100% encontró este documento útil (1 voto)
139 vistas27 páginas

Democracia Clásica en Atenas: Orígenes y Estructura

La democracia clásica en Atenas se desarrolló en el siglo VI a.C. y fue la primera forma de gobierno democrático. Los ciudadanos atenienses participaban directamente en la Asamblea y en los tribunales populares, y los cargos públicos se asignaban por sorteo para evitar la acumulación de poder. Sin embargo, la democracia ateniense excluía a mujeres, extranjeros y esclavos, y solo incluía a unos 30.000 ciudadanos de una población total de varios cientos de miles.

Cargado por

Nachito Nacho
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
139 vistas27 páginas

Democracia Clásica en Atenas: Orígenes y Estructura

La democracia clásica en Atenas se desarrolló en el siglo VI a.C. y fue la primera forma de gobierno democrático. Los ciudadanos atenienses participaban directamente en la Asamblea y en los tribunales populares, y los cargos públicos se asignaban por sorteo para evitar la acumulación de poder. Sin embargo, la democracia ateniense excluía a mujeres, extranjeros y esclavos, y solo incluía a unos 30.000 ciudadanos de una población total de varios cientos de miles.

Cargado por

Nachito Nacho
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA DEMOCRACIA CLÁSICA EN ATENAS

Tomás Várnagy1

La historia de la democracia se remonta a la Atenas del


siglo VI a.C., y la palabra significa, de acuerdo a la Real
Academia Española, el "predominio del pueblo en el go•
bierno político de un Estado': aunque si buscamos una
definición más precisa, podemos afirmar que la demo•
cracia es un sistema político o forma de gobierno en la
que el poder no está concentrado en uno o en pocos, sino
que está distribuido de manera igualitaria entre todos los
miembros de la sociedad. En las democracias representa•
tivas modernas, esta igualdad formal está plasmada prin•
cipalmente en el derecho al sufragio.
Atenas se había convertido en la primera potencia co•
mercial, naval y cultural del Mediterráneo luego de la gue-

[l] Profesor de Teoría Política y Social I y 11, Carrera de Ciencia Política, Facultad de
Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA).
14 • Democracia y Control

rra con los persas (499-449a.C.) y su democracia fue la


precursora histórica de todas las democracias posteriores
en el mundo occidental; era directa y no inclusiva, pues
las mujeres, los metecos2 y los esclavos3 estaban excluidos.
Los principales organismos en su funcionamiento eran la
Asamblea (ekklesía); el Consejo de los 500 (boulé), forma•
do por 500 ciudadanos; y los Tribunales (dikastería), com•
puestos de un masivo número (de 200 a 6.000) de jurados
elegidos por sorteo.
Los funcionarios eran elegidos por sorteo, para preser•
var los principios de igualdad y libertad, ya que aseguraba
que todos los ciudadanos estaban igualmente calificados
para los cargos y no podían ser elegidos más de una vez
para evitar la acumulación de poder. Al repartir las fun-

[2] Meteco, "extranjero" o "forastero", del griego µÉTOLKoc; (metoikos) proviene de µETa
(meta), "cambio", y olxía (oikía), "casa'; "aquel que ha cambiado de residencia" Hace
referencia a los griegos libres de otras polis que se radicaron en Atenas y, por tanto, no
tenían derecho a la ciudadanía.
[3] Bárbaro, "el que dice bar-bar", del griego ~áp~apoc; (barbaras), es "el que balbucea'; y
se refiere a los que no hablan griego pues carecen de logos (Áóyo,), "palabra', ya que su
lengua suena a un balbuceo incomprensible, cuya onomatopeya es bar-bar. Los griegos
consideraban que los bárbaros eran esclavos por naturaleza (<Ducnc;, physis) ya que al
carecer de palabra (lagos) carecían también de razón (lagos).
La democracia clásica en Atenas • 15

dones entre todos los ciudadanos se prevenía la compra


de votos y se otorgaba una total igualdad política indepen•
diente de la riqueza o los méritos, siendo así considerado
como lo más democrático. El igualitarismo y la demo•
cracia se demostraban en el hecho de que todo ciudadano
podía llegar a detentar un cargo, fuese por sorteo o por
rotación.
Los debates eran abiertos a todos los presentes y la
Asamblea decidía por voto mayoritario llegando, a veces,
a un quórum de 6.000 ciudadanos y las decisiones de la
Asamblea eran ejecutadas por el Consejo de los 500 (ele•
gidos anualmente por sorteo). Los tribunales no tenían
jueces sino jurados, también elegidos por sorteo y tenían
un gran poder para controlar a los líderes políticos u otros
órganos de gobierno. No existían ni jueces ni abogados
profesionales y los veredictos eran dictados por votación
secreta. En suma, cada ciudadano defendía su propia cau•
sa, baste recordar al propio Sócrates y su fallido intento
por persuadir a la polis de su inocencia.
La participación de los ciudadanos tenía carácter obli-
16 • Democracia y Control

gatorio al punto de que si un ciudadano no podía cumplir


con este deber por faltarle el dinero necesario la polis se lo
proporcionaba. Desde la época de Pericles los funciona•
rios, los magistrados, los miembros de los jurados y algu•
nos militares recibían una paga por sus servicios, lo que
posibilitaba que hasta los más pobres pudiesen desarrollar
funciones de gobierno. Los únicos funcionarios elegidos
eran los generales (strátegoi), de quienes se requerían co•
nocimientos y experiencia militares; y los tesoreros, que
tenían que ser ricos, ya que si se descubría alguna mal•
versación, el funcionario debía responder con su fortuna
personal.
En Atenas había, aproximadamente, unos 30.000 ciu•
dadanos (además de unos 150.000 esclavos y decenas de
miles de metecos), y varios miles participaban activamen•
te todos los años. Esta democracia4 era directa en un doble

[4] Democracia, "gobierno del pueblo", del griego liriµoKpmía (demokratía), compuesto
de li~µoc; (demos) "pueblo" y xpároc (kratos) "poder" o "gobierno", palabra acuñada
en el siglo V a.C. para designar al sistema político prevaleciente en Atenas. El origen
etimológico es mucho más complejo y existen varias interpretaciones. Una de ellas ob•
serva que la población libre de Atenas estaba dividida en tres clases: los eupátridas (no•
bles), los demiurgos (artesanos) y los geomoros (campesinos); y los dos últimos grupos,
La democracia clásica en Atenas • 17

sentido: por un lado, las decisiones eran tomadas por la


ciudadanía reunida en asambleas; por otra parte, también
era la ciudadanía, a través de la Asamblea, el Consejo de
los 500, y los Tribunales, aquella que controlaba todo el
proceso político y una gran proporción de la misma es•
taba constantemente involucrada en los asuntos públicos.
Particularmente la democracia ateniense era un modelo
a imitar para toda Grecia que ha sido admirado hasta el
presente.
La forma de gobierno en los tiempos homéricos (siglo
VIII a.C.) era la monarquía5 que, poco a poco, fue dejando
lugar (en el siglo VII a.C.) a la dominación de una pode-

opuestos a los nobles, formaron el demos, con lo cual "democracia" sería el gobierno
de los campesinos y artesanos. Otra interpretación tiene que ver con las reformas de
Clístenes (570-507a.C.), que dividió al Ática en 139 demos, para evitar la supremacía
geográfica de los clanes o familias patricias. Demos tiene aquí el sentido de barrio, mu•
nicipio o área de residencia, y abolió los patronímicos a favor del demonímico (nombre
dado de acuerdo al demos en el que se reside) para incentivar el sentimiento de perte•
nencia más al demos que al clan. En todo caso, hay que tener en cuenta que, tanto para
Platón como para Aristóteles, "democracia" es sinónimo de "gobierno de los pobres",
contrapuesto al gobierno de los ricos (oligarquía).
[5] Monarquía, "gobierno de uno solo", del griego µovó.pX'l~ (monárches), de monos
(uóvoc) "uno, singular", y iípxw (árcho), "gobernar"; compárese con una palabra cuyo
origen etimológico es el mismo: "arconte" (archon, iípxwv), jefe, magistrado con mando,
dirigente.
18 • Democracia y Control

rosa aristocracia6 (el gobierno de los mejores), en realidad


el gobierno de unos pocos y ricos (oligarquía) cuya domi•
nación y explotación sobre el resto de la sociedad generó
enormes problemas económicos, políticos y sociales, que
causaron levantamientos populares que produjeron refor•
mas, tales como las de Licurgo (800-730 a.C.) en Esparta,
o las de Solón (638-558 a.C.) en Atenas.
Luego de grandes conflictos y desórdenes entre los ricos
y los pobres, los atenienses de todas las clases sociales re•
currieron a Solón para que actúe como un mediador entre
las facciones rivales, logrando una solución bastante satis•
factoria para todas las partes. Intentó aliviar el sufrimiento
de la mayoría pobre pero sin suprimir los privilegios de las
minorías ricas, para lo cual dividió a los atenienses en cua•
tro clases de acuerdo a sus propiedades, con diferentes de•
rechos y deberes para cada una, formalizando la composi•
ción y funciones de los cuerpos gubernamentales. Todos

[6] Aristocracia, "gobierno de los mejores", del griego ópurroxporlc (aristokratía), de


iip10-roc; (aristas), "excelente'; y xpároc (kratos) "poder"; es la forma de gobierno en la
que el poder está en manos de los mejores en sabiduría o virtud.
La democracia clásica en Atenas • 19

los ciudadanos podían asistir a la Asamblea y votar, era el


cuerpo soberano con derecho a aprobar leyes, elegir fun•
cionarios, y escuchar apelaciones para las decisiones más
importantes de los Tribunales. Todos, menos el grupo más
pobre, podían servir en la nueva boulé o Consejo de los
400, que era el organismo que preparaba los asuntos para
la Asamblea. Los cargos gubernamentales más altos, los
arcontes o magistrados, estaban reservados para los ciuda•
danos de las dos primeras clases sociales. Los arcontes re•
tirados se convertían en miembros del Aerópago (Consejo
del Monte de Ares) y, como la Gerousía en Esparta, podía
controlar las acciones de la nueva y poderosa Asamblea.
Estas reformas de Solón del 594 a.C. fueron ideadas
para evitar la declinación política, social y económica de
una Atenas arcaica y le dio a los atenienses un primer có•
digo de leyes exhaustivo, jugando un papel fundamental
en las reivindicaciones campesinas frente a la oligarquía7•

[7] Oligarquía, "gobierno de pocos'; del griego óA1yapxla (oligarchía); de óAlyoc; (olígos),
"pocos" y iípxw (árcho), "gobernar". Es una estructura del poder en manos de pocas per•
sonas adineradas, o sea, se trata del gobierno de los ricos, y esto es así, tanto para Platón
y Aristóteles como para Jeffrey A. Winters, quien define a la oligarquía en su libro Oli-
20 • Democracia y Control

Las reformas eliminaron la esclavización de ciudadanos


por deudas, establecieron reglas para dar privilegios sobre
la base de la producción más que el nacimiento, admitie•
ron a todo ateniense como miembro de un tribunal, así
como establecieron la posibilidad de apelación ante cual•
quier fallo judicial. Se considera que estas reformas senta•
ron las bases de la democracia ateniense.
Una vez que Solón terminó con sus reformas, abando•
nó Atenas, y los atenienses se dividieron en dos grupos po•
líticos: los oligarcas (los ricos) y los que querían mantener
las reformas de Solón, los demócratas (pobres). Pisístrato
(607-527 a.C.), famoso líder guerrero, aprovechó supo•
pularidad para formar un tercer grupo formado por gente
humilde que deseaba reformas radicales para solucionar
sus problemas. Se convirtió en tirano8 y gobernó con mo-

garchy (Cambridge University Press, 2011) como "la política de la defensa de la riqueza".
[8] Tirano, "monarca" o "gobernante de una polis", del griego rúpcvvoc (tyrannos), tér•
mino que no tenía un sentido despectivo durante la era Arcaica y Clásica, ya que se
trataba de un gobierno intermedio entre una oligarquía y formas de gobierno más de•
mocráticas. En los siglos VII y VI a.C. el sostén de algunos tiranos provino de las clases
más desposeídas y, si bien habían llegado al poder por medio de la fuerza y gracias a
revueltas populares, tenían un difundido apoyo y -por lo general- eran queridos por la
población, una especie de "populistas" en el sentido moderno del término. Esto cambió
La democracia clásica en Atenas • 21

deración y benevolencia, embelleciendo a la ciudad con


templos atrayendo así las simpatías del pueblo. Al fallecer,
el poder quedó en manos de sus dos hijos, Hipias e Hipar•
co, quienes se convirtieron en tiranos en el (mal) sentido
actual de la palabra y fueron posteriormente derrocados.
Clístenes (570-507 a.C.) propuso reformar totalmente
al sistema de gobierno, hecho que la Asamblea aprobó. Se
reorganizó a la población en diez tribus, con el propósito
de cambiar la base de la organización política de lealtades
familiares a políticas y mejorar la organización de los ejér•
citos. A él le debemos la introducción del principio de iso•
nomía, igualdad ante la ley, al expandir el acceso al poder
a todos los ciudadanos. Fue durante su gobierno que se
usó por primera vez la palabra "democracia" para definir
al nuevo sistema de gobierno. Por eso afirma Aristóteles
en su Constitución de los atenienses:

Así pues, por estos motivos el pueblo confia-

a partir del siglo V a.C. y pensadores como Platón y Aristóteles tuvieron una visión muy
negativa de ellos.
22 • Democracia y Control

ba en Clístenes. [ ... ] Dividió también al país por


demos [ ... ]y una vez realizado esto, la constitu•
ción resultó mucho más democrática que la de
Solón ... (21,2, 4 y 22,1).

La siguiente generación de atenienses, bajo el liderazgo


de Pericles (495-429 a.C.), dio lugar a un radical balance
del poder en favor de los sectores más pobres de la pobla•
ción. La distinción de su liderazgo democrático le valió
que Tucídides, en su Historia de la guerra del Peloponeso,
lo recordara al describir el sistema de gobierno ateniense
en la famosa oración fúnebre:

Tenemos un régimen político que no emula


las leyes de otros pueblos, y más que imitado•
res de los demás, somos un modelo a seguir. Su
nombre, debido a que el gobierno no depende
de unos pocos sino de la mayoría, es democra•
cia. En lo que concierne a los asuntos privados,
la igualdad, conforme a nuestras leyes, alcanza a
La democracia clásica en Atenas • 23

todo el mundo [ ... ].


Si en nuestras relaciones privadas evitamos
molestarnos, en la vida pública, un respetuoso
temor es la principal causa de que no cometamos
infracciones, porque prestamos obediencia a
quienes se suceden en el gobierno y a las leyes, y
principalmente a las que están establecidas para
ayudar a los que sufren injusticias y a las que, aún
sin estar escritas, acarrean a quien las infringe
una vergüenza por todos reconocida (II, 3 7, 1-3).

Filosofía, política y democracia en Platón


El "milagro" griego, o sea el nacimiento de la filosofía,
consistió en la búsqueda de las causas de las cosas, en una
explicación que fuera más allá del mito o la religión, una
demostración a través de la razón. El surgimiento de la
racionalidad occidental se dio por primera vez en Grecia,
y suele afirmarse que la filosofía nació ante el asombro del
hombre frente al cosmos, siendo Tales de Mileto (siglo VI
24 • Democracia y Control

a.C.) el primer filósofo que explicó eventos naturales sus•


tentado en observaciones y sin recurrir a entidades mito•
lógicas o divinas.
La filosofía política también nació en Grecia, y el prime•
ro que supo normalizar una cosmovisión omnicomprensi•
va fue Platón (427-347 a.C.), quien escribe en un período
de decadencia de la polis", de ahí su visión negativa acerca
de la democracia. Luego de la guerra del Peloponeso que
diezmó a los griegos, comienza el declive de la Edad de
Oro y las respuestas sistemáticas de Platón y Aristóteles
serán la refundación o la reforma de la polis como solu•
ciones posibles ante el agotamiento y la declinación de los
regímenes políticos.
Para comprender su pensamiento político es impres•
cindible conocer su teoría de las Ideas, base y fundamento
de todo lo existente. Su concepción dualista del universo

[9] Polis, "ciudad", del griego rróA1~, pero también puede significar "ciudadanía" y "con•
junto de ciudadanos". Actualmente denota a las antiguas ciudades-Estado griegas, como
la Atenas clásica y sus contemporáneas, por eso suele traducirse como "ciudad-Estado".
Platón analiza la polis ateniense en su República, cuyo título en griego es TioAmia (poli•
teia), palabra que deriva de polis y que analizamos más abajo.
La democracia clásica en Atenas • 25

lo divide en un mundo inteligible y otro sensible, y Platón


considera que conceptos, ideas y entes como "hombre",
"triángulo': "justicia" se dan en el mundo sensible porque
sus respectivas ideas o esencias existen en el mundo in•
teligible, independientemente del sujeto conocedor y de
las cosas sensibles. Las Ideas son la verdadera realidad y
están en el topos uranos, el lugar celeste, mientras que las
cosas materiales en este mundo sensible no son sino meras
apariencias y pobres reflejos de lo realmente existente en
el más allá.
Esta idea platónica de los dos mundos está magnífica•
mente desarrollada en su alegoría de la caverna: el mun•
do sensible es el antro subterráneo, es lo que el hombre
conoce a través de su percepción sensible, representando
simbólicamente nuestra existencia humana en la que el
alma está encadenada al cuerpo. Los hombres creen que
la verdadera realidad está en la caverna, dominada por las
sombras y las apariencias, y no quieren ni pretenden salir
de ella. En esas condiciones los prisioneros ignoran que no
poseen ni libertad ni verdadero conocimiento.
26 • Democracia y Control

Uno de los prisioneros se libera y asciende lentamen•


te hasta salir de la caverna, este camino es la paideia, la
educación como proceso de formación y de cultura; libe•
rado de la esclavitud de las cosas sensibles, ve en el sol la
verdadera luz y fuente de todo conocimiento y realidad.
Recuerda su vida en la caverna y tratará de liberar a sus
antiguos compañeros en una misión educadora, liberado•
ra e iluminadora, pues los sacará de la doxa ( opinión) para
llevarlos a la episteme (ciencia o verdadero conocimiento).
Los prisioneros no quieren ser liberados y hasta mata•
rían a quien pretendiese hacerlo; Platón alude aquí al des•
tino de Sócrates, injustamente condenado por la demo•
cracia ateniense. El filósofo no puede adaptarse al mundo
de las sombras ("alienación'' en terminología contemporá•
nea) y aquí vemos el desajuste entre el Estado y la filosofía.
La conjunción del poder y el saber solamente se dará en el
Estado platónico perfecto: la politeia" (res publica o repú-

[10] Politeia, "república", "constitución", "régimen político", del griego Iloxrreíc, que se
ha traducido de muchas maneras y todas son válidas pues se trata de un término muy
complejo: también puede denotar vida o cosa pública, derecho de ciudadanía, adminis•
tración del Estado, política, régimen de gobierno, forma de mando, Estado, gobierno
La democracia clásica en Atenas • 27

blica), un ideal irrealizable.


En el Estado ideal platónico, la república, se suprime
toda alienación y el hombre podría realizarse en la pleni•
tud de sus posibilidades. Si por una rarísima casualidad
llegara a concretarse lo haría en la forma de una monar•
quía o aristocracia, donde gobernaría un filósofo o varios,
pero no duraría mucho tiempo y se echaría a perder fa•
talmente porque todo lo humano, incluso el Estado, está
irremisiblemente sujeto a la corrupción. En esta politeia
existe un paralelismo entre las virtudes del hombre y las

de los ciudadanos por sí mismos, régimen de la clase media, etcétera. Vimos que la
República de Platón es Politeia en griego, ya que la traducción del romano Cicerón fue
Res publica; y Athenaion Politeia de Aristóteles se tradujo como la Constitución de Ate•
nas, aunque -quizás- hubiese sido mejor llamarla "conjunto de leyes de Atenas" o algo
similar, ya que no existían las constituciones en el sentido moderno del término y la
mayoría de las leyes eran consuetudinarias.
La politeia para un griego del siglo V a.C. era mucho más que una serie de normas, era
la vida entera de la polis, el conjunto inseparable y simultáneo de sus elecciones morales,
su educación, su política, su cultura, su vida pública y privada. En Aristóteles encontra•
mos dos sentidos claros y distintos de la palabra: por un lado, más amplio y general, se
refiere a las formas de gobierno o regímenes políticos (politeias) y es "la organización
de las magistraturas en las ciudades, cómo se distribuyen, cuál es el elemento soberano
y cuál es el fin de la comunidad" (Política, 1289a). Por otro lado, en un sentido más
restringido, se aplica particularmente a una de las especies de régimen político: la repú•
blica (politeia), una mezcla de oligarquía y democracia (1293b), un régimen mixto en
donde gobierna la clase media y es "el único libre de sediciones" (1296a).
28 • Democracia y Control

de la polis; la más importante es la justicia, que consiste


en que cada uno haga lo que le corresponde; luego está
la prudencia, o sabiduría práctica, para saber discernir lo
bueno de lo malo (en los filósofos); en tercer lugar, encon•
tramos el valor o fortaleza (los guerreros); y, finalmente, la
templanza que consiste en el autodominio y control de los
apetitos (los trabajadores).
Esta monarquía o aristocracia se corrompe en la timo•
cracia 11, el gobierno de los guerreros sedientos de honores.
La sucede la oligarquía, el gobierno de los pocos o ricos,
que será derrocado por los pobres, dando lugar a la demo•
cracia, el gobierno de los muchos y pobres, caracterizado
principalmente por la libertad, "el más preciosos de todos
los bienes" (562b12). A la excesiva libertad le sigue su con•
trario, la tiranía, liderada por los demagogos en un proce-

[11] Timocracia o timarquía, "gobierno de los fogosos", del griego 0úµoc; (thymos),
"fogoso", "enérgico", "voluntarioso", asociado con la respiración y la sangre. La palabra
expresa el deseo de honores y reconocimiento y en Platón es la parte del alma indispen•
sable para la guerra (las otras dos partes del alma son la pensante y la apetitiva). Es una
forma de gobierno que se basa en el honor y Esparta es considerada la timocracia por
antonomasia, que es donde se da "preferencia a los temperamentos irascibles y poco
ilustrados, nacidos para la guerra'' (República, 547e).
[ 12] Las citas a continuación son de República de Platón.
La democracia clásica en Atenas • 29

so de decadencia tanto del hombre como del Estado. Pero


detengámonos un poco en la descripción que Platón hace
de la democracia ateniense en el período, como vimos, de
su decadencia luego de la trágica Guerra del Peloponeso.
Platón considera que en la democracia los hombres no
hacen lo que "deben': ya que existe una "licencia para que
cada cual haga lo que quiera" (557b), y es probable que
"sea el más hermoso de los sistemas de gobierno. Como
un manto abigarrado, tejido con lanas de todos los colores,
este sistema en que se mezclan todos los caracteres bien
puede ser un modelo de belleza" (557c) que es conside•
rado hermoso tanto por los niños como las mujeres. Pero
esta democracia que nos describe Platón es el modelo de
democracia anárquica, ya que en ella no hay

... obligación de asumir el gobierno, aunque


uno sea capaz de mandar, ni tampoco de obede•
cer, si no lo desea uno, o de ir a la guerra aunque
vayan los demás, o si los demás viven en paz de•
dicarse uno a la guerra, si la paz no le place; y el
30 • Democracia y Control

que pueda uno, por otra parte, ser gobernante y


juez cuando se le antoje, aunque exista una ley
que le prohíba desempeñar ambas funciones ¿no
son todas ésas, a primera vista, condiciones de
vida maravillosamente agradables? (557e-558a)

Y esta democracia ateniense es exquisita, afirma burlo•


namente Platón, por la benevolencia con que se trata a cier•
tos condenados; incluso los condenados a muerte o al des•
tierro permanecen en la polis y se pasean por todos lados
"pues nadie parece verlos ni preocuparse por ellos" (558a).
Hay una excesiva indulgencia y un desprecio por las leyes:
"Ah, con qué arrogancia se pisotean todos estos principios"
(558b), se queja el filósofo. Es un régimen incomparable•
mente generoso, "una forma de gobierno encantadora,
anárquica y pintoresca, que establece una especie de igual•
dad tanto entre iguales como entre los desiguales" (558c).
En la famosa página a propósito de las desventajas de
la democracia, cuyos argumentos han sido utilizados por
más de un dictador del siglo XX en nuestro continente,
La democracia clásica en Atenas • 31

Platón considera que

... cuando una ciudad gobernada democráti•


camente y sedienta de libertad tiene a su cabeza
malos escanciadores y bebe más de lo debido el
vino de la libertad hasta llegar a emborracharse,
castiga a sus propios gobernantes si no llevan la
complacencia al punto de concederles la más ab•
soluta libertad, acusándolos de malvados y oli•
gárquicos" (562cd).

Y este exceso de libertad llega a lo inaudito, considera


Platón, pues no puede distinguirse a un esclavo de un hom•
bre libre y existe una total igualdad en las relaciones entre
hombres y mujeres. El exceso de libertad no puede sino
convertirse en un exceso de esclavitud, por eso es natural
"que la tiranía no pueda surgir de ningún otros sistema de
gobierno sino del democrático; es decir, que a la más extre•
ma libertad suceda la mayor y más cruel esclavitud" (564a).
Como afirmara Winston Churchill en su famosa frase:
32 • Democracia y Control

"La democracia es el peor de los sistemas inventados por el


hombre, excepto todos los demás que fueron experimen•
tados en la historia: en otras palabras, la democracia es
la peor forma de gobierno, sin embargo -a diferencia de
Platón- no existen opciones mejores.

Ciencia, política y democracia en Aristóteles


El gran discípulo de Platón, Aristóteles (384-322 a.C.), el
Estagirita (pues nació en la polis de Estagira en Macedo•
nia), escribió -a diferencia de su maestro- sobre cómo lo•
grar un régimen seguro y estable, no acerca de la búsqueda
del régimen ideal, para lo cual realizó una teoría del Esta•
do con base positiva y empírica, a partir del estudio del
material de 158 conjuntos de leyes o constituciones (po•
liteias) de diferentes polis o Estados griegos. A diferencia
de Platón no partió de primeros principios para producir
razonamientos deductivos, sino de los hechos, y tanto su
ética como su política tienen un fuerte tinte empírico y
razonamientos inductivos.
La democracia clásica en Atenas • 33

Aristóteles considera que la vida del hombre no puede de•


sarrollarse independientemente de la polis, esto es, alejado
de su contexto social y político, ya que sólo puede ejer•
cer las virtudes dentro de ella, de ahí su famosa definición
del hombre como "animal político" (zóon politikon, ((pov
TIOALTLKov). La polis, la ciudad-Estado, es una comunidad
superior ya que asegura no solamente la vida sino, ade•
más, la vida buena, y es la polis el marco dentro del cual se
puede realizar el hombre en un ideal de vida humana per•
fecta y alcanzar la felicidad mediante el ejercicio de las vir•
tudes. La virtud es una mediedad, un mesotes (ueoórr¡c),
un justo medio entre dos vicios, el uno por exceso y el otro
por defecto; por ejemplo, el valor es un punto medio entre
la cobardía y la temeridad.
Para Aristóteles existe una correspondencia en cuan•
to a la riqueza y la pobreza y las formas de gobierno. Los
dos principales regímenes en la Grecia clásica eran la de•
mocracia y la oligarquía, gobiernos de los pobres y de los
ricos respectivamente. La república, el régimen de la clase
media, era el punto medio entre el exceso de la oligarquía
34 • Democracia y Control

y el defecto de la democracia, y resultaba ser la mejor for•


ma de gobierno pues estaba libre de sediciones y revueltas.
La gran preocupación de Aristóteles era la inestabilidad
causada por la constante lucha entre quienes tienen más y
quienes tienen menos, y el gobierno de la clase media (o
república) era el más estable pues era una combinación de
democracia y oligarquía.
La clásica tipología de las formas de gobierno de Aris•
tóteles tiene una gran importancia histórica, pero hay que
evitar una lectura simplista de la misma. Los regímenes
rectos o justos son los que gobiernan para el interés co•
mún (monarquía, aristocracia, república) mientras que los
no rectos o injustos (tiranía, oligarquía, democracia) go•
biernan para el interés particular de uno, pocos o muchos.
Estas seis formas de gobierno son analizadas minuciosa•
mente por el Estagirita y subdivididas en muchas especies
particulares, razón por la cual hay que evitar una visión
rígida y esquematizada de su fértil pensamiento.
La democracia para Aristóteles es un régimen en don•
de "los libres y pobres, siendo los más, ejercen la sobera-
La democracia clásica en Atenas • 35

nía'' (1290b13), o sea que se trata de la soberanía del mayor


número, pues en las democracias resulta "que los pobres
tienen más poder que los ricos, puesto que son más nu•
merosos y lo que prevalece es la opinión de la mayoría''
(1317b). El fundamento del régimen democrático es la li•
bertad y la igualdad, y una de sus características es "ser
gobernado y gobernar por turno" y la otra característica
"es el vivir como se quiere" (1317b), "hacer uno lo que le
plazca'' (1310a). Los procedimientos democráticos en la
Atenas de Aristóteles eran los siguientes:

• Que todas las magistraturas sean elegidas entre todos;


• Que todos manden sobre cada uno, y cada uno en su
turno, sobre todos;
• Que las magistraturas se provean por sorteo;
• Que no estén fundadas en ninguna propiedad;
• Que la misma persona no ejerza dos veces ninguna
magistratura;

[ 13] Las citas a continuación son de Política de Aristóteles.


36 • Democracia y Control

• Que las magistraturas sean de corta duración;


• Que administren justicia todos los ciudadanos, ele•
gidos entre todos, y acerca de todas las cuestiones, "y de
las más importantes y principales, por ejemplo, la rendi•
ción de cuentas, la constitución y los contratos privados"
(1317b);
• Que la asamblea tenga soberanía sobre todas las cosas
(o las más importantes), y los magistrados en cambio no
tengan ninguna, o sobre las cuestiones más importantes.
Como la principal preocupación de Aristóteles era la
inestabilidad de los regímenes y los cambios políticos, de•
dica los primeros siete capítulos del libro séptimo14 ("La
inestabilidad de los regímenes") de su Política a este tema.
Cuando realiza el análisis de las causas de los cambios,

(14] El libro séptimo en nuestra traducción es el cuarto en otras traducciones debido


a que los estudiosos no se han puesto de acuerdo en el orden de los libros. Existen dos
ordenamientos, el primero es el de W Jaeger y WD. Ross: introducción (libros I, II y
III), parte empírica (libros IV, V y VI), y Estado ideal (libros VII y VIII); el otro orde•
namiento es de J. Marías y WL. Newman: introducción (I, II y III), Estado ideal (IV y
V, que serían los VII y VIII de la primera), y parte empírica (VI, VII y VIII, que serían
los IV, V y VI de la primera). Para mayor información sobre este tema puede verse el
Apartado II (páginas 15 a 20) de la "Introducción" de la Política de Aristóteles (Madrid:
Alianza, 1986).
La democracia clásica en Atenas • 37

sublevaciones o sediciones, encuentra que la principal


de todas ellas es la desigualdad de la propiedad ( 1266b y
1301b), el lucro, el honor, la soberbia, la avaricia, el mie•
do, las intrigas, y otras. A partir del capítulo ocho de este
libro, medita acerca de los medios para conservar estos
regímenes y hasta da consejos a los tiranos para mante•
ner su poder, sugerencias que han sido seguidas a rajatabla
en el siglo XX por dictadores de izquierda y derecha, no
hay más que leer el capítulo once de este libro (a partir de
1313a) para comprobarlo.
El Estagirita considera que para preservar a los regíme•
nes políticos, "nada debe vigilarse tanto como que los ciu•
dadanos no quebranten en nada la ley, poniendo especial
cuidado en las pequeñeces, porque la transgresión se insi•
núa sin ser advertida, lo mismo que un pequeño dispendio,
repetido con frecuencia, acaba con una fortuna'' (1307b).
Además de esta estricta observancia de la legalidad hay
que desconfiar "en los ardides compuestos para engañar al
pueblo" (1308a), evitar agraviar a los que no participan e
introducir en el gobierno a los que tienen dotes de mando.
38 • Democracia y Control

Entre otras medidas, hay que prevenir la prosperidad


excesiva para evitar las revueltas que tienen por causa la
desigualdad. Antes, cuenta Aristóteles, los oligarcas eran
mucho más sinceros, pues realizaban el siguiente jura•
mento: "Seré enemigo del pueblo y decidiré contra él todo
el mal que pueda'' (13 IOa). El verdadero demócrata, consi•
dera El Estagirita, "debe procurar que el pueblo no sea de•
masiado pobre, porque esto es la causa de que la democra•
cia sea mala. Por tanto hay que discurrir los medios de dar
al pueblo una posición acomodada permanente" (1320a).
Además, "en todo régimen es de la máxima importancia
que la legislación y el resto de la administración estén or•
denadas de suerte que no sea posible que los magistrados
lucren': y la ley deberá establecer recompensas especiales
para los magistrados que se distingan por su incorruptibi•
lidad; y una condición para ejercer las magistraturas es "la
mayor competencia en las tareas propias" (1308b). Todos
estos pensamientos, recomendaciones y sugerencias de
hace más de dos milenios son muy pertinentes y actuales
para la Argentina del siglo XXI.
La democracia clásica en Atenas • 39

Bibliografía

- Aristóteles: Constitución de los atenienses. Madrid:


Gredos, 1984. Traducción de Manuela García Valdés.
- Aristóteles: Política. Madrid: Centro de Estudios
Constitucionales, 1983. Traducción de Julián Marías y
María Araujo.
- Platón: República. Buenos Aires: EUDEBA, 1971. Tra•
ducción de Antonio Camarero.
- Tucídides: Historia de la guerra del Peloponeso. Ma•
drid: Gredos, 1982. Traducción de Juan José Torres Esba•
rranch.

También podría gustarte