Estructura Social y Política Warao
Estructura Social y Política Warao
Viviendas
Una comunidad ribereña o “ranchería” Warao tradicional está
asentada siempre en la orilla de un caño o brazo del delta y
puede estar formada de 10 a 15 o más viviendas, uni o multi
familiares y albergar hasta 200 personas. Las casas (Hanoko)
se comunican entre sí por puentes y pasarelas; cada una tiene
su acceso individual al río, mediante un embarcadero hecho
de troncos. Normalmente están construidas con troncos de
madera de mangle (Rhizophora mangle) y carecen de paredes,
estando protegidas ocasionalmente por algún tabique de
troncos de palma temiche (Manicaria saccifera), con cuyas
hojas se hace también el techo; aunque hoy en día es frecuente
ver viviendas con paredes laterales de tabla u hojas de palma.
El piso y las pasarelas elevadas entre las viviendas suele ser de
troncos de la palma manaca (Euterpe oleracea). El sencillo
mobiliario consta de hamacas, una cocina construida sobre
una base de barro, de cara al río, por donde vienen los
bastimentos y donde se hace la limpieza; los enseres de pesca,
caza y vestuario, que se colocan en el entramado del techo o en
el suelo. En los morichales se construyen viviendas
unifamiliares temporales más pequeñas y sencillas, techadas
con hojas de moriche. Es común que las comunidades a lo
largo de un mismo caño estén emparentadas entre sí; cada
una de ellas forma una unidad exogámica, mientras el
conjunto se comporta como una unidad endogámica; es decir,
que se procura contraer matrimonio fuera de la ranchería,
pero dentro del área de parentesco circunscrita por el caño o
río local. No habiendo carreteras en el interior del delta, los
caños son las vías de comunicación y el principal medio de
transporte es la curiara (Wa) o canoa monóxila, que hoy suele
tener motor fuera de borda, por lo que en el pasado se ha
buscado para ellos una etimología un tanto forzada derivada
de Wa = “Curiara” yArao = “Habitante”.
Alimentos
Waraos
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Etnias Amerindios
relacionadas
Índice
1Historia
2Ubicación
o 2.1Genética
o 2.2Nombres étnicos
3La lengua warao
4Hábitat
5Actividades de subsistencia
6Organización sociopolítica
o 6.1Social
o 6.2Política
o 6.3Relaciones interetnicas
7Viviendas
8Creencias
o 8.1Agentes intermediarios
9Actualidad
10Véase también
11Referencias
o 11.1Bibliografía
12Enlaces externos
Historia[editar]
Origen Desde tiempos muy antiguos se introdujeron en el Bajo Orinoco grupos humanos
provenientes de la vertiente oriental de los Andes Peruanos, conocidos como la tradición
Kotoch o Chavin. Ellos aportaron a los primeros pobladores conocimientos de alfarería -de la
cual se guardan reminiscencias formales y técnicas de nuestra cerámica prehispánica- y
horticultura. Las comunidades que pertenecieron a esta cultura, conocida como tradición
Barrancas, alcanzaron un importante desarrollo económico y social a partir de los excedentes
agrícolas producidos por el cultivo vegetativo de la yuca amarga. La historia reciente de este
pueblo la hicieron la Etnia Warao, según tradición oral de los indios Warao, llegaron al Delta
como refugiados de otras tribus más guerreras que los obligaron a internarse en estos
desiertos acuáticos, aún continúan siendo parte importante de los habitantes de este Estado,
inmersos en su propia cultura y adoptando del continuo cambio ambiental aquello que le
reporte mayor utilidad a su economía. Originalmente fueron pescadores, cazadores y
recolectores, posteriormente pasaron a ser agricultores con la introducción del ocumo chino
desde la isla de Trinidad y de Guyana.
Aunque Cristóbal Colón fue el primero en vislumbrar la "Tierra de Gracia" en 1498, no surcó
su río ni conoció su Delta; es Alonso de Ojeda, en 1499 quien reconoció la desembocadura
del gran río. Vicente Yáñez Pinzón en 1500 descubrió el Delta y Diego de Ordaz comendador
de la orden de Santiago, capitán de Hernán Cortés, en 1532 remontó el Orinoco hasta la
confluencia con el río Meta.
La primera Misión se fundó en 1682. El Padre Gumilla, Jesuita, es quien escribe la primera
descripción de la cultura Warao en 1791.
Durante el siglo XVIII varios gobernantes, tanto españoles como ingleses (de Trinidad)
intentaron pacificar a los Warao e inducirle a establecerse en poblaciones lo cual produjo
como resultado que muchos emigraran a Surinam.
El asentamiento de grupos no Warao comienza a partir de 1848 cuando Julián Flores, Juan
Millán, Tomás Rodríguez, Regino Suiva y otros fundan el poblado Cuarenta y Ocho que es
antecesor de la actual Tucupita. Luego siguieron llegando agricultores y comerciantes
procedentes en su mayoría de la isla de Margarita y de los estados Sucre y Monagas.
Los orígenes del Delta Amacuro como unidad político - administrativa se remontan a finales
del siglo XIX, cuando por decreto presidencial de Antonio Guzmán Blanco se crea como
Territorio Federal entidad el 27 de febrero de 1884, en el espacio geográfico correspondiente
al Departamento Zea del Estado Guayana, siendo su capital la población de Pedernales.
Cuando se creó el Territorio Federal Delta Amacuro, tenía una superficie de 63.667 km²,
teniendo en la actualidad 40.200 km². La diferencia entre estas dos superficies la perdió el
Delta Amacuro con motivo del Laudo Arbitral de París firmado el 3 de octubre de 1899, por
medio del cual le fueron arrebatados 23.467 km² de su territorio por la Guayana Inglesa.
En 1887, la capital se trasladó a Tucupita, cambiándose el nombre de la entidad a Territorio
Federal Delta. El 21 de octubre de 1893, la entidad empezó a formar parte del estado Bolívar.
Sin embargo, la entidad vuelve a recuperar su autonomía el 26 de abril de 1901, con el
nombre de Territorio Federal Delta Amacuro con los Distritos de Barima y Tucupita y se eligió
como su capital a San José de Amacuro, jerarquía que mantuvo hasta el 16 de mayo de 1905
cuando Tucupita recuperó el grado de capital.
En 1925 los misioneros Capuchinos del Caroní, -cuya Misión en ese momento incluía el
Territorio Delta Amacuro- fundaron la primera de las actuales misiones, La Divina Pastora de
Araguaimujo, en la margen derecha del caño Araguaimujo, cerca del caño Aragua, en el
medio del Delta. A partir de 1932, otros misioneros fundaron nuevas misiones en San José de
Tucupita, San Francisco de Guayo, Nabasanuka y Ajotejana. En 1940 se promulga la Ley
Orgánica del Territorio Federal Delta Amacuro, que lo dividió en los departamentos Tucupita,
Pedernales y Antonio Díaz.
Según Gaceta Oficial del 3 de agosto de 1991 se promulga la Ley Especial que le da al
Territorio la calidad de Estado, con la misma división político - territorial anterior, hasta que el
25 de enero de 1995, la Asamblea Legislativa del Estado dictó su segunda Ley de División
Político Territorial, con los 4 municipios actuales; además anexa al estado los caseríos Nuevo
Mundo, Platanal, El Triunfo y el Triunfito, antes bajo la jurisdicción del Estado Bolívar.
El nombre de Delta Amacuro proviene del río Amacuro, de corto curso, el cual afluye por el sur
a la Boca Grande o de Navíos, del río Orinoco, en su desembocadura en el océano Atlántico.
“Estamos hablando de un delta, el “Delta del río Orinoco”, 40.200 kilómetros cuadrados de
agua, manglares, palmas, barrancos, caseríos, gentes y silencios selváticos apenas rotos,
durante el día por el cantar de los pájaros más exóticos que la memoria pueda recordar; y
también durante el día, o en las noches profundas, por el unísono grito de los araguatos.
“Desde la entrada misma de la Tierra de Gracia fluye un río. Las aguas de las altas montañas
andinas, de los vastos llanos, de la selva densa corren a él hasta convertirlo en un mar dulce
que por un laberinto de caños vierte sus aguas leonadas en el océano. Por mucho tiempo se
le va a conocer como el Uyapari, nombre que daban los indios al más robusto de sus caños.
Los Tamanacos lo llamaron Orinoco, que quiere decir “Serpiente Enroscada”. Isaac J. Pardo.
Uyapari llamaban los indios al caño que luego llamaron Manamo.
Ubicación[editar]
El pueblo warao se ubica a orillas de los caños que forman el Delta del Orinoco, en las islas
sedimentarias arrastrados de su caudaloso río, por la acción de las corrientes y las mareas
sobre las aguas fluviales. El topónimo más antiguo del río Orinoco sería Wirinoko o Uorinoko,
que significa el lugar donde se rema, de wiri, que significa donde remamos y noko, lugar,
casa , sitio de estar o residencia. Sobre este grupo indígena, Álvaro A. García-Castro
señala: "Pocos pueblos tienen una historia tan ligada a un hábitat fluvial como el pueblo
warao".
En las tradiciones waraos se habla de que ya estaban allí cuando la isla de Trinidad estaba
unida a tierra firme, es decir, hace aproximadamente, entre 8.500 y 9.000 años (recordemos
que durante el último período glacial, por la acumulación de grandes cantidades de hielo en
los territorios continentales del Hemisferio Norte, el nivel del mar había descendido unos 100
metros y la profundidad de la Boca de la Serpiente e inclusive, la del golfo de Paria, es mucho
menor de esa cifra)". El gentilicio de los waraos se traduce como "habitantes del agua", de
waha (ribera baja, zona anegadiza) y arao (gente, habitantes), o también "hombres de las
embarcaciones, de "wa" (canoa) y "arao" (gente).
En el Censo Nacional 2001 se registraron como indígenas waraos declarados 36.027
individuos.
Genética[editar]
Los estudios genéticos han mostrado que los waraos tienen en su gran mayoría un haplotipo
masculino QM3.2
Nombres étnicos[editar]
Su nombre es una autodenominación que significa “gente de las tierras bajas” o “gente del
pantano”, que provendría de waha, "tierra baja" y arao, "habitantes". Guaraúno, en cambio,
sería la versión hispanizada de su etnónimo. Según Amodio (2005), el propio endónimo de
esta sociedad está relacionado con su entorno geográfico y natural, puesto que significa
“gente de la canoa” cuyo sistema económico y tipo de vivienda palafítica es particular de las
zonas bajas del delta. Así mismo el pueblo warao se refiere al resto de las personas
como hotarao, que traduciría gente de la tierra alta. “Algunos autores han reportado los
diversos nombres a partir de los cuales se ha tenido noticia de los warao históricamente. Entre
los más destacables de ellos están: warraus, waraws, waraus, tigüitiques, tibibis, tivitivis,
tigüitigüis, chajuanes, ciaguanis, palomos, palamos, farautes, mariusas, guaraúnos,
guarahunos, guaraotos, guaraos, entre otros. La diversidad de denominaciones responde
tanto a las diferencias dentro del mismo pueblo warao, como también a la pronunciación de
algunos de ellos dependiendo el lugar de origen de los autores que los reportan. Sin embargo
el nombre de tigüistigüis es considerado el más usado por los pueblos indígenas vecinos para
llamarlos, mientras que warao es la autodenominación de uso corriente entre los mismos
miembros de esta sociedad”. (Amodio, 2006)
Por otro lado, en HRAF también se encuentran otros nombres étnicos, como ciwani, tiuitiuas y
waraweete.Tiuitiuas sería el nombre dado por los Indios Otomac, refiriéndose a un pájaro con
el que los warao se identificaban mitológicamente. En el siglo XVI, el explorador inglés Sir
Walter Raleigh, se refiere a los tiuitiuas divididos en "ciawani" y "waraweete" (Warao real). Los
grupos de habla warao serían los waraweete (waraowitu), chaguanes (siawani) y farautes
(waraotu).
La lengua warao[editar]
Véase también: Idioma warao
Hábitat[editar]
Los waraos forman el grupo humano más antiguo de Venezuela, estimándose su presencia en
su hábitat ancestral, el Delta del Orinoco, desde hace unos 8.000 ó 9.000 años.
Actividades de subsistencia[editar]
Los Waraos han sido y son fundamentalmente pescadores, como principal actividad de
subsistencia; cazadores en menor medida, recolectores de miel y frutos silvestres. De los
morichales, los Warao extraían el alimento básico de su dieta diaria, el sagú o fécula (Ohidu
aru en Warao y Yuruma en criollo) de la palma de moriche (Mauritia flexuosa), según un ciclo
anual determinado por la floración de dicha planta, el clima del Delta y las crecientes
estacionales del río. Era complementada con la pesca del morocoto o la guabina, la
recolección de miel y la cacería de roedores como la lapa, el chigüire, el acure, entre otros.
La extracción de la fécula del moriche, conocida también comercialmente con el nombre de
sagú, es un trabajo complejo y laborioso; una vez derribado el tronco de la palma y hecho un
corte en la corteza se procede a desmenuzar su interior fibroso con un implemento llamado
azuela, nahuru. De esta masa fibrosa se saca el almidón que ará lugar a la torta de yuruma.
Así mismo, la palma de moriche ofrece materias que son usadas para la confección de objetos
artesanales, puentes, techos para las casa, etc. Uno de estos materiales es la fibra de
moriche, la cual, es usada como cabuya y, principalmente, para la elaboración del preciado
chinchorro de dormir, ha. Otro material derivado de la palma de moriche es el vástago o la
"penca" que sirve para hacer flotadores y arpones para pescar, este último conocido con el
nombre de nahalda.
Esto dio lugar a una cultura trashumante que se movía entre las riberas y el interior de las
islas, según el patrón de recolección y extracción del sagú y las temporadas de pesca,
especialmente en el Delta Central. Hoy, la actividad en los morichales es cada vez menos
frecuente; en la década de 1920, los misioneros introdujeron desde la Guayana Británica, el
cultivo del llamado “ocumo chino” (Colocasia antiquorum), Ure, en Warao, un tubérculo rico en
almidón, que con el tiempo sustituyó a la fécula de moriche por su notable característica de
poder cosecharse durante todo el año. A partir de entonces, los Warao se han transformado
en horticultores incipientes y cada familia suele tener un pequeño conuco o huerto de ocumo
chino para su diaria subsistencia, el cual suelen complementar con algo de pescado rayado o
laulau o una pieza de cacería.
Organización sociopolítica[editar]
Social[editar]
La sociedad Warao tiene una estructura poco cohesionada -todos sus subsistemas giran en
torno al eje suegro/yerno, arahi/dawa que de manera subyacente refleja la relación
madre/hijas y nietas- basada en la familia extendida y cuya jerarquía apenas va más allá de la
adhesión a un cabeza de ranchería, que suele ser el anciano fundador (Aidamo o Iramo), que
organiza las labores de subsistencia y de su cónyuge, (Arani), llamada normalmente: “la
dueña de la casa” (Hanoko arotu), quien reparte entre los miembros de la unidad doméstica el
producto de los equipos de trabajo, pesca y recolección según estrictas relaciones de
parentesco.
La norma de residencia uxorilocal de los Warao obliga a los hijos a residir en la casa de la
suegra (Dabai) ésta, junto con el suegro (Arahi,) establecen con sus yernos (Dawa), que
conforman la mano de obra masculina subordinada (Neburatu), una relación jerárquica
esencial para la producción y distribución del producto social. El hombre al casarse adquiere
obligaciones no sólo con su esposa, a quien obviamente tendrá que mantener, sino también
tendrá el deber de construir la vivienda de los suegros y en buscar los alimentos necesarios
(caza, pesca y agricultura) para el sustento del nuevo núcleo familiar.
Con el tiempo, las rancherías van creciendo alrededor de la pareja de ancianos, sus hijas con
sus maridos e hijos y los hijos solteros, a veces hasta cuatro generaciones. Entre los Warao
es, pues, más apreciado tener hijas que hijos. Sólo a la muerte de los fundadores se disuelven
estas unidades domésticas y cada pareja mayor inicia entonces la formación independiente de
su propia ranchería en un lugar diferente. Las alianzas matrimoniales son exogámicas
respecto a la ranchería, pero endogámicas respecto a la unidad parental mayor o subtribu, es
decir, no se suele buscar pareja dentro de la misma ranchería, sino en otras fuera de ella,
pero siempre dentro de un mismo grupo parental. Los pleitos y diferencias que afectan a la
comunidad se resuelven mediante la llamada Amonikata, o asamblea de los miembros
mayores de la misma, que analiza y soluciona en reuniones que pueden durar desde horas a
días, las situaciones de conflicto que pudieran surgir eventualmente entre los miembros.
También sirve para decidir estrategias de subsistencia, viajes y asuntos legales con las
autoridades o instituciones nacionales.
Política[editar]
Los cargos políticos Warao tiene en la actualidad nombres
que provienen de términos tomados del español: kobenahoro,
kabitana, bisikari y borisia. Estos cargos políticos
corresponden muchas veces con los oficios mágicos-
religiosos del wisidatu, hoarotu y bahanarotu, quienes actúan
como los intermediarios entre los seres sobrenaturales y los
seres humanos. De tal manera que un kabitana también
puede ejercer el cargo de shamán en una o más de estas
especialidades.palafitos
Aunque desde hace muchos años la sociedad Warao ha tenido relación directa con el resto de
la sociedad, sobre todo al integrarse, en algunas tareas, a la vida económica nacional, los
Warao han logrado mantener y difundir los valores fundamentales de su cultura y preservar su
autonomía como grupo indígena. Si bien es cierto que en la actualidad los jóvenes Warao,
parecieran preferir el trabajo asalariado en los aserraderos o desarrollar actividades agrícolas
no tradicionales, en participar en la explotación industrial del palmito y en asumir cargos
públicos en calidad de maestros y enfermeros, creando una dependencia con los sectores
públicos, también es cierto que la cultura Warao está viva y conservando su integridad, la cual
es reforzada a través de su organización social y política.
Relaciones interetnicas[editar]
Existen algunas contradicciones entre el folklore warao y los documentos históricos en
respecto a la convivencia multiétnica entre los warao, los arahuaco y los caribe durante el
período del precontacto. Por una parte, el folklore hace más énfasis sobre los hablantes de
lenguas caribe que sobre los del habla lokono. A los primeros se los identifica
como musimutuma, (gente de cara roja), y se les atribuye un comportamiento barbárico. No
obstante a lo largo de los caños Manamo, Cocuina y Pedernales del Delta Occidental, las
crónicas históricas mencionan asentamientos en los cuales waraos y caribes coexistían
pacíficamente.
Ahora bien, es muy probable que hubieran existido riñas interétnicas a nivel local, a manera
de correrías. La capacidad bélica de los arahuaco y caribe era superior, a la que podían haber
temido los warao, lo que facilitaba enormemente su expansión y el control de nuevos
habitantes. No obstante ni el folklore, ni la mitología warao, hacen mención alguna de una
guerra territorial interétnica y/o una huida ante un poder bélico superior. Además, cabe
destacar que las economías de los arahuaco y caribe se basaban en la agricultura de yuca y
maíz, y que dicho cultivo no prospera en los suelos limosos del Delta inferior, sino los suelos
arenosos del Delta superior y occidental, que la economía warao se basaba en el complejo de
palmas y que este complejo se encuentra intacto solo en el Delta inferior.
Estos hechos incrementan la probabilidad de que, para el warao, la presencia de los arahuaco
y caribe en su territorio no debió tener mayor impacto durante la época del precontacto,
debido a que la región del Delta superior no era la más propicia para su economía y, de igual
forma, los arahuaco y caribe vieron al Delta inferior poco atrayente y limitaron su presencia a
las desembocaduras de los caños principales que facilitaban su tránsito y entrada en el Delta
desde y hacia el océano Atlántico. Finalmente, aun cuando exiguo, existe un caso de
transferencia tecnológica del caribe hacia el warao: la guapa o biji (cesta colador) que, según
los warao, modificó la técnica para preparar el sagú de la pulpa de las palmas moriche y
temiche.
Se presume que la época de precontacto no fue excepcionalmente violenta entre los warao,
los arahuaco y los caribe, quienes convivieron multiétnica y pacíficamente, y que las
relaciones violentas mencionadas en el folclor warao, se originaron o por lo menos se
intensificaron durante la época posterior al contacto, cuando representantes de las sociedades
del Viejo Mundo emplearon a los caribe para abastecerse de esclavos warao.
Hay que tomar en cuenta que una de las funciones principales de los chamanes consistía en
mantener una distinción marcada entre el concepto de “nosotros los warao” ocowarao y
“ellos” los jotarao, haciendo de ellos gente de la cual desconfiar (Freire, G. & Tillett, A. 2007).
Viviendas[editar]
Véase también[editar]
Pueblos abuelos de Venezuela
Idioma warao
Referencias[editar]
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