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La Histeria Rigida PDF

Este documento discute la transformación de la histeria desde la perspectiva de Freud hasta la de Lacan y Cixous. Resume que Cixous reescribe el caso de Dora para subvertir la interpretación patriarcal de Freud y enfatizar la "escritura femenina" del cuerpo. También describe cómo Lacan reformuló su comprensión de la histeria para ir más allá del inconsciente e ir al "real", especialmente en relación con la feminidad.
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La Histeria Rigida PDF

Este documento discute la transformación de la histeria desde la perspectiva de Freud hasta la de Lacan y Cixous. Resume que Cixous reescribe el caso de Dora para subvertir la interpretación patriarcal de Freud y enfatizar la "escritura femenina" del cuerpo. También describe cómo Lacan reformuló su comprensión de la histeria para ir más allá del inconsciente e ir al "real", especialmente en relación con la feminidad.
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De la Dora de Freud a la Dora de Cixous: del Analista-Intérprete al Analista-Sinthome

Clásicamente hemos pensado la histeria del lado de la plasticidad por su facilidad


para identificarse al síntoma del Otro. Es el ultimo Lacan el que plantea el sintagma
“histeria rígida” en el Seminario XIV "L’Insu que sait de l’une-bévue s’aile à
mourre", seminario del 14 de diciembre de 1976, en Ornicar?, nº 13, p. 15.
La plasticidad identificatoria de la histeria le permitía a Charcot, en su teatro de La
Salpetriere, cambiar la ceguera histérica de una paciente por la parálisis de otra.
Es, por tanto, extraño pensar la histeria del lado de la rigidez.
También estamos acostumbrados a plantear el cuerpo hablante de la histeria
como el paradigma del síntoma en su vertiente metafórica: el síntoma como un
mensaje inconsciente que se dirige al Otro. Por este motivo la entrada en análisis
requería de una histerización del sujeto que le llevara a formular su malestar como
una pregunta que, al dirigirse al Otro, inauguraba la transferencia y, por ende, el
inconsciente transferencial, la interpretación del analista y la ganancia de un nuevo
sentido

Ahora bien, si la entrada en análisis pasa por la histerización del sujeto, el


horizonte de su final no puede ser histérico porque apunta al síntoma como aquello
que goza y no quiere decir nada a nadie. Sin embargo, creo que sería un error
pensar estas dos caras del síntoma (la metafórica y la de goce) como etapas en
una cura que suponen algún orden de superación. Vale la pena repetir una vez
mas que el ultimo Lacan no supone la superación del primero ni se auto invalida.

Bien es verdad que Lacan cambia de perspectiva al darse cuenta que si en el


análisis se da una preferencia al inconsciente interpretable que fabrica nuevos
sentidos la experiencia termina “en el genero delirio” y añade:
“me espanta sentirme más o menos responsable de haberle abierto las
esclusas”

Por otra parte, al calibrar los cambios que esta nueva civilización va produciendo
en la subjetividades nos enfrentamos a una clinica de la histeria que, desde el
punto de vista sintomático, no se parece a la del siglo XIX.
Probablemente si viéramos hoy en día ese tipo de histerias las de aquella época
las confundiríamos con psicosis. En la actualidad la queja subjetiva tiene otros
modos de manifestarse y por ello hablamos de síntomas contemporáneos. La
anorexia, que fue registrada hace más de un siglo, cobra ahora un protagonismo
no solo clínico sino también social. Las fibromialgias, recién nacidas al campo de la
Clasificación Internacional de enfermedades (CIE 10) en 1992. Las Toxicomanías.
La hiperactividad. Las depresiones generalizadas. La esterilidad no orgánica. Las
enfermedades autoinmunes.

Lacan necesita reformular la histeria ante la declinación del nombre del padre
como organizador de la subjetividad.
¿Cuál es el padre que declina en este momento de la civilizacion? El padre que
cumple una función de lectura pero que además produce un impacto. Los padres
de hoy no impactan ni tampoco están a la altura de la función de lectura. Esta el
padre sinthome y está el padre padre síntoma. El primero anuda y permite al
sujeto arreglárselas con lo real aunque un adormilado por el [Link]
anudamiento en Freud le podemos llamar defensa. El padre traumatico impacta y
despierta …tomaremos esto después

Para hacerse de este cuerpo simbólico-imaginario la histérica, dice Lacan, cuenta


con “la armadura del amor al padre” y, por eso, lo eterniza. El analista tiene que
estar lo suficientemente advertido y, desde luego analizado, como para no dar una
respuesta paternal a la demanda histérica, que solo conseguiría exacerbar la
síntomatología y agenciarse la descalificación de la paciente. La armadura del
amor al padre” es un tipo de anudamiento que acaba cobrando un alto precio y del
que vale la pena aliviar a nuestras histéricas

Esta vertiente de la histeria sigue estando presente pero la experiencia analítica,


según la orientación lacaniana, trata de ir del padre a lo real lo que supone poner
en juego la clinica que se deduce de los anudamientos.

SEMINARIO 24

En la primera sesión del seminario 24 Lacan expresa su deseo de"Intento


introducir algo que tiene mayor alcance que el inconsciente”.[2]. En el 77 deja
de ser tributario de Freud y quiere ir más lejos de los que nos puede llevar la vía
del inconsciente. Los sueños ya nos son interpretables de la misma manera, por
eso pregunta: "¿Por qué en el análisis de los sueños nos obligamos a
atenernos a lo que sucedió la víspera?”

Guiado por esta pregunta Lacan vuelve a Dora, pero no se trata ahora de la Dora
de Freud sino de la de su amiga Helene Cisoux, una de las feministas que asistían
a su seminario. Profesora universitaria, escritora, poeta, dramaturga, filósofa,
crítica literaria y especialista en retórica.1 Se especializó en literatura inglesa y, en
especial, en los trabajos de James Joyce.

Cisoux con su escritura trata de subvertir el uso del lenguaje, lo que para Lacan la
emparenta, de alguna manera, con Joyce. En su obra de teatro titulada Le portrait
de Dora pone en cuestión al padre y a la ley primordial del lenguaje. Cisoux aborda
la figura de la histérica re-escribiendo el caso Dora en 1976.
Todos sabemos que Dora interrumpe el análisis con Freud porque este solo pudo
captar retroactivamente algunos de los aspectos fundamentales que estaban en
juego. Lacan hizo un comentario del caso en Intervención sobre la transferencia de
1951 y puso el acento en “el valor real del objeto que es la Sra K para Dora. Es
decir, no como individuo, sino como misterio, el misterio de su propia
femineidad, queremos decir de su femineidad corporal - tal como aparece sin
velos en el segundo de los dos sueños”

Entonces, la cuestión planteada por la histeria en general es la misma que Freud


dejó inconclusa al final de sus días: ¿Que quiere una mujer? ¿Qué es la
femineidad?. La sobreinterpretación que Freud hace de los sueños de Dora así
como de los síntomas provoca el desorden que lleva a la interrupción de la cura.
Por mucho que interprete las formaciones del inconsciente, Freud no sabe aún,
que cuando lo que esta en juego es la femineidad no hay sentido que alcance.
Lacan matiza esta cuestión en el Seminario III cuando dice: “ devenir una mujer e
interrogarse sobre lo que es una mujer son dos cosas diferentes (…) la
posición femenina es hasta un cierto punto inasimilable (…)

Lo fundamental para nosotros es tener claro que lo que en ese momento Lacan
llamaba femineidad después pasara a ser denominado como “real”

La histérica se queja de ser excluida por los otros y de no tener un lugar en el


mundo. Pero en realidad es porque alguna otra cosa cuenta mas que su
participación en el mundo y eso tiene que ver con el goce y no con el narcisismo o
con la falta en ser. Concretamente ese “algo más” al que apunta la histérica está
relacionado con esa infinitización del goce femenino que Lacan hizo formula en el
seminario XX

DESENCADENAMIENTO EN LA NEUROSIS

El punto más delicado de la historia de Dora es cuando el Sr K le confiesa que “su


mujer no significa nada para él” porque en ese momento la comedia vienesa que
sostenía su mundo se viene abajo con todo el equipo. En el Seminario de la
Angustia Lacan nos dice que esa bofetada tiene el estatuto de un pasaje al acto y
que podríamos pensarlo como una suerte de desencadenamiento neurótico.

En ese momento cae montaje fantasmatico y Dora experimenta que no hay


relación sexual, ni respuesta sobre la femineidad.

“Helene Cisoux se interesó fundamentalmente por la figuras femeninas del


psicoanalisis. En su obra de teatro EL retrato de Dora quiere liberar a la mujer
histérica que representa Dora del discurso patriarcal remarcando la incidencia de la
moral victoriana “admirables histéricas - dice Cisoux - que han hecho sufrir a Freud
voluptuosos e inolvidables momentos, bombardeando su estatua mosaica con sus
carnales y apasionadas palabras-de-cuerpo mots-de-corps “ Dora es para Helene
Cisoux la verdadera ama del significante con su “cuerpo poético” . La obra de
teatro busca subvertir el marco del análisis de Freud y supone a Dora como una
objetora a ese régimen falocéntrico y patriarcal representado por el padre de Dora,
el Sr. K y el propio Freud. Cixous propone una “escritura femenina”, que se realiza
en el cuerpo bajo la forma de los síntomas y que se presenta en oposición al orden
significante al que Freud quiere llevar a Dora. Lo que se escribe así en el cuerpo,
según Cisoux es el silencio, los recuerdos fragmentarios, lo desarticulado. Es decir,
un lenguaje del cuerpo que escapa al significante.
“Para Cixous, Freud continuamente traiciona el carácter fragmentario de los
recuerdos de Dora para imponerle su deseo de continuidad e integridad, es decir,
de sentido, y manifiesta su frustración por la manera desarticulada de los
recuerdos de Dora. Cixous los exagera en la obra jugando con sus brechas y
discontinuidades. Desafía la prioridad que Freud da a la talking cure para privilegiar
al cuerpo como el lugar de la memoria. Para Cixuos, la negativa de Dora a hablar
es su resistencia a complacer al orden falocrático y simbólico del lenguaje (el
faloentrismo es un logocentrismo) que la encierran, y un intento de liberarse.” José
Vidal

Freud: Puede ser que usted sepa demasiado? o de una cierta manera, no sepa
sufi ciente?
Dora: Y si es verdad que yo se demasiado? Un poco mas lejos que usted
Freud: No, más bien no sabe lo sufi ciente
Dora: O puede ser que usted ame un poco demasiado?
Freud: Habría querido (aimé) hacer alguna cosa por usted
Dora: Nadie puede
Freud: Deme noticias de mí (hace un lapsus). Escríbame.
Dora: Escribir? Eso no es lo mío.

Lacan evoca brevemente El retrato de Dora en el Seminario XXIII , El Sinthome, al


principio de la lección del 9 de marzo de 1976 titulada: De una falacia que es
testimonio de lo real .

“Me gustaría hacerles saber que hay alguien a quien quiero mucho que se llama
Helene Cisoux. Depues Lacan comenta que ha estado en el teatro Petit Orsay
viendo su obra sobre Dora y que la recomienda. A él le sirvió, sin duda, para
pensar la histeria de otra manera: El resultado general es, a fin de cuentas,
completamente curioso. Tenemos allí la histeria - pienso que esto les sorprenderá,
pero después de todo quizá lo aprecien de otra manera - que podría llamar
incompleta. Quiero decir que la histeria es siempre dos, en fin, desde Freud. En la
obra se la ve de alguna manera reducida a un estado que podría llamar material,
y por eso no viene nada mal para lo que voy a explicarles. Falta allí ese elemento
que se agregó desde hace algún tiempo - desde antes de Freud, a fin de cuentas
- , a saber, cómo se la debe comprender a ella. Esto produce algo muy
sorprendente y muy instructivo. Es una especie de histeria rígida. Pronto verán,
porque lo mostraré, qué quiere decir en este caso la palabra rigidez”.

A partir de ese comentario deja de lado a Cisoux para mostrar que la cadena
borronea es rígida. El nudo, por tanto, se implanta sobre la rigidez de la cadena,
pero a la vez es necesario que este sea muy flexible

Dejo por el momento de lado la cadena para puntualizar la frase de Lacan en su


comentario a Cisoux

Retengamos varias cuestiones que nos llaman la atención:

1. Tenemos dos términos que nos llaman la atención “la histeria incompleta" “la
histeria material”. La histeria es siempre dos desde Freud porque representa el
sujeto dividido con su falta en ser. Es decir, la visión clásica freudiana del
sujeto del inconsciente cuyo paradigma es el sujeto histérico. Ahora bien, lo
que Lacan nos plantea es que esa vertiente clásica de la histeria como dos, es
reducida en la obra de Cisoux a lo que denomina “la histeria material”,
entendiendo lo material como el síntoma separado del sentido. Cisoux hace
una histeria incompleta porque se saca de encima todo el problema intemporal
de cómo debe de comprenderse a la histérica (a ella) y la reduce a su aspecto
material.

2. Si Cisoux presenta a Dora despojada de todo aparato de sentido también nos


muestra el correlato transferencial que le corresponde: la histeria sin su
partenaire. La histeria rígida es una histeria sin el nombre del padre, lo cual es
verdaderamente paradójico. Para ilustrarla Lacan dibuja una cadena borronea
rectangular a la que llama rígida. ¿Qué quiere decir rígida? Que se sostiene
sola sin la necesidad de el redondel suplementario que es el NP.

Cuando Dora le responde a Freud “nadie puede hacer nada” está rompiendo la
rama sobre la que se sostiene la transferencia- y se presenta como alguien que no
necesita un interprete.
La Dora de Cisoux no es la misma que la de Freud, mas bien aparece bajo la luz
cruda de su cuerpo, con un cierto numero de indicaciones sobre su forma de ser :
una voz que desgarra el silencio - un tono entre la amenaza y la demanda - se
escucha, sesgado hacia la caricia. En el momento en que se representa la pieza,
unas secuencias filmadas por Margarite Duras son proyectadas sobre una pantalla
a la vez que los actores realizan su actuación. H. C le hace decir a Dora cuando se
despide de Freud “yo iré sola” en el sentido de “me valdré sola”
En este seminario Lacan le da una vuelta mas a los Estudios sobre la histeria a
partir de Joyce desde la perspectiva del síntoma como escritura y no como
hablante.

Al final del seminario, en la "Nota paso a paso" que redactó Jacques-Alain Miller
encontramos esto: "Si el nudo como soporte del sujeto se sostiene, no hay
ninguna necesidad del Nombre del Padre: este es redundante. Si el nudo no
se sostiene, el Nombre funciona como sinthome. En el psicoanálisis, es
instrumento para resolver el goce por el sentido”

Pero, ¿Qué clinica correspondería a una cadena rígida?


Una cadena en la que goce y sentido no requieren de la intervención del NP, ni del
amor al padre, ni de la identificación al padre. ¿Qué tipo de transferencia se hace
posible en estas coordenadas?

En la primera clase del Seminario XXIV "L’Insu que sait de l’une-bévue s’aile à
mourre" Lacan se atreve a jugar con la homofonía entre el inconsciente freudiano
Unbewusste (en alemán saber no sabido) y la Une-bévue (en frances, la una
equivocación). Si el inconsciente freudiano es un saber no sabido susceptible de
interpretarse estamos en el campo del saber y en el dominio del sentido. Pero el
ultimo Lacan plantea el saber del inconsciente como una elucubración sobre
lalengua de manera que todo sentido no es mas que una falacia sobre lo real. Pero
si el inconsciente es lo que yerra sin sentido alguno, bien diferente a un lapsus,
entonces no se le puede atribuir una significación

“Hay inconsciente cuando la conciencia se equivoca y antes que se le de


sentido” J.A. Miller El lugar y el Lazo pagina 245. Es decir que en el momento en
que se le da sentido ya lo hemos perdido.

Con esta frase tan contundente dejamos de lado el desciframiento.


Lacan plantea que cuando él comete una equivocación son los otros quienes
tienen la bondad de considerarlo como un lapsus cuando de lo que se trata es de
un “error grosero”

Con L´Une-bevue lo que está en juego no es un saber-sentido, sino un saber-hacer


con lo real, aun cuando para ello haya que servirse del sentido
El trabajo sobre el unbewusst lleva al bien decir mientras que el trabajo sobre L
´Une-bevue lleva al “sentirse mejor”. Pero como la ultima enseñanza no invalida la
primera podemos decir que
el sentirse mejor del parlêtre que tiene que ver con el cuerpo de ningún modo va
sin el bien-decir del sujeto.

Volvamos a la histerica. Lacan no se centra tanto en el sintoma de conversion


cuanto en el trabajo que Freud realizo sobre los modos de identificación de la
histeria
1. La identificación al padre
2. La identificación por contagio con el síntoma del otro (el ejemplo del internado)
3. La identificación a un rasgo cualquiera

El padre es el objeto de amor para la histerica, pero a condición de que se trata de


un amor que incluye el goce. La histerica forma un síntoma por identificación al
goce del otro del que esta enamorado. Ejemplo: la tos de Dora es el resultado de la
identificación al modo de goce que ella supone que mantiene con la Sra K bajo la
forma de cunilinguis.
La idenficiacion histerica al sintoma del Otro es el reverso de la identificación al
propio síntoma que se espera al final del análisis
En Dora hubo un desencadenamiento. Antes de consultar a Freud, Dora era una
simple joven con síntomas bastante leves, una pequeña tos y cierta afonía. Se
trata de una histérica compensada mediante la solución que le ofrece la intriga
amorosa en la que esta metida. Frente al verdadero real que es el reconocimiento
de su femineidad, Dora se vale del instrumento clásico de la identificación viril con
los personajes masculinos que están en juego: su padre, su hermano, el señor K y
finalmente Freud

Ella trata de responder a la pregunta sobre la femineidad, que es lo mismo que lo


real, mediante la identificación con el Sr, K que le permite aproximarse a la
femineidad de la Sra K quien encarna, según Lacan, el misterio de su propia
femineidad. Aunque todo este entramado la mantiene estable no por eso faltan los
síntomas que son los que sostienen dicha estabilidad. Donde el padre chupa (en
alusión al tipo de relación sexual oral con la Sra K) Dora tose. Todo marcha bien
según el guión de su fantasma destinado a hacer existir la relación sexual e
investigar lo femenino. En cierto modo este arreglo actual como un sinthome
entendido en una de sus acepciones como un mixto de síntoma y fantasma.

¿Cuándo se produce la descompensación?. En la famosa escena del lago en la


que el Sr K comete la torpeza de confesarle que su mujer no significa nada para él.
Este comentario hace caer todo el tinglado montado por Dora en su fantasma. De
modo que si la sra K no es nada para el Sr K entonces él ya no cumple ninguna
función para Dora

Se produce una suerte de desencadenamiento neurótico por descompensacion de


la solución que aportaba la identificación viril. A esto lo ha denominado Fabian
schejtman “caducidad de un sinthome”, ese anudamiento con el que Dora se las
venia arreglado deja de funcionar. En el caso de Juanito el desencadenamiento
neurótico es distinto pues se produce por la emergencia de un problema
completamente nuevo: el goce de su órgano

Entonces hay dos tipos de desencadenamiento: por cese de un sinthome o por


irrupción de un lapsus nuevo en el nudo

La reacción de Dora ante el derrumbe de su solución sintomática es el famoso


bofetón al que Lacan le da el estatuto de un pasaje al acto, salida de la escena del
fantasma y caída del otro imaginario en el que sostenía su propio yo
¿Qué viene después de esta crisis catastrófica que desequilibra? Punto de no
retorno, trauma, contingencia. hay dos vivas de entrada a este tipo de crisis:
caducidad del sinthome que nos mantenía estables. La angustia hace su
emergencia aunque rápidamente surge un sueño que apela al padre y la cosa
vuelve a arreglarse. depende de las contingencia y de la fortaleza y consistencia
que tenga el sinthome algunos son irrebentables.
Otra opción: aparecen nuevos problemas que producen un nuevo lapsus en la
cadena
La angustia síntoma no se que soy par el deseo del otro (sin sentido del deseo del
otro). La angustia de la pesadilla supone el peso opaco del sucumbe o el incube
hay certeza del goce del Otro no pregunta (por tanto encadena)
La angustia sinthome encadena, dora es presa de un sindrome de persecución.
angustia que encadena dora se queja de que el padre la quiere prostituir. La locura
que uno se inventa como solución aunque sea problemática
Sinthome = Defensa en Freud “un penar de mas por una guerra extemporánea,
una guerra que se perdió en otro tiempo” esa defensa obsesiva esa esclerosis,
encadenamiento pesado . La solución que uno tiene es demasiado problematica.

Un sueño viene a responder al desastre mediante una llamada al padre “papa el


joyero se incendia, haz algo”. En ese punto Dora cambia de posición respecto a la
comedia vienesa que se trae entre manos, ya no quiere seguir jugando a esta
intriga y le exige al padre que corte su relación con los señores K

Entonces llega a la consulta de Freud en una posición reivindicativa y un tanto


paranoia “mi padre quiere prostituirme para gozar de su amante”

Ahora bien, la Dora de Helene Cixous no juega la partida en el terreno de las


múltiples identificaciones a los deseos cruzados. Ya no le interesa la identificación
histérica al síntoma del otro, ni la identificación amorosa con el padre sino la
tercera que nombra Freud: la identificación a un rasgo cualquiera. Un rasgo
material que sea solamente lo mismo (no lo otro). La noción de material es
fundamental en cuanto ella funda lo mismo.
Cixous presentaba una histeria material en la vertiente de lo mismo que se repite
fuera de sentido porque lo que se repite no es mas que el goce

En el Seminario 23, la "falacia que es testimonio de lo real" está mucho más del
lado del signo que del significante y por tanto no es interpretable, ya no necesita la
armadura del amor al padre
Eso es lo que ya no es necesario en la versión de la histérica llamada "rígida", al
estilo de Cixous.

Lacan propone aquí un inconsciente que ya no está formado por efectos de


significantes. sobre un cuerpo imaginario, sino un inconsciente formado por
ese nudo entre lo imaginario, lo simbólico y lo real. Incluye la instancia de lo
real, que es la pura repetición de lo mismo, eso que Jacques-Alain Miller, en su
último curso, aisló en la dimensión del Uno-solo que se repite.

. Lo "material" no es una representación, ni representaciones de palabras, sino


palabras en su materialidad. Son palabras en sus equívocos fundamentales, el
equívoco de los Una-equivocación que son lo único que constituye una
aproximación a lo real.

Fabian Schejman

En Freud este anudamiento tiene algo que ver con lo que denomina “defensa”. La
defensa cumple una función que preserva del traumatismo de lo real, pero también
es verdad que al final la defensa puede convertirse en el problema mismo, hacerse
pesada, encadenar al sujeto y no siempre es lo mejor. Por ejemplo, lo que Lacan
llamaba La armadura del amor al padre” es un tipo de anudamiento del que hay
que aliviar a nuestras histéricas. El deseo del analista apunta a desatar (analisis =
desatar) esto es llevar el deseo del A a un punto extremo, perturbar la defensa, la
interpretación libera del sinthome cuando uno interviene por el equivoco
seminario 19 agrega el padre traumatico y que el psicoanalista opera en la misma
dimensión que el padre traumatico. La interpretación analítica traumatiza o
desencadena. Pero eso no lo hacemos en todos los casos: no siempre conviene
tocar ciertos puntos pues la solución que se ha logrado es la mejor y como decía
Freud en esos casos el piscoanalista ha de retirarse silencio y con respeto.

La idea del analista operando como el padre traumatico es decir el padre que
desencadena

Un psicoanálisis reproduce - ustedes reencuentran aquí los rieles ordinarios-


una producción de la neurosis. Al respecto, todo el mundo está de acuerdo.
No hay un psicoanalista que no se haya percatado de eso. Esa neurosis, que
no sin razón atribuimos a la acción de los padres, solo es alcanzable en la
medida en que la acción de los padres se articula justamente por la posición
del psicoanalista. En la medida en que converja en un significante que emerja
de ella, la neurosis se ordena- según el discurso cuyos efectos produjeron al
sujeto. Todo padre [parent] traumático está en suma en la misma posición
que el psicoanalista. La diferencia es que el psicoanalista, por su posición,
reproduce la neurosis, mientras que el padre [parent] traumático la produce
inocentemente. seminario 19 pagina 149

prevalencia de las crisis por acumulación porque falta la función de lectura del
padre, falta lo que produce la irreversibilidad. Cual es el padre que declina? Lacan
propone que falta en la actualidad el impacto del padre Seminario 19. Los padres
de hoy no impactan. padre sinthome // padre sintoma. El primero encadena,
aunque la defensa puede ser pesada y no siempre es lo mejor. La armadura del
amor al padre es algo de lo que hay que aliviar a nuestras histericas. El deseo del
analista apunta a desatar (analisis = desatar) esto es llevar el deseo del A a un
punto extremo, perturbar la defensa, la interpretación libera del sinthome cuando
uno interviene por el equivoco
seminario 19 agrega el padre traumatico y que el psicoanalista opera en la misma
dimensión que el padre traumatico. La interpretación analítica traumatiza o
desencadena. Pero eso no lo hacemos en todos los casos: no siempre conviene
tocar ciertos puntos pues la solución que se ha logrado es la mejor y como decía
Freud en esos casos el piscoanalista ha de retirarse silencio y con respeto.

Neurosis ordinaria seminario XXI , la neurosis como nudo olimpico si cortan uno
el sujeto no se vuelven loco porque los otros dos quedan enlazados, se llama
también anillo de la amistad. “Mis neuróticos son irreventables”
Si la psicosis ordinaria es la que no desencadena
La neurosis ordinaria aguanta todo porque tienen varias soluciones de repuesto, le
falla una y pone otra en su lugar
el psicoanalisista tiene que juzgar en qué casos debe poner en cuestión las
medidas que el sujeto a armado y lo mantiene estable en la existencia, puedo
ofrecerle algo mejor?

Estamos ante la caducidad de lo que clásicamente entendemos por histeria?


El cuerpo de la histerica que sigue teniendo sus síntomas ya no tiene ningún
sentido que pueda descifrarse?

¿Podemos pensar que la histeria rígida sostiene el intento de dar respuesta al


trauma sexual por medio del significante (al igual que la histeria clásica) pero sin el
recurso al interpretante, sin el sostén del padre?
A ese lugar podrían ir distinto tipo de invenciones singulares que se sostienen
como respuesta.

En una conferencia de julio del año pasado en Suiza, dedicada a la lectura del
Seminario 23, Laurent retoma este mismo punto, menciona a la histeria rígida, es
decir la histeria fuera de sentido y la referencia será una vez más la literatura.
Propone que Clarice Lispector ilustraría aún mejor que la Dora de Cixous lo que
Lacan define en su Seminario como histeria rígida.

Lispector (1920-1977) es considerada una de las mayores escritoras brasileñas del


siglo XX. Quien se haya acercado a su estilo de escritura tan característico habrá
percibido que permite entrever algo de lo que señala Laurent. Su particular
tratamiento de las palabras consiste en llevarlas al límite. Roza constantemente lo
imposible de decir, su escritura discurre en ese litoral "La palabra tiene su terrible
limite. Más allá de ese límite está el caos orgánico. Después del final de la palabra
empieza el gran alarido eterno" [1]. Su prosa, tan bella como perturbadora, habita
el límite mismo.
Laurent en esta conferencia da un paso más, proponiendo un estudio o
investigación que podría titularse "Clarice Lispector: El sinthome o La sinthome". La
referencia al desarrollo de Lacan sobre Joyce el síntoma es clara. Ahora bien, un
poco entrelíneas Laurent propone a mi entender una particularidad al anteponer el
"la". Particularidad que implicaría introducir el elemento femenino en este tipo de
anudamiento, en estas histerias fuera de sentido. Laurent propone un novedoso y
complejo programa de trabajo que permitiría pensar el sinthome en femenino a
partir de esta formulación aún enigmática y dilucidar que sería la histeria rígida.

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