Cabe resaltar que en el proceso de selección de personal de las empresas
la tendencia va enfocada a poner al candidato en situaciones de fuerte
estrés o incomodidad para así poder examinar su reacción y su capacidad
para lidiar con sus emociones.
El psicólogo de las organizaciones Jonathan García-Allen explica: “La
época en que los procesos de selección de personal se basaban en la
experiencia laboral y los conocimientos técnicos pasó. Actualmente, el
método ha evolucionado y los aspectos relacionados con la Inteligencia
Emocional, como las habilidades interpersonales y la gestión de las
emociones, han cobrado un protagonismo clave. Esta creciente relevancia
del aspecto emocional en el trabajo viene motivada por la tendencia a la
tercerización de la economía en los países occidentales, en que el
intercambio económico está mediado por la confianza entre ambos
agentes”.
De ahí se desprende, según señala García-Allen, que los empleados con
alta Inteligencia Emocional resulten mucho más productivos para las
corporaciones.