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Guia PRMC

Cojumatlán es un pueblo en Michoacán con una pequeña población de aproximadamente mil habitantes en 1860 que viven dispersos en rancherías. Tienen pocas relaciones con el exterior y su economía se basa principalmente en la agricultura y ganadería de subsistencia. Su sociedad es patriarcal y dominada por las costumbres locales. A lo largo de su historia se distinguen tres etapas: el periodo de los ranchos y el pueblo (1861-1910) en el que crece la población y entran a una economía de mercado

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Cojumatlán es un pueblo en Michoacán con una pequeña población de aproximadamente mil habitantes en 1860 que viven dispersos en rancherías. Tienen pocas relaciones con el exterior y su economía se basa principalmente en la agricultura y ganadería de subsistencia. Su sociedad es patriarcal y dominada por las costumbres locales. A lo largo de su historia se distinguen tres etapas: el periodo de los ranchos y el pueblo (1861-1910) en el que crece la población y entran a una economía de mercado

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Pueblo En Vilo (Luis González)

Sociedad de vaqueros
En 1860 en el tercio de la hacienda de Cojumatlán eran cosa de mil los habitantes. Se repartían en 16 rancherías
de no menos de cinco ni más de treinta jacales cada una. Había relaciones con las demás rancherías criollas de
la meseta y no con el pueblo serrano y aún indio de Mazamitla. En lo eclesiástico, el pueblo va unas tres veces
en la vida. Esporádicamente alguien se arriesgaba para vender sus productos, nunca más allá de lo que se puede
recorrer a pie en un día.

Las relaciones con el exterior del alto Cojumatlán eran mínimas. El crecimiento de la población comenzó a ser
galopante.

Los rancheros de entonces luchaban contra la barbarie, pero sus fuentes de lucro eran el ganado, las abejas y
los magueyes. De las vacas obtenían queso y cueros; la apicultura les daba cera para blanquear. Era poco lo que
vendían y compraban; casi todo lo que hacían y remediaban era con sus propias manos.

Las mujeres preparaban los alimentos, también hilaban, tejían y cosían los vestidos ordinarios. Trabajo
asalariado no había. La otra mitad se subarrendaba a los rancheros. La hacienda tenía unas 50,000 hectáreas
arrendadas a un rico de Cojumatlán quien se reservaba la mitad mejor del latifundio para sembrarlo y agotar
sus reses por medio de peones.

Los padres tenían la obligación de hacer muy hombres a los niños y muy mujeres a las niñas. A los 15 años
alcanzaban la completa madurez podían casarse.

El padrinazgo y el compadrazgo emparentaban espiritualmente a las familias.

La costumbre dominaba con fuerza ciega.

Eran católicos. Cumplían con el calendario de abstenciones y con el pago del diezmo. No sabían leer. Sí sabían
multitud de refranes y proverbios.

El sentimiento de raza era más fuerte que el sentimiento de patria. Se sentían orgullosos de su ascendencia
española-

Los ranchos y el pueblo (1861-1910): medio siglo de progreso pacífico y ordenado.


1861-1881. Guerra de los güeros y la rebelión cristera número uno. Generación dinámica.

1882-1900: se funda el pueblo y la vida de una cuarta parte de los campesinos se modifica notablemente.

1900: capital de una veintena de rancherías, centro ceremonial, mercantil y civilizador.

Oleada de inmigrantes que procedían de rancherías y pueblos cercanos, búsqueda de refugio contra la guerra y
la mayoría en pos de sustento. Elevada tasa de natalidad, una mortalidad de tipo medio. Mucha mortalidad
infantil. Paso de una economía de consumo a una economía de mercado, y el crecimiento extensivo de la
producción. No hay progresos técnicos apreciables.

A partir de 1988 el ferrocarril México-Guadalajara favoreció la integración de ésta al mercado nacional.


Los tres grandes problemas del México moderno relacionados con la propiedad rústica (deslinde de baldíos,
desamortización de los bienes de manos muertas y latifundios) no se conocían. Aumentó el trabajo jornalero y
la aparcería. Los jornales eran bajos. No existía la tradición de peonaje o servidumbre.

Se mantuvieron muchas características tradicionales: la familia regida por el marido, la familia extensa regida
por el patriarca, fortaleza de lazos familiares, compadrazgo, el trabajo múltiple e incesante de la mujer.

1861-1910: paso del régimen patriarcal al teocrático. Se inició la influencia de los maestros. En educación se
empezó de cero y se impartían la lectura, la escritura y la contabilidad.

Se presentan novedades en la vida religiosa: presencia del sacerdote, organización de asociaciones devotas,
asistencia cotidiana a los ejercicios de misa y rosario, aguda conciencia de pecados, sentimiento de pudor.

Son reprimidos el juego de naipes, la embriaguez y el baile.

La revolución agraria (1910-1943) treinta años de turbulencias


Durante treinta años rezumbaron las balas en las orejas de la gente. Primero a propósito de la revolución. La
etapa más terrible fue la guerra cristera.

La reforma agraria fortalece la conciencia de clase, el aborrecimiento y la lucha entre las clases. Se fracciona la
propiedad y no hubo tierras para todos. La estructura laboral no sufrió ningún cambio.

1910-1942: se extingue el régimen patriarcal. Crece notablemente el poder de los sacerdotes y adquieren fuerza
las autoridades militares. La escuela amplió su radio de acción, la laica y gratuita del gobierno.
El nivel de religiosidad aumentó

Retiro y expansión (1943-1956): los síntomas de la transfiguración


Los sujetos iniciadores del transtierro fueron los nacidos en 1905-1917. Ferozmente individualistas.

Emigración temporal a Estados Unidos


En 1945 aumentó el número de emigrantes temporales. Bajó nivel cultural de los emigrantes. Cosechaban
productos agrícolas de California. No regresaron pochos y casi no se les pegó nada de la cultura ni de las
costumbres de los primos. El irse lejos del suelo donde se ha nacido produce una vasta discusión pública sobre
las ventajas y las desventajas de abandonar el terruño y transterrarse a México.

Emigración definitiva a México


El hecho de la emigración muchos factores, además de los señalados. Diferencias de tensión demográfica sobre
recursos disponibles, influencia de los que viven en la ciudad y deseo de mejorar socialmente. La mayoría
carecerá de oficio y alfabeto, y sigan con el ánimo ánimo hecho trabajar en lo que sea. La mayoría sabían hacer
comerciantes. De los emigrados jóvenes los menos estudian, y los convertidos en abogados, ingenieros y
maestros, suelen olvidarse de su pueblo.

Lo de siempre
Amor a la caballería y buen manejo del caballo. La pobreza es constante. Hegemonía de la alzada, el comal y el
metate, los pastos naturales vaca de campo, la reata el machete, la cultura agropecuaria. Evitar motivos de
vergüenza. Mochos, aprendizaje del catecismo, clericalismo, intolerancia frente a otras religiones, toda
oposición al laicismo. Patriotismo local, localismo optimista. Santo patrono de la localidad
Epiloguillo y posdata
Pobres recursos agrícolas, no se le conoce ninguna granjería. La región es flaca y la erosión es natural. Las
deforestaciones contribuyen a enflaquecerla. En 1943, explosión demográfica, mayor nivel de bienestar, una
creciente intromisión del gobierno los asuntos locales, interesante educación, patriotismo, Y una 3idiosincrasia
que no repugna con los nuevos tiempos: hacer ladrillos, bordar mantillas, adulterar quesos, comprar y vender,
mercancías, peluqueros, carpintero, albañil, empleado público y enseñar. Se come maíz Chile frijol. Casa de
muro de adobe techo de teja, se fabrican casas de concreto. El individualismo va en alza. Deseo de una mayor
intervención del gobierno. Deterioro del dogma, la moral y la liturgia tradicionales, el de San José son
congénitamente católicos. Se instala el primer ayuntamiento.

Cojumatlán es un pueblo en Michoacán con poca población y pocas relaciones con el exterior, viven del sustento
básico (MFCT). Es una sociedad patriarcal en la que la mujer también participa, sobretodo, en los asuntos del
trabajo de la tierra. La costumbre domina relaciones, familias unidas por compadrazgo, son católicos devotos,
no saben leer y no tienen un sentimiento de pertenencia nacional.

Sus etapas históricas no son separadas por eventos grandes, sino por eventos locales como las auroras boreales
y la nevada, se distinguen 3 etapas: los ranchos y el pueblo (1861-1910), revolución agraria (1910-43) y retiro y
expansión (1943-1956). En 1900 crece la población, hay inmigración y la pirámide poblacional es normal. Entran
a una economía de mercado con el ferrocarril, los pone en el mapa del intercambio comercial, pero esto no
mejora el bienestar material. Empieza a haber nuevos agentes como clases, escuelas, templos, etc. La iglesia
disminuye el poder patriarcal y da conciencia del pecado, les apodan “los beatos”.

Con la revolución entran sentimientos nacionalistas, políticos, ánimo de lucro y técnicos. Sufren las batallas, en
especial la guerra cristera. Clases muy polarizadas sin intermedios se concientizan con la reforma agraria. La
revolución, la guerra cristera y la reforma agraria sacan al pueblo al exterior (Triple revolución). En el 43
comienza la búsqueda de libertad y bienestar abandonando viejos moldes, muchos se van a EE.UU. como
braceros. No hay el mismo apego a la tierra. Buscan ir a la tierra prometida y regresar con dinero, aunque el
trato no era bueno, pagaban más; al regresar no querían trabajar por los bajos sueldos. Otros se van a la capital,
tierra de oportunidad, aunque los viejos lo veían como un lugar oscuro y podrido, creen que la vida está en otro
lado.

Son un pueblo pobre pero no miserable, sin mucha distinción de riqueza- a menos de que sí sea muy rico-y
siguen con métodos tradicionales, no dependen de nadie al tener negocios individuales. Predomina la moral
cristiana y las costumbres, no hay una identidad patriótica, sólo local y hay participación política para proteger
sus costumbres. En 1943 comienza un periodo constructivo en el que se aumenta la población y se diversifican
las actividades y oficios. Hay discordia a la hora de entrar o no al sistema federal, el cual carece de confianza en
sus instituciones, ignorado hasta ahora, pero quieren que entre gente oriunda del lugar, conocida y confiable,
su primer presidente municipal en 1968 es Salvador Villanueva.

La hacienda de Cojumatlán había tenido cinco vidas. Fue visto y reprobado por aventureros españoles en
busca de oro y amazonas; da hogar a una docena de vecinos y pasto a miles de reses; fue vacío económico y
demográfico; vuelve a repoblarse, se le escoge como escenario de batallas y muere por un par de años; reúne
a una población de origen un tanto diverso y de costumbres similares.

En 1860 eran cosa de mil habitantes. En lo eclesiástico, desde la consumación de la independencia los vecinos
estaban sujetos a la vicaría de Cojumatlán y a ese pueblo iban tres veces en la vida para el bautismo, para
casarse y envuelto en un petate. Esporádicamente alguien se atrevía a salir a vender sus productos. Las
relaciones al exterior eran mínimas y nadie se preocupaba por su desarrollo. De 1850-1860 hubo un
crecimiento poblacional. Sus fuentes de lucro eran el ganado, las abejas y los magueyes. Con el poco queso, la
poca cera blanqueada y el alcohol que vendían sacaban para comprar un mínimo de cosas e ir formando una
fortuna. De hecho era muy poco lo que vendían y compraban.

Era posible vivir con muy poco esfuerzo masculino. Trabajo asalariado no había. No había peones sólo gente
libre que por un pequeño pago anual usufructuaba cincuenta cien o más hectáreas de las que hubiera gustado
ser dueños.

La célula social la constituía la familia chica, formada por el padre, la esposa y los hijos solteros. Cuando éstos
se casaban, vivían en las inmediaciones del jacal paterno y seguían ayudando y obedeciendo al padre. Sus
padres que tenían la obligación de hacer “muy hombrecitos” a los niños y “muy mujercitas” a las niñas, los
dejaban muy pronto en condiciones de abastecerse por sí mismos. A los diez años ya sabían valerse en las
cosas más indispensables de la vida y ayudar en todo al padre y a la madre.

Más que temor a Dios aquella gente tenía miedo a los muertos y al diablo que acostumbrara aparecerse ora
en forma de perro negro. No hace falta decir que los rancheros de la hacienda de Cojumatlán eran católicos. Al
levantarse se persignaban. Se confesaban y comulgaban por lo menos una vez en su vida. Saber el rezado era
indispensable para poder casarse. El ser “buenos cristianos” tenía menos importancia.

No sabían leer. El sentimiento de raza era más fuerte que el sentimiento de patria.

Los ranchos y el pueblo (1861-1910)


De 1861 – 1881. Hay fraccionamiento y venta de la hacienda de Cojumatlán. De 1882-1900. Se funda el pueblo
y la vida de una cuarta parte de los campesinos se modifica notablemente. Después de 1900. El pueblo de San
José madura. Se convierte en verdadera capital de una veintena de rancherías, en centro ceremonial,
mercantil y civilizador.

Se produjo el fenómeno del paso de una economía de consumo a una economía de mercado y el crecimiento
extensivo de la producción. Después de 1861 comienzan a tener importancia los intercambios mercantiles.
A partir de 1888, el ferrocarril favoreció la integración de ésta al mercado nacional. Los tres grandes
problemas de México moderno relacionados con la propiedad rústica (Deslinde de baldíos, desamortización
de bienes de manos muertas y latifundismo) no fueron problemas en la demarcación josefina. Ni la Iglesia ni
las comunidades indias habían tenido aquí propiedades.

El trabajo siguió siendo la parte menos definible de aquella vida. Cada uno manejara su negocio con sus
propias manos y a lo sumo las de su mujer y sus hijos. Lo nuevo fue la división de la sociedad en clases, la
escuela, el templo, el mercado, la incipiente vida de relación con la ciudad. Lo que vino a disminuir la
autoridad de los ancianos fue el poder del sacerdote a partir de 1888. Se inició la influencia de los maestros.
Desde 1900, por órdenes del obispo, se establece la primera escuela en toda forma. Entra en uso la idea de
que la riqueza se obtiene a costa de los otros.

Se siguieron conociendo muy bien entre sí la gente del pueblo y además comenzaron a frecuentar tierra y
gente forasteras. En 1906 llegó el correo y con él la prensa periódica. Los sentimientos nacionalistas, la
politización, la apertura hacia el exterior, la curiosidad técnica y el afán de lucro comenzaron a inmiscuirse en
vísperas de la Revolución.

La revolución agraria (1910-1943).


Durante treinta años rezumbaron las balas en las orejas de la gente. La etapa más terrible fue la cristera (1925
a 1932): lucha ininterrumpida, desenfreno colectivo y tercera destrucción de San José. La etapa de reforma
agraria propició la discordia entre hermanos, aunque no por eso dejó de ser benéfica. A partir de entonces se
inicia el lento abandono del terruño; se producen las primeras oleadas emigrantes. Empobrecimiento general,
escasez de tortillas, el tener poco para vender y muy poco para comprar.

La reforma agraria fortalece la conciencia de clase, el aborrecimiento y la lucha entre las clases y la discordia
social. En el período 1910-1942 se extingue el régimen patriarcal. Se acrece notablemente el poder de los
sacerdotes. Adquieren fuerza las autoridades militares. Los trastornos padecidos entre esos años no podían
dejar de ser una barrera para la educación de la niñez. Apareció un nuevo tipo de escuela: laica y gratuita. El
nivel de religiosidad aumentó. Hubo una sensación constante de peligro. La guerra sacó al pueblo a tirones de
su aislamiento y lo hizo mexicano. Se aborrece a las grandes figuras de la Revolución salvo dos excepciones:
Francisco Villa y Lázaro Cárdenas.

Retiro y expansión (1943-1956)


Hay personas que se van en busca de una nueva vida. “Mi tierra es donde me va bien”. Son individualistas,
desconfían de todo y de todos. LA mayoría sacó los gastos a fuerza de préstamos obtenidos de los agiotistas.
Dos o tres de éstos eran vecinos de San José; prestaban generalmente por seis meses el dinero con la única
condición de que al cabo del semestre les devolvieran el doble.

Había cláusulas que en Estados Unidos se cumplirían parcialmente pero siempre en mayores proporciones que
las mexicanas, por lo que los emigrantes tuvieron la sensación de estar tratados a cuerpo de rey. Comían poco;
querían gastar lo mínimo. Como hormigas trabajaban en las extensas plantaciones estadounidenses, en un
esfuerzo puramente físico. Los resultados económicos de la aventura fueron variables. Casi todos a su regreso
se manifestaban renuentes a trabajar por los salarios tradicionales de San José, muchos se regresaron.

Había personas que en lugar de irse a Estados Unidos se sentían atraídas a la capital. “El deseo en todos
modos de mejorar socialmente”, conseguir una vida más llevadera. Los más dispuestos a irse son las gentes
menos arraigadas por su juventud, por falta de tierras y por crecer de trabajo permanentemente. Los
emigrados a la ciudad se dedican al comercio en el rumbo de la Merced. De los emigrados jóvenes los menos
estudian y una vez convertidos en profesionistas suelen olvidarse de su pueblo aunque no dejan de visitarlo.
La pobreza ha sido otra constante de la vida de San José. Nunca la ganadería en pequeño ha enriquecido a
persona alguna. Aunque es raro que a alguien le haya faltado alguna vez lo necesario para saciar el hambre,
cubrir satisfactoriamente su cuerpo y vivir en casa. Ha sido en todo momento una comunidad de fervor
religioso y tibieza política. EL sentimiento a veces débil y a veces vigoroso de hostilidad hacía el gobierno
nacional, la resistencia a pagar los impuestos, la escasa y siempre forzada participación en las elecciones.

La mortalidad ha tenido un progreso dado a las mejoras en servicios médicos. Hay también interés en la
educación. Aunque todavía se puede sacar más de la tierra, la nueva generación prefiere otro tipo de
quehaceres menos rudos y más rendidores. Hay carretera pavimentada, ir y venir constante de autobuses,
automóviles y trocas, alumbrado eléctrico, agua corriente y potable, un sanatorio. Son pocos los hombres sin
pantalón, zapatos y chamarra.

Desde que el gobierno está en plan de gran constructor y ha puesto en marcha un vasto programa de obras
públicas se desea ardientemente su presencia. Únicamente el Estado puede sacarla del subdesarrollo. El
sustituir el nombre de San José por el de Ornelas le parece al común de la gente una herejía. San José está a
punto de ser y dejar de ser.
Tiempo Y Espacio En México: Las Últimas Décadas Del Siglo XXI
(Bernardo García)
Los cambios que ha vivido México en las últimas décadas exigen replantear algunas de las bases que explican la
estructura y la organización del espacio.

La geografía se entiende como un análisis del espacio dominado por el hombre, cuya acción da como resultado
una determinada distribución y un cierto ordenamiento de gran parte de lo que en él hay, lo que constituye un
proceso continuo y siempre cambiante.

La Ciudad de México es la ciudad eje de las referencias espaciales. Los rasgos del área asociada con ella, que
comprenden el Valle de México y otros espacios adyacentes, caracterizan al México nuclear. Es un área elevada
sobre el nivel del mar, con amplios espacios planos y abiertos, sin volúmenes considerables de agua, muy
poblada. Los otros componentes de la geografía mexicana derivan sus características fundamentales de la
relación que guardan con ella.

Hay áreas físicas e históricamente afines al núcleo que deben ser consideradas como centrales en el conjunto
y pueden clasificarse como la de la cuenca del río Lerma y la de los lagos michoacanos, con la del Bajío y la región
de Guadalajara. Estas áreas centrales fueron sede de los sistemas políticos más desarrollados de la época
prehispánica y escenario de los fenómenos de integración social y cultural más complejos de la época colonial.
Fuera de estas áreas centrales hay otras igualmente ligadas a ella que tienen menos afinidad física e histórica.
Sin embargos, los nexos entre esta y aquellas son muy estrechos porque se complementan. Pueden distinguirse
dos de ellas, una hacia el Golfo de México y otra hacia el Pacífico. Cada una de estas vertientes comprende
numerosas regiones. Su relación con el centro de México es más significativa que la que estas tienen entre sí.
Las redes de intercambio se ubican en forma paralela a la mayoría de los sistemas fluviales. El predominio de
las relaciones que podemos llamar radiales sobre las transversales o circulares permite extender el concepto
fisiográfico de vertiente.

Otra vertiente es la que se vuelca hacia el norte. No es una vertiente fluvial, pero sí es un espacio que
complementa al centro por su variedad física y cultural, que integra con él un gran conjunto ecológico. La
fisiografía deja ver en ella un gran abanico cuyas hojas son sus regiones y cuya confluencia está en el México
central. Las relaciones mutuas entre las hojas del abanico han sido relativamente pobres.

La vertiente del norte tiene una peculiaridad que la hace única: mientras las otras dos desembocan en un límite
claramente formado por sus respectivos litorales, esta ha tenido diversos límites definidos por la experiencia
histórica. Esto significa que el norte ha Estado siempre ligado a la presencia de la frontera.

El sureste engloba al istmo de Tehuantepec, Chiapas, Tabasco y la península de Yucatán. A la integración de


estas áreas no es aplicable el concepto de vertiente. Tampoco hay una relación de mutua interdependencia
ecológica entre esta área y el centro o sus vertientes, y en cambio el sureste tiene sus propios mecanismos de
interdependencia.

La posición de las áreas del sureste dentro de la geografía mexicana puede apreciarse mejor si se recurre a la
imagen de dos cadenas de elementos que se suceden linealmente desde el extremo oriental de las vertientes
del Golfo y del Pacífico, de donde parten los primeros eslabones de la serie, hasta Yucatán, donde termina la
cadena caribeña, y hasta Panamá, donde termina la cadena centroamericana.
La complejidad de los eslabones de estas cadenas se debe a que, con la excepción de Yucatán, todos contienen
en sí mismos elementos físicos y culturales muy variados que posibilitan la integración ecológica en cada uno
de ellos y en cierta medida la subsistencia independiente. En contraste, es difusa una fuerza que los amarre a
un conjunto global de intercambios mutuos del modo que ocurre entre el México central y sus vertientes.
Espacios desplazados y espacios dominantes

El sistema desplazado corresponde a una estructura o a un sistema geográfico caduco o decadente que está
siendo reemplazado por otro. Se trata de las expresiones espaciales de dos momentos en la historia. Este es un
proceso continuo, inherente a cualquier espacio ocupado por el hombre. Un sistema desplazado no equivale a
un espacio borrado del mapa; mucho más común es que simplemente pase a un segundo plano en importancia.
El sistema en cuanto tal puede verse desplazado, pero sus componentes individuales pueden prosperar y
adquirir una posición dominante dentro de otros sistemas. Por ejemplo, el sistema de relaciones y jerarquías
definido tradicionalmente como región totonaca ha sido desplazado por otro que se llama cuenca petrolera.

No todos los procesos de desplazamiento son evidentes del mismo modo. Ciertos sistemas espaciales, aun
estando vigentes y en posesión de centros prósperos y dinámicos, reconocen formalmente la subsistencia de
elementos de un sistema desplazado. Los estados de la república tienden a ser poco flexibles en la conformación
de centros y límites, y por tanto, algunos mantienen como capitales a ciudades que ya no tienen la preeminencia
regional que antes tuvieron. En los municipios ocurre algo similar, con la salvedad de que estos pueden
solucionar los efectos políticos de la transformación de la estructura espacial mediante la partición.

Las vías de comunicación responden a la ubicación de los centros y a la estructura de las regiones, y evolucionan
de acuerdo con el conjunto. Los caminos antiguos reflejan la posición nodal de los viejos centros, pero cuando
estos han sido desplazados se ven ignorados por las rutas nuevas.

Los espacios dominantes muestran rasgos de dinamismo que nunca antes se había visto por esos lugares.
Fuera de las ciudades, el poblamiento ha desembocado en el desmonte y la ocupación de extensas áreas de
bosque tropical. Dadas las condiciones en que esta ocupación se ha ido realizando, la selva o bosque se nos
presenta como ejemplo de un sistema desplazado.

La avalancha humana
El tema de la colonización conduce a algunas otras consideraciones sobre la transformación del espacio. Donde
el poblamiento se da por primera vez no ocurre el desplazamiento de un sistema por otro, sino simplemente la
creación de uno nuevo. En México raras veces se ha dado una colonización en términos absolutos, pues la
ocupación se hizo a costa de los indios. En realidad, lo que se llama colonización no es más que una
reestructuración regional, o reemplazo de un sistema por otro en el que el elemento demográfico es muy
llamativo. Otros casos de colonización se manifiestan en la expansión de pobladores pioneros, agricultores o
ganaderos, sobre una vasta extensión de tierras. Se trata de fenómenos de colonización casi absoluta. Esta
colonización primaria suele ser lenta y errática, y se apoya en la existencia de carreteras que sirven de vehículo
para la penetración del espacio intermedio.

México está perdiendo en este proceso virtualmente los últimos espacios naturales, aunque se hayan
demarcado ciertas áreas como reservas ecológicas. México no se ha planteado como una prioridad la
conservación incondicional de una parte sustancial del medio ambiente natural.
En México, la naturaleza de los sistemas desplazados se ve casi siempre oculta por un fenómeno de crecimiento
poblacional. El dinamismo demográfico es importante en la estructura del espacio por muchas razones: la
estabilidad o movilidad de la población, así como su crecimiento o contracción, influyen en el dinamismo de esa
estructura y en la forma y velocidad con que se modifica; su mayor o menor densidad implican modalidades
diferentes en la ocupación del suelo y la explotación de los recursos; su dispersión o concentración determinan
la disposición de centros y redes de intercambio.

Un primer punto es el crecimiento de las ciudades. La población urbana ha crecido considerablemente en los
últimos años en detrimento de la rural, pero esto no significa que haya habido un cambio radical en la forma de
vida, sino que sus concentraciones se han hecho mayores.

No hay razón para sustentar una separación tajante del campo y la ciudad. Un razonamiento histórico más sutil
se basa en que desde el siglo XVI la población mexicana se localiza en asentamientos concentrados. La
concentración fue consecuencia de las condiciones económicas y sociales de intercambio que impuso el sistema
colonial, a lo que se añadió un programa oficial de congregación forzosa de la población rural. Aun cuando el
programa se suspendió, los gobiernos nacionales han continuado esa política bajo distintas modalidades, como
las que condicionan la concesión de derechos a ayuntamientos, colonias y ejidos a la agregación.
El razonamiento geográfico nos lleva a buscar centros ordenadores de las relaciones espaciales, unos de los
cuales son de mayor jerarquía que otros. No solo la centralización, sino también la marginación deben tomarse
en cuenta al analizar la jerarquización de los espacios centrales. Se da un fenómeno de marginación donde la
aglomeración de la población no se ve correspondida con un fenómeno de ascenso en escala de funciones. La
marginación es fundamentalmente un fenómeno histórico y su explicación está en el desarrollo de la civilización.
La variedad física y humana de los espacios marginados es casi infinita. Pero tienen en común su pobreza y su
escasa influencia en la conducta del país.

Los más extensos y antiguos espacios marginados están asociados a las áreas donde predomina la economía de
subsistencia. También los hay en las regiones cuya integración está fundada en elementos de la historia
indígena. La mayor parte de las costas mexicanas también deben ser incluidas en el conjunto de los espacios
marginadas. Los mayores suburbios y ciudades perdidas se encuentran en la Ciudad de México, pero son
proporcionalmente mayores en las ciudades fronterizas.

El hombre común percibe ciertos rasgos del espacio, pero no todos, y tal vez entienda que por su acción lo
modifica, pero solo hasta cierto punto. La conducta del hombre en el espacio está muy ligada a su percepción
de este, de sus recursos o sus ventajas, o de los riesgos que se asocian al momento de ocuparlo. El elemento
más destacado en la conformación actual de México es la población en crecimiento.

Los cambios exigen replantear las explicaciones que provee el espacio, la geografía permite analizar el espacio
dominado por el hombre. La ciudad de México es el eje de las relaciones espaciales, la metrópoli es el México
nuclear. Las otras áreas tienen relaciones, unas más o menos afines, pero todas están en un sistema de
estructura radial, todo lo circundante es una vertiente hacia el centro, pero el sureste es una cadena de
eslabones individuales, no hay fuerza que los amarre al conjunto, su sistema es diferente.

En las transformaciones geográficas hay un sistema desplazado y otro dominante. El desplazado es decadente
y es sustituido, pasan a un segundo plano en importancia, pero su estancamiento produce la conservación de
formas valiosas. Aún hay sistemas espaciales que reconocen la permanencia de elementos desplazados. Las vías
de comunicación responden a la ubicación de centros y son fácilmente desplazables. Los espacios dominantes
son dinámicos.

Al colonizar nuevas tierras no se desplazan sistemas, se crean, es una reestructuración regional. Este proceso
puede llevar a la destrucción de un ambiente y no se ha planteado la prioridad de conservarlo. El crecimiento
disfraza el desplazamiento, éste es el que define nuevos espacios ya que afecta el dinamismo de la estructura,
sus recursos y redes. La población urbana está en aumento, esta congregación se dio por condiciones del sistema
colonial. Cada lugar tiene su jerarquía, definida por la complejidad de sus funciones. La centralización y
marginación afecta su jerarquía ya que pocas suben de puesto, la mayoría queda marginada a sus actividades
locales. También hay espacios deprimidos, áreas pobres en los que sólo influyen eventos específicos, de escasa
influencia. Los indígenas son marginados por sus características culturales y las áreas marinas porque las
actividades marinas son subdesarrolladas. La percepción del ser humano en cuanto a su complejidad de acción
y su alrededor es incompleta, no logra ver la totalidad que conlleva una acción.

El espacio es un documento histórico. Los cambios que ha vivido México, la evolución demográfica ha sido
determinante. El hecho es un reflejo de la enorme influencia que esta ciudad ha ejercido sobre su entorno en
lo político, en lo económico y en lo cultural.

La ciudad es el eje de las referencias espaciales. La ciudad es un centro funcional. Las tierras bajas más cercanas
han sido proveedoras tradicionales de productos que el altiplano no ofrece, y las zonas despobladas han dado
salida a su expansión demográfica.

La cuenca del río Lerma y las de los lagos michoacanos, con el Bajío y la región de Guadalajara fueron sedes de
los sistemas políticos más desarrollados de la época prehispánica y escenarios de los fenómenos de integración
social y cultural más completos de la época colonial. Es donde hubo más mestizaje y se tendieron las redes más
activas de intercambio.

Dos vertientes: Golfo de México y Pacífico. Su relación con el centro de México es más significativa que la que
tienen entre sí.

También esta lo que se vuelca hacia el norte. Es un espacio que complementa al centro por su variedad física y
cultural, que integra con él un conjunto ecológico. La vertiente del norte tiene sin embargo una peculiaridad
que la hace única. Ha tenido diversos límites definidos por la experiencia histórica. El norte siempre ha estado
ligado a la presencia de la frontera y varios hechos como la separación de Texas o la colonización de Nuevo
México son las que lo han posicionado en el mapa.

Las rutas de la colonización, las de la minería, las del comercio y en general los fenómenos culturales se han
adecuado a un ordenamiento congruente cuya confluencia está en el México central (Querétaro o Guadalajara).

Si bien el sureste está referido a la ciudad de México como centro articulador del conjunto de la geografía
mexicana, cada una de sus áreas ha experimentado una relación muy particular y diferente con la capital. Cada
eslabón es en sí complejo y variado, pero se ha definido e individualizado histórica y culturalmente frente a sus
vecinos con bastante claridad. A algunos de ellos se les considera mexicanos y a otros no. Por ejemplo, la
definición popular de Yucatán como “Hermana República” refleja otro aspecto del problema, al hacer alusión a
las tradiciones nacionalistas de la península. Todos los eslabones contienen los mismos elementos físicos y
culturales.

Espacios desplazados y espacios dominantes.


El sistema desplazado corresponde a una estructura o a un sistema geográfico caduco o decadente, que con el
paso del tiempo está siendo reemplazado por otro, representado por el sistema dominante. Las ciudades mayas
clásicas evocan el ejemplo más notable de un sistema desplazado. No es que se borre del mapa es que pasa a
un segundo plano en importancia o en influencia. Otro ejemplo pueden ser el desarrollo de la minería,
poblaciones que fueron muy importantes que decayeron y fueron desplazados de sus lugares como centros de
comercio o como capitales regionales quedando deshabitadas y abandonadas ( Real de catorce en SLP, Real de
Pozos en Gto).

Los estados de la república tienden a ser poco flexibles en la conformación de centros y límites, y por tanto
algunos mantienen como capitales a ciudades que ya no tienen la preeminencia regional que antes tuvieron.

El crecimiento de la población ha sido notable tanto en el medio urbano como en el rural. Cancún ha sido
beneficiado por el turismo, actividad que ha transformado profundamente muchos aspectos de la vida en esta
parte del país.

La avalancha humana.
Donde el poblamiento se da por primera vez no ocurre el desplazamiento de un sistema por otro, sino simple y
llanamente la creación de uno nuevo. En México rara vez se ha dado una colonización en términos absolutos,
pues aun la ocupación de grandes espacios “deshabitados” o “terrenos baldío” en la época colonial y en el siglo
XIX se hizo a costa de los indios. Lo que se llama colonización no es otra cosa que un reemplazo de un sistema
por otro. El contrapunto entre el sistema dominante y el desplazado se manifiesta en la cuantía de la población
involucrada.

La colonización primaria es un fenómeno propio de los eslabones caribeños y centroamericanos y corre conjunto
a la destrucción del bosque húmedo tropical. Esto suele ser lento. México está perdiendo en este proceso
virtualmente los últimos espacios íntegramente naturales que conserva.

México no se ha planteado seriamente como una prioridad la conservación incondicional de una parte sustancial
de su medio ambiente natural y está perdiendo la última oportunidad para hacerlo.

En México la naturaleza de los sistemas desplazados se ve casi siempre oculta por el crecimiento de su población.
La población urbana ha aumentado considerablemente en detrimento de la rural. Pero esto no significa que
haya habido un cambio radical en la forma de vida de la población. Lo que movió a la población rural a reunirse
como poblados o pueblos fue consecuencia de las condiciones, económicas y sociales, que impuso el sistema
colonial.

La jerarquía de cada lugar central está determinada por la complejidad de las funciones que desempeña y por
la complejidad de las funciones que desempeña. La marginación debe tomarse en cuenta al analizar la
jerarquización de los lugares centrales. Los espacios deprimidos de México son las áreas pobres del país. Los
más extensos y antiguos espacios marginados están asociados a aquellas áreas o regiones donde predomina la
economía de subsistencia.

Las áreas de población indígenas han visto por lo general marginadas debido a sus características culturales.
Ninguna lengua indígena tiene carácter oficial, ni si quiera a nivel de gobierno local, ni se usa para difundir las
más elementales nociones tecnológicas, lo que significa que donde subsiste viva una de estas lenguas hay
marginación o discriminación.

La mayoría de los pescadores poseen también una economía de subsistencia.

Se ha visto la complejidad de la relación entre las acciones del hombre o de una sociedad y el espacio en que se
desarrolla y también el carácter dinámico de dicha relación. El hombre modifica con su acción los rasgos del
espacio pero sólo hasta cierto punto. Es una relación que es interdependiente tanto el hombre es modificado
por el espacio como el hombre modifica el espacio donde vive.
Las Regiones De México (Bernardo García)
El México central
El México central es el elemento fundamental del espacio mexicano en tanto nos lleva a la delimitación de los
otros componentes del conjunto. Los lazos de intercambio que se tejen en el México central tienen un principal
punto de confluencia en la Ciudad de México, pero a pesar de ello amplios y se extienden muchas direcciones.
El conjunto del México central está hecho de la suma de tres componentes: la parte nuclear y sus extensiones
hacia oriente y occidente.

La vertiente del golfo


La esencia de esta vertiente es la integración vertical entre el altiplano y el litoral. Los lazos de intercambio de
ella se ajustan a la estructura radial de la mayor parte del país.

La vertiente del pacífico


La esencia de esta vertiente es la integración vertical entre el altiplano y el litoral. Los lazos de intercambio
predominantes tienen una estructura radial. Pero en este caso nos topamos con quiebres y complejidades que
nos harán poco útiles el examinar las hojas individuales.

La vertiente del Norte: sector central


Es el sector del norte que mejor refleja la esencia de vertiente, por haber sido producto de la expansión del
espacio mexicano de manera tan directa.

La vertiente del Norte: el Noreste


La naturaleza radial de Norte queda manifiesta de manera contundente en el Noreste, a pesar de que su
integración regional fue ligeramente más tardía. La parte medular del Noreste es una larga llanura bordeada
por un litoral y al Este por el piedemonte de la Sierra Madre Occidental. La regionalización del Noreste se
fundamenta en los espacios de la llanura. Cada región tiene su parte central, su trozo de litoral y su porción de
entradas extendidas hacia la Sierra.

La vertiente del Norte: la Baja California


Es el tercero en extensión de los grandes sectores del Norte, y muchos lo consideran un espacio aislado por su
peculiar configuración física. El relativo aislamiento de Baja California ha sido el resultado de su tardío y tenue
proceso de poblamiento, derivado de la escasez de agua y del poco incentivo que se vio en sus recursos
naturales. Esto no impide que Baja California se enlace con el Noreste. El medio físico de la península está
dominado por una cadena montañosa que forma su espina dorsal.
Solo hay dos sistemas de regiones integrados: uno en el extremo sur, asociado con La Paz y los asentamientos
más antiguos, y otro en el extremo norte, asociado con las localidades modernas del triángulo formado por
Tecate, Ensenada y Tijuana.

La vertiente del Norte: el Noreste


El Noreste el sector del Norte más difícil de visualizar como parte de una estructura radial. Su interacción con el
sector central del Norte es mucho mayor que la que se da entre este y el Noroeste. El Noroeste es esencialmente
una llanura bordeada por el litoral del Golfo de México y al oeste por el piedemonte de la Sierra Madre Oriental.
La regionalización del Noreste se fundamenta en los espacios de la llanura. Aquí como en el Noroeste, lo que
nos permitirá individualizar las regiones será la combinación de núcleos de poblamiento, centros urbanos, zonas
de riesgo y otros elementos similares. Solo que en el Noreste las regiones no son tan homogéneas ni están
concatenadas claramente.

La Cadena Caribeña
El concepto de vertiente no es aplicable a esta parte de la geografía mexicana. Los contrastes de una región y
otra son abismales, y bruscos los cambios culturales aun cuando el medio físico expresa continuidades. La
Cadena Caribeña es el más extenso y al mismo tiempo la más sencilla de las dos grandes extremidades orientales
del espacio mexicano. La sencillez proviene de la fisiografía de este espacio, que es bajo y casi carente de relieve.

La Cadena Centroamericana
Pequeña es la porción que hoy está incorporada en el espacio mexicano. En la Cadena Centroamericana también
se advierte la disposición linear y no radial de las rutas de intercambio, que establecen un enlace con el resto
del país, pero no específicamente con el centro. Existe un cierto paralelismo entre las regiones de este conjunto
y las de la Cadena Caribeña.

México central: Se desprenden vertientes, lazos de intercambio llegan a la CDMX-Eje volcánico transversal.

Vertiente del golfo: Integración entre altiplano y el litoral (Ver., Pue., Hgo., Huasteca y Tampico)

Vertiente del pacífico: Altiplano y litoral. Mor., Mich., Col., Jal., Nay.

Vertiente del norte central: Producto de expansión del espacio mexicano (Dgo, Chih, Slp, Coah)

VN, el noroeste: Naturaleza radial, última en integrarse en el N.Territorio accidentado, eje que atraviesa la
región.

VN, el noreste: Tiene mayor intercambio con el centro que con norte mismo. Prolongación de la V del golfo.
Regiones heterogéneas. (Tam., NL.)

VN, baja california: Aislamiento por el proceso de población, mar es la vía de comunicación, pero falta de
tradición marítima. La paz y el tríangulo (Tecate, ensenada, Tijuana)

Cadena caribeña: Aislada y poco comunicada con el centro. Ligados por su proximidad. Contrastes culturales a
pesar de constante física (Tbsco., Camp., Yuc., Qroo.)

Cadena centroamericana: Dominio de Guatemala por mucho tiempo, Relaciones lineales, no con centro,
paralela e incomunicada con la caribeña (Tehuantepec, Chis.,Tbsco., Guatemala)
México: Datos Demográficos (Luz María Silva y Miguel del
Castillo)
Proyecciones de población
CONAPO, quien tiene como función la planeación demográfica había estimado que en el 2010 habría una
cantidad de 108.4 millones de habitantes en el país, sin embargo el Censo población y vivienda enumeró a 112.3
millones de personas.

CONAPO había estimado esa cifra con base en el comportamiento pasado: mortalidad, fecundidad y migración.
El Censo, encuestas y los datos demográficos han aportado nueva evidencia, por lo que CONAPO ha tenido que
ajustar su proyección.

Finalmente sacaron las siguientes conclusiones:


 Nuestra población crece a un ritmo 1.13% anual.
 El nivel de fecundidad es de 2.2 hijos por mujer.
 El país pierde 240 millones de habitantes al año por la migración negativa que existe.
 La esperanza de vida de los hombres es de 71.74 años y la de las mujeres es de 77.41 años.
 1.3% de los niños mueren antes de cumplir el año de edad.
 EN el 2050 México tendrá 150 millones de habitantes
Las Proyecciones De La Población Hasta La Mitad Del Siglo XXI
(Manuel Ordorica)
El deseo de ver el futuro es insaciable, aunque a veces poco exitoso. Para practicar este arte, en la Edad medios
los adivinos se valían de la astrología. Quienes nos dedicamos hoy a realizar pronósticos nos valemos de la
futurología, disponemos de poderosas computadoras, de inmensas series de datos y de complejas fórmulas
matemáticas.

La demografía no escapa al interés de aproximarse al conocimiento del porvenir de la vida, la muerte y su


movilidad. Debido a que las poblaciones tienen su propia inercia, como resultado de su estructura de edades,
es muy posible que las perspectivas demográficas a unos cuantos lustros se hagan realidad.

La población tiene oculto el impulso de su crecimiento en la estructura por edades. Con una población como la
de México, el número de padres y madres va en aumento porque esas generaciones ya han nacido. La inercia o
momentum demográfico dará lugar a importantes incrementos de población durante los próximos 25 a 50 años.
Un descenso de la tasa de fecundidad no produce una desaceleración inmediata del crecimiento demográfico.
Este fenómeno es más prolongado cuanto más joven es la estructura por edades de la población.

Si la demografía no tuviera la capacidad para predecir el futuro, no tendría razón de ser

La población del mundo y sus perspectivas


En algún momento de los años 2011 o 2012 el mundo llegará a tener 7,000 millones de habitantes. Los primeros
1,000 millones se alcanzaron en el planeta en 1850; los siguientes en 1930, y los siguientes 3,000 millones se
registraron en 1960. El ritmo de crecimiento demográfico se mantuvo acelerado y los siguientes 1,000 millones
se alcanzaron en 1974.

Como resultado del descenso en los niveles de fecundidad y del alargamiento de la esperanza de vida en gran
parte del mundo, un hecho que habrá de observarse a lo largo del siglo XXI es el rápido incremento de la
población en edades avanzadas. El siglo XX puede llamarse el siglo del crecimiento demográfico, mientras que
el XXI podría calificarse como el siglo del envejecimiento de la población. Este, sin duda, será uno de los
principales retos sociales a los que tendrá que enfrentarse el ser humano.

Utilidad de las proyecciones


Las proyecciones de población representan un instrumento fundamental para todas las acciones y programas
de la administración pública, en la medida que permiten anticiparnos a las demandas sociales.

Las primeras proyecciones fueron las de la población total. Gregory King, hacia finales del siglo XVII, se basaba
en el tiempo de duplicación del número de habitantes. Malthus también hizo proyecciones de población
utilizando la tasa geométrica de crecimiento.

Durante gran parte del siglo XX y lo que va del XXI, hemos utilizado el método de los componentes para realizar
proyecciones de población, el cual consiste en aplicar hipótesis sobre la fecundidad, la mortalidad y la migración
a la estructura por edades y sexo. Cada grupo se proyecta con probabilidades de supervivencia. La cifra de
nacimientos se obtiene a partir de las tasas de fecundidad proyectadas y a la composición por edad resultante
se le suman o se le restan los migrantes.
La División de Población de naciones Unidas publicó para México en 1954 la primera proyección moderna de
población. Mientras que el Consejo Nacional de Población publicó la última en el año 2006. Las proyecciones de
población elaboradas a finales de los setenta sirvieron para definir la meta de 1% en el ritmo de crecimiento
demográfico para el año 2000 y las metas intermedias. No se alcanzó la meta del 1%, pero fue una guía para la
política demográfica de nuestro país en el último cuarto del siglo XX.

Situación sociodemográfica futura


A partir de las proyecciones será posible analizar los principales cambios en cuanto al número y estructura de la
población mexicana que se derivarían de dichas proyecciones entre los años 2000 y 2050, relacionando dichos
cambios con los requerimientos de orden social en materia de educación, salud y vivienda.

En el año 2000 México ocupaba la posición del decimoprimer país más poblado del mundo. La población
mexicana aumentaba al ritmo de casi un millón de personas anualmente. La tasa de crecimiento demográfico
pasó de 3.4% a .8% de 1970 a 2008.

Hacia finales del decenio de los setenta, el número promedio de hijos por mujer era de 7. En el año 2008 se
estimó que la población total había caído al nivel de reemplazo de 2.1 hijos por mujer. Pero el descenso de la
fecundidad no ha sido homogéneo para todos los grupos sociales. Es diferencial según la escolaridad y el lugar
de residencia. Es común observar que a mayor escolaridad es menor el número promedio de hijos por mujer.
En realidad, la caída de la fecundidad fue más rápida entre las mujeres con más bajos niveles educativos que
entre las de mayor escolaridad. Con esto, se empieza a reducir la brecha en los niveles de fecundidad por estrato
económico.

La victoria parcial sobre la muerte es un avance reciente. La esperanza de vida al nacer aumentó 59 años en
1960 y a 74.6 años en 2005. Las mujeres son el sexo más fuerte desde el punto de vista de la esperanza de vida.
La mortalidad infantil ha presentado una disminución continua: pasó de 120 defunciones por cada mil nacidos
en un año, a tan solo 16.8. Asimismo, los niveles de mortalidad son diferenciales según las condiciones
socioeconómicas.

La migración ha jugado un papel importante en el crecimiento de la población. Los habitantes se han


concentrado principalmente en el centro del país, integrado por 13 entidades federativas. Es importante señalar
que las pérdidas por migración internacional son superiores a las bajas por defunciones. Este fenómeno implica
la pérdida de un importante capital humano.

La disminución de la fecundidad tendrá importantes repercusiones en la estructura por edades. Se presentará


una disminución en términos relativos y absolutos de la población en edad escolar y preescolar y un aumento
porcentual de la población en edad activa y avanzada.

La población para el año 2015 ascendería a 118.7 millones de personas y a 121.99 millones de personas en 2050.
Los efectos de la disminución serían los siguientes: La población en edad escolar y preescolar pasará de 33.6
millones en 2000 a 20.5 millones en 2050.
Uno de los problemas de las próximas décadas será el empleo. A partir del primer cuarto el siglo hasta 2050
este problema se irá reduciendo lentamente. En 2050 la población con edades avanzadas se habrá multiplicado
por 6.
En los años setenta, México tenía una estructura por edades en forma de pirámide. Esta, a principios del siglo
XXI se parecía a un Kiss y observaremos que para 2050 tendrá la forma de un panqué.
La regulación de la tasa de crecimiento no ha sido suficiente para adecuar los procesos demográficos con los del
desarrollo. Urge regular los movimientos migratorios y la disminución del crecimiento demográfico harán
posible que se reduzca la población en las zonas metropolitanas.

Es imperativo que los servicios de salud y planificación familiar sean extendidos de manera que se ejercite un
principio humano fundamental: el derecho de las personas a decidir sobre su procreación.

La demografía
En un siglo, la esperanza de vida al nacer aumentó casi 50 años. El número promedio de hijos se redujo de siete
a casi el nivel de reemplazo. Disminuyó más de tres vece. La tasa de mortalidad infantil se redujo de 301.8 por
mil a 14.2.

La demografía en el año 2050


La población se encontrará por debajo del reemplazo. La tasa de crecimiento demográfico ya será negativa y
nuestro país podría ir hacia su extinción poblacional. La esperanza de vida aumentará hasta los 81.9 años.
Precisamente por la mayor longevidad y porque a edades avanzadas se presentan más padecimientos y
carencias de recursos, hay más mujeres pobre y enfermas, lo cual para ellas resulta en una doble discriminación.
Problemas como éste han estrechado más las relaciones entre demógrafos y actuarios, quienes consideran tales
situaciones para diseñar sistemas de jubilación.

La esperanza de vida del mundo será de 75 años, con una tasa de mortalidad infantil de 25 por mil. El planeta
estará alcanzando el nivel de reemplazo en 2050.

Demandas socioeconómicas que traerá la dinámica en la estructura por edades de la


población mexicana
Las transformaciones en la composición por edades por sexo plantean cambios en el ámbito social y en el
económico. Dado que la población en edad escolar va a disminuir, se necesitará un número menor de docentes.
La matrícula de secundaria empezará a descender en el decenio de 2010 y 2020. Esto mientras que el personal
médico crecerá con la misma intensidad que la población total. El monto de enfermeras deberá aumentar en
más de 50% en los próximos 15 años para cumplir con la recomendación internacional para el año 2010.

Se estima que para 2050 el número de personas de edades avanzadas que presentará impedimentos físicos se
multiplicará por cinco. En unas cuantas décadas pasaremos de ser un país con una población joven, a ser un país
con una población envejecida.

El descenso en el número de hijos por mujer y el aumento en la esperanza de vida al nacer traerán consigo
importantes transformaciones en la composición de la estructura de las familias, las cuales se integrarán cada
vez más con adultos en edades avanzadas, muchos de los cuales serán mujeres. Las familias serán reducidas, no
llegarán a los 4 miembros en las zonas urbanas.

Número de viviendas
El número de viviendas pasará de 26 millones en el año 2005 a 51 millones en el año 2050. Esto significa que en
el curso de medio siglo se deberá construir otro país semejante al de principios del siglo XXI

Conclusión
Tenemos la oportunidad de aprovechar el llamado “bono demográfico”, el cual se producirá por el cambio en
la estructura por edad de la población, al aumentar aceleradamente aquélla en edades activas en los próximos
decenios. Este proceso lo podemos ver como una oportunidad histórica o como un problema, porque si la
economía no crece, podría presentarse como una pesadilla y el bono se nos escaparía de las manos.

Al mismo tiempo, si bien se ha avanzado en la reducción de las diferencias en los indicadores poblacionales, se
debe continuar trabajando en ello. De no ser así, continuaremos teniendo dos Méxicos, con patrones
demográficos diferentes: uno con niveles de fecundidad y mortalidad similares a los de los países desarrollados
y otro con niveles de fecundidad y mortalidad elevados, como los de los países atrasados.

Desde que por primera vez los seres humanos aparecieron sobre la faz de la Tierra han tratado de atisbar lo que
el futuro les tiene reservado, ya sea mediante la ciencia o mediante el uso de la magia. Bill Gates, Lord Kelvin,
Thomas Watson, H.M. Warner han sido ejemplos de que el deseo de ver el futuro es insaciable aunque a veces
poco exitoso.

Debido a que las poblaciones tienen su propia inercia es probable que las perspectivas demográficas a unos
cuantos lustros se puedan hacer realidad. En México la población continuaría aumentando durante algún
tiempo. La dinámica de la población europea, la cual ha envejecido hasta tal punto que comenzará a disminuir
aunque la natalidad aumente. Esto se debe a que las mujeres están retrasando cada vez más el momento de
empezar a tener a sus hijos. El número de hijos por mujer es menor a dos.

La población del mundo y sus perspectivas


Un hecho que habrá de observarse a lo largo del siglo XXI es el rápido incremento de la población en edades
avanzadas. El siglo XX puede llamarse el siglo del crecimiento demográfico, mientras que el XXI podría calificarse
como el siglo del envejecimiento de la población.

Utilidad de las proyecciones.


Representan un instrumento fundamental para todas las acciones y programas de la administración publica en
la medida que permiten anticiparnos a las demandas sociales.

¿Cuándo empezaron a realizarse proyecciones de población en el mundo y de qué tipo eran?

Malthus: hizo proyecciones con la tasa geométrica de crecimiento aunque advirtió tenían poca probabilidad de
ocurrencia debido a la irregularidad de epidemias y hambrunas.

La elaboración de proyecciones demográficas en nuestro país.


México. Según las proyecciones publicadas en 1966, México tendría 151.8 millones de habitantes para el año
2000. Se planteó que se debería de regular el ritmo del aumento demográfico. En el 2000 se llegó a 100 millones,
aproximadamente 50 millones menos de lo que se había planteado. No se alcanzó la meta de 1% anual en la
tasa de crecimiento natural. Sin embargo, este fue una orientación que permitió plantear la dinámica de la
población del país.

Situación sociodemográfica futura.


La población mexicana aumenta a un ritmo de casi un millón de personas anualmente. La tasa de crecimiento
demográfico paso de 3.4% anual en 1970 a 0.8% en el año 2008.
Entre 1960 y 2008 se observaron importantes cambios en la tasa global de fecundidad. Hacia finales del decenio
de los sesenta el número promedio de hijos por mujer, al terminar su vida fértil, era de 7. En el 2008 había caído
al nivel de reemplazo de 2.1 hijos por mujer.

El descenso de la fecundidad es diferencial según la escolaridad y el lugar de residencia. Las mujeres en las áreas
metropolitanas tienen menos hijos que las localidades menores a 20,000 habitantes y a mayor escolaridad
menor número de hijos.

¿Será posible prolongar la vida humana en nuestro país? Se ha producido un descenso significativo en los niveles
de mortalidad. La esperanza de vida al nacer aumentó de 59 años en 1960 a 74.6 años en 2005. Las cifras
nacionales esconden diferencias, en las entidades federativas con mayor grado de marginalidad tienen al nacer
menos esperanza de vida que las que cuentan con una marginalidad menor. Analogía: Titanic. Las primeras
clases sobrevivieron más al igual que sobrevivieron más mujeres que hombres. Es importante no sólo vivir más,
sino vivir más años con salud.

En la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, la mayor concentración del país, se registraron 17.8 millones
de habitantes en el año 2000, casi la quinta parte de la población total.

¿Cuáles serán los efectos que se presentarán en el futuro en la población mexicana? La disminución de la
fecundidad ha tenido y tendrá importantes repercusiones en la estructura por edades. Disminución en términos
relativos y absolutos de la población en edad escolar y preescolar y un aumento porcentual en la población en
edad activa y avanzada. Ciertas construcciones que se utilizaban como jardines de niños o escuelas primarias
han empezado a usarse como áreas administrativas y en unos años podrían ser centros de atención para
personas de la tercera edad. Un niño podrá convivir con sus padres por cinco a seis décadas. Será común
observar a tres o hasta cuatro generaciones vivas al mismo tiempo.

Uno de los principales problemas de las próximas dos décadas será el empleo.

Urge regular los movimientos migratorios, estimulando la permanencia de la población en sus lugares de origen
o la reorientación de las migraciones hacia ciudades de tamaño intermedio, mediante la creación de fuentes de
empleo.

Un tema es el agua. En el futuro será un elemento que podría definir la distribución de la población en el
territorio nacional. No hemos sido capaces de tener una distribución más equitativa en el territorio nacional.

La demografía en 1910.
La esperanza de vida al nacer era cercana a los 30 años. Debido a que la fecundidad y la mortalidad infantil eran
elevadas, los niños no llegaban a conocer a muchos de sus hermanos. En un siglo, la esperanza de vida al nacer
aumentó casi 50 años, se redujo el promedio de hijos al nivel de reemplazo y la mortalidad infantil disminuyó
21 veces.

La demografía en el año 2050


La población se encontrará por debajo del reemplazo. En el caso de que se pudieran eliminar las principales
causas de muerte después de los 85 años, nuestro país podría acercarse teóricamente a una esperanza de vida
cercana a los 95 años. Se tiene que diseñar sistemas de jubilación que deban tener como centro de atención a
las mujeres, pues viven solas por periodos largos y en la mayoría de los casos sin trabajo, lo que complica el
acceso a los beneficios de ese sistema.
-Demandas socioeconómicas que traerá la dinámica en la estructura por edades de la población mexicana.
Se necesitara cada vez un número menor de docentes. Habrá que acelerar acciones orientadas a transferir
docentes desde este nivel a niveles superiores. Mientras que el personal médico crecerá con la misma intensidad
que la población total, el monto de enfermeras deberá aumentar en más de 50% en los próximos 15 años para
cumplir con la recomendación internacional para el año 2010.

En los próximos años se deberán iniciar programas de educación y capacitación, y crear la infraestructura
necesaria para atender a la creciente población de personas de la tercera edad. Es importante que no nos tome
por sorpresa la explosión demográfica de la población en edades avanzadas así como nos tomó desprevenidos
la caída en los niveles de la tasa de mortalidad y el baby boom. SIEMPRE NOS GANA EL FUTURO.

Número de viviendas.
Se multiplicará prácticamente al doble. Se caracterizaran por tener un número reducido de cuartos para alojar
a no más de 3 ocupantes por vivienda. Traerá un aumento también acelerado en el suministro de agua y energía
eléctrica.

Distribución general de la población.


El Estado de México es la entidad federativa más poblada, mientras que Baja California Sur es la menos habitada.
Principales conclusiones sobre el futuro demográfico.

Continuara descendiendo los niveles de mortalidad y fecundidad. Continuara la migración a E.U.A. pero con
menor intensidad. Se necesita mejorar la calidad de vida. La familia pequeña no necesariamente vive mejor. Un
hecho sorprendente es que en 2005 la población decreció más por la salida de emigrantes que por defunciones.
En pocos años la población será predominantemente vieja.
Historia del siglo XX 1910 1970 (Erick Hobsbawn)
La época de la guerra total
La humanidad sobrevivió, pero el gran edificio de la civilización decimonónica se derrumbó entre las llamas de
la guerra al hundirse los pilares que lo sustentaban. El siglo XX no puede concebirse disociado de la guerra. Para
quienes se habían hecho adultos antes de 1914, el contraste era tan brutal que muchos de ellos rechazaban
cualquier continuidad con el pasado. “Paz” significaba “antes de 1914”. Esta actitud era comprensible, ya que
desde hacía un siglo no se había registrado una guerra importante. Solo había habido un breve conflicto que el
que participaron dos grandes potencias, la guerra de Crimea.

Anteriormente, nunca se había producido una guerra mundial. Entre 1815 y 1914 ninguna gran potencia se
enfrentó a la otra más allá de su región de influencia inmediata.

Todo esto cambió en 1914. En la Primera Guerra Mundial participaron todas las grandes potencias y todos los
estados europeos excepto España, los países bajos, los tres países escandinavos y Suiza. Además, diversos países
de ultramar enviaron tropas, en muchos casos por primera vez, a luchar fuera de su región.

Los Estados Unidos desatendieron la advertencia de George Washington de no dejarse involucrar en los
problemas europeos y trasladará sus ejércitos a Europa, condicionando con esa decisión la trayectoria histórica
del siglo XX. Que la actividad militar fue a Europa fue escasa, excepto el Próximo Oriente, también la guerra
naval adquirió una dimensión mundial.

Guerra Mundial comenzó con una guerra esencialmente europea entre la triple entente, constituida por Francia
Gran Bretaña y Rusia, y las llamadas potencias centrales, Alemania y Austria Hungría. Serbia y Bélgica se
incorporaron inmediatamente el conflicto Como consecuencia del ataque austríaco contra la primera y del
ataque alemán contra la segunda. Turquía y Bulgaria se alinearon un poco después junto a las potencias
centrales, mientras que en el otro bando en la triple entente dejó paso gradualmente a una gran coalición.
Japón intervino casi de forma inmediata para ocupar posiciones alemanas en el extremo oriente y el pacífico
occidental, pero limitó sus actividades a esa región. Los Estados Unidos entraron en la guerra en 1917 y su
intervención iba a resultar decisiva.

La posible guerra en dos frentes. El plan alemán Shlieffen consistían aplastar rápidamente a Francia en el oeste
y luego actuar con la misma rapidez en el este para eliminar a Rusia antes de que el imperio del zar pudiera
organizar con eficacia todos sus efectivos militares. La idea de Alemania era llevar a cabo una campaña
relámpago. El ejército alemán penetró en Francia por diversas rutas y sólo fue detenido algunos kilómetros al
este de París, en el río Marne, cinco o seis semanas después de que se hubieran declarado las hostilidades.

En 1916 los alemanes intentaron sin éxito romper la línea defensiva en Verdún, en la batalla en que se
enfrentaron 2 millones de soldados en la que hubo 1 millón de bajas. Los franceses perdieron casi el 20% de sus
hombres en edad militar y, si se incluyen los prisioneros de guerra, los heridos y los inválidos, sólo un tercio de
los soldados franceses salieron ilesos del conflicto. Esta misma proporción puede aplicarse a los 5 millones de
soldados británicos. En las filas alemanas, el número de muertos fue aún mayor en el ejército francés.

Peor aún que los horrores de la guerra en el frente occidental iban a ser sus consecuencias. La experiencia
contribuyó a fortalecer la guerra y la política se preguntaría dónde importaba la pérdida de vidas humanas y
otros costes, ¿por qué debería importar en la política? Al terminar la Primera Guerra Mundial, mayor parte de
los que habían participado en ella odiaran sinceramente la guerra. Sin embargo, algunos veteranos que habían
vivido la experiencia de la muerte valor sin rebelarse contra la guerra desarrollaron un sentimiento de
indomable superioridad con respecto a las mujeres y los que no había luchado, que definiría la actitud de los
grupos ultraderechistas de posguerra. Adolf Hitler era uno de aquellos hombres para quienes la experiencia de
haber sido un soldado de frente fue decisiva en sus vidas. Sin embargo, reacción opuesta tuvo también
consecuencias negativas. Al terminar la guerra, los políticos comprendieron con toda claridad que los votantes
no toleraban baño de sangre como el de 1914. Este principio determinaría la estrategia de Gran Bretaña y
Francia después de 1918, al igual que años más tarde inspiraría la actitud de los Estados Unidos tras la guerra
de Vietnam. A corto plazo, esta actitud contribuyó a que en 1940 los alemanes triunfan en la Segunda Guerra
Mundial en el frente occidental, ante una Francia recogida detrás de sus vulnerables fortificaciones incapaces
de luchar una vez que puedan derribadas, entre una Gran Bretaña deseosa de evitar una guerra terrestre
masiva. A largo plazo, los gobiernos democráticos no pudieron resistir la tentación de salvar las vidas de sus
ciudadanos mediante el desprecio absoluto de la vida de las personas de los países enemigos. La justificación
del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945 no fue que era indispensable para
conseguir la victoria, sino que un medio para salvar la vida de soldados estadounidenses y es posible que uno
de los argumentos que indujo a los gobernantes de Estados Unidos a adoptar la decisión fuese el deseo de
impedir que la Unión Soviética reclamara un botín importante tras la derrota de Japón.

Se da por sentado que la guerra moderna involucra todos los ciudadanos, la mayor parte de los cuales además
son movilizados, que utilizan armamento que exige una modificación del conjunto de la economía para
producirlo y que se utilizan cantidades ingentes; que causa un elevadísimo nivel de destrucción y que domine
transforma por completo la vida de los países participantes. Todos estos fenómenos se dan únicamente en las
guerras del siglo XX. En periodos anteriores, las guerras en las que participaba toda la sociedad eran
excepcionales.
En la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña movilizó al 12.5 % de la población masculina, Alemania 15.4 % y
Francia acacia 17%. En la Segunda Guerra Mundial, la proporción de la población activa total que se enroló en
las fuerzas armadas fue del 20%.

Incluso para las sociedades industriales, una movilización de esas características conlleva unas enormes
necesidades de mano de obra pasar por la cual las guerras modernas masivas reforzaron el poder de las
organizaciones obreras y produjeron una revolución en cuanto la incorporación de la mujer al trabajo. Además,
las guerras del siglo XX han sido masivas en el sentido de que han utilizado y destruido cantidades hasta
entonces inconcebibles de productos en el curso de la lucha.

La guerra masiva exigía una producción masiva. Pero la producción requería también organización y gestión,
aún cuando su objeto fuera la destrucción racionalizada de vidas humanas de la manera más eficiente. La guerra
total era la empresa de mayor envergadura que había conocido al hombre este momento. Los ejércitos de la
guerra no tardaron en convertirse en industrias o complejos actividad militar de mucho mayor envergadura que
las privadas, razón por la cual en el siglo XIX suministraban tan frecuentemente conocimientos y capacidad
organizativa a las grandes iniciativas privadas de la era industrial.

Para el Estado, el principal problema era de carácter fiscal: cómo financiar las guerras. En la guerra moderna no
sólo había que tener en cuenta costos sino que era necesario dirigir planificar la producción de guerra, y en
definitiva toda la economía. Sólo través de la experiencia lo prendieron los gobiernos en el curso de la Primera
Guerra Mundial. Con estas premisas, no deja de ser una extraña paradoja que en las guerras mundiales las
economías de guerra planificadas de los estados democráticos occidentales fueron muy superiores a las de
Alemania, pese su tradición y sus teorías relativas al administración burocrática racional economía de guerra
alemana podía explotar prácticamente todas las riquezas Europa, pero lo cierto es que terminar la guerra
destrucción material era mayor en Alemania en los restantes países beligerantes de occidente.
El sistema alemán era injusto por principio. Alemania explotó los recursos y la mano de obra de Europa ocupada
y trató la población alemana como una población inferior en casos extremos como a una mano de obra esclava
que no merecían ni la atención necesaria para que siguiera con vida.

La guerra hizo que se priorizara el desarrollo tecnológico, pues el conflicto entre beligerantes avanzados no
enfrentaba sobre los ejércitos sino que también tratamiento de tecnologías para conseguir las armas más
efectivas y otros servicios esenciales. Cabe pensar en la área aeronáutica y las computadoras. Es un hecho que
la guerra ha sido el factor fundamental para acelerar el progreso técnico, en soportar los costos de desarrollo
de innovaciones tecnológicas que nadie en tiempo de paz que realizara el cálculo habitual de costos y beneficios
se habría decidido a intentar.

Sin embargo, importancia dada por la guerra a la tecnología no era un elemento novedoso. Es más, la economía
industrial moderna se sustentaba la innovación tecnológica permanente, que sin duda se habría producido,
probablemente al ritmo acelerado. Las guerras, especialmente la Segunda Guerra Mundial, contribuyeron
enormemente difundir los conocimientos técnicos y tuvieron importantes repercusiones en la organización
industrial en los métodos de producción en masa, sirvieron más para acelerar el cambio que para conseguir una
verdadera transformación.

El gasto de recursos productivos fue enorme, por no mencionar la disminución de la población activa. Durante
la Segunda Guerra Mundial se produjo importante destrucción de los activos de capital existentes antes de la
guerra. En el caso extremo de la URSS, donde el efecto económico neto de la guerra fue totalmente negativo.
En cambio, las guerras repercutieron favorablemente en la economía de los Estados Unidos. Probablemente, en
efecto económico más perdurable de ambas guerras mundiales fue el que otorgó a la economía estadounidense
la situación de predominancia mundial durante todo el siglo XX.

Las bajas mucho más reducido de la Primera Guerra Mundial tuvieron un impacto más fuerte que las pérdidas
enormes en vidas humanas en la segunda. Posiblemente, los 10 millones de muertos de la Primera Guerra
Mundial impresionaron mucho más brutalmente a quienes nunca habían pensaba soportar ese sacrificio que 54
millones de muertos aquí mes ya viene experimentado una masacre de la guerra. El aumento de la brutalidad
no se debió sólo a la liberación del potencial de crueldad y violencia latente en el ser humano que la guerra
legítima, aunque sí se manifestó al terminar la Primera Guerra Mundial en un sector determinado de veteranos
de la guerra. Una razón de peso era la extraña democratización de la guerra. Las guerras totales se convirtieron
en guerras del pueblo, tanto porque la población y la vida civil pasó hacer el blanco lógico de la estrategia, como
porque en las guerras democráticas, como la política democrática, se demoniza al adversario para hacer de él
un ser odioso.

En las guerras totales de nuestro siglo no se tenían en absoluto el modelo Bismarckiano. Una guerra en la que
se movilizan los sentimientos nacionales de la masa no puede ser limitada. Otra de las razones fue la nueva
impersonalidad de la guerra, que cometió la muerte y la mutilación como la consecuencia remota de apretar un
botón. La tecnología hacia invisibles a sus víctimas, lo cual era imposible cuando las bayonetas reventaban las
vísceras de los soldados, o cuando éstos debían ser encarados en punto de miraa de las armas de fuego.

Así, el mundo se acostumbró al destierro obligatorio y en las matanzas perpetradas escala astronómica. La
primera oleada de desterrados humanos no fue nada en comparación con la que se produjo la Segunda Guerra
Mundial. Se estimado que mayo de 1945 había en Europa alrededor de 40.5 millones de desarraigados, sin
contar los trabajadores forzosos no alemanes. Los 13 millones de alemanes fueron expulsados de las zonas del
país anexionadas por Polonia y la URSS y fueron absorbidos por la nueva República Federal de Alemania, que
ofreció un hogar y la condición de ciudadano a todos los alemanes decidieran ir ahí, de la misma forma que el
Estado de Israel ofreció el derecho de retorno a todos los judíos. La descolonización de la India en 1947 creó 15
millones de desplazados, que se vieron obligados a atravesar las nuevas fronteras constituidas entre la India y
Pakistán. La guerra de Corea quedó con los 5 millones de coreanos desplazados. Tras el establecimiento de
Israel, 3 millones de palestinos fueron registrados en el organismo sobre obras públicas Y socorro de las
Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en el cercano Oriente. Al iniciarse decenio de 1960, 1. 2
millones de judíos habían emigrado ya Israel, la mayor parte de ellos también como refugiados.

Uno de los aspectos más trágicos de esta catástrofe es que la humanidad ha vivido un mundo en el que la
matanza, la tortura y el exilio masivo han adquirido la condición de experiencias cotidianas que ya no
sorprenden a nadie

La revolución mundial
La revolución fue hija de la guerra del siglo XX: de manera particular, la revolución rusa de 1917 que dio origen
a la Unión Soviética, convertida en una superpotencia cuando se inició la segunda fase de la guerra de los 31
años, pero más en general, la revolución como constante mundial en la historia del siglo.

Sólo Estados Unidos salió de las guerras mundiales intacto y hasta más fuerte. En todos los demás países del fin
de los conflictos desencadenó agitación. Pareciera evidente que viejo mundo estaba condenado a desaparecer.
La vieja sociedad, la vieja economía, los viejos sistemas políticos, habían perdido mandato del cielo. Pareciera
que sólo hacía falta una señal para que los pueblos se levantarán a sustituir el capitalismo por el socialismo.
No es una coincidencia de la historia que la revolución coincida con el ciclo vital del Estado surgido con la
revolución octubre. La Revolución de octubre originó al movimiento revolucionario de mayor alcance que ha
conocido la historia moderna.

La revolución mundial que inspiraban sus acciones había progresado visiblemente. Ya no se trataba únicamente
de la URSS, sino que la segunda gran oleada de la revolución mundial, encabezada por una de las dos potencias
del mundo que pudiera calificarse de superpotencias, había surgido en una docena de estados. Por otra parte,
el impacto de la revolución mundial no se había agotado, como lo atestiguaba el proceso en curso de
descolonización de las antiguas posesiones imperialistas de ultramar.

Si los gobernantes y los políticos comunistas de estos estados transformados tenían alguna preocupación, no
era el futuro del socialismo. Lo que les preocupaba era cómo reconstruir unos países empobrecidos, exhaustos
y arruinados, en medio de poblaciones en algunos casos hostiles, y el peligro de que las potencias capitalistas
iniciaran una guerra contra el bando socialista antes de que se hubiera consolidado la reconstrucción.

Esta revolución ha transformado el mundo, aunque no en la forma en que lo esperaba Lenin y quienes inspiraron
en la revolución de octubre. Se han agotado ya las revoluciones realizadas en nombre del comunismo, es todavía
demasiado pronto para pronunciar una oración fúnebre ellas, dado que los chinos, que son la quinta parte de
la población del mundo, continúa viviendo en un país gobernado por el Partido Comunista. Aún en los casos en
los que ha fracasado la experiencia comunista, el presente de los países excomunistas y presumiblemente su
futuro, lleva y continuará llevando la impronta específica de la contrarrevolución que sustituyó a la revolución.
Los años que siguieron a la revolución rusa contemplaron el inicio del proceso de emancipación colonial y en
Europa la política de la contrarrevolución salvaje, en forma de fascismo y de otros movimientos similares, y la
política socialdemócrata.

En suma, la historia del siglo XX no puede comprenderse sin la revolución rusa y sus repercusiones directas e
indirectas. Una de las razones de peso es que salvó el capitalismo liberal, al permitir que occidente derrotará a
la Alemania de Hitler en la Segunda Guerra Mundial y al dar un incentivo al capitalismo para reformarse y para
abandonar la ortodoxia del libre mercado.
El abismo económico
La Primera Guerra Mundial, lejos de desquiciar la economía de Estados Unidos, la beneficio. En 1913, los Estados
Unidos serán ya la mayor economía del mundo, con la tercera parte de la producción industrial. Fue la gran
depresión la que interrumpió temporalmente esta situación hegemónica.

La guerra no sólo reforzó su posición de principal productor mundial, sino que lo convirtió en el principal
acreedor del mundo. Dado que concentraban sus operaciones en Europa y en el hemisferio occidental, su
influencia en Europa era decisiva. En suma, sólo la situación de los Estados Unidos puede explicar la crisis
económica mundial. Después de todo, en los años 20 era el principal exportador el mundo y, tras Gran Bretaña,
el principal importador.

Estados Unidos fue también la principal víctima de la crisis. Esto no supone subestimar las raíces estrictamente
europeas del problema, cuyo origen era fundamentalmente político. En la conferencia de paz de Versalles le
fueron impuestos Alemania unos pagos onerosos y no definidos en concepto de reparaciones y costos de la
guerra y los daños ocasionados a las diferentes potencias vencedoras. Para justificarlas se incluyó en el tratado
de paz una cláusula que declaraba Alemania única responsable de la guerra, llamada cláusula de culpabilidad,
que fue un auténtico regalo para nacionalismo alemán. La suma que debía pagar a Alemania no se concretó, al
buscar un compromiso entre la posición de los Estados Unidos, que proponía fijarla en función de las
capacidades del país, y la de los otros aliados, insistieren resarcirse de todos los costos de la guerra. El objetivo
que realmente perseguían era perpetuar la debilidad de Alemania y disponer de un medio para presionarla.

Las reparaciones suscitaron interminables polémicas, crisis periódicas arreglos negociados bajo los auspicios
norteamericanos. En 1924 entró en vigor el Plan Dawes, que fijó la suma real que debía pagar Alemania
anualmente. Para efectos prácticos, todos los pagos, tanto en los alemanes como los aliados, se interrumpieron
en 1932. En primer lugar, la polémica suscitada por Keynes. Si no se reconstruía la economía alemana, la
restauración de una civilización con una economía liberal estable en Europa sería imposible. La política francesa
de perpetuar la debilidad de Alemania como garantía de la seguridad de Francia era contraproducente.

Finalmente, a partir de 1924 tuvieron que tolerar el fortalecimiento de la economía alemana. Pero, en segundo
lugar, estaba la cuestión de cómo debían pagar se las reparaciones. Los que deseaban una Alemania débil
pretendiente el pago se hiciera efectivo. Obligaron a Alemania recurrir sobre todo los créditos, de manera que
la reparaciones que se pagaron se costearon cuando los cuantiosos préstamos solicitados a mediados de los
años 20. Para sus rivales esto parecía presentar la ventaja adicional de que Alemania se endeudaba fuertemente.
Pero, el sistema basado en estas premisas hizo Alemania y Europa muy vulnerables al descenso de los créditos
de Estados Unidos y a su corte final

Todo se derrumbó durante la Depresión.

Sin embargo, las conmociones de la posguerra y los problemas políticos europeos sólo explican en parte la
gravedad del hundimiento de la economía en el periodo de entreguerras. El análisis económico debe centrarse
en dos aspectos. El primero es la existencia de un desequilibrio notable creciente economía internacional , Como
consecuencia de la asimetría existente entre nivel de desarrollo de los Estados Unidos y el del resto del mundo.
El sistema mundial no funcionaba correctamente porque Estados Unidos no necesitaba el resto del mundo. Así,
mientras Gran Bretaña, consciente de que sistema mundial de pago se sustentaban la libra esterlina, velara por
su estabilidad, Estados Unidos no asumió la función estabilizadora del economía mundial. Los norteamericanos
no dependían del resto del mundo porque desde el final de la Primera Guerra Mundial necesitaba importar
menos capital, mano de obra y nuevas mercancías. El segundo aspecto destacable de la depresión es
incapacidad del economía mundial para generar una demanda suficiente que pudiera sustentar una expansión
duradera. El resultado fue la sobreproducción y la especulación. A su vez, esta desencadenaron el colapso.

Cuando se produjo el hundimiento, este fue mucho más espectacular en Estados Unidos, donde se había
intentado reforzar la demanda mediante una gran expansión del crédito los consumidores. Los bancos,
afectados ya por la euforia inmobiliaria especulativa que, con la contribución habitual de los optimistas ilusos y
de la legión de negociantes inescrupulosos, había alcanzado su cenit algunos años antes del gran crack,
abrumados por deudas incobrables, se negaron a conceder nuevos créditos que refinanciar los existentes. Sin
embargo, eso no impidió que quebraran por millares.

Lo que hacía que la economía fuera especialmente vulnerable a ese boom crediticio era que los prestatarios no
utilizaban el dinero para comprar los bienes de consumo tradicionales, cuya demanda era muy elástica. Lo que
compraban eran los bienes de consumo duraderos típicos de la sociedad moderna de consumo en la que los
Estados Unidos eran pioneros. La demanda de estos productos es muy elástica con respecto al ingreso.

En Estados Unidos los diferentes experimentos encaminados estimular la economía no dieron resultados. A
unos años de fuerte actividad siguió una nueva crisis de 1937, aunque proporciones mucho más modestas.
Como afirmó Schumpeter, durante cualquier periodo prolongado de malestar económico, los economistas
construyen teorías que pretenden demostrar que la depresión de ser duradera. La gran depresión confirmó
tanto a los intelectuales como los activistas de los ciudadanos comunes de que algo funciona muy mal en el
mundo en que vivían.

En 1933 era difícil aceptar, por ejemplo, que donde la demanda del consumidor caía, el tipo de interés
descendería cuánto fue necesario para estimular la inversión de nuevo. A medida que aumentaba
vertiginosamente el desempleo, resultaba difícil de creer que las obras públicas no me entreguen el empleo
porque inadvertido se detraería del sector privado. Tampoco parecían hacer nada por mejorar la situación los
economistas que afirmaban que había que dejar que la economía siguiera su curso y los gobiernos cuyo primer
instinto, además de proteger el patrón oro mediante políticas inflacionarias, las llevaba aplicar la ortodoxia
financiera, equilibrar los presupuestos que los gastos.

A mediados de los años 30 eran pocos los estados donde la política no se hubiera modificado sustancialmente
con respecto al periodo anterior a la gran depresión. En Japón y Europa se produjo un fuerte giro hacia la
derecha, excepto en Escandinavia. El espectacular retroceso del izquierda revolucionaria contribuyó al
fortalecimiento de la derecha radical, al menos durante los años más duros de la depresión. Lejos iniciar un
nuevo proceso revolucionario, la depresión redujo el movimiento comunista internacional fuera de la URSS a
una situación de debilidad sin precedentes.

En Europa de 1934, sólo el Partido Comunista francés tenía todavía una presencia importante. El retroceso de
la izquierda no se limitó el declive de los comunistas, pues con la victoria de Hitler desapareció prácticamente
de la escena el partido socialdemócrata alemán en el más tarde la socialdemocracia austriaca conoció el mismo
destino.

Sin embargo, la situación era diferente fuera de Europa. En la zona septentrional del continente americano se
registró con marcado giro hacia la izquierda, cuando Estados Unidos, bajo su nuevo presidente Franklin D.
Roosevelt, puso en práctica un New Deal más radical, y México, bajo la presidencia de Cárdenas revitalizó el
dinamismo original de la revolución mexicana, especialmente en la cuestión de la Reforma agraria. Argentina
inició la era de los gobiernos militares. En cambio, Chile aprovechó la depresión para desalojar del poder a uno
de los dictadores. En Brasil, el desencadenamiento de la crisis puso fin a la vieja República oligárquica llevó al
poder Getúlio Vargas, a quien podría calificarse te populista nacionalista.
En el vasto mundo colonial, la crisis intensificó notablemente la actividad antiimperialista, en parte por el
hundimiento del precio de los productos básicos en los que se basaban las economías coloniales y en parte
porque los países metropolitanos sólo se preocuparon de proteger su empleo sin tener en cuenta las
consecuencias de sus políticas sobre las colonias. Por esa razón la depresión señaló en la mayor parte del mundo
coloquial el inicio del descontento político y social de la población autóctona.

Fue durante esos años cuando se registró la expansión de los hermanos musulmanes en Egipto y cuando Gandhi
movilizó por segunda vez a la gran masa de la población india.

La caída del liberalismo


De todos los acontecimientos de esta era de las catástrofes, el que mayormente impresionó a los supervivientes
del siglo XIX fue rendimiento de los valores institucionales de la civilización liberal. Esos valores implicaban el
rechazo de la dictadura del gobierno autoritario, el respeto del sistema constitucional con movernos libremente
elegidos y asambleas representativas que garantizaba el imperio de la ley y un conjunto aceptado de derechos
y libertades de los ciudadanos.

Sin duda las instituciones de la democracia liberal habían progresado en la esfera política y parece que el
estallido de la barbarie en 1914 había servido para acelerar ese progreso. Excepto la Rusia soviética, todos los
regímenes de la posguerra en Europa eran parlamentarios y representativos. A pesar de la existencia de
numerosos regímenes electorales representativos, se registran retrocesos cada vez más sostenidos de las
instituciones políticas liberales. Los únicos países europeos cuyas instituciones políticas democráticas
funcionaron sin solución de continuidad durante todo el período entreguerras fueron Gran Bretaña, Finlandia,
Irlanda, Suecia y Suiza.

En el continente americano, la situación era más diversificada, pero no reflejaba un avance general de las
instituciones democráticas. La lista de los estados sólidamente constitucionales del hemisferio era
pequeña: Canadá, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos y Uruguay. En el periodo entreguerras hubo
corrimientos hacia la derecha y hasta la izquierda.

En ese periodo, la amenaza para las instituciones liberales procedía exclusivamente de la derecha, dado que
entre 1945 y 1989 se daba por sentado que procedía del comunismo. La Rusia Soviética estaba aislada y no
podía extender el comunismo. La revolución social leninista dejó de propagarse cuando se cayó la primera
oleada revolucionaria en el periodo de posguerra. Los movimientos socialdemócratas dejaron de ser fuerzas
subversivas, sino partidos que sustentaban el Estado, y su compromiso con la democracia estaba más allá de
toda duda.

El peligro procedía exclusivamente de la derecha, una derecha que no sólo era una amenaza para el gobierno
constitucional y representativo, sino una amenaza ideológica para la civilización liberal como tal, y un
movimiento de posible alcance mundial. El fascismo, primero en su forma original y luego la versión alemana
en nacionalsocialismo, inspiro a otras fuerzas antiliberales, las apoyó y dio a la derecha internacional una
confianza histórica. Todas eran contrarias a la revolución social. Todos serán autoritarias y hostiles a las
instituciones políticas democráticas. Todas las fuerzas tendían a favorecer al ejército, a la policía, o a otros
cuerpos capaces de ejercer la coerción física . Representaba la defensa más inmediata contra la subversión. En
muchos lugares su apoyo fue fundamental para que la derecha ascendieron al poder. Por último, todas esas
fuerzas tendían hacer nacionalistas, en parte por el resentimiento contra algunos estados extranjeros, por las
guerras perdidas o por no haber conseguido formar un imperio, imparte porque agitar una bandera nacional es
la forma de adquirir popularidad. Había, sin embargo, diferencias entre ellas.
Los autoritarios o conservadores de viejo cuño carecían de una ideología concreta, más allá de los prejuicios
tradicionales de su clase. Una segunda corriente de la derecha dio lugar a los que se han llamado estados
orgánicos, o sea, regímenes conservadores que, más que el orden tradicional, recreaban sus principios como
una forma de resistencia ante el movimiento obrero del socialismo. Estaban animados por la nostalgia de una
edad media y de una sociedad feudal imaginadas, en las que se reconocía la existencia de clases o grupos
económicos, pero se conjurntaban contra el peligro de la lucha de clases, por lo que se daba la aceptación de la
jerarquía social, y el reconocimiento de que cada grupo social o estamento desempeñaba una función en la
sociedad orgánica formada por todos que debería ser reconocida como una entidad colectiva. En todos los casos
se limitaba a la la democracia electoral, sustituyéndola por una democracia basada en correctivos corporativos.

Aunque los orígenes y las instalaciones de este tipo de regímenes reaccionarios fuesen más antiguos que los del
fascismo y, a veces, muy distintos de los del este, había una fina una línea de separación entre ellos, porque
compartían los mismos enemigos y los mismos objetivos. El punto de unión entre la iglesia, los tradicionales de
viejo cuño y los fascistas era el odio común hacia la ilustración del siglo XVIII, la Revolución Francesa ya cuánto
creía producto de esta última: la democracia, el liberalismo, el comunismo ateo.

La era fascista señaló un cambio de rumbo del catolicismo porque la identificación de la iglesia con una derecha
cuyos principales exponentes internacionales sean Hitler y Mussolini creó graves problemas morales a los
católicos con preocupaciones sociales y, cuando el fascismo comenzó precipitarse hacia una inevitable derrota,
causó serios problemas políticos a una jerarquía eclesiástica con pocas convicciones antifascistas

Al mismo tiempo, el antifascismo legítimo por primera vez al catolicismo democrático en el seno de la Iglesia.
En algunos países donde los católicos eran una minoría importante comenzaron a aparecer partidos políticos
que aglutinaban el voto católico y cuyo interés primordial era defender los intereses de la Iglesia frente a los
estados laicos.
La encíclica Rerum Novarum para los católicos sociales y para otros grupos dispuestos a organizar sindicatos
obreros católicos y más inclinados por estas iniciativas hacia la red internacional del catolicismo. Los católicos
democráticos representan sólo una minoría política regional. El avance del fascismo de los años 30 es lo que les
impulsó a mostrarse más activos. Sin embargo, en España la gran mayoría de los católicos apoyó franco. En el
periodo en que se produjo la caída del liberalismo, la iglesia se complació en esa caída, con muy raras
excepciones.

El ascenso de la derecha radical después de la Primera Guerra Mundial fue una respuesta a la realidad de la
revolución social y el fortalecimiento de la clase obrera general, en la revolución de octubre y el leninismo
particular. Es necesario hacer dos importantes matizaciones a la tesis de que la reacción de la derecha fue en
esencial una respuesta a la izquierda revolucionaria. En primer lugar, subestima el impacto que la Primera
Guerra Mundial tuvo sobre un importante segmento de las capas medias y medias bajas, los soldados. el llamado
soldado del frente ocuparía un destacado lugar en la mitología de los movimientos de la derecha. La segunda
matización es que la reacción derechista no fue una respuesta al bolchevismo, sino a todos los movimientos,
sobre todo los de la clase obrera organizada, que amenazaron el orden vigente de la sociedad.

Lo que les dio la oportunidad de triunfar después de la Primera Guerra Mundial fue el hundimiento de los viejos
regímenes y, con ellos, el de las clases dirigentes y de su maquinaria de poder, influencia y hegemonía. En los
países en los que estos regímenes se conservaron en buen Estado no fue necesario el fascismo. No progresó en
Gran Bretaña y tampoco consiguió un progreso significativo en Francia hasta la derrota de 1940. El fascismo
tampoco fue necesario cuando una nueva clase nacionalista se hizo con el poder en los países que habían
conquistado su independencia.
Las condiciones óptimas para el triunfo de la ultraderecha extrema eran un Estado caducó cuyos mecanismos
de gobierno no funcionaban correctamente, una masa de ciudadanos desencantados y descontentos, unos
movimientos socialistas fuertes que amenazasen con la revolución social, pero que no estaba en situaciones de
llevarla a cabo y un sentimiento nacionalista contra los tratados de paz de 1918 a 1920. En Alemania y en Italia,
el fascismo accedió al poder con la connivencia del viejo régimen o por iniciativa del mismo, esto es, por
procedimientos constitucionales. La novedad del fascismo fue que, una vez en el poder, se negó a respetar las
viejas normas del juego político y, cuando le fue posible, impuso una autoridad absoluta.

No hubo una revolución fascista, ni el fascismo fue la expresión del capitalismo monopolista o del gran capital.
Lo que consiguió el nacionalsocialismo fue eliminar radicalmente a las viejas élites y a las estructuras
institucionales imperiales. El ejército aristocrático prusiano fue el único grupo que en julio de 1944 organizó una
revuelta contra Hitler. La destrucción de las viejas élites y de los viejos marcos sociales reforzados después de
la guerra por la política de los viejos ejércitos occidentales ocupantes, haría posible construir la República
Federal alemana sobre bases mucho más sólidas que en las de la República de Weimar. Sin duda, el nazismo
tenía un programa social para las masas y cumplió parcialmente. Sin embargo, su principal logro por haber
superado la gran depresión con un el éxito que ningún otro gobierno igualó, gracias aquel anti liberalismo de
los nazis les permitía no comprometerse a aceptar a priori el libre mercado.

El fascismo presentaba algunas importantes ventajas para el capital que no tenían otros regímenes. En primer
lugar, el no venció en su función social izquierdista y pareció convertirse en el principal bastión contra ella. En
segundo lugar, se prohibieron los sindicatos obreros y otros elementos que limitaban los derechos del patrón y
su relación con la fuerza de trabajo. El tercer lugar, la destrucción de los movimientos obreros contribuyó a
garantizar a los capitalistas una respuesta muy favorable a la gran depresión. Finalmente el fascismo modernizó
y dinamizó a las economías sociales.

El fin de los imperios


La economía mundial del capitalismo de la era imperialista trasformó prácticamente todas las regiones del
planeta, aunque tras la revolución de octubre, se detuvo provisionalmente en las fronteras de la URSS. Esta es
una razón por la que la gran depresión de 1929 a 1933 resultó un hito tan decisivo en historia del
antiimperialismo sirve los movimientos de liberación del tercer mundo. La industrialización del mundo
dependiente no figuraban los planes de los desarrollados. De hecho, en el esquema en la mayoría de los estados
empresarios de los países del norte, al mundo dependiente le correspondía pagar las manufacturas que
importaba mediante la venta de sus productos primarios. Sin embargo, cuando consideramos cuán lógica
parecía la posición respecto a la difusión de la revolución industrial al resto del mundo, es sorprendente que
antes de que finalizara la era imperialista, incluso hasta los años 70, fueran tan pocas las industrias que se habían
desplazado hacia otros lugares del mundo capitalista desarrollado.

Sólo los inicios de los años 70 comenzaron los economistas a publicar libros sobre la nueva división internacional
del trabajo. Evidentemente, el imperialismo, la vieja división internacional del trabajo, tenía una tendencia
intrínseca a reforzar monopolio de los viejos países industriales. Esto nada bien de los marxistas del periodo de
entreguerras, en los que se unieron a partir de 1945 diversos teóricos de la dependencia, para atacar al
imperialismo con una forma de perpetuar el atraso los países atrasados. Pero, paradójicamente, era la relativa
inmadurez del desarrollo de la economía capitalista mundial y, más concretamente, de la tecnología del
transporte de la comunicación, la que impedía que la industria abandonara sus núcleos originarios.

Si la guerra hizo experimentar incluso a los administradores imperiales desventajas de la insuficiente industria
colonial, la crisis de 1929 le sometió a una gran presión financiera. Al disminuir las rentas agrícolas, el gobierno
colonial se vio en la necesidad de compensarlas elevando los aranceles sobre los productos manufacturados.
Pero pasadas las repercusiones de la de la depresión, lo cierto es que primera mitad del siglo XX el mundo
dependiente continuó siendo fundamentalmente agrario y rural. Es la razón por la que el gran salto delante de
la economía mundial del tercer cuarto del siglo significaría para el tercer mundo un punto de inflexión tan
importante.

Prácticamente todas las regiones de Asia, África, América Latina y el Caribe dependían que ocurría en un número
reducido de países del hemisferio septentrional, pero la mayor parte de esas regiones eran propiedad de esos
países o estaban bajo su administración o su dominio.

Era inevitable que en esta zona se planteará la necesidad de liberarse de la dominación extranjera. No ocurriera
lo mismo en América Central y del Sur, donde prácticamente todos los países eran estados soberanos, aunque
Estados Unidos trataban los pequeños estados centroamericanos como protectorados de facto especialmente
durante el primer y el último tercio del siglo. Desde 1945, el mundo permanece transformado en un mosaico de
estados nominalmente soberanos, hasta el punto de que parece que eso era, además de inevitable, lo que los
pueblos coloniales alguien deseado siempre.

Sin embargo, esos casos era excepcionales. Las más de las veces, el concepto entidad política territorial
permanente, con las fronteras fijas que las entidades, la idea de un Estado soberano independiente no tenía
significado alguno al menos en niveles superiores al de la aldea.

En acciones, el único fundamento de los estados independientes aparecidos en el siglo XX eran las divisiones
territoriales que los estados imperiales establecieron, generalmente sin relación alguna con las estructuras
locales. Además, aquellos en el tercer mundo rechazaban con mayor firmeza los occidentales, por considerarlos
infieles y promotores de todo tipo de innovaciones perturbadoras e impías. En esos países, la principal tarea
que debían presentar los movimientos nacionales vinculados a las clases medias eran la de conseguir el apoyo
de las masas, amantes de la tradición y opuestas a lo moderno, sin poner en peligro sus propios proyectos de
modernización.

En el tercer mundo, un profundo conflicto separaba los modernizadores que eran nacionalistas, de la gran masa
de la población. Así pues, los movimientos anti imperialistas y anticolonialistas anteriores a 1914 fueron menos
importantes de lo que cabría pensar si se tienen en cuenta que medio siglo después del estallido de la Primera
Guerra Mundial no quedaba vestigio alguno de los imperios coloniales occidental y japonés.

El único imperio que se enfrentó en algunas zonas a problemas que no era posible solucionar con una simple
actuación policiaca fue el británico. En 1914 ya había conseguido la autonomía interna las colonias en las
predomina la población blanca y se estaba concediendo autonomía a las siempre turbulenta Irlanda.

En Egipto y la India se apreciaba ya que los intereses imperiales y las exigencias de autonomía, incluso
independencia, podrían requerir una solución política. No obstante, fue la Primera Guerra Mundial la que
comenzó a quebrantar la estructura del colonialismo mundial, además de destruir dos imperios el alemán el
turco, y dislocar temporalmente a un tercero, el ruso. Las dificultades causadas por la guerra de los territorios
dependientes, cuyos recursos necesitaba Gran Bretaña, provocaron inestabilidad. El impacto de la revolución
de octubre del hundimiento general de los viejos regímenes, al que siguió la independencia de facto para los 26
condados del Sur hicieron pensar, por primera vez, que los imperios extranjeros no eran inmortales.

La Guerra Fría
La guerra fría entre los dos bandos de los Estados Unidos y la URSS, con sus respectivos aliados, dominó por
completo el escenario internacional de la Segunda Guerra Mundial del siglo XX. Generaciones enteras crecieron
bajo la amenaza de un conflicto nuclear global que podrías pasar en cualquier momento. La singularidad de la
Guerra Fría estibaba en que, objetivamente hablando, no había ningún peligro de una guerra mundial. Pese a la
retórica apocalíptica de ambos bandos, sobre todo de lado norteamericano, los gobiernos de ambas fuerzas
aceptaron el reparto global de fuerzas establecido al final de la Segunda Guerra Mundial, lo que suponía un
equilibrio de poderes muy desigual pero indiscutido. La URSS dominaba preponderante mente en la zona
ocupada por el ejército rojo y otras fuerzas amadas cómo estás al final de la guerra, sin intentar extender más
allá de su esfera de influencia. Los Estados Unidos controlaban el resto del mundo capitalista, además del
hemisferio occidental en los océanos asumiendo los restos de la vieja hegemonía imperial de las antiguas
potencias coloniales. En contrapartida, no intervenían en la zona aceptada como de hegemonía soviética.

En Europa, las líneas de demarcación se habían trazado entre 1943 y 1945, tanto por los acuerdos alcanzados
en las cumbres que participaron Roosevelt, Churchill y Stalin, como en virtud del hecho de que sólo el ejército
rojo era realmente capaz de derrotar a Alemania.

Austria se convirtió en una especie de segunda Suiza: un país pequeño con vocación de neutralidad, envidiado
por su constante prosperidad y en consecuencia descrito como aburrido. La situación fuera de Europa no estaba
tan clara, salvo en el caso de Japón, en donde los Estados Unidos establecieron una ocupación totalmente
unilateral. El problema era que ya se preveía el fin de los antiguos imperios coloniales, cosa que en 1945, en
Asia, ya resultaba inminente, aunque la orientación futura de los nuevos estados poscoloniales no estaba nada
clara. Esta fue la zona en la que las dos superpotencias siguieron compitiendo en busca de apoyo e influencia
durante toda la guerra fría y, por lo tanto, fuera de mayor fricción entre ambas.

Sin embargo, incluso lo que pronto dio en llamarse el tercer mundo, las condiciones para la estabilidad
internacional empezaron aparecer a los pocos años, a medida que va quedando claro que la mayoría de los
nuevos estados post coloniales no eran comunistas, sino en realidad, sobretodo anti comunistas en política
interior y no alineados en política exterior.

En la práctica, la situación mundial se hizo razonablemente estable poco después de la guerra y siguió
haciéndolo hasta mediados de los 70, el sistema internacional y sus componentes entraron en otro prolongado
periodo de crisis política y económica. Hasta entonces ambas superpotencias habían aceptado el reparto
desigual del mundo, habían hecho los máximos esfuerzos por resolver las disputas sobre sus zonas de influencia
sin llegar a un choque abierto de sus fuerzas armadas que pudiera llevarlas a la guerra y en contra de la biología
y la retórica de guerra fría habían actuado partiendo de la premisa de que la coexistencia pacífica entre ambas
era posible.

Este acuerdo tácito de tratar a la guerra fría como paz fría se mantuvo hasta los años 70. Es probable que el
período más explosivo fuera medio entre la proclamación formal de la doctrina Truman en 1947 y hasta abril de
1951. Durante esta época, el temor de los norteamericanos de la a la destrucción social o a la revolución de los
países no soviéticos de oración no es simple fantasía: al fin y al cabo, en 1949 los comunistas hicieron con el
poder en China. Por su parte, la URSS se enfrentaba con unos Estados Unidos que disfrutaban el monopolio del
armamento atómico y que multiplicaban las declaraciones de anticomunismo militante y amenazador, mientras
la solidez del bloque soviético empezaba a resquebrajarse con la ruptura de la Yugoslavia de Tito.

Sin embargo, ambas superpotencias se sirvieron de la amenaza nuclear: los Estados Unidos para acelerar las
negociaciones de paz en Corea y Vietnam. La URSS para obligar a Gran Bretaña y gracias a retirarse del canal de
Suez en 1956.

Las armas atómicas no se usaron, pese a que las potencias nucleares participarán en tres grandes guerras.
Sobresaltados por la victoria comunista en China, los Estados Unidos y sus aliados intervinieron en Corea en
1950 para impedir que el régimen comunista del norte en ese país se extendiera hacia el sur. El resultado fue
de tablas. Volvieron hacer lo mismo en Vietnam y perdieron. La URSS se retiró en 1988 después de haber
prestado asistencia militar al gobierno amigo de Afganistán contra las guerrillas apoyadas por los Estados Unidos
y pertrechadas por Pakistán. En resumen, los costosos equipamientos militares propios de la rivalidad entre
superpotencias demostraron ser ineficaces. La amenaza de guerra constante generó movimientos pacifistas
internacionales, dirigidos fundamentalmente contra las armas nucleares.

Mucho más evidentes resultan las consecuencias políticas de la guerra fría, casi de inmediato se polarizó mundo
dominado por la superpotencias en dos bandos claramente divididos. Los gobiernos de unidad nacional
antifascista que había dirigido a Europa hasta el final de la guerra. Si escindieron en regímenes pro y
anticomunistas homogéneos en 1947 y 1948. Los comunistas desaparecieron posteriormente de los gobiernos
para convertirse en parias políticos permanentes.

La dominación soviética directa quedó firmemente establecida en toda Europa occidental, salvo Finlandia. Por
otra parte, la URSS intentó imponer el dominio soviético a la Yugoslavia de Tito, que en consecuencia rompió
con Moscú en 1948, sin unirse al otro bando. La política del bloque comunista fue previsiblemente monolítica.
La política de los estados europeos alineados con los Estados Unidos fue Unicolor, ya que a la práctica totalidad
de los partidos políticos locales les unía su antipatía por los soviéticos. En cuestiones de política exterior, no
importaba quien estuviera al mando. Sin embargo, los Estados Unidos simplificaron las cosas en dos de los
antiguos países enemigos, Japón e Italia, al crear lo que venía hacer un sistema permanente de partido único.
Las consecuencias para ambos países fue la estabilización de los comunistas como principal fuerza opositora y
la instalación de unos regímenes de corrupción institucional a una escala asombrosa.

Aunque los Estados Unidos pronto alteraron la política de reformas anti monopolísticas que sus asesores habían
impuesto inicialmente en Alemania y en Japón ocupado, la guerra había eliminado de la escena pública al
nacionalsocialismo, al fascismo, al nacionalismo japonés radical ya gran parte de los sectores derechistas
nacionalistas del espectro político. Era, pues, imposible de momento movilizar esos elementos anticomunistas
decir verificase incuestionable en la lucha del mundo libre contra el totalitarismo.

En cambio, con las restauradoras grandes empresas alemanas y los Zaibatsu japoneses, esto si podía hacerse.
La base política de los gobiernos occidentales de la Guerra Fría abarcaba desde la izquierda socialdemócrata de
antes de la guerra a la derecha moderada no nacionalista de antes de la guerra. Sin embargo, los efectos de la
Guerra Fría sobre la política internacional europea fueron más notables que sobre la política interna continental:
la guerra fría creo la comunidad europea con todos sus problemas. Formada al principio por seis estados (
Francia, República Federal de Alemania, Italia, países bajos, Bélgica y Luxemburgo) a finales del siglo XX se la
habían unido seis más.

Francia, Alemania seguía siendo el peligro principal. También había miedo a los Estados Unidos, indispensable
frente a la URSS, pero sospechoso por falta de estabilidad. Por suerte para los aliados de los norteamericanos,
la situación de Europa occidental en 1946 parecía tan intensa que Washington creyó que el desarrollo de una
economía europea fuerte era la prioridad más urgente y, en consecuencia, los Estados Unidos lanzaron en junio
de 1947 el Plan Marshall. Éste fue un proyecto colosal para la recuperación de Europa.

Para los norteamericanos, una Europa reconstruida eficazmente y parte de la alianza antisoviética era el lógico
complemento del Plan Marshall. El cual tenía que basarse en la fortaleza económica alemana rectificada con el
rearme de Alemania. Lo mejor que los franceses podían hacer era vincular los asuntos Alemania Occidental y de
Francia tan estrechamente en que resultará imposible un conflicto entre ambas. Así, los franceses propusieron
su propia versión de una unión europea, la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, que luego se transformó
en la Comunidad Económica Europea y más adelante simplemente la Comunidad Europea. A partir de 1993 ya
se hablaba de la Unión Europea.

La Comunidad Europea se creo como alternativa a los planes integración europea de los Estados Unidos. No
Obstante, aunque los Estados Unidos no fuesen capaces de imponer a los europeos sus planes económicos y
políticos en todos sus detalles, eran lo bastante fuertes como para controlar su posición internacional. La política
de alianzas contra la URSS era de los Estados Unidos, al igual que sus planes militares. Alemania se armó, las
ansias de neutralidad europea fueron eliminadas con firmeza y el único intento de determinadas potencias
occidentales por adoptar una política exterior independiente a la de Estados Unidos fue abortado por la presión
de los norteamericanos. Lo máximo que los aliados podían hacer era rechazar la total integración dentro de la
alianza militar sin salirse del todo de la misma.

Sin embargo, a medida que se fue prolongando la Guerra Fría fue creciendo la distancia entre el abrazador
dominio militar y político de la alianza por parte de Washington y los resultados cada vez peores de la economía
norteamericana. El peso económico del mundo se estaba desplazando de los Estados Unidos a las economías
europeas y japonesas. Así pues, el oro salió a chorros de Fort Knox y su precio aumentó el tiempo que lo hacía
demanda. Durante la mayor parte de los años 70 la estabilidad del dólar ya no se basó más en las reservas de
los Estados Unidos, sino la disposición de los bancos centrales europeos ando cambiar sus dólares por oro y a
unirse a un bloque del oro para estabilizar el precio del metal en los mercados. Pero eso no duró: en 1968, el
bloque del oro se disolvió, con lo que se puso fin a la convertibilidad del dólar, formalmente abandonaba en
agosto de 1981 y, con ella, la estabilidad del sistema internacional de pagos tocó a su fin.

Cuando acabó la Guerra Fría, la hegemonía económica norteamericana había quedado tan mermada que el país
ni siquiera podía financiar su propia hegemonía militar.

Primera Guerra Mundial


A principios del siglo XX Europa estaba dirigida por Francia, el Imperio Alemán, el Imperio Austro-Húngaro, Gran
Bretaña y Rusia (la pentarquía). Los grandes problemas de donde va a surgir la Primera Guerra Mundial son una
carrera imperialista por las colonias de África y Asia, además del problema del Imperio Otomano.

Francia y GB ya habían comenzado a construir su imperio colonial desde principios del siglo XIX. Alemania e Italia
llegan tarde al repartimiento. Comienza una competencia sobre quién tiene el imperio más grande.

El Imperio Otomano. Uno de los legados de la Rev. francesa fue la creencia de que toda nación tiene derecho a
formar un Estado. Con esta idea en mente, los serbios, albanos, chechenos, etc. quieren formar su propio país.
De este modo, se fue debilitando el Imperio Otomano, pero a las grandes potencia no les convenía que hubieran
países pequeños, por lo que lo que querían era dividirse los territorios del Imperio.

A principios de siglo va a haber una serie de guerras llamadas La Guerra de los Balcanes. Es esta región es la que
va a detonar el problema, pues se vuelve una región muy vulnerable.

A principio del siglo Francia y Alemania se enemistan por el control de Marruecos. Al final lo gana Francia, lo
cual es un motivo de rencor por parte de los Alemanes.

Durante la Guerra Franco-Prusiana (cuando atrapan a Napoleón III y coronan a Guillermo III en Versalles), los
franceses comienzan a tener un gran rencor hacia los alemanes.
Además está el tema de las alianzas. Se crean dos bloques:

Italia, Alemania y Austro-Hungría. Son los que tienen pocas colonias. Hay colaboración con Bulgaria.

Por otro lado, Francia y GB hacen una entente cordial, a la que se une Rusia para formar la Triple Entente. Estos
estaban unidos a Serbia.

La Primera Guerra Mundial tiene como fecha de inicio el 28 de junio de 1918. Francisco Fernando había ido a
Sarajevo (Bosnia), que en ese momento estaba regido por el Imperio Austro-Húngaro. Hay un intento de
asesinato y posteriormente un asesinato exitoso del archiduque. Atrapan al asesino y en los cuestionamientos
los austriacos descubren que detrás de este asesinato había un movimiento serbio llamado la mano negra que
buscaba que Bosnia se uniera a Serbia. Austria le exige a Serbia que detenga a este movimiento pero Serbia no
hace nada.

Austria manda un ultimátum a Serbia con peticiones extremas. Serbia sabe que no puede ceder ante esas
peticiones ni puede entrar a una guerra sola contra Austria. Entonces se alía con Rusia, que comienza a movilizar
tropas hacia la frontera con Austro-Hungría, lo que manda una señal de alerta a los Austriacos y a los Alemanes.

Austria y Alemania le declaran la guerra a Serbia. Rusia entonces entra en la Guerra con Austria y Alemania.
Francia, aliada de Rusia, le declara la guerra a las dos potencias centrales por añadidura.

Los Alemanes hicieron el plan Schlieffen para hacer una guerra rápida en dos frentes. Querían primero
neutralizar a Francia con el elemento sorpresa, entrando por Bélgica. El problema fue que Bélgica, que se había
independizado en 1831, tenía una neutralidad garantizada por Gran Bretaña, que al verse violada por la invasión
Alemana, obligó a Gran Bretaña a entrar a la guerra del lado de Francia y Rusia.

Para agosto, ya todos están en guerra.

Los alemanes calculaban una guerra rápida, y se equivocaron. Se hace muy lenta porque, sobre todo en el frente
occidental, no había avances. Esto sucede a causa de las trincheras

Todo comienza a cambiar en 1917 por varias razones.

La primera de ella es que los Alemanes decidieron que tenían que hacer algo para llegar a París y que para ello
tenían que anular al apoyo británico. Decidieron acudir a la guerra submarina sin restricciones, lo que significaba
que todo barco que llegara a los puertos británicos sería hundido. Cuando los alemanes amenazan con
bombardear barcos americanos neutrales, las cosas comienzan a cambiar. Los alemanes hunden al Lusitania y
EE. UU. rompe relaciones diplomáticas con Alemania.

A los Alemanes no les conviene que entraran los estadounidenses a la Guerra y se les ocurre hacer la guerra en
su área de influencia. Zimmermann le propone a Carranza que México le hiciera la guerra a EE. UU. para
recuperar a los territorios perdidos. Carranza no acepta porque sabía que el apoyo alemán no iba a ser suficiente
para ganar esa guerra y además estaban en pleno proceso de Revolución.

El telegrama es interceptado por los británicos y se lo muestran a Estados Unidos. Eso enoja a Wilson y eso le
da el pretexto perfecto para pedir la declaración de guerra en el Congreso.
La Primera Guerra Mundial trajo muchos cambios. Desaparecieron el imperio Austro-Húngaro, el Imperio
Alemán y el Imperio Otomano. Además, al imperio Zarista lo suplanta la unión de repúblicas soviéticas.

Segunda Guerra Mundial


Después de la crisis, los países más afectados van a optar democráticamente por partidos de ultraderecha. Las
élites le tienen pavor al comunismo y añoran el modo de vida de antes de la Primera Guerra. Se van a oponer al
liberalismo en todos sus sentidos (político, social y económico).

Se genera también un gran crecimiento del nacionalismo como modo de legitimar a los movimientos
ultraderechistas.

Hay dos fuerzas

Los Estados autoritarios. No tienen planes estructurados pero si hay una ideología.

Los Estados orgánicos. El epítome del Estado orgánico es Alemania. Lo que buscan es tratar de regresar al viejo
régimen. Rechazan el individualismo liberal y lo que buscan es que no se llegue a la lucha de clases. La sociedad
tiene que tener un carácter estamental y lo más importante es el Estado, el que es visto como un órgano donde
cada uno de los estamentos tiene una función para sacar adelante al todo. No tendría que haber una lucha de
clases porque todos “son parte del mismo equipo”. El Estado orgánico es totalitario, lo que quiere decir que
controla la totalidad de la vida de quienes habitan al Estado.

Tanto los Estados autoritarios como los orgánicos se pueden catalogar como fascistas. La palabra fascismo viene
del latín fassio, que simboliza la unión.

Hacia finales del siglo XIX en Italia se comenzó a formar una ideología ultraconservadora, ante el problema de
la mafia siciliana se llegó a generación de grupos paramilitares de autodefensa llamados fassios. En 1919, Benito
Mussolini creó el partido nacional fascista, cuyas propuestas se dirigían a la formación de un gobierno
autoritario. En 1922 los obreros convocan a un paro general en toda Italia, entonces el partido de Mussolini, al
ver que el gobierno no iba a poder controlar al movimiento obrero, decide sofocar él mismo a estos
movimientos. Víctor Manuel III reconoce que necesitaba el apoyo paramilitar de este grupo.

En 1924 hubo elecciones en el parlamento italiano y ganaron los fascistas. Empiezan a generar un gobierno más
autoritario pero al mismo tiempo manejan el populismo.

Una de las características principales del fascismo es la omnipotencia del Estado. Otro punto es el protagonismo
de las élites. Esto encamina al racismo. Otra característica es la existencia de un líder carismático. Otro punto
importante es que siempre tienden al imperialismo. Finalmente, en el fascismo se desconfía de la razón. Todo
debe ser aceptado por y para el Estado. Por esto raya en el fanatismo.

En Alemania el tratado de Versalles había humillado a los alemanes. A eso se le suma la crisis económica y la
hiperinflación. Además, la República de Weimar fracasó. Por todo esto, en 1920 va a surgir un grupo de
ultraderecha que se opone a la República de Weimar y considera que Alemania debe recuperarse y
restablecerse. Ese grupo es el Partido Nacional Socialista, opuesto al racionalismo, al liberalismo y a la
democracia.

Para 1921 Hitler ya es el presidente del partido. En 1928 intenta un golpe de Estado y meten a la cárcel a Hitler,
donde escribe mi lucha.
El PNS va a llegar al poder por la vía democrática

El proyecto de Hitler era la recuperación nacional, cosa que logra en 3 años. Su segundo punto era la pureza de
la raza. Cree en la amenaza del pueblo judío porque los judíos eran los directivos de los bancos y de las empresas
y no se habían visto tan afectados por la crisis gracias a su forma de ser. La tercera parte era la cohesión nacional
mediante el Estado Orgánico. Se va a hacer un Estado corporativo, lo que quiere decir que está dividido por
corporaciones (los obreros, los militares, etc.). El siguiente punto es que se prohíbe la autonomía, de modo que
todo está dirigido por el Estado. Establece que la jefatura debe estar en manos de un pequeño grupo, que es un
grupo letrado que sabe cuál debe ser el destino de la nación. Finalmente, el Estado organiza toda la economía.

Todos estos pasos, solo son una fase para llegar al último objetivo que es la expansión. Esta es la idea de espacio
vital.

En 1938 se da en Anshluss que es la unificación de Austria y Alemania. El mismo año Hitler decide que la región
de los Sudetes en Checoslovaquia debía anexarse a Alemania por la gran cantidad de alemanes que vivían ahí.
Chamberlain acepta que Hitler haga esto porque teme que haya una Segunda Guerra Mundial. Este fue el Pacto
de Múnich, criticado por Churchill al decir que las potencias habían escogido el deshonor sobre la guerra y que
de todas maneras tendrían la guerra. Poco tiempo después, Hitler invade Praga.

La URSS era su mayor amenaza, por lo que en 1939 deciden hacer el pacto germano-soviético, donde Stalin y
Hitler se comprometían a no intervenir en las conquistas que ambos realizaran. Acuerdan que Hitler iba a
conquistar Polonia y luego los soviéticos se la iban a repartir.

El primero de septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia. Como la independencia de Polonia estaba
garantizada por Gran Bretaña y Francia, comienza la guerra.

En 1940 viene el Blitzkrieg (guerra relámpago), donde en menos de 6 meses toman París. Lo logran porque el
mariscal francés decide pactar y comienza el gobierno de Vichy. Quien se opone a este gobierno desde el inicio
es Charles de Gaulle.

Cuando ya controlaron gran parte de Europa occidental ya no necesitan a los soviéticos. En 1941 los alemanes
echan a andar la operación barbaroja, que era un ataque sorpresivo a la URSS. En diciembre están a punto de
llegar a Moscú cuando llega uno de los peores inviernos en la historia de Rusia, lo que impide que lleguen.

Además, ese diciembre de 1941 también se da el ataque japonés a Pearl Harbor, lo que hace que cambie la
perspectiva de la guerra. Entran a la guerra en diciembre de 1941

A partir de 1942 comienzan a ganar los aliados. La batalla más importante fue la batalla de Stalingrado. Al final
ganaron los rusos. Eso va a permitir que la URSS tome fuerza y para el año siguiente va a comenzar “el rodillo
ruso”.

Después viene el desembarco de Normandía.

En mayo de 1945 los rusos llegan a Berlín.

En agosto suceden los ataques atómicos a Hiroshima y Nagasaki.


Desde final del S XIX el imperialismo llevó a la aparición de potencias con urgencia de probar su poderío. Del 28
de julio de 1914 al 2 de septiembre de 1945 fue la época de guerra total, la sociedad se hundió con los pilares
que la sustentaban. La gran guerra fue la primera en la que participaron muchos países y fue de gran alcance y
en distintos ámbitos. En 1914 la triple entente (Fra, GB, Rus, Serbia, Bélgica, etc.) contra la triple alianza (De,
Aus-Hun e Ip. Otomano). En la 2da guerra Alemania tenía posible guerra en dos frentes, el plan era una Blitzkrieg
contra Fra y luego Rusia. Los gobiernos democráticos tratarían de salvar vidas de sus países.

La mayoría de los ciudadanos se movilizan hacia un ejército nacional, el armamento requiere toda la atención
económica, era industrializada moderna de alta productividad, podría aguantar la movilización, incluyen a las
mujeres y evolucionan procesos hacia una producción masiva que requería gestión y organización. El ministro
de hacienda se encargaba de administrar la economía de guerra, la cual es pieza clave. A la par se hicieron
progresos de tipo tecnológico, con la guerra como pretexto del costo. Hubo también pérdida de recursos
productivos y de población. EE.UU. creció por ser el arsenal de la entente. El carácter total de guerra y el tratar
de ganar sin importar el costo definen la inhumanidad y brutalidad del siglo XX. La democratización de la guerra
llevó a la demonización del oponente y lleva a un estado impersonal respecto a la vida humana. Hay refugiados
y expulsados a gran escala

La revolución fue hija de la guerra y llevó a los países al abismo, surge así la alternativa del socialismo por la
revolución bolchevique de 1917. Comienza la descolonización de territorios de ultramar como repercusión de
la revolución rusa, también lleva a querer abandonar la ortodoxia del libre mercado. EE.UU. acaparó la
producción mundial, interrumpida por la gran depresión. En los tratados, se le impone a Alemania una gran
cuota para pagar, lo que querían era mantenerla pobre para evitar otro conflicto, pero eso sería un problema
para la economía liberal, como notó Keynes. En el periodo entre guerras se hunde la economía, primero por el
desequilibrio de estados unidos contra todos y segundo por la incapacidad de generar una demanda suficiente,
lo que llevó a una sobreproducción en 1929.

Con la gran depresión se deja de confiar en las medidas capitalistas que no servían. En Latinoamérica hubo 12
cambios de regímenes, donde se inclinaron hacia la izquierda cuando cayeron sus precios y tomaron una actitud
antiimperialista para proteger sus economías.

Se dio una caída del liberalismo, se hundieron valores e instituciones de la sociedad liberal, tal como el rechazo
a la dictadura, respeto a la constitución y los valores ilustrados. La derecha era una amenaza para el gobierno
representativo, tienen su origen en la reacción contra la subversión del viejo orden. Favorecen cuerpos para
ejercer coerción, tendían a ser nacionalistas. Los estados orgánicos se resistían a los movimientos liberales,
tenían ideas corporativistas.

En la gran guerra hubo muchos soldados privados del heroísmo y la izquierda antimilitarista subestima esto.
Aun así, el fortalecimiento de la izquierda era una amenaza. Un estado caduco, la masa descontenta y la
amenaza socialista representó el triunfo de la extrema derecha con sentimientos nacionalistas, realmente el
fascismo subió por métodos constitucionales. Esta estructura dinamizó las economías industriales.

El capitalismo imperialista penetró en todas las regiones del planeta, el mercado de las colonias dependía de lo
que fabricaran, dándose una división internacional del trabajo, por lo que lo acusan de perpetrar la pobreza. El
mundo dependiente era agrario y rural. El mundo colonial era un mosaico de estados y al no compartir lo mismo
se da un nacionalismo que ve al extranjero como malo. La primera guerra fue lo que rompió el colonialismo,
acabó con los cuatro grandes imperios, el ruso, el alemán, el austro-húngaro y el otomano.

La guerra fría es el lapso de tiempo en el que la voluntad de pelear es conocida pero la destrucción mutua es lo
que los detiene. URSS es el poder comunista y EE.UU. el capitalista, quien con su doctrina Truman busca liberar
a los subyugados. Había cierta confianza de no enfrascarse en un pacto suicida hasta la crisis de los misiles
nucleares en Cuba. Se da una polarización del mundo en el que unos eran unidos comunistas (Kominform y
Comintern) y otros unidos por desprecio a comunistas (OTAN). Se crea la unión europea para unir economías,
pero había desconfianza de Alemania. El dólar se debilitó por la salida de oro del Fort Knox, aun así, al final de
la guerra fría estaba mermada la hegemonía de EE.UU.

Para Edward Grey y Karl Kraus la guerra mundial suponía la liquidación de un mundo y eran sólo ellos quienes
así lo veían. No era el fin de la humanidad, aunque huno momentos, que pareció que podría desaparecer una
gran parte de la raza humana. El siglo XX no puede concebirse disociado de la guerra, siempre presente aun en
los momentos en que no se escuchaba el sonido de las armas y las explosiones de las bombas. Anteriormente,
nunca se había producido una guerra mundial. Es verdad que eran frecuentes las expediciones agresivas de las
potencias imperialistas, o de aquellas que aspiraban a serlo. La mayor parte de ellas eran enfrentamientos
desiguales (ej.: E.U.A. vs Méx).

Todo cambio en 1914. En la primera guerra mundial participaron todas las grandes potencias. Los Estados
Unidos desatendieron la advertencia de George Washington de no dejarse involucrar en “los problemas
europeos” y trasladaron sus ejércitos a Europa. La guerra naval adquirió una dimensión mundial.

Que la segunda guerra mundial fue un conflicto literalmente mundial es un hecho que no necesita ser
demostrado, aunque la participación de las repúblicas de América Latina fue más bien de carácter nominal. La
segunda guerra mundial fue una lección de geografía universal.

Al ordenar por número de muertos las principales guerras son: las dos guerras mundiales, la que enfrentó a los
japoneses con China en 1937- 1939 y la guerra de Corea.

Los origines de la primera guerra mundial


Comenzó como una guerra esencialmente europea entre el Triple Entente (Francia, GB y Rusia) y las llamadas
potencias centrales (Alemania y Austria-Hungría). Japón intervino casi de forma inmediata para ocupar
posiciones alemanas en el Extremo Oriente y el Pacífico occidental, pero limitó sus actividades a esa región.
E.U.A. entraron en la guerra en 1917 y su intervención resultó decisiva.

Los alemanes se encontraban en una guerra en dos frentes. El plan alemán (Schlieffen) consistía en aplastar
rápidamente a Francia en el oeste y luego actuar con la misma rapidez en el este para eliminar a Rusia. El plan
estuvo a punto de verse coronado por el éxito. El ejército alemán penetró en Francia por diversas rutas y fue
detenido a algunos kilómetros del este de París, en el río Marne. Como no se pudo concretar el plan se volvió la
guerra de las trincheras. Las posiciones apenas se modificaron durante los tres años y medio siguientes.

Peor aún fueron sus consecuencias, si en la guerra no importaban la pérdida de vidas humanas y otros costes,
¿por qué debían importar en la política? Algunos veteranos que4 habían vivido la experiencia de la muerte el
valor sin rebelarse contra la guerra desarrollaron un sentimiento de indomable superioridad. Adolfo Hitler fue
uno de aquellos hombres.

En los E.U.A, la guerra civil de 1861-1865 sigue siendo el conflicto más sangriento de la historia del país causando
la muerte de tantas personas como todas las guerras posteriores juntas (las guerras mundiales, Corea y
Vietnam).
En la segunda guerra mundial, la proporción de la población activa total que se enroló en las fuerzas armadas
fue 20%. Una movilización tan masiva de esas características durante varios años no puede mantenerse excepto
en una economía industrializada moderna con una elevada productividad y en una economía sustentada por la
población no beligerante.

Las guerras han utilizado y destruido cantidades hasta entonces inconcebibles de productos en el curso de la
lucha. Han sido batallas materiales. No puede extrañar que se revolucionaran los procesos de ingeniería
mecánica en las fábricas. La guerra masiva exigía una producción masiva. La guerra total era la empresa de
mayor envergadura que había conocido el hombre hasta el momento, y debía ser organizada y gestionada con
cuidado. Los ejércitos y la guerra no tardaron en convertirse en “industrias”.

Para el estado el principal problema era de carácter fiscal: cómo financiar las guerras. ¿Debían financiarse
mediante créditos o por medio de impuestos directos y, en cualquier caso, en qué condiciones?

La economía continúo funcionando como en tiempo de paz y ello imposibilitó el control por parte de los
ministerios de Hacienda. Keynes no veía con buenos ojos la tendencia de los políticos a preocuparse de
conseguir el triunfo sin tener en cuenta los costos financieros (ej.: GB utilizó en las dos guerras mundiales
muchos más recursos que aquellos de los que disponía). No sólo había que tener en cuenta los costos sino que
era necesario dirigir y planificar la producción de guerra, y en definitiva toda la economía.

Al comenzar la segunda guerra mundial solo dos estados (URSS y Alemania nazi) poseían los mecanismos
necesarios para controlar la economía. En ambas guerras mundiales las economías de guerra planificadas de
los estados democráticos occidentales fueran muy superiores a la de Alemania. GB terminó la guerra con una
población algo mejor alimentada y más sana, gracias a que uno de los objetivos fue intentar conseguir la
igualdad en la distribución del sacrificio y la justicia social.

Era un enfrentamiento de tecnologías para conseguir armas más efectivas y otros servicios esenciales. Las
guerras contribuyeron a difundir conocimientos técnicos y tuvieron importantes repercusiones en la
organización industrial.

Curiosamente el número de bajas de la primera guerra tuvo un impacto más fuerte que las pérdidas enormes
de la segunda.

Una guerra en la que se movilizan los sentimientos nacionales de la masa no puede ser limitada, como lo son
las guerras aristocráticas. La nueva impersonalidad de la guerra, convertía la muerte y la mutilación en la
consecuencia remota de apretar un botón o levantar una palanca.

Uno de los aspectos más trágicos de esta catástrofe es que la humanidad ha aprendido a vivir en un mundo en
el que la matanza, la tortura y el exilio masivo han adquirido la condición de experiencias cotidianas que ya no
sorprenden a nadie.

La revolución mundial.
Sólo EUA salió de las guerras mundiales intacto y hasta más fuerte. Parecía que sólo hacia falta una seña para
que los pueblos se levantaran a sustituir el capitalismo por el socialismo, transformando los sufrimientos si
sentido de la guerra mundial en un acontecimiento de carácter más positivo. Fue la rev. Rusa la que lanzó esa
señal al mundo. Lo que les preocupaba era como reconstruir unos países empobrecidos, exhaustos y arruinados,
en medio de poblaciones en algunos casos hostiles, y el peligro de que las potencias capitalistas iniciaran una
guerra contra el bando socialista antes de que se hubiera consolidado la reconstrucción.
La historia del siglo XX no puede comprenderse sin la Rev. Rusa y sus repercusiones directas e indirectas. Una
de las razones de peso es que salvó al capitalismo liberal, al permitir que Occidente derrotara a la Alemania de
Hitler en la segunda guerra mundial y al dar un incentivo al capitalismo para reformarse, para abandonar la
ortodoxia del libre mercado.

El abismo económico.
La guerra no sólo reforzó a EUA su posición de principal productor mundial, sino que lo convirtió en el principal
acreedor del mundo. A pesar de que al comenzar la guerra era un país deudor termino la guerra como el
acreedor internacional. En los años veinte era el principal exportador del mundo, y tras Gran Bretaña, el primer
importador.

Dos cuestiones: la primera, si no se reconstruía la economía alemana la restauración de una civilización y una
economía liberal estables en Europa sería imposible. En segundo lugar, como debían pagarse las reparaciones.
Los que deseaban una Alemania débil pretendían que el pago se hiciera en efectivo, en lugar de exigir una parte
de la producción.

Las conmociones de la guerra y la posguerra y los problemas políticos europeos sólo explican en parte la
gravedad del hundimiento de la economía en el periodo de entreguerras. El análisis económico se debe centrar
en dos aspectos. El primero es la existencia de un desequilibrio notable y creciente en la economía internacional
entre el nivel de EUA y el resto del mundo. El segundo es la incapacidad de la economía mundial para generar
una demanda suficiente que pudiera sustentar una expansión duradera.

Lo que hacía que la economía fuera especialmente vulnerable en ese boom crediticio era que los prestatarios
no utilizaban el dinero para comprar los bienes de consumo tradicionales. Compraban bienes de consumo
duraderos típicos de la sociedad moderna de consumo en la que los EUA eran pioneros.

El capitalismo del periodo de entreguerras estaba muy alejado de la libre competencia de la economía del siglo
XIX. EL espectacular retroceso de la izquierda revolucionaria contribuyó al fortalecimiento de la derecha radical.
La depresión redujo al movimiento comunista internacional fuera de la URSS a una situación de debilidad sin
precedentes.

La depresión señalo en la mayor parte del mundo colonial el inicio del descontento político y social de la
población autóctono descontento que necesariamente debía dirigirse contra el gobierno.
La Revolución Mexicana: Una Aproximación Socio-Histórica
(Javier Garciadiego)
Crisis del Porfiriato
El estallido de la Revolución Mexicana fue el resultado de varios factores: la específica conformación
sociohistórica del país; la crisis generalizada del Estado porfiriano; el fracaso de una solución pacífica a la
sucesión de 1910; las aspiraciones de los grupos medios y populares, contrarios al régimen oligárquico, y el
complejo contexto internacional de aquellos días. México sufría un gobierno dictatorial y una muy
desequilibrada estructura agraria. Sin embargo, a diferencia de éstos, México gozaba de un notable crecimiento
económico, lo que lo hacía el único país que combinaba crecimiento económico con gobierno dictatorial y con
graves problemas agrarios. Dicha combinación resultó explosiva. México vio nacer, como producto del
crecimiento económico, clases medias y proletariado.

El gobierno dictatorial de Díaz resultó inadecuado para representar y respetar sus intereses: al contrario,
dificultó el ascenso de las clases medias y reprimió los principales reclamos obreros. Para colmo, mientras la
estructura agraria de estos países se caracterizaba por la existencia de una nutrida clase media rural, que
amortiguaba los conflictos sociales, en México dicha clase —la de los rancheros— sólo se localizaba en ciertas
regiones del norte y del occidente del país, mientras en el resto prevalecía una estructura dicotómica. Además
de esa explosiva situación estructural, desde principios de siglo el Estado porfiriano sufrió varias crisis profundas.

El régimen e Díaz pasó por tres etapas. La primera se extendió hasta finales de los 80’s o principios de los 90’s,
y se caracterizó por ser el período de su ascenso y consolidación en el poder. Durante esos años Díaz se apoyó
en militares de su total confianza, tanto para la impostergable pacificación del país como para el control del
ejército, donde tuvo que contener o desplazar a los principales caudillos, competidores naturales suyos.
Además, carente de un equipo propio suficientemente amplio, al principio Díaz fue conciliador e incluyente,
gobernando con políticos y burócratas provenientes de diversos grupos. Sin embargo, durante sus primeros
años también acudió a la represión de sus enemigos.

Cualquiera que haya sido el mecanismo, durante la primera etapa de su largo régimen Díaz estableció una
inédita estabilidad lo que implicaba la existencia de un gran consenso favorable a don Porfirio y la ausencia de
competidores reales. Además, siendo un hombre pragmático, Díaz percibió que el anticlericalismo previo había
dividido al país, por lo que fue tolerante con la Iglesia Católica, mostrándose renuente a aplicar los principios
más jacobinos de la Constitución de 1857.

La segunda etapa de su gobierno, que se prolongó hasta principios del siglo XX, se distinguió por el
perfeccionamiento de la estabilidad política y por el notable crecimiento económico alcanzado.
Indudablemente, durante los años precedentes se habían sentado las bases del mismo al sanearse la Hacienda
pública con la reducción de los gastos militares y la renegociación de la deuda externa. Fue entre 1890 y 1904,
aproximadamente, cuando se alcanzó un crecimiento económico cuantioso y sostenido. Junto a la agricultura
tradicional surgió una moderna, con cultivos de exportación, y también apareció una minería industrial que
compitió con la dedicada a los metales preciosos; a su vez, la industria también logró grandes mejoras.

Fueron años definidos con el lema de ‘poca política y mucha administración’. Díaz gozó de total consenso, sin
oposición alguna. La política era vertical, asunto reservado a Díaz y a una pequeña camarilla compuesta por los
miembros de su gabinete, los gobernadores, ‘jefes políticos’, senadores, diputados y jueces, casi todos
permanentemente reelectos y encuadrados en los principales equipos de apoyo a Díaz. Uno era el grupo de ‘los
científicos’, decisivo en los renglones de la economía y la educación; el otro era el encabezado por Bernardo
Reyes, artífice del progreso del noreste del país y responsable de la modernización, control y despolitización del
Ejército Federal.

La crisis del sistema político no se debió al envejecimiento de Díaz —nacido en 1830— o de su camarilla;
tampoco la generó su carácter cerrado y excluyente, reacio a las imprescindibles renovaciones generacionales.
El problema mayor estribó en su cambio de naturaleza, composición y procedimientos: hasta 1903 dicho sistema
se había apoyado en dos equipos de sostenes y respaldos, complementarios y que se nivelaban mediante
mutuos contrapesos. Sin embargo, cuando el problema de la sucesión cobró importancia por el envejecimiento
de don Porfirio, éste rompió la imparcialidad con sus dos bases de apoyo y eligió como virtual sucesor, mediante
la figura de la vicepresidencia, a un miembro del grupo ‘científico’, el sonorense Ramón Corral. Dicha decisión
obligó a reducir el capital político y las cuotas de poder asignadas al grupo reyista, que pasó de sostén a opositor.

El crecimiento de los ‘científicos’ produjo una concentración de poder económico y político en varias regiones.
Así sucedió en Chihuahua y Morelos. El cambio generó desajustes y reclamos.

La crisis económica tuvo causas estructurales y coyunturales, internacionales y nacionales. Primero que todo, el
crecimiento fue desigual y disparejo: hubo amplias regiones y varios sectores no beneficiados. Posteriormente,
en 1907 una severa depresión económica azotó a Europa y Estados Unidos, encareciendo las importaciones. y
reduciendo las exportaciones mexicanas. La difícil situación repercutió inmediatamente en el todavía incipiente
sistema bancario, que canceló los créditos a industriales y hacendados y en cambio buscó cobrar los adeudos
que éstos tenían. Las secuelas fueron de enorme gravedad. La suspensión de los créditos hizo que muchos
industriales disminuyeran la jornada diaria o el número de días de trabajo a la semana. A diferencia de los
industriales, los hacendados buscaron resolver la falta de créditos aumentando las rentas a los rancheros y
aparceros y endureciendo las condiciones laborales de sus medieros y peones. Lo grave de la situación fue que
se vieron afectados todos los sectores sociales del país.

Consecuentemente, la disminución de las actividades económicas abatió los ingresos gubernamentales,


problema que se buscó remediar castigando salarialmente a la burocracia y aumentando el valor de los
impuestos y el universo de contribuyentes, decisiones que afectaron gravemente a las clases medias, urbanas y
rurales. Los problemas fueron más numerosos aún: dado que la crisis era internacional, muchos mexicanos que
trabajaban en Estados Unidos quedaron desempleados y tuvieron que regresar al país, donde no se les pudo
integrar a la vida económica, por entonces muy disminuida. Para colmo, se padeció sequía en los años 1908 y
1909, la que provocó nuevas disminuciones en la producción agrícola.

El Porfiriato padeció también una severa crisis social desde finales del siglo XIX. En el ámbito rural tuvo su origen
en la pérdida de tierras de las comunidades campesinas a manos de las haciendas, desde que el crecimiento
urbano-demográfico provocó un aumentó en la demanda de productos agropecuarios y cuando dicha demanda
pudo ser satisfecha con un extenso sistema ferroviario.

Los campesinos tuvieron que buscar empleo en las haciendas o ciudades vecinas, pues necesitaban reemplazar
los ingresos perdidos, aunque hubo casos de migraciones distantes. De otra parte, numerosas comunidades
usurpadas acudieron a las instancias legales, comenzando así complejos procesos de politización. La crisis social
afectó también a los sectores urbanos: los conflictos obreros de 1906 en Cananea y Río Blanco fueron los
principales pero no los únicos.

Además, no fueron pocos los trabajadores que se politizaron al sufrir condiciones laborales severas o al conocer
la situación socioeconómica y jurídica que se disfrutaba en Estados Unidos.
En términos cronológicos la crisis diplomática fue la primera en manifestarse, y sus secuelas fueron
incalculables. Desde su ascenso al poder Díaz había dedicado grandes esfuerzos al restablecimiento de
relaciones con Estados Unidos y algunos países europeos. Sin embargo, a finales del siglo XIX sobrevino un
cambio mayúsculo: Estados Unidos adquirió gran fuerza en el Caribe pues Cuba y Puerto Rico se le aliaron
después de independizarse de España. Díaz percibió la amenaza de que el vecino deviniera potencia imperial.
Para contrapesar su creciente influencia aumentó sus relaciones económicas y políticas con Europa y Japón,
decisión que fue resentida por Estados Unidos. Si bien el tamaño de sus inversiones en México hacía muy
riesgoso cualquier intento de desestabilización desde el exterior, Estados Unidos decidió esperar la aparición de
una alternativa que les conviniera. Para colmo, la competencia entre Estados Unidos e Inglaterra por el petróleo
mexicano hizo más tirante la relación.

La crisis en el ámbito cultural fue igualmente importante. A principios del siglo XX comenzó a ser cuestionado el
Positivismo, que había desplazado al liberalismo como ideología gubernamental. A consecuencia de tal
cuestionamiento el anhelo por la libertad desafió a la obsesión por el orden. El declive del Positivismo implicó
el descrédito del darwinismo social. Así, la minoría criolla afrancesada —en concreto el grupo de los
‘científicos’— dejó de ser percibida como congénitamente superior y como única fracción adecuada para dirigir
la vida nacional. La mayoría mestiza comenzó entonces a reclamar participación en la toma de decisiones,
demanda que ayuda a explicar la movilización pluriclasista iniciada hacia 1910.

Críticos, oposicionistas y precursores


Los primeros en manifestarse fueron ciertos sectores católicos, influidos por las renovadoras ideas en materia
social sostenidas por el Vaticano desde 1891, cuando León XIII proclamó la encíclica Rerum Novarum, que
pretendía ofrecer una solución cristiana a los conflictos sociales. Aunque el catolicismo defendía la propiedad
privada como un derecho natural, comenzó a criticar la injusticia que dominaba la estructura de la propiedad
agraria, así como las inhumanas condiciones laborales imperantes en la mayoría de las haciendas. De los
reclamos contra la situación agraria los católicos pasaron a censurar el militarismo, el caciquismo y la falta de
democracia.

Otro importante grupo antiporfirista, encabezado por descendientes de los liberales de mediados de siglo y con
participación de diversos sectores de la clase media urbana, como profesionistas, periodistas, maestros y
estudiantes. Reclamaban el alejamiento de los principios liberales originales. Su propuesta era reorganizar el
llamado ‘Partido Liberal’ con el objeto de presionar a Díaz para que aplicara dichos principios: anticlericalismo,
libertad de expresión, democracia electoral, separación de poderes, adecuada administración de justicia y
autonomía municipal. Para iniciar las labores reorganizativas se convocó a los defensores de las ideas liberales
a un congreso en San Luis Potosí, en pleno centro del país. Entre los asistentes destacaron los hermanos Jesús
y Ricardo Flores Magón. Dichas labores reorganizativas trajeron como resultado la radicalización de los liberales:
Regeneración agregó a su nombre el calificativo de “periódico de combate”. Hacia 1903 extendieron sus críticas
a ‘los científicos’ y a Bernardo Reyes; además, comenzaron a cuestionar la conveniencia de la inversión
extranjera y a ocuparse del mayor problema social del país: la situación de los obreros y campesinos. Como
respuesta el gobierno incrementó la represión, lo que forzó a muchos de aquellos liberales a optar por el exilio,
radicándose en Estados Unidos.

Flores Magón y sus allegados tendieron a otorgar la función de vanguardia al movimiento obrero y a los
intelectuales clasemedieros ligados a él, diagnóstico inadecuado para un país rural, lo que los llevó a cometer
errores de estrategia política. Su alejamiento de México se agravó cuando las influencias que pudieron tener en
el movimiento obrero fueron disminuidas con las represiones en Cananea y Río Blanco.
El mayor error estratégico magonista, producto de la radicalización y el distanciamiento, fue convocar a las
armas en 1908, decisión que generó nuevas escisiones. La represión contra los obreros y el prematuro llamado
a las armas hizo que los magonistas perdieran considerables bases proletarias y cualquier simpatía de las clases
medias.

Las preferencias de Díaz por ‘los científicos’ provocaron que los reyistas, antes leales porfiristas, se convirtieran
en uno de los grupos opositores determinantes. Consciente de haber perdido su anterior respaldo y con un
proyecto diferente al de ‘los científicos’, Reyes buscó sus propios soportes a partir de un programa de gobierno
distinto: con dos leyes avanzadas en materia laboral pudo establecer buenas relaciones con el movimiento
obrero; asimismo, con su moderado nacionalismo económico fomentó el desarrollo de la burguesía y de las
clases medias autóctonas. Sobre todo, la buena fama de Reyes creció al mismo tiempo que ‘los científicos’ se
desprestigiaban por la crisis económica de 1907 y 1908. Fue tal la capacidad y fuerza mostradas por sus
partidarios, que Díaz, preocupado, envió a Reyes comisionado a Europa en septiembre de 1909. La mayor parte
de sus seguidores, al quedar acéfala, cambió su afiliación en favor de un movimiento que apenas nacía, contrario
a la reelección de Díaz y encabezado por un hacendado y empresario coahuilense, Francisco I. Madero. Así, el
valor de los reyistas radica en que su escisión debilitó al régimen.

De la oposición a la lucha armada


Los conflictos entre ‘científicos’ y reyistas y la concentración de los poderes político y económico se expresaron
regionalmente en reñidas contiendas electorales en Coahuila, Sinaloa, Morelos y Yucatán. Este tipo de conflictos
se agravaron con el surgimiento del movimiento antirreeleccionista. La importancia de esas campañas fue
mayúscula: sirvieron de experiencia para muchos actores, se dieron las primeras alianzas entre los
oposicionistas y se formaron numerosos ‘cuadros’ y grupos de gran influencia en los años posteriores. El líder
del antirreeleccionismo era Madero. provechando la pérdida de influencia de Reyes, desde 1904 el joven
Madero inició actividades políticas para oponerse a las autoridades reyistas en su Estado —Coahuila—,
actividades que tuvieron la simpatía y el apoyo discreto de ‘los científicos’.

A consecuencia de sus fracasos electorales locales y de la crisis económica de 1907 y 1908, Madero radicalizó
su oposicionismo: se distanció de ‘los científicos’ y llegó a la conclusión de que se debía crear un partido político
de alcance nacional que se opusiera a la reelección de Díaz.

Este objetivo lo llevó a realizar tres giras para promover la creación de clubes antirreeleccionistas. Hasta ese
momento Madero había demostrado una asombrosa capacidad política, pues en poco tiempo había transitado
de la oposición local a la nacional; además, había expandido enormemente su popularidad y había terminado
por desplazar a otros movimientos oposicionistas más legitimados y experimentados, integrando bajo su
liderazgo a gran parte de las bases de dichos movimientos. Ya como candidato presidencial inició otra gira, pero
pronto fue aprehendido —acusado de incitar a la rebelión— y encarcelado en San Luis Potosí. Estando en prisión
tuvieron lugar las elecciones, resultando electos Díaz y Ramón Corral. Los antirreeleccionistas clamaron en
contra del fraude sin ser atendidos por las autoridades, y poco después Madero se escapó a los Estados Unidos,
refugiándose en San Antonio, Texas.

Madero y un pequeño grupo de íntimos redactaron allí un plan —el que fecharon antes de su salida de San Luis
Potosí— en el que se convocaba a la lucha armada para el 20 de noviembre de 1910.

Como era previsible, el llamado a la lucha no fue secundado por sus seguidores antirreeleccionistas, pues no
reunían las condiciones adecuadas para una aventura armada; además, ser conocidos como maderistas y
habitar en poblaciones urbanas los hacía doblemente vulnerables: la muerte de los hermanos Serdán, en Puebla,
fue un sacrificio paradigmático del destino que esperaba a los antirreeleccionistas citadinos que se involucraran
con la rebelión.

El perfil social de los alzados era popular y rural, y sus reclamos también eran distintos a los de los
antirreeleccionistas originales. En febrero de 1911 Madero finalmente penetró al país para asumir el liderazgo
de la lucha, mejorando con ello la organización del movimiento; así, crecieron las dimensiones de los grupos
alzados, lo que les permitió atacar poblaciones mayores y enfrentar combates formales. Por la desconfianza de
Díaz contra Reyes y por su competencia con ‘los científicos’, el Ejército Federal había sido castigado
presupuestalmente y los numerosos oficiales proreyistas habían sido trasladados a regiones aisladas o retirados
del mando directo de tropas, lo que restó efectividad al ejército, enmohecido además por tantos años de paz.
Si se agrega la simpatía de las autoridades norteamericanas por el movimiento maderista, podrán comprenderse
las concesiones que comenzó a hacer Díaz —cambió casi todo su gabinete, prohibió la reelección y ofreció una
revisión de la estructura de la propiedad agraria— y el inicio de negociaciones con representantes de los alzados.
El objetivo era restablecer la paz a cambio del cumplimiento de determinadas demandas políticas. Al saberse
que se estaba negociando la renuncia de don Porfirio muchos decidieron incorporarse a los alzados.

Dado que cambió de oposición electoral a rebelión, los actores y los escenarios tuvieron que ser otros: el
movimiento urbano y clasemediero devino lucha rural y popular. Surgieron nuevos líderes, más aptos para una
lucha armada rural y que no habían participado en el antirreeleccionismo electoral, o que no lo habían hecho
de manera destacada. Fue entonces cuando aparecieron, protagónicamente, gente como Pascual Orozco,
Pancho Villa y Emiliano Zapata. La participación de estos grupos sociales, distintos de las primeras bases del
antirreeleccionismo y muy poco afines a Madero, explica la premura con que éste acordó finiquitar la lucha y
desmovilizar y desarmar a los alzados.

La presidencia de Madero, iniciada a finales de 1911 y concluida violentamente en febrero de 1913, se distinguió
por las transformaciones políticas a que dio lugar. Efectivamente, llegaron al gabinete jóvenes pertenecientes a
un sector social inferior al de los ministros porfirianos. e otra parte, de la mayor importancia fue el
desplazamiento de los viejos ‘jefes’ políticos por nuevas autoridades locales electas libremente. Obviamente, el
cambio no debe exagerarse, pues si bien para 1911 y 1912 las clases medias irrumpieron en el aparato
gubernativo y en la toma de decisiones, los obreros y los campesinos siguieron marginados de este proceso. De
otra parte, la presidencia de Madero trajo prácticas políticas más democráticas. Hubo elecciones libres y libertad
de expresión; el poder ejecutivo dejó de dominar al legislativo y al judicial, y el poder central dejó de imponerse
a las autoridades estatales y locales. Con todo, esa libertad electoral y la experiencia y la organización previa de
los políticos del antiguo régimen permitieron que éstos vencieran en algunos casos a los políticos de nuevo
cuño.

El resultado fue el enorme número de conflictos políticos sufridos durante la inestable presidencia de Madero.

Junto a estos cambios en la esfera política, Madero y las nuevas autoridades tenían proyectos novedosos en
materia agraria y obrera. Madero, hacendado algodonero y miembro de una familia empresarial, era partidario
de la propiedad privada de la tierra. Capitalista defensor del liberalismo, no confiaba en la propiedad comunal.
Madero sostenía que lo óptimo sería construir un sistema dominado por pequeños y medianos propietarios,
junto con hacendados eficientes y modernos. Para Madero el problema de la distribución de la tierra era
importante pero no grave, por lo que las soluciones no debían improvisarse sino estudiarse y resolverse a
mediano plazo. Más que en la restitución de las tierras usurpadas, Madero confiaba en la venta de terrenos
nacionales a los campesinos y en la disolución de las haciendas ineficientes mediante métodos indirectos, tales
como los aumentos de impuesto, o su venta a nuevos propietarios.
En cuanto al tema laboral, Madero fue respetuoso de los derechos organizativos de los obreros, pretendió que
éstos mejoraran sus condiciones socioeconómicas sin afectar gravemente las finanzas de los industriales y su
gobierno comenzó a actuar como árbitro en los conflictos entre los empresarios y los trabajadores.

Paradójicamente, las propuestas reformistas de Madero dejaron insatisfechos a casi todos los grupos y clases
sociales del país, lo mismo que a los diplomáticos e inversionistas extranjeros.

Las principales oposiciones violentas que padeció el gobierno maderista fueron cuatro: dos fueron encabezadas
por beneficiarios del antiguo régimen, Bernardo Reyes y Félix Díaz, y dos por alzados antiporfiristas
desilusionados, Emiliano Zapata y Pascual Orozco. Estas rebeliones pueden ser explicadas como consecuencia
de los cambios en la balanza de poder nacional: mientras determinados grupos vieron decaer su influencia
política, otros vieron aumentar su valor político. En efecto, las luchas de Reyes y Félix Díaz no fueron reacción
directa contra las moderadas reformas maderistas. De hecho, Reyes comenzó a preparar su lucha antes de que
Madero asumiera la presidencia y delineara su proyecto gubernamental. La causa fue que Reyes creía que en
ausencia de Díaz sólo a él correspondía gobernar el país.

Los problemas y errores de Reyes fueron varios y definitivos: su popularidad se había desmoronado por haber
aceptado a finales de 1909 una comisión en Europa en lugar de haber encabezado a sus seguidores; para colmo,
la mayoría de éstos se había hecho maderista.

Peor aun, Reyes no contaba con bases campesinas, imprescindibles para triunfar en un país rural, pues sus
apoyos eran básicamente urbanos. Félix Díaz se alzó en armas en Veracruz casi un año después, en octubre de
1912, clamando contra la incapacidad de Madero para imponer orden en el país. Félix Díaz, sobrino de don
Porfirio, no tenía capacidad ni legitimidad para resolver el problema de la reorganización nacional a que obligaba
la gran movilización sociopolítica habida desde las postrimerías del Porfiriato. El llamado de Félix Díaz a luchar
contra Madero tampoco tuvo mayor respuesta. Su falta de representatividad sociopolítica rivalizaba con su
carencia de prestigio.

Las dos rebeliones populares fueron muy distintas. Los zapatistas que lucharon contra Díaz a partir de febrero y
marzo de 1911 en la región de Morelos y estados vecinos no aceptaron el licenciamiento dispuesto en los
Tratados de Ciudad Juárez. Su postura era muy clara: no depondrían las armas sin la previa devolución de las
tierras que reclamaban como usurpadas por los hacendados. Su actitud dio lugar a que el presidente interino
León de la Barra los considerara rebeldes, resolviendo que se les combatiera. Al llegar Madero a la presidencia,
a finales de ese año, formalizaron su rebelión mediante el Plan de Ayala, con el que cambió la dimensión y la
naturaleza del movimiento, pasando de lucha defensiva a agrarista y social, al rescate de la comunidad
campesina como la unidad social fundamental en el país. Su importancia militar no correspondió a su relevancia
histórica.

A diferencia de ésta, la rebelión orozquista no fue primordialmente agrarista y sí fue notoriamente violenta.
Factor decisivo en la lucha contra Díaz, Orozco y sus numerosos partidarios se rebelaron contra Madero por dos
razones: si los líderes consideraron insuficientes los premios y pagos recibidos por su gran participación en la
victoria sobre don Porfirio, la soldadesca se opuso al licenciamiento y consideró insatisfactorias, por moderadas
y lentas, las reformas sociales propuestas por Madero. A diferencia de la zapatista, fue una rebelión
multiclasista, pues además de los numerosos grupos populares —rurales y urbanos— involucrados, contó con
una participación considerable de la clase media local. A diferencia de la zapatista, la lucha orozquista tampoco
fue localista. Acaso su mayor limitación fue la falta de apoyo estadounidense, lo que le dificultó el acceso al
mercado municionístico.
Para poder vencer a los orozquistas el gobierno colocó al mando de la campaña al general Victoriano Huerta, a
quien otorgó numerosos elementos y recursos.

Además, los gobernadores norteños organizaron fuerzas estatales para rechazar las incursiones de los
orozquistas, destacando las del coahuilense Pablo González y el sonorense Álvaro Obregón. El resultado fue
doble: con la presencia de orozquistas, soldados federales, ‘irregulares’ y fuerzas estatales, la sociedad norteña
se militarizó notablemente durante la segunda mitad de 1912;33 además, con su triunfo el Ejército Federal
recuperó la confianza y la importancia política.

A finales de 1912 y principios de 1913 Madero empezó a sentirse consolidado, creyendo que finalmente había
alcanzado la estabilidad. Su optimismo se justificaba por el hecho de haber derrotado cuatro rebeliones
armadas. Sin embargo, dicho optimismo se basaba en un diagnóstico equivocado. Las cuatro habían padecido
serias limitaciones, y a pesar de haber sido derrotadas trajeron graves daños al gobierno de Madero. Los
movimientos reyista y felicista no obtuvieron apoyos populares, y tampoco recibieron el respaldo del Ejército
Federal. Por su parte, los movimientos reyista y orozquista se dieron en un escenario muy distante de la ciudad
de México, y siendo luchas fronterizas no gozaron del apoyo de Estados Unidos. A su vez, el zapatismo no tuvo
—ni siquiera lo buscó— el apoyo de otras clases sociales distintas de los grupos campesinos locales; para colmo,
nunca tuvo poderío militar. Bernardo Reyes y Félix Díaz creyeron, en febrero de 1913, que juntos y en la propia
sede de los poderes federales podrían desarrollar un movimiento contrarrevolucionario exitoso. Para su
desgracia, el grueso del Ejército Federal les negó otra vez su apoyo. Fue hasta que su nuevo caudillo, Victoriano
Huerta, asumió el mando de ese movimiento, cuando Madero pudo ser final y fatalmente derrocado. El acuerdo
de los golpistas victoriosos es conocido como el ‘Pacto de la Embajada’ o ‘Pacto de la Ciudadela’, –……por haber
sido firmado y ratificado en las instalaciones de la representación norteamericana y en el edificio sede de los
golpistas. En efecto, a pesar de su simpatía inicial por Madero, el gobierno estadounidense se le había
distanciado porque no benefició a sus compañías petroleras y porque lo consideraban responsable, por incapaz,
de la anárquica situación prevaleciente en México.

La oposición simultánea del gobierno de Washington, del Ejército Federal, de los grupos políticos porfirianos y
de los hacendados y empresarios, molestos por las medidas reformistas de Madero, junto con la desintegración
del frente antirreeleccionista original, desintegración que derivó en las rebeliones zapatista y orozquista,
terminaron por hacer insostenible al gobierno de Madero a principios de 1913.

La lucha constitucionalista
El gobierno de Huerta ha sido mayoritariamente considerado como usurpador, dictatorial, restaurador y
contrarrevolucionario. Como cualquier gobierno, su naturaleza experimentó modificaciones y no puede ser
definida de manera monolítica. Comenzó siendo una amalgama de casi todos los grupos políticos
antimaderistas. El ascenso de Victoriano Huerta al poder presidencial provocó la airada movilización de la
mayoría de los exrebeldes antiporfiristas. La reacción contra Huerta pretendía conservar los puestos políticos
alcanzados durante la administración maderista.

La lucha contra Huerta surgió en marzo de 1913 en el norte del país. Desde un principio hubo cuatro frentes
importantes: Coahuila, encabezado por su gobernador Venustiano Carranza, antiguo político de filiación reyista.
El movimiento antihuertista de Coahuila se caracterizó por su naturaleza legalista. Éstos, junto con los políticos
y burócratas, hicieron del movimiento coahuilense uno dominado por clases medias, que si bien tuvieron una
contribución menor en el triunfo militar sobre Huerta, fueron en cambio fundamentales en la organización y
administración de la lucha, así como en la reorganización gubernamental de las entidades que iban siendo
liberadas del dominio huertista.
En el Estado de Sonora la rebelión tuvo otras características. El gobernador era José María Maytorena, un
miembro de la facción antiporfirista y anti“científica” de la oligarquía local, lo que explica que haya llegado a ser
el principal jefe maderista de la región. Sin embargo, ante sus titubeos el liderazgo fue tomado por varios
miembros de la clase media que habían Estado constreñidos económica y políticamente durante el Porfiriato,
pero que habían alcanzado importantes puestos públicos durante el maderismo. Los más importantes eran
Álvaro Obregón, Salvador Alvarado, Plutarco Elías Calles, Manuel Diéguez y Adolfo de la Huerta, entre otros.
Además de su poder político, éstos tenían cierta capacidad militar, pues —salvo el último— unos habían luchado
como maderistas. Además de su capacidad militar, la facción sonorense aportaría a la rebelión su experiencia
para establecer pactos y acuerdos entre las clases medias y los grupos populares.

En Chihuahua la habían encabezado miembros de las clases medias, como Abraham González y Pascual Orozco.
En 1913, la muerte del primero y la adhesión a Huerta del segundo posibilitaron que la lucha en la región fuera
dirigida por un miembro de las clases bajas: Francisco Villa. Así, además del aspecto militar, la principal
contribución del villismo a la lucha constitucionalista fue haberle dado un enorme y protagónico contingente
popular.

Se puede concluir, por tanto, que a diferencia de la lucha antiporfirista de 1910, la rebelión antihuertista de
1913 involucró desde un principio a casi todo el norte del país y que sus bases sociales fueron mucho más
heterogéneas y populares que las maderistas.

En el centro del país se alzó un grupo —los hermanos Cedillo— que, en cambio, luego de luchar contra Díaz
lucharon contra Madero bajo la bandera orozquista. Lo mismo podría decirse de los Zapatistas.

La llegada de Huerta al poder cambió la naturaleza de su lucha y aumentó su intensidad. Para comenzar,
desapareció toda esperanza de que se llevara a cabo cualquier reforma agraria, pues desde un principio fue
evidente que su proyecto para la entidad descansaba en una alianza entre el Ejército Federal y los hacendados.
Además, sus métodos de combate fueron cruentos y drásticos.

Las diferencias sociogeográficas se tradujeron en profundas divergencias políticas, ideológicas, económicas y


militares a todo lo largo del proceso. En Coahuila la lucha comenzó de manera poco alentadora para los
carrancistas, quienes a pesar de sus primeras derrotas pudieron promulgar a finales de marzo de 1913 el Plan
de Guadalupe, esencialmente legalista. Se limitaba a asignarle un líder al movimiento —el propio Carranza— y
a fijar como objetivos el derrocamiento de Huerta y la restauración de un gobierno constitucional. Ante la
presión de buena parte de sus colaboradores, Carranza aceptó que en el Plan se hiciera la promesa de que una
vez alcanzado el triunfo y conseguida la paz se promoverían las reformas sociales que el país requiriera. El
debilitamiento de las fuerzas que permanecieron en Coahuila permitió que las fuerzas federales recuperaran el
control de la entidad a mediados de 1913, obligando a Carranza a abandonar su propia región y a radicarse en
Sonora.

A diferencia de lo que sucedía en el norte del país y en las costas del Pacífico y del Golfo, el centro, sur y sureste
estaban poco involucrados en la rebelión. Son varias las explicaciones sobre el débil desarrollo de la rebelión en
el centro del país, aunque destacan la de su cercanía a la capital del país y la importancia del ferrocarril a
Veracruz a través de Puebla, estados que formaban además un importante ‘corredor’ industrial, lo que hacía
estratégico su control y facilitaba la represión por parte del ejército huertista. La particular composición social
del sureste y su lejanía y su incomunicación, lo convirtieron en un espacio renuente a participar en la lucha
antihuertista, como lo demuestra la virtual inexistencia de procesos revolucionarios en Campeche, Chiapas y
Yucatán.
Hacia marzo y abril de 1914, luego de prepararse durante un par de meses, los ejércitos norteños iniciaron su
descenso al centro con el objeto de echar a Huerta de la capital del país . Obregón por el occidente, Villa por el
centro y Pablo González por el Este, conformaban una fuerza arrolladora.

En términos diplomáticos, la llegada a la presidencia de Woodrow Wilson y la pérdida por Huerta de la región
norteña, donde se encontraban las principales inversiones norteamericanas, explican el creciente
distanciamiento entre los gobiernos mexicano y estadounidense. La oposición de Wilson y la pérdida de las
aduanas fronterizas y de los ricos estados norteños, resultaron factores demoledores para la economía
huertista, lo que a su vez trajo graves repercusiones militares, por la falta de recursos para adquirir pertrechos
y para pagar los salarios de los soldados. El inicio del derrumbe del huertismo puede ubicarse hacia abril de
1914, cuando inició el descenso al centro de los ejércitos norteños y cuando los marines norteamericanos
invadieron Veracruz para impedir que Huerta recibiera un embarque de armas procedente de Alemania.

Aunque la División del Norte villista llegó en junio a Zacatecas, Carranza decidió que sólo los ejércitos de
González y Obregón avanzaran a la capital del país, disponiendo que Villa permaneciera en el norte. La escisión
entre ambos ejércitos estuvo próxima a consumarse, aunque finalmente pudo llegarse a un acuerdo: Villa
seguiría siendo elemento fundamental en la lucha contra Huerta, aunque permanecería en el norte, y Carranza
convocaría a una junta de generales tan pronto ocupara la ciudad de México, la que resolvería sobre las reformas
sociales que se impondrían y sobre el próximo presidente del país.

Dado que el avance revolucionario obligó a las autoridades huertistas a huir y abandonar sus puestos, las fuerzas
rebeldes entrantes acudieron a las clases medias urbanas no huertistas para que colaboraran en la
reconstrucción de los gobiernos locales, lo que permitió a dichas clases medias llegar al poder. Asimismo, a la
entrada de las fuerzas revolucionarias se establecieron pactos con las clases populares lugareñas, a favor de las
cuales se hicieron decretos obreristas y agraristas a cambio de su apoyo. Así, la lucha antihuertista se trasladó
a nuevos escenarios e involucró a nuevos actores, muy diferentes a los rebeldes norteños, obligando a éstos a
proponer un proyecto de reconstrucción auténticamente nacional, en términos geográficos y sociales.

Las alternativas revolucionarias


La Revolución Mexicana inició otra etapa y tomó un nuevo derrotero con la ocupación de la ciudad de México y
el triunfo sobre el gobierno y el ejército huertistas, rendición lograda mediante los Tratados de Teoloyucan, de
agosto de 1914. Con ello el constitucionalismo pasó de movimiento opositor a gobierno, y su ejército pasó de
rebelde a pacificador.

El constitucionalismo debía realizar labores gubernamentales a pesar de que carecía de un proyecto cabalmente
definido y del equipo adecuado —en experiencia y cantidad—, situación que lo obligó a conformar un aparato
políticoburocrático compuesto básicamente de tres elementos: militares y políticos constitucionalistas de
Coahuila, Sonora y otras entidades, que tuvieran experiencia o capacidad administrativa; miembros de la clase
media marginados por los gobiernos porfirista y huertista, y la burocracia media y baja del antiguo régimen
capaz de reciclarse.

Había otras dificultades graves: la primera era que el movimiento constitucionalista debía convertirse en un
gobierno auténticamente nacional, lo que exigía extender su dominio al sur y sureste del país. El problema
mayor consistía en que, derrotado el enemigo común —Huerta—, los victoriosos ejércitos rebeldes habrían de
enfrentarse entre sí, pues todos ellos —constitucionalistas, villistas y zapatistas— deseaban imponer su propio
proyecto de desarrollo al resto del país, a pesar de que los proyectos de las dos últimas facciones eran parciales
y localistas. El conflicto era inevitable y asoló al país durante todo 1915. Esta etapa es conocida como la ‘guerra
de facciones’.
Asimismo, si bien los constitucionalistas no habían permitido que fuerzas zapatistas entraran a la ciudad de
México a la caída del huertismo, por otro lado se iniciaron pláticas de avenimiento —fatalmente fallidas— entre
carrancistas y zapatistas. El principal ejemplo es el de la Convención, compromiso adquirido por carrancistas y
villistas en los Pactos de Torreón, para que después de derrotado el huertismo, en asamblea común se hicieran
las propuestas políticas y sociales que requerían el movimiento y el país. Las sesiones comenzaron el 1° de
octubre en la ciudad de México, pero sin la presencia de villistas ni —mucho menos— de zapatistas.

En Aguascalientes comenzó la segunda de las varias fases que tuvo la Convención. La Convención pronto se
declaró Soberana, luego desconoció la jefatura de Carranza y ordenó a Villa que cediera el mando de su División
del Norte. Comprensible y previsiblemente, ninguno de los dos acató tales disposiciones: don Venustiano
abandonó la ciudad, villistas y zapatistas creyeron que por ser ambos de origen popular podían aliarse y luchar
por imponer un proyecto común, pacto que sellaron a finales de 1914.la ciudad de México Venustiano abandonó
México y se dirigió a Veracruz, plaza menos vulnerable que la capital y controlada por los marines
norteamericanos, quienes la desalojaron para que la ocuparan los constitucionalistas. A su vez, en lugar de
renunciar a su mando militar, Villa procedió a ocupar Aguascalientes, maniobra que le dio el dominio real de la
Convención. La guerra estaba por comenzar: mientras Carranza iniciaba sus preparativos bélicos en Veracruz,
las tropas convencionistas, con Villa al mando, avanzaron sobre la capital, donde convergieron con los zapatistas
a finales de noviembre y principios de diciembre.

Villistas y zapatistas creyeron que por ser ambos de origen popular podían aliarse y luchar por imponer un
proyecto común, pacto que sellaron a finales de 1914. Todo parecía indicar que los ejércitos populares de Villa
y Zapata vencerían a las fuerzas clasemedieras de Carranza y Obregón. Todo parecía indicar que los ejércitos
populares de Villa y Zapata vencerían a las fuerzas clasemedieras de Carranza y Obregón.

A pesar de tales pronósticos el resultado fue diametralmente distinto: en menos de un año los
constitucionalistas derrotaron a los villistas y zapatistas, convirtiéndolos en sendos grupos guerrilleros limitados
a sus respectivas regiones. Si bien el triunfo y la derrota finales se explican por factores políticos, militares,
económicos y sociales, lo cierto es que desde muy pronto los resultados comenzaron a favorecer a los
carrancistas.

La facción constitucionalista siempre tuvo el mismo liderazgo incontrovertible. En cambio, el convencionismo


estaba constituido a partir de una alianza reciente entre grupos norteños populares con grupos de campesinos
tradicionales del centro-sur del país. Dicha alianza era imposible de sostener.

La facción convencionista también resultó inferior en el aspecto militar, pues estaba compuesta por dos
ejércitos con muy distintos componentes, objetivos y estrategias. Además de por la falta de cooperación suriana,
los villistas se vieron afectados por problemas ‘municionísticos’. El estallido de la Primera Guerra Mundial hizo
que los países europeos amigos de los Estados Unidos compraran la producción armera norteamericana, lo que
provocó un aumento general de precios. Por su parte, dado que los constitucionalistas fueron los primeros en
ocupar la ciudad de México, tomaron control de las fábricas de armas y municiones construidas por el gobierno
porfirista y mantenidas por el huertista.

También influyeron los factores táctico-estratégicos. Otro factor fundamental en el resultado de la ‘guerra de
facciones’ fue el económico. Por un lado, los zapatistas procedieron inmediatamente a repartir o destruir las
haciendas, lo que —al margen de la justicia— significó un golpe mayúsculo a la economía local. Por el otro, para
1915 Chihuahua era el único Estado del país donde la violencia había sido constante desde finales de 1910, por
lo que la destrucción de la riqueza era más severa; además, la política económica del los villistas se había basado
en la confiscación de los bienes de la oligarquía local, con el resultado de que para 1915 se habían consumido
dichos bienes. Por ello, Villa enfrentaría la etapa más violenta de la Revolución Mexicana sin recursos para
reclutar soldados y adquirir armas. En cambio, los constitucionalistas, al avanzar al centro, oriente y sureste del
país, pasaron a dominar ricas regiones que aún no habían sido dañadas por la violencia.

Por último, la facción convencionista dominó la ciudad de México —salvo unas cuantas semanas de
obregonismo— de finales de 1914 hasta agosto de 1915. Aunque ello pudo ser visto como una señal de fortaleza
militar y política, en realidad obligaba a responsabilizarse de su alimentación precisamente cuando se sufría una
dramática crisis agrícola.

Los constitucionalistas, en cambio, no tuvieron que pagar los altos costos —económicos, políticos y sociales—
que implicaba ocupar la ciudad de México.

La expansión al centro, oriente y sureste del país otorgó a los constitucionalistas legitimidad nacional y prestigio
internacional. El desdoblamiento geográfico traía aparejado el aumento de la representatividad social. Por lo
tanto, mientras una facción llegó a tener alcance nacional, la otra terminó por quedar constituida por dos
fuerzas regionalistas distantes; en efecto, los zapatistas radicalizaron su naturaleza localista y los villistas
terminaron por volver a sus límites geográficos originales —Chihuahua y parte de Durango—. Respecto a la
representatividad social, el constitucionalismo desarrolló una política doble: por un lado favoreció el ascenso
de la clase media; por el otro atrajo a los sectores populares mediante reformas al Plan de Guadalupe, decretos
agraristas y pactos con el movimiento obrero.

A mediados de 1915 el triunfo constitucionalista era inminente. A pesar de ello, fue entonces —abril de 1916—
cuando la Convención promulgó su Programa de Reformas Político-Sociales. Apenas un mes después, en mayo
de 1916, lo poco que quedaba del gobierno de la Convención acordó su propia disolución. A su vez, el gobierno
de Carranza fue reconocido por el norteamericano en octubre de 1915, y dedicó el resto de ese año y todo 1916
a consolidar su triunfo y a preparar y afinar su proyecto nacional.

Virtudes y límites del carrancismo


Sólo después de haber triunfado comenzó la etapa gubernativa de los primeros, que se dividiría en
preconstitucional y constitucional, con mayo de 1917 como línea divisoria. El año de 1916 se caracterizó por sus
numerosas y graves dificultades, permaneciendo el problema militar como el predominante. Uno de los
mayores problemas de 1916 fue, al mismo tiempo, militar y diplomático, pues como represalia contra la invasión
de Villa al pueblo de Columbus, Nuevo México, el gobierno norteamericano envió una fuerte columna ‘punitiva’,
la que obtuvo resultados contrarios a sus objetivos: en lugar de infligir una seria derrota a Villa, propició una
reacción nacionalista entre los antiguos villistas. una considerable recuperación villista hacia finales de ese año.
El ánimo nacionalista trascendió el espacio regional y el ámbito faccional.

El gobierno carrancista criticó de manera firme la invasión estadounidense. De hecho, es indudable que la
presencia en suelo mexicano de las tropas ‘punitivas’ radicalizó el nacionalismo de los diputados constituyentes,
postura que se manifestó en el espíritu y texto de la nueva Constitución, elaborada entre finales de 1916 y
principios de 1917. la situación distaba de la de los tres años precedentes. En efecto, 1916 también se
caracterizó por el proceso institucionalista y por el predominio de las actitudes moderadas en la facción
vencedora. En tanto los villistas y los zapatistas pasaron de ser una amenaza nacional grave a ser dos molestias
regionales, el gobierno carrancista dejó de requerir apoyos populares masivos, por lo que comenzó a revertir su
estrategia de 1914 y 1915 de hacer grandes concesiones sociopolíticas a tales sectores.

La tensión entre las tendencias reformista y moderada al interior del constitucionalismo se manifestó
claramente en los debates y la redacción de la Constitución de 1917. . Además, las concesiones hechas a tales
clases y grupos mediante la abultada legislación social de los períodos bélico y preconstitucional obligaban a
que la nueva Constitución estuviera en consonancia con ella, so pena de que no fuera aceptada por los
principales actores de la lucha revolucionaria y de que provocara una gran resistencia al intento de revertir los
enormes cambios sociopolíticos en proceso desde las postrimerías del Porfiriato.

La puesta en vigor de la nueva Constitución y la presidencia constitucional de Carranza, en mayo de 1917, dieron
inicio formalmente al México posrevolucionario. Sin embargo, todavía faltaban tres años para que concluyera
la lucha armada y se estableciera el auténtico Estado posrevolucionario. Durante su presidencia constitucional
Carranza enfrentó graves problemas de diversa índole: políticos, militares, económicos, internacionales y, sobre
todo, sociales. Para comenzar, la entrada en vigor de la Constitución obligaba a la puesta en práctica de
procedimientos y normas políticas prácticamente desconocidas en el país. Se tenía que empezar a elegir a las
autoridades; asimismo, después de los varios años de lucha armada los poderosos jefes militares debían acatar
a las nuevas autoridades electas, en buena proporción civiles; por último, tenían que empezar a respetarse las
libertades y las garantías individuales.

Carranza tenía que continuar la campaña de pacificación; de lo contrario, varias regiones del país seguirían fuera
de su control. Así, tenía que seguir reduciendo la fuerza de los villistas y zapatistas; de otra parte, tenía que
empeñar serias campañas contra otros grupos rebeldes menores. También se debía combatir a varios grupos
rebeldes denominados genéricamente como ‘contrarrevolucionarios’, entre los que destacaban las fuerzas de
Peláez y Félix Díaz, que operaban en la región petrolera y en la zona central de Veracruz.

Lo generalizado de las campañas militares trajo conflictos políticos, pues si la normalidad constitucional obligaba
a que los militares disminuyeran sus atribuciones, lo estratégico de sus actividades les dio poder, lo que provocó
numerosos problemas con las autoridades civiles, comprensiblemente interesadas en reducir la influencia de
los militares. Por último, las campañas militares agravaron el problema económico que acosaba al país, pues
continuaba la destrucción y el gobierno tenía que destinar gran parte del presupuesto al renglón militar.

El problema era cualitativo además de cuantitativo: el exilio de numerosos hacendados, empresarios,


intelectuales y profesionistas había dejado al país sin la mayor parte de su capital humano. Para colmo, la
Primera Guerra Mundial impidió que fluyeran a México bienes, insumos e inversión extranjera, factores que
pospusieron la reactivación de la economía nacional.

La Primera Guerra Mundial también trajo a Carranza varios problemas diplomáticos mayúsculos, sobre todo
cuando el gobierno estadounidense presionó al de México para que abandonara su neutralidad y apoyara a los
países aliados, o cuando posteriormente se le reclamó su supuesta germanofilia.

En 1920 el país vivió una campaña de sucesión presidencial en la que los candidatos fueron Álvaro Obregón,
distanciado ya de Carranza pero con fuertes apoyos entre numerosos grupos revolucionarios, e Ignacio Bonillas,
un viejo funcionario constitucionalista —en ese momento era embajador en Washington— que gozaba de la
confianza de don Venustiano pero que era desconocido entre los soldados revolucionarios y la opinión pública.
Dado que el Ejército Nacional —Constitucionalista hasta mayo de 1917— era la institución con mayor
organización y fuerza política a nivel nacional, y dado el desnivel en prestigio y popularidad entre Obregón y
Bonillas, para que el grupo carrancista conservara el mando necesitaba acudir a las tácticas imposicionistas. Sin
embargo, dicho grupo estaba escindido y debilitado, sin fuerza militar alguna desde que don Venustiano escogió
a Bonillas sobre el general Pablo González, quien también se consideraba candidato natural a la presidencia.

El problema era mucho mayor que una simple competencia entre dos equipos políticos que aspiraban al mando.
En realidad se trataba del enfrentamiento entre el grupo revolucionario encabezado por un sobreviviente
radicalizado del antiguo régimen, Carranza, contra el grupo de las clases medias revolucionarias, encabezado
por jóvenes políticos y militares sonorenses. No sólo deseaban el poder, sino imponer un distinto proyecto
nacional. Las tácticas imposicionistas principales fueron designar un jefe de operaciones militares procarrancista
en Sonora, intentar dividir al grupo sonorense, para lo cual se invitó a Plutarco Elías Calles al gabinete de
Carranza, y tratar de desprestigiar a Obregón, involucrándolo con las actividades de uno de los rebeldes
contrarrevolucionarios. La respuesta de los sonorenses fue organizar la revuelta de Agua Prieta. La lucha fue
breve y prácticamente incruenta, pues las actitudes procivilistas de Carranza explican que no contara con el
apoyo del ejército, por lo que casi a solas tuvo que huir de la ciudad de México, encontrando la muerte en el
poblado de Tlaxcalantongo.

Este conflicto se caracterizó por el aislamiento en que terminó Carranza y por los numerosos apoyos
conquistados por Obregón. El problema consistió en que según don Venustiano sus diferencias con los villistas,
zapatistas y demás grupos de exrevolucionarios sólo podían resolverse militarmente, mientras que para
Obregón y los demás líderes aguaprietistas la solución era sociopolítica: en lugar de pelear contra ellos, se les
incorporó al nuevo gobierno.

Por lo tanto, debe afirmarse que el Estado posrevolucionario mexicano nació en 1920, y no en 1917, pues sólo
a partir de entonces lo conformaron, con grados distintos de beneficio e influencia, los grupos fundamentales
en el proceso revolucionario. A partir de 1920 asumió el poder una clase media, social y políticamente distinta
al grupo carrancista, sin vínculos ni posturas procedentes del antiguo régimen. El poder de estas nuevas clases
medias dependía de su alianza con los sectores populares del país. Es incuestionable, por lo tanto, que la
Revolución Mexicana fue el acontecimiento nacional más importante del siglo XX, en tanto que su proceso
produjo un nuevo Estado, todavía hoy vigente, dominado por unas clases medias no radicales pero que
entendieron la necesidad de satisfacer los principales reclamos de los grupos populares que habían participado
decisivamente en la lucha revolucionaria.

La Revolución Mexicana fue el primer movimiento social latinoamericano moderno, distinto a las incontables
luchas decimonónicas: su dimensión ya no fue regional sino nacional con repercusiones internacionales, y sus
protagonistas ya no fueron los típicos del siglo XIX —religiosos, militares, caudillos y caciques— sino actores
provenientes de las clases sociales modernas.

La revolución tiene muchas causas, entre ellas la conformación sociohistórica, la crisis del edo porfiriano, el
fracaso de una sucesión pacífica, las aspiraciones de grupos medios y grupos populares contra la oligarquía. Por
el crecimiento económico surgen clases medias y bajas sin movilidad social ni instituciones. Hay tres etapas en
el porfiriato: la consolidación y ascenso al poder, donde construyó el sistema político con una política
conciliadora; la segunda es el perfeccionamiento de la estabilidad y crecimiento económico con inversiones
extranjeras y una estructura vertical; la tercera es la crisis del estado. Aquí estaba el problema de la sucesión,
elige al coahuilense y científico Ramón Corral, rompiendo el equilibrio científico-reyista, esto junto con la crisis
económica de 1907 en EE.UU. que bajó los salarios y subió los impuestos, estos eventos desencadenaron una
crisis social, donde los campesinos pierden sus tierras por haciendas expansionistas y hay falta de empleo por
los que regresan del norte por la crisis. En esta misma etapa se dan las huelgas de Cananea y Río Blanco. Una
crisis cultural también llega en esta etapa, por la recesión estadounidense y las afectaciones a la economía
mexicana, se dejó de confiar en los científicos y se critica al positivismo y la mayoría mestiza reclama su
participación.

Había distintos opositores, sobretodo, por los tintes anticlericales y antidemocráticos de Porfirio Díaz. Estaba la
iglesia con el Rerum Novarum de Leon XIII, los hermanos Flores Magón con su periódico Regeneración con un
toque anarquista. Una posible creciente oposición era Bernardo Reyes, que al ver su poderío empezó a recibir
trabas desde la capital, entonces es mandado a Europa por Díaz y sus seguidores se refugian en el Partido
Nacional Antireeleccionista con Madero.

Madero escribe la sucesión presidencial en 1910 y crea el PNA, con el que hizo 3 giras como parte de su
campaña, se le sumaron reyistas abandonados por su líder y magonistas no tan radicales. Es acusado de incitar
la rebelión y es apresado en San Luis y ganan Díaz y Ramón Corral las elecciones. Madero se va a Texas y escribe
el plan de San Luis, convocando a las armas el 20 de noviembre, pero se basaba en una clase media que no quiso
luchar, además estaba desorganizada la lucha. En el norte comenzaron levantamientos populares y el ejército
federal, por política de Díaz tenía pocos hombres y presupuesto, además Madero tenía la simpatía
norteamericana porque Díaz desconfiaba de ellos después de la invasión a Cuba y les quita concesiones. Es en
mayo de 1911 cuando renuncia Díaz. En este movimiento surgen nuevos líderes, como Pascual Orozco, Pancho
Villa y Emiliano Zapata, participan varios grupos, no todos afines a la ideología de Madero.

Díaz es sustituido por Francisco León de la Barra por los tratados de Cd. Juárez, quien se encarga de la
desmovilización de las fuerzas rebeldes y convocar nuevas elecciones. Madero hace el partido constitucional
progresista PCP con José María Pino Suárez de VP. Las elecciones de 1911 las gana Madero, en el sistema aún
hay conflictos entre el nuevo y viejo régimen. Comienza con la idea de repartir haciendas ineficientes, actúa
como árbitro en los conflictos obreros, crea el Departamento de Trabajo. Hubo huelgas por su tolerancia y sus
reformas dejaron inconformes a todos y hubo 4 movimientos en contra, de parte de Félix Díaz en Veracruz,
Pascual Orozco con el Plan de la Empacadora contra las reformas maderistas, Zapata con el plan de Ayala quería
repartir tierras y Reyes se alza en el Noreste. Se combatió con Huerta al mando del ejército junto con soldados
leales como Villa y Obregón como “irregulares”. EE.UU. se distanció de Madero por no beneficiar a sus
empresas. En 1913 Huerta derroca a Madero. Falló en crear un gobierno alternativo que pudiera alcanzar la
estabilidad.

El gobierno de Huerta era una amalgama de grupos antimadero, tenían el apoyo del ejército, pero EE.UU. no lo
apoyaba con armas. Había 4 frentes opositores: Carranza en Coahuila que convoca el ejército constitucionalista
para restaurar la legalidad usurpada, había clases bajas y medias, las mantuvo adheridos sin ahuyentar a otros
grupos con el Plan de Guadalupe en 1913. El segundo era en Sonora, con Obregón, Calles y De la Huerta, hicieron
alianzas con los grupos populares. El tercero era comandado por Villa en Chihuahua, división del norte formada
por clases bajas. El último era el zapatista en Morelos, que con la llegada de Huerta no ven esperanza del reparto
agrario. Cada uno se sustenta de diferente manera, con la economía local, expropiando bienes o con la emisión
de papel moneda. El norte era la única parte interesada, la demás estaba controlada o era indiferente.
Comienzan el descenso en 1914, tomando ciudad por ciudad, los marines toman Veracruz para impedir un
cargamento de armas alemanas. Al tomar la capital, Carranza no deja entrar a Villa con la promesa de que se
reunirían a discutir términos.

Con los tratados de Teoloyucan en 1914 se liquida el antiguo régimen y entra el constitucionalismo, el cual
debería expandirse al sur y sureste. Cada ejército quería imponer su voluntad, es por esto que se da la
convención de Aguascalientes entre carrancistas, villistas y zapatistas, no se ponen de acuerdo y la convención
se declara autónoma y Villa toma Aguascalientes, mientras que Carranza huye a Veracruz, junto con Obregón.
Los convencionistas nunca tuvieron un líder leal y dependían de la figura de los caudillos, estaban desordenados
y no tenían armas. Toman la CDMX pero no pueden mantenerla por todas las crisis, finalmente en mayo de 1916
se disuelve la convención.

El gobierno de Carranza dejó de necesitar a las clases populares y disminuyó su beneficio. En 1917 se hace la
nueva constitución e inicia el estado posrevolucionario, se buscaba implementar el votar, acatar y respetar. Se
inició el proceso de pacificación, también se buscaba la reactivación económica, pero la destrucción de bienes
y la falta de mano de obra lo dificultaron. México fue presionado por estados unidos para apoyar a los aliados,
en 1917 mandan el Telegrama Zimmermann los alemanes y Carranza rechaza la oferta. En la sucesión de 1920
estaban Bonillas y Obregón, querían desprestigiar al segundo para que continuara el carrancismo, que termina
en la revuelta de Agua Prieta, Carranza huye y es asesinado en Puebla, sube De la Huerta y le deja el puesto a
Obregón.

Crisis del Porfiriato


El estallido de la Rev. Mex. Fue el resultado de varios factores: la específica conformación sociohistórica del país;
la crisis generalizada del Estado porfiriano; el fracaso de una solución pacífica a la sucesión de 1910; las
aspiraciones de los grupos medios y populares, contrarios al régimen oligárquico; y el complejo contexto
internacional de aquellos días.

México sufría una muy desequilibrada estructura agraria, gozaba un notable crecimiento económico. Vio nacer
clases medias y proletariado. El gobierno dictatorial de Díaz resultó inadecuado para representar y representar
sus intereses: dificultó el ascenso de las clases medias y reprimió los principales reclamos obreros. En México la
clase media rural sólo se localizaba en ciertas regiones del norte y del occidente del país. Comunidades
campesinas sufrían un proceso grave y reciente de pérdida de sus tierras.
Varias crisis en la etapa Porfiriana, caracterizada por tres etapas:

La primera por ser el periodo de su ascenso y consolidación en el poder y se apoyó en militares de su total
confianza, fue tolerante con la Iglesia Católica y eso trajo reconciliación nacional. Obtuvo el reconocimiento
estadounidense y el restablecimiento de relaciones diplomáticas con los países europeos.

La segunda etapa se distinguió por el perfeccionamiento de la estabilidad política y por el notable crecimiento
económico. Al sanearse la Hacienda pública con la reducción de los gastos militares y la renegociación de la
deuda externa. Fluyeron las inversiones europeas y estadounidenses. Importantes desarrollos como los
ferrocarriles y el telégrafo. “Poca política mucha administración”. Sin embargo, el crecimiento económico no
podía ser indefinido. Cuando el problema de la sucesión cobro importancia por el envejecimiento de don
Porfirio, este rompió la imparcialidad con sus dos bases de apoyo y eligió como virtual sucesor a un miembro
del grupo “científico” Ramón Corral. El grupo de Bernardo Reyes pasó a ser opositor. Una característica del
sistema de Díaz había sido mantener dos grupos poderosos en cada región: en la esfera económica y en la esfera
política.

La crisis económica tuvo causas estructurales y coyunturales, internacionales y nacionales. El crecimiento fue
desigual y disparejo. La difícil situación repercutió al sistema bancario, cancelo los créditos a industriales y
hacendados y en cambio busco cobrar los adeudos que estos tenían. Esto hizo que muchos industriales
disminuyeran la jornada diaria o el número de días de trabajo a la semana. Se vieron afectados todos los sectores
sociales del país. Muchos empleados que trabajaban en EUA quedaron desempleados y tuvieron que regresar
al país.

El crecimiento urbano-demográfico provocó un aumento en la demanda de productos agropecuarios y cuando


dicha demanda pudo se satisfecha con un extenso sistema ferroviario.

Conflictos en Cananea (1906) y Río Blanco (1907), sus causas de deben buscarse en las restricciones a los
derechos políticos de los trabajadores o en los reclamos nacionalistas contra el número de ventajas de los
trabajadores extranjeros. Estas represiones obreras fueron síntoma de que Díaz había perdido la habilidad como
negociador político.
Desde su ascenso al poder Díaz había dedicado grandes esfuerzos al restablecimiento de relaciones con EUA y
algunos países europeos. A finales del siglo XIX EUA adquirió gran fuerza en el caribe pues Cuba y Puerto Rico
fueron transformadas en protectorado y colonia americana respectivamente. Díaz percibió la amenaza y para
su contrapeso aumento sus relaciones políticas y económicas con Europa y Japón.

Había competencia por el petróleo mexicano entre EUA y GB. Esto fue una de las causas por la cual EUA estuvo
de acuerdo en el movimiento antiporfirista.

El grupo de “los científicos” dejó de ser percibida como congénitamente superior y como única fracción
adecuada para dirigir la vida nacional.

Críticos, oposicionistas y precursores


Aunque el catolicismo defendía la propiedad privada como un derecho natural, comenzó a criticar la injusticia
que dominaba la estructura de la propiedad agraria, así como las inhumanas condiciones laborales imperantes
en la mayoría de las haciendas.

Un importante grupo antiporfirista se dio hacia 1900 con participación de la clase media urbana como:
profesionalistas, periodistas, maestros y estudiantes. Su propuesta era reorganizar el llamado “Partido Liberal”
con objeto de presionar a Díaz para que aplicara dichos principios, anticlericalismo, libertad de expresión,
democracia electoral, separación de poderes, adecuada administración de justicia y autonomía municipal.

Hacia 1903 extendieron sus críticas a “los científicos” y a Bernardo Reyes, como respuesta el gobierno
incrementó la represión y muchos liberales optaron por el exilio en EUA.

Ricardo Flores Magón, cometió un error al convocar a las armas en 1908, decisión que generó nuevas escisiones.
Éste no hizo los preparativos adecuados dentro del territorio nacional; el llamado a la lucha armada estaba fuera
de tono.

El país había entrado en un optimismo democrático en espera de las elecciones de 1910, las
que se prometía serían libres y sin la participación de Díaz. Las preferencias de Díaz por “los científicos”
provocaron que los reyistas, antes leales porfiristas, se convirtieran en uno de los grupos opositores
determinantes. Convencieron a Porfirio que Reyes quería ser su sucesor y que esa no era una buena idea.

Reyes, con dos leyes avanzadas en materia laboral pudo establecer relaciones con el movimiento obrero. La
fama de Reyes creció al mismo tiempo que “los científicos” se desprestigiaban por la crisis económica de 1907
y 1908. Tras la entrevista de Creelman aparecieron grupos que apoyaban a Reyes. Díaz, preocupado, envió a
Reyes comisionado a Europa. La mayor parte de sus seguidores cambió su afiliación a favor de un movimiento
que apenas nacía: el maderista.

De la oposición a la lucha armada


El líder del antirreeleccionismo era Madero. Madero llegó a la conclusión de que se debía crear un partido
político de alcance nacional que se opusiera a la reelección de Díaz. Creo el Partido Nacional Antirreeleccionista.
Hizo 3 giras: una a Veracruz; la segunda a Jalisco, Colima, Sinaloa y Chihuahua; y la tercera a Querétaro,
Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas y Durango. La represión gubernamental provocó la
radicalización del movimiento antirreeleccionista. Como candidato a la presidencia inició otra gira, pero pronto
fue aprehendido. Estando preso tuvieron lugar las elecciones en las que salió vencedor Díaz. Madero se escapó
a los EUA. Redactó el plan de San Luis Potosí en el que se convocaba a la lucha armada para el 20 de noviembre
de 1910. Este llamado no reunían las condiciones adecuadas para una aventura armada, ser conocidos como
maderistas. Este llamado no tuvo buen eco entre los antirreeleccionistas. Durante los primeros meses los grupos
alzados eran pequeños. Madero finalmente penetró el país para asumir el liderazgo de la lucha. Aunado a la
destrucción de las líneas férreas y telegráficas dificultaba su represión.

El ejército había sido castigado presupuestalmente lo que le restó efectividad. Si se agrega la simpatía de las
autoridades norteamericanas por el movimiento maderista podrán comprenderse las concesiones que comenzó
a hacer Díaz (cambió su gabinete, prohibió la reelección y ofreció una revisión de la estructura de la propiedad
agraria. El objetivo era restablecer la paz a cambio del cumplimiento de determinadas demandas políticas. Se
firmaron los Tratados de Ciudad Juárez a finales de mayo de 1911 en el que se aceptó la renuncia de Díaz.

La participación de rancheros norrteños, proletarios agrícolas, ferrocarrileros, mineros, obreros y profesores


rurales, los cuales son muy distintos a las primeras bases del antireeleccionismo y muy poco afines a Madero,
explica la prematura con que éste acordó finiquitar la lucha y desmovilizar y desarmar a los alzados.

La Rev. Mexicana se puede definir como un proceso caracterizado por sus discontinuidades y por su
participación pluriclasista.

El fracaso del liberalismo maderista.


México: Revolución Y Reconstrucción En Los Años 20 (Jean
Meyer)
La revolución mexicana fue iniciada y dirigida en su mayor parte por las clases media y alta del porfiriato. Sin
embargo, hay que tener en cuenta que se concentran varias revoluciones dentro de la propia revolución. Desde
1913 los sonorenses, que constituyen la facción noroeste dentro del movimiento carrancista constitucionalista,
al haber luchado por conseguir el poder político nacional, lo logran finalmente en 1920. Pero al emprender la
gigantesca tarea de intentar controlar algunos recursos nacionales tales como la buena tierra, se sumaron al
descubrir que el centro y sur del país eran bastante diferentes de su lejano noreste. Llegan a la conclusión de
que los campesinos no eran hombres nos verdadero sentido de la palabra, ya que besaban la mano a los grandes
terratenientes en los curas, no comprender la lógica que regía las leyes del mercado, y malgastaban el dinero.

La violencia, tanto el enfrentamiento entre el Estado y la Iglesia, como del insurrección campesina que le siguió
están estrechamente ligada a las profundas diferencias existentes entre los hombres que administraban el
Estado con el fin de modernizarlo y aquellos otros hombres que constituyen en México tradicional. Por este
motivo, los conflictos con las compañías petroleras extranjeras y con iglesia, así como con las organizaciones
laborales, fue mucho más significativos que las insurrecciones militares.

El cambio que se produjo fue más económico que político y más concretamente institucional y administrativo.
Sin embargo, es imposible separar la principal innovación política, la creación en 1929 del partido nacional
revolucionario, de la formación de un Estado poderoso.

El Estado, a pesar de tener una política agresiva, permaneció estructuralmente débil, ya que estaba obligado a
contar con el beneplácito de los hombres fuertes de las regiones.
Emergió una nueva forma de despotismo ilustrado basado en la convicción de la clase dominante mexicana de
que le Estado sabía lo que se debía hacer y necesitaba plenos poderes para poder llevar a cabo su misión.

Sin embargo, el desarrollo del sistema político y la fundación del PNR demostraron que, en un país en proceso
de modernización, debían modernizarse también del poder político. Durante la presidencia de Álvaro Obregón,
de 1920 a 1924, los problemas más importantes fueron principalmente políticos. Éstos incluían las relaciones
con Estados Unidos, el resarcimiento de la autoridad federal sobre un regionalismo reforzado por 10 años de
crisis revolucionaria y la cuestión de la sucesión a la presidencia. Bajo la presidencia de Plutarco Elías Calles, de
1924 a 1928, y durante el maximato, de 1928 a 1934, las consideraciones políticas dejaron de tener prioridad,
cediendo el puesto a las cuestiones económicas y sociales.

Después de 1920 un periodo de paz relativa que fue interrumpido por una insurrección militar diciembre de
1923, pero la pazfue totalmente restaurada en pocas semanas. Durante periodo comprendido entre 1920 y
1924 al gobierno le preocuparon fundamentalmente dos cuestiones: evitar la intervención estadounidense,
para lo cual se buscaba conseguir el reconocimiento diplomático, y la reanudación de los pagos de la deuda
exterior a fin de recobrar el crédito internacional.

Pero la presión de la crisis, primero dentro de México y luego en el resto de mundo, causó el estancamiento de
todas las actividades económicas. Había llegado el momento de retirarse y buscar nuevas soluciones que serían
las puestas en práctica durante la presidencia de Lázaro Cárdenas, de 1934 a 1940.

La presidencia de Álvaro Obregón


Sus principales objetivos fueron la unidad de la reconstrucción nacionales, y gobernó la nación como si se tratara
de un negocio. A pesar de la depresión mundial de la posguerra, el Estado global de la economía a principios de
la década de los años 20 favoreció a Obregón. En aquellos momentos, México era el productor de una cuarta
parte del total del petróleo, lo que garantizó la prosperidad del Estado y posibilitó la financiación de los
importantes proyectos sociales y económicos.

Obregón comprendió cómo utilizar al ejército y a las organizaciones laborales. La CROM reforzada por esta
alianza, pretendía controlar la totalidad del movimiento obrero y en diciembre de 1919 creo un organismo
político, el partido laborista mexicano. El segundo pilar más importante del nuevo régimen eran los agraristas.
El nacionalismo en el común denominador de este sistema triangular ( ejército, sindicatos de trabajadores y
agraristas). El presidente controlaba el sistema por medio de un complejo mecanismo que consistían acudir a
los sindicatos de las milicias rurales buscar ayuda para ponerse al ejército y recurrir al ejército para acabar con
las huelgas.

Las circunstancias determinaron que fuera la Iglesia Católica Romana la que llenara el vacío político existente,
jugando el papel de sustituta de la oposición, lo que llevó, en el último término a la violenta confrontación de
1926 a 1929.

La principal preocupación de Obregón fue la obtención del reconocimiento de su gobierno por los Estados
Unidos. Por su parte, el Departamento de Estado estadounidense exigió al gobierno mexicano como requisito
previo reconocimiento que asumirá la deuda contraída durante el régimen de días, que no aplicará las
compañías petroleras las comisiones del artículo 27 constitucional y que indemnizarán a aquellos
estadounidenses cuyos intereses habían sido perjudicados por la revolución. Obregón abandonó pronto todo
intento de reconciliación hasta 1923, momento que necesito desesperadamente la ayuda estadounidense para
poder resolver una crisis política.

He llamado triángulo de Sonora, grupo compuesto por Obregón, Adolfo De la Huerta y por Calles, permanecía
unido y el sistema funcionaba bien. En 1923, por Obregón declaró que su sucesor sería Calles, hombre poco
conocido a nivel nacional y popular, pero que contaba con el apoyo de la CROM y de los agraristas. Los individuos
descontentos con esta decisión fueron lo suficientemente hábiles como para alejar a De la Huerta de Obregón
y de Calles, con el fin de convertirlo en su candidato, y muy pronto quedó claro que el asunto tan solo podía
resolverse recurriendo a las armas. Obregón se dirigió a los Estados Unidos con el fin de obtener su apoyo en la
crisis. Los acuerdos de la calle Bucareli de agosto de 1923, sellaron la reconciliación mexicano-estadounidense,
pero a condición de que México hiciera importantes concesiones a favor de los Estados Unidos. En medio de
esta coyuntura crítica se llevó a cabo el asesinato de Pancho Villa.

La rebelión militar que estalló en diciembre de 1923 alcanzó una gravedad inesperada. Para obtener el apoyo
de Estados Unidos, Obregón tuvo que conseguir la ratificación por parte del Senado de los acuerdos de Bucareli.
El presidente Coolidge envío inmediatamente a la flota estadounidense para bloquear el golfo en contra de los
rebeldes y entregar a Obregón las armas que sus tropas necesitaban. Al día siguiente se desencadenó la guerra
dentro del propio bando rebelde que estaba a su vez dividido. Obregón se aprovechó de la situación y todos los
líderes rebeldes fueron fusilados.

La crisis de sucesión acabó con los restos liberalismos políticos existentes en México. Calles ganó las elecciones
amañadas. El golpe de Obregón haya sido un éxito. Sin embargo, el costo había sido alto, pues implicó la salida
de José Vasconcelos del Ministerio de Educación.

El programa de Vasconcelos fue exhaustivo: había que promover el desarrollo de las artes para forjar la misión
de impedir que México se convirtiera en otro Texas. Departamento de bellas artes fue el encargado de simular
entusiasmo por la cintura, la música de la canción, mientras que, mismo tiempo, silenciar contactos culturales
con el resto Hispanoamérica. Escuela de muralistas mexicanos surgió a raíz de esta campaña. La partida de
Vasconcelos marcó el fin de esta breve pero brillante etapa en la cual los intelectuales y los artistas aparecen
puestos al servicio del Estado bajo los auspicios del Ministerio de Educación. Dos puntos de vista opuestos en el
mundo cultural: por un lado, el representado por el grupo que apoyaban régimen y que postulaba una cultura
dotada de un cierto contenido social. Por otorgado, el sector que rechazaba la cooperación con el régimen. Con
la desaparición de Vasconcelos, los intelectuales y artistas que le habían secundado perdieron el papel que se
les había asignado.

La presidencia de Calles
Calles estaba tan decidido como Obregón a establecer un programa de desarrollo económico de corte capitalista
y nacionalista. El Estado jugaría una parte importante y de ninguna manera se opondría a los terratenientes del
capital, tanto nacionales como extranjero, a condición de que sirviera a los impresionasen ahí. Éste tipo de
nacionalismo provocó el enfrentamiento no sólo con las compañías petroleras estadounidenses, sino también
con los sindicatos ferroviarios.

Entre los aliados políticos más allegados a Calles, se encontraban en general Amaro y el líder laboral Luis
morales. Por medio de Amaro, que ostentaba el cargo de ministro de la guerra, Calles se embarcó la difícil tarea
de domesticar a la guardia. La CROM, bajo el liderazgo de Morones, ministro de Industria Comercio y trabajo,
sirvió de contrapeso al ejército y al general Obregón. El ex presidente Obregón estaba en el corazón mismo del
sistema político como jefe real y absoluto del ejército. Calles, contrariamente a toda tradición revolucionaria,
tuvo que aceptar las reformas constitucionales hicieron posible la reelección de Obregón como presidente por
un nuevo periodo de seis años.

El asesinato de Obregón por el católico José León Toral, en julio de 1928, al día siguiente de su elección, permitió
a Calles destituir a Morones. La política de la administración de Calles estuvo dominada primero por una grave
crisis de las relaciones entre México y Estados Unidos por causa del petróleo; después por la crisis de reelección
y en tercer lugar, por una crisis de las relaciones Iglesia-Estado.

El conflicto con los Estados Unidos surgió inevitablemente en el momento en el que Calles se negó a refrendar
los acuerdos negociados por Obregón. En 1925 el gobierno mexicano comenzó la ofensiva en contra de las
compañías petroleras. La ley del petróleo redactada por Morones en 1925 se adaptaba meticulosamente a la
constitución y pasaba por alto los acuerdos de Bucareli.

Cuando las compañías apoyadas por el embajador estadounidense reaccionaron violentamente, la actitud de
Morones y de Calles se endureció. Como prueba de ello, en mi 1926 México ofreció ayuda material a los
insurgentes nicaragüenses contra los marines estadounidenses. Sin embargo, la crisis fue resuelta en 1927 y
1928 por medio de un compromiso negociado por el nuevo embajador Morrow. Calles hizo la concesión
deseada, la ley del petróleo no sería retroactiva. Como consecuencia. Y los insurgentes cristeros ni los
conspiradores contra la reelección de Obregón, ni los propios rebeldes podrían contar con apoyo de Estados
Unidos. La disputa con los Estados Unidos se complicó con la crisis interna provocada por Obregón. Obregón no
estaba de acuerdo ni con la política petrolera de Calles y con su política religiosa. el empeoramiento general de
la posición de Calles favoreció a Obregón. En cuanto a relaciones Iglesia Estado, Calles adoptó una política
extremadamente anticlerical la gente respondió violentamente y estalló la guerra de los cristeros.

El anticlericalismo de la facción gobernante fue un legado del racionalismo del siglo XVIII y del liberalismo del
siglo XIX, informado por la ignorancia política. La Constitución de 1917 le otorgó al Estado del derecho controlar
sobre la profesión eclesiástica. Durante la crisis de 1923 y 1924 reapareció el grupo de presión anticlerical entre
los integrantes del ejército y del movimiento obrero. Como contrapartida, los católicos se agruparon en una
organización de lucha, la liga.

En 1926 se aprobó la legislación que transformaba las violaciones religiosas en delitos criminales, y los obispos
respondieron suspendiendo los servicios religiosos. Las negociaciones se prolongaron durante tres años,
mientras sucedía una guerra. Los primeros disturbios fueron espontáneos y se produjeron después de la
suspensión de los oficios religiosos. El país se vio inmerso en un Estado de guerra que absorbió al 45% del
presupuesto nacional.

Los cristeros deben su nombre al gobierno, que los había bautizado así como referencia a su grito de guerra
“viva Cristo rey”. Esta situación llevo al Estado a tratar de lograr un compromiso con la iglesia con el fin de salvar
la situación que iba deteriorándose rápidamente y para evitar que se llevará acabo en otoño la temida alianza
entre los cristeros Vasconcelos, candidato a la presidencia de la República.

Entre el 12 y el 21 de junio y conflicto fue apaciguado de acuerdo al plan trazado por embajador Morrow. La ley
de 1926 permaneció vigente, pero no fue aplicada, Iglesia reanudó los cultos.

El maximato
Álvaro Obregón fue asesinado en 1928. Calles confió la presidencia provisional Emilio Portes Gil. El 1 de
septiembre de 1928, Calles pronunció su testamento político con el quedaba por finalizada la era de los caudillos
y abría la era del Estado institucional, cuya acción inmediata fue la fundación del partido nacional revolucionario.

La elección de 1929 no fue una mera formalidad. Pascual Ortiz se presentó ante el todavía prestigioso
Vasconcelos. El gobierno se había alarmado seriamente ante la posible alianza de los cristeros y Vasconcelos en
las ciudades, ya que en enero de 1929 ambas fuerzas se habían puesto en contacto. El embajador Morrow,
Portes Gil y Calles se apresuraron a restablecer la paz con la iglesia y entonces Vasconcelos no le quedó nada
más que hacer. Las elecciones de noviembre fueron manifiestamente fraudulentas y Ortiz Rubio ganó. Tras
conocer el resultado, Vasconcelos huyó al extranjero, mientras que sus seguidores eran presa del terror.

Calles, sin necesidad reasumir la presidencia, hizo y deshizo, y controlo todos los ministerios. Fue apodado jefe
máximo y de ahí que se llamara a dicho periodo, el maximato. Emilio Portes Gil fue más difícil de manipular. Ha
pasado la historia como responsable de tres decisiones positivas. La conclusión de los arreglos de junio de 1929,
que restauraron la paz religiosa, la concesión de la autonomía de la Universidad de México y la reanudación del
proceso de la distribución de la tierra.

Ortiz Rubio comenzó imponerse a pesar de su timidez. Pero Calles vio la posibilidad de un golpe de Estado y
tomó la iniciativa, obligando Ortiz Rubio dimitir el 3 de septiembre de 1932 y reemplazándolo inmediatamente
por el general Abelardo Rodríguez. El también intentó sacudirse el yugo de su patrón, pero no pudo evitar que
sus ministros siquieran las órdenes de Calles.

La política económica durante el mandato de Calles


Si bien Álvaro Obregón, al igual que Porfirio días, favoreció la consigna mucha administración, poca política,
para Plutarco Calles se podría decir que su consigna fue mucho política económica, ninguna política. El objetivo
prioritario de la política del presidente Calles y de sus expertos técnicos parece haber sido la liberación del país
de la dominación económica extranjera. Este proyecto formaba parte de un programa nacionalista de
modernización persignado desarrollar sistemáticamente las fuerzas productivas del país, mientras que la
estructura del Estado estaba siendo modificada través de una reorganización sistemática del gobierno federal.
Fue un programa del liberalismo clásico cuyos objetivos eran un presupuesto balanceado, la restauración de la
conciencia extranjera la capacidad mexicana para pagar sus deudas y una moneda estable. Pani, Ministro de
Hacienda durante el mandato de Calles, redujo los salarios de los funcionarios del Estado, suprimió
departamentos en cada ministerio e impuso una serie de medidas draconianas. Como resultado de esta política,
hacia 1925 los ingresos presupuestarios excediendo considerablemente sobre los gastos. En 1925 Pani consiguió
renegociar la deuda externa técnica. También pudo llevar acabo un antiguo proyecto, en recrear el banco de
México, con un capital inicial de 50 millones de pesos.

En los sectores minero, petrolífero y eléctrico, no se trató de sustituir la inversión de las compañías extranjeras
por inversión nacional, sino que es intento presionar a las compañías extranjeras para que trabajaran en
beneficio de México. La ley básica de diciembre de 1925 estipulaba formalmente la devolución de la soberanía
nacional sobre el petróleo y el desarrollo industria petroquímica. Sin embargo, esta iniciativa provocó un
enfrentamiento tan serio con los Estados Unidos que el gobierno mexicano tuvo que abandonarla.

A pesar de que varios sectores sufrieron una recesión, parece claro que en términos generales el periodo
comprendido entre 1920 y 1940 fue seguido por un periodo de expansión de la economía. La situación
internacional de México estuvo caracterizada por una mayor penetración extranjera. Entre 1910 y 1929 las
inversiones inglesas y estadounidenses aumentaron.

El período de 1920 a 1925 fue la época dorada para México, debido sus exportaciones de petróleo y de otros
minerales. Sin embargolas exportaciones comenzaron a descender en 1926 y progresivamente todos los
sectores de la economía se fueron viendo afectados. El banco de México se vio obligado a contenerse con
sobrevivir, permaneciendo impotente mientras la depresión se extendía. El programa de obras públicas tuvo
que ser abandonado.

Los ferrocarriles estaban en bancarrota. La crisis económica siguió una crisis financiera y bancaria, ya que tanto
el presupuesto nacional como la ola permanente. El gobierno se vio obligado a suspender el pago de intereses
sobre la deuda externa en agosto de 1928.

La estructura del comercio exterior mexicano no fue alterada por la revolución. El contrario, sus características
tradicionales se acentuaron aún más. México era, ahora más que nunca, un país y productor y exportador de
materias primas. La característica global de la economía mexicana siguió siento una gran dependencia de los
Estados Unidos y de la industria minera. Esta característica se hizo visible a partir de 1926 y la depresión de 1929
vino a confirmar la evidencia. El petróleo fue el primer producto que ocasionó problemas a la economía
mexicana. En 1921 México ocupaba el segundo puesto nivel mundial como país productor de petróleo y el
petróleo representaba el 76% de sus exportaciones. Las compañías extranjeras habían explotado
descaradamente los pozos hasta el límite de su capacidad. Además, los nuevos pozos eran menos rentables y
las compañías, enfurecidas por la nueva política de Morones hacia ellas, transfirieron sus inversiones a
Venezuela.

Con exportación de metales no preciosos es que el país pudo soportar la tensión. Pero en 1926, cuando las
exportaciones de plata se hundieron como resultado de la caída de su precio en el mercado mundial, las
exportaciones de productos agrícolas no fueron ya suficientes para contrarrestar las dificultades financieras. El
capital cayó, la inversión extranjera disminuyó y el déficit en la balanza de pagos alcanzó los 50 millones de
pesos 1926.

Este fue comienzo de la crisis económica de finales de los años 20, que llegó acompañada por el desempleo. Al
mismo tiempo, la guerra de los cristeros destruyó el campo y se convirtió en una pesada carga para el
presupuesto. Finalmente, en 1929, los mercados como los metales no ferrosos y la agricultura, que no se habían
visto afectados anteriormente, sufrieron los efectos de la depresión mundial en toda su intensidad.

El Plan de Aguaprieta tiene éxito. Se va a colocar a Adolfo de la Huerta como presidente interino, con la facultad
de convocar a elecciones, para que subiera a la presidencia Obregón.

De 1920 a 1935, será el grupo de los sonorenses los que dominen el país (Adolfo de la Huerta, Álvaro Obregón
y Plutarco Elías Calles). Son muy importante porque es justo en esa época cuando se va a consolidar el Estado
mexicano. Lo que ellos logran hacer es resolver el problema del poder. Lo que van logrando es resolver cómo el
poder tiene que fluir de una mano a otra, y lo logran a través del PNR.

Además, van a institucionalizar la Revolución

El gobierno de De la Huerta es normalmente minimizado, pero fue muy relevante porque él logró pacificar al
país. Pone fin a las ideas de Félix Días y las de Pascual Orozco. Logra que se elija a Obregón como presidente.

Los objetivos de Obregón eran lograr la unión del país y la reconstrucción nacional.

Obregón venía de un grupo popular, entonces va a entender que para poder gobernar tenía que integrar a los
obreros, campesinos y a la iglesia.

Va a instaurar un sistema triangular:


Obreros
CROM
Luis N. Morones

Corporaciones
aliadas de
Obregón

Campesin
os Ejército

Cuando sube Obregón Estados Unidos pide a cambio del reconocimiento, que los artículos de la constitución de
1917 no fueran retroactivos para los extranjeros, que México asumiera sus obligaciones de la deuda externa,
hacer una comisión mixta para determinas los montos de los daños que la Guerra le había causados a los
Americanos, además de un tratado de amistad.

Obregón lo que va a hacer es tratar de dar señales para negociar con los acreedores de la deuda mexicana, es
decir, los bancos norteamericanos. Primero Obregón negocia con el ICB y con ellos va a renegociar la deuda. Lo
van a lograr con el tratado De la Huerta-Lamont, en 1922. Esto le va a dar credibilidad ante los banqueros,
quienes tienen un peso ante la política estadounidense.

Cuando llegó la sucesión en 1923 las cosas se empezaron a complicar y vio que no había más remedio que
negociar con EE. UU. Obregón quería que su sucesor fuera Calles, pero el ejército quería que el presidente fuera
De la Huerta.
Desde principios de 1923 comienzan fuertes rumores de que está creciendo un grupo opositor en el ejército
que busca que De la Huerta llegara al poder. Por miedo al golpe de Estado, busca el apoyo de EE. UU.

En mayo de 1923, Obregón va a negociar con Estados Unidos en la calle de Bucarelli. Van a derivar en dos cosas:
un acuerdo para crear una comisión mixta que vigilara las reclamaciones de los estadounidenses que se habían
visto afectados durante la Revolución y un acuerdo por el cual se establecía que aquellos empresarios que
hubieran hecho un acto positivo sobre sus territorios petroleros o mineros, no se les aplicaría de manera
retroactiva la constitución de 1917. No es un tratado formal porque aún cuando se firma el acuerdo, los
norteamericanos condicionan el reconocimiento a que el Senado mexicano ratifique los acuerdos de Bucarelli.

Varios Senadores se oponen. Obregón manda a matar a los más radicales y compra a los demás. En enero de
1924 finalmente se da el reconocimiento. Para abril, la rebelión delahuertista es sofocada.

Plutarco Elías Calles llega a las elecciones de forma “amañada”. Con Calles comienza un periodo en el que el
Estado tiene un control absoluto y es el fin del liberalismo político.

Calles aprende de Obregón que tiene que controlar al ejército de algún modo, que necesita de Estados Unidos,
entiende que hay que controlar el sindicalismo, necesita también la sumisión del Congreso al Ejecutivo. Entonces
Calles va a pensar que para tener controlados a todos lo que tiene que hacer es crear un partido único y oficial
que controle y aglutine. Su lema era “unidad por el hierro y por el fuego”, lo que quiere decir que no iba a
aceptar oposición alguna.

Lo que Calles empieza a estructurar es el federalismo burocrático y la modernización autoritaria y


centralizada. Entonces, se va a apoyar sobre todo en Morones y en el militar Joaquín Amaro.

El enfoque principal será reactivar la economía y lo va a lograr. Logra que haya estabilidad monetaria, que
empiecen a fluir los créditos, se crea el Banco de México con Gómez Morín y se crea una gran cantidad de
infraestructura.

Es a partir de 1926 que Obregón comienza a cabildear para que haya una reforma constitucional. Lo logra, a
pesar de la presidencia de Calles.

Calles, le dijo a Morones que era el momento de redactar la ley reglamentaria sobre los recursos del petróleo,
que sale en 1925. Esta no tomaba en cuenta los acuerdos de Bucarelli, pues decía que todos aquellos que habían
sido propietarios de terrenos petrolíferos debían cambiar sus títulos de propiedad por concesiones
gubernamentales. Además, esta concesión iba a durar 50 años a partir del primer acto positivo.

Fall va a pedir que se invada hasta San Luis Potosí. No se hace porque los empresarios convencen al presidente
de que si se invadía México nadie iba a pagar los préstamos que los empresarios le habían concedido al país.

Una vez consolidado el estado posrevolucionario, después de Carranza gobernaron los sonorenses. México es
un estado capitalista y son importantes los conflictos con las organizaciones (petróleo, iglesia y CROM), se
necesitaban cambios institucionales y administrativas, el gobierno es el que unía las piezas alrededor del PNR.
Se dio un despotismo ilustrado que no aceptaría oposición.

Obregón, de 40 años, era un militar que buscaba la unión y reconstrucción. Se encuentra con una economía
favorecida por el petróleo, con lo que financia proyectos sociales, esto se ve en el apoyo a José Vasconcelos en
la educación. Había un sistema triangular controlado por el presidente, manejando el equilibrio entre ellos y
haciendo contrapeso a su poder, estos son: Ejército, CROM, y Agraristas. Obregón buscó el reconocimiento de
EE.UU. pero pedían concesiones absurdas, entre ellas reconocer la deuda de Díaz y no aplicar el artículo 27. Otro
triángulo en el gobierno es el sonorense, con Obregón, Calles y Adolfo de la Huerta. El segundo fue el elegido
como sucesor, por lo que se separa de la Huerta y ante esta posible revuelta se firman los acuerdos de Bucareli
en 1923 para ser reconocido por EE.UU., entonces se levanta de la Huerta, que es reprimido y comienza una
purga de insurrectos. En el 24 gana Calles y se va Vasconcelos, quien había impulsado el desarrollo cultural
mexicano junto con la educación general. Aunque estaba Calles, era bien sabido que Obregón aún metía mano
en las decisiones gubernamentales.

Con Calles subió de tono el autoritarismo, quien no estuviera de acuerdo era aplastado. Buscaba un programa
capitalista y nacionalista, todo debía ir de acuerdo a los intereses de la nación, con los oponentes era desafiante.
Joaquín Amaro estaba al mando del ejército y Luis N. Morones de la CROM. En este periodo Obregón quiere que
se permita la reelección no inmediata y que el periodo sea hasta por 6 años. En las elecciones de 1928 gana
Obregón, pero un día después es asesinado. Niega los acuerdos con EE.UU. y apoya a Nicaragua ante la
ocupación estadounidense, lo que genera malas relaciones; Dwight Morrow evita la crisis. También de 1926 al
29 se dio la guerra cristera que, ante la política anticlerical de Calles, se levantaron los miembros católicos
exigiendo su derecho a profesar su religión, surge aquí la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Católica,
una vez más en 1929 Dwight Morrow propone un trato para calmar las cosas.

Al ser asesinado Obregón, sube Emilio Portes Gil en el 28 a la presidencia, es en este periodo cuando se funda
el PNR. Se convocan elecciones para 1929 y Calles quiere que esté Pascual Ortíz Rubio, pero Vasconcelos es un
gran opositor y se rumora una alianza con los cristeros, por lo que en el 29 se reestablece la paz y gana Ortíz
Rubio. Al tener presidentes serviles, Calles hizo lo que quiso con las secretarías y una vez que Rubio no quiso
cooperar, lo hizo renunciar y puso a Abelardo L. Rodríguez hasta 1934. Este periodo de 1928 a 1934 es conocido
como el Maximato.

Calles buscaba liberar a México de la dominación de la economía extranjera. Con Alberto Pani en la SHCP se
reactivó la economía y se hicieron instituciones como el Banco de México. Se hicieron obras públicas en el
ámbito de las comunicaciones. Se forzó a que las compañías trabajaran en beneficio de México. Dese el 25 se
sintió una crisis que hizo que se abandonaran proyectos y vino la crisis cuando las exportaciones dejaron de
cubrir a las importaciones, las exportaciones de petróleo bajaron por la sobreexplotación de pozos y las
empresas se van a Venezuela, por lo que el capital fue huyendo y se devaluó el peso. Los sonorenses hicieron
un estado moderno y acabaron con los cabecillas insurgentes, unieron al país en un partido en el 29. Se crearon
instituciones e infraestructura.
Manifiesto a la nación (Enrique Gorostieta)
Era un jacobino contratado por los cristeros para dirigirlos. Habla de que la causa es noble por la que luchan,
por eso han ganado y de cómo el embajador quiere hacer un trato, pero eso significaría una traición a la causa.
La liga es la que une a los fieles en la causa, aunque no haya un líder. Se expresó en un plebiscito con más de 2
millones de firmas las reformas que se quieren, pero no son reconocidas por los tiranos. Se pide que se utilice
la constitución de 1857 sin las leyes de reforma y lo estipulado en el plebiscito, aludiendo a que la constitución
está hecha por los anhelos del pueblo. Tiene el lema: Dios, Patria y Libertad. Su grito es: ¡Viva Cristo Rey!, ¡Viva
la Virgen de Guadalupe!

En el 19 Carranza sospecha de Zapata y lo embosca en Chinameca. En el 20 Carranza quiere a un civil en el


gobierno, como Bonillas, pero con el plan de Agua Prieta suben los sonorenses. En el periodo interino, De la
Huerta logra pacificar al país y tener el control del ejército, en el 20 llega Obregón. Se hacen confederaciones y
sindicatos y al frente de la CROM se pone a Morones. Se hacen redes clientelares, son deudas corruptas que se
pagan con lealtad, esto con tal de controlar la cadena. Los campesinos se juntan en la CNC. Al reconocer el art.
27, gringos no reconocen a Obregón, quien se gana la confianza de los bancos al comenzar a pagar la deuda con
el acuerdo De La Huerta-Lamont en 1922 para que sirvieran de cabildeo sobre el presidente norteamericano.

Obregón quiere a Calles para poder manipularlo, pero de la Huerta tiene el ejército, entonces en el 23 se avecina
una revolución por parte de De la Huerta y se busca el reconocimiento de EE.UU. En el 24 Calles gana y con el
lema “Unión por el hierro o por el fuego” inicia el control absoluto del estado. Siguen con purgas de traidores,
relaciones con EE.UU. y querer controlar sindicatos, en el 29 se crea el PNR para institucionalizar la revolución.
La maniobra es una modernización autoritaria, centralismo burocrático y absolutismo político. Gómez Morín
hace el BM para apoyar la infraestructura y el desarrollo económico. Morones impulsa en 1925 la ley del
petróleo en la que extranjeros que hubieran hecho un acto positivo debían cambiar la propiedad a nombre de
concesión por 50 años, en el 26 Morrow negocia la concesión perpetua, pero esto enojó a los estadounidenses.
En 1928 gana Obregón, pero es asesinado en La Bombilla por León Toral, Calles declara el fin de la era de los
caudillos. Emilio Portes Gil es interino en ese año y en el 29 se hace el PNR, en el 29 sube Ortíz Rubio, renuncia
en el 32 y sube Abelardo L. Rodríguez hasta 1934, cuando se declara acabado el Maximato.
México: 1930- 1946 (Alan Knight)
A pesar de los cambios importantes en la sociedad y política mexicanas, el resultado de la Revolución seguía sin
estar claro. Creció el control ejercido por el Estado sobre la sociedad civil, y con el patrocinio por parte de Calles
del nuevo partido oficial, PNR, en 1929, dicho control continuaba siendo desigual y a veces tenue.

Antecedentes del cardenismo


La institucionalización política del maximato fue acompañada del crecimiento de los conflictos sociales y
polarización ideológica, encontrándose aquí la génesis del cardenismo. La ascensión y dominación del
cardenismo involucra el proyecto nacionalista y radical que afectó fundamental a la sociedad mexicana,
representando la última gran fase reformadora de la Revolución. Hacia 1940, se presenció el debilitamiento de
su política, eliminación de sus cuadros políticos, ascensión de nuevos líderes entregados a otros proyectos.

El cardenismo culminó la Revolución Social. Otros lo han presentado como un intermedio dramático y radical
dentro del proceso revolucionario. Pero se hace hincapié en la construcción del Estado, el corporativismo y el
desarrollo capitalista.

El cardenismo tuvo sus orígenes en dos tendencias socioeconómicas que se cruzaron con dos crisis políticas. El
cardenismo recuerda la Revolución de 1910. Pero también fue fruto de la depresión y conflictos sociales, así
como de replanteamientos ideológicos. La segunda tendencia se compara con lo ocurrido en el conjunto de
América Latina. El cardenismo nació de sucesivas crisis políticas: asesinato de Obregón en 1928, formación de
PNR, batalla por control del partido y el gobierno que culminó con la lucha entre Calles y Cárdenas.

Los acontecimientos demostró la consolidación paulatina del régimen nacional como el poder personal de
Calles. El callismo creció en número a consecuencia de los efectos de la depresión y la contracción económica
desde 1926. México fue relativamente afortunado, ya que el oro, plata y petróleo no sufrieron una caída tan
extrema de la demanda. La industria manufacturera pudo beneficiarse de la imposibilidad de importar. La
depresión estimuló de esta manera un proceso de industrialización de sustitución de importaciones.

La militancia popular se hizo más acentuada a medida que la economía fue reactivándose. Cárdenas subió al
poder en el momento en que los efectos de la depresión retrocedían (1934). La elite política respondió a la
depresión de distintas maneras, produciendo una polarización en el PNR. Para Calles y los veteranos, los
acontecimientos recientes invalidaban el modelo existente de desarrollo capitalista. Había que mejorar el
modelo y restringir anomalías, como la agricultura ejidal. En 1930, Calles declaró que la reforma agraria había
sido un fracaso, ya que el ejido fomentaba la pereza; el futuro estaba en la agricultura capitalista de propiedad
privada. Otro factor que alarmó a Calles fue la agitación obrera, ya que había que tomar medidas severas para
limitar las huelgas. Calles continuó con el tema anticlerical, así como el papel de la enseñanza como medio de
transformación revolucionaria.

Cárdenas se daba cuneta que una generación alcanzaba la madurez política, mostrándose más desilusionada
con la Revolución de tipo sonorense. Rechaza la ideología anticlerical, liberal y conservadora en lo social. Se
inspiraba en modelos extranjeros (New Deal o la planificación económica de la Unión Soviética). A partir de
1930 se introdujeron normas reformistas e intervencionistas. En 1933 salió un Plan Sexenal, que contenía
elementos de nuevo planteamiento que exigía una nueva generación de tecnócratas, políticos e intelectuales.
El plan recalcaba el papel del Estado intervencionista y necesidad de que los mexicanos fueran quienes
explotaran los recursos de México. Pero las ideas nuevas coexistían con los viejos cuadros políticos que
impedían poner en práctica medidas radicales.
El aumento de paros laborales reflejaba tanto la radicalización de la política nacional, como la creciente
complejidad de la organización de la clase trabajadora. En 1929, Fidel Velásquez formó la Cámara de Trabajo.
En 1933, la CROM se dividió cuando Vicente Lombardo Toledano rompió con el liderazgo de Morones. Con
otros grupos contrarios a la CROM se creó al Confederación General de Obreros y Campesinos de México.
También los comunistas formaron un nuevo frente obrero, la Confederación Sindical Unitaria de México
(CSUM). En 1935, la línea oficial del partido impulsaba a la CSUM Y PCM hacía la formación de un frente común
con fuerzas progresistas.

Resucitó el espectro del agrarismo, que había Estado apagado hacia 1910-1915. Hacia 1930, la movilización
local campesina se empezó a dar, aunque no tardó en fracasar, tanto en Veracruz como en Michoacán. La lucha
anónima asó a ser perceptible, relacionándose directamente con la lucha por el poder nacional.

La ruptura
Calles resultó incapaz de adaptarse a los cambios del clima político, incluso señaló el sano ejemplo de los Estados
fascistas. En la izquierda, la amenaza de un nuevo maximato, de represión, incluso de un desplazamiento hacia
el fascismo engendró un gran deseo de solidaridad que complementó la línea oficial que dictaba Moscú. En el
periodo 1934-1935, México fue tierra fértil para el frente populismo. El sector empresarial temía al activismo
de los trabajadores. Había muchos políticos callistas en el Congreso, el parido, la CROM y los gobiernos de los
Estados, hombres cuyo futuro político estaba hipotecado con el del jefe máximo. Se aconsejó que se buscara
una solución de compromiso, arguyendo que el enfrentamiento podía llevar a la guerra civil y destruir la
estabilidad política. Calles podía desestabilizar la nueva administración, pero representaba un grave riesgo para
la obra de su vida. En cuanto a Cárdenas, si rechazaba una fórmula satisfactoria para ambas partes, tendría que
buscar el apoyo de la izquierda.

Así, Cárdenas destituyó a varios ministros del gabinete que eran callistas. Hubo una leve purga en el PNR. El
ejército planteaba un problema más difícil, pero Cárdenas logró obtener su apoyo. Cárdenas se propuso
refrenar el anticlericalismo extremo que caracterizó al callismo y que era su rasgo más odiado. Después de una
leve tregua entre la Iglesia y el Estado en 1929, el anticlericalismo oficial revivió en 1931. La política educativa
hacía hincapié en la educación socialista, irritando la sensibilidad de los católicos. El presidente combatía la
religión el fanatismo y no la religión por si misma.

Por otro lado, se dio un creciente conflicto entre las clases sociales. El presidente parecía alentarlo fomentando
el apoyo de las masas y utilizando una retórica radical, pero su gobierno respondía a las demandas en las
medidas que las iniciaba. El desmoronamiento de la CROM anunció un activismo político más militante por
parte de la clase trabajadora.

La reforma agraria
La reforma agraria fue la política clave del régimen en 1936-1937. Sirvió la para la integración nacional y el
desarrollo económico. La reforma fue también una respuesta a las reivindicaciones populares, que se sostenían
ante la oposición oficial en los estados donde el agrarismo se consideraba sospechoso desde el punto de vista
político: Sonora, Chiapas y Veracruz. Cárdenas no concebía el ejido como una estación de paso hacia el
capitalismo agrario, sino como la institución clave que regeneraría el campo y fomentaría el desarrollo nacional.
El ejido sería el campo de formación política de un campesinado culto y dotado de conciencia de clase.

La nueva generación política procedía del centro, por lo tanto, mostraba mayor simpatía por los intereses de los
campesinos.
Mientras que otros regímenes latinoamericanos recurrían a la reforma política, movilización proletaria y al
nacionalismo económico para dar respuesta a las presiones de 1930, el gobierno mexicano fue el único que
sumó a estas respuestas una amplia reforma agraria. Los recursos se encauzaron hacia la agricultura, provisión
de créditos agrícolas y creación del Banco Nacional del Crédito Ejidal. Se creó el núcleo de la Confederación
Nacional Campesina (CNC) en 1938.

Las clásicas reivindicaciones proletarias coexistían con reiteradas peticiones de tierras. En 1936, Cárdenas
decretó una amplia reforma en virtud de la cual las tierras de regadío y las de secano se entregaron a unos
treinta mil campesinos.

El éxito del experimento dependía de las circunstancias, de la demanda de algodón y suministro de agua,
además del respaldo político. Aunque se prestó atención a La Laguna, para 1941, subió un nuevo gobierno que
le dio un cambo inmediato en el orden de prioridades. Los ejidos divididos en parcelas empezaron a sustituir a
los colectivos y se introdujo un sistema de pagos basadas en incentivos. Las reformas cardenistas fueron fruto
de una improvisación apresurada, ya que necesitaba tiempo para dar resultado. Se había repartido la tierra
disponible entre demasiados beneficiarios, entre los que había numerosos inmigrantes que no residían en la
Laguna. Debido al aumento de la población, los ejidos de la Laguna ya no podían dar sustento a las familias que
se hacinaban en ellos. El mercado fomentó a una división, mientras que el gobierno la permitía. La reforma de
la Laguna fomentó precedentes que se siguieron en otras partes: Mexicali, Sonora, Michoacán y Yucatán. La
reforma ofreció al gobierno central el medio de introducirse en la política del sureste. Pero no tardaron en oírse
las quejas de corrupción y opresión burocrática. El problema principal era la situación del mercado exterior. La
socialización de una industria dependiente fue desde el principio una muestra poco brillante de colectivización.

La reforma quedó interrumpida, se dividieron los grandes ejidos colectivos; el banco ejidal y los caciques aliados
a él pasaron e ejercer el control corrupto sobre el sector ejidal. El sistema colectivo tendía a producir la
estratificación interna entre los beneficiarios con plenos derechos y los proletarios o semiproletarios. El
resultado fue un traspaso masivo de recursos que cambió profundamente el mapa sociopolítico de México. A
corto plazo, la reforma no sólo mejoró el nivel de vida y amor propio de los campesinos, sino que provocó un
desplazamiento de equilibrio político y dio a las organizaciones campesinas un breve momento de poder
condicional.

Educación Socialista
Se dio al maestro el papel de portador de valores seculares y nacionales. En el campo de la educación el Estado
activo ya existía. Narciso hazlos fomentó la laicización de la enseñanza (art. 3). El Plan Sexenal incluía un
compromiso deliberadamente ambiguo, pero significativo, con una educación que se basaba en la doctrina
socialista que sostenía la Revolución Mexicana.

La educación superior se encontraba ante el desafío del socialismo. Lombardo Toledano abogaba por que la
universidad se adhiriera a la nueva ideología materialista. A pesar de las luchas y huelgas estudiantiles, los
liberales conservaron su precario control. Una facción izquierdista, integrada por profesores y estudiantes
protagonizó un golpe interno y alineó la Universidad Nacional con la política oficial de signo socialista. El
gobierno pudo regularizar sus relaciones con la universidad.

En el ámbito de la educación rural, lo que importaba era el contexto social. Continuó el crecimiento del número
de escuelas rurales. El maestro debía ayudar al campesino en la lucha por la consecución de tierra y al trabajador
en su demanda de salarios que marcaba la ley. El maestro rural respondió a las demandas reales.

Las tasas de alfabetización mejoraron y se intensificó el papel nacionalista e integrador de la escuela.


Sindicatos y nacionalizaciones
De 1935-1936 las huelgas fueron más numerosas en México que en Estados Unidos, afectando todas las
industrias básicas en México. La protesta de los trabajadores contra las compañías extranjeras podía presagiar
la intervención y la expropiación por parte del gobierno. Si los empresarios eran incapaces de evitar la parálisis
industrial, el Estado intervendría. Los conflictos laborales proporcionaron un instrumento contra los enclaves
extranjeros. La organización sindical hizo progresos que culminaron con la formación de la nueva central, la
Confederación de Trabajadores de México (CTM). El gobierno adoptó una actitud intervencionista ante las
relaciones laborales.

Bajo Cárdenas se llevaba el apoyo activo a los sindicatos contra las empresas, tanto como el apaciguamiento del
conflicto industrial. El régimen nunca perdió de vista las realidades económicas. La empresa privada era
abrumadoramente hostil al cardenismo por las promesas hechas al proletariado.

El objetivo de la política laboral de Cárdenas era la maduración gradual de la clase trabajadora como entidad
organizada, unificada, responsable y organizada, de tal modo que no exigiera demasiado a una economía
subdesarrollada que acababa de salir de recesión. Cárdenas concebía los bloques y clases organizados en el
campo económico como las bases de la política.

La formación de la CTM, los experimentos con el control obrero y la educación socialista y la exhortación
constante servían a una visión lejana y optimista: una democracia obrera que diera cuerpo a las virtudes
cardenista del trabajo arduo. Tras el ocaso de la CROM, el proletariado se mostraba combativo pero
fragmentado. Sin embargo, la coincidencia de la campaña contra Calles con una rápida recuperación económica
brindó la oportunidad de reagruparse. La CTM empequeñecía a la Confederación General de Trabajadores,
como a la CROM, aunque esta sobrevivió. Otras dos barreras que impidieron la hegemonía de la CTM las erigió
el Estado: el sindicato de funcionarios, la Federación de Sindicatos de trabajadores al Servicio del Estado, al que
se le impidió afiliarse y se protegió al campesinado del abrazo de la CTM. Aunque la CTM siguió conservando
cierta influencia residual en el campo, sus líderes no pudieron hacer nada contra la decisión oficial.

La ideología de la CTM experimentó una rápida mutación. Durante la lucha contra Calles, las partes que la
constituían habían recalcado su independencia de los partidos o las facciones. A medida que la CTM fue
obteniendo subvenciones y locales oficiales, sus dirigentes se percataron de las virtudes de la colaboración.
Alegaron tres razones para colaborar: necesidad de derrotar a los restos del callismo, de organizar un frente
común contra el imperialismo y de construir un frente popular contra el fascismo. Lombardo Toledano, después
de respaldar a Cárdenas en 1935, ahora quería reforzar la alianza, haciendo hincapié en la responsabilidad
nacional de la clase trabajadora y en la amenaza del fascismo.

Por otro lado, los comunistas seguían mostrándose activos en las luchas agrarias, locales y en sindicatos clave,
como los ferroviarios.

Los lombardistas dependían de gran número de pequeños sindicatos y federaciones y su falta de fuerza
industrial hacía que la colaboración con el gobierno resultara atractiva. La fuerza de los comunistas residía en
los grandes sindicatos industriales que se inclinaban hacia el sindicalismo apolítico. En 1937, los comunistas se
encontraron excluidos de puestos clave, formando un frente obrero unido y abandonando el CTM. Volvieron,
ante la presión de Moscú, ante una CTM mejor controlada. El PCM contribuyó a formar un mantenerla coalición
cardenista.
El fomento por parte de Cárdenas de la organización de la clase obrera bajo la tutela del Estado afectó a dos
casos claves: ferrocarriles y el petróleo, en los cuales se expropió y reorganizó de forma fundamental a empresas
que eran total o parcialmente de propiedad extranjera.

El petróleo tenía un papel importante en la economía nacional. El Plan Sexenal preveía la creación de una
compañía petrolera estatal, Petróleos Mexicanos (PEMEX), y la explotación de nuevos campos, ya que las
compañías petroleras parecían reacias a emprenderla porque estaban más interesadas en la bonanza
venezolana.

El acuerdo de Calles-Morrow (192() protegía la posición de las compañías, pero después de 1934, con el Plan
Sexenal y PEMEX, este Estado de cosas parecía deshacerse. Cárdenas no simpatizaba con las compañías
petroleras. Expuso su intención de obligarlas ajustarse a las necesidades nacionales tal como se formulaba el
Plan Sexenal, aunque no se buscaba la expropiación per se. Mientras la política cardenista relativa las
inversiones extranjeras era pragmática, el petróleo era un caso especial, ya que representaba un símbolo de
identidad d e independencia de la nación, representando las compañías petroleras un imperialismo. La lucha
entre capitalista y trabajadores era un importantísimo factor autónomo que contribuía a que los resultados
fueran imprevistos.

Los petroleros tenían la reputación de ser independientes y combativos, cosa que se intensificó con la creación
del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana en 1935. Se presentaron a las compañías
unas exigencias que se consideraban absurdas, por su amenaza a las prerrogativas gerenciales como a la
viabilidad económica. Los trabajadores se consideraron en huelga. El arbitraje gozaba del favor tanto de la CTM
como desgobierno, que ejercieron presión que se llegara a un acuerdo y se evitaran más trastornos económicos.
Se criticó a las compañías por su condición de enclaves monopolísticos. Cuando la Junta de Conciliación y
Arbitraje aceptó las recomendaciones de la comisión, las compañías recurrieron a la Corte Suprema y cuando
ésta falló contra ellas, volvieron a hacer caso omiso de la sentencia. La tercera opción fue la nacionalización del
petróleo, siendo un objetivo de largo plazo. En marzo de 1938, Cárdenas habló a la nación, enumerando los
pecados de las compañías y anunciando su expropiación. Los mexicanos acudieron en defensa de la causa
nacional, aprobando la postura patriótica del presidente y admirando su machismo personal. La CTM pareció
abarcar a toda la población. El PNR se reunió para celebrar su tercera asamblea nacional y se convirtió en el
nuevo Partido de la Revolución Mexicana.

Aunque las compañías tenían más poder que los terratenientes, se sobreestimó su poder. Las compañías
estadounidenses y británicas sacaron fondos de México, boicotearon las ventas de petróleo mexicano. La
confianza del mundo vaciló, se agotaron los créditos y bajó el peso, puesto que Estados Unidos suspendió
temporalmente las compras de plata mexicana. La reforma económica cardenista se llevó a cabo en
circunstancias extremas.

Se constituyó PEMEX basándose en la colaboración conjunta del gobierno y del sindicato. Con la expropiación,
había cambiado el estatus fundamental de la industria. Por su parte, los trabajadores echaban la culpa a los
problemas heredados, pidiendo autonomía obrera. Hubo una modesta mejoría en la situación comercial de
PEMEX en 1940.

Los problemas de política exterior


Con la expropiación del petróleo, el furor diplomático y las repercusiones económicas que provocó y el comienzo
de la guerra (mundial), las relaciones exteriores adquirieron importancia central para el régimen. Fue la guerra
civil la que atrajo más atención. La llegada de León Trotski dio un ejemplo de la imparcialidad de Cárdenas, pero
también reflejó la influencia de la guerra a nivel nacional. La guerra civil ayudó a definir las alineaciones políticas
durante el periodo anterior a las elecciones de 1940.

Con la expropiación del petróleo, empeoraron las relaciones de México con Estados Unidos. El acercamiento
Calles-Morrow correspondía con el Cardenismo y su relación con el New Deal, así como con la política del “buen
vecino” de Roosevelt.

El gobierno estadounidense respaldó el boicot de las compañías, exigió una indemnización, interrumpió las
conversaciones relativas a un tratado comercial y suspendió las compras de plata. La respuesta de Gran Bretaña
provocó una ruptura diplomática.

Roosevelt reconoció que México tenía derecho a expropiar, descartó el recurso ala fuerza y procuró mitigar el
daño que habían sufrido las relaciones entre Estados Unidos y México.

Grupos conservadores y fascistas se decantaron por la causa del Eje y criticaron la colaboración militar con
Estados Unidos. Los incentivos para luchar eran pocos y el nuevo servicio militar traía recuerdos del Porfiriato.
Hasta se vio a Alemania como víctima internacional, antítesis del comunismo y fuente de antisemitismo.

Presidente

Concamin
CNOP Partido (industria)
(pueblo) (aglutinador)

Concanaco
CNC (comercio)
(campesinos)
CTM FSTSE
(obreros) (burócratas)

Obregón y Calles, a través de esta estructura, logran institucionalizar la sucesión y lograr la paz interna.

Se institucionaliza la corrupción.

Cárdenas era de izquierda pero también apoyaba al capitalismo. Fomentó la mejora de ciertas industrias
estratégicas como el agua, las minas, el petróleo y la electricidad. Impulsó a la burguesía y al mismo tiempo
tenía la parte social.

Esta es la época en la que se consolida la imagen del charro mexicano. Las películas mexicanas proyectan a la
hacienda, el indígena, el obrero…
Los dos grandes proyectos de cárdenas fueron: la educación socialista y la reforma agraria. La expropiación
petrolera no fue un proyecto, sino algo que se dio debido al momento histórico.

La idea de una educación socialista era, primero que nada, combatir el fanatismo. El maestro, para Cárdenas, es
un verdadero líder social del pueblo que lo ayuda a liberarse.

Se necesitaba una nueva generación de técnicos, por lo que Cárdenas crea el Instituto Politécnico.

Se creó una secretaría para la reforma agraria. Lo que quiso hacer fue un verdadero reparto de tierras. El Estado
expropiaba de acuerdo a la constitución de 1917 y estas tierras las repartía entre grandes comunidad e
campesinos. Esto se hacía bajo la figura del ejido, que son tierras expropiadas de las que se concede el usufructo
a una persona o comunidad, más no la propiedad. Esto quiere decir que no se pueden vender ni heredar.

Al principio tuvieron mucho ímpetu, pero luego la corrupción hizo que no funcionaran. A la larga, la reforma
agraria no fue lo que debió haber sido.

La expropiación petrolera no estaba planeada. En el plan sexenio estaba sólo contemplada la creación de
PEMEX, pero no se hablaba de una nacionalización. Ante los altibajos políticos de México y el miedo de los
extranjeros de la aplicación del artículo 27, muchos empresarios estaban explotando el petróleo en Venezuela
y no en México. Cárdenas se molesta porque la tierra inactiva ni favorecía a México.

En 1936 se va a crear el sindicato de los trabajadores petroleros de la república mexicana. Gracias a esto, los
obreros van a poder empezar a exigir mejores condiciones laborales. En 1937, este sindicato escribe un pliego
petitorio pidiendo a aumentos salariales. Las empresas se negaron a dar esos aumentos y entonces en mayo de
1937vino la huelga, pero fue una huelga corta porque Cárdenas entró como intermediario. Cárdenas manda a
hacer un estudio que demostraba que las empresas iban en contra del interés nacional. A pesar de esto, las
empresas no quisieron pagar los salarios altos. La Suprema Corte de Justicia falló a favor de los obreros, pero
los extranjeros no le quisieron hacer caso a la SJ. Fue ahí cuando Cárdenas decidió que no podía permitir que
las empresas no acatarán las órdenes del máximo órgano judicial del país. Es ante esta situación que el 18 de
marzo de 1938, Cárdenas se dirige a la nación anunciando la expropiación.

Fue la máxima expresión de unidad nacional. Por esto sigue siendo un símbolo histórico de nacionalismo, pues
significó hacerle frente al “enemigo natural”.

Gran Bretaña, Francia, Holanda y EE. UU. rompen relaciones y en EE. UU. piden que se invada. Pero los alemanes
decidieron acercarse a México para pedir que le vendiera el petróleo, y ya se sabía que Alemania estaba alineada
con Japón y que este último estaba dominando el Pacífico. Además, Roosevelt ya había concebido la política del
“buen vecino”, porque se da cuenta de que ante una contienda en Europa era imperativo estar en buenos
términos con los vecinos del Sur. Algo que peligra en Estados Unidos es el fascismo, por eso cuando llegan los
petroleros a pedir la intervención, Roosevelt se niega. Roosevelt les dice que van a tener que respetar la
soberanía de México. Reconoce por primera vez la doctrina Calvo y la Doctrina Estrada. Así, para 1944 se llegó
a un acuerdo de un pago.

En otra circunstancia internacional, probablemente hubieran invadido al país.

Es la primera vez que se pone el interés nacional estadounidense por encima del de los empresarios
estadounidenses.
Los Años Dorados (Eric Hobsbawn)
La revolución económica
No fue hasta que se hubo acabado el gran boom, durante los turbulentos años 70, cuando los historiadores
empezaron a darse cuenta de que el mundo había atravesado una etapa histórica realmente excepcional. Le
buscaron un nombre: los 30 años gloriosos. La edad de oro.

Existen varias razones por las que se tardó tanto en reconocer el carácter excepcional. Para los Estados Unidos
apenas supuso la prolongación de la expansión de los años de la guerra, que fueron de una benevolencia
excepcional para el país. Su comportamiento durante los años dorados no fue tan impresionante como los otros
países, que partían de una base de mucho menor.

La recuperación para la guerra era la prioridad absoluta de los países europeos y de Japón, y a los primeros años
posteriores a 1945 midieron su éxito simplemente por la proximidad a objetivos fijados con el pasado. En los
estados comunistas la recuperación también representaba la superación del miedo a la revolución social. En
cualquier caso, los beneficios materiales del desarrollo tardaron hacerse sentir.

El arma secreta de una sociedad opulenta popular, el pleno empleo, no se generalizó hasta los años 70, cuando
el índice medio de paro se situó en el 1.5 por ciento. En resumen, no fue hasta los años 70 cuando Europa acabó
dando por sentada su prosperidad.

Resulta ahora evidente que la edad de oro correspondió básicamente a los países capitalistas desarrollados, que
representaban alrededor de tres cuartas partes de la producción mundial y más del 80% de las exportaciones
de productos elaborados. Otra razón por la que se tardó tanto reconocer lo limitado de su alcance fue porque
en los años 50 el crecimiento parecía ser de ámbito mundial con independencia de los regímenes económicos.
De hecho, en un principio parecía como si la parte socialista recién expandida del mundo llevara la delantera.

De todos modos, en los años 70 se hizo evidente que era el capitalismo, más que el socialismo, el que se estaba
abriendo camino. Pese a todo, la edad de oro fue un fenómeno de ámbito mundial, aunque la generalización de
la opulencia quedará lejos del alcance de la mayoría de la población mundial. Sin embargo, la población del
tercer mundo creció a un ritmo espectacular.

Los años 70 y 80 volvieron a conocer las grandes hambrunas, pero durante las décadas doradas no hubo grandes
épocas de hambre, salvo como resultado de la guerra y de locuras políticas. De hecho, al tiempo que se
multiplicaba la población, la esperanza de vida se prolongó una media de siete años. Eso significa que la
producción de alimentos aumento más deprisa que la población.

Mientras tanto, el problema de los países desarrollados era que producían unos excedentes de productos
alimentarios tales que ya no sabían qué hacer con ellos y en los años 80 decidieron producir bastante menos, o
bien inundar el mercado, compitiendo así con el precio de los productores de países pobres.

El mundo industrial se expandió por doquier, por los países capitalistas y socialistas y por el tercer mundo. El
mundo del socialismo real adquirió enormes sectores industriales. En el tercer mundo el asombroso desarrollo
de los llamados países recientemente industrializados se produjo después de la edad de oro, pero en todas
partes de países dependientes la agricultura disminuyó de forma notable.
Hubo un efecto secundario de esta extraordinaria explosión: la contaminación del deterioro ecológico. Durante
la edad de oro apenases dijo nadie en ello. Al final, como de costumbre, se produjo un desplomo. La edad de
oro, al igual que épocas anteriores de expansión, terminó con un colapso inmobiliario y financiero.

Se produjo una reestructuración y una reforma sustancial del capitalismo, y un avance espectacular de la
globalización e internacionalización de la economía. El primer lugar, produjo una economía mixta que facilitó a
los estados la planificación y la gestión de la modernización económica además de incrementar muchísimo en
la demanda. Al mismo tiempo, el compromiso político de los gobiernos con el pleno empleo y con la reducción
de las desigualdades económicas dio pie por primera vez a la existencia de un mercado de consumo masivo de
artículos de lujo que ahora pasarían a considerarse necesarios. El segundo factor multiplicó la capacidad
productiva de la economía mundial al posibilitar una división internacional del trabajo mucho más compleja y
minuciosa.

La duración del capitalismo y el avance de la internacionalización de la economía fueron fundamentales. Gran


parte de la industrialización estas décadas consistió en la expansión a países de las viejas industrias basadas en
las viejas tecnologías.

Puede que las principales innovaciones que empezaron a transformar el mundo nada más acabar la guerra fue
en el campo de la química y de la farmacología. Su impacto sobre la demografía del tercer mundo se vio de
inmediato. Sus efectos culturales tardaron algo más en dejarse sentir, pero no mucho, porque la revolución
sexual de occidente de los años 70 y 60 se hizo posible gracias a los antibióticos que parecía para ver eliminado
el principal peligro de la promiscuidad y gracias a la píldora anticonceptiva.

No cabe duda que el capitalismo fue deliberadamente reformado, en gran medida por parte de los hombres
que se encontraban en situación de hacerlo en los Estados Unidos y en Gran Bretaña en los últimos años de la
guerra. La experiencia de entreguerras y sobretodo la gran depresión habían sido tan catastróficas que nadie
podía soñar en regresar a los tiempos anteriores a las alarmas antiaéreas. Si la memoria económica de los años
30 no hubiera bastado para iniciarles a reformar el capitalismo, los riesgos políticos mortales en caso de no
hacerlo eran evidentes para todos los que acababan de luchar contra la Alemania de Hitler y se enfrentaban a
la perspectiva del comunismo y del poderío soviético avanzando hacia el oeste a través de las ruinas de las
economías capitalistas que no habían funcionado.

Había cuatro cosas que los responsables de tomar decisiones tenían claras. El desastre de entreguerras, que no
había que permitir que se reprodujese en ningún caso, se había debido en gran parte a la disfunción del sistema
comercial y financiero mundial y a la consiguiente para compartimentación del mundo de economías nacionales
en imperios con vocación autárquica. El sistema planetario había contado de estabilidad en otro tiempo gracias
a la hegemonía de la economía británica y de su divisa. Esa responsabilidad sólo podía asumir los Estados Unidos
y el dólar. En tercer lugar, la gran depresión se había debido al fracaso del mercado libre sin restricciones. A
partir de entonces había que complementar el mercado con la planificación de la gestión pública de la economía,
o bien de actuar dentro del marco de las mismas. Finalmente, por razones sociales y políticas había que impedir
el retorno del desempleo masivo.

En cuanto a los partidos socialistas y a los movimientos obreros importantes después de la guerra, encajaban
perfectamente con el nuevo capitalismo reformado, porque en aspectos prácticos no disponían de una política
económica propia, a excepción de los comunistas.

La izquierda tuvo que fiarse de que una economía capitalista fuerte y generadora de riqueza financiaría sus
objetivos. Determinados objetivos políticos como el empleo, la contención del comunismo, la modernización,
costaban de prioridad absoluta y justificaban una intervención estatal de la máxima firmeza. Durante unos 30
años existe un consenso entre los pensadores y responsables de tomar decisiones. Todos querían un mundo de
producción creciente con un comercio internacional expansión, empleo, industrialización y modernización.
Todos estaban dispuestos a conseguirlo mediante el control y la gestión de economías mixtas, y asociándose
con movimientos obreros organizados, siempre que no fueran comunistas.

La revolución social (1945-1990)


La palabra clave fue la pequeña preposición después, usada generalmente en su forma latina, desde hace varias
generaciones, para delimitar el territorio mental de la vida del siglo XX. El mundo se ha convertido en post
industrial, post imperialista, post moderno, post estructuralista, post marxista. Éstos prefijos indicaban el
reconocimiento oficial de una defunción.

La novedad de esta transformación estribaba en su tan extraordinaria rapidez como en su universalidad. El


cambio social de mayor alcance de la segunda mitad de este siglo es la muerte del campesinado. Lo que pocos
hubiesen podido esperar en los años 40 era que para principios de los 80 ningún país situado al oeste del telón
de acero tuviese una población rural superior al 10%, salvo Irlanda. El acontecimiento realmente extraordinario
fue el declive de la población rural en países con una evidente falta de desarrollo industrial. En América Latina,
el porcentaje de campesinos que redujo a la mitad. Sólo quedó un bastión agrícola: Turquía, donde la población
rural a mediados de los 80 seguía teniendo la mayoría absoluta. Sólo tres regiones del planeta siguieron
dominadas por sus pueblos y sus campos: el África subsahariana, el sur y sureste del continente asiático, y China.

Lo extraño de este silencioso éxodo en masa del terruño en la mayoría de los continentes, y aún más en las islas,
es que sólo en parte se debió al progreso de la agricultura. Se logró evidentemente gracias a un salto
extraordinario la productividad con un uso intensivo de capital por agricultor. Su aspecto más visible era la
enorme cantidad de maquinaria que los campesinos de los países ricos y desarrollados tenían. Visibles fueron
los logros de la agronomía, la cría selectiva y la biotecnología.

En regiones pobres del mundo la revolución no estuvo ausente, aunque fue incompleta. Sin embargo, en
conjunto, los países del tercer mundo y parte del segundo mundo dejaron de alimentarse a sí mismos, y no
producían los excedentes alimentarios exportables que serían de esperar en el caso de países agrícolas.

Cuando el campo se vacía se llenan las ciudades. El mundo de la segunda mitad del siglo XX se organizó como
nunca. Ya a mediados de los años 80 el 42% de su población era urbana y, de no haber sido por el peso de las
poblaciones rurales de China y La India habría sido mayoritaria. Paradójicamente, mientras el mundo
desarrollado seguía estando mucho más organizado que el mundo pobre, sus propias grandes ciudades se
disolvían tras haber alcanzado su apogeo a principios del siglo XX.

Curiosamente, el viejo mundo y el nuevo convergieron. La típica gran ciudad del mundo desarrollado se convirtió
en una región del centro, situados generalmente alrededor de una zona administrativa o de negocios.

Al mismo tiempo, la descentralización se extendió al irse desarrollando los distintos barrios o complejos
residenciales suburbanos sus propios servicios comerciales y de entretenimiento, sobre todo gracias a los
centros comerciales periféricos de inspiración norteamericana. En cambio, la ciudad del tercer mundo, aunque
conectada también por redes de transportes públicas, no podía evitar estar dispersa y mal estructurada.

Casi tan drástico como la decadencia y caída del campesinado fue el auge de las profesiones para las que se
recitaban estudios secundarios y superiores. La enseñanza general básica era, desde luego, algo en lo que se
aspiraba en la práctica la totalidad de los gobiernos. La alfabetización efectuó grandes progresos, la demanda
de plazas de enseñanza secundaria y superior se multiplicó extraordinariamente, al igual que la cantidad de
gente que había cursado o estaba cursando estos estudios. Este estallido se dejó sentir sobre todo en la
enseñanza universitaria, hasta entonces tan poco corriente que era insignificante desde el punto de vista
demográfico.

En realidad, hasta los años 70 resultó que los estudiantes se habían convertido, tanto nivel político, social, en
una fuerza mucho más importante que nunca, pues es 1968 las revueltas del radicalismo estudiantil hablaron
más fuerte que las estadísticas.

A primera vista, resulta curioso que la fiebre universitaria fuera menos acusada de los países socialistas, pese a
que estos se enorgulleciesen de su política de educación de las masas. El extraordinario crecimiento de la
enseñanza superior se debió a la demanda de los consumidores, a la que los sistemas socialistas no estaban
preparados para responder. Era evidente para los planificadores y los gobiernos que la economía moderna exigía
muchos administradores, maestros, y técnicos que antes había todavía que formarlos. Esta multitud de jóvenes
con sus profesores eran un nuevo factor tanto en la cultura la política. Los jóvenes, al desplazarse podían
comunicarse ideas y experiencias más allá de las fronteras con rapidez y seguridad. Tal como revelaron los años
70, no sólo eran políticamente radicales y explosivos, con de eficacia única a la hora de dar expresión racional
internacional al descontento político y social. En países dictatoriales, solían ser el público colectivo ciudadano
capaz de promover acciones políticas colectivas.

El motivo por el que en 1968 no fue la revolución y nunca pareció que pudiera hacerlo, fue que los estudiantes
no podían hacerla solos. Su suspicacia política descansaba sobre su capacidad de actuación como señales y
detonadores de grupos muchos mayores. Después de 20 años de mejora sin paralelo para los asalariados en
economías de empleo, la revolución era lo último que pensaba de las masas proletarias.

Tras el fracaso de los grandes sueños de 1968, algunos estudiantes radicales intentaron realmente hacer la
revolución por su cuenta formando bandas armadas terroristas, pero, aunque estos movimientos recibieron
mucha publicidad, rara vez tuvieron incidencia política seria. Donde amenazaron contenerla fue suprimido
rápidamente en cuanto a las autoridades se decidieron de actuar en los años 70, mediante la brutalidad extrema
y la tortura en las guerras sucias de América del Sur, obedientes sobornos y negociaciones por debajo de la mesa
en Italia. Los únicos supervivientes significativos de estas iniciativas eran los terroristas vascos de la ETA Y
sendero luminoso en Perú.

Los grupos de jóvenes, aún no asentados en la edad adulta, son del foco tradicional del entusiasmo, el alboroto
y el desorden. Sin embargo, esto se explica porque colectivos de jóvenes que estaban a las puertas de un futuro
mucho mejor que el de sus padres se sentían atraídos por el radicalismo político. En realidad, un tanto
porcentaje de los estudiantes no era así como así no que prefería concentrarse en el título que les garantizaría
el futuro.

El simple estallido de las cifras estudiantiles indica una posible respuesta. La consecuencia mediata y directa fue
una inevitable atención estas masas de estudiantes de primera generación que de repente invadían las
universidades es que no estaban preparadas para esta afluencia. Además, a medida que una proporción cada
vez mayor desde grupo de edad fue teniendo la oportunidad de estudiar, ir a la universidad dejo de ser un
privilegio y las limitaciones que impone a los jóvenes adultos crearon malestar. El resentimiento contra una
clase de autoridades, las universitarias, se hizo extensivo a todas las autoridades, y eso hizo que los estudiantes
se inclinaran hacia la izquierda.

Este colectivo estudiantil se encontraba en una situación incómoda con respecto al resto de la sociedad. No
tenían un lugar concreto en el interior de la sociedad, ni unas estructuras de relación definidas con la misma. El
descontento de los jóvenes no era menguado por la conciencia de estar viviendo unos tiempos que habían
mejorado asombrosamente. Los nuevos tiempos eran los únicos que los jóvenes habían conocido. Al contrario,
creían que las cosas podían ser distintas y mejores.

El efecto inmediato de la rebelión estudiantil europea fue una oleada de huelgas de obreros en demanda de
salarios más altos y mejores condiciones laborales.

La prosperidad y la privatización de la existencia separaron lo que la pobreza y los espacios públicos habían
unido. No es que los obreros dejaran de ser reconocibles. Fue más bien que ahora la mayoría tenía a su alcance
una cierta opulencia. Entre los límites superior e inferior del mercado de artículos de alta tecnología de lujo que
surgió entonces solo había una diferencia de grado.

En resumen, el pleno empleo y una sociedad de consumo dirigido a un mercado auténticamente de masas con
lo cual la mayoría de la clase obrera de los antiguos países desarrollados muy por encima del nivel en que sus
padres o ellos mismos habían vivido, en el que el dinero se gastaba sobre todo para cubrir las necesidades.
Además, varios acontecimientos significativos dilatan las grietas surgidas entre los distintos sectores de la clase
obrera, aunque eso no se hizo evidente hasta el fin del pleno empleo, durante la crisis económica de los 70 y
80, y hasta que se hicieron sentir las presiones del neoliberalismo sobre las políticas de bienestar y los sistemas
corporativistas relaciones industriales que habían cobijado sustancialmente a los elementos más débiles de la
clase obrera.

Los situados en los niveles superiores de la clase obrera se ajustaron más fácilmente a la era moderna de
producción de alta tecnología y su posición era tal, que en realidad podían beneficiarse del mercado libre. La
vieja división victoriana entre los respetables y los indeseables resurgió. Así pues, los trabajadores cualificados
se convirtieron en partidarios de la derecha política, y más aún debido a que las organizaciones socialistas y
obreras siguieron comprometidas con el propósito de redistribuir la riqueza y de proporcionar bienestar social,
especialmente a medida que la cantidad de los necesitados de protección pública fue en aumento. El éxito de
los gobiernos de Thatcher se basó en el abandono del partido laborista por parte de los trabajadores cualificados
Al mismo tiempo las migraciones en masa provocaron la diversificación étnica y racial de la clase obrera, con los
consiguientes conflictos en su seno. Cada grupo de inmigrantes solía encontrar un hueco dentro de la economía
que acababa monopolizando.

Ante la escasez de mano de obra, los nuevos inmigrantes ingresaron en el mismo mercado laboral que los
nativos, y con los mismos derechos, excepto en países en donde se les marginó oficialmente al considerarlos
trabajadores inferiores y temporales. En ambos casos se produjeron tensiones.

En resumen, mientras que, en la época de formación de los movimientos y partidos obreros clásicos, todos los
sectores obreros podían asumir que las mismas políticas, estrategias y reformas institucionales los beneficiarían
a todos, más adelante la situación dejó de ser así.

La revolución cultural
La revolución cultural de fines del siglo XX debe entenderse como el triunfo de los individuos sobre la sociedad.
O como la ruptura de los hilos que hasta entonces habían imbricado a los individuos en el tejido social.

Las instituciones a las que más afectó el nuevo individualismo moral fueron la familia tradicional y las iglesias
tradicionales de occidente, que sufrieron un colapso en el tercio final de este siglo. Las consecuencias morales
de la relajación de los lazos tradicionales de familia fueron más graves, pues la familia no era solo un mecanismo
de auto perpetuación, sino también un mecanismo de cooperación social. Como tal, había sido básico para el
mantenimiento tanto de la economía rural como de la primitiva economía industrial.
Pero un motivo aún más poderoso era que el mercado no proporciona por sí la confianza. Para eso se necesita
el poder del Estado o bien los lazos familiares. Era justamente esos vínculos ye su solidaridad de grupos no
económicos lo que estaba siendo erosionado, al igual que los sistemas morales que los sustentaban. El viejo
vocabulario moral de derechos y deberes, pecado y virtud, ya no podía y traducirse al nuevo lenguaje de la
gratificación deseada. La incertidumbre y la imprevisibilidad se hicieron presentes.

El drama de hundimiento de tradiciones y valores no radicaba tanto en los inconvenientes materiales, porque
estos se podían sustituir con el estado de bienestar. Radicaba en la desintegración tanto del antiguo código de
valores como de las costumbres y usos que regían el comportamiento humano.

Conforme avanzaron los años 80 se hizo patente que esa ruptura afectaba también a la economía capitalista.
Adam Smith dio por sentado “el hábito de trabajo” como uno de los móviles esenciales de la conducta humana.
El capitalismo había triunfado porque no solo era capitalista. La maximización y la acumulación eran condiciones
necesarias pero no suficientes.
México 1946- 1970 (Peter Smith)
En estos años pueden identificarse tres fases históricas diferentes: en primer lugar, un periodo de definición y
consolidación del sistema contemporáneo, desde mediados de los años 40 hasta finales de los 50. En segundo
lugar, una época de dominación y hegemonía, desde finales de los 50 hasta principios de los 70. En tercer lugar,
un periodo de tensión del sistema y de poder menguante desde mediados de los 70 hasta finales de los 80.

Panorama de la economía, la sociedad y la política de la posguerra


Durante los últimos 100 años economía mexicana ha experimentado dos transiciones fundamentales, una
basada en la exportación de productos básicos y otra que se caracteriza por la industrialización de sustitución
de importaciones. La primera fase siguió a la consolidación del poder político bajo Porfirio Díaz. Díaz abrió el
país a las inversiones extranjeras y reforzó los vínculos comerciales de México con el mundo exterior. Además
de plata y oro, México empezó a exportar minerales industriales, productos de la ganadería, azúcar y fibras. La
producción de petróleo empezó justo después de 1900 Y en el decenio de 1920 México ya era uno de los
principales proveedores de petróleo del mundo. Sin embargo, estalló la revolución y se cobró un elevado tributo
humano. Luego llegó la depresión mundial.

Los líderes mexicanos cambiaron entonces de política. En vez de confiar en el comercio exterior, con lo que el
país era vulnerable a las tendencias económicas de otras partes, empezaron a favorecer la industrialización. El
Estado además asumió un papel activo en la economía. El presidente Lázaro Cárdenas expropió compañías de
petróleo de propiedad extranjera en 1938 y las puso bajo el control de Pemex. La Segunda Guerra Mundial dio
mucho ímpetu reciente desarrollo industrial de México.

El gobierno aprovechó estas condiciones para poner en práctica diversas medidas proteccionistas. Juzgadas de
acuerdo con algunos patrones, las medidas mexicanas para sustituir Importaciones tuvieron un éxito clamoroso.
A estos resultados se les llamó el Milagro Mexicano, combinación ejemplar de progreso económico y estabilidad
política en una región del mundo en vías de desarrollo. Sin embargo, México encontró límites en el proceso de
industrialización de sustitución de importaciones. El progreso fue claramente menor en el sector de bienes de
capital. A consecuencia de ello, expansión industrial de México continuó adquiriendo cantidades considerables
de productos importados, los cuales sólo podían pagarse por medio de las exportaciones.

Una segunda desventaja era fruto de la escasez de capital a largo plazo. Algunos empresarios locales
consiguieron financiar una buena parte del desarrollo industrial. Asimismo, el Estado mexicano tuvo un papel
dirigiste, concediendo créditos. El capital extranjero constituyó otra fuente de fondos. Otra solución consistía el
obtener fondos en el mercado internacional de créditos. De esta forma la deuda continuó aumentando y alcanzó
casi los 100,000 millones antes de 1987.

Una tercera consecuencia fue el desempleo generalizado. Sector industrial de la nación era más intensiva en
capital que trabajo, los incrementos de la producción tendían a hacer fruto de las inversiones en máquinas y
tecnología en vez de ver el resultado de la contratación de trabajadores. Por estas razones, la política de la Isi
condujo a la distribución progresivamente desigual de la renta nacional. Un resultado final de la estrategia
mexicana de sustitución importaciones fue que el sector industrial de la nación se hizo ineficiente y poco
competitivo. Al tener asegurados los mercados nacionales y verse protegidos de la competencia extranjera, por
fabricantes mantuvieron los costes bajos y los beneficios altos, haciendo solo inversiones mínimas para renovar
y modernizar sus instalaciones.

Los costos asociados inherentes a la Isi empezaron a cobrarse su tributo en los primeros años del decenio de
1970. Entonces el país encontró petróleo. Mientras el precio internacional del petróleo continúa subiendo,
México descubro nuevas inmensas reservas y recuperó rápidamente su condición de productor importante.
Esto no sólo realzó la posición internacional del país, sino que también proporciona a las autoridades estatales
una enorme inesperada cantidad de divisas y permitió que el gobierno se embarcará en un programa grande
escala de gastos públicos cuya finalidad era mitigar las limitaciones del desarrollo de la Isi

Así pues, la bonanza del petróleo abrazo temporalmente la idea de efectuar cambios estructurales en economía.
Sin embargo, cuando el auge del petróleo se deshizo a principios de los años 80, el gobierno intentó afrontar la
crisis adoptando una política encaminada a liberalizar la economía nacional y promover la exportación de
productos manufacturados. Ello obligaría a abandonar antiguos supuestos, A modificar las relaciones entre
Estado y el sector privado y a renovar las instalaciones industriales de la nación.

Algunos analistas han dicho que en la medida en que hubo un milagro mexicano, puede que esté tuviera lugar
en el sector agrícola. En el plazo de 10 años esta situación sufrió un retroceso. En 1975 México importaba el
10% de los cereales que consumía y en 1983 importaba aproximadamente la mitad. Los alimentos empezaron
a escasear para algunos sectores de la población y cada vez que la desnutrición afecta a cerca de 40 millones de
mexicanos. Este hecho revela una crisis Nacional de Agricultura y significaba que México tenía que dedicar
capital que podría usarse para otros fines, tales como inversiones que crearan puestos de trabajo.

A partir del decenio de 1960, el gobierno mexicano permitió que los precios reales de los productos básicos
experimentaran un descenso a largo plazo, política que a corto plazo favoreció a los consumidores de la clase
trabajadora, pero que a la larga perjudicó la producción agrícola. Los créditos iban a parar a las grandes
empresas y la agroindustria se hizo con el control de grandes extensiones de tierra. Los ejidos tenían tierra de
calidad menor y menos acceso a créditos y tecnología; también tendían a concentrarse menos en los cultivos
de lujo para la exportación que en los alimentos básicos destinados al mercado nacional.

Es posible que el problema no radicara en los ejidos, sino en sus recursos e incentivos. El crecimiento económico
y el desarrollo industrial en el periodo de la posguerra surtieron un efecto profundo en la estructura social de
México. Uno de los rasgos más evidentes de este cambio fue una tendencia a la urbanización. Al escasear la
tierra y los puestos de trabajo en el campo, los campesinos abandonaban sus poblados para ir en busca de
sustento o trabajar en las ciudades. La Ciudad de México se convirtió en una de las mayores metrópolis de la
tierra.

Es evidente que la transformación económica surtió un efecto importante en la estructura social de México. La
clase media había crecido hasta representar aproximadamente el 17% del total. El crecimiento demográfico se
aceleró mucho a partir del decenio de 1940 y a finales de los años sesenta México tenía una de las tasas de
crecimiento demográfico más altas del mundo, alrededor del 3.6% anual. Casi la mitad de la población tenía
menos de 16 años. Una de las ramificaciones políticas de este crecimiento demográfico ha sido la debilitación
de los vínculos con el pasado. La demografía impedía el mantenimiento de la continuidad entre generaciones.
Estos fenómenos sociales y demográficos manifestaban importantes variaciones regionales. El sur había
recibido menos privilegios y estaba menos desarrollado. El norte se encontraba en el otro extremo del espectro
económico. Cuna de la empresa privada, Monterrey pasó a ser el segundo centro industrial de la nación. Sin
embargo, todos los sectores de la sociedad mexicana acusaron la influencia de la cultura popular
estadounidense. México experimentó un proceso ininterrumpido de americanización que hizo más apremiante
la necesidad de proteger la identidad nacional.

México ha tenido un régimen autoritario pragmático y moderado en vez del tipo celosamente represivo que
apareció en el Cono Sur; un sistema inclusivo, dado a la cooptación y a la incorporación; un sistema institucional
en lugar de un instrumento personalista; unos líderes civiles, el lugar de gobernantes militares y, al parecer tenía
resuelto uno de los problemas más difíciles que se plantean en los regímenes no democráticos: la sucesión del
ejecutivo y la renovación de la élite.

El poder ejecutivo reside en la cumbre. El presidente mexicano gobierna durante un periodo de 6 años y durante
ese tiempo tiene la autoridad suprema; pero cuando termina su periodo, deben abandonar el cargo. La selección
del presidente es la decisión más importante de la vida nacional, el presidente saliente desempeña un papel
central en la selección de su sucesor y la revelación del que sería el nuevo presidente provocaba una inmediata
y unánime declaración de apoyo por parte de los miembros de la élite política. Las elecciones se han visto
dominadas con regularidad por el PRI. Los partidos de la oposición han sido fragmentados, débiles, aunque su
potencial ha crecido con el paso del tiempo. Estos partidos proporcionaron al régimen un leal discernimiento
parlamentario. Sus líderes aceptaban escaños en el congreso, hacían pactos frecuentemente con el PRI y con su
mera existencia reforzaban la pretensión gubernamental de contar con el apoyo popular y de tener una
autoridad legítima.

En el decenio de 1970 aparecieron partidos menos colaboracionista, pero a mediados de los años 80 todavía no
planteaba una seria amenaza electoral para el régimen. Fuera de la estructura del partido había movimientos
terroristas. Los medios represivos Y las campañas contra las guerrillas por parte de las unidades del ejército y la
policía aplastaron sin piedad las rebeliones armadas.

Uno de los aspectos más extendidos del sentimiento popular era la apatía. En conjunto, el pueblo mexicano
tendía percibirá su gobierno como algo distante, elitista y servidor de sus propios intereses.

El sistema político mexicano también poseía flexibilidad. Aun siendo demasiado pesado por la parte de arriba,
el PRI estaba organizado en torno a tres sectores distintos: una para los campesinos, uno para los trabajadores
y uno del dominado sector popular, para casi todo el resto de la población. La estructura proporcionaba al
menos representación simbólica a amplios estratos de la sociedad mexicana y contribuye a explicar la
aceptación pasiva, aunque no la aprobación entusiasta, que gozaba del régimen entre la masa de la población.
Cuando aparecían señales de descontento, los gobernantes de México solían cooptar a los líderes de las masas
proporcionándoles puestos públicos, con lo cual ensanchaban todavía más la base de apoyo del sistema. Y cada
10 años más o menos el sistema pasaba por un periodo de auto examen que a menudo conducía a la reforma.
La estructura de poder en el México del periodo que nos ocupa era una serie entrelazada de alianzas o pactos.
La coalición que gobernaba el país contaba con tres segmentos separados: el Estado, el sector privado local y el
sector extranjero.

Existía un consenso muy arraigado que hacía que hacía que la estructura de poder permaneciera intacta: México
seguiría una senda capitalista del crecimiento económico, se requería que se controlara a las masas populares,
el Estado debía interpretar un papel dominante de esta organización y el Estado y los empresarios podrían
competir aun en pos de relativa superioridad. La economía mixta el estado asumía varias tareas: protegía el
sistema capitalista, dictaba las reglas para el desarrollo y participaba como el mayor de los empresarios.

Al frente del Estado había una élite política que a su vez contenía tres grupos identificables. Una consistía en los
técnicos, cuerpo de burócratas muy bien preparados. El segundo grupo lo formaban los políticos, veteranos que
ascendían en la jerarquía del PRI y cuya base institucional nacía de puestos electorales. El tercer grupo consistía
en el ejército profesional. Los militares mexicanos se mantuvieron discretamente el segundo plano durante el
periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, pero en ningún momento dejaron de cumplir funciones
importantísimas como perseguir a los guerrilleros y supervisar las elecciones difíciles.

El régimen político mexicano contaba con el apoyo de tres grupos sociales principales. Destacaban de forma
especial la clase media, el estrato relativamente privilegiado en gran parte urbano que recibía muchos de los
beneficios del crecimiento económico. Se daba una importancia simbólica especial a las masas del rural, sobre
todo al campesinado. Cada grupo constituía 1 unidad independiente dentro del PRI, que proporcionaba una
salida institucional para la extensión de los intereses de los sectores al mismo tiempo que tenía controlados a
dichos grupos. A tal efecto revestía especial importancia mantener a los obreros y los campesinos separados
unos de otros, con lo cual si pedía que se formara condiciones de la clase subordinada. El mantenimiento del
régimen dependía igualmente de los trabajadores urbanos.

A lo largo del tiempo se hizo evidente que la estabilidad política de México dependía de tres condiciones
principales. En primer lugar, equilibrio entre los grupos constitutivos. La segunda condición era que continuase
la distribución de recompensas materiales que a su vez serán posibles gracias a las pautas a largo plazo de
crecimiento económico. Este tipo de coalición populista requería una corriente interrumpida de pagos y la
capacidad que tenía el estado de efectuarlos dependía de la marcha de la economía nacional. Así pues, el
régimen mexicano necesitaba crecimiento económico: entre el Milagro Mexicano y el mantenimiento de la
estabilidad política existía una relación simbiótica y dialéctica. La tercera condición para la estabilidad era el
cultivo de una relación estable con Estados Unidos, una especie de distensión bilateral.

A partir del decenio de 1940 las relaciones de México con Estados Unidos presentaron tres rasgos permanentes.
El primero fue la asimetría: Estados Unidos era un país más extenso, más fuerte y más rico que México, y lo
había sido desde principios del siglo XIX. La negociación entre iguales era imposible: Estados Unidos ejercería
siempre una influencia en México mucho mayor de la que México pudiera ejercer de ellos. El segundo rasgo era
el de los conflictos. La tarea de las autoridades mexicanas era representar los intereses nacionales provocar una
respuesta excesivamente de activa por parte de Estados Unidos. El tercer rasgo era las limitaciones diplomáticas:
las negociaciones entre los dos gobiernos no podían resolver de modo definitivo todos los asuntos bilaterales
clave.
En su mayor parte, desde mediados de los años 40 hasta mediados de los 80 los líderes mexicanos lograron
satisfacer estos tres requisitos. Alimentaron la idea del equilibrio de los grupos constitutivos apoyaron el avance
hacia el crecimiento económicos; y mantuvieron una relación apropiadamente ambigua con Estados Unidos. El
resultado de sus esfuerzos fue tan notable como raro: un régimen político estable bajo la égida de los líderes
civiles.

1946-1958
Al finalizar la segunda guerra mundial México mantenía unas relaciones excepcionalmente buenas con Estados
Unidos. En 1941, al aproximarse es el conflicto, el presidente Franklin Delano Roosevelt había instado a las
compañías petroleras aceptar una solución negociada de la nacionalización de 1938. En 1942 México declaró la
guerra al eje y de que el mismo año el gobierno firmó con Washington acuerdo comercial que abría los mercados
estadounidenses a los productos de México y los acuerdos sobre mano de obra migratoria en virtud del cual
braceros mexicanos trabajaría de los ferrocarriles y en las granjas estadounidenses y en otros sectores. La guerra
también había fomentado el desarrollo industrial. Aparece otra clase empresarial apoyada y protegida por el
Estado, así como el esbozo debo una moderna clase media.

Con todo, gran parte de la sociedad mexicana conservó su tradicional carácter rural e inmóvil. La llegada a la
presidencia de Miguel Alemán en 1946 señaló un cambio decisivo en la política mexicana. Alemán fue el primer
presidente pos revolucionario que no había participado de forma notable en los conflictos armados de 1910 a
1920. Mientras tanto Ávila Camacho ensalzó las virtudes del profesionalismo militar en un discurso dirigido al
colegio superior de la guerra. En todo caso el resultado de las elecciones estaba claro: ese 78% de los votos
fueron favorables a Alemán.
El nuevo líder del país tenía un proyecto nacional claro. Alemán estaba decidido a continuar y ampliar el proceso
de realización de sustitución de importaciones que había comenzado durante la guerra. Para alcanzar esta
objetivo forzaría alianza entre el Estado y el capital privado, tanto nacional como extranjero. Afirmaba que el
papel del Estado era garantizar a los trabajadores el derecho a organizarse, a concertar convenios colectivos y
a defenderse según fuera necesario utilizar medios justos ilegales, sin recurrir a procedimientos que estén fuera
de la ley. Al mismo tiempo, el Estado debía garantizar los derechos de los empresarios abrir centros de
producción y multiplicar las industrias del país, con la confianza de que sus inversionistas estarán a salvo de los
caprichos de la injusticia.

Al mismo tiempo que abría las puertas a las empresas extranjeras, Alemán procuro fortalecer la clase
empresarial del propio México por medio de diversas medidas proteccionistas. Así empezó el Milagro Mexicano.
El componente agrícola de esta estrategia fomento un programa de modernización que pronto se conocería por
el nombre de la revolución verde. El programa que se centraba en la mejora del rendimiento de las cosechas de
la productividad se valía de diversos instrumentos: la atención y el uso de nuevas variedades de plantas y
subvenciones patrocinadas por él. Pero la aportación más notable fue la aplicación de los regadíos. La revolución
verde hacía hincapié en la productividad y el beneficio en vez del reparto de tierras.

Estas medidas ahondaron las fisuras en el campo mexicano. Esos sucesos favorecieron claramente a los grandes
productores mecanizados y comercializados del Norte que vendía sus productos de la Ciudad de México o el de
Estados Unidos; la mayoría de los pequeños agricultores tradicionales del centro y del sur quedaron rezagados.
La revolución verde no sólo exacerbó estas diferencias, sino que también tendió a fragmentar la serie de
intereses que existían en el sector rural. A consecuencia de ello, la principal organización agraria, la CNC, llegaría
a representar diversos grupos opuestos: pequeños agricultores y propietarios comerciales.

Ávila Camacho dio un paso al proponer que se centralizara y reformara el sistema electoral, que desde hacía
mucho tiempo favorecía a los jefes locales y a los caciques. Como era de prever, la CTM expresó su
disconformidad, pero la Asamblea a Legislativa sancionó el plan después de la oportuna intervención de Gustavo
Díaz Ordaz.

El Estado nacional iba a sustituir a los caciques regionales el nombre de la democratización. El proyecto general
reveló varios rasgos interrelacionados: la imposición de un solo grupo gobernante; la limitación de la izquierda
de coalición oficial; la dominación estatal del movimiento obrero; y el cultivo de colocación de los líderes de los
sectores. Donde más evidente fue la insistencia en la homogeneidad fue en el gabinete de Alemán.

En armonía con esta perspectiva, expulsó a los gobernadores que representar a otros grupos, como fue el caso
del gobernador de Jalisco y el de Tamaulipas. El aislamiento y la exclusión de la izquierda coincidieron con la era
de la Guerra Fría. Empezaron en 1946 cuando una serie de nuevos y riguroso los requisitos para la inscripción
de partidos políticos e impidió que los comunistas permaneciera en la legalidad, y cuando se anunció que el
partido seguía una política moderada, ni de extrema izquierda extrema derecha.

El anticomunismo se identificó así con el antiimperialismo y, en el fondo, con la afirmación del nacionalismo
mexicano. Tal vez el hecho más importante en la contención de la izquierda fue que Vicente Lombardo Toledano
decidiese crear un nuevo partido político. Su programa de la doble: promover la industrialización creando así la
base material para el progreso social; y fomentar el anti imperialismo, defendiendo con ello la soberanía
nacional haciendo al frente a la hegemonía de Estados Unidos en la posguerra. La atención se dirigió entonces
hacia la CTM, donde un contingente radical pretendía enfrentarse en la facción dominante, la de Fidel
Velázquez.
Además de excluir a la izquierda, el régimen alemanista procuró hacerse con el control directo de la corriente
principal del movimiento obrero. Las tensiones de mediados de los años cuarenta produjeron una división
profunda en el seno de la clase obrera organizada.

En 1946 hubo una pequeña revuelta entre los petroleros que fue sofocada rápidamente después de que los
soldados se hicieran cargo de las instalaciones de PEMEX.

Mayor fue la crisis que se registró en 1948 cuando los trabajadores de los ferrocarriles protestaron contra
reducciones de los salarios reales cuyo origen estaba en la devaluación del peso. El líder obrero disidente Luis
Gómez Z. Acababa de entregar la secretaría general del sindicato al Jesús Díaz de León, apodado el charro. El
gobierno empezó inmediatamente a apoyar a Díaz en su lucha contra el popular Gómez, que insistió en preparar
un informe sobre los efectos de la devaluación y presentarlo a la CUT. Díaz de León montó en el cólera y acusó
a Gómez de fraude, acusación que el gobierno accedió a investigar.

A cambio del respaldo del presidente, Díaz de León aceptó un nuevo contrato que concedía a la gerencia el
derecho de despedir hasta a 2,000 trabajadores. Con esto se creó una pauta que desde entonces se ha conocido
con el nombre de charrismo: dóciles líderes obreros venderían los intereses de los afiliados al sindicato y a
cambio de ello recibirían el respaldo del Estado. De esta forma, se tendría a los trabajadores controlados
mediante la cooptación de sus líderes, y las organizaciones consiguientes permitirían y facilitarían en avance
hacia el crecimiento capitalista por medio de la industrialización.

A mediados de 1949 líderes disidentes de los trabajadores de las minas y el petróleo se unieron a Toledano para
formar la Unión General de Obreros y Campesinos de México. La respuesta del gobierno fue hostil. Debilitada
la UGOCM, Toledano y el Partido Popular no tenían ninguna base institucional. Al mismo tiempo, el gobierno
puso limitaciones a la CTM y apoyó la formación de la CROC. Por medio de esta táctica divisiva, el Estado
mexicano una vez más demostró su decisión de controlar con rigor a los trabajadores organizados.

Alemán y sus colaboradores también quisieron imponer disciplina en el PRI. Envió al Congreso una ley que
prohibía que los partidos celebrasen sus propias elecciones públicas.

Los disidentes crearon un vehículo nuevo: la Federación de los Partidos del Pueblo. Enrique Guzmán empezó
una campaña intensa y encontró apoyo entre grupos tan dispares como los estudiantes idealistas, los elementos
posdemocráticos de la clase media, los grupos de campesinos independientes y los campesinos desencantados.
Los resultados de las elecciones de 1952 dieron el 74% de los votos a Ruiz Cortines y el 15% a Enrique Guzmán.
Fue el voto de oposición más alto que se había reconocido desde 1929 y resultó ser la última de las campañas
abiertas.

Pese a contar con apoyo, el presidente tuvo que enfrentar varios problemas. Quizá el más generalizado de ellos
era la impopularidad de la élite gobernante, el desencanto que la codicia de Alemán y sus colaboradores
despertaba en muchas personas. La respuesta que hacía falta dar era fortalecer y restaurar la legitimidad política
del régimen, pero sin hacer ningún cambio en su línea de conducta. Ruíz Cortines acometió esta tarea de
diversas maneras. Una consistió en recalcar la austeridad de su propio ejemplo personal. Otra fue distanciarse
del grupo de Alemán. Una tercera medida consistió en otorgar derechos políticos a las mujeres, con lo que se
ampliaba la base popular del gobierno.

El presidente informó que se efectuarían reformas importantes en las leyes referentes a la corrupción y a la
responsabilidad pública; aunque nunca se aplicaron de modo estricto en su sexenio. La administración de Ruiz
Cortines se encontró con un segundo problema: el alza del coste de vida. Para atacarse ese problema Ruiz
Cortines promovió una medida que impondría multas rigurosas a los monopolios y al acaparamiento de bienes.
Al principio los líderes del mundo empresarial no se opusieron a las medidas en pro de los consumidores, pero
con el paso del tiempo empezaron a expresar serias dudas e insistieron en que la intervención del gobierno
distorsionaría al mercado y crearía monopolios ineficientes. En 1953 el sector empresarial echó mano de su
última arma: la reducción de las inversiones y la fuga de capitales. El resultado fue una disminución del
crecimiento económico con la consiguiente amenaza para la viabilidad de la estrategia de sustitución de
importaciones.

No transcurrió mucho tiempo antes de que el gobierno cediera. Ruiz Cortines empezó a favorecer al sector
empresarial con incentivos y recursos para el incremento de la producción, como la desgravación fiscal. A
mediados de abril el gobierno dio el paso decisivo al devaluar el peso.

La confirmación de la alianza entre el mundo empresarial y el gobierno incrementó la necesidad de que el Estado
afirmara su control sobre el movimiento obrero. En esto entró López Mateos, el secretario de trabajo, que
procedió a desviar una crisis potencial por medio de la persuasión y la negociación. Con el fin de institucionalizar
este resultado, el gobierno de Ruiz Cortines respaldó la formación en 1955 del Bloque de Unidad Obrera,
organización cuya finalidad era centralizar el movimiento obrero bajo Velázquez y sus compinches. La BUO
nunca llegó a ser una fuerza importante en sí mismo.

Esta relativa tranquilidad en el panorama laboral se vio turbada por las huelgas ferroviarias de 1958-1959. El
Sindicato de Trabajadores Ferroviarios de la República tenía una larga tradición de nacionalismo radical y su
ubicación estratégica en la red de transportes del país le daba mucha influencia.

En febrero de 1958 fuerzas contrarias a los charros en el seno de la STFRM buscaron un enfrentamiento abierto
al exigir que se aumentaran sus salarios y recomendaban un incremento salarial inmediato de 350 pesos
mensuales. En vez de ello, Díaz de León pidió que el aumento fuese de 200 pesos. La resistencia se consolidó
siguiendo a Demetrio Vallejo, disidente. Vallejo convocó a una serie de paros. El gobierno de Ruiz Cortines
respondió prescindiendo de uno de los líderes charros, colocando a otro en su lugar y decretando un aumento
salarial de 215 pesos en julio. Pero esta vez la cooptación no dio resultado.

El gobierno, asustado, declaró que la huelga era ilegal, el ejército se hizo cargo de los ferrocarriles, la policía
encarceló a Vallejo y a miles de seguidores. La huelga fue rota en unas semanas y los líderes fueron sustituidos.
Las huelgas de ferrocarriles resultaron ser un episodio decisivo. Fue el primer movimiento social proletario de
importancia que, durante un momento, creó una crisis en el sistema político y fue, sin duda, el movimiento más
importante aparecido desde 1935. Pero si lanzó un desafío al sistema, también dictó una lección: el sindicalismo
independiente recibiría poca tolerancia.

Durante la totalidad de sus respectivos sexenios tanto Alemán como Ruiz Cortines cultivaron unas relaciones
estrechas con Estados Unidos a fin de crear una “relación especial”. Ello entrañaba adoptar una actitud discreta
en la escena internacional y dar apoyo general a Estados Unidos. La principal excepción a esta regla vino en
1954, cuando Washington hacía preparativos para derrocar al gobierno reformista de Arbenz en Guatemala, en
parte debido al fantasma del comunismo internacional, en parte porque las medidas de reforma agraria
amenazaban los intereses de la United Fruit Company. En una conferencia interamericana que se celebró en
Caracas, el secretario de Estado norteamericano pretendió que se condenara al régimen de Arbenz. México y
solo otras dos naciones se opusieron a su propuesta. Cuando el movimiento patrocinado por la CIA derribó al
régimen de Arbenz en junio de 1954 los grupos izquierdistas y nacionalistas de México protestaron, pero fue en
vano. La postura del gobierno mexicano fue reveladora: después de defender el principio de no intervención,
en lo sucesivo permaneció callado. El episodio reveló así los límites y la capacidad de actuación independiente
por parte de México.
1958-1970
La represión de las huelgas ferroviarias en 1958-1959 dio comienzo a un periodo de relativa tranquilidad política
en México. La continuación del milagro económico proporcionó la base material para el consenso y la
cooptación, y la élite gobernante desplegó una clara capacidad tanto para coaccionar como para persuadir. El
Estado dirigía el crecimiento económico por medio de una delicada alianza con el capital privado, tanto nacional
como extranjero. Existía una efectiva cooperación política en la cumbre entre los políticos, los técnicos y los
militares. La organización vertical de trabajadores y campesinos garantizaba al régimen una base popular al
mismo tiempo que las prósperas clases medias urbanas ofrecían un apoyo considerable a un sistema que las
satisfacía. Había protestas y disturbios, pero durante todo este periodo el Estado ejerció un grado de hegemonía
convincente.

La sucesión presidencial de 1958 simbolizó y reforzó la centralización de la autoridad. Diríase que López Mateos
ganó porque supo contener el movimiento obrero, por sus lazos con Ruiz Cortines y porque era aceptable tanto
a ojos de los Cardenistas como a los ojos de los alemanistas. El proceso de selección fue dominado
discretamente por Ruiz Cortines. La única resistencia fue simbólica y procedió de la candidatura panista de Luis
H. Álvarez.

López Mateos incrementó el papel del Estado en la economía nacional. El gobierno se hizo con el control del
sector de la energía eléctrica al comprar la participación de la American and Foreign Power Company, y también
adquirió acciones que le permitieron controlar la industria cinematográfica. Con el fin de consolidar la lealtad
entre el campesinado, ordenó la distribución de 11.4 millones de hectáreas de tierra entre más de 300 mil
campesinos, record activista en el cual solo Cárdenas le superaba.

En 1963, elevó el precio básico de los productos principales y más adelante equiparó esta medida a un salario
mínimo para los trabajadores en el campo. El gobierno se estaba poniendo al lado de las masas, el menos
simbólicamente. El presidente también adoptó una postura populista entre los trabajadores y en 1961 propuso
que se instituyese el derecho de los trabajadores a participar en las ganancias. Al proponer las leyes sin consultar
con los líderes del mundo empresarial, los políticos demostraron que podían actuar de forma autónoma. El
Estado adquirió así un arma más con la cual en el futuro podría amenazar al capital privado.

Pese a estos gestos populistas, López Mateos continuó tomando medidas selectivas de represión. El gobierno
de López Mateos continuó apoyando al sector empresarial y cortejando al capital extranjero. La inversión era
alta y México empezó a procurarse capital en el exterior, especialmente en el mercado NY de obligaciones de la
renta fija. El gobierno logró controlar la inflación tan rigurosamente, que López Mateos pudo retener el tipo fijo
de cambio de 12.5 por dólar.

López Mateos intentó establecer la independencia diplomática respecto a Estados Unidos. A medida que las
relaciones de Washington con Cuba fueron empeorando y el gobierno de Eisenhower empezó a presionar a los
mexicanos para que lo apoyasen. México quería mantener los principios de no intervención y de
autodeterminación, pero también quería evitar un enfrentamiento directo con EE. UU. Por consiguiente,
durante todo 1960, los representantes mexicanos trataron de alcanzar estos objetivos defendiendo la no
intervención sin defender al comunismo ni a la URSS. Al mismo tiempo, México no se declaró a favor de EE. UU.
Porque ello hubiera significado aceptar el liderazgo de la OEA. En medio de estas delicadas negociaciones, López
Mateos invitó al presidente de Cuba a efectuar una visita oficial. Las ceremonias condujeron a una identificación
de la Revolución cubana con la mexicana. Los funcionarios estadounidenses expresaron su desaprobación.
Después de la invasión de Bahía de Cochinos y después de que Castro hiciera profesión de Marxismo-Leninismo,
el gobierno mexicano empezó a ver el conflicto como un problema de Este vs. Oeste, pero siguió rechazando la
idea de intervenir.
A principios 1962 el secretario de mexicano de relaciones exteriores, Tello, declaró que existe una
incompatibilidad entre la pertinencia de la OEA y una profesión marxista-leninista, pero rechazó al mismo
tiempo la idea de expulsar a Cuba, toda vez que la carta fundacional de la OEA no preveía esta posibilidad.
Entonces llegó la crisis de los misiles en octubre. Sometido a un extraordinario bombardeo de presiones, López
Mateos finalmente declaró en público su apoyo al bloqueo de Cuba por Estados Unidos y dio instrucciones a su
representante de la OEA para que votase a favor de una resolución que exigiría la retirada de los misiles. A pesar
de ello, México impuso una condición para resguardar su prestigio: el voto no debería utilizarse para justificar
otra invasión de Cuba.

En general, la política exterior insistió en la moderación y el pragmatismo. López Mateos sostuvo entrevistas
personales con tres presidentes estadounidenses: Eisenhower, Kennedy y Johnson. En 1964 consiguió recuperar
la soberanía mexicana sobre el Chamizal. Los líderes estadounidenses y mexicanos continuaron fomentando un
clima de armonía, y Washington hasta llegó a aceptar cierto grado de independencia en la política exterior de
México.

En 1963, López Mateos promulgó una reforma electoral que garantizaba un mínimo de 5 escaños en la Cámara
de Diputados a cualquier partido que obtuviera más del 2.5% del total de los votos. De esta manera los partidos
de la oposición podrían estar representados en la asamblea legislativa nacional sin que realmente ganaran
ninguna carrera electoral. La finalidad era cooptar al adversario y crear una leal oposición. Esto reforzaría la
legitimidad del régimen.

La sucesión presidencial de 1964 transcurrió sin contratiempo. Se decidió por Díaz Ordaz. Una vez en la
presidencia, Díaz Ordaz gobernó con mano de hierro. Destituyó a los cargos que tenían demasiado poder
político.

A diferencia de López Mateos, Díaz Ordaz tendía a apoyarse solamente en la fuerza y en la disciplina. El ejemplo
más notable de esta actitud tuvo que ver con la organización interna del PRI. En 1964 la presidencia del partido
pasó a Carlos Madrazo quien quiso infundir nuevo vigor al partido mediante una serie de reformas, la más
importante de las cuales fue un plan para la celebración de elecciones primarias a nivel local. Díaz Ordaz decidió
tomar partido por las fuerzas antidemocráticas. Madrazo perdió su puesto en 1966 y la vida en 1969. Así terminó
el impulso reformista. Reforzada, aunque no rejuvenecida, la maquinaria tradicional impuso su dominación.

Díaz Ordaz continuó cultivando vínculos estrechos con Estados Unidos, aunque hubo cierta tensión en 1965
cuando México reusó a apoyar la ocupación de la República Dominicana. Asimismo, a finales de 1969 Díaz Ordaz
protestó cuando el tráfico social y comercial en la zona fronteriza quedó cortado a causa de la Operation
Interception. El equipo de Díaz Ordaz creó conexiones de trabajo muy ´íntimas con el sector privado de la nación.
Esta alianza se manifestó en la cuestión de la reforma fiscal, en la que el gobierno propuso cerrar dos de las
mayores escapatorias de las que adolecía el código del ISR en México: una que permitía la fragmentación de la
renta total en categorías distintas y otra que permitía la posesión anónima de acciones y obligaciones.

El gobierno no quería provocar la oposición del sector privado. La ley que se aprobó dio por resultado un
impuesto muy regresivo. Con el propósito de ayudar a la industria nacional, el gobierno impuso un incremento
complementario del 6% de los aranceles en 1965 y amplió el efecto de los cupos creando 1000 categorías nuevas
de importaciones por año. Estas propuestas al mundo empresarial obligaron a Díaz Ordaz a reafirmar el control
que el gobierno ejercía sobre los trabajadores organizados.

Díaz Ordaz supervisó la formación del congreso del trabajo como vehículo nuevo que ratificaría la supremacía
de Velázquez y reafirmaría los estrechos vínculos entre el Estado y los trabajadores.
Se buscó c0nseguir el apoyo de los sectores urbanos, incluido el obrero, a expensas del campo. Fueron las clases
medias, y no los pobres, quienes organizaron los disturbios más visibles. Hacia finales de 1964 los médicos de la
Ciudad de México fueron a huelga. Contrastando con ello, el movimiento estudiantil de 1968 hizo que el sistema
se estremeciera hasta los cimientos.

Existía en México una larga tradición de activismo estudiantil y era costumbre sofocar los disturbios por medio
de la violencia moderada. La tortuosa marcha de los acontecimientos comenzó en julio de 1968 cuando la policía
disolvía una serie de manifestaciones por parte de grupos de estudiantes procastristas. El 26 de julio una
federación de organizaciones estudiantiles del Politécnico, la UNAM y Chapingo dieron a conocer una serie de
reivindicaciones: que se indemnizara a las familias de los estudiantes heridos o muertos en los disturbios, que
se pusiera en libertad a quienes estaban en la cárcel, que se aboliera la ley antisubversiva sobre “disolución
social” y que se eliminaran los pelotones especiales de policía integrados por fuerzas de choque. Los jóvenes
anunciaron que en caso contrario habría una huelga general de estudiantes. Las autoridades respondieron
cerrando todas las instituciones relacionadas con la universidad que había en el D.F. Fuerzas policiales
bombardearon San Idelfonso y tomaron las instalaciones por asalto. Otro contingente policial invadió a Bellas
Artes.

El rector de la UNAM encabezó una marcha pública en señal de duelo por la entrada de la policía en los recintos
universitarios, lo cual representaba la violación de la autonomía universitaria. El 13 de agosto una manifestación
atrajo a unos 150 mil manifestantes y el 27 tuvo lugar una de 300,000.

Mientras tanto los estudiantes organizaron una comisión nacional de huelga. La tensión fue aumentando.
México iba a ser el anfitrión de las olimpiadas en octubre y Díaz Ordaz aprovechó su discurso de septiembre
para acusar a los manifestantes de conspirar contra la patria. Las cosas llegaron a un punto culminante. El 2 de
octubre, cuando los estudiantes se reunieron para celebrar otra ronda de discursos en Tlatelolco, sin previo
aviso agentes de seguridad de guantes blancos hicieron entrar a efectivos de las fuerzas de seguridad que
abrieron fuego contra la multitud indefensa.

Mientras muchos se entregaban a un doloroso examen de consciencia, otros recurrieron a la violencia.


Empezaron a aparecer grupos terroristas en las ciudades. El revolucionario agrario más conocido de este periodo
fue lucio cabañas, que empezó a formar un movimiento guerrillero en las montañas de guerrero. La matanza de
Tlatelolco surtió un efecto más duradero al generar un distanciamiento de la intelectualidad con respecto al
régimen, las cuales se apoyaban mutuamente anteriormente. Escritores como Paz y Fuentes denunciaron
fuertemente la situación. Las universidades fueron radicalizándose de modo creciente y terminaron
convirtiéndose en semilleros de oposición.

Las postrimerías del sexenio de Díaz también trajeron el fin del Milagro económico de la posguerra. Aunque la
política de la moneda fuerte se había convertido en símbolo de estabilidad, también impuso cargas económicas,
como obstaculizar las exportaciones. Poco a poco los efectos de la sobrevaloración se dejaron ver en el déficit
de la balanza comercial. En consecuencia, durante este periodo México comenzó a pedir préstamos de capital
en el extranjero.

El milagro mexicano de la posguerra está caracterizado por la estabilidad y la paz, tiene tres periodos: Definición
y consolidación del sistema contemporáneo (40-50), Hegemonía (50-70) y tensión del sistema (70-80).

El panorama que comienza con la industrialización por sustitución de importaciones, durante el gobierno de
Miguel Alemán, que conllevó una amplia participación del estado en la economía, comienza el milagro
mexicano, caracterizado por progreso eco. Y estabilidad política sin embargo tenía desventajas. Los bienes de
capital dependen del comercio internacional, para hacer una capitalización local se recurrió al endeudamiento,
había un desempleo generalizado y por la poca inversión el sector industrial se hizo poco competitivo. El
encontrar petróleo salva a México de hacer cambios estructurales. Había una tendencia al crecimiento de la
población, por lo que había una gran población joven, a la urbanización y a la creación de barrios marginales. La
CDMX ejercía control sobre las otras capitales como Guadalajara y Veracruz, el sur no recibía tanto apoyo del
gobierno, estaba subdesarrollado. Había un régimen autoritario pragmático moderado con sistema institucional
y líderes civiles. Se daba que el presidente elegía a su sucesor, el cual era apoyado por el partido, los otros
partidos formaban parte de una oposición fiel. La mayoría era apolítica, pero los guerrilleros eran aplastados.
La senda al crecimiento era la capitalista, pero con un estado como el mayor empresario que dominaba y
controlaba a las masas. Tenía tres grupos: técnicos, veteranos y ejército, el equilibrio del estado dependía de un
equilibrio entre los grupos, que continuara la distribución de recompensas, hubiera una relación estable con
EEUU (era asimétrica, podían estar en discordia y no todo era posible resolverlo).

1946-1958
Después de la segunda guerra mundial México tenía bunas relaciones con EEUU, aceptaron la expropiación
petrolera y el programa bracero. Alemán fue preparando el terreno para la presidencia. En 1946 cambia de PRM
a PRI. Alemán quería seguir el plan de Camacho haciendo una alianza entre el estado y el capital privado.
Buscaba conciliar clases permitiendo que se sindicalizaran. Hizo una gran inversión en obras públicas. Se da la
“Revolución verde”, trata de mejorar las cosechas y su productividad, pero sólo beneficia a grandes productores,
los otros eran representados por la CNC. Para quitar caciques buscaba nombrar candidatos dentro del partido,
esto le daba homogeneidad a su gobierno y podía excluir a la izquierda. El anticomunismo se identificó con la
afirmación del nacionalismo mexicano. Para hacerse del control del movimiento obrero usó el charrismo, en el
que los líderes sindicales venden los intereses de sus representados a cambio de respaldo. Había un candidato
opuesto al PRI, Henríquez Guzmán, quien creó la Federación de Partidos del Pueblo (FPP), le ganó Adolfo Ruiz
Cortines por aceptación pública, debido a la impopularidad de la élite, buscó reestablecer la legitimidad del
régimen mediante la austeridad. Esto lo hizo separándose de la política alemanista creando el Desarrollo
estabilizador y dándole el voto a la mujer. Hace medidas para mejorar el ingreso de las clases bajas, esto
amenazó a los capitalistas, en 1954 devalúa el peso para que tuvieran que reinvertir en México y propiciar el
crecimiento. Ofreció a los trabajadores un aumento de 10% por esta medida, a algunos sindicatos no les gustó
y pidieron 24%, López Mateos negoció 20% y se creó el BUO para centralizar el movimiento obrero bajo Fidel
Velázquez. El sindicato de Ferrocarrileros se manifestó, apoyado por Demetrio Vallejo, pero el movimiento fue
reprimido por el ejército.

1958-1970
Existía una efectiva coordinación en la élite del poder para cooptar y persuadir. En las elecciones de 1958
gana Adolfo López Mateos, declaró que su régimen sería “de extrema izquierda dentro de la constitución”. Hace
un maquillado reparto agrario y controla industrias, era populista, sin embargo, había represión de los grupos
revoltosos. Apoya a empresas nacionales y extranjeras. Ante EEUU trata de defender la no intervención, pero
sin enfrentar al vecino, en la crisis de los misiles de Cuba apoya la retirada de los misiles, pero no quiere otra
invasión. Se mantiene la relación con EEUU. En 1964 el candidato a la sucesión era Gustavo Díaz Ordaz, no supo
introducir la cooptación, deja fuera a la oposición por la fuerza. Tenía una buena relación con EEUU y una fuerte
alianza con el capital privado, lo que afectó relaciones con el capital privado. En 1964 hay protestas de médicos,
acepta algunas demandas, pero luego es inflexible y usa la fuerza. Estudiantes se manifiestan pidiendo
reivindicaciones, pero encarcelan a revoltosos y toman universidades. Javier Barros Sierra marcha con 80mil por
violar la autonomía y el 2 de octubre en la plaza de las 3 culturas se da la masacre, de aquí salen grupos
terroristas, como la Liga 23 de septiembre, liderada por Lucio Cabañas. La masacre rompió el vínculo entre
intelectuales y el estado. Ortiz Mena en la SHCP manejó bien las finanzas hasta que se sobrevaluó el peso, el
gobierno se endeudó y trajo desempleo y agotamiento de la agricultura, aquí el milagro mexicano llega a su fin.
México, 1970-1988 (Peter H. Smith)
Decenio 1960
Sistema político de México había demostrado eficacia para resolver crisis y desafíos sin apegarse a la doctrina
económica ortodoxa, pero a cambio apoyó sectores obreros y campesinos.

Decenio 1970
Cambios sociales como aumento de la población, mucha emigración, crecimiento de la Ciudad de México con
sectores pobres, clases medias, y estrato superior beneficiado del desarrollo estabilizador.

Norte de México
Sufrió un gran desarrollo lo cual generó distanciamiento del centro de la nación. Esto generó oposición al
régimen del PRI, y la aparición de una “sociedad civil en México” como una nueva forma de cultura política
activista y participante.

Iglesia
Reapareció parcialmente como fuerza social pública.

Prensa
Aparece una prensa independiente, como fue con Julio Scherer García al salirse de “Excélsior” y la creación de
“Proceso”, “La Jornada”, “Nexos”. Aunque sigue existiendo una tolerancia oficial, y de lo contrario había
ataques.

Luis Echeverría:
Carrera:
En 1970 pasa a ser el 5to presidente de México en la posguerra. Inició entrando en la camarilla de Rodolfo
Sánchez Taboada, participó en la campaña de López Mateos, y fue subsecretario de Gobernación con Díaz Ordaz
en 1964.

Política:
Buscó librarse de varios rivales fuertes en la carrera hacia la presidencia. Representaba la nueva raza de México,
que era el burócrata convertido presidente. En un inicio busco reforzar y consolidar su propio poder, que se dio
con el ataque contra estudiantes en 1971 quitando a Alfonso Martínez Domínguez, destituyendo a 5
gobernadores, los cambios frecuentes en su gabinete, y generó una propia base política a partir de un cuadro
de jóvenes. Buscó legitimarse después de lo sucedido en Tlatelolco generando la llamada “apertura
democrática” exhortando a sus compatriotas a trabajar.

Internacional:
Busca darle a México el papel líder de los países del Tercer Mundo criticando a E.U., intercambiando visitas con
Salvador Allende, viajando a China, promoviendo la Carta de los Deberes y Derechos Económicos de los Estados
en la ONU, la crítica al sionismo. En 1971, Nixon decreta impuestos sobre importaciones, y apartó el dólar del
patrón oro para que flotase en el mercado.

Economía:
Secretario de Hacienda buscar contrarrestar déficits a través del gasto público, lo cual llevó a bajas inversiones,
y finalmente una recesión 1971-1973.
Echeverría propone proyecto de ley de impuestos, pero debido al bajo apoyo del sector privado (CONCAMIN,
CANACINTRA, banqueros, comerciantes) no se consigue.

Se pasa del “Desarrollo Estabilizador” al “Desarrollo Compartido”, y esto inicia con José López Portillo en
Secretaría de Hacienda. El “Desarrollo Compartido” recalca la importancia de la distribución además de la
producción, propone al Estado como fuerza sólida autónoma, importancia al sector agrario y campesino a través
de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) con Jorge de la Vega al mando. Los problemas
encontrados fueron las fuerzas del mercado vigente y los intermediarios caciques. El nuevo programa de
desarrollo integrado buscaba dejar de lado a los caciques y llegar a los campesinos a través de la CONASUPO,
pero el programa tuvo poco éxito, y al final fue víctima de la inercia burocrática y de la sucesión presidencial.

El papel de Estado aumentó acentuadamente con políticas orientadas al crecimiento, y regulando las actividades
de empresas extranjeras. Solo las empresas nacionales fuertes pudieron sobrevivir.

Sindicatos:
Echeverría y Muñoz Ledo buscan quitar el poder de Fidel Velázquez reconociendo la Unidad Obrera
Independiente (UOI) que desafiaba a la CTM. Debido a la inflación no se logró el objetivo, y el gobierno tuvo que
acercarse a Velázquez.

Sucesión presidencial:
Cinco de los secretarios de su gabinete dejaron el cargo por el puesto de gobernador de un estado, buscando
aumentar la influencia del poder de Echeverría. Luego aparecieron los posibles candidatos: Mario Moya Palencia
(Gobernación), Hugo Cervantes del Río (secretario de Presidencia), José López Portillo (secretario de Hacienda),
Porfirio Muñoz Ledo (secretario de Trabajo), Carlos Gálvez Betancourt (director de Seguridad Social), Augusto
Gómez Villanueva (secretario de Reforma Agraria), Luis Enrique Bracamontes (secretario de Obras Públicas).
Jesús Reyes Heroles (presidente del PRI), redactó un “plan de gobierno básico” con el cual el período presidencial
1976-1982 tuviera una serie de compromisos políticos. Resultó al final electo López Portillo.

José López Portillo:


Carrera:
Inicio sin un equipo propio, pero debido a la situación complicada que había adquirió popularidad. La sensación
de malestar inició con la rebelión en el Excélsior, ya que Echeverría era accionista mayoritario de un grupo de
prensa de 37 diarios, lo cual obligó a los periodistas a fundar Proceso, entre otros. Luego, el gobierno tuvo que
devaluar el peso, y en dos meses el valor del peso quedo reducido a la mitad. Finalmente, en el norte aumentó
la tensión debido a que un grupo de campesinos empezó a apoderarse de tierras.

Política:
Al iniciar el periodo de López Portillo se hizo una llamado a la colaboración, y llenó su equipo de técnicos
encargados política económica, y amigos personales. El gobierno fue siempre blanco de acusaciones de
nepotismo.

Electoral:
Inicio una reforma electoral donde aparecieron nuevos partidos como Partido Demócrata Mexicano, PST, UIC,
MAUS, PPM, PSR, PRT. Todos los partidos de izquierda se unieron en el PSUM. La reforma contenía tres
elementos básicos:
 Liberalización de los procedimientos para inscribir partidos
 Ampliación de la Cámara de Diputados a 400 miembros
 Ampliación del acceso a los medios de comunicación por parte de los partidos y candidatos de la
oposición.

Economía:
La situación había desembocado a inicios del sexenio en desempleo e inflación, pero la cosa cambió al encontrar
el petróleo en 1976, y fue entonces cuando empezó la época de bonanza.

Había dos posturas:


Izquierda buscaban limitar la producción de petróleo para preservar el patrimonio de la nación, no
dependiendo excesivamente de compradores.
Derecha Buscaban un desarrollo rápido del petróleo para saldar deuda nacional y adquirir reservas.
PetrolizaciónLa política que se siguió fue de rápido desarrollo, crecimiento, y promoción del empleo. Al subir
los precios del petróleo de la OPEP, México aumentó mucho sus ingresos

Se inició el programa Sistema Alimentario Mexicano (SAM) para buscar la autosuficiencia de alimentos, el cual
tuvo éxitos pero fue muy costoso.

Balanza comercial bajó mucho, y se registró un enorme déficit comercial, ya que se importaban bienes
intermedios y de capital

Endeudamiento público muy alto, que obligó al gobierno a contratar préstamos del extranjero, lo cual aumentó
más la deuda, y se incrementó la inflación. Estas condiciones redujeron el poder adquisitivo de los trabajadores.
Crisis mexicana: Se dio cuando México anuncio que no podría hacer frente a las obligaciones de la deuda, y
decidió expropiar los bancos de propiedad privada y controlar 70% de las inversiones.

Errores principales de política económica:


Demasiada confianza en las exportaciones de petróleo, buscando soluciones inmediatas, pero vulnerables a los
cambios de precios internacionales.

Sobrevaloración del peso, ya que no se quería devaluar la moneda para hacer los pagos de la deuda exterior.
Ética de la vida pública: López Portillo y sus amigos se embolsaron cantidades excesivas de fondos públicos.

Internacional:
El gobierno rompió relaciones con el régimen somocista de Nicaragua y apoyó a los sandinistas. Luego, México
apoyó al Frente Democrático Revolucionario (FDR.FMLN) salvadoreño. Es decir, México buscó ayudar en los tres
nudos El Salvador, Nicaragua, Cuba

Sucesión presidencial:
Los precandidatos eran Pedro Ojeda Paullada (secretario de Trabajo), Jorge de la Vega Domínguez (ex director
de la CONASUPO), Miguel de la Madrid (secretario de Programación y Presupuesto), Javier García Paniagua (hijo
del ex secretario de Defensa), Marcelino García Barragán (presidente del PRI), Enrique Olivares Santana
(veterano político). El elegido era Miguel de Madrid, pero la desventaja que presentaba era su figura como
tecnócrata por excelencia sin haber ocupado puesto electivo y pocas conexiones con el PRI.

Miguel de la Madrid:
Carrera:
Lleno su gabinete de tecnócratas y conservó a Jesús Silva Herzog y a Miguel Mancera. En sus inicios criticó el
“populismo financiero” del sexenio pasado y pidió la “renovación moral” de la sociedad y el gobierno.
Economía:
Aceptó las condiciones del FMI para renegociar la deuda.
Buscó reparar la relación con el sector privado autorizando la venta a inversionistas privados el 34% de los
bancos nacionalizados, además de otorgar créditos a empresas productivas.

Se busca restaurar la antigua alianza entre Estado, sector privado y sector exterior  Miguel Alemán.
La estrategia económica llevó una inflación muy alta, la cual llevo a la supresión de límites superiores a los
precios y de los subsidios públicos elevó el coste de los productos de primera necesidad.

Se abandonó el SAM, y se sustituyó por un programa de producción de alimentos con el programa nacional de
desarrollo rural integral. Lo que cambió fue la reducción del papel de la CONASUPO y confió más en la
interacción oferta-demanda.

La clase trabajadora urbana se opuso a las medidas hechas por el gobierno.

Internacional:
La corrupción había sido un problema desde López Portillo, y fue Miguel de la Madrid quien empezó contra
colaboradores del sexenio pasado. La corrupción era un asunto público que complicó la relación México-EU, y
fue aún peor cuando desapareció Enrique Camarena por el tráfico de drogas.

Surge la ley Simpson-Rodino en 1986, con la cual se buscaba imponer sanciones a aquellos empresarios que
contrataran ilegales, pero tuvo poco efecto.

México se unió al grupo Contadora (Colombia, Panamá y Venezuela) para mediar el conflicto en América Central.

Sacudidas externas al régimen:


Terremoto del 85: Se demostró la actuación de la sociedad civil, y la lenta respuesta del gobierno.
Descenso del precio internacional del petróleo

Respuesta a las sacudidas:


Reforma estructural a largo plazo que se entendió como la liberalización de la economía mexicana, la cual tenía
dos pilares: Reducir y replantear el papel económico del Estado, a través del programa de privatización y el
programa de reconversión industrial en sectores como ferrocarriles, electricidad y telecomunicaciones. Además
surge la adhesión de México al GATT para quitar aranceles.

Fomento a las exportaciones, en especial a las no petroleras. Para lograr esto hubo una devaluación controlada
del peso para mejorar competitividad mexicana. Sin embargo en este punto la economía mexicana chocó con
la inflación y con la deuda exterior.

Política:
Empezaron a surgir diferencias de opinión de cómo alcanzar el crecimiento económico, las cuales culminaron
con la destitución de Jesús Silva Herzog. A partir de 1982-1983, el PAN empezó a obtener victorias municipales
en el norte, y pronto se empezaron a escuchar acusaciones de fraude ante elecciones de gobernadores y
legisladores.

Sucesión presidencial:
Difería de las anteriores sucesiones por tres puntos:
 El poder institucional de la presidencia parecía dominar de un modo menos abrumador (Fidel Velázquez).
 Surge un grupo disidente de líderes priístas (Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo) formando la
corriente democrática

Los medios de comunicación internacionales prestarían una atención sin precedentes al proceso de sucesión.

Los principales aspirantes eran: Manuel Bartlett Díaz (secretario de Gobernación), Alfredo del Mazo González
(secretario de Energía y Minas), Carlos Salinas de Gortari (secretario de Programación y Presupuesto), y todos
tenían en común que eran hijos de políticos destacados. Se dio un desayuno político para escuchar la visión de
cada candidato.

Elecciones:
Se produjo la formación del Frente Democrático Nacional (FDN) como coalición de partidos de izquierda con
Cárdenas al frente, y por parte del PAN se lanzó a Manuel Clouthier. El día de las votaciones Manuel Bartlett
como secretario de Gobernación anunció que las computadoras del gobierno se habían averiado, y se acusó al
PRI de haber falsificado los resultados. Sin embargo, sí se ganaron muchos espacios en las asambleas legislativas
a partir de este periodo.

En este periodo se dieron programas para las masas para que no fueran un problema, las clases medias estaban
descontentas y el crecimiento de la población activa trajo un problema al empleo. En el norte se dio un
crecimiento acelerado por las fábricas, no se identificaban y se da una politización, por lo que resurge la
oposición. En 1970 toma la presidencia Luis Echeverría, empezó aplacando a la oposición e introduce jóvenes
en su gabinete, teniendo una “efebocracia”. Para restaurar la legitimidad después de Tlatelolco tiene una
apertura democrática mediante un gobierno personal y retórica populista. Implementa modificaciones en vez
de innovaciones en la economía. Se termina la buena relación con EEUU. Implementa el desarrollo
compartido para compartir los beneficios del desarrollo y requería una alianza con obreros y campesinos, esto
acrecienta la tensión con el capital privado y amenazan con fuga de capital. En 1976 se devalúa el peso dos
veces. Pone la CONASUPO para regular mercado de productos básicos. Incrementa el papel del estado poniendo
leyes para reglamentar empresas extranjeras. La inflación trajo un alza de precios y déficit en la balanza de
pagos. Para la sucesión el PRI hizo un “Plan de gobierno básico” y eligen a José López Portillo como sucesor.

En 1976 entra José López Portillo a la presidencia, pone un gabinete nepotista. Lanza una reforma electoral para
dejar entrar a la competencia y amplía cámara de diputados y abre medios de comunicación a la oposición. El
ISI se detenía y subía el desempleo y la inflación. Incrementó mucho la exportación petrolera y dejó de lado las
agrícolas. Tuvo dos errores, por su excesiva confianza en el petróleo se endeudó para poder exportar rápido y
cuando el precio del petróleo bajó, perdió mucho. El segundo fue una constante sobrevaluación del peso cuando
la opción era devaluarlo. En el 82 se dejó flotar el peso y vino una crisis. Su solución fue expropiar bancos y
rompe alianzas con el sector privado y los inversionistas extranjeros y crea la alianza con los trabajadores. En el
ámbito internacional era visto como el líder regional en políticas antiestadounidenses

En 1982 Miguel de la Madrid Hurtado es electo presidente y tiene un gabinete tecnócrata. Apuró medidas
monetarias para restaurar credibilidad y corregir errores de López Portillo. Le da al sector privado un papel
importante. Se sigue deteriorando la relación con EEUU por el narcotráfico y el caso Camarena, también se
empiezan a tomar medidas contra los migrantes ilegales. Busca restaurar la triple coalición del estado, sector
privado y sector externo. Su política económica tuvo un fuerte impacto en la clase trabajadora. En la política
exterior crea el grupo de la Contadora para la mediación de conflictos regionales. Ante el terremoto de 1985
aparece una sociedad civil debido a la pobre respuesta del gobierno. Lleva a cabo una liberalización de la
economía, quiere reducir y replantear el papel del estado mediante la privatización de empresas del estado.
También se da una apertura económica para reducir aranceles y barreras, entra al GATT, abandona el ISI. Llama
a una renovación moral y le da oportunidades reales a la oposición, siempre y cuando no fuera la izquierda. Se
elige a Carlos Salinas de Gortari como sucesor, Cuauhtémoc Cárdenas crea en el 88 el FDN y Clouthier se lanza
con el PAN. Por causas ambientales en el nuevo sistema electoral gana Salinas, él debía continuar y ampliar la
liberalización, reanudar crecimiento y hacer una reforma política.
Del autoritarismo agotado a la democracia frágil (Graciela
Márquez y Lorenzo Meyer)
Los cambios políticos, sociales y económicos del siglo XX y XXI son los que dejarán huella, pero su magnitud se
definirá por eventos que aún están en proceso. De los cambios sociales está el que se detuviera el crecimiento
y ahora envejece la población, en el ámbito físico destaca la urbanización y el deterioro ecológico y en el
económico fue el abandono del proteccionismo y entrada al mercado internacional. El contexto global se ve un
mundo polarizado por la guerra fría y tras la implosión de la URSS en 1991 México vio a su vecino como la única
superpotencia. La década perdida (término hecho por la ONU para describir el anémico crecimiento de LATAM)
dejó huella en México, se necesitó una reestructuración que trajo pobreza, había un partido único que mostró
su incompetencia ante el sismo de 1985, provocando movilización política. Las elecciones dejaron de dar
legitimidad y fueron lo contrario debido a lo arregladas que estaban. El neoliberalismo creó oposición dentro
del PRI y salió una corriente democrática con Cuauhtémoc Cárdenas, que funda el FDN; también se le dio un
nuevo impulso a la oposición panista con Manuel Clouthier, en las elecciones de 1988 hay fraude.

Salinas comienza su presidencia reformando su autoridad mediante una purga de desleales y poniendo
incondicionales. Buscó entenderse con el PAN y se endureció contra el PRD, reestableció relaciones con la iglesia
para que se sumaran al apoyo del salinismo. En materia económica, las políticas hechas desde 1982 tenían una
base, que la intervención del estado había causado distorsiones, la primera reforma que se llevó a cabo fue
la liberalización económica e inició con la adhesión al GATT en 1986, siguió con el acuerdo TLCAN en el 1994
para aumentar flujos comerciales, se permitió la entrada del capital extranjero a sectores que hasta entonces
eran exclusivamente nacionales. El programa neoliberal también alentó la privatización de empresas públicas.
Se dio por terminado el reparto agrario y se permitió la venta de ejidos. Desaparece la CONASUPO y se da apoyo
selectivo al campo, se termina liberalizando la agricultura y se orientó y apoyó mediante Procampo a que los
agricultores tuvieran cultivos exportables. Se lanzó el Programa Nacional de Solidaridad como programa de
gasto social para que campesinos crearan infraestructura, esta derrama de recursos ayudó la situación
económica y le dio una base social al presidente, le llamaron “ganar la presidencia desde la presidencia”. El
levantamiento indígena en Chiapas del EZLN expuso la realidad sociopolítica y económica, desmintió al
neoliberalismo. Primero se trató de reprimir, pero la rápida movilización social llevó a la negociación. Ante el
asesinato de Colosio y Massieu entra Zedillo y para detener la fuga de legitimidad, Salinas ciudadanizó el control
electoral y el IFE se encargaría de las elecciones.

Las expectativas creadas por la liberalización trajeron capital, pero con inversión a corto plazo, estos recursos
se canalizaron a créditos de consumo y había déficit comercial, en vez de devaluar el peso para corregir esto,
emitieron Tesobonos y utilizaron las reservas del BM para satisfacer la demanda de moneda extranjera. Las
reservas pronto no soportarían el valor del peso y pagar Tesobonos, esto se llamó el error de diciembre, que
propició una fuga de capitales y presión sobre el tipo de cambio. Esta crisis de 1994 puso en aprietos a la banca
recién privatizada y utilizaron el Fobaproa para evitar la quiebra del sistema financiero, pero el costo fue muy
alto porque habían dado créditos de alto riesgo. A finales de siglo hubo una fuerte ola de violencia, la sociedad
estaba en completa inseguridad. Había tres problemas con EEUU: las guerras en Centroamérica (México quería
un acuerdo y EEUU quería la derrota de la izquierda), el narcotráfico y la migración de trabajadores.

Al perder el PRI la mayoría en la Cámara de Diputados hicieron inoperable el hecho de que el Legislativo y las
autoridades estuviesen subordinadas al presidente. En 2000 estaban como candidatos Labastida, Fox y
Cárdenas, el discurso de Fox fue que, si se sacaba al PRI, los problemas se resolverían solos, termina ganando.
La economía estaba en crecimiento, pero desigual, no era igual en todas las regiones. No crecíamos igual que
otros países porque la contracción de créditos frenó la inversión privada, se dejó de invertir en infraestructura
y el gasto en educación no era suficiente para mejorar el capital humano. Con el desplazamiento del viejo
régimen, se entró a una fase de pluralismo democrático, pero el presidente tendría que negociar con un
gobierno dividido, pero no era imposible por el “bono democrático”, esto trajo optimismo para la relación con
EEUU. Los problemas no se solucionaron tan fácil, estaba el EZLN y Atenco. Otros poderes fácticos, legales e
ilegales se apropiaron de las partes de poder que el cambio de régimen restó al estado. Entre la mala convivencia
de viejas estructuras y marcos políticos y la nueva realidad, no fue adecuado un nuevo proyecto nacional. Surge
una fuerte sociedad civil.
La Relación México-Estados Unidos: 1970-2010 (Jesús Velazco)
En la formulación de la política exterior de un Estado intervienen conjuntamente diversos factores. Uno es el
entorno internacional; por ejemplo, no es posible comprender cómo fue posible que México pudiera llevar a
cabo un proyecto de política exterior activa, durante los gobiernos de Luis Echeverría Álvarez y José López
Portillo, si no se considera el relativo multipolar ismo internacional de la década de 1970. Otro son las
condiciones internas del país o países involucrados. Un tercer factor es el proyecto de gobierno, que las partes
involucradas formulan frente a esa realidad coyuntural en la que operan

El Fin de la “Relación Especial”. La década de 1970


a) Condiciones Internacionales. La Détente y su impacto
Nixon y Brezhnev firmaron el primer Tratado de Limitación de Armas Nucleares (SALT I). Coincidentemente, el
gobierno de Nixon, a través de Henry Kissinger, había iniciado una política de acercamiento con la República
Popular de China. Estos acontecimientos anunciaban una nueva etapa de las relaciones internacionales en el
siglo XX, que sería conocida como la “Détente”.

El incentivo original fue la “Crisis de los misiles” de 1963. En ésta, ambas potencias habían estado a punto de
desatar una Tercera guerra mundial y, muy probablemente, la primera guerra nuclear, a causa de la instalación
de misiles nucleares soviéticos en la isla de Cuba. Los dirigentes de Estados Unidos y la URSS se percataron,
entonces, de los riesgos y costos que para ellos y para el resto del mundo implicaba la línea de confrontación
que hasta ese momento había prevalecido. Sin embargo, este proceso de distensión no significó un abandono
de sus irreconciliables discrepancias ideológicas, ni mucho menos de sus respectivos intereses por mantener
zonas de influencia.

El repliegue de la Unión Soviética durante la Crisis de los misiles se dio porque sus políticos y alto mando militar
estaban conscientes de su desventaja, en capacidad nuclear, frente a Estados Unidos. A partir de este
descalabro, Nikita Khrushchev impulsó un programa para transformar a la URSS de una potencia militar
continental en una potencia mundial. Su propósito era alcanzar una paridad aproximada en armas nucleares y
fuerza naval a la de Estados Unidos. Sin embargo, los costos económicos habían sido formidables y las
condiciones de vida de la población se habían deteriorado considerablemente, con el consecuente incremento
del descontento social que, a su vez, generó el ciclo pernicioso de: represión, resistencia civil, mayor represión,
y así sucesivamente.

Aunado a los problemas económicos y sociales internos de la URSS, vino su progresivo desprestigio internacional
y la resistencia de los Estados sometidos a su autoridad. Uno de los efectos más importantes de la conducta de
Khrushchev en la Crisis de los misiles, y del subsiguiente inició de distensión entre la URSS y Estados Unidos, fue
el creciente enfriamiento de la relación Sino-Rusa, que acabaría por convertirse, en 1967, en una abierta
confrontación.

Brezhnev declaró que la Unión Soviética tenía el derecho a intervenir en cualquier país comunista que se viera
amenazado por fuerzas, internas o externas, “hostiles al socialismo”; así pues, hacia el exterior, como al interior,
la represión acabó siendo la alternativa. Sin embargo, los problemas en la zona de influencia soviética no sólo
fueron el producto de confrontaciones ideológicas y nacionalistas, sino económicas.

Mientras la URSS enfrentaba esas desfavorables condiciones, Estados Unidos tenía problemas similares.
Durante las décadas de 1950 y 1960 gozaron de una indisputable supremacía militar y económica; sin embargo,
a principios de los años 70 ésta se había debilitado.
Kennedy no pudo avanzar sus propuestas durante su corta presidencia, incluso tuvo reverses notables. Pero su
sucesor, Lyndon B. Johnson consiguió que el Congreso aprobara una serie de leyes para terminar con la
segregación. La política exterior no fue modificada; se aumentó el gasto militar y la intervención estadounidense
en, lo que desde su perspectiva, eran sus zonas de influencia.

Los costos de la política interna y exterior de la administración de Johnson fueron muy elevados para Estados
Unidos. Los beneficios para los grupos sociales no fueron suficientes para satisfacer sus demandas; la escalada
militar en Vietnam acabó por ser repudiada por la mayoría de la sociedad estadounidense; y su política
económica de gasto social y militar.

En suma, cuando llegó a la presidencia Richard M. Nixon, el país estaba inmerso en una crisis social, política,
económica e internacional que obligaban a una reorientación de los programas de gobierno, tanto hacia el
interior del país como en su política exterior.

Otro componente trascendental que condujo a la Détente fue la recuperación económica de Europa Occidental
y la reafirmación de su relativa independencia respecto de Estados Unidos. El proceso de integración económica
continental había dado un paso significativo con la firma del Tratado de Roma en 1957, y diez de la Comunidad
Económica Europea. Los dos pilares sobre los que se inició la construcción de nuevo centro de poder mundial
fueron Francia y la República Federal Alemana.

A partir de que el ex alcalde de Berlín Occidental y líder del Partido Social Demócrata, Willy Brandt, se convirtió
en Ministro de Relaciones Exteriores, en 1966, se inició la “Ostpolitik” (política hacia el Este) que, se dirigía a
una normalización de relaciones con los países de bloque soviético y un acercamiento con la URSS. Fue una
precursora importante de la Détente entre Estados Unidos y la Unión Soviética y una muestra de la iniciativa
independiente de Europa en las relaciones internacionales de esos años.

China, por su parte, empezaba a ser considerada como un país clave en ámbito internacional. Para la Unión
Soviética, se había convertido en un vecino incómodo y un rival en la dirigencia ideológica del comunismo. Para
los países occidentales, Estados Unidos y Japón era un valioso mercado potencial y un instrumento clave para
contener y disuadir a la URSS. El gobierno de Beijing aprovechó inteligentemente las circunstancias. Así, a partir
de la década de 1970 en adelante, se ubicó como un núcleo de poder internacional efectivo.

Al margen se ubicaban un grupo de países, en su mayoría recién independizados, que en su conjunto se les dio
el calificativo de Tercer Mundo. Su presencia en el escenario internacional se hizo patente a partir de 1955 con
motivo de la Conferencia de Bandug, y la mantendría en el transcurso de las décadas de 1960 y 1970. El término
Tercer Mundo tuvo dos conceptos diferentes pero complementarios: uno fue político y el otro económico. En
el político, encarnó las aspiraciones anti-imperialistas de los Estados que surgieron del proceso de
descolonización en Asia y África, a los que se sumarían algunos Estados disidentes de los bloques capitalista y
comunista. Su propuesta era evadir los compromisos que demandaban los ejes de poder de la Guerra Fría, pero
sin marginarse de la política internacional. En este aspecto, el Tercer Mundo vino a ser sinónimo del
“Movimiento de los No Alineados”. En lo económico, se le identificó con los países subdesarrollados o en vías
de desarrollo (NICs), que reclamaban un “Nuevo Orden Económico Internacional”, más equitativo y justo. Sus
demandas fueron articuladas por el Grupo de los 77, en la Asamblea General de la ONU y, muy particularmente,
en las Conferencias de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo.

b) La relación bilateral en crisis


Al tomar posesión de la presidencia Adolfo López Mateos, el descontento social iba en aumento. En las ciudades
los sindicatos obreros se volvieron más contestatarios; lo mismo sucedió con algunos sectores de la clase media
urbana, especialmente intelectuales y estudiantes universitarios. En algunas zonas rurales reaparecieron los
movimientos guerrilleros. El gobierno optó por una política de doble vía que incluía medidas represivas y
reformas.

Ante estas condiciones internas, el gobierno mexicano a empezó a concebir una política exterior más
independiente de la de los Estados Unidos. En el ámbito económico se buscó la diversificación en el ámbito
mundial y la posibilidad de una integración latinoamericana. En el político se puso énfasis en la pluralidad
ideológica de las relaciones internacionales de México, para usarlo como instrumento retórico ante los embates
de la izquierda y la derecha.

El primer indicio del alejamiento de la política exterior de México respecto del Estados Unidos fue el caso de la
Revolución Cubana. La diplomacia mexicana fue lo suficientemente hábil para convencer a los estadounidenses
de que su política no significaba un problema para sus intereses y su seguridad; por el contrario, México se
inmunizaba contra un posible apoyo cubano a la izquierda mexicana; además, legitimaba internacionalmente a
los propios Estados Unidos, al poder argumentar que aceptaban divergencias con sus aliados. Pero la elección
de Richard M. Nixon, en 1968, no auguraba los mejores pronósticos para la relación bilateral. Nixon ordenó, el
21 de septiembre de 1969, el cierre de los cruces fronterizos con México; solicitó al Congreso la imposición de
un arancel adicional del 10% a todas las importaciones, el cual fue aprobado.

Echeverría y su equipo de asesores parecían estar conscientes de que “el milagro mexicano”, en términos
económicos, ya no podía sostenerse solamente en la relación con Estados Unidos.

En estas condiciones, al tomar posesión de la presidencia Luis Echeverría sus dos retos más importantes fueron
reestructurar las alianzas para mantener el sistema político interno y enfrentar los desajustes
macroeconómicos. Para enfrentarlos se optó, por una parte, por la integración de sectores y líderes que habían
permanecido marginados, así como por una retórica nacionalista y reformista; y por la otra, por una
reestructuración interna de la economía nacional, que se conoció como el “desarrollo compartido”, la cual no
implicaba cambios radicales en el modelo económico.

En estas condiciones tuvo lugar la visita oficial del presidente Echeverría a Washington en junio de 1972.
Para Nixon los únicos temas relevantes con México eran: narcotráfico y las relaciones globales de Estados
Unidos.

Antes de la visita de Echeverría a Washington, ya se habían dado indicios de un viraje en la política exterior de
México y su relación con Estados Unidos. En abril de 1972, Echeverría había viajado a Santiago de Chile con dos
objetivos: entrevistarse con carácter oficial con el Presidente Salvador Allende y participar personalmente en la
Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. En esta última hizo la propuesta de
una Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, proyecto que se convirtió en la piedra clave de la
política exterior de México el resto del sexenio: condujo a un activismo multilateral y a la ampliación de las
relaciones bilaterales con los países del “Tercer Mundo”. Con estas acciones la “agenda de política exterior” se
convirtió en una fuente de divergencias entre México y Estados Unidos, particularmente por el acercamiento
de México con los gobiernos de Chile y Cuba. Para los objetivos de la política exterior de Echeverría, el
acercamiento con esos dos países no respondía a una identificación ideológica, sino porque eran dos aliados
importantes para impulsar sus objetivos.

El activismo internacional de México y la retórica nacionalista del gobierno del Presidente Echeverría no sólo
tenía objetivos de política exterior, sino que también estaba dirigida a reducir las críticas de la izquierda
mexicana, lo cual a su vez generó reacciones contrarias, pues abrió nuevas grietas en el consenso interno al
antagonizar al sector empresarial. Con ello surgió una nueva agenda en la relación con Estados Unidos: la
llamada “agenda informal”, que consistió en un cuestionamiento de algunos grupos del sector público y privado
de Estados Unidos –vinculados con los empresarios mexicanos– sobre la orientación ideológica de la política
mexicana y sobre la estabilidad social y política del país.

Se calificó al gobierno de Echeverría de “comunista”; se mencionaban ya los problemas de inseguridad pública,


autoritarismo y corrupción, en los que, sin duda alguna, tenían toda la razón. La suposición de que México se
inclinaba hacia izquierda provino, en gran medida, de la aprobación en 1973 de la Ley para promover la inversión
mexicana y regular la extranjera, que fue vista por los inversionistas extranjeros, principalmente americanos,
como una regulación restrictiva.

La gota que derramó el vaso y permitió tanto al gobierno de Estados Unidos como a la opinión pública de ese
país demostrar los límites de su tolerancia fue su reacción, a fines de 1975, al voto de México en la Asamblea
General de la ONU condenando el sionismo como una forma de racismo. El efecto de este voto fue el boicot de
la comunidad judía estadounidense al turismo mexicano, “que obligaron al gobierno mexicano a dar marcha
atrás, presentar disculpas al gobierno de Israel y finalmente, sacrificar al secretario de Relaciones Exteriores”.
Pero su impacto fue más serio por la disminución sustantiva del turismo estadounidense a México. Llevaron a
México a una más de las que serían sus endémicas tribulaciones económicas, eufemísticamente denominadas,
desde entonces: “crisis sexenales”.

Económicamente, el gobierno mexicano había tenido que recurrir al FMI para sortear los desajustes de las
finanzas y endeudamiento público, con la correspondiente pérdida de soberanía en este rubro. Sólo había una
luz de esperanza: desde 1974 se habían descubierto importantes yacimientos de petróleo en el sureste que,
potencialmente, ubicaban al país, otra vez, como un substancial exportador.

En Estados Unidos resultó electo el candidato demócrata James E. Carter; en México, José López Portillo. Ambos
personajes tenían algunas características en común. Las propuestas de Carter en política exterior invitaban a
que los desacuerdos con México dejaran de ser temas contenciosos. Sin abandonar la política exterior de
Détente, Carter declaró que su compromiso con los derechos humanos era absoluto.

Por la parte mexicana las condiciones internas de México al iniciar la presidencia de López Portillo obligaron a
una reconsideración general de la política interna y externa de México. Domésticamente, era necesario
tranquilizar a los grupos empresariales, e internacionalmente buscar un reacercamiento con los Estados Unidos.
Para entonces, México contaba con un recurso que parecía abrirle nuevas oportunidades de negociación: el
petróleo. La decisión mexicana de no formar parte de la OPEP y de abrir el debate sobre su ingreso al GATT,
junto con la moderación de discurso reformista y nacionalista, al interior y al exterior, parecieron abrir una
nueva etapa de concordia bilateral.

Pero la “luna de miel” fue efímera. El acuerdo sobre el abasto de gas natural mexicano fue reprobado por el
Secretario de Energía estadounidense en diciembre de 1977, y el presidente Carter ordenó la anulación de
contrato, cuando ya estaba avanzada la construcción del gasoducto mexicano.

El problema de las negociaciones económicas ya se había convertido en un problema político y en una


confrontación personal entre los dos jefes de Estado. Las secuelas en la agenda económica no se hicieron
esperar. México, en su Plan Energético de 1980, estableció límites a las exportaciones de petróleo a un solo
comprador y planteó la necesidad de diversificación de sus clientes; asimismo, rechazó el ingreso de México al
GATT, en 1980.

Pero del lado de Estados Unidos desde 1978 se había realizado un estudio amplio de la relación con México para
el Consejo de Nacional de Seguridad –Presidential Review Memorandum No. 41. Dos aspectos que resaltaban
de ese Memorando eran el tema migratorio y el de narcotráfico. Sobre el primero no se proponía ninguna
posibilidad de flexibilización. Sobre el segundo se llegó a la conclusión de que México ya se había convertido en
el principal puente en el tráfico de drogas a Estados Unidos y que se debía enfrentar el problema con el mayor
vigor.

Las relaciones bilaterales se habían planteado, por ambas partes como un juego de suma cero, pero guardadas
las proporciones ambos eran vulnerables frente al otro. México decidió jugar su carta de desempeñar un papel
de potencia media regional e inclusive su relativo poder global. La agenda de política exterior se incorporó como
un asunto central de la relación bilateral.

La diplomacia mexicana, bajo la conducción del canciller Jorge Castañeda, padre (1979-1982), volvió a retomar
el activismo internacional. Pero a diferencia del sexenio anterior, la política exterior mexicana puso énfasis en
la presencia de México en América Central y el Caribe. Después de un acercamiento con Cuba, los conflictos en
El Salvador y Nicaragua fueron objeto de una particular atención. En el ámbito multilateral, México continuó
jugando un papel protagónico en importantes iniciativas como fue la del nuevo derecho del mar, y en temas de
desarrollo internacional.

El nuevo intento de activismo internacional de México se dio cuando la administración de Carter entraba en un
período crítico. Durante el año de 1979, la situación económica entraba en un ciclo de recesión severa, y para
rematar se sufrió una segunda crisis energética como consecuencia de la caída del régimen del Sha Reza Pahlevi
en Irán, en febrero de 1979. El triunfo del Ayatollah Ruhallah Khomeini en Irán, no sólo afectó a Estados Unidos
internamente, sino que fue el primero de una avalancha de acontecimientos que debilitaron su posición
internacional. En julio, la revolución sandinista derrocó al dictador nicaragüense Anastasio Somoza, un firme
aliado de Estados Unidos, al tiempo que la guerra civil en El Salvador se agravaba. En noviembre la embajada de
Estados Unidos en Teherán fue ocupada por “estudiantes” iraníes y el personal diplomático estadounidense fue
secuestrado. Y un mes más tarde, el 27 de diciembre, la URSS invadió Afganistán. Estos acontecimientos dieron
fin a la Détente y tuvieron un impacto en la relación bilateral.

En el caso de Centroamérica, el gobierno mexicano no había disimulado su simpatía por el movimiento


sandinista desde 1978 y se opuso a la propuesta estadounidense de encontrar una salida negociada en la que
incluyera al gobierno de Somoza; entretanto, había restringido su relación diplomática con el gobierno de El
Salvador, lo que implícitamente sería interpretado como una posición favorable a la guerrilla de izquierda.
En junio de 1979, el gobierno mexicano había accedido a recibir al derrocado Sha de Irán; sin embargo, cuatro
meses después Carter permitió que se trasladara a Nueva York para recibir tratamiento médico. Carter solicitó
a México que permitiera el retorno del Sha, a lo que se le respondió negativamente; más aún, cuando el asunto
de la ocupación de la embajada fue llevado al Consejo de Seguridad de la ONU, México se abstuvo en la votación
de la resolución que la condenaba.

En el curso de 1980 la relación entre México y Estados Unidos exhibía una condición tensa en todos los temas,
al tiempo que las condiciones internacionales ya apuntaban a cambios sustanciales y, además, en Estados
Unidos se realizaba la campaña electoral presidencial.

La búsqueda de nuevas alternativas. La década de 1980


a) Condiciones internacionales. De la nueva confrontación bipolar a la nueva Détente
Durante su primer período presidencial (1981-1984), Reagan mantuvo un discurso anti soviético, incluso más
radical del que se había usado en la década de 1940, al inicio de la Guerra Fría. Definió a la Unión Soviética como
el “Imperio del Mal” y que Estados Unidos era el “elegido por Dios” para librar ese conflicto titánico de acuerdo
a su “plan divino”. Para alcanzar esa meta se suspendieron las negociaciones de desarme con la URSS, se
propuso un programa de aumento del arsenal nuclear y nuevos sistemas defensivos. Además, se diseñó una
política de estrangulamiento económico de la URSS, evitando que obtuviera recursos que le permitieran
aumentar su gasto militar y solventar las apremiantes demandas el pueblo soviético. Y para complementar lo
anterior, se propuso ejercer presiones sobre sus aliados europeos para que abandonaran su política continental
de acercamiento con la URSS y Europa Oriental.

Respecto de las regiones periféricas de Asia, África y América Latina, donde, en su opinión, había llegado la
infiltración soviética, se enunció la llamada “Doctrina Reagan”. Esta consistía en proporcionar ayuda económica
y militar a los grupos guerrilleros que se oponían a regímenes de orientación socialista, a los que se les denominó
“luchadores de la libertad” (freedom fighters). A través de éstos se buscaba derrocar dichos regímenes, sin que
Estados Unidos tuviera una presencia militar directa. Los objetivos principales de la “Doctrina Reagan” eran
Kampuchea y Afganistán, en Asia; Etiopía y Angola, en África, y Nicaragua en América.

Su Representante Permanente en la ONU, Jeane J. Kirkpatrick argumentó que el gobierno estadounidense debía
apoyar a los regímenes dictatoriales, porque éstos seguían una economía capitalista, se oponían al comunismo,
cooperaban con Estados Unidos en su política exterior y, a fin de cuentas, eran más propensos al cambio
democrático.

En la Unión Soviética los costos por el gasto militar y la intervención armada en Afganistán no sólo tuvieron un
impacto negativo en las ya deterioradas condiciones del pueblo soviético, sino también en su relación con sus
aliados europeos. A estas condiciones precarias vendría a sumarse la crisis de la dirigencia comunista: Leonid
Brezhnev murió en 1982; Yuri Andropov, le sucedió en el cargo pero falleció sólo dos años después, en febrero
de 1984; su sucesor, Konstantin Chernenko, tuvo aun una gestión más corta, sólo 13 meses, pues murió en
marzo de 1985. En estas condiciones ascendió al cargo de Secretario General del Partido Comunista, Mikhail
Sergeyevich Gorbachev. Su advenimiento al poder vino acompañado de aires de reforma; cuyo objetivo no era
revocar los propósitos ulteriores de credo soviético, sino revitalizar el principio de que “sólo una economía
altamente desarrollada podía garantizar la posición de la URSS en el entorno internacional”. Para alcanzar esas
metas, propuso una reestructuración de la economía soviética –Perestroika–y revivir la Détente. En noviembre
de ese año Gorbachev y Reagan se reunieron en Ginebra y restablecieron las negociaciones de desarme y los
intercambios culturales entre sí. Paralelamente, impulsó una nueva y activa diplomacia de acercamiento con
China, Japón y Europa Occidental.

El efecto del reencuentro entre Reagan y Gorbachev en las relaciones de ambas con Europa Occidental fue la
desaparición de los principales desacuerdos entre las tres entidades, principalmente por la reducción de armas
nucleares en la región. En otras partes del mundo las consecuencias no fueron positivas. En el caso específico
de América Latina, Estados Unidos pudo, sin restricción alguna, continuar su política de intervención indirecta
de acuerdo con los lineamientos de la Doctrina Reagan. Asimismo, el agotamiento de algunos regímenes
dictatoriales, empezando con el argentino, después de la Guerra de las Malvinas en 1982, y la progresiva
restauración de gobiernos democráticos, dejo la impresión, entre los estadounidenses, de que la hipótesis de
Jeane Kirkpatrick era incorrecta.

b) La búsqueda de nuevas alternativas en la relación bilateral


La elección presidencial en Estados Unidos en 1980 y el subsiguiente advenimiento de la administración de
Ronald Reagan no modificaron, de manera inmediata, las directrices de política exterior mexicana marcadas por
el presidente López Portillo. Del otro lado de la moneda, hubo algunos intentos por abordar las diferencias en
un marco de cooperación.

El auge petrolero, que sirvió para paliar los desajustes estructurales de la economía mexicana, terminó
abruptamente en 1982 con el desplome de los precios internacionales. Para entonces el endeudamiento
externo del país había alcanzado límites sin precedente. Estas condiciones y otras, como la dependencia de
importaciones de productos básicos, llevaron al gobierno a suspender temporalmente el pago principal. La
reacción de Estados Unidos ante esta nueva “crisis sexenal” fue de gran alarma. La moratoria mexicana podía
producir una reacción en cadena en otros países deudores del continente y podía, también, generar un desastre
en la banca estadounidense de proporciones inusitadas. Por lo tanto, el gobierno de los Estados Unidos
reaccionó con un paquete de ayuda y aceptó medidas del gobierno mexicano, que en otras condiciones hubieran
producido una fuerte reacción, como fue la nacionalización de la banca.

En medio de la crisis de 1982, se dio la elección de Miguel de la Madrid Hurtado a la presidencia y el control de
los tecnócratas, tanto del gobierno como del partido oficial (PRI). La consecuencia inmediata fue la
transformación del modelo económico mexicano que se había mantenido durante 40 años. Del intento de
industrializar al país sobre la base de la sustitución de importaciones y el fomento del mercado interno se pasó
abruptamente a un proyecto que insistía en el fomento de las exportaciones, la apertura de mercado y el
estímulo de la inversión externa, todo lo cual implicaba el repliegue de la intervención estatal en la economía
nacional. Bajo estas premisas, México ingresó al GATT; inició un proceso de disminución de barreras
arancelarias, no arancelarias y subsidios, y reformó la Ley de inversiones para atraer la inversión extranjera. Con
estas acciones, las diferencias en los temas económicos entre México y los Estados Unidos dejaron de ser un
obstáculo en sus relaciones. Pero en otros rubros los puntos de conflicto permanecieron.

Uno de éstos siguió siendo el de la política exterior mexicana. El Presidente De la Madrid y su Secretario de
Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda, consideraron que México debía continuar con la búsqueda de una
solución a los problemas de América Central. Desde su perspectiva, la generalización de los conflictos a toda
región y la intervención de Estados Unidos, según los postulados de la “Doctrina Reagan”, constituían riesgos
alarmantes para el interés y seguridad de México. Por una parte, el incremento del flujo de armas y asistencia
militar estadounidenses hacían cada vez más probable el estallido de una confrontación entre los países de la
región; por otra parte, el énfasis en soluciones militares hacía que se desviaran recursos necesarios para
revitalizar rubros productivos indispensables para aliviar las penosas condiciones sociales, que a su vez
aumentaban el descontento social, por demás evidente en la región. Una consideración adicional era que
Estados Unidos había demostrado una incapacidad histórica y cultural para entender y ofrecer alternativas
viables a los problemas en América Central; por lo tanto, no debía ser un actor directo en la solución de sus
problemas. En suma, tanto el gobierno de México como el de Estados Unidos coincidían en el potencial peligro
que significaban las condiciones regionales a sus intereses, pero diferían en cuanto al origen del mismo y su
solución. Mientras México enfatizaba las condiciones internas, los Estados Unidos lo enmarcaban en el conflicto
Este-Oeste. Además, el segundo no estaba dispuesto a dejar de ser el árbitro y policía continental.

El gobierno mexicano, junto con los gobiernos de Colombia, Venezuela y Panamá, diseñaron una estrategia
imaginativa, y a la vez encomiable, para encontrar soluciones a los problemas centroamericanos, que se plasmó
en la formación del Grupo de Contadora y en su Acta de Paz. En contraposición estuvo la obstinada oposición
de Estados Unidos para que prosperara. Para tal propósito se estimuló a los gobiernos de El Salvador, Honduras
y Guatemala para entorpecer el proceso negociador y, finalmente, se encontró en el gobierno de Oscar Arias de
Costa Rica, en 1986, al aglutinador regional y vocero para que los intereses de Estados Unidos mantuvieran
incólumes en la región.

Casualmente, en 1985, cuando las negociaciones del Grupo Contadora con los gobiernos de América Central
llegaban a un punto crucial, el gobierno de Estados Unidos revivió con implacable ferocidad el tema del
narcotráfico. Un año más tarde, el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, produjo una violenta
reacción del gobierno y la opinión pública de Estados Unidos. A partir de entonces, el tema se convirtió en
motivo de constante conflicto e irritación en la relación bilateral. Ese mismo año se dio una nueva intercepción
de los cruces fronterizos, y se llevaron a cabo secuestros de ciudadanos mexicanos, supuestamente involucrados
en el asesinato, para ser juzgados en tribunales estadounidenses. El gobierno mexicano, argumentaba que había
hecho esfuerzos en el combate contra la producción y tráfico de drogas, pero no se podía negar que los
narcotraficantes habían sido capaces de corromper a algunas autoridades y por lo tanto que había complicidad
de algunos funcionarios públicos. La dificultad principal para abordar bilateralmente el problema fue la
divergencia de opinión entre los dos gobiernos. México concibió e insistió en que el tráfico de drogas respondía
tanto a la oferta como a la demanda, y que cualquier esfuerzo que se orientara sólo a atacar la producción y
tráfico, sin atacar el consumo en Estados Unidos, era infructuoso. Estados Unidos no aceptaba esa
corresponsabilidad e insistía en que el problema se generaba afuera. De ahí que en 1986 se aprobara la Ley
Antinarcóticos (Anti-drug Abuse Act) que requería una certificación anual de la cooperación de los países
productores y puente, por parte del Presidente y el Congreso de Estados Unidos; en caso de que un país no
fuera “certificado” estaría sujeto a sanciones, principalmente económicas.

Al mismo tiempo que el narcotráfico se convertía en un asunto medular de la relación bilateral, el migratorio
empezaba a ser elevado a una categoría similar. Desde que el presidente Kennedy, en 1963, había anunciado
que los acuerdos de trabajadores agrícola migratorios, que se mantenían desde 1942, no serían renovados, la
política de México había sido no tener política alguna: el flujo migratorio era un fenómeno que respondía a las
leyes de la oferta y la demanda, y en el que el gobierno mexicano no podía intervenir, excepto para proteger los
derechos laborales y humanos de sus nacionales; sin embargo, se reconocía que era una “válvula de escape”
para que los problemas sociales se mantuvieran bajo control. Mientras tanto, las condiciones económicas en
Estados Unidos, particularmente el incremento de la tasa de desempleo, habían generado ya presiones –
especialmente de los sindicatos– para que se tomaran medidas más severas de control migratorio. En 1978el
Presidente Carter creó la Comisión Selecta sobre Políticas de Inmigración y Refugiados. Sus recomendaciones
serían recogidas en el Congreso en los proyectos de ley Simpson-Mazzoli y Simpson-Rodino, que finalmente
conducirían a la aprobación de Ley de Reforma del Control Migratorio (Immigration Reform Control Act o IRCA)
de 1986. Ésta favorecía a un buen número de mexicanos que ya residían en Estados Unidos, pero al mismo
tiempo establecía algunos mecanismos que supuestamente disuadirían el flujo, entre los que destacan las
sanciones a los empleadores que contrataran a indocumentados.

El “Matrimonio de Conveniencia”: 1988-2000


a) Condiciones internacionales: El fin la Guerra Fría
El arribo al poder de Mikhail Gorbachev trajo consigo cambios radicales, entre los cuales estuvo el resurgimiento
de la Détente entre la URSS y Estados Unidos, misma que se fue convirtiendo en una verdadera Entente. Con la
elección de George Bush, adoptó una posición hacia la Unión Soviética mucho más cauta y distante. Pero la
avalancha de inesperados acontecimientos en Europa Oriental, durante 1990 y 1991, obligaron a una
reconsideración de esa original cautela. Bush se aprestó a retomar el diálogo con Gorbachev y así fortalecer su
liderazgo. Durante los primeros seis meses de 1989, los partidos comunistas perdieron el control político en
Polonia, Hungría y Checoslovaquia. Gorbachev, a diferencia de Khrushchev, en 1956, y Brezhnev, en 1968,
decidió no interferir y con ello renunciar a la doctrina de intervención legítima.

La desintegración de la Unión Soviética no se hizo esperar. Sus reformas económicas no se tradujeron en la


mejoría de las condiciones sociales, y su propuesta de apertura política había generado mayores demandas. El
movimiento secesionista empezó en la república báltica de Estonia, en noviembre de 1988; de ahí se extendió.
Para el verano de 1991, la disolución de la URSS era imposible de contener; el desenlace ocurrió el 21 de
diciembre de 1991, cuando la URSS fue sustituida por la asociación de once de las ex repúblicas.

El impacto de estos acontecimientos se dejó sentir con más intensidad en Europa. En Estados Unidos, la
desaparición del bloque soviético generó una exaltación triunfante. No quedó la menor duda de que en Estados
Unidos el “nuevo orden mundial”, era concebido como “unipolar” y que ellos ocupaban la posición hegemónica.
El fin de la Guerra Fría generó la expectativa de que se diera una disminución en el uso de la fuerza como solución
de los problemas internacionales y que la ONU fuera un órgano eficaz para mantener la paz y la seguridad
internacionales.
Por último, el fin de la Guerra Fría también condujo a que Estados Unidos considerara que había llegado el
momento para que “pudiera voltear la vista hacia adentro... y corregir lo se debería corregir”. Esto indicaba que
problemas internos recibieran mayor atención y se propusieran soluciones enérgicas para resolverlos; entre
éstos estaban: el narcotráfico y la drogadicción; la pérdida de control en la frontera y la migración
indocumentada, y el terrorismo. Se les englobó bajo el concepto de problemas “inter-domésticos”
(interdomestic), es decir, que eran problemas internos, pero cuyo origen provenía del extranjero.

b) El reencuentro de fin de siglo, 1988-2000


Al acercarse las elecciones presidenciales de 1988, las tensiones entre México y Estados Unidos disminuyeron
como consecuencia de las condiciones internas en ambos países. En Estados Unidos, Ronald Reagan había
logrado restablecer el prestigio y liderazgo de la autoridad presidencial. Si a esto se añadía que México había
fracasado en su intento de jugar el papel de potencia media regional, Estados Unidos podía asumir una posición
más moderada respecto a su vecino.

Cuando en el 19 de septiembre de 1985, la ciudad de México fue sacudida por un terremoto, los subyacentes
problemas sociales emergieron. En el seno del PRI se hizo patente el rompimiento del consenso; en 1987 surgió
la “Corriente Democratizadora”, cuyos miembros acabaron por ser expulsados del partido y conformar una
alianza con los partidos de izquierda. La creciente popularidad de esta alianza, y de su dirigente Cuauhtémoc
Cárdenas, revivió entre políticos y líderes de opinión estadounidenses el temor de la izquierdización en México.
El escenario político mexicano en 1988 convenció a los dirigentes estadounidenses que la mejor alternativa a
sus intereses nacionales era mantener su apoyó al partido oficial en México.

Un indicio de este cambio fue la creación de la “Comisión Bilateral sobre el Futuro de las Relaciones México-
Estados Unidos” con el objeto de realizar un informe propositivo, que sirviera de pauta a los presidentes de cada
país, que coincidentemente serían electos en 1988. Pero la evidencia más palmaria fue el precipitado
reconocimiento del gobierno de Estados Unidos a los nada concluyentes resultados electorales de julio de 1988
y su eufórica felicitación a Carlos Salinas de Gortari por su triunfo. La reordenación de la política económica de
México fue, sin duda, un factor determinante para acercar a los dos países ya que los dos gobiernos compartían
su orientación “neoliberal”.

En junio de 1990, se anunció formalmente el inicio de la negociación de un tratado de libre comercio entre
México y Estados Unidos, que con la incorporación de Canadá, un año más tarde, conformaría del Tratado de
Libre Comercio de América del Norte. En agosto de 1992 se concluyeron los trabajos de los negociadores de los
tres países, y en octubre, se llevaría a cabo la ceremonia de la firma del mismo.

Las negociaciones al interior del Poder Legislativo para conseguir su aprobación fueron difíciles. En la Cámara
de Representantes el debate fue particularmente intenso. Los oponentes exhibieron toda una amplia lista de
problemas mexicanos que, en su opinión, impedían que su país se vinculara estrechamente con México. Entre
estos se incluía la falta de democracia, la corrupción oficial, la ineficiencia gubernamental, las violaciones a los
derechos humanos, el narcotráfico, etc.

Durante todo el proceso de negociación, el gobierno de Salinas de Gortari había desplegado una campaña para
proyectar a México como un país en un acelerado proceso de modernización pero ya en 1993 se dio indicios de
que la realidad no correspondía a esa imagen y durante el siguiente año el castillo de naipes se derribó. La
corrupción y el narcotráfico no cedían. El 1 de enero de 1994, el mismo día en que entraba en vigor el TLCAN,
estallaba en Chiapas el movimiento de Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el cual mostraba que los
problemas sociales no habían sido atendidos. En marzo, el candidato de PRI, Luis Donaldo Colosio, fue asesinado
en Tijuana y 5 meses después el Secretario General del PRI, José Francisco Ruiz Massieu.

La toma de posesión de Ernesto Zedillo Ponce de León reapareció la sombra de las recurrentes crisis económicas
sexenales con el “error de diciembre” y junto con ésta la evidencia de la ineficiencia y corrupción del sector
público. Y aunque estos problemas eran estrictamente internos, las condiciones aceptadas por el propio modelo
“globalizador” hicieron de ellos asuntos de política exterior.

El “error de diciembre desató una reacción internacional –“el efecto tequila”– en otros mercados de capital.
Para el gobierno de Estados Unidos, no sólo era un problema de carácter global, sino que también lo era por la
amplia exposición de ciudadanos estadounidenses que había invertido en Tesobonos mexicanos. El presidente
Clinton anunció, en enero de 1995, que solicitaría a Congreso una asignación extraordinaria para ofrecer a
México una garantía de crédito por 40 mil millones de dólares. Su petición, sin embargo, no tuvo una recepción
favorable en la mayoría de los legisladores. Clinton anunció que usaría sus facultades para disponer de 20 mil
millones de dólares del Fondo para la Estabilización Cambiaria de la Reserva Federal.

Uno de los más socorridos argumentos que esgrimieron a favor del TLCAN fue que éste generaría las condiciones
de crecimiento económico en México, que a su vez produciría una disminución significativa de flujo de migración
mexicana a Estados Unidos. Esta expectativa obviamente no se cumplió. En Estados Unidos, a su vez, las medidas
incorporadas en la IRCA tampoco sirvieron de mucho para disuadirla.

En el tema de narcotráfico, el mismo patrón se repitió, y no sólo eso sino que se convirtió en el tema central de
la agenda del gobierno de Estados Unidos. Más aún, en mayo de 1998 la DEA y el Departamento de Tesoro
instrumentaron una operación –“Operación Casablanca”– infiltrando de forma encubierta en México, sin
notificar al gobierno, para detectar y aprehender a lava dólares mexicanos; este incidente demostró con claridad
que el alcance de la cooperación era muy limitado y el nivel de confianza que podía generar el gobierno
mexicano ante las autoridades estadounidenses continuaba siendo muy bajo.

El “Bono Democrático” y su precariedad. 2000-2010


a) Las condiciones internacionales: La Guerra contra el Terrorismo.
La política exterior de George W. Bush dio pronto un giro radical; durante los primeros ocho meses de su
gobierno revirtió los compromisos adquiridos por su antecesor. Primero retiró su apoyo al Protocolo de Kyoto
y a continuación se opuso a la ratificación de la Convención sobre Armas Biológicas, al Tratado Comprehensivo
de Prohibición de Pruebas Nucleares y a la Corte Internacional Criminal.81

Este cambio se acentuaría después de los ataques criminales a las Torres Gemelas en Nueva York, el 11 de
septiembre de 2001. La posición de Estados Unidos, a partir de entonces, es que el país se enfrenta a una nueva
guerra, la guerra contra el terrorismo. Sus principios eran que la seguridad de Estados Unidos no debía estar
limitada a compromisos adquiridos con “aliados” u organismos internacionales; que Estados Unidos debía
disponer de su fuerza disponible para cambiar las condiciones internacionales en el mundo. Estos principios
presuponían: a) la acción unilateral, o en el mejor de lo casos, un “multilateralismo selectivo”; b) acciones
preventivas o precautorias; c) Estados Unidos debe usar su poder para cambiar regímenes incivilizados (rough
states) en Estados democráticos, civilizados y cooperativos.

La comunidad internacional respondió inicialmente de una manera favorable a la causa de Estados Unidos. El
Consejo de Seguridad de la ONU aprobó unánimemente la Resoluciones 1368 y 1373 condenado los actos de
terrorismo y la acción internacional contra el régimen Talibán en Afganistán. Pero el gobierno de George W.
Bush decidió continuar su cruzada. El objetivo siguiente fue Irak. Con el pretexto de que ese gobierno constituía
una amenaza real a la seguridad de Estados Unidos y del resto de la comunidad internacional, por poseer armas
de destrucción masiva, trató de activar un consenso doméstico inicialmente y después el internacional para
invadir Irak y derrocar el régimen de Sadam Hussein. En el primer caso tuvo éxito, en el segundo fracaso. El
ejecutivo de Estados Unidos tenía ya la autorización para hacer uso de la fuerza armada de su país contra Irak,
sin tener que recurrir a la ONU. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la Resolución 1441,
el 8 de noviembre de 2002, por la que el gobierno iraquí debía acceder a las inspecciones internacionales que
verificarían si en realidad contaba con armas de destrucción masiva.

La mayoría de los países del mundo no estaban dispuestos a aprobar una intervención hasta que las evidencias
fueran contundentes. El Presidente Bush, el Primer Ministro Blair y el Presidente Aznar, después de una reunión
en las islas Azores, decidieron iniciar la guerra contra el régimen de Sadam Hussein sin el apoyo del Consejo de
Seguridad, el 19 de marzo de 2003.

El triunfo del candidato demócrata Barak Obama en las elecciones de noviembre de 2008 anunciaba una
reorientación parcial de la política exterior. Su visión no difiere sustancialmente de la de su antecesor en cuanto
a los retos, pero sí en cuanto a la forma de enfrentarlos. En este último punto enfatizó, como candidato, y como
presidente lo ha reafirmado, el privilegiar soluciones diplomáticas, sin descartar el uso de la fuerza.

b) La relación bilateral: migración, narcotráfico y seguridad


Ernesto Zedillo, como se ha mencionado, fue el único presidente mexicano que desde Francisco I. Madero había
tenido legitimidad electoral, pero esto no fue suficiente para que su gestión pudiera detener el progresivo
deterioro de la autoridad presidencial. El candidato a la presidencia por el Partido de Acción Nacional, Vicente
Fox Quesada obtuvo la mayoría de votos para convertirse en el primer presidente de un partido distinto al oficial
y México. En materia de política exterior de inmediato se acuñó la frase “bono democrático” para afirmar que
ahora México contaba con una legitimidad que le daba más poder de negociación frente a Estados Unidos, y
adoptar una política exterior “activa” con el resto de mundo. Para el presidente Fox y su primer Secretario de
Relaciones Exteriores este “bono” era suficiente para dominar las tendencias políticas y de cultura política
internas que pudieran obstaculizar sus objetivos.

Su confianza se sustentaba igualmente en los resultados electorales; Bush había expresado una deferente
consideración a México en sus pronunciamientos sobre política exterior. Dentro de este “espíritu se dieron
algunos logros iniciales. El más relevante fue que se consiguió “desnarcotraficar” la relación, por medio de la
supresión del proceso anual de “certificación”. Sin embargo, aun antes de tomar posesión del cargo, Vicente
Fox determinó que el tema en la relación con Estados Unidos era el “de la migración”; pero tanto el presidente
como su Secretario de Relaciones no se percataron de algunas dificultades. Una era que concebían que este
tema era de competencia exclusiva del Poder Ejecutivo estadounidense, cuando en realidad su autoridad no iba
más allá de proponerlo a Legislativo y se adoptó la estrategia de iniciar negociaciones entre los presidentes y
sus colaboradores, en lugar de diseñar una estrategia de cabildeo; además se imponían condiciones específicas
antes de iniciar la negociación –lo que se denominó “la enchilada completa”– y por si no fuera poco, se exigía
un plazo de tres meses para concertar el “acuerdo”. Otro problema de su estrategia es que ponía en advertencia
a los muchos opositores en Estados Unidos para que se flexibilizaran las leyes migratorias. Y otro más fue que
generó expectativas, en México y entre los residentes mexicanos indocumentados en Estados Unidos, difíciles
de cumplir a corto, o inclusive mediano plazo

Sólo tres días después de que había terminado la visita oficial del presidente Fox a Estados Unidos, México dejó
de ocupar un lugar especial en la relación con su vecino. Los brutales ataques a las Torres Gemelas de Nueva
York cambiaron radicalmente la lista de prioridades del gobierno de Bush.
Como parte del proyecto de una “nueva” y “activa” política exterior, México había propuesto su candidatura
para ocupar uno de los sitios de miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, antes de los
sucesos de septiembre de 2001, y obtuvo la designación para el período 2002-2003. El presidente Fox no pudo
apoyar, en marzo de 2003, la propuesta de resolución de Estados Unidos, Gran Bretaña y España para autorizar
la operación militar en Irak. Desde la perspectiva del presidente Bush y su gabinete, la posición de México era
un acto desleal. Estados Unidos impuso su agenda de seguridad como el tema central de la relación bilateral y
el gobierno mexicano no recuperó un espacio de maniobra.

Entre los innumerables desaciertos políticos de Vicente Fox estuvo el de enrarecer el proceso electoral de 2006
que culminaría, para infortunio del país y una vez más, en unos resultados seriamente cuestionados, cuyos
efectos aún se dejan sentir en la vida política de México. En consecuencia, la presidencia de Felipe Calderón
Hinojosa ha encontrado multitud de obstáculos durante su gestión. La prioridad de su gobierno fue la seguridad
pública y “la guerra” contra el crimen organizado y los cárteles de narcotraficantes. Esto tuvo de inmediato un
impacto en la relación con Estados Unidos. Para el gobierno estadounidense ya eran objeto de preocupación las
condiciones en esta materia en México, pero las medidas adoptadas en México y sus escasos resultados,
aumentaron la alarma y preocupación en los círculos políticos del vecino.

En la visita que realizó el Presidente Bush a México en marzo de 2007, ambos gobiernos concertaron el llamado
“Plan Mérida” que fue anunciado formalmente en octubre de ese año. En el caso de México, este acuerdo
contempla un paquete con la asignación mutua de recursos para la lucha contra el crimen organizado, que hasta
la fecha sigue vigente. La propuesta o aceptación de este plan, sin embrago, significaba una cierta claudicación
de México sobre el enfoque del problema del narcotráfico y el crimen organizado. Al aceptar el “Plan Mérida”,
implícitamente reconocía la validez de la estrategia estadounidense de que era en la oferta donde debían
concertarse los esfuerzos y recursos.

El arribo de Barack Obama a la Casa Blanca significó para el gobierno mexicano oportunidades y retos. En el
primer caso, significó que las diferencias en la agenda de política exterior disminuyeran, aunque no
desaparecieran. Un punto central en este tema, y que contrasta con los enfoques de ambos gobiernos, es que
de pronto el de Estados Unidos reconoce que la estrategia de la lucha contra la oferta, es decir “la guerra contra
el crimen organizado” es incorrecta e ineficiente; mientras que el gobierno de Felipe Calderón la ha hecho suya:
se invirtieron los papeles. Por supuesto que este cambio abre expectativas de una cooperación más efectiva
para una probable solución de este diferendo bilateral.

Por lo que respecta al tema de la migración indocumentada, el Presidente Calderón adoptó acertadamente una
posición cautelosa y mesurada en espera de mejores condiciones para enfatizar este tema. Por su parte, el
Presidente Obama decidió posponer alguna acción concreta ya que su prioridad fue la aprobación de un plan
nacional de salud.

Conclusiones
Para México la relación con su vecino ha sido la piedra angular de su política exterior; es y tiene que ser una
“relación especial”. Aunque no en la misma proporción, y más allá de la retórica, México es también un factor
de vital importancia para Estados Unidos; sin embargo, esto no se traduce en que se le haya otorgado, ni se le
vaya a otorgar, un tratamiento “especial”.

En segundo lugar, dos factores han sido determinantes para que México haya tenido, en algunos momentos, un
margen de relativa autonomía y capacidad de negociación frente a Estados Unidos. Un factor lo han
determinado las condiciones internacionales: durante la Guerra Fría México pudo ocasionalmente buscar
contrapesos. Otro factor ha sido su relativa fortaleza institucional interna. El que México avance hacia la
democratización del sistema político pudiera darle al país mayor capacidad de negociación, pero sólo si este
viene acompañado de la fortaleza de las instituciones. En suma, los mexicanos debemos entender que la defensa
de la “soberanía” debe empezar en la propia casa.

Por último, está el problema del “nacionalismo”. En Estados Unidos, y recientemente también en México, se
señala que el nacionalismo mexicano, con su fuerte contenido anti-estadounidense, es un obstáculo y es
contraproducente para el mejoramiento de la relación bilateral. Asimismo, se señala que éste es irracional y que
ya no corresponde a la realidad actual. Pero no es gratuito que el nacionalismo mexicano tenga un fuerte
contenido anti-estadounidense.

En la política exterior de un país intervienen factores como: entorno internacional, condiciones internas y el
proyecto de gobierno. Hay cuatro agendas que tratan los países: Agenda de política exterior (la posición frente
a conflictos), la de relaciones económicas, la estructural o inter-domésticas (problemas internos que afectan la
política exterior como migración, narco, ecología, etc.) y la agenda informal (problemas fuera de la política
exterior y son internos, como la corrupción, xenofobia o pena de muerte). EEUU y México tienen una relación
de interdependencia, pero es asimétrica.

Nixon, en su política exterior limita armas nucleares con URSS y comienza relaciones con China, a esta etapa de
las relaciones internacionales se le conoce como la Détente. Esta maniobra empezó con la crisis de misiles de
Cuba, pero no significaba un abandono a la expansión de su ideología respectiva. La URSS quería incrementar
milicia a cualquier costo, trajo malestar social y represión, se vio que no podía mantener control sobre sus
satélites, no les podía dar resguardo económico. Kennedy quiere fortalecer su milicia e interviene donde la URSS
ponga pie, lanzan la Doctrina Johnson, que dice que EEUU tiene derecho a intervenir en cualquier
país democrático con amenazas internas o externas. Mientras tanto, Europa occidental se recupera
económicamente y se independiza de EEUU. El tercer mundo, caracterizado políticamente por aspiraciones
antiimperialistas, el no querer alinearse a ningún bloque, pero sin aislarse resultó en el movimiento de los no
alineados, el en aspecto económico demandaban un nuevo orden económico internacional más justo y
equitativo, articulados en el Grupo de los 77.

Después de la segunda guerra, EEUU se centró en lo que pasaba en Europa, México era un vecino que no
necesitaba mucha atención, pero después de Ruiz Cortines ya eran evidentes algunos problemas. Con Adolfo
López Mateos el descontento social crecía, utilizó la represión y las reformas, las primeras le funcionaron y las
segundas inquietaron a empresarios, añadiendo que el proyecto económico de ISI y DE se estaba agotando.
México buscó una Pol. Ext. Independiente de EEUU, buscó diversificarse, entró a los no alineados y convenció a
estadounidenses de que no afectaría sus relaciones. Entra Nixon, que cambiaría la política, se volvería
intransigente con LATAM, hace un movimiento para cerrar fronteras y que no pase la droga, la
“Operación Intercepción”, esto levanta un muro de sospechas. Luis Echeverría vio que debía diversificar
relaciones, reestructurar alianzas y enfrentar desajustes macroeconómicos, su política exterior diverge de la
americana al acercarse a gobiernos como Chile y Cuba. Surgen fricciones por el golpe de estado en Chile.
Echeverría antagoniza al sector privado, ligado con el sector público y privado de EEUU, por lo que lo acusan de
comunista y cuestionan la estabilidad social. El límite se encontró cuando México votó al sionismo como forma
de racismo, esto provocó un impacto al turismo y desconfianza de empresarios. Carter y López Portillo entran
en 1976, el primero seguía con el détente y el segundo buscaba acercarse a EEUU y tranquilizar empresarios, lo
logra mediante el petróleo, pero por política limitó exportaciones y no entró al GATT. EEUU no quería recuperar
relaciones, pero debía ser más sensible, se resalta el narcotráfico y la migración. México aumenta su activismo
internacional, sobre todo con américa central y el caribe. La crisis energética, recesión económica, la pérdida de
aliado e invasión soviética a Afganistán marcaron el fin de la Détente y para 1980 había una relación tensa en
todos los sentidos.
Reagan ganó con tres pilares: La mayoría moral (programa para reestablecer las tradiciones), los Halcones
(volver a contener la URSS) y Ofertistas (reducir impuestos y gasto público). Se da la Doctrina Reagan, se apoya
económicamente a los países periféricos opuestos al socialismo. Gorvachev hace nuevos acuerdos con EEUU
que lo acercan a la economía occidental. Con el desplome del precio del petróleo en 1982 ayuda EEUU a México.
De la Madrid fomenta apertura económica y entra al GATT, el tema económico ya no era problema. La doctrina
Reagan era un riesgo para México, los conflictos regionales eran peligrosos, se crea el grupo de la Contadora en
oposición al intervencionismo de EEUU. En el tema del narcotráfico se reevaluó la cooperación con México,
tenían opinión contraria, México creía que el problema era la demanda gringa y EEUU pensaba que el problema
era la oferta mexicana, de aquí salió que los países involucrados en el narcotráfico debían certificar su
cooperación, de no hacerlo tendrían multas. La podredumbre del sistema mexicano fue tema en EEUU ya que
la corrupción e inseguridad representaban un riesgo. Alrededor de la migración se desarrolló un modus vivendi,
el gobierno mexicano no intervenía porque era una válvula de escape, por el desempleo en EEUU, se reforzó el
control migratorio. En 1988 la política tendría un nuevo rumbo.
Reconstruir a México en el Siglo XXI (Sergio Zermeño)
Consideraciones
Primero:
El entorno natural ha llegado a un punto crítico poniendo en riesgo a la biosfera.

Desarrollo hacia modernidad occidental:


La salida de la pobreza extrema de amplias masas en países como China y la India ha disparado las ganancias de
los empresarios con un impacto devastador sobre las selvas y bosques.

Aumento de precios de los alimentos:


Mejoría de los pobres, reducción y encarecimiento de los energéticos de origen fósil, ya que los alimentos fueron
monopolizados por grandes trasnacionales, por ejemplo para producción de etanol.

Estructura monopolizada de control sobre el agro:


Impide cualquier racionalidad en la producción de alimentos.

Actual modelo productivo (Ramón Fernández Durán):


Este modelo productivo, económico, social, basado en la lógica del crecimiento y la acumulación busca un
aparente orden, pero lo que genera son crecientes desigualdades y desorden en todos los niveles.

Democracia y exclusión
Neoliberalismo:
A partir de los años 80 el neoliberalismo establecía que los sacrificios para reordenar nuestra economía en busca
de su competitividad global traerían como recompensa una democratización de los sistemas y políticas.

Realidad:
Los indicadores registraban incrementos en la pobreza de los amplios sectores poblacionales y se disparaban
los índices de violencia y delincuencia. Esto implicó un recorte en los alcances éticos del modelo, es decir, la
sociedad se dividió en un sector bien integrado y los excluidos.

Las fuentes del desorden social


Desmantelamiento de las identidades colectivas:
La sociedad se ha desmantelado y se ha resentido sobre todo en los de abajo, por la masificación demográfica.
Este desmantelamiento tiene tres fuentes:
 Primera fuente: Adopción de tecnologías intensivas en capital, las cuales tuvieron baja capacidad para
absorber la mano de obra liberada desde los puntos tradicionales y magnificada por el descontrol
demográfico que trajo la adopción de la medicina sanitaria y vacunación.
 Segunda fuente: Estancamiento generado por la migración de la población del campo a la ciudad en sólo 4
décadas (pocos empleos)
 Tercera fuente: Proceso de integración trasnacional, cuando entro el GATT en 1986. El proceso de
modernización volteó hacia afuera y fue llevado a cabo por menos de 200 firmas trasnacionales. Esto
significó la destrucción del empresariado intermedio. En el caso de México se tradujo en desarticulación,
pauperización, des identidad, y anomia.

Fuerza de la pobreza:
Se está impregnando con sus reglas en los espacios cupulares y de los sectores integrados: en el popular
proliferan formas defensivas, pequeños liderazgos, tribus de barrio y caciquillos. Las pandillas con un enganche
popular más eficaz y más hábiles para asociarse con otras predominan, y pasan a primer plano las prácticas
clientelares, el reparto de despensas y urnas embarazadas.

Fuerza del grupo integrado:


Representan las altas esferas del capital y del poder, por una parte por el manejo cada vez más sofisticado de
los medios de información (monopolios televisivos). Las únicas voces permitidas en las televisoras y la radio son
aquellas con críticas a las instituciones, pero no a los temas de la miseria, enfermedades y embrutecimiento de
la sociedad.

Des identidad y anomia


Desaparición de fuerzas corporativas:
El neoliberalismo cree haber creado orden, pero sólo han desaparecido sindicatos, uniones, movimientos
sociales, identidades tradicionales, organizaciones, y partidos políticos con bases sociales. Así el individuo queda
sin orden colectivo y por tanto pierde los límites morales.

La estrategia
Objetivo:
Acercar y supeditar la esfera de la política y del dinero al plano del social.

Desplazamientos:
La estrategia debe girar en 3 direcciones:
 Reorganizar la vida social y política en torno y a partir de espacios sociales medios: Necesidad de formar
consejos o espacios de concurrencia para la reconstrucción de cada territorio y su gente. Estos deben estar
formados por: ciudadanos, organizaciones civiles, sociales, instituciones de investigación, empresas
privadas, gobiernos municipales y estatales. Los objetivos de este punto es mejorar la calidad de vida, y
detener la destrucción del entorno natural.
 Redimensionar la arquitectura de los aparatos burocráticos y de los espacios de representación: Se
reubicarán los recursos excesivos, replanteamiento del discurso de la transición a la democracia y del
fortalecimiento indiscriminado del andamiaje político-burocrático.
 Fortalecer una autoridad nacional: Esta debe ser capaz de evitar la destrucción de los agentes
emprendedores de todo tipo, proteger de la competencia salvaje a su industria para lograr competitividad
científico-técnica, y darle su importancia a la autoridad estatal como contrapeso.

Déficit en la generación de energía


Generación de recursos:
Se deben generar suficientes recursos para que estos puedan realizar su reproducción. Primero están los de la
naturaleza, luego los recursos humanos.

Energía:
Se le llama así al conjunto de todos los recursos, tanto naturales como humanos. Por tanto, es una combinación
de materiales, transformación, cooperación, empresa, liderazgo, conocimiento, técnica e identidad cultural.
Esta se puede reflejar por el bienestar social, actores estatales emergentes, generación de saberes en espacios
educativos, pero el más importante los agentes no estatales, emprendedores, que transforman materia prima
en mercancías.

La densidad social
Sistema democratizado:
Autores concuerdan que ahí donde la sociedad civil se fortalece frente al Estado, y donde la cultura cívica y
organizaciones sociales tienen consistencia el sistema de oportunidades es menos desigual y más democrático.

Instituciones:
Aquellas enfocadas a fortalecer la confianza en el Estado de derecho, como el sistema electoral, figura
presidencial, policía, se están debilitando como instituciones generadoras de ciudadanía.

Movimientos sociales:
No se debe confundir la imagen de las marchas con la idea de fortalecimiento de la sociedad civil, ya que con
manifestaciones no se fortalece ninguna institución o forma organizativa, sólo se están robusteciendo actores
sociales.

La energía material y social de nuestro país


Déficit de México:
El país no está generando ni reteniendo energía. Un déficit que se define en 5 puntos:
 Proceso de desindustrialización
 Proceso de des-agrarización
 Destrucción del medio ambiente
 Aparcamiento y saqueo de los activos y riquezas del país por firmas trasnacionales
 Estancamiento en la generación de técnicas y de conocimientos

Efectos del déficit:


Ha afectado el cuerpo social deshilachando su densidad. Se divide en dos etapas:
 Último cuarto de siglo de enganche neoliberal y fronteras abiertas
 Crisis financiera y recesión económica que arrancó en el 2008.

La cuestión agraria: desolación de un “campo ganador”


Caso Unión Europea, Japón, Austria, Corea del Sur, y Suiza:
Se han opuesto a la liberación agrícola planteada por los norteamericanos con argumentos en pro de la
seguridad alimentaria y empleo.

Efecto de estas políticas:


Repercuten de manera negativa en los países en vías de desarrollo, ya que afectan las exportaciones de los
países del sur. Lo único que se produce en México es hortalizas, frutas, flores, mariscos, cerveza y tequila, pero
fuera de eso en ningún otro sector.

Política agraria en México:


Entre los años 80 y el 2007 se usó la lógica de pagar todo el grano tan barato de otras partes del mundo con las
ganancias del petróleo, por ello la importancia del TLC.

Guerra de la Tortilla:
Entre 1988-1994 se impulsó la elaboración de la tortilla de harina, que terminó beneficiando al grupo Gruma.
Se eliminó a la CONASUPO, lo que le dio prioridad a grandes comercializadoras extranjeras. El precio del maíz y
tortilla se desató en 2007 y en 2008 se combinaría con la crisis mundial alimentaria. La respuesta del gobierno
fue abrir todas las fronteras a la importación del grano sin proteger a los nacionales, y fue entonces cuando
Maseca cubrió el 50% del mercado nacional. Sólo quedó el campesino de producción para autoconsumo

Campesinado:
Sufren un detrimento de su identidad colectiva, precarización, destrucción de redes primarias, y lejana
agricultura tradicional de autosuficiencia, y finalmente la importancia de la mano de obra femenina e infantil en
la búsqueda por abatir costos.

Desindustrialización y maquila
Industria Maquiladora:
Se está produciendo cada vez menos mercancía y servicios con un valor agregado significativo. Las
manufactureras de exportación constituyen la principal fuente de crecimiento de la economía mexicana. Esto
no ha sido bueno, ya que todos los componentes son importados. Se ha concentrado toda esta industria en la
zona fronteriza con EU.

Escena laboral (feminicidios):


Se han visto feminicidios en las ciudades maquiladoras del norte. Además se suma la situación del hacinamiento,
los bajos ingresos, malas viviendas.

Escena empresarial:
El espacio es muy reducido para el empresariado en nuestro país. Una nueva corriente de la economía
contemporánea busca fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas, pero la realidad es que en torno
a una gran empresa se están formando una serie de subsidiarias o subcontratantes en situaciones poco
ventajosas. (Ej. Volkswagen en Puebla tiene subsidiarias y con ello evitan regulaciones ambientales). La mayor
probabilidad es que las PyMeS acaben convirtiéndose en submaquiladoras de empresas más grandes
extranjeras. Además las crisis como la del 2008 son las que más afectan a Pymes y Mi Pymes, generando
desempleo, o el cierre de fábricas.

La venta del sol, la arena y el mar: el turismo


Turismo:
Se cree que es un sector de servicios vital para la economía, pero la realidad es que se retiene muy poco dinero
en el país en forma de derrama salarial, es decir, hay una gran fuga de energía, debido a los sistemas de VTP
controlados por extranjeros, y la comparación de cantidades que gasta un turista extranjero y un turista
mexicano.

Aspectos a destacar:
La única generación de riqueza se da con turismo internacional, ya que el nacional sólo implica la distribución
de una riqueza generada en otras esferas.

El turismo en el circuito nacional como internacional no constituye un espacio de posibilidades de densificación


social, esto debido a la forma en que los empresarios se han adscrito a franquicias extranjeras.

Un balance sobre la generación y retención de energía


Potencial de generación de energía:
 Petróleo
 Maquila
 Remesas
 Turismo
 Agropecuario
 Narcotráfico
 Industria textil, minería, siderúrgica
 Cemento

Fuga de energía:
Hay poca elaboración en lo que los mexicanos somos capaces de agregar a las fuentes fundamentales de nuestro
quehacer productivo. El salvavidas de esta debilidad y fuga se concentra en el petróleo, remesas y narcotráfico.
Sin embargo, incluso en estos sectores hay fugas por la crisis del 2009 con la caída de ingresos de PEMEX, y la
fuga de inversión extranjera, la cual busca conseguir activos mexicanos y por temor a su fuga los gobiernos no
los regulan

Economía informal:
El país se maneja en una débil recaudación fiscal que responde a la exención a las grandes compañías para atraer
inversión extranjera. Por ello se buscaron 2 soluciones:
 Asfixiar a la gallina de los huevos de oro: PEMEX cubrió 27% del presupuesto
 Aumentar la deuda pública: Significa vender desde hoy el petróleo que será extraído en el futuro. Ej.: el error
de diciembre de 1994 donde la deuda pública fue pagada por la mitad del PIB per cápita.

Utopía:
Se necesita un cambio de plano, es decir, no luchar en el mismo espacio predeterminado, revisar la organización
social, no estar en la necesidad de entrar al tradicionalismo, reconstruir identidades sustentables

¿Una nueva vía para la construcción de sociedad?


Limitantes:
Se necesitan quitar 4 limitantes para alcanzar el objetivo de cambio radical de paradigmas conceptuales:
 Pauperización y la anomia de crecientes agregados poblacionales debido al tipo de desarrollo basado en la
apertura de los mercados a la competencia global
 Desaparición del empresariado concurrente, lo cual lleva a monopolios.
 Destrucción de la naturaleza llevada a cabo por grandes capitales de colusión sin resistencia institucional.
 Debilidad manifiesta de los Estados del capitalismo subordinado y de su autonomía para detener los influjos
venidos de estos polos del poder mundial.

Posibles desenlaces:
Se llegará al límite con un colapso hidrológico, epidemia, o crisis alimentaria, lo cual abrirá dos caminos: habrá
desorden con altos costos en degradación y violencia o se instaurará un orden autoritario capaz de enfrentar
estos retos. Finalmente esta la solución de reconstrucción social que dependerá de la generación de colectivos
sociales en espacios medios.
La democracia autoritaria en México (Lorenzo Meyer)
La constitución
La naturaleza democrática de nuestras constituciones es un mito. Si la actual Constitución se aplicara al pie de
la letra, México no cambiaría mucho y seguiría teniendo un régimen con un presidencialismo irresponsable, una
Suprema Corte débil, un solo partido tendría todas las ventajas para controlar el ejercicio del poder y el Congreso
no reflejaría el pluralismo existente. En el movimiento de la revolución, se propuso sostener el principio de la
democracia política pero a la vez, impedir que sus adversarios llegaran al poder por la vía de las urnas.
El espíritu de las leyes de Montesquieu partió del supuesto que las grandes leyes o principios que rigen a la
sociedad tienen que operar en situaciones que varían mucho de una sociedad a otra y de una época a otra. Es
aquí donde entra la ciencia social para explicar cómo es que su entorno afecta a las estructuras políticas y por
qué unas instituciones funcionan mejores que otras.

Marván sostiene que el espíritu que dio nacimiento a todas las constituciones mexicanas nunca fue realmente
democrático. Buscaban un ordenamiento constitucional que impidiera en la práctica que el oponente llegara a
tener la posibilidad de llegar al poder. En 1857 fue el espíritu de los liberales de la Revolución de Ayutla. En
1916-1917 fue el triunfo de los ejércitos carrancistas sobre los porfiristas y huertistas, por un lado, y los villistas
y zapatistas, por el otro.
Así las reglas constitucionales mexicanas nunca fueron un pacto entre fuerzas políticas sino resultado de la
imposición de un solo proyecto. Con eso se permite empezar a considerar la conveniencia de un cambio
constitucional.

Conceptos y definiciones
Ya no es claro si la tendencia dominante es la democracia en proceso de consolidación o el retorno a alguna
nueva forma de autoritarismo.

Régimen político es la red de instituciones, reglas y valores que regulan la disputa y el ejercicio del poder. Una
institución formal para la procuración de justicia es el ministerio público, pero otra, no legal, que incluso nulifica
a la primera, es la mordida.

Todos los sistemas políticos reales, incluidos los democráticos, suelen tolerar prácticas que contravienen sus
principios.

En 1997 las reglas políticas empezaron a cambiar y hoy la vida pública mexicana muestra rasgos democráticos
reales. Para empezar la división de poderes ha transformado a la presidencia, el PRI puede tener mayorías, pero
ya hay pluripartidismo. Hay una red de instituciones públicas facultadas para actuar con criterios propios, como
el Banco de México. También hay movimientos sociales independientes que ya no son reprimidos.

Cuando Fox asume el poder, empezaron a surgir más peces gordos, la impunidad y corrupción no cambió, sino
continúo.

El pragmatismo del PAN lo llevó a olvidarse de sus principios y a establecer alianzas con los viejos y
antidemocráticos pilares, como el SNTE Y STPRM.

La teoría de las transiciones políticas sostiene que democratización que no avanza, retrocede.

Democracia autoritaria
Como la realidad mexicana es contradictoria, un concepto como el de democracia autoritaria quizá no sea
absurdo en nuestro caso.

La característica principal del modelo autoritario es un pluralismo limitado e irresponsable, es decir, aquel donde
no se puede llamar a cuentas al poder, un poder con límites mal definidos.

El arreglo político que se consolida al final de la revolución mexicana constituyó uno de los sistemas autoritarios
más exitosos del siglo XX.
En el México actual, la presidencia ya no es el centro de las decisiones del poder, los gobiernos estatales tienen
recursos y autonomía, el sistema de partidos ofrece opciones al elector, la prensa y radio son relativamente
libres y la libertad de asociación es efectiva.

En cuanto al legado autoritario, la izquierda se puede organizar y presentarse en el campo electoral, pero ha
tenido un límite: la derecha priista y panista aceptan la alternancia entre ellas, pero se han negado a que la
izquierda sea parte de esa alternancia.

La evanescencia del proyecto nacional


Un proyecto de nación es una gran propuesta de futuro colectivo enmarcado por una ideología, sostenida por
un partido o coalición y a la que se atribuyen posibilidades de éxito si tiene el respaldo de actores políticos clave
y la aceptación de una parte sustantiva de la ciudadanía.

Todo proyecto digno implica necesariamente una concepción de la naturaleza humana y de la sociedad, y
contiene una cierta dosis de utopía, de sociedad ideal.

El natural que en cada época histórica convivan y choquen más de un proyecto de nación. Este proceso
transcurre en varios planos: el del conflicto por lograr el control efectivo de los instrumentos del poder y el
ideológico.

Un proyecto exitoso suele ser el origen o el resultado de compromisos entre personalidades, grupos, regiones
y clases con intereses contradictorios. Los proyectos de nación suelen tener una inevitable dimensión
internacional.

Proceso político del México independiente desde la perspectiva del choque o predominio de este tipo de
proyectos: 1) 1821 entre visiones alternativas del futuro de las élites en una sociedad que aún carecía de los
elementos básicos para ser una nación, como resultado de la independencia, surgieron los proyectos
monárquico y republicano. 2) Se fue trasformando en un choque entre federalistas y centralistas. 3) fue a
desembocar en una disputa entre conservadores y liberales.

Al final serían los liberales quienes lograron poner en marcha un proyecto de nación que pretendía la
modernización material de México mediante la destrucción de las corporaciones, la creación del Estado laico, la
apertura al capital y al comercio externos y la sustitución de los principios democráticos de 1857 por un
autoritarismo paternalista.

La Revolución mexicana buscaba combinar modernización material con justicia social. El nuevo proyecto de
nación de 1917 buscó un mayor peso de las políticas sociales, especialmente la reforma agraria, también la
expropiación petrolera y la creación de un partido de Estado corporativo.
Una vez agotado el cardenismo, el foco fue la industrialización basada en una burguesía que explotara un
mercado interno protegido, más una independencia relativa frente a EUA.

El nacionalismo revolucionario murió con la crisis de 1982 pero surgió rápido un sustituto: el neoliberalismo
autoritario. Encabezado por Salinas de Gortari, fue el abandono de la modernización material basada en la
economía protegida y la independencia relativa. El objeto y la promesa fueron introducir a México en un tiempo
muy corto al selecto grupo de los ganadores económicos del nuevo orden mundial.

El proyecto de nación del neoliberalismo autoritario fracasó y tuvo como desenlace la derrota del PRI y la
transición a la democracia política.

El retorno del PRI al poder se inició con el llamado Pacto por México que, en 95 puntos y con el acuerdo de los
tres grandes partidos, pretendía revitalizar el proyecto neoliberal.

El crecimiento económico basado en el petróleo nunca pasó de mediocre y desde 2008 fue víctima de la crisis
del mercado global.

México ha llegado así a un tiempo donde el poder se ejerce sin proyecto.

Petróleo
PEMEX es una empresa en quiebra, pues sus pasivos son mayores que sus activos. Esa quiebra es el punto de
partida de la derecha para exigir la intervención del capital privado en la industria que fue símbolo del
nacionalismo revolucionario.

La falta de inversión hace que PEMEX no tenga la capacidad de refinación que el país requiere y por ello se
importa gasolina en cantidades crecientes. PEMEX no tiene capacidad para operar en las aguas profundas donde
están los depósitos del futuro.

Desde esta perspectiva, para México no hay más salida que abrir la actividad petrolera al gran capital nacional
e internacional para inyectar recursos, tecnología y eficiencia administrativa. El resultado sería una industria
regida por las leyes del mercado global.

La justificación central asegura que el consumidor seria el principal beneficiado y los únicos perjudicados serían
los que deben de serlo.

La explotación del petróleo debería ligarse al proyecto nacional.

La izquierda propone que el gobierno federal deje de depender de los recursos petroleros.

La posición de la derecha dura es aprovechar la crisis de PEMEX para introducir cambios en la constitución
misma, aunque la moderada se conformaría con cambios en las leyes reglamentarias.

El estatus del Estado


Wright Mills definió el poder como la capacidad de los individuos para tomar decisiones fundamentales en torno
a los arreglos institucionales de su comunidad, así como en relación con los hechos que dan forma a la historia
de su tiempo.
De la situación de EUA en plena Guerra Fría le llamó la atención: el amplio alcance de las decisiones (la persona
que se encontraba en la cima de la estructura de poder podía oprimir el botón que desataría la guerra atómica),
el entrelazamiento de los intereses y la similitud de visiones de ciertas élites y la capacidad de esas minorías
para apoyarse mutuamente y sostenerse frente a la masa.

Mills identifica en EUA a tres minorías que sobresalían por sus dotes para acumular poder: las que controlaban
a las instituciones políticas, los militares, y las grandes corporaciones privadas.

Para 1979 México ya era gobernado por una auténtica élite del poder.

Con la Revolución surgió una nueva élite que era política, aunque no faltaron los militares (Abelardo Rodríguez
y Aarón Sánchez). No fue sino a partir del triunfo de Vicente Fox cuando se acentuaron las tendencias a
entrelazar la alta política y la administración de grandes capitales (Fox aseguró que su gobierno era de
empresarios y para empresarios). Pero sobretodo, lo que hubo fueron funcionarios de grandes empresas
privadas que pasaron a puestos políticos. Los militares ya no entran de lleno en este juego.

El consorcio televisivo, de ser soldado, se convirtió en general y comandante en jefe del gobierno. De manera
que hoy el subordinado es el Estado.

El triunfo del capitalismo del mercado global sobre cualquiera de sus alternativas ha tenido como consecuencia
el debilitamiento del Estado.

Se le podría clasificar hoy a la democracia mexicana como una democracia de baja intensidad, débil. Y esa
debilidad es doble; por un lado, del Estado, y, por el otro, del régimen. El equilibrio solo es posible dentro del
Estado fuerte democrático.

El poder tras el trono y la élite del poder


Poder tras el trono se refiere a la persona o el grupo que sin tener un cargo de autoridad formal es quien, en la
práctica, toma las decisiones, ejerce el poder y recibe sus beneficios.

En el caso de la política mexicana, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari sigue siendo uno de los que mandan
en México.

Una buena parte de la historia de la política mundial puede explicarse por la influencia de poderes tras el trono,
a veces como simple cercanía al personaje en posición de mando, reforzada por la mezcla de los caracteres de
influyente y de los influidos.

Estado fallido
Chomsky señala que el término Estado fallido se popularizó por su uso en EUA a partir de la década de 1990. El
que Washington declarara fallido a un Estado equivalía a considerarlo incapaz de ejercer su soberanía y marcarlo
como un problema. Propone dos indicadores: el predominio de un claro desdén por las normas legales internas
e internacionales y una falta de capacidad o voluntad de la autoridad para proteger a los ciudadanos de la
violencia y la destrucción.

The fund for peace usa doce indicadores: cuatro sociales, dos económicos y seis políticos. México tiene
problemas en más de la mitad de los indicadores: migración, crecimiento económico, derechos humanos,
desigualdad, demandas de grupos específicos, legitimidad del Estado, servicios públicos y aparato de seguridad.
Está el mito de que, si la constitución se aplicase, México sería mejor. La corrupción no permite su aplicación.
La naturaleza democrática de nuestras instituciones es un mito. La constitución se creó para sostener la
democracia, pero sin darle oportunidad a los enemigos, la creación de poderes y sus atribuciones no son aptas
para una verdadera democracia. Hasta finales de los 90 se da un juego democrático y esto permite pensar en
un cambio constitucional y adecuar las leyes a las nuevas circunstancias.

La ambigüedad es la característica principal de nuestro arreglo político, lo que suscriben los documentos
políticos y lo que pasa en realidad es opuesto. Régimen político es aquella red de instituciones, reglas y valores
que regulan el ejercicio del poder y suelen ir en contra de sus mismos principios. Fox, con su bono democrático,
decidió no quitar la estructura priista, incluso los invitó a cogobernar el cambio, el PAN se olvidó de sus principios
e hizo alianzas con grupos de poder y los monopolios. La economía es incapaz de crecer, la educación es de mala
calidad y hay una creciente inseguridad. Democracia autoritaria, son términos contrarios, pero le queda bien a
México. En 2000 se dio una nueva empresa, consolidar una democracia recién nacida. En la democracia hay
pluralismo, libertad e igualdad, en el autoritarismo hay un pluralismo limitado e irresponsable. Desde la
revolución hubo un autoritarismo exitoso, actualmente sigue teniendo límites y hay una ambigüedad entre la
democracia prometida o un neo-autoritarismo con el PRI, la certeza vendrá en 2018 y dependerá de qué tanto
la sociedad defienda un proyecto democrático. El último proyecto nacional fue el neoliberal en la etapa
democrática, un proyecto de nación es la propuesta del futuro colectivo enmarcado en una ideología, su éxito
depende de la aceptación que tenga, plantea metas y medios. En principio, cualquier proyecto es una
construcción ideológica con origen en las élites políticas. México ha llegado a un momento en el que se
desconfía de las instituciones electorales y se gobierna sin proyecto.

La sociedad se divide en la masa y las minorías directoras, las minorías son las que toman las decisiones
fundamentales, están formadas por políticos, empresarios y militares. Se trata de frenar el avance monopólico,
antes estaban subordinados a la voluntad presidencial pero los papeles se invirtieron y el estado, subordinado
a las corporaciones, es el intermediario entre estas y la sociedad, administra los ámbitos que el mercado
no puede por ser contrario a la libertad. Esta tendencia oligárquica acabará con la legitimidad del orden
público. Tenemos un estado débil en un marco democrático débil, los actores no gubernamentales subordinan
todo a sus intereses, hay una inversión del dominador-dominado, resultado de incompetencia y corrupción.
Tenemos actores muy poderosos como Slim y Elba Esther Gordillo, ambos productos de Salinas. El poder tras el
trono es la persona o grupo que sin tener la autoridad formal ejerce el poder en su beneficio, en el caso de
México es Salinas. El que exista esto es indicador del pobre desarrollo político y la debilidad institucional. México
está en camino de ser un estado fallido. Hobbes: incapaz de impedir el estado de naturaleza. Chomsky: Estado
incapaz de ejercer su soberanía, hay un desdén hacia las leyes y una falta de capacidad del estado para proteger
a sus ciudadanos. The Fund For Peace: 12 indicadores de un estado fallido, 4 sociales, dos económicos y seis
políticos. Otra forma es comparar a México consigo mismo y ver hasta donde ha progresado o retrocedido.
El Camino Mexicano de la Transformación económica (Pedro
Carlos Aspe Armella)
Conclusión
Conclusiones México ha tenido distintos momentos que han cambiado su forma de relacionarse con la
comunidad internacional. La cercanía con Estados Unidos siempre han sido un factor que tanto nos ha afectado,
como la pérdida de la mayor parte de territorio, pero también es cierto que, en parte, gracias a los inversionistas
americanos, México se ha desarrollado. Nos encontramos territorialmente junto al país con mayor poder
político, militar y económico en los últimos años. México se ha vuelto dependiente de Estados Unidos desde
hace unas décadas atrás. Siendo un resultado poco favorable para México. Desde mediados de la década de los
80 se han puesto en práctica alternativas a los programas convencionales para combatir la inflación, sin embargo
los resultados traen consigo una desigualdad gigante en el país.

El objetivo constitucional de México es un objetivo democrático, adquirido por el libre acceso a las urnas
electorales, libre expresión, derecho a la educación, a un trabajo, a un salario justo, a realizar actividades
empresariales, tener buena salud, una pensión adecuada, viviendas dignas y a satisfacer otras necesidades
básicas. Nuestra falla al llevar a cabo este mandato radicó en la idea de que el Estado tenía que proveer todo
sin respeto a las iniciativas y creatividad de los individuos y la sociedad civil.

La modernización en México tiene una profunda dimensión social: El compromiso de respetar las iniciativas de
la comunidad y la promoción de logros individuales, se basa en la necesidad de elevar la importancia del
ciudadano, de organizar mejor la edificación y manejo del Estado y del gobierno.
Pacto por México (Pedro Carlos Aspe Armella)
El Pacto por México es un acuerdo, firmado entre las principales fuerzas políticas del país y el presidente Enrique
Peña Nieto, que busca la aprobación de reformas que no han sido transitadas por la falta de acuerdos, mediante
un mecanismo que privilegie las coincidencias.

Las tres primeras reformas que impulsarán los actores políticos son: la educativa, la de telecomunicaciones y la
ley nacional de responsabilidad hacendaria y deuda pública, esta última busca evitar los grandes
endeudamientos de estados y municipios.

El Pacto fue firmado este domingo, 2 de diciembre, en el Castillo de Chapultepec por los líderes nacionales del
PRI, PAN y PRD y el nuevo Presidente de México. En el acto estuvieron presentes legisladores, gobernadores, e
integrantes del nuevo gabinete presidencial.

Estructura
El Pacto por México está compuesto de tres ejes rectores y cinco acuerdos.

Tres ejes rectores:


 El Fortalecimiento del Estado Mexicano
 La democratización de la economía y la política, así ́ como la ampliación y aplicación eficaz de los derechos
sociales
 La participación de los ciudadanos como actores fundamentales en el diseño, la ejecución y la evaluación de
las políticas publicas

Cinco acuerdos:
 Sociedad de Derechos y Libertades
 Crecimiento Económico, Empleo y Competitividad
 Seguridad y Justicia
 Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción
 Gobernabilidad Democrática

¿Cómo funciona?
En el documento se contempla la creación de un Consejo Rector que servirá para articular las negociaciones
centrales, definir objetivos, determinar mesas de trabajo y elaborar las iniciativas de ley que se requieran, para
someterlas a la discusión del Congreso de la Unión.

El Consejo estará integrado por tres representantes designados Enrique Peña Nieto; tres representantes
designados por PAN, tres designados por el PRI,; y tres del PRD.

La Coordinación Técnica es otra entidad creada para dar seguimiento a los acuerdos del Consejo Rector y a los
acuerdos de las mesas de trabajo. También servirá para instrumentar las acciones de comunicación y difusión a
la opinión pública.

La Coordinación estará compuesta por un representante del Presidente; un representante del PAN; un
representante del PRI; y un representante del PRD. “Se incluirán mecanismos de seguimiento y evaluación, a los
que se invitarán a personajes destacados de la Sociedad Civil Organizada”, destaca el documento.
El Crecimiento de las últimas tres Décadas en México: ¿Para
Quién? (Rogelio Ramírez de la O.)
Los obstáculos al crecimiento de la economía mexicana

Dos causas fundamentales del pobre desempeño


Los programas de estabilización, diseñados para eliminar la inflación y los déficits fiscales fueron incompletos al
no considerar la causalidad entre una estabilización macroeconómica abrupta y el desempleo permanente que
queda  La reducción del gasto público para contrarrestar las crisis sexenales

El efecto de la reducción de la demanda agregada, el empleo y el salario real se acumuló en el tiempo y resultó
en una estructura productiva debilitada

Los programas de estabilización se empalmaron con programas de cambio estructural con efectos profundos
en la estructura económica y social -> La política no está coordinada con la política monetaria. Se crean políticas
rígidas con cambios estáticos

Necesidad de tener las condiciones adecuadas para la liberalización y apertura de la


economía
Crédito bancario abundante a los productores
Infraestructura

El gobierno debe asegurarse que los sectores afectados por tal cambio puedan recuperarse o convertirse en
formas más modernas y eficientes en el mediano plazo

Además, el gobierno debe asegurar la genuina liberación del régimen autoritario

Ej. Privatizaciones (el gobierno favoreció a la oligarquía económica nacional, excluyendo a los extranjeros de
proyectos importantes)
Las tasas de interés no promueven la inversión extranjera

Errores en la estrategia y políticas de crecimiento


Estrategia de crecimiento altamente dependiente del crecimiento de Estados Unidos
Liberalización comercial: su ritmo no fue calibrado para ser suficientemente gradual, y no fue acompañado por
un aumento de crédito para las empresas

Salinas ignoró los problemas de competitividad. Su programa de privatizaciones y la falta de transparencia,


reglas competitivas de mercado y bases sólidas para asegurar la competencia

Se hacen más evidentes los abusos de los monopolios y oligopolios, impidiendo la competitividad

Las barreras estructurales e institucionales, y la ausencia de un proyecto nacional son dos de las causas más
importantes del bajo crecimiento

Los programas nunca consideraron problemas como el desempleo y la inestabilidad


Consecuencias de los programas de estabilización y programas de cambio estructural
Liberalización del comercio exterior en 1985, control de precios y salarios con fijación del tipo de cambio en
1987, reforma agropecuaria, liberalización del comercio agropecuario, privatización de la banca, autonomía del
banco central en 1993

Colapso económico de diciembre de 1994

Crecimiento bajo del valor agregado en las manufacturas debido a la falta de profundización industrial

El crecimiento es precondición del desarrollo


En los períodos en los que el estándar de vida de los mexicanos se ha estancado, se ha evidenciado una regresión
en los valores y la convivencia social

La crisis de los ochenta desembocó en el surgimiento de la economía subterránea, y el narcotráfico se aprovecho


del alto desempleo y falta de oportunidades

La crisis de 1995 trajo consigo un aumento del crimen y secuestros en las ciudades

El bajo crecimiento previo al 2000 ocasionó la duplicación de la emigración, rompimiento de lazos familiares y
degradación de la calidad de vida

Desigualdad social

La quinta recesión económica


Provenía del exterior y de la dependencia de México en EUA

Encabezada por caídas de exportaciones a Estados Unidos y marcada por el agotamiento de un ciclo largo de
crecimiento global

El entorno económico y político en Estados Unidos tiene una alta probabilidad de tornarse proteccionista
Caída de la producción petrolera

No se devaluó la moneda

Propuestas para la falta de crecimiento económico


 Cuestionar y replantear el proyecto económico
 Tratar temas de generación de empleo
 Adaptar recomendaciones de organismos internacionales
 Diversificar el comercio con otros países
 Disminuir la dependencia con PEMEX y EUA

El crecimiento económico es una precondición para el desarrollo, sólo así se pueden satisfacer las necesidades
de empleo de una población cada vez mayor. El desempeño pobre es por dos causas: Los programas de
estabilización no consideraron el desempleo y se recae en crisis y estos programas se empalmaron con los de
reestructuración económica y social. El crecimiento da seguridad y estabilidad política, la caída es una regresión
de valores sociales. En las crisis que ha enfrentado México ha habido un aumento en inseguridad, en estas
condiciones es difícil que las instituciones apoyen al estado.

Hay que cuestionar nuestra dependencia del crecimiento de EEUU, sobretodo, por el escenario futuro de la
economía estadounidense. Ante la crisis, el gobierno de De La Madrid adoptó los programas del FMI, el
programa cumplió ciertos aspectos, pero no pudo reanudar el crecimiento. La velocidad del cambio que buscaba
este programa era muy ambiciosa, además los supuestos hechos por el FMI no aplicaban al 100% para México,
era un programa genérico, no diseñado para nuestro país. Salinas trató de controlas la inflación con el tipo de
cambio e ignoró los problemas de competitividad en el sector industrial. Para cimentar un nuevo régimen de
política económica hizo reformas estructurales para privatizar grandes empresas y firmó el TLCAN. La estructura
económica se deterioraba, se contrajo deuda a CP con Tesobonos que terminaría en crisis. Había una falta de
transparencia y competencia, estaba dando licencias de monopolio. Zedillo sacó a México de la crisis por la
flotación del tipo de cambio y el crecimiento de EEUU, dirigió a México al crecimiento económico a partir de
1996. Fox no se dio cuenta que necesitaba un cambio para recuperar la confianza pública. Se hicieron evidentes
los abusos monopólicos que se expandían impidiendo la competitividad. Han crecido las exportaciones, pero no
crece el valor agregado que provee el trabajo, por lo que no impulsó el crecimiento del PIB manufacturero. Ha
habido un pobre incremento en los salarios a comparación con los competidores. La apertura al exterior no
contribuyó a disminuir la desigualdad. El poco crecimiento no permite una mejora en la calidad de vida. México
se ve afectado no sólo por la caída en el precio del petróleo, también por el declive de la producción por
agotamiento de los campos existentes, ha habido poca exploración desde 1983.

Gobierno ha considerado sus políticas para el crecimiento buenas, pero ha ignorado la baja calidad del poco
crecimiento logrado. El cambio de políticas afecta los intereses de círculos de poder, pero en una sociedad
democrática la opinión pública es la que genera el cambio. El gobierno sique ignorando el problema del
desempleo e inequidad. Hay dos conclusiones: Las recomendaciones por parte de organismos pueden servir si
se adaptan al terreno. La segunda: El cambio estructural de liberalización a medias sin erradicar la corrupción
resulta en un problema mayor.
La modernización de la economía política mexicana: las
aventuras de la globalización neoliberal (Rolando Cordera
Campos y Leonardo Lomelí Vanegas)
A partir de 1982 México entro en una fase de crisis y grandes transformaciones.

Hacia una economía política de los regímenes autoritarios mexicanos


A lo largo de nuestra historia independiente, hemos conocido cuatro estrategias de inserción en la economía
mundial:
 La apertura inicial de la primera República Federal, que trajo consigo una relación asimétrica con Inglaterra
y la crisis pro industria heredada de la Colonia
 La apertura promovida por el régimen de Porfirio Díaz, que buscó diversificar las relaciones económicas de
México con el exterior para equilibrar los intereses americanos y europeos
 La americanización como estrategia para complementar un esfuerzo nacional de industrialización liderado
por los gobiernos de Cárdenas, Ávila Camacho y Alemán y encontró su clímax en el desarrollo estabilizador
 La americanización como objetivo y ya no como medio para modernizar la economía, impulsado en los años
ochenta y se cristalizó el TLCAN

Los gobiernos que intentaron apegarse a la Constitución de 1857 no pudieron lograr la paciencia completa del
país ni reencauzar el desarrollo económico. Los gobiernos de Juárez y de Lerdo de Tejada habían sido muy
cautelosos ante los intereses económicos norteamericanos que deseaban invertir en México. Ya desde entonces
se consideraba necesario balancear esos intereses con intervenciones europeas.

El general Díaz sentó las bases del desarrollo del capitalismo al dar pasos fundamentales para crear un mercado
interno y reinsertar México en la economía internacional. El régimen de Díaz decidió incorporarse a la
globalización de su época ante las presiones que ya se dejaban sentir desde los EUA. Fue una decisión política
para evitar un conflicto mayor con los EUA.

El saldo de la primera gran modernización económica de nuestra vida independiente es ambiguo. Por un lado
se construyó infraestructura ferroviaria, portuaria y urbana necesaria para reducir los costos de transporte, se
eliminaron las aduanas interiores y se inició un impulso a la industrialización del país y al desarrollo del comercio
y de las finanzas, además de la agricultura comercial. Pero también se polarizó el desarrollo entre la capital de
la República y los estados de la frontera norte respecto al sur y las zonas con mayor población indígena.

La Revolución mexicana representó la conjunción de demandas políticas y sociales que rebasaban la capacidad
de reforma de un régimen oligárquico. La facción revolucionaria triunfadora, los constitucionalistas, eran
probablemente los menos interesados en profundas reformas sociales y los más preocupados por cambios en
el régimen político. Supieron incluir demandas de las facciones derrotadas y buscaron un equilibrio de fuerzas
políticas, económicas y sociales que pudieron contribuir a la reconstrucción nacional.

La Constitución de 1917 abrió la posibilidad de llevar a cabo un gran esfuerzo redistributivo que pareció
concretarse en el gobierno del general Lázaro Cárdenas, no solo con la reforma agraria, sino con la política
económica y laboral del estadista michoacano.

Para el periodo 1940-1946 ya incluía como objetivo fundamental avanzar en la industrialización del país. Alemán
planteó los términos de un capitalismo asociado. Tenemos así un trayecto modernizador que desde 1877 ha
sido bastante accidentado. Dos periodos de crecimiento divididos por una revolución política y social de grandes
proporciones. El resultado positivo de ambos periodos de crecimiento, fue un proceso de modernización de
largo plazo entendido como industrialización, urbanización e internalización de la economía mexicana.

El desafío que se le presenta a México en la actualidad adquiere una dimensión histórica que va más allá de la
alternancia política o del perfeccionamiento de nuestras instituciones electorales y de las formas de
representación. Estamos ante la necesidad de procesar una deliberación sobre proyectos de país que debería
llevarnos a una solución incluyente y que no puede aspirar a imponerse sobre la derrota o la desaparición de
los contrarios.

Se trata de la hora de una política constitucional, entendida como práctica y no solo como teoría, como vía
principal para acometer una reforma del Estado que potencie a consolidar un desarrollo económico y social. El
desafío de la democracia mexicana es demostrar que en democracia se puede crecer y también redistribuir.

Un vistazo a las reformas globalizadoras


La primera reforma buscó redimensionar el sector público y revisar a fondo el papel del Estado en la economía.
De ello emano la reforma del artículo 27 de la Constitución para liberar la tierra ejidal y comunal.

La segunda reforma apuntó a los tejidos políticos del Estado posrevolucionario y pretendió inscribirlo en un
régimen de democracia representativa capaz de recoger la pluralidad social e ideológica. Al final del siglo XX,
Zedillo combinó un crecimiento alto con estabilidad financiera interna y externa en el marco de un cambio
político marcado no solo por la sucesión presidencial sino por la alternancia en la presidencia de la República.

Con el presidente Fox se extravió fue la senda del crecimiento rápido. El resultado fue la corrosión del mercado
de trabajo, la afirmación del empleo informal como una forma de vida casi mayoritaria, el desempleo o el
subempleo juvenil en masa y el incremento imparable de la emigración para irse a los EUA. El país pobre subsidia
a través de su gasto educativo, en salud y otras erogaciones públicas, al país más rico.

Al final del siglo XX, la reforma política electoral fue el cauce propicio de una alternancia pacífica de la República,
que se combinó con una notable estabilidad financiera.

Por un cambio de curso


Los cambios estructurales ponen en entredicho las promesas que convencionalmente se asignan a los procesos
de modernización. La necesidad de una tercera reforma, la “reforma social del Estado” debería ser evidente
para todos. Con el avance de la recesión mundial y local, se necesita un enfoque que pusiera en el centro del
esfuerzo económico y político nacional la superación de la pobreza y la desigualdad, convirtiendo la política
social en un componente principal de la estrategia contra la crisis y para el desarrollo.

El país ha estado estancado mucho tiempo, el crecimiento y modernización se dieron en un ambiente autoritario
con capacidad de insertarse en las tendencias globales, pero no para adaptarse. Los únicos periodos de
crecimiento prolongado fueron en regímenes autoritarios. Hay una incapacidad de compaginar proyectos de
nación en un ambiente democrático, estamos entre la búsqueda de un proyecto propio o vincular a México con
un proyecto global. No se ha permitido una gobernabilidad democrática. Somos vulnerables al ámbito
internacional y se ha mantenido la visión neoliberal, pero no ha sido efectiva. Se necesita la deliberación de un
proyecto con solución incluyente y democrática, se trata de una política constitucional práctica como vía para
hacer una reforma del estado que ayude a consolidar un desarrollo económico y social. Se llevaron a cabo varias
reformas, la primera fue del papel del estado en la economía, la segunda fue del tejido del estado para ir a un
régimen democrático y pluralista. Las debilidades de un sistema político construido sin plan ni diseño a largo
plazo no han podido solucionar las crisis. Hay una creciente sospecha de las instituciones y reclamo por la
desigualdad mientras las élites de atrincheran. Las dislocaciones de las reformas resultaron en un estado débil,
se necesita una tercera reforma, la “Reforma social del Estado”.
El Desarrollo Económico en México (Gonzalo Hernández Licona)
Introducción
Historia:
México es un país con cultura sobresaliente, cuya historia demuestra un conjunto de culturas que ya en el siglo
XVI tenían un avance social económico mayor al de gran parte de los países fuera de Europa. Hasta finales del
siglo XIX y tercera década del siglo XX, el país empezó a vivir períodos de relativo orden y paz social.

Cifras importantes:
En 2010 46.2% vivían en pobreza, y el 10% de las familias más ricas recibía un ingreso promedio 25.2 veces
mayor que el de las familias más pobres.

Objetivo:
Analizar con cifras recientes el desarrollo económico del país. Primero con la evolución del nivel de vida
promedio de la población, luego con el análisis del crecimiento económico, y finalmente con la situación de la
distribución del ingreso para analizar las disparidades de bienestar.

Midiendo el Desarrollo Económico


Nivel de vida:
La variable más importante para medir el desarrollo económico es la generación de ingreso de sus habitantes.
Se tomará el PIB per cápita como la variable que acerca el nivel de vida promedio de un país. (México ocupa
nivel 62)

Familia Mexicana:
En promedio tiene un ingreso total de 11,535 pesos al mes. Entre 1950-1981 se hablaba del milagro mexicano,
pero a partir de 1980la evolución del nivel de vida es bastante mala.

Índice de Desarrollo Humano:


Se busca conocer qué tantas oportunidades tienen los países en tres dimensiones del desarrollo: económica,
educativa y de salud. (México ocupa el lugar 57). Sin embargo la variable que retrasa al país sigue siendo la
generación de ingreso.

Crecimiento Económico
Diferencias en el nivel de ingreso:
Es producto de las diferencias en el nivel de crecimiento económico durante un período largo de tiempo. Se
tiene que estudiar el crecimiento económico de largo plazo, es decir, que en México no se distribuyó el
crecimiento económico. Entre 1950-1981 el crecimiento promedio, per cápita, fue de 3.4% y posteriormente ha
sido de 0.6%.

Crecimiento de la productividad:
Se debe fomentar la productividad a través de mayor capital físico, capital humano, mejoras tecnológicas,
infraestructura, menores precios de insumos para la producción, mejor mercado de capitales, y mejores arreglos
institucionales. Si no sucede esto hay nulo avance en los niveles de vida y creación de empleos formales.

Educación:
Aunque hay avances en cobertura, aún hay retrasos en términos de asistencia y calidad.
Infraestructura:
Se encuentra también retrasada

Instituciones:
Son la forma de hacer las cosas, reglas, las cuales afectan también la productividad y el crecimiento. (México
ocupa el lugar 53 para facilidad de abrir un negocio). Además falta de un verdadero Estado de Derecho, en
términos de derechos de propiedad, imparcialidad de juzgados y corrupción.

Impunidad:
La falta de Edo. De derecho también se traduce en la realización de actividades al margen de la ley y que no
contribuyen al crecimiento. Actividades como estas no pagan impuestos, roban electricidad, venden mercancía
pirata, corrompen a autoridades, y se llenan de actividades delictivas.

Distribución del Ingreso


Desigualdad:
La desigualdad en la repartición del pastel se traduce en un menor nivel de bienestar generalizado. Esto deja a
grupos importantes de la población sin la posibilidad de competir en el ámbito económico.

Índice Gini:
Medida de desigualdad usada en comparaciones internacionales donde 0 es mínima y 1 es máxima

Desigualdad en México:
Países latinoamericanos y africanos tienen las peores distribuciones del ingreso en el mundo. La diferencia entre
el primer decil y el décimo decil es de 1820.3% La diferencia de ingreso entre la población se reduce en
satisfacciones también distintas e incluso peligrosas.

Distribución de activos:
El ingreso que obtienen las familias tiene como fuente principal los activos que ellas posean, es decir, capital,
tierra, y capital humano transformado en fuerza de trabajo. El ingreso dependerá de la cantidad, la utilización y
el precio.

Caso educación:
La escolaridad es muy distinta entre deciles, y esto es importante pues quien tiene más recursos no sólo tiene
la posibilidad de financiar más años de educación, sino que también buscará la mejor calidad posible. Esto afecta
al ingreso futuro esperado.

Utilización activo capital humano:


En los hombres la tasa de participación es constante por decil de ingreso entre 79%-83%. En las mujeres la tasa
de participación es menor dependiendo de su posición socioeconómica, 53.7% en el decil más alto y 28.7% en
el decil más bajo. Esto también es influido por la discriminación y el comportamiento tradicional de los hogares
más pobres.

Situación geográfica:
La desigualdad puede observarse a nivel regional. Primero está la distribución de la población indígena, y luego
la manera en que la infraestructura está sesgada hacia el centro y norte del país.

Colonización:
En América Latina hubo uso intensivo de mano de obra esclava o nativa. Esto generó élites cerradas que
dominaron y se adueñaron de la producción.

Desigualdad y crecimiento económico:


Hay un debate sobre la relación entre crecimiento y desigualdad. En México, no hay conclusiones claras, ya que
ha habido periodos de crecimiento y en aquellos empeora la desigualdad.

Pobreza
Pastel:
Hay un pastel de tamaño insuficiente debido al poco crecimiento de las últimas décadas, y además el pastel está
mal distribuido.

CONEVAL:
Su medición oficial de la pobreza es de manera multidimensional, de tal manera que no sólo se refleja el ingreso,
sino que también la falta de acceso a los derechos sociales (servicios de salud, seguridad social, vivienda,
educación y alimentación).

Crisis 2008:
La pobreza aumentó en 3.2 millones de personas. Esta pobreza aumentó, ya que se incrementó el número de
personas con ingresos bajos y con carencia en el acceso a la alimentación, como resultado de la crisis
internacional iniciada en 2008 y con el aumento en los precios de los alimentos

Tipos de pobreza:
Por ingresos, alimentaria, capacidades, y patrimonial.

Pobreza, crecimiento económico y desigualdad:


La pobreza ha tenido un comportamiento contra-cíclico respecto del crecimiento económico. En estos periodos
se creó el programa social Progresa-Oportunidades, el cual apoya a familias en condiciones de pobreza. Esto
sugiere que es necesario complementar el crecimiento económico con medidas más concretas enfocadas a la
población en pobreza extrema.

Retos
La desigualdad de oportunidades, que se traduce en desigualdad del ingreso, es problema histórico que no cede.

Preparando el impostergable crecimiento:


El motor directo del crecimiento es la inversión, tanto nacional (pública y privada) como internacional. Las áreas
que apoyarían una mejor inversión en el país son:
 Educación: Puede ser o un bono demográfico que incrementará la producción del país si esa mano de obra
está preparada, o un enorme pagaré si esos trabajadores son más bien una carga improductiva. Para ello se
requiere: educación pública mejor, cambios institucionales en sindicatos de maestros, impulsar la educación
universitaria, tomar más en cuenta la educación técnica, cambios en el federalismo educativo, promover la
evaluación educativa.
 Infraestructura: Es importante mejorar la regulación de telecomunicaciones para fomentar la competencia,
y además conectar con más carreteras las zonas de mayor pobreza.
 Competencia Económica: El hecho de que las oportunidades no sean iguales implica que México es un país
de monopolios. Por ello es necesario: fortalecer la Comisión Federal de Competencia, abrir la posibilidad de
inversión privada con buena regulación del Estado.
 Reformas estructurales: Es importante echar andar los cambios regulatorios necesarios: Reforma
Hacendaria, Reforma Educativa, Sistema de impartición de justicia, Reforma del Estado.

Ampliando las oportunidades:


Ante la magnitud de la desigualdad en México, quizás vale la pena mejorar otros ámbitos:
 Discriminación: Aún existen estructuras históricas que vienen desde tiempo de la colonia, y para combatirlas
es necesario darle recursos a la Comisión Nacional Contra la Discriminación (CONAPRED)

Combatiendo la pobreza:
Los programas de corte asistencial, sin participación por parte de los grupos involucrados y que no incrementen
las capacidades de las familias deberán quedar en el pasado. Por ello deben existir programas sociales
focalizados que mejoren las capacidades de la población y que fomenten o promuevan la participación social.
El Programa Oportunidades sí cumple con algunas características, pero no tiene participación comunitaria. Por
otro lado, si México no crece, si no se generan empleos, si el salario real no se incrementa, la pobreza simple y
sencillamente no puede reducirse.

Repensar México:
La posible solución es pensar en cambios coordinados en pocas áreas, en vez de una multiplicidad de cambios
descoordinados en muchas áreas. Por ello, la idea de Santiago Levy es impulsar el IMSS con las propuestas:
transitar a un esquema que brinde seguridad social universal, reducir el costo laboral que implica el pago de
IMSS e INFONAVIT para quitar la seguridad social vinculada al empleo, financiar la seguridad social vía impuestos
generales.

Los caminos de la política:


La actividad política debe mejorar y reforzarse a l interior y entre los poderes de la Unión, así como llevar a cabo
una Reforma del Estado. Esto con el fin de construir nuevos canales de comunicación en el nuevo escenario
democrático del país.

No todo está perdido:


Según D. Dresser: Frente a las razones para perder la fe están todas las razones para recuperarla

México es un país que tiene riqueza en muchos lugares, pero la realidad del siglo XXI es muy diferente a la
idealizada. Se analizará el nivel de vida enfatizado en el ingreso, el crecimiento económico como variable del
bienestar, posteriormente la distribución del ingreso y finalmente la situación de pobreza en México.

Conocer el ingreso económico nos puede dar una idea del nivel de bienestar. El PIB total de México no es tan
bajo, pero cuando se mide PIB per cápita baja mucho, lo que quiere decir que el nivel de vida individual bajo,
incluso inferior a los países competidores con México. El IDH indica las capacidades de los países, incluyendo
otros factores, pero no nos va mejor porque el PIB nos detiene.

El nivel de vida depende del crecimiento económico a largo plazo. Entre 1982 y 2011 hubo un crecimiento nulo
y un punto% podría significar un gran cambio. El pobre crecimiento económico se debió al abandono de políticas
públicas prudentes junto con el abandono institucional hacia el crecimiento. El crecimiento puede reflejarse en
la productividad. México se está rezagando en las variables que fomentan la productividad (Cap. Hum., tec.,
infraestructura, etc.). La educación tiene rezagos en asistencia y calidad, se ha dejado atrás a la infraestructura,
las instituciones afectan la productividad con el exceso de regulaciones económicas, por último, la falta de un
estado de derecho sólido inhibe la inversión productiva e invita a las actividades al margen de la ley que no
contribuyen a largo plazo, esto se llama impunidad y corrupción.
Es importante saber si hay grandes discrepancias entre los niveles de vida. Entre más desigualdad, hay menos
bienestar generalizado, esto inhibe la competencia económica. En México hay pésima distribución del ingreso,
la satisfacción de necesidades como la alimentación entre grupos es muy distinta. Los activos están mal
distribuidos, el ingreso depende de la cantidad, utilización y precio de ellos. La cantidad de educación es
proporcional a los ingresos que se tienen. En los deciles más pobres trabajan más las mujeres. La desigualdad
puede ser regional, si esta proviene de menos oportunidades para generar un ingreso, la población indígena es
un agravante. La infraestructura del país está sesgada hacia el centro y el norte, especialmente la de
comunicaciones y transportes. El crecimiento sería más fructífero para la mayoría de la población si hubiera
menos desigualdad.

La medición de la pobreza debe ser multidimensional. Se es pobre cuando no se tiene garantizado el ejercicio
de al menos uno de sus derechos y su ingreso es insuficiente para satisfacer necesidades. Los ingresos se miden
en tres umbrales: alimentación, salud y educación. Un mayor crecimiento implica menor pobreza y si la
distribución fuera mejor con poco crecimiento habría menos pobreza.

El motor directo del crecimiento es la inversión, expande la capacidad productiva, pero éste necesita garantías
de redituabilidad, por esto se deben mejorar algunas áreas. Educación: Por el crecimiento de la población habrá
un bono demográfico si los trabajadores están preparados, se necesita más inversión para mayor calidad en
educación universitaria y técnica. Infraestructura: Se debe ampliar la red de comunicaciones y transportes para
alcanzar zonas más pobres. Competencia económica: En un país de monopolios se debe dar entrada a la
inversión privada regulada. Reformas estructurales: A mayor apertura más democracia y se debe promover una
reforma Hacendaria (poder generar los recursos suficientes), Educativa (mejorar calidad y rendición de cuentas),
Impartición de justicia (acabar con impunidad en las instituciones), Estatal (modificar las reglas del juego
político). Se deben ampliar oportunidades y luchar contra la desigualdad. Dejar de pensar al IMSS ligado al
trabajo. Para cambiar hace falta la colaboración de grupos y aumentar la democracia. México tiene mucho
potencial, pero se necesitan nuevas instituciones en esta nueva realidad.
Vacíos de poder en México (Edgardo Buscaglia)
Introducción
El texto busca aborda los mecanismos institucionales políticamente factibles para afianzar la seguridad humana
en México. Se enfoca en evitar el lado oscuro de la globalización.

Seguridad Humana:
La inseguridad humana la representan aquellas barreras de Estado o barreras creadas por actores no estatales
que impidan el ejercicio de 58 derechos humanos. La seguridad humana tiene 4 características esenciales:
 Preocupación universal
 Sus componentes son interdependientes
 Es más fácil velar por la seguridad humana mediante la prevención temprana
 La seguridad humana está centrada en el ser humano

PNUD:
La seguridad humana puede dividirse en 7 categorías principales: económica, alimentaria, salud, ambiental,
personal, comunidad, política.
 Seguridad Humana=individuo y comunidad
 Seguridad Nacional= integridad y estabilidad del Estado

Contrastes:
Si la seguridad nacional va acompañada del Estado de derecho la ecuación cambia. Si hay Estado de derecho, la
seguridad nacional fomenta la seguridad humana, ya que existen controles que rigen las decisiones de los
funcionarios públicos, y se vela por los derechos humanos.

Seguridad Pública:
Se conforma de medidas destinadas a fortalecer la percepción de un castigo esperado. El enfoque olvida y no
trata las raíces de los actos de violencia ni identifica problemáticas sociales prevenibles.

Seguridad Humana:
Implica también aplicar políticas punitivas a través del sistema judicial, pero en un marco de un Estado de
derecho que garantice los derechos humanos. Son 58 los derechos humanos que deben respetarse para la
elaboración de instrumentos jurídicos. La violación a estos derechos se da en espacios donde la delincuencia
organizada encuentra su florecimiento, es decir, donde ha vacío de Estado.

Delincuencia organizada:
Es un fenómeno social y económico indeseable y no un fenómeno militar. Se alimenta de las fallas regulatorias
de los Estados. Corregir esas fallas es la mejor política preventiva de la delincuencia organizada.

Delitos y controles
Estados débiles:
Cuando se da estas situaciones de los Estados las empresas criminales regionales y trasnacionales compiten
para ocupar vacíos del Estado. Esto se da principalmente cuando no se han desarrollado instituciones eficaces
y democráticas. Existen 23 tipos de delitos organizados: terrorismo, contrabando, ejecuciones de funcionarios,
extorsión, falsificación, fraudes, homicidios, infiltración patrimonial, lavado patrimonial, lenocinio, lesiones,
piratería, pornografía, robo, secuestro, tráfico de armas, cigarros, estupefacientes, indocumentados, material
radioactivo, personas, trata de personas.
Sistema inmunológico del Estado:
Está constituido por aquellos controles institucionales preventivos y punitivos para que ya no se cometan los
delitos. Se tienen que generar estos controles por acuerdos políticos que incluyan a vastos sectores de la
sociedad civil, de todos los partidos políticos y todos los estratos sociales.

Controles monopólicos:
Ellos también han aprovechado la debilidad del Estado, la cual les ha permitido ganar millones y son incapaces
de colocar al país en la innovación tecnológica, ni generar empleos formales, e incluso han dado pie a que las
empresas criminales cuenten con un gran poderío.

Tipos de controles institucionales de Estado y sociedad civil:


 Controles judiciales: Policías, jueces, fiscales, sistemas penitenciarios que generen y ejecuten resoluciones
punitivas de un Estado de derecho.
 Controles patrimoniales: Que funcionen de manera autónoma del poder ejecutivos, y supervisados por
comisiones de los poderes legislativos federales y estatales.
 Controles de la corrupción: Limitan la discrecionalidad de los poderes ejecutivos legislativos y judiciales.
 Controles sociales: Previenen que más ciudadanos incurran en los tipos de delitos organizados antes listados.

Resultados de la implementación de las recomendaciones:


Prevenir la delincuencia económica, expandir mercados lícitos, generar empleo.

Los Controles Judiciales


Delincuencia organizada:
No debe entenderse como un fenómeno militar ni de seguridad pública. Esta debe explicarse como una larga
lista de actividades comerciales legales o ilegales operadas a través de medios siempre ilegales.

Mafias:
Crecen a través del aprovechamiento de las heterogeneidades internacionales regulatorias y de las fallas y los
vacíos de Estado de cada país. Debe existir también una clase política y empresarial cómplice, por acción u
omisión, que lucren individualmente.

Impunidad:
La transición mexicana en el s.XXI quitó algunos mecanismos autoritarios del PRI, pero no se pudieron
reemplazar por otros de carácter democrático. Los controles judiciales que no se sustenten en leyes percibidas
como legítimas poseen muy poca esperanza de ser socialmente relevantes, y menos aún aplicados.

Jueces:
Los controles judiciales son la capacidad del Estado para disuadir y sancionar los comportamientos antisociales
en todos los niveles. México en este sentido tiene problemas con instituciones judiciales autoritarias, ya que les
permitía controlar a grupos fácticos externos al Estado. Ej. Los ministerios públicos siguen bajo el arbitrio del
Poder Ejecutivo vía la PGR y de las procuradurías estatales en lo local, se sigue usando la tortura como técnica
de investigación, y la poca aplicación por parte de la Setec del nuevo sistema de justicia penal por juicios orales.
Los gobernadores deciden quién es el titular de la procuraduría estatal y ministerios públicos, lo cual genera una
justicia selectiva.

Los Controles Patrimoniales


Unidades de investigación patrimonial:
Son pieza fundamental contra la delincuencia organizada, ya que revelan el esqueleto de los negocios de una
organización criminal. La falta de éstos y la impunidad entre la élite político-empresarial mexicana ha hecho
imposible que se generen investigaciones e incluso les ha permitido que recuperen activos robados.

Caso EU:
Ahí existe el Racketeer Influenced and Corrupt Organisations Act, el cual permite acusar a individuos mediante
una investigación en red.

Protocolos:
Se debe de dar investigaciones del autor material, autor intelectual, y un mapeo patrimonial. En México, al no
haber este tipo de investigaciones las acusaciones que se presentan en ministerios públicos carecen de
profundidad. Estos no funcionan por tres razones:
 La agencia que genera información sobre transacciones financieras (UIF) que ahora depende de
Hacienda tiene sobrepasada sus labores y no tiene la estructura necesaria.
 Falta de coordinación entre los órganos de Estado, ya que la PGR, y la SEIDO no pueden darle órdenes a
la UIF, aunque deberían estar vinculados.

Solución:
Debe existir un sistema descentralizado de unidades de investigación patrimonial en red, compuesta por 32
unidades, una para cada entidad

Descoordinación:
La delincuencia organizada se encuentra tipificada sólo en el Código Penal Federal, es decir, es un delito federal,
y las autoridades estatales y municipales se lavan las manos en la investigación.

En México, las personas morales no pueden ser acusadas de delitos, pues los códigos penales sólo se refieren a
personas como generadoras de delitos.

En el ámbito económico se manifiesta con la recaudación fiscal, ya que es difícil saber quién está evadiendo
impuestos, además de las violaciones masivas a derechos económicos ligados a extorsión y transferencias
coercitivas de propiedad privada.

Enriquecimiento por parte de la élite político-empresarial, y las empresas extranjeras por los vacíos del Estado

Los Controles de la Corrupción


Caso México:
Cualquier funcionario, sindicalista, empresario con una red de contactos políticos puede abusar y realizar
cualquier conducta socialmente dañina, mientras exista un padrino con poder de por medio. Nunca existe
corrupción pública sin corrupción privada. No hay controles de: sobornos, sanciones penales, conflictos de
interés, tráfico de influencias, corrupción política.

Ausencias del sistema:


Programa para la protección de testigos y denunciantes de corrupción.
Fiscal funcionalmente autónomo que pudiera acusar incluso a los ministros o exministros del presidente en
turno, ya que actualmente los funcionarios sólo son acreedores de faltas administrativas.
Creación de servicio de carrera serio y profesional en la administración pública como colador de nepotismos,
patronazgos y clientelismos.
Medidas temporales:
Peña Nieto desapareció la Secretaría de la Función Pública (SFP) y propuso la creación de una Comisión
Anticorrupción, pero aún sin resultados. La SFP antes se dedicaba a prevenir e indagar casos de corrupción para
las autoridades judiciales, pero funcionaba bajo el dedo del presidente en turno. La falta de sanciones se vio
reflejada en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional.

Los Controles Sociales


Factores de riesgo:
Es necesario identificarlos en los ambientes sociales, familiares y escolares para evitar que años más tarde
decida formar parte de grupos violentos.

Prevención:
Atacar los factores de riesgo que hacen más probable el surgimiento de futuros delincuentes. La política nacional
de prevención social debe formar parte de una más amplia política de seguridad humana pactada entre todas
las fuerzas sociales y políticas (gabinete de seguridad humana conformado por secretarías de Trabajo, Salud,
Educación, Desarrollo Social, y representantes estatales).

Focalización en factores de riesgo:


Familia, Educación, Individual, Ámbito vecinal, Relaciones. Esto tiene el objeto del mapeo de los factores de
riesgo que encaran los jóvenes con problemas.

Plan de prevención:
El Estado con un papel como coordinador, regular derechos y obligaciones a través de ley de pacificación
ciudadana y prevención social, con ayuda de policía, Sedesol.

Alianza entre el Estado y la sociedad civil:


No debe tener fines de lucro. Las asociaciones sociales deberán hacer llegar el Estado a todos aquellos lugares
donde actualmente existen vacíos, escuchar qué es lo que la población en riesgo tiene que decir por encuestas,
y mapear factores de riesgo.

Prensa:
Actualmente acosados por la delincuencia organizada, el poder político y la clase empresarial y sindical. Cada
uno de ellos ha impuesto la censura a los medios mexicanos, por lo tanto es necesario un programa especial de
prevención social para los periodistas.

Epílogo
Objetivos:
Prevenir la corrupción política al más alto niveles.
 Fomentar la capacidad disuasiva y preventiva del sistema judicial
 Fortalecer y garantizar la independencia orgánica, técnica y funcional de jueces y magistrados
 Fortalecer la capacidad de controles legislativos y prevenir la captura del poder legislativo por parte de
intereses o actores no estatales, legales e ilegales
 Contener y desmantelar empresas criminales a través de una mayor cooperación integral internacional en
materia regulatoria penal y no penal.
 Movilizar a la sociedad civil mexicana de todos los estratos sociales en la promoción del desarrollo humano
 Prevenir y combatir la corrupción administrativa
México sufre los efectos nocivos de los vacíos de Estado como producto del crecimiento internacional de
amenazas, tales como la delincuencia. La inseguridad humana es creada por las barreras que impiden el ejercicio
de los derechos humanos creadas por actores no estatales. La seguridad humana tiene cuatro características:
preocupación universal, componentes interdependientes, es más fácil tenerla mediante prevención y está
centrada en el ser humano. Su foco de interés es el ser humano y su comunidad. La seguridad nacional tiene
como objetivo la integridad y estabilidad de las instituciones del estado. Tiene siete categorías: Alimentaria, de
salud, económica, ambiental, personal, de la comunidad y política. La seguridad nacional no implica la humana a
menos que esté fundada en el estado de derecho. La seguridad pública es la encargada de medidas punitivas,
pero en México no se busca prever. Se deben respetar los 58 derechos humanos, en México son violados 44
sistemáticamente. En las zonas donde el estado no protege es donde florece la delincuencia. La disfuncionalidad
y vacíos de estado permiten que el crimen sea el reemplazo estatal. Ofrecen lo que el estado no puede y se
alimentan de estos vacíos.

La delincuencia en un estado débil hace que las empresas criminales peleen por llenar los vacíos del estado y
ahí consolidar mercados ilegales. El sistema que reduce la incidencia son las instituciones y el sistema
punitivo, que tienen que ser legitimidades e incluyentes. Para evitar el crimen hay cuatro controles:
Judicial (sistema que de resoluciones punitivas respetando derechos humanos). Patrimoniales (un organismo
autónomo para desmantelar activos del crimen organizado). Corrupción (limitar la discrecionalidad de poderes
que generan círculos de impunidad). Sociales (operar en varios estratos y prevenir la entrada al crimen). Estos
cambios se institucionalizan cuando la élite es tocada por la violencia.

Controles judiciales:
La delincuencia organizada se debe entender como una larga lista de actividades comerciales legales e ilegales
operadas por medios ilegales. Toda DO tiene una clase política cómplice causando el colapso del sistema
político. A pesar del bono democrático, los representantes no se cambiaron por otros más democráticos. Las
instituciones judiciales son autoritarias, pero están subordinadas al estado. Sigue habiendo una justicia
selectiva que no toca a la élite, en la que la impunidad corre libremente.

Controles patrimoniales:
La investigación patrimonial es fundamental como herramienta contra el crimen organizado. La impunidad
impide llevar a cabo investigaciones. En México no ha funcionado por tres razones: La unidad de investigaciones
financieras ha tenido un pobre desempeño y no tiene la estructura necesaria. Hay una falta de coordinación
entre órganos estatales, hace falta un sistema descentralizado de investigaciones patrimoniales. El crimen
organizado en México es crimen federal y los estados se lavan las manos para no tener problemas.

Controles de Corrupción:
Cualquier funcionario con contactos hace lo que quiera. La corrupción no se previene ni se castiga, el mismo
sistema electoral favorece la corrupción. No se protege a la gente dispuesta a denunciar y no se recuperan
activos invertidos en esas operaciones. Se necesita una comisión anticorrupción junto con una reforma jurídica
para que pueda procesar personas morales y sea autónoma. No se procesa a la élite por conflicto de interés y
tráfico de influencias.

Controles sociales:
Para reducir la inseguridad y violencia es necesario prevenir desde las raíces. Hay que identificar los factores de
riesgo que hagan que alguien se una al CO antes de que pase. Hay que integrar redes de sociedad civil y el estado
en políticas preventivas. A la larga es más redituable prevenir que reprimir. Se necesita cambiar la imagen de la
policía a la de una autoridad legítima. Se debe conocer a la población en riesgo y utilizar elementos como
periodistas, que participan en esto y son acosados por el CO, el poder político y empresarios. Esto resulta en
censura, por eso debería haber una red internacional que proteja a periodistas.
Historia del Narcotráfico en México (Guillermo Valdés)
Apuntes para la evaluación de la política contra el crimen organizado
Décadas 1920-1980:
Narcotráfico pasó prácticamente inadvertido y menospreciado, al igual que todos los temas relacionados con el
estado de derecho. Empezó a hacerse notar con el asesinato del agente de la DEA y el cardenal Posadas Ocampo.

Década de los 80:


El narcotráfico inicia su etapa de enriquecimiento al encontrar la debilidad y la corrupción de las instituciones
de seguridad y justicia.

Década de los 90:


El acuerdo se modifica drásticamente.

Inicio de s.XXI:
Las modificaciones del Estado hicieron imposible un acuerdo entre el gobierno y narcotráfico. Se dieron sólo
arreglos locales o regionales propiciados y comandados por las organizaciones criminales.

Antiguo sistema:
Los gobiernos municipales eran parte del sistema de información de los narcotraficantes. Los jueces les temían
y los liberaban, es decir, operaba sin un Estado en su contra, de tal manera que sólo era regulado, permitiendo
y amparando su crecimiento.

Situación internacional:
A partir de los 90s e inicios del S.XXI la exportación de drogas desde México subió por el cierre de las rutas del
Caribe, y las organizaciones mexicanas se consolidaron como proveedores de cocaína. En EU, George Bush puso
como prioridad presupuestal el combate al narcotráfico, y además no renovó la prohibición de vender armas de
asalto a cualquier persona.

Doble tragedia de México de los últimos años:


Un crimen organizado crecientemente fragmentado y confrontado entre sí, y por otro lado un Estado
históricamente y estructuralmente omiso y débil en materia de seguridad y justicia.

Gobierno de Felipe Calderón:


 Se encontró con un problema de seguridad nacional, no de seguridad pública, debido al mayor consumo de
drogas en México.
 Lo crucial era la expansión territorial de las organizaciones y sus actividades criminales con mayor violencia
y una mayor captura de las instituciones del Estado con policías, fuerzas federales insuficientes, deficiencias
en la justicia, sistemas de información inteligente inexistentes, y presupuestos federales y estatales
insuficientes.
 La estrategia era debilitar al crimen organizado para luego fortalecer las instituciones estatales de seguridad
y justicia.
 El resultado fue un fracaso, ya que en 2012 se registraron niveles elevados de violencia e inseguridad, pero
se espera que la situación mejore con el tiempo.

Violencia 2007-2011. La Tormenta perfecta (Alejandro Hope)


Tasas de homicidios:
Entre 1990-2007 la tasa de homicidios se redujo a la mitad, y se pensaba que la generación del milenio sería la
más pacífica de la historia, hasta que vino la explosión de asesinatos en 2007 y 2011.

Las casas en las laderas:


Había un ejército de desempleados y ninis, aunque la relación entre indicadores socioeconómicos e incidencia
delictiva no es mecánica.

La presión barométrica:
Surgieron cambios en el entorno internacional cuando el precio de la cocaína se duplicó en EU a partir del 2007,
Colombia empezó su política de combate al narcotráfico, y además la prohibición de venta de armas en EU en
2004 se quitó, al igual que los agentes de Patrulla Fronteriza se duplicaron.

Cumulus nimbus:
La tensión entre y al interior de las organizaciones criminales iba al alza desde el final de la administración de
Fox. El Cártel del Pacífico quiso quitar al Cártel del Golfo, y además la ruptura de la Familia Michoacana con el
Cartel del Golfo y los Zetas

Vientos huracanados:
Cambios en la política de seguridad del gobierno de Felipe Calderón tuvieron cinco medidas específicas:
 Despliegue masivo de fuerzas federales
 Incremento del número de agencias involucradas en el combate al narcotráfico, como PGR, Policía Federal,
Ejército y Marina
 Decapitación de organizaciones delictivas quitando a las cabezas de los principales cárteles, lo cual generó
una disputa al interior de la organización, incentivos a la ruptura y creación de nuevas organizaciones, y
generando vacíos que fueron aprovechados por grupos rivales.
 Interdicción marítima y aérea más intensa, interceptando embarques provenientes de Centro y Sudamérica
 Incremento en el número de extradiciones a EU

La teoría de la tormenta perfecta:


Las condiciones perfectas para una tormenta fueron las disputas crecientes en el submundo criminal,
incremento en el precio de la cocaína y mayor disponibilidad de armas. Efecto SwampingUn delincuente viola
una ley sólo sí el beneficio del acto es superior al castigo esperado.

Después del huracán:


La tormenta empezó a ceder en 2011, cuando alcanzó su punto más alto y luego el descenso. Esto se debió a:
 Aumento en las capacidades del Estado
 Cambio de tácticas, quitando a operadores de segundo nivel
 Demolición del grupo más violento, los Zetas.
 Menos ingresos criminales, ya que el consumo en EU disminuyó 40%.

El narcotráfico estuvo operando silenciosamente desde los años 20 hasta los 80 cuando hubo eventos que
sacaron la delincuencia a la luz, como el caso Camarena. A mediados de los 80 comienza a expandirse en el
negocio de la coca, se empieza a fortalecer y cambian las reglas del juego con el Estado. Antes se limitaban sus
actividades, pero a partir de los 90, se hizo imposible un acuerdo entre los dos. Se empezaron a dar arreglos
regionales por parte de los criminales que necesitaban protección y colaboración en los tres niveles, los
criminales fueron los que fijaron los términos por el simple hecho de ser más poderosos. La complicidad e
ineficacia de las instituciones de justicia hizo que eventualmente el narco fuera capaz de imponer sus reglas. En
los noventa se cerraron las rutas del Caribe y los mexicanos se volvieron los principales exportadores de coca,
el gobierno se estados unidos le dedicó más a acabar con la oferta que a prevenir su consumo, también se
permitió la venta de armas de asalto a cualquier persona, estos factores crearon la tormenta perfecta para el
narcotráfico. En México estaban fragmentadas las organizaciones, pero expandidas sobre un estado débil. En
2006 Calderón lanzó un programa contra el narcotráfico, pero con carencias en el Estado mismo, esto no se
podía aplazar, debía contener el narcotráfico y fortalecer instituciones. En la medida que aumentan las
capacidades de operación, inteligencia, prevención y justicia más elementos se tienen para desarticular el
crimen organizado. Esta disminución de la inseguridad no es drástica.
La Clase Media en México (Carlos J. McCadden y Miguel del
Castillo)
La no-cuestión de la agenda mexicana: la clase media
La no-cuestión:
En México no hay una preocupación por generar una pujante clase media. Primero se tiene que reconocer la
polarización creciente y falta de movilidad social que está en el origen de nuestros problemas nacionales. Esto
no parece preocupar a economistas cuyo objetivo principal es la estabilidad de precios, el PIB per cápita, y las
tasas de interés y a politólogos mejorar el INE y la COFIPE.

Un problema demasiado evidente necesita un observador privilegiado


Problema visible/aparente:
Este problema que tiene México todos lo ven y aparentemente nadie lo encuentra. Según Antonio Villaraigosa,
el problema es que en México la clase baja no tiene capacidad de crecer y desarrollarse, mientras que en EU sí
es posible, de tal manera que tienen una clase media fuerte y por tanto una sociedad próspera y democrática.

Situación actual:
El problema que ha surgido recientemente es que ahora incluso en EU las oportunidades de crecimiento no son
iguales entre los americanos y los migrantes indocumentados, y por lo tanto la desigualdad se ha incrementado.

Una falsa percepción de la realidad


Problema de percepción:
La mayoría de los mexicanos se considera a sí mismo como de clase media, por la carga simbólica que el
concepto implica.

Postura Felipe Calderón:


Hay analistas y políticos como Calderón que afirman que el país ya es de clase media, y que aún está en
desarrollo.

Postura Porfirio Díaz:


Creyó haber creado una clase social media fuerte, emergida de la pobre. Antes la tiranía española y el mal
gobierno habían desorganizado a la sociedad.

Postura Paul Krugman:


Ser de clase media implica tener seguridad médica, de empleo, ahorros suficientes para enfrentar una crisis y
oportunidades para a los hijos educación y un trabajo decente.

Conclusión:
México no era antes de la Revolución, y no lo es ahora en el siglo XXI, un país de clase media.

El ingreso y la riqueza en México


Posición internacional:
México ocupa el 10° lugar en la lista de los países con mayor PIB y un PIB per cápita anual de 16,700 dólares.
Estas cifras muestran que en proporción a la población, el ingreso es elevado, y además ha tenido un buen
crecimiento económico.

Problema:
El país ha tenido un aumento bueno bajo parámetros internacionales, el problema es que el ingreso generado
ha sido muy mal repartido. El primer decil vive con 2000 pesos y el décimo decil vive con 45,000 pesos
mensuales.

Medida de la desigualdad:
México ocupa el lugar 33° con una desigualdad muy alta.

Ingreso de mercado:
Se consideran sólo los ingresos que los distintos factores de la producción obtienen por su contribución a la
sociedad. Si se toma esta mediad el coeficiente Gini para México sube de 0.45 a 0.52, es decir, sube la
desigualdad.

Situación de los ricos:


Las familias más ricas no reportan la totalidad de sus ingresos, en especial el obtenido a partir de inversiones
accionarias, las cuales han tenido un fuerte aumento. Si se declararan estos ingresos el coeficiente de Gini
aumentaría a 0.74

La pobreza de un país con riqueza mal distribuida


CONEVAL:
A partir de 2008 empezó a calcular la pobreza de manera multidimensional por medio de 6 carencias sociales;
educativas, acceso a servicios de salud, seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios de la vivienda
y acceso a la alimentación. Resultado (80.2% de la población es pobre o vulnerable)

Carencia alimenticia:
CONEVAL mide a través del INEGI el grado de seguridad alimentaria de los mexicanos con encuestas. Resultado
(23.3% de la población total vive con hambre)

Malnutrición:
Además México vive con una alimentación poco nutritiva en cuanto a macronutrientes como micronutrientes.
Esto ha llevado a problemas de sobrepeso que en 2012 según Ensanut 81% de la población entre 40-59 años
tenía sobrepeso u obesidad, 12% tenía anemia. Con estos datos se concluye que sólo el 14% de la población
tiene una alimentación buena y sana.

Cruzada Nacional contra el Hambre:


Peña Nieto inicio en diciembre de 2012 la cruzada a través de la Secretaría de Desarrollo Social, pero esta
campaña sólo atenderá a una cuarta parte de la población que carece de alimentos en nuestro país, es decir,
sólo a los sectores más críticos.

El secreto está en la clase media


Caso Atenas:
En Atenas del siglo IV se dieron las Guerras del Peloponeso, las cuales dejaron situaciones críticas en el campo,
y por lo tanto una migración a las ciudades. Los filósofos analizaron la injusta distribución de la riqueza
Platón:
En la República propone una sociedad regida por sabios y filósofos, y en Las Leyes propone una democracia
moderada (pequeños y medianos propietarios agrícolas libres e independientes)

Aristóteles:
Propone llegar al equilibrio reduciendo la polarización social, es decir, tener una visión ética de la vida y la
concepción de la virtud como término medio. Primero, debería haber una moderada riqueza, que es la
verdadera riqueza, ya que el individuo tiene lo que necesita. Los seres humanos sólo pueden usar una cantidad
limitada de bienes y servicios, por lo tanto la riqueza humana es limitada porque el hombre es limitado.

Caso México:
Si se le pregunta a un mexicano entre una riqueza ilimitada o una riqueza limitada, sin pensarlo, diría que
prefiere una riqueza ilimitada. Además la mentalidad de riqueza siempre está pensada en términos de dinero,
de tal manera que si se deja de un lado el dinero y se piensa en objetos, entonces la riqueza resulta innecesaria
e irracional.

La clase media y la subordinación


Propuesta Stuart Mill:
Propone un estado estacionario, donde habría una clase abundante y bien pagada de trabajadores. Él se opone
a las relaciones de dependencia entre el patrón y el trabajador, y propone una relación donde los seres humanos
colaboren de igual a igual. La solución NO está en la pequeña propiedad, sino en un esquema que hoy se llamaría
de autogestión y co-propiedad.

Libertad según Mill:


Sólo el ser humano que discierne, desea, decide y se mantiene en su decisión deliberada es un individuo libre.
En la realidad, hay excepciones, pero la mayoría de los asalariados difícilmente desarrollan su individualidad. Sí
se materializara esta idea de progreso de la empresa habría una ordenada distribución del ingreso.

Realidad:
El artículo 25ª de la Constitución estipula la cogestión o la autogestión, sin embargo esta no ha alcanzado un
éxito tan eficaz en la producción de riqueza que permita desplazar a la empresa privada competitiva.

El encubrimiento ideológico
Ideología de Destutt de Tracy:
La ideología es la ciencia de las ideas.

Caso México:
Hace falta tener una conciencia de la realidad en que se vive, ya que actualmente la conciencia de la mayoría
de la sociedad, y líderes es errónea, de tal manera que las realidades sociales están ideologizadas. Los mexicanos
muy ricos, según Aristóteles, no quieren obedecer a la razón, y los muy pobres tampoco obedecen a la razón,
porque al estar en extrema necesidad de bienes son demasiado sumisos.

Conciencia (Hegel):
Hegel entendió que la lucha entre las autoconciencias contrapuestas se termina cuando las autoconciencias se
reconocen entre sí como personas. Es decir, falta que los mexicanos seamos más humanos y reconocer la
dignidad de personas.
Una propuesta alcanzable
Historia:
Es innegable que nuestra historia desde 1492 ha tenido una evolución social, pero aún prevalecen estructuras
de la época colonial. Hoy, la solución está al alcance creando una clase media verdaderamente rica.

Ingresos:
No son necesariamente el factor económico más directo para incluir a una persona en una clase. Por tanto, es
necesario estudiar cada acción del Estado para ver su incidencia.

Papa Francisco:
Los planes asistenciales, que atienden ciertas urgencias, sólo deberían pensarse como respuestas pasajeras. Es
necesario resolver la situación de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la
especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad. Por lo tanto, la dignidad de cada
persona y el bien común son cuestiones que deberían estructurar toda la política económica.

No es parte del proyecto gubernamental el crear una clase media. Hay una creciente polarización y falta de
movilidad social. El lugar donde la clase media puede crecer es fértil para una sociedad próspera y democrática,
es el sector que mueve al país. A pesar de lo que cree la mayoría de la gente, al igual que el gobierno, no somos
un país de clase media. Ser de clase media implica tener seguridad (seguros y ahorros) y oportunidad (educación
y posibilidades de crecimiento).

En México hay mucha riqueza y muchos pobres, la economía está creciendo, pero el ingreso generado se ha
repartido muy mal y se sigue concentrando en pocas manos. Los indicadores con los que se mide la desigualdad
no reflejan el verdadero problema porque la disfrazan, no se toman en cuenta todas las variables. El CONEVAL
mide la pobreza utilizando seis carencias sociales: educación, salud, vivienda, seguridad social, servicios y
alimentación. Con esto se encuentra que también hay muchas personas en riesgo de pobreza. En México el
derecho a la alimentación cualita y cuantitativamente adecuada y suficiente, esto provoca inseguridad
alimentaria, la malnutrición lleva a un pobre desarrollo y los programas que se han implementado dejan de lado
a un gran sector.

Aristóteles dice que es rico el que tiene lo que necesita, esto es los bienes necesarios para la vida y útiles para
la comunidad. Tanta riqueza es irracional. En la medida que avance el progreso humano, la asociación
trabajador-patrón será vista como iguales, de lo contrario no es libre ni plenamente humano. Hay que buscar
un progreso hacia las relaciones de no subordinación. Con la clase medio el crecimiento material estará
acompañado de avance moral.

México es un país de señores y esclavos, no de hombres libres. Nos cuesta vernos como personas iguales. Para
crear una clase verdaderamente rica se necesita arrancar el problema de la desigualdad, que es la raíz de los
males.
Educación Y Cultura En El México Del Siglo XX (Guillermo de la
Peña)
La cruzada educativa y la cultura nacional-popular
Vasconcelos heredó de Justo Sierra la convicción de que la herramienta central de la salvación del país era la
educación. Nombrado rector de la Universidad Nacional y Secretario de Educación Pública, se preocupó por
redescubrir la vocación cultural del país.

La SEP, diseñada por el propio Vasconcelos, se creaba como un nuevo ministerio, radicalmente distinto del
Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes del Porfiriato.

Había convocado a una campaña nacional contra el analfabetismo, que continuaría a lo largo de su periodo
ministerial. Para esta campaña, convenció a los estudiantes de acudir a los barrios pobres y a los pueblos, donde
predicarían el evangelio del saber; luego, a esta acción se unirían brigadas de intelectuales y artistas.
Vasconcelos esperaba que sus nuevos misioneros no solo enseñaran letras y números, sino hábitos de vida
limpia y alimentación sana.

La multifacética concepción pedagógica de Vasconcelos se reflejaría en la estructura de la SEP – tres


departamentos interdependientes -, a su vez formalizada por la Ley Federal de Educación que habría de
perdurar más allá de sus años. Departamento escolar, Departamento de bibliotecas y el de Bellas Artes.
No obstante su predilección por los clásicos, creía, sin embargo, en el fomento de un arte nacional, que
recuperara las tradiciones propias de México, tanto españolas como indígenas. En arquitectura, defendía una
actualización de los espacios de los edificios coloniales, que él consideraba funcionales y armónicos, sin rechazar
las ornamentaciones de inspiración prehispánica.

Impulsó la pintura mural que visualizara el ascenso del pueblo mexicano hacia la cultura universal, con todo y
sus raíces indígenas y vivencias históricas; para realizarla reclutó a una generación de pintores rebeldes al
academismo imperante en los años porfiristas. Las figuras que aparecen en los murales son personajes
populares reales, junto a los héroes de la Independencia, la Reforma y la Revolución. La temática más frecuente
la ocupan las diferencias opuestas de las clases sociales; las fiestas, el mundo del trabajo, el maestro, el líder y
el capataz; la opresión y la injusticia.

En las escuelas al aire libre de la SEP se enseñaba el método Best por el que los alumnos aprendían a componer
motivos mexicanos a partir de figuras geométricas simples. La SEP también se afanaba en la difusión de la música
y la educación musical. Con el apoyo de músicos jóvenes prestigiados se diseñaron programas de enseñanza
musical para las escuelas, se fundaron coros y se promovieron las festividades musicales al aire libre.

Las casas del pueblo y las misiones culturales: hacia una cultura comunitaria
La cultura escolar revolucionaria necesitaba un transmisor apropiado: un nuevo tipo de maestro. Una tarea
decisiva de las brigadas alfabetizadoras fue seleccionar en las comunidades rurales uno o dos jóvenes que
aceptaran el cargo de maestro rural. Dirigida por los docentes nombrados por la Revolución, se constituía la
Casa del Pueblo: una escuela para niños y adultos que era a la vez centro comunitario, donde la gente aprendía
a leer y escribir pero también artes, artesanías, oficios y técnicas agrícolas, donde también se discutían los
problemas comunes y se promovían la reforma agraria y las mejoras materiales.

La tendencia era llevar al indio y al campesino en general la educación moral y social que lo condujera al ejercicio
de la libertad, lo hiciera consciente de su propio valer, lo capacitara para una acción cívica que lo engrandeciera,
le formara hábitos de mutua solidaridad.

La Casa del Pueblo tenía, pues, finalidades sociales, económicas y morales, y no solo intelectuales; estas últimas
preferían la intensidad, la enseñanza que deje huella perdurable al enciclopedismo indigesto. Tenía también
finalidades físicas y estéticas: fomentar la higiene, el conocimiento de las medicinas tradicionales y modernas,
la difusión de las vacunas; formar hombres físicamente fuertes, dulcificando su carácter por medio de
manifestaciones artísticas.

Si la cultura de la Casa del Pueblo implicaba una refuncionalización y transfiguración de la cultura comunitaria,
su integración a una cultura moderna y nacionalista se aseguraba mediante la institución de las Misiones
Culturales. Se instruía a maestros congregados en la enseñanza de labores manuales; con base en esta
experiencia, Medellín y Gálvez establecieron la Dirección de Misiones Culturales, encarada de sistematizar
ampliar y optimizar este tipo de cursos. Las misiones distribuían los libros publicados por la SEP. Vasconcelos
redactó un programa de Acción de los Misioneros que pedía a los misioneros recopilar sistemáticamente
información de la región donde trabajaban, desde las condiciones geográficas y la historia de los grupos
indígenas locales hasta las condiciones económicas y sociales; instruía sobre la formación de juntas de
educación, diagnóstico y planeación de edificios escolares, trabajos del campo y talleres, y acción social y
cultural; finalmente, hacía hincapié en la importancia del espíritu cívico y ciudadano, y de la conciencia de las
raíces culturales propias.

El ímpetu indigenista
Mediante la Casa del Pueblo y las misiones Culturales, la SEP pretendía enfrentar un problema que se había
formulado sólo vagamente: el de la educación indígena. No fue sino hasta que la instauración de la SEP cuando
el gobierno federal asumió la tarea de llevar la educación a todos los rincones del país.

En su Proyecto para la Organización de las Misiones Federales de Educación, Gálvez había presentado un
detallado panorama de las diversas tribus que poblaban las distintas regiones de México y su conclusión era que
los indígenas eran mayoritarios en el país.

Gamio fustigó el concepto de raza por equívoco e inútil, e introdujo en cambio el concepto boasiano de cultura
como la herramienta fundamental para entender la realidad indígena mexicana. Los distintos grupos indígenas,
afirmaba, poseen culturas bien definidas, cada una con una trayectoria característica, que representa una
síntesis propia y única de adaptaciones al medio natural y préstamos de los grupos con los que ha tenido
contactos. Es preciso estudiar científicamente la secuencia de transformaciones de cada cultura a fin de
encontrar las leyes de cambio y convergencia que permitan el surgimiento de una verdadera nación. Hasta
entonces se había tratado a los indios de una manera precientífica y las leyes dictadas para su incorporación o
educación se basaban en prejuicios; por ello el país se encontraba desarticulado. La forja de la patria requería
un proceso de modificación gradual, en el cual los aspectos más valiosos y pertinentes de la cultura occidental
se irían incorporando con los aspectos positivos y vigentes de las culturas indígenas.

En contraste con el pensamiento de Vasconcelos, el concepto de cultura era universalístico y espiritualista;


aunque, al mismo tiempo, defendía vigorosamente la idea de que cada pueblo tenía algo específico que aportar
al caudal de la cultura universal.

En cuando a la raza, para Vasconcelos se trataba de la raza cósmica: pueblo iberoamericano mestizo, producto
de una historia de mezcla biológica y cultural, destinado a ser la vanguardia de la humanidad futura.
Desde la Dirección de Antropología, Gamio diseñó un vasto programa de investigación regional integral y
aplicada, que se llevaría a cabo en 12 zonas del país, donde se localizaban poblaciones regionales de cultura
distintiva. El programa pretendía encontrar las maneras en que esas poblaciones se irían incorporando por la
educación y la acción del Estado a la cultura nacional, que nunca sería totalmente homogénea. A Vasconcelos
tal idea le evocaba la política estadounidense de reservas. Gamio dirigió el primer proyecto de investigación, en
el Valle de Teotihuacán, con un éxito espectacular.

La investigación comunitaria y regional se imbricaba en un proceso educativo que a su vez se apoyaba en una
movilización continua de la gente y sus recursos. Las acciones educativas incluían explicaciones de los conceptos
de humanidad, sociedad, nacionalidad, moral, justicia, altruismo… pues según Gamio, la gente carecía de ellos;
campañas contra el alcoholismo y la superstición.

Vasconcelos dejó la SEP en 1924 y pronto rompió con el régimen revolucionario; Gamio, nombrado
subsecretario de Educación Pública por el presidente Calles, cayó en desgracia política en 1925 y abandonó el
país por varios años. Pero la huella de ambos quedó en el movimiento indigenista mexicano, así como en general
en los proyectos educativos.

Moisés Sáenz continuó la labor de las Misiones Culturales y las Casas del Pueblo. Con Sáenz las doctrinas
pragmáticas cobraron una importancia fundamental. Sáenz entendió profundamente la importancia medular
de la lengua en el problema de la educación y la cultura nacional; pero también que la solución no era
simplemente imponer el castellano. Sin ambages, planteó que la miseria del indio era producto de una situación
de terrible injusticia y explotación que no habían logrado extirpar los gobiernos revolucionarios.

Integrar quería decir tomar en serio no solo el talento artístico y la solidaridad de los indios, sino también sus
instituciones. Aceptarlas como formas vigentes en el México moderno, sin por ello renunciar al sistema nacional
republicano ni a la economía de mercado. Asimismo, había que dar a las lenguas indígenas un papel activo en
la educación, sin renunciar a tener en el castellano una lengua común para todos los mexicanos. Años después,
en 1932, Sáenz quiso poner a prueba su tesis integralista de creación de una cultura mestiza y fundó la Estación
Experimental de Carapan. El experimento duró poco por problemas de salud de Sáenz, empero de allí surgió un
proyecto que se haría efectivo bajo la presidencia de Cárdenas: la creación del Departamento de Asuntos
Indígenas.
Entre tanto, cobraba vida una nueva idea: los maestros a cargo de la vital tarea de la educación y cultura indígena
debían ser indígenas ellos mismos. El primer paso en este sentido se dio en 1925 con la Casa del Estudiante
Indígena. Había empero deserciones continuas: además de problemas de inadaptación, los indígenas sufrían
discriminación malos tratos en las escuelas a las que asistían. La supresión de la Casa del Estudiante Indígena
en 1932 se debió a reacciones negativas de la opinión pública, críticas de antropólogos y sobre todo a los
informes negativos de inspectores: muchos exalumnos, al haber adquirido una cultura urbana, se negaban a
volver a sus comunidades.

La institución fue clausurada para dar paso a los Internados Indígenas. Se trataba de internados para formar a
los maestros indígenas sin desarraigarlos y de multiplicar su presencia en las escuelas rurales; incluso se buscaba
ponerlos en contacto con maestros mestizos para que estos aprendieran lenguas vernáculas. Implícitamente,
la cultura escolar revolucionaria ya no se definía en términos de una transición en la que l os indios incorporarían
la cultura occidental a su modo de vida, sino como un ámbito en que la cultura indígena podría reconocerse en
su propio valor.

Radicalización de la enseñanza y la cultura socialista


Los estudios muestran que la cultura hegemónica traída por la escuela debía negociarse. La negociación se
tornaba más difícil en ciertas regiones y entre ciertos grupos sociales por la percepción de que la educación
pública estaba en manos de “ateos” o “protestantes” y que respondía a los designios de un gobierno anticatólico
y antirreligioso. Tal percepción no era infundada. La educación racionalista cobraba ímpetu en el país, y era
protegida abiertamente por la CROM. Los maestros y escuelas oficiales fueron blanco de agresiones y boicoteo,
y los católicos se refugiaron en sus propias escuelas, que n tenían reconocimiento gubernamental y por un
tiempo operaron clandestinamente. La cultura nacional no se definía de acuerdo con los criterios del régimen
sino se hacía hincapié en una historia según la cual los enemigos de la Iglesia eran los enemigos de la patria.

El titular de la SEP en 1932 fue Bassols, quien se propuso vigorizar de nuevo la educación rural federal y
recuperar el entusiasmo por la cultura escolar comunitaria vinculada al régimen de la Revolución. Como las
Misiones Culturales se habían vuelto permanentes, Bassols revitalizó el papel de los inspectores. Siendo
personalmente anticlerical y simpatizante del marxismo, Bassols se oponía a los discursos antirreligiosos:
bastaban la observación resuelta del laicismo escolar y la promoción del trabajo productivo.

Con el apoyo de la naciente Confederación Mexicana de Maestros, Bassols emprendió la tarea de capacitar
efectivamente a los maestros rurales para convertirlos en mentores agrícolas de artes útiles. La decisión de
Bassols fue fusionarlas con las Escuelas Centrales Agrícolas. El resultado fueron las Escuelas Regionales
Campesinas. Se trataba de que las prácticas productivas de la ERC irradiaran hacia un público numeroso.

Bassols proponía que una cultura escolar eficaz debía ser asimismo una cultura tecnológica actualizada; pero
antes de llevar esta misma idea a las escuelas urbanas, se vio obligado a renunciar por sus desacuerdos con los
sindicatos magisteriales y ante las protestas que causó su incipiente Programa de Educación Sexual.

Las protestas de los grupos conservadores arreciaron cuando en octubre de 1934 el artículo 3º de la Constitución
fue reformado para decretar que la educación pública en México debía tener un contenido socialista, además
de “combatir el fanatismo y los prejuicios” y “crear en la juventud un concepto racional exacto del universo”.
En términos prácticos la educación socialista significaba dos cosas. En primer lugar, la difusión de la doctrina del
materialismo dialéctico y la inculcación de una consciencia de clase proletaria en las escuelas públicas. Esto se
hacía a través de Instituto de Orientación Socialista, que publicó un sinnúmero de folletos y organizó cursos de
indoctrinación. Toda esta propaganda fortalecía la estrategia hegemónica de Cárdenas: crear un partido de
masas que vinculara al régimen con los sindicatos y las ligas agrarisas; un régimen cuya legitimidad creciente
implicaba responder, en un grado mayor que los gobiernos previos, a las demandas laborales y el reparto de
tierras. En segundo lugar, la educación socialista significaba una profundización de la educación productiva. Los
planes de educación técnica industrial, que Bassols había dejado incoados, pudieron llevarse a cabo con la
creación del Instituto Politécnico Nacional.

Los discursos más dogmáticos de los años cardenistas con frecuencia se vieron desbordados por el resucitado
interés por “lo popular”; esto creó espacio para la participación y también propició una actitud más abierta hacia
la cultura indígena. Cárdenas encargó la coordinación de tareas de educación indígena a Carlos Basauri. Por
iniciativa de Basauri, expresamente se pusieron en marcha experimentos de educación bilingüe, con el apoyo
de lingüistas de la Universidad Nacional.

Un momento importante en el giro hacia la enseñanza en lengua indígena fue la invitación de Sáenz a William
Cameron Twonsend, un pastor protestante que en Guatemala había desarrollado un método de alfabetización
y que más tarde fundaría en Instituto Lingüístico de Verano. Townsend influyó para que el presidente apoyara
a un programa nacional de educación bilingüe. Pero este apoyo provenía también de los grupos de izquierda,
influidos en ese tiempo por la doctrina soviética acerca de las nacionalidades; Vicente Lombardo Toledano,
principal dirigente de la Confederación de Trabajadores de México, incluso diseñó un proyecto para dividir el
país en territorios nacionales, cada uno con su lengua y cultura propia y vinculada a la gran nacionalidad
mexicana. En 1936 Cárdenas Constituyó el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas, que sustituía al
Departamento de Educación y Cultura Indígena como a las Misiones Culturales; al frente se encontraba Luis
Chávez Orozco. La labor del DAAI retomaba el ímpetu de la educación transformadora; pero además
directamente agitaba para que los indígenas se organizaran y expresaran demandas colectivas. Un papel
destacado en la canalización de demandas lo tuvieron los Congresos Regionales Indígenas, donde por primera
vez confluyeron representantes comunitarios de una misma etnia para discutir problemas comunes.

Pero además del DAAI reunió a un equipo intelectual de primer orden, dedicado a crear una cultura escolar
compatible con la cultura indígena. Este equipo se aglutinaba en torno a una figura excepcional: Morris
Swadesh. Swadesh lanzaba el proyecto Tarasco, que serviría de piloto para futuros proyectos regionales.

Las brigadas alfabetizadoras se relacionarían con la Academia de la Lengua Tarasca, formada por lingüistas y por
los jóvenes maestros más avezados, que cuidaría de la calidad técnica de la enseñanza y generaría literatura en
la propia lengua. El fin del proyecto no era castellanizar, sino alfabetizar en la lengua vernácula y convertir esta
en un medio escrito; la castellanización venía después, como el instrumento de comunicación nacional. El
modelo iba cuajando, pero no pudo repetirse en ninguna parte pues fue bruscamente interrumpido en 1941
por el secretario de Educación Octavio Véjar, quien pensaba que implicaba una fragmentación intolerable para
la ideología política que se oficializaba en el contexto de la participación de México en la Segunda Guerra
Mundial: la unidad nacional.

De la cultura de la unidad nacional a la crisis de la cultura nacionalista


Tras la Revolución, la cultura oficial transmitida por las escuelas propició una visión crecientemente jacobina,
en la que la exaltación del pasado indígena y la redención del indio del presente desempeñaban un papel
decisivo. Empero, después de Vasconcelos se multiplicaron las expresiones anticatólicas y la satanización de la
colonización española, junto con una política de restricción total a la acción de la Iglesia. “Desfanatizar” se
convertiría en objetivo primario, más allá de la retórica había un proyecto de constitución de un orden social y
cultural nuevo. Con todo, es dudoso que esa cultura anticlerical llegara a ser hegemónica: el movimiento cristero
fue el levantamiento campesino más numeroso en la historia de México.

En las comunidades rurales el ataque a la religión hería el meollo de la cultura popular. Sin embargo, el sistema
escolar ideado por Vasconcelos, Gamio Sáenz contenía muchos elementos que aprovechaban la cultura
comunitaria: el igualitarismo, el espíritu de cooperación y de trabajo, las responsabilidades compartidas y los
beneficios de la educación en un mundo cada vez más abierto e interdependiente.

Los años del cardenismo y los esfuerzos de la educación indígena comenzaban a construir un nuevo tipo de
nacionalismo pluricultural. El cambio de gobierno, de Cárdenas a Ávila Camacho, tuvo un efecto desmovilizador.
La SEP con Véjar impulsó acciones represivas contra los maestros que se habían destacado en la promoción
abierta y diligente de la educación socialista. Se trataba de volcar la escuela hacia una política de unidad
nacional; se hablaba de una “escuela del amor”; se buscaba, como en el Porfiriato, la neutralidad ideológica; se
hacían las paces con la Iglesia y fue poniéndose una gran tolerancia hacia las escuelas católicas. El maestro ya
no sería un promotor social, ya no se ocuparía de la redención de los campesinos, sino se dedicaría solo a sus
labores pedagógicas. En cuanto a las veleidades del DAAI, se le redujo el presupuesto, el personal y se
interrumpieron los trabajos de enseñanza en lengua vernácula, que atentaban contra la homogeneidad deseada
en una nación armónica y moderna.

Durante el gobierno de Miguel Alemán se construyó una monumental ciudad universitaria y en ella resurgieron
los muralistas, pero para muchos tales obras eran anacronismos pues ya no representaban el despertar popular,
sino la fuerza de un Estado autoritario y el poder de negociación de la burocracia universitaria. El Departamento
de Bellas Artes de la SEP se fue convirtiendo a una concepción de alta cultura para consumo de un público
selecto.

La reorganización curricular del sistema tuvo dos objetivos claves: homogeneizar la enseñanza urbana y rural u
profesionalizar al magisterio. Las viejas Casas del Pueblo dejaron de ser centros comunitarios y se volvieron
escuelas de corte tradicional. Las escuelas Regionales Campesinas dieron lugar a escuelas normales rurales. Para
auxiliar a los maestros rurales se creó el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio.

No obstante el impulso de la educación indigenista, aunque disminuido, se mantuvo vivo. En México los avatares
de la unidad nacional retrasaron hasta 1948 la fundación del Instituto Nacional Indigenista.
Al amparo del recién fundado INI, de nuevo se realizaron varios estudios regionales con propósitos de análisis
etnológico y diagnóstico socioeconómico; en ellos ya vislumbraban tanto una nueva concepción de lo indígena
como un replanteamiento de trabajo indigenista. En primer lugar, se adopta una definición de indio no solo en
términos culturales sino en términos de su pertenencia a una comunidad dotada de una identidad histórica y
una estructura social característica, originada en la Colonia. En segundo lugar, se analiza la realidad de la
comunidad en términos de su pertenencia a una región organizada, donde existen también grupos mestizos
residentes en una ciudad o capital regional. En tercer lugar, se entiende la organización regional como una
estructura de dominio: el dominio de la ciudad mestiza sobre el hinterland de comunidades indígenas, y el de
la casta mestiza sobre la casta indígena. En cuarto lugar, se propone una acción indigenista consistente en
romper la estructura y acabar con la exclusión, mediante un desarrollo integral regional dirigido desde un centro
coordinador situado precisamente en la ciudad primada, dirigido no solo a los indios sino también a los ladinos.

El desiderátum no era ya la integración ni la incorporación, sino una aculturación auténtica, fruto de la


emancipación socioeconómica y la apertura de horizontes, que resultaría en un mestizaje, a su vez factor
constitutivo de la participación ciudadana.

En 1964 López Mateos inauguró el nuevo Museo Nacional de Antropología. Parecía simbolizar el triunfo del
nacionalismo revolucionario. Pero cuatro años después el régimen revolucionario se vio profundamente
cuestionado por un movimiento estudiantil cuya represión brutal puso de manifiesto no solo el autoritarismo
gubernamental sino la inseguridad del proyecto de legitimación nacionalista. En los años subsiguientes, las
universidades y escuelas normales del país se convirtieron en espacios de cuestionamiento abierto al régimen
y a la visión oficialista de la cultura nacional.

Echeverría decretó durante su sexenio la creación de más de 50 nuevos centros coordinadores, lo que no acalló
la inconformidad. En 1973, en Congreso Indigenista se convirtió en escenario de críticas múltiples al
indigenismo. En los 20 años siguientes se han celebrado docenas de reuniones y congresos organizados por el
gobierno y por diversas asociaciones independientes en las que se han refutado la idea del mestizaje y la
homogeneidad nacional y se ha propuesto en cambio un México pluricultural y pluriétnico.

Perspectivas: globalización y pluralismo cultural


La problemática de las relaciones entre la cultura, la nación y la escuela no se ha vuelto irrelevante, y su
replanteamiento parece ineludible ante dos hechos: la inserción en un mundo globalizado, donde los contornos
de la nación va perdiendo nitidez y el resurgimiento de identidades étnicas que demandan proyectos de
educación intercultural.

Hoy la escuela se yuxtapone como un elemento más en un mundo abigarrado de organismos gubernamentales
y privados, comunicaciones internacionales a través de medios de difusión masiva, migraciones
multidireccionales y flujos informáticos. Los maestros ya no son misioneros sino un cuerpo profesionalizado. En
las zonas indígenas, los jóvenes formados como maestros bilingües rechazan la vieja doctrina indigenista de la
aculturación para cobrar ellos mismos conciencia de las posibilidades de su cultura sin que ello implique huir de
la modernización tecnológica ni de la participación en la construcción de un México democrático.
La cruzada educativa y la cultura nacional popular
Vasconcelos pensaba que la educación era la herramienta de salvación de la nación. Diseña la SEP con
jurisdicción nacional que promovería la educación popular de manera orientada a las grandes masas. El objetivo
era crear un país humanizado y dignificado por el conocimiento. Aceptó las influencias de los frailes
evangelizadores y del socialismo soviético (abarcar actividades educativas y culturales). Para comenzar la
cruzada contra el analfabetismo reunió estudiantes en brigadas que sirvieran de maestros y ejemplos de una
vida sana, que hubiera una educación multifacética. Buscaba crear una unión de los elementos hispanos e
indígenas en algo mexicano, quería que el arte mostrara el ascenso de México a la cultura universal.

Hacia una cultura comunitaria


La cultura escolar revolucionaria necesitaba un nuevo tipo de maestro, exigía líderes populares. Se juntaron
maestros rurales con capacidades aceptables y se creó la casa del pueblo, que servía de centro comunitario y
escuela, se aprendía a leer y escribir y a hacer oficios o técnicas adecuadas a la localidad. Para asegurar su
integración a la cultura moderna y nacionalista se crearon las misiones culturales. Eran brigadas que recorrían
pueblos para auxiliar y asesorar a los maestros rurales o instruirlos en la enseñanza de labores manuales. Los
misioneros recaudaban información de la región donde trabajaban.

El ímpetu indigenista
La población indígena era un obstáculo para llevar la educación a todo México. José Gálvez presentó que los
indígenas eran mayoritarios en el país y Manuel Gamio proponía que la cultura era la forma de entender la
realidad indígena, hasta entonces se hacían acciones para ellos basadas en prejuicios. La forja de la
patria modificaría gradualmente a los indígenas, permitiendo que se incorporen elementos de la cultura
occidental que beneficien a las comunidades y saquen los negativos. Vasconcelos pensaba que cada cultura
tenía algo que aportar a la cultura universal, pensaba que el pueblo iberoamericano mestizo estaba destinado
a ser la vanguardia de la humanidad. Concordaban que el cambio vendría de un conocimiento de la realidad
social, pero discernían en cuanto al papel de las lenguas nativas.

Ambos llevaron a cabo extensas investigaciones y recopilación de información de los pueblos con un enfoque
educativo. Sáenz fue el sucesor de la SEP, su influyente fue John Dewey que insistía en una enseñanza práctica
que resolviera los problemas cotidianos de los alumnos. Se percató del problema del monolingüismo en la
educación, pero vio que la solución no era imponer el castellano. Para una verdadera integración se necesitaba
tomar en cuenta la cultura e instituciones indígenas. Estaba la idea de que los maestros deberían ser indígenas
ellos mismos. Se fundó la casa del estudiante en la CDMX para instruir a los indios y se hicieran maestros, pero
se cerró por la reacción negativa de la opinión pública, entonces se crearon los internados indígenas, que
educarían a indios sin desarraigarlos.

La radicalización de la enseñanza y cultura socialista


A veces los maestros se encontraban con hostilidad en las poblaciones que visitaban, la cultura hegemónica
debía negociarse. La educación racionalista tomaba fuerza y pedía una cosmovisión libre de dogmas y prejuicios
religiosos. Después de la guerra de los cristeros permanecieron escuelas religiosas que no enseñaban el dogma
del estado. Bassols continúa con las misiones culturales, pero busca recordar que la escuela es agente de
bienestar social y quiere colaborar con los indios. Quiso capacitar a los maestros para convertirlos en mentores
agrícolas y de artes útiles, algo que nadie había logrado, pero tiene que renunciar por la discordia que causó su
programa de Educación sexual.

En 1934 el artículo 3° fue reformado, decretando que la educación debe ser socialista y combatir prejuicios. Eso
incluía la difusión de la doctrina del materialismo dialéctico y la creación de consciencia de una clase proletaria.
Hubo muchos artistas que colaboraron con la difusión del pensamiento socialista. Esto iba de acuerdo con
Cárdenas, que planeaba vincular al régimen con los sindicatos y profundizar en la educación productiva.
Townsend trajo un programa de educación bilingüe. Se consolidó el departamento autónomo de asuntos
indígenas, que absorbía las misiones culturales y buscaba organizar y escuchar las demandas indígenas. Se creó
un consejo donde tribus parecidas discutieran sus problemas. Se buscó alfabetizar en la lengua local y convertirla
en un medio escrito, la castellanización vendría después como instrumento de comunicación nacional. Esta
empresa fue suspendida.

De la cultura unida a la crisis de cultura nacionalista


En el nacionalismo educativo hay dos antinomias: se opone el indigenismo al hispanismo y el jacobinismo al
catolicismo. En el porfiriato se tenía una postura conciliadora, después de la Revolución se dio un creciente
jacobinismo y exaltación del pasado indígena, desfanatizar era el objetivo principal. Hubo descontentos de esta
política que se creía anticatólica. Con Ávila Camacho comenzó la búsqueda de una educación ideológicamente
neutral y llevarla a una política de unidad nacional. El maestro sólo enseñaría en el aula, se redujo el presupuesto
al DAAI, las bellas artes serían un producto para un público selecto. Las escuelas tomaron un corte burocratizado
y buscaban la homogeneización centralizada. Se fundó el INI con personajes como Gamio, Sáenz y Antonio Caso.
Se realizaron estudios regionales que replantearían el trabajo indígena. Se veía al indio no sólo como agente
cultural, también como perteneciente a una comunidad con identidad histórica. Se quería acabar con la
exclusión. Después del 68 hubo fuertes cuestionamientos a la legitimidad del régimen.

Globalización y pluralismo cultural


Al preguntarse por el ser del mexicano hay autores que le imputan un complejo de inferioridad, racismo y la
pretensión de construir un modelo occidental. Antes se veía a la escuela como el elemento que definiría el
futuro de las culturas locales, hoy es un elemento más de un aparato burocrático. Hoy la escuela es una
interacción de agentes heterogéneos y se encarga de la formación de valores. Esperemos que la educación se
abra a la democracia, el respeto a los derechos humanos y el pluralismo cultural.

SEP promovería educación fundamentalmente popular dirigida a las mayorías urbanas y rurales. Asimismo
promovía la difusión de la música y la educación musical.
Papel centra en la escuela es la creación de una cultura que enaltezca y propague virtudes.

José Vasconcelos tenía una admiración frailes evangelizadores y humanistas. Convenció a estudiantes
universitarios a acudir a barrios pobres para predicar el evangelio del saber. Quería que enseñaran no solo letras
y número sino hábitos de vida limpia y alimentación sana. Publicó miles de ejemplares de obras de literatura
clásica para nutrir bibliotecas y repartirlos entre adultos alfabetizados. Impulsó pintura mural. Figuras que
aparecen en murales son héroes liberales y positivistas, símbolos de la fuerza del pueblo.

Las casas del pueblo y las misiones culturales: hacia una cultura comunitaria
Brigadas alfabetizadoras debían seleccionar comunidades rurales a jóvenes que aceptaran cargo de maestro. Se
buscaba transmitir cultura heredada y remover aspectos retardados para acelerar desarrollo de la comunidad y
de la nación en pos de la homogeneidad.

Casa del Pueblo tenía finalidades sociales económicas y morales. Fomentar higiene, conocimiento de medicinas,
difusión de vacunas y formar hombres fuertes.

Vasconcelos pedía a los misioneros recopilar información de la región, desde condiciones geográficas e historia
de grupos indígenas hasta condiciones económicas.

El ímpetu indigenista
Muchos pensaban que el mundo indígena iba a desaparecer. Gobiernos estatales estaban indispuestos a gastar
recursos en las escuelas. Cuando la SEP asumió llevar educación a todos los rincones del país, implicaba dar de
frente con el problema de la población indígena.

José Gálvez declaraba que los indígenas eran mayoritarios en el país.

Gamio: concepto de cultura como herramienta fundamental para entender la realidad indígena mexicana.
Meta de la acción indigenista requería una modificación gradual incorporando la ciencia y la tecnología a las
culturas indígenas.

Vasconcelos pensaba que cada pueblo tenía algo específico que aportar a la cultura universal. El cambio debía
partir del conocimiento de la realidad social.

Vasconcelos no le concedía ningún valor a la lengua indígena frente al castellano. Gamio pensaba que se debería
de implantar el castellano aunque sin destruir los idiomas vernáculos.

Gamio hizo un proyecto de investigación. Acciones educativas incluían explicaciones en lenguaje sencillo de
conceptos como humanidad, sociedad, nacionalidad, etc. Anunció que hubo avances notables en educación y
conciencia cívica, así como alza generalizada en niveles de vida.

Sáenz entendió la importancia de la lengua en el problema de la educación, pero la solución no era simplemente
imponer el castellano. Se necesitaba dar un papel activo a las lenguas indígenas en la educación sin renunciar al
castellano.

Los maestros a cargo de la educación indígena debían ser indígenas. Había que seleccionar jóvenes indígenas
que se prepararan para desempeñar papel de intermediarios culturales. Se buscaba que los jóvenes
completaran la educación primaria, recibieran instrucción pedagógica y luego retornaran a las comunidades.
Esto no sucedió. Se preparaban y muchos no regresaban. Algunos indígenas se regresaban a la mitad de su
preparación dado a la discriminación que recibían.

Radicalización de la enseñanza y la cultura socialista


Los redentores enviados por la SEP no siempre eran bienvenidos. Había desconfianza entre maestros y curas.
Existían ataques violentos en la escuela por parte de los terratenientes y caciques. Frecuentes protestas de los
padres de familia ante excesivas demandas económicas y trabajo que imponían en las Casas del Pueblo.
Existía una percepción, correcta, de que la educación pública estaba en manos de “ateos” o “protestantes” y
que el gobierno era anticatólico y antirreligioso.

En las pocas escuelas católicas, que estaban escondidas, se hacía hincapié que los enemigos de la Iglesia eran
los enemigos de la patria.

Narciso Bassols decía que la escuela es un agente de bienestar social que debe hacer que los indios nos
entiendan y que nosotros entendamos a los indios.

Escuelas Regionales Campesinas (ERC) estaban situadas en regiones seleccionadas por su abundante población
campesina e indígena. Cuando las personas terminaban la primaria las ERC los preparaba en pedagogía y en
técnicas de agricultura moderna.

1934 se modifica el artículo 3 de la constitución y dice que la educación pública en México debía de tener un
contenido socialista y debía de crear en la juventud un concepto racional y exacto del universo.
Educación socialista significaba dos cosas: la difusión de la doctrina del materialismo dialéctico y la inculcación
de una “conciencia de clase proletaria” en las escuelas públicas y por otro lado significaba la profundización de
la educación productiva.

En los años cardenistas se resucito el interés a lo popular.


Muchas veces el alfabetismo significaba la capacidad de pronunciar palabras en castellano sin comprensión del
significado. Llama la atención la escasez de textos escritos accesibles a la gente de los pueblos. Hubo una picada
después de Vasconcelos en la editorial de la SEP.

De la cultura de la unidad a la crisis se la cultura nacionalista


Después de Vasconcelos se multiplicaron expresiones anticatólicas y la satanización de la colonización española.
Véjar Vázquez impulsó acciones represivas contra maestros que se destacaron por la promoción socialista. Volcó
a la escuela hacia una política de unidad nacional. Se buscaba una neutralidad ideológica, se hizo las paces con
la Iglesia y tolerancia hacia las escuelas católicas.

Hubo una reorganización curricular del sistema que tuvo dos objetivos: homogeneizar la enseñanza urbana y
rural y profesionalizar al magisterio.

Políticas educativas se enfocó en una homogeneización centralizada con planes y programas únicos y en libro
de texto gratuito y obligatorio para todos.
Nueva concepción de indígena.
1- adopción de indio en términos de pertenencia a una comunidad dotada de identidad histórica y estructura
social.
2- analiza realidad de la comunidad en términos de pertenencia a una región organizada.
3- organización regional como estructura de dominio. Ser indio significa sufrir exclusión de bienes estratégicos
de la nación.
4- acabar con la exclusión mediante desarrollo integral.

A finales de los 60s los alumnos de las escuelas primarias mostraban actitudes pasivas, conformistas y pre-
modernas causadas por los libros de texto obligatorios.

Se refuta la idea de homogeneidad en México y se propone un cambio a pluricultural y pluriétnico.

Perspectivas: globalización y pluralismo cultural


Guillermo Bonfil: Rechazo inauténtico al mundo indígena y la pretensión de construir un México artificial
imponiendo modelos europeos y estadounidenses.

Inserción del mundo globalizado, contornos de la nación van perdiendo nitidez.

Se sigue esperando de la educación formal que recoja aspiraciones históricas de justicia y solidaridad, que abra
la democracia, al respeto a los derechos humanos y al pluralismo cultural.
Reflexiones Sobre Los Mexicanos (José Manuel Orozco Garibay)

Pensamiento Sobre México En El Siglo XX

El ser del mexicano


El pensamiento sobre México y el carácter del mexicano es anterior a 1940. Ya desde principios de los años
veinte se reflexiona en torno a nuestro ser.

El repaso de nuestra historia en sus momentos fundacionales, así como el tipo de mestizaje que configuró a
nuestra raza, permitió que las ideas de filósofos como José Vasconcelos o Samuel Ramos expresaran una
inquietud en aras a consolidar la comprensión de lo que nos significa como nación.

Hacia 1940, José Gaos propuso a un grupo de jóvenes filósofos mexicanos que se unieran usando el pensamiento
fenomenológico y existencialista de su momento, con el objeto de dar sentido a la identidad de un pueblo que
busca saberse.

Poco a poco se fueron incorporando Luis Villoro, Emilio Uranga, etc. En ese sentido es que surgió el grupo
Hiperión, cuyos trabajos enriquecieron el que ya venían haciendo sus maestros. El matiz estuvo puesto en el
énfasis de que hay un ser del mexicano, y que el análisis de ese ser permite comprender por qué actuamos y
pensamos como lo hacemos, con el objeto de cambiar las cosas.

Lo mexicano define modos de ser y de estar en el mundo donde el hombre en sentido universal se singulariza a
partir de su pasado, sus creencias, patrones de conducta, traumas históricos, que se expresan en eso que se
llama “mexicanidad”-

Los intelectuales deseaban valerse del saber occidental para alcanzar a comprender el enigma que constituye
el ser mexicano.

Ezequiel A. Chávez.
Papel del Estado
Consecuencia: que existan diferentes clases sociales constituidas por los que, no obstante sus diferencias, se
asemejan entre ellos mismos; y que por encima de todos existan otras dos clases sociales; la de los gobernantes
y la de los gobernados.

Impedir que se cometan y prevalezcan las injusticias y lograr las acciones de todas las clases sociales y de todos
los hombres no sean resultado de la imposición de nadie sino de la libre voluntad de cada uno, que no dañe a
nadie.

Gran parte de las desigualdades económicas son resultado de diferencias, de aptitudes y de dotes individuales.

Educación
Hay desigualdades que no provienen de abusos y desigualdades que son producto de injusticias favorecidas por
los gobernantes.

Es absurdo cerrar los ojos para no reconocer la diferencia que existe entre unas y otras, al mismo tiempo que
es ventajoso para todos remediar las desventuras de quienes las sufren, prevenirlas y evitarlas mediante
acertados trabajos de educación y reeducación de los que son víctimas de sus propias inferioridades.

Reservas al optimismo
Reconozco la existencia de úlceras sociales que están devorando a México: la primera es la actitud de lucha de
muchos mexicanos contra las clases sociales que no sea la proletaria. El segundo de los abismos es la voracidad
de quienes explotan ávidamente a los que de ellos han menester y absorben los recursos de todos.

Las familias, los valores


Todo lo cual contribuye a que se estén degenerando u desbaratando familias, que se dificulte y al cabo se vuelva
imposible que los padres de ellas atiendan a la educación y al porvenir de sus hijos y que siquiera conserven
algún interés por ellos, y acarrea desventajas de las nuevas generaciones y el relajamiento de los vínculos
sociales.

Samuel Ramos
Debe suponerse la existencia de un complejo de inferioridad en todos los individuos que manifiestan una
exagerada preocupación por afirmar su personalidad.

La psicología del mexicano es resultante de las reacciones para ocultar un sentimiento de inferioridad. Imita en
su país las formas de la civilización europea y forma dentro de sus ciudades un grupo de privilegiados que se
considera superior a todos aquellos mexicanos que viven fuera de la civilización.

Vicente Lombardo Toledano


El mestizo se convirtió en el contenido cualitativo del México naciente y se impuso a los extranjeros. Su modo
de ser – introversión, acción meditada, repulsa de las acciones violentas y conciencia de su propio señorío- lo
fue diferenciando de sus fuentes originales en el curso de trescientos años de la dominación colonial, hasta
construir la sustancia de todo el pueblo cuando logró la independencia en 1821.

Su apego profundo a la tierra y sus sentimientos de dominio sobre todo lo material y lo espiritual que la tierra
representa, ha desempeñado la mayor fuerza motriz en las grandes luchas que el pueblo mexicano ha librado, .
Al mestizaje se debe también que México no sea un país de discriminación racial.

Las diferencias entre los mexicanos son los antagonismos entre la clase propietaria de los medios de producción
y la clase trabajadora.

La Constitución de 1917 recoge esas demandas. Ordena la división de los latifundios, la restitución de las tierras
arrebatadas a las comunidades que las hubieran poseído en cualquiera de los tiempos.
La Reforma Agraria en México se basa en el siguiente principio: “La propiedad de la tierra y aguas comprendidas
dentro de los límites territoriales nacionales, la cual ha tenido y tiene derecho de transmitir el dominio de ellas
a los particulares constituyendo la propiedad privada”.

La Reforma Agraria le entrega la tierra los que han de cultivarla, no implica el derecho a disponer de ella como
propiedad, sino exclusivamente el derecho de utilizarla para librarse de la servidumbre.

La soberanía
Venustiano Carranza supo que la Sociedad de las Naciones incluía en su estatuto a la Doctrina Monroe y declaró
que México no había reconocido ni reconocería dicha doctrina.

Cuando nuestro país fue invitado para ingresar en la SC, Genaro Estrada declaró que México consideraba
necesario hacer conocer en acto de su aceptación que nunca había admitido la Doctrina Monroe.
Más tarde, Lázaro Cárdenas manifestó que “La Doctrina Monroe nunca fue reconocida ni pido serlo por México
ni los demás países de habla hispana. (…) Tal doctrina, mal interpretada y mal aplicada, llegó a convertirse en
pretexto de intervención.”

Somos muy pobres


La población de México, en su gran mayoría, no se nutre bien. Buena parte del pueblo está enfermo. Se viste
mal. Se aloja de una manera deficiente.

La agricultura no basta para satisfacer las necesidades fundamentales del país. Lo mismo la industria. La
dependencia económica del país con respecto al extranjero es hoy más fuerte que ayer, debido a que durante
la Segunda Guerra Mundial perdió México sus relaciones comerciales con Europa y con los países de Oriente y
su intercambio mercantil queda hoy reducido a negociaciones de compra y venta con los Estados Unidos.

Octavio Paz
Para el mexicano la vida es una posibilidad de chingar o ser chingado. Es decir, de humillar, castigar y ofender.
O a la inversa. Esta concepción de la vida social como combate engendra fatalmente la división de la sociedad
en fuertes y débiles.

Los fuertes- los chingones- se rodean de fidelidades ardientes e interesadas. El servilismo ante los poderosos –
especialmente entre la casta de los “políticos”- es una de las deplorables consecuencias de esta situación.

Lo único que vale es la hombría, el valor personal, capaz de imponerse.

La chingada es una palabra hueca. No quiere decir nada. Es la nada.

Estamos solos. La soledad, fondo de donde brota la angustia, empezó el día en que nos desprendimos del ámbito
materno y caímos en n mundo extraño y hostil. Hemos caído; y esta caída, este sabernos caídos, nos vuelve
culpables de un delito sin nombre: de haber nacido.
La soledad es el fondo último de la condición humana. El hombre es el único ser que se siente solo y el único
que es búsqueda de otro. Su naturaleza consiste en un aspirar a realizarse en el otro.

Simular siempre como defensa


La simulación, que no acude a nuestra pasividad, sino que exige una invención activa y que se recrea a sí misma
a cada instante, es una de nuestras formas de conducta habituales.

La mentira posee una importancia decisiva en nuestra vida cotidiana, en la política, en el amor, en la amistad.
Nuestras mentiras reflejan simultáneamente nuestras carencias y nuestros apetitos, lo que somos y deseamos
ser.

Amor y mentira
Al descubrir sus llagas de amor, el enamorado transforma su ser en una imagen, en un objeto que entrega a la
contemplación de la mujer. Al mostrarse, invita a que lo contemplen con los mismos ojos piadosos con que él
se contempla. La mirada ajena ya no lo desnuda; lo recubre de piedad.

Erotismo
En todos los tiempos y en todos los climas las relaciones humanas corren el riesgo de volverse equívocas.
Narcisismo y masoquismo no son tendencias exclusivas del mexicano, pero es notable la frecuencia con la que
las canciones populares y refranes aluden al amor con falsedad y mentira.

El simulador jamás se entrega y se olvida de sí, pues dejaría de simular si se fundiera con su imagen. La mentira
se instala en su ser y se convierte en el fondo último de su personalidad. Simular es aparentar y así eludir nuestra
condición. La disimulación exige mayor sutileza: el que disimula no representa, sino que quiere hacer invisible,
pasar desapercibido. El mexicano excede en el disimulo de sus pasiones y de sí mismo. Temeroso de la mirada
ajena, se contrae, se reduce, se vuelve sobra y fantasma.

Día de muertos
El solitario mexicano ama las fiestas y las reuniones públicas. Somos un pueblo ritual. Y esta tendencia beneficia
a nuestra imaginación tanto como a nuestra sensibilidad, siempre afinadas y despiertas.

La Fiesta es una Revuelta, en el sentido literal de la palabra. Todo se comunica; se mezcla el bien con el mal, el
día con la noche, lo santo con lo maldito. Todo cohabita, pierde forma, singularidad y vuelve al amasijo
primordial. La Fiesta es una operación cósmica: la experiencia del Desorden.

Gracias a las Fiestas el mexicano se abre, participa, comulga con sus semejantes y con los valores que dan
sentido a su existencia religiosa o política. Y es significativo que un país tan triste como el nuestro tenga tantas
y tan alegres fiestas. Pero a diferencia de lo que ocurre en otras sociedades, la Fiesta mexicana no es nada más
un regreso a un estado original de diferenciación y libertad; el mexicano no intenta regresar, sino salir de sí
mismo, sobrepasarse.

La indiferencia del mexicano ante la muerte


El mexicano no se entrega a la muerte, porque la entrega implica sacrificio.. Y el sacrificio, a su vez, exige que
alguien dé y que alguien reciba. En un mundo intrascendente, la muerte mexicana no da ni recibe, se consume
en sí misma y a sí misma se satisface.

Nuestras relaciones con la muerte son íntimas, pero desnudas de significación y desprovistas de erotismo. La
muerte mexicana es estéril.

Emilio Uranga
En su punto más extremo y radical, el mexicano se concibe como accidental y zozobrante, lo que quiere decir
que se abre sin defensa a la condición humana en su estrato más profundo.

Se tiende a huir de estos penosos sentimientos y a buscar un asidero para el hombre, un punto que sienta seguro
y sustancial.

El imperativo de purificación es a menudo un imperativo de aceptación del destino trágico.

Cuando se trata de disimular la inferioridad negando el rango superior de lo que se admira, o envidiándole por
no poder mantenerse a su nivel o imaginándose superior porque se sufre de impotencia o incapacidad de ser lo
que se envidia, y solo entonces aparece el complejo de inferioridad.

El complejo de inferioridad es dialéctico. Pretendiendo manifestarse como superior el individuo que padece
este complejo se exhiben en su conducta como inferior.

Hay otra actitud igualmente deficiente: consiste en entregarse servilmente al valor que se reconoce como
superior: adoptar como patrón infalible la norma que emane de la cultura superior. Aquí figuran los
“malinchistas”, “pochos” y “europeizantes”.

El ser del mexicano no quiere decir un estado del mexicano en que todavía no sería hombre. No se trata de
construir lo humano como mexicano.

Jorge Portilla
La filosofía en la medida en que es un logos sobre el hombre, realiza una función educadora y liberadora. Lo que
está oculto y tácito se torna en ella presente y explícito.

Nada parece más necesario en México que esta acción liberadora del logos; en México, donde la actitud
espiritual dominante parece ser una reflexión sobre el sentido de nuestra propia historia en el marco de la
historia universal.

La significación o sentido del relajo es suspender la seriedad.

Pertenece a la esencia del relajo el poder manifestarse en actos de la más diversa índole. Pueden variar desde
el gesto más imperceptible del rostro hasta la formación de posiciones perfectamente coherentes y racionales.
El relajo en soledad es impensable. El espacio existencial donde el relajo “se echa” está acotado por la
comunidad de los presentes. El relajo es un movimiento autodestructivo. Es una actitud contraria a la actitud
normal y espontánea del hombre frente a los valores cuando los valores actúan en la conciencia como pauta de
auto constitución. El hombre del relajo efectúa un movimiento profundamente irracional que consiste en la
supresión de todo futuro regulado.

Desde los años veinte se reflexiona entorno al ser de los mexicanos desde puntos psicológicos, fenomenológicos
e indigenistas. José Gaos formó un grupo que buscara entender al ser del mexicano con el objeto de darle
sentido a la identidad de un pueblo que desea saberse. Se creó el Grupo Hiperión, buscaba comprender al
hombre desde un marco universal, pero en México. Lo mexicano define modos de ser y estar en el mundo, el
hombre se singulariza a partir de su pasado, creencias, conducta y todo lo que expresa una mexicanidad.

Antonio Caso: Parte de la generación de 1910, del Ateneo de la juventud, introdujo tendencias filosóficas al país.
Contra el racionalismo, se creía en un ser humano moral, voluntarioso y espiritual, rompen con el
positivismo. Distingue tres esferas de la existencia humana: económica, estética y moral. Ser es luchar, vivir es
vencer, son sinónimos. La inteligencia es la facultad de crear instrumentos de acción. La economía del esfuerzo
no puede explicar el desinterés, la contemplación engendra un sentimiento de lo sublime, que antecede a la
moral. La caridad es el acto de sacrificar el egoísmo para socorrer al semejante, se es más noble entre mayor el
sacrificio. El bien no manda, inspira, brota de la conciencia íntima, es libertad, personalidad y divinidad. El
humilde tiene conciencia de sí en la medida que hace el bien. El creyente cree en la perennidad del bien.

José Vasconcelos
Político, pensador y escritor. Creó la SEP, le llaman el maestro de la juventud de américa. Cuando nos
emancipamos de España comenzamos por renegar nuestras tradiciones. Negar a nuestros padres cuando somos
nosotros los causantes de la decadencia. Es un periodo nuevo en el que se da la fusión y mezcla de los pueblos,
el indio no tiene más camino que el de la cultura moderna y la civilización latina. En la América española surgirá
la raza integral, hecha por todos los pueblos capaces de una visión universal, lo que es fundamental para el
desarrollo de esta raza, abunda. El factor opuesto es el clima, se cumplirá su destino a medida que aprenda a
combatir el calor. El progreso técnico puede superar al étnico, si así fuera, se librarán batallas con el hombre
blanco, pero la quinta raza no lo excluiría, tomaría lo bueno de las otras razas.

Ezequiel A. Chávez
Los peligros que acechan a las razas indígenas se caracterizan por su inteligencia, su imaginación y su espíritu
emprendedor. Los mestizos atraídos por lo insólito se perdieron en la superficialidad y sensualidad, sacrificando
todo lo que para ellos tienen valor. Los extranjeros que se quedan sintiéndose mexicanos se denominan criollos,
en los últimos años de la colonia alcanzaron altos niveles de ilustración y ciencia. Contribuyeron a la formación
de ña nacionalidad mexicana, tuvieron visión apostólica sobre los necesitados, ayudando a razas enteras. Las
desigualdades sociales vienen de las individuales y deriva en opresión. Conclusión de esto fueron las clases
sociales existentes, pero dos generales: gobernantes y gobernados. La función propia de los gobernantes es
impedir injusticias y que no se imponga la libre voluntad individual. Las desigualdades económicas vienen de la
diferencia de aptitudes para aprovechar los recursos. En general, las desigualdades se pueden evitar por la
educación.

Samuel Ramos
Fue estudiante de Antonio Caso. Busca aprovechar las teorías de Adler al caso mexicano. Se supone un complejo
de inferioridad presente en cualquiera que busque afirmar su personalidad de manera exagerada. Se siente
inferior al medir al hombre con la escala de valores de países de edad avanzada. Imita las formad europeas para
formar en su ciudad un “grupo privilegiado” superior a todos. Tiene resentimiento a la vida por serle hostil, es
explosivo, verbalmente se afirma a sí mismo.

Octavio Paz Lozano


La palabra chingar define nuestra vida y califica nuestras relaciones. Vivir es chingar o ser chingado. Lo que
importa es la capacidad de imponerse, se hace una diferencia entre los fuertes y los débiles. Estamos solos en
un mundo hostil, culpables del delito de haber nacido. Estamos en busca de otro porque aspiramos a realizarnos
en el otro.

La soledad son penas. Mentimos por fantasía y por ocultarnos de intrusos, reflejan carencias y apetitos. En el
amor nos abrimos a otra persona para que nos vea con ojos piadosos, pero sustituye su ser por una imagen al
ser espectáculo. Amor es entrega mutua, perpetuo descubrimiento y recreación constante. El simulador jamás
se entrega, la mentira es parte de su ser, se hace invisible y pasa desapercibido temeroso de la mirada ajena.

En las fiestas se reúnen elementos para provocar el renacimiento de la vida, es una experiencia del desorden,
pero el mexicano sólo busca salir de sí mismo, no regresar a un estado de libertad. El mexicano es indiferente
ante la vida y la muerte, se abre ante ella, pero no se entrega, no hay erotismo, es una relación estéril. La figura
paterna implica superioridad, representa poder, es el macho. Cuauhtémoc es el héroe que se levanta para caer,
esperan su regreso. La madre es la Virgen de Guadalupe.

La chingada es la violación de la madre, asociado con la conquista, encarnada en la figura de la Malinche, nadie
perdona su traición. Condenamos nuestro origen y la permanencia de Cortés y la Malinche, denotan un conflicto
que no se ha resuelto. La mujer es ajena, la busca pero la excluye.

El amor es la libre elección de nuestra fatalidad, pero es impedida por la sociedad y la idea del pecado, es
asociado con el matrimonio. Al ser un acto antisocial crea un mundo que rompe la mentira social y se declara
autosuficiente.

La soledad (ruptura con el mundo y tentativa de crear otro) va de acuerdo con nuestra concepción de héroes,
alejamiento para regresar a la batalla final. El hombre se separa del tiempo continuo y vive en el tiempo
cronométrico, por el mito o la fiesta, el hombre rompe su soledad y regresa a ser uno con la creación.

Emilio Uranga
El mexicano se abre sin defensa a la condición humana, tiende a buscar un lugar seguro, tiene esencias
explosivas, cuando muestra su humanidad huye. Trata de negar el rango superior por no poder mantenerse a
su nivel o por no poder serlo, aparece su complejo de inferioridad. Lo inferior se pone como superior, pero luego
salta a la vista esta contradicción, es un circulus improbando. Hay otra actividad, el entregarse servilmente al
valor superior y verlo como patrón infalible de cultura superior. No se trata de construir lo mexicano, lo que
nos peculiariza como humano, sino construir lo humano como mexicano.

Jorge Portilla
La filosofía es educadora, torna tácito lo que está oculto. El relajo es suspender la seriedad, aniquilar la adhesión
entre un sujeto y su valor predispuesto. El relajo en soledad es impensable. Es una actitud contraria a los valores,
un movimiento irracional, ciertos individuos encarnan la esencia del relajo. México es la tierra del humor negro
y somos buenos en eso.
La Jaula De La Melancolía (Roger Bartra)
Los estudios sobre la configuración del carácter nacional mexicano tienen como objeto de reflexión una
construcción imaginaria que ellos mismos han elaborado, con la ayuda decisiva de la literatura, el arte y la
música.

Los estudios sobre “lo mexicano” constituyen una expresión de la cultura política dominante. Esta cultura
política hegemónica se encuentra ceñida por el conjunto de redes imaginarios de poder, que definen las formas
de subjetividad socialmente aceptadas, y que suelen ser consideradas como la expresión más elaborada de la
cultura nacional.

Esta subjetividad específicamente mexicana está compuesta de muchos estereotipos psicológicos y sociales,
héroes, panoramas históricos y humores varios.
Esas imágenes sobre “lo mexicano” no son un reflejo de la conciencia popular. Son mitos producidos por una
cultura hegemónica.

Estas expresiones mitológicas se van acumulando en la sociedad por un largo periodo y terminan por constituir
una especie de metadiscurso: una intrincada red de puntos de referencia a los que acuden muchos mexicanos
para explicar la identidad nacional.

El carácter nacional mexicano solo tiene una existencia literaria y mitológica; ello no le quita fuerza o
importancia, pero nos debe hacer reflexionar sobre la manera en que podemos penetrar el fenómeno y sobre
la peculiar forma en que se inserta en la estructura cultural y social de México.

El perfil moderno del alma mexicana no se forma en un arranque de súbito nacionalismo. De hecho, una gran
parte de los rasgos del carácter mexicano es descrita, exaltada y criticada por los intelectuales positivistas y
liberales de principios de siglo.

Después de una reacción antipositivista, surge el pensamiento de Antonio Caso y de José Vasconcelos, quienes
hacen aportaciones fundamentales a la convocatoria de un nuevo espíritu nacional. El arte mexicano,
encabezado por los muralistas, realiza una contribución esencial en la exaltación del alma.

A partir de 1950 las especulaciones sobre “lo mexicano” viven un auge extraordinario, apuntalado en forma
decisiva por la publicación de El laberinto de la soledad de Octavio Paz, que recoge las reflexiones de todos sus
antecesores. Además con la bendición de Alfonso Reyes y bajo la dirección de Leopoldo Zea, se inicia la
publicación de una serie de estudios sobre “lo mexicano”, que junto con los libros de Paz, Ramos y Vasconcelos
constituirán el corpus filosófico y literario del nuevo mexicano.

El mito del carácter nacional pareciera no tener historia; pareciera como si los valores nacionales hubieran ido
cayendo del cielo patrio par integrarse a una sustancia unificadora en la que se bañan por igual y para siempre
las almas de todos los mexicanos.
La definición de “el mexicano” es más bien una descripción de la forma como es dominado y, sobre todo, de la
manera en que es legitimada la explotación.

Hay fuerzas culturales y psíquicas que dibujan las líneas territoriales, no son las causantes del fenómeno
nacional. Los estudios de lo mexicano dan entrada al territorio del fenómeno nacional. Conforman una
expresión de la cultura política dominante. Ha ido creando sus sujetos peculiares y son ligados con arquetipos,
esta red ideológica saciar la sed de identidad. Se forja una mitología que provoca una cohesión social irracional
y la dominación del estado de la revolución mexicana. La idea del “mexicano” es una ilusión cohesionadora. Se
puede utilizar la figura del axolote, por su misteriosa naturaleza y potencial reprimido, para representar al
mexicano. Permite asociar hechos sociales con fenómenos biológicos, como en el fenómeno nacionalista.
Anatomía del Mexicano (Roger Bartra)
Se ha dicho que los intelectuales de la primera mitad del siglo XX reflexionaban en los límites estrechos del
aislamiento mexicano, dependientes de un pensamiento que debía pasar por París o por Madrid. Ese es nuestro
infierno originario: el del atraso, el subdesarrollo y la dependencia.

De allí que surgiesen fuerzas culturales que intentaron favorecer una acumulación intelectual propia, que
sustituyese las importaciones, protegida por un mercado ideológico interno acotado por los gobiernos
emanados de la Revolución mexicana.

Por otro lado, surgieron convicciones de que México albergaba, desde tiempos ancestrales, riquezas y recursos
espirituales inagotables que era preciso rescatar, refinar, explotar e incluso exportar a las metrópolis para
demostrar que treinta siglos de historia no habían pasado en vano.

La tragedia del indigenismo de un Manuel Gamio radica precisamente en la contradicción que se esconde en el
credo esencialista: la cultura india, alimento esencial, debía ser devorada y digerida por la modernidad.
Allí los mestizos fueron presentados una vez más como símbolos de esa sustancia primordial que constituye,
supuestamente, la identidad nacional. Este mito nacionalista – racista y excluyente – ha ocultado la gran
diversidad étnica de México.

Me parece que la explicación de ese “misterio” político se encuentra en los ámbitos de la cultura, en una
compleja trama de fenómenos simbólicos que permitieron la impresionante legitimidad y amplia estabilidad
del sistema autoritario a lo largo de siete décadas.

El gobierno de la revolución institucionalizada sustentaba su legitimidad en una extraña gestación populista de


formas no capitalistas de organización: una sucesión de reformas y refuncionalizaciones estimulaba la
expansión de “terceras fuerzas”, rurales y urbanas, que formaban la sólida base del régimen autoritario.
En suma, surgió un poder despótico moderno, el cual era un gobierno estable basado en una estructura
mediadora no democrática capaz de proeger el proceso económico de las peligrosas sacudidas de una sociedad
que albergaba todavía contradicciones de naturaleza no moderna.

Esta estructura mediadora, en el campo de la cultura, cristalizó en la formación de la red de imágenes simbólicas
que definieron la identidad nacional y el “carácter del mexicano”.

Psicoanálisis del mestizaje (Santiago Ramírez)


La valoración que el español hizo de la mujer indígena fue negativa; él apreciaba sus protoimágenes en todos
los órdenes, lo que había dejado al otro lado del Atlántico; así, admiraba el olivo, las bestias de carga y todo
aquello que representaba su pasado.

La mujer es objeto de conquista y posesión violentas y sádicas, su intimidad es profundamente violada y


hendida.
La reacción del padre español ante la mujer indígena fue la de tomarla como un objeto que satisface sus
necesidades sexuales, pero siempre en una condición desvalorizada.

La mayor parte de los mestizos nacieron bajo el estigma del desamparo y del abandono paterno. El mestizo va
a equiparar paulatinamente una serie de categorías: fuerza, masculinidad, capacidad de conquista, predominio
social y filiación ajena al suelo, van a cargarse con un fuerte signo masculino.

Debilidad, feminidad, sometimiento, devaluación social y fuerte raíz telúrica, serán rasgos femeninos e
indígenas.

Las mujeres “importadas” pronto se hicieron ayudar en el cuidado de sus hijos criollos por mujeres indígenas
que hacían las veces de niñeras. Es decir que el niño criollo también se encontró en la presencia de dos objetos
infantiles: por una parte una mujer altamente valorizada, pero distante, y por otra parte a la mujer indígena que
le daba calor y que culturalmente era considerada como un objeto mercenario.

He aquí una de las situaciones de contradicción del criollo mexicano, la mujer que alimentó la necesidad es
devaluada por la cultura en la que vive.

El mestizo nació producto de una conjunción difícil. Su padre contempla a su hijo como el producto de una
necesidad sexual y no como el anhelo de perpetuare. La participación del padre el hogar es limitada. Los
contactos emocionales con la madre son mínimos, al igual que con el hijo; su presencia va acompañada de la
violencia.

A la mujer se le exige fidelidad, y abiertamente se acepta la infidelidad del esposo.

El anhelo del niño mestizo por ser tan fuere y grande como su padre corren paralelos con la hostilidad reprimida
que para con él tiene. Al crecer ese mestizo no encuentra acomodo; si por razones genéticas y económicas
continúa en su posición de mestizo estará en un conflicto permanente; ya no pertenece a un mundo indígena
en el cual había seguridad y posibilidad de obtener identificaciones primarias, tampoco se le da cabida en el
mundo criollo hacia el cual aspira profundamente.

Cuando grande trata a la esposa siguiendo la pauta creada por la contemplación del padre; aun cuando su
esposa sea tan mestiza como él, se habrá hecho a la idea de la superioridad sustancial del hombre sobre la
mujer. Dado que las significaciones masculinas son sustancialmente pobres, hará alarde de ellas; alarde
compulsivo que adquirirá las características del machismo.

El machismo del mexicano no es el fondo sino la inseguridad de la propia masculinidad, el barroquismo de la


virilidad

La figura vehementemente anhelada siempre está pronta a ser víctima de hostilidad, todo aquello que en una
u otra forma preste la masculina masculinidad ausente y fantaseadamente potente del padre será objeto de
agresión.
Se atacará lo gachupín o lo gringo, a la vez que se admirará y anhelará.

El mestizo permanentemente reivindica con respecto a su origen; a diferencia del criollo que nace bajo el signo
de la reparación, él viene a la vida con la reivindicación a cuestas.

En parte de su persona se sabe indio y reniega de ello, reivindica contra lo indígena. En otra parte de su persona
se sabe español y también reivindica contra lo español-

Tiempo mexicano (Carlos Fuentes)


Desde la Conquista hasta hoy, la historia de México es y la segunda búsqueda de la identidad, de la apariencia,
una búsqueda nuevamente tendida entre la necesidad y la libertad.

A la fatalidad y al azar, opone el “albur”, temible negación de los demás que nos conduce al suicidio de no poder
reconocernos fuera de nosotros mismos. El albur imposibilita el diálogo.

Lenguaje e identidad: la masa del pueblo indígena, pueblo vencido, debió aprender la lengua de los amos y
olvidar la lengua nativa. El castellano es la lengua del otro, del conquistador. En sus extremos, esta lengua se
emplea para servir, humildemente, al patrón; es lengua de esclavos y se emplea para gritar, venido el momento,
las temibles palabras de la rebelión, el amor y la borrachera. Pero en su curso central, es el lenguaje simplemente
de la falta de identidad, el albur.

Esta profunda inquietud acerca de su propia identidad es lo que hace de México un país peligroso, un país
apasionado.

México y América Latina optaron por la ideología de la razón de estado, que era la del éxito, la del progreso, la
de la defensa de la propiedad privada, y de la justificación con la teoría rousseauniana; incorporada a todas
nuestras constituciones, de la voluntad general. Pero no se percataron de que, en la práctica europea y
norteamericana, la voluntad general era el disfraz moral de la clase burguesa, de su particular interés económico
travestido de interés general. Y el interés universal del capitalismo se llama imperialismo. Y nosotros somos sus
víctimas.

Nuestro drama es que hemos accedido a la sociedad urbana e industrial solo para preguntarnos si el esfuerzo
valió la pena; si el modelo que venimos persiguiendo desde el siglo xix es el que más nos conviene; si a lo largo
del pasado siglo y medio no hemos seguido actuando como entes colonizados, copiando acríticamente los
prestigios materiales de la sociedad capitalista; si no hemos sido capases, en fin, de inventar nuestro propio
modelo de desarrollo.

Los atractivos del estilo de la vida norteamericana trasplantados a México generan, a través de los medios de
difusión, un segundo problema: el de la aglomeración irracional en las urbes mayores.

Mexicana y opinión política (Elsa Cecilia Frost)


Lo primero que salta a la vista al iniciar un estudio en torno a la cultura mexicana es que las opiniones emitidas
parecen dividirse por sí solas en dos campos claramente delimitados y aun opuestos.

De la cultura de México se ha dicho todo lo que es posible decirse histórica y antropológicamente.

En el fondo problema cultural de México se plantea siempre como una alternativa, o español o indio; y con ello
caeremos también en la cuenta de que la explicación de estas contradicciones puede encontrarse en la política.
El mexicano no vive su pasado como tal, en él la vieja pugna está siempre presente; y esto en un grado tal que
Leopoldo Zea ha podido señalar como una de nuestras características esta “falta de dimensión”, esta no
asimilación del pasado.

La lucha entre indios y españoles vive en nuestra sangre sin que alguno de los dos haya podido vencer,
convertida en interminable disputa entre indigenistas e hispanistas o entre liberales y conservadores.
De las dos, la posición hispanista es la más fácil de defender, la más natural. México tiene oficialmente el idioma,
las costumbres y sobre todo la religión que los conquistadores trajeron.

Es posible que esta identificación entre la Conquista y la evangelización sea tan vieja como ellas mismas. El
México auténtico surgió de la obra esforzada de colonizadores y misioneros.
Rechazar a España es rechazar su obra cristiana y civilizadora. Por esto, a los ojos de los conservadores de
principios del siglo XIX la insurrección no podía ser sino una monstruosa ingratitud, una guerra impía y cismática.
Tal es la posición de los conservadores, posición que obligó a los rebeldes a buscar la justificación de su
movimiento en lo más ajeno al español: el indio.

El insurgente vuelve los ojos al pasado y encuentra que, siglos antes del descubrimiento, había en este mismo
territorio culturas que fueron el asombro de Europa. El conquistador no es, en consecuencia, el benefactor, sino
el usurpador de la soberanía indígena. Por el contrario, lo que ha hecho es sumirlo en la ignorancia, el fanatismo
y la superstición más baja.

La Colonia no puede ser considerada sino como un periodo de congelación de la verdadera nación mexicana, la
precortesiana, que se continúa en el México independiente.

La Revolución del 1910 trajo un nuevo cambio. Desde entonces el indígena deja de ser una alteridad para
convertirse en lo más radicalmente nuestro. Al cabo de cien años de política liberal, la opinión popular es
decididamente indigenista, tanto dentro como fuera de las fronteras de México.

México profundo (Guillermo Bonfil)


La historia reciente de México, la de los últimos quinientos años, es la historia del enfrentamiento permanente
entre quienes pretenden encauzar el país en el proyecto de civilización occidental y quienes resisten arraigados
en formas de vida de estirpe mesoamericana. El primer proyecto llegó con los invasores europeos, pero no se
abandonó con la Independencia.
La adopción de ese modelo ha dado lugar a que se cree, dentro del conjunto de la sociedad mexicana, n país
minoritario que se organiza según normas, aspiraciones y propósitos de la civilización occidental que no son
compartidos por el resto de la población nacional.

El proyecto occidental del México imaginario ha sido excluyente y negador de la civilización mesoamericana.
Por lo contrario, los grupos que encarnan los proyectos civilizatorios mesoamericanos y occidentales se han
enfrentado permanentemente, a veces en forma violenta, pero de manera continua en los actos de sus vidas
cotidianas con los que ponen en práctica los principios profundos de sus respectivas matrices de civilización.
Tal enfrentamiento no se da entre elementos culturales, sino entre los grupos sociales que portan, usan y
desarrollan esos elementos.

La conciencia de poder y civilización occidental, en un polo, y sujeción y civilización mesoamericano en el otro,


no es una coincidencia fortuita, sino el resultado necesario de una historia colonial que hasta ahora no ha sido
cancelada en el interior de la sociedad mexicana.

En los momentos actuales, cuando el proyecto del México imaginario se resquebraja y hace agua por todas
partes, resulta indispensable repensar el país y su proyecto.

No podemos seguir manteniendo los ojos cerraos ante el México profundo; no podemos seguir ignorando y
negando el potencial que representa para el país la presencia viva de la civilización mesoamericana.

La necesidad de formular un nuevo proyecto de nación que incorpore como capital activo todo lo que realmente
forma el patrimonio que los mexicanos hemos heredado.

La imagen de México nos muestra un país heterogéneo y plural, con una gran variedad de culturas que no
forman una secuencia continua, esto es, que no se trata de sociedades con distintos grados de desarrollo dentro
de una escala común; lejos de ello: lo que se perfila nítidamente es la división entre formas culturales que
corresponden a dos civilizaciones diferentes.

Los vínculos entre estos dos universos culturales son los que corresponden a una situación de dominación en la
que el sector del México imaginario intenta subordinar a su proyecto al resto de la población.

La cultura mexicana a lo largo del siglo XX creó un ser nacional que ejerció una gran influencia en la configuración
del poder político. Nuestro infierno es el atraso, el subdesarrollo y la dependencia. Tenemos riquezas
espirituales que debemos rescatar. El mito nacionalista es racista y excluyente, oculta la verdadera diversidad
étnica que hay en México. Del gobierno de la revolución institucionalizada surgió el poder despótico moderno,
un gobierno estable basado en una estructura mediadora no democrática. Esta estructura se cristalizó en la
imagen del mexicano. Hay actores marginales aplastados por la miseria y la represión.
Psicoanálisis del mestizaje-Santiago Ramírez: El español dejó atrás lo que consideraba valioso, por lo tanto, si ve
aquí algo parecido lo aprecia. Se devalúa a lo indígena y sobrevalua al conquistador, las indias eran meros
objetos sexuales. El mestizo asocia fuerza con el hombre conquistador y la debilidad con la mujer indígena. Las
mujeres indígenas que cuidaban criollos los dotaban del calor materno, pero devaluada y la fría y distante madre
es valorada. El padre ve a su hijo mestizo no como la necesidad de perpetuarse sino como un impulso sexual. La
madre acepta la relación de servilismo con su esposo y éste sólo se vincularía por culpa. Esta visión de
inferioridad de la mujer se perpetúa aún con mestizos. Dado que sus características masculinas son pobres, hará
alarde de ellas, el machismo es la inseguridad de la masculinidad. En el mundo social se excluye a la mujer y
estas formas machistas se siguen actualmente por medio del lenguaje. También por no alcanzar la figura
idealizada, se le odia, entonces es víctima de hostilidad, reniega del pasado español y del indígena, está en
conflicto y angustia permanente de su pasado.

Tiempo mexicano-Carlos Fuentes: La historia post conquista es una segunda búsqueda de identidad. Pone el
albur como método de negación de los demás, lo que imposibilita reconocernos fuera de nosotros mismos. Se
desvía el sentido de las palabras y se les da uno nuevo insultante. La cortesía verbal se vuelve un método de
defensa contra el albur. La voluntad general fue adoptada sin darnos cuenta que era el disfraz moral de la clase
burguesa y su interés económico. La meta del progreso en ciertos sectores se alcanza a destiempo, llegamos a
preguntarnos si valió la pena entrar a esta sociedad urbana e industrial. Nuestro desarrollo capitalista es
actualmente intermedio, pero carece de metas verdaderas, se vuelve un desarrollo que nos mantiene en el
atraso. Se ha implantado el estilo de vida norteamericano. Esto produjo una aglomeración irracional en las
urbes, atraídos por el espejismo del progreso.

Cultura mexicana y opinión política-Elsa Cecilia Frost: Hay dos posturas, el español o el indio, es un choque de
culturas que no ha acabado, no hay una asimilación del pasado. Se identifican el español conservador y el indio
liberal, esto tiene una triple raíz: social, religiosa y racial, con el único motivo político. México tiene el idioma,
las costumbres y la religión española, los conservadores opinan que la fórmula es religión y patriotismo. Para el
liberal, el conquistador es el usurpador, el criollo es el causante de desdichas, se toma el pasado indígena y se
le junta en el pueblo “mexicano”. Después de la revolución se toma lo indígena como lo más puramente nuestro,
se deben escuchar esas voces en el “alma nacional”, pero en realidad ese espíritu de nuestra raza sólo se
encuentra en los vestigios, los otros productos culturales son restos de la dominación española.

México Profundo-Guillermo Bonfil: Hay un enfrentamiento entre los que encauzan el proyecto de la civilización
occidental y quienes se arraigan a la vida mesoamericana, las minorías se organizan en torno al primer proyecto
aunque la mayoría tal vez no lo comparta. Las minorías que impulsan el proyecto dominante forman el México
Imaginario, los que están en contra son el México Profundo. Hay conflicto entre grupos sociales, el primer
proyecto no es incluyente. El México profundo vive en tensión, resiste a la dominación. Ahora que el proyecto
del MI se está rompiendo es necesario repensar al país y a su proyecto. Se necesita un proyecto que incluya
todo lo que forma parte del patrimonio heredado por los mexicanos, hacer florecer la civilización negada de
México. Es un país heterogéneo y plural. Se necesita poner a la democracia real como premisa.
Pensar Nuestra Cultura (Guillermo Bonfil)
La querella por la cultura
Una vieja tradición elitista ha permeado el pensamiento de amplios sectores sociales con la noción restringida
de que la cultura es un fragmento acotado de la realidad social que contiene cierta clase de actividades y a un
campo limitado del quehacer intelectual.

Sobre esa base, es inevitable clasificar a los pueblos y a las personas como cultos e incultos.

En ese contexto, la problemática cultural del país queda siempre relegada a un plano muy secundario: los
verdaderos y urgentes problemas tienen casi nada que ver con la Kultura.

En ciertos planteamientos esquemáticos de la izquierda también queda diferida la atención a la problemática


cultural. Aun cuando se rechace la definición elitista y se acepta incluir contenidos más amplios, se ubica a la
cultura dentro del campo de lo superestructural y, en consecuencia, se considera que los problemas culturales
solo podrán resolverse en un momento posterior a los cambios estructurales, ya que, en última instancia, la
estructura determina a la superestructura.

En esta perspectiva, el problema de la cultura queda ubicado necesariamente en el centro mismo de las
preocupaciones sobre el presente y futuro de la sociedad. La cultura es asunto de todos y es asunto urgente.

Los proyectos sustitutivos


Estos proyectos tienen en común, por encima de sus diferencias, la idea de que es necesario sustituir la cultura
real de la mayoría de los mexicanos mediante la generalización de una cultura diferente que les es ajena.
La presencia de proyectos culturales sustitutivos tiene su origen histórico en la dominación colonial. El contraste
entre una cultura superior y otras inferiores justificaba la colonización. Por esa necesidad de diferencia, no podía
instrumentarse un proyecto cultural sustitutivo para los pueblos colonizados.

El grupo criollo y mestizo es el que asume el poder al consumarse la Independencia, el que delinea e intenta
impulsar en la práctica, por primera vez, un proyecto cultural sustitutivo.

Ese proyecto se estructura con el único acervo cultural que posee el grupo dominante y que no es otro que el
que hereda de los colonizadores. En la nueva situación nacional independiente era posible plantear un proyecto
cultural que uniformara a la nación, porque ya no había necesidad de mantener el contraste cultural que
justificaba y hacía posible el orden colonial.

Ya no se trata de mantener la diferencia, sino de imponer a todos el modelo ajeno de la cultura occidental.
La expresión actual del proyecto sustitutivo está en el “proyecto Televisa”. Es un proyecto que busca llevar a sus
últimos extremos el modelo de la sociedad de consumo.

Está determinado en gran medida por los intereses de las empresas trasnacionales: es, por tanto, un proyecto
trasnacional. El proyecto tiende a generalizar un tipo de comportamiento social totalmente pasivo, hasta
alcanzar una sociedad ideal en la que la producción cultural estuviera en manos de empresas eficientes, en tanto
que el público consumiera la cultura fabricada.

En la base de este proyecto está una concepción de cultura como universo limitado de bienes a consumir. El
proyecto Televisa coincide nítidamente con los postulados del modelo de desarrollo modernizador, ambos se
refuerzan mutuamente.

Es un proyecto en el que no tiene cabida el pluralismo ni la diferencia; por el contrario, implica necesariamente
la uniformidad cultural.

Cabe mencionar por separado el proyecto cultural elitista, el que de manera más explícita deriva del
pensamiento colonialista. Esta corriente se presenta hoy con indumentaria cosmopolita.

El proyecto cultural consecuente se define, para las grandes mayorías del país, como la necesidad de sustituir la
propia cultura por los contenidos superiores de la cultura llamada universal. Con tal definición restringida de la
cultura, las tareas de difusión adquieren en este proyecto una importancia estratégica privilegiada: hay que
llevar la cultura al pueblo. La cultura deseada se ve como un conjunto de prácticas, valores e ideas que es ajeno
a las mayorías nacionales.

Una característica consustancial de este proyecto es que excluye cualquier forma de participación de las grandes
mayorías: dado que estas son ajenas a la cultura, su único papel a desempeñar es el de aprender, porque no
tienen nada que aportar.

Es fácil advertir los puntos de convergencia entre el proyecto elitista y el proyecto Televisa: en ambos se concibe
la cultura deseable como algo que no surge de aquí, sino que fue creado o está siendo creado al margen de la
realidad cultural concreta de la mayoría de los mexicanos.

La visión limitada del proyecto elitista, frente a la dinámica mucho mayor y más inclusiva del proyecto Televisa,
parecen conducir inexorablemente a la asimilación de aquel como un conjunto de productos culturales
susceptibles a integrarse a la oferta para el consumo masificado.

El proyecto de la cultura nacional única


De un carácter diferente es el proyecto oficial que propone un nacionalismo cultura, le cual persiste aunque ya
sin el auge que tuvo entre 1917 y los años cuarenta. Es la expresión de la revolución triunfante que requería la
formulación de un modelo cultural propio.

Este proyecto corresponde a la concepción de México como una nación en proceso de formación. Una sola
cultura nacional debe ser la meta de la Revolución.

Los símbolos nacionales que crean los intelectuales y artistas de la Revolución se difunden masivamente a través
del aparato educativo y se apoyan en las instancias políticas.
A diferencia del aparato sustitutivo, los gobiernos de la Revolución proponen la construcción de una cultura
nacional a partir de lo propio. Esta cultura única reclama ser la culminación de un largo proceso histórico.

Es por otra parte, una cultura popular, tanto porque aspira a ser a la cultura de las grandes mayorías como
porque adopta indiscriminadamente muchos productos de la creatividad popular.

La participación popular no solo se admite sino que se desea, ero a condición de que se dé únicamente en los
marcos previstos por la propia cultura oficial. En esta medida es también un proyecto sustitutivo que implica la
supresión de las culturas reales. La diversidad cultural queda reducida a un rico folclor.

El proyecto pluralista
Ante una realidad plural en la que coexisten muy diversas colectividades, cada una de ellas con su particular
plano general de la vida, expresado en un patrimonio cultural específico, y con la consecuente pretensión de
mantener y/o recuperar la capacidad de decisión y uso de los recursos materiales y los elementos culturales
que considera propios y exclusivos, explicable el enfrentamiento permanente de las comunidades, los grupos
étnicos y las regiones, al proyecto unificador.

Puede caracterizarse de la siguiente manera:


En primer término, se reconoce que en México no hay ni ha habido nunca uniformidad cultural; pero tal
diversidad no se entiende como un obstáculo, ni para la unidad nacional en el seno del Estado mexicano, ni para
el desarrollo y el avance de la sociedad en su conjunto y de cada una de sus unidades socioculturales en lo
particular.

La valoración de que todas las sociedades poseen una cultura propia así como las capacidades para
transformarla y enriquecerla creativamente en su propio beneficio.

El proyecto pluralista implica entonces, necesariamente, la supresión del sistema de dominación, para dar paso
a la eclosión de las iniciativas culturales de los diversos pueblos.

En este proyecto se concibe la cultura como un ejercicio permanente de creación, recreación e innovación de la
herencia cultural que cada pueblo recibe, acorde con su plano general. El hombre es portador y creador de
cultura, no mero consumidor pasivo de bienes culturales ajenos.

En el proyecto pluralista, la unidad nacional es la unidad de lo diverso, el ámbito común para el diálogo para el
y el intercambio fecundo de experiencias culturales diferentes.

La existencia de estas culturas reales, estructuradas, se concibe como el único fundamento sólido para una
producción cultural autónoma.

Perspectivas
Proyecto cultural sustantivo, encamado cada día con mayor nitidez por el proyecto Televisa, implica no sólo la
permanencia generalización del dominio, si no su hegemonía. Su avance, posible a partir de la fuerza de
penetración la creciente de los medios directos indirectos que tiene a su servicio y de la pasividad del gobierno
y también de las fuerzas de la sociedad civil esos tienen proyectos distintos significaría la renuncia paulatina a
las capacidades, en los textos cada vez más amplios de la vida individual y colectiva.

Hay una pérdida, no sólo en la capacidad de hacer, si no lo que es mucho más grave, la voluntad de hacer. La
enajenación alcanza también a la voluntad y transforma la decisión de hacer el deseo de consumir.

La otra cara de la medalla. No toda la población mexicana es igualmente proclive ante el proyecto Televisa. Los
sectores urbanos son los que más recienten en el impacto de los medios y el clima general que impulsan este
proyecto. Nuestras ciudades conforman un medio dócil, natural, casi inevitable para reclutar adeptos al
proyecto de Televisa. No es lo mismo en las comunidades indias porque los medios en esos ámbitos existe en
un ambiente en el que existe una cultura propia. Esa cultura permite una reinterpretación social de las
propuestas y mensajes que llegan de afuera y abre el espacio para rechazarlos o asimilarlos en por más
discriminada, ya se realice una sustitución cultural.

Si el Estado decide impulsar un proyecto cultural que no sea el proyecto Televisa no tiene más alternativa que
adoptar el proyecto pluralista. Insistir en la uniformidad cultural como un valor indiscutible que debe realizarse
es insostenible y sería un error político preñado de graves consecuencias por futuro del país.

Un proyecto de cultura única para México es un proyecto antidemocrático, es además el camino seguro para
encontrar la resistencia de las comunidades, en los pueblos, los barrios de la forma más gratuita de renuncia a
la capacidad de iniciativa cultural de la mayoría del pueblo mexicano.

El proyecto pluralista tiene todavía poca visibilidad en el escenario político: como que no se le tome en serio.
En la opción del proyecto cultural que modele el México de mañana se decide nuestro ser y nuestra manera de
ser. Es asunto vital para todos: vamos tomándolo en serio.

La tradición elitista ha considerado la cultura como un conjunto de temas y se es inculto en la medida que no se
sepan, sospechosamente son elementos de la cultura occidental cristiana, por lo tanto los problemas urgentes
no tienen que ver con la cultura. Se toma la cultura como un plano general ordenador de la vida social que le da
sentido a los quehaceres humanos. Hay proyectos sustitutivos que creen que es necesaria una generalización
de la cultura, el cambio es la adopción de modelos extraños. Esta tendencia tiene su origen en la colonia. La idea
de unidad nacional era signo de progreso y requería una cultura uniforme.

El proyecto televisa quiere llevar a sus últimos extremos el modelo de la sociedad de consumo. Consolidar un
mercado cada vez más amplio forma parte de los intereses de las transnacionales. El público pasivo sólo
consume la cultura fabricada, limitada a los equipos creativos, no hay pluralidad ni diferencia. El proyecto
cultural elitista tiene el presupuesto de que existe una cultura universal cuyos logros se han alcanzado en el
contexto de la civilización occidental que busca elevar al pueblo hacia esta cultura. En este proyecto se excluye
a la mayoría por considerarla ajena a la cultura. Ambos admiten una cultura creada orientada al consumismo.
El proyecto de cultura nacional única es el proyecto oficial como expresión de la revolución triunfante. Busca
esparcir formas y contenidos asumidos mexicanos, una construcción de cultura a partir de lo propio
proclamando ser la culminación de un proceso histórico. Se desea la participación popular en los marcos
previstos. La idea consiste en asumir que todos los mexicanos conforman un sistema social único que decide
sobre el país en función de una cultura general. Ante una diversidad real, histórica y actual se sustenta
el proyecto pluralista, la diversidad no es obstáculo para la unidad nacional, todas las culturas tienen la
capacidad de transformarse y enriquecerse, el pp permite estas iniciativas suprimiendo el sistema de
dominación, hombre es creador y portador de cultura, no consumidor. La unidad nacional es la unidad de lo
diverso, se necesita recuperar el tejido social y cultural, es un avance a la vida democrática. Como centro del
desarrollo dinámico del país está la iniciativa cultural propia que llevaría a procesos de innovación.

El proyecto televisa implica la permanencia y hegemonía del dominio transnacional, implica la sustitución del
ejercicio de la cultura por un consumo de la misma, junto con la pérdida de capacidad y voluntad de hacer. No
todos son igualmente proclives a aceptar este proyecto. El proyecto nacionalista está agotado era excluyente y
antidemocrático. En el proyecto cultural se modela el México de mañana.
Siglo XX: Letras y Artes (Rafael Pérez Gay)
El modernismo renovó la prosa y la poesía hispanoamericanas. El primer gran centro cultural de esa renovación
ocurrió en el año 1896, en la Revista Moderna.

El ateneo de la juventud fue reunido por Vasconcelos y otros miembros. El ateneo de la Juventud criticó las
bases educativas del positivismo, propuso la recuperación de los clásicos e impugno la moral social porfiriana.
Nacionalismo cultural: esto ocurrió durante los años 20 ya que era una sociedad devastada por la revolución y
estaba en búsqueda de su esencia. Esta búsqueda transformó a la sociedad mexicana. Uno de sus principales
actores fue José Vasconcelos.

José Vasconcelos: ofreció su mayor legado no en sus actos sino en las páginas de la literatura mexicana.
El muralismo: representada por tres artistas principalmente: Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José
Clemente Orozco. El muralismo fue la expresión y la afirmación pictórica de la Revolución. El pueblo debía ser
la esencia del arte. Se incorpora la idea vasconceliana de la raza cósmica, el regreso a las raíces indígenas, la
noción de la lucha de clases, la exaltación de los trabajadores y la crítica al poder.

Los contemporáneos: finales de los años 20’s. Su propuesta literaria surge y se desenvuelve a contracorriente
del nacionalismo cultural. Su obra creativa se fundamenta en una pasión literaria en la que se unieron un
profundo conocimiento de la literatura del siglo XIX mexicano y un talento notable para incorporar las
tendencias vanguardistas.
Del Estado Homogéneo al Estado Plural (Luis Villoro)
Nación, etnia y pueblo
Vivimos el fin de la época de los Estados nacionales.

El concepto de nación tiene cuatro condiciones necesarias:


 Comunidad de cultura: existen caracteres de una cultura común, propia de la mayoría de sus miembros
como son creencias básicas, formas de vida común, usos y costumbres que se manifiestan en una esfera
objetivada que es una lengua común, objetos de uso, tecnología, ritos, creencias religiosos, saberes
científicos, y las instituciones sociales. El individuo pertenecerá a la nación en la medida en que se integre al
continuo del tiempo y a sus mitos históricos.
 Conciencia de pertenencia: Se refiere a la relación que hay de pertenencia a través de la relación familiar, la
ascendencia, y la sangre. Sin embargo, se puede pertenecer a una nación sin ninguna liga de sangre través
de la integración a una identidad cultural.
 Proyecto común: Una cultura es continuidad a través del peso de los acontecimientos pasados en el presente
como las tradiciones. Pero también es proyecto a través de la elección de fines y valores que dan sentido a
la acción colectiva.
 Relación con un territorio: La nación es continuidad en el tiempo, pero también es espacio, es decir, un lugar
de referencia, que puede revestir muchas modalidades como hábitat, asentamiento, ámbito abierto, lugar
originario sagrado.

Existen dos clases de naciones:


 Históricas: El origen y la continuidad cultural son los ejes de la identidad nacional, los que miden la
pertenencia a ella. La nación deriva de un pasado; herencia es destino. El reconocimiento de la nación esta
basado en las costumbres y creencias colectivas, instauradas por una historia y legitimadas por la aceptación
común. Las naciones tradicionales corresponden a este tipo de naciones.
 Proyectadas: El énfasis pasa de la aceptación de una identidad heredada a la decisión de construirla. La
pertenencia se mide por la adhesión a un proyecto hacia el futuro. La identidad se construye mediante una
decisión voluntaria. El Estado-nación moderno forma parte de este tipo de nación.

Nación en sentido tradicional: Es un término que incluye a la comunidad cultural y proyecto compartido, y debe
incluir alguna organización política que haga posible la vida en común, aunque esta sea variable. No siempre las
naciones han coincidido con un “Estado” (entendido como poder político administrativo unificado y soberano.

Identificación del Estado con la nación: Existen varias relaciones entre Estados y naciones:
 Estados con una multiplicidad de nacionalidades (España, Rusia, Bélgica)
 Estados federales que reconocen variantes regionales dentro de una nacionalidad hegemónica (Alemania)
 Estados con una nacionalidad dominante y otras minoritarias (China, México)
 Naciones divididas en varios Estados (kurdos, armenios, mongoles)
 Naciones sin Estado (palestinos)
 Estados que coinciden con una unidad nacional (Francia, Suecia)
Caso América Latina: La conciencia de la pertenencia a una nación específica precedió a su establecimiento
como Estado. Se formó a partir de un grupo criollo. A la nación, en ese estadio previo a su constitución como un
nuevo Estado se llama “protonación.

Pertenencia a una nación: Se define por una autoidentificación con una forma de vida y una cultura
Pertenencia a un Estado: Se forma por sumisión a una autoridad y al sistema normativo que establece.

Puede haber un Estado sin nación y una nación sin Estado.

Etnia: Tiende a aplicarse a comunidades de cultura no necesariamente ligadas a un territorio. Tampoco incluye
la voluntad de constituirse en nación. El término sólo tiene aplicación en la interrelación entre distintos grupos,
de raíces culturales diferentes, en un mismo espacio.

Pueblo: Según la ONU significa cualquier forma particular de comunidad humana unida por la conciencia y la
voluntad de constituir una unidad capaz de actuar en vistas a un porvenir común. Por lo tanto, las naciones
deben considerarse pueblos con derecho a la autodeterminación. Un Estado no es un pueblo, sino un poder
político que se ejerce sobre uno o varios pueblos, o bien, sobre una parte de un pueblo.

El Estado-nación homogéneo
Estado-nación: Logra consolidarse con las revoluciones democráticas de los siglos XVIII y XIX. El término es
concebido como una asociación de individuos que se unen libremente por contrato. La sociedad es una suma
de individuos que convienen en una voluntad general.

El nuevo Estado: Establece la homogeneidad en una sociedad heterogénea. Principios: esta conformado por
individuos iguales entre sí sometidos a una regulación homogénea.
La nación: Emana de la voluntad del pueblo, el cual es un grupo con una identidad propia, y se entiende como
la suma de ciudadanos individuales, con independencia de su situación social, de su pertenencia a determinadas
comunidades, clases y culturas.

Individuo: No se encuentra con la nación, tiene que forjarla. El Estado es garante de su construcción. En la
heterogeneidad de la sociedad real debe establecer la uniformidad de una legislación general, de una
administración central y de un poder único, sobre una sociedad que se figura formada por ciudadanos iguales.
El ciudadano hace abstracción de toda diferencia, y en igualdad de condiciones con todos los demás individuos
formula un nuevo contrato social.

Unidad del Estado: Creado por voluntad popular, debe corresponder la unidad de una sola nación. Es su deber
construir un conglomerado homogéneo, para la modernización del país.

Inicio en la historia: Se impone como una necesidad a los grupos que quieren pasar de una sociedad agraria a
otra mercantil e industrial. Al inicio del capitalismo, las burguesías buscan aliarse con la Corona para reducir
privilegios de nobles y gremios para establecer políticas económicas uniformes. El despotismo ilustrado de la
segunda mitad del siglo XVIII consolida el poder real con una administración centralizada eficiente. Finalmente,
surgen las revoluciones liberales con lo cual el proceso llega a su término donde el capitalismo moderno requiere
de un mercado unificado, que rompa el aislamiento de las monedas, un impuesto único, facilidad de
comunicaciones, reglas de propiedad e intercambio y un mercado uniforme. La homogeneización de la sociedad
se realiza sobre todo en el nivel cultural a través de la lengua y un sistema educativo.

Nacionalismo: Según Gellner, es esencialmente la imposición general de una cultura desarrollada a una
sociedad. Supone el establecimiento de una sociedad anónima e impersonal, con individuos atomizados
intercambiables que mantiene unidos por encima de toda una cultura común del tipo descrito.

Un ejemplo histórico: el Estado-nación mexicano


Colonización española: Se acompañó por la destrucción de los Estados precolombinos. Sin embargo, debajo de
sus ruinas sobrevivió la vida antigua.

Tres siglos de la Nueva España: Tiene dos caras, la primera es la dominación de los pueblos antiguos por un
sistema estamentario que reservaba la cima al grupo europeo, por otro lado la colonia ofrecía cierto espacio
jurídico y social para la persistencia de las culturas indias como fue la “república de indios”.

Protonación: Desde los comienzos de la Nueva España, algunos criollos empiezan a tener un sentimiento de
especificidad frente a la Península, el cual se convierte en conciencia de una nueva nacionalidad. En una primera
etapa sólo reivindican para la Nueva España el estatuto de una nación súbdita del rey y no de un Estado
soberano, pero se radicaliza más tarde y surge el proyecto del Estado-nación soberano.

Nuevo Estado: Es obra de un grupo criollo y mestizos que se impone a la multiplicidad de etnias y regiones del
país, sin consultarlos. En México el proceso de independencia incluye una rebelión popular amplia

Concepción del Estado homogéneo en el siglo XIX: El movimiento popular es aplastado, y surge el Estado
homogéneo e individualista, propio de las clases medias. Los dos siglos de vida independiente son la
contraposición de dos corrientes: la construcción del Estado-nación moderno y la resistencia de las
comunidades. El Estado es el que debe forjar la nación proyectada a través del programa liberal, y el federalismo
como una variante de este proyecto de patria unida. La república liberal termina con los “cuerpos” constituidos,
y asesta un golpe contra las comunidades indígenas con la Ley Lerdo de 1856. Sin embargo, el proyecto se da
sin el apoyo de la moral cívica, y se tiene que recurrir al uso de mecanismos informales clientelistas
patrimoniales y corruptos, con el objetivo de fundar la autoridad del Estado. Es decir, se forman “ciudadanos
imaginarios”

Intento del gobierno de Porfirio Díaz: Busca la adecuación del proyecto liberal al equilibrio de los diversos
intereses de múltiples grupos culturales y sociales que componían el país real.

Revolución de 1910: Surge de nuevo el enfrentamiento entre dos ideas de nación:


 Madero invoca la Constitución liberal y con Carranza y Obgregón acaba triunfando de nuevo el proyecto
modernizador. La base es un Estado homogeneizante e individualista
 Corriente agrarista y popular, donde Manuel Gamio fue el que mejor sintetizó el proyecto. Esta corriente
pierde fuerza en el siglo XIX pero resurge con Villa y Zapata, cuando los intereses están ligados a contextos
locales. La base de su proyecto son estructuras comunitarias. Este “sentido” de nación no prevaleció.

Actual idea de nación: Actualmente está en función el modelo Estado-nación, el cual se encuentra en una crisis
profunda. El proyecto liberal respondía al reto de unificar la nación, pero en su versión actual conduce a
aumentar la escisión entre estos dos Méxicos. Es ante todo la rebelión de Chiapas, la cual no está en contra de
la modernidad, sino contra su injusticia.

Ideas para un nuevo Estado: Es necesario un nuevo Estado que respete la realidad y termine con el intento de
imponer un esquema pretendidamente racional. El Estado plural no renunciaría a la modernización del país. El
Estado se reduciría a coordinar los proyectos diferentes de las comunidades y proponerles una orientación
común.

La crisis del Estado-nación


Transformación de las relaciones entre naciones: La globalización de la economía, de comunicaciones, ciencia,
tecnología e incluso de las decisiones políticas han modificado el antiguo esquema de relaciones.

Economía:
 La fusión de empresas de varios países han dado lugar al dominio de la economía mundial por firmas
transnacionales que escapan al control de un solo Estado
 Hay el nuevo culto al mercado, el cual oficia un capital sin patria, que no está sujeto a las leyes de ningún
Estado y que a todos impone sus propias reglas.
 Hay un nuevo poder mundial del que depende la suerte de una gran parte del mundo. La economía interna
se escapa parcialmente de las manos del Estado, ya que esta dependen cada vez más de una economía
mundial
 Los grandes grupos de comunicaciones e informática empiezan a controlar las comunicaciones mundiales
como han sido Microsoft, cadenas de televisión, y los nuevos centros de innovación tecnológica.
 Un conjunto pequeño de países industrializados dominan el capital, las comunicaciones y la tecnología.

Prioridades del Estado: Antiguamente era el bienestar. En las últimas décadas se busca adaptar las economías
nacionales a las exigencias de la economía mundial. Quizá en este sentido prevalecerá una nueva estructura
política con un gobierno mundial con facultades restringidas, sobre las decisiones de una multiplicidad de
nacionalidades, agrupadas en confederaciones regionales.

Resultados del cambio: La supresión de la soberanía no conduciría a un orden internacional equitativo, sino al
predominio sin control de un capital sin fronteras y al mantenimiento de la hegemonía de unas cuantas
naciones.

Necesidad del Estado-nación: Este tipo de Estado cumple aún la función de la defensa de los intereses de las
naciones que lo componen (exterior), y el mantenimiento de la paz y el orden (interior)
El Estado Plural
La Soberanía Compartida
Paradoja: Para defendernos de la imposición del nuevo poder mundial no basta con nuestra soberanía ilimitada,
necesitamos de la unión de naciones en organizaciones capaces de emprender acciones comunes. Para ello son
necesarias acciones concertadas en un espacio internacional, es decir una soberanía compartida.

Sensibilidad: La globalización nos ha hecho sensibles a los grandes problemas del paneta que los Estados
nacionales no están en posibilidad de resolver, como es el peligro de la extinción de vida en la Tierra.

Ciencia: La mundialización de la ciencia ha sido uno de los factores de el enorme progreso en el siglo. Sin
embargo, todavía hace falta el acceso a una ciencia unificada en igualdad de condiciones por los países del
Tercer Mundo.

Paz mundial: La ONU no ha logrado hacer frente a los conflictos locales que surgen debido al principio de “no
intervención” en un Estado pretendidamente soberano.

El Estado múltiple
Si el Estado-nación tuviera limitada su soberanía al exterior también sus poderes de imponer un solo sistema
político y jurídico en el interior serían limitados.

Estados constituidos por minorías: Las etnias que tengan su propia identidad cultural, aunque carezcan de la
voluntad y el proyecto de ser una entidad histórica distintiva, no tienen, según el derecho internacional vigente,
derecho a un estatuto de autonomía. Por eso los proyectos políticos deben reivindicar el carácter de “pueblo”
o de una “minoría”. Es decir, los grupos luchas por su autonomía reivindicándose como “pueblos”.

Estado plural: La relación entre el poder político y los grupos diversos que componen la sociedad será diferente
si se trata de pueblos o de minorías. En el primer caso, el Estado dejaría de identificarse con una nación. Los
pueblos podrían ejercer su derecho de autodeterminación escindiéndose del Estado son dejar de pertenecer a
un Estado plural. El Estado pasaría de ser una unidad homogénea a una asociación plural.

Poblaciones inmigrantes: No es practicable un estatuto de autonomía en Estados poliétnicos, ni tampoco


respecto de minorías étnicas

Condiciones de un Estado plural: Supone derecho a la igualdad como el derecho a la diferencia. Igualdad no es
uniformidad, sino que es la capacidad de todos los individuos y grupos de elegir y realizar su plan de vida. Una
estructura federal, no corresponde necesariamente con la del Estado plural. Son los municipios y comunidades
en las que podría ejercerse mejor una democracia participativa.

Democracia participativa: No es una sociedad nueva que brotará de las ruinas de la presente; es una idea
regulativa destinada a servir de guía para una acción gradual de distribución del poder.

El nuevo proyecto
El Estado guardaría ciertas funciones fundamentales, la seguridad y el orden.

El Estado multicultural enfrenta una amenaza extrema: la resurrección de conflictos atávicos entre etnias y
nacionalidades.

Los distintos grupos mantendrán un sentido de solidaridad en un Estado plural, en la medida en que se respete
su identidad y se mantenga una situación tendiente a su trato equitativo frente a otros grupos, de esta forma
habrá la decisión de cooperar en un destino común.

Las ideas de la modernidad se encuentran en crisis, es la crisis de los estados nacionales. Para definir
una Nación se utilizan cuatro condiciones. La primera es la comunidad de cultura, hay ciertos caracteres de una
cultura común a la mayoría de sus miembros, por lo pronto una forma de vida compartida, reglas, costumbres,
lengua, mitos, etc. Uno pertenece a una nación en la medida que se integra a ese continuo. La segunda es
la conciencia de pertenencia, la forma más elemental es la relación de familia, que invita a los descendientes a
compartir la forma de vida, una nación es una entidad con la que se auto-identifican las personas. La tercera es
el proyecto común, la cultura es continuidad, es tradición, esto comprende la adhesión a fines comunes. Una
nación es un grupo que decide perdurar como comunidad, se liga el sentido de la vida propio con el común. La
última es la relación con el territorio, es continuidad en espacio, un hábitat donde se desarrolla su cultura.

Hay dos tipos de naciones: históricas o proyectadas. En la primera el origen y la continuidad cultural son los ejes
de la identidad nacional, la nación deriva de un pasado. La segunda puede rechazar el pasado y forjar una nueva
identidad adecuándola a un proyecto. Un estado no implica una nación unificada, tampoco a la inversa. La
nación antes de constituirse como un nuevo estado se le llama protonación, pertenecer a una nación es por
identificación, a un estado es por sumisión. Una etnia es un grupo vinculado por un complejo de caracteres
comunes, parecen no cumplir con el punto 3 y 4. Pueden ser una minoría o una nación dentro de un conjunto
más grande, pueblo. Esta palabra se utiliza para denotar cualquiera de las dos, las naciones son pueblos con
derecho de autodeterminación, un estado es un poder que ejerce sobre pueblos.

En el estado-nación todos los ciudadanos tienen la soberanía, son un asociación que por contrato hace suya la
voluntad general, declara a todos los individuos como iguales y establece homogeneidad en una sociedad
heterogénea. El pueblo es visto como noción abstracta, de la voluntad general de este emana la nación. La
unidad del estado implica una unidad nacional y la homogeneidad es vista como progreso. Se da una sustitución
por una cultura hegemónica, se les mantiene unidos por sobre toda cultura.

La colonización de México tenía dos caras, la de dominación de los pueblos y otra que permitía la permanencia
de los indios. Había cierto paternalismo hacia ellos. Indios mantienen ciertos elementos en el sincretismo. Los
criollos al ser desplazados y no sentirse identificados con los indios imaginaron una sociedad nueva, un nuevo
estado soberano, con ciudadanos iguales, esto es obra de un grupo de criollos y mestizos que se imponen a la
multiplicidad sin consentimiento. Al ser independientes hay dos ideas de nación, la imposición del Estado-
Nación y la otra, que se resiste a ese proyecto. En la república restaurada se comienza a crear una nación sin
antecedentes históricos a partir del estado. Hay un choque del modelo liberal con la realidad porque se resistían
al modelo. Díaz adecuó el modelo a diversos grupos. La revolución tiene más influencia agraria pero mantiene
el modelo homogéneo. La corriente popular, con exigencias locales, tiene los valores de justicia y colaboración.
El Neoliberalismo separa, hay enfrentamientos porque los pueblos tienen consciencia de la justa transformación
del estado (EZLN). Un estado que no imponga y sea democrático, que coordine proyectos hacia una orientación
común.

Ha habido una transformación en las relaciones de las naciones, se tienen que tomar en cuenta decisiones
compartidas. Las tendencias actuales se dieron por el dominio de las transnacionales sobre el estado,
imponiendo las reglas del culto del mercado. Se trata de poderes que trascienden al poder estatal. La prioridad
ya no es el bienestar, sino adecuar la nación a las exigencias del mercado mundial, que responde a una élite. No
debe desaparecer el estado nación, debe reformarse.

Cada estado debe retomar el control de su política estableciendo reglas al comercio mundial, controles políticos
internacionales. La globalización ha globalizado los problemas. El saber científico debe estar acompañado de la
cooperación mundial, ahí yace la solución a muchos problemas globales. Se necesita garantizar la paz mundial
y discutir el principio de no intervención. Hay una lucha por las minorías que quieren ser tratadas como pueblo
para que se garantice su derecho de autodeterminación, el cual podrían ejercer fuera o dentro del estado. El
estado es una asociación plural, deja de ser de dominación. Cada uno tiene el derecho a la igualdad y diferencia
garantizado por el estado. El estado impediría cualquier discriminación y asegurar equidad a toda minoría. Se
debe hacer mediante una reforma del estado actual que guarde ciertas funciones fundamentales en la
transición. Un peligro es el conflicto entre grupos, se puede evitar mediante la negociación y comunicación con
tal de que dejen el deseo de dominar y cooperen por un destino común.

Nación, etnia y pueblo


Entre las ideas de modernidad hay una que no nos afecta: la crisis de los Estados Naciones. Existe ambigüedad
con los términos “Estado”, “nación”, ”nacionalismo”, ”etnia” o “pueblo.
Nación.- antes no implicaba soberanía política. Para intentar definir lo que es nación se debe tener cuatro
condiciones para poderlo aplicar a una asociación humana:

1. Comunidad de cultura. Son muy pocas las culturas aisladas. En un mismo país caben formas culturales
correspondientes a clases sociales. Varias naciones comparten rasgos comunes de cultura. Una vida común
se expresa en la adhesión a ciertos modos de vivir y el rechazo de otros, en la obediencia a ciertas reglas de
comportamiento, en el seguimiento de ciertos usos y costumbres. Lengua común, objetos de uso,
tecnología, ritos y creencias religiosas, saberes científicos. Una nación ante todo es un ámbito compartido
de cultura. Toda nación acude a mitos sobre su origen. Toda nación se ve a sí misma como una continuidad
en el tiempo.

2. Conciencia de pertenencia. Se puede pertenecer a una nación sin ninguna liga de sangre. Permanecer a una
nación es asumir una forma de vida, hacer suya una historia colectiva. La pertenencia de un individuo a una
nación tiene un aspecto subjetivo. Una nación es una entidad con la que se auto-identifican un conjunto de
personas, por distintas que puedan ser sus características individuales o de grupo.
3. Proyecto en común. Elección de fines y valores que fan sentido a la acción colectiva. No nos identificaríamos
como miembros de una nación si no sintiéramos que nuestra vida personal depende de una colectividad.
Una nación es un grupo humano que decide perdurar como comunidad. Aceptarse como un destino común.

4. Relación con un territorio. El lugar no tiene que estar limitado por fronteras precisas. La relación con un
territorio puede ser simbólica.

Se pueden distinguir dos clases de naciones: “históricas” y “proyectadas”. En las históricas, el origen y la
continuidad cultural son los ejes de la identidad nacional. Se basa en las costumbres y creencias colectivas.
Deriva de un pasado. En las naciones proyectadas pasa de la aceptación de una identidad heredada a la decisión
de construirla.
El Imposible Realismo. La Antropolítica (Edgar Morin y Anne
Brigitte Kern)
El imposible realismo
La incierta realidad
El realismo puede tener en política dos sentidos:
 No luchar contra la realidad sino adaptarse a ella
 Tener en cuenta la realidad para esperar transformarla

Realidad es primero realidad inmediata, la cual se da en dos sentidos:


 Temporal: Designa la realidad de hoy. Es fuerte porque ha abolido parte de la realidad de ayer. Es débil,
porque será abolida por la realidad de mañana. La historia demuestra sin cesar la fragilidad de realidades
que fueron evidentes y triunfantes en todos los hoy. En periodos de crisis y guerra, la realidad es turbulenta,
con imprevistos cambios y bifurcaciones. Hay casos en los que es necesario saber apostar, más allá del
realismo y del irrealismo.(Ej. Dominación de Hitler en 1941)
 Factual: Remite a situaciones, hechos y acontecimientos visibles en el presente. A veces, los hechos y
acontecimientos perceptibles ocultan otros hechos no percibidos y pueden incluso ocultar una realidad
invisible. Nuevamente se llega a zonas de incertidumbre sobre la realidad que tiñen de incertidumbre los
realismos y revelan que ciertos irrealismos aparentes eran realistas.(Ej. Nombramiento de Gorbachov hacia
la caída de la URSS)

Realismo: Lo anterior demuestra que es preciso saber interpretar la realidad antes de reconocer dónde está el
realismo. Cualquier conocimientos de una realidad política, económica, social y cultural depende de sistemas
de interpretación de cada rama, sistemas que son interdependientes de un sistema de interpretación de la
historia.

Reconocimiento de la realidad: El reconocimiento de la realidad compleja es muy difícil. El paradigma de


disyunción/reducción que controla la mayoría de modos de pensamiento separa unos de otros los distintos
aspectos de la realidad, aisla los objetos o fenómenos de su entorno.

Paradigma de complejidad: Cualquier conocimiento de la realidad que no está animado y controlado por el
paradigma de complejidad está condenado a ser mutilado, es decir, a carecer de realismo. Sin embargo, el
paradigma nos ayuda a reconocer la complejidad de las realidades, no otorga certidumbre.

Características de la realidad:
 La realidad no sólo está hecha de inmediatez
 La realidad no es legible
 Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad (pueden equivocarse)
 Nuestra realidad es nuestra idea de realidad
 La realidad depende de la apuesta
El diálogo de sordos entre la idea y lo real
Idea: Las ideas y los mitos adquieren realidad, se imponen a los espíritus y pueden incluso imponerse a la
realidad histórica, violentarla, desviarla. (Ej. La revolución de 1917 de Lenin). La realidad no rechaza
inmediatamente la idea que la contradice. Existen ideas dotadas de una gran energía

Incertidumbre: Hay una relación de incertidumbre entre la idea y lo real. La idea puede imponerse a lo real, pero
éste no se adecuará por ello a la idea. Aquí surge la brecha entre la Idealpolitik y la Realpolitik, ya que la segunda
sufre de incertidumbre, la cual culmina con la primera.

¿Qué es lo posible? No todo es posible en un momento dado, pero ignoramos cuáles son las fronteras que
separan lo posible de lo imposible. Las compulsiones sociológicas y económicas insuperables en un sistema dado
pueden eventualmente superarse como sucedió con el lenguaje humano

¿Qué es lo imposible? Hay compulsiones que prohíben ciertas posibilidades. La cuestión es saber cuáles son las
compulsiones compulsivas. Las compulsiones insuperables son el segundo principio de la termodinámica, el cual
prohíbe el movimiento perpetuo, la inmortalidad.

La apuesta
Principio de la ecología de la acción: Se prolonga como principio de la ecología de la política, significa que una
acción comienza a escapar de la intención (idea) de quienes la han puesto en marcha. (Ej. La revolución francesa)

Efecto mariposa: Un pequeña bifurcación en una zona crítica puede tener enormes efectos en cadena. Algunas
ligeras modificaciones de ideas pueden ampliarse y hacerse explosivas. Sin embargo, las consecuencias a largo
término de una acción política son al principio totalmente imprevisibles.

Política: No sólo sufre el principio de incertidumbre de la realidad, sino también los efectos del principio de
incertidumbre de la ecología de la acción. Los innobles medios empleados para obtener un fin noble no sólo
pueden contaminar este fin sino también autofinalizarse. Así pues, también es preciso dialectizar el problema
del fin y de los medios, es decir, negarse al predominio de uno sobre otro.

Inacción: La ecología de la acción parece invitar a la inacción en tres consideraciones:


 El efecto perverso: El efecto nefasto inesperado es más importante que el efecto benéfico esperado
 La inanidad de la innovación: cuanto más cambio, más es lo mismo
 La puesta en peligro de las adquisiciones obtenidas: se quiere mejorar la sociedad, pero sólo se consigue
suprimir libertades y seguridades.

Por lo tanto la ecología de la acción nos incita a una dialéctica entre lo real y lo irreal.

Lo posible/imposible
Lo posible que resulta imposible: Es posible hoy técnica y materialmente resolver todos los problemas que
atañen al mundo. Existe la posibilidad de una opinión pública planetaria a través de las nuevas comunicaciones
que fomente una ola de solidaridad y ayuda. Las posibilidades de toma de conciencia del destino común
aumentan con los peligros. La unión planetaria es la exigencia racional mínima para un mundo empequeñecido
e interdependiente, pero esta unión posible parece imposible mientras necesite transformaciones en las
estructuras mentales, sociales, económicas, nacionales. Así, lo posible es imposible y vivimos en un mundo
imposible donde es imposible alcanzar la solución posible. Lo posible imposible es realista

La enormidad de las fuerzas contrarias


Civilizar la Tierra: Se debe tomar en conciencia los problemas de la civilización, pero esto implica transformación
de las relaciones humanas, ya que la civilización ahora está en la barbarie en la ciencia, técnica, y burocracia. No
basta con expresar intenciones, deseos y proyectos.

¿Lo imposible posible?


Recuperar un deseo: El deseo ha fracasado en todas sus formas budistas, cristianas, socialistas, etc. El
pensamiento complejo consciente de las ambivalencias del mal y el bien. Falta un progreso humano para
resolver los problemas elementales.
Cambio: Cuanto más necesario se hace el cambio más se convierte en multidimensional y radical, más imposible
lo hacen nuestros sistemas mentales, sociales y económicos. Sin embargo, cuando una situación es lógicamente
imposible, aparece lo nuevo y se opera una creación que trasciende siempre la lógica. Incluso el propio progreso
se ve afectado por el principio de incertidumbre. Se halla aquí el imperativo de resistencia al cambio.

Auténtico realismo: Es el que, aun teniendo en cuenta las certidumbres locales, las probabilidades e
improbabilidades, se basa en la incertidumbre de los reales.

Incertidumbre: La incertidumbre del espíritu como de lo real ofrecen riesgo y oportunidad. Por lo tanto, la
realidad escapa tanto a los realistas como a los utópicos.

Paradoja: El realismo se hace utópico y lo posible es imposible. El principio de incertidumbre es una brecha en
el realismo y en lo imposible, en esta brecha entra la antropolítica.

La Antropolítica
De la política a la antropolítica
Durante este siglo se ha pasado de la política del buen gobierno a la política-providencia, del estado policía al
estado asistencial.

Las necesidades de los individuos y poblaciones entraron en la competencia política:


 La asistencia a las personas y su protección
 Reparación de daños causados por catástrofes naturales
 La política de educación
 La libertad o el control de los medios de comunicación
 La prosperidad y el bienestar se han visto elevados al rango de fines políticos.

Los problemas del vivir y sobrevivir han irrumpido en la política:


 La política de la salud a relevado a la asistencia pública como la lucha contra el cáncer, sida y tabaco
 Una política de garantía del mínimo vital se ha generalizado en países ricos, mientras la lucha contra el
hambre en países pobres.
 La demografía se ha convertido en una preocupación política

Las posibilidades de intervención biomédica se ha vuelto problemas para la política: eutanasia, obtención de
órganos, aborto, conservación de espermatozoides.

Noción de ser humano: Se ha hecho modificable por manipulaciones, y corre el riesgo de verse normalizada por
un poder político. Es decir, la política deviene, sin querer, una política del hombre. Esta política también se
planetariza. Es decir, la política toma a su cargo el devenir de los hombres en el mundo.

Política totalizadora y política totalitaria


Irrupción: Inició desde la revolución francesa. Luego, Marx transformó el socialismo del s.XIX en salvación
terrena, mientras que la social-democracia daba un sentido sólo asistencial/protector.
Revolución: La idea de una revolución que cambiara el mundo y la vida alentada por un poderoso mito y
voluntad implacable inspiró una política que se convirtió en totalitaria. Su hundimiento demostró que la política
no puede asumir ni resolver la totalidad de los problemas humanos.

La política vaciada y fragmentada


La política no totalitaria: Se vació y fragmentó. La política se vació de grandes ideas en beneficio de objetivos
económicos que se convirtieron en prioritarios. En la fase actual, la economía dirige y absorbe la política

Dificultad de la política: Una política del hombre debe asumir la multidimensionalidad y la totalidad de los
problemas humanos, pero sin convertirse en totalitaria. No debe encerrarse en los prosaico de “la sociedad
postindustrial” o del “progreso técnico”.

Mito: No es una superestructura sino una de las instancias producidas y productivas, causantes y causadas en
el círculo autoorganizador de la cultura y de la sociedad. Por lo tanto, lo imaginario no sólo es vapor
inconsistente.

Nada escapa de la política pero todo lo politizado permanece de algún modo fuera de la política. La política que
lo abarca todo debe ser abarcado por el todo al que abarca. La idea política del hombre conduce a la idea de
política planetaria, que conduce a la idea de política del hombre (antropolítica).

El realismo tiene dos enfoques en la política, el primero es adaptarse a la realidad y el otro es tenerla en cuenta
para transformarla (realidad como percepción inmediata), tiene un sentido temporal y factual. El primero
designa la realidad de hoy, que es abolida por el futuro y abole el ayer. El sentido factual se remite a los
acontecimientos del presente, los cuales a veces pueden ocultar otros acontecimientos y esconden una realidad
aun invisible. Estos acontecimientos-esfinge se revelan hasta que han ocurrido. Hay realidades difíciles de
aprehender, el significado depende de las interpretaciones. Todo conocimiento es interpretación. La realidad
compleja es muy difícil de reconocer, el reduccionismo controla las formas de pensar y carece de realismo, sin
embargo la complejidad no otorga certeza. La realidad no solo es inmediatez, las teorías son las que traducen
la realidad. Siempre hay una relación de incertidumbre entre lo real y la idea, que puede imponerse pero no
moldear la realidad hacia ella (principio de incertidumbre). No todo es posible en un momento dao, pero
ignoramos las fronteras con lo imposible. El principio de la ecología de la acción significa que una acción escapa
la intención de la idea cuando el medio tiene inter-retro-acciones, una pequeña bifurcación puede tener un
efecto en cadena con consecuencias desconocidas. Esto aplica para acciones buenas y malas, que pueden tener
efectos contrarios. La ecología de la acción invita a la inacción en función de tres consideraciones:
a) efecto perverso (efecto nefasto>>efecto benéfico esperado)
b) inanidad de la innovación (cuanto más cambia, es más de lo mismo)
c) puesta en peligro de las adquisiciones adquiridas (el costo de la acción). Es importante reconocer los riesgos.

No puede haber una conciencia de ciudadanía terrestre si no se cambian las estructuras existentes. Se requiere
una transformación de las relaciones humanas, esto es de enorme dificultad, pero cuando una solución es
lógicamente imposible, aparece lo nuevo que trasciende la lógica. La idea y lo real se mueven hacia el otro. La
incertidumbre está entre lo real y lo imposible, ahí entra la antropolítica.

Se pasó del buen gobierno a la política providencia y las necesidades de los individuos entraron en competencia
política. Los problemas de la vida han irrumpido en la esfera política. La naturaleza humana y social son
problemas políticos, por lo tanto se debe tratar su multidimensionalidad y ver el desarrollo como un objetivo
político, que tome a su cargo el devenir de los hombres del mundo sin ser totalitaria ni de manera
compartimentada. La entrada de todas las cosas humanas en la política debe darle un carácter antropológico,
debe dialectizar la política y las dimensiones humanas, esto se extiende a una política planetaria.

Realismo en política puede tener dos sentidos. Primero: no luchas contra la realidad sino que adaptarse a ella.
Segunda: tener en cuenta la realidad para transformarla.

La realidad es fuerte porque quita todo lo que piensas del ayer pero es débil en cuanto a lo que pueda pasar
mañana.

Muchas veces los acontecimientos perceptibles ocultan hechos y acontecimientos no percibidos y pueden
ocultar una realidad invisible hasta ese momento.

Es preciso saber interpretar la realidad antes de reconocer dónde está el realismo. Esto también nos demuestra
que muchas veces el significado de las situaciones, hechos y acontecimientos depende de la interpretación.
Si se aisla los objetos o fenómenos de su entorno, es incapaz de integrar un conocimiento en su contexto y en
el sistema global que le da sentido.

Las ideas y las teorías no reflejan sino que traducen la realidad, de un modo que puede ser erróneo.

El diálogo de sordos entre la idea y lo real.


La idea puede imponerse a lo real, pero éste no se adecuará por ello a la idea.
¿Qué es lo posible? No todo es posible en un momento dado, pero ignoramos cuáles son las fronteras que
separan lo posible de lo imposible.

¿Qué es lo imposible? Si no hay bastantes compulsiones como para que la historia pueda ser determinada, hay
compulsiones que prohíben ciertas posibilidades. La cuestión es saber cuáles son las compulsiones compulsivas.

Las compulsiones sociológicas y económicas insuperables en un sistema dado pueden eventualmente


superarse.

La apuesta.
Las consecuencias a largo plazo de una acción política son al principio totalmente imprevisibles. Asimismo
también sufre los efectos del principio de incertidumbre de la ecología del acción.
La ecología de la acción nos dice que algunas buenas acciones pueden desembocar en efectos detestables y que
malas intenciones pueden producir excelentes efectos, al menos en lo inmediato. No nos invita a la inacción,
sino a la apuesta que reconoce sus riesgos y a la estrategia que permite modificar, anular incluso, la acción
emprendida. Nos incita a una dialéctica entre lo real y lo irreal.

Lo posible/imposible.
La unión posible parece imposible mientras se necesiten transformaciones en las estructuras mentales, sociales,
económicas, nacionales.

¿Lo imposible posible?


Sería necesario un progreso humano para resolver nuestros problemas elementales. Cuanto más necesario se
hace el cambio, más imposible lo hacen nuestros sistemas mentales, sociales y económicos.
Cuando una situación es lógicamente imposible, aparece lo nuevo y se opera una creación, que trasciende
siempre la lógica.

El problema es ser realista en sentido complejo, comprender la incertidumbre de lo real, saber que hay algo aún
invisible en lo real.

La realidad mundial comporta enormes incertidumbres debidas a su complejidad.


Más allá del realismo y del irrealismo, hay que saber apostar.

La antropolítica.
Las necesidades de los individuos entraron en la competencia política. Las reparaciones de las catástrofes
naturales pertenece cada vez más a los deberes políticos. La prosperidad y el bienestar se han visto elevados al
rango de fines políticos. La lucha contra el hambre de los países pobres se ha convertido en competencia de la
política internacional. Las manipulaciones genéticas, las posibilidades que transforman y afectan la muerte, el
nacimiento y la identidad plantean problemas políticos. La ecología se ha convertido en un problema político.
La política debe tratar la multidimensionalidad de los problemas humanos. La política se ve llevada a asumir el
destino y el devenir del hombre así como el del planeta.
Política totalizadora y política totalitaria.
Política, en vez de ofrecer como las religiones una salvación en el cielo, la promete durante la vida.
Una política puede coaccionar la totalidad de los aspectos de la vida de una sociedad, no puede asumir ni
resolver la totalidad de los problemas humanos.

La política vaciada y fragmentada.


La política tradicional no consigue concebir los nuevos problemas que la solicitan. Engloba problemas
multidimensionales pero los trata de modo desglosado. Se deja devorar por los expertos.
Una política del hombre debe asumir la multidimensionalidad y la totalidad de los problemas humanos pero sin
convertirse en totalitaria. Debe resucitar continuamente la visión global, la concepción de lo fundamental,
asumir problemas fundamentales y globales.
Reflexiones sobre la Educación en México (Pablo Latapí Sarre)
Política Educativa
El sentido filosófico de la política educativa: No es una entre otras políticas del Estado, puesto que su objetivo
es el desarrollo de las jóvenes generaciones, tiene un rango y una preeminencia especial. A ella le corresponde
articular las demás políticas, definir el proyecto de país que se desea e imprimirle un significado humano.

Obligaciones de la PE: Tiene que regular la extensión, calidad, y capacitación de los grupos sociales al
conocimiento. Debe ser un necesario ejercicio de filosofía.

Objetivos de la PE: Son los aprendizajes futuros, posibles y deseables de la sociedad, la manera como
aprehendemos conocimientos, asimilamos valores e inventamos comportamientos diferentes.

SEP: Encargada de la PE, su modernización consiste en fortalecer su capacidad de pensar. Le ha correspondido


definir el proyecto de país, donde Latapí ha propuesto una instancia nacional transexenal en la que, con la
participación de las inteligencias más brillantes de la sociedad, se vaya definiendo el proyecto educativo de largo
plazo.

Humanismo
Educación: Ha valorado lo formativo por encima de lo informativo. El saber pensar es saber distinguir lo esencial
de lo que no lo es.

Humanismo: Corriente de pensamiento que valora y subraya lo específicamente humano. Lo humano es la


conciencia que tenemos de nosotros mismos, como personas y como especie. Nos caracteriza:
 Nuestra inteligencia
 Convicción de que toda persona posee una dignidad especial que la hace fin en sí misma
 Orden de derecho, en la construcción de valores y normas que protegen la dignidad
 Capacidad de concebir la existencia como destino
 Libre albedrío para elegir entre el bien y el mal
 Arrepentimiento que nos ennobles
 La esperanza que nos distingue de todos los demás seres
 Los símbolos, el arte, creatividad estética, música, letras y filosofía
 La imaginación y el sentimiento como el amor
 Lo trágico y heróico en la reiterada búsqueda de valores absolutos que nos sobrepasan y comprometen
 Necesidad de lo trascendente y a fe

Llamamos humanismo a las filosofías que valoran todo lo humano y el intento por preservarlo en las nuevas
generaciones.

Tarea de educación humanitaria: Proteger esta dignidad humana en los niños y en los jóvenes, orientándolos
para que superen la tentación de reducir su existencia a otras dimensiones más frívolas e inmediatas.
Universidades (Su relación con el cambio social)
Trabajo en la Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza de la UNAM: Propuesta que establecía carreras
alternativas que incidieran en un cambio social de carácter estructural, según la teoría de cambio que
llamábamos incrementalista. Estas carreras alternativas debían captar a los estudiantes inquietos. Las carreras
convencionales se orientaban a las realidades productivas del México moderno, y los currículos alternativos
cubrían las necesidades productivas y sociales de los pobres.

Universidad y cambio social: No se logró la propuesta, pero iniciaron las preocupaciones por profesiones
alternativas.

ITAM: Reconoce tres principios básicos como norma de su actividad:


 La autonomía universitaria
 La libertad de cátedra
 El sentido comunitario de toda institución educativa

Misión: El ITAM propone contribuir a la formación integral de la persona y al desarrollo de una sociedad más
libre, más justa y más próspera. Se busca alcanzar la meta por la docencia, investigación y desarrollo.

La política educativa es la acción del estado sobre la educación de la sociedad y su desarrollo. A la PE le


corresponde articular las demás políticas e imprimirle un sentido humano al proyecto de país. La PE deberá
regular la extensión y la calidad de la educación, su objetivo son los aprendizajes futuros, posibles y deseables
de la sociedad. Su fundamento debe ser la indagación sobre el ser humano, la encargada de la PE es la SEP, que
es una instancia del pensamiento que llame a la sociedad a explorar su futuro y a discutir proyectos nacionales.
Se necesita definir el proyecto educativo de manera transexenal y a largo plazo por encima de los problemas
locales. Es necesario evaluar lo que puede cambiar cada periodo y lo que debe permanecer.

Tiene mayor riqueza lo formativo sobre lo informativo, se valora lo específicamente humano, como la conciencia
de nosotros mismos, lanzarse a dominar la naturaleza, saber que cada persona es fin y no medio, conocer los
valores que protegen tu dignidad, etc. En el humanismo están las filosofías que valoran lo humano y la educación
lo preserva. Hay una relación entre educación y justicia y es en la universidad donde se logra ese cambio social.
El ITAM tiene tres principios: la autonomía universitaria, libertad de cátedra y el sentido comunitario. Entiende
al ser humano como libre, como ser social comprometido con el progreso humano y a buscar la verdad y el bien.
Reconoce la obligación para con el desarrollo de la comunidad y trabaja para una formación integral para el
desarrollo de una sociedad más libre, justa y próspera.

La política educativa es la acción del Estado sobre la educación de la sociedad o el conjunto de decisiones que
toman los diversos gobiernos, sobre todo el federal, respecto del desarrollo del sistema educativo.
El objetivo es el desarrollo de las jóvenes generaciones, definir el proyecto de país que se desea e imprimirle
significado humano.
La política educativa se debe nutrir de los avances de muchas ciencias. La institución encargada de la PE a nivel
nacional es la SEP. Debe convocar a la sociedad a explorar su futuro y discutir proyectos nacionales alternativos.
Modernizar la secretaría consiste en fortalecer la capacidad de pensar.

A partir de la educación se han tomado decisiones históricas.

Humanismo
El saber pensar es saber distinguir lo esencial de lo que no lo es, las habilidades de análisis, síntesis y relación.
Humanismo es la corriente de pensamiento que valora y subraya lo específicamente humano. Humano es la
conciencia que tenemos como personas, en donde se origina nuestra capacidad para convertir nuestras
experiencias en historia y buscar explicaciones a los acontecimientos. Humano es este atributo de nuestra
inteligencia. Humana es esa convicción que una persona posee una dignidad especial. Humano es el orden del
derecho, construcción de los valores y normas que protegen esa dignidad. Humano es la capacidad de concebir
la existencia como destino, con principio y fin; elegir entre el bien y el mal. Humano es el arrepentimiento.
Humanos son los símbolos y el arte. Humanos son las letras y la filosofía. Humano es la imaginación y el
sentimiento. Humano es el amor. Humano es el sentir la necesidad de lo trascendente y el temer llegar a
encontrarlo. Humana es la fe que convierte el temido absoluto en un Dios personal que es amor.
Somos más proyecto que obra terminada.

Universidades
ITAM.- Servir comunidad por medio de la educación superior y la investigación. Tres principios básicos:
autonomía universitaria, libertad de cátedra y sentido comunitario.

Filosofía educativa.- Entiende al ser humano como ser libre, ser social comprometido y progreso humano
llamado por vocación esencial a buscar la verdad y el bien. Mejorar al ser humano, formación de su conciencia
y el acrecentamiento de su capacidad de servicio.

Misión.- sociedad más libre, más justa y más próspera. Actuar de manera informada, racional, responsable,
crítica y comprometida. Crear y difundir conocimientos del más alto nivel ético, científico, tecnológico y
profesional.
Misión del ITAM (Javier Beristain)
La casa del estudiante
La universidad: Tiene que ser la proyección institucional del estudiante, cuyas dos dimensiones esenciales son:
la escasez de su facultad adquisitiva de saber, y lo que él necesita saber para vivir.

ITAM: Se inspira en una concepción de la persona humana como ser libre de autodeterminación, como ser
social, comprometido a la elevación y el progreso de toda familia humana y ser llamado por vocación esencial a
buscar la verdad y el bien. Se busca enriquecer valores, formar conciencia, y la capacidad de de servicio.

Temor: El hombre que ha logrado conocer todo como nunca, sabe, y por eso se angustia que no este preparado
para afrontar los problemas que derivan o que resultan de la aplicación de sus propios conocimientos. Si las
grandes innovaciones tecnológicas se orientaran en mejorar las condiciones de la vía humana habría un gran
avance, lo mismo ocurre con el desarrollo unilateral de las ciencias económicas o políticas.

Estudios Generales: Reúnen y conjugan todo elemento en el que el hombre aparece comprometido como
sujeto. Más que informar se busca la reflexión.

Contribución al cambio: Contribuyen con la crítica a las instituciones del país, el programa de servicio social, y
el Centro de Investigaciones de la Administraicón. La Junta de Gobierno no escatima recursos para fines
académicos.

Misión de la Universidad
José Ortega y Gasset: La universidad consisten primero en la enseñanza superior que debe recibir el hombre
medio al que hay que hacer, ante todo, hombre culto, situarlo a la altura de los tiempos y un buen profesional.
El hombre debe aprender cultura o sistemas de ideas vivas que el tiempo posee, ya que si ignora lo que pasa
hoy es un perfecto bárbaro.

John Stuart Mill: Lo que los profesionales deben llevarse de una Universidad no es solamente el conocimiento
profesional sino también aquello que rija el uso de ese conocimiento e ilumine con la cultura universal los
aspectos técnicos de su especialidad.

Opiniones contrastantes: Afirman los críticos que el conocimiento profesional en un sentido estrecho puede
proporcionarse fuera de las aulas. Por otro lado, los defensores de la educación universal expresan que la
formación integral que el hombre medio requiere sólo puede obtenerse en los centros de educación.

Misión de la Universidad: Formar hombres cultos y profesionales competentes como agentes de cambio social.
Son ellos quienes proponen ideas que iuminarán el desarrollo del mundo, y por ello la Universidad no puede
permanecer insensible y marginada de las necesidades y demandas de la sociedad.
T.S. Eliot: Afirma que la educación es un tema que no puede discutirse en el vacío. Para saber qué queremos
con la educación necesitamos saber qué queremos en general, derivar nuestra teoría de la educación de nuestra
filosofía de vida.

Insatisfacción prevaleciente: No se deriva del desconocimiento de las causas de su problemática, sino de la


ausencia de soluciones satisfactorias. De aquí surge la urgencia de que la Universidad realice actividades
permanentes de investigación. La poca atención de universidades latinoamericanas a esta actividad puede
explicar parte del retraso que sufren estos países.

Problemas económicos: La investigación en los centros de enseñanza superior presentan objetividad y


desinterés, y por lo tanto tienen altas probabilidades de ser tomadas en cuenta por los autores de la polítca
nacional.

Karl Jaspers: Afirma que la universidad no es la transmisión de la cultura ni el entrenamiento académico, sino la
de proporcionar instrumentos metodológicos y el ambiente adecuado para realizar investigaciones originales.

Filosofía educativa del ITAM: Enriquecimiento de los valores, formación de conciencia, capacidad de servicio.
Esto formará hombres cultos y profesionales competentes. La actividad académica sólo será fructífera si los
resultados trascienden los muros de la institución.

La Búsqueda de la Verdad y del Bienestar Social, Inseparables en la Misión del ITAM


México: Se está dando un cambio de estrucutras en cuanto a instituciones y programas de modernización. Esto
requiere de la compañía de ideas. La sociedad mexicana deberá hacer un esfuerzo por estimular la creación de
ideas y aplicarlas a las instituciones. El cambio estructural y modernización tienen entre sus facetas la de
reconversión educativa, cientofica, y tecnológica.

Reconversión: No es fácil, ya que las instituciones actuales están arraigadas generando intereses y arreglos
políticos que se oponen a los cambios. Las reconversiones no se presentan como procesos lineales, sino como
ciclos en los que hay avances y retrocesos.

Universidades: Se necesitan varios tipos de universidades, como aquellas enfocadas en investigación,


orientación humanista, vocación tecnológica, especializadas en algunos campos y las de origen y financiamiento
público o privado. Todas deben cooperar con el desarrollo integral de México, ya que la divulgación de sus
investigadores siempre es importante para satisfacer los fines sociales.

Fusión importante: Se da entre universidades y empresas, ya que genera conocimiento universitario y


empresarial.

Segunda gran tarea propia de la universidad: Docencia, que es el medio para la formación integral de la persona.
La universidad se ocupa de enseñar visiones alternativas del mundo. Ningún otro organismo social prepara
mejor que la universidad para el mundo profesional. Las universidades tienen la obligación de atraer al
magisterio a los mejores hombres y mujeres. Tienen que convencer a la sociedad de que su mejor inversión es
la formación de su capital humano.

La universidad debe ser la proyección del estudiante en su dimensión de escasez del saber y lo que necesita
saber para vivir. El ITAM tiene un concepto de persona libre y la educación debe tender al enriquecimiento de
sus valores, la integración de su persona y la formación de su conciencia. El hombre se angustia de no tener lo
suficiente para lidiar con los problemas que resultan de la aplicación de sus conocimientos. Los primeros
semestres buscan abrir horizontes en una formación humanista integral. Se trata de provocar reflexión con los
cursos de EGN. Se reconoce la obligación de servicio desinteresado por el desarrollo de la comunidad, por eso
hay programas de servicio y mejora social. Se busca la participación de los alumnos en los problemas del
instituto.

La misión de la universidad incluye enseñanza que vuelva a un hombre culto y capaz a la altura de los tiempos.
Que el estudiante pueda ser agente de cambio social, hay una dialéctica entre el orden social y la educación. Las
universidades deben fomentar las investigaciones y esparcir los resultados para que la verdad crezca en paralelo
con el bienestar social. En México se dará un cambio de estructuras y debemos estar a la altura para reconocer
y comprender los retos por venir. Todas las exigencias vuelcan sobre el sistema educativo, en esta reconversión
educativa se deben crear centros de educación superior que busque el cambio y el desarrollo, que busque
la verdad. La asociación los investigadores y las empresas y tener la docencia para preparar a la persona son
elementos fundamentales. El destino nacional está en manos de los universitarios.

La casa del estudiante


La Universidad tiene que ser la proyección institucional del estudiante. Debe de volver a ser ante todo el
estudiante y no el profesor. Ser la libre autodeterminación como ser social y el progreso de toda familia humana
y ser llamado por vocación esencial a buscar la verdad y el bien. Mejorar al hombre mediante el enriquecimiento
de sus más auténticos valores, la integración de su persona, la formación de su conciencia y el acrecentamiento
de su capacidad de servicio.

Se le quiere dar a los estudiantes una formación que les permita vivir e influir vitalmente según la altura de los
tiempos. Primeros tres semestres romper con la especialización y abrirle los horizontes, obligarlo a pensar.
Buenas lecturas que permitan adquirir la capacidad para usar bien el lenguaje, en el papel y al hablar, y a pensar
con claridad.

Entendemos la enseñanza como una ayuda buscar y describir, provocar la reflexión, aprender a pensar. Dialogar,
respetar las ideas y sobre todo a la persona de quien son, conservando la fidelidad y el respeto por la verdad
que se quiere encontrar.

ITAM reconoce la obligación de servicio desinteresado.


Comprometernos generosamente al progreso y bienestar de los demás hombres con independencia y libertad
institucionales.
El ITAM entiende el servicio social como el trabajo desarrollado por estudiantes en beneficio de grupos sociales.
Se buscan instituciones o comunidades que necesiten para su progreso de la asesoría o trabajo por parte de
nuestros alumnos, sin esperar pago de honorarios, sueldos o equivalente. Interesarnos por programas que
desarrollen el sector público u organizaciones privadas en beneficio de la comunidad.

Misión de la universidad
La universidad consiste ante todo hacer un hombre culto, situarlo a la altura de los tiempos y un buen
profesional. Si ignora lo que es hoy el cosmos físico es un perfecto bárbaro.
La educación no es un factor determinante de la distribución del ingreso. Se debe actuar como agente de cambio
social.

No tenemos un orden social determinado y satisfactorio porque tenemos opiniones vagas y contradictorias
sobre el tipo de sociedad que queremos alcanzar. Para saber que queremos con la educación necesitamos saber
que queremos en general. Existe un interacción permanente entre el orden social y la educación.

Las predicciones del futuro son en su mayoría pesimistas y el común denominador de las que podrían ser
optimistas consiste generalmente en el retorno al pasado. Pero la solución no puede encontrarse en un retorno
a alguna supuesta edad áurea sino en la construcción de un mundo mejor cimentado sobre la experiencia
histórica, el perfeccionamiento de las instituciones, el incremento del saber, la acumulación de factores
productivos y el mejoramiento de las relaciones internacionales.

Los egresados se incorporan rápidamente a puestos de importancia en las organizaciones públicas y privadas
desde donde pueden contribuir a la resolución de problemas y al cambio social.

En México se advierte ya un cambio de estructuras en lo político, por la presencia y participación activa de varios
partidos con ideologías diversas y programas alternativos; en lo económico, por la apertura de la economía a la
competencia mundial y su integración eficiente a la economía global; en lo social, por la creciente urbanización
e intercomunicación humana y la mayor escolaridad y edad media de la población.

El compromiso vital de toda institución universitaria seguirá siendo con la búsqueda de la verdad.

Se requiere una fusión armónica de dos fuentes de conocimiento: la universitaria y la empresarial. La


universidad se ocupa de enseñar visiones alternativas del mundo, de la sociedad y de la persona, hace pensar y
facilitar la creación de ideas, su expresión y defensa, así como su aplicación sabia.

La buena formación universitaria prepara a los egresados para crear, dirigir y orientar a la opinión pública y para
crear y difundir conocimientos del más alto nivel ético, científico, tecnológico y profesional. Los buenos
programas universitarios buscan formar más que informar. Se tiene que convencer a la sociedad de que su
mejor inversión es la formación de su capital humano. ITAM aspira a contribuir a la formación integral de la
persona humana y al desarrollo de una sociedad más libre y más justa, así como propiciar un mayor progreso y
prosperidad sociales.

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