1. ¿Qué es el Derecho Internacional Humanitario?
Según el Comité Internacional de la Cruz Roja el Derecho Internacional Humanitario (DIH) son es:
“El conjunto de normas que, por razones humanitarias, trata de limitar los efectos de los conflictos armados. Protege a
las personas que no participan o que ya no participan en los combates y limita los medios y métodos de hacer la guerra.
El DIH suele llamarse también “derecho de la guerra” y “derecho de los conflictos armados”. El DIH es parte del derecho
internacional, que regula las relaciones entre los Estados. Está integrado por acuerdos firmados entre Estados –
denominados tratados o convenios–, por el derecho consuetudinario internacional que se compone a su vez de la
práctica de los Estados que éstos reconocen como obligatoria, así como por principios generales del derecho. El DIH se
aplica en situaciones de conflicto armado. No determina si un Estado tiene o no tiene derecho a recurrir a la fuerza. Esta
cuestión está regulada por una importante parte – pero distinta– del DIH, que figura en la Carta de las Naciones Unidas”.
Principios y Normas fundamentales del Derecho Internacional Humanitario
Necesidad militar. Es un principio que justifica las medidas indispensables para vencer
al enemigo y que éstas no estén prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario.
Limitación. Principio basado en la prohibición de causar males superfluos e
innecesarios al enemigo y que por tanto, limita los medios y métodos que pueden
emplear las partes en el conflicto armado.
Distinción. Principio que exige que las operaciones sean dirigidas sólo contra objetivos
militares. Se prohíben los ataques contra las personas y bienes civiles. Los que dirigen
operaciones militares están obligados a distinguir el ámbito civil del militar.
Proporcionalidad. Está basado en que los que dirigen operaciones militares no pueden
decidir o realizar un ataque cuando sea de prever que cause, incidentalmente, daños a
bienes civiles o muertos o heridos entre la población civil o ambas cosas, que serían
excesivos con relación a la ventaja militar concreta y directa prevista en el ataque.
Para los casos no previstos, en el Derecho Internacional Humanitario se utiliza el principio de humanidad establecido en
la “Cláusula de Martens”:
“… las personas civiles y los combatientes quedan bajo la protección y el imperio de los principios del Derecho de Gentes
derivados de los usos establecidos, de los principios de humanidad y de los dictados de la conciencia pública”.
Normas fundamentales del derecho internacional humanitario
Las personas puestas fuera de combate y las que no participan directamente en las hostilidades tienen derecho a
que se respete su vida y su integridad física y moral. Estas personas serán, en todas las circunstancias, protegidas y
tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable.
Se prohíbe matar o herir a un adversario que se rinda o que esté fuera de combate.
Los heridos y los enfermos serán recogidos y asistidos por la Parte en conflicto que los tenga en su poder. Esta
protección se extiende al personal sanitario, a los establecimientos, los medios de transporte y el material sanitario. El
emblema de la Cruz Roja o el de la Media Luna Roja es el signo de esta protección y ha de ser siempre respetado.
Los combatientes capturados y las personas civiles que se hallen bajo la autoridad de la Parte adversaria tienen
derecho a que se les respete su vida, su dignidad, sus derechos individuales y sus convicciones. Serán protegidos contra
todo acto de violencia y de represalias, tendrán derecho a intercambiar correspondencia con sus familiares y a recibir
socorros.
Toda persona se beneficiará de las garantías jurídicas fundamentales. Nadie será considerado responsable de
un acto que no haya cometido. Nadie será sometido a tortura física o mental, ni a castigos corporales o tratos crueles o
degradantes.
Las Partes en conflicto y los miembros de sus fuerzas armadas no tienen un derecho ilimitado por lo que atañe a
la elección de los métodos y medios de hacer la guerra. Queda prohibido emplear armas o métodos de guerra que
puedan causar pérdidas inútiles o sufrimientos excesivos.
Las Partes en conflicto harán, en todas las circunstancias, distinción entre la población civil y los combatientes,
protegiendo a la población civil y los bienes civiles. Ni la población civil como tal, ni las personas civiles serán objeto de
ataques, estos solo estará dirigida contra los objetivos militares.