Tema 14. El sintagma nominal.
La noción de sintagma es un concepto que se ha ido elaborando por las escuelas
lingüísticas, con diferentes enfoques que en este tema vamos a resumir.
Partiremos en nuestro desarrollo precisando el concepto de sintagma, para centrarnos
después en el sustantivo como núcleo del sintagma nominal, en la sustantivación, para a
continuación estudiar la estructura del SN analizando, los determinantes y los
complementos del sintagma.
La creación del término se la debemos al estructuralismo, pero el preestructuralista
Jespersen ya agrupaba palabras en estructuras inferiores a la oración. A este grupo lo
llamaba “juntion”.
Saussure introdujo el término, definiéndolo de un modo amplio y poco operativo, como
toda sucesión de elementos significativos, lo que implicaba que un sintagma podía ser tanto
palabras (re+editar) como oraciones (el perro ladra). Saussure consideraba dos tipos de
relaciones:
Sintagmáticas: las de un elemento con otro/s en la cadena hablada, simultáneamente
presentes. Son relaciones por combinación (m-e-s-a)
Asociativas (hoy paradigmáticas): las de un elemento con otros, mutuamente
sustituibles y excluyentes. Son relaciones por oposición: mesa-misa, notable-sob.
Para la gramática generativa sintagma es un constituyente de la oración: si la oración es la
mayor unidad de análisis sintáctico y la palabra la menor, el sintagma es una estructura
intermedia, resultado de proyectar su núcleo, que siempre es una categoría gramatical. A
su teoría X-barra debemos el actual análisis en árboles sintácticos.
El punto de vista funcional es más clarificador: (César Hernández Alonso: Gramática
funcional del Español) pues a la consideración como constituyente del sintagma aporta su
valor de unidad de función dentro de una estructura de nexos. Este enfoque es el utilizado
por la actual didáctica, que considera sintagma al grupo de una o más palabras con función
sintáctica propia en el enunciado.
Para distinguir qué palabras pertenecen a un sintagma, se utilizan principalmente dos
métodos:
Desplazamiento: cambiamos las palabras de posición dentro del enunciado, y todas
aquellas que deban moverse acompañando al núcleo para que la oración conserve
su sentido pertenecen al mismo sintagma: Hoy llega mi tía * Hoy mi llega tía.
Pronominalización: si el grupo puede sustituirse por un pronombre, forma
constituyente: Juan vio una película, Juan la vio.
En todo sintagma hay una palabra principal, el núcleo, que en SN canónicamente es un
sustantivo, y ciertos modificadores –determinantes y complementos- que básicamente se
estructuran de la siguiente forma:
(Determinante)+ (complemento)+ núcleo+ (complemento), como en La bella chica rubia.
Los constituyentes de estos sintagmas pueden operar recursivamente, sea recursividad
directa (varios complementos o determinantes modifican a un mismo núcleo: El vino tinto
joven) sea recursividad indirecta (un complemento posee modificadores propios: El vino de
la bodega de Laguardia ). Vemos que dentro de un sintagma puede existir otro, del mismo o
diferente tipo< lo que origina a veces situaciones de ambigüedad estructural, como en la
oración María habló a los estudiantes de lingüística donde no se sabe si maría habló a los
estudiantes sobre lingüística, o a los estudiantes de la clase de lingüística.
No es necesario que aparezcan todos los constituyentes que acabamos de ver, basta con que
exista núcleo para que exista el sintagma; y según las características de este núcleo, los
sintagmas pueden ser:
Endocéntricos: uno o más núcleos, con relaciones de coordinación (toca la guitarra y
el piano) subordinación (adjetivo subordinado al núcleo, y suprimible: Escucha
buena música) y aposición (núcleo mas un apósito como adyacente: Pedro, mi viejo
amigo, vino ayer)
Exocéntricos: sin núcleo: habitualmente son sintagmas preposicionales (La vieja
guitarra de Juan.)
Adjuntos: el resto. Son: vocativo (Carlos, te llaman por el móvil) interjección (vaya
con el niño) y expresiones parentéticas o discontinuas sin relación con el
constituyente primario (desde entonces han pasado, qué cosas, diez años)
Según la categoría gramatical del núcleo: nombre, adjetivo, verbo, adverbio<o
construcción que desarrolle sus funciones, formaremos respectivamente SSNN (la casa
roja), SSAdj. (la bella) SSVV(Iban pasando) o SSAdverb (muy lentamente). Respecto a los SS
Prep, la mayoría de la doctrina (salvo Bosque) entiende que la preposición no es núcleo,
sino enlace, porque no aparece sola sino con un término, generalmente nominal o en
función sustantiva (desde ayer, hacia la calle<).
Puesto que el núcleo habitual del SN es el nombre o sustantivo, u otra construcción
sustantivada, analizaremos a continuación esta categoría desde un pv formal, semántico y
funcional.
Formalmente, el N es, una palabra morfológicamente compuesta por un lexema+ un
morfema de género+ un morfema de número, siempre en este orden. Si lleva afijos, irán
junto al lexema (antes los prefijos y después los sufijos: ej. Precursoras: pre-curs-or-a-s.
En español, el sustantivo tiene dos géneros: masculino y femenino, y dos morfemas de
número, el singular y el plural. En la oposición de morfemas femenino, masculino, el
masculino abarca a los dos géneros, y el femenino solo designa a los de su clase. Los
morfemas –o, para género masculino, y –a para femenino, no siempre indican oposición
sexual (puerto, puerta)< Adem{s, algunos nombres de personas son comunes en cuanto al
género (artista, patriota); y otros nombres de animales –los epicenos- designan
indistintamente a macho y hembra (pantera, hormiga) . En ambos casos serán los
determinantes los que indicarán el género.
El neutro es un morfema propio solo de algunos pronombres (ello, esto, eso, aquello) que
no sustituyen a un nombre o SN, sino a un referente complejo, una oración o un contexto
discursivo más amplio.
El número singular se expresa a través del morfema cero (), en oposición al morfema de
plural –s, (-es: si la palabra termina en consonante o vocal tónica.)
Desde un pv semántico, tradicionalmente se indicaba que el sustantivo denota y el adjetivo
connota, predica, que S expresaba la sustancia y el adjetivo la cualidad o relación< pero
muchos S abstractos expresan cualidad (belleza) y muchos adjetivos funcionan como
nombres (colores). También se lo definió como la palabra que designa personas, animales,
cosas e ideas, y en este sentido, se clasifica según lo designado en:
Comunes: seres de la misma especie o clase: ej. Persona. Son comunes aunque solo
tengan un referente (sol- luna)
o Concretos : objeto existe con independencia de elaboración intelectual:
cenicero.
Individuales: una sola cosa. cigarro.
Colectivos: una pluralidad: ejército
o Abstractos: referente solo existen en nuestra mente: altura, multiplicación,
libertad.
Propios: un solo ser distinguiéndolo del resto: Antonio. Suele ir sin det ni
complementos *el Antonio- salvo para especificar, El Antonio del que te hablé, o para
los localismos: Los EEUU.
Animados/ inanimados: según sea lo designado
Contables / no contables: según pueda contarse o medirse lo designado, o no.
Funcionalmente, como ya hemos indicado, el N es núcleo del SN, puesto que SN es
resultado de proyectar la categoría N. Así, la fórmula será: (determinante)+
(complemento)+ núcleo+ (complemento). Como tal núcleo, aporta el significado central del
sintagma y rige las concordancias: Género y número deben coincidir en todos los
constituyentes del SN. ej. Esa seductora sonrisa, porque el núcleo marca la función que el
sintagma, en bloque, lleva a cabo en la oración.
Otra categoría en función de núcleo es la de los pronombres. Los pronombres son
morfemas gramaticales, libres los tónicos y clíticos los átonos, por lo que éstos no pueden
formar solos un SN, necesitan un verbo (podemos decir yo, pero no *me) y solo funcionan
como CD o CI, a diferencia de los tónicos, que pueden funcionar como sujeto, si bien en el
caso de los pronombres personales, solo pueden ser sujeto los siguientes: yo, tu, usted, él,
ella, ello, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, ellos y ellas.
Al connotar caso, los pronombres informan de la función sintáctica que ejercen, pero a
diferencia del S, tienen limitaciones de movilidad: la niña se lo creyó *la se niña lo creyó. E
igual que el nombre propio, no admiten artículo.
Cuando una palabra o construcción no pertenece a la categoría gramatical de nombre, pero
funciona como tal en la oración, se produce la sustantivación. Esta es una traslación
categorial (Tesniere) y opera por procedimientos formales y funcionales:
Formales: anteponiendo un artículo u otro determinante, o añadiendo un morfema
de plural: los porqués, tus síes son noes…. El caso más frecuente es el adjetivo, donde
al anteponerle el artículo neutro lo, funciona como un nombre abstracto: lo imposible.
Y al anteponer otro determinante funciona como nombre concreto, o como
pronombre: El hijo mayor es dulce, el menor es arrogante. De hecho hay adjetivos que
de tanto usarse en función nuclear, se han recategorizado en sustantivos: joven,
viejo…Vemos que el contexto es importante, porque solo en él la palabra adquiere
su significado pleno.
Funcionales: simplemente la estructura adopta función propia de un SN:
o Verbos en infinitivo: querer es poder: sujeto y atributo
o Adverbios: Me preguntaron cuándo, dónde y cómo: objeto directo.
Caso especial es el de las oraciones sustantivadas: la proposición subordinada
sustantiva actúa como un SN: son conmutables por lo y eso, y se clasifican en dos
grupos, según ejerzan funciones de SN en la oración, o funciones dentro de un SN,
como complemento.
o Funciones de SN dentro de la oración
sujeto: no me interesa lo que te digan
CD: le di lo que me pidió
Atributo: El dinero era lo que buscaba
C.Reg: no me acuerdo de lo que me dijiste.
o Funciones de adyacente dentro del SN:
Complemento preposicional del nombre: tengo ganas de decirle una
cosa
Complemento preposicional del adjetivo: fue digno de que le dieran el
oro.
Cuando no existe un nombre o construcción en función de núcleo, la mayor parte de la
doctrina (GG, Amado Alonso, H. Ureña, Lázaro) entiende que el núcleo se elide. GG
apunta que en la estructura superficial está elidido, pero presente en nuestra mente, en la
estructura profunda: ej. El libro que me regalaste y el que tengo yo, son del mismo autor.
Bello, Seco y Blecua, hablan en estos casos de pronominalización. Así, en el ejemplo el de
literatura, consideran al artículo una variante del pronombre indefinido, uno de literatura<
pero choca con el hecho de que los artículos solo tienen competencias especificativas y los
pronombres solo explicativas. La teoría de la elipsis evita nominalizar las formas átonas, y
respeta el principio de endocentricidad, que el núcleo sea un nombre<. Pero no es perfecta,
pues el núcleo no siempre es recuperable: el bueno de la película. Y con todo, puede
defenderse que en los sintagmas la de allí arriba, éste de Madrid hay un determinante en
función de núcleo.
Una vez analizado el núcleo del SN, ampliaremos el análisis al resto de elementos que
componen su estructura: ya hemos comentado que la fórmula es (determinante)+
(complemento)+ núcleo+ (complemento) y que salvo el núcleo, es resto son potestativos.
Pero cuando existen, lo hacen antepuestos al resto de elementos.
Los determinantes son morfemas gramaticales libres, cuya función es contribuir a
interpretar el SN, modificando al nombre o grupo nominal (GN o N´= núcleo+
complementos) . Así, en el SN Los hijos de Juan, el determinante los modifica al GN
formado por el N hijos más el complemento de Juan.
Esta modificación no añade contenido léxico, solo acota, delimita aportando nociones de:
Referencia definida: el periódico lo dice (común en los artículos, por lo que Coseriu
los llama actualizadores)
Cantidad: tengo dos hijos, tengo muchos nietos (se habla entonces de cuantificadores)
Posesión: ese es nuestro che nuevo (para Coseriu, discriminadores)
Situación en el espacio: aquella casa es un museo (discriminadores)
Interrogación: ¿Qué película te gusta más?
Consideramos que solo desempeñan la función de determinante, las categorías
gramaticales de artículo y adjetivo determinativo, siendo artículos los que tradicionalmente
llamábamos artículo determinado: el , la, los, las, y el neutro lo. Dentro de los determinativos
incluimos los demostrativos, los posesivos, cuantificadores, interrogativos y exclamativos.
Los adjetivos calificativos serán considerados complementos y analizados después, porque
no acotan, sino que aportan información adicional.
Su recursividad es limitada: artículos, demostrativos y posesivos son incompatibles entre sí,
aunque los cuantificadores pueden concurrir, con restricciones, con los demás
determinantes: las tres chicas.
De entre ellos el determinante por antonomasia es el artículo, que forma clase cerrada (el, la,
los, las y el neutro lo) anticipa el género y número (anunciando la concordancia que regirá en
el SN) y actualiza de lo inconcreto a lo concreto, lo conocido por emisor y receptor.
Debemos mencionar el problema de un, tradicionalmente considerado un artículo
indeterminado, pero actualmente definido como un adjetivo numeral (un día, dos días), o un
adjetivo indefinido (un día, cierto día) en opinión de Amado Alonso, entre otros.
Estos determinantes indefinidos y numerales, ambos cuantificadores; aportan la noción de
cantidad, pero de forma distinta: los indefinidos aluden a una cantidad imprecisa, el
nombre se enfoca de modo subjetivo., y los hay de tres tipos:
Gradativos: todo, demasiado, mucho, tanto, cuanto, poco
Existenciales: algún, alguno, uno, otro, ningún.
Distributivos: cada, sendos.
Los numerales delimitan la cantidad exacta, y consideramos solo a los cardinales (números:
ocho, nueve..) porque cuando son ordinales (el octavo) o actúan como tal (el tema ocho) no
son determinantes, sino complementos.
Centrándonos en estos complementos o adyacentes, diremos que su principal función es
ampliar la connotación del núcleo, sin restringirla como los determinantes, aportando
información adicional. La proyección sintáctica inmediata del nombre es núcleo +
complemento, por ello los complementos modifican al nombre, o como mucho al GN, pero
no al SN, porque están dentro de él. En consecuencia, las construcciones que afectan a todo
el SN, porque son externas a él, no serán considerados complementos, como las
aposiciones entre comas ¿? (Juan, profesor de lengua, imparte clases en la universidad) o las
proposiciones subordinadas adjetivas especificativas. ¿? Los profesores que llegaron tarde no
han entrado.
El complemento o adyacente más común y sencillo es el adjetivo calificativo. El adjetivo es
la palabra que connota un sustantivo, expresando sus cualidades, sobre todo los valorativos
(alto, simpática) o estados ( soltero, sano, templado), actitudes (creador, pasivo) u origen, como
los patronímicos (riojano). Si va precedido de artículo, se sustantiva, cambiando el
significado: el planchado (acción de planchar) o lo planchado (conjunto de objetos planchados). Si
va antepuesto o pospuesto, también puede cambiar este significado, o cuando menos, el
matiz, pues no es lo mismo: hombre pobre que pobre hombre. La diferencia esencial con el
sustantivo es la gradación: el sustantivo no puede graduarse, si lo hace, actúa como
adjetivo: eres muy niña.
La estructura básica formal del adjetivo es: lexema+ morfema de grado (a veces)+morfema
de género + morfema de número: ej. Dulcísimos. El morfema de género no aparece en
adjetivos que tienen la misma forma para el femenino y masculino: verde, triste, alegre,
libre<
La concordancia exige proximidad entre el adjetivo, que asigna rasgos, y el nombre, que los
recibe. De este modo los adjetivos aparecen antes que los sintagmas preposicionales: las
doctrinas racionalistas de la EM/ *las doctrinas de la EM racionalistas. En el mismo sentido,
para evitar en lo posible ambigüedad, el sintagma que aparece junto al núcleo del SN se
considera obligadamente referido a él, y el que le sigue, podrá ir referido al núcleo o al
sintagma de su izquierda. Así, no se dice lo mismo en los sintagmas la amiga alemana de tu
tía/ la amiga de tu tía alemana.
El adjetivo es el complemento más habitual, pero también puede actuar como adyacente
por adjetivación; toda categoría gramatical, sintagma o proposición subordinada que
modifica al núcleo nominal. Así, pueden funcionar como adyacentes:
El adjetivo calificativo,(niña guapa)
El sustantivo en aposición (reina madre)
El sintagma preposicional (vino con gaseosa).
La proposición subordinada adjetiva o de relativo: La vecina, que escuchaba tras la
pared. Recordemos que el relativo es un pronombre que repite el antecedente, salvo
en el caso de cuyo, que es un determinantes, un adjetivo determinativo posesivo: El
niño, cuyo perro se murió <. Suele colocarse tras los otros complementos, para evitar
ambigüedad estructural: los profesores de la facultad, que han firmado el
comunicado, van a la huelga / los profesores, que han firmado el comunicado, de la
facultad, van a la huelga.
o Cabe que la proposición subordinada adjetiva de relativo esté sustantivada:
los que llegaron, donde prescindimos con una elipsis del antecedente, y
sustantivamos que de modo que el SN es los que, siendo los el determinante y
que el núcleo.
La proposición subordinada sustantiva precedida de preposición (Tengo miedo de
perder el manuscrito).
El sintagma preposicional canónicamente funciona como complemento del SN, cuando el
léxico no dispone de adjetivo para expresar la cualidad de ese nombre: *mesa maderera, mesa
de madera. Dentro de este sintagma, la preposición no es núcleo, sino enlace, y el resto de la
construcción, término; que a su vez puede ser un SN, S.Adjetival<por la ya analizada
recursividad de los sintagmas.
Conviene no olvidar una estructura que no actúa como complemento en el SN, pero sí
funciona como un adjetivo: la proposición de participio concordado o concertado: Andrés,
asustado por sus amigos, se fue a su casa. La proposición subordinada de participio
concordado, actúa como complemento del nombre propio. Dentro de ella, asustado es el
núcleo, y por el terrorista, complemento agente.
Vista la estructura del SN, mencionaremos, por último, sus funciones; distinguiendo las
funciones del SN en la oración, fuera de la oración, y las funciones del sustantivo dentro de
otro Sintagma. Las primeras son las funciones oracionales, las clásicas funciones sintácticas
de:
Sujeto: Juan existe
CD: Juan pinta cuadros
CI: Juan envía una carta a Pedro
C. Agente: el edificio fue construido por Ceballos.
C. Predicativo: Don Quijote nombró a Sancho gobernador de Ínsula
CCL: Me caí en la cuneta
CCT: Me levanté un instante
C. Regido o Suplemento: Se enamoró de Juan
Atributo: Juan es profesor.
Trascendiendo a la oración, y de un modo textual y no sintáctico actúan en función
extraoracional construcciones como el vocativo, que juega un papel apelativo y puede
aparecer en cualquier lugar, siempre separado del resto por una inflexión en la entonación
o por comas: Carlos, te llaman por el móvil.
Sin embargo, cuando el SN simplemente complementa a otro sintagma, desempeña
funciones de adjunto, como en las siguientes construcciones:
Aposición: Juan, profesor de lengua, imparte clases en la universidad
C. nombre: mesa de papel
C. adjetivo: digno de ejemplo
C. adverbio: temprano para la cena.
CONCLUSIÓN: la NGLE denomina a los sintagmas, grupos sintácticos o frases. Considera
como la GG, a los grupos nominales, una expansión de la cat. gram nombre, y adopta un
enfoque funcional, puesto que la función es lo que define la esencia del sintagma. Bla bla
Hablar de que por influencia de la semiótica, el concepto sintagma se extrapola al arte,
sobre todo al lenguaje audiovisual, por oposición al paradigma, y asemejándolo a una
imagen, a una escena, a un movimiento con cierta función dentro de una obra musical<..