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CONSIDERACIONES DISCURSIVAS

SOBRE EL GÉNERO EN EL DISCURSO


ACADÉMICO E INSTITUCIONAL:
¿DÓNDE ESTÁ ELLA?

OSCAR ALBERTO MORALES*


[email protected]
CAROLINA GONZÁLEZ PEÑA**
[email protected]
Universidad de Los Andes.
Escuela de Odontología.
Mérida, Edo. Mérida.

EDUCERE • A r t í c u l o s a r b i t r a d o s • ISSN: 1316 - 4910 • Año 11, Nº 38 • Julio - Agosto - Septiembre, 2007 • 443 - 453.
Venezuela.

Fecha de recepción: 10 de marzo de 2007


Fecha de aceptación: 18 de abril de 2007

Resumen El presente artículo persigue, por un lado, cuestionar las prácticas sexistas y andro-
centristas que se producen y se reproducen a través del discurso en contextos académicos
e institucionales, y por otro, proponer estrategias para la eliminación de la discrimina-
ción de género a través del lenguaje. A partir de las investigaciones sobre género, andro-
centrismo y sexismo en el lenguaje, realizada en los últimos 30 años, se evidencia cómo
el sexismo legitima el sistema de patriarcado, en el que se elimina, disminuye y oscurece
la presencia de la mujer. Proponemos, en consecuencia, desarrollar iniciativas tanto co-
lectivas como individuales, principalmente desde el sistema educativo, para eliminar la
discriminación de género explícita e implícita.
Palabras clave: sexismo, androcentrismo, discriminación de género, patriarcado,
contexto académico, contexto institucional.

Abstract DISCURSIVE CONSIDERATIONS ON GENRE IN THE ACADEMICAL AND


INSTITUTIONAL DISCOURSE: WHERE IS SHE?
This article aims, on one hand, to question sexist and andocentric practices pro-
duced and reproduced through discourse in academical and institutional contexts, and
on the other hand, to put forward strategies to eliminate gender discrimination through
language. From the research on gender, androcentrism and sexism performed in the last
30 years, it was evidenced how sexism makes patriarchal systems legit, where women’s
presence is diminished, darkened and eliminated. In consequence, we propose develo-
ping both collective and individual initiatives mainly from within the educational system
in order to eliminate explicit and implicit gender discrimination.
Key words: sexism, androcentrism, gender discrimination, patriarchal, academi-
cal context, institutional context.

443
Artículos
igualmente de forma dialéctica desde el nivel micro, las
interacciones cotidianas, al macro, el sistema de patriar-
cado. El uso del lenguaje, los comportamientos y las acti-
tudes machistas y discriminatorias sustentan, producen y
reproducen el sistema de discriminación patriarcal; éste, a
su vez, por medio de la ideología, los valores, la cultura,
los modelos de representación sociocognitivos, condicio-
na, determina, dicta la pauta de cómo las personas se de-
ben comportar, actuar, hablar y escribir.

En este proceso de desigualdades y discriminación,


el lenguaje (y por ende la lengua) tiene un papel funda-
l sexismo y androcentrismo, la discrimina- mental, ya que el discurso (en sus diferentes formas) re-
ción de género, se han convertido en una produce el sistema de dominación, lo legitima, a través del
mal pandémico. No distingue fronteras, len- sexismo lingüístico y el sexismo social. El sistema patriar-
guas, culturas, ni grupos sociales. El contexto académico cal establece pautas discursivas, lingüísticas, de actuación,
no escapa a esta penosa realidad, a pesar de que, paradóji- y, el uso concreto del lenguaje en contextos situacionales
camente, son los académicos y universitarios quienes más determinados, a su vez, contribuye con producción y re-
se han interesado en el estudio de este fenómeno y en su producción de este sistema de dominación.
abolición. El presente artículo pretende, en primer lugar,
llamar la atención sobre la enorme presencia de sexismo y El androcentrismo, por su parte, es una visión del
androcentrismo lingüístico en el discurso académico y en mundo que sostiene que lo que ha hecho la humanidad,
contextos institucionales; en segundo lugar, persigue ofre- o lo que ha logrado el género humano, ha sido gracias
a los hombres; es considerar que el hombre es el centro
Oscar Alberto Morales y Carolina González Peña: Consideraciones discursivas sobre el género en el discurso académico ...

cer propuestas para transformar esta inaceptable realidad.


Para facilitar la comprensión, tomamos en consideración del mundo; por lo tanto, debe ser tomado como punto de
referencias concretas de instituciones iberoamericanas, referencia (Lledó, 1992). Según Vallejo (2005), el andro-
especialmente venezolanas. Aunque se refiere a contextos centrismo considera que el prototipo de persona es varón,
académicos e institucionales, creemos que son aplicables adulto, capaz política e intelectualmente, occidental, ins-
a otros aspectos de nuestras vidas, en los que construimos truido, burgués, con estatus alto y heterosexual. Excluye,
discursos con distintos propósitos. por lo tanto, a mujeres, niños, ancianos, otras razas, otras
tendencias sexuales, y otras clases sociales.
Van Dijk (2003a, 2003b, 2003c, 2006) y Wodak
(1997), definen el discurso como una forma de interac- Sexismo es una actitud caracterizada por el menos-
ción social, la cual implica una relación dialéctica entre el precio y desvaloración de lo que son, hacen y representan
evento discusivo particular y las situaciones, instituciones las mujeres, la ocultación sistemática de lo femenino y el
y estructuras sociales que lo estructuran: el evento discu- uso del supuesto genérico masculino. Incurrimos en sexis-
sivo le da forma a estos aspectos y, a su vez, es formado mo lingüístico, según García (1998), cuando emitimos
por ellos. De ahí que el discurso es constitutivo y condi- un mensaje, ya sea oral, escrito, o de señas, que debido
cionado socialmente: es constitutivo en el sentido de que a su forma, sus características léxicas, morfológicas, sin-
ayuda a sustentar y a reproducir el statu quo (situaciones, tácticas, pragmáticas resulta discriminatorio por razones
objetos de conocimiento, relaciones, identidades sociales, de sexo. Aunque no se usa exclusivamente para describir
ideologías) y contribuye a transformarlo; es condicionado, la discriminación hacia la mujer, es el género femenino
ya que sigue las pautas que dicta el sistema sociocultural. quien ha sufrido, sistemáticamente, su eliminación o vul-
garización a través de la historia.
Para Van Dijk (2003a) y Wodak (1997), las prácti-
cas discursivas pueden tener efectos ideológicos; pueden Se distingue, en este sentido, del sexismo social, prác-
ayudar a producir y a reproducir relaciones de poder y tica discriminatoria debido al fondo del mensaje (García,
desigualdad entre, para mencionar sólo algunos, mujeres 1998). Ambas formas de discriminación están relacionadas
y hombres, africanas y europeos, blancas y negras, entre entre sí, pero no son inseparables; es más, generalmente,
otras. Como consecuencia el discurso puede ser sexista, ocurren de forma independiente, es decir, puede alguien
discriminatorio; no obstante, puede intentar, como de he- asumir una postura sexista, discriminatoria, inconsciente-
cho lo hace, pasar como una práctica normal, regida por el mente, sin que éste sea su propósito explícito. Así mismo,
sentido común, para legitimar su permanencia. son innumerables las prácticas sociales sexistas, discrimi-
natorias, veladas en discursos igualitarios. Ambas formas
En este sistema, el sexismo, el androcentrismo y la son igualmente condenables, puesto que producen y repro-
discriminación de género se reproducen en la sociedad ducen el sistema de dominación y discriminación.

444
Artículos
La discriminación hacia la mujer se da en todos Desde la perspectiva lingüística en el contexto an-
los ámbitos de la sociedad. Hay una amplia bibliografía gloparlante, a finales del siglo XVIII los gramáticos insti-
que ha documentado este fenómeno desde la perspectiva tuyeron las palabras he y man como las formas correctas
del análisis del discurso y de los estudios de género. En para los referentes del género indefinido en inglés, a partir
el ámbito del discurso académico, algunos estudios han de lo cual éste se ha convertido en término “genérico” a
develado que los libros de texto han sido categorizados pesar de que obviamente hace referencia sólo al género
como instrumentos para la socialización que discriminan masculino (Bodine, 1990)
explícita e implícitamente a las mujeres, expresan estereo-
tipos sexuales y tienden a sub-representar, sub-valorar a la Algunas investigaciones, como la llevada a cabo por
mujer y eliminarla del discurso, privilegiando a los hom- Cameron (1992) García Meserguer (1994, 1998), Allma-
bres, reproduciendo así el patriarcado y el androcentrismo hano G. (1998), Cabanillas y Tejedor M. (1998), López
(Elder, Humphreys y Laskowski, 1988; Feiner y Morgan, V., Madrid I. y Encabo F. (1998) y Molina M. (1998) han
1987; Leo y Cartagena, 1999). promovido formas alternativas no sexistas. Con plena con-
ciencia de que los usuarios de la lengua encontrarán re-
En el ámbito de las ciencias médicas, Tood (1989), sistencia al inicio, han abierto un abanico de posibilidades
Batres (1997), Castro y Brofman (1993), Long (1997), para suprimir el sexismo del discurso académico e institu-
Martin (1987), Ortner (1974), Palma Campos (2001), cional, oral y escrito: leyes y reglamentos, textos escolares,
Pinn (2005) y Sánchez (1998) han descrito y documenta- diccionarios, publicaciones científicas y de divulgación,
do cómo las maneras como se describen y se identifica a programas, clases, y en el resto de los contextos escolares
las mujeres en el discurso médico, y los aspectos con que donde se usa la lengua con propósitos comunicativos.
comúnmente se asocian (enfermedades, problemas, con-
ductas, funciones, capacidades) responden, fundamental- Thorne, Karmarae y Henley (1983) describieron
mente, a ideologías androcéntricas, sexistas, que las valo- cómo las mujeres han sido ignoradas, trivializadas, vul-
ran negativamente. garizadas y despreciadas por medio del lenguaje utilizado

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para describirlas. Generalmente, las mujeres se distinguen
Sin negar la importancia del estudio de estas formas sobre la base de su estado civil. Concretamente, esto se
de discriminación de la mujer, en este trabajo nos referi- evidencia al consultar un sinónimo, por ejemplo, en el dic-
remos concretamente sólo al sexismo lingüístico y al an- cionario del sistema operativo de Windows®, ampliamen-
drocentrismo; criticamos la aparente “normalidad” de la te utilizado para las aplicaciones de Office®. Un sinónimo
invisibilidad de la mujer, y proponemos que en cualquier de mujer es hembra, a pesar de que esta palabra debe usar-
ámbito donde actuemos le debemos dar voz a la mujer, de- se sólo para referirse a los animales.
velar su presencia, oír sus opiniones, considerar sus pro-
puestas, aportes, reflexiones, celebrar sus logros, éxitos, Eulàlia Lledó (1992), al analizar libros de textos de
en síntesis, tratarla con igualdad y con respeto. educación secundaria, encontró que el sexismo es alar-
mante en este contexto. Al cuantificar los ejemplos en es-
tos libros que se ofrecen, sólo 7,8% se refieren a mujeres,
1. Algunos antecedentes frente a 92,2 % referido a los hombres.

Desde los años 70, cuando se comenzaron a recono- Esta misma autora (2005) realizó un estudio analíti-
cer los estudios del género en el discurso en el campo de co y contrastivo sobre la presencia de las mujeres en tres
la ciencia, se han realizado numerosas investigaciones que diccionarios: Diccionari General de la LLengua Catalana,
han demostrado el papel del discurso en la perpetuación Diccionari de la Llengua Catalana (DIEC) y Diccionario
del sexismo (West, Lazar y Kramarae, 2000). Se incluyen de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE). El
estudios etnográficos, estudios experimentales, análisis de objetivo de este estudio era describir la ideología sexis-
textos, análisis del habla, realizados en disciplinas como ta implícita en los diccionarios que, como ya sabemos,
la antropología, lingüística, literatura, sociología, sociolin- no sólo describen la realidad sino que también, en cierto
güística, psicolingüística, estudios de la mujer, entre otros. modo, la prescriben. Encontró que la presencia numérica
de hombres y mujeres en los ejemplos de los diccionarios
Sin embargo, no hay estudios que demuestren que las es desigual, predomina ampliamente el hombre sobre la
mujeres y los hombres usen lenguas diferentes, que ser mu- mujer. La presencia de las mujeres en los diccionarios está
jer o ser hombre afecte la manera como se escribe y se habla relacionada con sus características físicas.
sobre mujeres y hombres (van Dijk, 2006). Lo femenino y lo
masculino no están regidos por lo biológico. Las diferencias Fleixas y Calero (1998) encontraron que el papel del
fundamentales en el uso están dadas por la cultura dominan- traductor es determinante en la transmisión del sexismo y
te, ya que el género se construye, produce y reproduce en el en androcetrismo. Al analizar la traducción de un libro de
discurso y la sociedad (West, Lazar y Kramarae, 2000). inglés al español encontraron que la traducción mostraba

445
Artículos
estereotipos sexuales, discriminación, sexismo y andro- distintos ámbitos sociales, laborales, académicos, se sigue
centrismo que no estaban presentes en el texto original. encontrando formas explícitas discriminatorias hacia las
mujeres en artículos científicos, de divulgación científica
Cabrera Castro (1998) sostiene, con base en un estu- y de interés general, páginas Web institucionales, medios
dio sobre la prensa española, que el sexismo en la prensa de comunicación, y muchos otros escenarios académicos
es preocupante y alarmante. En esta área se han realiza- (Madson y Hessling, 1999).
do estudios en Gran Bretaña y España. Fowler (1991) y
Simpson (1993) encontraron que los diarios británicos Esto evidencia que el ordenamiento jurídico legal,
categorizan de formas distintas a mujeres y hombres, me- como iniciativas legislativas aisladas, no garantiza, per
diante las frases nominales que usan para identificarlos y se, que se elimine o, al menos, se reduzca el sistema de
describirlos. Por lo general, a los hombres se los describe desigualdades. Esto debe combinarse, integrarse al pro-
por su roles ocupacionales (doctor, abogado, ingeniero, ceso educativo desde la familia, la comunidad, la escue-
profesor, diputado), mientras que a las mujeres se las des- la (como institución), la Iglesia, los medios de comuni-
cribe en relación con su estado civil y su situación familiar cación, en fin, desde toda la sociedad. Venezuela, en ese
(esposa, señorita, señora, ama de casa, viuda, divorciada). sentido, es un claro ejemplo del abismo entre las leyes y
Vallejo (2005) encontró resultados similares en la prensa las prácticas sociales.
española.
Lenguaje sexista en leyes, reglamentos
Así mismo, Cameron (1990) y Clark (1992) encon- y normativas
traron que la manera como se describen las violaciones
en medios impresos (aparentemente objetiva) victimiza Existe la necesidad de actualizar bases de datos, le-
al esposo de la mujer violada, invisibilizándola. Además, yes, reglamentos, normativas, para eliminar formas sexis-
disimulan y matizan la culpa del violador, transfiriéndole tas del lenguaje aunque generalmente se perciban como
a la victima o alguna otra persona la responsabilidad de normal y se usen ampliamente, incluso por las mujeres y
Oscar Alberto Morales y Carolina González Peña: Consideraciones discursivas sobre el género en el discurso académico ...

lo ocurrido. en los documentos que estudian la discriminación de gé-


nero (Freixas y Calero, 1998). Gran parte del ordenamien-
West, Lazar y Kramarae (2000) sostienen que este to jurídico es obsoleto, ya que predomina el uso de formas
sistema de desigualdades, el sexismo, el androcentrismo, genéricas que discriminan a las mujeres y les dan mayor
la representación de las mujeres como inferiores al hom- importancia a los hombres. La experiencia de Alemania,
bre se reproduce en el ciberespacio. A pesar de que las en este sentido, puede ser útil. Desde 1989, han llevado a
mujeres son mayoría, los hombres tienen mayor acceso a cado un proceso de incorporación de un lenguaje no sexis-
la Internet, y mayor participación en las conversaciones en ta al contexto jurídico administrativo. Aunque falta mucho
línea (chats). En ocasiones, sostienen, las mujeres asumen por hacer, es un gran paso (Almahano Güeto, 1998).
pseudónimos de hombres para evitar los acosos.
Lo mismo ocurre con las publicaciones científicas.
Aunque éstas deben tener una conducta ejemplar en rela-
2. Sexismo y androcentrismo en el discurso ción con el tratamiento no discriminatorio de las personas,
puesto que son un medio de comunicación y educativo, la
producido en contextos académicos mayoría son sexistas y discriminatorias. Son escasas las
e institucionales revistas que incluyen en las “normas para publicar/colabo-
rar” apartados como: (Los artículos deben) “Estar escritos
A pesar de que instituciones como American Psy- en un lenguaje no sexista, por ejemplo no utilizar “hom-
chological Association [APA], the Modern Language bre” como término genérico, donde queda invisibilizada a
Association, the American Medical Association, the Ame- la mujer” (Revista Otras Miradas, 2006).
rican Marketing Association [AMA]
(Madson, y Hessling, 1999) y mu- Aunque la Ley de Universidades de Venezuela
chas normativas legales (un (Congreso de la República de Venezuela, 1970) garantiza
ejemplo representativo en los derechos de las universitarias y los universitarios, el
la Constitución de la Re- artículo 24 establece lo siguiente: “La autoridad suprema
pública Bolivariana de de cada Universidad reside en su Consejo Universitario,
Venezuela, 1999, y la Ley el cual ejercerá las funciones de gobierno por órgano del
de Igualdad de Oportunidades Rector, de los Vice-Rectores y del Secretario, conforme a
para la Mujer, 1999; la Ley Or- sus respectivas atribuciones”. Cabe preguntarse: ¿dónde
gánica de Igualdad entre Mujeres y se reflejan las mujeres que ejercieron, ejercen y ejercerán
Hombres, en España) y múltiples acuer- estos cargos? Problemas como éstos, aunque parezcan su-
dos y tratados internacionales han pros- perficiales, requieren ser resueltos.
crito el uso de lenguaje sexista en los

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Artículos
Lenguaje sexista en diccionarios profesional se refiere, para el hombre, a un abogado, mé-
dico, ingeniero (un profesional, un graduado universita-
La mayoría de los trabajos que compilan Fernández,
rio); para la mujer, en cambio, se refiere a una prostituta
Medina, y Taillafer (1998) coinciden en afirmar que los
o una mujer muy hábil en el arte de hacer el amor (una
diccionarios y las enciclopedias son sexistas, ocultan y
profesional).
eliminan a la mujer del discurso en estos géneros discursi-
vos, lo cual concuerda con los resultados de Lledó (1992,
En un ámbito discursivo específico dirigido al magis-
2005); no obstante, advierten, es posible crear dicciona-
terio, la mayoría de diccionarios de pedagogía, educación
rios y enciclopedias igualitarios, sin sexismo, sin discri-
o psicología del aprendizaje elimina sistemáticamente al
minación ni estereotipos de ningún tipo.
género femenino. De forma generalizada se hace refe-
rencia a: los padres, niños, sordos, hijos, educadores, do-
En un artículo previo, Morales y Espinoza (2005)
centes, individuos, psicólogos, alumnos, etc. Pero ¿dónde
alertaban sobre los peligros que entrañaba el uso no crítico
están las mujeres?, ¿por qué se las elimina? La lectura de
del diccionario de Office® (Microsoft, Windows), y sus
estos diccionarios produce la idea de que se trata de tex-
prejuicios y estereotipos. Éstos aún persisten. Observemos
tos que explican solo los procesos de enseñanza y apren-
algunos ejemplos de sexismo y androcentrismo, al revisar
dizaje de los que participan sólo hombres. Aunque estas
el sinónimo de palabras aparentemente neutras, que de-
prácticas parezcan insignificantes e ingenuas, producen
bieran contener a ambos sexos. A continuación algunos
y reproducen el sistema de desigualdades de género, el
ejemplos encontrados en ese diccionario electrónico:
patriarcado. Es posible, como lo ha indicado Rivero Ortiz
(1998), producir diccionarios no sexistas, no discriminato-
Individuo es sinónimo de hombre, pero no de mujer.
rios. Para lograr esto, es necesario que los elaboren perso-
Estudiante es sinónimo de alumno, becario, discípulo, in-
nas sin prejuicios de género, ya que la escritura reproduce
terno y colegial; no hace referencia al género femenino.
Mientras hombre es persona, individuo, prójimo, per- la concepción del mundo de quien escribe.

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sonaje, mujer es matrona, chica, ama, hembra (a pesar
de que este término ya se usa exclusivamente para re- Los rotulados sexistas
ferirse a “animal del sexo femenino”).
Es común encontrar en las oficinas rotulados que ha-
Personaje es actor, héroe, galán, interlocutor; no hace
cen referencia sólo a los hombres, a pesar de que los car-
referencia a las mujeres.
gos también han sido, son y serán ejercidos por mujeres,
Cantante es cantor, trovador, lo cual excluye a la tro-
vadora. y de que los espacios son de uso común: Director, orien-
tador, administrador, salón de profesores, alumnos de 1.º
Otro caso, igualmente ilustrativo, nos ocurrió mien- año, etc. Estos elementos hacen que se produzcan discur-
tras escribíamos este artículo: sistemáticamente, el correc- sos sexistas y discriminatorios, por ejemplo, en las con-
tor ortográfico automático de Office® sustituía la palabra vocatorias a reuniones gremiales, de estudiantes y repre-
patriarcado por matriarcado, a pesar de que ambas existen sentantes. Generalmente, se convocan y se refieren como
en español, tomando como referencia el diccionario de la profesores, empleados, obreros, técnicos, los estudiantes,
Real Academia de la Lengua Española. Esa sustitución los padres y tutores, para referirse a mujeres y hombres.
cambia totalmente el sentido de texto. Estas formas aparentemente insignificantes se traducen en
poca participación de las mujeres debido a la desigualdad
Adicionalmente, Álex Grijelmo (2001) sostiene que de oportunidades.
el diccionario informático que los programas de Microsoft®
le proponen a las y los hispanohablantes es un desastre, ya A pesar de que “la lengua es un organismo vivo,
que es sexista y racista. Este autor fundamenta su crítica cambiante” y de que las instituciones están en permanen-
en el desconocimiento de la lengua que subyace a las pro- te trasformación, no se ha hecho nada para eliminar estas
puestas de sinónimos que ofrece con palabras como: pobre, formas de discriminación. A modo de ejemplo, en la Uni-
que implica ser indigente, paupérrimo, mísero o miserable; versidad de Los Andes (ULA), Mérida, Venezuela, perma-
blanco significa inmaculado, objetivo; ansiosa equivale a necen los nombres de las siguientes dependencias:
ninfómana, ninfomaníaca, ávida sexual, lujuriosa; mientras
Caja de Ahorros de los Profesores (CAPROF)
el hombre es ser humano, la mujer es hembra o esposa.
Caja de Ahorros y Previsión Social de Trabajadores
(CAPSTULA)
La lengua francesa no escapa a esta realidad. Al
Sindicato de Trabajadores de la ULA
comparar el francés con el español, Alcántara Sacristán y Sindicato de Obreros de la ULA
Gómez García del Sola (1998) encontraron que hay pala- Asociación de Empleados de la ULA
bras que aunque incluyen a ambos sexos la denotación y Asociación de Profesores de la ULA
connotación que tiene al referirse a la mujer es negativa, Fondo de Jubilaciones y Pensiones de los Trabajadores
peyorativa. Por ejemplo, en estas dos lenguas el término (FONJUTRAULA)

447
Artículos
En contexto magisterial no escapa a esta realidad. Es evidente que hay un intento por superar las ba-
Las organizaciones sindicales que agrupan al personal do- rreras sexistas; gracias a una explicación innecesaria en
cente, administrativo y obrero enuncian en sus nombres paréntesis, se pierde el intento, aparece el fantasma del
sólo a los hombres: patriarcado. No obstante, éstas no son formas aisladas.
Continúa:
Federación Venezolana de Maestros (FVM)
Colegio de Licenciados de Educación de Venezuela Existe un baremo de clasificación de los aspirantes a
Sindicato de Obreros de Educación de Venezuela ingresar o permanecer en este programa, el cual per-
mite calcular el número de puntos correspondientes a
Frente a esto, cabe preguntarse: ¿son estas institucio- cada aspirante de acuerdo a su productividad en mate-
nes incambiables o de tradición sexistas y discriminatorias? ria de investigación.
La realidad apunta hacia la segunda opción, puesto que algu-
nas de estas dependencias universitarias y magisteriales han El baremo se basa en aspectos tales como grado aca-
introducido cambios en otros aspectos. Algunas, en cambio, démico alcanzado, publicaciones, producción en artes,
se pueden usar como modelo, ya que evitan el sexismo al formación de personal y otros méritos del postulante
usar formas neutras, genéricas, como por ejemplo: (permanencia en el Sistema de Promoción al Inves-
tigador, dictar talleres, conferencias, charlas, cursos
Oficina de Asuntos Profesorales (OAP) nacionales e internacionales, organizar simposium,
Instituto de Prevención del Profesorado (IPP) congreso o cátedra libre permanente, ser editor o di-
Sindicato de Profesionales de la ULA rector de revista arbitrada e indizada, evaluador de ar-
Sindicato de Artes Gráficas del Estado Mérida tículos, miembro de comisiones editoriales, pertene-
Dirección de Asuntos Estudiantiles cer al cuerpo permanente de evaluadores de proyectos
de investigación científica, humanística y artística de
una institución o fundación, poseer reconocimientos
El sexismo se produce, se reproduce
Oscar Alberto Morales y Carolina González Peña: Consideraciones discursivas sobre el género en el discurso académico ...

institucionales o premios regionales, entre otros).


y se actualiza en la Web
Son incontables los ejemplos de sexismo en el uso La utilización de estas formas lingüísticas, en este
del lenguaje en la Internet. A modo de ejemplo, según los texto institucional que informa sobre los logros de la ULA
propósitos de este artículo, presentamos sólo algunas pá- en materia de investigación y promueve el desarrollo de
ginas de interés académico e institucional. la investigación, elimina a la mujer de todos los ámbitos
productivos académicos, lo cual se reproduce en hechos
En la página Web de SERBIULA, se puede leer lo concretos: hay más editores, directores, evaluadores, etc.,
siguiente: que editoras, directoras, evaluadoras.

Los Servicios Bibliotecarios de la Universidad de Los El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (2006)
Andes (SERBIULA) constituyen unidades de infor- informó lo siguiente:
mación actualizada en todas las áreas del conocimien-
to, con el fin de contribuir a la formación académica En los comicios del 21 de mayo los electores contarán
de los estudiantes, docentes y a las labores de investi- con un total de 68 centros automatizados de votación.
gación mediante la prestación de servicios a usuarios
(Universidad de Los Andes, 2006). La Asamblea Nacional sancionó la Ley Especial de los
Consejos Comunales. Cabe destacar que este es el pri-
Este fragmento forma parte de un texto informativo, mer texto legal producto del trabajo del parlamentaris-
promocional, institucional. Con la ocultación de la mujer, mo social de calle iniciado por los diputados a comien-
zos de este año. La norma, a la cual se le incorporó el
debajo del pseudogenérico masculino, se menoscaba su
resultado de las consultas realizadas por la Comisión
dignidad, puesto que se le excluye, a través de la presupo-
de Participación Ciudadana.
sición, como usuaria de esos servicios.
Esto nos hace preguntar ¿Acaso la imparcialidad se
Para referirse al Premio de Estímulo a la Investiga-
demuestra sólo en el conteo de los votos? ¿Acaso no hay
ción, el Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y
electoras en esos comicios?
Tecnológico de la ULA (2006) lo hace en estos términos:
Algunas universidades españolas no escapan a esta
Con este programa, creado en el año 1995, el CDCHT
cuantifica, premia y estimula las investigaciones ade-
realidad:
lantadas por docentes (ordinarios, jubilados y contrata-
dos), estudiantes de postgrado y miembros del personal La Universidad Complutense de Madrid (2007) es-
de apoyo de las unidades de Investigación de la ULA. cribe:

448
Artículos
(El programa SICUE) Permite a los estudiantes de las Esto indica que la escuela no cumple con su función
universidades españolas realizar una parte de sus estu- formadora, puesto que no persigue la igualdad y no con-
dios en otra universidad distinta a la suya. El plazo de tribuye explícita ni implícitamente con la eliminación del
solicitud está abierto hasta el 20 de febrero. sistema de dominación de género. Eliminar o disminuir
Consulta aquí el fallo de la primera edición del Premio a las niñas en la escuela a través del lenguaje, y por las
de Investigación de la UCM Línea 3000, que se conce- prácticas sexistas, contribuye, legitima su desaparición, o
de en las categorías de profesores y alumnos en cada poca presencia, del sistema productivo: educativo, investi-
área: Humanidades, Ciencias de la Salud, Ciencias So- gativo, político, cultural, empresarial, entre otros.
ciales y Ciencias Empíricas.

En la página Web de la Universidad de Barcelona


3. Propuestas
(2006), se puede leer:
La lengua es una entidad viva, cambiante, en proce-
Cursos de idiomas para universitarios en general. Todos
so de transformación permanente. Al adquirir una lengua,
los niveles, varios horarios, monográficos específicos,
grupos de conversación (...) Lengua y cultura españolas
no adquirimos sólo el sistema lingüístico, sino también los
para facilitar la integración de extranjeros. Cursos de di- roles culturales asignados a quienes los aprenden con base
ferente duración, grupos de conversación, monográficos. en los prejuicios sexuales. Desde el inicio, niños y niñas
adoptan los comportamientos lingüísticos considerados
La Universidad Autónoma de Barcelona (2006) in- apropiados para su género, según la pauta que le dicta el
forma en su página Web que: sistema de patriarcado (Coates, 1993).

Sesenta expertos en investigación con células madre Sin embargo, no se justifica educación ni tratos dife-
embrionarias, juristas, especialistas en bioética y edi- renciados hacia niñas y niños. Es imprescindible, en cam-
bio, la igualdad de oportunidades en función de la igualdad

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tores de revistas científicas de 14 países han hecho pú-
blica una declaración de consenso sobre la influencia de insumos, de condiciones y situaciones de aprendizaje,
de las diferentes regulaciones que hay en los diferentes de estímulos que se les ofrecen.
países sobre la investigación en este ámbito.
La escuela no debe limitar el ámbito de acción fu-
Evidentemente, por medio de este aviso promocio- turo, académico o laboral, del estudiantado. Debe generar
nal, estas universidades no están convocando ni se están seguridad, desarrollar competencias y potencialidades,
refiriendo sólo a hombres. Por supuesto, no se trata de puesto que todas las personas tienen el derecho y el poten-
prácticas conscientemente programadas para discriminar; cial para hacer, estudiar y trabajar en las áreas que deseen
no obstante, de alguna forma están contribuyendo con la en función de sus posibilidades e intereses. Ser mujer o ser
producción y legitimación del sistema de desigualdades hombre no es una condicionante, ni una limitante.
que afecta fundamentalmente a la mujer, que desvalora su
participación y, por lo tanto, la disminuye. El uso o no de determinadas formas lingüísticas ga-
rantiza su permanencia. Cotidianamente, cuando existe la
Sexismo en la escuela necesidad de uso, se crean nuevos vocablos, nuevas locu-
ciones, o se cambian los existentes. Igualmente, por falta
Michel (2001) presenta un trabajo basado en los es- de uso, algunas palabras se fosilizan, caen en desuso. A
tudios realizados a instancias de la UNESCO en diferen- través de nuestra elección de determinadas formas, pode-
tes regiones del mundo. En dicho trabajo propone ofrecer mos aceptar tácitamente la discriminación de género y el
una clave para la identificación de los estereotipos sexistas sexismo y con esto perpetuar el statu quo, o desafiarlo y,
en los libros escolares e infantiles que permita la toma de en consecuencia, ayudar a cambiarlo (West, Lazar y Kra-
conciencia y la denuncia de su existencia. Este autor ofre- marae, 2000, p. 182).
ce conclusiones contundentes: el sexismo en la escuela,
en las relaciones interpersonales que allí se producen y en Frente a esta disyuntiva, proponemos la resistencia,
los manuales y libros escolares es evidente, en distintos la emancipación, el desconocimiento a lo “normal”, la lu-
países del mundo. cha en contra del sexismo y el androcentrismo; sugerimos
el uso de formas no discriminatorias, que no oculten, dis-
El sexismo en la escuela, advierte Michel, “refuerza minuyan, trivialicen, ni vulgaricen el papel de la mujer,
el sexismo respecto a las niñas y las mujeres que se incul- formas que le otorguen su justa posición, que no es otra
ca a niños y niñas ya con anterioridad a su ingreso en las que la igualdad y el respeto.
instituciones escolares” (p. 75). Desde el inicio la escuela
reproduce el estereotipo de mujer como poco inteligente, Por un lado, proponemos evitar el léxico discrimina-
insegura, indecisa e irracional; estas representaciones se torio, que asocie a las mujeres con prácticas negativas, es-
interiorizan y condicionan las prácticas sociales.
449
Artículos
tereotipadas, o que las relegue a su relación con el hombre Así mismo, las formas pasivas e impersonales son
o su estatus familiar. Por otro lado, proponemos formas una alternativa no descartable, siempre y cuando no im-
genéricas colectivas cuando haya que nombrar a mujeres ponga propósitos pragmáticos y estilos retóricos discursi-
y hombres. Ejemplos: gente, adolescentes (en plural sin vos no deseados para el texto.
determinante), adolescencia, juventud, vecindario, infan-
cia, niñez, electorado, pueblo, población, comunidad, al- Los consejos editoriales, comisiones evaluadoras,
caldía, gobernación, personas mayores, adultas, jóvenes jurados, consejos técnicos, entre otros. Tienen la posibili-
(en plural sin determinante). Como editora de dicciona- dad de procurar que se publique en un lenguaje no sexista,
rios, Rivero Ortiz (1998) ha demostrado que es posible no discriminatorio, igualitario para ambos géneros. Esto
darle un tratamiento no sexista al lenguaje sin sacrificar el se puede prescribir en la normativa que rige la presenta-
estilo ni el contenido, a través de la utilización de formas ción de los manuscritos, reglamentos e instructivos. Es
genéricas. intolerable que en las universidades se siga reproduciendo
este sistema de desigualdades, se siga trasmitiendo estos
Probablemente, el uso de formas no sexistas, que ha- estereotipos sexuales que eliminan a la mujer de la vida
gan referencia a ambos géneros, podría generar incomodi- pública.
dad y rechazo al inicio, incluso entre las mujeres (hay que
recordar que hemos crecido en un sistema de patriarcado); No estamos proponiendo, de ningún modo, que se
sin embargo, como las formas correctas del lenguaje las imponga el género femenino sobre el masculino a través
impone el uso, pronto lo veremos como normal. del uso del lenguaje, puesto que sería caer en el cinismo
de hacer lo que estamos criticando. Creemos, en cambio,
Estas propuestas no son caprichosas ni fortuitas, sino que es necesario que se le dé el justo valor a la mujer en
que son producto de más de 30 años de investigación de un mundo en que son mayoría; sostenemos, en cambio,
género y discurso que han demostrado que los usos enér- que no se le debe ocultar su presencia, silenciar su voz, ni
Oscar Alberto Morales y Carolina González Peña: Consideraciones discursivas sobre el género en el discurso académico ...

gicos de formas masculinas encarnan prejuicio y discrimi- menospreciar su capacidad.


nan a las mujeres (Madson y Hessling, 1999).
Las actitudes a favor o en contra del sexismo y el
Lledó (1992) ofrece los siguientes ejemplos: androcentismo se pueden manifestar en cada momento
cuando usamos la lengua: escribimos, leemos, hablamos,
escuchamos, traducimos, interpretamos, cantamos, calla-
Propuesta En vez de
mos. Por lo tanto, cada actitud, cada palabra, puede contri-
La evolución de la humanidad La evolución del hombre buir con la reproducción del sistema de discriminación, de
El cuerpo humano El cuerpo del hombre desigualdades e injusticia social (van Dijk, 1994), o con
Población urbana El hombre urbano su abolición.
La población francesa Los franceses
La comunidad escolar Maestros y alumnos
Secretaría Secretaria/secretario 4. Conclusiones
Redacción Redactor
Colaboraciones Colaboradores El género masculino no es una forma genérica, neu-
Tutoría Tutor tra; hace referencia, generalmente, a los hombres. Su uso
Traducción Traductor opaca, silencia, elimina al género femenino. Existen, en
Distribución Distribuidos cambio, formas incluyentes de ambos géneros, genéricos
colectivos; por lo tanto, su uso es más apropiado cuando se
Así mismo, si el determinante y el adjetivo demos- refiere a un colectivo conformado por mujeres y hombres,
trativo discriminan, generan una frase nominal sexista, es niños, y niñas, profesores y profesoras, alumnos y alum-
preferible un adjetivo neutro. Por ejemplo: frente a “el do- nas. Cuando no haya un vocablo genérico, es necesario
cente”, es preferible “cada docente”; “el hablante”, “cual- incluir ambas palabras (investigadoras e investigadores),
quier hablante”. aunque parezca repetitiva, antiestética y poco práctica.

Cuando las palabras admiten ambos géneros, es En vista de que el sistema educativo está reprodu-
preferible el plural genérico al masculino. Periodistas, ciendo abiertamente, y de manera irresponsable, la dis-
docentes, testigos, personajes. Asumir el masculino como criminación de género, el sexismo y el androcentrismo,
genérico, según Sau Sánchez (1998), supone tres interpre- es preciso hacer resistencia y asumir una postura emanci-
taciones: padora, ya que en la educación hay muchas respuestas y
a) La invisibilidad de la mujer en el lenguaje. soluciones a estos problemas. Esto supone que debemos
b) La exclusión de las mujeres. inculcar desde los primeros niveles educativos formas de
c) La subordinación del género femenino ante el masculino. igualdad, no esteriotipadas, no sexistas. Las niñas y los

450
Artículos
niños deben aprender que las mujeres y los hombres son la solidaridad, el respeto mutuo, la comprensión, (Piaget,
diferentes. La diferencia no implica una relación de infe- 1974), en las dimensiones del ser, hacer, saber y convivir
rioridad de las mujeres ni superioridad de los hombres, (Dubois, 1996).
por lo que se les debe tratar de forma igualitaria. Deben
aprender, además, que no hay una forma de hablar feme- Queremos expresar nuestro agradecimiento al Lic. Luis Guillermo
nina ni masculina. Hernández Quintero por sus valiosos comentarios y sugerencias a las
versiones preliminares de este trabajo.
Desde la perspectiva del análisis crítico del discurso
* Licenciado en Educación mención Inglés y Magíster Scientiae en
escrito, es necesario, estudiar los textos escolares de todos Educación, Mención Lectura y Escritura, ambos en la Universidad de
los niveles y modalidades, los reglamentos, estatutos y le- Los Andes. Actualmente, es tesista del programa de doctorado en co-
yes, para desmontar, desactivar el sexismo institucional, municación Multilingüe en la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, Es-
del lenguaje social y el androcentrismo que se sigue tra- paña, y es coordinador del Grupo de Estudios Odontológicos, Discursi-
tando como un fenómeno normal, basado en el principio vos y Educativos de la Facultad de Odontología de la ULA. Entre sus
del sentido común. líneas de investigación actuales están: El discurso científico escrito,
La promoción de la lectura, El desarrollo de la lectura y la escritura en
Así mismo, también es preciso estudiar desde la el ámbito universitario y La aplicación de las nuevas tecnologías en la
enseñanza de lenguas.
perspectiva crítica el discurso oral producido durante las
**Licenciada en Idiomas Modernos, Universidad de Los Andes, Magís-
clases, igualmente, en todos los niveles y modalidades del ter en Enseñanza de Inglés como lengua Extranjera en la Universidad
sistema educativo. En la institución educativa predomina Pompeu Fabra, Barcelona, España. Es miembro del Grupo de Estu-
el sexismo en el lenguaje que se usa en las actividades de dios Odontológicos, Discursivos y Educativos de la Facultad de Odon-
clases. Hay que impulsar la educación para la igualdad, tología de la ULA. Entre sus líneas de investigación actuales están: El
discurso científico escrito y La aplicación de las nuevas tecnologías en
la enseñanza de lenguas.

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453
reconocimiento, premiación
y visibilidad de

El Programa de Perfeccionamiento y Actualización Docente de la Escuela de Educación de la


Universidad de los Andes, instancia académica editora de EDUCERE, la revista venezolana de
educación, felicita al comité editorial, árbitros, colaboradores y al equipo técnico de producción por
la excelente labor desarrollada a lo largo de sus diez años de existencia académica, la cual fue
premiada, honra, por tanto, bien merecida.

Los galardones y distinciones recibidos durante el año 2007 son un prestigioso reconocimiento
a su perseverante actividad de difusión y visibilidad del pensamiento pedagógico y educativo
venezolano y latinoamericano, y a su contribución al desarrollo de la educación.

Estos reconocimientos se expresan así.

Premios
• El Ministerio Popular para la Cultura, a través del Centro • El Fondo Nacional de Ciencia, Innovación y Tecnología,
Nacional del Libro, CENAL, la confirió a EDUCERE el IV FONACIT, por medio de su Fondo de Publicaciones
Premio Nacional del Libro de Venezuela 2006, en la categoría Científicas, en la Evaluación de Méritos del año 2006, valoró
de revista académica en Ciencias Sociales y Humanas. a EDUCERE como la primera revista impresa en el área de
Convocatoria 2007. El año pasado EDUCERE recibió por Humanidades con una estimación de 88.48 puntos.
primera vez el Premio Nacional del Libro Venezolano, año
Este último reconocimiento fue hecho público en junio
2005, en su III edición, convocatoria 2006.
del presente año.

Distinciones
• La Universidad de los Andes en el mes de julio de 2007 • El Repositorio institucional REDALYC de la Universidad
distinguió a EDUCERE, por tercer año consecutivo, Autónoma del Estado de México, señala a EDUCERE
como la publicación académica en su formato digital, más en sus estadísticas electrónicas de visitas como la más
consultada de su Repositorio Institucional SABERULA. consultada de todas las publicaciones nacionales y
Desde enero 2006 a septiembre 2007 acumula 1.1468.08 extranjeras de habla hispana allí alojadas mucho antes
visitas. Es por tanto, la revista académica más consultada de octubre 2006 hasta la fecha.
de los repositorios académicos de Venezuela.
Estos referentes la califican como una de las primeras revistas académicas más descargada de América Latina y el Caribe.

Nuestros reconocimientos
Honra quien honra; por tanto, obligados a distinguir a comité editorial por conducir con brújula y propósitos claros
nuestros bienhechores, que el fruto cimero que hoy y con enmienda su destino como publicación periódica. Esta
cosechamos proviene del producto de los cientos de labor de engranaje permite que EDUCERE aparezca con
colaboradores que envían sus propuestas; del trabajo absoluta regularidad y disponga de su máximo patrimonio:
silencioso y oculto de los árbitros nacionales y extranjeros la credibilidad que le confieren sus lectores, quienes son
que evalúan con ética, probidad y entrega; del desvelo y los verdaderos evaluadores de la revista.
gracia del equipo de corrección, diseño y diagramación; y del

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