Rollo May
Capítulo 3 Introducción clínica a la fenomenología psiquiátrica y
al análisis existencial
¿Qué es la fenomenología?
La fenomenología de Husserl es fundamentalmente un principio metodológico, destinado a
proporcionar una base firme para la fundación de una nueva psicología y de una filosofía
universal. A vista de un fenómeno (sea un objeto externo o un estado mental), el
fenomenólogo lo aborda con absoluta imparcialidad, observándolo tal como se manifiesta y
solo como se manifiesta. Esta observación se realiza mediante una operación mental que
Husserl llamo la EPOCHE, o reducción psicológico-fenomenológica. El observador pone el
mundo entre paréntesis, es decir, excluye de su mente no solo cualquier juicio de valor sobre
el fenómeno en cuestión, sino también cualquier afirmación relativa a sus causas o a su
trasfondo; incluso se esfuerza por suprimir la distinción entre objeto y sujeto y cualquier
afirmación sobre la existencia del objeto y del sujeto que lo observa. Con este método la
observación adquiere gran relieve: los elementos menos aparentes de los fenómenos se
manifiestan con creciente riqueza y variedad, con mas finos matices de claridad y oscuridad y
eventualmente pueden aparecer ciertas estructuras de los fenómenos que antes pasaban
desapercibidas.
El principio de Husserl es la contemplación imparcial de los fenómenos, prescindiendo de
cualquier consideración intelectual.
Husserl y sus discípulos se dedicaban a describir con la máxima exactitud los estados de
conciencia en sus formas mas puras, tal como las experimentaba el sujeto, no tiene nada de
extraño que estas investigaciones atrajeran la atención de los psicopatologos que andaban a la
búsqueda de nuevos métodos.
El fenomenólogo presta especial atención a su propio estado de conciencia frente al paciente.
Sin embargo, en lo que más pone énfasis la fenomenología psiquiátrica es la investigación de
los estados de conciencia subjetivos del paciente.
¿Cuáles son los 3 métodos utilizados para investigar los estados de conciencia de los pacientes?
● Fenomenología descriptiva: Se basa enteramente en la descripción que hace el
paciente de sus experiencias subjetivas.
● Método genético-estructural: Presupone una unidad fundamental en el estado de
conciencia de un individuo e intenta encontrar el denominador común, es decir, el
factor genético, con cuya ayuda puede entenderse y reconstruirse el resto.
● Análisis categorial: Se adopta un sistema de coordenadas fenomenológicas: las mas
importantes son el tiempo, el espacio, la causalidad y la materialidad. El investigador
analiza como experimenta el paciente cada una de ellas, con el fin de trazar sobre esa
base una reconstrucción perfecta y detallada de su mundo interior experimental.
¿Qué es la fenomenología descriptiva?
Es una descripción cuidadosa y exacta de las experiencias subjetivas de los enfermos
mentales, en un esfuerzo por empatizar lo más íntimamente posible con esas experiencias. El
psiquiatra se concentra con su mayor interés y su máxima atención en la experiencia subjetiva
del paciente y se esfuerza por comprender su estado de conciencia con el fin de establecer
contacto con él, a ser posible.
Sin embargo, es dudoso que la fenomenología descriptiva pueda proporcionar un
conocimiento pleno de las experiencias subjetivas del paciente. Son muy pocos los enfermos
capaces de recordar lo que experimentaron subjetivamente y no es seguro que puedan
encontrar las palabras para expresar sus experiencias. Por eso se introdujo una fase ulterior de
la investigación fenomenológica: la investigación de la estructura de los estados de conciencia
usando los métodos del análisis estructural y del análisis categorial. Así la fenomenología
descriptiva marco el primer paso hacia una investigación mas profunda.
¿Qué es la fenomenología genético estructural?
La observación fenomenológica no se contenta con proporcionar al observador un arsenal de
datos, sino que puede conducirle también a reconocer sus mutuas conexiones e
interrelaciones. Hasta puede suceder que en el contenido total de los datos de la conciencia
salte espontáneamente a la vista del observador cierta estructura o molde general; y entonces
el fenomenólogo intentara describirla y definirla. Al hacerlo así realiza lo que se denominó
análisis estructural o consideración constructivo-genética.
Se propone en el análisis estructural describir el trastorno generador, del cual se pueda
deducir todo el contenido de la conciencia y los síntomas del paciente. Por ejemplo, en
investigaciones sobre los enfermos melancólicos se encontró el mismo síntoma básico: el
tiempo no se siente ya como una energía propulsiva. La consecuencia es un reflujo de la
corriente del tiempo, comparable a lo que ocurre a la corriente de un rio cuando se construye
una presa. Por consiguiente, se percibe el futuro como bloqueado y la atención del enfermo se
dirige hacia el pasado, mientras que el presente se siente como un estado de estancamiento.
Pueden deducirse muchos otros síntomas de este trastorno básico en la experiencia del
tiempo.
¿Qué es la fenomenología categorial?
El fenomenólogo intenta reconstruir el mundo interior de sus pacientes sobre el análisis de
su manera de experimentar el tiempo, el espacio, la causalidad, la materialidad y otras
categorías. Se consideran como categorías básicas de las experiencias interiores el tiempo o
temporalidad y el espacio o espacialidad.
● Temporalidad: En la práctica psiquiátrica corriente el estudio del tiempo se limita a
comprobar si el paciente padece o no padece desorientación respecto al tiempo, y si
sus operaciones mentales siguen un ritmo acelerado o retardado. Tal vez el psicólogo
clínico llegue a medir también la velocidad de las reacciones del paciente y
ocasionalmente su apreciación sobre la duración del tiempo. En cambio, en la
investigación fenomenológica, la temporalidad se convierte en una coordenada
fundamental a la que se concede la máxima importancia.
¿Qué es el tiempo? En términos de sentido común y de la experiencia diaria, el tiempo es solo
una forma de un concepto mas amplio, temporalidad. Existen diferencias notables en
la forma en que los individuos tratan el tiempo y están directamente relacionadas
con las formas de experimentar el tiempo subjetivamente.
La investigación fenomenológica aborda el tiempo experimentado, el tiempo subjetivo de la
experiencia personal interior. ¿Cuál es la experiencia subjetiva del tiempo mas
inmediata? La del fluir de la vida, experimentada como una energía viviente
espontanea. Este fluir es continuo; existe por derecho propio, es decir,
independientemente de la serie de sucesos que puedan desarrollarse
simultáneamente. La investigación fenomenológica demostró que la experiencia
principal y mas inquietante en los casos depresivos es la detención de la corriente del
tiempo.
Se siente correr el tiempo con cierta velocidad. La sensación de velocidad del tiempo es un
factor especifico que sigue una curva fluctuante a lo largo de la vida. Se modifica en
muchas circunstancias. Uno de los principales síntomas de la depresión, desde el
punto de vista fenomenológico, es la experiencia subjetiva de que el tiempo fluye
desesperadamente despacio, de que se estanca y hasta que se detiene. La experiencia
contraria, es decir, la aceleración del tiempo es corriente en las manías.
El flujo del tiempo se estructura automáticamente en una sucesión irreversible: pasado,
presente y futuro; cada tiempo de estos se experimenta de una forma totalmente
diferente. El presente es el ahora perenne; el pasado lo que nos deja, aunque queda
mas o menos al alcance de la memoria; el futuro es el punto hacia donde nos dirigimos
y está más o menos abierto a la previsión y a la planificación. Esta experiencia
subjetiva de la estructuración automática del tiempo se encuentra profundamente
distorsionada en mayor o menor grado en muchas condiciones mentales.
El individuo normal experimenta el presente como la conciencia de su propia actividad y de su
impulso interior a actuar. Se llama a esto presentificacion, es decir, el acto de captar
de un golpe cierto campo de percepción fenoménica y cierto estado mental y de
ponerlos en relación de continuidad con la experiencia del pasado y la expectación del
futuro.
Para el individuo normal, el futuro se presenta abierto, pues, aunque es incierto fuera de la
certeza de la muerte, cuya fecha es también incierta, queda abierto amplio campo a la
expectación y a la planificación dentro de ciertos limites razonables. En otras palabras,
constantemente proyectamos sobre el futuro en plan de tanteo unos planes mas o
menos precisos. Esta facultad puede deformarse profundamente en ciertas
condiciones mentales.
El pasado lo experimentamos como algo que dejamos atrás, como algo que, aunque ya no
existe, sigue siendo para nosotros una realidad viva con varias cualidades especiales
que podríamos describir como: accesibilidad, valor y mutabilidad. Se advierten
diferencias individuales impresionantes en las diversas formas en que se experimentan
estas cualidades. Respecto a la accesibilidad, la memoria resulta siempre incompleta e
imperfecta y se advierten diferencias individuales importantes. El valor del pasado hay
quien lo experimenta como una carga que le oprime o acaso le avergüenza y quien
siente en el un precioso trampolín hacia el futuro. En cuanto a la mutabilidad del
pasado, nuestra experiencia común nos da que esa algo cerrado, que no puede
cambiar. Por supuesto, puede contener recuerdos olvidados o enterrados cuyo
desenterramiento puede ser tan impresionante como pudiera serlo cualquier suceso
nuevo o inesperado. Sin embargo, en algunos pacientes, el pasado es sumamente
mudable.
En el individuo normal el pasado, el presente y el futuro, aunque cada uno aisladamente se
experimenta de manera distinta, todos constituyen globalmente una unidad
estructurada.
Lo que llamamos sentido de la vida no puede comprenderse independientemente del
sentimiento subjetivo del tiempo experimentado. Las deformaciones en la sensación
del tiempo repercuten necesariamente en las deformaciones del sentido de la vida.
Normalmente miramos al futuro no solo por si mismo, sino también para compensar y
corregir el pasado y el presente. Contamos con el futuro para pagar nuestras deudas,
para triunfar en la vida, para gozar de la existencia, etc. En cuanto el futuro se vacía de
su contenido, la vida se convierte en un perpetuo juego de ruleta y entonces se tiene
en cuenta la ventaja del minuto presente; cuando el futuro aparece inaccesible o
bloqueado, la esperanza desaparece inevitablemente y la vida pierde todo sentido.
La perspectiva del futuro y del pasado abarca la longitud del tiempo que cae bajo nuestra
plena conciencia. Se han distinguido dos tipos de individuos: el prospectivo y el
retrospectivo. El primero mira hacia adelante, al futuro; el segundo se apoya en el
pasado. No se debe pasar por alto el hecho de que existen diferentes modos de mirar
al pasado y al futuro.
A su vez, sentimos que el tiempo corre no solo para nosotros, sino también para el resto del
mundo. Nuestro tiempo personal debe incorporarse al tiempo social, histórico y
cósmico.
● Espacialidad: En la práctica psiquiátrica corriente el interés por el espacio se limita a
determinar si el paciente esta desorientado en el espacio o si presenta algunos
síntomas muy perceptibles, como la micropsia (trastorno de la visión que consiste en
percibir los objetos con un tamaño menor que el real). En la psiquiatría
fenomenológica es tan fundamental la investigación sobre la espacialidad y debe
hacerse tan a fondo como la de la temporalidad.
En el sentido común y en la vida diaria el espacio es solo una forma de un concepto mas
amplio, la espacialidad.
En la investigación clínica de la espacialidad debemos empezar por registrar la actitud mas
obvia del individuo con relación al espacio. Evidentemente los pacientes afectados de
agorafobia o claustrofobia deben tener una experiencia subjetiva espacial muy
perturbada, pero hay otras maneras de abordar el espacio. Uno se esfuerza por
explorarlo o conquistarlo, otro por conservarlo y defenderlo, aquel por organizarlo y
utilizarlo, este por delinearlo y medirlo. Unos tienden a la expansión, otros a
estrecharse. Unos echan raíces en un lugar, otros se deciden a trotar mundos. Pero
este es solo un paso preliminar hacia la investigación propiamente fenomenológica de
las experiencias espaciales. Un individuo puede experimentar la espacialidad de muy
diferentes modos en condiciones normales y anormales. Existen diversas modalidades
de experiencias espaciales.
Una de ellas es el espacio orientado. Es la forma de espacialidad que experimentamos mas
comúnmente. Presenta un eje vertical con su parte alta y su parte baja; un plano
extenso, horizontal, donde hay delante y detrás, derecha e izquierda; todo bien
diferenciado. Tiene sus limites y su contenido; esta marcado como un mapa por
objetos (con su interior y su exterior), por distancias, direcciones; caminos y límites.
Una de las características mas importantes es que posee su centro de referencia, que
es a su vez móvil: el cuerpo. El cuerpo humano es el que condiciona nuestra
experiencia del espacio. Gracias a la variedad de órganos sensoriales podemos
distinguir el espacio cercano y el espacio remoto. La construcción de nuestro espacio
orientado es el resultado de la coordinación de varios campos de percepción y de
nuestra movilidad espacial. Los psicólogos y fenomenólogos han dedicado gran
esfuerzo a la investigación de los varios tipos de espacio, tal como los ofrecen por
separado cada una de nuestras funciones sensoriales.
Esta estructura espacial es compleja y varia mucho de un individuo a otro. El análisis
fenomenológico del espacio orientado debe examinar sus elementos integrantes,
entre los que figuran las fronteras, los límites, la distancia, la dirección y el eje vertical.
El eje vertical es el eje fundamental de la existencia humana, con el que están
relacionadas nuestras mas vitales experiencias. La vida se siente como un movimiento
constante ascendente o descendente.
Otra modalidad es el espacio sintónico. Es la experiencia espacial determinada por el tono o
elevación emocional de los propios sentimientos. Al mismo tiempo que
experimentamos el espacio orientado, experimentamos también una cualidad especial
del espacio a tono con nuestro estado de espíritu. La altura o tono de nuestro espacio
interior orientado puede ser de plenitud o de vaciedad: podemos sentirlo
expandiéndose o encogiéndose. El espacio exterior orientado puede tener resonancias
huecas o armónicos ricos, expresivos, fisionómicos.
Causalidad: Dentro de la experiencia del hombre normal y civilizado, el mundo de la
causalidad se lo reparten tres principios: determinismo, causalidad e intencionalidad
(con que significamos tanto la finalidad biológica como la intención humana libre y
consciente). Sabemos, por ejemplo, que el determinismo predomina en las
experiencias subjetivas de los melancólicos y el azar en las de los maniacos.
Materialidad: Refiere al análisis fenomenológico de la sustancia del mismo mundo tal como
se manifiesta en sus cualidades físicas: consistencia -fluido, blando, viscoso-; tensión,
resistencia, pesadez y sus contrarios; frio y calor, luz y color, etc. Además, el análisis
fenomenológico debe estudiar la distribución y predominio relativo de los cuatro
elementos en los mundos subjetivos del paciente. La investigación puede hacerse
extensiva también al reino animal y vegetal.
¿Cuál es la finalidad de la investigación fenomenológica psiquiátrica?
Cualquiera que sea el método que se use en el análisis fenomenológico, su finalidad es la
misma: la reconstrucción del mundo interior experimental del sujeto. Cada individuo
tiene su propia manera de experimentar la temporalidad, la espacialidad, la
causalidad, la materialidad, pero cada una de esas coordinadas debe entenderse en
relación con las demás y con todo el mundo interior del paciente. Resulta no menos
interesante considerar la importancia relativa de las coordenadas fenomenológicas
entre sí.
¿Qué es la filosofía existencialista?
El existencialismo es la corriente filosófica de pensamiento que toma como principal centro de
interés y consideración la experiencia mas inmediata del hombre, su propia existencia.
El pensamiento existencialista existió implícitamente desde tiempo inmemorial en
muchas religiones y sistemas filosóficos. Kierkegaard fue el primero que formulo
explícitamente sus principios básicos. En nuestra época estos conceptos han sido
elaborados por Jaspers, Heidegger, Sartre, etc. Quien mas influyo en la psiquiatría fue
Heidegger.
En el pensamiento de Heidegger se pueden distinguir 3 fuentes principales:
● El punto de partida fue el antiguo problema entre la esencia y la existencia. La
filosofía de este autor se basa en el contraste entre la existencia característica de las
cosas y de los seres humanos (Dasein). Esta palabra designa el modo de existencia
particular de los seres humanos. Así su filosofía es un análisis de la estructura del
DASEIN.
● Ya Kierkegaard había esbozado algunos de los rasgos principales de la estructura de la
existencia humana. El hombre será lo que el mismo se haga, se construye a si mismo
mediante sus decisiones, pues posee libertad para hacer elecciones vitales, sobre todo
la libertad para escoger entre las modalidades auténticas e inauténticas de existencia.
La existencia inauténtica es la modalidad del hombre que vive bajo la tiranía de la
colectividad anónima. La autentica es la modalidad en que el hombre asume la
responsabilidad de su propia existencia. Para pasar de la existencia inauténtica a la
autentica tiene que sufrir el hombre la prueba de la desesperación y de la ansiedad
existencial.
● Heidegger fue discípulo de Husserl, de quien tomo los principios de la fenomenología.
La filosofía de Heidegger es fundamentalmente una fenomenología del ser humano,
del Dasein.
Este sistema filosófico influyo en la psiquiatría de 2 formas:
● Estimulando el desarrollo de una psicoterapia existencialista.
● Inspirando la elaboración de un nuevo sistema psiquiátrico, el análisis existencial.
¿Qué es la psicoterapia existencialista?
Es la aplicación de ciertos conceptos existencialistas a la psicoterapia, sin tomar en cuenta la
fenomenología ni el psicoanálisis. No hay ningún método standard de psicoterapia
existencialista, pero hay 2 conceptos dignos de especial mención:
● Neurosis existencial: Es una enfermedad producida no tanto por traumas reprimidos,
por un ego débil, o por tensión vital, sino porque el individuo no acierta a ver el
significado de la vida, con lo que vive una modalidad de existencia inauténtica. Para el
el problema reside en hallar sentido a la vida y asimilar una modalidad de auténtica
existencia.
● Encuentro: En vez del uso de la transferencia psicoanalítica prefiere emplear otra
experiencia interpersonal, el encuentro. En este se revela algo totalmente nuevo, se
abren nuevos horizontes, se revisa la concepción que tiene uno del mundo, y en
ocasiones se reestructura toda la personalidad. Lejos de ser la reviviscencia de una
antigua relación interpersonal, el encuentro halla su secreto precisamente en la
novedad.
¿Qué es el análisis existencial?
Fue creado por Binswanger y representa una síntesis de psicoanálisis, fenomenología y
conceptos existencialistas modificados por nuevas intuiciones originales. Es una
reconstrucción del mundo interior experimental de los pacientes psiquiátricos con la ayuda
de una armazón conceptual inspirada en los estudios de Heidegger sobre la estructura de la
existencia humana.
También influyo en el libro de Martin Buber “yo y tu”. Donde se describe como el pronombre
yo tiene dos sentidos diferentes, según se pronuncie en función de tu o de él. En la esfera yo-
tu, el yo expresa todo su ser y espera reciprocidad; es la esfera del encuentro, de las relaciones
humanas primarias y del espíritu. En la esfera del yo-el, el yo expresa solo parte de su ser; es la
esfera de las relaciones utilitarias. Binswanger desarrollo esas ideas con sus descripciones de
los modos de existencia dual y plural, a los que añadió el modo singular y el anónimo.
Existen diferencias entre la fenomenología y el análisis existencial:
● El análisis existencial no se limita a investigar los estados de conciencia, sino que toma
en cuenta toda la estructura de la existencia del individuo.
● Mientras que la fenomenología insistía sobre la unidad del mundo interior
experimental del paciente, el análisis existencial acentúa la idea de que un individuo
puede vivir en dos o mas mundos, a veces opuestos.
● La fenomenología solo tiene en cuenta los mundos subjetivos inmediatos de la
experiencia. El análisis existencial se esfuerza por reconstruir el desarrollo y
transformación del mundo del individuo. El estudio implica una investigación
biográfica.
En sus primeros estudios organizo sus descripciones en torno a la distinción entre el UNWELT,
MITWELT Y EIGENWELT de sus pacientes. Mas tarde polarizo sus análisis en torno a un cuadro
referencial más amplio: la distinción de los modos existenciales.
El modo existencial es la dimensión del ser humano (Dasein) con relación a sus semejantes
(MITWELT). En contraposición a la psicología clásica que supone la continuidad y la
homogeneidad en el sujeto, el análisis existencial tiene en cuenta el hecho de que el yo varia
conforme a las varias formas -dual, plural, singular- y a los modos existenciales anónimos.
El modo existencial dual corresponde en líneas generales al concepto de intimidad y es una
extensión de las ideas de Buber sobre la relación yo-tu. Existe una variedad de modos duales,
como las relaciones madre-hijo, hermano-hermana, amante-amada, e incluso creyente-dios.
El modo plural corresponde al sector de las relaciones formales, de la competición y de la
lucha. Aquí la intimidad entre el yo y el tu cede el puesto a la coexistencia entre el uno y el otro
o a una lucha entre los 2.
El modo singular comprende las relaciones del hombre consigo mismo (incluso con su cuerpo).
El modo anónimo es el modo de vivir y actuar individualmente dentro de una colectividad
anónima.
¿Cuáles son las consecuencias terapéuticas que puede tener para la psicoterapia el análisis
existencial?
Debe entenderse que la actividad de un análisis existencial generalmente no se diferencia, en
apariencia, de lo que realiza normalmente cualquier psiquiatra o psicoanalista. Estudia la
conducta del paciente, sus reacciones, su charla, sus escritos, sus sueños, sus asociaciones
libres y reconstruye su biografía. Pero al hacer esto dirige sus observaciones desde un punto
de vista algo diferente y las clasifica dentro del cuadro de los conceptos analítico-existenciales.
Con frecuencia esto hace posible una comprensión más profunda y, por consiguiente, puede
suministrar nuevos recursos a la psicoterapia. En sus relaciones interpersonales con sus
pacientes estará siempre atento al fenómeno de encuentro, distinguiendo las reacciones
propias de la transferencia y de la contratransferencia.
Cada individuo tiene su propio mundo subjetivo. Y puede revisarse y reajustarse la modalidad
en que un individuo experimenta las distintas categorías fenomenológicas. El análisis
existencial toma las expresiones del paciente con absoluta seriedad y sin mas prejuicios ni
parcialidad que los inevitables en la conversación ordinaria. Rehúsa de examinar las
expresiones psicológicas del paciente para ver si son raras, absurdas, ilógicas o sencillamente
defectuosas en la forma que sea; al revés, intenta comprender el mundo particular subjetivo a
que apuntan esas experiencias, y como esta formado ese mundo y como constituye un mundo
aparte. El analista se abstiene de apreciaciones de ninguna clase. Basándose en la descripción
hecha por el mismo paciente respecto a los cambios de su mundo experimental, puede
comprender lógicamente y en detalle sus varias expresiones, alucinaciones, gestos y
movimientos.