bles ejes helicoidales, isogonales, así como los ejes de rota-
buciones periódicas tridimensionales encontramos dos ele- ción vienen ilustrados en la Fig. 3.22.
mentos de simetría que combinan una operación de simetría Como en todo movimiento helicoidal los ejes de este tipo
(rotación o reflexión en un plano de simetría) con una com- pueden ser a derechas o a izquierdas. Un eje helicoidal a de-
ponente de traslación. Una operación rotacional con trasla- rechas puede definirse como aque l que avanza visto desde el
ción (L) paralela al eje de rotación se denomina operación observador girando en el sentido de las agujas del reloj. Los
helicoidal y una reflexión en un plano de simetría con una símbolos del eje helicoidal son los símbolos de los ejes de ro-
componen te de traslación (L/2 ó t/4) se llama operación de tación (2, 3, 4 y 6) seguidos de un subíndice que representa
desliz.arnie1110 . la fra cc ión de la tras lac ión (t ) inherente a la operación del eje •
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 141
1
1
1
1
----~--
/
/
1 Rotación de 90º
1
FIGURA 3.21 Generación de modelos por rotación cuaternaria (a) y una combinación de traslación y rotación (b) que origina un movi-
miento helicoida l (4 1). (e) Ejemplo de un e·¡e helico idal de orden elevado en la dirección vertical de una palmera. La operación helicoida l se
observa en el aspecto pecu lia r de las hojas. La simetría rotacional es aproximadamente igual a 30. Fotografiado en Darw in, Northern Terri-
tory, Austra lia . Como ya vimos en el capítulo 2 (pág. 23), los objetos independientes pueden tener simetría rotaciona l il imitada, mientras que
tal simetría queda limitada a d istribuc iones de orden l , 2, 3, 4 y 6.
Sía'l~~[P§..de lotejés desimetría (todos los símbolos gráficos se refiiten"a ejes [Link] a\ la página,amenos que
se és~dflqye c:;fr;íftó$fl·) : ' i . . .: .
-• •
2 Rotación binaria Ninguno
42 Helicoidal cuaternario ~e= !
4 2
(neutro)
•
(paralelo al papel)
4, Helicoidal cuaternario ~e
4
21 Helicoidal binario !e (a izquierdas)
-•
2
4 Rotoinversión cuaternaria llJ Ninguno
•
!aó!h
2 2
(paralelo al papel) Rotación senaria Ninguno
6
...
3
31
Rotación ternaria
!e
J
61
62
Helicoidal senario
(a derechas)
Helicoidal senario
•• 1
-e
(,
:' e
(,
•
(a derechas)
(a denxhas)
~
o
32 Helicoidal ternario : ('
Helicoidail senario ~e = !2
.1 6.1 Í)
(a izquierdas) (a i1.qL1íerdas)
3 A 4
Rotoinversión ternaria Ninguno 64 Helicoidal senario if -e
(,
•
(a izql!Dicrdas)
1
6, Helicoidml senari o e
(,
e
(a iZCJ l'!!icrdas)
6 Rotoin ver.:síón senaria ~ Ninguno
- - - - -~ -
142 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
-
FIGURA 3.22 Repetición de motivos
unitarios por ejes helicoidales . La
columna izquierda representa los ejes
de rotación y las co lumn as de la dere-
H-
cha representan ejes helicoidales iso-
gonales. Los símbolos situados en la ~
parte su perior de los ejes de rotación y
helicoida l están intern ac ionalmente
aceptados. Para las proyecciones de .....,
estos ejes helicoidales, véase fig. 3.23.
helicoidal. Por ejemplo, 2 1 significa que la traslación corres- eje es a derechas. Cuando esta relación es> ~, el eje es a iz-
pondiente es ~ t (obtenida situando el subíndice sobre el sím- quierdas (como en 32) y cuando la relación es ~, el eje heli-
bolo del eje principal en forma de fracción). Para una coidal es considerado de dirección neutra (Fig. 3.22). En
rotación ternaria ex isten dos posibles ejes helicoidales, que otras palabras 3 1 y 32 son un par enantiomorfo de ejes heli-
so n 3 1 y 32. La componente de traslación en ambos es { t, coidales con 3 1 a derechas y 32 a izquierdas. De un modo se-
pero un convenio permite distinguir entre las direcciones del mejante los pares siguientes son enantiomorfos: 4 1 y 4 3 ; 6 1 y
eje heli coida l. Cuando la relación entre el subíndice y el nú - 65 ; 62 y 64 . Otra forma de rep rese ntar la operación de los ejes
i
mero de l eje ele rot ac icí n (por ejemp lo para 3 1) es< ~, el de simetría (ejes de rotación y heli co idales) se muestra en la
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 143
/ \ / \
/ \ + .!. / \
I \ 2 / 1
-+----+.-
(a) b/2 (b)
/
.,........-- ----. ' / ' ' /
/ ' ''
/ '' //
/
,/
'\ /
/
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/
I
/
\
\ / \ / \
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I \
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o, +~
1
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2 \ / 2 \ /
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................. __ __
~ .,,,,..,. /
/
'--- ·'- ·_,,...,
_,,/
·.: +.!.
//
·:: + ;i_
O, +l 4
4
(e)
~ A izqui erda s GJ A derechas
/ ''\ / \
/ / '\
/
/ \ I \
/
/ \
I
/ \
\
/ \
! \
I \
~
I \
J
o, +1\
• {'\
¡o,+1 +/ ~
I ~ i'\
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.J
+1\ +'o,
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" \ I
\ / \ / \ /
\ I \ I \ //
' ' t..\
\
' /
/ '
+!' ..
:.,~ . . . . ____ ,,,,, ':..~•.•/
/
+t ... . . . . ___ /
/
'-'---------->
o, +l o, +l &
+3.,, +.!.
b
~ A izq uierd as
[5J A derechas
(d)
FIGURA 3.23 Ejemplos de varios ejes de rotac ión y algunos de sus ejes helicoidales isogona les. En ellos se muestra también el efecto de
estas operac iones de simetría sobre los motivos . Todos los diagramas están dispuestos de modo que los ejes a y b (direcc iones x e y). se
encuentren en el plano de la pá gina. La altura por encima del plano de la pág ina, a lo largo del eje +e (e n la dirección +z), viene indi ca da
por el signo(+). Por ejemplo, O y+ 1 significa n que el motivo se encuentra en el plano de la página (a altu ra ce ro a lo largo del eje e) Y se
rep ite también a lo largo del eje e hasta + 1e por repetición de la celda un itari a. Las fra cc iones (por ej. + ~, + ~ , +~ ) se refieren a alturas por
encima de la página a lo largo del eje e (di rección z). Los motivos un itarios que no se encuentran en el plano de la página (pero que han sido
proyectados desde arriba ) se representan con una coma dibujada a pequeños trazos. (a) E¡es de rota ción bi nari a y ejes helicoida les isogona-
les. Los círcu los muestran el efecto de es tos ejes sobre los moti vos cuando los ejes están orientados perpendicu larm ente a la página . (b) Estos
mi smos ejes orientados paralelamente a la pági na (o dentro del plano de la pág in a). (e) Ej e de rotac ión cuaternaria y dos ejes helicoida les
cuatern ari os ena ntiomórficos. Las direcciones rotaciona les de los ejes heli co idales ("a derechas" o "a izquierda s") vi enen indi ca das por las
fl ec has . (el) Eje de rotac ión senario y dos ejes heli coidal es senarios enantio mórficos.
144 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
Símbolo gráfico
Naturaleza de la traslación por
Símbolo Plano de simetría Normal al plano de proyección Paralelo al plano de proyecciónt deslizamiento
m Especular Ninguna
* De /111ematio11a/ Ta/1/ex j ,ir X-rar Crr.,·101/ogra¡,hy, 1969, vol. 1, N. F. M . Henry y K. Lonsdalc. ed : Sy mmetry Gro ups. Uni<in lnlern ac ional de Cri s1alogral'ía, Kynoch Press.
Birmingham , En gland .
I Cuando los planos son paralelos al papel , las alturas di stin1as de éero se indican escribi endo la coordenada : det rás del símbo lo (por ej . ! <Í ~ ) Las !lechas indican la dircc-
4 8
cicín de l,1componente de deslizamienlo.
Fig. 3.23. Aquí los motivos unitarios se proyectan sobre el Las direcciones de deslizamiento específico pueden
plano de la página (desde encima) y la representación resul- identificarse en diagramas bidimensionales y tridimensiona-
tante es muy parecida a las ilustraciones de las Figs. 2.1O y les y expresarse en función de una serie de ejes tales como x,
2.12 para los ejes de rotación y rotoinversión respectivamen- y, z. Sin embargo, los cristalógrafos establecen el orden in-
te. Las fracciones próximas a los motivos unitarios en la Fig. terno, así como la morfología externa de los cristales, res-
3.23 representan las distancia que separa a estas unidades de pecto a tres ejes a, b y c. El eje c es vertical y los ejes a y b
la superficie de la página, por encima. Las fracciones que re- se encuentran en un plano que no contiene c. Si la compo-
presentan t/n están precedidas por un signo más (+) para in- nente de deslizamiento (t/2) en una distribución ordenada tri-
dicar que los motivos unitarios están por encima de la página dimensional es paralela al eje a se llama deslizamiento y
(en la dirección positiva de zen un sistema de coordenadas viene representada por el símbolo a. De un modo semejante,
x, y,z). La Tabla 3.3 relaciona los símbolos convencionales si la componente de deslizamiento (t/2) es paralela a los ejes
para todos los tipos de simetría rotacional. b o e, el deslizamiento se llama b o e, respectivamente. Si la
Además de la repetición de un motivo por una reflexión componente de deslizamiento puede representarse por a/2 +
en un plano de simetría se puede engendrar un diagrama re- b/2, a/2 + c/2, b/2 + c/2, ó a/2 + b/2 + c/2, se denomina des-
gular mediante una combinación de una reflexión especular lizamiento diagonal y viene representada por el símbolo n .
y una traslación. Esta operación se denomina plano de desli- Si la componente de deslizamiento puede representarse por
zamiento o reflexión con deslizamiento. La Fig. 3.12c mues- a/4 + b/4, b/4 + c/4, a/4 + c/4 ó a/4 + b/4 + c/4 se denomina
tra cómo los motivos vienen relacionados con un plano de deslizamiento diamante y se simboliza por la letra d.
deslizamiento que tiene una componente traslacional de t/2. Es evidente que en el deslizamiento diamante (d) las tras-
En nuestra exposición previa de modelos planarios (véase laciones simultáneas son 1/4 de las aristas de la celda, mien-
Fig. 3.13b y e) observamos como una línea de desplazamien- tras que en un deslizamiento diagonal (n) los componentes
to repite los motivos existentes a ambos lados de la línea con de traslación son 1/2 de las aristas de la celda. La Tabla 3.4
un a periodicidad igual a la mitad de la traslación de la red. ofrece los símbolos estándar utili zados en las ilustraciones
En modelos tridimensionales pueden darse una amplia varie- gráficas de planos de des li zamientos y planos de simetría. La
dad de mov imi entos de traslación. Fig. 3 24 ilustra los res ultados de operaciones de des li za-
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 145
1
1
7/4
1
1
1
f Planos
11 (001)
1
1
1
2
....
1
1 2
1
1
(a)
r;--;,
1- / ,..__
12/ c¡-7
1// a 4 1 /a
V 2 V 4
>----- ---- ---- ---- ___ _.;.....;_ ___--'_
/
b
/
// ____b---
/
~ - - - -/ / - - - - ~ T
e /
/
/
/
/
Planos 11 (01 O)
(b)
e ••·,
d e
~·-•4á-•-,
lbc~--1¡
1 - +- 1 1
r············· ............ ,
1
....· · · · ¡ //
•• 1
n 1 4 4 1 1 1 b : •••• 1/
,- • - , - • - • -1 ,-, - , - - - - , 1 ...·· /
l 1 1 1 i 1 1 1 .··
1 1
1 1
1 1
1 1 (e)
..J L ______ _
...<,'----b
2
FIGURA 3.24 (a) Esqu ema de di versos planos de des li za miento y sus componentes de trasla ción con referen cia a ejes de coord enad as
ortorrómbicos . (b) Símbo los de pl anos de sim etría y des li za ntes cuando tal es plan os son paralelos al p la no de proyección (00 1) ó (000 1) (e) Sím-
bol os de pl anos de simetría y desli za ntes cuando ta les p lanos son perpe ndi cu lares al pl ano estándar de p royección. (Ada prado de Bloss, F. D ,
1971, Crystallography and Crystal Chemistry: An introduction, Figs. 7.9 y 7 .11 , copy right © 197 1, Holt, Rineha rt and Wi11ston, lnc, New York .
Re impreso por cortesía ele F. D. Bloss.)
146 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
miento y simetría en un esquema tridimensional. La Fig. traslación de una familia de grupos espaciales isogonaf es
3.25 muestra los resultados de estas mismas operaciones en posibles.
disribuciones de motivos bidimensionales. La designación de un grupo puntual específico consta de
una serie de elementos de simetría, como por ejemplo 2/m 2/
3.5 GRUPOS ESPACIALES m 2/m. Para cada uno de los elementos de simetría del grupo
puntual específico existe un elemento del grupo espacial po-
Cuando se combinan los 14 tipos posibles de redes espacia- sible. Es decir, en lugar de un plano perpendicular al primer
les (redes de Bravais) con la simetría propia de las 32 clases eje de rotación binario y un plano perpendicular al segundo
de cristales (simetría del grupo puntual exento de traslación), eje de rotación binario, existen planos de deslizamiento que
así como con las dos operaciones de simetría que implican se simbolizan en la forma 2/b 2/a 2/m. El símbolo del grupo
traslación (tornillos y deslizamientos), llegamos al concepto espacial viene además precedido por una letra que designa el
de grupos espaciales. Estos grupos representan las diversas tipo de la red general (P, A, 8, C, /, Fo R). El símbolo com-
formas en que los motivos (tales como los átomos en los cris- pleto de un grupo espacial que es isogonal con 2/m 2/m 2/m
tales) pueden distribuirse en el espacio en una estructura sería 12/b 2/a 2/m. Otro ejemplo de un grupo espacial isogo-
homogénea (homogé nea significa que cada motivo es equi- nal con 2/m 2/m 2/m sería P 2 1/b 2 1/c 2 1/a y así sucesivamen-
valente a cualquier otro motivo del modelo) . te.
En la última década del s. XIX tres hombres de distinta A continuación ilustramos algunos aspectos de los gru -
nacionalidad dedujeron el número de modelos únicos que pos espaciales en los sistemas monoclínico y triclínico. En el
podían presentarse en distribuciones periódicas trjdimensio- sistema triclínico sólo pueden presentarse dos grupos espa-
nales. Estos hombres fueron E. von Federov, un cristalógra- ciales que son PI y PT. Aquí hemos combinado los dos po-
fo ruso; Arthur Schoenflies, un matemático alemán y sibles grupos puntuales en el sistema triclínico, 1 y T (Tabla
Williarn Barlow, un aficionado británico. Su conclusión 2.4), y la única posi ble red tipo, P (Fig. 3.18). En el sistema
unánime fue la existencia de 230 modelos de estas caracte- monoclínico tenemos tres grupos posibles puntuales (2, m y
rísticas, que hoy se denominan grupos espaciales. 2/m) y dos tipos posibles de red (Pe/) . Consideremos sola-
Corno la deducción completa de los 230 grupos espacia- mente unos de los grupos puntuales (2) y los dos tipos posi-
les sería una tarea compleja, sólo ilustraremos algunos de los bles de red (P e /; / en el sistema monoclínico puede
conceptos relacionados con los grupos espaciales y deduci- transformarse en A, B o C mediante una diferente opción de
remos algunos ejemplos de grupos espaciales de baja sime- ejes coordenados, véase nota al pie de la Fig. 3. 18). Las cua-
tría. Como ya establecimos anteriormente, la presencia de tro posibles notaciones del grupo espacial son P2, P2 1, 12 e
períodos de traslación (como en una red, o en planos de des- /2 1• La Fig. 3.26 ilustra la distribución de los motivos unita-
lizamiento, o en ejes helicoidales) no pueden detectarse rios (comas) respec to a los ejes de rotación binaria y ejes he-
morfológicamente, ya que las traslaciones son del orden de licoidales binarios en una celda unitaria monoclínica. De los
la 10 Á. cuatro posibles grupos espaciales sólo tres están definidos,
Las combinaciones de simetría exentas de traslación son pues los /2 e /2 1 son equivalentes en su distribución de ele-
grupos puntuales, mientras que los grupos espaciales definen mentos de simetría, a excepción de un cambio en la localiza-
la simetría y las traslaciones en el espacio. Si ignorásemos las ción del origen elegido para la red. Los tres únicos grupos
componentes de traslación existentes en los 230 grupos espa- espaciales correspondientes al grupo puntual monoclínico 2
ciales, nos veríamos reducidos a los 32 grupos puntuales. son, por tanto, P2, P2 1 e /2 (que es equivalente al C2) . Una
Los grupos espaciales poseen las siguientes característi- exposición más completa de la deducción de algunos grupos
cas. ( 1) Están basados en una de las 14 redes de Bravais que espaciales adicionales puede encontrarse en Buerger ( 1978).
es compatible con un grupo puntual específico. (2) Son iso- La Tabla 3.5 ofrece una relación de las 32 clases cristali-
gonales con uno de los 32 grupos puntuales. Esta propiedad nas (grupos puntuales) y los 230 grupos espaciales compati -
implica que los ejes de rotación y helicoidales que tienen la bles con ellas. Al comparar el listado de la columna titulada
misma repetición rotacional tienen también el mismo ángulo "Clase cristalina" con el de la columna "Grupos espaciales"
de rotación (por ej. 60º en una rotación sen aria o un eje se- resulta obvia la isogo nalidad de las relaciones de estos dos
nario tipo helicoidal). Esto significa que los ejes tipo helicoi- agrupamientos. La Tabla 3.5 no tienen por objeto que el es-
dal 6 1, 6 2, 63, 64 y 65 so n isogonales con el eje de rotació n 6. tudi ante memorice todos o muchos de los 230 grupos espa-
En otras palabras, el grupo puntual es el residuo, libre de ciales . Se ha inclui do para ilu strar la fac ilidad con la que un
3.5 GRUPOS ESPACIALES 147
;i + ~+
1
1
1
1 m t+ 1 -
+>.
- 1
'+ '+
(a)
t+
L___,+
-
-----r-~ - ~+
b
1
1
____
,+ ,_ ,-i+ 1
(b)
~+ ;) +
Un pl ano de des lizam iento co n
e com po nen le II e no puede darse
FI GURA 3.25 Ejemp los de planos de ··1·············································l···· en el plano x¡, (plano de la página)
simetría y di stri bución de moti vos entre
ellos. En todos los dibu jos el plano del
papel es co nsiderado como plano ab. La (e)
' +1
1
' +i
loca li zac ión de un moti vo situado por
encima del plano (en la direcc ión + de e)
se indica por +, + +ó 1/ 4, 1/2, etc. La
direcc ión - e se indica con un signo - 171
t+
·----r---~--
detrás de l mot ivo . En la figura que está a
~+ ~/
la derecha de (a) los moti vos unitarios se
superponen exactamente; el motivo n t
a ,-_ _j
superior se ind ica por • , el eq uivalente t __ , +1
1
símbolo de un grupo espac ial puede reducirse a un grupo operac iones de héli ce y desli zamiento contienen elementos
puntual isogo nal (clase cristalina). El primer símbolo de to- de traslac ión. Si se elim inan todos estos elementos de tras la-
das las entradas del "Gru po espac ial" representa el ti po de ción y se susti tuyen por las operaciones equ ivalentes exentas
red. Además. muchas representac iones de los gru pos es pa- de tras lació n, res ultará el gru po pun tual que es isogonal con
ciales co ntienen notac iones correspo ndientes a ejes heli coi- el gru po espacial. Por ejemp lo, el últi mo gru po es pac ial de la
da les y planos ele [Link] ento. El tipo de red y las Tabl a 3.5 viene ex pues to co mo /4 1/032/d Co mo los tipos de
148 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
2 3
'+½ +.1.1
'+2
1
'+2
1
, +½ '+2
1
' +2 1
'+2 1
+ +.1.'
/2
'+ +
'+
\
'+
2
' '+
+' +' +' +'
+
2
+
+' --------,-- ---, +'
' 2
+'
121 +½ , \ '+ /
/
I
I
\
I
I
/
/
+2 '
1 '+
+ ~
-1-
'
/ 1
' +2
1 1
'+2 /
I
'+2
+' +' /
L ____ __ ______ _; I
I
+' +'
El motivo unitario está a cierta distanc ia sobre la página
'+
El motivo unitario está a una distancia adicional }" de la arista de
la ce lda unitaria por encima de
FIGURA 3.26 Deducción de los grupos espaciales monoclínicos P2, P2 1, f2 e /2 1. La columna 1 representa sólo los -tipos de red , los motivos uni -
tarios y el elemento de simetría especificado por cada punto reticular (vértices y centros). En los dibujos en la co lumna 1 debe aclara rse que los
elementos de simetría adiciona les están esencialmente en la celda unitaria en los puntos indi cados por La columna 2 representa todos los ele- +.
mentos de simetría esenciales en el diagrama. La columna 3 muestra la distribución de los motivos unitarios so lamente. En cuanto al grupo espa -
cia l 12 1 resulta evidente que la simetría contenida en la ce lda es equ ivalente a la simetría de la celda correspondiente al grupo /2. Sólo se necesita
un desplazamiento en el origen de la celda unitaria para obtener un diagrama de simetría idéntico al /2 (co lumna 2). La celda unitaria punteada
indica el desplazamiento real necesario. En otras palabras, /2 e /2 1 so n idénticas y por tanto, só lo una de las dos di stribu cio nes está definida. En la
Tabl a .3.5 el gruro espacial /2 viene especificado por C2 porqu e ambas notaciones son equivalentes (véase nota al píe de la Fig. 3. 18).
3.5 GRUPOS ESPACIALES 149
1 PI
T PT
2 P2, P2 1, C2
m Pm, Pe, Cm, Ce •
2/m P2/m, P2¡1m, C2/m, P2/c, P2¡1c, C2/c
222 P222. P222 1, n,2 12, n,2 12 1, e222 1, e222. n22, 1222, 12 12 12 1
mm2 Pmm2, Pmc2 1, Pcc2, Pma2, Pca2 1, Pnc2, Pmn2 1, Pba2, Pna2 1, Pnn2, Cmm2, Cmc2 1, Ccc2, Amm2, Abm2, A111a2, Aba2, Fmmc,
Fdd2, lmm2, Jba2 , lma2
2/m2/m2/111 P2/m2/1112/111 , P2/n2/n2/n, P2/c2/c2/m, P2/b2/a2/n, P2 1/1112/m2/a, P2/n2 1/n2/a, P2/m2/n2 1/a, P2 1/c2/c2/a, P2 1/b2 1/a2/m, P2 1/c2 1/
c2/n, P2/b2 1/c2 1/m, P2 1/n2 1/n2/m, P2¡1m2 1/m2/n, P2 1/b2/c2¡1n, P2¡1h2 1/c2 1/a , P2¡1n2¡1m2 1/a, C2!1112/c2/m, C2/m2/c2 1/a, C2/
1112/m2/111, C2/c2/c2/111, C2/1112/1112/a, C2/c2/c2/a, F2/m2/m2/111, F2/d2/d2/d, !2/m2/m2/m, /2/b2/a2/m, /2/b2/c2/a, /2!1112/m2/a
4 P4, P4 1, P4 2, P4.1 , /4, 14 1
4 P4, 14
4/m P4/111, P4/m, P4/n , P4zl11 , 14/111, /4ifa
422 P422, P42 12, P4 122, P4 12 12, P4 222, ?4 22 12, P4.122, ?4.1 2 12, /422, /4 122
4mm P4mm, P4bm, P4 2cm, P4 2n111, P4cc, P4nc, P4 2111c, P4 2bc, 14mm, 14cm, !4 1md, /4 1cd
42111 P42m, P42c, P42 1m, P42 1c, P4nJ2, P4c2 , P4b2 , P4n2, /4m2, /4c2, 142111, 142d
4/m2/m2/m P4/m2/m2/m , P4/m2/c2/c, P4/n2/b2/m , P4/n2/n2/c, P4/1112 1/b2/m, P4!1112ifn2/c, ?4/11 2/1112/111, P4/112 1/c2/c, P4/m2/m2/c. P4z11112/
c2/m, P4/n2/b2/c, P4zln2/n2/m, P4zl1112 1/b2/c , P4if1112 1/112/111, P4 1/112¡1m2/c, P4ifn2¡1c2/m , !4/1112/1112/111, !4/m2/c2/m, /4 1/a2/
m2/d, !4¡1a2/c2/d
3 P3, P3 1, P3 2, R3
3 P3, R3
32 P3 l 2, P32 I , P3 112, P3 121, P3 2 12, ?3 221, R32
3m P3m 1, P3 lm , P3cl , P3 lc, R3m , R3c
32/m P31m, P31c, P3ml, P3c l, R3m, R3c
6 P6, P6 1, P6 5 , P6 2, P64 , P6.1
6 P6
6/111 P6/m , [Link]
622 P622, ?6 122, P6 522, P6 222, P6422, P6.122
6111111 P6mm, P6cc, P6 3cm, P6.1mc
61112 P6m2, P6c2, P62m, P62c
6/m2/1112/m P6/m2/m2!111, P6/m2/c2/c, P6.ifm2/c2/m, P6if1112/1112/c
23 P23, F23, 123, P2 13, /2 13
2/m3 P2/m3, P2/n3, F2/m3, F2!<i3, /2/m3, P2 1/a3, /2 1/a3
432 P432, P4 232, F432, F4 132, /432, P4 332, P4 132, /4 132
43m P43m , F43m, 143m, P43n, F43c, 143d
4/m32/m P4/m32/m, P4/n32/n , P4zlm32/n, P4zln32!111 , F4/m32/m, F4/m32/c, F4 1/d32/m , F4 1/d32/c , /4/m32/111, l4 1/a32/d
* De lntematíona/ Tables for X-mv Crystallography, 1969. v. 1, N. F. M . Henry y K. Londsdale. eds.: Symmetry Groups. Internacional Un ion of Cristallography, Kynoch Press.
Birmingham. England.
red no pueden reflejarse mediante símbolos exentos de tras- Si existen ejes helicoidales, un proceso semejante permi-
lación para las clases cristalinas (grupos puntales), el tipo de te la simple conversión del grupo espacial al grupo puntual.
red correspondiente puede cancelarse totalmente. Los sím- Por ejemplo, en el grupo. espacial P6 122 el eje helicoidal es
bolos restantes deberán estar también exentos de traslación, reemplazado por la rotación senaria isogonal y el tipo de red
lo cual significa que los deslizamientos a y d deben reempla- (P) es eliminado. El res ultado es el grupo puntual isogonal
zarse por el símbolo m del plano de simetría libre de trasla- 622 del sistema hexagonal. La facilidad con que se relacio-
ción. Esto nos lleva a la notación del grupo puntual 4/m32/ nan las simetrías del grupo espacial y del grupo puntual es
m del sistema iso métrico. uno de los aspectos más potentes de la notación (intern ac io-
150 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA :;
nal) de Hermann-Mauguin. Permite al lector "trasladar" una referencias completas de estos textos vienen dadas al final de
notación del grupo espacial correspondiente a un material este capítulo). ·Aunque la sistemática en profundidad de los
cristalino a la notación del grupo puntual más simple e iso- grupos espaciales está fuera del objetivo de este texto, es
gonal con aquél. nuestro propósito introducir al lector en algunos de los as-
Un aspecto de la notación Hermann-Mauguin que debe pectos generales de los grupos espaciales (y sus ilustracio-
aclararse es su uso por los cristalógrafos y lo que se denomi- nes) ahora que hemos definido todos los "operadores"
nan símbolos abreviados. En nuestra exposición hemos uti- necesarios de la simetría del grupo espacial. A continuación
lizado siempre la notación completa, tal como 2/m 2/m 2/m trataremos e ilustraremos unos pocos grupos espaciales re-
y 4/m 2/m 2/m. El simbolismo abreviado para estos dos gru- presentativos que se encuentran en minerales comunes
pos puntuales sería mmm y 4/mmm respectivamente (véase (componentes de rocas). Más tarde abordaremos e ilustrare-
también Tabla 2.8). La razón del símbolo abreviado para la mos la relación que existe entre la morfología externa (sime-
notación 2/m 2/m 2/m es el hecho de que los tres planos de tría del grupo puntual) y la estructura interna, así como el
simetría mutuamente perpendiculares se cortan entre sí a lo grupo espacial que liga estos dos conceptos para tres mine-
largo de ejes binarios. Un razonamiento semejante explica la rales bien conocidos.
abreviatura 4/mmm . En gran parte de este texto, y para ma- En las ilustraciones de la Fig. 3.27 se utilizan las normas
yor claridad, utilizaremos sólo símbolos completos de los de las lnternational Tables far X-ray Crystallography (vol.
grupos puntuales. Los símbolos abreviados se utilizan gene- 1). Los ejes de coordenadas se orientan del modo siguiente.
ralmente en la bibliografía para la notación de los grupos es- El eje a se dirige hacia el lector, el b hacia la derecha (en po-
paciales. Por ejemplo, un mineral con un grupo puntual 4/m
sición E-0) y el eje e perpendicular hacia el papel. Los orí-
3 2/m puede tener un grupo espacial denominado Fm3m , ya genes de los dibujos se encuentran en la esquina superior
que se supone la existencia de un eje de rotación binario y
izquierda. Los motivos vienen representados por pequeños
otro cuaternario. Tales símbolos abreviados para la notación
círculos en lugar de comas (tan usados hasta ahora en este li-
de grupos espaciales se utilizarán en los cuatro capítulos de
bro). Las alturas de las posiciones de los motivos vienen in-
la Mineralogía Sistemática.
dicadas por los signos + ó - detrás del círculo: + significa
Otro sistema de notación de los grupos espaciales puede
una distancia hacia arriba (a lo largo de e) desde el plano de
encontrarse en la literatura pertinente, especialmente en tex-
la página y - significa una distancia equivalente en dirección
tos antiguos. Es la denominada notación de Schaenfhes. Esta
notación no se deduce, lógicamente, de los símbolos de los hacia abajo. Los motivos y los operadores de simetría pue-
grupos puntuales de Hermann-Mauguin y no será utilizada den venir acompañados por fracciones (por ej. ¡, ~, ~) que
en este texto. Las referencias incluidas al final del capítulo indican una distancia fracciona! (hacia arriba o hacia abajo)
permiten el acceso al sistema Schoenflies. dentro de la celda unitaria. El círculo vacío (0) se considera
como un motivo a derechas, mientras que el círculo con una
Ilustraciones de los grupos espaciales pequeña coma en su interior es el equivalente a izquierdas
En el Capítulo 2 hemos abordado e ilustrado el contenido de
(0 ). Estos dos símbolos son, por tanto enantiomórficos y
simetría de cada una de las 32 clases cristalinas (grupos pun- pueden relacionarse por una operación de simetría, de desli-
tuales) . Al analizar ahora la simetría periódica tridimensio- zamiento o de inversión. Los dos tipos de círculos son aná-
nal tendríamos que abordar e ilustrar cada uno de los 230 logos a las comas enantiomórficas utilizadas en anteriores
grupos espaciales si nuestro objetivo fuera análogo en pro- ilustraciones. En las Tablas 3.3 y 3.4 se dan los símbolos de
fundidad . Esto supondría una tarea enorme que requeriría un los diversos operadores de simetría. Un punto de inversión
texto voluminoso y muchas ilustraciones. Opinamos que (centro de simetría) se designa con un círculo muy pequeño.
esto sería inapropiado en un texto para alumnos que inician Si no se da su altura, se supone que es cero (en el plano de la
el estudio de mineralogía y/o geología. Los lectores interesa- página). Si existe un plano de simetría paralelo al plano de
dos en el estudio sistemático de los grupos espaciales pueden proyección (el plano de la página), los motivos superpuestos
consultar alguna de las referencias estándar sobre el tema, vienen indicados por el pequeño círculo típico de los moti-
tres de las cuales están profusamente ilustradas. Tales son: vos, pero ahora dividido verticalmente por un diámetro
lnternational [Link] X-ray Crystallography, vols. 1 y A; ( (D ). Este símbolo viene acompañado a un lado por los sig-
Elemenlory Crystallography por M. J. Buerger y Mathenw- nos + y - para indicar que un motivo (por encima, +) se su-
lical Cryswllography por M. B. Boi sen, Jr y G. V. Gibbs (las perpon e con otro (por abajo, - ). La relación enanti omórfica
3.5 GRUPOS ESPACIALES 151
o+
-0
+0
o-
o+ - 9
1
1
1
1
9
-0
+0
o-
O+ - )
1
1
1
1
1
9
1
1
1
1
)
-
9
o- -0
(a)
- 1
1
1
1
-
Ortorrómbico mmm Pnma
-0 o-
o+ +o
-·-·- ·-·-·-f-· -· -· -·-·-
0!.+
2 ½+o o
0 1
2
- ½-0 0 i-
-·-·-·-·-·-f-·-·-·-·-·-
-0 o- -0
(b)
FIGURA 3.27 Ejemplos de ilustraciones de grupos espacial es . (Reproduc ido de Th e lnternational Tables for X-ray Crystallography,
vol. 1; véase el texto para su expos ición) .
(continúa)
en este caso se indica con una pequeña coma en el interior de derecha de la Fig. 3.27a pueden verse también ejes tornillo
una mitad del círculo (por ej. © ). binarios intercalados con ejes de rotación binarios. Del mis-
Los diagramas de la parte izquierda de la Fig. 3.27 mues- mo modo sólo aparecen letras m en el simbolismo del grupo
tran la distribución de motivos en la celda unitaria de la dis- espacial , pero entre ellas se intercalan planos de desliza-
tribución periódica tridimensional y los de la parte derecha miento. Esto está relacionado con la elección de una red cen-
representan los distintos elementos de simetría respecto a trada e (C). En los grupos espaciales con redes no primitivas
esta celda unitaria. se introducen ejes tornillo y planos de deslizamiento a causa
La Fig. 3.27a muestra el grupo espacial monoclínico C2/ del centrado. Sin embargo, estos nuevos elementos no se
m que es frecuente en los minerales de rocas, como los cli- aprecian en los símbolos . Por tanto, debe prestarse una aten-
noanfiboles y la sanidina. Las ilustraciones del grupo espa- ción especial a estos casos en los tipos de redes no primiti-
cial están orientadas de tal modo que el eje y (con la arista b vas. Los diagramas C2/m muest ran también la presencia de
de la celda) es el eje binario en posición este-oeste. Esto sig-
nifica que hemos adoptado la segunda situación para este
1
grupo espacial (en la primera situación el eje e sería el único Como el sistema monoclínico se refi ere a tres ejes a, by e y a un ángu lo
eje binario). 1 /3 - que no es 90º- la proyecc ión de redes en este sistema, co n bala
derecha - en el plano de la pági na- y e perpendicular a la página, im -
Este grupo espacial monoclínico, C2/m ilustra un impor- pide qu e el eje a se c11cue111re sobre el plano de la págin a. En su lu ga r, se
tante aspec to de la notación establecida. En efecto, la nota- proyecta un eje iriclin :1dP 11 S(lbrc la p;ígina y la dirección nort e-sur viene
ción muestra só lo ejes de rotación binaria, pero en la parte clelini da por 11se11/3 en lu g,1r de: o. w 1110 en los sistemas ortogo nal es.
152 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
,,-'--Á=
o -
+Q
11
3.:1 +
o -'--)(
,,
!.-o 3. _Q
o-
J
+O
o- ]
+O
1/
J
\ 1! \
1
(e)
+00- +00 -
+Q o- +Q 0-
-o Q+ -0 0+
-0 0+ 1/ '\..14
-0 0+ :¡
-0 0 .2'. +
1
1
2
2-0 0½+
½+0 of½- ,/ \..,;¡
~+
2
o 2 4
+0 0 - +0 0 - 1 1
+O o- +O 0- :¡ ~
-<a>--..__--4111~- -'-----<JP--+-
/ '
-o Q+ -O O+
- 00+
-00+ (d¡
.'. /
4 t1 "'-'-4 _i_ /
4 t1 '\..~4
las m y ejes de rotación binaria a distancias de If2 de las lon- Pcmn. La estructura del mineral olivino (componente común
gitudes apropiadas de la celda. Estos elementos extra de si- de las rocas) está basada en este grupo espacial. La parte iz-
metría están orientados de acuerdo con los elementos de quierda de la Fig. 3.27b muestra la localización de motivos
simetría del grupo espacial; aparecen en todos los grupos es- y la parte derecha ilustra el tipo de red y los elementos de si-
paciales. Los centros de simetría (inversión) vienen indica- metría compatibles. Todos los ejes de rotación binarios del
dos por pequeñas circunferencias. grupo puntual están representados por ejes tornillo binarios
La Figura 3.27b ilustra el grupo espacial ortorrómbico en el grupo espacial (cada dirección axial a, by e es coinci-
P2 /n2 /m2rfa , que es isogonal con el grupo puntual 2/m2/
1 1
dente con la simetría 2 1). El plano de deslizamiento di agonal
m2/m. El símbolo abreviado para este grupo puntual es mmm (n), perpendicular al eje a, viene indicado por las líneas de
y el aná logo abreviado para el grupo espacial es Pmna. Esta punto y raya E-O; las m perpendiculares al eje b vienen indi -
notac ión del grupo espacial es una de las seis opciones posi- cadas por las líneas continuas, y el plano de desli zamiento a
bles que reflejan las distintas formas de orientar una celda por el símbolo gráfico de un plano paralelo al de la página
ortorrómbica respecto a los ejes a, b y c. Las seis permuta- (pero a un cuarto de la celda unitaria por encima del pl ano de
ciern es equi va lentes son: Pnma, Pbnm, Pmcn, Pnam, Pmnb y proyección) .
3.5 GRUPOS ESPACIALES 153
El grupo espacial de la forma común del cuarzo (cuarzo y a2) contienen planos de simetría, así como ejes de rotación
bajo) viene ilustrado en la Fig. 3.27c. Responde al símbolo binaria con ejes tornillo binario intercalados. Los centros de
P3,21, que es un miembro de un par de enantiomorfos, simetría están intercalados a+¡ c.
P3,21 y P3 221, isogonales con el grupo puntual 321 (deno-
minado también 32). La celda unitaria posee un esquema pri- Grupos espaciales expresados en función de la
mitivo hexagonal. La localización de motivos en el diagrama estructura y morfología
de la izquierda revela inmediatamente los ejes de tornillo ter- En el capítulo 2 se desarrollaron las simetrías intrínsecas de
narios en los cuatro vértices de la celda unitaria; en los cen- las 32 clases de cristales (grupos puntuales) basadas en la
tros de las mitades triangulares de la celda unitaria existen morfología de los cristales. En este capítulo se evalúan los
dos localizaciones adicionales. Las posiciones de los ejes de órdenes de una, dos y tres dimensiones. Los órdenes tridi-
rotación binarios coinciden con las direcciones de los ejes mensionales expresados por los grupos espaciales represen-
a,, a2 y a3. La última cifra 1, se refiere a las direcciones que tan las 230 maneras posibles en que pueden ordenarse las
forman ángulos de 30º con las direcciones axiales de la celda distribuciones periódicas tridimensionales. Este enfoque
unitaria (las direcciones diagonales) e indica que no hay si- para abordar los grupos espaciales, basado en los modelos
metría en estas direcciones 1• Este grupo espacial también periódicos de nodos en el espacio ha sido más abstracto que
contiene ejes de tornillo binarios que se dan a mitad de dis- la exposición de los grupos puntuales (Capítulo 2), basada en
tancia a lo largo de las traslaciones de la celda y son parale- la simetría cristalina observada.
los a los ejes de rotación binarios. Son el resultado de A pesar del enfoque abstracto, los grupos espaciales cons-
combinar un eje de rotación con una traslación axial no pa- tituyen un elegante y poderoso método "taquigráfico" para la
ralela (por ej . los ejes de rotación binaria que no forman án- caracterización de la estructura interna del material cristalino.
gulos de 90º con las aristas de la celda unitaria). Corno sabemos, un grupo puntual es el residuo exento de tras-
En la Fig. 3.27d se ilustra el grupo espacial tetragonal lación de un grupo espacial isogonal. Dicho de otro modo, un
P4zlnnm correspondiente al zirconio. Este grupo espacial es
modelo atómico que se caracterice por ejes tornillo y/o planos
isogonal con el grupo puntual 4/mmm. Los símbolos no abre- de deslizam iento exhibirá una forma externa que reflejará
viados de los grupos espaciales y puntuales son respectiva- sólo ejes de rotación y/o planos de simetría. Las relaciones
mente P4zln2/n2/m y 4/m2/m2/m. La red cuadrada y su angulares entre las caras de un cristal no quedarán afectadas
contenido propio de alta simetría son claramente visibles en
por la naturaleza específica de los ejes y planos presentes in-
las ilustraciones. Los ejes de rotación cuaternaria del grupo ternamente. Los ejes tornillo y los planos de deslizamiento
puntual aparecen como ejes de rotoinversión cuaternaria y de
originan desplazamientos en la estructura interna a causa de
tornillo cuaternario, paralelos y alternativos (neutrales como
los componentes de traslación, pero estos desplazamientos
resultado de 42) . El plano de deslizamiento n (en 4ifn) es pa-
son tan pequeños que no pueden observarse morfológica-
ralelo al plano de la página en la posición +1 c. Las direccio-
mente y están por tanto ausentes en nuestra evaluación de la
nes axiales (a I y a 2 ) contienen ejes de rotación binaria y
simetría del grupo puntual. Ciertamente, estas traslaciones
poseen n planos de deslizamiento verticales y paralelos que
son tan pequeñas (de 2 a 5 Á) que sólo las técnicas de rayos
son perpendiculares a los ejes a I y a 2 (líneas de punto y ra-
X y difracción electrónica permiten su detección .
ya). Las direcciones diagonales (a 45º respecto a los ejes a 1
Una comprensión clara de lo que significan los grupos
1
espaciales puede obtenerse a partir de las correlaciones entre
La cifra I se utiliza comúnmente en la notación de los grupos espaciales
para distinguir diferentes orientaciones del mismo contenido global de si-
la simetría del grupo puntual (basada en la morfología), la
metría. Por ejemplo, el grupo puntual 32 incluye, entre otros los grupos estructura interna y el simboli smo del grupo espacial resul -
espacia les isogonales P3 l 2 y P32 I. El contenido de simetría es el mismo tante. El mejor camino para evaluar la estructura interna es
en ambas representaciones. Sin embargo, en el ?312 no hay simetría a lo el estudio e inspección visual de los modelos tridimensiona-
largo de los ejes a 1 , a 1 y a 1 y los ejes de rotación binaria se encuentran en
direcciones perpendiculares a a 1, a1 y a,. En el P321 los ejes a 1, ª2 y Cl_i
les de la estructura (véase la sección "Estructura cristalina"
poseen las direcciones de rotación binaria y las direcciones perpendicu- en las páginas siguientes). No obstante, en las ilustraciones
·lares a a 1, a1 y a1 carecen de toda simetría. Otros ejemplos son: P3ml de las Figs. 3.28, 3.29 y 3.30 (como en las restantes ilustra-
P3 I111; P32/m I y ?312/m ( véase nota al pie de la Tabla 3.1 ). Ejemplos del ciones de estructuras en este libro) nos hemos restringido a
sistema monoclínico so n: P 121 , PI 2 11 y CI 21 para los grupos espaciales
compatibles con la clase cristalina 2 (segunda situación). Aquí el eje bes
represe ntaciones en dos dimensiones de las distribuciones
de sirnetría de rotación binar ia y las direcciones axiales a y e carecen de tridimension ales. En la Fig. 3.28 se corre laciona la simetría
simrnía (como indican las dos cifras I en los lugares o y e del símbolo ). dedu cida de la morfología del diópsido. CaMgSi 20 <, (uno ele
' ,..
154 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
/
/
/
/ -- --, ' ' '\
I \
I \
I \
-t-----
\
~---- ~
I
\ I
\ I
a
'\
'
' ..... _
a __ .,,.../
/
/
(a) (b)
a
le
1
r
e
l
1
(cf) (e) 1
s
C2/c
--
.---
1
4
1
1
t
~
t
1
~~
_1
.
4
1
--
4 1 4
1
f t ~~
(¡¡)
~-
4
4
4
----+- ~
4
FIGURA 3.28 Representación de la relación entre la simetría del grupo puntual y el grupo espac ial para el diópsido, un miembro de l grupo de
clinopiroxenos. (a) Cri sta l de diópsido. (b) Estereograma de simetría 2/m. (c) Esquema de un a pos ible red primi tiva monoclínica, compatibl e con
2/m, con las loca li zac iones de ejes binari os y planos de simetría. (d) Estru ctura del clinopi roxeno a lo largo del eje c. (Adaptado de Cameron, M . Y
Papike, J J. 1980, Crystal chemistry of pyro xenes in Reviews in Mineralogy, vol .7). El centrado de la celda está esquema ti zado por la distri bución
de unidades sombreadas en la estru ctura y se ind ica n los ejes tornillo y de rota ción para lelos a b, así como los planos de desli za miento (marcados
g). (e) Loca lización de los pl anos de deslizam iento vertical, con una componente c/2 en una cadena idea li za da de piro xeno tetraéd rico .
({) Esquema de una red centrada monoc línica, ba sada en la Í'nformación estru ctural de las partes (d) y (e) . Para si mplifi ca r se muestran só lo algunos
de los ejes de rotación, ejes torni llo y planos de des li zamiemto. (g) Ilu stra ción del gru po espc1cial C2/c de l cli ópsido.
3.5 GRUPOS ESPACIALES 155
los miembros de la serie de clinopiroxenos), con la estructu- de rotación binaria y los ejes tornillo aparecen a+ ~ en la
ra interna y el grupo espacial deducido de ello. El cristal de Fig. 3.28g; los centros, en las posiciones especificadas, se
diópsido mostrado en la Fig. 3.28a posee una simetría de encuentran a ~ e por debajo de los ejes de simetría.
grupo puntual 2/m como se indica en la Fig. 3.28b. En la La Fig. 3.29 ilustra la correlación que existe entre la si-
orientación del cristal hemos elegido el eje h como único eje metría del grupo puntual, la estructura y el grupo espacial re-
binario (referido a la segunda situación). La Fig. 3.28c es un sultante para el mineral berilo, Be3 Al 2 Si 60 18 . La Fig. 3.29a
esquema de la red más simple posible (primitiva) compatible muestra la forma cristalina hexagonal del berilo y la Fig.
con la simetría del grupo puntual 2/m y en él pueden verse 3.29b la simetría del grupo puntual resultante. La opción de
las localizaciones de todos los ejes de rotación binaria y pla- tipo de red para este mineral obviamente debe ser hexagonal.
nos de simetría; no vienen indicados los centros de simetría En las Figs. 3.29c y d pueden verse dos secciones transver-
(inversión). Para obtener la correcta (no la más simple) op- sales de la estructura cristalina del berilo. La proyección ho-
ción del tipo de red (y celda unitaria) debemos referirnos a la rizontal sobre (000 I) (Fig. 3.29c) muestra los únicos anillos
estructura interna del diópsido (y clinopiroxenos semejan- del Si 60 18 de orden 6. Si los centros de cuatro de estos ani -
tes). Las Figs. 3.28d y e muestran dos secciones de este tipo llos se eligen para las posiciones de los posibles nodos de la
de estructura. La Fig. 3.28d es una vista plana (desde el eje red, la forma rómbica de ésta es obvia (una opción de red
e), mientras que la Fig. 3.28e es una _vista de parte del plano hexagonal primitiva como en P del símbolo del grupo espa-
b-c en la estructura. Las partes sombreadas de la Fig. 3.28d cial). La simetría senari a alrededor de los centros de los ani -
corresponden a repeticiones de algunos de los motivos de la llos es también evidente. En una sección transversal vertical
estructura; estos son las secciones transversales de las cade- de la estructura de berilo en la Fig. 3.29d se muestra la loca-
nas tetraedro-octaedro-tetraedro (t-o-t) paralelas al eje e li zación de los planos de simetría horizontales en una sec-
(véase la sección del grupo Piroxeno en el Cap. 13 para una ción transversal hecha a través de los centros de los anillos
mayor profundización). Estas unidades estructurales se repi- (el esquema hexagonal de los planos de simetría horizontales
ten en un modelo centrado en la vista plana; esto es compa- que atraviesan estos anillos explica el símbolo 6/m en la no-
tible en tres dimensiones con una red monoclínica centrada- tación del grupo espacial). El Be y el Al proporcionan enla-
e (C). Las localizaciones de los ejes de rotación binaria (pa- ces cruzados entre los anillos de Si 6 0 18 ; el Be se encuentra
ralelos al eje b) y los ejes tornillo binarios intercalados (el re- en la coordinación tetraédríca (de orden 4) y el Al en la co-
sultado del centrado) se ponen de manifiesto. La sección ordinación octaédrica (de orden 6). Los iones Be ocupan po-
vertical de la Fig. 3.28e muestra la presencia de un compo- siciones en donde las tres direcciones de los ejes de rotación
nente de deslizamiento c/2 en la cadena tetraédrica. Esto se binaria se cortan (222) y los iones Al ocupan posiciones don-
expresa por la letra e en el símbolo del grupo espacial C2/c de los ejes ternarios verticales se cortan con los ejes binarios
en lugar de m en la notación del grupo puntual 2/m. En la Fig. horizontales (32) . Estas localizaciones de simetría se super-
3.28d se muestran las localizaciones de estos planos de des- ponen a la sección transversal de la estructura del berilo en
lizamiento en el plano de la estructura del piroxeno en la la Fig. 3.29e. Para mayor claridad no se muestran en esta re-
marca g. Intercalados, a mitad de camino entre estos planos presentación todos los posibles elementos de simetría. La lo-
de deslizamiento, están los planos también de deslizamiento calización del plano de simetría horizontal (perpendicular al
que resultan del centrado de la opción de celda unitaria. En eje e) viene indicado por el paréntesis 120º en la parte infe-
la Fig. 3.2~{ se muestra un esquema de la red tridimensional rior derecha de la figura . Los múltiples ejes horizontales de
apropiada a la estructura del diópsido; es monoclínico y cen - rotación binaria están localizados a¡ e por encima del plano
trado-e. A efectos de claridad, el dibujo muestra sólo algu- de la figura. La Fig. 3.29d muestra que la estructura contiene
nos de los elementos de simetría presentes ; los ejes de anillos senarios que no son equivalentes en orientación a los
deslizamiento adicionales, de rotación binaria y ejes tornillo anillos que hay por encima y por debajo. Estas rotaciones en-
estarían presentes en posiciones equivalentes a la las mostra- tre anillos intercalados (a lo largo de la dirección e) son el re-
das en la Fig. 3.28c. En la Fig. 3.28g la representación del sultado de refl exiones en planos verticales de deslizamiento
grupo espacial convencional viene dada por C2/c. En esta (marcados e en el símbolo del grupo espacial). La Figura
exposición de la estructura del piroxeno no hemos locali zado 3.29/ muestra la representación convencional del grupo es-
las diversas posiciones de la simetría de inve rsión (centros pac ial P6/mcc, que refleja la estructura del berilo.
de simetría). Es convencio nal elegir el ori gen de un grupo es- La últim a ilu stració n sobre la co rre lación del grupo pun-
pac ia l e n la pos ic ión de ta l ce ntro de sim etría. Así, los ejes tual, e l gru po es pac ial y la es tru ctura intern a es la de l min eral
156 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
Hexagonal 6/m2/m2/m
(a)
(b)
m r
(d)
1
P6/m e e
P6/m 2/c 2/c
.-
1
-- 1
'
.!./
--
4
4
--
1
4
1
4
(e)
FI GU RA 3.29 Represen tación de la relac ió n entre la simetría del grupo puntual y el grupo espacia l en el minera l beril o. (a) Crista l de berilo apla-
nado sobre (0001 ), típ ico del beril o ri co en cesio. (b) Estereograma de la simetría de l grupo puntua l 6/m2/m2/m, reflejada por la morfología . (e)
Estru ctura del berilo proyectado sobre (0001 ). Mediante una línea de puntos se muestra la ce lda unitari a. (d) Secc ión tran sversal vertical de la
estructura de berilo. (e) Proyecc ión de algunos de los elementos estructura les del beril o y su rela c ión mutua indi cada por la presencia de algunos
de los elementos de sime tría. (Segú n Shubnikov, A. V. y Kop tsik, V. A., 197 4, Symmetry in Science and Art. Pl enum Press, New York ). (n Represe11-
ta ció11 conve11 cio11.1I del grupo espa cial PG/m2/c2/c, compatible con la estructura del ber ilo.
3.5 GRUPOS ESPACIALES 157
(b) 0,1/
1
o¾+ Q¡
1
1
(d)
º· 1
1 1 1 1
4' ¡ J' ~
(e)
~
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11"'
1
¡· ¡
1
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Fd3m
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F4/d3 2/m
_1 _,
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·- -·---·0-·-·-·/ Í!..
~¡·,.
/ ·R
1
(e)
¡¡
FIGURA 3.30 Representac ión de la relac ión entre la sime tría del grupo puntu al y el grupo espa cial en el diamante. (a) Cristal de di ama nte mos-
trando un octaedro (o) modifica do por un triaqui socta edro (p). (b) Estereograma de la simetría del grupo puntual 4/ m32/m compatible co n la mor-
fo logía indicada en (a). (e) Esquema de una ce lda unitaria de la es tru ctura del diamante. (d) Pro yecc ión de la estru ctura del diamante en (c) sobre la
cara rle un cubo horizontal. Lo s átomo s de carbono están rela cionados entr e sí por ejes tornill o cua tern arios a derechas y a izquierdas (4 1 y 41 ). Los
ejes de roto inve rsión cuatern aria co in ciden co n las posiciones de cada uno de los .itomos de c;1rhono. Só lo tres se mues tran medi ante el sím bol o
gráfico( ~ ) para no hacer confu so el di agrama. (e) Represe ntació11 convenc ional del grupo espac ic1 l F4¡/d3 2/ m, compat ible con la es tru ctura del
di,1111,111l e. (De lntemationc1/ Tables tór C1ystallo,r.;raph y l 9SJ, vo l A; v(iase lista de refercnci,1s pa :- J complclcir l,1 bib liugr,1 fía.)
' ...-
diamante, C, de la Fig. 3.30. Las Figs. 3.30a y b representan nuestro conocimiento de los tamaños atómicos y iónicos, así
una morfología posible del diamante y la simetría del grupo como de la ·naturaleza de los enlaces químicos en los crista-
puntual que se deduce de ello. La Fig. 3.30c muestra una cel- les, se deduce de la determinación precisa de las estructuras
da unitaria del diamante basada en una red cúbica espacial. cristalinas.
La estructura del diamante consta de átomos de carbono en Un cristalógrafo estructural determina la estructura de un
coordinación tetraédrica con los cuatro átomos más próxi- material cristalino mediante la interpretación de la interrela-
mos de carbono. Las líneas que unen los átomos de carbono ción de varias propiedades, tales como simetría externa,
en la parte superior izquierda de la celda unitaria _de la Fig. efectos de difracción de rayos X, diagramas de difracción
3.30c muestran esta coordinación en el esquema con líneas electrónica, densidad y composición química. La estructura
de trazo de un tetraedro. Una cuidadosa inspección de la dis- cristalina resultante nos proporciona el conocimiento de la
tribución de átomos de carbono en la celda unitaria eviden- distribución geométrica de todos los átomos (o iones) de la
cia que cada una de las caras del cubo contiene (además de celda unitaria, así como el enlace y coordinación entre ellos.
los átomos de carbono en cada uno de los vértices) un átomo La simetría de la distribución atómica interna de un cristal
de carbono en su centro. Esta distribución "centrada en todas viene expresada por su grupo espacial , mientras que la mor-
las caras" de los nodos de la red viene reflejada por F en la fología del cristal se refleja en la simetría del grupo puntual.
notación del grupo espacial. Cuando esta misma celda unita- A continuación interpretamos brevemente las interrela-
ria se proyecta sobre la cara horizontal del cubo situada en el ciones físicas y químicas que corresponden a la deducción
fondo de la celda unitaria, resulta el dibujo de la Fig. 3.30d. de la simple estructura del cloruro sódico (NaCI). La mo1fo-
Esta proyección revela la presencia de dos [Link] ejes tor- logía externa de la halita está de acuerdo con la simetría 4/m
nillo cuaternarios en posiciones situadas a mitad de camino 3 2/m. Los datos de difracción de rayos X indican que la cel-
entre los átomos de carbono (o átomos de carbono proyecta- da unitaria posee un eje a de dimensión 5,64 Á y que la celda
dos). Estos dos tipos de ejes tornillo enantiomórficos (4 1 y unitaria no es primitiva, sino centrada en las caras (F) . El
4,) están localizados en filas alternativas y son paralelos a grupo espacial de la balita será F 4/m 3 2/m. A menudo se
los ejes de rotación cuaternaria de la notación del grupo pun- abrevia esta fórmula en la forma Fm3m . Un análisis químico
tual. También se muestran las trayectorias helicoidales de da un 39,4 por ciento en peso de Na y un 60,6 por ciento en
dos de las rotaciones tornillo. La simetría alrededor de cada peso de CI. La di visión de estos porcentajes por los corres-
uno de los átomos de carbono es 43m, debido a la coordina- pondientes pesos atómicos nos da una relación atómica para
ción tetraédrica. En la Fig. 3.30e se muestra una proyección Na : CI de 1 : 1, que se expresa como NaCI. La densidad de
de los elementos de simetría en el grupo espacial del diaman- la halita es 2,165 g/cm 3. Si la densidad (D) y el volumen (V)
te. Además de los ejes 4 1 y 43 existen ejes de rotoinversión de la celda unitaria (cz1) son conocidos, el número de "fórmu-
cuaternarios ~ interespaciados con las rotaciones tomillo. las" por celda unitaria (Z) puede calcularse a partir de D =
Se indica1, también los centros de simetría (pequeñas circun- (Z x M)l(N x V) , en donde M es la masa molecular y N la
i
ferencias con fracciones tales como y ; ). Los planos de constante de Avogadro (véase pág. 259) . Este número para la
deslizamiento del diamante (d) (indicados mediante líneas halita es 4, lo cual significa que la celda unitaria contiene 4
de punto y raya con flechas) son parnlelos a las caras del unidades NaCI, o 4 iones Na+ y 4 iones ci-. Ahora es posible
cubo de la celda unitaria. Estos planos están inclinados res- deducir las distribuciones estructurales de los iones en el Na-
pecto al plano de la figura, pues tiene componentes de tras- CI. Los iones Na+ (o Ci-) deben localizarse en una distribu-
lación del tipo b/4 + c/4, a/4 + c/4. Los planos de simetría ción cúbica centrada en las caras. La relación de radios Na+
vertical (y los planos de deslizamiento intercalados) tienen a o- predice una coordinación de 6 alrededor de cada uno de
lugar en direcciones diagonales. los iones (véase Cap. 4). Una interpretación correcta y razo-
nable de la estructura cristalina viene dada en la Fig. 3.31.
El conocimiento de la estructura de los materiales cristalinos La distribución ordenada de los átomos en un cristal se co-
es de gran interés en el análisis de ciertas propiedades como noce con el nombre de estructura cristalina. Proporciona in-
la exfoliación, la dureza, la densidad, el punto de fusión, el formación \obre la locali zación de todos los átomos,
índice de refracción , los diagramas de difracc ión con rayos posiciones de enlace y ti pos de enlace, simetría de grupos es-
X. la diso lución de los sólidos y la exo lución. Por otra parte, pac iales y co nte nid o quími co de la cel da uni ta ri a.
3.6 ESTRUCTURA CRISTALINA 159
El primer paso en la obtención de la estructura atómica en donde k es un término que contiene varias constantes fí-
de un cristal es la determinación de su grupo espacial y el ta- sicas y factores experimentales, incluyendo un factor de es-
maño de la celda unitaria. La medida sistemática de la distri- cala;}¡ es el factor de dispersión del átomo j (el cual depende
bución geométrica de los haces de rayos X difractados sobre del número atómico y del ángulo de dispersión e incluye co-
fotografías de rayos X en un monocristal con una o más rrecciones relacionadas con el movimiento térmico atómi-
orientaciones cristalográficas (las mejores son fotografía s de co) ; y el sumatorio se extiende a todos los átomos de la celda
precesión; véase Capítulo 7) suministra información respec- unitaria. El sumatorio se denomina/actor de estructura, Fhk1
to a la geometría de la celda unitaria del cristal, específica- y su valor depende claramente de los tipos de átomos de la
mente, sobre las longitudes de sus aristas y sobre los ángulos celda y sus posiciones.
que éstas forman entre sí. La información sobre el grupo es- Como las intensidades de los haces difractados están re-
pacial y la estructura cristalina (es decir, la simetría de la dis- lacionadas con Flkl y no con F1,k/, las coordenadas atómicas
tribución atómica y las coordenadas de los átomos dentro de no pueden deducirse directamente de las intensidades medi-
la celda unitaria) se deduce de las intensidades de los haces das. En los últimos 60 años se ha dedicado un gran esfuerzo
difractados que pueden medirse en fotografías por rayos X a desarrollar métodos que permitiesen relacionar estas inten-
de monocristales, o mediante detectores de recuento cuánti - sidades con las posiciones atómicas y en ello se han alcanza-
co sobre difractómetros de monocristales. Los haces di- do éxitos notables. Los métodos modernos están basados en
fractados se identifican mediante índices de Bragg hkl, técnicas de análisis de Fourier, muy poderosas, particular-
asociados con los planos reticulares de los mismos índices. mente cuando se conocen las posiciones de un pequeño nú-
La relación existente entre la intensidad ([) del haz di- mero de átomos pesados ; también existen los llamados
fractado asociado con los planos reticulares de índices de "métodos directos", que son esencialmente métodos estadís-
di fracción de 8 ragg hkl y coordenadas xjJ¡ZJ del átomo j en la ticos y cuya utilidad ha ido creciendo paralelamente a lapo-
celda unitaria es tencia de los modernos ordenadores. En la Fig. 3.32 se ofrece
2 un mapa de densidad electróni ca ahora clásico (y la estruc-
I -_ k['f
L. . r e;2rr(h .r . +h·. +1: .J]
j J ' '
_
-
kF2_
Hf tura que de él se deri va) reali zado por W. L. Bragg en 1929.
j Una vez que las posiciones ató mi cas se conocen aproxima-
160 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
...---~
,·
\1,
(a)
<lamente, pueden refinarse con alta precisión, utilizando aná- Una mayor información sobre los alrededores locales o
lisis de mínimos cuadrados sobre muchas medidas de Flkt , los estados de ionización de ciertas especies atómicas puede
procedimiento que permite obtener las amplitudes de las vi- obtenerse mediante análisis estructurales suplementarios ba-
braciones térmicas atómicas, así como las ocupaciones de sados en fenómenos de difracción (técnicas de difracción
emplazamientos al sustituir especies atómicas en minerales electrónica, rayos X y neutrones), distintos métodos espec-
que son miembros de una serie de soluciones sólidas. Las troscópicos que incluyen infrarrojos, efectos ópticos y efecto
distancias interatómicas (longitudes de enlace) pueden cal- Mossbauer y técnicas de resonancia, como la resonancia
cularse exactamente a partir de refinadas coordenadas ató- magnética nuclear (RMN). En general, una imagen estructu-
micas. En los últimos años, mediante mapas de densidad ral completa de un mineral a nivel atómico requiere usual-
electrónica de gran exactitud , calculados mediante series de mente información obtenida simultáneamente por difracción
Fourier (en las cuales los factores de estructura son los coefi- y espectroscopía.
cientes de Fourier) se han obtenido informaciones sobre en-
laces y distribución espacial de electrones de valencia. En el
3.6.2 Ilustración de las estructuras cristalinas
texto de G. V. Gibbs, "Molecules as models for bonding in
~ilicates" ( 1982) se encuentran ejemplos de estos mapas de- Como en el caso de las ilustraciones de la morfología exter-
tallados de densidad electrónica; un a referencia completa se na, donde las proyecc iones clinográfica y estereográfica so n
encuentra al final de este capítulo. utilizadas para analizar las formas cri stalinas, la distribu ción
3.6 ESTRUCTURA CRISTALINA 161
o, o, 1
e
, - - - - - - - - ~ a.,
,r-----0-----r--
"\:_y lJ 15 I ---·'Ú]\-----..
'\:..]) 9 15 /
O Oxígeno
n 1
x,y,z
,/ ¾~"' ~/ ¾~¡¡;' :/ O Silicio
b ~ 0, 1,0 0 @ @ 8) @
Origen
' , ~~
0, 0, 0 ,
' ' ~ ~' ' ,
_ _x_:~x--
l1-~¼ l ,!_~~¼
/ 11, 1(, Ínl\ / 11, 11, /(,¡\ /
/
y'=by z'=cz',, a, L----~---- -'-----~----_f
''
1, o, O
(a) (/J)
FIGURA 3.33 (a) Coordenadas fraccionarias de la celda (x, y, z) de un átomo en una ce lda unitaria . (b ) Distribución atómica en la forma poli-
mórfica de la alta tridimita del Si0 2, proyectada sobre el plano (0001 ). Los oxígenos se presentan en la base de la celda unitaria (O), a un cuarto
(¡),a un medio ( J) y tres cuartos( ~) hacia arriba. En esta proyección algunas posiciones del oxígeno se superponen como indican las coord e-
nadas z (O, -2 ). Las posicion es del silicio, por encima y por debajo de las del oxígeno, ti enen lugar a .!.. , 2, .'.!. y ~ del eje z.
1
16 ló lú lú
@ @
e 13-oo A
FIGURA 3.34 Ejempl os de proyecc iones de estru cturas atómicas. (a) Estructura del corindón , Al 20 3, proyectada
sob re ( 211 O). Las altu ras de los iones de oxígeno se refi eren al plano ele los iones de alu minio de altura cero.
Comparar es ta ilu stra ción con la represen tació n poliédrica en la Fi g. 11.2 b. (bl Proyección de alguna s de las pos icio-
nes el e los iones en la ca lcita , CaC0 3, sobre el plano (000 1)_ La caria superior de los iones Ca 2+ se ind ica con el
número 100; los iones C1 2• de IJ capa inferior por O. Obsérvese el cliser10 triangular del gru po CO :·
162 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
ª1
Tetra edro apuntando
hac ia arriba
tridimensional de las estructuras cristalinas debe represen- define la estructura cristalina y puede construirse una pro-
tarse en un espacio de dos dimensiones. Un método corrien- yección bidimensional. Usualmente estas proyecciones se
temente utilizado consiste en proyectar la estructura verifican sobre una de las caras de la celda o sobre planos
tridimensional sobre el plano de la página mediante el uso de perpendiculares a una dirección específica del cristal (por
las coordenadas fraccionarias de la celda, x, y, z. Por ejem- ejemplo, los ejes cristalográficos). Las alturas fracc ionarias
plo, como en la Fig. 3.33a la localización de un átomo dentro de los áto mos por encima del plano de proyección se anotan
de una celda con aristas a, b, c puede describirse en función junto a éstos; si bien los valores de O y I corres pondientes a
de distancias desde el origen, cuyas componentes son para- las posiciones sobre las caras inferior y superior de la ccl<la
lelas a las aristas Estas componentes son x·, y', z', donde unitaria suelen omitirse. Las coordenadas O, O, Oespecifican
.r = x'la. y= y '/b y z = z '/c ; los intervalos de x, y, z varían de un áto mo en el origen de la celda unitaria.
O a 1. Mediante una relación de las coordenadas fracciona- En lá Fig. 3.33b puede verse un ejemplo de una proyec-
rias de tod os los átomos (y/o iones) en un a celda unitaria se ción de estructura sobre el plano (0001) de la tridirni ta alta,
l
3.7 ISOESTRUCTURALISMO 163
el Si02. Se muestran en ella dos celdas unitarias. Las coor- 3.7 ISOESTRUCTURALISMO
denadas x e y de los iones de oxígeno y silicio en la estructura
vienen indicadas por sus posiciones en el plano a 1-a 2• Las Aunque parezca que haya poco en común entre la uraninita
coordenadas z de los iones vienen dadas por fracciones que U0 2 y la fluorita CaF2, sus diagramas de difracción de polvo
indican su localización por encima del plano de la proyec- de rayos X presentan líneas análogas, si bien se diferencian
ción. En lugar de utilizar coordenadas fraccionarias, las pro- en espaciamiento y en intensidad. El análisis de la estructura
yecciones de estructura pueden representarse por posiciones de la uraninita revela que los iones u4 + están en coordina-
atómicas acompañadas por números en el interval_o de O a ción 4 con respecto al oxígeno y que alrededor de cada ura-
100. Un átomo en la cara inferior de la celda unitaria viene nio hay ocho 0 2-. En la fluorita hay agrupados cuatro iones
indicado por un Oy un átomo en la cara superior por IOO. Un Ca2+ alrededor de cada flúor y alrededor de cada calcio hay
átomo marcado con el número 75, por ejemplo, está locali- ocho iones F 1-. La uraninita y la fluorita tienen estructuras
zado a las tres cuartas partes por encima de la celda unitaria. análogas en todos los aspectos, si bien las dimensiones de las
En la Fig. 3.34 se ofrecen dos ejemplos de esta ilustración. celdillas son diferentes y sus propiedades son, naturalmente,
En algunos casos es útil representar una estructura crista- totalmente distintas. Sus grupos espaciales son idénticos,
lina en función de la coordinación poliédrica en lugar de las Fm3m (equivalente a F4/m32/m) . Estas dos sustancias son
localizaciones de los átomos o ione~. La Fig. 3.35 ilustra la isoestructurales o isotípicas y pertenecen al mismo tipo es-
estructura de la tridimita alta en función de las uniones de los tructural. Ocasionalmente el término isomorfismo se utiliza
tetraedros de Si04 ( comparar con la figura 3.33b ). Para ayu- en Jugar de isoestructuralismo. De ·todos los cristales en los
dar a comprender las estructuras cristalinas complejas, hay cuales los centros de los átomos constituyentes ocupan
modelos de estructuras que pueden construirse o adquirirse geométricamente posiciones similares, con independencia
comercialmente. Estos modelos reproducen la distribución del tamaño de los átomos o de las dimensiones absolutas de
atómica interna a una escala enormemente aumentada (por la estructura, se dice que pertenecen al mismo tipo estructu-
ej., l Á puede representarse por I cm en el modelo). En las ral. Por ejemplo, todos los cristales Fm3m en los que haya
Figs. 3.36 y 3.37 se ilustran varios tipos de estos modelos. igual número de cationes y de aniones en coordinación 6,
Un modelo de empaquetamiento compacto es más realista en pertenecen al tipo estructural cloruro sódico, NaCI. A este
cuanto a la representación de la ocupación del espacio a es-
tipo de estructura pertenecen unos pocos de un gran número
cala atómica (véase Fig. 3.36a). Sin embargo, resulta difícil
de minerales de diversa composición, incluyendo la silvita,
visualizar el interior de tal modelo. Un modelo poliédrico 1
KCI; periclasa, MgO; bunsenita, NiO; galena, PbS; alaban-
(Figs. 3.36a y 3.36b) representa los poliedros de coordina-
dita, MnS; clorargirita AgCl; y osbornita, TiN. Todas estas
ción en lugar de las localizaciones atómicas específicas. Ob-
sustancias poseen el mismo grupo espacial que la halita,
sérvese en la Fig. 3.36 las muy distintas apariencias de dos
Fm3m. Los tamaños relativos de cationes y aniones a su al-
modelos, ambos representando la estructura del NaCI. Un
rededor son de gran importancia en el tipo de empaquetami-
modelo poliédrico de una estructura compleja, como la de la
ento de átomos y la estructura que de ello resulta. En el
Fig. 3.37a es muy útil para visualizar la simetría total y las
Capítulo 4 trataremos más extensamente este tema como
unidades repetitivas regulares de la estructura. Esta regulari-
parte del "principio de coordinación".
dad, frecuentemente idealizada de la distribución poliédrica,
permite también una identificación relativamente fácil de los Los dos minerales, estisovita, Si0 2 y rutilo Ti0 2 son tam-
elementos de grupos espaciales de la estructura. Un modelo bién isoestructurales. Sus estructuras corresponden al grupo
abierto de "bola y vástago" (Fig. 3.37b) permite la visualiza- espacial tetragonal P4ifmnm (o P4ifm2/n2/m) y en ambos, el
ción de la coordinación dentro del modelo y refleja mejor los catión (Si 4 + ó Ti 4 +) está rodeado por 6 oxígenos vecinos en
alrededores coordenados irregularmente de los iones en es- empaquetamiento octaédrico respecto al catión. En las de-
tructuras complejas. más formas conocidas de Si0 2 (incluyendo el cuarzo), así
como en otros si licatos encontrados en la corteza terrestre, el
silicio está rodeado por 4 oxígenos próximos en empaqueta-
miento tetraédrico. La estisovita es una forma polimórfica a
1 muy alta presión (véase más adelante) del cuarzo (véase tam-
Modelos poli édricos pueden adquirirse en " Polyhedral Models", P. O.
Box 1121. Minneapolis, Minn. , 55440. Modelos de bolas y vás tagos es- bién Fig 3 38a)
t,ín di spo nibles en Crystal Structures Limited, Botti sham. Cambridge. En mineralogía tiene gran importancia el concepto de
EngLrnd. gru¡¡o i.1oes1ruc1um!, es deci r, un grupo de minerales rela -
164 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
(a)
cionados entre sí por estructuras análogas, que tiene, por lo el grupo barita en los sulfatos y los grupos calcita y aragonito
general, un anión común y que, frecuentemente, presentan en los carbonatos. La íntima relación existente entre los
una gran sustitución iónica. Muchos grupos de minerales son miembros de muchos grupos queda ilustrada por el grupo del
isocst ructurales, siendo tal vez los mejo res ejemplos de ell o arago nito prese ntad o en la Tabla 3.6.
3.7 ISOESTRUCTURALISMO 765
Líquido.,..
.,, ..........
1800 .,........
--r-
I
,
I
.¿_ Crislobalila
,,
1500 I
-1 Cuarzo afio
-J.--- Tridimila
I /
/
1200
/
/ I
// I
J y / I
~- / I
:,
/ Coesita I
:o 900 // I
ai / I
o. I
E I
di
1- I
I
I
600 I
I
I
Cuarzo bajo / I
I
I I
I
I / Estisovita
300 I I
I I
I I
I I
I I
I I
o ,____.__...____._......__..____,__...,____.,'----'--..L-~-~--'--~-~~---'--..L-~~
o 10 20 JO 40 50 (,0 70 80 90 100
Presión, kilobar
(a)
JO
Hielo VII
20
;¡¡
.o
..2 Hielo VI
~
e'
·o
·,;
di
et
10
80 120
TemperJlurJ, ºC
(/J)
FIG URA 3.38 (a) Relaciones de estabi li dad de los f)olimorfos del Si0 2. La presión se expresa en kil o-
bar = 1000 bar, do nde 1 bar = 0,9 87 atm. (b) Diagrama P-T del agua. Sus seis tipos polimórficos vienen
indi cados por 1, 11 , 111 , V, VI y VII . (Según Bridgman , PW. 1935, /our, Chem . Ph ys, vo l. 5, pá g. 965 y
Phase Diagrams Ceramist, cop yright 1964 el e IJ Soc iedad cerám ica de América)
166 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
Aragonito CaCO, Ca2 + 1,18 4,96 7,97 5,74 226,91 2,94 63°48'
Estroncianita SrCO., Sr2' 1,45 5, 11 8,41 6,03 259,14 3,78 62°41'
Cerusita PbCO_, Pb 2+ 1.49 5,19 8,44 6.15 269,39 6,58 62º46'
Witherita BaCO_, Ba 2 • 1,47 5,31 8,90 6,43 303,87 4,)1 62°12'
* Como los iones metúlicos están rnordina<los con 9 oxígenos, los radios iónicos (véase Pág . 189) vienen <la<los por la coordinación de orden 9.
Sustancia química Mineral Sistema cristalino y grupo espacial Dureza Peso específico
3.8 POLIMORFISMO
unas configuraciones poseen mayores (o menores) energías
internas (estructurales) (E) que otras. La energía interna re-
La habilidad de una sustancia química espec(fica para cris- lativa de un polimorfo específico puede ser una función de la
talizar en más de un tipo de estructura (en función de los temperatura, de la presión o de ambas. La energía interna
cambios de temperatura, presión o ambos) se denomina po- más elevada, en función de la temperatura creciente, es cau-
limorfismo. Las diversas estructuras de tal elemento químico sada por mayores frecuencias de vibración de los átomos. La
o compuesto se llaman formas polimorfas o polim01fos (del Fig. 3.39a muestra las diferencias bruscas en los niveles
griego "múltiples formas"). Ejemplos de tales minerales energéticos internos relativos en función de la temperatura
polimorfos se dan en la Tabla 3.7; la Fig. 3.38 muestra las re- para tres polimorfos que están relacionados por transforma-
giones de estabilidad de varios polimorfos en función de la ci ones reconstructi vas; estas tres estructuras son completa-
temperatura (7) y la presión (P), para el sistema químico mente diferentes unas de otras. La Fig. 3.39/J muestra el
Si0 2 y el Hp. crec imi ento continuo del nivel de energía interna de un poli-
En el cambio de una forma polimorfa de una sustancia a morfo (forma 1) en función de la temperatura creciente hasta
otra se distinguen tres tipos principales de mecanismos. Es- que se alcanza una temperatura específica, a la cual tiene lu-
tos son: reconstructivo, desplazamiento y arden-desorden. gar la transformación. Esto es lo que ocurre en un a transfor-
La razó n por la cual una compos ición química co nstante mac ión des plazati va, en función de la temperatura crec iente.
puede tener diferentes distribuciones es tru ctural es es .qu e La pres ión puede ser tambi én un a importante fu e17.a im pul -
3.8 POLIMORFISMO 167
Forma 2
11..------'""
Forma 1
1
1
1
1 1
1 1
J 1 1
Transformaciones reconstru<Jivas Transformación despbzativa
1
\ I !
Temperaturas de reacción Temperaturas de reacción
Temperatura - Ternperatura -
(a) (b)
Forma 1
~
"' Cl
11
1 Forma J
11
o>
1
1
1
1
o
>
1
1
J 1 1
Transfo rm ac iones recon struc ti vas Transforrn ació n despl azat iva
1 1
/ I
Presiones de reacc ión Presiones de reacc ión
Presión - Presió n -
(c) (d}
FIGURA 3.39 Vari ación de la energía interna (E) en función de la temperatura para (a) tres polimorfos reconstructi-
vos Y (b) dos polimorfos desplazativos . (Adaptado de Buerger, M . J. 1961 , Polymorphism and phase transformations,
Fortschr, Miner., vol 39, págs. 9-14.) Variación del volumen molar en función de la presión para (e) tres po limorfos
recon structivos y (d) dos polimorfos desplazativos .
sora en transformaciones polimórficas. La presión creciente balita a cuarzo bajo. Los tres son polimorfos del Si0 2 (véase
favorece el desarrollo de distribuciones estructurales que re- Fig. 3.35 para la estructura de la trimidita y la Fig. 3.42 para
sultan del incremento de la densidad del empaquetamiento la estructura del cuarzo) . La cristobalita y la tridimita se for-
atómico (reflejado por la densidad, D, o peso específico, G, man a altas temperaturas y presiones relativamente bajas
creciente; véase Cap. 6) y de la disminución del volumen (véase Fig. 3.38a) tales como las que se dan en los flujos de
molar (volumen ocupado por un mol de la sustancia). La Fig. lava ricos en Si0 2. En la Tabla 3.7 puede observarse el mis-
3.39c muestra discontinuidades bruscas en los volúmenes mo peso específico 2,20 para ambas formas; estos son los va-
molares, mientras que la Fig. 3.39d no muestra discontinui- lores más bajos de los polimorfos del Si0 2 presentados. Para
dades; sin embargo, en este caso las pendientes de los vo lú- reconstruir la red de Si0 2 de la cristobalita (o tridimita) en la
menes molares son discontinuas. distribu ción de la estructura del cuarzo bajo se necesita una
En una reacción polimorfa reconstructiva el reajuste in- oran eneroía
b b
de acti vación . La cristobalita y la tridimita son
terno al ir de una forma a otra es extensivo. Lleva consigo la metastabl es en fun ción de las condiciones atmosféricas: sin
ruptura de enlaces atómicos y una reunión de las unidades embaroo b '
ambos minera les están presentes abundantemente
estructurales en una di stribución diferente (véase Fig. 3.40). en fluj os vo lcánicos terrestres muy antiguos, así como en la-
Este tipo de transformación requi ere gran cantidad de ener- vas lunares precámbricas. Ta l persistencia de minerales me-
gía, no es fácilmente reversib le y es mu y lento. Un eje mplo tasta bles testifi ca el hec ho de qu e se requi ere gran energía
de tal reacción polimorfa es el cambi o de tridi mita o cri sto- pa ra act iva r un a tra nsrorrn ac ión poiimorfa reco nstructiva.
168 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
(b)
(a)
FIGURA 3.40 Representa ción esquemática del polimorfismo recon structivo . La transformación de una estru ctura hipotética (a ) for-
mada por poliedros de coordinación octaédrica a (b) requiere la ruptura de enlaces y un reajuste completo de las un idades
octaédricas. (Adaptado de Buerger, M. J. 1961 , Polimorfi smo y tran sformaciones de fase. Fortschr Miner, vol. 39, págs . 9-14.)
(a)
• Silicio (Si) en el
centro del
tetraedro
(al
• Silicio (Si) en el
FIGURA 3.42 (a) Proyección de la estruc- centro del
tura Si0 2 tetraédrica del cuarzo alto sobre tetraedro
(0001). Se muestran 4 ce lda s unitarias y
algunos ejes 6 2 . Las alturas fraccionarias
representan las posiciones de los centros
(Si) de tetraedros. (b) Proyección de la
estructura Si0 2 tetraédrico del cuarzo bajo
sobre (0001 ). Se muestran 4 celdas unita-
rias y los ejes 3 2 . Las alturas fraccionarias
representan posiciones de los centros (Si)
de los tetraedros. Las dos figuras ilustran
una transformación desplazativa. (b)
La coesita y la estisovita son formas del Si0 2 que son esta- algo poco común para una estructura del silicato. En su es-
bles en el diagrama de estabilidad de la Fig. 3.38a para pre- tructura cada Si está rodeado por seis oxígenos vecinos (en
siones altas y muy altas. La coesita y la estisovita se coordinación octaédrica), mientras que los otros polimorfos
presentan ambos en los cráteres de meteoritos, como resulta- del Si0 2 contienen Si con cuatro oxígenos vecinos en coor-
do de impactos de meteoritos sob re la Tierra. La coesita se dinación tetraédrica. La importanéia de regímenes variables
encuentra también en las kimberlitas, que son a alta presión de presión en la formación de algunos polimorfos puede
rocas anfitrionas del diamante y que se originan en la parte apreciarse también en la Fig. 3.38b, en donde las regiones de
superior del manto terrestre. Obsérvese en la Tabla 3.7 el estabilidad de los diversos polimorfos del hielo dependen es-
alto peso específico de la coesita y e l muy alto de la estiso- trechamente de la presión aplicada al sistema H20. Las dife-
vita, cuando se comparan con los otros polimorfos del Si0 2 . rencias entre los polimorfos del C , FeS 2 y CaC0 3 (Tab la 3 7)
La esti sovita está densamente empaquetada a nive l atómi co, so n tal es, que para pasa r de un tipo ele estructura al otro se
' ' <
1'\
fi.
170 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
8
1 y 2 se refieren a posiciones
estructurales específicas.
'·1J :
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2
1, tres están ocupadas por A (en valor medio) y una esta ocu- bilidad de encontrar átomos A o B en un lugar específico de
pada por B (en valor medio). Lo opuesto ocurre con las po- la estructura. Dicho de otro modo, la probabilidad de que una
siciones número 2. En otras palabras, en la Fig. 3.44b-III la posición atómica determinada sea ocupada por un tipo de
relación de probabilidades de ocupación de la posición I por áto mo en un lugar de otro es igual a 1. Esto significa que en
los átomos A y Bes 3 : 1. En la Fig. 3.44b-IV se muestra es- una representación gráfica, como en la de la Fig. 3.44b-IV,
quemáticamente un estado de desorden total para la aleación cada posición atómica puede ser representada igualmente
AB El desorden total , a esca la atómica, im pli ca igual proba- por la ocupac ión ele A o de B (en sentido estadístico).
' t
FIGURA 3.45 Representación esquemática del proceso orden-desorden del AP+ y Si 4 + en cuatro tetraedros enlaza-
dos que pueden formar parte de una estructura tetraédrica (la composición del anillo es A1Si:i0 8 ). (a) La probabili-
dad de loca lizar Al1+ es la misma para los cuatro tetraedros, es decir que 1/4 Al se distribuye estadísticamente en las
cuatro posiciones tetraédricas (desorden tata~. Esto es compatible con un eje de rotación binaria, como se indica .
(b) La distribución Al-Si es tal que cada dos tetraedros (en valor medio) contienen 1/2 Al, mientras que los otros dos
tetraedros contienen sólo Si . Este orden parcial es sin embargo, comparable con la simetría de rotación binaria. (e)
Todo el Al (un Al3+ por anillo) está concentrado en un tetraedro. Este es un estado de orden completo. El anillo ha
perdido ahora la simetría de rotación binaria.
Un ejemplo de polimorfismo orden-desorden en un mi- los de la wurtzita poseen empaquetamiento hexagonal com-
neral es el presentado por el feldespato potásico (KAISi 30 8), pacto. Sin embargo, la wurtzita muestra un politipismo ex-
en el cual el Al ocupa una posición estructural idéntica antes tenso, como se refleja en las dimensiones e de la celda
y después de reemplazar el Si en el mineral. La forma de alta unitaria. Ejemplos de los politipos de la wurtzita y sus di-
temperatura, sanidina, cuyo grupo espacial es C2/m , muestra mensiones e son: 4H, 12,46 Á; 6H, 18,73 Á; 8H, 24,96 Á; y
una distribución desordenada de Al en la estructura silicato- IOH, 31,20 Á (H se refiere a la celda hexagonal). El "espe-
aluminio. El feldespato-K de baja temperatura, microclina sor" de la capa bás ica ZnS en estos poli tipos es de 3, 12 Á.
baja, de grupo espacial CT, muestra, sin embargo, una distri- Los ejemplos muestran múltiplos de esta unidad básica en la
bución ordenada de Al en la estructura silicato-aluminio. dimen sión c.
Los estados de orden intermedio (equivalentes al desorden Las micas y otros silicatos constan de capas tetraé-
intermedio) aparecen entre la sanidina de alta temperatura y dricas que se extienden indefinidamente (de composición
la microclina de baja temperatura. La Fig. 3.45 es una ilus- Si 20 5(0H)) y están apiladas de distintas formas a lo largo del
tración esquemática del orden-desorden Al-Si en un anillo eje c. La simetría intrínseca de dichas capas es monoclínica.
tetraédrico de una estructura; éste es un hecho semejante, Debido a la simetría hexagonal respecto al grupo OH en las
pero no idéntico, al orden-desorden del KAISip 8 . láminas tetraédricas Si 2 0 5 (0H), existen seis direcciones al-
ternadas (Fig. 3.46a) según las cuales pueden superponerse
3.9 POLITIPISMO las láminas. Estas seis direcciones pueden ser representadas
por tres vectores ( 1, 2 y 3; y direcciones negativas, T, 2 y 3)
Una variedad especial de polimorfismo, llamada politipis- que forman entre sí ángulos de 120º . Si el apilamiento de las
mo, tiene lugar cuando dos polimorfos difieren sólo en el capas de Si 20 5 (0H) tiene lugar siempre en la misma direc-
apilamiento de láminas o capas idénticas de dos dimensio- ción (Fig. 3.46b), la estructura resultante tendrá simetría
nes. Como resultado, las dimensiones de la celda unitaria, monoclínica con el grupo espacial C2/m; este se denomina
paralelas a las láminas, serán idénticas en los dos politipos. politipo IM (M = monoclínico) con secuencia de apilamiento
Sin embargo, los espaciados atómicos entre las láminas o ca- [ 1]. Si la secuencia de apilamiento de láminas de Si 20 5(0H)
pas de apilamiento están relacionados entre sí por números está formada por las direcciones alternantes l y T (en direc-
múltiplos o submúltiplos. El politipismo es una característi - ciones opuestas a lo largo del mi smo vector) resulta una es-
ca bien conocida del SiC, ZnS, de las micas y otros silicatos tructura que se describe mejor como ortorrómbica con el
laminares . La única diferencia entre la esfalerita (ZnS ) y su grupo espacial Ccm2 1• Esta secuencia de apilamie nto puede
polimorfo wurtzita (ZnS) es que los átomos S de la esfalerita expresarse como [ ITJ y el pol iti po se denomina 20 (O =
poseen un empaquetamiento cúbi co compacto, mientras qu e 01101Tólllbico) . Si la sec uencia de api lamiento co nsta de dos
3.10 MINERALES METAMÍCTfCOS 173
Oxí¡wno Ox[geno
~1
\
Oxígeno Oxígeno \
)
I
!
!
I
!
Oxígeno Oxígeno
(al
111; grupo espJcial C 2/m;
politipo 1M
e= 10 Á
(b)
2
r
politipo 2M 1
e= 20 Á
vectores separados 120º, es decir, [ 1 2], resulta otro poli tipo elementos radiactivos presentes en su estructura original
monoclínico; éste se denomina 2M 1 con el grupo espacial (véase Radiactividad, págs. 218-220).
C2/c (Fig. 3.46c). Cuando intervienen los tres vectores, [ 1 2 3] Todos los minerales metamícticos son radiactivos y esto
resulta un politipo trigonal 3T(T= trigonal) que es compati- hace suponer que la rotura estructural resulta del bombardeo
ble con cualquiera de los dos grupos espaciales enantiomor- de partículas alfa emitidas por el uranio o el torio radiactivos
fos: P3 12 o P3 2 12. Son posibles otras secuencias de
1
contenido en esos minerales. La desintegración de un ele-
apilamiento con poli tipos adicionales, pero la mayor parte de mento radiactivo puede dar lugar a la destrucción completa
las micas que muestran comúnmente politipismo pertenecen de la estructura peri"ódica que le rodea. Usualmente esto es
a los politipos IM(C2/m), 2M 1(C2/c) o 3T(P3 1 12). realizado por los elementos descendientes de diferente tama-
ño y carga procedentes del elemento padre u original. No
obstante, este proceso no está bien entendido, pues algunos
3.10 MINERALES METAMÍCTICOS minerales que contienen menos del 0,5 % de estos elementos
pueden ser metamícticos, mientras que otros minerales con
Los minerales llamados metamícticos se formaron original - altos porcentajes de los mismos res ultan ser cristalinos.
mente como só lidos cristalinos, pero su estructura cristalin a Las diversas etapas de metam ictización (los distintos
fue destruida en mayo r o menor grado por la radiación de grad os en que la estru ctura cri stalina se ha des truido) vienen
,.., ( J,
•
. • . .•
(a) •
.• • • •
Etapa 1
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(b) •
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() o o
Etapa 11
DiagramJ de
gist, vol 76, págs. 1510-1532.) difra cc ión electrónica difracción de rayos X
determinadas por una combinación de técnicas de difracción blecidas en un seno; ésta es la estructura no alterada. La eta-
de rayos X y microscopía electrónica de transmisión de alta pa l(b) muestra cierta destrucción de la estructura y la
resolución (HRTEM). Una estructura bien ordenada da lugar aparición de algunos dominios aperiódicos (regiones amor-
a diagramas de difracción de rayos X bien definidos, muestra fas). En la etapa II se observan grandes incrementos del por-
efectos de interferencia microscópica óptica y ofrece imáge- centaje de volumen de dominios aperiódicos (amorfos)
nes ordenadas del haz electrónico (difracción electrónica y como resultado de una posterior destrucción de la estructura.
proyecciones estructurales). Las diferentes etapas de des- En la etapa final III desaparecen todas las periodicidades de
trucción de la estructura original vienen reflejadas por cam- la estructura original y el material es completamente amorfo.
bios en los diagramas estructurales y de difracción. La Fig. Los cambios en los diagramas de difracción electrónica y
3.47 muestra varias de estas etapas de destrucción de la es- difracción de rayos X constituyen la prueba en la que se ba-
tructura cristalina original del zircó n (ZrSi0 4 ) , debida a la san las imágenes estructurales. La Figura 3.48 es una ilustra-
presencia de uranio y torio radiacti vos. La etapa I(a) muestra ción HRTEM de dominios metamícticos en una matri z
una estructu ra bien ordenada co n period icidades bien esta- cristalina de oliv ino ((Mg, Feh Si0 4 ). En es te ejemplo el de-
3.11 MINHlALOIDES (MINERALES NO CRISTALINOS) 175
(a)
(/Ji
como lo hacen en los compuestos cristalinos. Sin embargo, cambio de la galena SPb en anglesita S04Pb, son ejem-
en los vidrios estos poliedros de coordinación tetraédrica no plos de alteración pseudomorfa. Pueden encontrarse en
repiten su configuración más allá de unos pocos angstroms. dichas pseudomorfosis núcleos del mineral primario sin
En otras palabras, no existe el oráen de largo alcance pero alterar.
está presente el orden de corto alcance (como lo demuestra
la presencia de tetraedros de coordinación). 3.13 COMPLEJIDADES Y DEFECTOS ESTRUCTURALES
Un ejemplo bien conocido de un material parcialmente
amorfo es el ópalo. Su composición puede represe11tarse por En nuestra exposición anterior hemos supuesto que las es-
la fórmula Si02 · nH 20 con un contenido medio de 4 a 9 por tructuras atómicas, expresadas por la notación del grupo es-
ciento en peso de H20 . Originalmente, se creía que el ópalo pacial y su morfología, son perfectas. Es decir, suponíamos
carecía de estructura interna; sin embargo, estudios cuidado- que un material cristalino está formado por una distribución
sos realizados con haces de electrones demostraron que con- de átomos y/o iones repetitiva, tridimensional y ordenada.
tiene una estmctura ordenada de pequeñas esferas de Si0 2 En los estudios de difracción de rayos X, sobre los cuales se
(Fig. 6.21 ). basan casi todos los análisis estructurales de material crista-
lino, se supone que existe este orden periódico y repetitivo.
3.12 PSEUDOMORFISMO Sin embargo, los estudios especializados de rayos X, las
aplicaciones del microscopio electrónico por transmisión
La existencia de un mineral con la forma cristalina externa (TEM) y la técnica recientemente desarrollada del microsco-
de otra especie mineral se denomina pseudomorfismo. Si el pio electrónico por transmisión de alta resolución (HRTEM)
cristal de un mineral dado se altera de forma que la estructura demuestran que en las estructuras tridimensionales son co-
interna o la composición química cambien, pero la forma ex- munes los defectos estructurales (o imperfecciones) a escala
terna prevalezca, se dice que se ha formado una pseudomor- atómica. Estas imperfecciones afectan a las propiedades bá-
fosis (del griego "falsa forma"). La estructura y composición sicas de los materiales cristalinos, tales como la resistencia
química de un mineral pseudomorfo pertenece a una especie mecánica, conductividad, deformación y color. Antes de
mineral, aunque la forma del cristal corresponde a otra. Por describir los diversos tipos de imperfecciones ilustraremos
ejemplo, la pirita , FeS 2 , puede convertirse en limonita, cualitativamente algunos aspectos de su ocurrencia. En la
FeO · OH · nH 20 , pero conserva todo su aspecto externo. Di- Fig. 3.50 hemos fotografiado una distribución bidimensional
cho cristal se describe como una pseudomorfosis de limonita de esferas muy pequeñas 1• Esta fotografía representa un mo-
en pirita. Las pseudomorfosis se definen normalmente de delo bidimensional de un cristal. En la Fig. 3.50a vemos una
acuerdo con la manera según la cual se formaron: distribución ordenada de esferas casi perfecta y en la Fig.
1. Sustitución . En este tipo de pseudomorfosis se da una 3.50b dominios estructuralmente perfectos con defectos
renovación gradual del material primario, y simultánea- puntuales ("agujeros") atravesados por defectos lineales. En
mente, un reemplazamiento del mismo por otro, sin reac- la Fig. 3.50c vemos bloques bien ordenados, separados por
ción química entre ambos. El ejemplo corriente de este frontera s altamente defectiv as. Estas regiones representan
tipo es la sustitución por sílice de las fibras de madera dominios (de orientación atómica ligeramente distinta) den-
hasta formar una madera petrificada. Otro ejemplo es el tro de un solo cristal; se dice que este cristal consta de un mo-
cuarzo Si02 contenido en la fluorita F2Ca. saico de bloques (dominios) ligeramente desorientados. Las
2. Incrustación . En la formación de este tipo de pseudo- imperfecciones de las estructuras cristalinas se clasifican ge-
morfosis se deposita una costra de un mineral sobre los neralmente de acuerdo con su geometría en defectos puntua-
cristales de otro. Un ejemplo corriente es el cu~rzo in- les, defe ctos lineales y defectos /J!anarios . Varios de ellos se
crustando cubos de fluorita . La fluorita puede, más tarde, ilustran esquemáticamente en la Fig. 3.5 1.
desaparecer enteramente por disolución, pero su presen- Ejemplos de defectos puntuales son los defectos Schottky
cia anterior queda indicada por el molde que ha dejado en y Frenkel. En un defecto Schottky , algunos cationes (o anio-
el cuarzo. nes) están ausentes de sus posiciones normales en la estruc-
3. Alteración En este tipo de pseudomorfosis ha existido - - - -- - - ------~--· -·
solamente un a adición parcial de material nuevo, o un a 1
Este dispositi vo llamado A10111ix puede [Link] en l,1 direcc i<Í n:
renovac ión parcial del materi al primario. La transforma - Frall(;o i.s Dallégret Artorium. lnc .. :l5:l Prince Albert. Mont rea l. Quebcc.
ción de an hidrita, S0,1Ca, a yeso S04Ca · 2H 20 , y el HJZ 2N9. C1nad,í
3.13 ÜJMPLEJIDADES Y DEFECTOS ESTRUCTURALES 177
~~~~~
~ ~ ~ ~
de las cuales los iones (o átomos) poseen alrededores estruc- Otro defecto planario es el de apilamiento, en el cual una
turales irregulares. Estas zonas de irregul aridad se denomi- secuencia regul ar de capas (por ej., a lo largo del eje e de una
nan también estructuras de linaje. Las estructuras vecinas estructura) es interrumpida por una capa mal dispuesta o por
están ligeramente desorientadas unas respecto a otras. Cuan - la falta de una de las capas req ueridas idealmente. Ejemplos
do este defecto aparece, un a estructura cristali na continua de este defecto so n las secuencias de iones (o átomos) en
puede considerarse como formada por vo lúmenes de estruc- empaquetamiento compacto hexago nal (AB, AB, AB, ... ) in-
tura casi perfecta que aparece n en un mosaico ligeramente terru mpidas por una ca pa de un a sec uencia de empaq ueta-
desorientado co n respecto a otros. miento compacto cúb ico (ABC. ABC. ABC. . ) (Véase Capí-
3. 13 COMPLEJIDADES Y DEFECTOS ESTRUCTURALES 179
(a) (b)
(e) (d¡
FIGURA 3.52 ilustrac io nes de co mplej idades y defec tos estructurales. (a) Im agen estructura l HRTEM de la crocidolita, vdriedJd fibro sa 'de la rie-
beckita, vi sta desde el eje e; se muestran las loca li zac iones de las direc ciones a• y b (a* = a scn/3) . Los domi ni os (= subgranos) co n ligeras rotac io-
nes es tán separados unos de o tros po r fronteras granul ares. /.os rasgo s rectilíneos que se aprecian en el interi or de var ios domini os son errores en las
anchuras de las cadenas estructu ra les de anfíboles (D e Ahn, J. H . y Buseck, P. R., 199 1, M icrostru ctures and fiber-formation rnec hanisms of croc ido-
lite asbestos . America n Mineralogist, vo l 76, págs. 1467-14 78; véase tamb ién Fi g. 3.50). (b) Imagen estru ctu ra l HRTEM de una pequeña reg ión di s-
locada en la ma tri z por sí mism a regu lar (ordenadd) del granate grosularia . La región dis locada centra l está sepa rada de la matri z que le rodea por
defectos de apil amiento. La s direcc iones cri stalográfi cas vienen indicadas por 10 11 J y 1100 1 Los síml;o los 1111 ltr y [10 1 )tr representan las trazas de
las direcciones [ 111) y (101) respecti va mente. Ambas trazas representan defectos de api lam iento . La escal a se expresa en nanómetros !De A l len, F.
M ., Smith, B. K. y Bu seck, P. R., 1987, Direc t observa ti on of dissoc iated dis locations in ga rnet. Science, vo l 238, págs. 1695 -1697; fo tografía de J.
Berry). (e) Imagen estructural HRTEM de la serpentina (ri zada) deionnada localmente dentro de una m atriz de lizard ita (Lz) bien distr ibuida en
ca pa s, que es también una va ri edad de la serpentina. La región rizada se ex ti ende a lo largo de una fract ura de exfo li ación . Ph i "' mica fl ogopi ta. La
escal a se expresa en na nómetro s. (D e Sha rp, T. G ., Otten, M . T. , y Buseck, P. R , 1990. Serpentinization of pho logopite ph enocrysts from a mi ca -
ceous kimberlite. Con tributions to Mineralogy and Petrology, vo l. 104, pá gs. 53U-SJ9 .) (d) Imagen de modu lac iones HRTEM en la anti gorita, una
va ri edad de la serpentina. Las mod ul aciones tienen una longitud de unos 50 Á. l.a dirección e* = e sen/3. Las fl echas blanca s a11 ch,1 s mu es tran fro n-
teras defect ivas que pueden es tar des fa sada s o ser gemelas. (De Bu seck , P. R. y Cuw ley, J. M ., 198 3, Modulated ancl i11tergro w th structures in rnine -
rals and electron 111icroscore methocls for th eir stu d y. American Min cralo,r;ist, vo l r,a, p,ígs. 18 -40 ; íot ogr·afía ele C . Spi,rn ler.)
180 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
FIGURA 3.53 (a) Imagen estructural HRTEM de la crocidolita, un anfíbol fibroso, visto dese el eje c de la estructura. Obsérvese la escala de 90 Á
(1 Á = 1o-a cm = O, 1 nm). La mayor parte del campo se compone de un modelo regular que es la imagen estructural de cadenas dobles (2) en la
estructura del anfíbol (véase también págs. 488-49 4). Sin embargo, la imagen también muestra quíntuples (5) y simples (1) errores de anchura de
cadena (marcados por los números apropiados en la fotografía). Estos defectos aparecen como líneas en la imagen proyectada, pero representan
rasgos planares continuos en la estructura tridimensional. Tambi én se muestran las direcciones a* (a* = a sen/J) y b . (b) Representa ción esq uemáti ca
usando haces-! para ilustrar las complejidades y defectos observados en la imagen es tru ctural de (a). La flecha de la parte superior izq uierda apunta
hacia una región deteriorada causada por un mal emparejamiento estructural. Algo parecido ocurre justamente al " norte" y "sur" de la cadena
quíntuple (5). El mal emparejamiento al "sur" de la cadena quíntupl e ha sido acomodado por una distribución ordenada de dos anchuras de
cadena doble (2) y una anchura de cadena simple (1 ). (a y b de Ahn, J. H. y Buseck, P. R., 1991 , Mi crostructures and fiber-formation mechanisms of
crocidolite asbestos . American Mineralogist, vol. 76, págs. 1467-1478.)
tulo 4 para una exposición sobre el empaquetamiento com- de gra nate grosularia, en el cual una región muy pequeña (si-
pacto). tuada dentro de la matriz del granate, por sí misma altamente
Otros dos tipos de defectos estructurales son la solución ordenada y periódica) está dislocada y separada de la matri z
sólida por omisión y los centros de color. La solución sólida por defectos de apilamiento. La Fig. 3.52c muestra una re-
por omisión se aborda en la sección "Variaci ón en la compo- gión deformada por rizos (C) en una matriz de lizard ita (Lz),
sición de los minerales" (Capítulo 5) y los centros de color variedad de serpentina, bien dispuesta en capas. La Fig.
en la sección "Color" (Capítulo 6). 3.52d presenta modulaciones en la estructura de la antigori-
La Fig. 3.52 muestra varias complejidades estructurales ta, variedad de serpentina. Las modulaciones en la estructura
y defectos resueltos por el microscopio electrónico de trans- de la ant igorita (véase Fig. 13.87a) tienen rasgos ondu lato-
misión de alta resolución (HRTEM). La Fig. 3.52a es un a rios que res ultan de un pequeño desaj uste dimensio nal entre
imagen estructural de la crocidolita, variedad fibrosa (asbes- las capas tetraédricas y octaédricas. Este desaj uste se adapta
tiforme) del anfíbol riebeckita. Consta de un mosaico de a la curvatura de las capas estructurales, de un modo pareci-
dominios que muestra orientac iones cristalográficas ligera- do a lo que ocurre cuando se arrolla un a guía de teléfonos.
mente di stintas separadas por fronteras gra nul osas (estructu- En la es tructura de la cri sotila se produce una curvatura con-
ra de lin aje). La Fig. 3.52h muestra un a image n est ru ctura l tinua (véase Fi gs 13.87 y 13 89)
3.14 MACLAS 181
·S¡
\
ed de macla \
\
\
\
\
\
\
\\
\
Normal \
al plano \
de macla \
\
/
/
/
/
//
/
/
Z1rY1
t
x1
__5~:t:"mas de
coordenadas
a la derecha
FIGURA 3.54 Sección transversal de
las redes ortorrómbicas de dos crista-
l~s maclados al rededor del eje XX'
(11 O) . Véase el texto para su explica-
ción.
La Fig. 3.53a muestra una variedad de defectos locales y un a macla debe ser ligeramente mayor que la de un cristal
complejidades en una imagen de la estructura del anfibol y "perfecto" no maclado.
la Fig. 3.53b es una interpretación esquemática de estas mis- En ciertas condiciones, dos o más cristales pueden dar lu-
mas características. gar a un crecimiento entrelazado, simétrico y racional. Este
intercrecimiento controlado cristalográficamente constitu-
3.14 MACLAS ye un a macla. Una macla comprende, por tanto, dos (o más)
"cristales maclados". Las direcciones reticulares de un cris-
En la última parte del Capítulo 2 abordamos la expresión tal en una macla guardan una relación cristalográfica defini-
morfológica de los cristales maclados. Ahora que tenemos da co n las direcciones reticulares del otro cristal. La Fig.
un mejor conocimiento de las redes y estructuras cristalinas 3.54 ilustra la relación de macla de dos orientaciones dife-
que son su fundamento, evaluaremos algunos de los aspectos rentes de la misma red ortorrómbica. Como indicamos ante-
internos de las macias. riormente, (Capítulo 2) las operaciones que relacionan un
Cuanto más perfecta es la distribución atómica periódica cristal co n su contrapartida maclada puede ser: ( l) reflexión
de un cristal , menor es su energía interna. El mac lado es un a por un plano de simetría (plano de macla) ; (2) rotación alre-
desviación de la perfección y, por tanto, la energía intern a de dedo r de una línea (eje de macla) (aunque hay excepc iones,
i1
(. ,,.:.;t:~ ",
182 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA
la rotación se da usualmente a través de un ángulo de 180º); Fig. 3.54 la línea XX' puede considerarse como una vista la-
y (3) inversión alrededor de un punto (centro de macla). La teral de la cara externa de un cristal en crecimiento. Un ion,
operación de macla se denomina ley de macla, en la cual los o átomo (o grupo de iones) tendría la posibilidad de adherir-
elementos de macla (plano de macla, eje de macla) son para- se en los puntos de la estructura representados poí los nodos
lelos a los elementos de la red (red-fila). reticulares del cristal Jo en los nodos compatibles con la red
La descripción de una ley de macla consiste en establecer del cristal 11. En el primer caso la estructura original continúa
la orientación cristalográfica del elemento de macla, eje o sin interrupción, pero en el segundo se produce una macla.
plano. Las dos orientaciones macladas de _una red La macla de crecimiento refleja, por tanto, "accidentes" que
ortorrómbica (véase Fig. 3.54) están relacionadas por una re- tienen lugar durante el crecimiento libre ("errores de nuclea-
flexión de macla en (110); este es también el plano de com- ción") y puede considerarse como macla primaria. Estos ac-
posición, del cual XX' es la traza. A lo largo de este plano de cidentes se reconocen en las muestras minerales por la
macla existe una perfecta coincidencia de nodos reticulares interpenetración de dos cristales maclados o por la presencia
de los cristales I y II, pues los nodos pertenecen a ambas de una frontera simple entre ambos. La mayor parte de los
orientaciones macladas, un hecho que explica por qué el dibujos de cristales con macias de esta sección corresponden
contacto entre los dos cristales coincide con el plano de ma- a macias de crecimiento.
cla. La red dibujada con línea de trazos se denomina red de Las macias de transformación se presentan en los crista-
la macla y se extiende por toda la macla. Su celda es triple les después de su formación y representan un maclado se-
en los cristales individuales, pero es una celda primitiva en cundario. Puede tener lugar cuando una sustancia cristalina
la red de macla (obsérvense los dos nodos interiqres , que no formada a una temperatura relativamente alta se enfría, con
son restablecidos por el maclado; son reflejados, no traslada- lo cual adopta una estructura de simetría distinta de la estable
dos del cristal I al 11). La extensión de esta red de macla a tra- a temperaturas superiores. Por ejemplo, el cuarzo superior
vés del plano de macla puede ser exacta (w = O) o puede con un grupo espacial P6 222, se transforma al ser enfriado
mostrar una ligera desviación respecto al plano de composi- por debajo de 573 ºC, en cuarzo inferior con un grupo espa-
ción (w> O) . Esta posible desviación se expresa por w, obli- cial P3 22 I . La Fig. [Link] ilustra la estructura del cuarzo su-
cuidad de macla, que es el ángulo que forma la normal al perior, mientras que la Fig. [Link] muestra la estructura del
plano de macla y la fila de la red que es cas i normal a aquél. cuarzo inferior, en la cual la parte A está relacionada con la
Este ángulo varía desde O hasta un máximo de 6° en las ma- B por una rotación de 180º (véase también Figs. 3.41 y 3.42).
cias observadas. La red de macla puede ser la misma que la En la transición a la estructura del cuarzo inferior la estruc-
red del cristal (11 = 1), o bien puede ser una super-red, como
tura original del cuarzo superior podía elegir entre dos orien-
en la Fig. 3.54, donde n = 3. (En una super-red, una o más
taciones, relacionadas por una rotación de I 80°, para la
periodicidades de traslación son múltiplos de las correspon-
distribución estructural trigonal del cuarzo inferior (Fig.
dientes a la red del cristal). El índice de macla , n, se define
3.55/J). La relación de estas dos orientaciones se conoce con
por el cociente (volumen por nodo en la red de macla)/(vo-
el nombre de macla de Dauphiné y se expresa como una ro-
lumen por nodo en la red del cristal). La extensión de la red
tación de 180º alrededor de [000 I ]. Si el cristal maclado del
de macla a través de los cristales I y fI es una condición fun-
cuarzo inferior se calienta por encima de 573 ºC la macla de
damental para la estabilidad de la macla; cuanto menores
Dauphiné desaparece y el cuarzo superior sin macla se forma
sean la oblicuidad y el índice, más frecuente será la macl a.
espontáneamente. La Fig . [Link] muestra una sección basal
del cuarzo inferior con la distribución ternaria de las orienta-
3.14.1 Origen de las macias
ciones macladas del cuarzo inferior en el cristal.
Los diversos mecanismos de formación de las macias han Otro ejemplo de macla de transformación es el que pre-
sido tratados por M. J. Buerger, ( 1945) en función de las mn- senta el KA1Si 30 8, que se presenta en tres diferentes formas
clas de crecimiento, maclas de tran-ljonnación y macias de estructurales: la sanidina a alta temperatura (grupo espacial
deslizamiento (o deformación). C 2/m), ortoclasa a menor temperatura (grupo espacial C 2/
Las macias de crecimiento son el resultado de un empla- m) y la microclina a la más baja temperatura (grupo espacial
zarniento de átomos o iones (o grupos de átomos o iones) so- C T) ; véase también la secci ón de "Polimorfismo", pág.
bre la parte exterior de un cristal en crecimiento de tal forma 172). La microclina presenta invariablemente el diagrama
que la di stribu ción reg ular de la estru ctura del crista l original maclado que se indi ca en la Fig. 2. 11 4, conocido co n el nom-
(y por tanto. su red) se ve interrumpida. Por ejemplo, en la bre de macla de la núcroclira o 111acla "ra rtcín ". El diagrama
3.14 MACLAS 183
Eje de rotación
180º de macla alrededor
de [00011
• = O, 1 / Alturas por
= 1/3
(l) encima de
0 = 2/3 la página
FIGURA 3.55 (a) Distribución de los átomos de silicio en el cuarzo superior. Las posiciones de los átomos vienen dadas en función de tercios
sobre la página. (b) Una parte de la estructura del cuarzo inferior (A) maclada respecto a otra parte (B) según un eje de rotación de 180º perpendi-
cular a la página. Obsérvese la presencia de ejes tornillo ternarios en lugar de los ejes tornillo senarios del cuarzo s•1perior. (c) Distribución de triple
plegamiento de los sectores del cuarzo inferior maclado según la ley de Dauphiné . Las superficies de la composición son, generalmente, irregula-
res. Este tipo de macla es sólo visible en las secciones basales cerrada s o corroída s.
o o o o
Plano de
o o O O composi ción
j cita maclados polisintéticamente (Figura 2.113c). De mane-
ra semejante, los feldespatos de plagioclasa procedentes de
(= plano de
o o o o o o o o macla m) terrenos metamórficos pueden presentar macias de deforma-
--r ción.
(a) (b)
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5L/9
,... 1 /(& 1/s'Y?Ot /
CAPÍTU1Gl4 (RIST ALOQU ÍMICA
. ·- :~·} ,.
4.1 EL ÁTOMO 186
4.1 .1 ELEMENTOS QUÍMICOS Y EL SISTEMA PERIÓDICO 187
•• 1..··
18S
186 CRISTAWQUÍMICA
r " ~-i,
f
f'
Nitrógeno (¡ . o • o
o • o
o
ríodos, se designan con números arábigos ( 1, 2, ... , 7).
En la tabla periódica (Fig. 4.3) la mayor parte de los ele-
mentos son metales, pero los que es tán sombreados en la par-
o o te derecha son no metales . Los metales poseen propiedades
\ ----:-1 características, tales como la alta conductividad eléctrica,
~5
brillo metálico, puntos de fusión generalmente altos, ductili -
dad (pueden estirarse en forma de alambre) y maleabilidad
(pueden extenderse en láminas). En cambio los no metales
presentan una baja cond uctividad eléctrica, carecen del bri-
O xígeno
llo metálico y al estado sólido son frágiles . La última colum-
na a la derecha de la tabla (VIII) .contiene los gases nobles
inertes .
Las dos largas filas por debajo de la tabla se denominan
FIGURA 4.2 Ilustración esqu emática del co ntenido de protones y
serie de los lantánidos (o tierras raras, Z varía de 58 a 71) y
neutrones en el núcleo de varios elementos. Los isótopos de la pri-
mera colu mna ti enen números iguales de protones y neutrones; los de serie ele los actínidos (Z varía de 90 a 103). Estos elementos
la segunda columna tiene un neutrón extra; los de la tercera columna pertenecen al cuerpo de la tabla, pero se sitúan debajo sim-
poseen dos neutrones extra. plemente por problemas de espacio. La mayor parte de los
elementos listados en la tabla se presentan en la Naturaleza.
Sin embargo, los elementos 43, 61 y los comprendidos entre
y pesados del oxígeno poseen 8 protones y 9 ó l Oneutrones: los números atómicos 93- 103 se han obtenido por síntesis.
son el 17 0 y el 180, respectivamente. Del mismo modo, el hi-
drógeno, H, puede existir en varias formas isotópicas. El ele- 4.1.2 El modelo de Bohr del átomo
mento H (Z = I) consta de un protón y un electrón ; el isótopo
La primera imagen ampliamente aceptada del átomo fue la
con un neutrón en el núcleo es 2 H o deuterio (D) y el isótopo
desarrollada en 1913 por el físico danés Niels Bohr. Este mo-
con dos neutrones en el núcleo en 3H o tritio (T). Una ilus-
delo está basado en el hecho de que cuando una carga eléc-
tración esquemática de algunos isótopos puede verse en la
trica atraviesa un tubo que contiene hidrógeno, se emite lu z
Fig. 4.2.
cuyo espectro está formado por diversas rayas finas que co-
rresponden a longitudes de onda específicas (A) (véase Fig.
4.1.1 Elementos químicos y el sistema periódico
4.4) . Cuatro de estas líneas , situadas en la parte visible del
Todos los elementos químicos están li stados en la Tabl a 4.2, espec tro, pueden apreciarse a simple vista y las otras, situa-
con sus símbolos, el número atómico (Z) y los pesos atómi - das en la región ultravioleta, pueden regi strarse sobre una
cos. Aunque esta tabla es útil como referencia por la infor- película fotográfica. Teniendo en cuanta los va lores de las
mación que contiene, no muestra las regularidades bien longitudes de onda (A) específicas y características de las ra-
conocidas de la construcción atómica. En su lugar, la tabla yas espectrales emitidas por todos los elementos químicos
periódica (véase Fig. 4.3) es el listado químico de todos los calentados a alta temperatura, Niels Bohr llegó a la conclu-
elementos que más se utili za. En esta tabla los elementos es- sión de que los electrones de los elementos se presentan en
tán ordenados por orden creciente a partir del número atómi- niveles energéticos específicos a diversas distancias del nú-
co (Z), porque este ordenamiento pone mejor en evidencia la cleo. Bohr postuló que cuando un electrón absorbe energía
repetición periódica de las propiedades quími cas y físi cas ele salta a un nivel energético superior y qt1e cuando pierde
los elementos. Dicho de otro modo, la carga del núcleo (re- energía cae a un ni vel de energía energéti co inferior (Fi g.
fl ejada en el número atómi co) y el número de electrones en 4.6). Así llegó a la conclusión de qu e los electron es se pre-
188 CRISTALOQUÍMICA
Nombre Número atómico Z Peso atómico • Nombre Símbolo Número atómico Z Peso atómico •
Capa
r--------~----~---~- -- ~ - - - - ex. terna
Co lu mn a 11 NC, mero atóm ico ----+ 126 III IV V VI VII V 111 1completa
Pe ríodo
(tila¡
l H
Fe +----+-- - S ímbolo -K-1
He
1 l.t 3d Orbita l co mpleto Is i
5 6 7 9 1 \()
2 Li Be 1 B 1 C 1 N o
F Ne i L
...-2's - -.- • 2p--- - - - -- - - ,•
11 112 Elementos de tra ns ición 13 14 15 16 17
118 1
J I N" Mg 1 _
Al Si p s
CI Ar 1 M 1
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190 CRISTALOQ UÍM ICA
Tubo de descJrga
gaseosa conteniendo
1 11111 1 1 1 11
hidróge no e
e
E E
e e
'<T
N
M
""
Longitud de onclJ (,l¡
Ranu ras
IV
FIGURA 4.4 Espectro de rayas del hidrógeno obtenido por refracc ión a través de un prisma de vidrio . Las lo ngitudes de o nda de las rayas del
espec tro visible se expresan en nanómetros (nmi. Las rayas de la izquierda se encue ntran en la región ultravioleta del espectro . La di stinta separa-
ción de las rayas es debida al hecho de que la e1wrgía luminosa em itida posee sólo magni tudes definid as de energía y ninguna entre ell as. (De
Brad y, J. E. y Humiston, G. E. 1982, General Chemistry: Principies and Structure, Yed . )oh n Wiley & Sons, New York; copyright © John Wil ey &
Sons; autorizada su reimpresión.)
sentan en ni veles energéticos discretos o cuantizados. La jo esquemático del átomo de hidrógeno según la teoría de
energía de la radiación emitida es proporcional a la longitud Bohr. En el centro está el núcleo, qu e excepto en el caso del
de onda de la radiación, de acuerdo con la ecuación de Eins- hidrógeno, está formado por protones y neutrones (el núcleo
tein de hidrógeno está formado por un solo protón).
En los elementos químicos co n más de un electrón, los
he electrones se distribuyen en capas designadas por 11 (po r ej.
E=
"A
n = l, 11 =2, 11 =3, etc.) y se les denomina números cuánticos
en donde E es la energía, e la velocidad de la lu z, A la longi- principales. Las correspondientes capas (u órbitas) electró-
tud de onda de la radiación emitida y h. es una consta nte de nicas se designan por K, L, M, N, etc. (Fig. 4.5). Para este
proporcionalidad llamada con stante de Planck. Esta es una modelo Bohr dedujo la siguiente ecuación para la energía del
co nstante uni versal de la natural eza que relac iona la energía electrón :
de un cuanto de radiación con la frecuencia del oscilador 1
em isor. Su valor numérico es 6,62517 X Io-27 erg s. E= -A-
112
En el modelo de Bohr del átomo. los electrones se vis ua-
li zan rodea nd o al núcleo en "órbitas" circulares (co mo en un en donde A es una constante que implica el co nocimien to de
sistema planetario) , o ni ve les energét icos, a distancias del la masa y la carga del electrón y la constante de Planck y n
nú cleo que depende n de sus energías. La Fig. 41 es un dibu- es el número cuánt ico principal que identifi ca la órbita del
4.1 EL ÁTOMO 191
.g
/ "\ \ "O
f
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I
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o
e
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co
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1 \ \ / / / E
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\ \ K(n = 1) / /
\
\
"'"- ....... //
/
/
/
"' , ------------
L(n = 2) / /
"O
o
"'"---------------------// ~
LI.J
M(n = 3)
FIGURA 4.5 Modelo de Bohr del átoriio. Los electrones se mueven n=l(K)J
Absorción Emisión
a lo largo de órbitas específicas de niveles energéticos fijos (conocidos
de energía de energía
' como capas K, L, M, N ... de número cuántico principal n = 1, 2, 3, 4,
"' oo), FIGURA 4.6 Representación esquemática de los niveles energéti -
cos de los elec tron es (para n = 1, 2, 3, 4, ... 00 ) en el modelo atómico
de Bohr. Las dos flechas vert icales que seña lan hacia " arriba" mues-
11 = 1
. . . --- -- .l /' Nodo
FIGURA 4.9
-
Distancia desde el núcleo (rJ
Número cuántico Número cuántico azimutal, Designación Número cuántico Número de orbitales Número máximo de
principal n (capa) / (subcapa) de la subcapa magnético m (orbital) en la .subcapa electrones
1 (K) o !s O 2 2
2 (L) o 2., O ? } 8
1 'Jp - 1.0.+ I 3 ~
3 (M) o Js ()
3¡, - 1. O. +I
2 3d - 2. - 1. O. + l . +2
5
o o
j
4(N) 4.1
4p - 1.0.+I
2 3 6
4d -2.- 1, 0.+ l ,+2 32
3 4f -3.-2.- 1, 0, +l ,+2. +3 5 10
- - - ~- -- -- - - -~ - - -- 7·- -- ~ - --14_ _ __
n=2
z z z
)' V
n=3 X X
P, p., P,
(al (b)
z z z z z
X X X X
dz·., d,.,
(e)
FIGURA 4.1 O Superfic ies que mu estran la clepencl enc i,1 de la función i¡l para los orb itales s, p y d del átomo ele hi drógeno. Estas fun ciones ele
onda angulares pu eden cons icl er;irse como distr ibuc iones ele proba bilidad ele los elec trones.
4.1 EL ÁTOMO 195
H
por un flecha apuntando hacia arriba, i, y representando un
electrón co·n un espín inverso (en dirección opuesta) por una
flecha apuntando hacia abajo, l. Para indicar la distribución
de electrones entre los orbitales , las flechas se sitúan sobre
Mov imi ento orbitJI
( / /
.---- __ - - - -
--- '" \
barras que simbolizan estos orbitales , por ejemplo,
1 1
1 ¡
\ Í~"-._ / ) H He
' ---.. t </ - Is Is
---- - - - >- - - - - -/\_
\~ --Í\
1
// "'- _) Espín i 1
l
1 1
1 ¡ t 1
1
Li ' Be
1
Is 2.1 Is 2s
FIGURA 4.11 Los movimi entos orbital y de espin el e un electrón. El
campo magnético Hes el resultado del el ec trón moviéndose a lo largo y
del orbital El espin del electrón puede reforzar o debilitar el campo
magnético H según el sentido de rot ac ión del espin (horario o ant iho- 1¡ 1¡ l l l l 1l
rario) . Ne
Is 2s
2p
La Tabla 4.3 ofrece un resumen de las interrelaciones de Dos electrones apareados en el mismo orbital poseen
los números cuánticos n, I y 111 y el número de orbitales de sentidos de espín opuestos entre sí (véase exposición del
las subcapas. principio de exclusión de Pauli, más adelante). Los momen-
Además de los tres números cuánticos, n, !, y 111, que re- tos magnéticos de estos pares de electrones se anulan entre
sultan de la soluc ión de la ecuación de onda, existe un cuarto sí (véase Tabla 6.5), mientras un momento magnético efec-
tivo es el resultado de electrones no apareados en orbitales
número cuántico el número cuántico de espín , s, que defin e
externos. El espín de los electrones no apareados es un factor
el sentido de rotación del electrón en el espacio. Como un
principal en las propiedades magnéticas de los átomos. Esto
electrón puede girar sólo en uno de dos sentidos, el espín
será tratado en el capítulo 6, "propiedades magnéticas".
puede tener sólo dos valores, + l /2 y - l /2. Un electrón giran-
En conclusión , cada electrón de un átomo se caracteriza
do se comporta como un pequeño imán y producirá un cam-
por cuatro números cuánticos, n, /, 111 y s, que determinan el
po magnético mientras se mueve alrededor de su órbita en
orbital del electrón y su sentido de espín .
razón de su movimiento orbital y de su espín. Un electrón en
Sin embargo, existe una restricción sobre los valores que
su órbita produce un campo magnético, del mismo modo que
estos números cuánticos pueden tener. Es el principio de ex-
lo produce una corriente eléctrica que se mueve por un con- cf usión de Pauli , que establece que dos electrones de cual-
ductor arrollado en espiras. Además, el espín axial del elec- quier átomo no pueden tener los mismos cuatro números
trón produce también un campo magnético. En la Fig. 4.1 1, cuánticos. Este principio limita el número de electrones de
en donde se representan los movimientos orbital y de espín cualquier orbital a dos, cuyos es pines deben tener sentidos
de un electrón, se ha representado el campo magnético glo- opuestos (con valores des igual es a + 1/2 y - I/2). A causa de
bal por H. Como el electrón en su giro se comporta como un esta restricción , el máx imo número de electrones que pueden
pequeño imán, existirá una interacción entre H (intensidad darse en las di versas capas (s, p, d y j) está también limitado.
del campo magnético) y el campo producido por el espín Por ejemplo, la subcapa s tiene un solo orbital y por tanto,
axial del electrón . Este refuerza o debilita la intensidad del puede albergar sólo un máximo de dos electrones, la subcapa
campo (H) según el sentido del espín (horario o antihorario) . p tiene tres orbital es y alberga rá un máximo de seis electro-
Obsérvese que en esta imagen del espín del electrón, éste se nes. Esto viene ilustrado en la Tabla 4.4.
representa como una partícula cargada y no como una fun- En la Fig. 4. J 2 se ilustran las energías relativas de capas,
ción de onda. subcapas y orbitales en átomos que poseen más de un elec-
Al igual que en la exposición del magnetismo (capítulo trón. Esto demues tra qu e la energía de una capa aumenta con
6), es úti I aquí tener en cuenta los sentidos del espín del elec- el valor creciente del número cuántico principal , n. Obsérve-
trón en un átomo. Esto se lleva a cabo comúnmente represen- se también que cuando n crece, se produce un solapamiento
tando un electrón co n su espín asociado (en una dirección ) en los ni veles energé ti cos de las subcapas para va lores de
196 CRJSTALOQUÍMICA
K (11 = 1) Is (/ = 0) 2 2
L (11 = 2) 2s (/ = 0 )
2¡, (1 = 1) ~} 4
~} 8
M (11 = 3)
N (11 = 4)
3s
)¡,
3d
4s
(/=0) .
(/ = 1)
(/= 2¡
(/=0)
q)
9 2
(,
10
) IS
2 l
4p
4d
4/
(/ = J¡
(/= 2)
(/= 3)
'}
3
~
16
106 )
32
l l
14
O (n =5) Ss U= O)
Sp U= IJ 3 6
Sd (/= 2) 1 16 2 so'
~
10
sr (/= 3) 14
P (n = 6) 6s ({=O) 1
6¡,
6d
(/= 1)
(/= 2)
3
s ~}
10
72 ''
J. H
2. He 2
3. Li 2
4. Be 2 2
5 B 2 2 1
.. 1
6 c 2 2 2
7. N 2
8. O 2 2 4
9. F 2 2 5
10. Ne 2 2 6
······ I
11. Na 2 2 6
12. Mg 2 2 6 2
[Link] 2 2 6 2 1
14. Si 2 2 6 2 2
15. P 2 2 6 2 3
16. S 2 2 6 2 4
[Link] 2 2 6 2 5
18. Ar 2 2 6 2 6
19. K 2 2 6 2 6
20. Ca 2 2 6 2 6 2
2 1. Se 2 2 6 2 6 1 2
22. Ti 2 2 6 2 6 2 2
23. V 2 2 6 2 6 3 2
24. Cr 2 2 6 2 6 4
25. Mn 2 2 6 2 6 5 2
26. Fe 2 2 6 2 6 6 2
27. Co 2 2 6 2 6 7 2
28. Ni 2 2 6 2 6 8 2
29. Cu 2 2 6 2 6 10 1
30Zn 2 2 6 2 6 10 2
31. Ga 2 2 6 2 6 10 2 1
32. Ge 2 2 6 2 6 10 2 2
33 As 2 2 6 2 6 10 2 3
[Link] 2 2 6 2 6 10 2 4
35. Br 2 2 6 2 6 10 2 5
36. Kr 2 2 6 2 6 10 2 6
37. Rb 2 2 6 2 6 10 2 6
[Link] 2 2 6 2 6 10 2 6 2
39. Y 2 2 6 2 6 10 2 6 2
40 Zr 2 2 6 2 6 IO 2 6 2 2
41. Nb 2 2 6 2 6 1O 2 6 4
42. Mo 2 2 6 2 6 IO ! 2 6 5 I
:!:;~,
45. Rh
~
2
~~
2 6
~ ~ :~ 1 ~~ ~~ ~
2 6 10 [ 8_
1
1
2
1
1 1
1
_ 46_ ._P_cl - - -~ - 2--~-- -2__
6_ ___L_2_6_'_º_ L~ - -- J_ _________ _J 1
198 CRISTALOQUÍMICA
52. Te 2 6 ., 6 10 2 6 10 2 4
53. 1 2 ?. 6 2 6 1O 2 6 10 2 5 1
54. Xe 2 2 6 2 6 10 2 6 10 2 6
1
[Link] 2 2 6 ?. 6 10 2 6 10 2 6
56. Ba 2 2 6 2 6 10 2 6 10 2 6 2
57. La 2 2 6 2 6 10 2 6 10 2 6 1 2
_ ¡ __ _ __, _ _ __ _ _
- -- + - - - -- -- - -- 1
*58. Ce 2 ?. 6 2 6 10 2 6 10 1 2 6 2 1
*59. Pr 2 2 6 2 6 10 2 6 10 2 2 6 2
*60. Ncl 2 2 6 2 6 10 2 6 10 3 2 6 2
*6 1. Pm 2 ?. 6 2 6 10 2 6 10 4 2 6 2
*62. Sm 2 2 6 2 6 10 2 6 10 5 2 6 2
*63. Eu 2 2 6 2 6 10 2 6 10 6 2 6 2
*64. Gel 2 2 6 2 6 10 2 6 10 7 2 6 2
*65. Tb 2 2 6 2 6 10 2 6 10 8 2 6 2
*66. Dy 2 2 6 2 6 10 2 6 10 9 2 6 2
*67. Ho 2 2 6 2 6 10 2 6 10 10 2 6 2
*68. Er 2 2 6 ?. 6 10 2 6 10 11 2 6 2
'''69. Tm 2 2 6 ?. 6 10 2 6 10 12 2 6 2
''70. Yb 2 2 6 2 6 10 2 6 10 13 2 6 1 2
------·- - ---1--------
*7 1. Lu
72. H f
73. Ta
2
2
2
1
2
2
2
6
6
6
-
2
2
6
6
6
10
10
10
2
2
2
6
6
10 14
6 10 14
10 14
2 6
2 6
2 6 3
1
2
?.
2
2
1
74. W 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 4 2
75. Re 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 5 2
76. Os 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 6 2
77 1r
78. Pt
-
79. Au j
2
2
2
1
2
2
--·------- -i---- - -- -1 --
1 2
6
6
6 i
2
2
2
6
6
6
10
10
-
10
2
2
- - - --
. 2
6
6
10
6 10 14
10
14
14
- ---~-------1---,
2
2
6 7
2 6 9
6 10
2
1
1 1
LJI
80. Hg. 1 2 2 6 1 2 6 1O 1 2 6 1O 14 2 6 1O 2 1
J
8 1. TI J 2 1 2 6 1 2 6 1O 2 6 1O 14 2 6 1O 2 ,
82. Pb i 2 ! ?. 6 I 2 6 10 j 2 6 10 14 2 6 10 2 2 1
1
83 . Bi ! 2 2 6 6 10 2 6 10 14 2 6 10 2 _,
l'
1 1 ,.,
84 Po ! 2 '1 2 6 2 6 1O 2 6 1O 14 2 6 1O 2 4 i
85 At 2 1 2 6 1 2 6 10 ?. 6 10 14 2 6 10 2 5
L86 R11 ___ _2 _l_
_ 2 G __[_2 ei _ líl - 2 _6 10 14 1 2 6 _ 10 - - - - 2 _ ei _ _
orbital s de la capa externa (véase tambi én tabla 4.5) . Todos elementos (excepto el He) que poseen oc ho electrones en ia
los elementos de la columna JI posee n dos electron es en el capa externa ( dos s y se is p) El helio posee dos electron es en
orbital s de la capa ex tern a. Los elementos de la column a JTI el orbital s, ll enand o co mpletamente la capa K.
co nti enen tres electrones (dos s y uno p). L()s de la columna Las fila s hori w ntales de la Fi g. 4.3 es tán num eradas del
IV tienen cuatro elec trones (dos s y dos ¡1) y así sucesiva- 1 al 7, son equi valentes a las capas K. L, M. N ... En cual-
menle , hasta la co lumn a VIII , qu e con ti ene todos aqu ell os quier fi!a , en sec uencia ele izquierda a derecha, l:1 ca pa ex ter-
4.2 EL ION 199
---,"=""'~ "~~~~~
¿ix1ü.-·,\ :h::;,;:-;:·-~1!'11'[Link].4,¡,1¡:;:-rc-;
0 :;¡·t~
t.{:i,.;. _¡;
t,'¿2~~·}.~-..~~!~ ~!:~ .-ai:y?-~-~ ~n'\ ~-,.'?1~'-:?'~:_.~>,k.;~;
87. Fr 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 10 2 6 1
88. Ra 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 10 2 6 2
89. Ac 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 JO 2 6 1 2
*90. Th 2 2 6 2 6 JO - 2 6 1() 14 2 6 JO 2 6 2 2
*9 1. Pa 2 2 6 2 6 10 2 6 10 1-1 2 6 10 2 2 6 1 2
'' 92. u 2 2 6 2 6 10 2 6 1(1 1-1 2 6 10 3 2 6 1 1
2
''93. Np 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 (, JO 4 2 6 1 2
1 1
'''94. Pu 2 2 6 2 6 10 2 (i 10 14 2 6 JO 6 2 6 2
*95. Am 2 2 6 2 6 10 2 6 1() 14 2 6 10 7 2 6 2
1
*96. Cm 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 JO 7 2 6 1 2
*97 Bk 2 2 6 2 6 JO 2 6 10 14 2 6 JO 8 2 6 1 2
*98. Cf 2 2 6 2 6 10 2 6 JO 14 2 6 10 10 2 6 2
*99. Es 2 2 6 2 6 10 2 6 JO 14 2 6 10 11 2 6 2
* 100. Frn 2 2 6 2 6 10 2 6 10 14 2 6 10 12 2 6 2
* 101. J'vl v 2 2 6 2 6 JO 2 6 10 14 2 6 JO 13 2 6 2
* 102. No 2 2 6 2 6 JO 2 6 10 14 2 6 10 14 2 6 2
~-- --- -
• Elcmcnlos lant.:ínidos y actínidos: algunas conf iguraciones dudosas .
~ - - - - -· ·-- - - - -- -·- - - - - ·- - ----
.
na de un átomo se llena progresiva mente, comenzando con litud de sus configurac iones electrónicas), éstos posee n un
el orbital s y terminando co n los orbitales p. Los átomos de co mportami ento quími co semejante y pueden encontrarse
Z = 21 a 30 (fila 4), Z = 39 a 48 (fi la 5) y Z = 57 a 80 (fila 6) dentro de los cristales en posiciones cristalográficas tambi én
se denominan elementos de transición , pues los electrones se meja ntes.
orbi tales, en exceso con respecto a los prese ntes en el calcio
(Z = 20), rellenan órbitas más internas. Por ejemplo, en la fil a 4.2 El ION
4, los elementos de Z = 21 a 30 llenan el orbital 3d de la capa ·- - -· ---------
más interior, M; en la fila 6, los elementos de Z = 57 a 80 lle- Has ta aquí nos hemos referido a los átomos como entes de
nan primero los orbitales 4f y después los 5d en la parte in- igual número de protones y electrones. Sin embargo, los ele-
terior de la capa P. mentos de la tabla peri ódi ca pueden dividirse en dos grupos :
El simbolismo utilizado para resumir las confi guraciones unos qu e tienen tendencia a cede r electron es y otros que tien-
electrónicas de un átomo es el sigui ente: el símbolo de cada den a adquirir electrones. Los donadores de electrones son
orbital lleva un ex ponente qu e indica el número de electro- los mela/es (en la parte izqui erda de la tabla, Fig. 4.3) y los
nes prese ntes en el orbital. El símbolo para el átomo de sili - aceptadores de electrones son los no 111etales (parte derec ha
cio (Z = 14) es 1s22s22p 63s23¡/ Esto signi fica la prese ncia de la tab la). Cuando un áto mo pierde uno o más electrones
de dos elec trones en los orbital es Is y 2s, seis en el orbital 2¡J de su co nfi gurac ión electrónica se forma un catión y al adi -
y dos en los orbitales 3s y 3p. En la Tabla 4.6 se relaciona la cionársele electrones res ulta un anión. Esto puede expresa r-
notació n simbó li ca de la estru ct ura electrónica de los ele- se así:
mentos Z = 1 a 37; comp,frese co n la Tabla 4.5.
La expos ición anterior prueba que la tabla periódica de X ,ítomo - e- ~ X \a1ión
los elementos no es sólo una tabul ac ión, sino más bien el re-
y
sultado ordenado de las propiedades quími cas básicas que
dependen de la natural eza de los electro nes ex ternos, llama-
dos electrones de Palencia. Estos so n los electrnnes disponi -
bles para el enlace quími co. Como res ultado de la semejanza Ambos procesos son energéticos. La energía reque rida
del ca rácte r químico de ciertos elementos (debido a la sim i- para ex traer el elec trón más débi lmente unido a un áto mo
.-1
' !
200 CRISTALOQUÍMICA
2.1
1 1.11 ~
H 13.598
2 He 24.587 o 1.,2
1/2., 1
3
4
Li
Be
- 5,392
9 ,322
'·º
1.5
1
1
1s
2
2s 2
5 B 8.298 2.0 1.1 2.1 2 2¡11
2
neutro y llevarlo al infinito se denomina potencial de prime- crecen co n el número atómico crec iente dentro de cada pe-
ra ionización. Este valor (véase en la tabla 4.6 un a relación ríodo. Este incremento coincide co n el progresivo llenado de
para un cierto número de procesos representati vos) ex presa los orbitales electrónicos y exp resa la resistencia que ofrecen
la atracción que un núcleo de un átomo neutro ejerce sobre los áto mos a perder electrones de aquellos orbitales que es-
un electrón en un a órbita parcialmente llena. La Fig. 4. 13a tán casi totalmente ll enos. Se observa tambi én que los gases
ilustra có mo los valores del primer potencial de ionización nobles (o inertes) (He, Ne , Ar, Kr) poseen va lores máximos.
r 4.2 EL ION
Perfodos y orbitoles
201
2 3 4
1
,'.j,,¡ 2µ
1J, 1
3p
1
4
' 1
.1rl 4p 1 ,'. 1
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o 5 10 15 20 25 30 35 40
N úmero atóm ico
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:-2
Fe
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2 ~
e.e 1
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g 1
u 1
FIGURA 4.1 3 (a) Vari ac ión del prim er w"' 1 / Rb
potenc ia l de io nizac ió n en fun c ió n del 1
número atómico (Z) crec iente para los pri- ~ He Ne
meros 37 elementos. (b) Vari ac ió n de la
o
o 5 10 15 20 25 30 35 40
electron egati vidad para lo s mi smos ele- Número Jt ó111ic o
mentos que en (a). ih )
mientras que los metales alcalinos (Li , Na, K, Rb) poseen va- litio o del boro. Un electrón no apareado en un orbital 2s (co-
lores mínim os. Esto significa que las co nfi guracjo nes elec- mo en el litio) o en un orbital 2p (co mo en el boro, Tab la 4.6)
trónicas de los gases nobl es so n más estables que las de los está evidentemente menos li gado al átom o que un electrón
metales alcali nos. Por tanto, para ex traer un electrón de un apareado, como ocurre en el orbital 2s del beril io. Un efec to
metal alcalino, prod uciendo un ion estable monovalente semejante puede observarse en el período 3 en el potencial
( 1+), se necesita una can tidad de energía relativame nte pe- de prim era ionizac ión del mag nes io respec to al del sodi o y
queña. La Fig. 4. 13a mu estra tambi én que se ex ige más ener- alu mi ni o. Los potenciales de ion izac ión de los elementos del
gía para extraer un electrón del berili o que para extraerlo del gru po 4 co n orbita les d pa rcialmente llenos (\'éé1se Tabla 4.6)
202 CRISTALOQUÍMICA
varían poco en función del número atómico. La tendenci a nocidas energí~s de enlace entre los átomos de las moléculas.
general, dentro de cada período, es pasar de los potenciales Los elementos con baja electronegatividad son donadores de
de bajos potenciales de ionizac ión (elementos que actúan elec trones y los que posee n alta electronegativ iJad son acep-
como donadores de electrones, de carácter metálico) a altos tadores de electrones. En la Fig. 4. 13/J se representan las
potenciales de ioni zac ión (elementos qu e actúan corno acep- electronegati vidades de varios elementos y puede ve rse có-
tadores de electrones, de carácter no metáli co). mo, dentro de un período específico, crece n sus va lores en
Los potencial es de ioni zac ión que ex presa n la energía funci ón del número atómico crecie nte. En la misma fi gura se
necesaria para extraer elementos adicionales (es decir, más observa también qu e los va lores de la electronegatividad de
de un electrón) son muy superi ores a los de primera ioni za- los elemen tos de la colu mna I (1-1 , Li, Na, K, Rb , etc; véase
ción registrados en la Tabla 4.6. Estos va lores elevados re- Tabla 4.6 y Fig. 4.3) o de la colu mna 11 (Be, Mg, Ca, Sr, etc)
flejan la alta energía necesaria para extrae r un elec trón de un dec rece n al au mentar el número atómi co. Lo mismo oc urre
áto mo que ha adqui rido ya una carga positi va, o para ex traer con sus va lores del potencial de ioni zac ión. Esto nos lleva a
un electrón adicional de los restantes que llenan el orbital co- la conc lusión de que la energía de enl ace entre el nú cleo y el
rrespondiente. Debido a es tas barreras energéticas, los ele- primer electrón de va lencia de un elemento (en un gru po es-
mentos implicados en las reaccion~s químicas tienden a pecífico) decrece cuando el volumen del átomo en el grupo
perder sólo sus electrones de valencia, que son aquéllos qu e crece. Es decir, los átomos gra nd es manti enen sus electrones
se encuentran fu era de los orbitales completos. externos ele va lencia 1m1s débilment_e qu e los átomos más pe-
Los elementos de la columna I de la tabla periódica, que queños. La electronegati viclad de los gases nobles es nula, ya
incluyen el Li, Na, K, Rb, pierden fácilmente su único elec- que estos átomos no atraen en absoluto a los electrones . El
trón externo, corno puede verse en la Fig. 4.13. Esto da lugar concepto de electronega tividad es especialmente útil en la
a la form ación de cationes monovalentes, Li+, Na+, K+ y evaluación del tipo de enlace formado entre átomos distin-
Rb+. Para los elementos de la columna II (Be, Mg, Ca, Sr, tos. Es un hecho bien conocido que los elementos co n valo-
Ba) co1Tespo nden val ores rel ativamente bajos del potenci al res de elec tro negati vidad mu y diferentes tienden a formar
de ionización (véase Figs . 4. 13 y tabla 4.6), es decir, se ne- enl aces iónicos, mi entras qu e aq uéllos de elec tronegativi dad
cesitan bajas energías para convertir estos átomos en cati - se mejante forman enlaces covalentes (pa ra un a ex posición
ones divalentes, Be 2+, Mg 2+, Ca 2+, etc. Consideraciones más amplia del tipo de enl ace, véase pág . 218). Así pues, la
diferencia entre los valores de electronegati vidacl es un pará-
semejantes son válidas para la formación de cati ones tri va-
metro muy útil en la estimac ión del mecani smo del enl ace
lentes (por ej. Al 3+) y tetravalentes (por. ej . Si 4+).
quími co.
Existen varios elementos que poseen más de una valen-
cia o estado de oxidación. Por ejemplo, el hierro (Fe) puede
presentarse en estado divalente (ion ferroso, Fe2+) o en un es- 4.2.1 Radios atómicos y iónicos
tado más oxidado, tri va lente (ion férrico, Fe 3+) . La configu- Los tamaños ele átomos o iones so n difícil es de definir , pero
ración electrónica del Fe atómi co es ls 22s 22p 63s 23p 63d14s 2 tod avía es más difícil medirlos experiment almente. El radio
(Tabla 4.6). En el Fe 2+, el átomo pierde los dos elec tron es 4s, de un áto mo se defi ne por el radio de la máx ima densidad de
pero puede perder también un elec trón 3d, formándose en- carga radial ele sus capas más extern as; no obstante, el radio
tonces Fe 3+ que ti ene as í una subcapa medi o llena. Como en efectivo de un átomo (o ion) depende también del ti po y nú-
una sustancia cri stalina los orbitales d posee n di fere ncias mero de áto mos y/o iones próx imos y de la carga del ion . En
energéticas que so n semejantes a las longi tudes de onda de un cri stal de un metal puro, co n los átomos idénti cos ligados
la lu z visible, los elementos de transición, como el hierro, entre sí, el radio del áto mo indi vidual se supone igual a la mi-
desempeñan un papel importante en la coloración de los mi- tad de la distanc ia de enl ace. Estas medidas propo rcionan los
nerales (véase Capítulo 6). tamaños de los radi os ató micos (véase Fig. 4. 14a y Tabla
Aunque los potenciales de ioni zación son indicadores 4. 7) . En los cri stales ióni cos. donde dos iones opuestamente
útiles de algunas propiedades químicas, Linus Pauling desa- cargados se enlazan mutuamente, la distancia entre un ior.
rrolló un concepto adicional llamado electronegatividad. Es positivo y otro negativo es la sum a de dos radios diferentes
una medida de la capacidad de un átomo contenido en una (véase Fig. 4.14b). Esta di stancia vienen determinada por
molécula o estructura cristalina para atraer electro nes a su fuerzas electros táticas. En efecto, entre cualquier par de
órbita externa. Se representa por un número sin di mensiones iones cargados opuestos existe una fu erza atractiva
(véanse Tablas 4.6 y 4. 10) que se calc ul a a partir de lasco- electros tática que es directamente proporc ional al prod ucto
4.2 EL ION 203
---':::·:....._4
,':."";..(;;.: '
:. f~'·?tii'f".-).c
Li Be
1.57 1.1 2
Na Mg Al
1,9 1 1,60 1.43
K Ca Se Ti V Cr Mn Fe Co Ni Cu Zn G,1 Ge
2.35 1.97 1.64 1.47 U5 1.29 U7 1.2(, 1.25 1.25 1.28 U7 1.53 IJ9
Rb Sr y Zr Nb Mu Te Ru Rh Pd Ag Cd 111 S11 Sb
2.50 2, 15 !.82 1,60 1.47 1.40 1.35 IJ4 U4 IJ7 1.44 1.52 1.ó7 l.5X 1.61
Cs 13a L,1 Hf Ta \\' Re Os Ir l't ;\u Hg TI Pb 13i
2,Tl. 2,24 1,88 1,59 l ;-17 1.41 1,37 IJ:í IJC, U9 1.44 1.5:í 1.7 1 1,75 UQ
.. 1 - - -- - -- - · - - - - - - - - - - - - -· ~ -- - - - - - - - - - -- -
Los v;tlorcs se rdicn. ·11 ;1 la [Link] 11:1ci(,11 - I ~. DL· \V(!l.,. A. F Ii..)tJ 1. S1n1t"t11u1! /11u1 g,u11it · Ch1 ·,11is11T. )., Ld. CLm:ndor1 P1\.: s:--. (hford. lngl:11crr:1. l :,x2 p.ígs. (TraduciLh1 al L' Sp;1 -
iiol r or Editori"I Re vené . R"rcdon:1.)
d
ele sus cargas e inversa mente proporcional al cuadrado ele la
distanc ia entre sus ce ntros. Es la ley ele Coulomb formulada
~
1 1 en 1787 por el físico francés Charles Coulomb y cuya ex pre-
sión matemáti ca es
en dond e Fes la fu erza ele atracc ión entre los dos iones de
~ 2 r~ carga opuesta, q+ y q- so n las cargas ele los iones, d la di stan-
meta l
cia que les se para y k una co nstante ele proporcionalidad.
(a)
Una fue rza que opere a cierta dista ncia puede tambi én expre-
sarse en fun ción ele la energía (E). En la Figura 4. 15 la curva
d que representa la fu erza atractiva es la inferior con valores ele
~ energía (-). Cuando los iones se aproximan el uno al otro
1 1 bajo la influencia ele estas fuerzas, también pueden aparecer
1 fuerzas repulsivas; és tas surge n ele la interacción ele la nube
1
ele electrones ca rgada negativamen te y ele la oposición de los
1 núcl eos positivamente cargados. Las fuerzas rep~dsivas cre-
ce n rápidame nte al di sminuir la di stanc ia internuclear. En la
1 Fig. 4. 15 la fuerza repu lsiva viene rep resentada por la cu rva
1 superi or co n va lores ele energía (+). La distancia a la cual es-
1 1
tas fuerzas repul sivas equilibran a las fuerzas atractivas es la
~ r ' +J?- ~
di sta ncia de enlace o es paciado característico interi óni co ele
(b) un par ele iones . En la Fig. 4.15 se mues tra el va lor mínimo
que correspo nde a la res ultante ele las fuerzas atractivas y re-
FI GURA 4.14 (a) Los rad ios metá licos son igua les a la mitad el e la pulsivas.
di stancia entre dos átomos metálicos adyacentes. (bJ Los radio s En el caso más simple, cuando ambos cationes y ani ones
iónicos se definen corno la distancia entre los centros del catión y del so n bastantes graneles y de poca carga y ambos tienen abun-
anión co n el radio, por ej. del anión bi en conocido (r 0 2- en coordi -
dantes veci nos dispues tos simétricamente y ele carga op ues-
nac ión -3 = 1,36 Á; r F- en coordinación -3 = 1,30 Ál. Así. en el c;i so
del MgO, el radio del Mg 2 + se obtiene restando 1,36:\ ele IJ cli sl;111 ci;i ta. los iones pueden co nsiderarse co mo esferas en co ntacto.
internuclear entre /\,1g 2 + y 0 2 - . El clorurn sódi co, por ej .. en el cual tanto catión co mo anió n
204 CRISTALOQUÍMICA
i ll lll IV
i---------i---------i i
1_,¡ + Be 2 + n .1· 1 e•· 5
N • 0 -
2 v- fi la
0 .59 (4) o. 16 (3) 0. 11 (4 J -0 .08(3) -0 . 10(3) 1, 36(3) l .31 (4)
0.74 (6) 0,27 (4) 0.27 (6) 0.15 (4) 0. 13 (6) 1,38 (4) 1,33 (6) 2
0,92 (8) 0.45 (6) 0,16(61 1.40 (6)
1.4 2 (8)
11.36 (4 )
Cr.1+
0,62 (6)
Mn 2+
0.83 (6)
Fe 2+
0.63 (4)
Co 2 +
0 .74 (6)
Ni 2+
0.55 (4)
c u•
0.46 (2)
Zn 2•
0.60 (4)
Ga·'·
0.~'. (4 1
Ge··
o.~9(-IJ
As·'·
º·5_~(6J
.J_
1 Se 2-
1.98/6/
Br-
1. 96 16)
¡'1,5 1 (8) 1.1 2 (8J 0.87 (RJ 0.61 (6) 0.46 (5) Cr-'+ 0.96(HJ 0.78 (()) 0.90 (X) 0.69 (6) 0.77(6) 0.74 ( 6 ) 0.):, (5) 0.:,3 (!11 As· ,
1L 1
J .:i5 (LJ) 1.1 8 (9) 0,74 ( 8) (1.54 ((,) 0.41 (4) Mn.l• 0.92 (8) Cu 1+ 0.90 (8) 0.62 (6 ) (U4 (4 l 1 4
( l. 5')( 10 ) 1,21 ( 10) 0.55 ((1) 0.65 ((1 ) Fe-'+ 0.57 (4)
¡ 1.64 112) \..14 (12 ) C r '• + Mn'• 0.65 (6) 0.65 (5)
! 0,26 (.JJ 0.53 (6) 0. 78 (8 ) 0.73(6)
[{J, +
1.52 (6)
Sr 2+
1, 18 (6)
y.1+
11.90 (6 )
ZrJ+
11,72 (6)
Ni/•
U.64 (6)
iVJt,•+
0.65 (6)
Rh'•
0 .60 (6)
J->cI2+
0.64 ( .J)
Ag•
1. 15 (6)
1 cc12·
0.58
111'' • lsn•· 1 Sh .l· 1 Te 2-
1 ..?l (6)
¡-
2,20 (6)
( -1) 0.6'2 ¡4 ¡ : ON! 161 ¡' O. 76 (6¡
1.(,\ 18) 1.26 (8J 1.02 (8¡ ll,78 (7) 0, ()9 (7) Mo',. 0.86 (6) 1.2 8 (8) (1.7 -1 (6) 0.80c6J 1 0.8 1 (81 S h;+ s
l .f16 1 IOJ 1,36 ( 10) 0,84 (8) ll .74 (X) OA I (4) 0.90 (8) 0.92 (SJ ¡ 1 0 .60 i6l
1.72 1 12) 1,44 ( 12) 0,8!J (9) 0.59 (6)
1
1.-Hl ( 10)
·--! - - - - ~.J
Th 4 • u•·
0,94 (6) 0.89 (6 )
1.05 (8¡ 1.00 (8)
1,09 (9) ufl+
1. 1., ( 1OJ 0,52 (4 )
0. 73 (6 )
L.u s 11 l1111cros en tre parL~ntes is repres e ntan los mí111eros de coordinación de los io nes. Los radi os expresado~ en dígi tos normal es ru eron cal cul..iclo s por Sh;n~non ( 19 76). Los radios en cursiva son de Paulin g. ( 1Y60l.
rev isados y suple mentados po r 1\hrcn s ( l 952). Para una referern.:ia comp leta. véase li sta bib liográfi ca al linal del capítulo.
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206 CRISTALOQUÍMICA
1,70
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1,50
1,40
130
1,20
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0,50
Be' '
,,i
0,40
0,30
0,20
FIGURA 4.16 Variación del radi o iónico en íun ción
del nCimero de coordinación (N. C.) para algunos cali-
0,10
ones se lecc ionados. (De Shannon, 19 76; para una refe- 2 J 4 (, 7 /J 10 11 12
rencia completa, véase li sta al final del capítulo ). N(,mcro ele coordinación (N.C. )
enlace de aquella estructura específi ca es una mezc la de va- de orden 8) . Esta característica conocida como contracción
rios tipos de enlace. ióni co, covalente y/o metálico (este funrúnido. es el res ultado de rellenar los orbitales elect róni -
tema se abordará en una secc ió n próxima). cos internos antes ele introducirse en un nuevo orbital 1m1s
La di stribución de los elementos en la tabla periódica re- exte rn o (véase Tabla 4.5) . Como res ultado de la carga nu-
fl eja un cambio reg ul ar e n el tamaño de los ione s. Para los clear creciente y el "b lindaj e' · relativamente débil de esta
elementos de la mi sma co lumna, los radios iónicos crecen a carga positiva por los electrones de la capa más interna 4{, se
medida qu e el número ató mic o se incrementa. Por ejemplo. ejerce una atracción incre mentada sobre los electro ne s de la
en la Tabla 4.8, columna IL el ion más pequeño es Be 2+, con ca pa externa Ss. 5{) y Sel, lo que supo ne para éstos un em-
un radio de O, 16 a 0,45 Á. El último ion relacionado en la co- paquetamiento superim y por tanto, un a disminución del ra-
lumna ll es el Ba 2+, co n un radio que varía entre 1,35 y 1,6 l dio iónico.
A. Aunque los radios ióni cos, en ge neral , crecen con el nú- Para los iones pos itivos con la mi sma estructura elect,·ó-
mero atómico, los iones trivalente de los elementos lantáni- nica, los radios decrecen con la carga creciente. Por ejemplo,
dos decrecen en radio al aum entar el núm ero atómico, desde los radios iónicos de los elementos 111eté1 li cos en la tercera
La-'+ (Z = 57). con un radio de l , 16 A (coo rdinación de mden fi la horizontal (todos ellos con dos e lectro nes en la primera
8). hasta Lu-'+ (Z = 71 ). con un radi o ele 0.98 A (coord inación capa y oc ho en la segunda ), decrecen (para un a coordinación
4.3 COORDINACIÓN DE IONES 207
+
~ Na'
.
Núcleo
.J c 1-
electrostático, cada ion tiende a apropiarse, o sea, a coordi- la NaCI. ~or otra parte, el examen de la estructura de la tluo-
nar tantos iones de signo contrario como permite su tamaño. rita revela que cada ion flúor tienen corno vecinos más
Cuando los átomos están ligados por simples enlaces elec- próx imos cuatro calcios y, por lo tanto, está en coordinación
trostáticos, pueden ser considerados de forma aproximada- 4 con respecto al calcio (N.C. 4). Aunque estos cuatro iones
mente esférica, por lo cual su geometría es sencilla. Los ca lcio no se tocan unos con otros, forman un poliedro de co-
iones coordinados se agrupan siempre en torno al ion central ordinación definido en torno al ion flúor ce ntral, de talma-
coordinador, de tal manera que sus ceiltros oc upan los vérti- nera que los iones calcio oc upan los vértices de un tetraedro
ces de un poliedro. De este modo, en una estructura cristalina reg ular (Fi g. 4.18b). Como cada ion calcio tiene como veci-
estab le, cada catión estlÍ en el centro aproximado de un po- nos oc ho iones flú or (N.C. 8) mientras que cada ion flúor
liedro de coordinacián ck aniones . El número de ani ones en só lo ti ene como vec inos cuatro calcios. es ev idente que en la
el poliedro es el número de coordinacián (N .C.) del cati ón es tructura hay dob le número de iones flúor que iones calcio,
con res pecto a un anión dado y viene determinado por sus lo que es tá de acuerdo con la formula CaF2 y con las valen-
res pectivos tamañ os. Así, en el NaCI cada Na+ tiene seis c1- cias usual es del cal cio y del flúor.
co1110 vecinos más próximos y se dice que está en coordina- Fácilmente se comprende que los tamaños relativos de
ción 6 con el CI (N.C. 6). En la fluorita , CaF2 , cada ion calcio los iones calcio y flúor permitirían una estructura que contu-
está en el centro de un poliedro de coordinación formado por viera igual número de ambos iones en coordinación 8. El he-
ocho iones flúor y, por ello, está en coordinac ión 8 con res- cho de que en la fluorita sólo estén ocupados la mitad de los
pecto al flúor (N.C. 8) (véase Fig. 4. 18). pos ibles lugares para el calcio llama la atención sobre una
También se puede considerar a los aniones como ocu- importante restricción en la estructura de los cristales, a sa-
pando los centros de poliedros de coordinación formados por ber: el número total de iones de todas clases en cualquier es-
cationes. En el NaCI, cada ion cloro tienen como vecinos tructura cristalina estable debe ser tal que el cristal, como
seis sodios y, por lo tanto, está en coordinación 6 con respec- un todo, sea neutro eléctricamente. Es decir, el número total
to al sodio. Como el sodio y el cloro están en coordinación de cargas positivas tienen que ser igual al número total de
6, ti enen que estar en igual número, de acuerdo con la fórmu- cargas negativas; por lo tanto, en la fluorita sólo puede haber
Á. Huecos B
V Hu ecos e
(a) Ca pa de empJquetarniento hexagonal compa cto (/JI Secul'ncia el e empaquetami ento hex,1go11a l co111pc1clo AU AG
(el Secuenc ia de empaqu eta miento cúbico compa cto ABC AGC
la mitad de iones positivos divalentes de calcio de los que tacto con sus 12 más próximas (N.C. 12). Con referencia a la
haya de iones negativos monoval entes de flú or. Fig. 4. 190 se aprecia claramente qu e una esfera puede estar
La Fig. 4. 18c ilustra la estructura de la esfalerita ZnS, en rodeada de seis esferas de igual tamaño, todas ellas en con-
la cual el Zn 2+ está en coordinación tetraédrica con el s2- . tacto y en el mi smo plano. Este conjunto se denomina capa
de empaquetam iento hexagonal cmn¡J(lcto, debido a la di stri-
4.3.1 Relación de radios bución hexagonal de las esferas ( marcadas con la letra A en
Aunque en un cristal cada ion afecta en cierta medida_a todos la fi gura 4190). Entre las es feras pueden distinguirse dos ti -
los de1rnís iones, las fu erzas intensas actú an entre los iones pos de huecos, B y C, segun la orientac ión de sus forma s
que están más próx imos entre sí y qu e se di ce co nstitu ye n la triangu L1rcs . En la Fig. 4.19/J una parte ele una seg unda capa
primera esfera de coordinación. La geo met ría de esta esfera ele EH C es tá superpu es ta sobre la parte superior de los hu e-
y, por tanto, el núm ero de coordinación. depende de los ta- cos B. Esta sec uencia ele apil ami ento puede representarse
maños relativos de los iones coordinados. Sin embargo, ya por la combinación de letras AB. Si sobre la parte superior de
hemos visto que el tamaño efectivo de un ion no es constante, la segund a capa se dispone una tercera capa con las esferas
sino que depende del número ele iones vecinos más próxi- descansa nd o sobre los hoyos de la seg unda por encima de las
mos, de su número de coordinación (N.C.), de su polari zab i- esfera s A de la primer capa, obtenemos una sec uencia ABA
lidad , y del tipo de enlace. A causa de todas estas influencias qu e puede ex tenderse hacia arriba con una nu eva capa de es-
no es realista considerar los iones y los átomos como esferas feras por encima de los huecos B, dando ello lugar a una se-
rígidas de radios constantes bien establecidos. Sin,embargo, cuencia indefinida de apilamiento ABABAB ... que se conoce
los tamaños medios de los iones son útiles en una primera con el nombre de empaquetamiento hexagonal compacto
aproximación para predecir distancias interatómicas aproxi- (EHC ). Sin embargo, si la tercera capa se di spone sobre la
madas en estructuras desconocidas. Además, la relación en- seg unda de la sec uencia AB en los hoyos que directamente se
tre el radio de un catión y el de un anión adyacente puede encuentran sob re los huecos C de la primera capa, se forma
conducir con razo nable éxito a la predicción del número de
una sec uencia de tres capas ABC, (Fig. 4. 19c). Es te tipo de
vecinos más próximos.
sec uencia de apilamiento puede continuar indefinidamente
El tamaño relativo de los iones es expresado, general-
segun la se rie ABCABCABC ... que corresponde al em-
mente, como la relación de radios RA : Rx, en donde RA es
paquetamiento cúbico compacto (ECC) . La Fig. 4.20 ilustra
el radio del catión y Rx el radio del ani ón, en unidades angs-
la red hexagonal situada por debajo de la distribución EHC
trom. La relación de radios del sodi o y cloro en la balita, CI-
y la red cúbica situada por debajo de di stribución ECC. El
Na, es, por tanto,
grupo espacial basado en EHC sería ?6 3/m 2/m2/c y el grupo
RNa • = 1,02 Á (N.C. 6) Rci- = 1,8 1 Á (N.C. 6) es pacial co mpatible con el ECC es F4/m32/m (las caras de la
RNa• : R0 _ = 1,02/ l ,81 = 0,56 red cúbica están pobladas de esferas, como ex presa la letra
F). La coordinación 12 es rara en los minerales, con la ex-
La relación de radios del calcio y flú or en la fluorita , CaF 2. es cepción de los metales nativos: estos y muchas aleaciones
poseen estructuras basadas en EHC y ECC. Algunos ejem-
R(Ca)'' = 1, 12 .A.. (N.C. 8) R1, = 1.31 .A.. (N.C. 4)
plos bidimensionales ele empaquetam iento hexagonal co m-
R (Ca)'+ : R F _ = 1,12/I J I =Ü. 86 pacto pueden aprec iarse en la Fig. 4.2 1.
Cuando el catió n coordin ador es li geramente más peque-
Cuando en un a es tru ctura hay dos o más cationes coord i-
ño que los ani ones, res ulta la coordinación 8, que también' es
nados con el mi smo anión, pueden se r calculadas las relac io-
llamada coo rdinación cúbica , porque los centros ele los anio-
nes de radios para cada uno de aquéll os.
nes están en los oc ho vérti ces de un cubo (Fig. 4.22a). Si
Cuando los iones (o áto mos) coord inado res y coordina-
co nsidera mos un poliedro de_ coordin ac ión cúbica en el cual
dos ti enen el mi smo tam año, la relación de radios es l . Ha-
los anion es (cons iderados co mo esferas rígidas) se tocan en-
ciendo una prueba con un cierto número de esferas idénti cas.
tales como pelotas de ping-pong, se obse rva qu e un idades tre sí y con el catión central (tambi én co nsiderado esfera rí-
esféricas idénticas pueden ser empaquetadas juntas de una gida), pode mos calc ular el valor límite de la relación de
manera es table en una de dos formas ll amadas em¡)(tc¡uetoclo rad ios pa ra N.C. = 8. Suponi end o el rad io del an ión igual a
hexagonal compacto (EHC) y e111pac¡11etadn cúbico co111¡Jac- la unid ad, el rad io de l cati ón para esta co ndi ción lim itaclo ra
to (ECC). En ambos empaquetados cada esfera est;.í en co n- tiene que se r 0. 7:12 (Fig. 4.22h). De aquí que la cocmli11aci{1n
,·
210 CRISTALOQUÍMICA
10 011
A
11111
/
B
A
cúbica tenga una estabilidad máxima para relacion es de ra- La Fig. 4.23 ilustra el paso de la coordinación 6 a la co-
dios de entre 0,732 y 1,000. ordinación 8 en los cloruros alcalinos al ir aumentando el ra-
Para valores de la relación de radios inferiores a 0,732 , la dio iónico del catión. Es interesa nte observar que el rubidio
coordinación 8 no es tan estable como la 6, en la cua l los cen- puede entrar en coordinación 6 y 8 y, por tanto, el cloruro de
tros de los iones coordinados ocupan los vértices de un oc- rubidi o es polimorfo. Los iones Li+. Na+ y K+ poseen rela-
ta~dro regul ar; de acuerdo con es ta di sposición, la ciones de radi os co n el ci- de entre 0.41 4 y O. 732 y. por tan-
coordinación 6 es llamada coordinación octaédrica (Fig. to, un a coordinación de orden-6 con ci-. El ion e s+ posee
4.22c). Igu al qu e antes, podemos calcular el va lor límite de una relación de radios con el c1 - de entre 0,732 y 1,00 y por
la relación de radios para la condición en la cüal los seis tanto, una coordinación de orden 8 con c1- . El Rb+ posee una
aniones coordinados se tocan entre sí y al catión central. Re- relación de radios con ci- próxima a 0,732 y, por tanto. pue-
sulta que el límite inferior de la rel ac ión de radios para la co- de tener un a coordinación de orden-6 u 8 con c1 - ; éste es el
ordinación 6 estable es 0,414 (Fig. 4.22d). De ello podemos origen del polimorfismo.
es perar que 6 sea el número de coordinación corriente cuan- Para relaciones de radios inferiores a 0,414 la coordina-
do la relación de radios esté entre 0,732 y 0.414. El Na y CI ción 6 no es tan estable como la coordinación. 4 o tetraédrica.
en la halita, el Ca y oxígeno en la calcita. los cationes de tipo en la cual los centros de los iones coordinados ocupan los
B en la es pin ela y muchos cationes de los sili catos so n ejem- vérti ces de un tetraedro regul ar (Fig. 4.22e). El cálcul o del
plos de coo rdinación 6. valor límite de la relación de radios para la condición según
4.3 COORDINACIÓN DE IONES 211
(el
FIGURA 4.21 Ejemplo s ele empaq uetamiento hexagonal compacto (EHC). (a) Empaquetamiento hexagonal
compacto de molécul as de Cr,o (" huckminsterfullerene") reve lado mediante microscopía electróni ca de transmi-
sión el e alta resolu ción (HRTEM). Esta s moléculas compl ejas de ca rbono son d e origen sintético y no se encu en-
tran en la naturaleza. La esca la esta en nanómetros (nm) : 1nm = 1O Á. (Para un tratamiento más amplio, véase
Curl R. F. y Smalley, R.E ., 1991, Fulleren es . Scientific American, vol. 265, pá gs. 54-63). (b) Ima gen calculada
por ord enador co1110 rép li ca de la i111agen estructural observa da en (a). (a y b el e Wang, S. y Busec k, P. R. 199 1,
Packin g of Cw 111ol ecules ancl relatecl fu ll erenes in crysta ls: A direct view. Chemical Physics Letters, vol. 182,
págs. 1-4) . (e) Il ustración de la estructura del Cr,o, "buck minsterfull erene", nombre dacio en honor del ingen iero
\' filósofo americano R. Buckm inster Full er por su in ve nc ión de la cú pula geodésica basad¿¡ en la estructura del
C(,{J. (di Empaqueta111iento he xago nal compacto a escala muy gra nde, similar al que se da en la v icia ordin aria
en los apilami entos el e tubos el e ace ro, hormi gó n o pl ástico .
la cual cuatro aniones coordi nados se tocan entre sí y están La coordinc1ción 3 o triangu lor es estable entre los lími -
en co ntacto con el ion central , resulta ser 0,225 (Fig_ 4.22/). tes 0,225 y O, l 55 (véase Figs. 4.22g y h) y frecuentemente
Por tanto, es lógico qu e el número común de coordinación en la naturaleza en los grupos iónicos C0 3, NO., y 80 3.
sea 4 para rel ac iones de radios comprendidas entre 0,414 y La coordinación 2 o lin eal (Fig. 4.22i) es mu y rara en los
0,225. La coordinación tetraédrica viene tipificada por el cri stales con enlaces iónicos. Son ejempl os de ella el grupo
grupo SiO.¡ de los silicatos, por el ion A de la espi nela y por uranil o (Uüi'+, el grupo ni trito (N0 2 f 2 y el cobre, con res-
las es tructuras de la esfare lita (ZnS) y el diamante. pec to al oxíge no en la cuprita. Cu20 La Fig . .:J. 24 ilustra los
212 CRISTALOQUÍMICA
1 +X= ~ 1,732
X = 0,732
(al (b) (e)
o e
e
j
A E
t 2 ...!_
3_·.fi= ./i
CF=JAC'-AF 1 =
~ (li'-(~r = J, -}
,fj_
.1 = 0,5 16-FJ
(gl
Adem;is, CC = .1/4 CF. yo que d ce 111 ro
1/".!. de l tetraedro C está 1/4 por encimo de la b,1,e.
cos 30 " = T,1111bié11 CG = 1/2 + l l !X
ff2 + l /2 X
1/1 [/ !, ; .', + 1/ !X = 1/.1 · (),81 (,4') = 11 ,(,] :!4
1, , + 11.' X = cos 30 ' = 0.11(,(,0 = 0.5 7 74
1/ !X = (),(,J2-ll , Í - 0,J 124
l .'! X = íl . 5 77 4 -0.Síl = 0,0 77 4 X = (),225
x = O, 155
FIGURA 4.22 (al Coordina c ión de orclen -8 o cúbi ca de iones X alrededor de ur1 ion A. R.., : R,1. > 0,732. (b) Cond ic io nes límites para la coo rdin a-
c ió n 0'1bica. (e) Coordi nac ión ele orclen-6 u oct,1éclrica ele iones X alrecleclor ele un ion A. R,,: Rx = 0,732 - 0,414. (e/) Condición límite para la
coo rdin ación octaédrica. (e) Coordinació n el e orderi-4 o 1etr,1éclrica de iones X alrededor el e un io n A. R1, : Ry = 0 ,414 -- 0,255 . ((¡ Cond ic iones
límiles par·a J¿i coordina c ión tetraéclr·ic¿1. t,r, l Coordin ac ión de orclen-J o tri ;rngulil r de iones X alrecl eclor de un ion A.!<,,: R.,= 0,22'.> - 0,155. lhl
Condiciones límite para la coordi nación iri,rngular. (iJ Coordinación de orden -~ ,1 lir1e;il ele iones X alrededor ele un ion/\. RA: R, < O, l 55.
4. 3 C OORDINACIÓN D ONES 213
diversos poliedros de coordinación regular en fonción de la Los cationes tienden a compartir el menor número posible de
relación de radios y del número de coordinación . aniones y es raro que co mpartan hasta tres o cuatro aniones.
Aunque raros, se conocen ejemplos de coordinación 5, 7, En este punto consideramos instructivo hacer la relación
9 y IO, que sólo son posibles en estructuras complejas y qu e de las cargas iónicas más comunes, los poliedros de coordi-
son resultado del relleno de intersticios entre otros poliedros nación más corri entes y los tamaños iónicos de los 11 ele-
de coordinación en los cual es los aniones no se empaqueta n mentos más abundantes en la corteza terrestre. Esta
compacta mente . información se ofrece en la Tabla 4.9. El conocimiento de
Los poliedros de coordinación en estructuras determina- esta relac ión será de gran utilidad en el tratamiento subsi-
das ex perimentalmente están frecuentemente distorsiona- gui ente de las estructuras de silicatos y óxidos, así co mo para
dos. Cuanto más pequeño y más polarizante sea el catión una mejor comprensión de las propiedades de las soluciones
coordinador o más grande y más polarizable sea el anión, sólidas (Capítulo 5).
mayor será la di storsión y más amplia será la divergencia
que es de esperar con respecto a los límites teóricos de la re- Reglas de Pauling
lac ión de radios. Además, si el mecanismo de enlace no es Todo cri stal estable, co n su arquitectura interna orden ada,
puramente iónico, las consideracion es de la relución de ra- atesti gua de la intervención de ciertos principios uni versales
dios no pueden ser empleadas con seg uridad para derern1i- que determin an la est ructura de la materia en es tado sólido,
na r los mímeros de coordinación. principi os que fu eron enun ciados por Paul ing en 1929, bajo
Es evidente qu e cada ion de un a estru ctu ra cristalina ejer- la fo rm a ele las cinco reg las sig ui entes:
ce al gún efecto so bre todos los iones restantes : de atracción Regla 1. Alrededor ele cada catión se forma un poli edro co-
si las cargas so n de signo co ntrario, y de repul sión si son del 01·d inado ele ani ones, es tand o determ inada la di stancia ca-
mismo signo. De aquí que los iones ti end an a agruparse en el ti ón-a ni ón por la suma de los radios y el número de
espacio para for mar redes cri stalinas tales que los cationes coo rdin ac ión (es decir. el núm ero ele veci nos más próximos)
estén lo más di stanciados posibl e unos de otros, pero siend o del catión por la relac ión ele los radi os. Esta cues tión fue
co ngruentes con la coordin ac ión de los ani ones, de mod o abo rdada en la sección anteri or.
que resu lte la neutralidad eléc trica. Así, cuando los cationes Regla 2. Prin ci¡Jio de la rnlencia elccrrosrcírico. En un a
comparten ani ones entre ellos. lo hacen de tal modo que se es tru ctura de coo rdinac ión es table la fuerza total de los enla-
sitúan lo más separados posibl e entre sí. Por tanto, los poli e- ces de va lencia que liga n un an ión co n todos los cationes
dros de coordinación formados en torno a cada un o de aqué- próx imos es igual a la ca rga del ani ón. Esta cues tión requ iere
ll os es tán li gados con mayo r frec uencia por los vértices y pm un exam en más profundo. La intensid acl de un en lace elec-
las aristas, pero ge neralm en te no por las caras (Fig. 4.25) trostático puede definirse por el cocie nte en tre la ca rga (::J ele
214 CR ISTALOQUÍM ICA
< 0,1'.iS 2
Vértices de un lrijngulo
O, 15 5 cquil;itero (coordinación
tri .i ngu!Jri
Vértices de un octaedro
0.414 6 (coord ina ción oc taédr ica)
valencia del ion y su número de coordinación (n) expresado ion coo rdinador. Por ejemplo, en el cloruro ele sodi o, el Na+
en va lores abso lutos. El número res ultante, ll amado rnlencia está rodeado por seis ci- vecinos en coordi nació n oc taédrica
elecrrosrática (v.e.), es la medida ele la fu erza ele cualquie ra y cada un o ele los en laces qu e alcanza n al Na+ posee un a
de los enlaces que desd e sus vec inos más próximos llegan al fu erza (v.e.)
-
ele (,~. El ion c1- ¡)osee tambi én se is \ecinos
4.3 COORDINACIÓN DE IONES 215
~ 0,584
T1,0 o!n
_L
1
,~
1
1
/
~ ---- --
(,1) (b) (el
q, Catión
~ Anión
T
1,0
T
1
0,58
l ~ 0,71 - i
FIGURA 4.2 5 (a) Tetraedros co mparti endo los vért ices, fenómeno mu y corriente en las estructuras cristalinas. Aquí, a la distancia cat ión-cat ión se
le da el va lor 1,0 . (b) Tetraedros compartiendo aristas; muy raro. La di stancia catión-catión se reduce de 1 a 0,58 . En este caso se. presentaría la
repuls ión catión-cat ió n, causando una d is to rsión poliédri ca importante. (el Lo s tetraedros comp arten ca ras; este caso no se da nunca cu ando
ambos tetra ed ros es tán ocupados por un catión. La di stanc ia ca tión- ca tión de 1,0 (en a)\' 0,58 (e n hl se redu ce a 0,33. (d) Octaedros compart iendo
lo s vértices, fenómeno co111ún en las es tructura s cristalinas. La di stan cia catió n-cat ión se to111a igual a 1. (e ) Los octa edros compartiendo ar istas son
tambi én comun es. La distancia catión-ca tión se reduce a 0,71 (los cationes están sin embargo mucho más repartid os que en el caso ele los tetrae-
dros co mparti endo aristas; vé ase /J). (() Oc taedros compart iendo caras; ello no es raro en las es tructura s cristalinas. La distanc ia catión-cat ión se
reduce de 1,0 (en d) \' 0,71 (en Í) a 0,58. Esta compartició n de octaedro s es posib le porque la di stancia cat ión-cat ión es 111ayor para octaedros que
para tetraedros. Además los ca tiones en coordinación octaé drica ti enden a tener cargas inferiores (por ej . /v\g2 +, Fe2•) que las el e los cationes en
coord inación tetraéclr ica (por ej. Si 4 •, Al 3 •); por ello, la fu erza repul siva entre ca tio nes contenidos dentro de los oc tiledros es genera lmen te menor
que entre cation es co ntenidos d ent ro ele los tetra edros.
(Na+), de modo que su v.e. para cada uno de los enl aces que mente la carga del Na+ ce ntral (véase Fig. 4.26n) . Así, la
alcanza n el ci - es tambi én 6~. Esto signifi ca que seis enlaces carga sobre el ion ci- está neutrali zada por seis enlaces de ~
entre un Na+ ce ntral y seis vec inos más próximos coordin a- que alcanzan este ion central a partir ele seis iones Na+ (co-
dos oc taéclri ca mente de c 1- neutrali zan co mpl eta y exacta- ordinados octaéd ri camente) . Las Figs . ..i.26b y e ofrecen
216 CRISTALOQUÍMICA
\
\
\
\ ~ N ;1'
! \
1 1 /, '
Número de coordinación C:I
¡, '·- ~
02-
Ion con el oxígeno Radio iónico (Á)
--? -- ~ /
~
-~~ ~ + I i
1.:16(3)
H
Fc 1 1· 0.65 (6)
Ti4 ' 0,61 (6 )
Al 1 + 0,54 (6)
1 0,39(4)
Al '
5i4 +
p 5·t
56+
c4 +
n tetraédri co
3 triangular
0,26 (4)
º·17 (4)
0.12 (4)
- 0,08 (3)
La pri mera column a da la relac ión de los estados ióni cos (valencia) m;í..,