Módulo 5
La negociación en la gestión institucional
Objetivos
Analizar la lógica de los conflictos.
Identificar riesgos y ventajas del conflicto en las relaciones humanas.
Comprender las implicancias de los diferentes posicionamientos respecto
del conflicto para la gestión institucional.
Caracterizar la negociación como alternativa para la resolución de conflictos
en la institución escolar.
Contenidos
La lógica de los conflictos. Clasificación de los conflictos. Diferentes
posicionamientos ante los conflictos el ámbito educativo. El sistema formal de
resolución de conflictos en el ámbito escolar
El RAC como estrategia de resolución de conflictos.
La negociación como estrategia. La alternativa y la decisión de negociar.
Las prácticas de negociación.
Posibles estrategias metodológicas.
Los acuerdos.
Desarrollo del módulo
Introducción
Una de las causas frecuentes de los conflictos en las instituciones educativas en la
deslegitimación de sus actores. En diversas ocasiones, desde las órbitas de conducción
(institucionales o de instancias superiores) deslegitiman al docente y a los equipos
directivos al atender reclamos que deberían haberse planteado al docente en forma
personal pasando por sobre su autoridad. Otras veces, los padres, frente a sus hijos,
deslegitiman al docente criticándolo antes de plantearle las cuestiones en forma personal.
Igualmente desde la docencia a veces se utiliza a los alumnos para canalizar quejas con
los padres o los directivos.
Todo esto influye en el “clima“ institucional y aumenta las posibilidades de que se
generen episodios de violencia en las instituciones.
Un buen clima institucional no es garantía de no tener actos de violencia, pero es
más probable que estos ocurran allí donde impera un “mal” clima por ejemplo, por la falta
de comunicación y la deslegitimación..
Es en este marco donde puede pensarse el aporte de las herramientas de la
negociación en las instituciones educativas.
La implementación de un trabajo de estas características en las instituciones
puede aportar herramientas para “prever” los conflictos y abordarlos antes de que escalen
hacia otros niveles, y permitir la construcción de espacios para recupere el valor de la
palabra y el verdadero diálogo, donde se respete al otro, donde se pueda disentir , y se
puedan compartir las diferentes visiones, pero también donde cada uno asuma su
responsabilidad y ayude a la construcción de posibles soluciones Debido a su reciente
implementación y la ausencia de capacitación oficial en el tema, los conocimientos que los
docentes tienen sobre acuerdos y consejos institucionales de convivencia son vagos, lo
que dificulta el desarrollo de la tarea docente.
De este hecho parten algunas preguntas como: ¿Cuáles son las estrategias que
utilizan los docentes y directivos ante situaciones de conflicto escolar? ¿Cuáles son las
estrategias más efectivas en la resolución de conflictos escolares? ¿Cuáles son las
estrategias de convivencia utilizadas? ¿Cuáles son los temas que producen mayores
conflictos en la escuela y entre qué actores se establecen? ¿Qué tipos de conflictos son
pasibles de solución a través de la negociación? ¿Qué tipos de conflictos son pasibles de
solución a través de la formación de algún tipo de órganos de convivencia institucional?
¿Y a través de un acuerdo institucional de convivencia? ¿Utilizan los docentes
estrategias de negociación para la resolución de conflictos escolares? ¿Recurren los
docentes a los acuerdos institucionales de convivencia para solucionar conflictos entre
alumnos?
En la sociedad de los último años se fueron incrementado los índices de las
condiciones asociadas a la existencia de violencia estructural, como los altos niveles de
pobreza e indigencia en grandes sectores de la población en situaciones de
vulnerabilidad, marginación y exclusión, tasas altas de desempleo, discriminación abierta
o solapada, un sistema de justicia deficiente y otros factores que generaron una
polarización social que alcanzó su mayor dimensión en algunas zonas y que tuvo como
consecuencia la creación de una brecha cada vez más grande entre sectores de altos
ingresos y sectores que luchaban por su supervivencia diaria.
En este proceso y en este marco social las instituciones y las escuelas deben
trabajan incansablemente para la inclusión social y para “una escuela para todos”.
El aprendizaje y la generación de nuevas conductas y pautas de trabajo escolar
tienen como propósito el establecer estos nuevos marcos para la vida del ciudadano a
futuro, prometiendo así, un impacto final en la sociedad en su conjunto.
La negociación promueve la formulación de acuerdos para resolver problemas
actuales, salvaguardar las relaciones y prever, de esta manera, necesidades futuras de
los diversos actores escolares. En cuanto a las ventajas de la negociación y la mediación
se encuentran:
crean un ambiente más relajado y productivo de trabajo escolar, mejorando del
clima de la escuela en general;
contribuyen a desarrollar actitudes de respeto e interés por el otro;
ayudan a reconocer y valorar los sentimientos, intereses, necesidades y valores
propios y los de los otros;
aumentan el desarrollo de actitudes cooperativas en el tratamiento de los
conflictos, al buscar juntos soluciones satisfactorias para ambas partes;
aumentan la capacidad de resolución de conflictos de forma no violenta.
favorecen la
autorregulación a través de la búsqueda de soluciones autónomas y negociadas;
disminuyen el número de conflictos y, por lo tanto, el tiempo dedicado a
resolverlos;
reducen el número de medidas disciplinarias, aumentando la efectividad en la
reducción de las conductas inadecuadas;
disminuyen la intervención de adultos, que es sustituida por la de los alumnos
mediadores o por los mismos disputadores;
contribuye a la renovación de la cultura propia de cada escuela;
promueven la adquisición de habilidades prácticas en el docente para la
conducción de la clase y
promueven la comprensión de la diversidad y la reducción de los prejuicios.
En cuanto a las ventajas de formación de acuerdos institucionales se encuentran
las siguientes:
promueven relaciones y formas diferentes de actuar en ante transgresiones o
faltas disciplinares;
abren espacios de reflexión y de diálogo entre docentes y alumnos, y entre
alumnos;
generan compromiso y sentido de pertenencia por parte de docentes y alumnos;
reducen las acciones tendientes a promover mecanismo expulsivos, evitando la
exclusión y vulnerabilidad de los adolescentes;
Generan aprendizajes de conductas sociales favorables para el desarrollo de
futuros ciudadanos;
preparan a los estudiantes para el ejercicio de una plena ciudadanía, defendiendo
sus derechos y cumpliendo con sus obligaciones, en un marco democrático y
fomentan el consenso y el trabajo en conjunto, para la acción y prevención de
conflictos escolares.
Es por todo lo mencionado que resulta de importantísimo valor, que todos lo
docentes en ejercicio, conozcan y puedan aplicar toda la gama de estrategias que tienen
a su disposición y alcance para lograr mejorar el clima en las aulas, en los patios y en
toda la institución educativa.
Conflicto
Según la Real Academia Española (2009) :
“conflicto es sinónimo de “combate, lucha, pelea, problema, cuestión, materia de
discusión”.
Generalmente se asocia a esta palabra con connotaciones negativas, aunque en
la actualidad la tendencia es pensar en el conflicto como factor de cambio y crecimiento.
El conflicto puede ser benéfico, puede posibilitar al cambio, brindar espacios de
reclamos, fortalecer relaciones y buscar soluciones. Puede ser perjudicial porque el
conflicto consigue desgastar las relaciones humanas, puede acarrear situaciones de
violencia.
Esto significa que los conflictos consiguen escalar, pueden no solucionarse y
perpetuarse. Pero este análisis no se trata de esclarecer si el conflicto es benéfico o
perjudicial, sino de indicar que simplemente existe y que forma parte de las relaciones
humanas. Existen conflictos entre las áreas y ámbitos en los que se desarrolla la vida
cotidiana de los seres humanos (individuos, grupos, instituciones, comunidades).
En este módulo se abordará el conflicto desde la perspectiva social y educativa.
Conflicto social
Se refiere al amplio espectro de la interacción e interrelación humana. Desde
este punto de vista se aduce que la convivencia social es considerada una fuente
importante de conflictos, por lo tanto al considerar los conflictos como parte de la vida
humana, se debe considerar como parte de la vida escolar.
Según lo propuesto por Rozemblum de Horowitz, Sara (2008) teniendo en cuenta
a Lewis A. Coser:
“un conflicto será social cuando transciende lo individual y proceda de la propia estructura
de la sociedad”. (Pág. 78)
En síntesis: el conflicto es, un desacuerdo de ideas, intereses o principios entre
grupos o personas. Se manifiesta dentro de un proceso que implica la insatisfacción de
las partes, desacuerdos o incumplimiento de pautas establecidas con anterioridad.
Existe una idea muy difunda que es ver el conflicto escolar como algo negativo y
por lo tanto confundirlo con violencia. Es importante marcar la diferencia entre ambos
conceptos.
Puede considerarse que la violencia es una situación en que dos o más individuos
se encuentran en una confrontación verbal, psicológica y /o física, en la cual una o todas
las partes resultan perjudicadas, siendo afectadas en diferentes niveles. Esta situación de
violencia puede ser producto de de una serie encadenada de factores que se dan en un
contexto propicio o no, para que esto ocurra.
Es importante aclarar que el conflicto no es sinónimo de violencia, ni de disputa, ni
de controversia disciplinaria ni de pelea, sino que la violencia logra ser producto del
conflicto no resuelto o ignorado.
El conflicto significa la divergencia de intereses percibida o la creencia de que las
aspiraciones actuales de las partes no pueden alcanzarse simultáneamente. Se dice que
la divergencia es percibida, pues la percepción tiene impacto directo en la conducta y allí
está unos de los orígenes del conflicto.
Según el Ministerio de Educación Argentino en su Programa de Nacional de
Mediación (2000) , señala al conflicto como:
“una serie de procesos complejos interaccionales que se construyen recíprocamente entre
dos o más partes”. El conflicto, como fase de un proceso, nace, crece, se desarrolla, se
transforma, es decir, pudiendo desaparecer y /o disolverse, permanecer relativamente
estacionario, no resolverse, o crecer a niveles mayores de confrontación entre las partes.”
En este caso se formula el concepto de proceso teniendo como base el no
concebir el conflicto como un momento puntual, ni estático, sino como dinámico,
cambiante.
De todas estas nociones de conflicto se puede agregar que el conflicto no debe ser
considerado netamente como algo negativo, sino por el contrario, como elemento positivo,
dinamizador de acuerdos y pactos. A través de ellos se puede aprender a construir y a
regular normas, en ambientes democráticos.
Clasificación de los conflictos
La clasificación o los tipos existentes de conflictos brindan una aproximación hacia
su entendimiento y comprensión. Para analizar en profundidad los conflictos se deben
diferenciar algunos aspectos de ellos. Según lo propuesto por Koch, S. y Girad, K. (1999)
, teniendo en cuenta lo enunciado por Moore:
(…) “existen básicamente dos tipos de conflictos, los innecesarios y los genuinos. Los
primeros tienen origen en inconvenientes de comunicación y percepción. Los segundos
surgen de diferencias concretas”.
En cambio para Deutsch, en la misma obra, indica que:
(…) “los conflictos se clasifican en seis tipos; los verídicos, que son conflictos que existen
objetivamente, los contingentes, que son situaciones que dependen de circunstancias que
cambian fácilmente, los desplazados, que son conflictos desplazados de un conflicto
central, los mal atribuidos, que se expresan entre partes que no corresponden, los
latentes, en los cuales el conflicto no sale a la luz y los falsos, que se basan en malas
interpretaciones o percepciones”. (Pág.53)
Otra clasificación de conflictos se da entre los llamados ponderables e
imponderables. Los primeros suelen ser conflictos recurrentes, en los cuales se puede
anticipar su aparición. En cambio, en los imponderables, no hay indicios ni indicadores de
posibles conflictos.
Posible evolución del conflicto
De acuerdo al abordaje de los conflictos, estos pueden proliferar, es decir,
extenderse y abarcar temas más amplios y generales. Pueden polarizarse, es decir, las
partes que forman el conflicto se aíslan formando alianzas. El conflicto también puede
contagiarse, es decir extenderse hacia otras unidades que no se encontraban en conflicto.
En último caso, se dice que los conflictos pueden escalar. Frecuentemente existe
una demora para actuar ante el conflicto. Esto puede deberse a la demora en conocerlo,
aceptarlo o incluso reconocerlo. También se demora en actuar porque se piensa que el
conflicto se resolverá o diluirá naturalmente. Sin embargo, no es común que las
situaciones de conflicto se diluyan o permanezcan estáticas. Por el contrario, se produce
el fenómeno de escalada anteriormente nombrado.
La escalada de un conflicto puede iniciarse por polarización del mismo, y en varios
casos, se pierde el punto inicial del origen del mismo, quedando al descubierto solo
luchas internas por intereses de grupos en pugna.
Características de los conflictos en el ámbito educativo
En el ámbito educativo los conflictos se pueden originar por diferentes cuestiones,
los móviles del conflicto pueden ser muy específicos. Sin embargo, en esta investigación
se aproximará solamente al estudio de los conflictos que se originan entre alumnos.
Existen indicadores que deben analizarse, al indagar sobre conflictos, que se dan
entre los alumnos en un establecimiento educativo, según Martínez Zampa, D. (2008)
son:
(…) “persistencia, simultaneidad, y abundancia”.
La persistencia indica la duración en el tiempo. Algunos conflictos entre alumnos
perduran e interfieren así en la vida de la institución educativa. Los conflictos pueden
darse en simultáneo, es decir, pueden coexistir varios conflictos entre diferentes grupos
de alumnos, lo que es frecuente en los establecimientos educativos. Por último, la
abundancia alude a la cantidad y variedad de conflictos.
Al presentarse un conflicto es necesario que se realice una intervención oportuna
del mismo. Esta tarea, al tratarse de conflictos entre alumnos, estará a cargo de
preceptores, docentes y directivos.
Estos actores deberán analizar en profundidad el conflicto, detectar sus orígenes,
mirar más allá de la disputa, analizar la estructura del conflicto, y las posibles acciones
frente a él, que podrán ser: reconocerlo, ceder, enfrentar la situación, ignorarlo,
solucionarlo o intentar un acuerdo. El análisis global del conflicto a partir de las variables
desarrolladas posibilitará el rol del agente educativo que desarrolle las estrategias
necesarias para actuar ante él.
Conflictos escolares que se producen con mayor frecuencia
Los conflictos entre los alumnos se pueden dar por diferentes motivos. Pueden
ocurrir por discriminación y rechazo, rivalidades entre grupos establecidos, como por
ejemplo la existencia de diferentes tribus urbanas en el mismo establecimiento educativo,
malos entendidos, uso de espacios y bienes, relaciones de noviazgo entre alumnos,
pérdida o rotura de útiles escolares, violencia verbal, como el uso de apodos o motes,
embarazo adolescente (por las situaciones especiales y contemplaciones hacia la alumna
embarazada en rechazo de sus compañeros), por el acceso y distribución de los
alimentos del comedor o merienda reforzada, por el desarrollo de un proyecto educativo,
por el viaje de egresados, entre otras cosas. Es decir, pueden existir tantos conflictos
diferentes como alumnos se analicen. Pueden existir tantos conflictos diferentes, como
escuelas se observen.
Uno de los conflictos quizás más analizados en al ámbito educativo, en los últimos
años, es el fenómeno de bullying, derivado del ingles bull, matón.
Características del Bullying o intimidación entre iguales
De acuerdo al análisis de Martínez, J. y García, A. (2002) el termino bullying,
matonismo o intimidación entre iguales, alude a conflictos entre alumnos en donde puede
verse involucrado cierto grado de violencia, ya sea verbal o física, tiende a organizar
conflictos que se repiten y prolongan en el tiempo, dentro o fuera del aula. Este tipo de
conflicto suele ser provocado por un alumno o un grupo de alumnos, los que ofician de
intimidadores, contra otro alumno u otro grupo de alumnos que son intimados, que no
pueden por si mismos, desvincularse de esa situación que se genera.
El bullying puede persistir gracias a la ignorancia, negación o lentitud en el
accionar para resolución del mismo, por parte de las personas que se encuentran a cargo
de los alumnos en ese espacio y tiempo determinado.
Si bien no es un fenómeno novedoso, por su estudio y evaluación de alcances, ha sido
tratado como conflicto educativo en los últimos años, ya que su trascendencia puede
extenderse a toda la comunidad educativa, siendo un conflicto de fácil escalada. Las
conductas asociadas al bullying pueden ser muy difíciles de detectar, siendo muy sutiles y
muy fáciles de perpetuarse en la cotidianeidad escolar.
En las víctimas o agredidos produce miedo y rechazo al contexto en donde se
desarrolla la intimidación, provocando por ejemplo, bajo rendimiento escolar. Siendo que
estas situaciones se desarrollan entre adolescentes, la mirada y la atención hacia estos
sucesos debe ser considerada una tarea elemental.
Justamente es la adolescencia una etapa de transición entre la infancia y la vida
adulta, que puede estar acompañada de padecimientos y sufrimientos, es importante que
el adolescente se desarrolle adecuada y positivamente, con el correspondiente
acompañamiento del mundo adulto, siendo este un tema significativo, ya que los modelos
afectivos y emocionales se encuentran en constante cambio en esta etapa. Algunos
alumnos que son víctimas del bullying sufren de baja autoestima.
El alumno agresor consigue desarrollar resistencia al cambio, por generar nuevos
hábitos violentos no tratados a tiempo, que luego podrán atravesar las paredes del
ámbito educativo, convirtiéndose en un conflicto social y personal para el alumno. No se
debe olvidar que a la escuela secundaria le incumbe desarrollar las habilidades sociales
para vivir en comunidad.
Los alumnos que no participan directamente del bullying lo hacen como
observadores. Generalmente suelen tomar dos posiciones. Por un lado pueden negar el
conflicto por miedo a convertirse en nuevas víctimas, observándolo desde el exterior y
evitando inmiscuirse, lo que genera insensibilidad y apatía hacia el conflicto. La
solidaridad y el respeto mutuo es otra habilidad social de la que debe ocuparse la escuela
secundaria.
Por otro lado, los alumnos pueden tomar partido, tanto hacia el agresor o grupo
agresor o hacia el agredido o grupo agredido.
Sin la intervención de un adulto significativo, es poco frecuente que los alumnos
participen en el bullying desde una perspectiva conciliadora.
Con respecto al contexto educativo, el bullying puede contribuir a un ambiente hostil, tanto
para enseñar como para aprender.
El sistema formal de resolución de conflictos en el ámbito escolar
En la organización del sistema educativo argentino, los sistemas formales de
resolución de conflictos se fundan en procedimientos establecidos por leyes, decretos,
reglamentos, entre otros instrumentos legales.
Este marco legal y formal se encuentra netamente vinculado con las normas y
sanciones disciplinarias.
En lo que compete a los alumnos, los procedimientos de gestión de conflictos se
asocian a los regímenes disciplinarios que establecen sanciones para castigar faltas
cometidas. Según Barreiro, T. (2000) :
“Los reglamentos tradicionales establecen las obligaciones de los alumnos y las
sanciones disciplinarias siguiendo un paradigma individualista, normativo y punitivo.”
(Pág. 45)
Las normas disciplinarias dictadas por la escuela intentan mantener el orden y la
disciplina. Cuando algún alumno las corrompe, es necesario identificarlo para aplicar la
sanción correspondiente. Generalmente esta situación y su amplia difusión sirven de
ejemplo, o al menos eso intenta, para impedir que esa conducta se reitere.
El paradigma que nombra la autora hace referencia a una concepción verticalista
de la autoridad, donde la obediencia es considerada un gran valor en el alumno. Aquí se
cuestiona nuevamente la función de la escuela secundaria, que tiene como misión formar
alumnos críticos, transformados y trasformadores.
Las sanciones formales establecidas parten desde llamados de atención,
amonestaciones, suspensión, hasta la expulsión. Si bien ningún alumno puede ni debe
quedar excluido de la escuela, por la obligatoriedad de la escuela secundaria, el alumno,
en esta última instancia, es trasladado a otra institución educativa, otorgándole el pase
correspondiente.
Para finiquitar el proceso punitivo, los directivos suelen encontrarle al alumno
expulsado matrícula en otra escuela, generalmente perteneciente al mismo distrito
escolar, con lo cual lo único que logran es trasladar el conflicto a otra institución
educativa, pero sin resolverlo.
Si bien en los últimos años existe una tendencia a elaborar acuerdo, códigos o
consejos de convivencia escolares, muchas veces éstos solo se tratan de decálogos
elaborados unilateralmente por docentes y directivos en donde solo hay deberes que los
alumnos deben cumplir para no ser sancionados. Cuando los acuerdos de convivencia se
realizan sin consenso de los alumnos, dejan de serlo en sí mismos, perdiendo toda
validez y funcionalidad originaria. La constitución de un código o sistema de convivencia
requiere la inclusión de todos los actores de la comunidad educativa. Debe surgir como
producto de un proceso de consenso, cambiando la resolución de conflictos hacia un
paradigma comprensivo, humanista, integrador, democrático, atento a la totalidad de las
necesidades de sus integrantes.
Resolución alternativa de conflictos escolares. Negociación educativa
Los procedimientos de Resolución Alternativa de conflictos (RAC)
No solo en el ámbito educativo, sino también en el ámbito legal y empresarial,
existen alternativas y diferentes opciones a la hora de solucionar conflictos.
Si se busca una alternativa ante un conflicto, este no se soluciona, pero buscar la
alternativa es un indicio del comienzo de una negociación.
En cambio, si se buscan opciones de resolución de conflictos, en este caso se
trata de encontrar posibles soluciones para resolver los mismos. Esas posibles soluciones
pueden formar parte de un acuerdo. En un acuerdo se necesita que las partes que
intervienen en el conflicto convengan una posible salida.
Si las partes no concuerdan, se llaman alternativas a las respuestas individuales
que cada parte ofrece a realizar, aún sin consentimiento final de ambas partes. Es por ello
que en este caso no se habla de solución del conflicto, como proceso final.
En cuanto a la negociación, que el segundo paso luego del acuerdo, se dice, que
es un procedimiento en el cual las partes intentan resolver su conflicto sin la intervención
de un tercero. Para ello es indispensable que las partes intervinientes asuman el control
total de sus disputas o conflictos.
Si las partes se encuentran en proceso de negociación, pero esta no es efectiva y no
logran llegar a un acuerdo concreto que inicie la resolución de conflictos, se puede aplicar
otra estrategia de resolución alternativa de conflictos, que es la mediación.
En la mediación, un tercero, es decir, un personaje neutral, ayuda a crear y a
sostener un espacio que le permita a las partes abordar sus conflictos desde una
perspectiva constructiva para lograr resolverlos. Se dice que la mediación es una
negociación asistida por un personaje imparcial. Pero este personaje debe conocer en
profundidad los orígenes del conflicto, según la perspectiva de ambas partes, además de
conocer en profundidad las características y normativas que rigen la negociación y la
mediación.
En general, implementar la RAC implica la aplicación de métodos, estrategias,
medios y modalidades de resolución y acción ante conflictos, de maneta novedosa, las
cuales tienen una base esencialmente democrática, centrándose en el otorgamientos de
espacios donde sean las mismas partes involucradas quienes discutan los temas que les
atañen y quienes decidan sobre qué solución darles.
Orígenes de la RAC
Estos ejemplos de procesos se comenzaron a utilizar para resolver conflictos sin
acudir a los tribunales de justicia. Este movimiento, originario del ámbito judicial, para
resolver conflictos como alternativa a un juicio, se ha extendido a áreas empresariales,
laborales, y en los últimos años, al ámbito educativo.
La función de este procedimiento no es solamente resolutiva, sino que también
son de utilidad en el proceso preventivo del conflicto y en la organización administrativa
en general, de la institución que los utilice.
Dentro de la RAC la mediación es la que adquiere gran importancia por su funcionalidad y
eficacia. Se trata de una negociación llevada a cabo con la ayuda de una tercera persona,
que no es un juez, ni tampoco un árbitro, ya que no posee poder de imponer un resultado
a las partes del conflicto.
La mediación en la Argentina es utilizada desde hace más de diez años, en etapas
prejudiciales de conflictos en el orden de lo civil y lo patrimonial. Surge de la ley 24.573
del año 1995, que entró en vigencia en abril de 1996.
En otros países, la mediación, como instancia prejudicial, surgió hace varias
décadas atrás, por ejemplo en Estados Unidos, durante la década del 1930. En general,
esta instancia es preferida por los ciudadanos por ser en sí un medio de resolución de
litigios pacífico, las partes tienen el poder de buscar sus propias soluciones, sin
intervención de un juez (solamente asisten en el proceso abogados), favorece la asunción
de responsabilidades ya que cada parte internaliza la resolución, siendo protagonista de
su propuesta, además de aclarar la comunicación y mejorar las relaciones.
Los beneficios, tanto para el ámbito judicial como laboral, en primera instancia, se
reflejaron con el ahorro de tiempo y costos, comparándolo con un litigio.
Implementación de la RAC en la educación
La mediación educativa surge dentro de la comunidad Cuáquera de los Estados
Unidos ampliándose así los numerosos campos de aplicación de la misma. Teniendo en
cuenta que la mediación educativa implica la incorporación de habilidades de
comunicación, la escuela debe ser el lugar inicial para aprenderlas y apropiarlas.
En el ámbito educativo, el sistema de resolución de conflictos formal, también
genera costos altos, no solo de tiempos, sino también emocionales. Teniendo en cuenta a
los alumnos, en el sistema educativo en general, no incluye la prevención ni el
tratamiento alternativo de conflictos.
Desde el retorno al orden constitucional en nuestro país, a fines de 1983, educar para la
construcción y el afianzamiento de la democracia se constituyó en uno de los principales
objetivos para la escuela a la que, durante la dictadura militar, se le había asignado
fundamentalmente un papel de disciplinadora social .
Es en esta coyuntura socio-política, donde cobra sentido la Mediación, entendida
en su dimensión más profunda de instrumento de transformación social.
En los sucesivos años se vieron incrementados los conflictos de convivencia
escolar, particularmente en el nivel medio. Luego, con la reforma educativa se incluyen
espacios destinados a la formación ciudadana, la educación para la paz y los derechos
humanos, en todos los niveles del sistema educativo. No obstante, el crecimiento de
conflictos y de expresiones de violencia en las escuelas continúo en aumento.
La negociación educativa y sus orígenes
El conflicto interpersonal es una de las formas más simples de relacionarse en la
sociedad. La escuela, es una viva reproducción de las realidades de la sociedad. Es por
ello que el conflicto entre alumnos también forma parte de la realidad educativa. Para
resolver conflictos en la escuela, es necesario tener desarrolladas las habilidades y las
capacidades de la comunicación. Construir estos saberes, a partir de la experiencia de
socialización que permite la escuela, implica incrementar las capacidades no solo para
actuar dentro de la escuela, sino también en sociedad.
Según lo propuesto por Rozenblum de Horowitz, S. (2008) basándose en los
conceptos teóricos de Larson K. existen tres tipos de habilidades sociales para la
resolución de conflictos y la negociación
Las primeras con las habilidades de interacción, es decir, conductas observables
como compartir, hablar sin interrumpir al compañero o a un adulto, aceptar críticas, entre
otras actitudes.
Las segundas habilidades son las cognitivo-sociales, incluyen una amplia variedad
de habilidades de pensamiento que son aplicables a una gran cantidad de situaciones de
la vida social. Algunos ejemplos de estas habilidades son: la empatía, identificar peligros
sociales y analizar sus consecuencias, postergar satisfacciones inmediatas en busca de
futuras de mayor calidad, pensar en alternativas posibles para la resolución de un
conflicto, para ejemplificar.
Por último se encuentran las habilidades de autocontrol que se caracterizan por
ayudar a prevenir conductas antisociales que llevan a conflictos, como por ejemplo,
controlar la ira y reconocer los impulsos de agresión, tanto física como verbal, para
detenerlos.
En la Argentina, fundamentándose en la misión de la nueva escuela secundaria,
se introducen en ella, acciones orientadas al aprendizaje y desarrollo de las habilidades
para la vida, de utilidad para un abordaje diferente de los conflictos, ya sean estos de
origen escolar o social.
Del Primer congreso Mundial y V Congreso Nacional de Mediación, realizado en la Cuidad
de Hermosillo, México (2005) , se extrae:
“Los principios y valores de la mediación la convierten en una vía que, en caso de incidir
en las instituciones sociabilizadoras fundamentales, como son la familia, la escuela y la
comunidad, está llamada a ser protagonista en la construcción de una cultura de la paz y
de la concordancia.”
“En la medida en que la práctica de la mediación se generalice y los mediados aprendan a
negociar asociativamente y a experimentar el crecimiento y la transformación moral a la
que se apunta, el modelo transformativo de la mediación, se revalorizará como
movimiento social y contribuirá al desarrollo de democracias reales en nuestra aldea
global.”
Desde este punto de vista, un proyecto de esta envergadura, enfocado en la
escuela, es de importancia vital, siendo la escuela la primera institución socializadora por
excelencia para los adolescentes.
El proceso de mediación tiene por objetivo conseguir mejores soluciones para
todos, abarcando la totalidad de las necesidades que las partes involucradas en el
conflicto expresan tener. En este caso las mejoras y los aprendizajes parten desde lo
moral, lo ético, lo actitudinal y procedimental.
Características de la negociación educativa
La negociación es un procedimiento que forma parte de la RAC. El él, dos o más
personas intentan resolver de forma voluntaria sus conflictos o diferencias con el objetivo
de encontrar una solución. Generalmente la solución se trata de una decisión conjunta
sobre el tema común que atañe a las partes.
La negociación requiere que los protagonistas identifiquen los puntos en los que difieren,
los informen e indiquen una forma posible de solucionarlos. Se esta forma se expresan,
mediante la oralidad, varias soluciones posibles al conflicto.
Su característica más importante es que la negociación carece de reglas fijas.
Aparentemente, se trata de un intercambio de propuestas, pero va mucho más allá de
eso.
Se caracteriza por: ausencia de violencia física o verbal, el poder empleado es el
del convencimiento (2008) . El paso siguiente de la negociación consiste en llegar a un
acuerdo.
Dado que el proceso de negociación no es un proceso mediado por terceros, los
participantes del conflicto se guían a sí mismos en el proceso de expresar lo que
necesitan.
La negociación puede ser cara a cara, entre una persona y un grupo, entre dos o
más grupos. Puede darse de forma espontánea o bien puede organizarse en forma de
ritual. Puede llevarse a cabo entre docentes entre sí, entre alumnos entre sí, entre
docentes y alumnos, entre directivos y docentes, lo que significa que no se tiene en
cuenta el nivel jerárquico, sino por el contrario, todos los actores escolares pueden
utilizarla por igual.
En la negociación se busca que los criterios a los que se arriba luego de la misma
sean legítimos, es decir, sean justos, equitativos. Es importante que la negociación no se
convierta en una charla agresiva o intimidadora, por el contrario, las partes jamás deben
ceder frente a presiones o intimidaciones.
Desde luego, otro de los fines que tiene la negociación es cuidar o mejorar las relaciones
interpersonales, siendo el caso particular de la escuela, el lugar donde los alumnos pasan
gran parte de día, por ello es vital mejorar y contribuir a una buena convivencia.
Otro de los puntos importantes a favor de la negociación es el compromiso. Luego
de producirse el acuerdo, si es que es posible arribar a él, el compromiso a llevarlo
adelante es fundamental para asegurar el proceso de negociación y su efectividad. Sin
compromiso, no hay acuerdo que se pueda implementar en el tiempo. El resultado de la
obtención de un acuerdo es muy importante, ya que las partes intervinientes en el
conflicto pueden darse cuenta de que existen intereses compartidos por ambos.
Por lo tanto, negociar debería ser una actividad habitual en la vida escolar, ante un
conflicto, correspondería ser la primera actitud a tomar en cuenta como medio para llegar
a un acuerdo.
La negociación debe aprenderse en la escuelas como una habilidad que consiste
principalmente en el valor de la comunicación. Las partes se deben hacer entender,
deben explicar sus opiniones y diferentes puntos de vista, deben exponer sus ideales e
informar cuales son las posiciones o intereses que han de tomar para proponer un
acuerdo.
Negociar es intercambiar ideas con el fin de arribar a determinados objetivos sin
utilizar la violencia, sea física o verbal. Lo que las partes reclaman durante la negociación
se denomina intereses, y son las necesidades, deseos, cuestiones que se intentan
satisfacer con el pedido o el reclamo. Justamente cuando se trabaja con los intereses se
pueden encontrar opciones de manera creativa.
Tipos de abordaje para la negociación
Según lo propuesto por Rozenblum de Horowitz, S. (2008) teniendo en cuenta a
Deutch, M. existen tres modelos de resolución de conflictos, que están íntimamente
relacionados con los motivos del conflicto, a saber: competencia, cooperación e
individualismo.
La competencia se refiere a la oposición o rivalidad de una persona a prosperar o
a mejorar a expensas de otra.
En contraposición, la cooperación indica que cada parte valorará la propuesta
presentada buscando la prosperidad mutua.
El individualismo no se contrapone directamente al planteo o a la propuesta de las
partes intervinientes en el conflicto, sino que lo único que busca es su propio beneficio
personal.
Individualismo
La negociación desde este modelo propone varios temas, a sabre: teniendo en
cuenta el acuerdo, solo debe existir una de las partes beneficiada, es decir, solo una
parte debe obtener resultados positivos. Solo se considera o se busca la ganancia
personal, sin importarle lo que le ocurre a la otra parte, justamente es este detalle, lo que
la diferencia principalmente de la negociación por modo competitivo. Por último, no
expresa interés por los sentimientos o emociones de la otra parte del conflicto.
Este tipo de negociación, si se utiliza frecuentemente suele dañar las relaciones
entre las partes y volverse ineficiente, por sus resultados poco democráticos.
Cooperativismo
La negociación desde este modelo se define por la obtención de un acuerdo, es
decir, una resolución conjunta, sin persuasiones negativas de ninguna de las partes, en
donde los segmentos intervinientes del conflicto obtienen resultados positivos, por igual,
este tipo de negociación se la conoce como ganar-ganar.
En esta clase de negociación los esfuerzos por llegar al acuerdo se aúnan, ya que
las partes intervinientes se consideran compañeros, por lo tanto se prefiere prevalecer la
relación futura, decisión común y consciente de ambas partes.
Las estrategias que generalmente se utilizan para llegar al acuerdo son: escuchar,
explicar, colaborar, entre otras.
Aquí se busca la empatía, es decir, saber posicionarse en el lugar del otro para
poder entender sus opciones y alternativas para la resolución del conflicto. El objetivo final
es que ambas partes arriben juntos a la meta, con un acuerdo sólido que provea
beneficios mutuos, para resolver los conflictos.
El acuerdo debe ser justo, sólido y verdadero. Esto originará un acuerdo genuino,
perdurable en el tiempo.
Este tipo de negociación se conocer como ganar- ganar o de la satisfacción mutua,
ya que ambas partes son beneficiadas por el acuerdo que se ha decidido honrar.
Competencia
La negociación desde este modelo se caracteriza por tratarse de un juego donde
se gana o se pierde; es decir, se consiguen los objetivos sin importar las partes
intervinientes. Suele ser agresiva; pueden utilizarse estrategias emocionales, como llantos
y gritos para persuadir a las partes.
Se suelen imponer los objetivos de la negociación, exagerando y hasta mintiendo.
Generalmente no existe mucho margen para la negociación, ya se suelen adoptar
posicionamientos extremos desde el inicio de la misma.
En este tipo de negociación se consideran que las concesiones para llegar a un
acuerdo denotan debilidad por parte de los involucrados en el conflicto.
La negociación basada en el modelo competitivo se conoce como ganar-perder,
porque solo se busca ganar a expensas de la otra parte, que pierde.
Evidentemente si se sigue con este modelo de negociación, ocasionalmente las
partes podrán llegar a un acuerdo. En estos casos en los cuales la negociación se
mantiene desde un modelo netamente competitivo, los plazos para la resolución de
conflictos suelen dilatarse, generalmente el conflicto escala y la negociación es
improductiva. Es entonces, que se plantea la necesidad de aplicar otra estrategia de
resolución alternativa de conflictos, como por ejemplo, la mediación.
Teniendo en cuenta el análisis de los tres modelos de negociación, Girad, K. y
Koch, S. proponen (1999) para la implementación escolar el modelo cooperativo, como
el destinado a implementarse en escuelas, sobre todo cuando hablamos de resolución de
conflictos entre los alumnos, por tratarse de un modelo no agresivo, que prevalece la
relación entre pares y busca buenos resultados para ambas partes. Las autoras proponen
seis pasos básicos para llevarlo a cabo, saber:
acordar negociar de forma cooperativa;
conocer y reconocer los diferentes puntos de vista, es decir, ser empáticos con el
otro;
encontrar intereses comunes con el objetivo de que ambas partes resulten
satisfechas;
crear a partir de esos intereses, opciones en las que ambas partes ganen;
evaluar concientemente esas opciones y sus consecuencias en cada una de las
partes, y por último,
elaborar un acuerdo sólido, genuino y duradero.
La primera opción para la resolución de conflictos escolares, sobre todo tratándose
de adolescentes, debería ser la negociación, porque cuando se la aborda correctamente,
permite a las partes una libertad completa para resolver su conflicto de manera conjunta.
Esta experiencia suele ser altamente satisfactoria, creando sensaciones de
bienestar entre ambas partes, autocontrol e incremento de la autoestima. Para ello es
necesario formar alumnos avezados en la negociación cooperativa. Si de todas formas la
negociación no resulta, o no es beneficiosa para las partes involucradas, será necesario
buscar otras opciones, que en las RAC, es la mediación educativa.
Actividades
Analice los términos de la siguiente formulación de un acuerdo.
En la negociación el acuerdo es fundamental. Ponemos a disposición un modelo para
iniciar un acuerdo entre docentes y alumnos. Este documento es un modelo pedagógico
de iniciar un compromiso de colaboración, no solo para los alumnos, sino también,
aplicable a toda la comunidad educativa.
Yo,___________________________________________________ alumno del curso
________________ me comprometo a cambiar las siguientes conductas que perjudican
mi desempeño en los estudios y el trabajo del profesor/a y mis compañeros/as:
1.
2.
3.
4.
5.
De este mismo modo, la escuela y mi familia se comprometen, si yo cumplo con mi
compromiso a:
1.
2.
3.
4.
5.
Observaciones:
El presente acuerdo y compromiso deberá ser revisado a fin de mantener las vigentes los
compromisos redactados.
A continuación reflexione y haga luego una puesta en común constructiva: sobre las
siguientes preguntas que le pedimos responder.
a) ¿Qué capacidades y competencias serían de utilidad para el docente en una
capacitación de este tipo?
b) ¿Por qué cree usted que un proyecto de este tipo puede ser altamente positivo en la
comunidad educativa? ¿Cuáles son las ventajas que ofrece la aplicación de las técnicas
de Resolución Alternativa de Conflictos?
c) ¿Cuáles deben ser las características y requisitos que tiene que reunir una escuela
para resolver positivamente los conflictos que se suceden en ella?
d) ¿Cuáles cree usted que son las habilidades para la vida que la escuela debe promover
en cada nivel educativo?
e) ¿Cuál/les cree usted que son los puntos fundamentales para mejorar la convivencia en
la escuela?