PRINCIPIOS Y VALORES CONSTITUCIONALES
Los principios son el conjunto de creencias y normas que orientan y regulan la
vida. Los principios constitucionales se pueden encontrar en la constitución
política, un ejemplo puede ser el artículo 83 que trata del principio de la buena fe.
Este principio no admite razonamientos en contra, por la simple razón de es parte
de la constitución misma y tiene fuerza normativa. Así entonces, podemos decir
que los principios constitucionales son normas generales en lo reglamentario.
Los valores son las necesidades humanas que representan aspiraciones con una
importancia independiente de las circunstancias. Los valores son importantes por
lo que significan y representan. Los valores constitucionales son patrones o fines
jurídicos, descritos en la constitución, que son específicos para las normas y dan
la respuesta de si algo debe juzgarse bueno o malo. Sucede cuando se distingue
a la bondad del antivalor maldad, la valentía contra la cobardía, la honradez vs la
inmoralidad, o la lealtad que tiene su contraparte en la traición.
Los principios Constitucionales expresan normas jurídicas para el presente; son el
inicio del nuevo orden. Los valores, en cambio, expresan fines jurídicos para el
futuro; son la mira que jalona hacia el orden del mañana; a diferencia de los
valores que establecen fines, consagran prescripciones jurídicas generales que
suponen una delimitación política y axiológica reconocida y restringen el espacio
de interpretación, lo cual hace de ellos normas de aplicación inmediata, tanto por
el legislador como por el juez constitucional.
Son principios constitucionales, los consagrados en los artículos primero: el
Estado social de derecho, la forma de organización política y territorial, la
democracia participativa y pluralista, el respeto de la dignidad humana, el trabajo,
la solidaridad, la prevalencia del interés general; y segundo: la soberanía popular
y la supremacía de la Constitución. Ellos se refieren a la naturaleza política y
organizativa del Estado.
Los valores son normas que establecen fines dirigidos en general a las
autoridades creadoras del derecho y en especial al legislador; los principios son
normas que establecen un deber ser específico del cual se deriva un espacio de
discrecionalidad legal y judicial.
La diferencia entre principios y valores es de eficacia. Los principios tienen una
mayor capacidad para ser aplicados de manera directa e inmediata. Los valores,
en cambio, sólo son aplicables a partir de una concretización casuística y
adecuada de los principios constitucionales.