El Arte De Las Grandes Civilizaciones Asiáticas
El arte de las culturas asiáticas presenta como carácter más relevante la antigüedad de sus orígenes, en
especial en China y la India. De hecho, las primeras manifestaciones artísticas asiáticas se remontan al
segundo milenio a. C. y son vasijas y piezas de cerámica realizadas con técnicas como la cera perdida,
que en el arte occidental comenzaría a ser utilizada por los griegos un milenio más tarde.
China
Las formas primigenias de expresión artística son la cerámica y las piezas de jade de la dinastía Xia, que
se remonta a más allá del 2000 a. C., en el neolítico occidental.
Los dos milenios anteriores a la era cristiana corresponden a las dinastías Shang y Zhou. En ellas
sobrevino el auge de las estatuillas y jarrones de bronce, decorados predominantemente con motivos
naturalistas en época Shang, y con motivos geométricos, en época Zhou.
El arte del pincel
En tiempos de la dinastía imperial Han, a partir del año 206 a.C., comenzó a desarrollarse la que sería la
más significativa manifestación del arte chino, el denominado arte del pincel, en el que convergían
pintura, caligrafía y poesía.
Los poemas caligrafiados y decorados fueron dando paso a obras más puramente pictóricas. Durante los
primeros siglos de la era cristiana predominó la figura humana como protagonista, en tanto que a partir
del siglo IX se centró más exclusivamente en el paisaje, siendo el paisajismo el que habría de
convertirse en el género por excelencia del arte chino. El refinamiento y la precisión en el detalle de la
época Song (del siglo X al XIII), marcarían un punto de referencia que variaría en muy escasa medida en
épocas posteriores.
Retrato del guardia imperial personal Hu-er-cha, (Metropolitan Museum, Nueva York).
La porcelana
El descubrimiento en el siglo IX del caolín, un mineral arcilloso, daría lugar a la consecución de un
material blanco, traslúcido y fino, que se convertiría en otro de los grandes medios de expresión artística
en China: la porcelana. Con este material se realizarían piezas exquisitamente decoradas de las más
diversas formas. A destacar especialmente las creaciones de la dinastía Song, caracterizadas por su
refinado naturalismo, el esplendor de la dinastía Ming, que llevó la diversidad de formas y estilos a sus
más altas cotas, y el virtuosismo técnico de la dinastía Quing.
Jarrón de gres vidriado decorado, dinastia Song, (Museo Real de Arte Chino, Estocolmo).
India
En torno al 1500 a.C. los pueblos arios invadieron la península del Indostán, propiciando el nacimiento
de la cultura indoaria. Ésta evolucionaría a lo largo del periodo védico, en el que nacieron los textos
sagrados o vedas, que se irían codificando a lo largo del periodo brahmánico (600-300 a. C.), durante el
cual surgieron el budismo y el jainismo y en el cual tuvieron lugar los primeros contactos con culturas
como la persa o la griega, a través de las cuales se dieron a conocer las primeras manifestaciones del arte
indio.
El emperador Ashoka (272-232 a.C.), de la dinastía Maurya, empleó el budismo como arma política
para proceder a la unificación de la India. A él se debe la creación de la stupa, monumento funerario
donde se guardaban las cenizas o reliquias sagradas y que llegaría a adquirir cierta simbología cósmica
en el arte indio.
Tras sucesivas dinastías como los shunga o los kushana, se produjo el advenimiento de la dinastía
Gupta, con un periodo de gran pujanza cultural y artística, en el que convivieron armónicamente
hinduismo y budismo. A él corresponden las decoraciones murales de Ajanta. En el
denominado periodo post-Gupta se produjo la aparición del templo indio, construido en ladrillo o
piedra y destinado a servir de morada a la divinidad.
Desde el siglo XI se produjo una progresiva penetración islámica en India, que culminaría en el siglo
XVI con la instauración del imperio mogol, fundado por Baber (1519- 1530). En este periodo se
establecerían nuevas formas urbanísticas y arquitectónicas, con aparición de mausoleos, jardines y
fortificaciones. A destacar el Fuerte Rojo, en Delhi, y el Taj Mahal, mausoleo mandado construir por
orden de Jah Tahan (1627- 1658), para servir de enterramiento a su esposa, Mahal.
Tras la caída del imperio mogol y la ocupación británica, el arte indio perdió rápidamente entidad bajo la
influencia europea.
Taj Mahal, Agra, India.
Japón
La cultura tradicional japonesa estuvo muy vinculada a la china desde sus orígenes. Sin embargo, en el
largo periodo prebudista (5000 a. C.-555 d. C.) se desarrollaron una serie de creencias aunadas en
el sintoísmo. Los periodos Asura, Nara y Heian serían los de penetración del budismo zen, que
significa meditación y que ejercería gran influencia en todas las manifestaciones del arte japonés.
Son de destacar en el arte japonés las numerosas manifestaciones propias, caracterizadas todas ellas por
la simplicidad y el refinamiento. Entre ellas son notables la pintura sumi-e, a tinta china monocroma, el
diseño de jardines de meditación, muy vinculados a la filosofía zen, la creación de espacios específicos
para la ceremonia del té, el arte de la disposición floral o ikebana o la decoración de biombos de laca.
Utagawa Kuniyoshi, grabado perteneciente a la serie Bellezas contemporáneas con pinturas de
pájaros (Museo Fuji,Tokio).