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Temas abordados
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Temas abordados
Fecha: 2019
Tabla de contenido
Introducción ....................................................................................................... 4
Resumiendo ............................................................................................... 16
Resumiendo ............................................................................................... 27
Resumiendo ............................................................................................... 35
Entornos de familia...................................................................................... 37
Ambientes de aprendizaje............................................................................. 38
Resumiendo ............................................................................................... 44
2
Seguimiento a las competencias alcanzadas por los estudiantes .......................... 47
Resumiendo ............................................................................................... 52
3
Introducción
El Instituto Nacional para Sordos-INSOR, como entidad asesora del Ministerio de Educación
Nacional, tiene como misión “Promover, desde el sector educativo, el desarrollo e
implementación de política pública para la inclusión social de la población sorda” En ese
sentido, desde la Subdirección de Gestión Educativa, se lleva a cabo acciones que buscan
el mejoramiento de las condiciones para la inclusión social de la población sorda. En el
marco de esta misión, la Subdirección de Gestión Educativa, desde año el 2015, asumió el
liderazgo y ha venido ejecutando acciones con el propósito principal de “Generar
transformaciones positivas en la atención educativa a la población sorda en los ámbitos
políticos, administrativos, pedagógicos y didácticos y comunitarios a nivel nacional para
consolidar propuestas de Educación Bilingüe para Sordos” (INSOR, 2016).
El INSOR y el Ministerio de Educación Nacional, han aunado esfuerzos con el fin de generar
el presente documento con orientaciones generales que den a conocer lo concerniente con
el Plan Individual de Ajustes Razonables para población sorda. En un primer apartado se
muestra un panorama de las particularidades de la población sorda y las necesidades del
sistema educativo que interviene en la atención a esta población; seguido de ello en el
segundo apartado encontrarán la definición del Plan Individual de Ajustes Razonables –
PIAR- orientada por las condiciones sociales, culturales y lingüísticas de la población sorda.
En el tercer apartado del documento se hace referencia al momento de caracterización de
la población, seguido por la construcción de la valoración pedagógica inicial, formulación
de los propósitos y los ajustes razonables sugeridos para tener en cuenta; así como las
pautas para realizar el seguimiento al plan tanto en el proceso como en el egreso. En el
cuarto apartado se propone un formato guía que permite la identificación de los pasos
sugeridos y finalmente las fuentes y/o documentos en los que se pueden apoyar para la
elaboración de estos.
Este documento no pretende ser un recetario ni manual de lo que se debe hacer para el
desarrollo de los PIAR en las instituciones educativas, sino que por el contario busca dar
orientaciones a directivos, docentes, docentes de apoyo, modelos lingüísticos e intérpretes
4
de las Instituciones educativas del territorio nacional que contribuyen al mejoramiento de
la calidad educativa del país.
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La realidad institucional y las características de la población sorda
En el contexto actual es muy frecuente que los estudiantes sordos lleguen a la escuela sin
ninguna lengua interiorizada y consolidada, producto de procesos restringidos de
socialización lingüística y a una limitada o nula exposición a una primera lengua pertinente
en sus primeros años de vida. Esta situación se debe a que la gran mayoría de niños sordos
proviene de hogares que no comparten una lengua que se adecua a las particularidades
de esta población como es la lengua de señas1.
Además, esta situación conlleva una serie de transgresiones a los desarrollos lingüísticos,
cognitivos, sociales, afectivos y culturales de los niños sordos. En primer lugar, no adquirir
una lengua en la primera infancia deriva en desarrollos precarios del lenguaje, esto implica
afectaciones en las formas en las que las personas perciben, significan, simbolizan y
expresan el mundo y sus fenómenos. De manera simultánea, la construcción o adquisición
de conceptos se verá afectada, pues no será posible interactuar, comprender, expresar y
representar los saberes culturales y científicos sin lengua. Esto a su vez, incide en la
socialización primaria en la que se configuran las actuaciones e interacciones en los
contextos sociales – ciudadanos. Incluso, existe incidencia de orden afectivo ocasionado
por la tensión entre las expectativas de los padres y la condición auditiva de sus hijos; esto
genera sensaciones y sentimientos que podrían incidir de manera negativa en los procesos
formativos de estos niños (INSOR, 2012a).
Este panorama puede ser incluso más complejo si las restricciones comunicativas son
mucho más severas, en escenarios en los que, por ejemplo, se prohíbe el uso de la lengua
de señas en cualquier interacción; en este caso, todos los desarrollos de los niños sordos
tendrán una afectación superior. Mientras que aquellos que tienen interacciones plenas con
esta lengua desde sus primeros años de vida tendrán desarrollos más sofisticados y
coherentes con sus procesos de crecimiento.
1
La lengua de señas es una lengua de naturaleza viso-gestual que se adapta a las capacidades visuales y gestuales de las
personas sordas; mientras que el español oral no es plenamente percibido por esta población dada su condición auditiva.
6
Lo anterior supone una condición de diversidad en los niños sordos de índole lingüístico,
cognitivo, social y cultural, de acuerdo con el contacto con una primera lengua y los
contextos sociales, culturales y afectivos en los que él interactúa. Por tanto, es posible que
cada niño sordo tenga desempeños diversos y diferenciados del resto en coherencia con
las experiencias que ha tenido.
De acuerdo con lo anterior, es muy factible que exista una brecha entre los desempeños
de los estudiantes sordos y los que espera la escuela, ya que esta regularmente parte de
unos supuestos en los desarrollos que acontecen en la educación inicial y el preescolar.
Esta brecha se puede incrementar si la organización de la institución educativa no está
atenta ni dispuesta a responder de manera pertinente a las necesidades particulares de
esta población.
Otra característica, de varias propuestas educativas para sordos del país, es que no poseen
los recursos suficientes para el desarrollo óptimo de procesos de formación con población
7
sorda. Evidencia de esta afirmación, además de la falta de recurso humano, son los
espacios físicos que resultan reducidos para esta población2 o con condiciones poco
pertinentes para el trabajo escolar3. Sumado a esto se encuentra la falta de materiales
didácticos y tecnológicos suficientes para el trabajo especializado; ejemplo de esto es el
acceso limitado o nulo a equipos tecnológicos o internet, en los que se pueden hallar y
reproducir materiales audiovisuales que resultan apropiados para trabajar con esta
población4.
Por tanto, la infraestructura curricular, humana y física de las propuestas educativas incide
los desarrollos conceptuales, lingüísticos, sociales, culturales e incluso emocionales, de los
estudiantes sordos. Esto pone de manifiesto la necesidad de hacer trasformaciones
elementales y estructurales a estas propuestas para que puedan desarrollar respuestas
educativas pertinentes a sus demandas y necesidades; es decir que las transformaciones
de la escuela dependen directamente de las particularidades de los estudiantes.
2
El trabajo con población sorda requiere de una distribución del espacio de tal modo que los estudiantes puedan estar en
el espacio físico mirándose unos a otros. El trabajo escolar con esta población requiere que se distribuyan en forma de
herradura o circulo lo que implica un amplio espacio.
3
Asuntos como la ventilación e iluminación son determinantes en los procesos de formación, pues las condiciones
ambientales inciden en los comportamientos y disposiciones que asumen los estudiantes en el desarrollo de las actividades.
4
Estas afirmaciones emergen del trabajo desarrollado por el INSOR denominado línea base que ofrece un panorama sobre
el estado del funcionamiento general de las I.E. públicas de 10 ciudades del país que atienden población sorda.
8
Esto último es la intención con la que se concibe el Plan Individual de Ajustes Razonables
-PIAR-, una herramienta que busca brindar un soporte y orientación para la formulación
de trasformaciones o modificaciones a nivel estructural, curricular, lingüístico, comunitario
y didáctico de los procesos de formación. A continuación, se presentará con mayor detalle
esta herramienta y las consideraciones que se deben atender en el trabajo con población
sorda.
Según el Ministerio de Educación Nacional, por medio del Decreto 1421 (2017) el Plan
Individual de Ajustes Razonables - PIAR es:
Una herramienta utilizada para garantizar los procesos de enseñanza y aprendizaje de las
personas con discapacidad, basados en la caracterización pedagógica y social, que incluye
los apoyos y ajustes razonables requeridos para el estudiante, entre ellos los curriculares,
de infraestructura y todos los demás necesarios para garantizar el aprendizaje, la
participación, permanencia y promoción. Son insumo para la planeación de aula del
respectivo docente y el plan de mejoramiento institucional- PMI, como complemento a las
transformaciones realizadas con base en el DUA. (Artículo 2.3.3.5.1.4 numeral 11).
9
organizaciones institucionales y las prácticas pedagógicas, de tal modo que se pueda
garantizar procesos de formación pertinentes y de calidad.
En este sentido, el decreto también señala que los ajustes razonables actúan tanto en la
gestión escolar5 como en el mismo sistema educativo6, materializándose en las
transformaciones que desde los planes de mejoramiento solicitan las instituciones
educativas y que deben ser atendidas por la secretaría de educación. En este caso, el PIAR
es la herramienta que describe y sustenta los apoyos que requiere la institución, como la
asignación de recursos físicos, humanos o financieros y la asesoría pedagógica y técnica.
Esto implica que los ajustes razonables que demandan los procesos de formación de los
estudiantes sordos también inciden en las acciones y decisiones de las secretarías de
educación.
Así mismo, al interior de la institución educativa el PIAR se debe articular con los planes
de aula y con los planes de mejoramiento, como ya se indicó. Esto implica que las
transformaciones formuladas deben tener alcance desde el Proyecto Educativo Institucional
(PEI) hasta a los demás documentos e instrumentos que materialicen el enfoque de la
institución; es decir, incidir en la reestructuración curricular y sus componentes.
Además, la institución debe garantizar las condiciones para que en la construcción del PIAR
se cuente con la participación de los docentes de aula, docentes de apoyo, directivos
docentes y demás profesionales que se consideren indispensables para esta elaboración.
Esta consideración ratifica que esta herramienta es de orden institucional y de construcción
interdisciplinar, pues incide en todos los entornos en los que participa la población con
discapacidad auditiva.
5
La gestión escolar es un proceso para el fortalecimiento de las instituciones educativas y a sus proyectos educativos, con
el fin de enriquecer los procesos pedagógicos, directivos, comunitarios y administrativos, para responder a las necesidades
educativas locales, regionales y nacionales.
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Se entiende el sistema educativo como la estructura integrada por las instituciones o establecimientos educativos y las
demás entidades, como secretarías de educación, que regulan, financian y prestan sus servicios para garantizar el derecho
a la educación, en coherencia con las políticas, organizaciones y reglamentaciones dictadas por un determinado estado. En
el caso colombiano este sistema está conformado por la educación inicial, la educación preescolar, la educación básica, la
educación media y la educación superior.
10
Otro entorno en el que trasciende el PIAR son los hogares de aquellos que requieren
implementación de ajustes razonables en su formación; pues desde esta herramienta se
debe formular acciones, estrategias o recursos que deberán ser asumidos por los miembros
de su núcleo familiar, con acciones de corresponsabilidad en los procesos de formación.
Para ello estas deben tener información sobre el estado de ingreso del estudiante, sus
avances y la proyección de su trayectoria educativa, planteada por la institución. Por esta
razón se realiza con los padres o acudientes un acta de acuerdo en el que se manifiestan
los compromisos que se adquieren frente a las necesidades del estudiante; y al finalizar el
año se elabora el informe de su proceso pedagógico y/o de competencias.
Puntualmente, los ajustes razonables sobre los procesos y recursos para la formación de
la población sorda deben considerar la diversidad lingüística derivada de la pérdida
auditiva. Esto no solamente se refiere al uso de la lengua de señas en los contextos
educativos y cuya estructura dista del español, sino que se deben considerar además los
momentos en los que el niño, joven o adulto sordo adquiere o aprende esta lengua; pues
la ausencia de esta en periodos sensibles del desarrollo provoca distancias importantes
frente a un desarrollo regular. En otras palabras, la privación de lengua en la infancia
generará efectos de orden cognitivo, social y cultural (INSOR, 2012a).
Sumado a lo anterior, el aprendizaje y dominio del español como segunda lengua, desde
su modalidad escrita, debe ser contemplada en la formulación de los propósitos y ajustes
razonables, pues existe una evidente tensión entre la complejidad que tiene la enseñanza
de esta a los estudiantes sordos y su uso contundente en la escuela para el desarrollo de
todos los procesos de formación.
11
Del mismo modo, cuando se piensa el PIAR para la población sorda, se deben considerar
los profesionales y apoyos pedagógicos puntuales que se requieren en el desarrollo de los
procesos de formación. Dadas las particularidades lingüísticas de la población, los apoyos
son igualmente puntuales y distintos a los de cualquier otra población, pues prevalece el
dominio de la lengua de instrucción para esta población. Por ejemplo, la participación de
un intérprete en un espacio académico con estudiantes sordos maduros lingüísticamente
puede ser considerada como un ajuste razonable para garantizar el acceso a la información,
siempre y cuando dicha participación está articulada a una serie de acciones que favorecen
el progreso del estudiante sordo en su trayectoria educativa.
En síntesis, el PIAR se concibe como una herramienta que favorece los procesos de
formación de los estudiantes sordos, al partir del reconocimiento de sus particularidades
para ofrecer respuestas educativas pertinentes. Además, esta herramienta debe relacionar
acciones puntuales que se consideren dentro del aula de orden metodológico y ajustes de
orden lingüístico o didáctico; así como también acciones de orden institucional referentes
a la organización de espacios, tiempos y recursos o modificaciones a los currículos de las
áreas; y finalmente acciones de orden territorial como la asignación de recursos y asesoría
o la reorganización de la oferta educativa que garantice la concentración de la población
sorda.
12
Por otro lado, en el artículo 2.3.3.5.2.3.5. (Decreto 1421, 2017) señala los aspectos que
como mínimo se deben contemplar a la hora de hacer un PIAR, entre los que están:
i) Descripción del contexto general del estudiante dentro y fuera del establecimiento
educativo (hogar, aula, espacios escolares y otros entornos sociales);
viii) Información sobre alguna otra situación del estudiante que sea relevante en su
proceso de aprendizaje y participación y
ix) Actividades en casa que darán continuidad a diferentes procesos en los tiempos de
receso escolar.
Del mismo modo, el artículo 2.3.3.5.2.3.5. (Decreto 1421, 2017) señala que, durante el
primer trimestre de cada año, las instituciones educativas deberán realizar los PIAR a cada
uno de sus estudiantes que lo ameriten, o en el mes siguiente al ingreso del estudiante si
este lo hace en un momento distinto del año. Además, indica que se debe hacer
seguimiento al plan y a la formulación de los propósitos durante todo el año a fin de
determinar sus progresos o las modificaciones necesarias dentro de cada plan.
13
Teniendo este contexto, a continuación, se realiza una descripción detallada del proceso
de construcción que debe seguir una institución educativa para la elaboración del PIAR de
los estudiantes sordos.
7
Elemento usado en las instituciones educativas como estrategia de documentación donde es posible anexar informes,
diagnósticos, procesos y diferente información útil del estudiante.
14
cuidado, entre otros. Así mismo, indagar sobre las posibles situaciones traumáticas o
difíciles que haya enfrentado los padres y que puedan tener un efecto en la vida del
estudiante y en su desarrollo.
15
Con esta recolección de información se busca tener insumos para realizar una proyección
de la atención que requiere el estudiante a nivel académico. Lingüístico y socio emocional.
Tal como menciona INSOR(2012b) reconocer el entorno en el que ha crecido y se ha
desarrollado el niño sordo como base para identificar el tipo y calidad de las experiencias
de vida, de lenguaje y de socialización con las que ha contado en su infancia y/o juventud,
según sea la edad de ingreso a la propuesta escolar, es algo de vital importancia para su
formación. Al igual que conocer las oportunidades de interacciones que ha tenido con
miembros de la comunidad sorda y su reflexión sobre lo que significa ser sordo
(construcción de la identidad sorda). Estos dos últimos aspectos marcarán sin duda alguna
la posibilidad de reconocimiento como persona sorda, la construcción de conocimiento y el
desarrollo bilingüe bicultural.
Por último, los espacios de interacción con la familia del estudiante sordo, además de servir
para la recolección de información, son aprovechados para explicar el funcionamiento de
la propuesta educativa, sus objetivos y la necesidad de participación de la familia para el
cumplimiento de las metas educativas.
Resumiendo
16
Evaluación pedagógica de entrada
Para comprender mejor el proceso de valoración se señala que los estudiantes sordos
poseen particularidades de orden lingüístico, cognitivo, social y cultural que los hacen
diversos en sus procesos de aprendizaje. Estas particularidades se derivan, entre otras
consecuencias, por condiciones, contextos, interlocutores y momentos de adquisición de
una primera lengua. Esto a su vez podría ocasionar experiencias restringidas de su entorno,
construcciones conceptuales limitadas y desarrollos socio afectivos no plenos debido a la
falta de interacción y socialización. Además, en la mayoría de los casos los niños sordos,
luego de varios años, llegan a la escuela sin una lengua, situación que complejiza aún más
los procesos de formación (INSOR, 2012a).
Es por lo anterior que se hace indispensable realizar la evaluación de entrada a todos los
estudiantes sordos con el objetivo de conocer sus saberes, capacidades, habilidades y
actitudes, así como el estado de sus desarrollos cognitivos, lingüísticos sociales y
culturales; es decir, conocer su punto de partida (INSOR, 2012b); para luego planear
procesos de formación que se ajusten a sus necesidades y que respondan eficazmente a
los propósitos formulados por la escuela (INSOR, 2006).
17
De manera simultánea, se planean, diseñan y gestionan las actividades para la evaluación
de entrada, dirigidas a los estudiantes sordos, para conocer los niveles de adquisición y
dominio de una lengua; sus habilidades lingüísticas para interpretar, formular o
argumentar; sus capacidades de pensar y comunicar tanto ideas como sensaciones; sus
desempeños académicos en las distintas áreas de conocimiento que privilegia la escuela;
las habilidades para realizar tareas de tipo físico o intelectual; sus comportamientos en el
desarrollo de las mismas actividades o actitudes con las que enfrenta las situaciones, entre
otros aspectos (INSOR, 2012b).
Contenidos de la evaluación
Quizás una de las principales dificultades a la que se enfrenta el docente para sordos en
este proceso de evaluación es cuando el niño ingresa a la institución y no tiene lengua. En
este caso, es fundamental diseñar actividades basadas en la actuación del estudiante en
el entorno, con materiales físicos o audiovisuales y recursos didácticos, adicional a la
interacción comunicativa con hablantes fluidos de lengua de señas (INSOR, 2012b). Este
tipo de actividades tendrán una carga textual mínima y un uso masivo de otro tipo de
lenguajes (gráfico: dibujo, pintura, fotografía, cine; o corporal: teatro, danza).
Uno de los contextos a proponer sobre las cuales se puede desarrollar procesos de
evaluación con este tipo de población es el juego, donde el estudiante inicialmente realiza
acciones motoras más que lingüísticas, pero que progresivamente podrá cambiar en la
medida de los desarrollos que evidencien. Así mismo, es posible implementar esta
18
estrategia para establecer interacciones comunicativas con los niños que recién llegan a
las propuestas educativas, en las que se asumen conductas o comportamientos coherentes
con el juego y que comuniquen a partir de representaciones casi teatrales.
Del mismo modo, otro ejemplo de actividad con este grupo poblacional son las que
involucran otro tipo de lenguajes. Puntualmente, es posible realizar un juego de roles en
los que se puede construir y dramatizar situaciones que permita reconocer las habilidades
para la construcción de relatos fantásticos, apreciar su creatividad, así como el uso de
funciones poéticas y estéticas del lenguaje, la coherencia y cohesión de los textos (INSOR,
2012b).
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Entre mayores evidencias se tengan de desarrollos lingüísticos previos, mayor es el nivel
de exigencia en cada una de las lenguas que se puede proponer en el desarrollo de las
actividades. Por ejemplo, es distinto leer una instrucción para realizar la actividad, que leer
todo un texto sobre el que se formulan varias preguntas de interpretación, formulación o
argumentación; o si se usa una prueba escrita para valorar los conocimientos, se debe
tener precaución pues el dominio que tiene de su segunda lengua incide completamente
en la solución de esta.
En este punto es importante reiterar que los dominios lingüísticos que posean los
estudiantes influenciarán los procesos de evaluación. Es por ello, que los docentes
responsables deberán diseñar y gestionar actividades pertinentes a los desarrollos del
lenguaje de los niños, de modo tal que los discursos o textos empleados no terminen siendo
un obstáculo en la apreciación de sus desempeños.
Por otro lado, en cuanto a la valoración de los desempeños académicos, se resalta que la
evaluación de entrada de las personas sordas no puede restringirse al dominio de
contenidos o temáticas, sino que adicionalmente sobre la valoración de sus estados de
desarrollo de competencias básicas; es decir, sobre los saberes, capacidades, habilidades
y actitudes que logra evidenciar en sus desempeños en una situación determinada. En este
sentido, se reitera que “evaluar las competencias de los estudiantes sordos requiere de
contextos ricos, amplios y variados en donde sea posible actuar y apreciar en dichos
escenarios a los estudiantes frente a las construcciones simbólicas, estéticas, lingüísticas
o académicas que logren a través de los conocimientos adquiridos (INSOR, 2012b, p. 88)”.
20
Ahora bien, cabe reiterar que es muy probable que existe una brecha entre los desempeños
de los estudiantes sordos y los esperados por la escuela, debido a las restricciones
comunicativas que han tenido los niños sordos durante su primera infancia. Incluso esta
brecha se puede llegar a incrementar en el trascurso de la escolaridad si no se responde
pertinentemente a sus necesidades de formación. Este fenómeno complejiza la evaluación
pues, por un lado, es difícil evaluar a niños que recién ingresan a las propuestas educativas
sin el uso pleno de una lengua para formular situaciones, explicaciones o preguntas; y, por
el otro lado, probablemente los conocimientos que posee distan sustancialmente de lo que
se espera.
De acuerdo con lo anterior, los resultados de una evaluación de entrada indicarán una
falencia en la construcción conceptual de muchos temas que se espera que el estudiante
sordo ya los haya adquirido. Por ello, es muy importante que los docentes responsables de
la evaluación consideren los procesos en la construcción de conocimientos y del desarrollo
de habilidades de pensamiento en cada una de las áreas, de modo tal que reconozcan las
construcciones y progresos que los niños tienen y no lo que les hace falta para llegar a
nivelarse a un determinado grado. Así mismo, deben considerar la caracterización de los
estudiantes pues allí también hay insumos frente a los progresos lingüísticos, académicos
y sociales que puedan tener.
Para ejemplificar la situación anterior está el caso de un niño sordo de ocho años que llega
a grado primero y que no ha tenido ninguna experiencia escolar, ni contacto alguno con la
lengua de señas. Si en este caso, el interés es valorar sus conocimientos numéricos por
medio de ejercicios en los que deba hallar la cantidad por medio del conteo, es muy
probable que el niño no tenga mayores conocimientos frente al manejo simbólico de los
numerales o procesos como el del conteo, pero quizás pueda determinar características de
la magnitud de una colección de elementos (muchos o pocos). Si se valora solamente
desde lo que le hace falta al estudiante, sus resultados van a ser negativos, sin embargo,
si se analiza desde su desempeño, es posible evidenciar que él está en un estado del
proceso en el que puede distinguir perceptualmente el tamaño de ciertas magnitudes. Esto
da un punto de inicio en el que posteriormente se pueda trabajar con él asuntos de orden
y clasificación, para luego trabajar con cantidades y conteo con los dedos (colecciones
21
hasta 10) antes de pasar al uso de símbolos numéricos convencionales, las señas
numéricas (INSOR, 2011).
Estrategias de evaluación
Ahora bien, para alcanzar el propósito de valorar las competencias de los estudiantes
sordos (INSOR, 2012a) y con ello conocer sus actuaciones lingüísticas, cognitivas, sociales
y culturales es necesario “contemplar un conjunto de acciones que van desde el diseño de
escenarios, instrumentos y tareas que ofrezcan retos en su participación; pasando por la
observación de los desempeños en distintos escenarios, intencionados o no (INSOR,
2012b, p. 17)”. Por lo tanto, los responsables del proceso de evaluación no podrán
restringirla a pruebas en las que el estudiante se enfrente a una hoja de papel, sino que
hasta en los momentos de descanso o la hora de salida, donde él tiene interacción con
otros, es posible apreciar sus actuaciones y valorarlas.
22
Puntualmente, se distinguen dos tipos de actividades en el proceso de evaluación de
entrada, las planeadas y las espontaneas; las primeras diseñadas y gestionadas por el
docente, mientras que las otras son situaciones cotidianas en la que las actuaciones de los
estudiantes sordos son apreciadas por el docente. Las actividades planeadas deben ser
situaciones problema en las que se aprecie si pueden comprender el contexto y las
condiciones más relevantes y necesarias; interpretar la información presentada (en
distintos lenguajes); proponer explicaciones o soluciones a las situaciones; justificar sus
afirmaciones frente a la situación; y, usar sus conocimientos, habilidades, capacidades y
actitudes en los momentos de interpretar, proponer y justificar la situación problema y su
resolución. En otras palabras, actividades que permitan la evaluación de las competencias
básicas.
Un ejemplo de este tipo de actividades, para estudiantes sordos que estén cursando entre
3° a 5° de básica primaria, puede ser cocinar algo sencillo a partir de una receta que tiene
textos de lectura fácil8 e imágenes y el acompañamiento del docente y/o modelo lingüístico.
En este caso, se pueden valorar las experiencias que tienen en la cocina y su comprensión
de las reglas de seguridad que en ella se deben cumplir; sus habilidades en la compresión
de este tipo de textos (de lectura fácil); su disposición y comprensión para seguir
instrucciones (las de la receta); su dominio numérico para contar o calcular las medidas o
raciones que se indican en la receta; sus conocimientos sobre las procedencias geográficas
y culturales de los productos usados o los orígenes, animal o vegetal, de los mismos, sus
descripciones sobre las características de los productos y el procedimiento, sus
explicaciones o cuestionamientos de algo desarrollado en la preparación; sus actitudes
frente al trabajo colaborativo; entre otros asuntos.
Este tipo de actividades exige que el docente, desde el diseño hasta la implementación,
esté muy atento a los posibles comportamientos o conductas que pueden llegar a tener los
8
La lectura fácil es una estrategia para el tratamiento de los textos escritos que busca facilitar el acceso a la información a
cualquier persona por medio de la simplificación de las estructuras (ortografía, gramática, léxico y estilo), sin ningún recorte
del contenido y con ajustes en el diseño y maquetación de los textos (García Muñoz, 2012).
23
estudiantes sordos, pues allí hay información fundamental sobre su proceso en el
desarrollo de las competencias básicas.
En cuanto a las actividades espontáneas, se pueden mencionar los juegos en los que
participa en el descanso; las conversaciones que sostiene con sus pares o demás miembros
de la institución educativa, en diversos momentos de la jornada; los acontecimientos
institucionales, locales, regionales o nacionales que generan algún tipo de incidencia; entre
otros. En estas actividades los estudiantes sordos muestras actuaciones que dan
información valiosa sobre su proceso, por ello es sumamente importante que el docente
dedique tiempo de observación a estos desempeños y pueda apreciar sus habilidades o
conocimientos en contextos diferentes al de la clase.
Pero, esta labor no es exclusiva del docente de nivel o de área. En este proceso es de suma
importancia la participación de: el docente de apoyo, quien está atento al desarrollo de
24
esta y ofrece soporte, sobre todo en la secundaria donde se deben articular los docentes
de varias áreas; los directivos docentes, quien brinda todo el respaldo administrativo para
la realización de la evaluación; los apoyos pedagógicos, modelos lingüísticos e intérpretes,
quienes aportan desde su rol9 las apreciaciones que se tengan de los estudiantes.
Del mismo modo, se sugiere que este equipo de profesionales además de centrar su mirada
en los estudiantes sordos vigile con la misma rigurosidad las condiciones curriculares,
físicas, administrativas y humanas de la institución educativa, pues la gran mayoría de
ajustes propuestos estarán en esas esferas. Por ejemplo, es importante revisar las
condiciones y necesidades específicas que pueda tener el estudiante frente a el tipo de
oferta educativa, escenarios físicos, tiempos en los horarios, recursos humanos que apoyen
el proceso, entre otros asuntos que deberán ser revisados y que se verán reflejados en el
momento de hacer la propuesta de los ajustes razonables contemplados en el PIAR a la
institución educativa.
Procesos de sistematización
9
Se debe ser muy precavidos con esto, pues en ningún momento se le está delegando responsabilidades de evaluar a estos
apoyos, sino que se les piden aportes frente a sus percepciones. Estos aportes serán tratados por el docente como un insumo
más que debe considerar en el proceso de evaluación.
25
Se sugiere el siguiente instrumento para ejemplificar el proceso de sistematización por
cada estudiante, pero cada institución tiene autonomía de realizarlo como mejor se ajuste
a sus necesidades, sin olvidar los puntos que se sugieren.
Salida al parque • .
• .
• .
• .
• .
• .
Acontecimientos (no • .
planeados)
• .
• .
• .
Además, para realizar esta evaluación de entrada es necesario tomar un tiempo prudencial,
entre 4 a 6 semanas para diseñar y realizar las actividades; así como para apreciar,
interpretar, valorar las actuaciones de los estudiantes en las diversas situaciones o
contextos (INSOR, 2012b). La meta es que al finalizar este periodo de tiempo se cuente
con un proceso ya sistematizado en el que se devele el punto de partida en su trayectoria
educativa.
26
Resumiendo
Formulación de propósitos
27
Es por lo anterior que no es posible formular los mismos propósitos de aprendizaje que
tendría cualquier estudiante regular en un grado, sino que las metas tendrán que ser
acordes a los procesos de desarrollo humano y responder a la diversidad de la población
sorda. En este caso los propósitos de aprendizaje deberán tener un nivel de complejidad
tal que generen retos cognitivos, lingüísticos, sociales y culturales superiores, pero que
dichos retos sean plausibles y coherentes dadas las capacidades y desempeñemos que
posee el estudiante sordo, así como alcanzables en un determinado periodo; es decir que
exista un equilibrio en el nivel y tipo de exigencia coherente con el desarrollo de los
estudiantes.
A priori, es posible identificar tres ámbitos sobre los que es necesario plantearse propósitos
para los procesos de formación de los estudiantes sordos. En este sentido, se deben
formular metas plausibles en los periodos institucionalmente determinados en los ámbitos
lingüísticos, académicos y socioculturales.
A nivel lingüístico
El desarrollo del lenguaje implica la capacidad, habilidad y desempeño que se tienen para
capturar la información concreta y simbólica del mundo; procesarla, organizarla,
significarla y simbolizarla; para luego expresarla y representarla de maneras y modos
diversos. Además, este desarrollo requiere de las lenguas para la comprensión,
procesamiento y producción de la información, a través de actos de habla. Desarrollar esta
facultad requiere plantear escenarios ricos en experiencias, tales como(INSOR, 2012a):
28
• Formular preguntas que incluyen adverbios complejos: cómo es, cómo ocurrió, cómo
será, cuál es, cuál será, por qué es de esa manera, por qué no es, por qué podría
ser.
• Describir o explicar fenómenos físicos, naturales o sociales.
• Plantear procesos internos o desarrollados por el hombre.
• Describir, explicar o argumentar en torno a los atributos de objetos matemáticos o
a las transformaciones espaciales o aritméticas.
• Organizar ideas, argumentos para sostener o contraargumentar una postura
determinada.
• Establecer y plantear las causas concretas o posibles de un hecho, así como sus
posibles consecuencias.
• Dominar secuencias temporales y de hechos numéricos, espaciales, sociales,
naturales y tecnológicos, entre otros.
• Transformar los discursos de forma pertinente para contextos estéticos, literarios,
plásticos, tecnológicos, entre otros.
• Representar hechos y fenómenos a través de símbolos y signos descriptibles o
explicables con lenguaje.
• Analizar críticamente y tener posicionamiento frente a una determinada idea o
situación.
Además, los propósitos a nivel lingüístico involucran aspectos de la lengua de señas y del
español escrito como segunda lengua.
29
De aquí la importancia promover ambientes en los que continuamente se esté
interactuando en lengua de señas. Esto es, donde se expongan a los estudiantes a
narraciones, explicaciones, cuestionamientos, respuestas, juicios, argumentaciones y
demás discursos en esta lengua, de modo tal que ellos desarrollen las habilidades para que
puedan participar en estos ambientes y en otros de mayor complejidad discursiva, como
los escenarios de clase en los que prima un discurso disciplinar. Es así como los propósitos
se refieren al desarrollo de habilidades en interpretación, explicación, formulación,
justificación y argumentación en la lengua de señas.
Uno de los primeros propósitos que se deben formular con relación al español escrito es
su valor para la comunicación y la exploración de diversos mundos, pero además sirve para
recordar, para registrar, conocer ideas y acontecimientos lejanos, estudiar, llegar a más
personas y lo más importante lograr un pensamiento crítico y reflexivo.
Dentro de los propósitos en este aspecto, está el lograr el acercamiento a una segunda
lengua donde además de ello se busque la comprensión en los estudiantes respecto a la
importancia del aprendizaje del español escrito como segunda lengua para la resolución
de necesidades cotidianas y académicas.
Generar motivación en los estudiantes por la lectura recreativa, allí se entusiasman por
leer convirtiéndose en un momento de disfrute y entretenimiento, donde sea posible volar
su imaginación y tener representaciones mentales de lo que se lee.
30
Una vez el estudiante tenga la posibilidad de acercarse a un texto y genere motivación por
ello, es importante resaltar dos momentos en los que se pueden buscar una serie de
propósitos. El primero de ellos hace referencia a la presentación, este es el primer
momento de acercamiento con el texto donde entonces realiza la identificación de la
carátula, contra carátula, tipo y tamaño de las letras, ilustraciones, título, autor, año, si es
un libro, una revista, un capítulo, un artículo del periódico. El segundo momento
corresponde a la narración donde los estudiantes enriquecen sus esquemas conceptuales
y lingüísticos, fortalece la comprensión, expresión y uso de la Lengua de Señas
Colombiana, contribuyendo al desarrollo de la imaginación, el pensamiento simbólico.
Potencia, además la capacidad memorística de los estudiantes y sus habilidades estéticas
(INSOR, 2009).
Es posible encontrar escenarios donde no todos los estudiantes quieran participar, pues se
reconoce la diversidad y posibilidad de las actuaciones de cada uno. Reconocer sus
potencialidades y los retos a los que se puede enfrentar desde sus habilidades y
experiencias. Para ello es importante permitir la expresión de lo que se piensa, sus ideas,
sus emociones, rescatando las participaciones y dando espacios de confianza, generar en
el estudiante seguridad para participar en las diferentes actividades que se desarrollan
para el acercamiento y enseñanza de la segunda lengua.
A nivel académico
31
acceder al conocimiento; dar la posibilidad que el estudiante explore nuevos espacios y
situaciones enriquecidas en significado y sentido, partiendo de las realidades y siendo
contextuales.
32
• El interactuar con el mundo físico, tanto en sus aspectos naturales como en los
generados por la acción humana, de tal modo que se facilita la comprensión de
sucesos, la predicción de consecuencias y la actividad dirigida a la mejora de las
condiciones de vida propia, de las demás personas y del resto de los seres vivos
(INSOR, 2012a).
Dentro de los propósitos, está el desarrollo de habilidades para la vida en los ámbitos
sociales y de formación humana, los cuales darán bases para convivir en sociedad
reconociendo la diversidad y respetando los diferentes puntos de vista.
Propósitos especiales
33
participación en espacios sociales; y la adquisición de conocimientos básicos que le
permitan una participación relativamente eficiente en contextos cotidianos.
Dentro de los propósitos a plantear para el logro de los objetivos especiales en los
estudiantes se debe tener cuidado que no generen mayor restricción ni barreras en el
proceso formativo, generando desmotivación o desagrado por los procesos. De igual forma
estos deben ser planeados de forma secuencial y gradual permitiendo el alcance de las
metas y el avance en el proceso académico desde el inicio del año escolar.
Propósitos de la familia
Este es otro aspecto que no se puede dejar de lado, es la importancia que la escuela vincule
dentro de sus propósitos el trabajo con las familias, pues lo que busca es coherencia entre
lo que se hace allí y en casa.
La familia tiene un papel clave en el desarrollo de los niños y jóvenes; nadie puede, ni
debe encargarse de su educación en exclusiva ni en solitario. Esta debe analizar y
determinar cuál es su función en el proceso educativo, con el fin de contribuir al desarrollo
integral del estudiante sordo dando una respuesta educativa de calidad.
34
Planteadas estas metas en los procesos de formación de la población sorda es posible
determinar cuáles son los ajustes razonables que dan a lugar para alcanza los propósitos
anteriormente mencionados.
Resumiendo
Formulación de ajustes
Los propósitos de formación son el horizonte que se pretende alcanzar a partir de los
procesos de enseñanza aprendizaje para cualquier población. Especialmente, para la
población sorda, además del desarrollo de competencias básicas, estos están centrados en
la adquisición y desarrollo de la lengua de señas, como primera lengua; aprendizajes
intencionados del español escrito como segunda lengua; y la resignificación de las
construcciones de mundo físico, social y cultural. En algunos casos, dependiendo de las
particularidades del estudiante, estos propósitos obedecen a necesidades más básicas en
las que se desea lograr un grado mayor de participación en contextos cotidianos.
35
necesarias para la realización de las actividades10. Sin embargo, en el caso de la población
sorda muchas de sus particularidades superan estos diseños y requieren ajustes más
estructurales que inciden directamente en los procesos de formación y en toda la postura
institucional.
Específicamente, para que los estudiantes sordos puedan alcanzar los propósitos de
formación planteados es necesario que la institución educativa, los agentes educativos que
la conforman, e incluso las mismas Secretarías de Educación, incorporen ajustes
necesarios dentro de sus dinámicas regulares para que los procesos de formación sean
pertinentes. Es decir, la formación de la población sorda requiere establecer una serie de
ajustes razonables que respondan a sus necesidades y particularidades para cumplir con
las metas propuestas dentro de la trayectoria educativa.
En este sentido, los ajustes no se pueden restringir al aula de clase, con la responsabilidad
única y exclusiva del docente, ya que él no es el único dinamizador del éxito o del fracaso
de sus estudiantes. La atención educativa a esta población tiene responsabilidades de
orden comunitario, institucional y territorial, es por ello por lo que se realiza una serie de
ajustes razonables en las distintas esferas del sistema educativo.
Quizás, uno de los ajustes razonables más innegables, dentro de una institución educativa
regular que atiende población sorda, es la incorporación de la lengua de señas como lengua
de instrucción para el desarrollo de los procesos académicos y comunitarios. Este evidente
ajuste responde a las necesidades lingüísticas de los estudiantes y consiste
fundamentalmente en ofrecer entornos pertinentes para que adquieran/aprendan y
desarrollen esta lengua hasta niveles avanzados sofisticados. Estos entornos se consolidan
con la participación de usuarios proficientes que dinamicen las interacciones
comunicativas, es decir, agentes educativos conscientes de los procesos lingüísticos de los
estudiantes que movilizan y promueven desempeños comunicativos.
Otro ajuste de orden lingüístico es asumir al español escrito como una segunda lengua
para la población sorda, por lo ya mencionado. Este aspecto, debe ser incorporado y
10
Asuntos relacionados con los diseños universales para el aprendizaje.
36
comprendido por la institución educativa, para así determinar las transformaciones esto
implica en su dinámica y estructura, de modo tal que respondan de forma pertinente a las
condiciones de acceso y procesamiento de esta lengua. Es por ello por lo que se deben
proponer escenarios y tiempos para la enseñanza de español escrito como segunda lengua;
así como la presencia en las demás áreas de enseñanza, en las que se usa en español,
herramientas didácticas para que los docentes puedan desarrollar sus prácticas en armonía
con los logros alcanzados por los estudiantes sordos.
Entornos de familia
37
Ambientes de aprendizaje
Otro asunto fundamental que demanda ajustes razonables son los contenidos de
aprendizaje o planes de estudio en cada una de las áreas. Ajustes que responde a las
necesidades de formación pues muchas experiencias o conocimientos que se suponen
38
tienen los niños al ingresar a la escuela y no los han consolidado por las razones
anteriormente expuestas; esta condición genera particularidades lingüísticas y cognitivas
que inciden en los estados de construcción de conocimiento e incluso en sus ritmos de
aprendizaje. En este caso, el ajuste razonable no implica hacer un recorte de los planes de
estudio con relación a la población regular, sino seleccionar aquellos contenidos idóneos
para el proceso que lleva al estudiante, los cuales no necesariamente corresponderían con
los propósitos institucionales para un determinado grado. Esto último, aun cuando parece
una contradicción con los Derechos Básicos de Aprendizaje, lo que sugiere es que se
construyan planes de estudios acordes y pertinentes a las necesidades de los estudiantes
y donde estos derechos estén presentes pero que su organización sea coherente con sus
ritmos y trayectorias. Además, el propósito último es desarrollar competencias y no
solamente la aprehensión de un contenido.
39
acompañamientos más prolongados con los apoyos pedagógicos y prácticas didácticas
especializadas en coherencia con sus necesidades y particularidades.
40
Establecimiento Educativo
Todas las acciones y decisiones que se tomen en los ambientes de aprendizaje deben ser
aprobadas, apoyados y supervisados por la institución educativa, de modo tal que no se
vuelva un esfuerzo aislado del profesor dentro de su aula, sino que se incorpore a las
directrices institucionales. En este sentido, la institución educativa tiene la responsabilidad
de materializar los ajustes razonables que demande el proceso de formación de los
estudiantes sordos e incorporarlos dentro de su proyecto educativo garantizando una real
educación inclusiva.
En este sentido, uno de los primeros ajustes razonables que la institución educativa que
debe asumir es contar con los equipos docentes y de apoyo pedagógico (modelos
lingüísticos e intérpretes), con perfiles idóneos para el desarrollo de ambientes de
aprendizaje pertinentes para la población sorda. Esto significa contar con docentes
bilingües proficientes en la lengua, por lo menos para la básica primaria, que desarrollen
sus actividades de enseñanza coherente con las particularidades y necesidades de esta
población. Igualmente, contar con modelos lingüísticos usuarios nativos de la lengua de
señas y con un perfil apto para el trabajo con población sorda menor de edad; intérpretes
de lengua de señas – español con un dominio pleno, así como la experiencia y
reconocimiento de la comunidad para que se desempeñe de manera eficiente en estos
contextos. Además, la institución educativa debe contar con la participación de los
docentes de apoyo en la gestión del plan de ajustes razonables, pues dadas las
características de la institución, es posible que este lidere el seguimiento a dicho plan.
41
Otra responsabilidad que corresponde a la institución es disponer espacios, tiempos y
recursos para el desarrollo de las estrategias metodológicas previstas en los ambientes de
aprendizaje. Se mencionó antes que debería existir una flexibilización de horarios dadas
las decisiones metodológicas que se privilegien en los procesos de formación, es en estas
situaciones que la institución deberá comprender, apoyar, acompañar y asesorar este tipo
de decisiones. Del mismo modo, la institución debe disponer de los recursos humanos,
físicos y tecnológicos con los que cuenta para garantizar ese tipo de ajustes u otros como,
por ejemplo, para la gestión de los espacios de presencia y participación de la comunidad
sorda, para los talleres de comunicación dirigidos a padres o a miembros de la comunidad
educativa (incluido los estudiantes oyentes), entre otras actividades.
Por otro lado, los ajustes razonables sobre los contenidos de aprendizaje y el proceso de
evaluación son también responsabilidad de la institución educativa, pues este tipo de
trasformaciones son las que inciden fundamentalmente en el proyecto educativo
institucional, el currículo, los planes de estudio y el sistema institucional de evaluación de
estudiantes de la institución. En este caso, la institución debe estar atenta a las
necesidades que emergen en la evaluación de entrada y en todo el proceso para flexibilizar,
acompañar y acoger las modificaciones a que se diera lugar como, por ejemplo, planes de
área específicos para un grupo, periodos con duración extraordinaria, formatos de
evaluación descriptivos, entre otros.
Secretaría de educación
Muchas de las necesidades de la institución educativa que atiende población sorda están
vinculadas con los recursos humanos suficientes y necesarios, la disposición de espacios y
recursos (materiales y tecnológicos) y la cualificación de agentes educativos. En este
sentido, las secretarías de educación deben asumir dos grandes tareas: la destinación de
los recursos humanos, físicos y financieros; y el acompañamiento y asesoría técnica y
pedagógica para el desarrollo de estas propuestas educativas.
Ajustes como contar con un modelo lingüístico para que desarrolle talleres de comunicación
con estudiantes sin lengua que recién ingresan a la propuesta, no será posible si la
42
institución educativa no dispone de este apoyo. Es por ello por lo que se debe hablar de
ajustes razonables en distintos niveles.
Propósitos
• .
11
Ver decreto 1421 (Decreto 1421, 2017)
43
• .
• .
• .
Entornos de
familia
Ambientes de
aprendizaje
Establecimiento
Educativo
Secretaría de
educación
Resumiendo
Seguimiento al plan
44
competencias adquiridas por parte de los estudiantes, así como algunos ejemplos para
dicho fin, y finalmente la necesidad de realizar este seguimiento para la planificación del
siguiente año escolar.
Aprender
de la
Tomar experiencia
decisiones
informadas
Introducir
los cambios
necesarios
Adquisición de competencias en
los estudiantes
45
De acuerdo con lo anterior es necesario evaluar la pertinencia de los ajustes planteados en
los entornos de familia, ambientes de aprendizaje, establecimiento educativo y la
secretaría de educación. Para de esta manera identificar el avance en el grado de
participación y alcance de competencias.
El seguimiento del proceso debe ser continuado e integrado donde se tengan en cuenta
los propósitos y ajustes relacionados en el PIAR. Se pueden distinguir dos momentos para
realizar el seguimiento de este:
- El segundo momento se al seguimiento final, este servirá para hacer una valoración global
de todo el proceso desde su concepción y debe conducir al planteamiento de propósitos de
mejora para el siguiente año.
Propósitos
• .
• .
• .
• .
PLAN DE AJUSTES SEGUIMIENTO
Proceso Final
Entornos de
familia
Ambientes de
aprendizaje
Establecimien
to Educativo
Secretaría de
educación
46
Para complementar este ejercicio de seguimiento al plan, es posible realizarlo directamente
con los profesores y profesionales de apoyo que intervienen donde se pueda generar un
compartir de las experiencias, identificando las fortalezas y debilidades, para lo cual se
deben crear jornadas de intercambio. Los objetivos de la Jornada:
El seguimiento debe ser realizada por todos aquellos docentes o profesionales de apoyo
que están implicados directamente en la atención del o los estudiantes, para así garantizar
que todas las perspectivas sobre el desarrollo del proceso sean consideradas, consiguiendo
así una retroalimentación más objetiva y útil.
Esto implica realizar valoraciones de manera continua, tanto de las actuaciones de los
estudiantes como de las estrategias metodológicas que propone el docente en su clase a
lo largo de un periodo, permitiendo que la información obtenida sea el insumo para las
transformaciones o ajustes a plantear.
Este momento de la evaluación implica que se realice de forma constante y que permita
observar los avances, así como las dificultades que se le han presentado al estudiante,
47
teniendo en cuenta que su evolución y la obtención del logro no se dan de la misma
manera. Es aquí cuando se debe tener una mirada integral donde se tenga en cuenta su
perfil de ingreso y el proceso que ha llevado.
48
1. Indagación y búsqueda: Esta etapa de la actividad consiste en generar un espacio
de panel donde diferentes participantes invitados den sus puntos de vista frente a
una temática actual (calentamiento global, contaminación, el derecho a la protesta
social, conservación de los recursos naturales, etc.). Se solicita a los estudiantes
que realicen preguntas a los invitados que les permitan conocer más al respecto,
realizar intervenciones o debatir en el momento en que fuere posible.
A partir de esta experiencia se les solicita que realicen relatos en lengua de señas
cuyo fin sea la reconstrucción de lo expuesto, representación de lo observado o
confrontaciones de diferentes posiciones. Esta actividad le permite al docente
observar las capacidades y competencias que han desarrollado los estudiantes a
nivel lingüístico, pero también en apropiación de un contenido en específico
mediante la relatoría del panel.
49
cada una de las situaciones y personifique escenas donde sea posible dar a conocer
más información y, por ende, apropiación de las temáticas.
Momento 1
Momento 2
Momento 3
50
El trabajo en equipo
La toma de decisiones
Son aspectos fundamentales que permitan evaluar los dominios conceptuales y prácticos
sobre las temáticas abordadas, así como el desarrollo de competencia de lenguaje, sociales
y ciudadanas, esto debido a que las anteriores actividades están dispuestas de manera
interactiva dándose la posibilidad de comunicación e intercambio entre los estudiantes. De
igual forma evidenciar los logros y alcances, ofreciendo información importante para hac.er
las valoraciones pedagógicas de los mismos y consolidar la evaluación final
Una vez realizado los anteriores momentos, este es el paso donde se consolidan los
propósitos que se alcanzaron, los ajustes razonables que se viabilizaron, pero también
aquellos que no fueron posibles alcanzar o las modificaciones que se involucraron para dar
respuesta a las necesidades de la población. Este es un momento de evaluación con un
enfoque reflexivo que permita encausar las acciones de planificación para el siguiente año.
Además de viabilizar la proyección de acciones, para el mejoramiento de condiciones que
51
no tuvieron muchos cambios en el año o que requieren ser replanteadas. La consolidación
de dicha información debe quedar contemplada en el PIAR, ya que este es un insumo para
el siguiente año escolar, donde será posible analizar en el momento de caracterización del
estudiante.
Resumiendo
Estudiantes sordos
52
Institución educativa actual: Sede:
Nombre de la Madre:
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¿El estudiante está Si No Frecuencia:
siendo atendido por el
sector salud?
*Castellano oral ___ *Lengua de señas colombiana ____ *Códigos restringidos ___
54
NO _____ SI___ ¿Cuál? Ejemplos: audífonos, implante coclear, BAHA, Sistema FM
Información familiar
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Sordo ___ Oyente ___
La familia recibe algún subsidio de alguna entidad o institución: SI__ NO___ ¿Cuál?
(Ejemplos: Prosperidad Social, ICBF, Fundaciones, ONG, etc.
Observaciones
Descripción general del estudiante relacionando la fase de caracterización desarrollada en la parte inicial
del documento.
2. Valoración pedagógica
Relacione los resultados obtenidos, así como los aspectos relevantes concernientes a las dimensiones
evaluadas.
56
• .
• .
• .
PLAN DE AJUSTES SEGUIMIENTO
Proceso Final
Entornos de
familia
Ambientes de
aprendizaje
Establecimiento
Educativo
Secretaría de
educación
Tenga presente describir los resultados alcanzados con la familia y demás miembros de la comunidad
educativa que participaron en la elaboración del PIAR.
57
Bibliografía
Decreto 1421. (2017, agosto 29). Por el cual se reglamenta en el marco de la educación
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2eefd9a932cb5a
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58
& Grupo Acoge (Eds.), Educación inclusiva, equidad y derecho a la diferencia:
59
Los ajustes más efectivos incluyen la implementación de la lengua de señas como lengua principal de instrucción y la adaptación del currículo para incluir el español escrito como segunda lengua . También se deben desarrollar programas de formación y cualificación para docentes y la comunidad educativa en general, y establecer materiales didácticos inclusivos . La formación y la capacitación continua de intérpretes y modelos lingüísticos son igualmente esenciales para garantizar interacciones eficaces y el desarrollo educativo óptimo de los estudiantes sordos .
Los ajustes razonables en la formación de estudiantes sordos son fundamentales para crear entornos de aprendizaje inclusivos y deben incluir el uso de la lengua de señas como lengua principal de instrucción . Las instituciones educativas deben liderar estos ajustes en colaboración con agentes educativos, asegurando un equipo docente y de apoyo proficiente en la lengua de señas . Esto también implica transformar la estructura institucional para responder efectivamente a las necesidades lingüísticas y culturales de los estudiantes .
Las instituciones educativas pueden garantizar una educación inclusiva mediante la incorporación de la lengua de señas como lengua de instrucción y el reconocimiento del español escrito como una segunda lengua . Estrategias colaborativas incluyen el desarrollo de programas orientados a la participación de toda la comunidad educativa, como talleres transversales y proyectos que integren a familias y docentes . También requieren establecer ajustes razonables en su dinámica para apoyar a los estudiantes en todos los niveles, desde el aula hasta la estructura institucional .
Las estrategias de evaluación para estudiantes sordos deben incluir actividades cotidianas y contextos significativos que involucren diversas lenguas y discursos, no limitándose a pruebas convencionales que podrían no capturar el verdadero potencial del estudiante . Las evaluaciones deben ser ricas y variadas, permitiendo observar el desempeño en escenarios simbólicos, estéticos, lingüísticos o académicos . Además, se debe utilizar información sobre el desarrollo lingüístico previo del estudiante para plantear niveles de exigencia adecuados .
Los docentes deben considerar los conocimientos previos, el desarrollo lingüístico, y las competencias básicas de los estudiantes sordos. Las características físicas, psicológicas, cognitivas o lingüísticas particulares de cada estudiante también deben ser contempladas . Asimismo, los docentes deben valorar las actitudes y conductas en distintos contextos, ya que estas reflejan intereses personales y permiten ajustar futuros procesos educativos .
Los principales desafíos incluyen la falta de proficiencia en lengua de señas por parte del personal docente y la necesidad de crear materiales didácticos apropiados . Para superarlos, se deben realizar programas de formación y cualificación docente en lengua de señas, procurando la participación activa de modelos lingüísticos y agentes educativos competentes . Además, las instituciones deben tener un enfoque colaborativo en el desarrollo de materiales que sean inclusivos y funcionales para los estudiantes sordos .
Es crucial que el entorno familiar participe en la educación de estudiantes sordos porque el éxito educativo está influenciado por un medio familiar que apoya las interacciones en lengua de señas . Para fomentar esta participación, se pueden implementar talleres de comunicación en LSC dirigidos a las familias, creándose espacios donde se dialogue sobre las particularidades de las personas sordas y la educación inclusiva .
Diseñar actividades problemáticas es fundamental para evaluar si los estudiantes sordos pueden interpretar información, proponer soluciones y justificar sus afirmaciones, usando sus conocimientos y habilidades . Estas actividades deben incluir contextos relevantes, fomentar la interacción entre lenguajes y representar condiciones necesarias para que los estudiantes puedan aplicar sus competencias de manera práctica y demostrable .
La sistematización del proceso de evaluación de entrada es crucial para establecer los puntos de partida en la trayectoria educativa de los estudiantes sordos, identificando sus potencialidades, conocimientos, y experiencias . Este proceso debe proporcionar un perfil de ingreso que guíe la formulación de propósitos educativos y ayude a implementar ajustes razonables necesarios para minimizar condiciones desfavorables .
Los apoyos pedagógicos proporcionan percepciones valiosas que enriquecen el proceso de evaluación al ofrecer diferentes perspectivas sobre el desarrollo del estudiante en sus contextos lingüísticos y socioafectivos . Aunque no son responsables del proceso de evaluación, sus aportes son un insumo más que debe ser considerado por los docentes para realizar una evaluación más completa y ajustada a las necesidades del estudiante .