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LOGOTERAPIA

La Logoterapia se centra en ayudar a los pacientes a encontrar sentido y propósito en su vida, a diferencia del psicoanálisis que se enfoca en los impulsos e instintos. La Logoterapia cree que los seres humanos tienen una voluntad de sentido innata y que el sufrimiento no siempre es patológico. El papel del terapeuta es guiar al paciente a través de las crisis existenciales para que puedan descubrir el sentido y valores en sus vidas.
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LOGOTERAPIA

La Logoterapia se centra en ayudar a los pacientes a encontrar sentido y propósito en su vida, a diferencia del psicoanálisis que se enfoca en los impulsos e instintos. La Logoterapia cree que los seres humanos tienen una voluntad de sentido innata y que el sufrimiento no siempre es patológico. El papel del terapeuta es guiar al paciente a través de las crisis existenciales para que puedan descubrir el sentido y valores en sus vidas.
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Conceptos básicos de Logoterapia

Víktor Frankl

¿Cómo es la Logoterapia comparada con el psicoanálisis?

La logoterapia es un método menos introspectivo y menos retrospectivo. Mira más bien hacia el
futuro, es decir, al sentido y los valores que el paciente quiere realizar en el futuro. Es una
psicoterapia centrada en el sentido.

Al aplicar la Logoterapia, el paciente se enfrenta con el sentido de su propia vida, y a continuación


debe confrontar su conducta con ese sentido de la vida.

El neurótico pretende escaparse o no enfrentarse con su tarea concreta en la vida; y el volverle


consciente de ese su sentido de la vida puede ejercer una ayuda fundamental para superar su
neurosis.

¿Por qué empleo el término logoterapia para designar su teoría?

Logos es una palabra griega que equivale a sentido, significado o propósito. La logoterapia se
centra en el sentido de la existencia humana y en la búsqueda de ese sentido por parte del
hombre. De acuerdo con ella, la primera fuerza motivante del hombre es la lucha por encontrarle
un sentido a su propia vida. Por eso alude constantemente a la voluntad de sentido, en contraste
con el principio del placer que rige el psicoanálisis freudiano y, en contraste, también con la
voluntad de poder, enfatizada por la psicología de Adler.

¿A qué se refiere con voluntad de sentido?

La búsqueda por parte del hombre del sentido de su vida constituye una fuerza primaria y no
una racionalización secundaria de sus impulsos instintivos. Este sentido es único y especifico, en
cuanto es uno mismo y uno solo quien ha de encontrarlo; únicamente así el hombre alcanza un fin
que satisfaga su propia voluntad de sentido.

¿A qué se refiere el autor cuando dice que “nosotros no inventamos el sentido de nuestra vida,
nosotros lo descubrimos?

Hay que estar en guardia contra la tendencia a calificar los principios morales como una simple
expresión del hombre. Pues logos o sentido no es solo algo que nace de la propia existencia, sino
que se presenta frente a esa misma existencia. Si ese sentido que espera ser consumado por el
hombre no fuese otra cosa que la expresión de sí mismo, o nada más que la proyección de un
espejismo, perdería de inmediato su carácter de exigencia y desafío; resultaría ineficaz para
motivar o responsabilizar al hombre.
¿Qué opina el autor del denominado impulso moral?

Los principios morales no impulsan al hombre, no le empujan, más bien tiran de él. Si afirmo que
el hombre se ve arrastrado por los principios morales, eso implica que apelo a su voluntad: a la
libertad del hombre para elegir entre aceptar o rechazar una oportunidad que la vida le plantea.

En el hombre no cabe hablar de eso que se acostumbra denominar impulso moral o impulso
religioso, interpretándolo funcionalmente igual a cuando se afirma que el hombre se encuentra
determinado por sus instintos básicos. Nunca el hombre se siente impulsado a responder con una
pre-establecida conducta moral; en cada ocasión concreta decide actuar de una forma
determinada. Y, además, el hombre no actúa para satisfacer su impulso moral, y silenciar así los
reproches de su conciencia; lo hace por conquistar un objetivo o una meta con la que se identifica,
por una persona que ama o por la gloria de dios.

¿Qué es la frustración existencial?

El hombre es capaz de malograr su voluntad de sentido, en cuyo caso la logoterapia habla de


frustración existencial. El término existencial admite 3 significados distintos:

 Para referirse a la existencia misma, esto es, al modo de ser específicamente humano.
 El sentido de la existencia.
 El afán por encontrarle un sentido concreto a la existencia personal, es decir, la voluntad
de sentido.

La frustración existencial también puede cursar como neurosis. Para este tipo de neurosis, la
logoterapia ha empleado el término neurosis noogenas, por oposición a la neurosis en el sentido
estricto de la palabra: la neurosis psicógena. El origen de la neurosis noogenas proviene de la
dimensión noologica (del griego noos, que significa mente), y no brotan directamente de lo
psicológico de la existencia humana. Este término logoterapéutico denota elementos que anidan
en el núcleo espiritual de la personalidad humana. En el léxico de la logoterapia el término
espiritual se encuentra ajeno a cualquier connotación religiosa: describe y define
(antropológicamente) la dimensión específicamente humana.

¿Cómo surgen las neurosis noogenas?

No surgen por conflictos entre impulsos e instintos, sino más bien de problemas existenciales
(espirituales). Entre ellos, la frustración de la voluntad de sentido suele jugar un papel primordial.

La terapia apropiada para dichas neurosis no es la psicoterapia tradicional, sino la logoterapia.

¿A qué se refiere el autor cuando dice que “no todos los conflictos son necesariamente neuróticos?

A veces es normal y saludable cierta dosis de conflictividad. De la misma forma, el sufrimiento no


es siempre un fenómeno patológico; más que interpretarlo en términos de síntoma neurótico, el
sufrimiento puede muy bien constituir un logro humano, especialmente cuando nace de la
frustración existencial. Niega tajantemente que la búsqueda de un sentido para la propia
existencia, o la duda de si realmente existe un sentido, proceda de una enfermedad o sea el
resultado de una enfermedad. La frustración existencial no es en sí misma ni patológica ni
patogénica. La preocupación, o la desesperación, por encontrarle a la vida un sentido valioso es
una angustia espiritual, pero en modo alguno representa una enfermedad.

El terapeuta deberá guiar a ese paciente a través de su crisis existencial, una crisis que
seguramente generara ocasiones de desarrollo y crecimiento interior.

¿En qué consiste la tarea logoterapéutica?

La logoterapia entiende que su cometido consiste en ayudar al paciente a encontrar el sentido


de su vida; por lo tanto, procede de un modo analítico al activar en la conciencia de la persona el
logos oculto de su existencia. En este aspecto, la logoterapia se parece al psicoanálisis. Ahora
bien, los intentos de la logoterapia por recuperar los contenidos de la conciencia no se reducen a
los hechos instintivos –que conforman el inconsciente del individuo-, sino que también le fuerzan
a avisar las realidades espirituales que inciden en la vida, como el potencial sentido de la vida o la
voluntad de sentido. No obstante, cualquier análisis, aunque rehúse admitir la dimensión
noologica de su praxis terapéutica, intenta que el paciente cobre fuerte conciencia de lo que
realmente anhela en lo más profundo de su ser. La logoterapia se diferencia del psicoanálisis
porque concibe al hombre como un ser cuyos intereses primordiales se inscriben en la órbita de
asumir un sentido a la existencia y realizar un conjunto de valores, y no en la mera gratificación y
satisfacción de sus impulsos e instintos, o en el mero ajuste del conflicto interior generado por las
existencias del ello, del yo y del superyó, o en las luchas de adaptación y ajuste al entorno
circundante y a la sociedad.

¿A qué se refiere el autor cuando dice que la tensión es un requisito de la salud?

La búsqueda humana de sentido y de valores puede nacer de una tensión interior y no de un


equilibrio interno. Ahora bien, precisamente esa tensión es un requisito indispensable de salud
mental.

La salud psíquica precisa un cierto grado de tensión interior, la tensión existente entre lo que
uno ha logrado y lo que le queda por conseguir, o la distancia entre lo que uno es y lo que
debería llegar a ser. Una tensión de esta naturaleza es inherente al ser humano y, por
consiguiente, indispensable para su bienestar psíquico. En consecuencia, convendría no
acobardarse y situar al hombre frente al sentido de su existencia. Únicamente así despertara el
estado de latencia de su voluntad de sentido. Se considera una concepción errónea y peligrosa
para la psicohigiene dar por supuesto que el hombre precisa ante todo equilibrio interior
(homeostasis) El hombre no necesita realmente vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por
una meta o una misión que le merezca la pena. Hay que relegar la homeostasis y situar en primer
lugar la noodinamica.
Si los terapeutas procuran fortalecer la salud mental de sus pacientes, no deben tener miedo a
aumentar la tensión interior, si con ello les conducen a reorientar o encontrar el sentido de sus
vidas.

¿Qué es la noodinamica?

La dinámica espiritual dentro de un campo de tensión bipolar, en el cual un polo representa el


sentido a consumar, y el otro polo corresponde al hombre que debe cumplirlo.

¿Qué quiere decir la frase “El que tiene un porque para vivir puede soportar casi cualquier como”?

Los campos de concentración nazis dan fe de que los prisioneros más aptos para la supervivencia
resultaron ser aquellos a quienes esperaba alguna persona o les apremiaba la responsabilidad de
acabar una tarea o cumplir una misión.

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